Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Pelotón Que Enfrentó A Las BRUJAS: Noche De SABBAT Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:01Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Lo que voy a
- 0:14contar a continuación es bastante verdadero. Desde que tengo memoria,
- 0:20el ambiente familiar en mi hogar jamás fue bueno, mi
- 0:24infancia estuvo marcada por la presencia constante de la tensión
- 0:28y la hostilidad, mis padres discutían sin cesar. Y yo
- 0:32me convertí en el blanco de sus frustraciones, cuando cumplí
- 0:35los 18 años, decidí que era suficiente, no podía soportar más
- 0:41ese ambiente tóxico, así que tomé la decisión de enlistarme
- 0:44en el ejército. con la esperanza de escapar de aquel
- 0:48infierno para siempre. Al principio todo parecía ir bien, descubrí
- 0:54que tenía un talento natural para el ambiente militar, y
- 0:58pronto fui asignado a mi primera misión, no puedo revelar
- 1:02muchos detalles, ya que está prohibido, pero lo que viví
- 1:05esa noche marcó mi vida, de una manera que nunca
- 1:09hubiera imaginado. En el ejército, conocí a Eduardo, un chico
- 1:15que al igual que yo, se unió para huir de
- 1:18los abusos de su padrastro y rápidamente nos hicimos amigos,
- 1:22compartiendo nuestras historias y apoyándonos mutuamente. Pasábamos la mayor parte
- 1:27del tiempo juntos y aquella noche de vigilancia no fue
- 1:31la excepción. Era una noche oscura, la luna apenas iluminaba
- 1:37el terreno, nos encontrábamos en medio de la nada, hablando
- 1:41de cosas sin sentido, mientras compartíamos un cigarrillo, de repente,
- 1:46sentí un escalofrío en la nuca, como si alguien o
- 1:50algo estuviera observándome, miré a mi alrededor, pero la oscuridad
- 1:54lo cubría todo y no podía ver nada fuera de
- 1:57lo común. Mi actitud alertó a Eduardo, quien también comenzó
- 2:03a ponerse nervioso, y ambos escuchamos un ruido proveniente de
- 2:07unos matorrales cercanos, así que nos acercamos con cautela. Eduardo
- 2:14lanzó algunas piedras hacia el arbusto y de repente salió
- 2:18corriendo un conejo negro, casi se perdía entre la oscuridad
- 2:22de la noche, pero mientras se alejaba, la sensación de
- 2:26ser observado también se desvaneció, dejándonos desconcertados. Regresamos a nuestro puesto,
- 2:34tratando de restar importancia al extraño suceso, sin embargo, la
- 2:39noche aún guardaba sorpresas para nosotros, mientras continuábamos hablando y fumando,
- 2:44notamos que algo no estaba bien, y la atmósfera se
- 2:48volvía cada vez más opresiva, como si estuviéramos siendo observados
- 2:52por algo que no podíamos ver. Decidimos caminar un poco
- 2:58más lejos de nuestro puesto, explorando los alrededores y de repente,
- 3:03una ráfaga de viento helado nos envolvió y la temperatura
- 3:07descendió bruscamente. Nos detuvimos y miramos a nuestro alrededor, pero
- 3:12no veíamos nada, solo oscuridad y silencio. Fue entonces cuando
- 3:18escuchamos una risa, una risa aterradora y demoníaca que hizo
- 3:22que nuestros corazones se aceleraran, miramos en todas direcciones, tratando
- 3:27de identificar la fuente de ese sonido. Eduardo agarró su rifle,
- 3:32tenso y alerta, yo también me preparé para lo peor.
