Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Brujas De Sangre: Me Hicieron Beber De Un Cráneo Maldito - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:01Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, suscríbete,
- 0:08dale like y comparte. En los oscuros rincones de Cuernavaca,
- 0:18yace una historia que ha sido susurrada durante generaciones. Se
- 0:23trata de la leyenda de la Dama de los Espejos,
- 0:25un relato que teje misterio y tragedia en igual medida.
- 0:30Todo comenzó en los tumultuosos años de 1930, cuando Cuernavaca era
- 0:35un hervidero de intrigas y secretos bien guardados, en aquellos días,
- 0:39una mujer de belleza insuperable, de origen español y con
- 0:43una enfermedad incurable, moraba en una mansión imponente en los
- 0:47límites de la ciudad. Ella, conocida entre los lugareños como
- 0:51Elisa de la Rosa, había conquistado los corazones de muchos
- 0:55con su encanto y gracia, pero su destino estaba sellado
- 0:59por la cruel mano de la enfermedad. En sus últimos días,
- 1:03postrada en su lecho de muerte, Elisa formuló una petición
- 1:07extraordinaria a su esposo, un hombre adinerado que siempre había
- 1:11complacido cada uno de sus deseos. Quiero que mi tumba
- 1:15esté cubierta de espejos, murmuró con voz débil, pero firme,
- 1:20mientras su esposo, con el corazón destrozado por la inminente pérdida,
- 1:24escuchaba atentamente cada una de sus palabras. Él, incapaz de
- 1:30negarle nada a la mujer que había amado con devoción,
- 1:33prometió cumplir su deseo sin titubear. Y así fue como,
- 1:38tras su partida de este mundo, los espejos se convirtieron
- 1:41en los guardianes silenciosos de su tumba en el Panteón
- 1:44de la Leona. Pero detrás de este acto aparentemente altruista
- 1:48se escondía un pacto oscuro que Elisa y su esposo
- 1:51habían sellado en las sombras de la noche. Un pacto
- 1:55que iba más allá de la comprensión humana y que ahora,
- 1:58décadas después, se había convertido en una gran leyenda en
- 2:02los pasillos vacíos de la mansión de los de la
- 2:04Rosa y en todo el estado. Las noches en Cuernavaca
- 2:08se volvieron más frías y sombrías desde entonces, y los
- 2:12lugareños juraban escuchar susurros inquietantes entre los pasillos de la
- 2:16mansión y el cementerio. Algo oscuro y siniestro acechaba en
- 2:20las sombras, alimentándose de los miedos y secretos enterrados en
- 2:24lo más profundo de la noche. Y así, la leyenda
- 2:29de la Dama de los Espejos comenzó a tejerse entre
- 2:32la luz de la luna y los reflejos distorsionados que
- 2:35se perdían en los cristales. Pero lo que nadie sabía
- 2:39entonces era que la verdadera historia estaba lejos de llegar
- 2:42a su fin, pues los secretos más oscuros nunca permanecen
- 2:45enterrados por mucho tiempo. Elisa de la Rosa era conocida
- 2:50en toda Cuernavaca por su belleza sin paralelo y su
- 2:53melena dorada que caía en cascadas de seda sobre sus hombros.
- 2:58Pero detrás de esa fachada de perfección se ocultaba una
- 3:01obsesión mortal que consumía su alma como una sombra insaciable.
- 3:06Desde temprana edad, Elisa había aprendido el poder que residía
- 3:10en su belleza. Se deleitaba cada día frente al espejo,
- 3:14admirando su reflejo como si fuera el más preciado tesoro.
- 3:19Cada mirada, cada gesto, estaba impregnado de una vanidad que
- 3:23equipsaba todo lo demás a su alrededor. Pero su obsesión
- 3:27con su propia imagen pronto se convirtió en algo más
- 3:30que una simple admiración. Se volvió una necesidad voraz, un
- 3:35hambre insaciable que la consumía desde adentro. Cada espejo que
- 3:40cruzaba se convertía en un espejismo tentador que la llamaba
- 3:43con susurros seductores. Y así, Elisa pasaba horas y horas
- 3:49frente al espejo, cepillando su cabello dorado, mientras su mente
- 3:53se sumergía en un abismo oscuro de vanidad y desesperación.
- 3:57La realidad se desvanecía a su alrededor y sólo quedaba
- 4:01a ella y su reflejo atrapados en un ciclo interminable
- 4:04de autoadmiración. Pero cuanto más se perdía en el laberinto
- 4:09de los espejos, más se alejaba de la realidad hasta
- 4:12que finalmente su obsesión la consumió por completo. La enfermedad
- 4:17que la aquejaba no era sólo física, sino espiritual, arrastrándose
- 4:22hacia un abismo del cual no había retorno. Y así,
- 4:26en su lecho de muerte, rodeada de espejos que reflejaban
- 4:29su propia imagen distorsionada, Elisa se enfrentó a su destino final.
- 4:35Pero incluso en la muerte, su obsesión no la abandonó.
- 4:39Se dice que su espíritu atormentado aún deambula por los
- 4:43oscuros pasillos de la mansión de los de la Rosa,
- 4:45buscando desesperadamente un reflejo que ya no puede encontrar. Estaba
- 4:51claro que la obsesión de Elisa de la Rosa por
- 4:53su propia belleza trascendía más allá de la muerte, sumiéndose
- 4:57en un eterno y tortoso ciclo de vanidad y desesperación.
- 5:02Cada año, cuando los días se acercaban al aniversario de
- 5:05su partida o al Día de Muertos, el espíritu de
- 5:08Elisa se alzaba de entre las sombras del Panteón de
- 5:11la Leona. con paso silencioso y ojos brillantes como luciérnagas
- 5:16en la oscuridad ella vagaba por las calles de Cuernavaca
- 5:19en busca de un eco de su vida pasada su
- 5:23primera parada siempre era la mansión donde una vez había
- 5:26reinado como la reina indiscutible de la belleza a través
- 5:30de los años la casa había caído en un estado
- 5:33de abandono sus paredes de piedra testigos mudos del paso
- 5:37del tiempo y la decadencia pero para Elisa aún resonaban
- 5:42los ecos de risas y susurros entre sus corredores polvorientos.
- 5:47Entraba a la casa con paso decidido, como si estuviera
- 5:50poseída por una fuerza más allá de su control. Los
- 5:54espejos rotos y desgastados la recibían con su reflejo distorsionado,
- 5:59una visión de su belleza marchita que la atormentaba aún
- 6:02en la muerte. Pero para Elisa no había escape de
- 6:06su propia vanidad. Mientras tanto, el conductor de un taxi
- 6:11que pasaba por las cercanías era testigo involuntario de esta
- 6:14macabra escena. Intrigado por la figura fantasmal que entraba en
- 6:19la casa abandonada, esperaba pacientemente afuera, seguro de que alguien
- 6:24saldría eventualmente para liquidar el viaje. Pero ese momento nunca llegaba.
- 6:30Horas después, cuando el sol comenzaba a despuntar en el horizonte,
- 6:34el taxista, tembloroso y con el corazón palpitante, abandonaba el lugar,
- 6:40convencido de que había sido testigo de algo más allá
- 6:43de la comprensión humana. La leyenda de la dama de
- 6:47los espejos se extendía así, como una sombra que se
- 6:50arrastraba por las calles de Cuernavaca, susurrando secretos oscuros y
- 6:54alimentándose del miedo de aquellos que se atrevían a escucharla.
- 6:59Y mientras tanto, Elisa de la Rosa, atrapada en su
- 7:03propia obsesión inmortal, continuaba su eterno y solitario baile entre
- 7:07los espejos rotos de su pasado. Fue en ese momento
- 7:11cuando comenzó mi historia. Me llamo Alexis, soy taxista en Cuernavaca.
- 7:18Desde que era joven, había escuchado historias escalofriantes sobre la
- 7:22Dama de los Espejos. Cada vez que pasaba cerca del
- 7:26Panteón de la Leona o de la mansión abandonada donde
- 7:29se decía que ella vagaba, sentía un escalofrío recorrer mi
- 7:33espina dorsal. Siempre había mantenido una actitud escéptica hacia esas historias,
- 7:39pensando que eran sólo cuentos para asustar a los niños
- 7:42y a los crédulos. Sin embargo, una noche, cuando menos
- 7:47lo esperaba, me encontré cara a cara con el terror
- 7:50que había creído ficticio. Era una noche oscura y lluviosa,
- 7:54de esas en las que el viento parece susurrar secretos
- 7:58ancestrales entre los árboles retorcidos. Recibí una llamada para recoger
- 8:03a un pasajero cerca del Panteón de la Leona, una
- 8:06zona que siempre me ponía nervioso, pero necesitaba el dinero,
- 8:10así que salí de mi casa y fui sin pensarlo
- 8:13dos veces. Al llegar al lugar, vi a una figura
- 8:17envuelta en sombras, con un aire de melancolía que parecía
- 8:21emerger de la oscuridad misma. Era una mujer, vestida con
- 8:25ropas antiguas, cuyo rostro estaba velado por la penumbra de
- 8:29la noche. Sin decir una palabra, subió al asiento trasero
- 8:34del taxi y me pidió que la llevara a la
- 8:36dirección de la antigua mansión de los de la Rosa.
