Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Me Engañaron Para Entregarme Como Ofrenda Al Diablo - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: Nunca pensé que esa noche se me quedaría grabada de
- 0:08una forma tan clara. Todo comenzó cuando una mujer conocida
- 0:13me mandó un mensaje temprano. No era mi amiga, pero
- 0:18ya la había visto varias veces porque una prima solía
- 0:22llevarla a reuniones pequeñas. Siempre se portó normal conmigo, hablaba poco,
- 0:29pero nunca me dio una mala impresión. Me dijo que
- 0:32habría una convivencia tranquila en una casa que estaba un
- 0:36poco retirada del pueblo y que querían invitar a más
- 0:40personas para que no se sintiera tan vacío el ambiente.
- 0:44Como ya la había tratado antes, acepté sin pensarlo mucho.
- 0:50No estaba de ánimo para fiestas grandes y ella insistió
- 0:53en que sería algo sencillo, con música suave, comida y
- 0:57pocas personas. No vi ninguna razón para dudar. Me mandó
- 1:03una ubicación con indicaciones escritas. Decía que siguiera el camino
- 1:08de terracería, que salía por detrás de una gasolinera abandonada
- 1:13y que manejara hasta ver una cerca vieja hecha con estacas.
- 1:18Esa cerca marcaba el desvío hacia la casa. Salí como
- 1:22a las ocho de la noche. No había luna y
- 1:26el camino quedó oscuro desde el principio. Dejé atrás las
- 1:30luces de la carretera y y avancé entre arbustos, tierra
- 1:34suelta y tramos, donde las ramas golpeaban los lados del carro.
- 1:39Encendí las luces altas para ver mejor, porque no había
- 1:43ni un poste. A los pocos minutos, ya no tenía
- 1:47la sensación de estar cerca del pueblo. Todo se veía igual, monte, piedras,
- 1:54maleza y un silencio que se sentía pesado. Me estacioné
- 1:58junto a un árbol grande, que tenía el tronco lleno
- 2:01de grietas. Esa parte coincidía con lo que ella describió,
- 2:06así que apagué el carro y bajé con una bolsa sencilla,
- 2:10donde llevaba mis cosas básicas, un suéter, mi cartera, agua
- 2:15y mi teléfono con poca batería. Desde ahí, la casa
- 2:19se miraba oscura. Era grande, pero vieja. El techo tenía
- 2:25láminas que parecían dobladas por el aire y y las
- 2:29ventanas estaban cubiertas con tablas que no dejaban ver hacia adentro.
- 2:34Lo único encendido era una luz amarilla muy débil en
- 2:38la entrada. No escuchaba música ni voces, y eso me
- 2:42pareció raro, porque ella había dicho que ya había gente conviviendo.
- 2:48Me acerqué despacio. Las puertas tenían marcas de humedad, y
- 2:52la pintura estaba cayéndose. Antes de tocar, la puerta se
- 2:57abrió sola. Una de las mujeres que estaban adentro me
- 3:02dijo que pasara. No sonrió ni me saludó, solo se
- 3:06hizo a un lado para que entrara. El interior se
- 3:10veía más deteriorado que por fuera. El olor fuerte a
- 3:14humo me pegó de inmediato, no era olor a cigarro
- 3:17ni a leña limpia, sino un humo más agrio que
- 3:21me raspó la garganta. Había velas en el piso formando
- 3:25líneas rectas y otras inclinadas contra las paredes. Los dibujos
- 3:31hechos con carbón estaban por todas partes, figuras con brazos extendidos,
- 3:36formas que parecían cuerpos incompletos, rostros mal trazados y círculos
- 3:42rellenos con manchas oscuras. Había unas ocho o nueve mujeres reunidas.
- 3:48Todas estaban paradas alrededor de la habitación. No hablaban entre ellas,
- 3:54ni volteaban hacia ningún otro lado, solo me observaban. Algunas
- 3:59eran jóvenes, otras ya mayores, pero todas compartían la misma
- 4:04expresión seria, sin reacción. Reconocí a la que me invitó,
- 4:09porque estaba recargada, contra una mesa larga, cubierta con trapos
- 4:14y frascos de vidrio. No me dijo nada. Solo levantó
- 4:19la mano y señaló un espacio vacío en el centro
- 4:22de la habitación, como indicándome en donde debía colocarme. no
- 4:27entendí por qué el ambiente era tan distinto a lo
- 4:30que ella había descrito pensé que quizá estaban preparando algún
- 4:35tipo de dinámica extraña para romper el hielo pero no
- 4:38encajaba con lo que yo creía de ellas una mujer
- 4:42más alta que las demás se acercó y me pidió
- 4:45que dejara mi bolsa sobre la mesa la forma en
- 4:49que lo dijo no sonó a sugerencia habló firme y
- 4:53sin mirarme directamente Sentí un pequeño impulso de llevarme la
- 4:58bolsa conmigo, pero en ese momento no quise causar tensión.
- 5:03La dejé sobre la mesa y la mujer movió un
- 5:06frasco para hacer espacio, como si ya supiera que yo
- 5:10lo colocaría ahí. Cuando levanté la vista, varias de ellas
- 5:15habían cambiado de posición y ahora formaban una especie de
- 5:19semicírculo alrededor del lugar donde ella quería que me colocara.
- 5:24Caminé hacia el centro. con la sensación de que había
- 5:27cometido un error, aceptando esa invitación. Las paredes tenían manchas oscuras,
- 5:34en zonas donde el carbón se había mezclado con el humo.
- 5:38La leña que quemaban parecía húmeda o vieja, porque el
- 5:42humo se quedaba atrapado dentro de la casa, sin subir
- 5:45hacia ningún lado. El techo tenía una grieta larga, por
- 5:50donde pasaba un hilo de aire frío, que hacía que
- 5:54algunas velas parpadearan. No había música, no había comida, no
- 5:59había nada parecido a una convivencia. Sólo un ambiente tenso,
- 6:05que se iba apretando, mientras ellas se colocaban más cercas
- 6:09unas de otras. Cuando llegué al centro, escuché cómo cerraban
- 6:14la puerta detrás de mí. Esa puerta tenía un seguro
- 6:18por dentro, pero además movieron un mueble grande para bloquearla.
- 6:23El ruido de las patas arrastrándose por el piso se
- 6:26escuchó seco y largo. Mi corazón empezó a latir más
- 6:31rápido porque entendí que no pretendían que esa puerta se
- 6:35abriera pronto. La mujer que me invitó dio dos pasos
- 6:39hacia mí. No dijo mi nombre, no me explicó nada.
- 6:43Solo hizo un gesto con la barbilla hacia otra mujer
- 6:47que estaba parada junto a un trapo oscuro. Esa mujer
- 6:51levantó el trapo y sacó un objeto envuelto con más tela.
- 6:56Las demás se acomodaron, formando un círculo completo alrededor de mí.
- 7:01El olor al humo se hizo más fuerte, porque alguien
- 7:04avivó un bracero, que estaba escondido en una esquina. Ese
- 7:09bracero soltó una chispa que cayó cerca de mis zapatos.
- 7:14La mujer con el objeto dio un paso adelante y
- 7:17comenzó a desenvolver la tela. Vi que sostenía una daga pequeña,
- 7:23con el filo opaco y el mango desgastado. Tenía marcas
- 7:27en la hoja, como si la hubieran clavado en tierra
- 7:30muchas veces. La levantó a la altura de su pecho,
- 7:34mientras las demás guardaban una distancia exacta, que parecía ensayada.
- 7:40La hoja quedó totalmente descubierta, y entendí que no estaba
- 7:44ahí para una convivencia, ni para una reunión tranquila. Estaba
- 7:49atrapada dentro de un círculo de mujeres, que no parpadeaban
- 7:54mientras la daga brillaba con la luz temblorosa de las velas.
- 7:58Entendí que no querían que participara en nada desde el
- 8:02instante en que las mujeres empezaron a rodearme. No querían
- 8:06que opinara ni que preguntara y querían que me quedara
- 8:10exactamente donde estaba. La mujer que sostenía la daga dio
- 8:15dos pasos atrás y las demás comenzaron a mover velas,
- 8:19frascos y trapos como si tuvieran un orden ya establecido.
- 8:24Todo lo hacían con rapidez, sin hablar entre ellas, como
- 8:28si hubieran ensayado cada movimiento antes de que yo llegara.
- 8:33Colocaron velas alrededor de mis pies. Eran velas gruesas, hechas
- 8:38con cera amarillenta, que goteaba hacia el piso apenas se encendían.
