Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Batallón Perdido En Tierra De Nahuales - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: En el pueblo donde crecí, siempre se habló de Nahuales
- 0:08como algo real. No era un tema especial ni algo
- 0:12que se discutiera mucho, simplemente se sabía y ya. Nadie
- 0:17los usaba para asustar a los niños, ni para llamar
- 0:20la atención, era parte de las cosas que existen y
- 0:24que no se cuestionan demasiado. Yo crecí escuchando eso sin
- 0:29darles mayor importancia, las veía como historias viejas que se repetían,
- 0:34porque siempre habían estado ahí, igual que el monte, los
- 0:38caminos de tierra y las casas separadas unas de otras.
- 0:42Ya de adulto, empecé a trabajar seguido cerca del monte,
- 0:46ayudando en terrenos y ranchos, haciendo trabajos sencillos, limpiar, revisar cercos,
- 0:53mover animales o vigilar que todo estuviera en orden. Era
- 0:57un trabajo que conocía bien y que no me causaba problemas.
- 1:02Estaba acostumbrado a caminar largas distancias, a ver animales, a
- 1:07encontrarme cosas normales del campo, y pocas cosas me sorprendían.
- 1:13El monte era parte de mi rutina, y nunca lo
- 1:16vi como un lugar peligroso. Con el tiempo empecé a
- 1:20notar algo que se repetía. En un mismo tramo del monte,
- 1:24comencé a encontrar animales muertos, no aparecían todos los días,
- 1:29pero sí con la suficiente frecuencia, para que dejara de
- 1:33parecer casualidad. Siempre eran animales pequeños, gallinas, perros y a
- 1:40veces algún borrego. Solo los encontraba tirados, muertos, sin una
- 1:45causa clara y sin señales evidentes que explicaran lo que
- 1:49había pasado. Al principio no pensé mucho en eso. En
- 1:55el monte los animales mueren, es algo normal, pensé que
- 1:58podía ser alguna enfermedad o algún animal que bajaba del
- 2:02cerro y luego se iba. Pero conforme pasaban los días,
- 2:06me di cuenta de que siempre era en la misma zona.
- 2:11No cambiaba el lugar, no cambiaba el tipo de animales
- 2:14que aparecían muertos y no cambiaba la forma en que
- 2:17los encontraba. Así que esa repetición empezó a quedarse en
- 2:22mi cabeza más de lo que me hubiera gustado. Después
- 2:26comenzaron a aparecer huellas. No estaban siempre visibles, pero cuando
- 2:32el suelo estaba blando, se alcanzaban a notar con claridad.
- 2:37Eran huellas grandes y mal marcadas, como si algo caminara
- 2:41sin apoyar bien las patas. No se parecían a las
- 2:45huellas que yo conocía del monte, no eran claras ni parejas,
- 2:48algunas parecían hundirse más de un lado que del otro,
- 2:52como si el peso no estuviera bien repartido. No saqué conclusiones,
- 2:58me limité a observar y a guardar esos detalles. Pero
- 3:02cada vez que pasaba por ahí, encontraba algo que ya
- 3:06había visto antes, un animal muerto o alguna huella parecida.
- 3:11Todo seguía ocurriendo en el mismo tramo del monte, sin
- 3:15moverse de lugar, como si ese punto en específico concentrara todo.
- 3:20En esos mismos días, empecé a ver seguido a un
- 3:24hombre del pueblo por esa zona. No hablábamos mucho, apenas
- 3:29nos saludábamos cuando coincidíamos. Era callado y caminaba despacio, como
- 3:35si siempre estuviera atento al terreno que pisaba. A veces
- 3:39se quedaba parado, mirando hacia el monte durante varios minutos,
- 3:43y luego seguía su camino. No me pareció extraño, pero
- 3:48sí repetido, y eso empezó a llamarme la atención, sin
- 3:52que yo lo buscara. Conforme pasaban los días, empecé a
- 3:57sentirme cansado sin una razón clara. No era el cansancio
- 4:01normal del trabajo, me levantaba sin ganas, con el cuerpo pesado,
- 4:06sobre todo las piernas, como si hubiera caminado mucho durante
- 4:10la noche. Pensé que era por el sol y el esfuerzo,
- 4:14así que no le di demasiada importancia, aunque en el
- 4:18fondo sabía que no me estaba sintiendo igual que antes.
- 4:23Una tarde, Mientras revisaba un cerco cerca del monte, volví
- 4:27a ver huellas recientes. El suelo estaba húmedo y se
- 4:31notaban bien. Eran grandes, profundas y desiguales. Seguí el rastro
- 4:38unos metros, hasta que se perdía entre los árboles, pero
- 4:42en eso sentí una presencia, avanzando con cuidado, tratando de
- 4:47no hacer ruido, y fue entonces cuando lo vi. El
- 4:52animal estaba ahí, parado entre los árboles, a una distancia corta.
- 4:58No salió corriendo cuando me vio ni hizo ningún ruido,
- 5:01se quedó quieto, mirándome. Era grande, más de lo normal,
- 5:06con un pelaje oscuro, garras largas y en el hocico
- 5:10tenía unos colmillos enormes, y su forma de moverse no
- 5:14era correcta. Daba pasos lentos, como si no estuviera acostumbrado
- 5:19a caminar así. como si ese cuerpo no le perteneciera
- 5:23del todo. No pensé que fuera un monstruo, pero sentí pánico,
- 5:28y también sentí inquietud. Me sostuvo la mirada unos segundos
- 5:33que se me hicieron largos, y luego se metió al
- 5:36monte sin apurarse, sin hacer ruido, como si conociera perfectamente
- 5:41ese lugar y no tuviera prisa por irse. Me quedé
- 5:45parado un momento, tratando de entender lo que acababa de ver,
- 5:48y regresé a casa, con esa imagen dándome vueltas en
- 5:52la cabeza. Esa noche me costó dormir, por miedo, porque
- 5:57lo que había visto, no encajaba con nada de lo
- 6:00que yo conocía del monte, ni con lo que siempre
- 6:03había considerado normal. Desde ese día, empecé a poner más
- 6:09atención a todo, a lo que encontraba, a cómo me
- 6:12sentía y a quien aparecía cerca, porque sin decirlo en
- 6:16voz alta, entendí que lo que estaba pasando no era
- 6:19una coincidencia. y que eso apenas estaba empezando. Después de
- 6:24ver al animal, mi cuerpo empezó a resentir cosas. No
- 6:29fue inmediato ni pasó todo de golpe, fue algo que
- 6:32se fue notando con los días. Amanecía cansado, más de
- 6:37lo normal, como si no hubiera descansado, aunque me hubiera
- 6:41acostado temprano. El dolor se me quedaba en las piernas
- 6:45y en la espalda baja, un dolor constante que no
- 6:49se quitaba con nada, y que no correspondía al trabajo
- 6:52que hacía. Al principio pensé que era puro desgaste. El
- 6:58monte cansa, el sol pega fuerte y los años no
- 7:01pasan en balde. Pero luego empecé a notar marcas en
- 7:05el cuerpo que no recordaba haberme hecho. Raspones pequeños, moretones recientes,
- 7:12sobre todo en los brazos y en las piernas, no
- 7:15eran graves, pero aparecían sin explicación clara. Me revisaba tratando
- 7:21de recordar en qué momento me había golpeado y no
- 7:25encontraba respuesta. Conforme pasaban los días, empecé a notar una
- 7:30relación que no podía ignorar. Cada vez que volvía a
- 7:34ver al animal en el monte, al día siguiente yo
- 7:38amanecía peor. Más cansado, con más dolor y con nuevas marcas.
- 7:45No era algo que yo quisiera aceptar. pero los hechos
- 7:48se repetían de la misma forma una y otra vez.
