Latest / Carne Cruda Podcast / Derroteros: La Idea, con Santiago Alba Rico (CARNE CRUDA EXTRA)
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- Adiós se va igualmente derrotero. Pérdalo bien camino direccio medio tomado para llegar al fin, propuesto conjunto de datos que indican el camino para llegar a un lugar, pero que nos vamos dirección que se da por escrito para María Vieja. Además, en fin de el libro, que contiene un derrotozo luego una línea marcada en el mapa de mareas para guiar a los pilotos en rota derrotero, déjate de rote derroteros ros pensar paseando con Santiago Albarrico mi esta especial ilusión que podamos andar realmente cara a cara viéndonos el cuerpo y la piel. Había también Javier y además lo había estado nunca en vuestra república física. Y desde luego, estoy encantado, pues vamos a salir de esta república y a caminar, llevado siempre de la mano de alguna de las palabras. Si no lo recuerdo mal, nos toca la letra y nos toca la letra y qué palabras elegido con la letra. Ahí, pues, pues, mira, después de dejar a un lado isla o insulto o indignación o infinito que me gusta mucho, sí o y man y hice ver que hubieran dado mucho juego, pues he elegido un concepto nada físico y muy comprometedor. La palabra idea te has puesto hegeliano y cantiano, platónico y en realidad voy a descargar toda mi responsabilidad de una ahuyente que se llama Olga, a la que no conozco personalmente, pero que alguna modo ya es mi amiga que me pidió por favor cuando llegara a la letra. Y pues, dedicarse este paseo a idea, qué difícil para un pensador, aunque tú sabes que no te gusta. Sé que no te gusta utilizar la palabra filósofo hablar de la idea, que es la base, son la que trabajáis claro y en fin, yo supongo que si preguntáramos a la inteligencia artificial, al chat este GPT, pues nos respondería que una idea es cualquier proceso mental, representación, creencia o opinión, en definitiva, cualquier cosa que ocurre dentro de la mente. Pero aparte de que eso sería como no hablar de nada y al lor de todo mientras pensamos, pues creo que, en efecto, el concepto de idea es tan inabarcable que, a lo mejor conviene empezar como siempre por la etimología y a ver qué nos sugiere y la etimología nos sugiere inmediatamente el vínculo entre la idea y la vista o la visión. Hay que pensar en el ley dos inmediatamente tepaz de pensar en platón que en realidad el dos el griego quiere decir decir forma apariencia, imagen que procede de un verbo griego que quiere decir ver. Y si lo piensas bien, casi es seguro que ese verbo griego está emparentado con el latino video. Claro, videre ver, claro, claro, Entonces claro, pues es verdad que no sé si recordarás. Ya no hay video. Claro exactamente no sé si lo recordarás, porque el tío pasa muy deprisa. Uno se agacha a recoger un papel que se le ha caído y le han pasado diez años, le han pasado diez años, pero no sé cuándo. En uno de los derroteros dedicados a los sentidos hablamos de la vista y recordábamos, en efecto, cómo en la tradición occidental hay una jerarquización no seológica de los sentidos en favor de la vista, que es el sentido que al final se identifica con la razón, se identifica con la intervención en el mundo desde la mente, todo caso, una idea sería algo así como una visión asociada. Por lo tanto, la facultad de la vista. Y esto, desde luego, implica varias cosas. Implica, por lo tanto, que nosotros, siempre al menos en Occidente, identifiquemos la ignorancia con la ceguera. Es un resultado obvio hasta el punto de que, por el contrario, la transparencia, la luz, la iluminación, el iluminismo, la ilustración son todos términos que tienen que evocan la prioridad de la vista. Y incluso en representaciones gráficas. Si piensas en los cómics, cuando un personaje tiene la olla, aparece una bombillita encendida una idea. La idea es lo que nos ilumina, lo que nos lo te ha de ver exactamente lo que nos hace ver Y entonces, desde luego, si pensamos en platón que tiene una teoría de las ideas, voy no me atrevería jamás a abordar platón aquí, ni si alguien quiere una visión muy pedagógica y muy atrevida de platón que se dirija a Carlos Fernández en Liria. Ya tiene este canal filosofía en canal en YouTube donde tiene lecciones magistrales sobre platón. Pero sí, es verdad que digamos que para platón, si decimos que la idea es forma apariencia, imagen, no