Latest / Historias De Terror / Médicos Forenses y el Terror de los Hospitales: Relatos Reales en México
Transcript
- 0:08Speaker 2: Trabajo como pediatra en un hospital de Guadalajara. Durante los
- 0:12Speaker 2: años que llevo aquí, he aprendido que no hay nada
- 0:15Speaker 2: más inquietante que un hospital en silencio. Las noches son
- 0:19Speaker 2: largas y pesadas, el tiempo parece detenerse y el más
- 0:22Speaker 2: mínimo ruido inesperado puede disparar los nervios. Pero lo que
- 0:27Speaker 2: ocurrió aquella madrugada no fue un simple ruido. Fue algo
- 0:31Speaker 2: que me ha acompañado desde entonces, algo que me hizo
- 0:34Speaker 2: cuestionar todo lo que creía sobre la vida y la muerte.
- 0:38Speaker 2: Era finales de septiembre de 2021. Recuerdo que esa noche el
- 0:42Speaker 2: turno transcurría con normalidad. Los pacientes ingresados en pediatría estaban
- 0:48Speaker 2: estables y las enfermeras y yo seguíamos nuestras rutinas, revisando monitores,
- 0:53Speaker 2: suministrando medicamentos y organizando los expedientes. La sala estaba iluminada
- 0:59Speaker 2: con las luces pálidas de siempre y el constante pitido
- 1:02Speaker 2: de los equipos médicos servía como una especie de banda
- 1:05Speaker 2: sonora interminable. Había pocos casos graves, lo que nos permitía
- 1:09Speaker 2: trabajar con cierta calma. Pero a eso de las 3 de
- 1:13Speaker 2: la mañana, todo cambió. Estaba sentado en mi pequeño escritorio,
- 1:18Speaker 2: revisando las notas de un paciente cuando lo escuché, un llanto.
- 1:23Speaker 2: Era un llanto agudo, breve, como el de un bebé
- 1:25Speaker 2: recién nacido. Al principio, lo descarté. Tal vez era alguno
- 1:31Speaker 2: de los bebés ingresados en la sala de neonatología que
- 1:33Speaker 2: había despertado, pero entonces recordé algo que me congeló. Esa
- 1:38Speaker 2: noche no teníamos bebés recién nacidos ingresados. Solo teníamos niños mayores,
- 1:44Speaker 2: y ninguno de ellos estaba en condiciones de llorar de
- 1:47Speaker 2: esa manera. Pensé que quizá era mi imaginación, producto del cansancio,
- 1:52Speaker 2: y volví a concentrarme en mis notas. El llanto se repitió.
- 1:57Speaker 2: Esta vez fue más claro, y parecía venir desde el pasillo.
- 2:02Speaker 2: Dejé lo que estaba haciendo y salí para investigar. El
- 2:05Speaker 2: corredor estaba completamente vacío. Las puertas de las habitaciones estaban cerradas,
- 2:11Speaker 2: y la luz tenue hacía que las sombras se alargaran
- 2:13Speaker 2: de forma antinatural. Caminé lentamente, tratando de ubicar el origen
- 2:18Speaker 2: del sonido, pero todo estaba en un silencio absoluto. Justo
- 2:23Speaker 2: cuando estaba a punto de regresar a mi escritorio, lo
- 2:26Speaker 2: escuché de nuevo. El llanto ahora parecía venir de la
- 2:29Speaker 2: sala de juegos, un espacio que habíamos cerrado hacía semanas
- 2:33Speaker 2: porque estaba en reparación. Abrí la puerta, esperando encontrar alguna
- 2:38Speaker 2: explicación lógica, pero la sala estaba completamente vacía. Había juguetes esparcidos,
- 2:44Speaker 2: pequeños carritos y peluches olvidados, pero no había señales de
- 2:48Speaker 2: ningún bebé. Una cuna que habíamos trasladado ahí para almacenarla
- 2:53Speaker 2: se balanceaba ligeramente, como si alguien la hubiera movido recientemente.
- 2:58Speaker 2: Me acerqué, sintiendo que algo no estaba bien. Revisé el área,
- 3:03Speaker 2: buscando alguna corriente de aire o algo que pudiera explicar
- 3:06Speaker 2: por qué la cuna se movía, pero no había nada.
- 3:10Speaker 2: La ventana estaba cerrada y todo estaba en orden, como
- 3:13Speaker 2: lo habíamos dejado. De vuelta en el pasillo, intenté convencerme
- 3:17Speaker 2: de que solo era mi imaginación. Tal vez había sido
- 3:21Speaker 2: una coincidencia, un ruido del edificio, algo que mi mente
- 3:25Speaker 2: interpretó como un llanto. Sin embargo, cuando volví a mi escritorio,
- 3:30Speaker 2: la sensación de inquietud no desapareció. Todo parecía demasiado extraño,
- 3:35Speaker 2: demasiado fuera de lugar. Intenté concentrarme en mi trabajo, pero
- 3:40Speaker 2: mi mente regresaba constantemente a la cuna balanceándose. A las 5
- 3:45Speaker 2: de la mañana, mientras terminaba de revisar los registros, una enfermera, Marta,
- 3:50Speaker 2: pasó por mi lado y me miró con una expresión extraña.¿
- 3:54Speaker 2: Estás bien?, me preguntó. Asentí, aunque la verdad era que
- 3:58Speaker 2: no me sentía bien en absoluto. Había algo en el
- 4:02Speaker 2: ambiente esa noche, algo que no podía explicar. Marta se fue,
- 4:07Speaker 2: pero antes de cruzar el pasillo, me dijo algo que
- 4:10Speaker 2: se quedó grabado en mi mente, este lugar siempre está
- 4:13Speaker 2: más pesado en septiembre. Decidí no darle importancia, pero más tarde,
- 4:18Speaker 2: cuando mi turno estaba por terminar, recordé esas palabras. La
- 4:23Speaker 2: curiosidad pudo más, y decidí preguntar a la jefa de piso,
- 4:26Speaker 2: la enfermera Elvira, si sabía algo sobre lo que Marta
- 4:29Speaker 2: había mencionado. Al principio, Elvira parecía reacia a hablar, pero
- 4:35Speaker 2: después de un momento de silencio, me contó algo que
- 4:38Speaker 2: nunca olvidaré. Hace unos años, antes de que yo comenzara
- 4:42Speaker 2: a trabajar en el hospital, hubo un caso trágico en
- 4:45Speaker 2: la sala de pediatría. Un bebé de pocos días de
- 4:49Speaker 2: nacido fue ingresado con una infección grave. Su estado era delicado,
- 4:54Speaker 2: pero había buenas probabilidades de que pudiera recuperarse. Sin embargo,
- 4:59Speaker 2: debido a un error en la administración de medicamentos, el
- 5:02Speaker 2: bebé falleció inesperadamente en plena madrugada. La madre estaba con
- 5:07Speaker 2: él en ese momento, y su grito de dolor se
- 5:09Speaker 2: escuchó por todo el piso. Según lo que me contó Elvira,
- 5:13Speaker 2: desde entonces, varios empleados habían reportado escuchar el llanto de
- 5:17Speaker 2: un bebé en las noches de guardia, siempre en septiembre,
- 5:20Speaker 2: cerca del aniversario de su muerte. No sabía qué pensar.
- 5:26Speaker 2: Siempre he sido una persona práctica, alguien que busca explicaciones
- 5:29Speaker 2: racionales para todo. Pero esa noche, las piezas encajaron de
- 5:34Speaker 2: una manera que no pude ignorar. No solo había escuchado
- 5:38Speaker 2: el llanto, también estaba la cuna, moviéndose sola, y la
- 5:41Speaker 2: sensación constante de que algo no estaba bien en ese lugar.
- 5:46Speaker 2: Las semanas siguientes fueron difíciles. Aunque intenté mantenerme concentrado en
- 5:51Speaker 2: mi trabajo, no podía dejar de pensar en lo que
- 5:53Speaker 2: había ocurrido. En más de una ocasión, escuché ruidos que
- 5:58Speaker 2: no podía explicar, y en las noches más tranquilas, sentía
- 6:02Speaker 2: una especie de tensión en el ambiente, como si el
- 6:04Speaker 2: hospital estuviera reteniendo algo que no debía estar ahí. Lo
- 6:09Speaker 2: que más me perturbó ocurrió a finales de octubre. Era
- 6:12Speaker 2: mi última noche de guardia antes de tomar unos días libres.
- 6:17Speaker 2: Había terminado de revisar a los pacientes y estaba organizando
- 6:20Speaker 2: los expedientes cuando vi algo que me paralizó. En una
- 6:24Speaker 2: de las pantallas del área de monitoreo, que mostraba las
- 6:27Speaker 2: cámaras de seguridad, apareció la sala de juegos. La cuna
- 6:31Speaker 2: que había visto balanceándose semanas atrás estaba vacía, como siempre,
- 6:35Speaker 2: pero a su lado había una pequeña figura. Parecía un niño,
- 6:40Speaker 2: de no más de dos años, de pie, inmóvil, mirando
- 6:43Speaker 2: hacia la cámara. Su rostro estaba borroso, como si la
- 6:47Speaker 2: imagen estuviera distorsionada, pero su presencia era inconfundible. Me levanté
- 6:52Speaker 2: de inmediato y corrí hacia la sala de juegos. Al llegar,
- 6:57Speaker 2: la cuna estaba en el mismo lugar, pero no había
- 6:59Speaker 2: rastro de ningún niño. Las cámaras no mostraron nada fuera
- 7:03Speaker 2: de lo común cuando revisé las grabaciones más tarde. Esa
- 7:07Speaker 2: fue la última vez que trabajé un turno nocturno en
- 7:10Speaker 2: el hospital. Hasta el día de hoy, no puedo explicar
- 7:14Speaker 2: lo que ocurrió. Algunas noches, cuando estoy solo en casa,
- 7:18Speaker 2: cierro los ojos y aún puedo escuchar el llanto, débil
- 7:21Speaker 2: y distante, pero inconfundible. Tal vez el bebé que murió
- 7:25Speaker 2: aquella noche nunca se fue del todo, o quizá el hospital,
- 7:29Speaker 2: con todas las tragedias que ha visto, guarda una energía
- 7:32Speaker 2: que no podemos comprender. Lo único que sé es que
- 7:35Speaker 2: hay algo más allá de lo que podemos ver, algo
- 7:38Speaker 2: que permanece con nosotros, incluso cuando creemos que todo ha terminado.
- 7:50Speaker 2: El niño de la cama 6. No sé si has pasado
- 7:54Speaker 2: noches en un hospital rural. Si no lo has hecho,
- 7:57Speaker 2: déjame decirte que no es nada como en las películas.
- 8:01Speaker 2: No hay ruidos constantes, ni personas corriendo por los pasillos.
- 8:06Speaker 2: Es un silencio pesado, casi artificial, que parece extenderse por
- 8:10Speaker 2: cada rincón del lugar. Pero ese silencio no siempre trae paz.
- 8:15Speaker 2: A veces, se siente como si algo más estuviera observándote,
- 8:19Speaker 2: algo que no puedes ver, pero que está ahí. Eso
- 8:23Speaker 2: fue lo que me ocurrió hace años, en 2007, durante mi
- 8:26Speaker 2: residencia en un hospital rural en Michoacán. Y aún hoy,
- 8:31Speaker 2: tantos años después, no puedo sacarlo de mi mente. Era
- 8:35Speaker 2: una noche cualquiera, o al menos eso pensé en ese momento.
- 8:39Speaker 2: Me habían asignado la sala de pediatría. Era una tarea sencilla,
- 8:44Speaker 2: básicamente vigilar que los niños estuvieran estables y ayudar si
- 8:48Speaker 2: surgía alguna emergencia. Solo había tres pequeños pacientes esa noche
- 8:52Speaker 2: y todos estaban profundamente dormidos. Los monitores pitaban con el
- 8:58Speaker 2: ritmo monótono de siempre y yo me ocupaba de revisar
- 9:01Speaker 2: el registro médico de cada uno para asegurarme de que
- 9:04Speaker 2: todo estuviera en orden. La sala tenía diez camas, pero
- 9:08Speaker 2: solo las tres primeras estaban ocupadas. Las otras siete estaban vacías,
- 9:13Speaker 2: perfectamente hechas, con sus sábanas blancas y almohadas acomodadas. Cerca
- 9:19Speaker 2: de las dos de la madrugada, terminé de revisar los
- 9:21Speaker 2: expedientes y me senté frente a la estación de enfermería,
- 9:25Speaker 2: justo al lado de la entrada de la sala. Era
- 9:28Speaker 2: mi momento para descansar un poco, pero algo me hizo
- 9:31Speaker 2: levantar la vista. Fue una sensación que no sé cómo describir,
- 9:35Speaker 2: como si algo hubiera cambiado en el ambiente. Mis ojos
- 9:39Speaker 2: se dirigieron instintivamente hacia las camas vacías. En la cama
- 9:43Speaker 2: número 6 había un niño sentado. No puedo explicar cómo reaccioné
- 9:48Speaker 2: tan rápido. Me levanté de inmediato y caminé hacia él.