- 7:52Al mismo tiempo, el hombre del pueblo empezó a desaparecer
- 7:56por días. Antes lo veía seguido por esa zona, pero
- 8:00después de cada aparición del animal dejaba de verlo. Pasaban
- 8:05dos o tres días, sin que nadie supiera de él,
- 8:08y luego volvía a aparecer como si nada, caminando despacio,
- 8:13con la mirada baja. Esa coincidencia empezó a pesarme más
- 8:17que cualquier otra cosa. No hablábamos, apenas cruzábamos un saludo corto,
- 8:23pero empecé a fijarme mejor. Noté que algunas veces traía
- 8:28vendas mal puestas o ropa que le cubría más de
- 8:31lo normal. Una tarde lo vi de cerca y tenía
- 8:35una herida reciente en el brazo, larga, como hecha con
- 8:39algo afilado. No era vieja ni estaba cicatrizando, me quedé
- 8:44con esa imagen grabada. Poco después volví a ver al
- 8:48animal y noté que una de sus patas delanteras se
- 8:51movía mal, como si estuviera lastimada. Caminaba apoyándola de lado
- 8:57y se detenía seguido. No pensé mucho sobre eso en
- 9:01el momento, pero al día siguiente volví a ver al
- 9:04hombre y traía el brazo rígido, apenas lo movía. No
- 9:09hizo falta pensar demasiado. para entender que esas dos cosas
- 9:13estaban relacionadas. Fue entonces, cuando decidí hablar con una persona
- 9:19mayor del pueblo, alguien que conocía bien esas historias desde siempre.
- 9:25No fui con miedo ni buscando una solución, fui porque
- 9:29necesitaba entender lo que estaba pasando. Le conté lo que
- 9:33había visto, lo del animal, las huellas, los animales muertos,
- 9:38el cansancio, las marcas y las coincidencias con el hombre.
- 9:43No me interrumpió, me escuchó con calma y cuando terminé,
- 9:47me dijo de forma directa que eso no era un
- 9:50animal cualquiera, me dijo que en ese monte había un
- 9:53abual y que ya me había puesto el ojo. No
- 9:57me lo dijo como advertencia ni como amenaza, me lo
- 10:00dijo para que tuviera cuidado y estuviera más al pendiente.
- 10:05Me explicó, que cuando una wall se fija en alguien
- 10:08el daño no siempre empieza fuerte primero cansa debilita y
- 10:13marca el cuerpo me dijo que el animal y la
- 10:17persona eran la misma cosa que lo que uno sufría
- 10:20lo resentía el otro y que cuando esas coincidencias empezaban
- 10:24a alinearse ya no era casualidad no sentí sorpresa al
- 10:30escucharlo en el fondo eso ya encajaba con todo lo
- 10:34que yo había visto Lo que sentí fue la confirmación
- 10:39de algo que ya estaba pasando. Me dijo que yo
- 10:43no había buscado eso, pero que ya estaba metido y
- 10:46que ignorarlo solo iba a empeorar las cosas. Desde ese
- 10:51día empecé a observar con más atención al hombre. No
- 10:55para enfrentarlo ni para seguirlo, solo para confirmar lo que
- 10:59ya sabía. Cada vez que yo amanecía con más dolor,
- 11:03él dejaba de verse. Cada vez que el animal aparecía
- 11:08con alguna dificultad al moverse, él reaparecía con alguna herida
- 11:12nueva o caminando mal. Una tarde lo vi pasar frente
- 11:16a mí, con la pierna derecha rígida, arrastrándola un poco.
- 11:21Ese mismo día, al revisar el monte, vi huellas recientes
- 11:25donde una pata se marcaba menos que las otras. No
- 11:30hubo necesidad de decir nada más, ya no había dudas.
- 11:34Mi cuerpo seguía avisando, el cansancio se volvió constante, el
- 11:39dolor ya no se iba y las marcas seguían apareciendo.
- 11:43No me estaba muriendo ni estaba grave, pero claramente algo
- 11:47me estaba desgastando por dentro y cada día que pasaba,
- 11:51sentía que perdía un poco de fuerza. Recuerdo haber pensado
- 11:56que eso no iba a detenerse solo. No era una
- 12:00cuestión de esperar a que pasara. El animal seguía rondando,
- 12:04el hombre seguía ahí y yo seguía empeorando. No había
- 12:09espacio para negar lo que estaba pasando, ni para fingir
- 12:13que todo era normal. La última vez que vi al
- 12:17animal en esa etapa, estaba más cerca que nunca. No
- 12:21me atacó ni hizo nada, solo se quedó ahí, mirándome
- 12:25y gruñendo, como si supiera que yo ya entendía lo
- 12:28que era. Esa noche amanecí con un dolor fuerte en
- 12:32el costado y una marca grande que no había tenido antes.
- 12:37Fue ahí cuando acepté, sin vueltas, que el animal y
- 12:41el hombre eran la misma cosa y que yo ya
- 12:43estaba dentro de eso, aunque no lo hubiera buscado. Ya
- 12:48no se trataba de creer o no creer. Se trataba
- 12:52de lo que estaba pasando en mi cuerpo y en
- 12:54el monte. Y entendí también que si no hacía algo,
- 12:58lo que seguía no iba a ser mejor. Después de
- 13:02aceptar lo que estaba pasando, entendí que no podía seguir igual.
- 13:07Mi cuerpo ya estaba avisando y el monte también. No
- 13:12se trataba de esperar a que algo empeorara, ni de
- 13:15ver hasta dónde llegaba, tenía que cortar lo que ya
- 13:18estaba en marcha. Busqué ayuda en el mismo pueblo. No
- 13:23fui con cualquiera ni lo conté a todos, Fui con
- 13:26una persona que decían era brujo y que sabía de
- 13:29estas cosas, porque siempre había estado cerca del monte y
- 13:33de la gente que vive de él. No hubo rezos
- 13:36largos ni palabras raras. Me escuchó, me preguntó lo necesario
- 13:42y me dijo que el corte no era complicado, pero
- 13:45tenía que hacerse bien. Me explicó que cuando un ahual
- 13:49se fija en alguien, el vínculo se va formando con
- 13:52la repetición, con la cercanía y con el desgaste. Para
- 13:57cortarlo no hacía falta inventar nada, había que devolver lo
- 14:01que se había ido llevando y cerrar el paso. Eso
- 14:05se hacía con acciones claras y con cuidado. El proceso
- 14:09fue sencillo y directo, hicimos un ritual de sanación y
- 14:13de liberación para mí y de algo oscuro para la
- 14:16otra parte, que era el Nahual. Velas negras, ritual nocturno,
- 14:21ofrenda de sangre. Y después de todo eso, me indicó
- 14:26exactamente qué hacer y cuándo hacerlo y todo tenía un
- 14:30motivo y una lógica. No sentí miedo durante ese momento,
- 14:35pero tenía la sensación que todo mejoraría, pero sabía que
- 14:39si algo salía mal, el desgaste iba a seguir o
- 14:42quizá el Nahual me atacaría después de todo y acabaría
- 14:46conmigo al saber lo que estaba ocurriendo. Recuerdo bien el
- 14:51instante en que todo se acomodó, no fue un golpe
- 14:54ni una sensación fuerte, Fue más bien como cuando el
- 14:57cuerpo deja de tensarse, sin que uno se dé cuenta.
- 15:02El dolor en las piernas bajó poco a poco, y
- 15:04el cansancio empezó a soltarse. No me sentí curado de inmediato,
- 15:10pero sí distinto, como si algo se hubiera retirado. Esa
- 15:15misma noche dormí mejor. No fue un sueño profundo, pero
- 15:19fue continuo, y al despertar, el cuerpo ya no pesaba igual.
- 15:25Las marcas que traía no desaparecieron de golpe, pero dejaron
- 15:29de aparecer nuevas, la verdad eso fue lo primero que noté.
- 15:33En los días siguientes volví al monte, lo hice con cuidado,
- 15:37sin buscar nada. No encontré huellas nuevas ni animales muertos,
- 15:42el lugar se veía igual que antes de todo esto.
- 15:47Caminé por el mismo tramo donde había visto al animal,
- 15:50y no sentí esa tensión que ya se me había
- 15:53vuelto conocida. El monte estaba quieto. Pasaron más días sin señales,
- 15:59ni huellas, ni apariciones, ni coincidencias. Mi cuerpo siguió mejorando,
- 16:05el cansancio se fue acomodando, y el dolor se volvió manejable,
- 16:10hasta que dejó de ser constante. No volvía a amanecer
- 16:14con marcas nuevas, todo eso confirmó que el corte había funcionado.
- 16:20Tiempo después me enteré de lo que pasó con el hombre.
