Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Un Nahual Entró Al Cuartel Y Nadie Estaba Preparado -Historias De Terror - Voces De La Noche
Transcript
- 0:05Speaker 2: Tengo este recuerdo en mi mente como algo que no
- 0:07me deja dormir desde hace muchos años. Me acuerdo del
- 0:12cuartel como un lugar chico, metido entre el monte, con
- 0:16un patio de tierra y edificios bajos, de esos donde
- 0:19todo queda a pocos pasos, y por eso mismo cualquier
- 0:23problema se te viene encima rápido. Al frente estaba el
- 0:27portón de lámina, pesado, con su cadena y su candado,
- 0:31y a los lados una barda que daba vuelta hasta
- 0:34topar con la parte trasera. Atrás ya no era barda,
- 0:39era malla con alambre, sostenida por postes, y una puerta
- 0:43de servicio que se usaba para rondines, y para meter
- 0:46cosas sin abrir el portón principal. Esa diferencia nunca me
- 0:51importó hasta esa noche, porque por arriba entraron, como si
- 0:55la barda fuera un escalón, y por atrás terminamos saliendo.
- 0:59por donde el perímetro era más fácil de forzar. Esa
- 1:03guardia me tocó con rondín. Yo llevaba radio portátil, lámpara,
- 1:09el arma de cargo y la costumbre de caminar despacio,
- 1:12pegado a los muros, revisando esquinas y escuchando lo que
- 1:16pasa adentro del cuartel mientras uno está afuera. El patio
- 1:21olía a tierra húmeda y a diésel viejo, porque las
- 1:24camionetas siempre dejaban el olor pegado, y también olía a
- 1:28comida recalentada que venía del comedor, porque alguien había dejado
- 1:32algo en la cocina. En la parte de la barda
- 1:36del costado vi las marcas. No fueron huellas normales, eran
- 1:41profundas y largas, como si algo pesado hubiera caído y
- 1:45se hubiera impulsado arrastrando las uñas. La tierra estaba levantada
- 1:50en líneas, y entre línea y línea, se veían puntos
- 1:54donde algo se clavó y luego se empujó otra vez.
- 1:58Yo me agaché, pasé la luz por encima y vi
- 2:01que iban hacia atrás, hacia la zona de malla y
- 2:04puerta de servicio. Lo reporté por radio, como se reporta
- 2:09un riesgo. Dije que había marcas recientes pegadas a la barda,
- 2:13que parecían de uñas, y que la dirección de esas
- 2:17marcas era hacia el perímetro trasero. Pedí que revisaran la
- 2:22malla y el alambre y que uno de los de
- 2:25torreta prendiera el foco exterior del lado de atrás. No
- 2:29alcancé a terminar de hablar cuando escuché el primer golpe
- 2:33en el portón. No fue un toque, fue metal contra fuerza,
- 2:38un golpe que hizo vibrar la lámina y que se
- 2:41sintió hasta en el suelo. Después vino otro golpe, más
- 2:46cerca de la barda, como si algo hubiera probado el muro,
- 2:49midiendo dónde agarrarse. Se prendieron las luces del patio, las
- 2:54que alumbran fuerte y dejan sombras duras pegadas a los edificios.