- 3:37La risa se intensificó, resonando a nuestro alrededor y de repente,
- 3:42vimos sombras moviéndose entre los árboles, eran figuras oscuras y
- 3:46deformes que se acercaban lentamente. El terror nos paralizó y
- 3:50nuestros rifles temblaban en nuestras manos. Las sombras se materializaron
- 3:57frente a nosotros, eran figuras humanoides, las cuales parecían ser mujeres,
- 4:02con garras enormes en sus manos, sus extremidades eran enormes,
- 4:06y tenían un rostro demoníaco, con una mirada, que parecía
- 4:11que te quitaría el alma, y su presencia estaba cargada
- 4:14de malicia. Aunque no podíamos distinguir muy bien sus rasgos faciales,
- 4:21estaba seguro que nos miraban con una intensidad que helaba
- 4:24la sangre, Eduardo y yo retrocedimos. Pero las figuras avanzaban
- 4:29implacablemente hacia nosotros y de la nada, las figuras desaparecieron,
- 4:34dejándonos en un silencio inquietante, estábamos aturdidos y asustados. Sin
- 4:39entender lo que acabábamos de presenciar y decidimos regresar a
- 4:43nuestro puesto, pero la sensación de malestar no nos abandonaba.
- 4:49Después de esa aterradora experiencia en el campo, Eduardo y
- 4:53yo regresamos a la base sin pronunciar una palabra sobre
- 4:56lo que habíamos presenciado, la sensación de malestar no nos abandonaba,
- 5:01pero ninguno de los dos se atrevió a hablar con
- 5:04alguien al respecto, pronto fuimos relevados de nuestro servicio y
- 5:08nos dirigimos a descansar. Esa noche, en la tranquilidad de
- 5:14mi cama intenté conciliar el sueño, pero los recuerdos de
- 5:18aquella experiencia insistían en invadir mi mente, las sombras, las
- 5:22risas y las figuras se repetían una y otra vez,
- 5:26como si estuvieran tatuadas en mis pensamientos, finalmente el cansancio
- 5:30venció mi resistencia y caí en un sueño inquieto. La
- 5:36pesadilla comenzó en medio de la nada, iluminada sólo por
- 5:40la tenue luz de la luna, de repente, frente a
- 5:43mí apareció el conejo negro, sus ojos parecían mirarme fijamente,
- 5:48penetrando mi alma con una intensidad perturbadora, intenté apartarlo, pero
- 5:53el conejo permanecía inmutable. De repente, las risas comenzaron a
- 6:00resonar a mi alrededor, el sonido era casi enloquecedor, retumbando
- 6:04en mis oídos de una manera que iba más allá
- 6:07de lo natural, sentí una presión en mis pies y
- 6:10al mirar hacia abajo, descubrí que el conejo negro estaba ahí,
- 6:15lamiendo mis pies con una lengua viscosa, y una repulsión
- 6:18indescriptible se apoderó de mí, pero el conejo continuaba su acción,
- 6:23como si estuviera cumpliendo un propósito siniestro. Las risas se
- 6:29intensificaron y traté desesperadamente de alejarme, pero mis pies estaban atrapados,
- 6:35como si estuvieran pegados al suelo y la oscuridad se
- 6:38cerraba a mi alrededor y sentí que algo acechaba en
- 6:41las sombras. De repente, el conejo se detuvo y levantó
- 6:47la cabeza, su mirada se volvió más intensa y las
- 6:50risas se transformaron en un susurro aterrador, entonces sin previo aviso,
- 6:55se desvaneció en la oscuridad, dejándome solo en medio de
- 6:59la nada. Desperté de golpe, sudando, temblando y con el
- 7:05corazón acelerado, aunque la habitación estaba en silencio, la sensación
- 7:10de inquietud persistía y cuando dirigí mi mirada hacia abajo,
- 7:14una fuerte punzada dolorosa en mis pies me hizo temblar,
- 7:17bajé las sábanas con temor y mis ojos se encontraron
- 7:20con la vista horrorosa de mis pies, estos se encontraban amoratados,
- 7:25con heridas aún sangrando, como si la pesadilla hubiera dejado
- 7:29una marca física en mi cuerpo. El terror me envolvió,
- 7:34mientras contemplaba las heridas inexplicables en mis pies, aquella pesadilla
- 7:39había trascendido los límites, dejándome con la certeza de que
- 7:43lo que viví en el campo tenía conexiones más profundas.