sería cualquier imagen, sería la imagen verdadera de las cosas. Y en este sentido habría que decir y platón se contradice muchas veces y no el mismo el Platón del parmenides que el Platón del banquete. Pero sí que se podría decir que de alguna forma, la idea es la visión esencial de las cosas, aquello que son las cosas allí donde no se están moviendo o corrumpiendo, como ocurre en el mundo sublunar. Y eso creo que entraña sobre todo el que haya ideas que son particularmente luminosas o luminiscentes y cuáles serían el caso de Platón. Es obvio serían verdad belleza y bien o justicia. Son esas ideas que, en efecto, conviene contemplar, al margen de los avatares y acontecimientos y fenómenos del mundo, como una luz rectora que nos permite intervenir en ellos desde una posición compartida y universal. En esto yo siempre cuento esta historia contra otras veces, esto que cuenta tu cídides en cuando habla de la Guerra del Peloponeso, pues habla de es uno de las muchas batallas en las que ven los atenienses a los espartanos y a los aliados. Y en la isla de Mitilene, Recién conquistada por los atenienses, se convoca una asamblea porque eran muy democráticos. Y en esa asamblea se decide qué hacer con los habitantes de Mitilene. Y hay dos griegos de autoridad que discuten que son cleón idiodotes, y cada uno de ellos propone una solución. Uno propone matar a todos los hombres, es violar a todas las mujeres y esclavizar a todos los niños, y el otro propone solamente encadenarlos, obligarles a pagar un impuesto, etcétera. Y la cuestión es que ahí no interviene Sócrates. Pero Sócrates sí participa en la guerra del Peloponeso. Y hay que imaginar a Sócrates interviniendo en una asamblea como esa para decir cuidado en nombre de qué estáis hablando, porque el nombre de qué estaban discutiendo Cleón y diodetes en nombre de qué es lo más conveniente para los griegos? Entonces, Platón no levanta la voz y dice no. No se trata de decir que es lo más conveniente para los griegos, sino que es lo más justo. Y eso es muy importante. Lo vemos que esa discusión sigue hoy hoy, cuando vemos unas Naciones Unidas, por ejemplo, que cristalizan la luna forma la victoria de Sócrates, nos hemos preguntado después de una guerra mundial, qué es lo más justo. Lo dejamos recogido en unas declaraciones y unas leyes que, sin embargo, están constantemente sucumbiendo ante la conveniencia de todas esas potencias, algunas de las cuales, además, tienen poder debeto e impiden que se haga justicia. Y no se trata ahora la cuestión de Gaza, de decidir no. Yo es que soy partidario de los palestinos, Yo soy partidario de la justicia, del bien, del bien. Así es entonces creo que eso es muy importante de recordar que sí, que hay ideas digamos jerárquicamente más luminosas que otras, que no deberíamos olvidar nunca. Y, sin embargo, la realidad siempre acaba socavando esas ideas. Ese mundo sobre el lunar, ese mundo lunar que está por encima de nosotros, acaba siempre tirado por los suelos, precisamente por la humanidad. Exactamente sí, estamos todo el rato, tirando por los suelos y haciendo añicos esas conquistas de la razón común que podemos, podemos llama llamar ideas. Al mismo tiempo, es verdad que, como sabemos, esta concepción lumínica de la idea depositada en un sentido privilegiado sobre nosotros la vista, pues ha generado también resistencias y problemas para empezar acabado asociándose a una razón abstracta totalitaria. En efecto, y así puede serlo, eso explica. Por ejemplo, esto lo digo de Patho porque me gusta mucho el guardián de rebaños de Alberto Cairo, uno de los heterónimos de esa generación de poetas, en un solo cuerpo que se llamaba Fernando de Soa, y este terónomo que era, como el más bucólico, el que buscaba el contacto inmediatamente y concreto con la realidad y, sobre todo, con la naturaleza, pues en una de los persors de este poema decía que, contradiciendo esta tradición, decía que pensar es estar enfermo de la vista. Bueno, era una enfermedad de la vista. Entonces, bueno, pues hay una manera de reivindicarla la vista al mismo tiempo que los otros sentidos en un contacto más más directo. Lo que quiere decir es ver más allá de lo que vemos cuando habla de estar enfermo de la vista o romper con lo canónico, con lo ideal. Yo creo que es estructural, con lo establecido, una especie de legaña que se forma en