- 3:00Dos compañeros se movieron a las torretas y desde arriba
- 3:03empezaron a barrer el terreno con las lámparas. Yo me
- 3:08fui al pasillo que conecta los dormitorios con el comedor
- 3:11porque por ahí sale la gente cuando se despierta de
- 3:14golpe y no entiende qué pasa y y si alguien
- 3:17se atraviesa ahí sin cobertura, se vuelve blanco fácil. Me
- 3:22acomodé contra la pared, con la lámpara baja para no encandilarme,
- 3:26y con el radio cerca de la boca, para reportar
- 3:30sin gritar. En ese punto todavía creíamos que podía ser
- 3:35alguien queriendo entrar, o algún animal grande que se había
- 3:38metido al perímetro, pero esa idea duró nada. El primer
- 3:43brinco se escuchó, como cuando cae un costal pesado desde
- 3:47mucha altura, pero con un golpe más eco, porque cayó
- 3:50con todo el cuervo. Vi polvo levantarse cerca de la
- 3:55barda del costado, y luego lo vi completo con la
- 3:58luz del patio. Era un agual, y no lo digo
- 4:02por dramatizar ni por querer ponerle un nombre bonito, lo
- 4:05digo porque eso fue, y porque después de verlo de
- 4:09cerca ya no te queda duda. Tenía pelaje denso, oscuro,
- 4:14pegado en partes por tierra, como si hubiera rodado en
- 4:17nodo seco, y la cabeza era grande, con el hocico
- 4:21largo y ancho. Lo que más me llamó la atención
- 4:25fueron las manos. No eran patas, eran manos con dedos largos,
- 4:30y las uñas eran largas y curvas, gruesas, y raspaban
- 4:34el piso cuando se impulsaba. No se movía como un perro,
- 4:39corría en cuatro, con el lomo alto, pero cuando necesitaba
- 4:43girar o treparse, usaba las manos como una persona torcida,
- 4:47con fuerza real. En un segundo pasó del patio a
- 4:51pegarse a un muro, y luego se metió hacia el
- 4:54lado de los dormitorios, buscando la entrada. Yo apunté y
- 4:59me moví dos pasos, manteniendo el ángulo del pasillo, porque
- 5:03si se metía ahí, nos iba a encerrar. Alcancé a
- 5:08ver el brillo de saliva en el hocico, cuando levantó
- 5:11la cara hacia las luces y vi los ojos hundidos, fijos,
- 5:15como si la luz no le molestara. La primera baja
- 5:19ocurrió casi de inmediato. Un compañero salió al patio desde
- 5:24el dormitorio, todavía acomodándose el equipo, y el Nahual lo
- 5:28alcanzó antes de que diera tres pasos firmes. Lo agarró
- 5:33con una mano por la parte alta del uniforme, lo
- 5:36jaló como si no pesara nada y lo golpeó contra
- 5:39la pared. El golpe sonó como cemento contra carne y
- 5:43lo vi caer con las piernas doblándose, sin tiempo de cubrirse.
- 5:49El Nahual no se quedó ahí, lo arrastró hacia el pasillo,
- 5:52con las uñas haciendo surcos en el suelo y con
- 5:55el pelaje rozando la pared, como si quisiera meterlo a
- 5:59un punto más oscuro, donde no lo viéramos desde el patio.
- 6:03Ese ruido fue el que cambió todo, porque ahí ya
- 6:06nadie pensó que era una intrusión común. La reacción del
- 6:11cuartel se volvió rápida y desordenada al mismo tiempo. Se
- 6:16escucharon pasos acelerados, puertas abriéndose y gente corriendo de un
- 6:21edificio a otro, radio sonando con voces cortadas por interferencia
- 6:25y nervio. Yo me mantuve en mi lugar, porque si
- 6:29yo me movía sin control, dejaba ese pasillo libre y
- 6:33ese pasillo era la conexión más peligrosa. Levanté la lámpara
- 6:38y la luz le pegó al Nahual un segundo mientras
- 6:41se giraba. Alcancé a ver los dientes irregulares y el
- 6:45hocico húmedo. No parpadeó y no cambió de expresión. Se
- 6:51empezaron a oír disparos, pero no una ráfaga larga, sino
- 6:55disparos cortos, como cuando uno intenta apuntar en un espacio apretado.
