Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Ellos Ya Sabían Que Íbamos A Llegar
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- 0:05Speaker 2: Mi nombre quedó fuera del parte final, pero yo estuve ahí,
- 0:09de servicio, la noche en que llevaron a Aurelio Mendoza
- 0:12a la base de San Pedro de la Sierra. En
- 0:16ese tiempo yo era sargento segundo. La base era pequeña,
- 0:21con dormitorios, comedor, oficinas, armería, patio y un área de
- 0:26retención con cuatro celdas. Éramos 26 elementos en turno, bajo
- 0:32el mando del capitán Salazar, con un teniente a cargo
- 0:35de la guardia y varios soldados cubriendo accesos. Recuerdo bien
- 0:41la fecha, jueves, 14 de septiembre, porque después todos tuvimos
- 0:46que repetirla. El operativo salió por la tarde. La orden
- 0:51era revisar tres caminos al norte del pueblo, donde durante
- 0:55la semana habían visto camionetas sin placa cerca del arroyo.
- 1:00Íbamos a identificar personas revisar puntos de paso y regresar
- 1:05antes de que la lluvia cerrara el camino. No llevábamos
- 1:09orden de cateo ni perseguíamos a nadie, solo hacíamos presencia
- 1:13por instrucciones del mando regional, que había mandado información incompleta
- 1:18sobre gente armada. Aurelio estaba en su casa, cerca del
- 1:23Camino Viejo. En el pueblo lo conocían desde hacía años.
- 1:28Algunos lo buscaban para curaciones y otros lo evitaban por miedo.
- 1:33En los reportes aparecía vinculado con gente de la región,
- 1:37pero esos datos no estaban confirmados. Tenía más de 60 años,
- 1:43era bajo, flaco y tenía el ojo derecho cubierto por
- 1:47una opacidad blanca. No puso resistencia. Cuando entramos, levantó las
- 1:54manos y esperó a que el capitán hablara. Salazar explicó
- 1:59el motivo del traslado. la revisión de sus datos y
- 2:02la espera de instrucciones del mando regional. Aurelio escuchó sin reclamar.
- 2:08Sólo pidió que no tocaran una bolsa de cuero que
- 2:11tenía colgada dentro de la casa. El capitán mandó asegurarla
- 2:16y registrarla. Dentro había cabello amarrado con hilo rojo, huesos pequeños,
- 2:22tres piedras negras, una moneda vieja y un papel doblado.
- 2:27La bolsa quedó sellada como evidencia y Aurelio la siguió mirando,
- 2:32hasta que un soldado la sacó de la casa. Durante
- 2:36el traslado no dijo nada. Iba sentado entre dos soldados,
- 2:41con las manos sujetas al frente. Al llegar a la
- 2:44base levantó la cara, miró el portón, la barda, los
- 2:48reflectores y la antena, luego bajó la cabeza y caminó
- 2:52hacia retención. Treviño, que iba cerca de mí, comentó en
- 2:57voz baja que el detenido olía a tierra mojada y
- 3:00a animal encerrado. El teniente le ordenó guardar silencio. Nadie
- 3:07hizo reporte de eso, pero el olor estaba ahí, pegado
- 3:11a la ropa de Aurelio y al pasillo por donde
- 3:14lo metimos. Lo ingresamos en la celda número 2. Le
- 3:19quitaron el cinturón, las agujetas y una cuerda de palma
- 3:23que llevaba en la muñeca izquierda. Aurelio preguntó por la
- 3:27bolsa asegurada en su casa. Salazar le dijo que quedaría
- 3:32bajo resguardo. Aurelio contestó sin levantar la voz que esa
- 3:37bolsa no era suya, pertenecía a los que iban a
- 3:40venir por él. El capitán cerró la celda y dejó
- 3:45la instrucción de mantenerlo vigilado hasta el traslado del día siguiente.
- 3:51La lluvia empezó a cerrar la zona antes de que
- 3:54terminara la revisión por radio. La señal entraba con cortes,
- 3:59pero alcanzaron a confirmar que Aurelio sería trasladado al amanecer.
- 4:05Salazar firmó la bitácora y ordenó vigilancia doble en retención.
- 4:10Treviño y Duarte quedaron de guardia. Yo estaba asignado al
- 4:14dormitorio norte y a la ronda del patio con apoyo
- 4:18en caso de movimiento dentro de las celdas. Ya de noche,
- 4:23la tormenta entró con fuerza. El agua pasó por algunas
- 4:27puertas y se juntó en el patio. Los reflectores fallaron
- 4:32varias veces hasta que la luz se fue por completo.
- 4:36La planta de emergencia encendió unos minutos y luego se apagó.
- 4:40El cabo encargado del tablero revisó el cuarto eléctrico y
- 4:45avisó que había agua en la parte trasera. El radio
- 4:49principal quedó sin energía y los teléfonos internos dejaron de funcionar.
- 4:55Salazar ordenó usar lámparas, cerrar el portón principal y mantener
- 5:00a todos dentro. Cerca de medianoche escuché el primer golpe.
- 5:06Venía del área de retención, fue un impacto duro contra metal,
- 5:10demasiado fuerte para una patada. Después vino otro, más pesado.
- 5:17Treviño salió del pasillo con una lámpara en la mano,
- 5:20caminaba rápido, con la cara tensa, e informó al teniente.
- 5:26que el detenido estaba convulsionando y la puerta de la
- 5:29celda se movía con cada sacudida. Duarte seguía adentro. El
- 5:35capitán reunió a seis elementos. Me incluyó porque yo conocía
- 5:40el área y tenía la llave exterior del pasillo. Entramos
- 5:45en fila, con lámparas y armas listas. El piso estaba
- 5:49mojado por filtraciones. Había olor a orina, óxido y pelo quemado.
- 5:56Al acercarnos a la celda 2, escuchamos una respiración grave, continua.
- 6:02Duarte estaba pegado a la pared, frente a las celdas,
- 6:06con la lámpara apuntando al piso. Salazar le pidió el reporte.
- 6:11Duarte apenas pudo hablar. Aurelio se había caído de la litera,
- 6:16luego se había doblado hacia atrás, los brazos le habían
- 6:19tronado y el cuerpo le había empezado a cambiar. El
- 6:24capitán le ordenó levantar la lámpara. Duarte obedeció con la
- 6:28mano temblando. Aurelio seguía dentro de la celda, pero ya
- 6:32no era el hombre que habíamos detenido. Estaba encorvado y
- 6:37las piernas dobladas bajo el torso. La ropa se le
- 6:41había roto. Los brazos eran largos, cubiertos de pelo oscuro.
- 6:47La piel del pecho se veía gruesa, marcada, abierta en
- 6:51partes por sangre fresca. La cara conservaba el ojo blanco,
- 6:56pero la mandíbula estaba extendida. Respiraba con dificultad, y cada
- 7:01respiración le movía el cuerpo entero. Nadie disparó. Salazar ordenó
- 7:07mantener posición y no acercarnos a la puerta. La criatura
- 7:12tenía una mano puesta sobre los barrotes, cada dedo cerrado
- 7:16alrededor del hierro. En el piso había sangre, tela rota
- 7:20y agua que entraba por la ventana alta. El médico
- 7:25de guardia llegó detrás de nosotros, vio la celda y
- 7:28dijo que no podía hacer nada desde afuera, pero que
- 7:31nadie debía entrar. La criatura giró la cabeza hacia su voz,
- 7:36apretó los barrotes y golpeó la puerta una sola vez.
- 7:40La cerradura se dobló. Duarte cayó sentado cuando la cerradura
- 7:45se dobló. Treviño lo agarró del chaleco y lo levantó,
- 7:50mientras el capitán Salazar nos hizo retroceder hacia el segundo portón.
