
30 Jul - Promesa 211 | La única deuda que nunca terminas de pagar
Hay deudas que nos quitan la paz… pero hay una que nos acerca cada día más al corazón de Dios. Jesús ya pagó la deuda más grande que jamás hubiéramos podido saldar: nuestro pecado. Ahora nos dejó una sola deuda que nunca termina de pagarse: amar. ❤️ En un mundo donde todos llevan la cuenta de quién dio más, quién falló primero o quién merece una segunda oportunidad, Dios nos invita a vivir diferente. El amor no funciona con calculadora. No espera devolución. No lleva balances. Ama porque primero fue amado. Y Pablo añade algo que hoy resuena más fuerte que nunca: ¡Despierten! No permitan que…
The skinny
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