Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Me Atormentan Tres Brujas: El Circo Maldito- Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, suscríbete,
- 0:08dale like y comparte. Nunca me gustó ir al circo,
- 0:18ni siquiera cuando era niño, no me llamaba la atención
- 0:21ese espectáculo de luces, de gente disfrazada y de shows
- 0:25en esos escenarios redondos, donde la gente se reúne a
- 0:28ver las proezas físicas, de personas que viven de hacer
- 0:31maniobras suicidas. Mi padre era dueño de un solar, una
- 0:36extensión de tierra de seis hectáreas, cerca de la avenida
- 0:40principal del pueblo. Para nuestra suerte, este lugar era muy
- 0:44transitado y cuando llegaba un show como el circo o
- 0:47algún otro evento que requería de instalarse al aire libre,
- 0:51el lugar era rentado para su utilización con el propósito
- 0:55del arrendatario. En marzo llegó el circo, no venía todos
- 1:00los años, pero aquel inicio de primavera venía acompañado de
- 1:04este show, los organizadores de la atracción llamaron a mi
- 1:08padre por teléfono, pues le pedían rentada su propiedad en
- 1:11el tiempo en el que ellos estuvieran en el pueblo,
- 1:14y obviamente mi padre accedió. Yo en ese entonces tenía 12
- 1:19años y acompañaba a mi papá a todos lados, entonces
- 1:22fui con él hacia una oficina donde estaba la persona
- 1:26que llevaba todo ese tipo de trámites a nombre del circo.
- 1:30Desde que entramos al lugar, empecé a tener una sensación peculiar,
- 1:35no sabía bien cómo describirlo, pero en esos momentos, era
- 1:39algo que se lo atribuía a esa vieja y descolorida oficina,
- 1:42era un lugar pequeño, claramente viejo y descuidado, donde nos
- 1:46recibió un hombre con un aspecto muy acorde al del inmueble.
- 1:51El hombre vestía un traje gris, viejo, cubierto de polvo,
- 1:55debajo de éste una camisa amarillenta, difícil de saber si
- 1:59ésta era realmente de ese color o lo había adquirido
- 2:02con el paso de los años y el constante uso.
- 2:06El hombre se mostraba particularmente amable, incluso explicaba y luego
- 2:10sobreexplicaba las cosas, los puntos que había que tocar para
- 2:14realizar el contrato, lo cual no tenía algo de sospechoso
- 2:18para un niño de mi edad, pero para un hombre
- 2:21como mi padre, sí, por lo que en ese momento,
- 2:23la decisión de rentar o no el solar estaba en juego.
- 2:28La actitud del sujeto era incluso nerviosa, algo raro de
- 2:31ver en este tipo de negocios, según mi papá. Lo
- 2:36pensó más tiempo de lo común, pero al final de
- 2:39cuentas ambos terminaron firmando el contrato y el solar estaría
- 2:42dispuesto para el circo por los próximos 45 días. Dos días después,
- 2:48mi padre me recogió de la escuela y me dijo
- 2:51que iríamos al circo para hablar con alguien, no me
- 2:54dio más detalles y aunque no me agradaba la idea,
- 2:57él me dijo que sería algo rápido y que pronto
- 3:00estaríamos en casa. Para ese momento yo no le tenía
- 3:04miedo o fobia a los circos, simplemente no me agradaban,
- 3:08no me llamaba la atención las atracciones que un lugar
- 3:11así tienen, siempre prefería ir al cine o a cualquier
- 3:14otro lugar. Pero el circo ciertamente me era indiferente, bueno,
- 3:19lo era, hasta que sucedió lo que me encuentro relatando
- 3:22ahora mismo. Llegamos al lugar, el circo apenas se estaba montando,
- 3:27tenían la mayoría de la estructura en el suelo, y
- 3:30los ingenieros y trabajadores se empeñaban en ir montando la
- 3:34gran carpa a rayas rojas y blancas. Realmente parecía que
- 3:38sería una atracción bastante grande o por lo menos es
- 3:41lo que todo el material infraestructural daba a entender. Mi
- 3:46padre entró a hablar con alguien y me pidió que
- 3:48lo esperara ahí, así que eso hice o por lo menos,
- 3:52hasta que mi atención se desvió al ver algo peculiar
- 3:55entre los andamios y partes de la estructura. Era un payaso,
- 4:00uno que se asomaba de entre los fierros que los
- 4:02trabajadores movían y levantaban, me llamó mucho la atención, pues
- 4:06en el lugar únicamente se encontraban personas de la construcción
- 4:10del recinto, pero no alguien de los que da el
- 4:12show como los payasos mismos, no era muy lógico que
- 4:16un hombre con el vestuario listo. Como si fuera a
- 4:19salir a escena, rondara por el lugar, el cual incluso
- 4:23puede llegar a ser peligroso, debido al material pesado que
- 4:27se maneja. Caminé entre la obra, la cual apenas se
- 4:31alistaba para ser puesta en pie, quería encontrar a ese hombre,
- 4:35no porque me hiciera especial ilusión ver a un payaso
- 4:38o a las estrellas principales del circo, sino por mera curiosidad.
- 4:42Me preguntaba si antes de que la carpa estuviera lista,
- 4:47habría alguna especie de show callejero para llamar la atención
- 4:50de los peatones y de quienes manejan sus coches por
- 4:53la carretera internacional. Caminé hasta detrás de unas carpas pequeñas
- 4:58y unos campers estacionados, pero no pude ver a nadie.