- 9:53Speaker 2: Llevaba una bata blanca de hospital, demasiado grande para su
- 9:56Speaker 2: pequeño cuerpo, y estaba sentado con las piernas colgando de
- 10:00Speaker 2: la cama. Parecía tener unos ocho años, con cabello liso
- 10:04Speaker 2: y oscuro que le caía sobre la frente y una
- 10:06Speaker 2: piel pálida, casi enfermiza. Lo miré por unos segundos, intentando
- 10:11Speaker 2: procesar lo que estaba viendo.«¿ Qué haces aquí?», pensé en
- 10:15Speaker 2: mi mente, pero no pronuncié palabra alguna. El niño levantó
- 10:20Speaker 2: la cabeza lentamente y me miró. Su expresión era tranquila,
- 10:24Speaker 2: pero sus ojos parecían vacíos, como si estuvieran viendo algo
- 10:28Speaker 2: más allá de mí. Finalmente, dijo que tenía frío y
- 10:32Speaker 2: que no podía dormir. Su voz era suave, apenas audible,
- 10:37Speaker 2: pero lo suficientemente clara como para que entendiera cada palabra.
- 10:41Speaker 2: Hice lo que cualquier médico haría en mi lugar. Me
- 10:44Speaker 2: acerqué para revisar su estado. Busqué en los registros, pero
- 10:49Speaker 2: no había ninguna entrada reciente de un niño con esas características.
- 10:54Speaker 2: Supuse que tal vez se había confundido de sala, algo
- 10:57Speaker 2: que no era raro en pacientes jóvenes que se despertaban
- 11:00Speaker 2: desorientados durante la noche. Le dije que esperara un momento
- 11:04Speaker 2: mientras anotaba su presencia en el reporte. Giré mi cabeza
- 11:08Speaker 2: hacia el escritorio por apenas unos segundos, lo necesario para
- 11:12Speaker 2: tomar una hoja y un bolígrafo. Pero cuando volví a
- 11:15Speaker 2: mirar hacia la cama, el niño ya no estaba ahí.
- 11:19Speaker 2: Miré alrededor de la sala, pensando que quizás se había
- 11:22Speaker 2: levantado para ir al baño o había salido a buscar
- 11:25Speaker 2: a alguien. Revisé las camas ocupadas, el pasillo y hasta
- 11:29Speaker 2: los baños, pero no había rastro de él. Todo estaba
- 11:33Speaker 2: exactamente como antes. El hospital estaba casi vacío esa noche,
- 11:38Speaker 2: y las cámaras de seguridad en los pasillos no mostraron
- 11:41Speaker 2: a nadie entrando o saliendo de pediatría. Regresé al escritorio,
- 11:46Speaker 2: confundido pero intentando mantener la calma. Quizá estaba demasiado cansado.
- 11:52Speaker 2: Era mi tercera guardia nocturna consecutiva y el agotamiento a
- 11:56Speaker 2: veces juega con tu mente. Me repetí eso una y
- 11:59Speaker 2: otra vez, intentando convencerme de que todo había sido producto
- 12:03Speaker 2: de mi imaginación. Pero había algo que no podía ignorar,
- 12:07Speaker 2: la cama número 6, que antes estaba perfectamente hecha, ahora tenía
- 12:12Speaker 2: las sábanas arrugadas, como si alguien realmente hubiera estado sentado ahí.
- 12:17Speaker 2: Decidí compartir lo ocurrido con la enfermera que estaba de
- 12:20Speaker 2: turno conmigo esa noche, una mujer llamada Rosa. Era una
- 12:24Speaker 2: persona seria, con años de experiencia, y no parecía del
- 12:28Speaker 2: tipo que se impresionara fácilmente. Cuando le conté sobre el niño,
- 12:32Speaker 2: su rostro se endureció. No me dijo nada durante unos segundos,
- 12:37Speaker 2: pero sus ojos revelaban algo que me inquietó aún más,
- 12:40Speaker 2: ella sabía exactamente de lo que estaba hablando. Finalmente, con
- 12:45Speaker 2: un tono bajo, me contó que hace tiempo, en esa
- 12:48Speaker 2: misma sala, había fallecido un niño de 8 años después de
- 12:52Speaker 2: una cirugía que salió mal. Ocurrió varios años antes de
- 12:56Speaker 2: que yo llegara al hospital. Según Rosa, el niño había
- 13:00Speaker 2: pasado sus últimas horas en la cama número 6, justo en
- 13:04Speaker 2: el mismo lugar donde yo había visto a aquel pequeño.
- 13:08Speaker 2: Desde entonces, varios empleados habían reportado cosas extrañas, pero nadie
- 13:12Speaker 2: quería hablar abiertamente del tema. Esa noche me quedé despierto
- 13:17Speaker 2: el resto del turno, observando la cama número 6 desde la
- 13:20Speaker 2: estación de enfermería. Cada vez que apartaba la vista, sentía
- 13:25Speaker 2: que debía volver a mirar, como si algo estuviera cambiando
- 13:28Speaker 2: en el espacio vacío. Pero nada más sucedió. Cuando amaneció,
- 13:33Speaker 2: intenté convencerme de que todo había sido producto del cansancio,
- 13:37Speaker 2: un truco de mi mente agotada. Pasaron semanas y eventualmente
- 13:41Speaker 2: logré apartar esa experiencia de mis pensamientos. Pero entonces ocurrió
- 13:46Speaker 2: algo que no esperaba. Una noche, mientras trabajaba en otra
- 13:50Speaker 2: área del hospital, escuché que una de las enfermeras nuevas
- 13:54Speaker 2: mencionó algo sobre un niño en pediatría que decía sentir
- 13:57Speaker 2: frío y no podía dormir. No le di importancia al principio,
- 14:02Speaker 2: pero cuando mencionó que lo había visto en la cama número 6,
- 14:05Speaker 2: un escalofrío recorrió mi cuerpo. No le conté nada a
- 14:09Speaker 2: ella ni a nadie más, pero su descripción era idéntica
- 14:12Speaker 2: a lo que yo había visto esa noche. Los rumores
- 14:15Speaker 2: sobre el niño de la cama número 6 continuaron creciendo entre
- 14:19Speaker 2: el personal, pero el hospital nunca hizo nada al respecto.
- 14:23Speaker 2: Para los directivos, todo eran historias inventadas por empleados cansados
- 14:27Speaker 2: o supersticiosos. Sin embargo, los que habíamos trabajado en pediatría
- 14:32Speaker 2: de noche sabíamos que había algo más. Yo mismo vi
- 14:36Speaker 2: como varias enfermeras y médicos pedían ser reasignados después de
- 14:39Speaker 2: trabajar en esa sala y algunas incluso renunciaron sin dar
- 14:43Speaker 2: explicaciones claras. Con el tiempo, dejé ese hospital y continué
- 14:48Speaker 2: con mi carrera en otros lugares. Pero esa experiencia me
- 14:52Speaker 2: marcó profundamente. No importa cuánto me esfuerce por olvidarlo, cada
- 14:57Speaker 2: vez que entro a una sala pediátrica en algún hospital,
- 15:00Speaker 2: no puedo evitar mirar las camas vacías, buscando señales de
- 15:03Speaker 2: algo fuera de lugar. Han pasado años desde aquella noche,
- 15:07Speaker 2: pero aún me pregunto qué fue lo que vi realmente.¿
- 15:11Speaker 2: Era el espíritu del niño que falleció en esa cama,
- 15:14Speaker 2: atrapado en el lugar donde perdió la vida?¿ O fue
- 15:17Speaker 2: simplemente mi mente jugando trucos debido al agotamiento? Por más
- 15:21Speaker 2: lógica que intente aplicar, no encuentro respuestas que me dejen
- 15:25Speaker 2: en paz. tal vez nunca lo sabré. Tal vez esa
- 15:29Speaker 2: es la verdadera naturaleza de lo que experimenté, algo que
- 15:33Speaker 2: no podemos entender, algo que no pertenece a este mundo,
- 15:36Speaker 2: pero que, de alguna manera, encuentra la forma de manifestarse
- 15:40Speaker 2: en los lugares donde menos lo esperamos. Todo lo que
- 15:43Speaker 2: sé es que el recuerdo de aquel niño en la
- 15:45Speaker 2: cama número 6 siempre me acompañará, y por más que intente racionalizarlo,
- 15:50Speaker 2: nunca dejaré de sentir que aquella noche estuve más cerca
- 15:53Speaker 2: de lo desconocido de lo que jamás habría imaginado. La
- 16:04Speaker 2: figura de madera. Como médico, aprendes rápido a lidiar con
- 16:09Speaker 2: lo inexplicable. La vida y la muerte son compañeras constantes,
- 16:13Speaker 2: y aunque la ciencia ofrece respuestas para casi todo, hay
- 16:17Speaker 2: momentos en los que lo desconocido se cuela en las
- 16:19Speaker 2: grietas de la rutina diaria. Crees estar preparado, pero hay
- 16:24Speaker 2: cosas que ni la experiencia ni los años pueden explicarte.
- 16:28Speaker 2: Esto me ocurrió en 2015, durante mi segundo año trabajando en
- 16:32Speaker 2: un hospital de Tijuana. Lo que viví en esos días
- 16:35Speaker 2: cambió mi forma de ver mi profesión y mi vida
- 16:37Speaker 2: para siempre. Era un hospital como cualquier otro, moderno, funcional,
- 16:43Speaker 2: pero con las mismas energías pesadas que parecen acumularse en
- 16:46Speaker 2: los lugares donde la gente lucha desesperadamente por vivir. Aquella
- 16:51Speaker 2: semana en particular había sido agotadora, con pacientes graves y
- 16:54Speaker 2: turnos interminables, pero todo cambió cuando ingresó una paciente que
- 16:58Speaker 2: no parecía encajar en el esquema de lo que normalmente atendíamos.
- 17:03Speaker 2: La mujer llegó de noche, traída por su familia, que
- 17:06Speaker 2: consistía en tres hombres y dos mujeres, todos con rostros
- 17:10Speaker 2: inexpresivos y comportamientos que, aunque no agresivos, resultaban inquietantes. La paciente,
- 17:17Speaker 2: una mujer de unos 40 años, se veía extremadamente pálida y delgada,
- 17:21Speaker 2: con los ojos hundidos y un aire de fragilidad que
- 17:24Speaker 2: daba la impresión de que ya había pasado demasiado tiempo
- 17:27Speaker 2: luchando con su enfermedad. Según la hoja de admisión, padecía
- 17:31Speaker 2: un cuadro complicado de insuficiencia hepática, pero algo en sus
- 17:35Speaker 2: síntomas no encajaba del todo. Desde el principio, su caso
- 17:39Speaker 2: fue extraño. Su familia, que no se separaba de ella
- 17:43Speaker 2: ni un solo momento, insistió en que no querían que
- 17:46Speaker 2: se realizara ningún procedimiento invasivo. Rechazaron transfusiones y cirugías, algo
- 17:52Speaker 2: casi incomprensible para un caso tan grave. Solo pedían que
- 17:56Speaker 2: la estabilizáramos y que la dejáramos descansar. Por supuesto, como médicos,
- 18:02Speaker 2: hicimos lo que pudimos dentro de los límites que ellos imponían,
- 18:06Speaker 2: aunque su condición empeoraba rápidamente. Lo que realmente me llamó
- 18:10Speaker 2: la atención fue la forma en que actuaba su familia.
- 18:14Speaker 2: Cada noche, cuando la sala de hospitalización quedaba en silencio,
- 18:17Speaker 2: se reunían alrededor de su cama y comenzaban a rezar.
- 18:21Speaker 2: No eran rezos comunes. Sus voces eran bajas, rítmicas, casi hipnotizantes,
- 18:27Speaker 2: y parecían repetir palabras que no lograba entender. Nunca encendían
- 18:33Speaker 2: las luces, y las sombras de sus cuerpos formaban figuras
- 18:36Speaker 2: deformes en las paredes por la iluminación tenue de las
- 18:39Speaker 2: lámparas del pasillo. Me quedaba mirándolos desde la estación de enfermería,
- 18:44Speaker 2: intentando descifrar qué era lo que estaban haciendo exactamente, pero
- 18:47Speaker 2: había algo en esa escena que me hacía querer mantenerme
- 18:50Speaker 2: a distancia. Una noche, mientras pasaba por su habitación, uno
- 18:55Speaker 2: de los hombres del grupo salió y se acercó a mí.
- 18:58Speaker 2: Sin decir nada, extendió su mano, ofreciéndome una pequeña figura
- 19:03Speaker 2: de madera tallada, de unos 15 centímetros de alto. Era un
- 19:07Speaker 2: objeto rudimentario, con una forma humana grotesca, los brazos eran alargados,
- 19:12Speaker 2: la cabeza grande y sin rostro, y los pies parecían
- 19:15Speaker 2: fusionarse con una especie de pedestal. La madera estaba pulida,
- 19:20Speaker 2: como si alguien hubiera pasado horas lijándola, pero el diseño
- 19:23Speaker 2: en sí era inquietante. El hombre sólo dijo,« Esto protegerá
- 19:28Speaker 2: el lugar». Sin esperar respuesta, regresó al interior de la habitación,
- 19:33Speaker 2: cerrando la puerta tras de sí. Esa noche no pude
- 19:37Speaker 2: quitarme la figura de la cabeza. La coloqué en mi escritorio,
- 19:41Speaker 2: junto a los expedientes, y seguí trabajando. Pero mientras la
- 19:45Speaker 2: noche avanzaba, una serie de cosas empezaron a suceder que
- 19:49Speaker 2: me hicieron sentir que algo no estaba bien. En un principio,
- 19:53Speaker 2: fueron pequeñas cosas. Luces que parpadeaban en los pasillos, monitores
- 19:58Speaker 2: que emitían alarmas breves pero sin motivo aparente, y el
- 20:02Speaker 2: aire acondicionado que parecía funcionar de forma errática, dejando la
- 20:06Speaker 2: sala a ratos sofocante y a ratos helada. Sin embargo,
- 20:10Speaker 2: lo que realmente me inquietó ocurrió pasadas las 3 de la madrugada.