- 8:43La mecha chisporroteaba con un ruido que llenaba el cuarto,
- 8:48junto con el humo que ya se acumulaba. Una de
- 8:51ellas tomó un pedazo de carbón y se inclinó para
- 8:55trazar líneas en el piso. Dibujaba sin detenerse marcas rectas, curvas,
- 9:02figuras que se cruzaban entre sí, como pentagramas. Yo seguía
- 9:07en el centro, quieta, midiendo cada paso de ellas y
- 9:11cada movimiento mío. Cuando el dibujo tomó forma, una mujer
- 9:16colocó algo en el centro. Era un papel. Al principio
- 9:21pensé que era parte del ritual, quizá una hoja cualquiera.
- 9:26Pero al inclinarme un poco, distinguí mi propia cara. Era
- 9:31una foto mía, impresa, tomada de mi perfil hace tiempo.
- 9:36La reconocí por la ropa que llevaba ese día. Me
- 9:40quedé inmóvil, pues no entendí cómo habían conseguido esa foto,
- 9:45ni por qué estaba ahí. El carbón marcaba un círculo
- 9:49alrededor de la imagen, como si fuera el punto principal
- 9:53del dibujo. Una mujer mayor se acercó, hasta quedar lo
- 9:57suficientemente cerca para hablarme. Sus labios casi no se movieron,
- 10:03su voz salió baja y ronca, como si no quisiera
- 10:06que las demás la escucharan. Me dijo que dejara que
- 10:10eso terminara, y solo eso. No lo explicó, y no
- 10:14me aclaró qué significaba. La frase me cayó como un
- 10:19balde de agua fría, porque confirmaba que no me habían
- 10:22llevado ahí para convivir ni para conocer a nadie. Me
- 10:27habían llevado para otra cosa, algo que ya tenían preparado
- 10:31desde antes. Intenté moverme hacia la puerta. No quise correr,
- 10:37solo di un paso para alejarme del dibujo y orientar
- 10:40mi cuerpo hacia la salida. En cuanto hice ese movimiento...
- 10:45tres mujeres se acomodaron enfrente de mí. No gritaron, no
- 10:50me tocaron, solo se pararon en bloque, formando una barrera sólida.
- 10:56Una de ellas levantó una cuerda gruesa que llevaba enrollada
- 11:00en el brazo. Otra sostenía la daga cubierta con el
- 11:04trapo manchado. No parecía un objeto ceremonial nuevo, parecía usada,
- 11:10y la forma en que la empuñaba no dejaba dudas.
- 11:14Mi bolsa seguía en la mesa. Ahí estaba mi teléfono,
- 11:19totalmente fuera de mi alcance. Lo único que me dio
- 11:23un poco de calma, fue recordar, que antes de venir,
- 11:27había enviado mi ubicación en tiempo real a un amigo.
- 11:31Lo hice por costumbre, no por desconfianza. Y le dije
- 11:36que si en cierto tiempo no salía de ahí, llamara
- 11:39a la policía o fuera por mí. Siempre lo hacía
- 11:43cuando iba a un lugar desconocido. No sabía si él
- 11:47la estaría viendo todavía o si notaría que no me movía.
- 11:52Tampoco sabía cuánto tiempo llevaba ahí dentro, pero ese detalle
- 11:56me mantuvo más despierta que el miedo que ya tenía encima.
- 12:01Las mujeres continuaron con el ritual. La del carbón insistía
- 12:06en marcar detalles alrededor del círculo. Una más alimentaba el
- 12:11bracero que estaba casi escondido en una esquina. Ese bracero
- 12:16soltaba un humo denso que hacía que me ardieran los ojos.
- 12:21El olor se concentró tanto que sentía la garganta cerrarse.
- 12:26La mujer con la cuerda comenzó a desenrollarla calculando la
- 12:31distancia entre ella y yo. Todo indicaba que el siguiente
- 12:35paso era usarla para inmovilizarme. Entonces escuché el sonido claro
- 12:41de una camioneta avanzando por la terracería. Era un motor fuerte, acelerado,
- 12:47acercándose sin detenerse. Las mujeres se congelaron, todas levantaron la
- 12:53cabeza al mismo tiempo, como si hubieran escuchado una advertencia.
- 12:59Una joven se apresuró a apagar dos velas. Otra recogió
- 13:03un frasco y lo guardó en una bolsa de tela.
- 13:07Varias movieron muebles, trapos y objetos, como si quisieran borrar
- 13:12rápidamente todo lo que habían preparado. El motor se detuvo
- 13:17justo afuera. Después vinieron las voces, voces de hombres llamando
- 13:22mi nombre. Reconocí la voz de mi amigo de inmediato.
- 13:27Sentí un impulso de moverme hacia la puerta, pues las
- 13:30mujeres estaban ocupadas guardando cosas y no me prestaron atención.
- 13:35Aproveché para alejarme del círculo. Una mujer intentó detenerme, pero
- 13:42ya estaba en medio del desorden que ellas mismas habían creado.
- 13:47La mujer con la daga la ocultó entre las capas
- 13:50de su ropa. Otra abrió una puerta trasera que yo
- 13:54no había visto. El aire frío entró por ese hueco
- 13:58y apagó dos velas del piso. Las mujeres huyeron hacia
- 14:03el monte sin hacer ruido, una por una, desapareciendo entre
- 14:07la oscuridad. Solo quedaban las marcas del carbón, el olor
- 14:12a humo y la mesa llena de frascos. La puerta
- 14:16principal se movió de golpe cuando mi amigo la empujó
- 14:19junto con dos policías. Entraron iluminando todo con sus linternas.
- 14:26La luz blanca rebotó en las paredes manchadas, en los
- 14:30restos de velas derretidas y en el trapo sucio donde
- 14:33habían envuelto la daga. Mi amigo llegó hasta mí y
- 14:38me tomó de los brazos para asegurarse de que estaba consciente.
- 14:43Yo no podía hablar porque la garganta me raspaba por
- 14:46el humo. Los policías revisaron los cuartos de la casa
- 14:50y la salida trasera, pero el monte estaba demasiado oscuro
- 14:54y no había forma de ver si las mujeres seguían cerca.
- 14:59Uno de ellos apuntó su linterna hacia el dibujo del piso.
- 15:03Pero el carbón se había corrido con las pisadas de
- 15:07las mujeres y las velas apagadas dejaban manchas de cera
- 15:12en el suelo miré al piso con la luz de
- 15:15las linternas moviéndose alrededor mi foto seguía ahí justo en
- 15:20el centro del dibujo estaba manchada con carbón y tenía
- 15:25una marca de zapato cruzándola ver mi cara ahí rodeada
- 15:30de esas líneas negras me hizo sentir que habían estado
- 15:34planeando esto desde antes de que yo siquiera aceptara la invitación.
- 15:39Era la prueba más clara de que no fui una invitada.
- 15:44Fui una ofrenda. Recuerdo la inspección rápida que hizo la
- 15:48policía en cuanto entraron a la casa. Apenas cruzaron la puerta,
- 15:53uno de ellos pidió que me quedara cerca de mi
- 15:56amigo mientras revisaban cada esquina. Dos agentes caminaron hacia la cocina,
- 16:02donde sólo encontraron trapos húmedos, marcas de sangre y botes vacíos.
- 16:07Otro revisó la sala, donde las ventanas estaban tapadas con
- 16:12tablas viejas. Las linternas iluminaban partes del techo agrietado y
- 16:18los montones de polvo acumulado en los rincones. No tardaron
- 16:23ni diez minutos en recorrer el lugar, porque la casa
- 16:26era más pequeña de lo que parecía desde afuera. Aún así,
- 16:31cada habitación tenía alguna marca y que indicaba que no
- 16:35era la primera vez que se reunían ahí. En el
- 16:39cuarto donde me habían puesto, todo seguía tirado como ellas
- 16:42lo dejaron. Las velas apagadas formaban un círculo incompleto, algunas
- 16:48con la mecha todavía soltando humo. La cuerda estaba estirada
- 16:53sobre el piso, el dibujo hecho con carbón seguía marcado
- 16:57con líneas gruesas cruzando el suelo. Algunas partes estaban borrosas
- 17:03por las pisadas y pero aún se distinguían las formas principales.
- 17:08Sobre la mesa, el trapo donde venía envuelta la daga,
- 17:12seguía ahí, doblado sin cuidado, con manchas oscuras de sangre
- 17:16seca en las puntas. Y mi foto, que seguía en
- 17:20el centro del dibujo, parecía fuera de lugar entre tanto desorden.
