Latest / Soy Ambiciosa, y qué? / Hacer mucho no es lo mismo que tener dirección
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- Keles&: Hay días en los que terminas agotada, has contestado mensajes, atendido clientas, publicado, hecho una factura, pensados tres contenidos, mirado un curso que tenías pendiente, incluso has preparado una sesión y contestado todos los WhatsApps, es decir, has hecho de todo. Y cuando llega la noche, tienes esa sensación bastante desconcertante donde te preguntas... Pero hoy, ¿qué he hecho? ¿Cómo estás, Rachel? Reichel: Hola que ves, la verdad es que has hecho muchísimas, muchísimas cosas. El problema es que quizás ninguna era la que necesitaba realmente tu negocio. Keles&: Y de eso queremos hablaros hoy. De querer llegar a todo, de vivir haciendo 20.000 cosas a la vez y de por qué planificar bien no sirve para meterte más cosas en la agenda. Sirve precisamente para todo lo contrario. Para saber qué toca, qué no toca y poder cerrar el ordenador sin sentirte que bueno, que siempre te estás dejando algo. speaker-0: Este es un espacio para mujeres ambiciosas que no están dispuestas a renunciar a nada, ni a su vida personal, ni a la paz familiar, ni a un negocio exitoso. speaker-1: Somos Keles y Rachel, mentoras de emprendedoras conscientes. Quienes te dijeron que no podías tenerlo todo, te mintieron. Y si esto es lo que tú estabas buscando, quédate. Empezamos. Keles&: Así que... Os damos la bienvenida a este nuevo episodio y hoy queremos hablar de algo que conocemos todas bastante bien, sobre todo las mujeres que emprendemos. Es esa capacidad maravillosa que tenemos para intentar ocuparnos de absolutamente todo. Nicocio, casa, familia, clientas, redes, formación, administración y además hacerlo bien. Reichel: Ese es un punto muy importante, porque además no solo que intentamos llegar o queremos llegar a todo, sino que además queremos llegar a todos y que además nadie nos señale o que nos salten los fallos que, seamos sinceras, todos tenemos. Keles&: Totalmente de acuerdo. Aquí nadie puede decir que no hemos publicado cosas, nadie puede decir que no hemos tratado de hacerlo todo perfecto, pero que nadie nos diga a nosotras que hemos hecho algo mal. ¿Por qué no lo llevamos nada bien? Reichel: o que haya una clienta que te reclama que no estás lo suficientemente pendiente de ella o que se te ha olvidado enviarle algo. Keles&: o que no tienes preparada una cosa, que por ejemplo no sabes cuánto has vendido... Bueno, esto último ya, ya... ya... ya... Reichel: Sí, sí, sí, esto último es que esto vamos a dejarlo para otro momento porque ahí realmente tocamos un problema diferente, vamos a dejarlo ahí, diferente. Keles&: Sí, sí, sí, porque en nosotros en realidad las mujeres emprendedoras queremos hacerlo todo perfecto, pero cuando hay una pregunta muy sencilla que a veces se nos atasca, la verdad es que nos cuesta muchísimo responderla, como por ejemplo, ¿cómo va realmente mi negocio? Y hacer mucho. no significa tener dirección. Reichel: Es que al final esto es una de las grandes trampas del multitasking, que es que siempre estás subida al caballo de la actividad, siempre estás como que da la sensación de que haces mucho, aquí y allá, como días, estamos en todos lados y estamos todo el día ocupadas. Keles&: Es cierto, y como en realidad estás ocupada todo el día, a ti te da la sensación de que estás avanzando. Reichel: Sí, pero es que realmente tú puedes pasarte una mañana entera haciendo cosas en negocio y cuando acaba el día te das cuenta de que no has tocado ninguna de tus prioridades. Esto nos pasa más a menudo de lo que reconocer. Quién no ha abierto Instagram para contestar un mensaje? Ves el comentario. contestas y automáticamente estás haciendo scroll mirando publicaciones. En mitad de ese scroll que ya han pasado, que hay tantos minutos, te acuerdas de que, ay, has visto una cosa, quería comer una cosa que estaba en canva. Entras a canva y ya que estás ahí, pues ahora que te acuerdas que tienes que terminar, una portada que tienes que hacer, un nuevo diseño. Keles&: o en realidad ves que tienes uno ya a medias Reichel: Sí, sí, o eso, hables y dices, tu madre mía, que tengo aquí todo a medias. O que te llega un correo, que este es otro caballo de batalla, ¿no? Entras a la e-mail, lo contestas y tal, y vas mirando las talentes, que esto es spam, esto no me interesa, esto, qué promoción que estoy viendo. El caso es que cuando vas a mirar el reloj, se han ido dos horas fáciles, fáciles. ¿Qué has trabajado? Sí, ¿qué trabajo tenías que haber hecho o tenía que hacerse? Por supuesto. Pero hacia dónde realmente te has llevado cada una de esas acciones. Keles&: Yo creo que ahí está la diferencia, porque planificar no es tener una agenda llena, planificar es, pues bueno, que hemos aprendido, ¿no? Tener estructura, ponerle foco, tener dirección y el saber hacia dónde estás llevando tu negocio y exactamente qué necesitas para poder llegar hasta allí. Y a veces también significa saber qué cosas no quieres hacer también. Eso también es importante. Reichel: es que yo creo que esa es la parte que más nos cuesta, sabemos, tenemos muy claro todo lo que hay que hacer, nos metemos en la agenda y esto vamos metiendo las cosas con cuña, porque a ver cómo meto todo lo que tengo que hacer, porque tengo un montón de vendientes más todo lo que viene nuevo, y realmente no nos planteamos qué es lo que verdaderamente se merece estar en tu agenda, ocupar ese espacio. Keles&: Así es, yo lo he vivido muy así en muchas ocasiones y al final acabas creándote a ti misma un horario que es que es imposible. Lo estás creando para una mujer que no existe porque Reichel: De atrero. Keles&: esa mujer en la que tú estás pensando no se cansa, no tiene familia, no tiene imprevistos, nunca se pone enferma, siempre está totalmente... Reichel: Ley de autóromo, eso es así. Keles&: Siempre es como si siempre estuviese inspirada, si siempre pudiera grabar Seir Rils un martes porque lo pone en la agenda. Reichel: Es que, además de que todo está puesto en la agenda, tú tienes que grabar un martes, seis, diez, y ojo, lo grabas a la primera y bien. O sea, que eso es de primero de emprendedora eficiente. Keles&: tal cual, de primero de emprendedora, madre mía, madre mía, sí que es cierto que a veces funcionamos así, Pero luego llegas tú, que tú eres la de verdad, con tu vida de verdad, donde intentas cumplir el planning de esa señora imaginaria, el mapa, uff, es una Reichel: Eso es la lengua afuera. La lengua afuera. Keles&: locura, el mapa No es para hacer más. Reichel: Ahí sí que es verdad que cuando hablamos de hacer, crear tu mapa del año, no se trata de coger los 12 meses y llenarlos, atente bonete, la agenda, hasta que rebosen y digan, ya tengo todo el año planificado, porque al final, si metes a presión 12 meses, realmente no estás solucionando nada. Lo que estás haciendo es creando el caos multiplicado por 12 con colores incluidos. Porque si no puedes con la agenda una semana así, imagínate lo que puedes suponer en un año. Te queda ansiedad solo de verlo. Keles&: Totalmente a Solamente recordándome en estos segundos unos años atrás es que me ha dado calores, me han dado calores. Pues, nosotros ahora lo que queremos es que puedas mirar el año y entender qué es lo que vas a priorizar. Cuando necesitas más energía en tu negocio, cuando quieres tener más espacio, qué es lo que quieres vender y qué momentos. quieres reservar para ti porque también son importantes y a partir de ahí vas a tener una energía en la que te vas a poder expandir y vas a poder decir qué es lo que quieres construir de verdad y sobre todo qué vida quieres tener mientras todo eso sucede porque una buena planificación debería ayudarte a tener más tiempo libre no a ocupar hasta el último segundito del día Reichel: es que esto parece realmente, parece muy obvio, pero no lo hacemos, al final vemos un hueco libre del calendario y piensas, a ver, en qué lo puedo ocupar, Esta necesidad de verte siempre en movimiento, lo que decíamos antes, ¿no? Y subir al caballo de... Y aquí hay un hueco, ¡hago, que hacer! Keles&: No, no, a lo mejor lo que realmente cabe ahí es saber estar libre. Reichel: Ya te digo. Porque al final... yo antes era de las que te decía