- 8:40Un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando reconocí el lugar al
- 8:43que me dirigía. Recordé todas las historias que había escuchado
- 8:48sobre aquel sitio, sobre la dama que vagaba entre sus paredes.
- 8:53Pero no podía negarme a llevar a mi pasajera a
- 8:55su destino, así que comencé el viaje con el corazón
- 8:58latiendo desbocado en mi pecho. Durante el trayecto, intenté romper
- 9:04el silencio con conversación, pero la mujer permaneció en silencio,
- 9:08perdida en sus propios pensamientos. Cada vez que me atrevía
- 9:12a mirarla a través del espejo retrovisor, sentía un escalofrío
- 9:16recorrerme la espalda, como si estuviera siendo observado por algo
- 9:20más que una simple pasajera. Cuando llegamos a la mansión abandonada,
- 9:25la mujer se bajó del auto sin decir una palabra.
- 9:29La observé mientras se alejaba entre las sombras, desapareciendo en
- 9:33la oscuridad de la noche. Esperé un momento, esperando ver
- 9:38si alguien salía a liquidar el viaje, pero ningún alma
- 9:41viviente apareció. Después de dejar a la misteriosa mujer en
- 9:46la mansión de los de la Rosa, regresé a mi
- 9:48rutina diaria de recoger pasajeros y llevarlos a sus destinos,
- 9:52intentando ahogar en la distracción del trabajo el recuerdo perturbador
- 9:56de aquel encuentro en la noche lluviosa. Sin embargo, mi
- 10:00paz se vio interrumpida días después, cuando recibí una visita
- 10:04inesperada en la estación de taxis. Era un hombre mayor,
- 10:08elegantemente vestido y con una mirada sombría que parecía penetrar
- 10:13hasta lo más profundo de mi alma.«¿ Eres tú quien
- 10:17llevó a mi esposa a la mansión de los de
- 10:19la Rosa la otra noche?», preguntó con voz grave y
- 10:22llena de autoridad. Asintiendo con cautela le confirmé que había
- 10:27sido yo quien había llevado a una mujer a ese lugar.
- 10:31Pero antes de que pudiera decir algo más el hombre
- 10:34me agarró del brazo con fuerza clavando su mirada en
- 10:37la mía con una intensidad que me heló la sangre.
- 10:41Mi esposa falleció hace años susurró su voz temblorosa con
- 10:45una mezcla de tristeza y desesperación. Lo que viste esa
- 10:50noche no era más que un espíritu atormentado, condenado a
- 10:53vagar por la eternidad en busca de redención. Mis manos
- 10:58temblaban mientras escuchaba sus palabras, incapaz de procesar lo que
- 11:02acababa de revelarme.¿ La mujer que había llevado en mi
- 11:06taxi era realmente un fantasma?¿ Había sido testigo de algo
- 11:11sobrenatural sin darme cuenta? El hombre me soltó con un
- 11:15suspiro cansado, como si llevara el peso del mundo sobre
- 11:19sus hombros. Te apierto, hijo, mantente alejado de esos lugares.
- 11:24Hay fuerzas más allá de nuestra comprensión acechando en las sombras,
- 11:29y no todos regresan indemnes después de cruzar su umbral.
- 11:34Con el corazón aún martilleando en mi pecho, asentí con
- 11:37la cabeza en silencio, prometiendo seguir su consejo. pero en
- 11:42lo más profundo de mi ser, sabía que la experiencia
- 11:45que había vivido esa noche me perseguiría para siempre, recordando
- 11:49que en Cuernavaca las leyendas eran más que simples cuentos
- 11:53de viejas. Eran realidades oscuras que acechaban en las sombras,
- 11:58esperando ser descubiertas por aquellos lo suficientemente valientes o imprudentes
- 12:02para buscar la verdad. Las noches se volvieron un tormento
- 12:07para mí después de aquel encuentro con la misteriosa mujer
- 12:10vestida de negro. Cada vez que cerraba los ojos, su
- 12:14imagen se colaba en mis sueños como una sombra insistente,
- 12:18persiguiéndome a través de los callejones oscuros de mi mente.
- 12:22Ella caminaba hacia mí con pasos lentos y silenciosos, su
- 12:26vestido ondeando en el viento nocturno como un espectro de
- 12:29la noche. Su rostro permanecía oculto entre las sombras, pero
- 12:34su presencia era suficiente para helarme la sangre en las venas.
- 12:39Intenté ignorar estos sueños perturbadores, diciéndome a mí mismo que
- 12:43eran sólo el resultado de mi imaginación sobre excitada por
- 12:46las historias que había escuchado. Pero cada noche que pasaba,
- 12:51su influencia parecía crecer más fuerte, como si hubiera encontrado
- 12:55un camino hacia mi subconsciente y no estuviera dispuesta a abandonarlo.
- 13:00La desesperación se apoderó de mí, consumiendo mi mente con
- 13:04pensamientos de locura y paranoia.¿ Qué quería esta mujer de mí?¿
- 13:09Por qué se había aferrado a mis sueños con tanta ferocidad?
- 13:14Mis días se convirtieron en una lucha constante por mantenerme despierto,
- 13:18temeroso de lo que encontraría al cerrar los ojos una
- 13:21vez más. Pero la falta de sueño comenzó a pasar
- 13:25factura en mi cordura, dejándome al borde del abismo de
- 13:28la locura. Finalmente, no pude soportarlo más. Busqué ayuda en
- 13:35todas partes, desde médicos hasta chamanes, pero ninguno pudo liberarme
- 13:39de la opresión de aquella presencia oscura que se había
- 13:42apoderado de mi mente. Y así, me vi atrapado en
- 13:46un ciclo interminable de terror y desesperación, perseguido por la
- 13:50imagen fantasmal de la mujer vestida de negro que se
- 13:53había instalado en mis sueños. Mi única esperanza era encontrar
- 13:58una manera de romper este vínculo sobrenatural antes de que
- 14:01fuera demasiado tarde y me arrastrara hacia la oscuridad eterna.
- 14:06Armado con un valor nacido de la desesperación, decidí enfrentar
- 14:10directamente la fuente de mis pesadillas, la tumba de la
- 14:14Dama de los Espejos en el Panteón de la Leona.
- 14:17Con el corazón latiendo con fuerza en mi pecho, me
- 14:20adentré en el camposanto en busca de respuestas que pudieran
- 14:24liberarme de la opresión de aquellos sueños perturbadores. La noche
- 14:28estaba envuelta en un manto de oscuridad, sólo interrumpida por
- 14:32la luz mortecina de la luna que se filtraba entre
- 14:35las nubes. Las sombras parecían cobrar vida a mi alrededor,
- 14:39susurrando secretos oscuros y acechando en cada rincón del cementerio. Finalmente,
- 14:46llegué a la tumba de la dama de los espejos.
- 14:49Era una estructura imponente, una de las más grandes del camposanto,
- 14:54adornada con esculturas de ángeles y figuras religiosas que observaban
- 14:58en silencio desde las alturas. Pero lo que más llamaba
- 15:02la atención eran los espejos que adornaban cada centímetro de
- 15:06la tumba, reflejando la luz de la luna en un
- 15:08espectáculo de destellos y sombras. Con manos temblorosas, me acerqué
- 15:14a la tumba y me arrodillé frente a ella, como
- 15:16si estuviera buscando la redención en sus frías piedras. Cada
- 15:21reflejo en los espejos parecía susurrar una verdad oculta, una
- 15:25revelación que había estado esquivando durante tanto tiempo. Fue entonces
- 15:30cuando lo vi, una figura oscura y borrosa que se
- 15:33movía entre los espejos, una presencia que parecía mirarme fijamente
- 15:37desde el otro lado. Era la misma mujer que había
- 15:41visto en mis sueños, la dama de los espejos, su
- 15:44rostro aún oculto entre las sombras. Con un grito de desafío,
- 15:49me lancé hacia adelante, rompiendo el hechizo que me había
- 15:52mantenido prisionero durante tanto tiempo. Agarré un fragmento afilado de
- 15:58espejo y lo levanté hacia la figura fantasmal, dispuesto a
- 16:01enfrentarla cara a cara y exigir respuestas. pero en el
- 16:06momento en que mi mano tocó el reflejo frío del cristal,
- 16:09la figura se desvaneció en el aire, como si nunca
- 16:12hubiera estado allí. Miré a mi alrededor, confundido y tembloroso,
- 16:18preguntándome si todo había sido sólo una ilusión causada por
- 16:21mi propia mente atormentada. Sin embargo, en ese momento, una
- 16:27sensación de calma se apoderó de mí, como si hubiera
- 16:30liberado una carga que había llevado durante demasiado tiempo. Me
- 16:35levanté de la tumba, sabiendo que, aunque las pesadillas aún
- 16:39podían perseguirme en la oscuridad de la noche, ahora tenía
- 16:42el coraje para enfrentarlas y encontrar la paz que tanto anhelaba.
- 16:47Y así, con un último vistazo a los espejos que
- 16:50adornaban la tumba de la Dama de los Espejos, me
- 16:53alejé del cementerio, listo para enfrentar cualquier desafío que el
- 16:57destino pudiera deparar. Con el paso de los años, la
- 17:02tumba de la Dama de los Espejos en el Panteón
- 17:04de la Leona cayó en el olvido y la decadencia.