- 20:15Speaker 2: Mientras revisaba los expedientes en la estación de enfermería, vi
- 20:18Speaker 2: algo en el reflejo del vidrio que daba hacia el pasillo.
- 20:22Speaker 2: Eran sombras moviéndose, rápidas y desordenadas, como si varias personas
- 20:26Speaker 2: estuvieran corriendo de un lado a otro. Me levanté y
- 20:30Speaker 2: caminé hacia el pasillo, pero no había nadie allí. Lo
- 20:34Speaker 2: más perturbador fue el sonido que vino después. En el
- 20:38Speaker 2: silencio de la madrugada, escuché lo que parecían risas, breves
- 20:42Speaker 2: y distantes, pero no eran de niños, ni siquiera de
- 20:45Speaker 2: adultos comunes. Había algo extraño en ellas, algo que me
- 20:49Speaker 2: helaba la sangre. No parecían provenir de un lugar específico,
- 20:54Speaker 2: sino que flotaban en el aire, como si el sonido
- 20:57Speaker 2: no tuviera un origen claro. Regresé a la estación de
- 21:01Speaker 2: enfermería y noté que la figura de madera seguía sobre
- 21:03Speaker 2: el escritorio. Algo en su forma parecía diferente, como si
- 21:08Speaker 2: la madera hubiera cambiado de textura o como si las
- 21:10Speaker 2: líneas talladas hubieran ganado profundidad. Me sentí observado, como si
- 21:15Speaker 2: esa cosa estuviera viva de alguna manera. Al día siguiente,
- 21:20Speaker 2: al terminar mi turno, fui a revisar la habitación de
- 21:23Speaker 2: la paciente para actualizar su expediente. Lo que encontré me
- 21:27Speaker 2: dejó perplejo. La cama estaba perfectamente hecha, como si nadie
- 21:31Speaker 2: hubiera dormido ahí, y la habitación estaba vacía. No había
- 21:36Speaker 2: señales de la paciente ni de su familia. Pregunté a
- 21:40Speaker 2: las enfermeras del siguiente turno, pero ninguna sabía qué había pasado.
- 21:45Speaker 2: El sistema no mostraba registro de un alta y ningún
- 21:48Speaker 2: médico había autorizado su traslado. Era como si nunca hubieran
- 21:52Speaker 2: estado ahí. Horas después, el jefe de la sala pidió
- 21:56Speaker 2: que revisáramos las cámaras de seguridad para entender qué había ocurrido.
- 22:01Speaker 2: Lo que vimos fue desconcertante. A las 4 y 17 de la mañana,
- 22:06Speaker 2: la familia salió de la habitación caminando en fila, uno
- 22:09Speaker 2: tras otro, con pasos lentos y sincronizados. La paciente estaba
- 22:14Speaker 2: con ellos, pero no caminaba, parecía flotar, con los pies
- 22:18Speaker 2: suspendidos a unos centímetros del suelo, mientras los demás la
- 22:21Speaker 2: llevaban como si no pesara nada. Las cámaras mostraron cómo
- 22:25Speaker 2: avanzaron por los pasillos hasta llegar a una de las
- 22:28Speaker 2: salidas laterales, pero nunca los vimos cruzar las puertas. Simplemente
- 22:33Speaker 2: desaparecieron del cuadro. Nadie pudo darme una explicación lógica. No
- 22:39Speaker 2: se reportó ningún escape, ni nadie vio a esa familia
- 22:42Speaker 2: salir del hospital. Después de ese incidente, la figura de
- 22:46Speaker 2: madera seguía en mi escritorio, como un recordatorio inquietante de
- 22:50Speaker 2: lo que había pasado. Pensé en deshacerme de ella muchas veces,
- 22:55Speaker 2: pero algo me lo impedía, como si al hacerlo pudiera
- 22:58Speaker 2: desencadenar algo peor. Con el tiempo, comenzaron a circular rumores
- 23:03Speaker 2: entre el personal. Algunos decían que la figura de madera
- 23:06Speaker 2: estaba maldita, que los rezos de la familia eran parte
- 23:10Speaker 2: de algún ritual para mantener a la paciente con vida,
- 23:12Speaker 2: y que, al morir, algo más había salido con ellos.
- 23:17Speaker 2: Otros aseguraban haber escuchado las mismas risas y visto las
- 23:20Speaker 2: mismas sombras en las noches siguientes, especialmente cerca de la
- 23:24Speaker 2: habitación donde estuvo la paciente. Yo aún tengo esa figura.
- 23:29Speaker 2: No sé por qué no la he tirado, pero cada
- 23:31Speaker 2: vez que la miro, siento que guarda algo que no
- 23:34Speaker 2: debería estar aquí. Algo que me sigue recordando que, en
- 23:38Speaker 2: el mundo de la medicina, no todas las cosas pueden
- 23:41Speaker 2: ser diagnosticadas ni curadas. Y que, a veces, lo desconocido
- 23:46Speaker 2: no se queda fuera de las puertas del hospital. El
- 23:57Speaker 2: médico del tercer turno. Hay cosas que los hospitales no
- 24:02Speaker 2: te enseñan en los libros ni en las prácticas. Como médico,
- 24:06Speaker 2: te preparas para enfrentarte a emergencias, diagnósticos complejos y decisiones
- 24:11Speaker 2: que pueden cambiar vidas. Pero nunca te enseñan qué hacer
- 24:14Speaker 2: cuando te encuentras con algo que no puedes explicar, algo
- 24:18Speaker 2: que desafía todo lo que crees saber. Lo aprendí de
- 24:21Speaker 2: la peor manera durante mi internado en la Ciudad de México,
- 24:24Speaker 2: en el Hospital General. Lo que viví en ese lugar
- 24:28Speaker 2: me sigue persiguiendo hasta el día de hoy. Era 1998, un
- 24:32Speaker 2: año lleno de incertidumbre para mí. Estaba a mitad de
- 24:37Speaker 2: mi internado, trabajando en la sala de traumatología, un lugar
- 24:41Speaker 2: donde las madrugadas eran tan caóticas como silenciosas. En ese hospital,
- 24:46Speaker 2: el tercer turno era conocido por ser el más pesado.
- 24:50Speaker 2: Accidentes de tránsito, heridos de bala, caídas, siempre había algo
- 24:54Speaker 2: que atender. pero también era un horario que tenía su
- 24:58Speaker 2: propia reputación entre los internos circulaban historias sobre el del
- 25:03Speaker 2: tercer turno nadie sabía su nombre pero muchos aseguraban haberlo
- 25:08Speaker 2: visto un médico de aspecto cansado con una bata gastada
- 25:12Speaker 2: que aparecía a medianoche para dar indicaciones revisar pacientes o
- 25:16Speaker 2: señalar errores en los expedientes Lo describían con una precisión inquietante,
- 25:22Speaker 2: cabello canoso, rostro pálido y unas ojeras tan profundas que
- 25:25Speaker 2: parecían hundirse en su piel. Yo nunca le di importancia
- 25:29Speaker 2: a esas historias. Pensé que eran inventos de compañeros aburridos
- 25:34Speaker 2: o supersticiosos. Después de todo, los hospitales están llenos de
- 25:39Speaker 2: rumores y anécdotas exageradas. Pero una noche, todo cambió. Era
- 25:45Speaker 2: un martes de octubre, cerca de la medianoche. Estábamos saturados,
- 25:50Speaker 2: habían llegado varios pacientes graves tras un accidente en la carretera.
- 25:54Speaker 2: Yo estaba revisando los expedientes en la pequeña estación de
- 25:57Speaker 2: trabajo que teníamos en el pasillo de traumatología. El cansancio
- 26:02Speaker 2: ya me pasaba factura. La luz fluorescente parpadeaba de manera
- 26:06Speaker 2: irregular y el único sonido era el de los monitores
- 26:09Speaker 2: cardíacos en las habitaciones cercanas. Entonces lo vi. Un hombre
- 26:15Speaker 2: se detuvo en el extremo del pasillo, cerca de la
- 26:18Speaker 2: puerta de una de las salas. Llevaba puesta una bata
- 26:21Speaker 2: blanca que parecía haber pasado demasiadas horas en un hospital.
- 26:26Speaker 2: No lo reconocí, lo cual me pareció extraño porque, en
- 26:29Speaker 2: ese momento, conocía a casi todo el personal que trabajaba
- 26:33Speaker 2: de noche. Me sorprendió que no hubiera escuchado sus pasos
- 26:36Speaker 2: ni el sonido de la puerta al abrirse. Estaba simplemente ahí,
- 26:41Speaker 2: de pie, mirando hacia una de las habitaciones. Sentí algo inexplicable,
- 26:46Speaker 2: una presión en el pecho que no podía atribuir al cansancio.
- 26:50Speaker 2: Había algo en su presencia que no cuadraba. Me levanté
- 26:54Speaker 2: de mi asiento y caminé hacia él, con la intención
- 26:57Speaker 2: de preguntarle si necesitaba ayuda. Pero antes de que pudiera
- 27:01Speaker 2: decir algo, giró la cabeza y me miró directamente. Su
- 27:05Speaker 2: rostro era exactamente como lo habían descrito mis compañeros, pálido, demacrado,
- 27:11Speaker 2: con unas ojeras que parecían dibujar surcos en su piel.
- 27:15Speaker 2: No dijo nada al principio, solo levantó una mano y
- 27:18Speaker 2: señaló hacia la habitación que tenía frente a él. Luego habló,
- 27:22Speaker 2: con una voz baja y firme que parecía cortar el aire,
- 27:25Speaker 2: a ese paciente le falta un análisis. Fue lo único
- 27:29Speaker 2: que dijo antes de dar media vuelta y caminar hacia
- 27:32Speaker 2: el final del pasillo. Me quedé inmóvil por unos segundos,
- 27:36Speaker 2: tratando de procesar lo que acababa de pasar. Cuando reaccioné,
- 27:40Speaker 2: corrí hacia el final del pasillo, pero no había nadie.
- 27:44Speaker 2: La puerta estaba cerrada, y las cámaras de seguridad, al
- 27:47Speaker 2: revisarlas más tarde, no mostraron ninguna actividad inusual. Fue como
- 27:52Speaker 2: si nunca hubiera estado allí. Decidí hacer lo que me
- 27:56Speaker 2: había dicho, más por curiosidad que por otra cosa. Revisé
- 28:00Speaker 2: el expediente del paciente que él había señalado. Era un
- 28:04Speaker 2: hombre de unos 40 años que había ingresado tras un accidente automovilístico.
- 28:10Speaker 2: Los análisis iniciales parecían estar en orden, pero al revisarlos
- 28:13Speaker 2: con más detalle, me di cuenta de que faltaba un
- 28:16Speaker 2: estudio clave, una tomografía que podría revelar posibles lesiones internas.
- 28:22Speaker 2: Notifiqué al médico a cargo, y el paciente fue llevado
- 28:25Speaker 2: de inmediato al área de imaginología. Para nuestra sorpresa, la
- 28:29Speaker 2: tomografía mostró una hemorragia interna que no habíamos detectado antes.
- 28:34Speaker 2: Si no se hubiera intervenido a tiempo, probablemente habría muerto
- 28:38Speaker 2: esa misma noche. Esa experiencia me dejó inquieto, pero aún
- 28:42Speaker 2: intentaba convencerme de que era una coincidencia. Tal vez era
- 28:47Speaker 2: algún médico experimentado que había notado el error y desapareció
- 28:50Speaker 2: antes de que pudiera hablar con él. Pero mientras más
- 28:54Speaker 2: intentaba racionalizarlo, más preguntas surgían.¿ Por qué nadie más lo vio?¿
- 29:00Speaker 2: Cómo sabía exactamente lo que faltaba en el expediente? Los
- 29:04Speaker 2: días siguientes traté de olvidar el incidente, pero las historias
- 29:07Speaker 2: sobre el del tercer turno seguían resonando en mi mente.
- 29:11Speaker 2: Decidí preguntar a algunos colegas sobre él. La mayoría me
- 29:15Speaker 2: dieron respuestas vagas, pero un enfermero veterano me contó algo
- 29:19Speaker 2: que me hizo replantear todo. Según él, el hombre que
- 29:23Speaker 2: todos describían había sido un médico llamado Dr. Morales, un
- 29:27Speaker 2: cirujano que trabajó en ese mismo hospital décadas atrás. Era
- 29:31Speaker 2: conocido por su dedicación al trabajo, a tal punto que
- 29:34Speaker 2: pasaba noches enteras sin dormir, cubriendo turnos que no le correspondían.
- 29:39Speaker 2: Pero esa devoción le costó caro. Una madrugada, después de
- 29:44Speaker 2: operar durante más de 20 horas seguidas, sufrió un infarto fulminante
- 29:48Speaker 2: en la sala de traumatología. Murió en el acto, con
- 29:52Speaker 2: la bata puesta y los guantes aún manchados de sangre.