- 7:48De lo que podía comprender, el conejo negro, las risas
- 7:51y las sombras seguían acechándome, incluso en mis sueños, manifestándose
- 7:56de maneras que desafiaban toda lógica. Intenté convencerme de que
- 8:03todo era producto de mi imaginación, pero las heridas en
- 8:06mis pies eran una prueba tangible de que algo sobrenatural
- 8:10había ocurrido, aquella experiencia en el campo. Había desatado fuerzas
- 8:15oscuras que ahora se manifestaban en mi realidad y en
- 8:18mis pesadillas, recordando que la línea entre lo que es
- 8:21real y lo que es fantástico a veces se desvanece
- 8:25en la oscuridad. Decidí mantener en secreto las extrañas heridas
- 8:31en mis pies, temiendo que cualquier intento de explicación sólo
- 8:35atraería más preguntas, y opté por ponerme las botas y
- 8:39enfrentar la agonía cada vez que daba un paso. Eran
- 8:42como si cientos de cuchillas se hundieran en la carne
- 8:45de mis pies con cada movimiento, cada paso era una
- 8:49prueba de resistencia, una lucha silenciosa contra el dolor, que
- 8:53amenazaba con consumirme por completo. Aquella noche me tocaba de
- 8:59nuevo hacer guardia con Eduardo, cuando llegó el momento, me
- 9:03dirigí hacia nuestro puesto, tratando de ocultar el tormento que
- 9:07se manifestaba en cada paso, Eduardo por su parte, estaba
- 9:11visiblemente nervioso, se fumaba un cigarro tras otro, como si
- 9:15buscara consuelo en el humo. Una vez que el tiempo
- 9:20pasó y nos aseguramos de que estábamos completamente solos, Eduardo
- 9:25rompió el silencio, su mirada reflejaba una mezcla de temor,
- 9:29mientras me contaba su extraño sueño. Pude sentir la intensidad
- 9:33de sus palabras, como si estuviera compartiendo algo más que
- 9:37una simple pesadilla. En su sueño, dos pájaros espantosos lo atacaban,
- 9:44hundiéndose en su espalda con garras afiladas, el relato era
- 9:48tan vívido que podía imaginar la escena, la oscuridad de
- 9:52la noche, los grasnidos siniestros de las aves, y la
- 9:56sensación de desesperación que lo envolvía, al despertar, su espalda
- 10:00estaba ensangrentada, como si las criaturas de su sueño hubieran
- 10:04dejado una marca tangible en la realidad. Mientras escuchaba su relato,
- 10:11mi mente retrocedió a mi propia pesadilla con el conejo negro,
- 10:15y las heridas en mis pies, comprendí que algo más
- 10:18estaba ocurriendo, algo que trascendía los límites de lo racional
- 10:23y lo explicado por la lógica convencional. Eduardo me mostró
- 10:28las marcas en su espalda, y un escalofrío recorrió mi cuerpo,
- 10:32al ver la evidencia tangible de su pesadilla, aquello no
- 10:36podía ser una coincidencia, algo oscuro y perturbador se estaba desatando,
- 10:42conectando nuestros sueños con heridas reales. La atmósfera se volvió
- 10:48aún más tensa, cuando compartí mis propias experiencias, mostrándole las
- 10:53heridas en mis pies. Los ojos de Eduardo reflejaron el miedo,
- 10:57nos enfrentábamos a algo más grande que nosotros, algo que
- 11:01no podíamos comprender completamente. Decidimos mantener en secreto nuestras experiencias compartidas,
- 11:10temiendo la reacción de los demás, si conocían la verdad,
- 11:14seguimos con nuestras obligaciones, pero la sombra de lo desconocido
- 11:18nos perseguía, acechándonos en cada rincón de la base militar.
