Latest / Carne Cruda Podcast / Derroteros: El Garabato, con Santiago Alba Rico (CARNE CRUDA EXTRA)
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- Adiós se va igualmente derrotero. Pérdalo bien, camino en dirección medio tomado para llegar al fin, propuesto conjunto de datos que indican el camino para llegar a un lugar. Creo que nos vamos dirección que se da por escrito para María Díaz. Además, va a ser en fin de un libro que contiene un derrotozo luego en línea marcada en el mapa de mareas para guiar a los pilotos derrotero claro, déjate, déjate derroteros. Roso pensar paseando con Santiago alba Rico, sin duda uno de los mejores momentos de la semana, por lo menos para mí, para ti también santi para mí ya no sabes que sí, Javier, de verdad es de las cosas. Qué más disfruto haciendo conversa hardcore contigo en torno a palabras. Bueno, pues como qué palabra vamos hoy. Si no recuerdo mal, nos toca la letra g exactamente y claro. Ahí hay palabras muy golosas que apetece mucho tratar y he dejado atrás. Gigante y Golondrina y galimatías y glándula y guiñapo y guisante y hasta Gándara. Esa esdrújula que designa un campo seco y lleno de maleza. Y me he quedado al final con una que parece muy trivial. Pero precisamente yo creo que uno de los propósitos de estas conversaciones es demostrar que no hay ninguna palabra trivial y en este caso elegido garabato. Bueno tú eres muy amante de todo eso que se sale de la norma, de todo eso que no es pomposo y el garabato es dentro de la escritura lo menos pomposo que hay. Eso sin duda alguna, Y de esto si quieres hablamos de su falta de pomposidad. En todo caso, hagámonos la pregunta que nos hacemos siempre el comenzar, no que es de de dónde viene esta palabra. Y es interesante, porque es una palabra cuya etimología ha sido muy discutida y muy trabajada y muy polémica, por ejemplo, corominas, que fueron nuestros referentes etimológicos, pues la atribuye al legado prerromano y en troncaría con vocablos de asturianos y santanderinos antiguos, con garabu o graba, que sería un un palito o una estaca asumismo relacionado con el salmantino Karva, que es un matorral. Y con esto de la irregularidad y de la pomposidad y de los arbustos, veremos que tiene que bastante que ver el garabato. En todo caso, en Castellano existen más o menos de mil trescientos treinta y cinco y se usaba inicialmente para designar un gancho retorcido. Pero, como digo, es una etimología disputada y discutida porque Covarrubias en mil seiscientos once la emparentada con garra, garfa y garfio, que para algunos vendría del griego Grafeion, que era el estilo el pulzón con el que en los niños en la escuela griega y romana escribían sobre tablas de cera o arcilla, pero que para otros vendría más bien del hispánico garfa, quizá influenciado por el griego Grafellón, pero que en árabe querría decir un puñado. De ahí vendría garfa, garra y agarrar con el puño un puñado. Al mismo tiempo, un famoso ararista Federico Corriente propone como etimología la palabra harf que en árabe quiere decir letra conbrás todos tienen relación entre sí. A mí me pasa con garabatos lo que te pasaba a ti con elefante que me parece que la palabra contiene el significado como que garabato me parece un garabato en sí mismo. En efecto, tienes toda la razón porque además, es una palabra larga de cuatro sílabas y que, por otro lado, te diría que instintivamente uno lo relacionaría también con un animal extraño, con un animal imaginario, quizá como ese gamusino que nos llegaban a cazar de niños fraudulentamente para decepsión, luego del que no encontraba nada en el saco. O incluso reales como el gusarapo. Son palabras largas todas empiezan por g y que evocan esta idea de animalidad complicada y, en efecto, de algún modo fíjate. Hay otra tercera explicación, que es muy literaria, que parte del italiano para emparentar la palabra garabato con un animal que no es el gabusino, ni el gusarapo, ni una quimera que inventaría yo mitad garza y mitad gato, sino con el escarabajo fíjate, que hay una palabra en italiano que es escarabocoo, que quiere decir exactamente lo mismo que garabato en castellano, es