- 29:56Speaker 2: Después de escuchar esa historia, todo empezó a tener sentido.
- 30:00Speaker 2: Las descripciones, la manera en que aparecía y desaparecía sin
- 30:04Speaker 2: dejar rastro, su obsesión por corregir errores médicos. Era como
- 30:08Speaker 2: si el Dr. Morales nunca hubiera dejado el hospital, como
- 30:12Speaker 2: si estuviera atrapado en un bucle interminable, intentando salvar a
- 30:15Speaker 2: los pacientes que no pudo en vida. A pesar de
- 30:19Speaker 2: lo inquietante de esa idea, intenté seguir con mi trabajo.
- 30:23Speaker 2: Pero las cosas no terminaron ahí. Varias noches después, mientras
- 30:28Speaker 2: revisaba unos expedientes en la misma estación de trabajo, mi
- 30:31Speaker 2: vista se desvió hacia el final del pasillo. Ahí estaba
- 30:35Speaker 2: él de nuevo, de pie, inmóvil, mirando en dirección a
- 30:38Speaker 2: una de las habitaciones. Esta vez no esperé a que hablara.
- 30:43Speaker 2: Me levanté rápidamente y caminé hacia él, pero antes de
- 30:46Speaker 2: que pudiera alcanzarlo, giró la esquina y desapareció. Revisé la
- 30:51Speaker 2: habitación que estaba observando. Era de un hombre mayor que
- 30:55Speaker 2: había ingresado por una fractura en la cadera. Al revisar
- 30:59Speaker 2: sus signos vitales, noté algo alarmante, su presión arterial estaba
- 31:03Speaker 2: peligrosamente baja. Notifiqué al equipo y el paciente fue estabilizado
- 31:08Speaker 2: a tiempo. Pero la pregunta seguía ahí,¿ cómo lo sabía él?
- 31:14Speaker 2: Esa fue la última vez que lo vi. Después de
- 31:17Speaker 2: terminar mi internado, dejé el hospital y no volví a
- 31:20Speaker 2: trabajar allí. Sin embargo, las historias sobre el del tercer
- 31:24Speaker 2: turno continúan. Algunos dicen que aún aparece en las madrugadas,
- 31:28Speaker 2: ayudando a los médicos a salvar vidas de formas que
- 31:31Speaker 2: nadie puede explicar. Otros creen que es solo una leyenda,
- 31:36Speaker 2: una historia que se cuenta para darle sentido a los
- 31:38Speaker 2: errores humanos y a las coincidencias médicas. Yo sé lo
- 31:42Speaker 2: que vi. Y aunque aún no puedo explicarlo, hay una
- 31:46Speaker 2: parte de mí que encuentra consuelo en la idea de que,
- 31:49Speaker 2: incluso en la muerte, el Dr. Morales sigue cuidando de
- 31:52Speaker 2: sus pacientes. El cuarto 306 Cuando trabajas en un hospital, te
- 32:06Speaker 2: acostumbras a la presencia constante de la muerte. Ves pacientes
- 32:10Speaker 2: entrar con la esperanza de salir curados y otros que
- 32:13Speaker 2: simplemente no lo logran. Pero hay muertes que se sienten diferentes,
- 32:17Speaker 2: que parecen dejar algo detrás, algo que no puedes entender
- 32:21Speaker 2: ni explicar, pero que sabes que está ahí. Este es
- 32:25Speaker 2: el caso del cuarto 306. Un lugar que nadie menciona abiertamente,
- 32:31Speaker 2: pero que todos evitan como si algo en su interior
- 32:33Speaker 2: pudiera tragarte entero. Mi nombre es Martín, soy médico residente
- 32:38Speaker 2: en un hospital de Mérida, uno de esos lugares donde
- 32:41Speaker 2: las historias parecen mezclarse con las paredes mismas. Desde que llegué,
- 32:46Speaker 2: escuché rumores sobre el 306. Era uno de esos cuartos que,
- 32:51Speaker 2: a pesar de estar en un hospital siempre saturado, permanecía
- 32:54Speaker 2: vacío la mayor parte del tiempo. Si alguna vez se usaba,
- 32:59Speaker 2: solo era por necesidad extrema, como si solo lo abrieran
- 33:02Speaker 2: cuando no había más opciones. Al principio, pensé que era
- 33:07Speaker 2: una cuestión de logística o mantenimiento. Pero las explicaciones nunca
- 33:11Speaker 2: eran claras. Algunos decían que el cuarto tenía problemas con
- 33:16Speaker 2: la ventilación, que el aire acondicionado no funcionaba bien o
- 33:19Speaker 2: que era más pequeño que los demás. Pero había algo
- 33:23Speaker 2: en las miradas de los compañeros cuando hablaban del 306 que
- 33:26Speaker 2: me decía que no todo era tan sencillo. Lo que
- 33:30Speaker 2: realmente me hizo prestar atención a las historias fue lo
- 33:32Speaker 2: que ocurrió hace unos meses. Era una noche de turno,
- 33:36Speaker 2: una de esas en las que la sala de urgencias
- 33:39Speaker 2: estaba tan llena que no había donde más meter a
- 33:41Speaker 2: los pacientes. Había llegado un hombre mayor, con problemas respiratorios graves.
- 33:48Speaker 2: No había espacio en ningún otro lado, así que, a regañadientes,
- 33:52Speaker 2: decidieron ingresarlo en el 306. Nadie dijo nada en voz alta,
- 33:57Speaker 2: pero se notaba la incomodidad en el ambiente. Uno de
- 34:01Speaker 2: los enfermeros más veteranos, Manuel, incluso murmuró algo sobre que
- 34:05Speaker 2: esperaba no arrepentirse. Esa noche fue un caos. Entre los
- 34:11Speaker 2: pacientes en urgencias, los que requerían traslado y los que
- 34:14Speaker 2: necesitaban atención inmediata, apenas tuve tiempo de pensar en el 306.
- 34:20Speaker 2: Alrededor de las 4.30 de la mañana, finalmente tuve un momento
- 34:24Speaker 2: libre y decidí dar una vuelta por los cuartos. Cuando
- 34:28Speaker 2: llegué al 306, algo me hizo detenerme frente a la puerta.
- 34:33Speaker 2: No había razón para sentirme nervioso, pero algo en mí
- 34:36Speaker 2: se resistía a entrar. Finalmente, me obligué a girar la perilla.
- 34:41Speaker 2: La habitación estaba en completa calma. El paciente estaba acostado,
- 34:46Speaker 2: conectado al oxígeno, aparentemente dormido. Revisé sus signos vitales en
- 34:51Speaker 2: el monitor, que parecían estables, aunque algo en el ambiente
- 34:55Speaker 2: me resultaba pesado, como si el aire fuera más denso
- 34:58Speaker 2: ahí dentro. Apagué las luces y cerré la puerta, intentando
- 35:03Speaker 2: no pensar demasiado en ello. A la mañana siguiente, lo
- 35:07Speaker 2: encontraron muerto. La noticia corrió rápido por el hospital, no
- 35:12Speaker 2: por el hecho de que hubiera fallecido, sino por cómo
- 35:14Speaker 2: lo encontraron. Los enfermeros que entraron primero dijeron que su
- 35:19Speaker 2: rostro estaba congelado en una expresión de puro terror, como
- 35:22Speaker 2: si hubiera visto algo que su mente no podía procesar.
- 35:26Speaker 2: Su cuerpo estaba rígido, las manos apretadas con tanta fuerza
- 35:29Speaker 2: que sus uñas se habían incrustado en las palmas. La
- 35:33Speaker 2: causa de muerte fue catalogada como un paro respiratorio, pero
- 35:36Speaker 2: las condiciones en las que lo encontraron dejaron a todos intranquilos.
- 35:41Speaker 2: Después de ese incidente, el 306 volvió a quedar vacío. Nadie
- 35:46Speaker 2: quería trabajar ahí, y mucho menos ingresar pacientes. Yo no
- 35:51Speaker 2: creía en nada sobrenatural, pero las cosas empezaron a cambiar
- 35:55Speaker 2: para mí cuando comencé a investigar más sobre ese cuarto.
- 35:59Speaker 2: Había un archivo que circulaba entre los empleados más antiguos,
- 36:02Speaker 2: una especie de leyenda que se contaba en susurros cuando
- 36:05Speaker 2: no había supervisores cerca. Según esa historia, muchos años atrás,
- 36:10Speaker 2: una mujer había muerto en el 306. La paciente, llamada Teresa López,
- 36:16Speaker 2: había llegado al hospital con un caso grave de peritonitis.
- 36:20Speaker 2: Las cosas se complicaron y debido a un error en
- 36:23Speaker 2: el diagnóstico inicial, no fue llevada a cirugía a tiempo.
- 36:27Speaker 2: Murió en la madrugada, después de pasar horas gritando de dolor,
- 36:31Speaker 2: pidiendo ayuda que nunca llegó. Lo que hacía que esta
- 36:35Speaker 2: historia fuera diferente a otras tragedias hospitalarias era lo que
- 36:38Speaker 2: Teresa supuestamente había dicho antes de morir. Según los pocos
- 36:43Speaker 2: testigos que estuvieron presentes, maldijo a los médicos, a las enfermeras,
- 36:47Speaker 2: al hospital entero. Juró que nadie más encontraría paz en
- 36:52Speaker 2: ese cuarto, que su dolor sería una marca imborrable en
- 36:55Speaker 2: esas paredes. Era fácil descartar esto como un simple rumor,
- 36:59Speaker 2: pero mientras más investigaba, más coincidencias encontraba. En los últimos años,
- 37:05Speaker 2: cada paciente ingresado al 306 había muerto, a menudo de manera inesperada.
- 37:11Speaker 2: Las causas de muerte variaban, pero todas tenían algo en común,
- 37:15Speaker 2: los cuerpos eran encontrados con expresiones de terror. Unos días
- 37:19Speaker 2: después de la muerte del hombre mayor, algo extraño ocurrió
- 37:23Speaker 2: durante mi guardia. Estaba en la estación de enfermería, revisando expedientes,
- 37:28Speaker 2: cuando noté que una de las luces del panel de
- 37:30Speaker 2: habitaciones comenzó a parpadear. Era la del 306. El cuarto estaba
- 37:36Speaker 2: vacío desde el incidente, así que asumí que era un
- 37:39Speaker 2: fallo eléctrico. Aún así, decidí subir a revisar. Cuando llegué,
- 37:45Speaker 2: la puerta estaba cerrada. Giré la perilla y entré. La
- 37:50Speaker 2: habitación estaba completamente oscura. El aire era más frío de
- 37:54Speaker 2: lo habitual, como si el aire acondicionado estuviera al máximo,
- 37:58Speaker 2: aunque el sistema del hospital apenas funcionaba en otras áreas.
- 38:02Speaker 2: Revisé el monitor de signos vitales, que estaba apagado, pero
- 38:06Speaker 2: el parpadeo de la luz indicadora seguía activo. Mientras estaba ahí,
- 38:11Speaker 2: comencé a sentir algo que nunca había experimentado antes. Era
- 38:16Speaker 2: como si la habitación me observara, como si yo fuera
- 38:19Speaker 2: el intruso. Después de esa noche, mi perspectiva cambió. Ya
- 38:24Speaker 2: no podía ignorar las historias. Comencé a notar detalles que
- 38:28Speaker 2: antes no me parecían importantes, el personal de limpieza evitaba
- 38:32Speaker 2: entrar al 306, las enfermeras lo pasaban de largo sin siquiera mirar,
- 38:37Speaker 2: y cada vez que alguien mencionaba ese número, las conversaciones
- 38:41Speaker 2: se volvían tensas. Pero lo que más me perturbó ocurrió
- 38:45Speaker 2: unas semanas después. Había terminado mi turno y estaba a
- 38:49Speaker 2: punto de salir del hospital cuando vi algo que todavía
- 38:52Speaker 2: no puedo borrar de mi mente. Pasé frente al pasillo
- 38:55Speaker 2: donde se encontraba el 306 y, por puro instinto, giré la
- 38:59Speaker 2: cabeza hacia la puerta. Estaba entreabierta, aunque sabía que debería
- 39:04Speaker 2: estar cerrada con llave. Fue entonces cuando noté una sombra
- 39:08Speaker 2: alargada que parecía moverse dentro del cuarto. No podía ser
- 39:12Speaker 2: mi reflejo ni el de nadie más, porque no había
- 39:15Speaker 2: ninguna luz que proyectara sombras de esa manera. Me quedé congelado,
- 39:20Speaker 2: mirando fijamente hacia la abertura de la puerta, esperando algún
- 39:24Speaker 2: movimiento más claro. Pero nada ocurrió. Finalmente, reuní el valor
- 39:29Speaker 2: para caminar hacia la puerta y cerrarla por completo. Esa
- 39:33Speaker 2: fue la última vez que me acerqué al 306. Desde entonces,
- 39:38Speaker 2: evito ese pasillo tanto como puedo. Otros empleados nuevos han
- 39:43Speaker 2: tomado mi lugar en las guardias nocturnas y aunque nadie
- 39:46Speaker 2: dice nada directamente, todos sabemos que algo no está bien
- 39:49Speaker 2: con ese cuarto. El 306 sigue ahí, vacío, pero no tranquilo.
