Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Visitando Lugares Abandonados Con Actividad Paranormal Historias De Terror - Voces De La Noche
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- Familia. También pueden encontrar el contenido en Spotify, Amazon Music y a Paul Podcast. Les dejaré los enlaces en la descripción y en los comentarios. Sin más comenzamos. Hace algún tiempo comencé a realizar exploraciones urbanas en lugares abandonados. Nunca me ha interesado subir contenido a redes sociales. En muy pocas ocasiones he decidido grabar o tomar fotografías en los lugares que he visitado, pero a lo largo de este tiempo he podido ser testigo de muchas experiencias paranormales. A continuación les relataré algunas de ellas. Suelo acudir a lugares cercanos a mi casa por temas de seguridad y en ocasiones también para que me puedan acompañar a algunos amigos. A unas cuadras de mi casa se encuentra un mercado algo grande, el cual está abandonado desde hace mucho tiempo, o o de hechor, desde que tengo memoria. Recuerdo haber pasado muchas ocasiones por ahí, incluso cuando venía de la escuela, y siempre me causó mucho miedo. Es por eso que fue uno de los primeros lugares que decidí explorar cuando comencé a realizar estas actividades. Al principio, al visitar algunos lugares, tomaba la decisión de ir por la tarde, ya que, para ser sincero, me daba un poco de miedo. Trataba de evitar el ir muy tarde para no arriesgarme. Aquel día fui con dos amigos. Recuerdo haber estado insistiéndoles demasiado para que me acompañaran al lugar. No éramos todavía demasiado mayores. Teníamos alrededor de veinte años entramos. No era muy difícil acceder. Solamente había unas tablas en la entrada principal estaban mal puestas y fue muy sencillo para nosotros. Desde el momento en el que entramos, tuve una sensación bastante incómoda. Se sentía como un lugar muy triste. A veces sabíamos mos muchos rumores acerca de él. Se hablaba de personas que habían entrado a pasar la noche y habían perdido la vida. También se hablaba de personas que entraban a realizar trabajos de brujería. En fin, se solían decir muchas cosas de este lugar. Lo que sí era cierto era que se sentía un ambiente algo pesado. Pasamos cerca de cuatro horas en aquel lugar. Como dije, tratamos de evitar estar demasiado tiempo para no arriesgarnos al principio. Escuchamos algunos ruidos al fondo, como si hubiera algunas personas más ahí pensamos que se trataba de lo viejo del lugar, pues con tantos años quizá las maderas tronaban solas o las cosas caían por sí mismas. Pero lo extraño comenzó cuando comenzamos a escuchar una especie de pisadas que nos venían siguiendo nuestras únicas herramientas. Eran un par de lámparas que nos había prestado el papá de uno de mis amigos. Alumbraban bastante y como solíamos ir, cuando aún había luz de días, no las us utilizábamos demasiado. Pero aquel día cometimos el error de estar dentro aún cuando ya había anochecido. Tratamos de ignorar aquellos pasos que nos seguían. Se escuchaba bastante claro el sonido al momento de voltear y prender las lámparas. Estos dejaban de escucharse pensamos que alguien estaba jugando con nosotros, pero aquella manifestación era imposible que la pudiera estar haciendo alguna persona, ya que el ruido se escuchaba muy cerca de nosotros, pero no había nadie más. Ahí dimos un recorrido al lugar. Después de todo, eso era lo que buscábamos experimentar el fenómeno paranormal. Pero siempre buscamos manifestaciones no tan fuertes, cosas que pudiéramos tolerar, ya que éramos primerizos. Uno de mis dos amigos era muy burlón con el tema. No solía creer en fantasmas y esas cosas, así que al principio retaba a los espíritus que se encontraban en los lugares a donde íbamos. Les pedía que se mostraran o que tiraran al algún objeto para poder creer en la existencia de todo eso que se suele decir nunca había pasado nada cuando pedía una prueba, pero aquella tarde todo comenzó. En uno de los pasillos se detuvo y comenzó a pedir una manifestación. Normalmente dejábamos que