- 11:24Las noches se volvieron más inquietantes, con susurros en el
- 11:28viento y sombras que se movían en la periferia de
- 11:31nuestra visión, cada guardia era una prueba de resistencia, no
- 11:35sólo contra los peligros reales, sino también contra las fuerzas
- 11:39que parecían emanar de lo sobrenatural. No podíamos ignorar la
- 11:45conexión entre nuestros sueños y las heridas físicas que llevábamos
- 11:49como marcas de nuestro encuentro con lo inexplicable. Cada día
- 11:53se volvía una batalla entre la realidad y la pesadilla,
- 11:57sin saber cuándo una se convertiría en la otra. Así,
- 12:02nos sumergimos en un oscuro secreto compartido, enfrentando juntos los
- 12:07terrores que la noche nos deparaba, sin embargo, aún no
- 12:11éramos conscientes de la verdadera naturaleza de la oscuridad que
- 12:14nos rodeaba, ni de las pruebas que aún estábamos destinados
- 12:18a enfrentar. A medida que pasaban los días, la atmósfera
- 12:24en la base militar se volvía cada vez más opresiva,
- 12:27la conexión entre nuestras pesadillas y las heridas reales se profundizaba,
- 12:33y la sensación de ser observado se volvía abrumadora, Eduardo
- 12:37y yo compartíamos miradas nerviosas, conscientes de que estábamos inmersos
- 12:42en algo que superaba nuestra comprensión. Una noche, después de
- 12:48cumplir con nuestras tareas, ambos hablábamos de lo poco que
- 12:51habíamos dormido desde aquel día. En un momento decidimos investigar
- 12:56más a fondo y decididos a no querer vivir así,
- 12:59salimos de la base con toda la intención de adentrarnos
- 13:02a la maleza, para enfrentar lo que sea que se
- 13:05encontrara ahí. Nos dirigimos hacia el área donde tuvimos nuestro
- 13:11encuentro con lo desconocido, y podíamos sentir la tensión en
- 13:15el aire, mientras nos acercábamos al lugar donde las sombras
- 13:19y las risas habían perturbado nuestra realidad. De repente, un
- 13:25escalofrío recorrió mi espalda y noté que Eduardo se ponía alerta,
- 13:30la oscuridad parecía cobrar vida a nuestro alrededor y las
- 13:33sombras se movían de manera inusual, tomando formas indescriptibles. A
- 13:38lo lejos, escuchamos un susurro, una mezcla de risas y
- 13:42voces incomprensibles que helaron nuestra sangre. Decidimos adentrarnos más en
- 13:49la penumbra, guiados por la necesidad de entender lo que
- 13:53nos acechaba, al llegar al lugar donde vimos por primera
- 13:56vez al conejo negro, nos encontramos con una presencia ominosa.