- 17:08La partida de su esposo marcó el comienzo del declive
- 17:11de aquel lugar que una vez fue testigo de su
- 17:13belleza y vanidad, pero que ahora ha abandonado y desolado.
- 17:18Sin familiares cercanos que se hicieran cargo de los gastos
- 17:21de mantenimiento, la tumba se encontraba en un estado de
- 17:24deterioro alarmante. Los espejos, alguna vez relucientes y majestuosos, ahora
- 17:31estaban empañados por el paso del tiempo y cubiertos de
- 17:34polvo y suciedad. Las esculturas de ángeles que alguna vez
- 17:38guardaron silenciosa vigilia sobre los restos de la dama de
- 17:41los espejos ahora estaban desgastadas por la intemperie, sus alas
- 17:46rotas y sus rostros desfigurados por el abandono. La memoria
- 17:50de la mujer que una vez había sido la más
- 17:52hermosa de Cuernavaca se desvanecía lentamente, borrada por el paso
- 17:57implacable del tiempo y la indiferencia de aquellos que la rodeaban.
- 18:02Las leyendas que una vez habían susurrado su nombre con
- 18:05reverencia ahora apenas eran un eco lejano en la mente
- 18:08de los lugareños, relegadas al olvido junto con los escombros
- 18:12de su tumba abandonada. Pero incluso en su deterioro, la
- 18:16tumba seguía siendo una leyenda muy conocida por sus espejos
- 18:20rotos y sus esculturas desgastadas, los cuales eran testigos mudos
- 18:24de los secretos y las tragedias que habían acompañado a
- 18:27aquella mujer en vida, una advertencia para aquellos que se
- 18:30atrevían a buscar la belleza a cualquier costo. Y así,
- 18:35en el silencio del cementerio, la historia de la Dama
- 18:38de los Espejos se desvanecía lentamente en la oscuridad, perdida
- 18:42en el polvo de los siglos y relegada al reino
- 18:45de las leyendas olvidadas. Pero su memoria seguía viva en
- 18:49aquellos pocos que recordaban su historia, un recordatorio de que
- 18:53incluso los más hermosos entre nosotros pueden caer en las
- 18:56garras del destino más oscuro si no tienen cuidado. A
- 19:01medida que los años pasaron, yo, el antiguo taxista que
- 19:05una vez se enfrentó a los horrores de la Dama
- 19:07de los Espejos, finalmente me jubilé por la edad. Mis
- 19:11días de recorrer las calles de Cuernavaca en busca de
- 19:14pasajeros habían llegado a su fin, pero mi mente seguía
- 19:18atormentada por los recuerdos de aquella noche oscura. Aunque nuevas
- 19:23generaciones de taxistas llenaban las calles de Cuernavaca, yo sabía
- 19:27que había una verdad que no podían ignorar. La leyenda
- 19:30de la Dama de los Espejos seguía siendo una advertencia
- 19:33ominosa para aquellos que se aventuraban cerca del Panteón de
- 19:36la Leona. Mis viejos colegas me contaron que habían oído
- 19:41susurros entre ellos sobre los peligros de detenerse en aquel
- 19:44lugar por la madrugada y mucho menos de tomar un
- 19:47viaje que se dirigiera a la Casa de la Rosa.
- 19:51Aunque ya no estaba en la carretera, una parte de
- 19:54mí seguía vigilante, recordando a aquellos que se aventuraban demasiado
- 19:58cerca de los misterios que se escuchan en las profundidades
- 20:01de Cuernavaca. Porque, aunque el tiempo pudiera borrar las huellas
- 20:06de la dama de los espejos en la tierra, su
- 20:09legado sigue vivo en las historias que se contaban en
- 20:11susurros en las noches oscuras, recordándonos que algunas verdades son
- 20:16más terroríficas que cualquier ficción que la mente pueda concebir.
- 20:29Mi nombre es Antonio, actualmente tengo 30 años, pero hasta el
- 20:33día de hoy no logro olvidar la horrible experiencia que
- 20:37tuve cuando tenía 16 años. Fue algo que marcó mi vida
- 20:42y desde ese entonces, mi mayor miedo son las brujas.
- 20:46En aquella ocasión mis tres amigos, Luis, Felipe, Martín y yo,
- 20:51decidimos pasar un fin de semana acampando en un cerro,
- 20:54que se encontraba a las afueras de nuestro pueblo, en
- 20:58el estado de Puebla. El lugar tenía cierta reputación de
- 21:02ser embrujado, pero no nos importaba, de hecho, eso nos
- 21:06emocionaba aún más, empacamos nuestras cosas y comenzamos la subida
- 21:11al cerro, en busca de una experiencia inolvidable. Cuando llegamos
- 21:16a la cima, encontramos un lugar perfecto para montar nuestro campamento,
- 21:21rápidamente armamos nuestras tiendas de campaña y preparamos una fogata,
- 21:25la noche se acercaba y el aire comenzaba a enfriarse.
- 21:30Así que encendimos la fogata, sacamos la carne que habíamos
- 21:33traído y comenzamos a hacer una deliciosa carne asada. Al
- 21:38calor de la hoguera, comenzamos a platicar y a reír,
- 21:41recordando viejas historias y compartiendo nuestros miedos más profundos, la
- 21:46música que sonaba en nuestro viejo equipo de radio nos
- 21:49mantenía animados y entretenidos, mientras la oscuridad se apoderaba del lugar.
- 21:55No había señal de ningún fenómeno extraño y nos sentíamos
- 21:59seguros y contentos en nuestra pequeña burbuja de felicidad. Cuando
- 22:04nuestras energías comenzaron a decaer, decidimos que era hora de
- 22:08ir a dormir, apagamos la música, nos despedimos y nos
- 22:11metimos en nuestras respectivas tiendas de campaña, a pesar del cansancio.
- 22:16Me costó conciliar el sueño, pues algo en el ambiente
- 22:19me mantenía alerta, como si mi subconsciente supiera que algo
- 22:23no estaba bien. En medio de la noche, empecé a
- 22:27escuchar ruidos extraños fuera de mi tienda de campaña. Al
- 22:31principio pensé que eran animales nocturnos, pero luego me di
- 22:35cuenta de que sonaban como pasos, susurros y risas de mujeres.
- 22:39Intenté convencerme a mí mismo de que era mi imaginación,
- 22:43pero los sonidos se hacían cada vez más fuertes y
- 22:46más cercanos. No podía quedarme acostado sin hacer nada, así
- 22:51que me decidí a salir de mi tienda para investigar,
- 22:54no quería despertar a mis amigos, así que salí sigilosamente
- 22:58y me adentré en la oscuridad. Siguiendo los extraños ruidos
- 23:01que me inquietaban, lo que no sabía en ese momento,
- 23:05era que esa noche cambiaría nuestras vidas para siempre. Con
- 23:09el corazón latiendo a mil por hora, me adentré en
- 23:12la oscuridad, siguiendo los extraños ruidos. Sin embargo, por más
- 23:16que caminaba, no encontraba nada fuera de lo común. Empecé
- 23:20a pensar que quizás había sido simplemente mi imaginación jugando
- 23:24una mala pasada. Decidí volver a mi tienda de campaña,
- 23:29pero a medida que me acercaba, noté que algo no
- 23:32estaba bien, el ambiente había cambiado por completo, el aire
- 23:36estaba tan frío que me calaba los huesos, y sentía
- 23:39un miedo inexplicable que me dejaba helado, era como si
- 23:43una presencia maligna se hubiera apoderado del lugar. Regresé a
- 23:48mi tienda y me metí en mi saco de dormir,
- 23:50pero no pude evitar sentir que algo no estaba bien,
- 23:53me sentía observado, como si una fuerza invisible me estuviera
- 23:57acechando desde las sombras. Mi mente comenzó a llenarse de
- 24:01pensamientos siniestros y aterradores, imágenes de pesadillas y leyendas que
- 24:05habíamos compartido durante la noche. Intenté ignorar el miedo y
- 24:10concentrarme en mi respiración para calmarme, pero el frío y
- 24:14el terror eran insoportables. De repente, escuché un susurro a
- 24:18mi lado, como si alguien estuviera tratando de comunicarse conmigo.
- 24:23Mis ojos se abrieron de par en par y me
- 24:25quedé petrificado, incapaz de moverme. En ese momento, una risa
- 24:31escalofriante retumbó a través de la noche, como si alguien
- 24:34se estuviera burlando de mi miedo, la risa parecía venir
- 24:38de todas direcciones, como si me rodeara por completo, no
- 24:42pude evitar gritar, despertando a mis amigos. Los gritos de
- 24:47mis compañeros se unieron a los míos, y de repente,
- 24:51todos estábamos despiertos y paralizados por el terror. El frío
- 24:56y el miedo se habían apoderado de nuestro campamento y
- 24:59no sabíamos cómo enfrentarnos a lo desconocido, aunque estábamos juntos,
- 25:04sentíamos que estábamos siendo atacados por una fuerza sobrenatural, que
- 25:08no podíamos comprender ni controlar. Aquella noche, la oscuridad nos
- 25:13había envuelto en su abrazo aterrador y el verdadero horror
- 25:17apenas estaba comenzando. Nos reunimos alrededor de la fogata que
- 25:22aún humeaba, temblando de frío y miedo, incapaces de hablar,
- 25:26cada uno de nosotros parecía haber experimentado algo aterrador, pero
- 25:30no queríamos darle voz a nuestros temores. Sin embargo, no
- 25:34podíamos ignorar lo que había sucedido, y nos miramos, buscando
- 25:39consuelo en la compañía de los demás. Les conté a
- 25:43mis amigos lo que había escuchado y cómo había salido
- 25:46a investigar, pero no había encontrado nada fuera de lo común.