tal... Sí, me voy a planificar una cena con mi marido. Pero es que si no lo planificas, no ocurre. Luego llega el día y te enzarzas en cualquier otra cosa. Es que en las vacaciones estamos acostumbradas a planificarlo y no pasa nada. Por lo tanto, tu descanso diario también se planifica. Y sobre todo porque además el negocio tiende a comerse el tiempo que tú no tienes ocupado. Y si no lo tienes ocupado en ti, en tu tiempo libre, negocio se lo vais comiendo. Porque siempre hay algo que podrías estar haciendo por el negocio. Entonces, para hacer el mapa de tu negocio necesitas primero saber desde dónde partes, para saber hacia dónde te diriges. Keles&: Yo creo que desde donde estás hablando ahora mismo creo que viene una parte a mi mente que no siempre apetece mucho porque para decidir hacia dónde quieres llevar tu negocio necesitas saber dónde estás, sí que es cierto, pero eso implica que tienes que empezar a mirar tus números. Reichel: y ahí empiezan los sudones. Keles&: Totalmente, porque podemos hablar durante horas de objetivos, de sueños, de proyectos, de libertad, pero llega un momento en el que necesitamos hablar de dinero, de cuánto estás facturando, cuánto necesitas facturar, cuánto te cuesta mantener tu negocio. ¿Respiráis, no? Nosotras también. ¿Qué producto te está? dando el dinero, cuál apenas se vende, cuánto necesitas vender para conseguir lo que estás poniendo en ese mapa que estás creando ahora mismo. Reichel: Y yo sé que da un poco de vértigo, pero es que si no Keles&: mmm Reichel: tienes en cuenta todos esos números que ha estado nominando que les hace nada, realmente no puedes planificar. Puedes desear o quieres Keles&: Mm-hmm. Reichel: desear, Por supuesto, puedes hacerlo libremente, pero una cosa es desear y otra es planificar. Son cosas diferentes. Keles&: Sí que es cierto y aquí la verdad es que nos vamos a poner un poquito serias pero aquí aparece una frase que nos vais a escuchar decir muchas veces y es que sin número no hay negocio. No significa, no te asustes, no significa que tengas que convertirte en una apasionada de los excels ni muchísimo menos, ni siquiera que tengas que saber hacer cuentas de una manera complicadísima. Significa que necesitas conocer lo que está ocurriendo en tu propia empresa. Cuando mirar los números te remueve, piensa. Y aquí quiero parar un momentito, porque muchas veces no miramos los números y no mirarlos no tienen nada que ver con que no sepamos sumar. Tiene que ver. con lo que sentimos nosotras cuando los miramos. Reichel: Esto es lo que venimos llamando llevarlo al cuerpo, ¿no? Es decir, que pagarte, decir, que piensas, ¿no? O que sientes cuando vemos los números esos, ¿no? Que sientes miedo o pues Keles&: o vergüenza. Reichel: sí, incluso angustia. Ya te Keles&: ¿Vos angustias? Sí, sí. Reichel: digo. Y es que es verdad que muchísima gente lo evita. Yo he llegado a evitarlo en algún momento como... Es como que sabes que no estás demasiado allá y dices, ya lo miraré porque enfrentarse a la realidad, esto es como subirse a la báscula. Cuando sabes que la cosa va mal, dices tú, no quiero saber cuántos. Pues esto es igual, mirar los números y dices... Y puedes poner las cosas que tú quieras. Y se va a ir, ya me pongo con eso, cuando llegue el trimestre, entonces, que soy fatal para los números. Keles&: Y detrás de todas estas cosas puede haber otras muchísimas más. Piensa, por ejemplo, en una mujer que es la primera emprendedora de su familia, que en su casa nadie ha tenido una empresa, nadie le ha enseñado a gestionar una. Y ahora ella tiene que tomar decisiones sobre precios, sobre gastos, sobre inversiones, sobre ingresos. está haciendo algo para lo que no tiene una referencia cercana. Reichel: o puede tener referencias negativas. Keles&: Claro que sí. Igual durante muchos años ha estado escuchando la historia de alguien de la familia que montó un negocio y se arruinó. Y esa historia se quedó ahí con un mensaje, ¿no? Con un ten cuidado. Los negocios son muy arriesgados. Fulano también montó una empresa y mira cómo terminó. O bien, ¿no has aprendido de tu padre? Reichel: Ya suena así, Keles&: Totalmente, totalmente. Y a pesar de que la empresa haya ido medio bien... Reichel: O bien incluso. Keles&: hay ocasiones en las que de esto no se habla en casa, se convierte como en un tabú grande, esto de hablar del dinero en casa. Es como empezar a mirar que un número no siempre solamente es un número, hay que darse cuenta de que puede tocar un miedo tuyo que lleva muchísimo tiempo ahí atascado. porque lo has heredado de tu familia y son cosas tan importantes como el dinero y la culpa. Reichel: Sí, porque realmente nuestra relación con ganar dinero afecta también muchísimo a cómo planificamos nuestro negocio. Keles&: tal cual, tal cual. Hay mujeres que dicen que quieren ganar más dinero y cuando empiezas a hablar de una cifra concreta las ves que empiezan a moverse en el asiento que se sienten incómodas porque una cosa es decir quiero que crezca mi negocio eso suena genial cuando lo dices y otra quiero facturar esta cantidad concreta Y ahí empieza a cambiar la cosa. Reichel: Sí, es que al final oírte decirlo en alto cuando ya le has puesto una cifra es como, Es como lo has declarado, lo has manifestado y ya no te puedes echar atrás. Una vez que ha salido de tu boca es como, ¿ahora qué? ¿No? Ahora tengo que ir a por ello, ¿no? Y muchas veces ya no es solo la cifra que tú piensas y que ni te la crees tú, ¿no? Que cuando las dices en voz alta no te la crees tú, pero... incluso lo que puedes pensar, porque hacia afuera y si le digo a alguien que quiero ganar tanto, ¿qué va pensar de mí? Y esto viene mucho de lo que pensamos, incluso de nosotros mismos, ¿verdad, Clens? Keles&: Yo creo que va más que hacia afuera, empieza desde dentro, ¿no? Porque cuando empiezas a hacerte preguntas, la mayoría de las veces, y creo que vais a estar de acuerdo, ¿no? La mayoría de las veces esas preguntas que te haces nunca llegan a decirse en voz alta. Porque ese quién soy yo para ganar eso, son mensajes que vienen de casa. ¿quién te has creído tú para hablar en este momento? ¿quién te has creído tú para tener voz en esto? O cuando los mayores hablan, los niños se callan. Tenemos tan improntado el quién te crees tú para que cuando llega el momento de un negocio nos ocurre lo mismo, Y ahí entran esas preguntas que nos hacemos en Vozen Off con nuestro perro de arriba y el perro de abajo peleándose siempre, ¿de qué van a pensar de mí? y ahí empiezan todas las dudas de me estaré pasando con estos precios o estaré aprovechándome de la necesidad de otro. Y aquí de verdad que aparecen creencias muy profundas como por ejemplo empezar a equiparar el tener mucho dinero con ser mala persona, abusiva o el querer aprovecharte de los demás. Reichel: es totalmente cierto y además luego viene el equipar a lo hacia afuera lo que te he dicho porque esto te impide a ti poner los números bajo esas creencias no vas a poner un precio a tus productos porque qué van a pensar de ti de si te estás aprovechando de si quieres una estafadora de que si eres una harende humos cuando el dinero por si solo no dice absolutamente nada de cómo tú estás tratando a una persona Keles&: Exactamente. Y aquí voy a ponerme seria o no, pero puedes estar cobrando poquito y estar tratando fatal a tus clientas. Y puedes estar ganando mucho dinero y ofrecer un servicio extraordinario. Así que una cosa no convierte automáticamente a la otra. Pero si dentro de ti existe esa asociación mental, aunque no sea consciente, puede que ni tú seas consciente de esto, puedes imaginar lo que pasa cuando te sientas a planificar un crecimiento. Porque una parte de ti quiere avanzar y la otra está pisando el freno. Porque hacerte Reichel: Nos atreveré. Keles&: cargo de tu negocio lleva a esto. Por eso nosotras de verdad que queremos mirar a los números, aprendimos a hacerlo, queremos ofrecerlos a vosotras, porque mirar los números también tiene que ver con liderazgo, con el... A ver, no para que te castigues, ni tampoco para que te pongas delante de una hoja y que puedas decir, madre mía, qué mal he hecho este año. No, o sea, simplemente para que te empieces a hacer cargo, Reichel: es que realmente que tú puedas la hoja decir, esto es lo