- 16:24No fue algo que se anunciara ni que se comentara mucho,
- 16:27simplemente se supo. Empezó a enfermar, primero dejó de caminar bien,
- 16:33luego dejó de salir de su casa. La gente decía
- 16:37que estaba mal del cuerpo, que no se levantaba, que
- 16:41se le veía deteriorado. No lo juzgué, nunca sentí coraje
- 16:46ni ganas de enfrentarlo. Entendí que lo que había pasado
- 16:50era consecuencia directa de lo que había estado haciendo. El
- 16:55daño que se había roto ya no tenía por dónde
- 16:57sostenerse y su cuerpo lo estaba apagando. Con el tiempo
- 17:02dejó de verse por completo. Algunos dijeron que murió, otros
- 17:06que se fue con familiares lejos del pueblo, pero nadie
- 17:09lo afirmó con seguridad y tampoco hizo falta. El animal
- 17:14no volvió a aparecer y el monte se mantuvo tranquilo
- 17:18y la verdad eso era lo único que importaba. Mi
- 17:22vida siguió, volví al trabajo Volví a caminar esos terrenos
- 17:26y a hacer lo que siempre había hecho. Perdí algunos
- 17:30animales en ese tiempo y eso no se recupera. Las
- 17:35marcas en el cuerpo se quedaron como recuerdo de lo
- 17:37que pasó, no fueron graves, pero ahí están. Lo que
- 17:42cambió fue mi forma de mirar el monte, pues antes
- 17:45lo veía como un lugar de trabajo, ahora lo veo
- 17:48con respeto. Aprendí a notar cuando algo no encaja y
- 17:52a no ignorar las señales del cuerpo. Entendí que esas
- 17:57historias que se cuentan no son cuentos ni exageraciones, los
- 18:01Nahuales no son algo lejano ni antiguo. Son personas que
- 18:05viven ahí, que caminan entre los demás y que cargan
- 18:09con eso. No todos hacen daño, pero los que lo hacen,
- 18:14dejan consecuencias reales. Hoy, al recordar todo esto, ya no
- 18:19siento terror ni angustia, siento claridad. Pues el Nahual pudo
- 18:24atacarme algunas veces, acabar conmigo de forma directa, pero no
- 18:29lo hizo, y aunque no conozco los motivos, agradezco que
- 18:33así fuera. Lo que pasó tuvo un inicio, un desarrollo
- 18:38y un final, no quedó nada abierto ni nada rondando,
- 18:41y el vínculo se cortó y cada quien siguió su camino.
- 18:46El monte volvió a verse normal, pero yo ya no
- 18:49lo miré igual y eso fue lo único que quedó.
- 19:02Soy Daniel Ortega y aún recuerdo esa operación en la
- 19:05sierra como si la trajera pegada al cuerpo. No por miedo,
- 19:11sino porque fue la primera vez que vi a mi
- 19:13unidad apuntarle a algo que no entraba en los reportes normales.
- 19:18Habíamos subido varias veces a zonas complicadas, pero esa vez
- 19:22desde el inicio nos trataron el asunto como amenaza real.
- 19:27No nos mandaron a ver qué había, nos mandaron a
- 19:30entrar con cuidado, a confirmar y a regresar con información completa.
- 19:36La brecha por donde subimos era angosta, de tierra suelta,
- 19:40con piedra y laderas, donde un resbalón te manda al barranco.
- 19:45El monte estaba cerrado, con pinos y matorral alto, y
- 19:49en algunos tramos había lodo pegajoso porque había llovido días antes.
- 19:55Íbamos cargados, con casco, chaleco, equipo y el arma siempre
- 20:00al frente. El mando nos traía cortos. Avance por tramos,
- 20:06revisión de costados y nada de caminar confiados. También llevábamos
- 20:11radio en regla y un dron pequeño, para revisar cañadas
- 20:15sin meternos primero. En el primer tramo yo iba fijándome
- 20:19en el suelo. El lodo de la orilla te cuenta todo.
- 20:24Ahí vi huellas profundas, con dedos largos marcados, separadas más
- 20:29de lo normal, no eran pisadas de bota, tampoco eran
- 20:33huellas redondas de pezuña. Eran marcas abiertas, con uñas largas clavadas,
- 20:39como si lo que caminó ahí cargara peso y se
- 20:42apoyara con fuerza. Más adelante encontré lo mismo repetido, como
- 20:47si hubiera hecho ese camino varias veces. En varios troncos
- 20:52vi arañazos altos, recientes, pues se notaba la madera clara
- 20:56bajo la corteza. No eran rayones viejos de alambre ni
- 21:01marcas de herramienta. Eran líneas irregulares, con la distancia de
- 21:06uñas largas. También había ramas gruesas quebradas, no sólo dobladas.
- 21:13Eso requiere fuerza, porque una rama de ese grosor no
- 21:16se rompe con el paso de un animal chico. A
- 21:20ratos se metía un olor fuerte a animal mojado, pero
- 21:23no olía a vaca ni a caballo, era un olor
- 21:26más pesado, mezclado con tierra húmeda. Aparecía en tramos y
- 21:31luego se cortaba, como si el rastro se moviera de
- 21:35un lado a otro del camino. El operador levantó el dron,
- 21:39cuando nos acercamos a una cañada. La idea era revisar
- 21:44abajo antes de bajar nosotros. En la pantalla se veía
- 21:49monte cerrado, piedras y un arroyo. El dron avanzó bien
- 21:54un momento, giró y empezó a perder señal. Se notó
- 21:59en la imagen que se volvió inestable. El operador intentó corregir,
- 22:04pero el dron dio un giro raro, bajó de golpe
- 22:07y la pantalla se congeló. Luego se oyó un golpe
- 22:11seco a lo lejos. detrás de una loma el dron
- 22:15había caído el mando decidió no bajar directo al punto
- 22:20del impacto ese lugar quedaba abajo ciego con poca salida
- 22:26ordenó rodear por arriba y acercarnos con vista tramo por
- 22:30tramo cuidando no meternos a una trampa natural eso nos
- 22:36obligó a salir de la brecha y meternos un poco
- 22:38al monte bordeando la loma para ganar altura En ese
- 22:43rodeo escuché ramas gruesas tronando. No fue un crujido leve,
- 22:47fue madera rompiéndose con fuerza. Me volteé de inmediato y
- 22:52vi movimiento entre los pinos. Alcancé a ver una figura
- 22:57grande cruzando agachada, con la espalda ancha y el pelo
- 23:00oscuro pegado al cuerpo. Se movía empujando el monte, sin
- 23:05cuidado de hacer ruido. En un movimiento se paró en
- 23:09dos apoyos por un segundo, como si se acomodara para
- 23:13ver mejor. Ahí se distinguieron sus brazos largos y manos
- 23:17abiertas con uñas curvas. La cabeza se giró y le
- 23:22vi el hocico y los colmillos largos. No tuve tiempo
- 23:26de pensarlo mucho, la unidad reaccionó por reflejo. Nos abrimos
- 23:31buscando piedras y troncos para cubrirnos y se soltaron ráfagas cortas,
- 23:36pero controladas. yo apunté al centro del cuerpo y disparé.
- 23:41Vi como las ramas alrededor saltaron por los impactos. La
- 23:46figura se movió con rapidez y se metió entre los árboles,
- 23:50no se quedó a recibir fuego como una persona acorralada.
- 23:54Tampoco se fue como un animal asustado que huye sin rumbo,
- 23:58se metió con dirección. Al avanzar unos pasos vi el rastro,
- 24:02ramas partidas y tierra removida y huellas profundas marcándose otra
- 24:07vez en un tramo de lodo. El rumbo iba hacia arriba,
- 24:12hacia una loma. Eso me quedó claro, porque el monte
- 24:16se abrió un poco en esa dirección y el rastro
- 24:19seguía con la misma línea, como si nos llevara. El
- 24:23mando ordenó no correr detrás, mantuvimos avance controlado. Dos cubriendo
- 24:29y dos moviéndose. Yo iba en el grupo que se movía,
- 24:33atento a los costados. El olor a animal mojado volvió
- 24:38por tramos y se sentía cercano. En un punto, vi
- 24:42otra marca en un tronco, más reciente que las anteriores,
- 24:46como si hubiera pasado hace poco. Eso me hizo entender
- 24:51que no habíamos llegado tarde, estábamos entrando cuando todavía estaba ahí.