decir, un trazo irregular sobre un papel o una superficie sobre una especie de plana. Un arabesco intrincado y escarabokio, según el Trekani, el Tercanis, la gran autoridad enciclopédica del siglo del siglo pasado, que ha dejado ese gran diccionario que es el Trekani del año mil novecientos veintinueve. Si no me equivoco ahí, trecani asocia escarabokio, es decir, nuestro garabato con escarabeo que también con escarafacho, que quieren decir respectivamente escarabajo y cucarachara. Es el escarabajo y trecani, pues alude a la irregularidad del cuerpo y de las patitas desordenadas del escarabajo. Para justificar esta etimología, pensemos en esta escritura caótica de las patitas desordenadas, del escarabajo o en las huellas que dejan sus patas en la arena, que deja como escaraboki que dejaba los borrones, borrones que dejamos en un papel. Podríamos pensarlos como escarabajos dejados encima de la mesa. Son escarabajos que van saliendo de nuestros dedos. Piensa pensar en esta sucesión asonante de palabras. Garabato, garrapato, que se sientangar rapato, garrapata, escarabajo, Entonces el garabato, si algo así como los insectos que nos van saliendo que se nos escapan a través de los dedos cuando escribimos, dices garabato. Pienso en un dibujo mal hecho, esos dibujos que a veces se hacían en los márgenes de los libros cuando estabas quizá pensando en otra cosa y vas haciendo garabatos. Que dice el diccionario de á Real Academia sobre la palabra, pues pues Mira dice esto es interesadiente. Pro también da buena cuenta de la complejidad del término. Tiene ni más ni menos que catorce acepciones. El distensionario de la Real Academia de la lengua. El primero tiene que ver lo define como un rasgo irregular hecho con un instrumento para escribir, pero a partir del segundo y así casi hasta el final, más bien lo que denomina por una metonimia bastante frecuente en nuestra lengua, lo que denomina es precisamente el instrumento con el que se realiza ese trazo o cualquier otro trazo en cualquier otra superficie. Por ejemplo, acepciones es garcio, es gancho, esa aza es almo caso de palabra bellísima, de origen árabe que designa una azadilla para escarbar las plantas, un tipo darado, un palo curvo y también una cuerda entre dos estacas para quitarla simiente al lino, es decir, todos o instrumentos que tienen algo en común si te fijas es que todos tienen esa forma curva del signo de interrogación torcida. Todos tienen de alguna manera una deformidad o, prefiero decirlo así, una irregularidad. Y eso explica, por ejemplo, que otra de las acepciones sea la de jorobado o corcovado a un necesario de la real academia de la lengua por la figura, digamos inclinada o no recta de la persona que tiene una chepa o una joroba. Pero también fíjate que en Chile, si tú dices garabato, inmediatamente piensa en una palabrota, en un insulto, una palabra mal, sonante en un taco. En definitiva, lo que tienen en común todas estas acepciones de la palabra garabato es que es que designan algo que no está recto, que es irregular. Así que podemos decir que todo lo que está torcido es finalmente garabato. Y por eso te ha interesado coger esta palabra. Me ha interesado por eso, pero me ha interesado por su carácter jánico, una vez más, por la doble vertiente que se puede encontrar en ella. Hay una, en efecto, que tiene que ver obviamente, con las herramientas, con la escritura y con herramientas que rascan o arañan, que graban. Y, por lo tanto, hay una dimensión que veremos ahora un poco agresiva en esta palabra, porque garabato, decíamos, es tanto la escritura torcida o desordenada como el instrumento, ese gracejum o estilo que usaban los romanos y los griegos para escribir de este grafheium viene también gráfico grafismo, viene el dibujo tú pensabas, enseguida, un dibujo que que se hace con él. Y todo esto tiene que ver con el hecho de arañar o grabar, o cavar o arar y de ahí que haya arados y azadillas que hacen marcas en la tierra. Tiene que ver por tanto, también con la idea de garra o carza. Claro y, en consecuencia, que aquí se introduce el elemento digamos así como agresivo o negativo, inseparable