hiciera esto, pues en el fondo ya sabíamos que algún día iba a ocurrir algo. Después de unos minutos en los que estuvo pidiendo una prueba, comenzó a sentirse un frío muy intenso. El lugar era grande y había muchos pasillos y locales en los cuales habíamos entrado en donde estábamos. No tenía sentido el hecho de que estuviera haciendo frío, pero de alguna manera comenzamos a temblar y un olor muy desagradable también llegó al lugar de la nada. Se suele decir que este tipo de factores aparecen cuando hay algo muy fuerte en un lugar. Normalmente entidades demoníacas se manifiestan de esta forma, mientras mi amigo seguía retando a lo que sea que se encontraba ahí. Nos nosotros nos mirábamos a nuestro alrededor en busca de que lográramos observar algo muy al fondo del lugar. En uno de los pasillos pudimos escuchar una especie de susurro Era como si dos personas se encontraran platicando. Tratamos de ignorarlo, pero cada vez era más claro y pareciera como si ese sonido se estuviera acercando a nosotros. Yo lo percibía como si dos personas estuvieran rezando. Al poco tiempo logramos escuchar unas pisadas, pero eran bastante rápidas, como si alguien estuviera corriendo alrededor de nosotros. Nos sentíamos observados y, de cierta forma, ya nos encontrábamos muy nerviosos e inquietos. Intentamos detener a nuestro amigo le decíamos que ya era suficiente y que no sabíamos que podría suceder si seguía haciendo todas esas cosas. Tenía una mirada bastante extraña. Nos veía de una forma muy burlona, como si se estuviera riendo de nuestras advertencias. Esto molestó a mi otro amigo que se encontraba a un lado mío y con la comenzaron a discutir. Entre aquella discusión escuchamos un sonido muy fuerte proveniente de uno de los locales de los más cercanos a nosotros. Por un momento nos olvidamos de la pelea y decidimos ir a ver que había provocado ese ruido para nuestra sorpresa. Al llegar al lugar donde pensamos que se había escuchado eso, nos topamos con que se encontraba cerrado una cortina y un candado muy desgastado era lo que protegía aquel sitio de que alguien pudiera entrar. Era muy raro uno de los pocos lugares en donde no se podía acceder y habíamos escuchado un ruido dentro. Uno de mis amigos propuso que lo tratáramos de abrir, ya que alguien podía encontrarse dentro y podía necesitar de nuestra ayuda, pero era imposible. Definitivamente, se trataba de un suceso paranormal. Mientras nos encontrábamos en esa parte un ruido igual se escuchó justo del otro lado y uno más bastante cerca de nosotros, como si algo o alguien tratara de confundirnos o como si estuvieran junto con nosotros. Decidimos salir de aquel lugar, ya que no hubo más manifestaciones. En alguna otra ocasión visitamos una plaza que se encontraba abandonada. Este lugar se encontraba un poco más lejos de donde vivíamos, pero seguíamos cerca. En este lugar se encontraba un restaurante de comida rápida que no tenía mucho de haber cerrado. Si acaso un año. Éste había cerrado por muchos rumores. Entre ellos se llegó a comentar que habían atropellado a una persona en el estacionamiento del mismo. Eran leyendas urbanas que no podíamos comprobar, pero había mucha gente que aseguraba que algo o alguien se aparecía ahí. Aquella vez no pudimos entrar a ese lugar, pero a unos cuantos metros se encontraba un cine que también había cerrado y éste llevaba aún más tiempo de ser abandonado. La gente solía entrar con mayor frecuencia. Había un acceso en la parte de atrás y pudimos entrar sin ningún problema. Esta vez íbamos con un poco poco más de preparación. Teníamos pensado prender a alguna veladora y tratar de contactar con algún espíritu que se encontrara en ese lugar. Mi amigo, que era más escéptico, era quien se ofrecía a hacer este tipo de cosas, pues no tenía miedo de que algo pudiera hacerle daño o, en su defecto, irse con él a casa. Teníamos un poco más de experiencia y, claro, no permitíamos que nuestro amigo siguiera burlándose demasiado de las energías. Como aquella tarde. Entramos un poco más tarde de lo habitual, ya