- 24:57Seguimos subiendo hacia la loma. La brecha quedaba más abajo
- 25:01y el terreno se volvía piedra suelta con pino bajo,
- 25:04ahí nadie hablaba de más, solo se pasaban indicaciones cortas
- 25:08por señas y por radio. Yo traía la vista pegada
- 25:12al monte, cuidando no dejar huecos, porque en ese terreno
- 25:16un ataque llega desde un lado y te corta la línea.
- 25:20Antes de llegar al punto donde supuestamente estaba el dron,
- 25:24escuché otro tronido de ramas, más cerca. No vi la
- 25:29figura completa, pero vi el movimiento rápido de algo grande
- 25:33metiéndose por un costado. Ahí entendí lo principal de esa operación,
- 25:38esa cosa estaba en la zona del dron y nos
- 25:41estaba llevando hacia ahí. Y nosotros, con todo el equipo
- 25:46y las armas, íbamos entrando a su terreno, por el
- 25:49camino que marcó. Después de eso, el avance cambió por completo.
- 25:56Ya nadie caminaba confiado, pues la figura se había metido
- 25:59hacia la loma y el rastro seguía marcado, como si
- 26:03nos estuviera llevando por un camino escogido. El mando levantó
- 26:08la mano y nos frenó, nos acomodó por tramos cortos,
- 26:11dos cubriendo y dos moviéndose, con la vista en costados
- 26:15y en la parte baja, porque ahí es donde te
- 26:18cierran sin que veas de dónde salió. La brecha quedó
- 26:22abajo y entramos en un terreno más suelto, la pendiente
- 26:25obligaba a subir de lado, clavando las botas para no resbalar.
- 26:31Yo iba mirando el lodo de las orillas y los
- 26:33puntos húmedos donde se marca todo. Ahí vi de nuevo
- 26:37las huellas profundas con dedos largos y uñas clavadas. Lo
- 26:42que me llamó la atención fue que no era un
- 26:45rastro parejo como el de un animal que corre. Era
- 26:49un rastro que aparecía, se cortaba, volvía a aparecer más
- 26:53arriba y como si esa cosa se moviera por tramos
- 26:56y nos dejara ver lo suficiente para seguirla. Encontramos más evidencia.
- 27:03En ramas altas había pedazos de tela enganchados, rasgados y estirados,
- 27:08como jalados con fuerza hacia arriba. En una piedra plana
- 27:12había manchas oscuras ya secas, pegadas como costra. En otro punto,
- 27:18vi una correa partida con un corte irregular, no limpio,
- 27:22como hecho a tirón. También había marcas en troncos, arañazos
- 27:27recientes y una parte donde la corteza estaba levantada en tiras.
- 27:33Todo eso no venía del terreno, venía de algo que
- 27:36había forcejeado ahí. En un tramo, el rastro cambió de
- 27:41forma y fue lo que más me sostuvo la atención.
- 27:45Las huellas venían en cuatro apoyos, con marcas delanteras y traseras,
- 27:49y unos metros adelante seguían en dos apoyos con la
- 27:53misma profundidad, como si el peso fuera el mismo, aunque
- 27:57cambiara la postura. Yo lo vi claro en una parte
- 28:01de lodo suave, se marcaban dedos largos y uñas, y
- 28:04el espacio entre una huella y otra era más grande
- 28:08que el de una persona caminando normal. Eso nos obligó
- 28:12a pensar que no estábamos siguiendo a alguien corriendo como humano.
- 28:17Era otra cosa. El mando nos hizo ganar un claro chico,
- 28:22de esos donde el monte se abre apenas, con piedras
- 28:25regadas y luz entrando por arriba. Ordenó seguridad en círculo
- 28:30y alto breve. No era descanso. Era para ubicar el
- 28:35punto exacto, donde cayó el dron, y para reorganizar, porque
- 28:40el terreno nos estaba obligando a juntarnos más de lo
- 28:43que queríamos. Yo me quedé mirando la línea de árboles
- 28:47al frente, donde el matorral formaba un pasillo. El olor
- 28:51a animal mojado volvió cargado y de golpe, como si
- 28:55hubiera pasado cerca. En ese momento vi una figura humana
- 29:00entre los árboles. Estaba parada, quieta, viendo hacia nosotros. No
- 29:06estaba agachada ni huyendo, estaba firme. El mando intentó controlarlo
- 29:12con procedimiento, pero la figura no reaccionó como lo haría
- 29:16alguien perdido o un civil. Se quedó un segundo y
- 29:20luego avanzó dos pasos hacia el claro. En esos dos
- 29:24pasos cambió frente a nosotros. El cuerpo se encorvó, los
- 29:28hombros subieron, los brazos se alargaron y las manos se
- 29:32abrieron en garras largas, curvas, como cuchillos. La cara se
- 29:37fue hacia un hocico marcado, y la boca se abrió
- 29:40con colmillos largos. Ese cambio fue rápido y directo. Ahí
- 29:46se acabó cualquier duda de lo que teníamos enfrente, no
- 29:50era un animal común cruzándose, era un Nahual mostrando su
- 29:53verdadera forma. En el mismo instante entraron desde dos lados,
- 29:58otros Nahuales. Pero no entraron al azar, entraron donde el
- 30:03terreno los cubría, y donde a nosotros nos costaba girar
- 30:07y apuntar por los troncos y las piedras. Uno se
- 30:11fue directo al elemento de atrás, y lo tumbó con
- 30:14un golpe al pecho, el compañero quedó doblado, sin aire,
- 30:18con el arma bajando. Otro se lanzó al costado y
- 30:22mordió el antebrazo de un compañero para jalarle el arma,
- 30:26lo agarró con fuerza y lo sacudió como si buscara arrancársela.
- 30:31Yo disparé a corta distancia, apunté al centro del cuerpo
- 30:35del que mordía y le pegué. Cayó de lado, pero
- 30:39se levantó rápido y volvió a entrar, metiéndose entre los troncos.
- 30:44No se detuvo, se movió herido y siguió atacando. El
- 30:49mando ordenó fuego, ráfagas cortas, nada de vaciar cargadores, porque
- 30:54en monte cerrado, el tiro sin control se va a
- 30:57las ramas y se pierde en nada. Ahí entendimos la
- 31:01diferencia de esa pelea. Nosotros dependíamos de línea de tiro
- 31:06y cobertura. Ellos dependían de velocidad, fuerza y del monte.
- 31:12Entraban y salían por huecos donde un humano tarda más
- 31:15en pasar. Sus garras rasgaban el uniforme con un solo manotazo,
- 31:21sus colmillos buscaban brazos y cuello porque ahí te apagan rápido.
- 31:26Uno se me acercó por un costado, pero alcancé a
- 31:29ver el brillo húmedo de los dientes y la garra levantada.
- 31:34Yo me moví hacia atrás pegado a una piedra y
- 31:37disparé dos veces al torso. Se frenó un segundo y
- 31:41giró y se metió al matorral en medio del intercambio
- 31:45vi un detalle que amarró todo el primero el que
- 31:50se mostró de frente y cambió de forma a la
- 31:52vista no se lanzó como los otros se movía de
- 31:57lado a lado marcando el rumbo y cuando él se
- 32:00desplazaba los demás ajustaban dirección eso era coordinación eso era
- 32:06un ataque organizado en esos minutos hubo heridos el que
- 32:11recibió el golpe al pecho respiraba con dificultad y no
- 32:15se sostenía bien, el mordido del antebrazo, perdió fuerza y
- 32:19se le fue el arma. Otro quedó con marcas largas
- 32:23en el brazo por un manotazo. Pero el mando no
- 32:27dejó que el claro se volviera una trampa, nos ordenó
- 32:30retroceso hacia terreno alto, porque abajo no cerraban y porque
- 32:34la salida quedaba hacia arriba. Retroceder cargando heridos en pendiente
- 32:40exige mucho orden. Dos se quedaron cubriendo, apuntando a las
- 32:45líneas donde se movían. Otros dos levantamos al compañero del
- 32:50golpe en el pecho, jalándolo del chaleco y metiendo los
- 32:53hombros para subirlo por tramos cortos. Yo agarré al compañero
- 32:58de la mordida en el antebrazo, por la parte de
- 33:01atrás del chaleco y lo fui jalando, cuidando que no
- 33:05se cayera. Él intentaba caminar, pero el brazo se le
- 33:09iba y el dolor lo rebasaba. Los nahuales siguieron presionando
- 33:14por momentos, atacando rápido y metiéndose al monte. No nos
- 33:19persiguieron en fila como humanos, nos probaban en los costados,
- 33:23buscando el hueco. El mando mantuvo el fuego medido para
- 33:27frenar cada entrada. En cuanto ganamos altura y tuvimos mejor
- 33:32vista del claro, el ataque bajó. Eso nos dio un
- 33:36respiro real para reorganizar. Arriba, con el terreno a favor,
- 33:41el mando marcó los sectores y nos revisó munición. También
- 33:47confirmó que el punto del dron quedaba por la misma
- 33:50zona donde se estaba moviendo ese grupo. La prioridad se
- 33:54hizo clara, sacar a los heridos vivos y recuperar el dron,
- 33:58sin volver a meternos a un punto ciego. Yo me
- 34:02quedé con el arma lista, mirando la línea de árboles,
- 34:06porque ya sabía que seguían cerca, esperando el momento en
- 34:10que nos separáramos otra vez. Ya arriba, el mando organizó rápido.