- 5:03Giré mi cabeza en todas direcciones, pero parecía que el
- 5:06hombre había desaparecido. Quizás había entrado a una carpa o
- 5:11algún camper del lugar en donde yo no me atrevía
- 5:14a ingresar. Pensaba que iba a quedarme con la duda,
- 5:18pero al darme media vuelta y dirigirme hacia la ubicación
- 5:21frontal del solar, donde esperaba a mi papá desde el inicio,
- 5:25vi a la lejanía a ese extraño hombre con atuendo
- 5:28de payaso. Estaba más allá de la carretera, los coches
- 5:32solamente pasaban, y él, del otro lado del terreno dividido
- 5:36por el camino de asfalto. Me clavaba una mirada inquietante,
- 5:41se veía como un pequeño hombre a la lejanía, entre
- 5:44los matorrales y la maleza que había crecido alrededor del
- 5:47solar de mi padre. Un enorme camión con un remolque
- 5:51pasó y segundos después, perdí de vista a ese extraño payaso,
- 5:56el cual, de nueva cuenta, parecía haber desaparecido del lugar
- 6:00y esta vez sin la posibilidad de haberse metido a
- 6:02una carpa o a un remolque, simplemente no estaba. Su
- 6:07vestimenta era muy peculiar, pues no portaba colores brillantes ni llamativos,
- 6:12tenía prendas blancas a rayas, negro y un rojo en
- 6:15tonalidad oscura, casi como el color que adquiere la sangre
- 6:19cuando empieza a oxidarse. Su maquillaje era blanco con ese
- 6:23extraño rojo oscuro, o por lo menos era lo que
- 6:26alcanzaba a distinguir a la lejanía, pues en ningún momento
- 6:30logré verlo desde cerca. Cuando el circo comenzó, mi padre
- 6:35recibió algunos boletos de cortesía para él y nosotros, su familia,
- 6:40eran suficientes para ir dos o tres veces y como
- 6:43ya lo he dicho, la atracción no llamaba mucho mi atención,
- 6:47sin embargo acudimos, pues mi padre insistió en que lo hiciéramos.
- 6:52Mis hermanos se mostraban más entusiasmados que yo, y a
- 6:55ellos sí les interesaba ver a los payasos y principalmente
- 6:58a los animales, esos pobres animales en cautiverio, torturados para
- 7:03obedecer órdenes y hacer trucos, cosa que de niño uno ignora,
- 7:07pues un elefante parado en una sola pata sobre un
- 7:10banco de acero. Con una pelota en su cabeza se
- 7:14ve impresionante, pero el trasfondo de ese show es mucho
- 7:17más oscuro de lo que realmente se muestra al público.
- 7:22Al llegar, vimos a los animales en las jaulas de
- 7:24escasos 3 por 2 metros de extensión, algunas eran más grandes, pero
- 7:29la mayoría, eran prisiones pequeñas para ocupar el menor espacio
- 7:33posible durante el transporte del circo de una ciudad a otra,
- 7:37pues esta era la forma de vivir de estas personas, afortunadamente.
- 7:42En la actualidad hay una ley que prohíbe el uso
- 7:45de animales en los circos, por lo cual estos lugares
- 7:48tienen que ingeniárselas para llamar la atención de la localidad
- 7:51de distintas maneras. El show fue normal, lo más normal
- 7:56que puede transcurrir el tiempo en un lugar como este,
- 8:00pero cuando llegó el espectáculo del domador de tigres, empecé
- 8:03a notar algo extraordinario en el transcurso de este acto.
- 8:08El domador de tigres salió a escena, una ola de
- 8:11aplausos lo animaban a levantar los brazos y a desplazarse
- 8:15enérgicamente por todo el circular escenario. Después de él, un
- 8:19tigre panterino entró al ruedo. El hombre le hacía señalamientos
- 8:23con las manos, con una de ellas desnuda y en
- 8:26la otra, un látigo, el cual hacía que el animal
- 8:30obedeciera debido al miedo de una represalia de parte del torturador.
- 8:35El panterino saldaba de un lado a otro, atravesaba aros
- 8:39de acero que se ponían cada vez más altos, se
- 8:42sentaba y daba la pata como un gato inofensivo, al final,
- 8:46la intensidad de las luces bajó, pues el felino saltó
- 8:49un aro de fuego, cruzando de un pequeño templete a
- 8:52otro a tres metros del suelo, entonces. Después de que
- 8:57las luces volvieran a alumbrar con normalidad, noté algo extraño
- 9:01en el centro del escenario. Era el payaso que vi
- 9:05el otro día, el que en dos ocasiones se me
- 9:07perdió de vista, en un aparente acto de escapismo, ahora
- 9:11estaba ahí, en el centro del escenario, solamente estaba de pie,
- 9:16viendo directo hacia donde yo estaba. Me impresionó ver cómo
- 9:20ese hombre con disfraz de payaso había sido tan hábil
- 9:23como para posarse en cuestión de segundos, de fuera del
- 9:26escenario hasta el punto céntrico de este mismo. A la
- 9:30vez que el payaso con vestiduras blancas, negras y vino
- 9:34se quedaba parado, el tigre y su domador caminaban alrededor
- 9:38de la arena, ignorando en todos los sentidos a aquel bufón,
- 9:42lo cual era extraño. La presencia de ese payaso rompía
- 9:45totalmente con el tipo de show que se daba en
- 9:48el momento. Poco o nada tenía que hacer ese hombre
- 9:52en ese lugar y en ese preciso momento. El torturador
- 9:56se despidió de la audiencia que tan cálidamente le aplaudía
- 9:59y junto a su tigre, se retiró de la vista
- 10:02del público, yo me encontraba extrañado. Al ver semejante interrupción
- 10:06en el acto del domador y de camino a casa,
- 10:09le pregunté a mi familia por qué el payaso se
- 10:11habría metido en medio del acto, a lo cual ellos extrañados.