- 25:49A medida que relataba mi experiencia, vi cómo sus rostros
- 25:53se ponían cada vez más pálidos. Uno de ellos, Luis,
- 25:58compartió que algo lo había despertado en medio de la noche,
- 26:02sintiendo como si una mano helada tocara su pie, pero
- 26:05cuando abrió los ojos, no había nadie ahí. Felipe y
- 26:10Martín también habían experimentado algo similar, ambos habían escuchado susurros
- 26:15escalofriantes y sentido un frío intenso, como si una presencia
- 26:19maligna los estuviera acechando en la oscuridad. Nos dimos cuenta
- 26:24de que no podíamos quedarnos de brazos cruzados, permitiendo que
- 26:28el miedo nos dominara, decidimos unirnos y explorar los alrededores,
- 26:33buscando cualquier indicio de lo que nos estaba aterrorizando. Armados
- 26:38con nuestras linternas y la determinación de enfrentar lo desconocido,
- 26:42caminamos por el cerro en la oscuridad, inspeccionando cada rincón
- 26:46y escuchando atentamente cualquier sonido fuera de lo común, pero,
- 26:50por más que buscamos, no encontramos nada que explicara las
- 26:54experiencias aterradoras que habíamos vivido. exhaustos y desanimados regresamos a
- 27:01nuestro campamento aunque no habíamos descubierto nada en nuestra búsqueda
- 27:06no podíamos sacudirnos la sensación de que algo nos acechaba
- 27:09en la oscuridad decidimos intentar dormir de nuevo pero acordamos
- 27:14que si alguno de nosotros escuchaba o sentía algo extraño
- 27:18debía despertar a los demás de inmediato Nos metimos en
- 27:22nuestras tiendas de campaña, y nos arropamos en nuestros sacos
- 27:26de dormir, intentando aferrarnos a la ilusión de seguridad que proporcionaban, pero,
- 27:31a medida que la noche avanzaba, no pudimos evitar sentir,
- 27:35que estábamos a merced de fuerzas que no podíamos entender
- 27:38ni controlar, y en el fondo de nuestras mentes, sabíamos
- 27:43que lo peor aún estaba por venir. Después de mucho tiempo,
- 27:48luchando contra el miedo que me invadía, finalmente logré conciliar
- 27:52el sueño. Sin embargo, en lugar de encontrar refugio en
- 27:55los brazos de Morfeo, me sumergí en una horrible pesadilla.
- 28:00En mi sueño, me encontraba en un pasillo largo y oscuro,
- 28:04con una atmósfera opresiva, que me llenaba de terror. A
- 28:08ambos lados del pasillo había numerosas puertas, cada una de
- 28:11ellas tan siniestra como la siguiente. De repente, una mujer
- 28:16sin pelo, vestida de negro, apareció a mi lado, su
- 28:20rostro no mostraba expresión alguna, pero algo en sus ojos
- 28:24me daba escalofríos. La mujer me tomó de la mano
- 28:27y comenzamos a caminar hacia una de las puertas. Con
- 28:31cada paso que dábamos, sentía que mi corazón latía más fuerte,
- 28:35anticipando un mal presagio. finalmente, llegamos a la puerta y
- 28:40la mujer la abrió lentamente, al otro lado de la puerta,
- 28:44pude ver nuestro campamento, las tiendas de campaña, lo que
- 28:48quedaba de la fogata y la oscuridad que nos rodeaba,
- 28:51pero algo no estaba bien. Al mirar más de cerca,
- 28:55me di cuenta de que otra mujer, también sin pelo,
- 28:59estaba de pie junto a nuestras tiendas de campaña, su
- 29:02piel pálida contrastaba con la oscuridad de la noche, y
- 29:05sus pies estaban manchados de sangre. Pero lo más aterrador
- 29:09de todo era su sonrisa malvada, que parecía burlarse de mí.
- 29:14La mujer comenzó a acercarse a las tiendas y en
- 29:17un instante abrió la mía, me vi a mí mismo durmiendo,
- 29:21completamente ajeno al horror que se cernía sobre mí y
- 29:24la mujer se inclinó sobre mi cuerpo dormido, observándome con
- 29:28una mirada maliciosa. En ese momento, el terror me invadió
- 29:33por completo y grité en mi sueño, despertándome de la pesadilla.
- 29:38Pero el horror no terminó ahí. Al abrir los ojos,
- 29:42vi una sombra asomándose a mi tienda de campaña, como
- 29:45si la pesadilla se hubiera vuelto realidad, mi grito de
- 29:49miedo despertó a mis amigos, quienes salieron de sus tiendas,
- 29:53preocupados por lo que estaba sucediendo. Mis amigos, al escuchar
- 29:58mis gritos, acudieron rápidamente a mi tienda de campaña, les
- 30:02conté sobre la terrible pesadilla que había tenido, y como
- 30:05la sombra en mi tienda parecía haberla hecho realidad. Todos
- 30:10estábamos asustados, pero mis amigos intentaron calmarme, miramos nuestros relojes
- 30:15y nos dimos cuenta de que eran las 3 de la mañana.
- 30:19Decidimos que lo mejor sería esperar a que amaneciera antes
- 30:23de abandonar el campamento, ya que irnos a esa hora
- 30:26podría ser peligroso. Luis propuso que nos quedáramos despiertos y
- 30:31alerta hasta el amanecer, por si acaso algo inusual ocurriera
- 30:35de nuevo, todos estuvimos de acuerdo con su plan, así
- 30:39que reavivamos la fogata y nos sentamos alrededor de ella.
- 30:43Para distraernos del miedo que nos atenazaba, comenzamos a hablar
- 30:47de nuestras infancias y las cosas divertidas que solíamos hacer juntos.
- 30:53A medida que compartíamos nuestras historias, nuestras risas llenaban el
- 30:57aire y momentáneamente olvidamos el terror que nos había traído
- 31:01hasta ahí. Sin embargo, mientras uno de mis amigos contaba
- 31:06una de sus historias, no pude evitar que mis pensamientos
- 31:09divagaran hacia las leyendas que habíamos escuchado sobre ese cerro.
- 31:14Recordé cómo mi tío me había contado que las brujas
- 31:17solían reunirse ahí para realizar sus rituales y sacrificios. Según él,
- 31:22las brujas buscaban la energía del cerro para alimentar sus
- 31:27hechizos y maldecir a aquellos que se atrevían a interrumpir
- 31:30sus prácticas. Mientras pensaba en estas historias, un escalofrío recorrió
- 31:36mi espalda, como si un dedo helado me estuviera acariciando.
- 31:41Me pregunté si nuestro campamento estaba ubicado en uno de
- 31:44los sitios de reunión de las brujas, y si acaso,
- 31:47en nuestra ignorancia, habíamos desatado su ira al invadir su
- 31:51territorio sagrado. No quise compartir mis temores con mis amigos,
- 31:57pero la inquietud crecía en mi interior, haciendo que cada sonido,
- 32:01cada sombra en la noche, pareciera un presagio de un
- 32:04horror inminente. Mientras todos reían y compartían historias, me sentía
- 32:10cada vez más inquieto, incapaz de unirme a su alegría. Entonces,
- 32:15de repente, el silencio se apoderó del campamento, todos dejamos
- 32:19de hablar al mismo tiempo, ya que un sonido nos
- 32:22heló la sangre, una mujer tarareaba una canción de cuna
- 32:26de manera tenebrosa. Era un sonido melódico pero extraño, que
- 32:31parecía resonar en nuestros huesos. Nos miramos unos a otros,
- 32:36temblando de miedo, Martín sugirió llamar a su padre, pero
- 32:40Luis argumentó que era una pésima idea, nos recordó que
- 32:44si nuestros padres descubrían la verdad, nos regañarían, y además,
- 32:48no podíamos arriesgarlo si realmente había algún peligro, decidimos que
- 32:52teníamos que ser valientes y enfrentar la situación nosotros mismos.
- 32:58Ya era hora de irnos de ese lugar maldito. Rápidamente
- 33:02recogimos nuestras cosas, guardando nuestras pertenencias en nuestras mochilas con
- 33:07manos temblorosas, y cada segundo que pasaba, la canción de
- 33:11cuna se volvía más intensa y perturbadora, como si la
- 33:14mujer invisible se estuviera acercando a nosotros a medida que
- 33:18nos apresurábamos a empacar. No podíamos evitar sentir que estábamos
- 33:23siendo observados, como si la oscuridad tuviera mil ojos que
- 33:27nos acechaban. Una vez que estuvimos listos, nos pusimos nuestras
- 33:32mochilas y nos preparamos para salir del campamento, pero, a
- 33:36pesar de nuestra determinación, el miedo nos mantenía paralizados. Incapaces
- 33:41de dar el primer paso hacia lo desconocido,¿ qué horrores
- 33:44nos esperarían en la oscuridad? Era peor enfrentar lo desconocido
- 33:49o quedarnos en el campamento y esperar a que amaneciera,
- 33:53nos enfrentábamos a una encrucijada y el tiempo se estaba agotando.