- 7:01El Nahual se agachó y se pegó al muro, y
- 7:04luego se impulsó otra vez, más rápido. Yo vi que
- 7:08el patio ya no estaba vacío, las sombras en la
- 7:11barda se movían y en la parte del fondo, donde
- 7:15la barda da vuelta antes de llegar a la malla,
- 7:17vi caer otra figura. No cayó donde cayó el primero,
- 7:22cayó más hacia el centro, como si ya supiera que
- 7:25el foco del patio lo iba a alumbrar. Luego vi
- 7:29caer otro más, por separado. Los dos bajaron en puntos distintos,
- 7:35como si hubieran medido el terreno antes como si ya
- 7:38supieran dónde estaban las salidas de los edificios y en
- 7:41dónde se iban a juntar los soldados cuando despertaran. Los
- 7:46tres se movieron con la misma idea, entrar, atacar rápido
- 7:50y meterse a los pasillos. En ese momento yo entendí
- 7:54que el cuartel, por chico, se nos había vuelto una
- 7:58trampa y que lo que venía ya no era un susto,
- 8:01era una cacería adentro de nuestra propia casa. Con tres adentro,
- 8:06El cuartel se partió en zonas en cuestión de segundos.
- 8:11En el patio había luz suficiente para ver cuerpos corriendo
- 8:14y sombras pegadas al suelo, pero en los pasillos y
- 8:18en los cuartos la visibilidad se volvió mala porque las
- 8:21lámparas del exterior no entraban parejo y porque en el
- 8:25primer minuto ya había muebles tirados, puertas a medio abrir
- 8:29y gente moviéndose sin orden. Yo seguía con el ruido
- 8:33del golpe contra la pared metido en la cabeza y
- 8:36y con la imagen de mi compañero arrastrado hacia el pasillo.
- 8:41Ese recuerdo me apretó el estómago, pero no me dejó parado.
- 8:46Me moví hacia el área de guardia, donde estaba el
- 8:49radio fijo, el tablero de llaves y la munición de
- 8:52reserva que se guardaba para la noche. No era un
- 8:56plan elegante ni una maniobra de manual, era lo único
- 9:00lógico si queríamos dejar de disparar a ciegas y recuperar control,
- 9:05comunicación y cargadores crucé pegado a los muros cuidando esquinas
- 9:11sin alumbrar de frente usando la luz del patio como
- 9:14referencia para no perder el rumbo el aire adentro ya
- 9:18olía a polvo levantado a sudor y a metal caliente
- 9:23en el pasillo que da al comedor escuché un bramido
- 9:27corto no como ladrido sino como un sonido profundo que
- 9:31parecía salir de un pecho grande Ese sonido no fue
- 9:35para asustar, sonó como señal, como aviso para que los
- 9:39otros supieran en dónde estaba la gente. A los pocos
- 9:43pasos vi las primeras marcas en la pared, rayas largas, profundas,
- 9:47hechas con uñas, como si hubieran probado el concreto. En
- 9:52el piso, cerca de una puerta, había tierra arrastrada hacia adentro,
- 9:57en dirección a los dormitorios. Los nahuales atacaban por oportunidad,
- 10:03se pegaban a los muros y se movían por las orillas,
- 10:06buscando ventanas bajas y puertas mal cerradas. En una de
- 10:11esas ventanas vi una mano salir por una rendija. Los
- 10:15dedos eran largos, la piel se veía gruesa, y las
- 10:19uñas trabajaron el metal con paciencia rápida, como si ya
- 10:23supiera dónde empujar para abrir el seguro. No fue un
- 10:27manotazo torpe, fue un movimiento preciso, de alguien que ha
- 10:31abierto eso antes. La ventana cedió y el Nahual metió
- 10:36el hocico primero, olfateando, y luego entró de un jalón,
- 10:40sin chocar con el marco, como si el cuerpo ya
- 10:43supiera la medida exacta. En ese punto empezaron los disparos
- 10:48dentro del edificio y el sonido cambió. En el patio
- 10:52los tidos se escuchaban abiertos. Adentro rebotaban en las paredes,
- 10:57se mezclaban con gritos cortos y con el golpe de
- 11:01botas contra el piso. Yo vi que los tiros sí
- 11:04les dolían, porque se encogían y se sacudían, pero no
- 11:08los tumbaban como a una persona. Se agachaban, cambiaban de
- 11:13dirección y volvían a entrar por otro ángulo, buscando un
- 11:17punto ciego. A uno le pegaron en el costado, lo
- 11:21vi girar con el cuerpo tensándose, y aún así se
- 11:25impulsó con las manos y trepó una pared baja que
- 11:28separaba el comedor de una bodega. cayó del otro lado
- 11:32con un golpe pesado y apareció detrás de nosotros, cortándonos
- 11:37el paso. Esa maniobra rompió al grupo. Dos compañeros se
- 11:43fueron hacia el patio para no quedar encerrados y otros
- 11:46se metieron a un cuarto buscando cobertura. Yo seguí hacia
- 11:51el cuarto de guardia, porque era lo único que tenía sentido.