- 7:55No todos alcanzamos a movernos. La criatura jaló otra vez
- 8:00los barrotes, la puerta de la celda se abrió hacia
- 8:03afuera y el marco quedó torcido. El teniente disparó primero.
- 8:09El tiro pegó en el hombro derecho y dejó una
- 8:12marca corta, sin detenerla. Después dispararon otros tres elementos. Algunas
- 8:19balas rebotaron en las partes duras del cuerpo, otras entraron
- 8:23poco y soltaron sangre oscura. pero la criatura bajó la
- 8:27cabeza y avanzó. No corría dentro del pasillo. Se impulsaba
- 8:33con los brazos, empujaba con los hombros y arrastraba las piernas,
- 8:37pero ocupaba casi todo el ancho y nos obligaba a
- 8:41retroceder de frente. Salazar gritó que saliéramos al patio. El
- 8:47médico tropezó cerca de la reja exterior y lo levanté
- 8:50por el cinturón.« Detrás de nosotros», Duarte quedó atrapado entre
- 8:55la puerta vencida y la pared. La criatura le tomó
- 8:59una pierna y lo jaló hacia adentro. Escuché el golpe
- 9:03de su casco contra el muro. Duarte gritó dos veces,
- 9:08luego solo quedaron la tormenta, los disparos y esa respiración
- 9:12pesada que venía desde la celda. Cerramos el portón exterior
- 9:17de retención. Era una puerta fuerte, pero empezó a moverse
- 9:22desde el primer golpe. Cuatro soldados la sostuvieron con el
- 9:26cuerpo y Salazar pidió una barra del taller para trabarla.
- 9:31Mientras buscaban la barra, escuchamos que la criatura rompía las
- 9:36otras celdas. En la 1 y en la 3, había
- 9:40dos detenidos por faltas menores. Ambos pedían ayuda y golpeaban
- 9:45los barrotes, uno lloraba, el otro insultaba a todos, pero
- 9:49ninguno podía abrir desde dentro. El sistema de apertura no
- 9:54funcionaba sin energía. Las llaves manuales estaban en el cuarto
- 9:59de guardia. dentro del pasillo lateral, y Salazar no quiso
- 10:03usar humo, porque todavía había personas vivas en retención. Me
- 10:08mandó Contreviño por las llaves. Avanzamos por el corredor administrativo
- 10:14con una sola lámpara. El agua entraba por las ventanas
- 10:18y el piso estaba resbaloso. Caminamos pegados a la pared,
- 10:23sin hablar, oyendo los golpes detrás de nosotros. Al llegar
- 10:28al archivo vimos la puerta lateral abierta. La cerradura estaba
- 10:33reventada desde dentro y entramos al cuarto de guardia. La
- 10:38mesa estaba volcada, las llaves seguían en el tablero, pero
- 10:42la bolsa asegurada en la casa de Aurelio ya no
- 10:45estaba en el cajón de evidencias. La caja metálica estaba
- 10:49abierta y la etiqueta rota. Treviño revisó el cajón con
- 10:54la lámpara, luego me miró y negó con la cabeza.
- 10:58Nadie tenía autorización para tocar esa bolsa. Tomé las llaves.
- 11:03Al salir vimos sangre fresca cerca del archivo y marcas
- 11:07de dedos en la pared, altas, profundas, hundidas en el yeso.
- 11:12Regresamos al patio y y el portón de retención ya
- 11:16estaba vencido por la parte superior. Salazar tomó las llaves
- 11:21y entró con dos soldados para sacar al detenido de
- 11:24la celda 1. Yo me quedé afuera con Treviño, sosteniendo
- 11:29la lámpara hacia la entrada. La puerta se abrió unos
- 11:33segundos después. El detenido salió con las manos arriba, mojado
- 11:38de sudor y lluvia. Alcanzó a decir que la criatura
- 11:43había abierto la celda tres con las manos y que
- 11:46el otro detenido estaba tirado en el suelo. Salazar ordenó
- 11:50la salida inmediata. En ese momento la criatura cayó desde
- 11:55las vigas, encima del soldado Robles. Había trepado por los
- 12:00marcos de la celda si se había sostenido arriba, fuera
- 12:04de la luz. No corría. pero los brazos le daban
- 12:08alcance en el pasillo y le permitían moverse por donde
- 12:11no esperábamos. Robles disparó desde el suelo hasta vaciar el cargador.
- 12:17La criatura lo aplastó con un antebrazo y golpeó al
- 12:21capitán en el costado. Salazar salió contra la pared y
- 12:25cayó al piso con la boca abierta, sin aire. Treviño
- 12:29y yo entramos para sacarlo. El teniente cubrió la retirada
- 12:34con disparos cortos dirigidos a la cara. Uno pegó cerca
- 12:38del ojo blanco y la criatura retrocedió por primera vez.
- 12:42Se cubrió con el brazo y rugió, la lámina del
- 12:47techo vibró sobre nosotros. Jalamos al capitán por el chaleco,
- 12:52cruzamos el portón y lo arrastramos hasta el patio. Tenía
- 12:56sangre en la boca, respiraba mal y no podía ponerse
- 13:00de pie, pero siguió dando instrucciones con la voz baja.
- 13:04Mandó cerrar el comedor, juntar munición y mover a los heridos.
- 13:09El detenido de la celda 1 quedó sentado junto a
- 13:13la pared, con las manos visibles. Nadie le prestó atención,
- 13:18hasta que empezó a repetir que debíamos devolver la bolsa.
- 13:22Salazar le preguntó qué sabía. El hombre respondió directo, Aurelio
- 13:28había curado a su hijo años atrás, la bolsa era
- 13:31un llamado y otros vendrían por ella. El teniente le
- 13:35ordenó callarse y el capitán no mandó buscar la bolsa.
- 13:40Miró hacia retención, luego hacia el portón principal y pidió
- 13:45que prepararan la salida de la base. Antes de mover
- 13:49a los heridos, el cabo López llegó desde la caseta.
- 13:53Traía el uniforme empapado y la lámpara golpeada. Informó que
- 13:58había movimiento fuera de la barda, junto al portón. El
- 14:03teniente subió al techo del comedor para mirar. Yo lo
- 14:07seguí hasta la escalera. Desde arriba vimos el camino oscuro,
- 14:11el portón cerrado y dos animales en el barro. Estaban
- 14:16en cuatro patas, con el lomo a la altura de
- 14:19la cintura de un hombre. Uno llevaba algo colgando del hocico.
- 14:24Un relámpago iluminó la entrada y reconocí la bolsa perdida.
- 14:29El teniente bajó sin discutir y le informó a Salazar
- 14:32que había presencia afuera y que el portón estaba comprometido.
- 14:37El capitán estaba sentado contra la pared, con el médico
- 14:41presionándole el costado con gazas. Ordenó que nadie saliera solo
- 14:46y que se preparara la camioneta blindada. López tomó a
- 14:50dos soldados y salió hacia el área de vehículos mientras
- 14:54nosotros cerrábamos el comedor por dentro y y repartíamos los
- 14:58cargadores que quedaban. La criatura entró al edificio administrativo poco después.
- 15:05La oímos romper muebles, tirar archiveros y reventar vidrios, mientras
- 15:10nosotros cerrábamos el comedor desde dentro. Se detenía unos segundos,
- 15:15escuchaba las voces y volvía a moverse. El teniente ordenó
- 15:20apagar las lámparas. Quedamos con la luz de los relámpagos
- 15:24entrando por las ventanas, con Salazar herido en el suelo,
- 15:28el médico militar a su lado. Soldados cubriendo accesos, un
- 15:34detenido contra la pared y dos hombres graves detrás de
- 15:37las mesas. Bloqueamos la puerta principal con mesas y la
- 15:41entrada de la cocina con los refrigeradores que pudimos mover.