- 10:16Me dijeron que no habían visto payaso alguno en el
- 10:19acto del domador del tigre, yo me extrañé, pues la
- 10:22presencia del bufón era muy notoria, no estaba a un lado,
- 10:26ni oculto a las inmediaciones del escenario principal. Estaba ahí,
- 10:31justo en medio, debajo de los deslumbrantes reflectores circenses, pero
- 10:35según mi papá, mi mamá y mis tres hermanos. Ahí
- 10:40no hubo ningún payaso y todo quedó como una clara
- 10:43confusión mía, pues no era posible que yo estuviera viendo
- 10:46algo que no estaba ahí. La mañana siguiente, mi hermano
- 10:51menor le decía a mi padre si iríamos de nuevo
- 10:53al circo, a lo que éste respondió que no, pues
- 10:56habíamos ido ayer y no podíamos volver tan pronto ni
- 11:00aunque quisiéramos. Mi madre le preguntó si pasaba algo, pues
- 11:04el hombre veía el periódico con un gesto de preocupación
- 11:07y asombro mientras desayunaba sentado en la mesa. Mi padre
- 11:11nos explicó que era lo que estaba leyendo, después de
- 11:15una ligera insistencia de mi mamá. Había ocurrido un accidente
- 11:19en el circo, el domador de tigres había muerto mientras
- 11:23intentaba hacer que el tigre del show de la noche
- 11:25anterior volviera a su pequeña jaula, la noticia decía que
- 11:29el tigre se resistió a entrar. Entonces el hombre que
- 11:33encaminó al animal hacia las puertas de su prisión de
- 11:35metal empezó a darle de latigazos. pues no era la
- 11:40primera vez que el felino se resistía, pero en esta ocasión,
- 11:44el panterino no sucumbió ante la orden del hombre, sino
- 11:47que se abalanzó hacia él, acabando con su vida de
- 11:50unos cuantos zarpazos, todo esto a la vista de sus
- 11:53compañeros de circo. El animal rasguñó con tal fuerza el
- 11:58cuello del hombre, que por poco le arranca la cabeza,
- 12:01obviamente mi padre no nos dio ese detalle, pero mi
- 12:04curiosidad me hizo buscar la nota en internet y ver
- 12:07cuáles fueron los pormenores de la situación. El circo permaneció
- 12:12cerrado una semana, en la reapertura, todo seguía igual excepto algo,
- 12:17el show del domador de tigres no estaba en la cartelera,
- 12:20en cambio, había un espectáculo de trapecistas aéreos, los cuales
- 12:25debutarían haciendo su show esa misma noche. Mi padre fue
- 12:30discutir los pormenores del contrato con el representante legal del circo,
- 12:34pues se revisarían algunas cláusulas para saber si la semana
- 12:38en la que permaneció cerrado el circo, contaría como arrendamiento
- 12:42o si alguna especie de seguro de parte del circo
- 12:45cubriría dicho tiempo debido al incidente con el Tigre, el
- 12:49cual fue llevado a que lo sacrificaran después de haberse
- 12:52revelado contra su adiestrador. Después de resueltos los asuntos legales
- 12:57sobre el tiempo del circo sobre el solar de mi
- 13:00padre y con el afán de que no haya problemas
- 13:02o enojos, el representante nos invitó un palco en lo
- 13:06alto del circo para ver el espectáculo que se encontraba
- 13:09en curso, accedimos y subimos unas escaleras ocultas a la
- 13:13simple vista. Pues en realidad el circo tenía una infraestructura
- 13:18más elaborada que algunos otros shows en carpas, pues estos
- 13:22no suelen contar con un palco superior. El show había empezado,
- 13:27una mujer jugaba con listones de colores, mientras colgaba de
- 13:31un halo de acero en lo alto del escenario principal.
- 13:34Después de esto, el show de los trapecistas empezó por
- 13:37primera vez en ese circo, pues estos eran los sustitutos
- 13:41del domador de tigres. Mientras los adiestrados y esbeltos acróbatas
- 13:46subían unas escaleras que los posicionaban a unos 20 metros del suelo,
- 13:50volvía a notar esa rara presencia, era el payaso. Este
- 13:54subía junto a uno de los trapecistas por las escaleras
- 13:57a uno de los laterales del escenario, mientras el otro
- 14:00acróbata continuaba su ascenso solo. Rápidamente llamé la atención de
- 14:05mi papá, indicándole que ese era el payaso de ayer,
- 14:09el que subía las escaleras acompañando a uno de los cirqueros,
- 14:12mi papá me dijo que no veía nada, lo cual
- 14:16me resultaba desesperante, pero hubo algo más, el representante, el
- 14:21hombre que nos había invitado al palco. El mismo que
- 14:25vimos en esa polvorienta oficina a la que fuimos, se
- 14:28alertó con la mirada e hizo una demanda impresión al
- 14:31escucharme mencionar al payaso aparentemente invisible para los demás. Pensé
- 14:36que él sí lo veía al igual que yo, pero
- 14:38no me animé a preguntárselo y el show continuó como
- 14:41estaba agendado. Los trapecistas empezaron a desplazarse de un punto
- 14:46de la estructura a otro, conforme iban dando vueltas en
- 14:50el vaivén acrobático. Las maniobras que le sumaban paulatinamente un
- 14:54grado de dificultad a su espectáculo iban apareciendo, lo cual
- 14:58a mí me iba poniendo cada vez más tenso, pues
- 15:01desde uno de los extremos, en las alturas de la estructura.