que hay y esto es lo que hay y a partir de aquí puedes decidir, esto es lo que he vendido, esto es lo que he gastado, esto es lo que necesito, esto funciona y esto no. Y desde ahí puedes decidir qué es lo que quiero hacer porque si no miras, entonces realmente las decisiones vas a tomarlas por sensaciones y no por hechos. Y las sensaciones engañan muchísimo. Un producto que puedes pensar que te funciona fenomenal porque has vendido un montón y tal, y realmente cuando ves los números, pues te das cuenta de que invertiste un montón de tiempo, que tuviste que... e invertir también en muchísimas herramientas para hacerlo o que la campaña de publicidad te salió extremadamente elevada. Entonces, a la hora de los números te das cuenta que ese producto que tú pensabas que te había funcionado estupendamente bien, pues no ha sido tan rentable. O al revés, también puedes tener la sensación de que... tampoco espera tanto. Y cuando vuelves a hacer las mismas cuentas, también a comparativa con el otro producto, te das cuenta de que ese producto ha sostenido prácticamente el año de tu negocio. Por lo tanto, sido una parte en porcentajes, una parte importantísima durante todo este año pasado. Keles&: Por eso es necesario, te diría, casi, el tener esos datos. No para que conviertas el negocio en algo frío, sino para que tú puedas hacer ese flashback y mirar qué ha ocurrido en ese año previo. O si vas a empezar ahora, puedas empezar a crearlo para luego poder mirar el año siguiente. Es para que tú puedas saber hacia dónde va tu negocio. No es para que... sigas como has estado haciendo hasta ahora, mirándolo todo y avanzando a ciegas. Aquí lo que queremos hacer es que puedas empezar a darte cuenta de dónde y en qué quieres ganar más, pero desde una decisión real, que esté sustentada por algo, te voy a decir científico, pero por algo que realmente esté aterrizado. y que te pueda dar una referencia clara de si estás dando los pasos adecuados y cuáles deberías cambiar. Reichel: Vale, aquí se me ocurre poner un ejemplo sencillo, creo que a todas nos ha pasado por la cabeza en algún momento, o si no lo hemos pensado en alto lo hemos pensado para dentro. Quiere decir, el año que viene quiero ganar más y trabajar menos. Vale, suena fantástico, ¿verdad? Vale, Keles&: ¡Me a devor! Reichel: pero si todavía no tenemos el plan, entonces... ¿Qué hay que hacer para que ese plan sea efectivo? Keles&: Pues necesitamos, yo creo que lo que estábamos diciendo antes, ir hacia adentro, ¿no? Empezar a hacerte preguntas. ¿En realidad qué significa para ti ganar más? ¿Ganar más qué significa? ¿Cuánto más? ¿Cuánto? Y por lo tanto, Reichel: para notificarlo. Keles&: claro, y trabajar menos, ¿cuánto es para ti? ¿Dónde? Reichel: ¿Cuantificarlo también? Keles&: Totalmente, o sea, cuantificarlo todo. es lo que te va a dar la oportunidad de convertirte en propietaria de tu negocio. Reichel: Y además no solo pensar en quiero trabajar en vez de 40 horas, quiero trabajar 30. Me lo estoy inventando, o 20, me da igual. Pero es decir, ¿qué quieres realmente que hacer con ese tiempo? ¿Quieres dejarte libres los viernes? ¿Quieres trabajar solamente de mañanas? qué es lo que quieres hacer y cómo vas a distribuir ese tiempo libre que dices querer tener el año que viene. Keles&: ¿Te has permitido cogerte un agosto entero de vacaciones? ¿Quieres tenerlo a partir de ahora? ¿Quieres tener dos tardes libres a la semana? ¿Por qué quieres hacer yoga o llevar a tus niños, sobrinos o nietos a natación? ¿Qué quieres hacer? Reichel: ¿Y qué vas a hacer con ese tiempo? Porque al final tener Keles&: Wow. Reichel: tiempo, tener más tiempo, tampoco significa nada si no vas a saber qué hacer con él. O si vas a castigarte por tenerlo, porque te lo has puesto ahí y como te lo has expuesto ahí, esto es muy de virgo, me lo he puesto ahí, tengo que cumplirlo, y luego resulta que estás esa tarde libre pensando en todo lo que deberías estar haciendo y no estás haciendo por estar libre. Keles&: Exacto, exacto. sea, y, exacto. Reichel: y culpándote por ello. ¿Qué vas a hacer con este tiempo libre? Keles&: Y después empiezas a mirar tu