- 15:46Necesitábamos tiempo para acomodar a los heridos y repartir cargadores.
- 15:52El capitán pidió un radio portátil con baterías, pero solo
- 15:56entró estática. El médico quiso volver a retención para revisar
- 16:01al soldado Robles, pero el teniente se lo prohibió. No
- 16:05había ruta segura ni personal para cubrirlo. Desde el área
- 16:10de vehículos llegaron tres ráfagas cortas. Después escuchamos un grito,
- 16:16el motor de la camioneta blindada y un golpe fuerte
- 16:19contra el metal. la camioneta avanzó poco y se apagó.
- 16:24López entró por el radio portátil. Su voz llegó cortada,
- 16:29pero clara en lo principal, había otra cosa debajo del vehículo.
- 16:34Luego se perdió la señal. Salazar miró al teniente y
- 16:38le ordenó asumir el mando, si él perdía el conocimiento.
- 16:43El teniente asintió, revisó su cargador y mandó cubrir las ventanas.
- 16:49La criatura llegó al comedor después. Primero vimos los dedos
- 16:53sobre el marco de una ventana. Luego arrancó una barra,
- 16:58después otra, hasta abrir espacio suficiente para meter la cabeza.
- 17:03Nadie disparó antes de verla completa. El teniente dio la
- 17:08orden cuando el ojo blanco apareció bajo la luz del relámpago.
- 17:13Todos apuntamos a la cara. Las balas le abrieron cortes
- 17:17cerca de la boca y del ojo y la obligaron
- 17:20a retroceder. Tenía sangre oscura en el hocico, en el
- 17:24pecho y en los brazos, pero las partes gruesas del
- 17:28cuerpo seguían resistiendo los tiros. Salazar, desde el suelo, ordenó
- 17:33concentrar fuego en las zonas blandas. La orden funcionó unos segundos.
- 17:40La criatura dejó la ventana y se movió hacia la cocina.
- 17:44Sentimos el primer golpe en los refrigeradores. Dos soldados empujaron
- 17:50desde dentro, con los pies resbalando en el piso mojado.
- 17:54El segundo golpe los tiró hacia atrás y abrió la entrada.
- 17:59La criatura metió medio cuerpo por el marco, trabada por
- 18:03los hombros. El teniente se acercó demasiado para disparar a
- 18:07la cara, pero la mano de la criatura le pegó
- 18:10en el pecho y lo lanzó contra la estufa. cayó
- 18:14al piso y no volvió a levantarse treviño tomó el
- 18:18arma del teniente y siguió disparando desde una esquina yo
- 18:23ayudé al médico a arrastrar a uno de los heridos
- 18:26detrás de una mesa mientras el detenido se cubría la
- 18:29cabeza con los brazos y repetía que afuera había más
- 18:34entonces golpearon el portón principal fueron impactos fuertes separados con
- 18:41metal doblándose en cada uno El ruido venía del acceso
- 18:45por donde López había reportado a los animales. Nadie preguntó
- 18:51qué pasaba afuera, pues ya lo habíamos visto desde el techo.
- 18:55Salazar señaló la cocina y ordenó abrir la llave del gas.
- 19:00El médico respondió que eso podía matarnos a todos. El
- 19:05capitán repitió la orden, con la voz baja, y dijo
- 19:09que la criatura ya estaba dentro, mientras afuera golpeaban el portón.
- 19:14Yo fui hasta la válvula principal. Me temblaba la mano izquierda,
- 19:19pero pude girarla. El olor a gas llenó la cocina.
- 19:23Treviño mantuvo la lámpara sobre la cara de la criatura
- 19:27y el capitán mandó a todos al piso y pidió
- 19:30cubrirse la cara. Treviño disparó hacia la entrada de la cocina.
- 19:36La explosión levantó mesas, rompió ventanas y nos dejó sin
- 19:40escuchar durante varios segundos. Sentí calor en la espalda, presión
- 19:45en los oídos y polvo en la boca. Cuando pude
- 19:49moverme vi el comedor abierto hacia la cocina. Había fuego
- 19:54en papeles, uniformes y cortinas. La criatura estaba tirada entre
- 19:59la cocina y el patio con parte del cuerpo quemado.
- 20:04Todavía movía una mano y el ojo blanco seguía abierto.
- 20:08Nadie se acercó. El capitán ya no podía ponerse de
- 20:13pie y el médico revisó al teniente y negó con
- 20:16la cabeza. Treviña estaba en el suelo con la mano
- 20:20derecha destrozada. Me pidió que no lo dejara ahí, así
- 20:25que lo jalé hasta la pared con ayuda de otro soldado.
- 20:29Afuera continuaban los golpes en el portón, pero ya no
- 20:33teníamos fuerza para mover heridos, abrir paso ni intentar otra salida.
- 20:38Nos quedamos dentro y con armas apuntando a la cocina
- 20:42y al acceso principal. La lluvia empezó a bajar antes
- 20:46del amanecer. El fuego se apagó en algunas partes y
- 20:50siguió ardiendo en otras. La criatura dejó de moverse, pero
- 20:55nadie fue a confirmarlo. Cuando llegaron los refuerzos, al amanecer,
- 21:00encontraron el portón dañado, la camioneta inutilizada y cuerpos dentro
- 21:05de la base. Los animales que y la bolsa tampoco apareció.
- 21:13De la criatura quedaron restos quemados, sangre seca, uñas negras
- 21:18y un tramo de mandíbula pegado al piso, pero nada
- 21:21fue presentado como el cuerpo de Aurelio Mendoza. Salazar murió
- 21:26antes de que lo subieran a la ambulancia, y el
- 21:29teniente quedó muerto dentro del comedor. Treviño salió vivo de
- 21:33la base, pero murió tres días después en el hospital.
- 21:38De los 26 elementos en turno, 9 fuimos sacados con
- 21:42vida esa mañana y no todos sobrevivieron a las heridas.
- 21:47El parte oficial habló de motín, fuga de gas y
- 21:50ataque armado de un grupo criminal. Yo firmé una declaración
- 21:55más corta, porque estaba sedado, quemado y quería salir del hospital.
- 22:01Las pruebas quedaron bajo resguardo militar y nunca volví a verlas.
- 22:06Aurelio Mendoza entró caminando a la celda 2, esposado y flaco.
- 22:12Después de medianoche, algo con su ojo, su voz y
- 22:15la bolsa que habíamos asegurado abrió las celdas, mató a
- 22:19hombres entrenados y salió de una base cerrada durante una tormenta.
- 22:24Nadie lo presentó ante un juez. Nadie fue a buscarlo
- 22:28al pueblo. Y la base de San Pedro cerró dos
- 22:32meses después. Yo tenía 14 años, cuando lo vi por
- 22:45primera vez en el rancho de mi familia. Desde que
- 22:49era niño me repetían la misma regla, después de las
- 22:539 de la noche nadie salía al patio, nadie iba
- 22:56al corral, nadie se acercaba a la bodega, ni caminaba
- 23:00por la parte de atrás de la casa. Esa regla
- 23:04no se discutía. Mi abuela la decía en la cena
- 23:07y mi padre la repetía antes de cerrar la puerta.
- 23:12Si alguno preguntaba por qué, la respuesta siempre era la misma,
- 23:16ya era hora de entrar y de quedarse adentro. Durante
- 23:22mucho tiempo obedecí sin pensar demasiado. Luego empecé a crecer
- 23:27y la regla me empezó a molestar. Yo veía el
- 23:30rancho de día y no encontraba nada raro. Había trabajo
- 23:35desde temprano, gente entrando y saliendo, animales en su lugar,
- 23:39herramientas regadas, ruido en el patio y movimiento en la cocina.