- 39:55Speaker 2: Es como si algo en él estuviera esperando. Y aunque
- 39:59Speaker 2: no puedo explicarlo, sé que lo que sea que habita
- 40:02Speaker 2: en ese cuarto no quiere que lo olvidemos. La mujer
- 40:13Speaker 2: de la bata roja. Trabajar de noche en un hospital
- 40:17Speaker 2: siempre tiene algo extraño, como si el edificio mismo cambiara
- 40:20Speaker 2: de personalidad. Hay algo en la quietud, en el sonido
- 40:24Speaker 2: de los monitores y en la penumbra de los pasillos
- 40:26Speaker 2: que te hace sentir que el tiempo fluye de una
- 40:29Speaker 2: manera distinta. Durante el día, todo parece racional, el bullicio
- 40:34Speaker 2: de pacientes, médicos y enfermeras llena cada rincón. Pero en
- 40:39Speaker 2: la noche, especialmente en Oaxaca, donde los hospitales suelen tener
- 40:43Speaker 2: una historia tan vieja como la ciudad misma, es como
- 40:46Speaker 2: si algo más despertara. Algo que no pertenece al presente.
- 40:51Speaker 2: Mi nombre es Rafael, soy enfermero y llevo más de 10
- 40:54Speaker 2: años trabajando en este hospital. Pensé que ya había visto todo.
- 41:00Speaker 2: Accidentes terribles, muertes repentinas, casos que desafían la medicina, pero
- 41:05Speaker 2: nada me había preparado para lo que ocurrió hace un
- 41:07Speaker 2: par de meses, durante una de mis guardias nocturnas. No
- 41:11Speaker 2: he vuelto a ser el mismo desde entonces. Era un viernes.
- 41:16Speaker 2: Recuerdo que la noche estaba particularmente tranquila, lo cual, en retrospectiva,
- 41:21Speaker 2: siempre es una señal de que algo fuera de lo
- 41:23Speaker 2: común está por suceder. Los viernes suelen ser un caos,
- 41:28Speaker 2: pacientes intoxicados, accidentes de tránsito y emergencias que no paran
- 41:32Speaker 2: de llegar. Pero esa noche había una calma incómoda en
- 41:36Speaker 2: el aire. Apenas teníamos tres pacientes en urgencias, todos estables,
- 41:41Speaker 2: y los pasillos estaban vacíos, salvo por una o dos
- 41:44Speaker 2: enfermeras caminando de un lado a otro. Todo empezó alrededor
- 41:49Speaker 2: de las dos de la mañana. Estaba revisando unas fichas
- 41:52Speaker 2: médicas en la estación de enfermería cuando escuché un ruido
- 41:56Speaker 2: fuerte que provenía del baño de mujeres como si alguien
- 41:59Speaker 2: hubiera cerrado la puerta de golpe. Era extraño porque hasta
- 42:03Speaker 2: donde yo sabía nadie estaba por ahí en ese momento.
- 42:07Speaker 2: Decidí ignorarlo. No sería la primera vez que una corriente
- 42:11Speaker 2: de aire hacía algo parecido o al menos eso quise creer.
- 42:16Speaker 2: Unos minutos después, una de las pacientes ingresadas salió corriendo
- 42:20Speaker 2: de su habitación. Era una mujer joven, de unos 30 años,
- 42:24Speaker 2: que había sido hospitalizada por una fuerte infección respiratoria. Su
- 42:29Speaker 2: rostro estaba pálido, y aunque no dijo nada, su expresión
- 42:33Speaker 2: hablaba por sí sola, estaba aterrada. Se dirigió directamente al baño,
- 42:38Speaker 2: casi tropezándose en el camino. Me levanté para seguirla, pensando
- 42:43Speaker 2: que tal vez había tenido una crisis de ansiedad o
- 42:45Speaker 2: algo similar. Cuando llegué al baño, la encontré de pie
- 42:50Speaker 2: frente al espejo, mirando fijamente su propio reflejo. Sus manos
- 42:54Speaker 2: temblaban y parecía no poder articular palabra. Fue entonces cuando
- 42:59Speaker 2: noté que sus ojos estaban hinchados de llorar. Intenté calmarla,
- 43:04Speaker 2: aunque en el fondo algo me decía que no era
- 43:06Speaker 2: simplemente un ataque de nervios. Finalmente, después de unos segundos eternos,
- 43:12Speaker 2: señaló hacia el pasillo y salió corriendo de nuevo hacia
- 43:15Speaker 2: su habitación, cerrando la puerta con fuerza tras de sí.
- 43:19Speaker 2: Al regresar al pasillo, miré hacia donde ella había señalado.
- 43:24Speaker 2: Todo parecía normal al principio, pero entonces lo noté. En
- 43:28Speaker 2: el suelo había algo que no debería estar ahí, una
- 43:31Speaker 2: pequeña mancha de color rojo, como si alguien hubiera caminado
- 43:35Speaker 2: con los zapatos empapados en algún líquido. La mancha seguía
- 43:39Speaker 2: un patrón irregular que terminaba justo frente a la puerta
- 43:42Speaker 2: del baño. No había pacientes con heridas abiertas esa noche
- 43:46Speaker 2: y las habitaciones estaban lo suficientemente lejos como para descartar
- 43:50Speaker 2: que alguien hubiera dejado ese rastro. Mi primer impulso fue
- 43:54Speaker 2: revisar las cámaras de seguridad. El hospital cuenta con un
- 43:58Speaker 2: sistema de cámaras instalado en varios puntos estratégicos, incluyendo los
- 44:03Speaker 2: pasillos principales y las entradas. Me dirigí al cuarto de monitoreo,
- 44:08Speaker 2: donde uno de los vigilantes, un hombre llamado Luis, estaba
- 44:11Speaker 2: de turno. Le pedí que revisara las grabaciones de los
- 44:15Speaker 2: últimos minutos en el pasillo frente al baño. Luis, acostumbrado
- 44:20Speaker 2: a las solicitudes absurdas del personal de noche, lo hizo
- 44:23Speaker 2: sin preguntar. Ahí fue cuando lo vimos. En la pantalla,
- 44:28Speaker 2: el pasillo aparecía vacío durante varios segundos. De repente, una
- 44:33Speaker 2: figura apareció caminando lentamente, vestida con una bata de un
- 44:37Speaker 2: rojo intenso. Su andar era extraño, casi como si flotara,
- 44:42Speaker 2: y aunque la cámara captaba claramente su presencia, no había
- 44:45Speaker 2: detalles en su rostro. Era como una silueta humana difusa,
- 44:50Speaker 2: sin identidad, que se deslizaba por el pasillo hasta detenerse
- 44:53Speaker 2: justo frente al baño. Luego, desapareció. No salió de cuadro,
- 44:59Speaker 2: no se desvaneció poco a poco, simplemente dejó de estar ahí.
- 45:04Speaker 2: Luis y yo nos quedamos en silencio. Fue un silencio pesado,
- 45:08Speaker 2: uno que no necesitaba palabras. Ambos sabíamos que lo que
- 45:12Speaker 2: habíamos visto no tenía explicación. El pasillo donde apareció estaba vacío,
- 45:17Speaker 2: lo había recorrido minutos antes y no había nadie. Luis
- 45:22Speaker 2: intentó bromear sobre fallos en la cámara, pero incluso él
- 45:25Speaker 2: parecía incapaz de creérselo. Volví a la estación de enfermería,
- 45:29Speaker 2: tratando de enfocarme en cualquier otra cosa. Revisé los monitores
- 45:34Speaker 2: de los pacientes, las notas del turno anterior, cualquier cosa
- 45:37Speaker 2: que me mantuviera ocupado y que me permitiera no pensar
- 45:40Speaker 2: en lo que acababa de ver. Pero la imagen de
- 45:43Speaker 2: esa figura con la bata roja seguía grabada en mi mente.
- 45:47Speaker 2: Más tarde esa noche, mientras realizaba una última ronda, decidí
- 45:51Speaker 2: mencionar lo ocurrido a una compañera, Claudia, una enfermera veterana
- 45:56Speaker 2: que había trabajado en el hospital durante más de 20 años.
- 45:59Speaker 2: Al principio se mostró incrédula, pero cuando le hablé de
- 46:03Speaker 2: la bata roja, su expresión cambió. Fue como si de
- 46:07Speaker 2: repente todo tuviera sentido para ella, aunque para mí no
- 46:10Speaker 2: tenía ningún sentido en absoluto. Claudia me contó que, años atrás,
- 46:15Speaker 2: una doctora había trabajado en ese hospital. Su nombre era
- 46:19Speaker 2: Patricia Herrera, una cirujana dedicada y muy respetada. Una noche,
- 46:24Speaker 2: durante una cirugía de emergencia, alguien irrumpió en el hospital,
- 46:29Speaker 2: un hombre armado que intentaba robar equipo médico para venderlo.
- 46:33Speaker 2: Nadie sabe exactamente cómo sucedió, pero Patricia fue tomada como rehén.
- 46:38Speaker 2: En el enfrentamiento, el hombre perdió el control y la
- 46:41Speaker 2: apuñaló frente a varios testigos. La doctora murió desangrada en
- 46:46Speaker 2: ese mismo pasillo, mientras el atacante escapaba. Lo más escalofriante
- 46:51Speaker 2: es que, al momento de su muerte, Patricia llevaba puesta
- 46:54Speaker 2: una bata quirúrgica de color rojo, algo inusual pero que
- 46:58Speaker 2: solía usar como una especie de amuleto personal. Desde entonces,
- 47:03Speaker 2: se decía que su figura aparecía en el hospital, especialmente
- 47:06Speaker 2: en las noches tranquilas como aquella. Los relatos variaban, algunos
- 47:11Speaker 2: la veían caminando por los pasillos, otros escuchaban pasos en
- 47:15Speaker 2: las habitaciones vacías, pero siempre había un detalle constante, la
- 47:19Speaker 2: bata roja. Esa noche no pude dormir cuando llegué a casa.
- 47:24Speaker 2: Cerré los ojos, pero cada vez que lo hacía, veía
- 47:27Speaker 2: la figura de la cámara. Sentí que cada rincón de
- 47:30Speaker 2: mi mente estaba invadido por la idea de que ella
- 47:33Speaker 2: seguía ahí, atrapada en un lugar que ya no le pertenecía.
- 47:37Speaker 2: Desde entonces, las noches en el hospital no volvieron a
- 47:40Speaker 2: ser las mismas para mí. Cada vez que paso por
- 47:44Speaker 2: ese pasillo, miro de reojo, esperando no verla. Pero a
- 47:48Speaker 2: veces siento que ella está ahí, esperando ser notada, esperando
- 47:52Speaker 2: algo que tal vez nunca podrá obtener. No sé si
- 47:56Speaker 2: lo que vimos esa noche fue real o si nuestras
- 47:58Speaker 2: mentes estaban jugando con nosotros. Pero lo que sí sé
- 48:02Speaker 2: es que el hospital guarda historias que no siempre pueden
- 48:04Speaker 2: explicarse con ciencia o razón. Y algunas de esas historias,
- 48:09Speaker 2: como la de Patricia Herrera, parece no querer desaparecer. El
- 48:21Speaker 2: niño que nunca salió del hospital. Hay algo en los
- 48:25Speaker 2: hospitales que se siente diferente en la noche. Durante el día,
- 48:29Speaker 2: el bullicio de pacientes, familiares y personal médico llena cada rincón,
- 48:34Speaker 2: creando una atmósfera de vida y movimiento. Pero cuando cae
- 48:38Speaker 2: la noche, esos mismos pasillos se transforman en un lugar desolado,
- 48:42Speaker 2: casi opresivo, como si algo más tomara posesión del espacio vacío.
- 48:47Speaker 2: Para muchos, son solo supersticiones o producto del cansancio. Pero
- 48:52Speaker 2: yo sé que hay algo más. Lo viví en 2010, cuando
- 48:56Speaker 2: trabajaba en un hospital de Querétaro, y hasta el día
- 48:59Speaker 2: de hoy no he podido olvidarlo. Era un hospital pequeño,
- 49:03Speaker 2: especializado en pediatría, y yo era parte del equipo médico
- 49:07Speaker 2: de guardia. En aquel entonces, las noches eran particularmente tranquilas
- 49:12Speaker 2: porque el hospital no solía recibir emergencias graves y la
- 49:15Speaker 2: mayoría de los pacientes eran niños que ya estaban ingresados
- 49:19Speaker 2: para tratamientos programados. Recuerdo que esa noche en particular era
- 49:24Speaker 2: una de las más calmadas que había tenido en meses.
- 49:27Speaker 2: Solo teníamos a dos pacientes internados, ambos dormidos y en
- 49:31Speaker 2: condición estable. No había familiares ni ruido en los pasillos,
- 49:35Speaker 2: solo el zumbido constante del aire acondicionado y el tenue
- 49:39Speaker 2: parpadeo de las luces fluorescentes. Pasadas las 3 de la mañana,
- 49:43Speaker 2: estaba en la estación de enfermería revisando algunos expedientes cuando
- 49:47Speaker 2: lo escuché por primera vez, una risa. No era cualquier risa.
- 49:53Speaker 2: Era clara, infantil, y resonaba desde el área de pediatría.