de este arañar el mundo tiene que ver con la herida fíjate. Qué fácil es asociar todo esto que te he dicho con uno de los refranes más abominables de la tradición educativa en el mundo y, desde luego, en España. Si ese que dice la letra con sangre, entra, entra, la letra con sangre, entra. Porque, en cualquier caso, hay varias historias que refieren la agresión de profesores con estilos o con punzones de escribir, esto en la tradición romana, en la traición, sobre todo del martirologio romano. A mí ya sabes cómo me fascinan estas geografías e historias de mártires. Lo hemos hablado otras veces Y hay un escritor del Imperio romano, pero de origen griego que escriben griego, que es cristiano poeta del siglo IV, que es prudencio, que tiene un libro que se llama periestefanón, que se traduciría como así en torno a los laureles, los rurales. Aquí son las coronas del triunfo salvífico espiritual de los mártires, que son conducidos al suplicio nombre de la religión. Y ahí se cuenta la historia que a mí se me hizo mucha gracia, aunque tiene poca gracia si lo piensas bien, de San Casiano, de Imola. San Casiano, a mediados del siglo del siglo IV fue martirizado por sus alumnos que utilizaron los estilos o punzones de describir para atravesarle el cuerpo y darle y darle muerte. Se puede interpretar como la primera rebelión estudiantil de la historia, muy violenta y muy cruel frente a un maestro severo. O se puede también interpretar, naturalmente, cómo esta doble vertiente de la escritura en la escritura como como un instrumento de poder. Y precisamente frente a eso, el garabato es una escapatoria. Frente a la caligrafía, el garabato tú lo has dicho antes, lo has mencionado y me ha parecido muy oportuno. El garabato que volveremos es inseparable de la mano. Tiene que ver con una cierta indisciplina de la mano Y, por lo tanto, el garabato ha funcionado mucho en las escuelas. Mientras se utilizaban cuadernos y se escribía a mano como ansiolíticos, no era un poco lo opuesto a la caligrafía. Te obligaban a trazar las letras con mucho cuidado. Y mientras tú lo, hacías sobre un renglón, pues arriba en el margen hacías un garabato, el garabato de un avión deforme, el garabato de un elefante. Hacías garabatos y el garabato en el garabato descansaba la mano y la mente y además, el garabato un poco se rebelaba contra, contra esta disciplina. Y eso es así. Pero fíjate tú que en todo caso ese si uno no sabe leer la escritura, cualquier escritura es un garabato. Eso que nos pasa nos afor no sabemos chino, o no sabemos ruso o no sabemos árabe. La escritura cirílica, la árabe o la china nos parecen sencillamente, sencillamente garapatos a garabatos. A cualquiera que no sabe leer cualquier escritura le parece un garabato. Y hay una relación negativa entre el garabato y el poder fíjate, por ejemplo, a ver quién ha tenido y se ha jactado de tener mala letra antes de que hubiera ordenadores y todavía hoy, cuando va una a una hace años que no voy, pero los pongo que siguiera ocurriendo a una consulta primódica. El médico, el médico, los médicos. Por qué tienen tan mala letra los médicos. Esto es interesante conservar el poder, pues yo creo que sí de alguna manera. Es una Ha sido siempre una profesión de prestigio en el que había un cierto oscurantismo interesado para protegers, proteger esta indistinción que, a los ojos del paciente existía y existe todavía hoy entre la magia y la medicina y había, como yo creo, como una intención premeditada de prestigiar el saber del médico. A través de esa confusa letra que en la que estaba depositada, te prestado su poder, por un lado y, por otro lado, tú tu curación, la curación que le debías al médico, pero fa fíjate que esto es muy, muy interesante, porque leyendo a hos rebeldes primitivos. El historiador inglés marxista, autor de la historia del siglo XX, tiene un libro estupendo se llama rebeldes primitivos. Y ahí ocurría cuando habla de estos brigantes o bandidos de la Calabria, también de Andalucía, de Cerdeña o de Sicilia, por ejemplo, este famoso Juseppe Musolino, que por venganza y por resistencia frente al poder, en esta combinación de