Latest / El Mural del Alma / Episodio 77 - Con la fe de un niño
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- Amigos, damas y caballeros, bienvenidos al mural del alma, reflexiones con estilo propio en este podcast que les presentamos y bueno, quizás no somos los mejores haciendo un contenido así, pero nos esforzamos para hacerlo. Ameno, no aburrido, sino a menos mi nombre David Hernando y quiera soy su anfitrión. Gracias por estar ahí. Del otro lado, por compartir los links de este podcast en Facebook, en YouTube, en la orabal, en Apple, Podcast, Google Podcast, Spotify, Dizer y todas estas plataformas donde estamos. Estamos en todas prácticamente, Así que gracias por compartirlo y porque el que les habla también aprende, junto con ustedes, de estas reflexiones con estilo propio, así que abroches en los cinturones reflexionamos. Ahora bien, olvidó decirles que cada mes tenemos un video podcast y usted quiere conocer al creador de ese contenido. Usted lo puede ver cada mes en el canal de YouTube y en Facebook el resto del mes cada mes, pues son audios, ok, solo audios. Miren esta historia, escuchen esta historia que la encontré por aquí y se la leo dice así. Estaba ardiendo una casa, todos se habían salvado excepto un niño. Dijo dijo el chombo a quien yo sigo en YouTube con sus cuestiones musicales y demás voy a decirlo con flow. Estaba ardiendo una casa, todos se habían salvado excepto un niño. En el segundo piso, la escalera estaba llena de llamas y humo y no había salida sino por la ventana. Papá papá Cómo yo escaparé. Gritaba el niño. Aquí estoy gritaba el padre. Déjate caer te recibiré en mis brazos tírate Carlitos. Yo te recibiré Carlos salió a gafa a gatas por la ventana, pero allí quedó agarrado porque tenía miedo, sabiendo que era muy largo el trecho hasta la calle. Suéltate déjate caer gritaba el padre. No puedo verte, papá, pero yo sí te veo hijo, aquí estoy ten confianza. Suéltate que yo te salvaré. Tengo miedo de caer, decía el niño. Suéltate tírate gritaban otras voces. Tu padre te recibirá con toda seguridad. No tengas miedo. Acortándose de la fuerza y del amor de su padre, el niño recobró la confianza y se dejó caer a los pocos instantes, o sea yo a salvo en los brazos de su padre. Wow tremenda historia, eh Uff impresionante. Otra vez les voy a hablar de fe en el mural del alma mis queridos amigos. La fe que mueve bebe montañas. La fe que todo lo alcanza, la fe que compra, todo lo que está en el cielo De eso les voy a hablar justamente en esta reflexión. Y más que una fábula, es una historia que puede ocurrir y que es algo muy particular, algo muy natural, porque porque lo hemos visto en series, en películas, quizás lo hemos visto en las noticias, y es lo que pasa cuando uno de hijo confía en un papá Yo me acuerdo de una vivencia personal, y es algo muy particular, es algo muy extraño, porque cuando yo voy en un bus donde conduce cualquier persona, pues bueno, si sé que ese conductor es responsable, pues yo me quedo dormido. Pero en algunos casos yo siento como que ese conductor como que se asara, como que como que se cree toreto y yo como que quiero dormir tomar mi siesta y yo como que me despierto y como que pierdo un poco la paz. Pero cuando sé que, por ejemplo, mi papá maneja, cuando mi papá maneja un vehículo, perdón, cuando mi papá conduce un vehículo, yo puedo dormirme tranquilito y me siento seguro porque es mi papá el que van conduciendo ese vehículo. Sí, cuando yo voy conduciendo el carro y va mi esposa, pues simplemente pues ya va confiada en que está segura, porque su marido es el que está conduciendo. Y yo le pido a Dios. Ayúdame, señor cuando yo conduzca al vehículo, que yo lo haga con responsabilidad, porque tengo mi esposa y tengo otras personas conmigo conduciendo el bel Ahora Dios quiere transmitirnos algo en esta reflexión, y es que confiemos en él. La duda, la increbilidad, los miedos no nos permiten confiar en Dios, porque tenemos miedo a que todos salga mal, Tenemos miedo a que las cosas no salgan como esperemos y nos llenamos de miedo. Saben, Dios entiende esos sentimientos de temor, esos sentimientos de miedo, porque él nos conoce tanto que envió a Jesús, Él se encarnó, se hizo hombre a través de Jesús, y Jesús entiende todo. Conoce nuestras emociones, nuestros sentiles, nos entiende. Por eso el Padre de Dios nos comprende. Comprende que tenemos miedo, Comprende que tenemos situaciones difíciles y que no creemos a la primera en Dios, pero él está esperando y diciendo hey confía en mí. Yo tengo el control de esa situación que estás pasando. Cualquiera que sea, yo tengo el contrario. No tengas miedo, estoy para ti todo va a salir bien este Consejo. Esta palabra de Dios es para alguien Dios diciendo todo estás bien, No tengas miedo. Se te salió de las manos, pero no de las mías. Yo tengo el control. Te impaz. Yo estoy contigo. No llores más, vendrán diez mejores. Esta enfermedad será historia, tendrás una mejor situación económica. Bueno, tantas cosas, pero es creer, creer, como le dije en otro episodio, el moral, como dice la Carta de los hebreos, capítulo once verso uno es la certeza de lo que yo espero en la convicción de lo que yo no veo. La gente dice ver para creer. No el que está con Dios dice hay que creer para ir y ver. Y es lo que