nuestros. Nuestro pensar es ir más allá de lo que ya es exactamente pensado de antemano, lo que te dan hecho exacto. Eso sería, por un lado, y por otro lado, Alberto Cairo dice que pensamos, que pensamos demasiado, que nos fiamos demasiado de nuestras ideas y que cuando uno está pensando, está mirando poco, que hay una contradicción entre pensar y mirar. Yo creo que es más bien lo que dice Ai Cairo. Entonces yo, como gran defensor del pensamiento, digo tenemos que quitarnos las legañas de los ojos y ver sin filtros las cosas, tal y como son intentar acercarnos a esa esencia de las cosas que damos. Idea Cairo defiende de alguna manera lo contrario que hay que defenderlo también que es esto decir no es que cuando pensamos, no miramos y además, no tocamos y además, no gustamos. Y hay una reivindicación de una relación que también es completamente ilusoria, a veces mis totalitaria, pero más directa con la naturaleza oye y que es lo contrario de la idea siguiendo el camino de cair o. O esto es interesante porque creo que lo contrario de la idea es el ídolo, ídolo que viene de la misma raíz, pues exactamente exactamente, en realidad sabes ídolo es un diminutivo de idea, una idea ellos el dolón es una ideíta, una pequeña, una pequeña idea? Pero esto es verdadnte interesante, pues si lo piensas así y dices claro es que es un ídolo. Un ídolo, es una idea disminuida, una idea encogida. Pero finalmente, si sigues por ahí y esto pues, hay una lectura de platón posible en ese sentido. Pero, desde luego, de todas las religiones, como ahora veremos, se puede decir no. El ídolo es precisamente esa idea que se ha ido degradando hasta tal punto y como dirían los neoplatónicos, se ha convertido en materia, se ha ido como envolviendo, se ha vuelto la idea, se ha ido cayendo, se ha vuelto membranosa, gelatinosa, se ha cubierto de carnes, se ha cubierto de huesos, se ha huerto, se ha vuelto con creta carne, se ha vuelto cosa entonces claro. Hay religiones que llevan a su extremo míxtico o ascético al punto de declarar que todas las cosas son ídolos, son ideas degradadas. Y esto determina que, por ejemplo, las tres grandes religiones monoteístas haya habido, en algunos, en dos casos, de manera clara y constante, en otro, al menos puntual haya habido una persecución clara de eso que se llama idolatría, que adopta distintas maneras. No idolatría puede ser el hecho de tu querer suplantar a Dios, al Dios verdadero. Por otro, Dios suplantar al Dios verdadero, el único creador en un acto de creación distinto alternativo. Y la otra es la de sencillamente, querer imaginar a Dios como algo concreto, como un ídolo, si tiene una representación concreta, te separas de Dios, que no puede ser sino abstracto e inasible para la imaginación. En el caso del judaísmo y el islámetro, es evidente piensa en lo que pasa en la historia de Moisés, cuando baja con las famosas tablas de la Ley del Monte, sal está y se enfadando a corto que por poco que sea de oro, aunque han fundido todo lo que llevaban para sobrevivir, importa poco que sea un becerro. Lo que importa es que se han atrevido mientras él estaba en negociación con ese dios abstracto y omnipotente cuyo nombre no se puede pronunciar. Estar adorando, adorando otra cosa, una idea menor del di una idea menor del Dios, del Dios mayor en el Islam pasa lo mismo. En el Islam no se puede representar. No se puede representar. Hay muchas dudas. Sabes que conozco bastante bien la teología islámica y hay muchas dudas y hay muchas fuentes y cada escuela coránica lo ha interpreta de un modo o de otro. Es verdad que al final sí que hay un acuerdo sobre el hecho de que no basándose sobre todo en un jadiz en el que interviene el yerno del profeta, de que no se debe representar ninguna figura o hun o animal porque dice las representaciones no tienen alma Y entonces quedan prisioneras en una representación desprovista de alma. Eso, por supuesto, hace que se excluyan absolutamente. Y ahí coinciden todos también con los chiíes. Se prohíban las representaciones del profeta, de los compañeros del profeta y no digamos de Dios. Y me gusta mucho por esto que hablamos de las pequeñas ideas, de las ideítas citar un gran matemático persa y teólogo y filósofo que es al virusni el virusni que decía lo siguiente para justificar la prohibición de la representación y de las imágenes, que decía que