- 33:58Contemplando las sombras que nos rodeaban, me di cuenta de
- 34:01que quizá no fuera tan buena idea adentrarnos en la oscuridad,
- 34:05podríamos perdernos o peor aún, encontrarnos con algo mucho más
- 34:10aterrador que lo que ya habíamos vivido. A pesar de
- 34:14mi vergüenza, les propuse a mis amigos que rezáramos el
- 34:17Padre Nuestro, con la esperanza de que si había algo
- 34:20maligno entre nosotros, la oración podría alejarlo. Aunque ninguno de
- 34:24nosotros era particularmente religioso, en ese momento parecía ser nuestra
- 34:30única opción. Mis amigos se asintieron con la cabeza y
- 34:34todos nos tomamos de las manos en un círculo, comenzamos
- 34:38a recitar el Padre Nuestro en voz baja, nuestras palabras
- 34:41vacilantes al principio, pero cada vez más fuertes a medida
- 34:45que avanzábamos, sin embargo, en lugar de mejorar nuestra situación,
- 34:50parecía que estábamos empeorando las cosas. El aire se volvió
- 34:54aún más frío, como si una brisa helada nos envolviera
- 34:58y sentimos un peso sobre nuestros hombros. El tarareo cesó
- 35:03por unos momentos, dando paso a un breve silencio, pero,
- 35:07de repente, una voz aterradora y horrible resonó en la noche.
- 35:12Era la misma mujer, pero ahora parecía estar maldiciéndonos, retorciendo
- 35:17nuestras palabras en una cacofonía de odio y desprecio, los
- 35:20árboles parecían susurrar sus maldiciones, y el viento gemía con
- 35:24su furia. El terror nos invadió, haciéndonos olvidar nuestras diferencias
- 35:30y uniéndonos en un abrazo colectivo, no podíamos creer lo
- 35:34que estaba sucediendo, pero sabíamos que debíamos hacer algo, antes
- 35:38de que fuera demasiado tarde. Miramos a nuestro alrededor, buscando
- 35:43alguna señal de que la maldición se estaba manifestando en
- 35:46el mundo físico, pero todo lo que vimos fue oscuridad,
- 35:50y todo lo que oímos fueron nuestros propios latidos, acelerados
- 35:54por el miedo. Nuestras mentes corrían, tratando de encontrar una solución,
- 36:00a la situación cada vez más desesperada en la que
- 36:02nos encontrábamos, debíamos correr y arriesgarnos a perdernos en la oscuridad,
- 36:07o enfrentar la maldición y luchar contra lo desconocido. La
- 36:12indecisión nos mantenía en un estado de parálisis, mientras el
- 36:16tiempo se nos escapaba y la furia de la bruja
- 36:18aterradora crecía cada vez más. De repente, todo quedó en silencio,
- 36:24el frío y el miedo que nos habían atormentado, parecieron desvanecerse,
- 36:28y todo volvió a la normalidad. Por un breve instante,
- 36:32nos atrevimos a creer que todo había terminado, y que
- 36:36estábamos a salvo, pero ese breve respiro no duró mucho.
- 36:41Escuchamos pasos y una mujer gritando en la oscuridad, preguntando
- 36:45si había alguien ahí y si estábamos bien, su voz
- 36:48sonaba preocupada y amable, lo que nos dio un atisbo
- 36:51de esperanza, nos miramos a los ojos y asentimos, decidiendo
- 36:55acercarnos a la mujer, que parecía querer ayudarnos, y nos
- 36:59pusimos en marcha, siguiendo el sonido de su voz. Cuando
- 37:04finalmente llegamos a donde se encontraba la mujer, nos quedamos
- 37:07paralizados por el horror. Frente a nosotros había una figura grotesca,
- 37:12una mujer calva y pálida, con sus extremidades muy largas
- 37:17y garras en sus manos, con los pies ensangrentados y
- 37:21en sus brazos. Cargaba lo que parecía ser un muñeco
- 37:24de plástico que imitaba a un bebé. La mujer tarareaba
- 37:28canciones de cuna mientras observaba al muñeco con una extraña
- 37:33mezcla de ternura y locura. El tiempo parecía haberse detenido,
- 37:37mientras la observábamos, incapaces de mover un músculo o de
- 37:42apartar la vista de la horrenda escena. Entonces, la mujer
- 37:46levantó la cabeza y nos miró fijamente. Sus ojos estaban vacíos,
- 37:52como si no hubiera alma en su interior, una sonrisa
- 37:55malvada se formó en sus labios, mientras nos miraba, y
- 37:59nos dimos cuenta de que habíamos caído en una trampa.
- 38:03En ese momento, entendimos que la bondad y la preocupación
- 38:06que habíamos percibido en su voz eran sólo una fachada,
- 38:10un engaño para atraernos hacia ella, y ahora estábamos atrapados
- 38:14en su red, y no sabíamos qué horrores nos esperaban
- 38:17a continuación. Ante la aterradora aparición de la mujer, gritamos
- 38:22y salimos corriendo en diferentes direcciones, impulsados por el pánico,
- 38:27uno de mis amigos se quedó inmóvil, temblando de miedo,
- 38:30pero lo empujé y le grité que corriera. De alguna manera,
- 38:35todos terminamos encontrándonos de nuevo en el campamento, donde tomamos
- 38:39la decisión unánime de irnos de inmediato, sin importar las consecuencias.
- 38:45Corrimos a toda prisa, escuchando algo o alguien que nos perseguía.
- 38:50Mientras corríamos, levantamos la vista al cielo y vimos unas
- 38:54bolas de fuego, surcando la noche, de inmediato recordé lo
- 38:57que mi padre me había dicho, que las bolas de
- 39:00fuego eran brujas, y un escalofrío recorrió mi cuerpo ante
- 39:04esa revelación. Y el miedo se apoderó de nosotros aún más.
- 39:10No nos detuvimos a pensar en lo que podría suceder
- 39:12si nos atrapaban, o si realmente eran brujas las que
- 39:15nos perseguían, solo sabíamos que debíamos escapar a toda costa,
- 39:19y poner la mayor distancia posible, entre nosotros y aquel
- 39:23lugar maldito. Nuestras piernas ardían y nuestros pulmones suplicaban aire,
- 39:29pero el terror nos impulsaba a seguir adelante. No sabíamos
- 39:33cuánto tiempo podríamos mantener ese ritmo frenético, ni qué nos
- 39:37depararía el destino al final de nuestra huida. Pero no
- 39:41nos detuvimos, no podíamos detenernos, mientras las bolas de fuego
- 39:45seguían iluminando el cielo nocturno y la sombra de la
- 39:49mujer calva y sus malvadas intenciones nos perseguían en la oscuridad.
- 39:55Mientras corríamos, uno de mis amigos tropezó con algo y
- 39:58cayó al suelo, con un golpe sordo, y al ayudarlo
- 40:02a levantarse, descubrimos que se había tropezado con una cabeza
- 40:06de cerdo, la visión era tan grotesca, que uno de
- 40:09mis amigos no pudo evitar vomitar. A pesar del horror
- 40:13que nos había causado ese descubrimiento, seguimos corriendo hasta que
- 40:17vimos una luz a lo lejos, detrás de unos árboles,
- 40:21nos acercamos con cautela, y lo que vimos a continuación,
- 40:25superó con creces cualquier cosa que hubiéramos imaginado, en nuestras
- 40:29peores pesadillas. Ahí, en medio de un claro iluminado por antorchas,
- 40:35había seis mujeres, incluida la que habíamos visto arrullando al muñeco,
- 40:40todas estaban calvas, pálidas, desnudas y con los pies ensangrentados.
- 40:46Formaban un círculo y reían de forma histérica y desquiciada,
- 40:49de repente, todas comenzaron a recitar palabras incomprensibles en un
- 40:54idioma desconocido, mientras metían sus pies en cubetas llenas de sangre,
- 40:59probablemente del cerdo decapitado. Nos quedamos paralizados por el shock,
- 41:05incapaces de apartar la vista de la escena macabra que
- 41:07se desarrollaba ante nosotros. Era evidente que estábamos siendo testigos
- 41:13de algún tipo de ritual oscuro y maligno, y la
- 41:16idea de que esas mujeres pudieran tener poderes sobrenaturales y
- 41:20siniestros nos llenó de un miedo inimaginable. Cuando las brujas
- 41:25voltearon hacia nosotros, sonriendo malvadamente, no perdimos tiempo y comenzamos
- 41:30a correr de nuevo, desesperados por escapar, las risas y
- 41:34los murmullos nos seguían, pero no nos detuvimos. De repente,
- 41:39nos encontramos con un hombre mayor que llevaba una linterna
- 41:43y un machete. Al vernos asustados, nos preguntó qué había pasado.