- 34:16Nos acomodó en un punto donde la loma daba vista
- 34:19hacia el claro y hacia la cañada, y donde podíamos
- 34:22cubrirnos con piedras y troncos. Teníamos a dos heridos que
- 34:27ya no aguantaban otra bajada larga, pero también teníamos el
- 34:31dron abajo, y ese aparato era la única evidencia clara
- 34:35de lo que había pasado en la primera caída. El
- 34:39mando decidió partir la unidad. Dos equipos se quedaron cubriendo
- 34:44desde arriba, y otro bajaba sólo lo necesario para recuperar
- 34:48el dron y regresar por la misma línea, sin desviarse.
- 34:53A mí me tocó bajar con el equipo de recuperación.
- 34:57Antes de movernos, revisamos los cargadores, nos ajustamos el chaleco,
- 35:02para que no nos estorbara al subir con peso, y
- 35:05amarramos al herido del brazo, para que no se nos
- 35:08fuera en el esfuerzo. El mando marcó la ruta con
- 35:12señales simples, y nos recordó que el objetivo era el dron,
- 35:16y la salida, no buscar pelea. Bajamos por una línea,
- 35:21donde se podía ver hacia abajo sin quedar pegados al barranco.
- 35:26Era una bajada inclinada, con piedra suelta y raíces que
- 35:30se usan de apoyo, y con tramos donde el matorral
- 35:33te raspa la cara y el arma se te quiere enganchar.
- 35:37A la mitad de la bajada, el olor a animal
- 35:40mojado volvió con fuerza. No era un olor que estuviera
- 35:44en todo el monte. Entraba por ráfagas y luego se cortaba.
- 35:49Eso me decía que se movían cerca, no que el
- 35:52monte oliera así. Bajamos en silencio, cuidando no patear piedras
- 35:58porque en ese terreno una piedra rodando avisa más que
- 36:02un disparo. Desde arriba nos cubrían con la vista y
- 36:06nosotros íbamos por tramos, uno se movía y el otro cubría.
- 36:11El dron apareció estrellado entre ramas, atorado en un tronco caído.
- 36:17Tenía una pata rota y la cámara llena de tierra.
- 36:21El operador no venía con nosotros, pero yo sabía lo
- 36:25que significaba recuperarlo. Lo primero que hice fue revisar si
- 36:30la tarjeta seguía dentro y si el cuerpo del dron
- 36:33no estaba quebrado en dos. Lo jalé con cuidado para
- 36:37no romperlo más. En ese punto, el monte se sentía pesado,
- 36:42como si el ruido se quedara atrapado en las ramas.
- 36:46Cerca de donde cayó el dron, encontramos un sitio usado
- 36:50por ellos. No era una cueva ni una casa. Era
- 36:54monte acomodado, había tierra removida, como si hubieran escarbado, y
- 37:00ramas cruzadas, formando un techo para tapar la vista desde arriba,
- 37:04el olor ahí era más fuerte. Entre la tierra se
- 37:08veían restos de equipo que era nuestro, correas cortadas, pedazos
- 37:13de uniforme, y partes de un radio quebrado. También vi
- 37:17una placa metálica doblada y una funda vacía. Eso me
- 37:22confirmó que no era algo de un solo día. Ese
- 37:26lugar se usaba para atacar y esconder lo que se llevaban.
- 37:30Yo levanté el dron y me lo pegué al pecho
- 37:33para no traerlo suelto. En ese momento se oyó la
- 37:37carrera pesada. No fue una rama, fue un avance en
- 37:41el monte, con peso. Luego se vieron sombras grandes cruzando
- 37:46entre pinos, bajando desde arriba y metiéndose por el costado.
- 37:52Era un movimiento coordinado, pues no llegaban todos por el
- 37:55mismo lugar, se repartían. Uno se paró de frente por
- 37:59un segundo, alto y con el pecho firme. Alcancé a
- 38:04verlo completo, tenía la espalda ancha, brazos largos y garras abiertas.
- 38:10La cara estaba entre hocico y rostro humano, con colmillos
- 38:14largos marcados. No gritó, no se exaltó, solo se paró
- 38:19y en cuanto se movió hacia un lado... los otros
- 38:22cambiaron de dirección al mismo tiempo, como si obedecieran. Ese
- 38:27detalle fue el que me terminó de amarrar la idea
- 38:30de que no era un ataque por impulso, era un
- 38:33ataque con mando. El mando desde arriba cantó por radio
- 38:38la orden de repliegue inmediato por la ruta marcada. Nosotros
- 38:43no nos quedamos a intercambiar tiros ahí abajo, disparamos para
- 38:47abrir paso y no para sostener posición en un terreno
- 38:51que ellos dominaban. Yo apunté al torso y disparé ráfagas
- 38:55cortas hacia la sombra que venía más cerca. No esperaba
- 39:00que cayera con el primer impacto, lo que necesitaba era
- 39:03frenarlo lo suficiente para subir. Empezamos a subir de regreso
- 39:08por la línea. Uno de mi equipo iba adelante, yo
- 39:13iba en medio con el dron, y el otro cubría atrás.
- 39:17En un tramo, el último de la fila resbaló con
- 39:20una piedra suelta y en ese segundo, un agual se
- 39:24lanzó sobre él y lo tumbó. No fue un choque leve,
- 39:28lo golpeó con el cuerpo y lo clavó al suelo.
- 39:32Alcancé a ver la garra levantada y la boca abierta
- 39:35cerca del hombro. Dos lo jalaron del chaleco hacia arriba,
- 39:39con fuerza, arrastrándolo por la tierra. Yo me acomodé hacia
- 39:44un lado y Busqué ángulo y cubrí con disparos cortos
- 39:47al centro del cuerpo del que lo tenía. Le pegué,
- 39:52se frenó un momento, se movió herido, y metió la
- 39:55mano al monte como queriendo agarrarlo otra vez. Volví a disparar,
- 40:01ya más controlado, para obligarlo a retroceder. En cuanto se separó,
- 40:06los dos compañeros siguieron jalando al caído. El compañero caído
- 40:12recuperó el aire y se agarró de una raíz para levantarse.
- 40:16No se puso a pelear, se pegó a la subida
- 40:19y siguió, porque ya sabía que si se quedaba, ahí
- 40:22lo terminaban. Los nahuales siguieron presionando por los costados, no
- 40:27se mostraban completos todo el tiempo. Aparecían cuando el terreno
- 40:32les daba ventaja y se metían cuando les disparábamos. Desde arriba,
- 40:38el equipo de cobertura abrió fuego para frenar el avance
- 40:41y darnos espacio. Eso se sintió en el cambio del combate,
- 40:46cuando ellos recibían fuego desde arriba, ya no podían entrar
- 40:50con la misma libertad y eso nos permitió subir rápido.