- 49:57Speaker 2: Me detuve de inmediato, dejando a un lado lo que
- 50:00Speaker 2: estaba haciendo, y traté de encontrar alguna explicación lógica. Tal
- 50:05Speaker 2: vez uno de los pacientes se había despertado y estaba
- 50:08Speaker 2: jugando con algo. Sin embargo, cuando revisé los monitores desde
- 50:12Speaker 2: la estación, ambos niños estaban profundamente dormidos. Volví a escuchar
- 50:17Speaker 2: la risa, esta vez un poco más lejos, como si
- 50:20Speaker 2: se moviera por los pasillos. Me levanté y caminé hacia
- 50:24Speaker 2: el área de pediatría, siguiendo el sonido. Los pasillos estaban
- 50:29Speaker 2: vacíos y las puertas de las habitaciones permanecían cerradas. A
- 50:34Speaker 2: pesar de que no veía a nadie, las risas seguían,
- 50:37Speaker 2: ahora mezcladas con el sonido de pasos pequeños, como si
- 50:40Speaker 2: un niño estuviera corriendo descalzo por los pasillos. Mi primer
- 50:44Speaker 2: pensamiento fue que tal vez un paciente había salido de
- 50:47Speaker 2: su habitación sin que las enfermeras lo notaran, así que
- 50:50Speaker 2: revisé cada cuarto meticulosamente. Pero todo estaba en orden. Los
- 50:56Speaker 2: niños seguían dormidos, y las camas vacías permanecían perfectamente hechas.
- 51:02Speaker 2: Cuando regresé a la estación de enfermería, una de las enfermeras,
- 51:05Speaker 2: una mujer mayor llamada Beatriz, me observaba con una expresión extraña.
- 51:11Speaker 2: Sin que le dijera nada, me preguntó si había escuchado algo.
- 51:15Speaker 2: Le respondí que creía haber oído risas y pasos, pero
- 51:18Speaker 2: que no había encontrado a nadie. Ella solo asintió y,
- 51:22Speaker 2: después de un momento de silencio, mencionó algo que no esperaba.
- 51:27Speaker 2: Años atrás, me dijo, un niño de cinco años había
- 51:30Speaker 2: desaparecido en ese hospital. Según la historia, había ingresado con
- 51:35Speaker 2: fiebre alta y vómitos, acompañado por su madre. Mientras los
- 51:40Speaker 2: médicos lo atendían, la madre salió un momento para comprar
- 51:43Speaker 2: algo en la farmacia del hospital. Cuando regresó, su hijo
- 51:47Speaker 2: ya no estaba. Al principio pensaron que el niño había
- 51:51Speaker 2: salido detrás de ella, pero las cámaras no mostraban nada.
- 51:56Speaker 2: Buscaron por todo el hospital, revisando cada cuarto, cada pasillo,
- 52:00Speaker 2: incluso las áreas restringidas, pero el niño simplemente había desaparecido.
- 52:06Speaker 2: Nunca se supo qué pasó con él. La historia me
- 52:09Speaker 2: dejó intranquilo, pero intenté concentrarme en mi trabajo. Pensé que
- 52:13Speaker 2: tal vez las risas que había escuchado eran solo producto
- 52:16Speaker 2: de mi imaginación, una combinación del cansancio y las historias
- 52:20Speaker 2: que a menudo circulan en lugares como este. Pero en
- 52:23Speaker 2: las noches siguientes, las cosas solo se volvieron más extrañas.
- 52:28Speaker 2: Una madrugada, mientras hacía una ronda, encontré una de las
- 52:32Speaker 2: puertas de las habitaciones abiertas. Sabía que la había cerrado antes,
- 52:37Speaker 2: así que entré para asegurarme de que todo estaba en orden.
- 52:41Speaker 2: Dentro no había nadie, pero en la cama, perfectamente hecha,
- 52:45Speaker 2: encontré una pequeña huella de pie, como si un niño
- 52:48Speaker 2: hubiera subido descalzo. El resto de la habitación estaba intacto.
- 52:53Speaker 2: No había señales de que alguien hubiera entrado o salido
- 52:56Speaker 2: y las cámaras de seguridad no mostraron nada fuera de
- 52:59Speaker 2: lo común. Traté de olvidarlo, pero esa imagen, la de
- 53:03Speaker 2: la huella en la cama, quedó grabada en mi mente.
- 53:07Speaker 2: Las risas y los pasos continuaron durante las siguientes semanas.
- 53:10Speaker 2: A veces eran tan claras que me convencía de que
- 53:14Speaker 2: un niño estaba realmente corriendo por los pasillos, pero cada
- 53:17Speaker 2: vez que iba a buscar, no encontraba nada. Más de
- 53:21Speaker 2: una vez, los juguetes del área de juegos aparecían fuera
- 53:24Speaker 2: de su lugar, aunque nadie los había tocado. Una pelota
- 53:28Speaker 2: rodó sola por el pasillo una noche, deteniéndose justo frente
- 53:32Speaker 2: a mí. Aunque intentaba mantenerme escéptico, una sensación de incomodidad
- 53:37Speaker 2: comenzaba a instalarse en mí cada vez que trabajaba de noche.
- 53:41Speaker 2: Lo que terminó por convencerme de que había algo más
- 53:44Speaker 2: fue lo que ocurrió un mes después de escuchar las
- 53:46Speaker 2: risas por primera vez. Era una madrugada tranquila y estaba
- 53:51Speaker 2: solo en la estación de enfermería. Revisaba unos registros cuando
- 53:55Speaker 2: sentí una presencia a mi izquierda. Giré la cabeza y
- 53:59Speaker 2: vi algo que me hizo dudar de mi propia cordura.
- 54:02Speaker 2: En el reflejo del vidrio de la estación, vi a
- 54:05Speaker 2: un niño pequeño, parado en el pasillo detrás de mí.
- 54:09Speaker 2: Estaba descalzo, llevaba puesto un pijama blanco y su rostro
- 54:12Speaker 2: estaba parcialmente oculto por su cabello. Cuando me volteé para
- 54:17Speaker 2: mirarlo directamente, no había nadie. En los días posteriores, hablé
- 54:22Speaker 2: con algunos compañeros sobre lo que había visto. La mayoría
- 54:26Speaker 2: se limitó a escuchar, pero algunos, como Beatriz, compartieron experiencias similares.
- 54:32Speaker 2: Me dijeron que el niño a veces se manifestaba en
- 54:34Speaker 2: las madrugadas, especialmente cuando el hospital estaba más vacío. Decían
- 54:40Speaker 2: que buscaba a su madre, llamándola con risas o jugando
- 54:43Speaker 2: con los juguetes del área de pediatría. No hacía daño,
- 54:47Speaker 2: pero su presencia dejaba una sensación de pérdida que era
- 54:50Speaker 2: difícil de ignorar. Desde entonces, las noches en el hospital
- 54:55Speaker 2: nunca fueron las mismas para mí. Aunque intentaba mantener la calma,
- 54:59Speaker 2: siempre estaba alerta, esperando escuchar las risas o los pasos
- 55:03Speaker 2: en los pasillos. A veces, cuando cierro los ojos, puedo
- 55:07Speaker 2: ver su figura parada en el reflejo, mirándome desde la distancia.
- 55:11Speaker 2: Y aunque sé que es imposible ayudarlo, no puedo evitar
- 55:15Speaker 2: sentir que sigue atrapado, buscando algo que nunca encontrará. El
- 55:20Speaker 2: niño desaparecido se convirtió en una historia más del hospital,
- 55:23Speaker 2: un recuerdo que pocos se atreven a mencionar en voz alta.
- 55:27Speaker 2: Pero para mí, no es solo una historia. Es una
- 55:31Speaker 2: presencia que todavía siento, un recordatorio de que hay cosas
- 55:34Speaker 2: que no podemos entender, cosas que nunca deberían quedarse en
- 55:38Speaker 2: un lugar donde la vida y la muerte se cruzan
- 55:40Speaker 2: todos los días. El Vigilante del Sótano Cuando comencé mi
- 55:54Speaker 2: servicio social en 2009, creía que estaba preparado para enfrentar cualquier cosa.
- 56:00Speaker 2: Pensé que lo más difícil sería lidiar con la fatiga,
- 56:02Speaker 2: la presión de los turnos interminables y las constantes decisiones
- 56:06Speaker 2: críticas que se toman en un hospital. Pero nunca imaginé
- 56:10Speaker 2: que mi mayor desafío no tendría nada que ver con
- 56:13Speaker 2: la medicina, sino con algo que nunca pude explicar y
- 56:16Speaker 2: que todavía me persigue hasta el día de hoy. El
- 56:19Speaker 2: hospital donde trabajaba estaba en un pequeño municipio del Estado
- 56:23Speaker 2: de México. Era un edificio antiguo, construido en los años 70,
- 56:28Speaker 2: que había sido renovado muchas veces, pero aún conservaba esa
- 56:31Speaker 2: sensación opresiva de los lugares que llevan demasiado tiempo en uso.
- 56:36Speaker 2: Las paredes parecían haber absorbido años de dolor, angustia y muerte,
- 56:40Speaker 2: y a pesar de que el lugar estaba lleno de
- 56:42Speaker 2: vida durante el día, había algo en las noches que
- 56:45Speaker 2: lo hacía diferente. El aire se volvía más pesado, los
- 56:49Speaker 2: pasillos más oscuros y los sonidos comunes, como el zumbido
- 56:53Speaker 2: de los fluorescentes o el crujir del piso, parecían más intensos.
- 56:58Speaker 2: Era una tarde de octubre cuando todo comenzó. Mi jefe,
- 57:02Speaker 2: un médico experimentado que había trabajado ahí durante décadas, me
- 57:06Speaker 2: pidió que bajara al sótano a buscar un equipo médico
- 57:08Speaker 2: que necesitaban con urgencia en quirófano. El sótano no era
- 57:13Speaker 2: un lugar al que solíamos ir con frecuencia. Era un
- 57:16Speaker 2: espacio grande y desordenado, donde almacenaban materiales antiguos, muebles en
- 57:21Speaker 2: desuso y cajas llenas de documentos polvorientos. No había motivo
- 57:26Speaker 2: para bajar allí salvo que fuera absolutamente necesario. Tomé una linterna,
- 57:31Speaker 2: porque las luces del sótano eran infames por fallar constantemente,
- 57:35Speaker 2: y bajé por las escaleras de cemento que llevaban a
- 57:38Speaker 2: esa área olvidada del hospital. Mientras descendía, el aire parecía
- 57:43Speaker 2: volverse más frío. El sonido de mis pasos resonaba en
- 57:46Speaker 2: las paredes desnudas y con cada escalón sentía que la
- 57:50Speaker 2: oscuridad se volvía más densa. Cuando llegué al fondo de
- 57:53Speaker 2: las escaleras, encendí la linterna y enfoqué hacia el interior.
- 57:58Speaker 2: El sótano estaba tan caótico como siempre me habían contado,
- 58:02Speaker 2: estanterías llenas de cajas apiladas sin orden aparente, camillas oxidadas,
- 58:07Speaker 2: equipo médico que ya no servía y sombras que parecían
- 58:09Speaker 2: extenderse más allá de lo que la luz de mi
- 58:11Speaker 2: linterna podía alcanzar. Caminé entre los pasillos estrechos, tratando de
- 58:17Speaker 2: encontrar el equipo que me habían pedido, cuando lo vi.
- 58:21Speaker 2: Al principio, pensé que era alguien del personal, tal vez
- 58:24Speaker 2: un vigilante revisando el área. Era un hombre, de unos 50 años,
- 58:30Speaker 2: vestido con un uniforme de seguridad. Estaba parado al final
- 58:34Speaker 2: de uno de los pasillos, con los brazos cruzados y
- 58:36Speaker 2: una expresión tranquila. Su uniforme era diferente al de los
- 58:41Speaker 2: vigilantes actuales, parecía de otra época, con una chaqueta azul
- 58:45Speaker 2: oscuro y un distintivo que no reconocí. Me observaba con
- 58:49Speaker 2: una leve sonrisa, y aunque no hacía nada amenazante, su
- 58:53Speaker 2: presencia me puso incómoda. Sin decir nada, me acerqué un
- 58:57Speaker 2: poco más. Fue entonces cuando, con un tono grave pero sereno,
- 59:02Speaker 2: el hombre habló.« No deberías estar aquí sola», dijo. Fue
- 59:07Speaker 2: una advertencia, no una amenaza, y aunque sus palabras me incomodaron,
- 59:11Speaker 2: le agradecí en voz baja y me di la vuelta.
- 59:15Speaker 2: Caminé hacia la escalera sin mirar atrás, con la extraña
- 59:18Speaker 2: sensación de que algo no estaba bien. Cuando regresé al
- 59:22Speaker 2: quirófano con el equipo, mi compañera Clara, una enfermera que
- 59:26Speaker 2: llevaba años trabajando en el hospital, notó mi nerviosismo. Intenté
- 59:31Speaker 2: restarle importancia al encuentro en el sótano, pero cuando mencioné
- 59:34Speaker 2: al vigilante, su rostro cambió por completo. Parecía haber visto
- 59:39Speaker 2: un fantasma. Sin decir una palabra, se levantó y regresó
- 59:43Speaker 2: minutos después con una fotografía vieja, en blanco y negro,
- 59:47Speaker 2: que parecía arrancada de un archivo olvidado.« Es él», me
- 59:51Speaker 2: preguntó mientras señalaba a uno de los hombres en la foto.