- 15:05El extraño hombre vestido de payaso observaba a los malabaristas,
- 15:09quienes jugaban con el aire y el equilibrio en lo
- 15:12alto del circo, para el deleite de los asistentes. La
- 15:17parte final del espectáculo del par de acróbatas había llegado
- 15:20y para este último y breve segmento, retiraron la red
- 15:24de abajo, la que amortiguaría la caída si uno o
- 15:27ambos caían desde las estructuras. En segmento final, no había
- 15:31protección para los cirqueros. Ambos trapecistas tomaron las manijas del
- 15:37objeto que los hacía columpiarse en lo alto del circo,
- 15:40se deslizaban rápidamente por el aire y el público los
- 15:43miraba emocionados. Pero de pronto, una de las cuerdas que
- 15:48sostenía a uno de ellos se rompió, repentinamente la tensión
- 15:52hizo que el soporte se venciera, lo que hizo que
- 15:55el trapecista cayera inevitablemente hacia el vacío. El grito de
- 16:00horror de la gente fue estruendoso, pues las 400 personas que
- 16:04conformaban el público estaban aterrorizadas y no daban crédito a
- 16:08lo que acababan de presenciar. Recuerdo el momento exacto en
- 16:13el que la oleada de gritos de los presentes se
- 16:15iba haciendo más y más intenso, conforme el trapecista descendía
- 16:19hacia el suelo y al impactar contra éste, los gritos
- 16:23en el lugar alcanzaron su pico más alto, para desembocar
- 16:26en llantos, alaridos y palabras de preocupación poco audibles, las
- 16:32cuales flotaban en una marea de voces aterrorizadas. Mi padre
- 16:36y yo salimos del palco, acompañados del hombre que nos
- 16:40había hecho la invitación hacia este lugar, mientras salía del lugar,
- 16:44giraba mi cuello para ver esa parte, esa especie de
- 16:47trampolín donde estaba el trapecista que cayó y murió, y
- 16:51donde también se encontraba el hombre vestido de payaso, el
- 16:55cual había desaparecido nuevamente de manera extraña y misteriosa, como
- 17:00inquietante y tétrica. La gente había empezado a salir del lugar,
- 17:05las voces a mi alrededor eran de conversaciones enfrascadas en
- 17:08la incredulidad de los testigos, la gente no daba crédito
- 17:12a lo que acababan de presenciar. No veían de qué
- 17:14manera había ocurrido tal accidente y rápidamente se empezó a
- 17:18crear un aire de indignación ante el circo, pues decían muchos.
- 17:23que la red no debió haber sido removida, pues de
- 17:26haber estado, el trapecista no hubiera muerto y su cuerpo
- 17:29hubiera rebotado en esa malla de seguridad y todo estaría bien,
- 17:33pero aparentemente ese circo era más negligente que los demás.
- 17:38Pues era el primer día en la reapertura y de
- 17:40nueva cuenta alguien moría a causa de medidas de seguridad
- 17:44poco efectivas o directamente nulas. Mientras tanto, lo único en
- 17:49lo que yo podía pensar era en ese extraño, el
- 17:52hombre que de pronto aparecía y desaparecía del escenario del circo,
- 17:57el cual parecía estar a la vista de todos, pero
- 17:59de alguna rara manera, también invisible al público, pues nadie
- 18:04parecía prestarle atención, ni siquiera percatarse de que el payaso
- 18:08yacía ahí. Aunado a esto, empecé a encontrar un extraño
- 18:13patrón en los accidentes ocurridos hacia una semana, con el
- 18:16domador de tigres y ese preciso día, con uno de
- 18:20los trapecistas, pues en los dos días, en los que
- 18:23ocurrieron los accidentes, el payaso de macabras facciones, de colores
- 18:27apagados y extraños, se encontraba ahí. Si bien, el domador
- 18:33de tigres no murió en el momento de aparecido el payaso,
- 18:36lo haría el mismo día en el que éste mismo
- 18:39se presentó en su show,¿ era acaso ésta una señal
- 18:42de muerte?, pues parecía indicar que sí, aún así, no
- 18:46podía preguntárselo a nadie, pues por más extraño que pareciera,
- 18:50nadie excepto yo, veía al payaso. El circo volvió a cerrar,
- 18:55ahora por más tiempo, habían transcurrido dos semanas ya desde
- 18:59el fallecimiento del trapecista, y en esta ocasión, la atracción
- 19:03presentó una póliza de seguros, la cual quitaba responsabilidades de
- 19:08la organización, en cuanto a la paga del lugar en renta,
- 19:11el terreno de mi padre, como a las familias de
- 19:15los afectados en los accidentes recientes. Un día salí de
- 19:19la escuela y caminaba rumbo a la parada del autobús
- 19:23que me llevaría a mi casa, pues mi papá estaba
- 19:25ocupado con otros asuntos de negocios y me había dicho
- 19:29que en esa ocasión no podría pasar por mí. Esa
- 19:33tarde no había dejado de pensar en ese extraño hombre
- 19:36vestido de payaso, me comía la duda del por qué
- 19:39los demás no lo veían, por qué solamente se hacía
- 19:42visible a mis ojos, y por qué aparecía de manera
- 19:45repentina en los shows de los cirqueros, que tenían un
- 19:48accidente y morían de maneras horrendas, era tanta la insistencia
- 19:52de estos pensamientos. que decidí tomar un desvío e ir
- 19:57al circo, aunque a esas horas de la tarde, pensé
- 20:00que no encontraría a nadie, de todos modos acudí, para
- 20:04ver esa enorme carpa, la cual me hacía pensar en
- 20:07tantas cosas que desconocía, pues por algún motivo, el hombre
- 20:11vestido de payaso no se sentía como si fuera una persona,
- 20:14de alguna manera. Parecía que mi cuerpo resentía que estaba
- 20:19ante algo desconocido, algo con lo que nunca me había
- 20:22encontrado antes, en realidad, creo que al haber ido, buscaba
- 20:27encontrarme con ese extraño payaso de nueva cuenta. Llegué a
- 20:31la carpa, había remolques y coches estacionados, pero nadie a
- 20:35la vista o por lo menos no a primera vista,
- 20:38pues a lo lejos, rápidamente pude ver a esa silueta extraña,
- 20:42era el payaso, que me observaba desde la lejanía, parecía
- 20:46estar clavando sus ojos en mí desde el otro lado
- 20:49de la carretera. Me acerqué lenta y calmadamente hacia él,
- 20:54pues no quería ni siquiera parpadear para no perderlo de vista,
- 20:57no quería mirar a otro lado, solamente quería acercarme a
- 21:01él y poder asegurarme de que era real. Caminé y
- 21:05caminé lentamente, cada vez tenía a ese extraño ente más
- 21:09cerca de mí, cuando de pronto, escuché el estruendoso claxon
- 21:13de un camión a mi izquierda. Giré el cuello alarmado,
- 21:17un enorme trailer con un remolque avanzaba hacia mí, me
- 21:21tiré hacia atrás y caí de espalda sobre la tierra,
- 21:24salvando mi persona de ser atropellado, solamente por pocos centímetros,
- 21:29en lo que el camión se alejaba haciendo sonar la alarma.