- 40:54Llegamos al punto alto donde estaban los heridos. El del
- 40:59pecho seguía respirando con dificultad y el del antebrazo mordido
- 41:03ya traía la mano casi inútil. El mando no dejó
- 41:08que nos quedáramos ahí esperando otro ataque. Marcó la salida
- 41:13hacia el punto de extracción y nos puso en movimiento
- 41:16en cuanto estuvo el equipo junto. La ruta de salida
- 41:20era una combinación de brecha y monte, buscando no meternos
- 41:24a cañadas ciegas. Caminamos rápido, pero sin desorden. Los heridos
- 41:30iban al centro, con dos elementos sosteniéndolos por el chaleco
- 41:34y por el brazo bueno. el resto cubríamos los costados
- 41:39y atrás. En un tramo, todavía se escucharon carreras pesadas
- 41:44entre los pinos, pero ya más lejos, pero nunca bajamos
- 41:48la guardia. Llegamos al punto de extracción con los heridos
- 41:52y con el dron asegurado. El apoyo tardó por el terreno,
- 41:57pero llegó. Subimos sin quedarnos un minuto más, ya arriba,
- 42:02Con el motor levantando tierra, yo me quedé mirando la
- 42:06línea de árboles donde empezó todo, porque desde el aire
- 42:09ese monte se veía igual, como si nada hubiera pasado.
- 42:14A nosotros nos cambiaron de zona después de eso, el
- 42:17área quedó restringida por órdenes superiores, y yo no volví
- 42:21a esa sierra. Lo que sí me quedó claro, fue
- 42:25lo que vi de cerca, Nahuales, porque los vi cambiar
- 42:29la forma y pelear con inteligencia. Desde ese día, entendí
- 42:34que hay lugares donde el monte tiene su propia forma
- 42:37de defenderse, y que por más armas y entrenamiento, si
- 42:41entras sin respeto a su terreno, sales con suerte o
- 42:44no sales. Me llamo Mateo Ledesma, y esto me pasó
- 42:57cuando tenía 25 años. En ese tiempo yo cazaba por costumbre
- 43:02del rancho y por carne para la comida. No era
- 43:06vicio ni juego, era algo que en mi familia se
- 43:09hacía desde siempre. Ese día me junté con Ramón Valenzuela
- 43:14y Eusebio Armenta, dos hombres del mismo rumbo. Con Ramón
- 43:18ya había salido antes a tirar en temporada y Eusebio
- 43:23era conocido por traer buenos perros y saber cazar. Ramón
- 43:28mandaba y porque conocía mejor las brechas, sabía por dónde
- 43:32se metían los animales y tomaba las decisiones cuando el
- 43:35monte se ponía difícil. Eusebio era el que iba cuidando
- 43:40a los perros con la vista, revisando huellas, como si
- 43:43fueran herramienta y compañía al mismo tiempo. Llevábamos cinco perros
- 43:50de caza. Dos eran cafés, de pecho ancho y patas fuertes,
- 43:54de esos que aguantan largas caminatas o uno era blanco manchado,
- 43:59más alto y más ligero, bueno para correr en los claros.
- 44:04Y los otros dos eran negros, pequeños pero rápidos, de
- 44:08esos que se meten donde los demás no entran. Normalmente,
- 44:13en cuanto pisaban rastro, se abrían por delante, olían el suelo,
- 44:18metían la nariz en la hojarasca, y en cuanto levantaban
- 44:22algo se alborotaban con ladridos y carreras. Ese día caminaban distinto,
- 44:28no se despegaban de nosotros, iban pegados a las botas,
- 44:31olfateaban el aire y se quedaban quietos de golpe, con
- 44:35el lomo duro, como si el monte les estuviera avisando algo,
- 44:39que nosotros todavía no entendíamos. Yo llevaba mi arma y
- 44:45lo básico para caminar, agua, una cuerda, un encendedor y
- 44:50comida envuelta en una bolsa. Ramón traía su rifle y
- 44:54machete y y Eusebio además cargaba una bolsa con cosas
- 44:58para curar a los perros si se cortaban, porque a
- 45:01esos animales les pasaba de todo en el monte. El
- 45:05camino empezó como brecha de tierra suelta, con piedras filosas
- 45:09que se metían entre la suela, y luego se fue cerrando.
- 45:14Había ramas bajas que se enganchaban en la ropa y
- 45:17te dejaban hilos de espina en las mangas. En partes,
- 45:21el suelo estaba húmedo por un arroyo que corría cerca,
- 45:25y se notaba porque la tierra se pegaba a la
- 45:28bota y dejaba la huella marcada. Entramos a una zona
- 45:33donde el monte se hacía más apretado, con troncos caídos
- 45:36y piedras grandes. Ahí se formaba un paso angosto, como
- 45:42un cuello, entre una piedra alta y un tronco viejo.
- 45:46Los perros se frenaron en seco. Eusebio jaló al primero
- 45:50del collar para que avanzara y el perro dio dos pasos,
- 45:55se regresó y se quedó mirando hacia adentro, con la
- 45:58cola metida. El blanco manchado levantó el hocico y empezó
- 46:02a olfatear el aire. Ramón siguió de frente y Eusebio
- 46:07lo alcanzó, pero yo me quedé mirando el suelo, porque
- 46:10ya desde ahí, se notaba que no era un tramo normal.
- 46:16En la tierra húmeda había arañazos largos, parejos, no era
- 46:20marca de garra de perro, porque estaba más profunda y
- 46:23más abiertas. Un poco más adelante, en un tronco a
- 46:28la altura de mi pecho, había surcos recién hechos, profundos,
- 46:33como si algo se hubiera apoyado con fuerza y se
- 46:35hubiera resbalado. Me acerqué lo suficiente para ver que la
- 46:40madera estaba fresca, sin polvo encima, y que los bordes
- 46:44del surco tenían astilla nueva. En ese tramo, también nos
- 46:49llegó un olor fuerte, de animal mojado, mezclado con sangre vieja.
- 46:54No era un olor ligero, era como un golpe que
- 46:57venía por ráfagas, cuando el aire cambiaba y luego se iba.
- 47:04Eusebio comentó que en esos montes se hablaba de nahuales.
- 47:09No lo dijo para asustar, nos dijo que había gente
- 47:12que no regresaba, que a veces encontraban animales abiertos de
- 47:16formas raras y que los perros eran los primeros en sentirlo.
- 47:21Ramón escuchó y siguió caminando. porque también era de esos
- 47:25que no se devuelven fácil. Yo me quedé con esa
- 47:29palabra dando vueltas en la cabeza, no por creer en cuentos,
- 47:33sino porque los perros estaban actuando, como cuando saben que
- 47:37hay peligro, solo que más fuerte y más pegado al cuerpo.
- 47:43Seguimos avanzando y el camino se hizo más lento. Había
- 47:47zonas donde tenías que levantar la bota para no enredarte
- 47:51con raíces, y otras donde la piedra estaba lisa y resbalaba.
- 47:56Los perros se iban y se regresaban, como si quisieran
- 47:59salir corriendo pero no se animaran. En un tramo, el
- 48:04café más grande se detuvo y soltó un gruñido bajo,
- 48:07sin ladrar. Ese perro casi nunca gruñía, era de los
- 48:12que ladran y ya. Verlo así, mirando fijo hacia el monte,
- 48:17me puso alerta. Ramón se adelantó unos pasos, Eusebio se
- 48:22quedó a mi lado y yo traté de escuchar algo,
- 48:25pero lo único que oía era el roce de nuestras
- 48:28botas y el movimiento de las hojas cuando pasaba el aire.
- 48:34Llegamos a un claro pequeño, de esos donde se abre
- 48:37un espacio entre los árboles y entra un poco más
- 48:40de luz. Ahí fue donde lo vi por primera vez
- 48:44de manera clara, aunque no completo. Entre dos troncos, a distancia,
- 48:50apareció una figura alta, parada un segundo en dos patas.
- 48:55No caminaba como animal de cuatro patas, estaba erguida, con
- 49:00la espalda ancha. Alcancé a distinguir su pelaje negro pegado
- 49:04al cuerpo, como si estuviera húmedo. Los brazos se veían largos,
- 49:10demasiado largos para un hombre, y al final se marcó
- 49:13un brillo rápido, como de garras cuando les pega la luz.