- 59:55Speaker 2: Mi corazón se detuvo por un momento. Era el mismo
- 59:59Speaker 2: hombre que había visto en el sótano, con su uniforme
- 1:00:02Speaker 2: anticuado y esa misma expresión serena en el rostro.« No
- 1:00:06Speaker 2: puede ser», me dijo Clara, con una mezcla de incredulidad
- 1:00:09Speaker 2: y miedo. Él murió en 1985. Ahí fue cuando me contó
- 1:00:12Speaker 2: la historia. En marzo de 1985, un incendio arrasó parte del hospital,
- 1:00:15Speaker 2: incluyendo el sótano. La causa nunca se determinó del todo,
- 1:00:26Speaker 2: pero se cree que fue un cortocircuito en las viejas
- 1:00:28Speaker 2: instalaciones eléctricas. Varios empleados estaban trabajando en esa área cuando ocurrió,
- 1:00:35Speaker 2: incluyendo un vigilante llamado Esteban Morales, quien quedó atrapado en
- 1:00:38Speaker 2: el sótano mientras intentaba ayudar a evacuar a los demás.
- 1:00:43Speaker 2: Murió asfixiado por el humo y su cuerpo fue encontrado
- 1:00:46Speaker 2: días después, carbonizado junto a la puerta que conduce a
- 1:00:49Speaker 2: las escaleras. Desde entonces, algunos empleados habían reportado ver su
- 1:00:54Speaker 2: figura en el sótano, pero siempre como algo fugaz, una
- 1:00:58Speaker 2: sombra en la periferia de su visión o el ruido
- 1:01:00Speaker 2: de pasos en un lugar vacío. Esa noche no pude dormir.
- 1:01:05Speaker 2: Mi mente repasaba una y otra vez el rostro del
- 1:01:07Speaker 2: hombre que vi en el sótano, la calma en su
- 1:01:10Speaker 2: expresión y el tono de su voz cuando me advirtió.¿
- 1:01:13Speaker 2: Por qué estaba ahí?¿ Por qué seguía apareciendo después de
- 1:01:17Speaker 2: tantos años? Y lo más inquietante,¿ qué quería decir con
- 1:01:21Speaker 2: no deberías estar aquí sola? Decidí no volver a bajar
- 1:01:25Speaker 2: al sótano, pero el incidente no terminó ahí. En las
- 1:01:29Speaker 2: semanas siguientes, comenzaron a ocurrir cosas extrañas en el hospital.
- 1:01:34Speaker 2: Las luces del sótano parpadeaban constantemente, aunque los electricistas aseguraban
- 1:01:39Speaker 2: que no había ningún problema con el sistema. El personal
- 1:01:43Speaker 2: de limpieza se negaba a entrar en esa área alegando
- 1:01:46Speaker 2: que sentían una presencia que los hacía querer salir corriendo.
- 1:01:50Speaker 2: Incluso algunos médicos y enfermeras dijeron haber escuchado pasos o
- 1:01:54Speaker 2: voces provenientes de la escalera que llevaba al sótano aunque
- 1:01:58Speaker 2: sabían que nadie debería estar ahí. Lo más perturbador ocurrió
- 1:02:02Speaker 2: un mes después durante otra guardia nocturna. Una de las
- 1:02:06Speaker 2: enfermeras me dijo que había oído ruidos en el sótano
- 1:02:09Speaker 2: como si alguien estuviera moviendo muebles o cajas. Aunque no
- 1:02:13Speaker 2: quería regresar a ese lugar, mi curiosidad pudo más. Tomé
- 1:02:18Speaker 2: mi linterna y bajé con otro compañero, Luis, quien también
- 1:02:21Speaker 2: había escuchado los ruidos. Cuando llegamos al fondo de las escaleras,
- 1:02:26Speaker 2: el sótano estaba en completo silencio. No había señales de
- 1:02:30Speaker 2: que alguien hubiera estado ahí. Sin embargo, en el suelo,
- 1:02:35Speaker 2: justo frente a una de las estanterías, encontramos algo que
- 1:02:38Speaker 2: no debería estar ahí, un distintivo metálico, desgastado por el tiempo,
- 1:02:43Speaker 2: con el nombre Esteban Morales grabado en él. Ese fue
- 1:02:46Speaker 2: el último día que bajé al sótano. Desde entonces, he
- 1:02:51Speaker 2: escuchado más historias sobre Esteban, sobre cómo aún cuida el
- 1:02:54Speaker 2: hospital como lo hacía en vida, protegiendo al personal y
- 1:02:57Speaker 2: a los pacientes. Pero hay algo en su advertencia que
- 1:03:01Speaker 2: nunca he podido olvidar. Tal vez había algo que yo no,
- 1:03:05Speaker 2: algo que solo aquellos que han muerto en ese lugar
- 1:03:07Speaker 2: pueden comprender. La monja silenciosa Trabajar en un hospital del
- 1:03:20Speaker 2: Centro Histórico de la Ciudad de México es como habitar
- 1:03:22Speaker 2: un lugar atrapado entre el pasado y el presente. Por
- 1:03:26Speaker 2: un lado, están las vidas que salvamos a diario, las urgencias,
- 1:03:30Speaker 2: el caos de un sistema que nunca descansa. Pero por
- 1:03:34Speaker 2: otro lado, están las paredes viejas que cuentan historias que
- 1:03:37Speaker 2: nadie quiere escuchar. Este hospital, uno de los más antiguos
- 1:03:42Speaker 2: de la ciudad, fue construido sobre un antiguo convento, algo
- 1:03:45Speaker 2: que muchos no saben o prefieren ignorar. Yo tampoco le
- 1:03:49Speaker 2: daba importancia, hasta que una madrugada entendí que los edificios
- 1:03:53Speaker 2: antiguos no solo guardan historias, sino también algo más. Era
- 1:03:58Speaker 2: una noche como cualquier otra en mi turno de farmacia.
- 1:04:01Speaker 2: Mi trabajo consiste en garantizar que los medicamentos estén disponibles
- 1:04:05Speaker 2: para los médicos y enfermeras que los necesitan, así que
- 1:04:09Speaker 2: paso muchas horas organizando, revisando y registrando inventarios. El área
- 1:04:14Speaker 2: de farmacia está en uno de los pasillos más antiguos
- 1:04:17Speaker 2: del hospital, una zona que no ha sido renovada en
- 1:04:20Speaker 2: décadas y que se siente diferente al resto del edificio.
- 1:04:24Speaker 2: Las luces fluorescentes parpadean de vez en cuando, las paredes
- 1:04:27Speaker 2: están amarillentas y el suelo de los setas cruje con
- 1:04:30Speaker 2: cada paso. Durante el día, el ruido constante de personas
- 1:04:35Speaker 2: entrando y saliendo distrae de todo eso, pero en la noche,
- 1:04:38Speaker 2: cuando todo está en calma, el lugar tiene una atmósfera
- 1:04:41Speaker 2: que no es fácil de ignorar. Aquella madrugada era particularmente tranquila.
- 1:04:48Speaker 2: Apenas había movimiento en el hospital, salvo por algunos pacientes
- 1:04:51Speaker 2: estables y un par de enfermeras que hacían sus rondas.
- 1:04:55Speaker 2: Estaba revisando los registros de medicamentos cuando noté algo extraño.
- 1:05:00Speaker 2: Desde el rabillo del ojo, vi una figura que cruzaba
- 1:05:03Speaker 2: lentamente el pasillo frente a la farmacia. Levanté la mirada,
- 1:05:08Speaker 2: pensando que era una enfermera, pero me detuve al notar
- 1:05:11Speaker 2: algo inusual en su apariencia. Era una mujer vestida con
- 1:05:14Speaker 2: un hábito de monja, completamente negro, con una cofia blanca
- 1:05:18Speaker 2: que resaltaba bajo la luz débil del pasillo. Caminaba despacio,
- 1:05:23Speaker 2: con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo, como si estuviera
- 1:05:26Speaker 2: rezando o reflexionando. Lo primero que pensé fue que algún
- 1:05:31Speaker 2: grupo religioso había venido al hospital a visitar a los pacientes,
- 1:05:34Speaker 2: algo que ocurre ocasionalmente. Sin embargo, eran casi las 3 de
- 1:05:39Speaker 2: la madrugada y nadie había reportado visitas a esa hora.
- 1:05:44Speaker 2: Dejé lo que estaba haciendo y caminé hacia el pasillo
- 1:05:46Speaker 2: para buscarla. La figura giró por una esquina hacia una
- 1:05:50Speaker 2: de las áreas de quirófanos que no estaba en uso.
- 1:05:54Speaker 2: Aceleré el paso, sintiendo una extraña urgencia por alcanzarla. Cuando
- 1:05:59Speaker 2: doblé la esquina, el pasillo estaba completamente vacío. No había
- 1:06:04Speaker 2: puertas abiertas ni señales de que alguien hubiera estado allí.
- 1:06:08Speaker 2: Era como si simplemente hubiera desaparecido. Regresé a la farmacia,
- 1:06:13Speaker 2: intentando convencerme de que había visto mal. Tal vez estaba cansado,
- 1:06:18Speaker 2: tal vez mi mente me había jugado una mala pasada.
- 1:06:21Speaker 2: Pero esa sensación de incomodidad no desapareció. No pude concentrarme
- 1:06:26Speaker 2: en mi trabajo durante el resto de la noche y
- 1:06:29Speaker 2: cada vez que miraba hacia el pasillo, sentía que algo
- 1:06:32Speaker 2: no estaba bien. Al terminar mi turno, decidí preguntarle a
- 1:06:36Speaker 2: uno de los guardias de seguridad sobre lo que había visto.
- 1:06:40Speaker 2: No esperaba obtener una respuesta clara, pero lo que me
- 1:06:43Speaker 2: dijo me dejó helado. Según él, no era la primera
- 1:06:47Speaker 2: vez que alguien reportaba haber visto a una monja en
- 1:06:49Speaker 2: los pasillos del hospital. Luego me contó algo que nunca
- 1:06:53Speaker 2: había escuchado antes. Mucho antes de que este edificio se
- 1:06:57Speaker 2: convirtiera en hospital, era un convento. Según los registros históricos,
- 1:07:02Speaker 2: en el siglo XIX un incendio destruyó gran parte del lugar.
- 1:07:07Speaker 2: Varias religiosas murieron atrapadas en las llamas, incapaces de escapar.
- 1:07:12Speaker 2: La leyenda dice que algunas de ellas quedaron atrapadas de
- 1:07:15Speaker 2: otra manera, como si su sufrimiento hubiera impregnado las paredes.
- 1:07:20Speaker 2: Aunque la mayoría de la gente no habla de ello,
- 1:07:23Speaker 2: los trabajadores del turno nocturno a veces mencionan haber visto
- 1:07:26Speaker 2: figuras vestidas como monjas caminando por los pasillos antiguos, siempre
- 1:07:30Speaker 2: en silencio, siempre desapareciendo antes de que alguien pueda acercarse.
- 1:07:35Speaker 2: No sabía qué pensar de esta historia. Parte de mí
- 1:07:39Speaker 2: quería descartarla como una simple leyenda urbana, una de tantas
- 1:07:43Speaker 2: que circulan en edificios antiguos de la Ciudad de México.
- 1:07:47Speaker 2: pero no podía dejar de recordar lo que había visto
- 1:07:49Speaker 2: esa noche. La forma en que la figura se movía,
- 1:07:53Speaker 2: lenta y silenciosa, como si perteneciera a un tiempo completamente diferente,
- 1:07:57Speaker 2: no era algo que pudiera explicarme. Durante las semanas siguientes,
- 1:08:02Speaker 2: comencé a notar cosas que antes no había percibido. A veces,
- 1:08:07Speaker 2: mientras trabajaba solo en la farmacia, tenía la sensación de
- 1:08:10Speaker 2: que alguien me observaba desde el pasillo. En más de
- 1:08:14Speaker 2: una ocasión, escuché el sonido de pasos suaves, como si
- 1:08:17Speaker 2: alguien estuviera caminando descalzo sobre las losetas. Cuando salía a mirar,
- 1:08:23Speaker 2: no había nadie allí. Una noche, mientras hacía el inventario,
- 1:08:28Speaker 2: sentí un leve movimiento de aire, como si alguien hubiera
- 1:08:31Speaker 2: pasado caminando detrás de mí. Me giré rápidamente, pero no
- 1:08:35Speaker 2: había nada. Lo extraño fue que la puerta de la farmacia,
- 1:08:39Speaker 2: que siempre estaba cerrada para evitar el ingreso de personas
- 1:08:42Speaker 2: no autorizadas, estaba entreabierta. La revisé varias veces esa noche,
- 1:08:48Speaker 2: pero no encontré ninguna razón para que se hubiera abierto sola.
- 1:08:52Speaker 2: Lo que terminó por convencerme de que algo realmente extraño
- 1:08:55Speaker 2: estaba sucediendo ocurrió unas semanas después. Estaba organizando un estante
- 1:09:00Speaker 2: de medicamentos cuando, sin previo aviso, una caja cayó al
- 1:09:04Speaker 2: suelo desde la repisa más alta. Era imposible que se
- 1:09:08Speaker 2: hubiera caído sola, la caja estaba bien colocada y no
- 1:09:11Speaker 2: había corrientes de aire en la habitación. Cuando la recogí,
- 1:09:16Speaker 2: noté que estaba abierta y que los frascos en su
- 1:09:18Speaker 2: interior estaban perfectamente alineados, como si alguien hubiera revisado su contenido.