- 41:47Al principio, no confiábamos en él y no quisimos responder,
- 41:51pero insistió. Y uno de mis amigos, llorando de miedo,
- 41:55finalmente le contó todo lo que habíamos presenciado. El hombre,
- 42:00llamado Martín, nos dijo que vivía al pie del cerro
- 42:04y había visto las bolas de fuego en el cielo,
- 42:07sabía que eran las malditas brujas y había salido a enfrentarlas,
- 42:11dispuesto a cortarles las patas. Nos aseguró que no teníamos
- 42:14que preocuparnos, ya que estábamos cerca del final del cerro
- 42:18y nos invitó a su casa. donde su esposa nos
- 42:22ofrecería té caliente y pan para calmar nuestro susto, sus
- 42:25palabras nos brindaron cierto alivio, y antes de seguir nuestro camino,
- 42:30Martín gritó a las brujas que se fueran, amenazándolas con
- 42:34enfrentarlas él mismo si no lo hacían. Mientras caminábamos hacia
- 42:38la casa de Martín, él nos contó que las brujas
- 42:41le habían robado el cerdo para sus horribles rituales y
- 42:44que no hacía mucho tiempo había atrapado a una de
- 42:47ellas y le había quemado los pies. Aunque su relato
- 42:51era espantoso, nos sentíamos agradecidos de haber encontrado a alguien
- 42:56dispuesto a protegernos de aquellas terribles criaturas. Llegamos a la
- 43:01casa de Martín y su esposa, quienes nos recibieron con
- 43:04los brazos abiertos, pasamos el resto de la noche hablando
- 43:07con ellos, lo que nos ayudó a sentirnos mejor y
- 43:10más seguros. A medida que las horas pasaban, el sol
- 43:15comenzó a asomarse en el horizonte, anunciando el amanecer. Con
- 43:20el sol brillando en el cielo, nos despedimos de Martín
- 43:23y su esposa y regresamos a nuestras casas aún incrédulos
- 43:27por todo lo que habíamos vivido. Nos prometimos mutuamente no
- 43:31contarles a nuestros padres lo sucedido y juramos no volver
- 43:35al cerro jamás. Sin embargo, después de esa aterradora experiencia,
- 43:41las pesadillas nos atormentaban con frecuencia. Las brujas aparecían en
- 43:46nuestros sueños, haciéndonos revivir el miedo que sentimos aquella noche. Incluso,
- 43:53en algunas ocasiones, escuchábamos murmullos extraños, afuera de nuestras casas,
- 43:58recordándonos que lo que habíamos vivido en el cerro no
- 44:02había sido simplemente una alucinación. Aunque nunca volvimos al cerro,
- 44:08el recuerdo de aquella horrible noche permaneció con nosotros para siempre,
- 44:12dejándonos con una constante sensación de inquietud y miedo hacia
- 44:16lo desconocido. Cuando tuve que prestar servicio militar, recuerdo que
- 44:28me enviaron a un batallón que quedaba en un municipio
- 44:31muy cerca a la ciudad en la que yo vivía.
- 44:34Era un lugar en general tranquilo, la población era poca
- 44:38y hacía mucho calor, aún en las noches. Casi siempre
- 44:42nos ponían labores de vigilancia o patrullaje, pero en especial
- 44:46recuerdo las noches en las que debíamos estar en una garita,
- 44:49que es como le decimos a las torres de vigilancia,
- 44:53que están en lugares como cuarteles o batallones. El caso
- 44:57es que durante mucho tiempo, nos turnaban para estar vigilando
- 45:01en la garita, era un lugar no muy grande construido
- 45:04con ladrillo, tenía un baño, un termo pequeño donde guardábamos
- 45:08café para el turno de la noche, y en la
- 45:11parte de afuera a su alrededor, tenía un espacio que
- 45:14la rodeaba, como una especie de balcón, a donde solía
- 45:18salir en las noches cuando empezaba a sentir mucho sueño,
- 45:22o en el día para evitar el calor que hacía
- 45:24en la parte de adentro. Una noche en la que
- 45:28debía quedarme vigilando, me quedé dormido, y nadie se hubiera enterado,
- 45:33de no ser porque en la madrugada, a veces los
- 45:35superiores decidían ir a revisar. Si quien tenía el turno
- 45:39en la garita estaba atento a su trabajo, nunca pasaban
- 45:42a la misma hora y justo esa noche. Pasaron sólo
- 45:46unos minutos después de que yo me quedara dormido, así
- 45:50que recibí una amonestación, un fin de semana menos de permiso,
- 45:53y toda una semana de turnos de día, me fue
- 45:57cambiada por turnos de noche, además de un entrenamiento físico adicional,
- 46:02cosas normales de prestar servicio militar. Así que durante las
- 46:06siguientes noches, que tuve que estar vigilando en la torre,
- 46:10intenté a toda costa no dormirme, me quedaba un rato
- 46:14en la parte de adentro y luego salía, para que
- 46:16el frío de la noche me mantuviera despierto, y también
- 46:20algo que algunas veces hacíamos con mis compañeros, sin que
- 46:23los superiores lo notaran. Era poner un poquito de aguardiente
- 46:28en el café, y debo admitir que después de una
- 46:30semana del incidente, hubo una noche en la que puede
- 46:34que me pasara un poco, así que me encontré una
- 46:37vez más dentro de la garita, a punto de quedarme dormido,
- 46:40a causa del efecto del alcohol. pero por algún milagro,
- 46:45cuando cabecé, casi me caigo de la silla, y esto
- 46:48me puso en alerta, me levanté y salí para intentar
- 46:52seguir con los ojos abiertos, recuerdo que esa noche la
- 46:55luna estaba llena, se veía enorme y amarilla, todo estaba
- 46:59en silencio, cuando noté que un árbol muy alto, tan
- 47:03alto como la garita. pero que estaba alejado por varios
- 47:07metros de ahí, se empezó a mover, como si hubiera
- 47:10un animal, entonces vi claramente como una especie de ave,
- 47:14se asomaba por entre las ramas hasta posarse en la
- 47:17punta del árbol, no podía reconocer qué especie de ave era,
- 47:21al principio pensé que era un chulo, pero mucho más grande,
- 47:26tenía el cuello anormalmente largo, pero por la oscuridad de
- 47:29la noche y la distancia, no pude distinguirla con claridad.
- 47:34Estaba observándola, cuando de un momento a otro, saltó desde
- 47:38la copa del árbol y abrió sus alas, que también
- 47:41eran enormes, la vi alzarse con la luna de fondo,
- 47:45hasta que aterrizó detrás de unos arbustos no muy altos.
- 47:49Esperé por unos segundos intentando divisar en donde estaba el animal,
- 47:52escuché un sonido, como una especie de zumbido y de pronto...
- 47:58Vi que de los arbustos salió una mujer a medio vestir,
- 48:01no pude ver su rostro y no creo que ella
- 48:03hubiera notado mi presencia. El caso es que la mujer
- 48:07salió caminando, hacia el lado contrario del batallón, y yo
- 48:11me quedé ahí sin poder explicar lo que acababa de ver,
- 48:14y en ese momento, uno de mis superiores me llamó,
- 48:18estaba detrás de mí, había subido a ver que yo
- 48:21estuviera haciendo mi trabajo, me preguntó si esa noche estaba
- 48:24alerta y si había visto algún movimiento extraño. Yo preferí
- 48:29decirle que todo estaba bien, pues después de la sanción
- 48:32que me habían hecho, no quería que pensaran que estaba enloqueciendo.
- 48:37Al día siguiente mientras comíamos, le conté lo que había
- 48:41visto a dos de mis compañeros, ellos como era de
- 48:44esperarse se rieron, hicieron bromas sobre que el encierro me
- 48:47estaba afectando, que quien sabe qué más le estaba poniendo
- 48:51al café, al final también acabé riéndome con ellos y
- 48:54seguí mi vida como si nada. Estuve varias noches, observando
- 48:59el árbol en donde yo creía haber visto el ave,
- 49:02pero no volví a verla, intenté olvidar el suceso, hasta
- 49:06que una tarde, uno de los compañeros a los que
- 49:08le había contado mi relato, me dijo que alguien más
- 49:12había presenciado lo mismo que yo, incluso había contado que
- 49:15el ave hacía un ruido como de zumbido. Justo antes
- 49:19de caer y transformarse en mujer. A partir de ahí,
- 49:24empezamos a creer que había una bruja que se transformaba
- 49:27frente a la garita, pero aún no estábamos seguros del
- 49:31por qué lo hacía en ese lugar, tampoco sabíamos cada
- 49:34cuánto lo hacía, o si tenía una fecha en especial
- 49:37para transformarse, pero desde ese momento, empezamos a prestar más
- 49:41atención a lo que pasaba en las noches. No por temor,
- 49:45sino por curiosidad. Una mañana cuando otro compañero llegaba de
- 49:50hacer su turno en la garita, nos dijo que también
- 49:53la había visto, el que era de ese pueblo en
- 49:56el que estábamos, estaba convencido de que era una bruja,
- 50:00pues cuando era niño, su abuela le contaba que en
- 50:03esa población vivían unas brujas que podían transformarse en aves.