pasa en esta historia. Este chico Carlitos, en medio de una casa en llamas a punto de caerse y de consumirlo a él decía, papá dónde estás, cómo voy a escapar y el papá le decía hijo, tírate de aquí. Yo estoy abajo, listo para recibirte en mis brazos, pero yo no te veo, papá, no te preocupes aquí estoy la gente le decía, Carlito, salta, salta, que tu padre está listo para recibirte, pero no te veo, Salta, Hijo, salta, Salta, Salta y en medio del mío dije, dijo carlitos dentro de sí. Seguramente no está aquí en mi guión, pero decía voy a confiar a mi papá me voy a tirar y sé que no me voy a caer y a matar. Sé que mi papá me va a recibir se. Tira y, en vez de sentir el golpe del asfalto, siente como un subidón. Siente carne y piel, huesos, un subión pum arriba abajo, otra vez pum porque la caída libre crea eso sí, a uno como como hombre que iba a estar recibirlo, le duelen los brazos, pero es que ahí es donde la adrenalina hace el trabajo y saca no fuerzas de donde no, y listo venga para acá cae está. Listo lo mira, caer, pone la mirada en el infante. Listo y uno, Dios mío, ayúdame dame fuerzas en estos brazos que mi hijo va a estar más pesado por el efecto de caída libre, que en física es algo conocido. Listo pum y uno va para arriba. Listo por el efecto rebote va hacia arriba un poquito a cosa de unos milímetros y listo, cuando ya estamos estabilizados juntos, entonces ahí está a salvo. No se quemó. No murió por asfixia la casa. No le cayó encima. Todo está bien, hijo, estás a salvo, No te quemaste la casa, no se te fue encima. Estás conmigo, ves hijo, yo te dije que te iba a recibir en mis brazos. Yo te dije que saltes sabiendo que yo te estaba esperando aquí y lo hiciste. Salvaste tu vida y confiaste en mí. Bienvenido, estás a salvo. Eso mismo nos dice Dios en esta hora. Todos los que el Padre me da vienen a mí y a los que vienen a mí dijo Jesús, no los voy a echar afuera. Eso está en Juan Capítulo seis versos, treinta y siete miren Dios, lo dijo ustedes, acérquense a mí y yo me acerco a ustedes y muchos rogamos, señor Acércate, no acerquémonos confiadamente al trono de la gracia de Dios para alcanzar esa misericordia y hallar gracia para el socorro oportuno. Nosotros tenemos que tomar la decisión de acercarnos a papá a Dios. Si nosotros nos acercamos a él en oración, como digo siempre de la distancia de las rodillas al suelo, él se va a acercar a nosotros. No dudemos, uy, Fernando, pero es que yo soy matón pecado. Me he hecho, yo, yo he hecho cosas malas. Fernando, usted no me conoce. Yo he hecho cosas malas. No creo que Dios quiera acercarse a mí porque soy malo. Yo he hecho cosas muy feas. Y uno tiene ese temor. Sí, Dios hace juicio y todo eso, pero su esencia es el amor. Siempre y cuando usted y yo reconozcamos nuestras faltas y lo más importante, reconozcamos nuestra necesidad de Dios, él nos abre los brazos y nos dice, Benny, cuando te estás esperando, déjame darte un abrazo y sentir ese amor, esas lágrimas, correr por nuestras mejillas y sentir que la vida tiene sentido con Dios y echar para adelante y saber que cuando vengan las circunstancias difíciles, Dios nos dice creée mí, cree en mí conmigo, no hay pérdidas. Conmigo hay ganancia. Yo soy tu papá, Yo, Dios, soy tu papá y tú eres mi hijo y vas a estar bien conmigo. No tengas miedo, no temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu, Dios, que te esfuerzo. Siempre te voy a ayudar, siempre te voy a sustentar con la diestra de mi justicia. Dice y se harías cuarenta y uno diez y en base a eso yo escribí una canción. No tengo instrumento al lado no lo previne, pero es mi composición y yo yo la puedo cantar sin problemas en estas plataformas porque es mi canción y esto es algo loco que nunca he hecho en el mural del alma cantar, quizás tocar el luculele, pero cantar no lo he hecho. Pero la canción más o menos dice si. No temas porque yo estoy contigo. No temas porque yo soy tu Dios? No temas porque yo estoy contigo, no desmayes, soy tu, Dios que te esfuerzo y animo? No temas porque yo estoy contigo, no desmayes hoy tu Dios, que te esfuerzo y ánimo? No temas? No temas, No temas, yo soy tu Dios? No temas porque yo estoy con contigo, no desmayes, soy tu, Dios que te esfuerzo y animo? No temas porque yo estoy contigo, no desmayes, soy tu, Dios que te esfuerzo y animo? Qué Lindo no tener un Dios, así que nos dice, no tengas miedo. Yo voy contigo, Yo voy contigo, yo estoy a tu lado. Siempre me acordé de otra canción, pero esa no se la voy a cantar, porque es de Moisés angulo se llama yo voy contigo y está la otra. Yo voy contigo, Colombia. Pero la primera es como como diciendo, no te preocupes. Yo estoy contigo en todo momento, en todo tiempo de circunstancia y Dios quiere decir no soy hoy. Con esto termino, no tenga miedo, familia, yo, si ustedes se acercan a mí como Dios, yo voy con ustedes, yo estoy con ustedes y si vienen los tiempos malos y difíciles, yo tengo el control de todas las cosas. Qué Lindo es Dios, eh eso se lo quiero transmitir en cada episodio y espero haberlo hecho de la mejor forma posible. Mi nombre David Fernando Guera. Gracias por acompañarme en este episodio. Nos encontramos como siempre en el siguiente, para seguir escribiendo juntos aquí en el mural del alma. Comparten eso con otros y gracias por apoyarnos