- 23:45Todo era normal. En la noche cambiaba la rutina. Cerraban puertas,
- 23:52atravesaban la tranca y apagaban casi todas las luces. Nadie
- 23:57se quedaba afuera, ni los peones, ni los hombres que
- 24:01pasaban el día completo en el corral. Todos entraban antes
- 24:05de que la casa quedara cerrada. A mí eso me
- 24:09parecía exceso, pensaba que querían meternos miedo, para que no
- 24:14anduviéramos de curiosos. Una vez le pregunté a mi abuela
- 24:19por qué insistía tanto y me dijo que en ese
- 24:22terreno pasaban cosas desde antes de que yo naciera y
- 24:26que todavía no me tocaba saberlas. Le pregunté a mi
- 24:31padre y me contestó que esa regla existía por algo
- 24:34y que yo la iba a respetar, mientras estuviera bajo
- 24:38su cuidado. No me dieron más. Yo me quedé con
- 24:43la idea de que estaban sosteniendo una historia vieja para
- 24:46mantener el orden. El día que desobedecí, estaba en el
- 24:52rancho por vacaciones. Había ido con mi padre para ayudarle
- 24:56en trabajos sencillos. Esa tarde llegó mi primo Ernesto, él
- 25:02era mayor que yo por tres años y tenía la
- 25:04costumbre de burlarse de todo. En la cena, cuando mi
- 25:09abuela volvió a decir que nadie saliera, él bajó la
- 25:12voz y dijo que ya estaba harto de la misma advertencia.
- 25:17Dijo que sólo asustaban a los muchachos para que no estorbaran. Después,
- 25:22ya en el cuarto, me propuso salir un rato y
- 25:26ver qué había en realidad. No quería dar vueltas por
- 25:30todo el rancho, sólo quería asomarse al patio y llegar
- 25:33a la esquina de la bodega. Acepté porque yo también
- 25:37quería quitarme esa duda de encima. Esperamos a que la
- 25:43casa se quedara en silencio. No hablamos mucho, oíamos pasos
- 25:48de un cuarto a otro, el ruido de una silla arrastrándose,
- 25:52la puerta de la cocina, un vaso sobre la mesa,
- 25:55y después nada. Cuando ya no se oyó movimiento, abrimos
- 26:00la ventana del cuarto y salimos por ahí. Caímos al pasillo.
- 26:06Sentí el piso frío en las plantas de los pies,
- 26:09el aire estaba quieto y había olor a tierra húmeda
- 26:13y a pelo mojado. Lo primero que noté fue la
- 26:17ausencia de los perros. Siempre dormían cerca de la casa,
- 26:22pero esa noche no se oía ni uno. Caminamos pegados
- 26:27a la pared hasta la esquina. Ernesto se asomó primero,
- 26:32se quedó quieto y luego me hizo una señal con
- 26:34la mano. Yo pensé que iba a reírse y a
- 26:38decirme que no había nada. Me asomé y entonces lo vi.
- 26:45Estaba a unos metros entre el patio y el borde
- 26:48del corral. Tenía forma humana, pero no era un hombre.
- 26:54Era más alto, más ancho y estaba cubierto de pelo oscuro.
- 26:59Los brazos le colgaban demasiado, las piernas también eran largas
- 27:03y gruesas. Caminaba sobre dos patas y se movía con cuidado.
- 27:10Bajaba la cabeza, olía el suelo y luego volvía a levantarla.
- 27:15En una vuelta mostró el perfil y le vi la cara.
- 27:19Ahí se me acabó la idea de que todo era invento.
- 27:24La cabeza tenía rasgos humanos, pero deformados. La boca sobresalía
- 27:29y dejaba ver dientes largos y chuecos. No eran colmillos parejos,
- 27:35eran dientes grandes, irregulares, salidos hacia adelante. Las manos terminaban
- 27:42en dedos largos con garras claras, los hombros eran anchos.
- 27:47El pecho subía y bajaba con fuerza, y en un
- 27:50lado del torso se veía una cicatriz larga. La piel
- 27:54asomaba entre el pelo en algunas partes del cuello y
- 27:57del pecho. Yo me quedé inmóvil, y Ernesto también. Nos
- 28:04pegamos más a la pared y seguimos mirando. Esa cosa
- 28:08pasó junto al bebedero, bajó la cara, olió el suelo
- 28:12y luego levantó la cabeza hacia el monte. Después soltó
- 28:16un sonido bajo. No era voz humana, no era ladrido,
- 28:21era un sonido corto, ronco y seco. En ese momento
- 28:26sentí el sudor en las manos y un vacío en
- 28:28el estómago. Ya no pensaba en descubrir nada. Quería volver
- 28:33al cuarto y cerrar la ventana. Moví la mano para
- 28:38jalar a Ernesto, pero la criatura giró la cabeza hacia nosotros.
- 28:42Se quedó quieta. Apuntó la cara directo a la esquina
- 28:48donde estábamos y después dio un paso, luego otro. Yo
- 28:53le vi los ojos, eran hundidos, abiertos y fijos, pero
- 28:57no tenían expresión humana. Ernesto me agarró del brazo y
- 29:01empezamos a retroceder despacio, sin dejar de verla. Yo caminaba
- 29:08viendo a la criatura, y no miré el suelo, así
- 29:11que le pegué a una cubeta con el pie, el
- 29:14golpe sonó fuerte en el silencio del patio. La reacción
- 29:18fue inmediata, la criatura se enderezó, abrió la boca por completo,
- 29:23enseñó todos los dientes y soltó un alarido corto. Luego
- 29:28vino hacia nosotros. Corrió sobre las dos piernas, se inquinó
- 29:34hacia adelante y abrió los brazos. Las garras iban al frente.
- 29:40Ernesto arrancó primero, me empujó hacia la ventana y me
- 29:44dijo que corriera. Yo salí detrás del pegado a la
- 29:48pared y escuché los pasos de la criatura a mis espaldas.
- 29:53Eran rápidos, pesados y seguidos. Llegamos al cuarto casi al
- 29:58mismo tiempo y Ernesto se metió por la ventana. Yo
- 30:03subí detrás, pero antes de entrar sentí un golpe en
- 30:06la pared a la altura de mi cabeza. Saltó yeso,
- 30:11pero alcancé a meterme y caí de lado sobre el piso. Afuera,
- 30:17esa cosa respiraba fuerte. Se quedó junto a la ventana,
- 30:22oí que olía el marco y después arañó la pared.
- 30:26Las uñas rasparon el yeso con fuerza. Yo seguía en
- 30:31el suelo, sin poder levantarme del todo. Ernesto también estaba tirado,
- 30:37buscando aire. Ninguno habló, pues no hacía falta. Los dos
- 30:43entendíamos que habíamos visto algo real y que lo teníamos
- 30:46a unos pasos. La criatura no entró por la ventana,
- 30:52se movió hacia un lado y empezó a rodear la casa.