- 1:09:24Speaker 2: Esa misma noche, mientras salía de la farmacia para entregar
- 1:09:27Speaker 2: un medicamento, miré hacia el final del pasillo y la
- 1:09:30Speaker 2: vi de nuevo. La misma figura, con su hábito negro
- 1:09:34Speaker 2: y su cofia blanca, estaba parada frente a una de
- 1:09:37Speaker 2: las puertas cerradas del quirófano antiguo. Esta vez no intenté seguirla.
- 1:09:42Speaker 2: Me quedé congelado, observando cómo permanecía inmóvil por unos segundos
- 1:09:47Speaker 2: antes de desaparecer lentamente, como si se desvaneciera en el aire.
- 1:09:52Speaker 2: Desde entonces, he intentado evitar pasar demasiado tiempo en los
- 1:09:55Speaker 2: pasillos antiguos del hospital, especialmente durante la noche. No sé
- 1:10:00Speaker 2: quién era esa monja ni por qué sigue caminando por
- 1:10:03Speaker 2: los pasillos del lugar. Pero algo en mí siente que
- 1:10:06Speaker 2: su presencia no es una amenaza, sino un recordatorio de
- 1:10:10Speaker 2: lo que ocurrió en este edificio hace tanto tiempo. Tal vez,
- 1:10:14Speaker 2: como nosotros, ella sigue cuidando a las personas que pasan
- 1:10:17Speaker 2: por aquí, atrapada entre un pasado que no puede abandonar
- 1:10:20Speaker 2: y un presente que ya no le pertenece. A veces,
- 1:10:24Speaker 2: cuando las noches están en calma y el hospital parece dormido,
- 1:10:28Speaker 2: me pregunto si volveré a verla. Y aunque trato de
- 1:10:31Speaker 2: mantenerme ocupado y concentrado en mi trabajo, no puedo evitar
- 1:10:35Speaker 2: sentir que, de alguna manera, ella siempre está ahí, observando
- 1:10:39Speaker 2: desde las sombras del pasillo perdido. El amuleto del paciente.
- 1:10:52Speaker 2: La muerte, para quienes trabajamos en un hospital, es una
- 1:10:55Speaker 2: visitante frecuente. Aprendemos a aceptarla, a mirarla como parte de
- 1:11:00Speaker 2: nuestro día a día, aunque en ocasiones lo hace con
- 1:11:03Speaker 2: un rostro que no olvidamos jamás. En 2018, mientras trabajaba como
- 1:11:09Speaker 2: médico en un hospital de San Luis Potosí, experimenté algo
- 1:11:12Speaker 2: que me hizo cuestionar no solo mi profesión, sino mi
- 1:11:15Speaker 2: propia cordura. Lo que ocurrió me marcó tanto que incluso ahora,
- 1:11:20Speaker 2: años después, no logro dejarlo atrás. Era un hospital viejo,
- 1:11:25Speaker 2: construido en los años 70, con muros que comenzaban a mostrar
- 1:11:28Speaker 2: el paso del tiempo. Aunque las instalaciones funcionaban bien, el
- 1:11:33Speaker 2: edificio parecía haber absorbido las energías de las miles de
- 1:11:36Speaker 2: vidas y muertes que habían sucedido en su interior. Trabajaba
- 1:11:40Speaker 2: en la consulta externa, atendiendo pacientes todos los días en
- 1:11:44Speaker 2: un pequeño consultorio al final del pasillo principal. Mi rutina
- 1:11:48Speaker 2: era siempre la misma, y aunque a veces los casos
- 1:11:51Speaker 2: eran difíciles, me sentía confiado en mi capacidad para manejar
- 1:11:55Speaker 2: lo que fuera que llegara a mi puerta. Todo cambió
- 1:11:58Speaker 2: una tarde de marzo. Era casi el final de mi
- 1:12:01Speaker 2: turno cuando ingresó un paciente que no olvidaré nunca. Era
- 1:12:05Speaker 2: un hombre mayor, probablemente de unos 70 años, aunque parecía mucho
- 1:12:10Speaker 2: más viejo. Tenía el cabello ralo, el rostro delgado y
- 1:12:14Speaker 2: unas manos que temblaban constantemente. Su nombre era Eduardo González,
- 1:12:19Speaker 2: según su expediente, y había llegado con un diagnóstico de
- 1:12:23Speaker 2: insuficiencia cardíaca avanzada. Sabíamos que su pronóstico era sombrío, no
- 1:12:28Speaker 2: quedaba mucho que pudiéramos hacer por él, salvo mantenerlo cómodo.
- 1:12:33Speaker 2: Lo que me llamó la atención desde el principio fue
- 1:12:35Speaker 2: su mirada. No parecía estar asustado ni ansioso como la
- 1:12:39Speaker 2: mayoría de los pacientes en su condición. En lugar de eso,
- 1:12:44Speaker 2: había algo en sus ojos que no lograba descifrar, algo
- 1:12:47Speaker 2: entre resignación y una extraña certeza, como si supiera algo
- 1:12:50Speaker 2: que el resto de nosotros no. Pasó la consulta en
- 1:12:54Speaker 2: silencio la mayor parte del tiempo, respondiendo mis preguntas con
- 1:12:58Speaker 2: movimientos breves de la cabeza o murmullos casi inaudibles. Al terminar,
- 1:13:03Speaker 2: extendió su mano temblorosa y me ofreció algo pequeño. Era
- 1:13:07Speaker 2: un amuleto tallado en madera oscura, del tamaño de una nuez.
- 1:13:12Speaker 2: Tenía una forma extraña, como una figura abstracta que no
- 1:13:15Speaker 2: pude identificar del todo. Al principio, intenté negarme, no era
- 1:13:20Speaker 2: raro que los pacientes quisieran agradecer de formas inusuales, pero
- 1:13:24Speaker 2: algo en ese objeto me incomodaba. Sin embargo, Eduardo insistió,
- 1:13:29Speaker 2: colocándolo en mi mano antes de salir del consultorio. Esa
- 1:13:34Speaker 2: misma noche, Eduardo falleció. La noticia no fue una sorpresa,
- 1:13:39Speaker 2: pero dejó en mí una sensación de inquietud difícil de describir.
- 1:13:43Speaker 2: Regresé a casa con el amuleto en el bolsillo, planeando
- 1:13:46Speaker 2: deshacerme de él, pero al final terminé dejándolo en mi escritorio,
- 1:13:50Speaker 2: entre un montón de papeles y bolígrafos. No pensé mucho
- 1:13:54Speaker 2: en ello hasta que las cosas empezaron a cambiar. Los
- 1:13:58Speaker 2: primeros días no noté nada extraño. Mi rutina siguió igual,
- 1:14:02Speaker 2: pero pronto comenzaron a suceder cosas que no podía explicar.
- 1:14:07Speaker 2: Una mañana, mientras estaba en consulta, mi bolígrafo se deslizó
- 1:14:11Speaker 2: de la mesa y cayó al suelo. Lo recogí sin
- 1:14:14Speaker 2: darle importancia, pero un par de minutos después, el estetoscopio,
- 1:14:19Speaker 2: que había dejado colgado en un gancho, cayó también. Me
- 1:14:23Speaker 2: reí nerviosamente, pensando que tal vez no lo había colocado bien.
- 1:14:28Speaker 2: Pero luego, esa misma tarde, una pila de expedientes que
- 1:14:31Speaker 2: estaba perfectamente apilada se volcó sin razón aparente, esparciendo papeles
- 1:14:36Speaker 2: por todo el piso. Al principio, traté de atribuirlo todo
- 1:14:40Speaker 2: al cansancio. Tal vez estaba distraído, tal vez no estaba
- 1:14:45Speaker 2: siendo cuidadoso. Pero los incidentes comenzaron a volverse más frecuentes
- 1:14:49Speaker 2: y más extraños. Una noche, mientras revisaba documentos en casa,
- 1:14:55Speaker 2: noté que el amuleto que había dejado en mi escritorio
- 1:14:57Speaker 2: estaba en un lugar diferente. Lo había colocado junto a
- 1:15:01Speaker 2: mi computadora, pero ahora estaba en el otro extremo de
- 1:15:04Speaker 2: la mesa. Pensé que tal vez lo había movido sin
- 1:15:07Speaker 2: darme cuenta, pero algo en el objeto parecía, diferente. La madera,
- 1:15:13Speaker 2: que antes era opaca, ahora parecía tener un brillo tenue,
- 1:15:16Speaker 2: como si estuviera húmeda. Los días siguientes fueron peores. Empecé
- 1:15:22Speaker 2: a tener accidentes en el hospital. Tropecé con mi propio escritorio,
- 1:15:26Speaker 2: me corté con una aguja mientras preparaba una inyección, y
- 1:15:30Speaker 2: en una ocasión, resbalé en un piso que estaba perfectamente seco.
- 1:15:35Speaker 2: Mis compañeros comenzaron a notarlo, haciéndome comentarios sobre mi aparente
- 1:15:39Speaker 2: falta de coordinación. Pero yo sabía que algo más estaba sucediendo.
- 1:15:45Speaker 2: Fue entonces cuando comenzaron las sombras. Al principio, las veía
- 1:15:50Speaker 2: de reojo, moviéndose en los rincones del consultorio o pasando
- 1:15:53Speaker 2: frente a la puerta cerrada. Siempre pensé que era mi imaginación,
- 1:15:58Speaker 2: hasta que una tarde, mientras estaba solo en el consultorio,
- 1:16:02Speaker 2: una sombra claramente definida cruzó frente a mí. Era alta,
- 1:16:06Speaker 2: con una forma humana, pero parecía carecer de detalles, como
- 1:16:10Speaker 2: si fuera solo una figura vacía. Esa noche, decidí deshacerme
- 1:16:15Speaker 2: del amuleto. Lo envolví en una bolsa de papel y
- 1:16:18Speaker 2: lo llevé al hospital, con la intención de tirarlo en
- 1:16:21Speaker 2: el incinerador donde se desechan los materiales médicos. Sin embargo,
- 1:16:26Speaker 2: algo me detuvo. Mientras caminaba hacia el incinerador, sentí un
- 1:16:30Speaker 2: peso en el pecho, como si una mano invisible me presionara.
- 1:16:35Speaker 2: Me detuve en seco y cambié de dirección, llevándolo en
- 1:16:38Speaker 2: su lugar al patio trasero del hospital, una zona donde
- 1:16:41Speaker 2: casi nunca iba nadie. Con las manos temblorosas, cabé un
- 1:16:45Speaker 2: hoyo pequeño en la tierra y enterré el amuleto. Me
- 1:16:49Speaker 2: aseguré de cubrirlo bien y regresé al hospital, sintiéndome aliviado
- 1:16:53Speaker 2: por primera vez en semanas. Pensé que todo había terminado.
- 1:16:58Speaker 2: Pero no fue así. Esa misma noche, mientras dormía, desperté
- 1:17:03Speaker 2: de repente con la sensación de que alguien estaba en
- 1:17:05Speaker 2: mi habitación. El aire se sentía pesado, y aunque no
- 1:17:09Speaker 2: podía ver nada, sabía que no estaba solo. No dormí
- 1:17:13Speaker 2: el resto de la noche, y al día siguiente, decidí
- 1:17:16Speaker 2: no contarle a nadie lo que había pasado. Pero los
- 1:17:20Speaker 2: incidentes continuaron. En las semanas siguientes, cada vez que pasaba
- 1:17:25Speaker 2: cerca del patio trasero del hospital, sentía una presencia. No
- 1:17:30Speaker 2: puedo explicarlo, pero era como si algo me llamara desde
- 1:17:33Speaker 2: la tierra. Intenté evitar esa área, pero a veces, cuando
- 1:17:37Speaker 2: terminaba mis turnos nocturnos, juraría escuchar mi nombre, no con sonido,
- 1:17:42Speaker 2: sino como un pensamiento forzado en mi mente, proveniente de
- 1:17:45Speaker 2: algún lugar muy profundo. No sé si lo que ocurrió
- 1:17:49Speaker 2: fue real o si mi mente, afectada por el cansancio,
- 1:17:52Speaker 2: empezó a jugarme trucos. Pero desde aquel día no he
- 1:17:56Speaker 2: vuelto a tocar nada que no entienda. El amuleto sigue
- 1:18:00Speaker 2: enterrado en el patio, pero a veces siento que no
- 1:18:03Speaker 2: se quedó ahí del todo. Algo de él me sigue,
- 1:18:06Speaker 2: algo que no entiendo y que tal vez nunca entenderé.
- 1:18:10Speaker 2: Lo único que sé es que ese paciente no solo
- 1:18:12Speaker 2: dejó su vida en el hospital, sino también algo más.
- 1:18:16Speaker 2: Algo que nunca debió dejarse atrás. Si te gustaron los relatos,
- 1:18:25Speaker 2: nos gustaría que nos apoyaras con un like o un comentario,
- 1:18:28Speaker 2: ya que eso nos ayudaría bastante. Y si no estás
- 1:18:32Speaker 2: suscrito o suscrita, te invito a que lo hagas para
- 1:18:35Speaker 2: que no te pierdas lo mejor de oscuros relatos de
- 1:18:37Speaker 2: la noche. Sin más, gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.