que al ser un lugar un poco más alejado de nuestras casas, se nos hizo algo tarde, así que para cuando llegamos casi estaba anocheciendo. Dimos con el acceso de atrás y uno de mis amigos casi se accidenta al pasar, ya que algo cayó del techo inesperadamente y casi lo golpea en la cabeza. En aquel momento no le dimos importancia, pero después pensamos que quizá eso que habita ahí. No quería que estuviéramos en aquel lugar como siempre llevábamos nuestras lámparas y algo de agua que nos permitía permanecer hidratados. Con el paso del tiempo y la experiencia en estas actividades, puedo decirles que en lugares donde se concentra mucha energía negativa suele ser tan agobiante e incómodo el ambiente que comienzas a sentirte muy mal te mareas y a veces es necesario salir. De ahí Comenzamos por el lugar donde se encontraba la taquilla. Estaba muy oscuro ya solamente quedaban los restos de aquel lugar y nos sorprendió de inmediato el hecho de haber encontrado bolsas negras muy pequeñas y algo de ropa esparcida por el lugar. Normalmente solíamos hablar algo fuerte para que en el caso de que hubiera alguien pudiera darse cuenta de que nos encontrábamos ahí. En esta ocasión nos encontrábamos nerviosos mucho más que en aquella exploración del mercado. Estuvimos dando vueltas por las alas, que eran varias, pero no muy grandes. Si nos percatamos que el clima cambiaba h chor de un lugar a otro. En algunos sitios incluso parecía entrar una corriente de aire que se movía por nuestras cabezas, pero no había nada que provocar a eso. En las paredes había marcas de todo tipo. Las típicas iniciales de los nombres, los graffitis, rayones y demás, pero sobre todo había algunos escritos un poco extraños. A veces hay personas que suelen poner esto para asustar a los que entran ahí escritos de que ya no regresen. Así que decidimos no darle tanta importancia. Mi amigo el más valiente, propuso que iniciáramos con el ritual que teníamos pensado para tratar de recibir alguna manifestación. Nos metimos a una de las alas más grandes y nos pusimos juntos justo en el centro de ella. Prendimos las veladoras que llevábamos y las colocamos en el suelo y nos quedamos en completo silencio. Mi amigo comenzó a decir unas palabras un tanto retadoras. Primero preguntó si algo se encontraba ahí con nosotros y de ceras ons que se manifestara para que nosotros pudiéramos verlo. Después comenzó a burlarse y a decir que esas cosas no existen, que simplemente son cosas que están en nuestra mente se puso de una forma muy agresiva, así que decidimos callarlo. Una vez más. Le dijimos que tuviera un poco de respeto por el lugar, ya que no sabíamos que se encontraba ahí. Durante toda esta especie de ritual improvisado que hicimos, no logramos escuchar o ver algo que nos diera miedo. Decidimos seguir recorriendo un poco y justo antes de salir y darnos por vencidos, logramos escuchar un ola, un saludo que emergía por uno de los cuartos que se encontraba más al fondo de aquel cine. Fue un saludo demasiado rápido, apenas si pudimos escucharlo. También se escuchaba algo agudo y a mí me erizó por completo la piel, ya que claramente nos habíamos dado cuenta de que no había nadie más. Ahí. Nuestro amigo, tratando de ocultar la impresión de aquel suceso, nos dijo que quizá alguien bien se había metido cuando estábamos un poco distraídos y ahora sólo quería jugarnos alguna broma. Así que decidió ir en busca de esa voz. Dudamos en acompañarlo, pero teníamos que hacerlo, ya que no podíamos dejar que se arriesgara el solo a ir, sabiendo que podría encontrarse con una persona. Los tres fuimos a aquel cuarto en donde asegurábamos que eso se había escuchado. Cuando de pronto pudimos escuchar cómo una puerta se cerraba muy lentamente por el tiempo que llevaba abandonado aquel sitio. Todo lo que movíamos, cerrábamos o tirábamos. Tenía un ruido muy fuerte y las puertas no eran la excepción. Éstas rechinaban y tronaban cada vez que nosotros la movíamos. En aquellos momentos comenzó a fallar nuestra luz De alguna manera, las lámparas fallaban