- 30:56Los pasos se alejaron por el pasillo. y en ese
- 30:59momento se oyó la voz de mi abuela desde el
- 31:01otro lado de la casa. Pegó un grito seco y
- 31:05gritó para despertar a los demás, gritó con fuerza y
- 31:09con coraje. Ahí entendí algo que me dejó frío en
- 31:14ese instante, ella no estaba adivinando, ella ya sabía lo
- 31:18que andaba afuera. Mi padre abrió la puerta del cuarto
- 31:23de golpe, traía la escopeta en una mano y la
- 31:26lámpara en la otra. Apenas nos vio tirados en el piso,
- 31:31entendió lo que había pasado. No preguntó nada, nos ordenó
- 31:36que nos pegáramos al suelo y que no saliéramos por
- 31:39ningún motivo. Detrás de él entró mi tío Julián con
- 31:44el machete ya en la mano. Mi abuela llegó después
- 31:48con una bolsa de tela. Los tres se movieron con
- 31:52rapidez y sin discusión. En ese instante entendí algo que
- 31:56me dejó frío y Ellos ya sabían qué hacer, porque
- 32:00no era la primera vez. Yo estaba junto a la
- 32:04cama y desde ahí alcanzaba a ver parte del patio
- 32:08por la puerta abierta. Mi padre se plantó en el
- 32:12umbral y levantó la lámpara, la luz recorrió el suelo,
- 32:15la pared y la esquina de la bodega. En ese
- 32:19momento una sombra cruzó por un lado y se perdió
- 32:22fuera del círculo de luz. Mi tío quiso avanzar, pero
- 32:27mi abuela lo frenó con una sola frase. Le dijo
- 32:31que no saliera de la luz. No levantó la voz,
- 32:35no dudó, solo abrió la bolsa y empezó a regar
- 32:38sal en la entrada y debajo de la ventana por
- 32:41donde habíamos entrado Ernesto y yo. Yo no entendía nada,
- 32:46pero me quedé callado. Ella actuaba con la seguridad de
- 32:50quien ha repetido eso otras veces. Afuera se oyó un
- 32:56golpe seco contra la pared, luego vino otro, y después
- 33:00salió un gruñido largo. Mi padre no disparó, se quedó inmóvil,
- 33:05con la lámpara firme, y mi tío apretó el machete
- 33:08con las dos manos. Ernesto estaba a mi lado, temblaba
- 33:13y respiraba por la boca. Yo también temblaba. Escuchaba mi respiración,
- 33:19la de Ernesto y la de esa cosa afuera. El
- 33:24sonido llenaba el cuarto. Luego apareció. Se detuvo en la
- 33:31orilla de la luz y ahí la vi de frente
- 33:34otra vez y más cerca. Tenía el cuerpo cubierto de pelo,
- 33:39pero se le alcanzaba a ver la piel en partes
- 33:41del cuello, del pecho y de la cara. La boca
- 33:45estaba medio abierta y los dientes le salían hacia adelante.
- 33:50No eran colmillos rectos, eran dientes grandes y disparejos y
- 33:54húmedos los brazos colgaban más abajo de lo normal y
- 33:59las manos terminaban en garras largas respiraba fuerte y no
- 34:04apartaba la vista de la puerta avanzó dos pasos y
- 34:09se frenó justo antes de la línea de sal bajó
- 34:13la cabeza olió el suelo y soltó un gruñido corto
- 34:18no cruzó se movió hacia un lado y buscó otro
- 34:22punto Volvió a acercarse y volvió a detenerse. Mi abuela
- 34:27empezó a rezar en voz baja, mi padre seguía apuntando,
- 34:31y mi tío estaba listo para salir, pero no daba
- 34:34el paso. La criatura recorría la entrada con la vista
- 34:39y con el olfato. Medía el espacio, abría y cerraba
- 34:43los dedos, y las garras pegaban entre sí y sacaban
- 34:47un sonido seco. Yo entendí en ese momento que todo
- 34:52estaba pasando por nuestra culpa. Si Ernesto y yo no
- 34:57hubiéramos salido, esa cosa no habría llegado hasta la ventana
- 35:01del cuarto. Vi la escopeta, el machete, vi la cara
- 35:05de mi padre, y pensé en una sola cosa, alguien
- 35:09iba a morir ahí. No pensé en cuentos ni en supersticiones,
- 35:14pensé en una muerte real, en el piso de la casa,
- 35:17a unos metros de mí. Entonces se oyó otro ruido,
- 35:22esta vez desde el monte. Fue un gruñido más grave,
- 35:28más largo y más lejano. La criatura del patio levantó
- 35:32la cabeza de golpe y respondió con otro sonido. Mi
- 35:37padre apretó la quijada y dijo en voz baja que
- 35:40ya había llegado el otro. Mi tío soltó una grosería.
- 35:44Mi abuela cerró la mano sobre el rosario. Yo no
- 35:48sabía quién era ese otro. pero bastó verles la cara
- 35:52para entender que la situación acababa de empeorar. La criatura
- 35:58giró hacia el fondo del patio y salió de la
- 36:00luz en dos brincos. Después se oyó el golpe de
- 36:04la cerca y enseguida un choque de cuerpos. El ruido
- 36:08fue brutal, se oyó tierra revuelta, golpes secos, gruñidos, ramas
- 36:14quebrándose y un chillido que se cortó de golpe. Los
- 36:18perros empezaron a ladrar desde lejos. Mi padre le hizo
- 36:22una seña a mi tío, y los dos salieron hacia
- 36:25la parte de atrás. Mi abuela se quedó en la puerta,
- 36:30rezando y mirando hacia el fondo. Yo me arrastré para
- 36:34asomarme mejor. No vi toda la pelea, pero alcancé a
- 36:39ver movimiento junto a la cerca rota. La lámpara alumbraba
- 36:44poco hasta allá. Aún así, vi huellas grandes en el patio,
- 36:49marcas de arrastre y gotas de sangre que iban hacia
- 36:52el fondo. No era una sola mancha, eran varias, separadas
- 36:57y frescas. La sangre brillaba con la luz. Mi abuela
- 37:03me vio inclinado en la puerta y me jaló del
- 37:05hombro con fuerza, me arrastró hasta la cocina y me
- 37:08metió debajo de la mesa. A Ernesto lo metió conmigo
- 37:13y nos dijo que no saliéramos hasta que ella hablara.
- 37:17No le respondimos y nos quedamos ahí. Debajo de la
- 37:22mesa el tiempo se volvió raro. Yo solo escuchaba y
- 37:27afuera siguieron los gruñidos. Luego sonó un disparo. Pasaron unos
- 37:33segundos y sonó otro. Después se hizo un silencio pesado.
- 37:39Seguían los grillos y el ruido del campo, pero la
- 37:42pelea ya había terminado. Ernesto tenía la cara blanca, yo
- 37:48sentía las piernas duras y los brazos helados. Pensé en
- 37:52lo que había visto en el patio y no encontraba
- 37:55una explicación normal. No era un perro, no era un
- 38:00hombre y no era un animal que se hubiera mentido
- 38:03por casualidad. Era otra cosa y mi familia la conocía
- 38:08desde antes. Mi padre tardó en volver, pero cuando por
- 38:13fin entró, Traía la camisa rota y sangre en una mano.
- 38:18Mi tío venía detrás con una cuerda arrastrando por el suelo.
- 38:23Los dos respiraban con esfuerzo. Mi abuela les preguntó si
- 38:27seguía vivo, mi padre respondió que sí, pero por poco.
- 38:32Luego dijo un nombre. Dijo Santiago. Yo me quedé quieto,
- 38:39pues Santiago era hermano de mi abuelo. Vivía en un
- 38:43cuarto aparte detrás de la bodega, trabajaba solo casi todo
- 38:47el tiempo. Hablaba poco y entraba a la casa solo
- 38:52cuando era necesario. Yo lo conocía desde niño, siempre lo
- 38:57vi apartado de todos, seco para hablar y duro para mirar,
- 39:01pero nunca lo relacioné con lo que acabábamos de ver.
- 39:06Mi padre y mi tío salieron otra vez por la
- 39:09puerta trasera. Volvieron cargando una cobija pesada, la subieron entre
- 39:15los dos y la acomodaron sobre la mesa de la cocina.
- 39:17La tela venía manchada de sangre, mi abuela la abrió
- 39:22por un lado. Entonces lo vi. Era Santiago. No tenía
- 39:30pelo en el cuerpo y no tenía garras, era un
- 39:33hombre viejo, flaco, herido, con la ropa rota y el
- 39:37pecho cubierto de sangre. Respiraba con dificultad. En el costado
- 39:44tenía heridas largas y profundas y en una pierna traía
- 39:48otro desgarro. Tenía tierra en el cuello, sangre en la
- 39:52barba y una mano cerrada con fuerza sobre la cobija.