- 17:26La levanté y sentí un peso en el pecho, al
- 17:29verla manchada con carbón y tierra. Un policía me preguntó
- 17:33si podía explicar lo que había pasado. Le dije lo
- 17:37que viví desde el momento en que llegué a la casa.
- 17:41Le conté cómo se acomodaron alrededor de mí, cómo bloquearon
- 17:45la puerta y cómo sacaron la daga. No agregué nada extraordinario.
- 17:51No quise exagerar, porque la realidad ya era demasiado clara.
- 17:56Tomó notas mientras yo hablaba, pero su expresión se mantuvo seria.
- 18:01Me dijo que no había forma de detener a nadie
- 18:05si no encontraban a las mujeres y que tampoco tenían
- 18:08testigos más allá de mi declaración. Mi amigo también explicó,
- 18:14como había visto, que mi ubicación llevaba un buen rato
- 18:17en el mismo punto y que decidió hablarles por precaución.
- 18:22Ninguno de los policías parecía sorprendido por la historia, pero
- 18:26tampoco tenían una idea de quiénes eran esas mujeres ni
- 18:30por qué me querían ahí Después de revisar la casa
- 18:34por última vez, uno de los agentes dijo que mandarían
- 18:38una patrulla más tarde para verificar que nadie regresara, pero
- 18:42no podían quedarse toda la noche. Me recomendaron que descansara,
- 18:48que guardara la foto, si eso me hacía sentir más
- 18:51segura y que evitara volver por esa zona. No tenían
- 18:56más instrucciones que darme. Tomé mis cosas de la mesa
- 19:00y incluida la bolsa que dejé al entrar. Revisé que
- 19:04mi teléfono siguiera ahí y lo guardé sin revisarlo, porque
- 19:08las manos me temblaban. Salimos de la casa y el
- 19:13aire frío del monte me hizo sentir un alivio momentáneo
- 19:17al respirar sin el humo atrapado del interior. Mi amigo
- 19:22me llevó a mi casa en su camioneta. No hablamos
- 19:25durante el camino. Miraba al frente y concentrado en el
- 19:30camino de terracería que sólo se iluminaba con las luces
- 19:34de su vehículo yo iba viendo por la ventana repasando
- 19:38todo lo que pasó cada detalle seguía claro y la
- 19:43verdad no podía quitarme la sensación de que yo había
- 19:46estado a unos minutos de ser parte de algo que
- 19:50no alcanzaron a terminar la casa quedó atrás pero el
- 19:54olor a humo seguía en mi ropa no dije nada
- 19:59porque no encontraba palabras que explicaran lo que había sentido
- 20:03estando parada dentro de ese círculo. Cuando llegamos a mi casa,
- 20:08mi amigo se quedó un rato afuera por si quería hablar.
- 20:13Le agradecí por haber venido por mí e insistió en
- 20:16que no debía ir sola a lugares que no conociera.
- 20:20Esa noche cerré la puerta con seguro. Revisé todas las
- 20:25ventanas y caminé por los cuartos para asegurarme de que
- 20:29no había nadie adentro. No era algo que solía hacer,
- 20:33pero ese día no podía acostarme, sin revisar cada espacio.
- 20:39La foto la dejé sobre el buró, aunque tardé en
- 20:41decidir si guardarla o tirarla. Terminé por dejarla ahí, porque
- 20:47ya era parte de lo que había vivido. Los días
- 20:50siguientes fueron raros. No dormí bien durante semanas, pues cada
- 20:55vez que escuchaba un ruido afuera me levantaba. No volvía
- 21:00a aceptar invitaciones de personas que no conociera bien. Antes
- 21:05de esa noche me daba igual ir a reuniones pequeñas
- 21:08o visitar casas lejanas si alguien me invitaba. Pero desde
- 21:14entonces evito cualquier lugar alejado del pueblo. Si tengo que salir,
- 21:20reviso dos veces el camino y siempre le aviso a alguien.
- 21:25Cierro la puerta con seguro, incluso durante el día y
- 21:28dejo la cortina abierta para ver quién se acerca. No
- 21:33me gusta estar en silencio total porque el recuerdo del cuarto,
- 21:37sin música ni voces, se me queda en la mente
- 21:40y me hace sentir que algo se repite. La policía
- 21:44nunca encontró a las mujeres. Tampoco encontraron la daga ni
- 21:49los frascos que guardaron cuando escucharon la camioneta. No había
- 21:54nombres ni registros, lo único que quedó fueron mis palabras,
- 21:58las velas apagadas y las marcas en el piso. Ninguna
- 22:03patrulla identificó movimientos en la zona durante los días siguientes.
- 22:09Sigo viviendo con la idea concreta de que esas mujeres
- 22:12no fueron detenidas y que estuvieron a punto de usarme
- 22:16como ofrenda en algo que ya tenían preparado. Ese pensamiento
- 22:21me acompaña todo el tiempo. No es algo que cuente
- 22:25para llamar la atención, ni para provocar miedo. Es simplemente
- 22:30la realidad de esa noche. Cuando cierro mi casa por
- 22:34las noches, lo hago porque yo sé lo que vi
- 22:38y porque sé que ellas se escaparon sin dejar rastro.
- 22:42Quizás algún día vengan a terminar lo que comenzaron, o
- 22:46quizás no, pero aún vivo con ese miedo. No tengo
- 22:50forma de saber si siguen reuniéndose en otro lugar o
- 22:53si buscan a alguien más. Lo único que sé es
- 22:58que yo estuve ahí, rodeada por ellas, y que esa
- 23:01experiencia todavía me mantiene alerta hasta ahora. Crecí en un
- 23:14rancho apartado, lejos del pueblo. Las casas estaban separadas por
- 23:20parcelas y corrales. Entre una y otra había tierra, cercos
- 23:25de alambre y animales. Desde niño me acostumbré a ver
- 23:29siempre lo mismo, el polvo en el camino, las vacas
- 23:33en los potreros, las gallinas sueltas, los árboles ralos cerca
- 23:37de los arroyos. Nuestra casa quedaba casi al centro del rancho.
- 23:43Vivía con mis papás y mis hermanos. El más pequeño
- 23:47era era un bebé. En la misma parcela, unos metros
- 23:52más allá, vivían unos tíos que también eran como parte
- 23:56de la casa. Tenían un bebé pequeño, de brazos, y
- 24:00todas las tardes se escuchaba su llanto suave cuando pedía
- 24:04de comer o cuando lo cambiaban. La casa era sencilla,
- 24:10teníamos cuartos amplios con camas y catres de fierro, un
- 24:14piso de cemento mal alisado, paredes de bloc y techo
- 24:17de lámina. Las ventanas eran de madera, con vidrios algo
- 24:22rayados y sin protecciones. Se abrían hacia adentro y tenían
- 24:27un seguro sencillo. Por la cocina, si uno se asomaba,
- 24:32se veía el cerro. De día se veía claro, pero
- 24:36de noche, el cerro se veía como una sola masa
- 24:39oscura pegada al cielo. No se distinguía nada, sólo una
- 24:44sombra grande. Desde chico, escuché que en ese cerro vivía
- 24:51una bruja. Lo decían en las reuniones, en las pláticas
- 24:55mientras tomaban café o arreglaban cosas en el patio. Decían
- 25:00que por ahí rondaba una mujer mala, que hacía brujería
- 25:04y que podía llevarse a los niños pequeños. Al principio
- 25:08lo tomaban como algo para asustar a los más chicos.
- 25:13Mis primos mayores se reían y decían que eran cuentos,
- 25:17pero los adultos nunca lo negaban del todo. Solo cambiaban
- 25:21de tema o se quedaban serios por un momento. Con
- 25:26el tiempo, empezaron a desaparecer bebés en el rancho. Primero
- 25:31fue uno de una casa lejana, casi hacia el otro extremo.
- 25:36Luego fue otro de una familia que vivía más cerca
- 25:39del arroyo. Yo escuchaba las pláticas de los mayores, decían
- 25:44que no era normal. que desaparecieran así, sin ruido, sin
- 25:49que nadie oyera pasos ni golpes en las puertas. No
- 25:53encontraban huellas claras, no no había cercos rotos, ni nada.