y esto ponía más trenzas las cosas. También pudimos escuchar una especie de llanto o lamento que provenía de alguna de las alas en las que habíamos estado. Esto definitivamente era la más fuerte y quizá era hora de abandonar ese lugar. Incluso mi amigo más valiente optó porque la mejor opción era salir. Me. Considero una persona valiente el vivir todas estas experiencias me hizo hacerlo todavía más, pero creo que hasta ese punto de mi vida. Nunca había experimentado tanto miedo, y es que era la primera vez que recibíamos actividad de ese tipo. De todos los sitios que habíamos visitado, lo más común era escuchar ruidos o algunos golpes en el suelo o en las paredes, pero en esta ocasión habíamos presenciado un saludo e incluso un llanto. Las piernas en aquel momento no me respondían. Solamente podía pensar en el lío que me había metido, tal cual como unos niños pequeños, decidimos salir corriendo de aquel lugar. Al principio nos perdimos por el caos y por el nervio, pero dimos con el lugar en donde habíamos entrado. Salimos y el clima cambió radicalmente, pues extrañamente adentro del cine hacia a s bastante frío y, como dije, había alguna corriente de aire un tanto extraña, pero al salir se encontraba un poco caluroso. El ambiente sin duda, era una señal de que algo había ahí, pues no hacía nada de viento y era inexplicable lo que habíamos presenciado adentro. No teníamos la costumbre de platicar nuestras aventuras con familiares o amigos, pero en aquella ocasión recurría a mi hermano mayor le pregunté qué pensaba acerca de los fenómenos paranormales y si el hecho de estarlos buscando constantemente ocasionaría un mal a uno mismo. Solamente se limitó a decirme que tuviera mucho cuidado, pues era el único de mi familia que estaba al tanto de esas exploraciones que hacía con mis amigos. La última experiencia que contaré sucedió en un parque. Después de estas experiencias en lugares, un poco cerrados, decidimos visitar un parque que se encuentra cerca de nuestra casa. Ese lugar nunca nos dio miedo o incomodidad. De hecho, en no se hablaba de sucesos paranormales ahí, pero de algún modo teníamos pensado que las entidades, los espíritus y todas esas cosas se pueden encontrar en cualquier sitio. No hace falta que haya un accidente o algún deceso para que haya energía en un sitio, ya que en ocasiones podemos encontrarnos con otro tipo de seres, como es la historia que viene a continuación. Como este sitio estaba muy cerca de donde vivíamos, decidimos ir incluso un poco más tarde de lo normal, ya cercana a la medianoche. Nos preparamos para ir, nos llevamos como siempre, nuestras lámparas, a pesar de que era un lugar bastante alumbrado. Siempre pensamos que era buena idea llevarlas por si había algún percance, o simplemente si alguno de nosotros nos encontrábamos un poco distanciados, pudiéramos encontrarnos más fácil. Estuvimos un rato merodeando aquel lugar, aunque lo conocíamos perfectamente, pues cuando éramos más chicos solíamos jugar ahí como somos que nunca habíamos percibido nada extraño. De hecho, hasta solíamos ir los tres, como ahora en las exploraciones estuvimos ahí alrededor de un par de horas. Tampoco era muy bueno estarse arriesgando tanto después de todo lo que había sucedido, después de estar ahí un buen rato y no lograr percibir nada, pensamos que había sido una pérdida de tiempo, así que nos tomamos un descanso. Nos sentamos en una barda que estaba a las afueras de ese parque y empezamos a platicar a nuestras espaldas. Se encontraban los juegos, había columpios, toboganes, resbaladillas y una cancha de fútbol. Uno de mis amigos se encontraba de pie enfrente de nosotros y unos minutos después de haber comenzado la plática, pudimos observar cómo su rostro cambió inesperadamente. Pasó de reír a un semblante muy serio. Era como si pudiera observar algo atrás de nosotros. El amigo que vio esto como era de esperarse era aquel al que le gustaba retar y jugar con todo eso. De hecho, a él en varias ocasiones más de las que he contado, lo habían asustado y hubo un