- 11:56En el camino vi cosas que me dejaron claro y
- 11:59que el cuartel ya no era un lugar seguro ni
- 12:01por un minuto. Un soldado estaba sentado contra una pared,
- 12:06agarrándose el brazo, con la manga rasgada y la piel
- 12:09abierta en líneas paralelas. No lloraba ni gritaba, respiraba rápido
- 12:15y miraba hacia la esquina, como si esperara que algo
- 12:18volviera a salir. Otro, más cerca de los baños, intentaba
- 12:24cerrar una puerta con el cuerpo y metiendo el hombro,
- 12:27pero la puerta vibraba por los golpes del otro lado,
- 12:30y cada golpe traía sonido de uñas raspando la madera.
- 12:35En ese tramo distinguí al más grande. No lo vi
- 12:39completo al principio, vi primero el hocico asomarse desde una sombra, ancho,
- 12:44con dientes irregulares, y luego vi el pecho cuando se
- 12:48metió a la luz. Era más pesado que los otros,
- 12:52el pelaje se le veía más denso. como una capa pegada,
- 12:56y las uñas eran más largas y curvas como cuchillos.
- 13:01No atacaba al primero que se le cruzaba, entraba donde
- 13:04había más gente, como si buscara provocar pánico y romper
- 13:08la formación. Se metió al pasillo principal, justo donde se
- 13:13juntan los que salen del dormitorio y los que vienen
- 13:16del comedor, y con eso obligó a todos a moverse,
- 13:19a chocar entre sí y a perder los ángulos. Yo
- 13:24llegué al cuarto de guardia con dos compañeros, la puerta
- 13:27estaba entreabierta. Adentro estaba el radio fijo encendido, con ruido
- 13:33de fondo, y la mesa con el escritorio donde se
- 13:36guardaban papeles, llaves y cosas de rutina. Uno de nosotros
- 13:41cerró la puerta con seguro y puso una silla contra
- 13:45la madera, no como barricada definitiva, sino para ganar unos segundos.
- 13:51Abrimos el cajón de la mesa y agarramos una bolsa
- 13:54con vendas y cinta, lo que se usa para golpes comunes,
- 13:57torceduras y cortadas. No era equipo médico completo, pero era
- 14:03lo que había a la mano y lo único que
- 14:05podíamos cargar sin perder tiempo. La munición de reserva estaba
- 14:10en una caja metálica bajo la mesa. Yo la abrí
- 14:14con las manos temblando, no por miedo a la oscuridad.
- 14:17sino por la urgencia de saber cuántos cargadores quedaban. Repartimos rápido,
- 14:23uno se quedó con el radio para escuchar órdenes y reportes,
- 14:27porque el radio portátil a rato se cortaba. El sonido
- 14:32afuera era constante, pasos, golpes, gritos cortos, y ese bramido
- 14:37que aparecía cada tanto como señal. En ese momento, con
- 14:42el cuartel ya quebrado por dentro, llegó la decisión que
- 14:46cambia todo. Seguir peleando adentro nos estaba dejando encerrados en
- 14:51los pasillos, obligándonos a correr de cuarto en cuarto, y
- 14:55esa era la ventaja de ellos. La única forma de
- 14:59vivir era romper el cerco y salir por la parte trasera,
- 15:03hacia los vehículos, antes de que nos acorralaran en un
- 15:06solo edificio y nos fueran sacando uno por uno. Yo
- 15:11miré a los otros y no tuve que discutirlo, se
- 15:14entendió en la cara de todos. Cargamos lo que podíamos,
- 15:19abrimos la puerta y nos preparamos para movernos pegados a
- 15:22los muros, con la idea clara de llegar a la
- 15:25puerta de servicio, antes de que los nahuales volvieran a
- 15:29juntarse en el pasillo principal. Yo me moví con un
- 15:33grupo corto, pegados a paredes, usando la luz del patio
- 15:37como referencia para no perdernos y para no quedar parados
- 15:41en medio de un pasillo oscuro. Éramos pocos porque el
- 15:45cuartel ya estaba dividido en pedazos. Se escuchaban tiros en
- 15:50distintos puntos, puertas golpeándose y el bramido corto que aparecía
- 15:55y se iba como si marcara en donde estaba la gente.