protoconciencia política y rebeldía contra la pobreza, pues fue llevado varias veces ante el juez y a Musulinno, que era analfabeto, lo que lo que le daba miedo del juez era la pluma y el que escribiera ahí su vida, lo que él había hecho como si quedara ahí para siempre, como una maldición a través de la escritura, el juez se convertía en Dios y esa firma que ponía al pie de su sentencia para él era un garabato indisociable de la magiana, magia provista de un poder maligno y destructivo. De pronto, cuando no sabes leer las escrituras garabato, pero es un garabato en cuyo poder estás es el garabato, el garabato del poder. Claro es que hay un garabato para conservar ese poder, pero también hay uno para desafiarlo y evadirlo. Pienso, de hecho, que la jerga es a la palabra oral, lo que el garabato puede ser a la palabra escrita. Si no queremos que no se entienda el poder, si no queremos que nos capture, que nos atrape, la manera es escribir en garabatos. Totalmente tienes toda la razón, porque siempre ha habido como una pugna entre los garabatos del poder que se codifican y se ocultan detrás de códigos y de contraseñas. Pero frente a eso, el contrapoder popular siempre ideado otros garabatos, garabatos propios garabatos y dios crásicos de la jerga, la germanía, todas estas jerigonzas que los sectores populares han inventado tratando de roger, protegerse del poder. Y esto lo vemos también lo hablábamos antes, esto del grabato del niño y de también de toda una serie de manuscritos que ha sido difícilísimo descifrar o que aún nos han descifrado, porque había una voluntad de evitar que el poder los descifrase. Hay desde cartas de Dickens hasta la pobre Beatrix Potter, esta autora de que identificamos con la literatura infantil, pero que en realidad es mucho más que eso. Una escritora victoriana, que es la creadora desde Petter Rabbit que lo va lugar a dibuja animados, pero que era una gran escritora con una relación terrible con sus padres, que no la dejaban ni estudiar ni casarse, y que llevó toda su vida un diario que sólo recientemente ha sido descifrado porque ella ideó un código, una taquigrafía. Por su parte, hizo dickens En alguna carta para evitar que sus padres leyeran ese diario, que está lleno de cosas sensatas y estimulantes. Y entonces es cierto. Entonces hay que reivindicar. Yo creo que el garabato por varios motivos, unos por este que tú has citado y que tiene que ver con la idiosincrasia, con el secreto frente al poder. Pero luego, ya más general, yo diría que porque es inseparable de la mano. Decíamos antes y es verdad, el aprendizaje de la escritura. Lo vivimos y es así como una inhibición y disciplina del del del garabato. No claro, pero fíjate lo que ocurre hoy salvo la lista de la compra que, al parecer, el ochenta por ciento de los de los seres humanos la siguen haciendo a mano. Ya casi nadie escriba a mano. Yo tengo un dato del dos mil dieciséis. Han pasado casi ocho años y era que sólo el veinte por ciento de los españoles escribían a mano en el año dos mil dieciséis. Entonces hay que preguntarse qué consecuencias tiene también también esto no durante siglos, durante siglos los humanos hemos escrito a mano, solo a mano, incluso los grandes manuscritos medievales, grandes obras literarias, y podemos decir que de algún modo nuestra mente hervía borrosamente en un en un papel. Todo era de algún modo garabato, porque tenía que ver con la idiosincrasia, con el pulso, el temblor de la mano, Había que disciplinar la la mano. Pero finalmente, de alguna manera nuestra mente se volcaba y hervía en un papel donde todo estaba vivo la imprenta, primero, la máquina de escribir. Y no digamos ya, las computadores han generado la ilusión de que nuestras mentes se han aclarado, pues que han aclarado y homognizado nuestras letras en el papel y la pregunta es esta pensamos mejor desde que nuestras palabras no dependen de nuestras manos o al contrario. También sobre estoy en una polémica, aunque yo he leído varios estudios que demuestran que hay una relación muy clara entre la memorización y la escritura. La escritura a mano que se olvida mucho más deprisa lo