si mostráis la imagen figurativa del profeta o de sus compañeros, etcétera, o de la meca incluso o de la caaba a un hombre o a una mujer sin instrucción, su alegría será tal que abrazarán la imans, se frotarán las mejillas y rodarán por tierra como si hubiesen visto el original. Tú hasta qué punto esto cabe inscribirlo en una interpretación puritana o equivocada de platón. Sí, los originales y las copias. Fíjate me ha llevado a pensar en Benjamin inmediatamente a la pérdida de Laura cuando se reproduce el original exactamente. No. Ya hemos hablado otras veces de estas tes copias entre copias la nésima copia, pero preservar al Dios verdadero en un lugar intangible, invisible y representable, le permite mantener su aura sagrada. En el momento que yo lo convierto en un becerro, un ser humano o una boina. Pierdes toda esa totalmente luz y qué tenemos que hacer entonces, a lo mejor, reivindicar las boinas, porque hay lo bonito. Es el texto del virus y que recuerdo es un tipo que murió en el siglo XII. Es que habla de la inmensa alegría. Rodarían, se frotarían las mejillas y estos hombres, nuestras mujeres. No. Por un lado, está la interpretación. Digamos canónica. Son hombres y mujeres sin instrucción. Se podrían pensar los que tienen instrucción, si podrían ver esas imágenes sin sufrir ningún daño o sin confundirlas con el verdadero Dios. Pero también se puede interpretar de otra manera a ver es quiero decir que todos somos de algún modo ignorantes y vivimos entre cosas y que todos tenemos el derecho a sentir alegría y frotarnos las mejillas y robar por el suelo. Ante esas copias que llamamos las cosas, que hay cosas menudas, los cuerpos, los árboles, ante esas ideítas que pueblan nuestro mundo común, entonces sí que hay que defender un poco esa alegría. Sí, aunque de repente me ha venido por la imagen de la boina, este momento de la vida de Brian esa gran parodia de las religiones en el que acaban venerando la sandalia del profeta. O si cualquier eso, sí, que es una ideita, cualquier cosa la ideíta. Eso haría incluso para el pensar en el parmenides de Platón, cuando Sócrates se ven dificultades, porque tiene que plantearse la pregunta de si, aparte del día, en la belleza y la verdad, también, por ejemplo, el pelo, el barro o la sandalia la tendrían una idea correspondiente. Bueno, es verdad. Podemos acabar perdiéndonos en nimiedades y fanatizándonos con ídolos que eso también es un problema. Y, de hecho, también mientras hablabas pensaba perdón, mientras hablabas pensaba en los ídolos de hoy, los ídolos de la música, del deporte, a los que idolatramos, los ídolos de las redes, los influenses, los youtubers, toda esta gente, que son ideítas, porque son verdaderas ideítas y se han convertido en el Dios verdadero, han suplantado realme a una idea superior, mucho más hermosa, mucha más esperanzadora, mucho más elogiable, totalmente Sí, es verdad que hay una, yo diría, aunque nos dejemos llevar ahora por esta especie espíritu religioso, hay una justa condena, un justo rechazo de la idolatría. No debemos proteger algo así, porque hacían esta diferencia interesante los bizantinos, que, tras das, tuvieron también en su periodo iconoclasta, con muchos muertos, en constantinopla, unos a favor de los iconos y las imágenes, otros en contra un poco, también en el marco de la guerra con el Islam, discusión bizantina. Discusión bizantina, luego este león tercero que decidió prohibir las imágenes y generó una revuelta que distinguían entre los idólatras y los icono dulos con obdulios, que son los que los que, bueno pues, veneraban imag iconos, veneraban las cosas, diría yo peneraban estas ideitas. Creábamos cosas. Los idólatras eran los que suplantaban por completo al Dios verdadero o a los dioses verdaderos llamémoslos como cramos, o a las ideas de verdad bien y justicia o de lo bonito, lo aproximado y lo regular. Las sustituían por por imágenes inconsistentes, por imágenes como estas que hoy yo creo que producen sin parar a través de las nuevas tecnologías, nuestro neoliberalismo dominante. Y creo que es verdad que hay dos dos terrenos en los en los que la idolatría ha sustituido a la iconodulia. Todos tenemos que ser iconodúlicos o i con odulios. No nos gustan los árboles, nos gustan los los chunses, nos gustan las ideítas que nos rodean. Pero frente a esa idolatría que han introducido, por