- 49:18La cara le quedó medio tapada por las ramas, pero
- 49:21el hocico se alcanzó a dibujar, alargado, y los ojos
- 49:25se marcaron como dos puntos fijos, mirando hacia nosotros. El
- 49:31perro negro más chico se adelantó por impulso, como hacen
- 49:35cuando creen que tienen rastro. La figura se movió en
- 49:39un solo tramo, y se metió entre el monte con
- 49:42una rapidez que me dejó frío. No fue un brinco
- 49:46de coyote, ni una carrera de venado. Fue un movimiento directo,
- 49:51pesado y rápido al mismo tiempo. Los perros se juntaron
- 49:56de nuevo con nosotros, inquietos. Ramón decidió seguir, porque pensó
- 50:02que estábamos cerca de encontrar algo bueno, y porque ya
- 50:05habíamos entrado bastante. Yo lo seguí por terco, y Eusebio también,
- 50:11después de eso, entramos a lo más cerrado, con el
- 50:15olor todavía en el aire y con los animales caminando
- 50:18pegados a nuestras piernas. Apenas dimos unos pasos más, dentro
- 50:25de lo cerrado, los perros por fin se animaron a adelantarse.
- 50:30No corrieron como cuando van tras un rastro claro, avanzaron
- 50:34con el cuerpo bajo y el hocico pegado al suelo,
- 50:37abriéndose poco, pero sin despegarse demasiado. El blanco manchado, fue
- 50:43el primero en meterse entre una mata y desapareció un momento.
- 50:48Luego se oyó un chillido corto, de esos que salen
- 50:51cuando un animal recibe un golpe, que lo apaga de inmediato.
- 50:56Al mismo tiempo tronaron unas ramas, como si algo pesado
- 51:00hubiera pasado sobre ellas. El café grande se lanzó hacia
- 51:05adelante y alcanzó a ladrar una vez. Ese ladrido se
- 51:10cortó en un momento, y un segundo después, lo vi
- 51:13salir de reversa, arrastrándose con la panza abierta, dejando una
- 51:18línea brillante en la tierra húmeda. Intentó apoyar las patas delanteras,
- 51:24pero se dobló y quedó de lado, y el olor
- 51:27a sangre se hizo fuerte en un instante. El perro
- 51:31negro más chico trató de regresar hacia nosotros, y en
- 51:34el mismo movimiento, algo lo jaló del cuello hacia la maleza.
- 51:39No fue un tirón lento, Fue un jalón fuerte que
- 51:42lo levantó de las patas delanteras. El cuerpo desapareció entre
- 51:47hojas y espinas y lo último que se escuchó fue
- 51:51el rasguño de su collar golpeando las ramas. Ramón levantó
- 51:56el rifle y se movió un paso para buscar un
- 51:59mejor ángulo. Eusebio traía el machete en la mano y
- 52:04con la otra intentaba controlar al negro grande que temblaba
- 52:08y quería irse. Yo apunté hacia el hueco por donde
- 52:12se habían metido, la vista se me iba a lo
- 52:15que se movía y se me cerraba por la sombra
- 52:17de los árboles. Los perros ya no estaban cazando, estaban
- 52:22tratando de huir y eso nos dejó a nosotros como
- 52:25estorbos en medio. El blanco manchado reapareció dando pasos cortos
- 52:31con un costado abierto. Alcanzó a brincar una piedra y
- 52:36cayó de golpe. La sangre se le salía a chorros
- 52:40y en pocos segundos se quedó sin movimiento. El otro café,
- 52:45el más ligero, se metió para seguir a lo que
- 52:48había jalado al perro negro chico. Eusebio lo llamó pero
- 52:52el perro no obedeció y en eso se oyó otro chillido,
- 52:56más largo, y luego un golpe en la tierra, como
- 53:00cuando algo cae de peso. En ese momento lo vi
- 53:04de frente, en un espacio donde se abría un poco
- 53:08el monte. El nabual se paró entre dos troncos, a
- 53:12pocos metros, y la luz alcanzó a tocarle el cuerpo.
- 53:16Era alto, más alto que cualquiera de nosotros, parado en
- 53:20dos patas como un hombre. Tenía el pecho ancho y
- 53:24los hombros levantados, pero la forma no era humana. El
- 53:29pelaje era negro, pegado al lomo como si estuviera húmedo,
- 53:33los brazos se veían largos, con el codo más abajo
- 53:37de lo normal y y las manos terminaban en garras largas, curvadas,
- 53:42con tierra metida entre las puntas y sangre fresca marcada
- 53:45en las uñas. La cara se le veía completa, hocico largo,
- 53:50labios levantados, colmillos afilados al frente y hacia los lados.
- 53:56Los ojos estaban fijos, sin parpadeo rápido, mirando directo, como
- 54:01si midiera distancias y eligiera a quien enfrentar primero. El
- 54:07negro grande se le fue encima por instinto. Alcanzó a
- 54:11morderle el antebrazo, pero se oyó el choque de dientes
- 54:15contra algo duro y el perro chilló porque la mano
- 54:18con garra se le clavó de inmediato en el lomo.
- 54:22El nahual lo levantó con una sola mano, lo sacudió
- 54:25una vez y lo aventó contra un tronco. El golpe
- 54:29sonó claro y el perro cayó sin fuerza con el
- 54:32cuello torcido. Ramón disparó y yo disparé después, la primera
- 54:39bala pegó en la madera y levantó astillas. La segunda
- 54:43le pasó cerca, porque vi como el pelaje se abrió
- 54:47con un corte chico en el hombro, y salió sangre
- 54:50oscura que se le marcó sobre el negro del pelaje.
- 54:54El Nahual no se cayó ni se dobló, bajó el cuerpo,
- 54:57se metió entre el monte y volvió a salir por
- 55:00otro lado, en menos de un parpadeo. Eusebio avanzó dos
- 55:06pasos para jalar al café que todavía se movía en
- 55:09el suelo. Lo hizo por puro impulso, porque era su perro.
- 55:15En cuanto estiró la mano, el Nahual se le vino
- 55:18de lado, desde una sombra. Lo tumbó de un golpe
- 55:22en el pecho y lo estampó contra el suelo. Eusebio
- 55:26soltó el machete al caer, alcancé a ver la camisa
- 55:29abrirse con las garras, como si la tela no sirviera
- 55:33para nada. Eusebio intentó cubrirse con el antebrazo, y en
- 55:38ese mismo movimiento, el Nahual le clavó una garra en
- 55:41el pecho y lo jaló hacia la maleza. El cuerpo
- 55:45se fue raspando la tierra, las botas dejando surcos. Eusebio
- 55:50alcanzó a moverse una vez más y luego ya no
- 55:53lo vi. Lo único que quedó fue el rastro, tierra removida,
- 55:58sangre en la tierra y un tramo de ropa atorado
- 56:00en una rama. Ramón quiso rodear para meterse tras él.
- 56:07Se movió por la derecha, pegado a un tronco, buscando
- 56:11disparar desde cerca. Yo lo seguí dos pasos, pero el
- 56:15piso estaba resbaloso por la humedad y por la sangre.
- 56:19Ramón alcanzó a asomarse a un hueco y el nahual
- 56:22le cayó encima, lo vi salir de golpe, ya encima
- 56:26de Ramón, con el cuerpo encorvado, usando las dos manos
- 56:30como si fueran herramientas. Ramón se fue para atrás, quiso
- 56:35levantar el rifle, y el Nahual le tumbó el arma
- 56:38con un manotazo. Las garras le entraron por el cuello
- 56:42y por el hombro. Ramón se sacudió una vez y
- 56:46cayó de rodillas, el Nahual lo jaló como había jalado
- 56:49a Eusebio, arrastrándolo por el mismo monte cerrado, sin esfuerzo,
- 56:54como si pesara poco. Me quedé solo con el olor
- 56:59a sangre y el ruido de hojas moviéndose. Los cinco
- 57:03perros ya no estaban vivos, los vi uno por uno
- 57:06caer o desaparecer y el monte se quedó con ellos.