que se teclea que no lo que se escribe a mano y parece bastante bastante sensato, por otro lado, de un estudio de Yale, estas cosas que les encanta hacer a los estadounidenses, que demuestra que pretende demostrar que hay una relación entre la mala letra y la inteligencia. Podríamos decir entonces, pues el médico no estaba tratando de prestigiar su saber, sino que en realidad escriba así porque es más inteligente. Bueno, lo que dice este estudio de Yale no es exactamente eso. Lo que dice es que la inteligencia es más rápida que la mano. El cerebro es más rápido que la mano. Entonces la escritura, de alguna manera la retiene la liga a pararse Aquella inteligencia, que es muy rápida, tiene que inhibir de alguna manera o retener su carrera sobre el papel. La pregunta. Esto es bueno, puesto es malo y no es No es bueno retener la inteligencia, embridar la inteligencia fíjate que yo diría que precisamente es obviamos, inteligencia artificial. Es una inteligencia sin mano, es una inteligencia sin sin freno y que, por lo tanto, lo contrario de un algoritmo, es un garabato. Y no solo esto que estás diciendo bueno. Además de esto que estás diciendo es que introduce la inteligencia la memoria, porque cuando tu mente va más rápido que tu mano, tu mano tiene que recordar lo que tu mente acaba de pensar y transcribirlo, Es decir, que creo que la inteligencia se nutre de una de las capacidades fundamentales que tiene ser humano, que es memorizar. Eso. Sí, esto es clarísimo. Creo que lo has expresado muy muy bien. Ahora hay que tener en cuenta es que la memoria puede ser de muy distintos tipos. Sí, como decía Lurria, Daniel linerarityene un artículo porque precisante la inteligencia artificial. Digamos que se sabe de memoria todos los datos, pero se sabe de memoria el mundo. Es que el mundo no es solamente un conjunto, un conjunto de datos tú fíjate que siempre hemos imaginado cristianismo a Dios como logos, como palabra o como ingeniero que moldeaba la materia para producir el mundo. Pero en realidad, si te acercas al mundo, lo que vemos enseguida es un garabato desde lejos, si es una esfera más o menos perfecta y de un color uniforme. Pero en cuando te acercas, pues esos mares, esos bosques, esas propias nubes que son inasibles para la meteorología, pues lo que forman son garabatos. La vía láctea también es un garabato cuando acercas al mundo. Memorizar el mundo es memorizar memorizar dos cosas, es memorizar superficies irregulares que forman garabatos o el trazado de los pájaros. Déjame aquí un inciso antes de seguir con la otra forma de memorizar el mundo, porque me gustó mucho recordar tres poemas de de Antonio Machado. Ton Machado escribe tres poemas el año mil noventos tres en soledades, su primer libro, otro en mil novecientos diecinueve en una de sus galerías y otro en el treinta y siete, ya de los últimos pueblos de su vida, en esos que fueron recogidos póstumamente como poemas de la guerra. Y en los tres él asocia el término garabato a los pájaros al vuelo de los pájaros y concretamente a las cigüeñas. Él habla de las cigüeñas. En el primero, el de soledades, él dice la estúpida cigüeña, su garabato escribe en el sopor, en el segundo, en el del diecinueve, dice la blanca cigüeña como un garabato tranquila y disforme tan disparatada. Sobre el campanario y en el último, el de la guerra, recordando los campos de Castilla, las tierras de Soria, decía ya su perfil zancudo en el regato, en el azul, el vuelo de ballesta o sobre el ancho nido de ginesta en torre, torre y torre, el garabato de la cigüeña. Y entonces es así. Hay que pensar que los pájaros vuelan formando garabatos. Son garabatos que luego parece que tienen su pauta, su patrón, su medida, pero en principio son garabatos y es una de las formas de la emboria memoria. La memoria del mundo, es la memoria de la irregularidad de todas las cosas, y la otra memoria tiene que ver con la memoria propia, psicológica afectiva, esa memoria que no te puede contar ninguna inteligencia artificial y que también es fundamental para acercarse a la a la realidad, para acercarse al mundo y conocer el mundo. Claro, porque yo, cuando