- 25:58Sólo un bebé que una noche estaba en su cuna
- 26:01y en la mañana ya no estaba. Empezaron a repetir
- 26:06que una bruja bajaba del cerro por las noches y
- 26:09que iba de casa en casa buscando recién nacidos. La
- 26:15primera vez que sentí que esa historia se acercaba a
- 26:18nosotros fue una noche en que me despertó el llanto
- 26:22del bebé de mis tíos. Dormíamos todos cerca. En un
- 26:27cuarto estábamos mi familia y yo, y en otro, a
- 26:30pocos metros, dormían ellos con el bebé. El llanto era
- 26:35distinto esa vez. No era el llanto normal de hambre
- 26:39o de pañal sucio, sonaba más desesperado, agudo, como si
- 26:44el niño tuviera miedo. Me quedé escuchando y entre ese llanto,
- 26:49escuché otra cosa. Afuera, del lado por donde se veía
- 26:55el cerro, se escuchó una risa. Al principio sonó lejos,
- 27:00como si viniera desde la ladera. Era una risa muy aguda, alargada,
- 27:06que se sostenía más de lo normal. No sonaba a
- 27:10persona divertida ni a borracho. Era una risa que molestaba,
- 27:14que se te metía al oído. Mientras el bebé seguía llorando,
- 27:20la risa empezó a sonar más cerca. Se oían pausas
- 27:24y luego otra vez, más fuerte, como si se moviera
- 27:28alrededor de las casas. Yo me quedé tieso en la cama,
- 27:32con la cobija hasta el pecho, escuchando. Después la risa
- 27:38se detuvo. Por un momento solo se escuchó el llanto
- 27:42del bebé y de pronto comenzaron unos rasguños en una ventana.
- 27:48Sonaban claros, uñas largas raspando madera y vidrio. No fueron golpes,
- 27:54fueron raspadas lentas, una tras otra, y el sonido me
- 27:57recorrió entero. Sabía que no eran ramas, ni un animal cualquiera,
- 28:03eso eran uñas. Me incorporé en la cama y, y
- 28:08el corazón me latía con fuerza. Volté hacia la ventana
- 28:13del cuarto, la luna alcanzaba a dar un poco de
- 28:16luz afuera, y se veía la silueta de la ventana,
- 28:19marcada contra la oscuridad. Y ahí la vi. Estaba pegada
- 28:25al vidrio. Era una mujer flaca, con el cabello largo
- 28:30y enredado, pegando la cara y al vidrio. La piel
- 28:34se veía pálida y sucia, tenía los ojos rojos, muy abiertos,
- 28:39fijos hacia adentro del cuarto. No parpadeaba, y la boca
- 28:44la tenía torcida en una sonrisa, que dejaba ver dientes manchados,
- 28:48como si tuviera sangre seca o tierra atorada entre ellos.
- 28:54Tenía las manos apoyadas en el marco de la ventana.
- 28:58Las uñas eran largas y gruesas, de un color oscuro,
- 29:02casi negro. No parecían uñas descuidadas, sino garras. Esas uñas
- 29:09eran las que raspaban la madera. La veía moverlas despacio,
- 29:14una y otra vez, bajando y subiendo sobre el marco.
- 29:18Yo sentía el cuerpo pesado, como si me costara trabajo moverme,
- 29:23pero no dejé de mirarla. En el cuarto, mi papá
- 29:28se movió al escuchar el llanto del bebé y algún
- 29:31ruido extraño. Encendió la lámpara y se levantó. Caminó hacia
- 29:37la ventana con la lámpara en una mano y el
- 29:39machete en la otra. En cuanto se acercó, la bruja
- 29:44desapareció hacia un lado. Cuando mi papá llegó al vidrio,
- 29:48ya no había nadie. Yo seguía viendo el marco, ahora
- 29:53iluminado por la lámpara. Se alcanzaban a ver las marcas
- 29:57frescas de las uñas, líneas profundas en la madera y
- 30:00rayas leves en el vidrio. Mi papá las vio. y
- 30:05sólo dijo que al rato revisaría por fuera días después
- 30:11corrió la noticia que nos terminó de convencer a todos
- 30:14al bebé de unos vecinos se lo llevaron de la
- 30:18casa vivían más arriba hacia el lado del arroyo la
- 30:24madre contó que lo dejó dormido en su cuna junto
- 30:27a la cama dijo que en la madrugada escuchó esa
- 30:31misma risa aguda y rasguños en la ventana del cuarto
- 30:36No se levantó al momento porque pensó que era el
- 30:39viento o algún animal, pero el bebé lloró un rato
- 30:42y luego se quedó en silencio. Cuando se despertó al
- 30:46amanecer y lo buscó, la cuna estaba vacía. La ventana
- 30:52estaba entreabierta y el marco tenía marcas de uñas igual
- 30:56que las que yo había visto en mi casa. No
- 30:59había sangre dentro del cuarto ni huellas claras. Los hombres
- 31:04del rancho se juntaron y fueron a buscar al bebé.
- 31:09Revisaron corrales, pastizales, veredas y el borde del arroyo. Yo
- 31:15no fui con ellos, pero supe lo que encontraron. Cerca
- 31:19de una vereda que sube hacia el cerro, localizaron una
- 31:22prenda del bebé tirada en el suelo, manchada de sangre seca.
- 31:26No había nada más. Ni cuerpo, ni huellas de pasos claras, nada.
- 31:35Ese hallazgo cambió el tono de las pláticas. A partir
- 31:40de ahí, nadie se refirió a ella como una historia
- 31:43para asustar. Empezaron a llamar la bruja abiertamente. Decían que
- 31:49venía del cerro, que se metía a las casas sin
- 31:52hacer ruido y que se llevaba a los recién nacidos
- 31:55y los dejaba hechos pedazos en la montaña. El miedo
- 32:00ya no era sólo de los niños, era de los
- 32:02adultos también. Desde que se juntaron todas esas historias, mi
- 32:09mamá empezó a cerrar mejor las puertas y las ventanas
- 32:12antes de que oscureciera. Revisaba los seguros, acomodaba cosas delante
- 32:18de la puerta y ya no dejaba que el bebé
- 32:21durmiera lejos de su lado. Y mi papá dejaba el
- 32:24machete recargado junto a la cama. Yo dormía atento. Cualquier
- 32:31ruido me despertaba y sobre todo si escuchaba el llanto
- 32:35de mi hermano o el llanto de mi primo. Una noche,
- 32:39mientras todos dormían, volvió a pasar. Mi hermanito empezó a
- 32:45llorar fuerte, como si alguien lo estuviera tocando o lo
- 32:48hubiera asustado. El llanto cortaba el aire del cuarto. Al
- 32:54mismo tiempo, se escuchó claramente la risa afuera, se escuchaba
- 32:58pegada a la pared del cuarto, como si estuviera parada
- 33:02junto a nuestra ventana los rasguños empezaron otra vez esas
- 33:08uñas largas raspando la madera yo volteé y la vi
- 33:12de nuevo la bruja estaba pegada al vidrio con los
- 33:17ojos rojos fijos en la cama donde estaba el bebé
- 33:21la sonrisa se le marcaba más que la otra vez
- 33:25sus uñas iban y venían sobre el marco como si
- 33:28ya no tuviera que esconderse de nadie Ahí cerró esa
- 33:32noche para mí, con la cara de ella observando a
- 33:35mi hermano y la risa clavada en el vidrio. Después
- 33:40de esa noche, en la que vi otra vez la
- 33:43cara de la bruja, pegada a nuestra ventana, el rancho
- 33:47ya no volvió a ser el mismo. Para entonces no
- 33:51se hablaba de un solo bebé perdido, sino de varios.
- 33:55Unos habían desaparecido de sus cunas sin ruido, otros habían
- 33:59amanecido muertos sin que el médico pudiera explicar por qué.
- 34:04En casi todas las casas donde había bebés, se repetían
- 34:08las mismas señales, ventanas arañadas, rasguños en las puertas, y
- 34:13sobre todo, la misma risa aguda en la noche, viniendo
- 34:17desde el cerro. Yo escuchaba a los adultos hablar. Decían
- 34:23los nombres de los niños que ya no estaban y
- 34:26mencionaban las prendas que aparecieron en veredas cercanas al cerro,
- 34:31todos con manchas de sangre. Comentaban que ya ni dormir
- 34:35servía de descanso, porque cada sonido los despertaba, pensando que
- 34:40la bruja estaba afuera. Las madres vivían pegadas a las
- 34:44cunas y los hombres se acostaban con machetes al alcance.
- 34:50Mi papá fue de los primeros que se cansó del miedo.
- 34:54Una tarde, lo vi plantado en medio del patio, llamando
- 34:57a gritos a los vecinos que alcanzaban a oírlo. Uno
- 35:02a uno fueron llegando hombres del rancho, con la cara seria.