- 21:33Cuando volví a ver en dirección al payaso, en lugar
- 21:36de encontrármelo con la vista, solamente pude ver una extraña
- 21:40bruma que flotaba en el aire, como si de un
- 21:42vapor oscuro se tratara. Al día siguiente el circo se
- 21:46fue sin dar aviso y nunca volví a ver a
- 21:48ese extraño y tétrico hombre vestido de payaso. Mi nombre
- 22:02es Carlos y me gustaría contar mi historia de vida,
- 22:05principalmente de mi infancia, porque pasaron muchas cosas cuando era niño.
- 22:11La verdad es que aprendí muchas cosas, no estoy seguro
- 22:15de cómo funcionan las cosas para los niños de ahora,
- 22:18tan inmersos en los medios audiovisuales desde pequeños, y es
- 22:22que estoy convencido de que esta marea de información a
- 22:25la que están expuestos interfiere bastante con la imaginación. que
- 22:30para ellos debería ser una fuente inacabable de creación de
- 22:33mundos fantásticos. Al menos, para mi generación, una caja de
- 22:39cartón se convertía en cualquier cosa que nuestro cerebro pudiera soñar.
- 22:44Así como eso, miles de imágenes se formaban en nuestro cerebro,
- 22:48a pesar de que ahí no hubiera nada, justo esta
- 22:51capacidad de crear realidades inexistentes era lo que a muchos
- 22:55de nosotros nos llevaba a experimentar. El tan conocido caso
- 22:59de los amigos imaginarios, al menos en nuestras edades tempranas,
- 23:03yo por ejemplo, tenía uno de estos amigos imaginarios. Al principio,
- 23:10yo sentía incluso que jugaba conmigo, pero la realidad es
- 23:14que nunca pude verlo, sabía que estaba ahí, que jugaba
- 23:18a mis juegos y me cuidaba en todo momento, sin embargo,
- 23:21era como si aquellos primeros años, su imagen me fuera
- 23:25totalmente invisible, únicamente podía escuchar su voz e incluso sentirlo
- 23:30cerca de mí. Pero nunca apareció físicamente. Recuerdo que esa
- 23:35voz bromeaba conmigo, me aconsejaba qué juegos jugar, me decía
- 23:40qué cosas estaban bien hacer y cuáles no, a veces
- 23:43lo recuerdo platicar conmigo por las noches hasta quedarme dormido.
- 23:47Esta especie de amigo imaginario apareció cuando yo estaba cerca
- 23:51de cumplir 5 años y fue después de cumplir 6 que por
- 23:55fin tomó una forma visual. Aquella voz ahora se presentaba
- 24:01ante mí, como una figura completamente formada, este amigo imaginario
- 24:05con el que yo hablaba, no tenía la clásica apariencia
- 24:08de niño, como ocurre muchas veces, al contrario, tenía la
- 24:13apariencia de un hombre adulto, un hombre que usaba un
- 24:16traje café y su cara estaba demasiado delgada y maquillada.
- 24:21Al principio, yo creía que era como de un payaso,
- 24:24así solía describirlo, pero con el tiempo, asocié más su
- 24:28rostro al maquillaje de programas chinos que por accidente llegué
- 24:32a ver en casa. Esa forma de describirlo no es
- 24:36la mejor para un amigo imaginario, sin embargo, nunca me
- 24:40dio miedo y las personas a las que les platico
- 24:43esta historia siempre empiezan a sentir escalofríos, únicamente con la
- 24:47descripción del aspecto físico de esta figura. Después de todo,
- 24:52alguien con maquillaje rojo y blanco en la cara no
- 24:55suena completamente amigable, pero yo nunca me sentía amenazado por él,
- 25:00mi madre, que sabía perfectamente de su existencia. Tampoco parecía
- 25:05estar asustada, de hecho, en muchas ocasiones. Sentí que estaba
- 25:10incluso alegre de que jugara con él y nunca me
- 25:13prohibió hablar con aquella creación mía. Desgraciadamente, la vida siempre
- 25:18da muchas vueltas y cuando cumplí siete años, mi madre,
- 25:22quien era mi persona favorita en el mundo, falleció de
- 25:25manera muy repentina, a pesar de este hecho tan duro.
- 25:29La verdad, nunca tuve miedo y tampoco me dejé invadir
- 25:32por una tristeza tan grande, en parte porque mi amigo
- 25:36imaginario me decía que todo iba a estar bien y
- 25:40que mi mamá ya estaba con él y que nunca
- 25:42me dejaría solo. Aunque estaba claro que me sentía triste,
- 25:47porque mi madre era lo único que tenía en el mundo,
- 25:50aparte de mi amigo imaginario y se había ido. La
- 25:55pérdida de una madre a tan temprana edad, siempre es
- 25:58muy dura, ya que en esos momentos es cuando más
- 26:01se necesita y sinceramente ya nada vuelve a ser igual.