- 14:01La temperatura bajó bruscamente y una luz tenue iluminó la
- 14:05figura de un conejo, esta vez más grande y más
- 14:08oscuro que nunca. El conejo nos miró con ojos brillantes
- 14:13y malevolentes y su risa resonó en el aire, intentamos retroceder,
- 14:19pero estábamos atrapados en una especie de trance, era como
- 14:23un miedo paralizante, el cual al mismo tiempo nos hacía
- 14:27tener los recuerdos de todo lo que alguna vez en
- 14:30nuestra vida nos hubiera hecho temer. Intentamos huir, pero nuestras
- 14:37piernas se sentían como plomo, cada paso era un esfuerzo sobrehumano,
- 14:41como si estuviéramos atrapados en un sueño, del cual no
- 14:45podíamos despertar, los recuerdos acechaban nuestra mente, pero a Eduardo
- 14:50parecía estar afectándole más que a mí, podía entenderlo por
- 14:54las cosas que me había contado de su vida. En
- 14:59un momento todo se detuvo, lo más sensato hubiera sido
- 15:02que volviéramos e intentáramos lidiar con todo lo sucedido, desde
- 15:06la seguridad de la base, sin embargo ninguno de los
- 15:10dos estaba dispuesto a continuar con aquello, por lo que
- 15:13decidimos continuar. Decidimos seguir adelante, aventurándonos hacia lo desconocido, mientras
- 15:21la base militar dormía, ajena a los horrores que enfrentábamos
- 15:26y a medida que avanzábamos, el ambiente se volvía más
- 15:29pesado y oscuro, como si estuviéramos adentrándonos en un reino
- 15:33de pesadillas. Luego de caminar por lo que pareció una eternidad,
- 15:40tanto Eduardo como yo nos percatamos de que parecíamos no
- 15:43estar avanzando, era como si camináramos en nuestro mismo lugar,
- 15:47pues hacia donde volteáramos todo se veía exactamente igual, nada
- 15:52en aquel momento parecía tener sentido. De repente, el sonido
- 15:58de aves llenó el aire, aquellos sonidos provocaron a Eduardo
- 16:02palidecer y me aseguró que aquellos sonidos eran los mismos
- 16:06que hacían las aves de sus sueños, nos ocultamos detrás
- 16:09de la maleza, observando atónitos como dos aves descendían grácilmente
- 16:14hasta tocar tierra, sin previo aviso, las aves se transformaron
- 16:18en mujeres ancianas, con rostros espantosos y demoníacos que desafiaban
- 16:23cualquier explicación lógica. Nuestros corazones latían con fuerza mientras el conejo,
- 16:30que parecía haber llegado de la nada, se unía a ellas.
- 16:34Una de las mujeres pronunció palabras en un idioma incomprensible.
- 16:39Fue entonces cuando aquel conejo se transformó en una tercera mujer.
- 16:43La escena era surrealista, como un torbellino de horror que
- 16:47desafiaba cualquier explicación racional. El miedo nos paralizó y Eduardo
- 16:53retrocedió involuntariamente, rompiendo una rama y alertando a las mujeres
- 16:58de nuestra presencia. Sin más remedio, ambos emprendimos la huida.
- 17:03Comenzamos a correr en dirección contraria lo más rápido que
- 17:06nuestras piernas nos lo permitieran, a través de la maleza
- 17:10mientras el sonido de risas y aleteos resonaba en nuestros oídos.
- 17:16A medida que corríamos, las mujeres ahora en una especie
- 17:20de persecución macabra, nos perseguían con una velocidad que desafiaba
- 17:24la lógica, cada risa retumbaba en la oscuridad. Envolviéndonos en
- 17:29una pesadilla que parecía no tener fin, corrimos sin aliento,
- 17:33con el horror acechándonos en cada sombra que se interponía
- 17:37en nuestro camino. Finalmente, logramos llegar a un área iluminada
- 17:43de la base, donde nuestros superiores nos encontraron agotados y aterrados,
- 17:48intentamos articular explicaciones, pero nuestras palabras eran un torbellino de
- 17:53confusión y miedo, la realidad se había distorsionado de tal
- 17:57manera que expresar lo ocurrido resultaba imposible. Los superiores, perplejos,
- 18:05intentaron obtener respuestas, pero nuestras explicaciones eran vagas, fragmentadas y
- 18:11lo poco que lográbamos decir sonaba como un completo disparate
- 18:15para ellos, nos miraban con escepticismo. Incapaces de comprender la
- 18:19pesadilla que habíamos enfrentado, la oscuridad que nos perseguía había
- 18:24dejado marcas físicas y emocionales, pero no teníamos las palabras
- 18:28para describir lo indescriptible. Después del desconcertante encuentro con las
- 18:35mujeres demoníacas, las cuales estábamos seguros para ese momento que
- 18:39se trataban de brujas, nos mandaron a descansar. Sin embargo,
- 18:44el simple acto de cerrar los ojos y dejar que
- 18:46la oscuridad nos envolviera era completamente imposible. Los recuerdos de
- 18:51aquella pesadilla se apoderaban de nuestros pensamientos cada vez que
- 18:55intentábamos descansar, como sombras persistentes que se negaban a desaparecer.