- 15:59Mi idea era simple y directa, llegar a la puerta
- 16:02de servicio trasera, la que daba hacia la malla y
- 16:05el camino donde estaban las camionetas, porque adentro ya no
- 16:09había forma de aguantar mucho más. Salimos del cuarto de
- 16:14guardia con la munición repartida y con la bolsa de
- 16:17vendas y cinta metida en un bolsillo. No la cargábamos
- 16:21como si fuera una solución, la cargábamos porque el que
- 16:25se cortaba perdía fuerza y esa noche cualquier corte era
- 16:29la diferencia entre correr o morir. El encargado de guardia
- 16:33venía con nosotros, pegado a la pared, con la llave
- 16:36de la puerta de servicio en la mano. Yo no
- 16:40vi apretar esa llave, como si fuera lo único que
- 16:43lo mantenía enfocado. Caminábamos cortos, sin pisar fuerte, cuidando no
- 16:49chocar con muebles tirados. En el suelo había casquillos y
- 16:54tierra arrastrada, y en las paredes había rayas largas, hechas
- 16:58con esas uñas como garras. Ese detalle me ayudaba a
- 17:02saber por dónde se habían movido, porque las marcas iban
- 17:06hacia donde estaba la gente. El pasillo que nos llevaba
- 17:10hacia la parte trasera pasaba junto a la bodega. La
- 17:15bodega tenía techo bajo y un borde de lámina por
- 17:18fuera y arriba de ese borde había sombra porque las
- 17:21luces del patio no alcanzaban a iluminarlo bien. Yo pensé
- 17:26en eso cuando pasé porque sabía que si uno de
- 17:29esos se trepaba no lo íbamos a ver hasta que cayera.
- 17:34Y así fue, no nos salió de frente, no se
- 17:37dejó ver en el patio nos cayó de lado. Se
- 17:41dejó caer desde arriba de la bodega, como si hubiera
- 17:44subido por fuera usando sus uñas. No fue un salto largo,
- 17:49fue una caída controlada, con el cuerpo listo para agarrar.
- 17:54Lo vi de cerca por un segundo, porque la lámpara
- 17:57de uno de los compañeros lo alcanzó al bajar. El
- 18:01pelaje se le veía áspero, lleno de polvo y sangre,
- 18:05pegado a la piel, como si trajera tierra húmeda. La
- 18:09cabeza bajó primero, el hocico grande y húmedo, y luego
- 18:13cayeron las manos, con las uñas largas que parecían ganchos.
- 18:18En cuanto tocó el suelo, se lanzó hacia el compañero
- 18:22que iba a mi izquierda y le metió la mano
- 18:24al antebrazo. No fue una rasgadura leve, fue un tajo directo,
- 18:30de esos que abren la piel y carne en líneas paralelas.