- 26:05Por aquellos días, sin tener un padre en el cual refugiarme,
- 26:09varios familiares parecieron echarse la bolita intentando decidir quién estaría
- 26:13a cargo de mí, finalmente, unas tías decidieron llevarme con ellas, Maribel,
- 26:19Mercedes y Rocío eran tres hermanas de mi abuelo que
- 26:22yo desconocía por completo. Vinieron desde Puebla al velorio de
- 26:27mi madre y siendo solteras, se ofrecieron a llevarme con
- 26:30ellas y proveerme de lo que fuera necesario. Nadie en
- 26:34mi familia se negó, y terminé dejando mi Veracruz querido
- 26:38para irme con ellas, confiado en que todo estaría bien,
- 26:41como había dicho mi fiel amigo, aunque desde que ellas llegaron,
- 26:45no había vuelto a aparecer ante mí y escasamente parecía
- 26:49haber escuchado su voz un par de ocasiones, sin haber
- 26:52podido platicar con él. En Puebla, las tías tenían una
- 26:57hermosa casa de estilo antiguo, que al parecer había pertenecido
- 27:01a sus padres y ellas nunca se habían ido de ahí,
- 27:04me instalaron en un cuarto enorme y me trataron con
- 27:07amor y dulzura. Al menos en un principio, para mi sorpresa,
- 27:10a la semana de estar en mi nuevo hogar, llegó
- 27:13otro niño a la casa, llamado Emilio. Un pequeño de
- 27:18mi misma edad, una señora indigente se los había regalado
- 27:21a las tías en su incapacidad para poder cuidarlo. Emilio
- 27:26y yo de inmediato nos volvimos muy amigos e instalados
- 27:29en la misma habitación enorme, compartimos muchas pláticas y risas,
- 27:34era como tener un hermano de mi misma edad. Aquellos
- 27:38primeros meses los recuerdo aún como los mejores días de
- 27:41mi vida, tanto que ni siquiera notaba la ausencia de
- 27:45mi amigo imaginario, con los días, las tías que se
- 27:48habían mostrado generosas, comenzaron a actuar extrañas, se volvieron sumamente
- 27:53estrictas y fanáticas de la religión. Nos obligaban a Emilio
- 27:58y a mí a rezar el rosario diario y controlaban
- 28:01absolutamente todo lo que hacíamos. Por supuesto, la televisión o
- 28:05la radio dejaron de ser un entretenimiento permitido para nosotros.
- 28:09Y entre palos y castigos, siempre terminamos pasando una parte
- 28:13de nuestro día encerrados. Como penitencia a algo que ellas
- 28:18consideraban que no era correcto. Una noche me desperté tras
- 28:23escuchar un ruido en mi recámara, rápidamente me incorporé en
- 28:26mi cama justo después de abrir los ojos y pude
- 28:29escuchar risas horribles que parecían provenir de la sala. Mis
- 28:33tres tías parecían estar carcajeándose de una forma muy extraña,
- 28:37escalofriante por así decirlo. Fue en ese momento que sentí
- 28:42unas manos cálidas tomarme de los hombros y hacerme recostar
- 28:46de nuevo, era mi amigo imaginario diciéndome que tuviera mucho
- 28:49cuidado y que por el momento no podía venir a verme,
- 28:53pero que debía siempre procurar mantenerme a salvo. Por supuesto,
- 28:58a esa edad, no comprendía bien a qué se refería,
- 29:01ya que el mensaje era muy raro para mí. Fue
- 29:05entonces que las tías parecieron callarse y las escuché dar
- 29:08pasos fuertes dirigiéndose a nuestro cuarto, cerré los ojos, mientras
- 29:13las escuchaba abrir la puerta, encendiendo posteriormente la luz y
- 29:17entrando las tres de forma brusca y atravancada, preguntando quién
- 29:21había estado en nuestro cuarto, en mi mejor actuación. Recuerdo
- 29:25haberme hecho el dormido mientras mi tía Maribel me sacudía,
- 29:29preguntándome quién había estado en mi cuarto. Respondí confundido y bostezando,
- 29:35diciendo que no sabía de lo que hablaba, las tres
- 29:38salieron hechas un torbellino, dejándonos a Emilio y a mí
- 29:41encerrados en aquella alcoba. A partir de esa noche, las
- 29:46tres cambiaron aún más, desde aquel día, esas tres mujeres
- 29:50se endurecieron mucho más, nos castigaban por absolutamente todo, algunos
- 29:55días incluso reprendiéndonos únicamente por verlas a los ojos. Además,
- 30:01comenzaron a hacernos rezar el rosario y leer una serie
- 30:04de libros religiosos diariamente sin falta alguna, y aquello nos
- 30:08tomaba hasta dos horas de cada día por las tardes,
- 30:12dejándonos poco tiempo para la diversión y juegos que un
- 30:15niño necesita, volviendo a nuestra vida bastante infeliz y estresante.
- 30:20A la hora de dormir, las tías comenzaron también a
- 30:23encerrarnos bajo llave a ambos, argumentando que teníamos prohibido salir
- 30:28de nuestras habitaciones, lo cual a veces a Emilio y
- 30:32a mí nos orillaba a hacer nuestras necesidades en una
- 30:35vacinica que las tías se encargaban personalmente de vaciar por
- 30:39la mañana, sin embargo. Los castigos no nos doblegaron y
- 30:43finalmente acompañados el uno del otro, Emilio y yo pudimos
- 30:47soportar todas las contrariedades por aquellos días, bueno casi todas.
- 30:53pues una de las cosas que en aquella época nos
- 30:55llenaba de terror no eran ni las reprimendas, los golpes
- 30:59o los castigos, lo que realmente nos asustaba eran las noches.