te hablaba de esta memoria de la escritura, pensaba en una memoria manual, una memoria corporal. Es el cuerpo el que recuerda el movimiento y piensaba incluso en la música. Yo, como baterista, aprendes las cosas mucho mejor cuando las haces y cuando las repites, cuando el cuerpo repite, cuando el músculo repite el movimiento y hace que, de hecho, entiendas mucho mejor lo que estás haciendo. La música pensada en la cabeza no es lo mismo que la música ejecutada con el cuerpo. Entonces pensaba precisamente que el garabato, el garabatear en un papel es una manera también de aprender el mundo de las dos acepciones de la palabra. En efecto, solo hacemos, o sea, solo sabemos lo que hacemos y lo que hacemos con nuestras propias manos, de manera que por eso se puede decir que lo único que conocemos más o menos bien es es la historia, porque, de alguna forma, lo hacemos nosotros y desde nuestros cuerpos. Y yo creo que en el caso de la música y de la danza, de lo que tú sabes mucho más que yo. Es muy obvio. No la danza cuántos garabatos dibuja sobre un escenario y fíjate tú que es muy bonito, porque la última excepción de la rae sobre el término garabato. Dice acciones desacompasadas, con dedos y mano. Claro es que estaba pensando santi que tocar la guitarra, mover los palos, las vaquetas en torno a una batería son garabatos en el aire. En efecto, En efecto, estamos torrados trazando grabados en el aire. Sí, sí. La pregunta es por qué dice la raíz desacompasadas, ya porque al final sí que tienen un compás. Lo que pasa es que es un compás que desde fuera aparece igual que la escritura desconocida como un garabato. Pero vamos a ver, por ejemplo, las caricias no son también garabatos. No son acciones con dedos, con dedos y manos. Pues pues yo creo que sí. Entonces nos encontramos en un momento diría yo porque sabes que me gusta finalmente relacionar hasta la palabra más trivial con lo que nos ocurre en que tenemos volviendo a esta idea del doble garabato, del garabato del mal y del garabato del bien, y tenemos la sensación, en medio de la crisis, de que el poder y la economía se han vuelto escrituras que no comprendemos, cuyos signos no trazamos nosotros y que, por lo tanto, aparecen como garabatos, como ese juez omnipotente ante el brigante musulino. Entonces, ese encarabato, ese grabato del poder, ese es no hay que reprimirlo y descifrarlo y aclararlo con la mano. Hay una pugna entre el garabato del poder, que cada vez es más abstracto y que cada vez es más inasible para los seres humanos desde nuestros cuerpos finitos y este otro garabato que producimos en el aire o en los otros cuerpos a través de las caricias al que nos agarramos, que también recordamos, tiene que ver originalmente la etimología, con el garabato, con esas acciones, en definitiva, de los dedos y de las manos que producen, que producen no sólo heridas, que producen también caricias y que introducen en el mundo asideros a los que acerrarnos también con la música, con la danza y con la escritura, Porque la escritura, creo que los que nos dedicamos a escribir, incluso si usamos el ordenador de alguna manera, seguimos escribiendo con la mano, con una mano que hemos instalado en nuestro cerebro y mediante la cual retenemos esa inteligencia que querría deshasirse de los cuerpos y de los dedos y de las manos. Sí y yo, cuando decías todo esto, no dejaba de pensar y durante toda la conversación en lo que creo que he dicho antes que para mí el garabato era eso que hacía en la escuela, en los márgenes de los libros, para dejar volar mi imaginación frente a lo que a veces puede significar la educación, que es, como antes decías, una inhibición, una domesticación, pues la imaginación volaba libre, como esos pájaros, como la cigüeña, cuando hacías garabatos al margen de lo que el profesor Te estaba contando. Bien, es cierto, exacto, exacto, sí, pero bueno también así también, pasando un mundo al otro del mundo un poco plumbo, monótono, pero rico en conocimientos del profesor a la fuga a través del rato. De alguna manera, la combinación de las dos cosas, de esos dos niveles es lo que, de alguna forma constituía