- 50:08Decían que volvían por épocas, porque hacía muchos años, los
- 50:12habitantes habían agarrado a una de ellas, y por poco
- 50:15la queman viva, porque la culpaban por haber dañado algunos
- 50:19cultivos y matar varios animales, pero al final la mujer
- 50:22había escapado, y desde ese momento no se les veía
- 50:26muy seguido. Solo aparecían para hacer bromas de mal gusto
- 50:30o llevarse el ganado, al menos eso era lo que decían. Entonces,
- 50:36mi compañero mencionó que lo más impresionante había sido ver
- 50:40al ave en contraste con la luna llena, y en
- 50:42ese momento se me ocurrió que la bruja sólo se
- 50:45transformaba cuando la luna adquiría esa forma, lo que a
- 50:49todos les pareció que era cierto. Ese fin de semana,
- 50:53me dieron permiso de salir, así que viajé a mi ciudad,
- 50:57que estaba solo a un par de horas de ahí,
- 50:59pude pasar tiempo con mi mamá y con mi novia,
- 51:02a quien no sé por qué, decidí contarle sobre la
- 51:05bruja de la garita, y para mi sorpresa le pareció
- 51:08bastante extraño, me dijo que no pensaba que yo fuera
- 51:12un hombre supersticioso. no parecía muy convencida, pues ella no
- 51:17creía en nada de eso, pensaba que la gente solo
- 51:20lo inventaba para asustar a los niños y a los crédulos,
- 51:23entonces tuve la idea de prometerle, que la próxima vez
- 51:27que nos viéramos, yo tendría pruebas de que la bruja
- 51:30era real. Después de regresar de ese permiso, todas las
- 51:35noches me fijaba en cómo estaba la luna, tenía planeado
- 51:38grabar la transformación con mi teléfono, cuando al fin llegó
- 51:42la luna llena, estaba decidido. Miraba en casi todo momento
- 51:46hacia el árbol en el que la había visto la
- 51:48última vez, salí un par de veces, pero incluso cuando
- 51:52estaba dentro de la garita. No apartaba la vista del lugar,
- 51:57aunque por supuesto también vigilaba la seguridad del batallón, pues
- 52:01debía cumplir con mi labor. Entonces mientras estaba adentro tomando
- 52:06un poco de café, la vi, el ave de cuello
- 52:09largo estaba posada sobre la copa del árbol, agarré mi
- 52:12teléfono y salí para tener una mejor vista, pero cuando
- 52:15empecé a grabar estando afuera, me di cuenta que ya
- 52:18no estaba ahí, de repente escuché el zumbido y una
- 52:22especie de grito agudo. pero esta vez le oí muy cerca,
- 52:26volteé para observar de dónde provenía y la vi. Estaba
- 52:31a sólo unos pasos de mí, parada en el barandal
- 52:33de la torre, sus piernas eran como las de una mujer,
- 52:37pero terminaban en garras como las de un águila, tenía
- 52:40plumas de color gris y negro, y su cuello era
- 52:43anormalmente largo, más largo que el de un ser humano,
- 52:47y su rostro era aterrador, tenía los ojos completamente negros
- 52:51como dos agujeros. Las pestañas largas, y no tenía nariz,
- 52:56sus labios eran delgados, no era un rostro semejante a
- 53:00ningún ser que yo hubiera visto hasta entonces. Recuerdo que
- 53:04se quedó ahí por varios segundos mientras sonreía, después abrió
- 53:08sus alas e hizo un ruido que me paralizó, sentí
- 53:11una punzada de dolor desde la parte de arriba de
- 53:14mi cabeza y caí al suelo, el animal voló así
- 53:17a mí, me lastimó las manos con sus garras y
- 53:20destrozó mi teléfono. Me tuvieron que hacer cinco puntos en
- 53:24la parte superior de la muñeca, mi uniforme quedado todo rasgado.
- 53:29Tuve que explicarle a mi superior que un ave me
- 53:31había atacado, pero para mi sorpresa, sabía de qué ser
- 53:35estaba hablando. No era la primera vez que los soldados
- 53:38decían ver a esa mujer, que se convertía en un
- 53:41animal extraño. pero pocas veces había atacado a alguien, al
- 53:46parecer la bruja se había molestado por mi intención de grabarla,
- 53:50de igual forma recibí una amonestación, pues mi superior decía,
- 53:54que había estado alejado de mis labores, y me había
- 53:57expuesto a un riesgo innecesario. Pensé que todo terminaría ahí,
- 54:03pero los meses siguientes aunque no volví a meterme con
- 54:06la bruja, empecé a notar que algunas noches amanecía con
- 54:09moretones en el cuerpo, después no fui solo yo. Mis
- 54:13compañeros también tenían esas marcas y en otras ocasiones llegué
- 54:17a sentir que había alguien presionando mi pecho mientras dormía
- 54:21y cuando esto pasaba. Yo intentaba moverme, pero estaba completamente
- 54:26paralizado y escuchaba solo el horrible chillido que el ave
- 54:30había hecho aquella noche. Me gustaría decirles que pudimos hacer
- 54:35algo para que las marcas y estas parálisis desaparecieran, pero
- 54:39la verdad es que aunque intentamos no volver a mencionar
- 54:42a la bruja y el sacerdote que daba las misas
- 54:45los domingos, bendijo el lugar donde dormíamos, nada la detuvo,
- 54:50solo nos quedó esperar a que el año de servicio
- 54:53militar acabara. Y afortunadamente esta situación no se repitió una
- 54:58vez que regresé a mi casa, al menos no para mí.
- 55:08El relato que contaré a continuación sucedió cuando tenía apenas 16 años.
- 55:13Hoy ya tengo una familia y de verdad deseo que
- 55:16jamás le pase algo así a mis hijos. Tuve que
- 55:20ir al psicólogo durante un largo tiempo para quitar ese
- 55:23horrible trauma. Todo empezó cuando mis primos organizaron un viaje
- 55:28de fin de año, ahí teníamos más familia, y nos
- 55:32habían invitado a pasar Navidad. Nuestros padres primero no estaban
- 55:36tan convencidos de que nos fuéramos los tres solos, pero
- 55:39mi tía los convenció diciendo que solo sería el trayecto
- 55:42y que cuando llegáramos no nos dejarían solos. Así fue
- 55:47que aceptaron, aunque les preocupaba que teníamos que pasar por
- 55:51el desierto para llegar más rápido. Nos fuimos en el
- 55:55jeep de Benjamín, uno de mis primos, su hermano menor
- 55:58Oscar iba de copiloto, y yo iba atrás, desde que
- 56:02salimos de la ciudad hacía un calor insoportable, pero estábamos animados.
- 56:07Sabíamos que la pasaríamos muy bien y aprovechamos para platicar
- 56:11mucho durante el viaje. La música a todo volumen no
- 56:15podía faltar, y los tres estábamos muy contentos y ya
- 56:18queríamos llegar, salimos a mediodía y llegando al desierto ya
- 56:22eran las 6.30, y con el horario de aquel entonces, empezaba
- 56:27a oscurecer. Ese lugar era enorme, no podías ver más
- 56:31que arena y muchos cactus, la carretera estuvo completamente sola
- 56:36por un rato, hasta que vimos que atrás venía un
- 56:38camión de helados, la música tradicional sonaba fuerte. Definitivamente, eso
- 56:45era muy extraño, como era que un heladero estuviera ahí
- 56:48donde no había niños y a esa hora, nos rebasó
- 56:51e hizo sonar su claxon, los vidrios del vehículo estaban polarizados,
- 56:56pero se veía perfectamente una silueta saludando con la mano.
- 57:01Me dio muy mala espina, y se los dije a
- 57:03mis primos, ellos asintieron con la cabeza, Benjamín dijo que
- 57:08debíamos esperar a que se fuera primero, y se alejara
- 57:11para poder estar más tranquilos. El camión ya iba delante
- 57:15de nosotros, pero un momento después se dio la vuelta
- 57:19hacia donde estábamos y la música parecía sonar más fuerte,
- 57:22que hasta lastimaba los oídos. Nos tapamos con las manos
- 57:26para disminuir el sonido y nos miramos mutuamente. El miedo
- 57:31comenzó a sentirse en todo el jeep y Oscar intentó
- 57:34marcarle a mi tía, pero no había señal en el desierto,
- 57:38eso era obvio. Cuando el camión estaba a un lado
- 57:41del nuestro, volvió a tocar el claxon, mi primo menor,
- 57:45muy asustado y molesto, bajó el vidrio, y comenzó a
- 57:49decirle groserías para que nos dejara en paz, y aunque
- 57:52suene raro funcionó. El heladero se fue derecho y ya
- 57:56no lo vimos de nuevo, y nos sentimos aliviados por esto,
- 58:00un rato después estábamos riendo por lo acontecido, porque mi
- 58:04primo se había puesto agresivo y le agradecimos, porque al
- 58:07parecer ahuyentó a quienquiera que fuera. Ya estábamos cansados y
- 58:12acalorados por todas las horas de viaje, pero el camino
- 58:15del desierto parecía no acabar, unos metros más tarde vimos
- 58:19algo sorprendente, era un enorme bar, las luces estaban prendidas,
- 58:24eran un color rojo intenso y el logo era un
- 58:27símbolo muy extraño. Era una increíble oportunidad de desestresarnos y divertirnos,
- 58:33después del largo camino que habíamos recorrido, Benjamín nos dijo
- 58:37que se le hacía inusual, que hubiera algo así en
- 58:40medio del desierto donde no había nadie. Le dije que
- 58:44se relajara, que seguro pasaban frecuentemente carros o algo en
- 58:48días festivos, nos estacionamos afuera del lugar y entramos, era
- 58:53un lugar tenebroso, pues la luz dentro era tenue, y
- 58:56solo había unas cuantas mesas muy viejas. Una señora nos
- 59:00dio la bienvenida con una enorme sonrisa y nos ofreció
- 59:04algo de tomar, cada quien escogió algo y lo trajo
- 59:07después de un rato, las bebidas se veían extravagantes y
- 59:11tenían un sabor muy fuerte. En varias ocasiones me parecía
- 59:15que la mía sabía a hierbas. Poco a poco nos
- 59:19fuimos acostumbrando al sabor y al lugar, y después de
- 59:22todo no estaba tan mal, solo éramos nosotros y la señora,
- 59:26que no sé por qué me parecía que cada vez
- 59:28se veía más vieja, pero supuse que era el alcohol.