un lado, el mercado a través de la renovación permanente de mercancías que ya no son cosas porque son, como eídos platónicos, pero que no iluminan nada, dos dedos de contenido. Y, por otro lado, las imágenes que nos proporcionan sin cesar, las nuevas tecnologías en las que cristalizan nuevas autoridades muy fugaces y también sin contenido, ya no relacionadas con el magisterio de un filósofo o de un pensador o con el magisterio sencillamente de una palabra duradera, pues que han realmente determinado o contribuyen a la disolución de los vínculos. Y frente a esa idolatría, yo creo que hay que defender la iconodulia de toda la vida y también el pensamiento, porque una de las cosas que impide la idolatría es precisamente la idea, porque hemos dicho gra lo contrario el ídolo, lo contrario de la idea. Por lo tanto, ese tipo de ídolos nos impiden pensar. Estamos hablando mucho de religión, pero es que no he podido evitar pensar cuando hablabas de iconodulia, que el catolicismo tiene mucha iconodulia con los santos, las vírgenes y, de hecho, hace que una religión a la que se llama monoteísta, en realidad sea más politeísta de lo que se dice y acerca mucho la religión al pueblo, es decir, al final los santos son más parecidos a tu primo o al vecino de enfrente. Y, de hecho, la reforma va en contra de todo esto, que creo que es una de las cosas más bonitas que tenía el catolicismo, que tenía esta dispersión de la santidad y de la divinidad. En el fondo, como no podemos llegar al Dios de arriba, Bueno, pues tenemos estos pequeños santos beatos, estas ideítas, que son efectivamente como el vecino de enfrente, esto es todo el prima Marisol, totalmente de acuerdo contigo y a los que hay que vestir y a veces dar de comer. De hecho, muchas veces, la terrible empresa de la conquista española en América tuvo un cómplice afortunado y es que a muchos indígenas en distintos lugares, sobre todo Centroamérica, les resultó muy fácil solapar sus cultos tradicionales en las figuras de los santos, de los santos católicos. Si piensas en México, en Guatemala, todavía hoy no como si cabalgan esas dos tradiciones, la indígena y la hiperdúlica católica, y yo creo que sí, que esto ha acercado de tal manera la religión al pueblo que ese ha sido el verdadero opio del pueblo, no Dios ni el canancismo. Y hay que ver mar que el folclore c por ejemplo, en nuestro folclore semanas antero claro que está todo donde Dios ya ni está, ni está, o está muy lejos, muy lejos y está y que están todo el rato rozando, rozando, la blasfemia, la hererjía o, desde luego, la heterodoxia de la forma más carnal y y más terrestre que es el idealismo. Sí, el idealismo es lo contrario, en principio, en términos filosóficos, lo contrario, el materialismo. Y podríamos decir que allí donde todo se considera ídolo, tenemos el idealismo en su expresión más extrema, allí donde, en cambio, todo se considera materia, pues tenemos el materialismo una idea sin ídolos. Sería el idealismo una en casin ídolos y en cambio, el materialismo sería una materia que respecto de la cual las ideas no serían sino reflejos. Esas son formas muy, muy vulgares de definirlo, muy de prisa. Tenemos otra diferencia, lo contrario del idealismo, pues el materialismo, lo contrario del idealismo, puede ser el realismo. Y un exceso de realismo a veces tampoco es bueno, porque claudicas ante relaciones de poder o ante decisiones del otro, en nombre del pragmatismo, nombre definitiva de la impotencia en la que tú eufemísticamente llamas llamar realismo y, por tanto, que hay que conservar siempre esa relación entre la ideíta que te domina y la idea a la que tú aspiras, y ver que cuánto recorrido puedes hacer entre la ideíta, entre el ídolo y la idea Y luego es verdad. Al mismo tiempo, idealismo se utiliza de una manera muy banal y alguno tiempo, pues yo creo que digna de respeto para referirse a expresiones deseadas e inalcanzables de nuestros deseos. El horizonte también hacia el que caminar. El horizonte hacia el caminar, Y esto también tiene que ver como siempre, como por fin sabemos que la historia de la filosofía no es más que una nota pie de página de la obra de platón, pues pues también tienen que ver con platón y con eso que vaya o que se llama amor platónico. No que claro hablemos de eso que ha sido muy lo que se ha escrito mucho, sobre todo a partir de Marxilio Fichino