negocio y si quieres llegar a una facturación determinada y trabajar menos horas, quizá no puedes seguir dependiendo exclusivamente, pues a lo mejor, de esos servicios de uno a uno o quizás sí, pero necesites revisar lo que cobras por cada una de esas... de esos servicios o mirar el número de clientas o cómo está tu servicio organizado. Un montón de cosas se pueden hacer, pueden variar un montón tus resultados y ahí es donde una intención empieza a convertirse en tu mapa. Reichel: Sí, porque al final, los propósitos de año nuevo están llenos de buenas intenciones y empiezan Keles&: Wow. Reichel: por el este año voy a organizarme mejor. No, y no va de esto, porque al final es decidir quiero tener los viernes libres y para esto voy a organizar mi negocio de esta otra manera que no estoy haciendo hasta ahora. Entonces, ahí ya se puede trabajar porque partes de una idea con un objetivo final y tienes que ver cómo reorganizas todo para tener esos viernes libres. Keles&: Por lo tanto, no necesitas controlarlo todo. Y quiero aclarar algo porque no sé yo, cuando hablamos de planificación, parece que pretendemos saber en octubre qué vamos a estar haciendo el 17 de mayo a las 11 de la mañana. Y no, no va de eso. Reichel: Menos mal, menos mal porque si no me veo a la virgo haciendo malabares. No, no. Keles&: El mapa no está para controlar todo lo que va a pasar porque van a pasar cosas que no sabemos a día de hoy y eso pues te hará que cambies tus decisiones, incluso van a aparecer otras oportunidades que ahora no conoces, algo que hasta ahora pues bueno, tú no sabes. lo que ahora tiene sentido y puede dejar de tenerlo en breves o en más largo. No se sabe y sea lo que sea. Todo está bien. El mapa lo que hace es darte la oportunidad de que tú tengas una dirección a la que puedas volver. Eso es lo importante. Reichel: Nada está escrito en piedra y lo que tú hagas o decidas qué quieres ir hacia, al final, bueno, esto es como poco como irte de viaje, Si sabes que vas a acabar en Bilbao, por decir algo así, desde Alicante, bueno, pues puedes cambiar una parada, puedes hacer más noches en un sitio que te ha gustado mucho, incluso puedes cambiar desde la autopista hasta... una carretera de estas por polecitos, pero eso no cambia porque tú sabes hacia dónde vas, tú sabes dónde quieres acabar. Keles&: Totalmente. Y esto me recuerda a nada. Hace cuatro días yo tenía un familiar y de repente nos aparecieron dos días de libre disposición que podíamos utilizar y gracias a que estaba el negocio organizado con un mapa bien hecho, dos días se convirtieron en cinco. De hacer una parada en un sitio intermedio que realmente nos dio la oportunidad de disfrute en un parador extraordinario y no estaba previsto. Luego, permítate también el saber introducir en tu vida estos momentos de él y por qué no. Y eso es lo que a veces nos falta muchas veces cuando estamos en modo multitasking. Esto no dice que vayas a trabajar menos, esto dice que sabes la importancia que tiene tu vida. La importancia de todo lo que quieres ir haciendo y a qué le quieres dar más o menos espacio. Y todo cambia, todo evoluciona. Y no se trata de que tengas más o menos capacidad para hacer las cosas, porque capacidad... Tanto Rachel como yo tenemos claro que os sobra. No. O sea, la capacidad no está en juego aquí. Lo que nos falta es saber parar y decidir cuáles merecen nuestra atención. Porque cuando Reichel: super Keles&: todo es importante, parece que todo te persigue. Reichel: Sí, tú lo has dicho, cuando todo es importante, todo parece urgente. Y un mensaje, la publicación que no ha salido a última hora, un fallo en una página que tienes en plena campaña. Entonces, todo, todo urge y te pasas el día pagando fuegos. Y hay que saber buscarle no solo la importancia, sino darle la prioridad que requiere para que todo pueda ir. su curso y seguir su curso sin interrumpir todo lo demás. Keles&: Y en ocasiones también, ahora que dices lo de que las cosas sigan su curso, imagínate que tú también estás planificando permanentemente crear un curso, crear otro producto. Reichel: Al final, si lo que tienes que hacer es, pues