- 31:03Esas noches donde nos encerraban y en las cuales podíamos
- 31:06escuchar a las tías reír a carcajadas, esas risas horribles
- 31:10que parecían venir de la planta baja, pero también del patio.
- 31:15Incluso creíamos oírlas alejándose riéndose, como si por las noches
- 31:19salieran de la casa. Aquel sonido helaba la sangre y
- 31:24ponía la piel de gallina, de una manera que no
- 31:26podía explicar, una noche, recuerdo haberme ido a dormir y
- 31:30ser despertado de manera brusca por unas manos que me
- 31:33cubrieron fuertemente la boca, evitando que gritara o dijera algo
- 31:37ante el sobresalto, eran las manos de Emilio, quien con
- 31:42un gesto aterrado me pedía que me mantuviera callado y
- 31:44así lo hice. Emilio quitó las manos de mi rostro,
- 31:49me senté en mi cama y puse atención al otro
- 31:52lado de la puerta, unos pasos escuchaban rondar ansiosos, yendo
- 31:56y viniendo incansablemente, de repente, parecieron no ser sólo los
- 32:00pies de una persona, sino de dos y luego de tres,
- 32:04que estaban ahí a unos metros de nosotros, aquellas tres
- 32:07personas comenzaron a reír, comenzaron a carcajearse de una forma
- 32:13que parecieron aves grasnando. Recuerdo cómo se me erizó la piel,
- 32:17aquella noche, Emilio también estaba aterrado, de alguna forma y
- 32:22sin poder explicar cómo, escuché en aquel momento dentro de
- 32:25mi cabeza, la voz de mi amigo imaginario que me
- 32:28dijo que tuviera cuidado. Sin que yo pudiera ubicar de
- 32:33dónde venía o dónde estaba. Emilio y yo comenzamos a
- 32:37sentir una pesadez, que nos hizo quedarnos dormidos a pesar
- 32:41del miedo, en aquel sueño de esa noche, pude ver
- 32:44a mi amigo imaginario yendo a verme y diciéndome otra
- 32:47vez que todo iba a estar bien, que únicamente tenía
- 32:50que aguantar un poco más y que pronto todo iba
- 32:53a mejorar, aquel sueño me reconfortó de una forma muy extraña.
- 32:58y pude dormir plácidamente durante las horas siguientes, sin importar
- 33:03lo que estuviera pasando afuera de nuestra habitación. Durante las
- 33:07noches siguientes, continué despertando por aquellas carcajadas horrendas afuera de
- 33:12nuestra puerta, pero también después de hacerlo, siempre sentí aquella
- 33:17pesadez que me llevaba a un sueño plácido y profundo,
- 33:20haciendo que no me importara nada más, exactamente una semana después.
- 33:26Las tías estaban más ansiosas y molestas que de costumbre,
- 33:29se veían más demacradas, más envejecidas de lo normal y
- 33:33no dejaban de decir que estaban hartas de nosotros, hartas
- 33:37de Emilio, hartas de mí, a pesar de que nosotros
- 33:40siempre cumplíamos con todo lo que nos decían y acatábamos
- 33:43sus absurdas reglas. Aquella noche, la última que pasé ahí,
- 33:48todo se salió de control en formas que aún me
- 33:51cuesta trabajo creer, recuerdo que aquel día me fui a
- 33:54dormir y por alguna razón, el miedo que tenía Emilio
- 33:58hacia mis tías. Aquella noche lo hizo poner una silla
- 34:01entre mi cama y la puerta, impidiendo que ésta pudiera
- 34:04abrirse por completo. Nos acostamos y durante las horas siguientes,
- 34:09tuve un sueño muy extraño. El amigo imaginario que me
- 34:13visitaba me encontraba en una iglesia y me decía que
- 34:17debía correr hacia ese lugar sin detenerme, cargándolo que estaba
- 34:21debajo de las escaleras en casa de mis tías. Después
- 34:25recuerdo que me abrazaba muy fuerte, aquel abrazo fue muy
- 34:29cálido y reconfortante mientras me tenía entre sus brazos. Recuerdo
- 34:34que me repetía que siempre estaría conmigo, que siempre me
- 34:38cuidaría y antes de despedirnos, recuerdo que aquel amigo imaginario
- 34:42me recordó que la iglesia era el lugar más importante,
- 34:45que no importara lo que pasara. Yo debía llegar ahí.
- 34:49Nos despertaron golpes horribles y otra vez esas risas aterradoras
- 34:53y al voltear hacia la puerta. Emilio y yo vimos
- 34:57que esos golpes eran los de la puerta estrellándose violentamente
- 35:01contra la silla, aquella silla que impedía que lo que
- 35:04fuera que estuviera al otro lado, no pudiera entrar a
- 35:07nuestra habitación. Y al fin, siendo niños, Emilio y yo
- 35:12comenzamos a gritar aterrados, mientras que aquello que estaba al
- 35:16otro lado de la puerta parecía meter una mano por
- 35:19la rendija que quedaba de espacio al intentar abrirla. Una
- 35:23mano horrible, flaca y deforme, entraba por aquella pequeña abertura.
- 35:29manoteando como si tratara de quitar aquella silla que le
- 35:32impedía el paso, sin embargo, al no poder hacerlo, tras
- 35:36unos minutos de lucha, aquella mano se retiró, al igual
- 35:40que la cosa o persona que estuviera allá afuera. Emilio
- 35:45y yo escuchamos unos pasos correr, como bajaron la escalera
- 35:48y después algo que salió de la casa gritando y alejándose,
- 35:52le dije a Emilio que debía ponerse los zapatos mientras
- 35:55yo me ponía los míos y, una vez listos, lo
- 35:58tomé de los hombros y le dije que era de
- 36:00suma importancia que corriéramos hacia la iglesia sin detenernos. Recuerdo
- 36:06estar temblando cuando retiré la silla de la puerta, abrí
- 36:10y salí corriendo con Emilio detrás de mí, él salió
- 36:13de la casa, pero yo me retrasé buscando lo que
- 36:15me había dicho mi amigo imaginario que estaba bajo las escaleras.