- 35:06Explicó que nadie tenía un cuerpo que enterrar, que ningún
- 35:10padre tenía una explicación clara, y que lo único que
- 35:14se repetía eran los rasguños, la risa y las prendas
- 35:18manchadas camino al cerro. Dijo que si no hacían nada,
- 35:22la bruja se iba a llevar al siguiente. Todos estuvieron
- 35:28de acuerdo en que la cosa ya se había pasado
- 35:30de límite. Decidieron subir al cerro en grupo. No hablaron
- 35:36de ir a revisar nada por curiosidad, hablaron de ir
- 35:39a acabar con lo que encontraran. Prepararon machetes, lámparas de mano,
- 35:45sogas y garrafones con gasolina. Mi mamá me miró con preocupación,
- 35:51me dejó claro que yo me quedaba con ella y
- 35:53con los niños, que ellos se encargarían de la bruja.
- 35:58Yo sabía que discutir no tenía caso, así que solo
- 36:02los vi alistarse. Cuando se hizo tarde, los hombres se
- 36:07juntaron frente a la casa y empezaron a subir por
- 36:11la vereda. Yo me quedé en el patio, viendo cómo
- 36:15se iban haciendo pequeños en la subida. mi mamá se
- 36:19metió a la casa y cerró puertas y ventanas. Esa
- 36:23noche el rancho estaba más callado que de costumbre. Las
- 36:27mujeres se quedaron dentro, cada una con sus hijos pegados
- 36:31al pecho. Y todo quedó en silencio. Pasaron las horas
- 36:37y de verdad que yo no pegué el ojo. Cada
- 36:41vez que mi mamá se asomaba a la ventana, yo
- 36:44trataba de ver por detrás de ella, por si alcanzaba
- 36:47a notar alguna luz en el cerro. Pero nada. Así
- 36:52estuvimos hasta que ya entrada la noche, el aire cambió.
- 36:57No sé si fue el viento o la dirección del humo,
- 37:00pero de pronto olí algo distinto. Era un olor fuerte, pesado,
- 37:05que mezclaba carne quemada, tela y cabello. Se metió por
- 37:10las rendijas de la casa y nos hizo mirar hacia
- 37:13arriba otra vez. Mi mamá se persignó, y yo entendí
- 37:18que algo importante estaba pasando allá arriba. Cuando por fin regresaron,
- 37:25escuchamos voces y pasos afuera. Mi papá entró primero, sudado,
- 37:31con la ropa manchada de tierra y algo más oscuro,
- 37:34y tenía los ojos muy abiertos. Nos sentamos en la mesa.
- 37:40Mi mamá le sirvió agua y nos empezó a contar.
- 37:44Dijo que subieron por la vereda principal hasta que vieron
- 37:47un grupo de piedras grandes que formaban como una pared.
- 37:52Detrás de esas piedras, medio tapada con ramas, encontraron una
- 37:57entrada de cueva. Quitaron las ramas y entraron. Adentro, lo
- 38:04primero que vieron fueron cráneos acomodados sobre piedras, alineados como
- 38:08si alguien los hubiera puesto con cuidado. Algunos tenían restos
- 38:13de cera pegada encima, como si hubieran puesto velas sobre ellos.
- 38:18En un rincón, encontraron un montón de huesos pequeños, apilados,
- 38:24con manchas de sangre seca. Mi papá no tuvo que
- 38:28decir la palabra niños. Todos entendimos. En otra parte de
- 38:34la cueva, había piedras planas manchadas de sangre seca, como
- 38:39si las hubieran usado de mesa para cortar carne o
- 38:42hacer sacrificios. Luego vio los muñecos. Eran figuras hechas con
- 38:50trapos y cuerdas, amarradas de manos y pies, clavadas con
- 38:54alfileres gruesos. Algunos llevaban ropa de bebé. Sobre una roca
- 39:00más alta habían colocado frascos grandes de vidrio llenos de
- 39:05líquidos oscuros. Adentro flotaban trozos de carne y cabellos mezclados
- 39:11con hierbas. El olor ahí dentro, me dijo, era una
- 39:16mezcla de sangre vieja, humedad y podredumbre. Mientras revisaban todo eso,
- 39:23uno de los hombres reconoció una prenda, una playera de
- 39:26rayas que había pertenecido a su hijo y otro identificó
- 39:30una cobija. Ahí en esa cueva estaban las cosas de
- 39:35los bebés, que el rancho había perdido. Cuando avanzaron con
- 39:40las lámparas hacia el fondo, la vieron. Estaba parada al
- 39:45final de la cueva. Flaca, encorvada, con el cabello largo
- 39:50y sucio cayéndole por la cara. La piel arrugada, pegada
- 39:55al hueso, y los ojos rojos, del mismo tono que
- 39:59yo había visto en la ventana de mi cuarto. Tenía
- 40:03las manos caídas a los lados. pero las uñas seguían
- 40:06siendo las mismas, largas, negras y gruesas. Cuando se dio
- 40:11cuenta de que la habían encontrado, empezó a reírse. Mi
- 40:16papá dijo que la risa sonó igual que en las
- 40:19noches del rancho, solo que ahora rebotaba en las paredes
- 40:22de la cueva y se hacía más fuerte. No se
- 40:27quedó callada y les habló directo. Les dijo que los
- 40:31niños no iban a volver. que sus hijos ya eran
- 40:34parte de lo que estaba ahí adentro que por más
- 40:37que la mataran no iban a encontrarlos les dijo que
- 40:41ese cerro era suyo que ahí hacía lo que quería
- 40:46algunos hombres dudaron un segundo pero la rabia les ganó
- 40:51uno de ellos se le fue encima con el machete
- 40:53levantado la bruja lo arañó en la cara con una
- 40:57mano y le abrió tres líneas profundas de la frente
- 41:00a la mejilla Otro intentó sujetarla y ella le clavó
- 41:04las uñas en el pecho, tirándolo hacia atrás. Al final
- 41:10se juntaron varios contra ella. La tiraron al suelo y
- 41:15la sujetaron de brazos y piernas. Mi papá dijo que
- 41:19se sentía fría al tacto, pero nada más, nada raro.
- 41:24Era un cuerpo real que se retorcía, escupía y seguía
- 41:28riéndose aunque le saliera sangre por la boca. No quisieron
- 41:32oír más. Uno de los hombres empezó a vaciar la
- 41:36gasolina sobre la bruja. Otros la derramaron sobre los cráneos,
- 41:42los muñecos, las bolsas con ropa, los frascos y las
- 41:45piedras manchadas. Prendieron fuego y agarró rápido. Las llamas empezaron
- 41:53a subir por el cuerpo de la bruja y mi
- 41:56papá habló del olor con la cara seria, carne quemada
- 41:59y cabello, todo mezclado. El humo llenó la cueva. Y
- 42:05tuvieron que salir casi de inmediato, cubriéndose la cara con
- 42:09las camisas. Desde afuera, vieron como el humo negro salía
- 42:14por la entrada. Esperaron a que el fuego bajara. Cuando
- 42:19sólo quedaron brasas y cenizas, empezaron a tirar piedras grandes
- 42:23a la entrada hasta taparla por completo con tierra y rocas.
- 42:29Dijeron que nadie volvería a entrar ahí. Esa misma noche,
- 42:35en el rancho, no se escuchó la risa. No hubo
- 42:39rasguños en las ventanas, los bebés que quedaban durmieron toda
- 42:43la noche. Mi hermano no lloró como antes ni mi primo.
- 42:48Mi mamá dijo que sentía la casa distinta, como si
- 42:51le hubieran quitado algo de encima. Al día siguiente, los
- 42:56hombres se juntaron otra vez en el patio y contaron
- 43:00lo que habían visto en la cueva, y la cara
- 43:02de la bruja y la forma en que se rió,
- 43:04incluso cuando el fuego la alcanzó. Las madres lloraron al saberlo,
- 43:11porque entendieron, por fin, que había pasado con sus hijos.
- 43:16Supieron que ya no estaban perdidos en el monte, ni
- 43:19escondidos en alguna parte, sino que habían terminado en esa cueva,
- 43:23en manos de esa bruja. Les dolió y mucho, pero
- 43:28también les dio una certeza, ella ya no iba a
- 43:31regresar a buscar a nadie más. Desde ese día, no
- 43:37desapareció ningún otro bebé en el rancho. El cerro siguió ahí,
- 43:42grande y oscuro por las noches, pero nadie volvió a
- 43:46hablar de subir a buscar la cueva. La consideraron una
- 43:50tumba sellada. Yo crecí con esa historia. A veces, cuando
- 43:56cierro los ojos, todavía recuerdo los rasguños en nuestra ventana
- 44:00la cara pegada al vidrio y la risa que se
- 44:03colaba por las rendijas. Sé que la bruja murió quemada
- 44:07allá arriba. Lo único que quedó fue el recuerdo de
- 44:12lo que hacía con los niños y la advertencia de
- 44:15no confiar en cualquiera y que el mal está en
- 44:18todas partes, que las brujas existen y yo mire a
- 44:21una junto a mi ventana. No debimos jugar esa noche.