- 57:11Intenté retroceder sin darle la espalda porque el cuerpo me
- 57:15pedía salir corriendo, pero también sabía que tropezar ahí era
- 57:19terminar igual. Alcancé a dar dos pasos hacia atrás y
- 57:23sentí un golpe en la pierna. Fue un zarpazo largo
- 57:27que me abrió arriba de la rodilla. la sangre me
- 57:32bajó de inmediato y la pierna se me aflojó, me
- 57:35mordí la lengua para no gritar y apreté el arma
- 57:37con las dos manos. El Nahual volvió a verse entre
- 57:42dos árboles, en dos patas, con el pecho subiendo y bajando,
- 57:46las garras manchadas y los colmillos al aire. Se quedó
- 57:51mirándome como si esperara que yo cayera solo. Yo metí
- 57:56la mano al pantalón, apreté la herida con el trapo
- 57:59que traía y y lo amarré como pude, apretado, pero
- 58:03sin soltar el arma. El trapo se empapó rápido, pero
- 58:07me dio lo suficiente para sostener la pierna. Me eché
- 58:13a correr hacia donde recordaba el camino. Cada paso me
- 58:17dolía como si la pierna se me abriera más, la
- 58:20respiración se me cortó y el pecho me ardía por
- 58:23el esfuerzo. El Nahual me siguió por tramos, lo veía
- 58:27asomarse entre los árboles, y luego se metía otra vez.
- 58:32En partes escuchaba sus pisadas y en otras solo veía
- 58:36ramas moverse. Yo seguí hacia la orilla, porque el monte
- 58:40empezó a abrirse poco a poco y la luz se
- 58:43veía más adelante. Tenía una idea clavada, si lograba salir
- 58:48de lo cerrado, tal vez me dejaba ir, pero si
- 58:51me caía ahí adentro, me quedaba con los demás. El
- 58:57monte empezó a abrirse poco a poco y la luz
- 58:59entró más pareja. Yo seguía corriendo como podía, con la
- 59:04pierna lastimada ardiendo en cada paso. El trapo que me
- 59:09había amarrado se empapó rápido y se me pegó a
- 59:11la piel. Sentía la sangre caliente, bajando por la pantorrilla
- 59:17y metiéndose en la bota. A ratos el pie se
- 59:20me resbalaba dentro del zapato por lo mojado y eso
- 59:24me hacía perder fuerza. Al llegar al borde del monte
- 59:29me apoyé en un tronco para no caer. Me quedé
- 59:33respirando con la boca abierta, tratando de controlar el mareo.
- 59:38Volté hacia los árboles, porque sabía que podía estar detrás,
- 59:42y lo vi otra vez, ahora más claro y más
- 59:45cerca que antes. Estaba parado entre dos troncos, en dos patas, quieto,
- 59:51con el pecho subiendo y bajando como si también viniera agitado.
- 59:56Tenía los brazos colgando, largos, y al final se le
- 1:00:00veían las garras extendidas, curvas, con sangre en las puntas.
- 1:00:04Abrió la boca lo suficiente para que se le vieran
- 1:00:08los colmillos completos. Se quedó en la sombra, sin cruzar
- 1:00:14al terreno abierto. Yo avancé dando pasos cortos, sin darle
- 1:00:19la espalda del todo, con el arma apuntada a la
- 1:00:22altura del pecho. Me temblaban las manos. por el cansancio
- 1:00:27y por el dolor. El Nahual ya no se movió,
- 1:00:31solo me miró con esos ojos fijos, como si estuviera
- 1:00:34cuidando el límite del monte. Cuando ya me alejé unos metros,
- 1:00:39lo seguí viendo entre los árboles, hasta que el camino
- 1:00:43me lo tapó con un cambio de terreno. Ahí entendí
- 1:00:48que estaba solo, Ramón y Eusebio ya no iban a salir,
- 1:00:51y los cinco perros tampoco. Empecé a caminar rápido hacia
- 1:00:56el pueblo, con el arma en la mano y la
- 1:00:59otra presionando la herida cuando el trapo se aflojaba. Cada
- 1:01:03cierto tramo tenía que apretar de nuevo el nudo, porque
- 1:01:06se me escurría con la sangre. El camino se me
- 1:01:11hizo largo, sentía los muslos pesados y la vista se
- 1:01:15me nublaba por momentos. Me concentré en otro pesar y
- 1:01:19en mantener la respiración pareja. Cuando por fin vi las
- 1:01:23primeras casas y el movimiento de gente, me dio un
- 1:01:27descanso en la cabeza, pero el dolor seguía igual. Entré
- 1:01:32tambaleándome por la primera calle, dejando gotas de sangre en
- 1:01:36el suelo. Una persona me vio y se acercó, y
- 1:01:41luego se juntaron dos más, me sentaron en una banca
- 1:01:44afuera de una casa y me revisaron la pierna. Alguien
- 1:01:48fue por agua y me la acercó a la boca
- 1:01:50y Otro trajo un trapo limpio y me lo amarró
- 1:01:53más apretado arriba de la herida, cuidando que no se
- 1:01:56me fuera la sangre tan rápido. Yo traté de hablar claro,
- 1:02:01porque sabía que me iban a preguntar por los otros dos.
- 1:02:06Me costaba respirar y tenía la garganta seca, pero dije
- 1:02:09lo que tenía que decir. Les conté que veníamos tres,
- 1:02:15que entramos con cinco perros y que primero mataron a
- 1:02:18los perros. Les describí cómo los jaló hacia la maleza,
- 1:02:23cómo salían abiertos y cómo los aventó contra los troncos.
- 1:02:28Luego dije que a Ramón y a Eusebio los mataron adentro,
- 1:02:31en el mismo tramo, y que yo salí corriendo porque
- 1:02:35me abrieron la pierna y no podía pelear ahí solo.
- 1:02:39Cuando me preguntaron qué animal había sido, dije la palabra Nahual,
- 1:02:43porque era la única que encajaba con lo que vi.
- 1:02:47Les dije que lo vi parado en dos patas, alto,
- 1:02:50con pelaje negro, garras largas y colmillos afilados, moviéndose entre
- 1:02:55los árboles. En el pueblo se corrió la voz, luego
- 1:03:00llegó gente a preguntar y a mirar la herida. Yo
- 1:03:04me quedé sentado, con la pierna levantada sobre una silla
- 1:03:08y el trapo apretado. Alguien revisó el corte y dijo
- 1:03:12que la garra me había abierto parejo, como con un cuchillo,
- 1:03:16y que era profundo. Me limpiaron lo que pudieron y
- 1:03:20me volvieron a amarrar con más cuidado. Yo no me levanté,
- 1:03:25me quedé ahí hasta que pude sostenerme sin marearme. Después
- 1:03:30se organizó la búsqueda, varios hombres del pueblo se juntaron
- 1:03:34con lámparas, cuerdas y armas. Algunos habían cazado toda su
- 1:03:40vida y se sentían capaces de entrar. Yo les señalé
- 1:03:44el rumbo desde lejos, porque recordaba el paso estrecho entre
- 1:03:48las piedras y el tronco, y el claro donde lo vimos.
- 1:03:52No los acompañé, mi pierna no me daba para eso,
- 1:03:55y en mi cabeza estaba la imagen del Nahual en
- 1:03:59dos patas, esperando en la línea del monte. Regresaron más
- 1:04:05tarde con la ropa sucia, raspados en los brazos y
- 1:04:08la cara seria. Dijeron que encontraron casquillos de bala cerca
- 1:04:13del claro, manchas secas en hojas y señales de arrastre.
- 1:04:17Hallaron un collar roto de uno de los perros y
- 1:04:21pelo negro pegado a espinas, pero no pudieron sacar los cuerpos.
- 1:04:27Los días siguientes fueron de comentarios y de miradas. A
- 1:04:32mí me tocó cargar con ser el único que regresó caminando.
- 1:04:36Cada vez que alguien me pedía que lo repitiera, yo
- 1:04:39decía lo mismo, tres cazadores entramos, dos murieron, cinco perros murieron,
- 1:04:46y yo salí herido. Mi herida cerró con el tiempo
- 1:04:50y la cicatriz se me quedó marcada. Desde ese día
- 1:04:55jamás volví a cazar. Guardé el arma y la dejé
- 1:04:59donde no la viera diario. Dejé de salir al monte
- 1:05:03por gusto. Si tenía que pasar cerca de árboles cerrados,
- 1:05:08lo hacía por necesidad y me salía rápido. Cuando alguien
- 1:05:12hablaba de ir a cazar, yo ya no me ofrecía.
- 1:05:16No era flojera ni cambio de gusto, era miedo real,
- 1:05:20el mismo que me apretó el pecho cuando vi al
- 1:05:23Nahual parado entre los troncos sin cruzar al terreno abierto,
- 1:05:27mirándome como si estuviera decidiendo si me dejaba ir. Ahí
- 1:05:32se acabó mi cacería.