- 39:56Abrió los ojos un momento y volvió a cerrarlos. Yo
- 40:02no sentí alivio al ver lo humano, sentí otra cosa.
- 40:06Sentí vergüenza. Salía a escondidas para demostrar que todos exageraban.
- 40:13Horas antes me burlaba en silencio de la regla de
- 40:16la caza, Ahora tenía enfrente a un hombre de mi familia, malherido,
- 40:20sacado del mismo lugar donde dos criaturas acababan de pelear
- 40:24en la oscuridad. Nadie me explicó nada en ese momento,
- 40:30pero no hacía falta, yo ya había visto demasiado. Santiago
- 40:35estaba en esa mesa, y la criatura del patio había desaparecido.
- 40:40La sangre venía del fondo del rancho. Mi familia actuaba
- 40:45con una rutina vieja y yo entendí, desde esa noche,
- 40:49que la regla de cerrar la casa no era un capricho,
- 40:53era una defensa. Lo acostaron sobre la mesa de la
- 40:57cocina y ahí entendí que los mayores ya habían pasado
- 41:01por noches así. Mi abuela abrió el botiquín, mi padre
- 41:06y mi tío le quitaron la camisa a Santiago y
- 41:09empezaron a limpiarle la sangre. Tenía heridas profundas en el
- 41:13costado y en una pierna. Eran tajos largos y rectos.
- 41:19Santiago abría los ojos por momentos y apretaba la mandíbula.
- 41:25Mi abuela nos sacó a Ernesto y a mí al corredor,
- 41:28nos dejó sentados contra la pared mientras ellos seguían adentro.
- 41:33Desde ahí oíamos pasos, agua cayendo en una cubeta y
- 41:37frascos abriéndose. Pasó un rato antes de que mi padre
- 41:41saliera a hablarnos. Se sentó frente a nosotros y nos
- 41:46pidió que contáramos todo desde el principio. Quería saber dónde
- 41:51estábamos y en qué momento esa cosa corrió hacia nosotros.
- 41:55Le contamos todo y no nos interrumpió. Cuando terminamos, bajó
- 42:02la cabeza y se quedó callado. Mi abuela salió detrás
- 42:06de él y dijo que ya no tenía sentido seguir escondiéndolo.
- 42:12Lo primero que aclaró fue que Santiago era familia directa,
- 42:16pues era hermano menor de mi abuelo. Ese terreno también
- 42:20era suyo. No vivía en ese cuarto por trabajo ni
- 42:24por lástima. Luego dijo lo que yo no esperaba escuchar.
- 42:30Dijo que el Nahual que habíamos visto junto al patio
- 42:33era él. Yo no respondí y Ernesto tampoco. Mi padre
- 42:40siguió hablando y dijo que desde muchos años atrás entraba
- 42:44otro Nahual al rancho. Rondaba la casa, se acercaba al
- 42:48ganado y volvía del monte. Al principio pensaron en animales,
- 42:54después pensaron en brujería y luego dejaron de buscar otra explicación.
- 43:00Le pregunté quién les había dicho que era un Nahual.
- 43:04Mi padre respondió que primero lo dedujeron por lo que
- 43:08vieron y por los rastros, después una persona del pueblo
- 43:11les confirmó que eso existía. Entonces pregunté por qué Santiago
- 43:16estaba metido en eso. Mi abuela me respondió. Dijo que
- 43:23Santiago tomó una decisión cuando entendió que el otro no
- 43:26iba a dejar el rancho en paz. Dijo que hizo
- 43:30un pacto con el diablo y para poder volverse lo
- 43:33mismo que entraba del monte. Lo hizo para defender la
- 43:37tierra y a la familia. Mi padre añadió que ellos
- 43:41lo supieron por los años. Santiago desaparecía de noche, volvía
- 43:46herido y salía cada vez que llegaba ese sonido. También
- 43:52dijo que ese pacto no le dio control completo. Le
- 43:56dio fuerza y resistencia, pero lo fue dejando peor. Por
- 44:00eso Santiago vivía aparte y por eso hablaba poco. Mi
- 44:05tío salió de la cocina y dijo que, si Ernesto
- 44:08y yo no hubiéramos salido esa noche, la pelea se
- 44:12habría dado lejos del patio. Yo no contesté. Le pregunté
- 44:18a mi padre por qué nunca nos dijeron la verdad.
- 44:22Me respondió que un muchacho no carga una cosa así
- 44:25sin que le cambie la vida. También me dijo que
- 44:29yo habría querido verlo con mis propios ojos. No pude negarlo,
- 44:34esa noche salí por terquedad. Antes del amanecer me dejaron
- 44:40entrar a la cocina. Santiago seguía vivo, pero estaba muy débil.
- 44:46Tenía la respiración corta. Mi abuela le cambiaba las vendas,
- 44:51yo me acerqué. Santiago abrió los ojos y me pidió agua.
- 44:57Se la di Tomó poco y después me dijo que
- 45:00no volviera a salir cuando cerraran la casa. Dijo que
- 45:05el otro seguía vivo. Santiago murió tres días después. Mi
- 45:11familia no hizo velorio abierto, lo enterraron dentro del terreno,
- 45:16lejos de la casa. Nadie habló de eso fuera de
- 45:20la familia y desde entonces, cada vez que voy al rancho,
- 45:24entro antes de que cierren la puerta. Vi a esa
- 45:28cosa correr sobre dos piernas, las marcas en la pared,
- 45:32vi la sangre en el patio y vi a Santiago
- 45:35en la mesa, herido. Eso fue lo que pasó esa noche,
- 45:40lo demás me lo dijeron mi abuela y mi padre.
- 45:44Yo lo cuento igual, sin agregar nada, lo que sí
- 45:47aseguro es esto, el Nahual que cuidaba el rancho era
- 45:51un hombre de mi familia. Según ellos, hizo un pacto
- 45:55con el diablo para defender la casa del otro que
- 45:58venía del monte. Yo estuve ahí, salí cuando no debía
- 46:03y entendí por qué esa puerta se cerraba siempre igual.
- 46:15Han pasado varios años desde eso, pero todavía recuerdo con
- 46:19claridad el día en que nos enviaron a esa zona.
- 46:23No fue una misión especial, ni algo que sonara distinto
- 46:27a otras veces. En los papeles sólo hablaban de personas desaparecidas,
- 46:32en comunidades rurales y de posibles responsables, moviéndose entre el monte.
- 46:38Nada que no hubiéramos escuchado antes. Yo formaba parte del
- 46:43grupo asignado, y en ese momento lo tomé como otro
- 46:46encargo más, sin pensar que terminaría siendo algo que todavía
- 46:51cargo en la cabeza. El lugar estaba lejos de cualquier ciudad,
- 46:57eran ranchos separados por grandes extensiones de monte espeso, caminos
- 47:02de terracería, que casi no se usaban y cercas viejas
- 47:05que apenas seguían en pie. No había señal, no había
- 47:10tránsito constante, solo silencio y vegetación cerrada. Desde que llegamos,
- 47:16se sentía que no era una zona donde la gente
- 47:19se moviera con libertad, y los pocos pobladores que vimos,
- 47:23hablaban poco y miraban más al monte que a nosotros.