- 44:34Lo digo así porque desde antes de empezar ya había
- 44:37algo mal en la casa. No hablo de ruidos normales
- 44:41ni de sugestión, hablo de esa sensación de que entras
- 44:45a un lugar y tu cuerpo entiende algo antes que tú.
- 44:49Yo fui con Iván, Mara y Tadeo. La madre de
- 44:54Iván no estaba y su hermana menor dormía arriba. Nosotros
- 44:59nos quedamos en la cocina. Iván sacó la ouija del
- 45:03closet del pasillo y la puso sobre la mesa. Nadie
- 45:07hizo chistes cuando la vimos, y eso ya era raro,
- 45:11porque siempre acabábamos riéndonos de todo. Pero esa noche no.
- 45:17Iván dijo que la había encontrado entre cosas viejas y
- 45:20que en su casa nadie quería tocarla. Mara preguntó si
- 45:24de verdad pensaba usarla. Dijo que sí. Tadeo dijo que
- 45:31si íbamos a hacerlo, mejor hiciéramos preguntas claras y termináramos rápido.
- 45:37Yo les dije que no me gustaba la idea, pero
- 45:40tampoco me fui, me quedé ahí sentado. Todavía no sé
- 45:44si fue por necedad o por vergüenza. Pusimos los dedos
- 45:50sobre el puntero, Iván preguntó si había alguien. No pasó nada,
- 45:55repitió la pregunta y esta vez, el puntero se movió.
- 46:00No fue un tirón brusco, se empezó a deslizar despacio,
- 46:04con decisión, como si alguien lo guiara sin prisa. Y
- 46:08se fue directo al sí. Mara retiró la mano de
- 46:12golpe y Tadeo le dijo que no hiciera eso. Iván
- 46:17le pidió que la pusiera otra vez, ella obedeció, pero
- 46:21ya no se veía burlona. Iván preguntó quién estaba ahí.
- 46:27El puntero fue marcando letras, una por una, Lucas. Nadie
- 46:32conocía a ningún Lucas. Tadeo preguntó qué quería, la respuesta
- 46:37salió más rápido, abrir. Yo pregunté qué, y marcó puerta.
- 46:44Iván preguntó si era una puerta de la casa, entonces
- 46:47dijo sí, y después marcó arriba. En ese momento todos
- 46:53pensamos en Lucía. Iván la llamó desde la cocina, pero
- 46:58no respondió. La volvió a llamar, más fuerte, y tampoco contestó.
- 47:05Mara dijo que subiéramos todos. Tadeo tomó la vela y
- 47:09yo fui detrás. La puerta del cuarto de Lucía estaba cerrada,
- 47:14Iván tocó y le pidió que abriera, pero no contestó.
- 47:19Volvió a tocar y del otro lado se oyó un
- 47:22golpe seco, como si algo se hubiera estrellado contra la pared.
- 47:27Después escuchamos un arrastre lento sobre la puerta. Ahí Mara
- 47:32empezó a llorar, Iván trató de abrir, pero estaba cerrado
- 47:36por dentro. Tadeo empujó con el hombro y no cedió.
- 47:42Iván metió un cuchillo en la cerradura y la forzó
- 47:45como pudo, y cuando la puerta abrió, el cuarto estaba oscuro.
- 47:50Tadeo levantó la vela y la luz dio primero sobre
- 47:53la cama, las sábanas estaban en el piso y después
- 47:56alumbró a Lucía. Estaba sentada al lado de la cama
- 48:01con las manos apoyadas en el suelo. Tenía la cabeza
- 48:05baja y en la barbilla se le veía sangre seca.
- 48:09Iván se acercó rápido y le preguntó qué le pasaba,
- 48:13Lucía levantó la cara muy despacio. Lo primero que me
- 48:18heló no fue la sangre, fue la expresión. Nos estaban
- 48:22mirando como si acabara de vernos por primera vez. Iván
- 48:27le pidió que se levantara, Lucía abrió la boca y
- 48:30habló con una voz que no era la suya. Sonó ronca,
- 48:35más grave y gastada. Dijo que él había abierto y
- 48:39dijo que ya estaba hecho. Ninguno se movió. Iván volvió
- 48:46a hablarle, esta vez más cerca y Le preguntó qué
- 48:49había tomado, si estaba lastimada, si podía caminar. Lucía siguió mirándolo,
- 48:56después giró la cabeza hacia mí y dijo mi nombre completo,
- 49:00mis dos apellidos. Yo nunca había ido a esa casa
- 49:04y nadie le había dicho quién era yo. Iván intentó
- 49:08sujetarla de los brazos. Lucía lo empujó con una fuerza
- 49:13que no tenía sentido en una niña de su tamaño.
- 49:17Él cayó hacia atrás y se golpeó contra el mueble.
- 49:21Tadeo se lanzó para detenerla, pero Lucía se levantó de
- 49:24golpe y le pegó con la cabeza en la cara.
- 49:28Le reventó la nariz y la sangre le corrió al instante.
- 49:33Mara gritó y retrocedió al pasillo. Yo seguía clavado en
- 49:37la puerta, tratando de entender si estábamos viendo una crisis,
- 49:42una enfermedad o algo peor. quise pensar que había que
- 49:47bajarla y salir de ahí pero entonces lucía habló otra
- 49:51vez dijo que lucas no estaba solo tadeo le gritó
- 49:56que se callara pero ella ni lo miró seguía viendo
- 50:00a iván después dijo que abajo había más de uno
- 50:04y dijo que la puerta no la había abierto ella
- 50:08iván le preguntó de qué hablaba lucía respondió con algo
- 50:12que nos rompió a todos Describió cómo había encontrado Iván
- 50:18a su padre el día que murió, con detalles que
- 50:21ninguno de nosotros conocía. Dijo dónde estaba, cómo tenía la
- 50:26cabeza y qué fue lo primero que hizo Iván al verlo.
- 50:30Yo miré a Iván y se le había ido el
- 50:32color de la cara. Ese segundo bastó para que Lucía
- 50:36saliera corriendo, pasó entre nosotros y bajó la escalera. Iván
- 50:42fue detrás. Tadeo se tapó la nariz con una mano
- 50:45y la siguió. Yo agarré a Mara del brazo y
- 50:49la hice bajar conmigo. Cuando llegamos a la cocina, la
- 50:53tabla ya no estaba donde la habíamos dejado, estaba en
- 50:57el piso. El puntero se movía solo, en sacudidas cortas.
- 51:03La puerta trasera estaba abierta y Lucía se arrodilló frente
- 51:07a la tabla y apoyó las manos sobre ella. Iván
- 51:11trató de apartarla. pero no alcanzó. Ella bajó la cabeza
- 51:15y empezó a golpear la frente contra la madera y
- 51:19el primer golpe sonó hueco. El segundo fue más fuerte
- 51:24y en el tercero vimos saltar sangre. Entre los tres
- 51:29la agarramos y la jalamos hacia atrás. Lucía forcejeaba y
- 51:33se revolvía con una fuerza que no era normal. Mara
- 51:38gritaba que paráramos, que nos fuéramos. Tadeo intentó usar el teléfono,
- 51:44pero no entró la llamada. Yo corrí a cerrar la
- 51:48puerta trasera y eché el seguro, y cuando di la vuelta,
- 51:51alguien golpeó del otro lado. No fue un golpe de prueba,
- 51:56sonó como si alguien quisiera entrar y supiera que estábamos ahí, escuchando.