- 18:34La sangre salió de inmediato y el compañero soltó el
- 18:37arma con la mano lastimada, porque la fuerza se le
- 18:41fue en ese instante. No gritó mucho, se le quebró
- 18:45la respiración y se dobló, con la cara apretada, intentando
- 18:49no caer. Yo me moví para cubrirlo, porque si se
- 18:53quedaba ahí lo iban a rematar. Me puse entre él
- 18:58y el Nahual, apunté, y al mismo tiempo le jalé
- 19:01el chaleco para arrastrarlo hacia la pared. La visión en
- 19:05ese momento fue de túnel, un pasillo estrecho, la luz
- 19:09del patio entrando de lado, la sombra encima de la bodega,
- 19:13y ese cuerpo aterrador moviéndose con la rapidez de algo
- 19:16que ya había escogido a quien romper primero. Ahí tuve
- 19:21el encuentro más cercano, el nahual se me vino encima
- 19:24y me empujó contra la pared con el peso del pecho,
- 19:27sentí el concreto frío en la espalda y el golpe
- 19:30me sacó el aire. Su hocico quedó cerca, caliente con
- 19:35saliva y el olor fue claro pelo húmedo tierra y
- 19:40un olor fuerte como de animal encerrado como establo viejo
- 19:45sus ojos se quedaban fijos hundidos y su cara no
- 19:48cambiaba no había gesto de rabia ni de emoción era
- 19:53una mirada plana como si yo fuera un obstáculo metió
- 19:57la mano hacia mi cuello yo alcancé a girar la
- 20:00cara y a subir el brazo para cubrirme pero la
- 20:03uña me raspó de todas formas. Sentí el ardor inmediato
- 20:08y luego la sensación de calor en la piel. La
- 20:12camisa se me pegó, porque la sangre empezó a correr
- 20:15y se fue hacia el cuello del uniforme. No fue
- 20:19un corte profundo que me dejara tirado, pero fue lo
- 20:22suficiente para sentir que estaba abierto y para saber que
- 20:26si me agarraba una segunda vez, me podía dejar ahí.
- 20:30Yo disparé casi sin separar el arma de mi pecho,
- 20:33y el ruido retumbó en el pasillo. El Nahual se encogió,
- 20:38pero no cayó. Se movió rápido hacia un lado, como
- 20:43si el dolor lo molestara pero no lo detuviera. En
- 20:47ese segundo un compañero le disparó a quemarropa, pegado, y
- 20:51eso sí lo hizo retroceder de golpe. Vi el cuerpo contraerse,
- 20:56Vi el pelaje sacudirse y luego lo vi salir con
- 21:00un brinco hacia el patio, como si buscara volver a
- 21:03atacar desde otro lado. No se fue despacio, se fue
- 21:07con intención de volver. Esa resistencia nos dejó claro que
- 21:12no teníamos margen, teníamos solo segundos y no minutos. Aprovechamos
- 21:18esos segundos y arrastramos al herido. Yo le apreté el
- 21:23antebrazo con una venda rápida. sólo para bajar el sangrado.
- 21:28Iba pálido, con la mandíbula apretada, tratando de usar la
- 21:32otra mano. El encargado de guardia se adelantó medio paso,
- 21:37siempre pegado al muro, y ya traía la llave lista.
- 21:41Llegamos a la puerta de servicio trasera, era una puerta
- 21:45más chica que el portón, de metal, con una chapa vieja.
- 21:50Esa puerta se usaba para rondines y entrada de suministros,
- 21:54por eso la llave la traía él, no porque fuera casualidad.
- 21:59La abrió temblando, y nos empujamos hacia afuera uno por uno.
- 22:04Al cruzar el aire cambió, afuera olía más a monte
- 22:07y a tierra húmeda. Del otro lado estaba la malla
- 22:11y el alambre, y en una esquina se notaba el
- 22:14alambre flojo, forzado, como si ya lo hubieran jalado antes.
- 22:19Yo alcancé a voltear hacia el patio trasero, y escuché
- 22:23el sonido de pasos pesados acercándose, rápidos, sobre la tierra.
- 22:29No eran las botas de algún compañero, era un agual,
- 22:32buscando alcanzarnos antes de que pasáramos la malla. Afuera, el
- 22:38terreno era irregular, con piedras sueltas y una pendiente corta
- 22:42que te hacía resbalar si corrías sin ver en dónde pisabas.