- 47:29Nos dijeron que ya eran varias personas las que no
- 47:32habían regresado a sus casas. Algunos salieron a cuidar animales,
- 47:37otros a revisar terrenos, y simplemente no volvieron. Los habitantes
- 47:43mencionaban ataques, animales grandes, cosas que se movían por la noche,
- 47:48pero ninguno usó una palabra concreta. No parecían querer explicar demasiado,
- 47:54nosotros escuchamos, tomamos nota y seguimos con lo nuestro. Entre
- 48:01nosotros se manejaron varias ideas, pensamos que podían ser personas
- 48:05escondidas en el monte, gente que conocía bien el terreno
- 48:09y que aprovechaba la oscuridad. También se habló de animales
- 48:14usados para atacar o asustar, algo que ya se había
- 48:17visto en otros lugares. Nada de eso sonaba imposible, así
- 48:22que no había razón para pensar en otra cosa. Los
- 48:27primeros recorridos fueron largos y pesados, caminábamos durante horas entre
- 48:32árboles cerrados, matorrales densos y zonas donde el suelo se
- 48:36hundía con facilidad. No encontramos personas, pero sí rastros que
- 48:42empezaron a llamar la atención. Había huellas grandes en la tierra,
- 48:47demasiado profundas para un animal común pero mezcladas con pisadas humanas.
- 48:53No eran huellas limpias ni claras, parecía que algo caminaba
- 48:57de forma irregular, cambiando la forma de moverse. También encontramos
- 49:04animales muertos, vacas y cabras abiertas de forma violenta, pero
- 49:08sin señales de que se las hubieran comido. No era
- 49:12un ataque normal de depredadores, los cuerpos estaban ahí, dañados
- 49:17y abandonados. Eso empezó a generar dudas, aunque nadie lo
- 49:22dijo en voz alta. Uno de los recorridos nos llevó
- 49:27hasta un rancho, que llevaba días sin actividad, la cerca
- 49:31estaba caída y la puerta principal abierta. Entré con cuidado, dentro,
- 49:37había ropa tirada en el suelo y algunas prendas rotas
- 49:40y otras manchadas. No eran manchas recientes, estaban secas, y
- 49:46el olor era fuerte. En las paredes de madera había
- 49:51marcas profundas, como zarpazos dados con fuerza repetidas veces, y
- 49:56no parecían hechas con herramientas. Revisamos cada cuarto. pero no
- 50:02había cuerpos, no había personas, solo ese desorden que no
- 50:07correspondía a un robo ni a una pelea común, era
- 50:10como si algo hubiera entrado y salido sin preocuparse por
- 50:14ocultar nada. Salí del lugar con una sensación incómoda, que
- 50:19no supe explicar en ese momento. Seguimos avanzando hacia el
- 50:24monte que rodeaba el rancho, ahí fue cuando vi movimiento
- 50:28entre los árboles, fue una sombra grande desplazándose rápido entre
- 50:32la vegetación, pero no se movía como una persona caminando.
- 50:37Apareció y desapareció en segundos, así que le avisé al
- 50:41grupo y apuntamos hacia esa dirección, pero no vimos nada más.
- 50:47No disparamos, no había motivo todavía, solo seguimos atentos, revisando
- 50:53el terreno, buscando rastros. Encontramos ramas rotas a buena altura y,
- 50:59huellas frescas y tierra removida y todo indicaba que algo
- 51:03pesado se movía por ahí con frecuencia conforme avanzaba el
- 51:08día la sensación de vigilancia se volvió constante no escuchábamos
- 51:13pasos claros pero sabíamos que no estábamos solos cada tanto
- 51:19algo se movía en la periferia de la vista pero
- 51:22cuando volteábamos no había nada Al regresar al punto donde
- 51:28estábamos instalados, revisamos lo encontrado. Nada encajaba del todo, no
- 51:34eran simples delincuentes escondidos, pero tampoco había pruebas claras de
- 51:39otra cosa, lo único seguro era que las desapariciones no
- 51:43eran accidentales y que quien o lo que las causaba
- 51:47conocía bien el lugar. Esa noche mientras descansábamos, pensé en
- 51:53las huellas en los animales muertos y en la forma
- 51:57en que se movía esa sombra entre los árboles. No
- 52:01lo relacioné con historias ni con leyendas, sólo entendí que
- 52:04no era algo normal y que seguir en esa zona
- 52:08implicaba enfrentarnos a algo que todavía no comprendíamos. Ahí terminó
- 52:15ese primer día, no obtuvimos respuestas, sólo nos quedamos con
- 52:19la certeza de que el encargo era más complicado de
- 52:23lo que parecía y y de que el monte escondía
- 52:25algo que todavía no se mostraba por completo. La noche
- 52:31siguiente salimos a patrullar una zona más cerrada del monte,
- 52:35no era un recorrido nuevo, pero ahora lo hacíamos con
- 52:39mayor atención. Ya no buscábamos solo rastros, queríamos confirmar que
- 52:44se estaba moviendo ahí. Caminábamos en formación, separados lo suficiente
- 52:50para cubrir terreno, pero sin perder contacto visual. El suelo
- 52:55estaba húmedo y blando, lo que hacía que cada paso
- 52:58se sintiera más pesado. No tardamos en escuchar los pasos.
- 53:04Al principio pensé que era alguno del grupo moviéndose fuera
- 53:08de ritmo, pero el sonido venía de varios puntos alrededor.
- 53:13Eran pasos constantes, firmes, marcando presencia. No corrían, no se
- 53:20ocultaban del todo, solo se escuchaban cerca, rodeándonos sin cerrarse.
- 53:27Detuve la marcha con una señal y todos quedamos atentos,
- 53:31los sonidos seguían ahí, girando alrededor de nosotros. Se sentía
- 53:36que quien los hacía, sabía moverse en ese terreno, alumbramos
- 53:40hacia distintas direcciones, buscando reflejos, buscando un movimiento claro. Entonces
- 53:48vi la figura salir del monte. No apareció de golpe,
- 53:53Primero fue una silueta oscura entre los árboles, avanzando despacio,
- 53:58a cierta distancia, parecía un hombre encorvado, caminando con la
- 54:02espalda inclinada y los brazos bajos. Por un momento pensé
- 54:07que habíamos dado con alguien herido o desorientado. Pero conforme
- 54:13se acercó, noté que su forma de moverse no era
- 54:16la de una persona, avanzaba de manera irregular, apoyando las
- 54:20manos en el suelo por momentos, levantándose y volviendo a bajar.
- 54:25No había un ritmo humano en sus pasos, era pesado,
- 54:29pero ágil. Cuando lo iluminamos de frente, ya no hubo
- 54:34duda de que no era alguien común. La cara era alargada,
- 54:39con la boca abierta dejando ver los dientes de forma constante,
- 54:43el cuerpo estaba cubierto de pelo sucio, apelmazado, sin ropa visible.
- 54:50Los brazos eran largos y tenía garras enormes en sus manos,
- 54:53y los movimientos eran bruscos, como si no midiera la fuerza.
- 55:00Se acercó más de lo que debía, no respondía a
- 55:03las órdenes ni mostraba intención de detenerse. En ese punto
- 55:07abrimos fuego, no fue una descarga descontrolada, fueron disparos directos,
- 55:13bien apuntados. Vi claramente como las balas lo impactaron y
- 55:18la reacción fue inmediata, el cuerpo se sacudió, retrocedió varios
- 55:22pasos y dejó caer sangre al suelo. Retrocedió hacia el monte,
- 55:29pero no cayó. Se movía con dificultad, pero seguía en
- 55:34pie y en ese momento escuché un golpe fuerte a
- 55:37mi izquierda. Volté y vi a uno de los compañeros
- 55:41en el suelo, algo lo había embestido desde un costado.
- 55:46No alcancé a ver bien qué fue, sólo vi cómo
- 55:48su cuerpo rodó varios metros. Corrimos hacia él, aún estaba consciente,
- 55:55pero gritaba del dolor. La pierna derecha tenía una forma incorrecta,
- 56:01doblada donde no debía, y no podía ponerse de pie.