eso, las estadísticas no dejan de ser números, te van a dar las pistas, Contestar a un correo hoy en día, ¿qué va a decirte? Las cosas, cómo han cambiado con la inteligencia artificial, ¿no? Planificar hoy es a tres meses vista. te da el espacio de poder moverte por tu tiempo libre con más facilidad, ¿no? Fluyes mucho más porque al final todo entra en la misma bolsa, todo es importante, pero la urgencia baja si hay una buena planificación, en vez de ir corriendo detrás. Keles&: pero sin planificación pasa eso, que tú vas corriendo detrás de todo. Parece como que te persiguen, te persigue, te persigue o tú has de perseguir lo que no estás consiguiendo todavía. Y en ese momento es cuando llega esa sensación que creo que todas hemos reconocido en algún momento dos, necesito más horas, necesito 26 horas al día. Reichel: Necesito días de 30 horas. Keles&: pero es que las cumpliríamos y las volveríamos a llenar. Reichel: y nos faltaría. Keles&: Porque realmente necesitas más horas, porque igual no. Igual lo que necesitas son menos cosas, pero ponerles más foco y más dirección. Y por supuesto, el permiso para que haya cosas que este año no vayas a hacer. Que eso yo lo he vivido y duele, duele mucho el dejar cosas. Reichel: Sí, yo creo que es. Keles&: en el camino. Reichel: Yo creo que esa es una de las partes que más duelen, pero es una de las partes especialmente más importantes, un buen mapa también decide por dónde no vas a pasar. También decide el Keles&: Que sí, por supuesto. Reichel: qué vas a renunciar a visitar, ver, volviendo a la comparación con el viaje. Pues en tu negocio igual, también implican renuncias. ¿Qué no vas a hacer? a que no vas a optar, que ya no más. o qué vas a hacer ahora, pero no harás todo a la vez, que esa es otra, que lo queremos todo. Keles&: A mí ese punto sí que me dio como más, me dio más vértigo. Fue lo que más me costó aceptar en mi negocio, ¿no? El dejar cosas. Pero ahora os voy a hacer un spoiler y es pasado el tiempo me he dado cuenta de que aquello que dejé no estaba olvidado ni muchísimo menos, sino que se quedó aparcado y pasado el tiempo ha podido volver. Así que si ahora mismo estás pensando en tu próximo año, no empieces intentando meter 12 meses en tu agenda con calzador. Empieza por algo sencillo. Empieza preguntándote cómo quiero vivir mientras construyo mi negocio. Y después mira qué necesita ese negocio para hacerlo posible, incluidos tus números aunque te den vértigo. aunque te dé vergüenza porque no sean exactamente los que te gustaría que estuvieran siendo. hasta ahora hayas preferido no mirarlos demasiado, pues ahora los miras porque los números no están ahí para decirte cuánto vales, están ahí para darte información. Reichel: Y esa información es la que te va a permitir dejar de correr detrás de todos los fuegos que veas aparecer. Entonces, ahí vas a empezar a poder decidir qué es lo que vas a hacer este año, qué es lo que no vas a hacer, dónde vas a poner realmente tu tiempo o tu dinero o tu energía. Entonces, Keles&: mmm Reichel: ¿dónde vas a invertir todos esos... que son bienes propios para el próximo año. Keles&: Y eso realmente es empezar a comportarte como la líder del negocio que tú quieres construir. No haciendo más, sino elegir hacerlo mejor. Y precisamente para eso hemos creado el mapa de tu año o tu mapa del año según cómo a ti te resulte más como tú lo puedas interiorizar más para que ¿Para qué hemos hecho esto? Pues para que tú puedas mirar tu negocio y construir el próximo año teniendo en cuenta tus objetivos, tus números, tu tiempo y también la vida que quieres tener mientras haces todo esto. Si quieres trabajarlo con nosotros, tienes toda la información en las notas del episodio. Y quédate con una pregunta para esta semana. ¿Estás planificando para tener más libertad o estás utilizando la planificación para intentar llegar a todo? Solo tú te puedes responder a esto. Así que nos escuchamos en el próximo episodio. Gracias por llegar hasta aquí. Comparte si consideras que hay alguien que pueda beneficiarse de un podcast como este y nos vemos en siete días. Reichel: Hasta la semana que viene.