- 52:02Todos nos quedamos quietos, Lucía también. Dejó de resistirse de golpe,
- 52:08inclinó la cabeza y con esa voz horrible que no
- 52:11le pertenecía, dijo que ya habían llegado. Nadie respondió, todos
- 52:18nos quedamos mirando la puerta. Iván tenía a Lucía abrazada
- 52:23por detrás, sentado en el piso con ella entre las
- 52:26piernas para que no se soltara. Tadeo seguía sangrando por
- 52:31la nariz y Mara estaba arrinconada junto a la pared
- 52:34y respiraba mal. Yo fui por un trapo para Tadeo,
- 52:38pero no dejaba de mirar la puerta trasera. Esperaba otro golpe,
- 52:43pero no llegó, y ese silencio fue peor. Lucía empezó
- 52:49a reírse fuerte, como una carcajada, como si estuviera oyendo
- 52:54algo que sólo ella entendía. Iván le dijo que ya bastaba,
- 52:59que la iba a sacar de la casa aunque tuviera
- 53:01que cargarla a la fuerza. Lucía levantó la cara y
- 53:05le dijo que ya no alcanzaba. Después giró despacio hacia
- 53:10la mesa y todos seguimos su mirada. Había una fotografía
- 53:15sobre la mesa. Antes no estaba ahí, y lo sé,
- 53:19porque ese espacio había estado vacío desde que empezamos. Tadeo
- 53:25la agarró primero. Era la foto de un niño sentado
- 53:29en una silla, se veía serio, sin expresión. Atrás tenía
- 53:35escrito un nombre... Lucas... Mara dijo que eso no estaba ahí...
- 53:40Que alguien la estaba poniendo para asustarnos... Iván juró que
- 53:46no conocía a ese niño... Lucía miró la foto y
- 53:50dejó de reírse... Dijo que esa no era la primera vez...
- 53:55Que en esa casa ya habían pedido ayuda antes... Tadeo
- 53:59le preguntó quién... Lucía respondió que una mujer... Dijo que
- 54:04creyó que estaba llamando a una sola cosa y que
- 54:07en realidad abrió para varias. Yo le dije a Iván
- 54:12que la cargáramos de una vez y nos fuéramos. Ya
- 54:16ni pensaba en ambulancia ni en explicaciones, solo quería salir.
- 54:22Iván me dijo que sí con la cabeza, Tadeo guardó
- 54:25la foto en el bolsillo sin pensarlo. Mara se levantó
- 54:29apoyándose en la pared. y en ese momento se oyó
- 54:32un paso arriba, uno solo, y los cuatro miramos hacia
- 54:36la escalera. Después se oyó otro, pero no había nadie arriba,
- 54:41pues Lucía estaba abajo con nosotros. Aún así, alguien venía
- 54:46bajando despacio. No era el sonido de la casa crujiendo,
- 54:51eran pasos, pesos sobre el escalón, y se detuvieron a
- 54:55mitad de la escalera. Mara empezó a decir que nos
- 55:00fuéramos ya, Iván me gritó que abriera la puerta principal.
- 55:05Fui corriendo, moví el seguro y jalé. La puerta abrió,
- 55:10y afuera no había nadie. La calle estaba vacía. Cuando
- 55:15me hice a un lado para que salieran, Lucía empezó
- 55:18a ponerse rígida. Al principio pensé que iba a convulsionar,
- 55:24después vi que no. Se estaba poniendo dura para impulsarse.
- 55:30Con un movimiento seco se soltó del agarre de Iván,
- 55:34giró sobre el piso y corrió de vuelta a la cocina.
- 55:38Tadeo fue tras ella, y yo también. Iván la alcanzó
- 55:42justo cuando agarró la tabla. Se la arrancó de las manos,
- 55:47pero Lucía se le lanzó encima y le mordió la
- 55:50mano con tanta fuerza que él gritó. Yo traté de
- 55:54sujetarla por la cintura y sentí el cuerpo tenso, duro.
- 56:00Tadeo agarró una silla y gritó que había que romper
- 56:03la tabla de una vez. Lucía se volvió hacia él
- 56:07y dijo que daba igual porque ya estaba adentro. Tadeo
- 56:12bajó la silla con toda su fuerza, la tabla se
- 56:15partió en dos y el puntero salió disparado y golpeó
- 56:18el piso. Al mismo tiempo, Lucía soltó un grito con
- 56:24su voz normal, como si le hubieran clavado algo. Se
- 56:28llevó las manos a los oídos y cayó de lado.
- 56:32Iván corrió a levantarla. Ella lo miró llorando, por primera
- 56:37vez como una niña de verdad, y le dijo que
- 56:40no la dejara sola. Yo pensé que ahí había terminado,
- 56:45pero no había terminado nada. Lucía empezó a temblar. La
- 56:51acostamos de lado y apartamos los pedazos de la tabla.
- 56:55Mara se acercó arrastrando un poco el pie. Tadeo intentó
- 56:59la llamada otra vez. Iván le acariciaba la cabeza a
- 57:04su hermana y le pedía que respirara. Lucía abrió los ojos.
- 57:09Ya no parecía ida. Parecía agotada. Nos miró uno por uno.
- 57:15A mí me sostuvo la mirada más tiempo. Después dijo...
- 57:19con la voz muy baja, casi rota, que no era Lucas.
- 57:24Nadie alcanzó a preguntarle más, pues vomitó primero saliva, luego
- 57:29sangre muy líquida. Iván la sostuvo para que no se ahogara,
- 57:34y yo fui por una toalla. Tadeo dejó el teléfono
- 57:38sobre la mesa para ayudar. Mara se tapó la cara,
- 57:42pero no dejó de mirar, y Lucía intentó decir algo más,
- 57:46pero no se le entendió. Entonces vimos la ventana del comedor,
- 57:52el vidrio empezó a empañarse por dentro, de golpe, como
- 57:56si del otro lado hubiera mucho frío. Sobre ese vaho
- 58:00comenzaron a marcarse líneas. No aparecieron todas juntas, se fueron
- 58:06trazando despacio, letra por letra, como si un dedo invisible
- 58:10estuviera escribiendo frente a nosotros. Nadie se movió, y nadie habló.
- 58:17Leímos la frase completa mientras se formaba. Decía que sólo
- 58:22querían a la niña. Mara soltó un ruido que no
- 58:26parecía un grito, Tadeo se quedó inmóvil, Iván seguía abrazando
- 58:30a Lucía, pero ya estaba mirando la ventana. Yo sentí
- 58:35que se me aflojaban las piernas, no era su gestión,
- 58:39no era una sombra, no era una figura mal vista,
- 58:42era una frase entera escribiéndose sola frente a nosotros. Y
- 58:47en ese momento, alguien golpeó la puerta principal desde afuera.
- 58:52Luego golpearon la trasera, y luego, arriba, en el cuarto
- 58:56de Lucía. Los golpes empezaron a responderse unos a otros
- 59:01dentro de la casa. No eran golpes desordenados, había un ritmo,
- 59:07casi como si se estuvieran llamando entre ellos. Uno sonaba
- 59:11al frente y otro contestaba atrás. Uno caía arriba y
- 59:16otro enseguida, retumbaba junto al comedor. Yo me quedé parado
- 59:22en medio de la cocina, sin saber hacia dónde mirar primero.
- 59:27Lucía cerró los ojos, apretó los dientes y murmuró algo
- 59:31que apenas alcanzamos a oír. Dijo que no los dejáramos entrar.
- 59:37Pero a esas alturas, mientras la casa seguía recibiendo golpes
- 59:41por todos lados... lo único que yo podía pensar era
- 59:44que tal vez ya estaban adentro. Eso fue lo que
- 59:49me rompió por dentro. Hasta ese momento yo todavía estaba
- 59:54buscando una salida lógica, una enfermedad, una crisis nerviosa, algo
- 59:59que explicara aunque fuera una parte de lo que estábamos viendo.
- 1:00:04Cuando empezaron los golpes al mismo tiempo, en distintos puntos
- 1:00:08de la casa, entendí que ya no estábamos tratando con
- 1:00:12algo que pudiera ordenar en la cabeza. Iván me gritó
- 1:00:16que cerrara todo. Yo le respondí que ya estaba cerrado.
- 1:00:21Tadeo agarró un cuchillo de la cocina sin decir nada
- 1:00:25y Mara no dejaba de repetir que nos fuéramos, que
- 1:00:28cargáramos a Lucía y saliéramos así, pero Lucía apenas podía
- 1:00:33sostener la cabeza. Estaba pálida, bañada en sudor y sangre
- 1:00:38y y cada vez respiraba peor. Los golpes siguieron. No
- 1:00:45iban a tumbar nada, y eso era lo peor. No
- 1:00:49estaban intentando entrar a la fuerza, sonaban como si quisieran
- 1:00:53recordarnos que seguían ahí, rodeándonos, esperando. Había algo frío en eso,
- 1:00:59algo casi paciente. Lucía abrió los ojos y se quedó
- 1:01:04mirando hacia el pasillo. No a la puerta, no a
- 1:01:08la ventana, no a nosotros, sino al pasillo. Movió apenas
- 1:01:13la mano y señaló. Yo volteé y vi una sombra
- 1:01:18detenida al fondo. No era un juego de luz, no
- 1:01:22era mi reflejo. Había una figura quieta, demasiado alta y
- 1:01:28demasiado inmóvil para ser una persona normal. No le vi
- 1:01:32la cara, solo el cuerpo oscuro ocupando el hueco del pasillo.