- 56:05Mientras dos lo levantaban, otro cubría la zona con el
- 56:09arma lista, el ruido en el monte seguía, pero ya
- 56:12no tan cerca. Arrastramos al herido fuera del área más cerrada,
- 56:19el suelo estaba marcado por huellas frescas y sangre. No
- 56:24solo la nuestra, pues la figura que habíamos visto se
- 56:27movía más adentro, rompiendo ramas, alejándose sin desaparecer del todo,
- 56:32pero no volvió a acercarse. Durante varios minutos nos quedamos
- 56:38en posición, atentos, esperando otro ataque, pero no ocurrió. Los
- 56:44sonidos se fueron perdiendo entre los árboles hasta quedar sólo
- 56:48el ruido normal del monte, el herido fue evacuado en
- 56:51cuanto pudimos y aunque la fractura era grave, estaba estable.
- 56:58Nadie habló mientras regresábamos, estábamos aún con miedo y pensando
- 57:02en eso que nos atacó. No era una persona disfrazada
- 57:06ni un animal común, tampoco era algo que pudiera explicarse
- 57:10con facilidad. No reaccionaba como alguien herido de manera normal
- 57:15y aún así sangraba y retrocedía ante los disparos. Al
- 57:21llegar al campamento revisamos lo ocurrido y anotamos lo básico.
- 57:27Movimiento hostil, contacto con un abual y tuvimos un herido.
- 57:32No entramos en detalles innecesarios y nadie usó palabras que
- 57:36no correspondían, pues no hacía falta... la expresión en nuestras
- 57:41caras decía más que cualquier informe. Esa noche me costó descansar,
- 57:47por miedo, y por la imagen clara de esa figura,
- 57:50acercándose sin mostrar intención de detenerse. Recordé la forma en
- 57:56que apoyaba las manos en el suelo, sus garras enormes,
- 57:59y en cómo se alejaba herida sin perder el control
- 58:03del movimiento. Ahí entendimos que la situación no iba a
- 58:07resolverse rápido, Ya no estábamos buscando a alguien escondido, lo
- 58:12que se movía en ese monte no encajaba en ninguna
- 58:15de esas ideas, y aunque nadie lo dijo en voz alta,
- 58:18todos sabíamos que el siguiente encuentro no iba a ser
- 58:22igual contra ese Nahual. Pasaron varios días, antes de que
- 58:28volviéramos a movernos con intención clara. El compañero herido ya
- 58:33había sido evacuado y el grupo quedó incompleto, eso cambió
- 58:37el ambiente. Ya no caminábamos con la idea de encontrar
- 58:41rastros sin dueño, ahora sabíamos que algo en ese monte
- 58:44podía atacarnos de frente y dejarnos fuera de combate en segundos.
- 58:51Los rastros aparecieron temprano, no tuvimos que buscarlos demasiado. Huellas
- 58:57recientes subiendo hacia una zona más alta del terreno, donde
- 59:01el monte se volvía más cerrado y el suelo más rocoso.
- 59:05No eran huellas limpias, había marcas irregulares, como si quien
- 59:10las dejaba cambiara de postura al moverse a ratos parecían
- 59:14pisadas humanas a ratos no subimos con cuidado manteniendo distancia
- 59:21entre nosotros el terreno nos obligaba a avanzar despacio entre
- 59:27las piedras encontramos restos humanos dispersos. No era un solo
- 59:32punto ni una acumulación evidente, eran fragmentos separados por varios metros.
- 59:38Ropa rota, huesos pequeños, un zapato viejo, pero nada reciente.
- 59:44Todo tenía tiempo ahí, lo suficiente para que el monte
- 59:48hubiera empezado a cubrirlo. Eso confirmó lo que ya sabíamos,
- 59:54Las desapariciones no eran accidentes ni hechos aislados, había algo
- 59:59moviéndose en esa zona desde hacía tiempo. Algo que atacaba,
- 1:00:04se llevaba a las personas y no dejaba rastros claros.
- 1:00:09Seguimos avanzando hasta que vimos movimiento a lo lejos, estaba
- 1:00:13entre los árboles a distancia, mirándonos. La figura se distinguía
- 1:00:19por el tamaño y la forma irregular de moverse, no
- 1:00:22se acercó, y tampoco intentó esconderse del todo, solo se
- 1:00:26desplazaba de forma lateral, observándonos. Apuntamos y abrimos fuego cuando
- 1:00:33tuvimos una línea clara, cuando intentó saltar sobre nosotros, se
- 1:00:37le miró la intención, pero los disparos le impactaron, y
- 1:00:42vimos como la figura se estremecía y se alejaba hacia
- 1:00:45una zona más cerrada del monte. Gritó de una manera aterradora,
- 1:00:50con un chillido agudo, no respondió de forma descontrolada. Solo
- 1:00:55se fue dejando marcas claras en el suelo y sangre
- 1:00:59en la vegetación. No lo seguimos, pues la orden fue clara,
- 1:01:05no avanzar sin visibilidad ni ventaja. El terreno no lo
- 1:01:09permitía y no íbamos a exponernos más de lo necesario,
- 1:01:13nos quedamos en posición durante un buen rato, cubriendo salidas posibles,
- 1:01:18esperando algún movimiento, pero no ocurrió nada más. No vimos
- 1:01:25su cuerpo, y nunca lo encontramos, no hubo confirmación final
- 1:01:29ni escena que cerrara todo, solo rastros que se perdían
- 1:01:33entre las piedras y el monte alto. Después de eso,
- 1:01:38el operativo se dio por terminado. No porque el problema
- 1:01:43estuviera resuelto, sino porque no había más que hacer sin
- 1:01:46arriesgar demasiado. Se levantaron reportes simples, contacto armado, rastros de
- 1:01:53gente escondida en el monte e indicios de actividad violenta. Oficialmente,
- 1:02:00todo quedó registrado como enfrentamientos con personas armadas moviéndose en
- 1:02:05zonas rurales. No se habló de animales extraños, ni de
- 1:02:10figuras que caminaban como personas, eso no era necesario, nadie
- 1:02:15lo pidió y nadie lo ofreció. Regresé con el resto
- 1:02:20del grupo días después, el monte quedó atrás, pero no
- 1:02:24se fue del todo. Me llevé imágenes claras que no
- 1:02:28se borraron con el tiempo. La forma de moverse de
- 1:02:32esa figura, el sonido de los pasos rodeándonos y el
- 1:02:36cuerpo del compañero en el suelo con la pierna rota.
- 1:02:40A veces no puedo dormir por las noches cuando me
- 1:02:43llega el recuerdo de ese Nahual, de ese ataque con
- 1:02:46sus extremidades enormes y sus garras. No hablé de esto
- 1:02:52durante mucho tiempo, porque no tenía sentido hacerlo, no había
- 1:02:56forma de explicarlo sin que sonara a exageración o a cuento,
- 1:03:00pero yo sabía lo que vi y eso era suficiente.
- 1:03:04Con los años entendí que no fue una leyenda ni
- 1:03:07algo que alguien inventó para asustar, fue una situación real,
- 1:03:12en un lugar real, con consecuencias reales. hubo personas que
- 1:03:17no regresaron a sus casas y un compañero que no
- 1:03:20volvió a caminar igual. Todavía hoy, cuando paso por zonas similares,
- 1:03:27pongo atención al terreno y a los sonidos. El monte
- 1:03:31guarda cosas que no siempre se ven de frente y
- 1:03:34no todo lo que se mueve ahí sigue las reglas
- 1:03:37que uno espera. Eso fue todo. No hubo cierre perfecto
- 1:03:43ni explicaciones completas, sólo un operativo que terminó y un
- 1:03:47recuerdo que se quedó conmigo. No lo cuento como advertencia
- 1:03:51ni como historia extraña, lo recuerdo como algo que ocurrió
- 1:03:55y que entendí hasta donde se podía entender.