- 36:21Recuerdo que era un bulto, hecho por unos trapos deshilachados
- 36:24de color negro, que envolvían cosas alargadas, no me detuve
- 36:28a realizar con todo el trabajo que me costaba cargar
- 36:31ese bulto. Lo abracé entre mis manos y comencé a
- 36:34correr hacia el templo de la colonia, que me quedaba
- 36:37a unas cuatro cuadras de distancia, debía apurarme para llegar.
- 36:42pues seguramente Emilio estaba ahí y además aquellos grasnidos ya
- 36:46se escuchaban a lo lejos, como si vinieran detrás de mí,
- 36:50olfateando lo que traía conmigo. A pesar de la hora
- 36:54de la madrugada, la puerta de la iglesia estaba ligeramente abierta,
- 36:58la empujé con mi cuerpo mientras le gritaba a Emilio
- 37:01que me ayudara, al momento que el bulto tocó el piso.
- 37:05Unos gritos horribles resonaron en la distancia, como si de
- 37:08magia se tratara, una pesadez se apoderó de mí en
- 37:11aquel momento, haciéndome caer dormido en el piso casi de inmediato.
- 37:18A la mañana siguiente, el sacristán me levantó gentilmente del suelo,
- 37:22preguntándome quién era yo y qué hacía ahí, le expliqué
- 37:26torpemente lo que había ocurrido y él tomó aquellos trapos
- 37:29del suelo, llevándolos consigo a un cuarto adentro y nunca
- 37:33me dijo lo que contenían. Mis tías nos buscaron, pero Emilio,
- 37:38mi compañero de aquellas semanas desapareció, ni siquiera sé cómo,
- 37:42pero a los pocos días me fue a buscar una
- 37:44señora joven también de Veracruz. Decía ser mi tía y
- 37:48como yo desconocía a gran parte de la familia, me
- 37:51tuve que ir con ella sin hacer muchas preguntas. Aunque
- 37:56moría de miedo de que mi suerte se repitiera, no
- 37:58fue así, aquella mujer, mi mamá Angélica como la llamé
- 38:02por muchos años, era hermana de mi padre. Ella me
- 38:05contó cómo mi madre nos había apartado de toda la
- 38:08familia y cómo mi padre había muerto repentinamente en circunstancias
- 38:12que aún hoy no se logran explicar. Cuando llegamos a
- 38:17su casa en Veracruz, recuerdo haber visto una foto colgada
- 38:20en la pared, que me hizo sorprenderme hasta las lágrimas,
- 38:24no dije nada y solo me encogí mientras el agua
- 38:26salía de mis ojos sin control. Mi tía sacó una
- 38:30foto y me dijo que él era mi papá, que
- 38:33a él le gustaba mucho el teatro, y desde chico
- 38:36siempre estuvo haciendo obras en la calle, para los vecinos
- 38:39con sus amigos, en esa foto ya estaba en la universidad,
- 38:43en un grupo más profesional. Iba vestido con un traje
- 38:47café y su cara estaba maquillada con líneas negras y rojas,
- 38:51como en la ópera china, como aquel amigo imaginario que
- 38:54me había visitado todos estos años. Nunca volví a saber
- 38:59nada de Emilio y únicamente espero que esté bien, de hecho,
- 39:03siempre creí que estaba bien, que quizá había simplemente corrido
- 39:07hacia otro lado, pero ya siendo adulto, mi mamá angélica
- 39:11me dijo un día que cuando fue a recogerme con
- 39:13aquel sacristán, él le encomendó encarecidamente acercarme a la religión.
- 39:19Las tres tías no tenían muy buena fama en aquella
- 39:22colonia y al parecer, lo que yo había cargado esta
- 39:25noche en esos trapos eran, según las palabras de aquel hombre,
- 39:29tres pares de piernas flacas y aguadas, gelatinosas, que al
- 39:33contacto con el aire, cuando las desenvolvió, se desmoronaron como
- 39:37si estuvieran hechas de arena. Ella ya no pudo verlas,
- 39:42pero lo que es cierto es que con mi mamá Angélica,
- 39:45también comencé a rezar el rosario en ocasiones y al
- 39:48leer la Biblia, me di cuenta de que aquello que
- 39:50mis tías me hacían leer y repetir, no era de
- 39:53ningún modo la Biblia cristiana ni el rosario tradicional, aquello
- 39:57que repetíamos una y otra vez. Eran extrañas oraciones a
- 40:02dioses animales, dioses que a veces parecían perros o cabras
- 40:06y a los cuales les hacíamos alabanzas ininteligibles que hasta
- 40:09el día de hoy me niego a repetir. Eran cosas
- 40:14muy extrañas y está claro que eran cosas del demonio,
- 40:17cosas que a esa edad nos hacían pronunciar y que
- 40:20nosotros en nuestra inocencia no sabíamos qué significaban, pero justamente
- 40:25por eso yo sé que no rindió frutos en nuestras vidas,
- 40:28porque no lo hicimos con maldad. Fue la peor experiencia
- 40:32que he tenido, aunque también viví muy buenos momentos con
- 40:35Emilio y eso lo agradezco hasta el día de hoy.
- 40:39Mi padre siempre estuvo conmigo, siempre me cuidó, aunque ya
- 40:43de adulto no lo volví a ver, pero sé que
- 40:46sigue aquí y que siempre me cuidará y estoy seguro
- 40:48que mi madre también, y es por ellos que ahora
- 40:51estoy aquí. Relatos anónimos