- 22:47La puerta de servicio se cerró detrás de nosotros con
- 22:50un golpe de metal, y de inmediato se sintió la
- 22:53diferencia de espacio. Adentro había pasillos y paredes que te
- 22:58cortaban el aire, afuera era monte y oscuridad abierta, pero
- 23:02esa oscuridad no ayudaba, porque ahí no había en donde
- 23:06esconderse sin perder el rumbo. La malla no era alta
- 23:10como la barda del frente, y en una esquina ya
- 23:13estaba forzada, con el alambre flojo y la malla levantada,
- 23:17como si alguien la hubiera jalado. Ahí pasamos uno por uno,
- 23:22el herido iba en medio, sostenido por dos, con la
- 23:26cabeza baja y la respiración corta. Yo iba detrás, cuidando
- 23:31que nadie se quedara atorado. Uno se enganchó la ropa
- 23:35con el alambre, se escuchó el jalón seco de tela
- 23:38y el sonido del metal raspando. No se detuvo a acomodarse,
- 23:44se la arrancó de un tirón y siguió, porque atrás
- 23:47ya venían los nahuales. Yo alcancé a ver su espalda
- 23:51cuando pasó, la camisa abierta y la piel marcada por
- 23:54el alambre, y eso me dejó claro que lo único
- 23:57que importaba era cruzar. Apenas pasé yo, sentí el alambre
- 24:03rozarme el hombro y me ardió el corte del cuello,
- 24:06como si la piel se me abriera otra vez. Cuando volteé,
- 24:10vi a los nabuales salir por la puerta como si
- 24:13hubieran esperado ese movimiento. No salieron desordenados, salieron con dirección.
- 24:19directos hacia la malla. Conté cuatro figuras en total, y
- 24:24el más grande venía al frente. Se paró un segundo,
- 24:28con el pecho alto, levantando la cabeza como si oliera
- 24:32el aire, y en la luz que se escapaba del cuartel,
- 24:35se le veía el pelaje denso pegado al cuerpo, la
- 24:39cara ancha, el hocico húmedo y las uñas largas colgando
- 24:43de los dedos como ganchos. Ese segundo no fue de duda,
- 24:47fue de cálculo. Luego corrió en cuatro con una velocidad
- 24:51que nos alcanzaba fácil si nos quedábamos a pie. Nosotros
- 24:56bajamos la pendiente casi a ciegas, guiándonos por el camino
- 25:00de terracería, que se distinguía por el color más claro
- 25:04de la tierra. Los pies se te iban con las piedras,
- 25:07el herido se tropezó y por poco cae. Yo lo
- 25:11agarré del chaleco y sentí la sangre caliente en mi mano,
- 25:15porque la venda del antebrazo ya estaba empapada. Apretaba la
- 25:19boca para no gritar, pero el dolor se le veía
- 25:22en la cara, como si estuviera aguantando un golpe constante.
- 25:27Pero no lo soltamos, lo arrastramos si hacía falta, porque
- 25:31si se quedaba atrás, ahí se terminaba. Llegamos a las camionetas,
- 25:37estaban a unos metros del límite del monte, donde normalmente
- 25:42se estacionaban para no estorbar en el patio. Una prendió rápido.
- 25:47como si el motor hubiera estado listo desde antes. La
- 25:51otra falló al primer intento y se escuchó el arranque ahogado,
- 25:56pero el que iba al volante le pegó al tablero
- 25:58y volvió a intentar, pero la segunda vez sonó igual.
- 26:03No hubo discusión, nos subimos a la que sí prendió.
- 26:07Nos subimos apretados, sin acomodarnos, con el herido recostado sobre
- 26:12piernas ajenas y con las armas apuntando hacia el monte.
- 26:17El conductor aceleró y las llantas patinaron un segundo en
- 26:21la terracería antes de agarrar tracción. La camioneta se sacudió
- 26:26al agarrar el camino y el golpe me volvió a
- 26:29arder en el cuello, pero ya no me importó. Yo
- 26:33iba en la parte trasera, sosteniéndome de una orilla, con
- 26:37la lámpara apagada para no deslumbrar al de adelante y
- 26:40con la vista fija hacia la línea del monte. En
- 26:44los primeros metros... uno de los nahuales nos siguió en paralelo.
- 26:49Lo vi claro, porque la luz trasera de la camioneta
- 26:53lo alcanzó.