en el renacimiento. Bueno es que al final, lo que hacemos es cuando amamos a alguien en parte es idealizarlo. No yo creo que es convertirlo en una gran idea, todas esas cristalizaciones de las que hablaba Stendal y que a veces han tenido expresiones, aunque está lo material ahí, pero nosotros, al final trascendemos esa materialidad hacia una idea que vemos o vislumbramos, vislumbrar igual, lo ver totalmente dentro del cuerpo. Huma como se cruzan claramente la idea y la ideíta, la idea y el ídolo, el eidos y el idolón, Y a veces tiene también expresiones, expresiones muy extremas, muy fanáticas, muy religiosas. Yo pienso en esa historia, que es muy bonita, que es una historia de Lord Byron dice, que es el Romeo y Julieta del Oriente, que es una historia del mundo musulmán, que es la historia de Leila y Masnon escrita por un persa neth Am Ganjavi, muy pronto en el siglo en el siglo II también y que luego tuvo distintas versiones. Y cuenta la historia de estos dos enamorados, Él en realidad se llama Kais y Mula uaja y lo llaman masnun que quiere decir loco en árabe o poseído por un genio. Ese genio es demonia, en este caso, el genio del amor, que se vuelve loco loco de amor, sobre todo después de que el padre de su leila no le permita casar con ella y la case con un rico comerciante. Entonces, en su desesperación, él se aleja del pueblo donde vivían juntos y no deja de pensar en ella. Y piensa y piensa y piensa tanto en ella que cuando la vuelve a ver ya no la reconoce, porque la idea que se ha hecho de ella ha acabado borrando o anulando el ídolo. La ideíta encarnada en esa mujer con vestido que se asomaba a la ventana de enfrente. Bueno, y eso en el desamor es lo que ocurre cuando caemos de la idea a la ideíta y de repente nos parece lleno de defectos, el ser amado que antes era inmarcesible, insuperable, inmejorable. Y por eso creo que está bien, muy bueno que en el amor nos mantengamos como en la política, nos mantengamos todo el rato entre la idea y la ideíta. Nos renunciamos a la idea. Si acabemos, va analizando el amor, pero no renunciamos tampoco la ideíta. No para nada, porque hay que estar jugando constantemente entre sí. Y es que al menos mal que tienen defectos los seres humanos y menos mal que la política se equivoca también y todos los actos del hombre, pero que no se equivoque demasiado que no se aleje absolutamente de la idea y sobre todo, una cosa importante que esa verruguita del cuerpo de tu amado, de tu amada, que te parecía la cosa más bonita de tu cuerpo, llegará un día en que te parecerá la cosa más horrenda de su cuerpo. Pero es muy hermoso que una cosa concreta inscrita en el cuerpo físico de tu amado de tu amada, sea que yo que de alguna manera moviliza tu amor absolutamente. Eso me parece oye Y por qué decimos se me ha ocurrido una idea y tener una idea, las ideas se tienen, ocurren, se nos ocurren, las creamos nos sobrevienen. A mí está la frase las tenemos o nos tienen o nos tienen. Pero esta frase de se me ha ocurrido una idea me parece lingüísticamente diabólica. Te cuenta de que es doblemente prononamientate con esos dos pronombres megátonos, uno que es variable según la persona, pues se te ocurre, se nos ocurre y ese otro. Sé que concuerda con el sujeto de la frase. Estas formas prelominales suelen expresar siempre verbos de afecto o de pensamiento y también de involuntariedad. Si dices se me ha caído, es que tú tampoco las tiradas totalmente responsable de eso, aunque él se te ha caído a Ti y decir que tu cuerpo de alguna manera tiene algo que ver en. Se me ha ocurrido una idea fija de Tú que tenemos el verbo ocurrir las. Qué ocurre. Ocurren acontecimientos, No ocurre un milagro, ocurre un desgracia, ocurren acontecimientos? Te puede ocurrir a Ti un milagro? Te puede ocurrir a Ti una desgracia, pero no se te ocurre un milagro, no se te ocurre una desgracia. Incluso piensas en otras formas, así que pueden rutar muy poéticas, es decir, ha ocurrido la luna, o ha ocurrido un relámpago o se me ha ocurrido un labio. Podría ser bonito, pero aceptaría, pero en cambio, nos parece extraños. Se ha ocurrido una idea, entonces qué es una idea. En este sentido, yo creo que está bien abordarla desde el punto de vista lingüístico, porque a través de esta fórmula doblemente pronominal, nos damos cuenta de que una idea es algo que ocurre al mismo tiempo en el