- 59:32Un par de horas después pensamos que debíamos irnos, aunque
- 59:36la verdad era mala idea, porque Benjamín ya estaba algo
- 59:40mareado y era peligroso irnos así. Pero ya eran casi
- 59:43las once de la noche y mi tía ya estaría
- 59:46preocupada por nosotros, pues ya tendríamos que estar ahí. La señora,
- 59:51que por cierto era muy amable, vio que estábamos discutiendo
- 59:55por eso y nos ofreció pasar unas horas atrás del lugar,
- 59:58en su casa, nos dijo que sólo vivía con su
- 1:00:01hermana y que seguro, no tendría problema con que estuviéramos ahí,
- 1:00:05y que de hecho ya iba a cerrar el bar.
- 1:00:09Platicamos un rato, y llegamos a la conclusión de aceptar
- 1:00:12la propuesta de la mujer, para no tener problemas en
- 1:00:15el camino, dormiríamos un rato y seguiríamos manejando cuando nos
- 1:00:19sintiéramos mejor. Esperamos a que cerrara el bar y le
- 1:00:23ayudamos a poner los candados, estábamos algo mareados, pero podíamos
- 1:00:28caminar bien, y estábamos conscientes de todo, la seguimos hasta
- 1:00:32llegar a una vieja casa de madera que estaba atrás.
- 1:00:37En el piso había un tapete que citaba, bienvenidos, y
- 1:00:40en las ventanas unos pájaros de cerámica, la puerta era
- 1:00:43grande y en medio tenía un pentagrama dibujado, pensé que
- 1:00:47tal vez algún maldoso lo había hecho. Sacó las llaves
- 1:00:51y antes de meterlas en la cerradura, alguien la giró
- 1:00:55del otro lado, cuando se abrió vimos a otra señora,
- 1:00:58mucho más grande y con un semblante pesado. Se saludaron alegremente,
- 1:01:03y en el momento en que nos miró a nosotros,
- 1:01:06sentí que lo hacía con repulsión, su hermana le platicó
- 1:01:10la situación, y ella sólo le contestó con un seco,«
- 1:01:13Está bien». Nos llevaron a un cuarto en el fondo
- 1:01:17de esa antigua casa, todo estaba lleno de polvo, pero
- 1:01:20caímos rendidos en una cama muy grande que estaba en medio,
- 1:01:24nos quedamos dormidos un buen rato, pero desperté antes que
- 1:01:28mis primos. Porque tenía mucha sed, fui por donde habíamos
- 1:01:32entrado a ver si encontraba a alguna de las señoras,
- 1:01:35pero no estaban. Así que busqué en los otros cuartos
- 1:01:39y vi a una de ellas dormida, no quise despertarla,
- 1:01:42seguramente la otra estaba por ahí, caminé hacia lo que
- 1:01:45parecía la cocina y me quedé paralizado, cuando vi que
- 1:01:49la otra viejita estaba parada frente al refrigerador, pero su
- 1:01:53cuerpo era totalmente diferente, pues sus extremidades eran patas de animal.
- 1:01:58Pero eso no era lo peor. Pude ver rápidamente que
- 1:02:02había una joven amarrada en la mesa, inconsciente, con la
- 1:02:06ropa rasgada, me escondí atrás de la pared y seguí observando.
- 1:02:11La anciana cortó un pedazo del cabello de la chica
- 1:02:14y lo puso en un caso gigante que estaba en
- 1:02:17la estufa, después le pinchó el dedo y la sangre
- 1:02:20también la vertió ahí, después sacó un cuervo muerto de
- 1:02:23un recipiente y lo puso en la mezcla, me asusté
- 1:02:26muchísimo y fui al cuarto donde estaban mis primos. Les
- 1:02:31dije que teníamos que irnos, pero ellos no entendían nada,
- 1:02:35pero les pedí que saliéramos en silencio o esas brujas
- 1:02:38nos atraparían. Uno de ellos dijo que lo mejor sería
- 1:02:42esperar a que amaneciera, porque él había escuchado que iban
- 1:02:46a salir en la madrugada al pueblo, y que así
- 1:02:48podríamos escapar en la camioneta, faltaba poco para que saliera
- 1:02:52el sol, así que acepté, necesitábamos que las viejas se
- 1:02:56fueran de ahí para poder escapar. Las horas se pasaron lentamente,
- 1:03:01temía por nuestra vida, y ya quería largarme de ahí,
- 1:03:05los teléfonos no tenían señal y la camioneta haría mucho
- 1:03:08ruido si la tomábamos. Escuchamos luego de un rato que hablaban,
- 1:03:13y después la puerta principal cerrarse, fui con prisa hacia
- 1:03:17la ventana, y me asomé haciendo la cortina de lado.
- 1:03:22Ellas subieron a un pequeño carro negro, ya muy viejo,
- 1:03:25y se fueron, llamé a los chicos y fuimos afuera
- 1:03:28por la camioneta, pero para nuestra sorpresa todas las llantas
- 1:03:32estaban ponchadas, el miedo no cabía en nuestro cuerpo. Volvimos
- 1:03:36adentro y buscamos un teléfono con señal o algo que
- 1:03:39nos ayudara a salir de ahí. Vimos que había una
- 1:03:43vieja cochera y entramos. Los tres nos miramos al mismo
- 1:03:47tiempo cuando vimos que ahí estaba el carro de helados
- 1:03:49que habíamos visto la tarde anterior. Al parecer las brujas
- 1:03:53utilizaban ese vehículo para cazar a sus víctimas. Era la
- 1:03:58única opción, buscamos las llaves por todos lados y las
- 1:04:01encontramos en un cajón, subimos, y yo que estaba atrás
- 1:04:05estaba a punto de vomitar, cuando vi que en los
- 1:04:08botes en los que debería haber helado, había animales muertos
- 1:04:12y sangre. El piso del vehículo estaba lleno de pentagramas
- 1:04:16y símbolos que no entendía, luego encontré una pequeña libreta
- 1:04:20que tenía muchas recetas, pero no eran recetas de comida normal,
- 1:04:25tenían los pasos para ser más joven y bella, para
- 1:04:28vivir más, para volar, para robarle las extremidades a los
- 1:04:32animales y para robarle el alma a un bebé, para
- 1:04:36entregarle al demonio el alma de alguien más y para
- 1:04:39que concediera favores y muchas más atrocidades. Ya íbamos llegando
- 1:04:45a la ciudad, cuando escuchamos algo caer en el vehículo,
- 1:04:48me asomé por la ventana y vi a las dos
- 1:04:50ancianas flotando al lado, sus pies se elevaban con facilidad
- 1:04:54y sus risas eran demasiado escandalosas. Nos gritaron maldiciones, pero
- 1:05:00Benjamín manejó rápido hasta llegar a la ciudad. Paramos y
- 1:05:03le marcamos a mi tía para que fuera por nosotros.
- 1:05:06Estaba muy preocupada. Nos dijo que había estado pensando en
- 1:05:10por qué habíamos tardado tanto y por qué no contestamos
- 1:05:13las llamadas. Le dije que ya tendríamos tiempo para explicarle,
- 1:05:18pero que por favor fuera por nosotros, llegó al cabo
- 1:05:22de una hora, y nos fuimos ya más tranquilos, y
- 1:05:25le contamos a la policía lo de la chica, pero
- 1:05:28cuando llegaron al lugar no había nada. Esa experiencia no
- 1:05:32nos dejó disfrutar de los siguientes días, y menos cuando
- 1:05:35la última noche, mi tía nos dijo que nos había
- 1:05:38llegado una carta, no tenía remitente, pero nuestros nombres estaban ahí.
- 1:05:44creí que quizás sería de mis tíos o de mis padres,
- 1:05:47la abrimos, el papel estaba arrugado y hasta amarillo por
- 1:05:51el paso del tiempo y en él se podía leer
- 1:05:54lo siguiente, sabemos dónde están y ya vamos por ustedes.
- 1:05:59Oscar comenzó a temblar de miedo, eran ellas, ellas habían
- 1:06:03escrito eso, sabían que estábamos ahí y toda mi familia
- 1:06:07corría peligro, esa fue la peor noche de mi vida.
- 1:06:11Ninguno de los tres pudimos dormir, ya le habíamos contado
- 1:06:14a mi tía, y había rociado agua bendita por todos lados.
- 1:06:20Al otro día no pasó nada, y tampoco los demás días,
- 1:06:23ni los siguientes años, hasta hace una semana que me
- 1:06:26marcó Benjamín y me dijo que había llegado otra carta
- 1:06:30a su casa, que decía,« Ya vamos por sus hijos».
- 1:06:34Temo por la seguridad de mis pequeños, y más porque
- 1:06:37los últimos días, escuché pisadas en el techo e incluso risas,
- 1:06:42decidí bendecir mi casa, y por supuesto a mis hijos,
- 1:06:45me arrepiento tanto de haber ido a ese bar. Relatos
- 1:06:53anónimos