tiempo en el que incluso asustaban demasiado en su casa durante algunos años. Algo parecía perseguirle al amigo que era más tranquilo y serio como yo y a mí también solían asustarnos, pero simplemente nos movían cosas de lugar o llegamos a experimentar pesadillas, ver sombras y escuchar algunas voces. Eran situaciones que nosotros mismos nos habíamos buscado. Nuestro amigo quedó pálido. Solamente nos pudo decir que miráramos atrás y retrocedió un par de pasos. Nosotros, al principio pensábamos que estaba jugando, pero al voltear nos percatamos que uno de los columpios se estaba moviendo con demasiada fuerza, como si alguien estuviera ahí, pero no había nadie más momentos Después de todo esto, el amigo que se encontraba al lado de mi comenzó a gritar y de la nada pudimos observar como al lado de una resbaladilla, una especie de niños muy pequeño nos estaba observando y a la par estaba sonriéndonos. Estoy seguro de que fuese acaso un segundo en el que hicimos contacto con aquel ser ya que rápidamente se desapareció sin dejar rastro. Pero ha sido una de las cosas más horribles que he visto en mi vida, ya que aquel niño parecía estar bastante arrugado de la cara y con una nariz prominente. En ocasiones nos pasan acontecimientos tan fuertes que podemos recordar cada momento y cada detalle del mismo. Ese rostro que yo había visto claramente no pertenecía a un niño y puedo estar seguro de que lo que yo presencié junto con mis amigos era un duende, ya que parecía estar bastante oscuro, no solamente de su cara, sino de su silueta. Era como si su presencia absorbiera la luz que se encontraba a su alrededor. Es sin duda algo inexplicable, pero era muy extraño. Era como si aquello quisiera que lo viéramos, pues nuestra mirada estaba completamente dirigida al columpio que se encontraba. Mos s nséndose sin explicación alguna. Sin embargo, algo nos llamó la atención y decidimos voltear. Y ahí estaba parado demasiado pequeño para ser un niño, pues éste tenía la altura de un recién nacido Por la forma de su rostro mi amigo había gritado. Fue totalmente un segundo de absoluto terror. Parecía una escena de película de terror y no podíamos dar crédito. Lo más impresionante de todo esto era la forma en la que había desaparecido aquel ser pues simplemente se esfumó, no corrió, no se metió a ningún sitio, solamente desapareció. Yo ya había escuchado muchas historias acerca de ellos y sabía que eran seres muy poderosos y mágicos, pero no me imaginaba que fueran bastante cercanos a lo que se dice en las películas o en la forma que tienen algunos muñecos. Sinceramente, me quedé muy impresionado y tardé varios días en poderme recuperar de ese suceso. Mi amigo que había gritado, se encontraba muy mal, pues empezó a llorar de la nada. Tratamos de calmar, pero los tres estábamos enmudecidos. No sabíamos qué decirnos entre nosotros. Después de un minuto o dos empezamos a hablar y algo curioso o no sé si sea coincidencia o no, nuestras lámparas no quisieron responder después de aquel momento con las manos temblando. Mi amigo que se encontraba de pie, trató de darle seguimiento aquel ser pero al momento de intentar usar su lámpara esta no funcionó. Simplemente se había muerto la batería. Decidimos salir de aquel lugar. Había sido demasiado eso que habíamos visto y de hecho, tratamos de dejar estas actividades por un tiempo, pues pensamos que ya habíamos experimentado varias cosas y había sido suficiente. En estos tiempos, es muy común que la gente se dedique a este tipo de actividades. Si está bien, cada quien puede hacer lo que quiera, pero sin duda son experiencias que te dejan marcado. Incluso como lo dije antes, puedes llevarte alguno de estos seres a casa nunca ya sabes con qué o con quien te vas a topar. Así que lo único que debe de saber la gente es que debe tener mucho cuidado cuando se mete a un lugar sin permiso o supervisión. De lo que pueden estar seguros es que el fenómeno paranormal es real, pero también hay que respetarlo y ser muy cuidadosos. Relato escrito y adaptado por Hugo de Gante