mundo y en uno mismo. Es algo que ocurre como ocurre un relámpago, ocurre un milagro o una desgracia. Qué afecta tu cuerpo si te ocurre un milagro? Es que tú eres el beneficiario del milagro. En este caso, tú eres el depositario o el receptor pasivo de esa cosa que ha ocurrido fuera, pero al mismo tiempo, a través del cé se me ha ocurrido tú de alguna manera intervienes y fíjate que un sinónimo de idea es concepto. El concepto tiene que ver con concepción, y concepción, en realidad tiene que ver con nacimiento. Es el nacimiento tú. No podrías decir se me ha ocurrido un hijo. Hay cosas que ocurren. Ocurre cuando esquías, que tienes un accidente, ocurre cuando follas, que tienes, que tienes un hijo, pues con las ideas ocurre un poco lo mismo que se te ha ocurrido una idea implica que haya algo ahí en el exterior que de pronto te afecta, que entra de alguna manera en tu cabeza y que tú elaboras, tú haces como de comadrón. A una vez más volvemos a platón y a la mayéutica socrática, que somos comadronas de nuestras ideas. Si somos comadronas de nuestras ideas y no los autores de nuestras ideas, pues tener ideas bueno si las podemos tener en la medida en que las hemos ayudado a nacer y podemos decir que son nuestras, pues como debería decir un aceitunero ardiente de jaén que el olivo es suyo porque lo ha trabajado el amigo. Eso es. Pero obviamente, el olivo no es suyo. La tierra donde crece no es suya. El agua que alimenta el olivono es suya. Y el sol que lo nutre tampoco es suya. Y un poco es Eso lo ocurre con las ideas, porque las ideas están ahí? No, las ideas están ahí? Están ahí? Y tú lo sabes porque nos dedicamos sobre todo a tratar con representaciones de las ideas, que es el lenguaje. Sabemos que somos más o menos mineros que trabajamos en ese yacimiento lingüístico y a veces encontramos claro y otras veces no es la sensación que yo tengo que las ideas que la encuentras exactamente que más que nada, te ocurren, te ocurre, te ocurren y te las encuentras, entonces tenerlas. No las tenemos. Al mismo tiempo, vivimos en un mundo en el que todo pivota en torno a ese verbo al verbo tener. Eso quiere decir que las ideas se registran, las ideas se compran y se venden. Las ideas alimentan un mercado en el que se disputan. Hay también una academia que reivindica la autoría sobre ciertas ideas y, por cierto, hay también y muy justamente una sociedad de autores que defiende los derechos de autor. Entonces todo es muy complido por esto y todo tiene que ver con esta forma doblemente pronominal, porque si las ideas nos ocurren, quiere decir que, por un lado, son de todos sí y, por otro lado, son también nuestras. Hasta qué punto ese es ser nuestras justifique que cobremos más o menos cantidad o que podamos registrar una patente y excluyamos al resto de la humanidad de su sufructo. Eso es una discusión muy grande y tiene que ver también con las clases sociales y quién es el que escribe y quién ha sido la comadrona. Si la comadrona es una gran empresa que se ha quedado las ideas de la humanidad, por ejemplo, en la agricultura, las que ha desarrollado durante siglos pues no conviene conviene recordar que esa idea es de todos, pero bueno, es verdad que los que trabajamos con la lengua, pues trabajamos mucho y a veces encontramos cosas que son de todos, pero las encontramos nosotros. Entonces, bueno, pues hay que buscar algún tipo de franquicia al llegar a un acuerdo que nos permita vivir a nosotros y usarlo a los demás. Y siguiendo la etimología, claro se me ha ocurrido. Está la ocurrencia, que es esa ideíta al lado de la idea exacto, es como es el sub ídolo, que es el miedo total, es el sub ídolos. No oye que sería una buena idea y una mala, pues le son las buenas y las malas ideas. Creo que sobre esto discutiríamos largamente todos, pero creo que hay una cosa que hay que recordar puesto que vivimos en bajo el capitalismo. Una cosa que decía Fuk que me parece muy buena, que decía que el capitalismo ha convertido todas las buenas ideas del socialismo en pesadillas, de tal manera que buenas ideas se pueden convertir en malas ideas en manos de pésimos gestores Y a quién se refería, A qué se refería, pues Mira se revería. Por ejemplo, se me ocurre ahora decir todos nos gusta mucho ser ser libres y hacer muchos viajes y hasta ser un poco nómades nómadas, pero eso se convierte en dejarte sin vivienda