- 1:01:37Tadeo también la vio, porque levantó el cuchillo hacia allá
- 1:01:41sin pensarlo. Iván no alcanzó a mirar, estaba pendiente de
- 1:01:46su hermana. Mara empezó a llorar tan fuerte que apenas
- 1:01:50se le entendía lo que decía. La figura no avanzó,
- 1:01:55no hizo falta. Del segundo piso volvió a oírse un
- 1:01:59paso y luego otro, como si alguien más siguiera bajando.
- 1:02:05Yo retrocedí hacia Iván No quería perder de vista ni
- 1:02:09el pasillo ni a Lucía. En ese instante sentí algo
- 1:02:13en el tobillo. Bajé la vista y el puntero estaba
- 1:02:17junto a mi pie. Se estaba moviendo solo, arrastrándose a
- 1:02:22tirones sobre el piso, acercándose a Lucía. Lo pateé lejos,
- 1:02:28pero eso fue lo último que debía hacer. Lucía se
- 1:02:33arqueó hacia atrás con una fuerza brutal y, Iván apenas
- 1:02:36pudo sostenerla. Abrió la boca y soltó un sonido que
- 1:02:41no parecía humano. No era un grito, no era una palabra,
- 1:02:46no era un llanto, era algo más bajo, más aterrador,
- 1:02:50como si le estuvieran sacando la voz desde adentro. Tadeo
- 1:02:54gritó que la agarráramos. Yo fui a ayudar, Mara se
- 1:02:59tapó los oídos y se dejó caer junto a la pared.
- 1:03:03Lucía tembló unos segundos más y luego se calmó de golpe.
- 1:03:08Quedó completamente quieta, la verdad demasiado quieta. Abrió los ojos
- 1:03:13y miró a Iván. Ya no tenía la voz de antes,
- 1:03:17sonaba cansada, rota. Le dijo que no quería irse con
- 1:03:22ellos y le dijo que tenía frío. Iván empezó a
- 1:03:26llorar y le prometió que no la iba a soltar.
- 1:03:30Lucía movió la cabeza apenas, como si lo entendiera, después
- 1:03:34miró el piso, a un lado de su rodilla. El
- 1:03:39pedazo más largo de la tabla estaba ahí. Yo lo
- 1:03:43vi al mismo tiempo que ella, me lancé a agarrarlo,
- 1:03:47pero ella fue más rápida. Lo tomó y se lo
- 1:03:50clavó en el cuello con un movimiento seco, sin dudar,
- 1:03:54como si ya hubiera decidido hacerlo desde antes. Iván gritó,
- 1:03:59Tadeo se arrojó encima para quitarle la madera. Yo apreté
- 1:04:04la herida con la toalla, pero la sangre me llenó
- 1:04:07las manos al instante. Mara empezó a golpear la puerta
- 1:04:11principal con las palmas, pidiendo ayuda a gritos, aunque afuera
- 1:04:16no se veía ni se escuchaba a nadie. Iván le
- 1:04:19hablaba a Lucía sin parar, le pedía que resistiera, que
- 1:04:23lo mirara, que no cerrara los ojos. Ella lo estaba mirando,
- 1:04:28eso fue lo peor. No tenía la vista perdida, lo
- 1:04:32estaba mirando de verdad, consciente. Intentó decir algo, pero no
- 1:04:38le salió, movió apenas la boca otra vez y esta
- 1:04:41vez le entendí una palabra. Dijo arriba. Yo levanté la
- 1:04:48cabeza y en la escalera había alguien. Lo vi entero
- 1:04:54esa vez, no claro, no como veo a una persona viva,
- 1:04:58pero sí lo suficiente. Era la forma de un hombre quieto,
- 1:05:02con la cabeza un poco ladeada, mirando hacia la cocina.
- 1:05:07No bajaba, no hacía nada, solo estaba ahí. Sentí que
- 1:05:12se me cerraba el pecho, quise gritarle a Tadeo que mirara,
- 1:05:16pero en ese momento las luces se apagaron. La casa
- 1:05:21quedó a oscuras. Iván siguió apretando a su hermana contra
- 1:05:26el suelo, yo no solté la toalla. y Tadeo buscó
- 1:05:29su teléfono con las manos temblando. Los golpes volvieron, ahora
- 1:05:34más cerca, dentro de la casa, como si vinieran de
- 1:05:38las paredes. Hubo uno en la sala, otro atrás de nosotros,
- 1:05:42otro arriba, y encima del techo. La oscuridad duró poco,
- 1:05:48pero a mí me pareció larguísima. Cuando la luz regresó,
- 1:05:53la escalera estaba vacía. Lucía ya casi no respiraba. Y
- 1:05:59Tadeo logró hacer la llamada. No sé cómo, solo sé
- 1:06:04que de pronto, estaba dando la dirección a gritos, diciendo
- 1:06:08que se apuraran, que era una niña, que estaba sangrando mucho.
- 1:06:13Después dejó el teléfono tirado y se vino a ayudarnos
- 1:06:17otra vez. No hubo preguntas, ni nada que nos sacara
- 1:06:21de lo que estaba pasando, solo estábamos nosotros cuatro, de
- 1:06:25rodillas en una cocina llena de sangre, tratando de que
- 1:06:29una niña no se muriera, mientras algo seguía golpeando la casa,
- 1:06:33por fuera y por dentro. La ventana del comedor seguía
- 1:06:38con la frase escrita, nadie se atrevió a volver a
- 1:06:41mirarla completa. Lucía hizo un último esfuerzo por moverse. Buscó
- 1:06:48la mano de Iván y se la apretó, después se
- 1:06:51quedó floja. Iván empezó a decir su nombre una y
- 1:06:55otra vez. Yo seguía presionando la herida, aunque ya sentía
- 1:07:00que se me iba. Mara estaba en el suelo, con
- 1:07:03la espalda pegada a la pared, mirándonos como si ya
- 1:07:07no entendiera nada. Tadeo fue a la puerta y regresó enseguida.
- 1:07:13Dijo que seguía oyéndose algo en el patio, yo no
- 1:07:16quise mirar. Cuando por fin entró Ayuda, La casa seguía
- 1:07:22oliendo a sangre, cera y humedad. A Lucía se la
- 1:07:26llevaron viva, pero muy mal. Iván se fue con ella
- 1:07:31y nosotros nos quedamos en la cocina, cubiertos de sangre,
- 1:07:35sin podernos mirar bien a la cara. Yo todavía tenía
- 1:07:39la toalla en las manos y no la podía soltar.
- 1:07:43Mara no paraba de temblar y Tadeo tenía la nariz
- 1:07:46rota y los ojos abiertos, como si se hubiera quedado
- 1:07:50atorado en lo que acababa de ver. Lucía murió esa
- 1:07:55misma noche. Después de eso no volví a entrar a
- 1:07:59esa casa. Iván tardó tiempo en hablar conmigo otra vez.
- 1:08:05Cuando lo hizo, me dijo algo que no he podido
- 1:08:08sacar de la cabeza. Dijo que antes de morirse, mientras
- 1:08:12la sacaban, Lucía alcanzó a abrir los ojos y mirar
- 1:08:16hacia arriba, por encima del hombro del paramédico. Dijo que
- 1:08:21sonrió un segundo, no de alivio, no de calma, sonrió
- 1:08:25como había sonreído en su cuarto al vernos entrar. Y
- 1:08:29eso fue lo que lo terminó de romper. Yo ya
- 1:08:34no necesito más pruebas. No necesito volver a ver la tabla,
- 1:08:39ni la foto, ni la frase en el vidrio. Todo
- 1:08:43eso me da igual ahora, lo único que me importa
- 1:08:46es que esa noche, una niña pidió ayuda delante de
- 1:08:49nosotros y no pudimos sacarla de ahí. Jugamos con algo
- 1:08:54que no entendíamos, le dimos entrada, y cuando quiso irse,
- 1:08:58ya era tarde. Desde esa noche, cuando alguien me habla
- 1:09:04de jugar con la ouija, no discuto, no me río,
- 1:09:08no doy explicaciones, solo digo que no lo hagan. porque
- 1:09:12yo estuve ahí y todavía sueño con los golpes, la
- 1:09:16posesión de Lucía y el demonio que miré en las escaleras.