- 19:03En medio de la inquietante quietud de la noche, unos
- 19:06murmullos comenzaron a hacerse presentes, no tardé mucho en darme
- 19:10cuenta de que provenían de la litera contigua a la mía,
- 19:14sólo a unos pasos de distancia, estaba Eduardo. Quien hablaba
- 19:18en un murmullo indescifrable, le pregunté varias veces qué le ocurría,
- 19:23pero no obtuve respuesta alguna, me acerqué más a él,
- 19:26y fue entonces cuando noté que sus ojos estaban en blanco,
- 19:31como si estuviera en un trance profundo. Eduardo continuaba hablando
- 19:36en esa lengua desconocida, contorsionándose como si estuviera luchando contra
- 19:41algo invisible. Alarmado, llamé inmediatamente a nuestros superiores, quienes acudieron
- 19:47rápidamente a la escena. Intentaron llevarlo a la enfermería, pero
- 19:52cada vez que alguien se acercaba, Eduardo reaccionaba violentamente, como
- 19:57si estuviera poseído por una fuerza demoníaca. En medio del caos,
- 20:03algunos de nuestros compañeros comenzaron a rezar, buscando protección divina
- 20:08contra lo que sea que estuviera afectando a Eduardo. A
- 20:12pesar de no ser particularmente religioso, me uní a ellos.
- 20:16En la esperanza de encontrar alguna respuesta o alivio para
- 20:20la situación, la tensión en la habitación era palpable, como
- 20:24si estuviéramos al borde de algo que trascendía la realidad
- 20:27que conocíamos. Con los primeros rayos del sol, una calma
- 20:33extraña descendió sobre la habitación, Eduardo dejó de contorsionarse y
- 20:38recuperó la conciencia, pero su mirada estaba perdida y confusa,
- 20:43no podía recordar lo que acababa de suceder, como si
- 20:46su mente hubiera sido borrada por completo, intentamos hablar con
- 20:50él sobre lo ocurrido, pero era como si una barrera
- 20:53invisible impidiera el acceso a esos recuerdos. Ambos fuimos enviados
- 21:00de vuelta antes de terminar nuestra misión. La explicación oficial
- 21:04fue un problema de salud de Eduardo, pero nosotros sabíamos
- 21:08que era mucho más complejo que eso. Poco después, ambos
- 21:12decidimos darnos de baja del ejército y aunque la oscuridad
- 21:15que nos perseguía ya no estaba presente, sabíamos que algo
- 21:19había cambiado irrevocablemente en nosotros. Ya que ninguno quería volver
- 21:26con sus familias, Eduardo y yo decidimos vivir juntos y
- 21:29así ha sido desde entonces, tratando de reconstruir nuestras vidas
- 21:34fuera del servicio militar. Sin embargo, Eduardo sigue sin poder
- 21:39recordar lo sucedido aquella noche, la experiencia había dejado una
- 21:43marca profunda en su mente, y aunque intentamos hablar de eso,
- 21:47prefería evitar el tema. La amistad entre nosotros se volvió
- 21:53más fuerte, como si compartiéramos un vínculo único y misterioso,
- 21:57la oscuridad que vivimos nos unió, de una manera que
- 22:01sólo aquellos que han enfrentado lo inexplicable pueden comprender. Aunque
- 22:05la pesadilla que vivimos sigue siendo un misterio sin resolver,
- 22:09hemos aprendido a vivir con ella, aceptando que algunas verdades
- 22:13están más allá de nuestra comprensión. Hoy en día, miramos
- 22:19hacia el futuro con una mezcla de valentía y precaución,
- 22:23conscientes de que las sombras del pasado siempre estarán presentes
- 22:27en las profundidades de nuestra memoria. Relato Anónimo