Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Brujería En Mi Edificio: Algún Día Pagarás Por Eso - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Llegamos a la ciudad
- 0:15un viernes por la tarde, con cajas marcadas y dos
- 0:18maletas de ruedas. El edificio quedaba en una avenida, entre
- 0:24una cafetería de cadenas y una papelería que cerraba tarde.
- 0:29La fachada era de concreto liso con balcones de vidrio
- 0:32y luces empotradas que se encendían al anochecer. El portón
- 0:37eléctrico se abrió con un zumbido y el guardia nos
- 0:40anotó en una libreta. Tenía un monitor con varias cámaras, pasillos, elevadores,
- 0:47azotea y estacionamiento. Me pidió una identificación y recalcó el reglamento.
- 0:53Basura en horarios. Nada de ruidos después de las 11. Visitantes registrados.
- 0:59Tomé notas sin discutir. La verdad yo buscaba orden después
- 1:03de años de vivir en lugares con fallas. El lobby
- 1:08tenía piso de porcelanato y un espejo grande detrás de
- 1:12la recepción. A la derecha había un mueble con casilleros
- 1:15para paquetería y un letrero que pedía evitar dejar cajas
- 1:20en áreas comunes. Tres elevadores se abrían y cerraban con
- 1:23puertas rápidas. el nuestro subía suave, a mitad del trayecto
- 1:28mi pareja comentó que por fin tendríamos un espacio limpio
- 1:32y seguro, yo asentí, la verdad me importaba más el
- 1:36sistema de cámaras y las tarjetas de acceso que cualquier
- 1:39otra cosa. En el pasillo de nuestro piso, las luces
- 1:44se encendieron al detectar movimiento, los departamentos estaban numerados en
- 1:49metal cepillado, se escuchaba el rumor constante de la avenida,
- 1:53apagado por los muros. Olía a pintura reciente y a
- 1:57productos de limpieza. Nuestro departamento daba al interior, sala y
- 2:03cocina integradas, barra de granito, recámaras con closets empotrados, cancelería nueva.
- 2:11Las ventanas grandes aislaban el ruido, me gustó ver la
- 2:14cerradura digital y los sensores magnéticos en los marcos. El
- 2:19edificio tenía áreas comunes cuidadas, un jardín minimalista en la
- 2:24planta baja, con piedras blancas y tres jardineras rectangulares, una
- 2:29sala de usos múltiples con mesas plegables y una azotea
- 2:33con barandal alto. Todo estaba calculado para que la vida
- 2:37se organizara por llaves, claves y reglamentos. Empezamos a descargar
- 2:43las cajas, abrí una con platos envueltos en periódico y
- 2:46otra con cables y adaptadores, mi pareja acomodó sábanas en
- 2:50la recámara principal y conectó una lámpara en la esquina.
- 2:56Esa primera noche no dormimos bien, a las dos de
- 2:59la mañana escuché pasos en el pasillo, no eran pesados
- 3:03ni desordenados, avanzaban rectos, como si alguien midiera la distancia
- 3:08entre puerta y puerta. Luego sonó algo metálico, parecido al
- 3:13golpe leve de un llavero contra la pared. Me acerqué
- 3:17a la mirilla, pero no vi a nadie, las luces
- 3:20del pasillo se apagaron tras unos segundos de inmovilidad. Regresé
- 3:25a la cama y me quedé atento al zumbido del
- 3:28refrigerador y al ritmo corto del aire acondicionado. A las 4,
- 3:33el elevador se abrió y se cerró dos veces sin
- 3:36que la pantalla marcara piso, me dije que eran ajustes
- 3:40normales del sistema. No quería empezar con ideas equivocadas. El
- 3:47sábado en la mañana conocimos a algunos vecinos, una pareja
- 3:51joven con ropa deportiva bajaba a pasear un perro pequeño,
- 3:55que temblaba por el frío del lobby. Un hombre de
- 3:58traje subió con una laptop colgada del hombro y dos
- 4:01estudiantes con mochilas, pasaron platicando sobre exámenes, pero nadie se
- 4:06detuvo a saludar con confianza. Me identifiqué con el guardia
- 4:11y pedí información sobre la administración, señaló un correo impreso
- 4:15en un tablero y comentó que la encargada vivía en
- 4:18el mismo edificio, en un piso alto. Dijo que atizaba
- 4:22a los que dejaban basura fuera de horario. Y eso
- 4:25me pareció normal, pues en edificios así, el orden se
- 4:29sostiene por personas que exigen cumplimiento. Salimos a comprar comida,
- 4:36al volver, en el elevador olía a copal, era un
- 4:40olor claro, denso, que se quedaba pegado a la garganta,
- 4:44pero no había humo, entonces revisé la cámara del techo,
- 4:48lente limpio, luz verde encendida. La puerta del piso 7 se
- 4:53cerró mientras el elevador bajaba, no alcancé a ver quién
- 4:57entró o salió, mi pareja dijo que alguien tal vez
- 5:00había prendido una veladora por un difunto, yo asentí con
- 5:04la cabeza, pues en la ciudad esa costumbre aparece en
- 5:07cualquier colonia, y no le di más vueltas. El domingo
- 5:13por la tarde bajamos a las áreas comunes, había niños
- 5:17jugando con patines y adultos con vasos de café sentados
- 5:20en las bancas. Noté a una mujer mayor apoyada en
- 5:24un bastón, con suéter oscuro y un reboso fino, estaba
- 5:28de pie junto a la entrada de un departamento del
- 5:31primer piso, delante de su puerta, sobre el piso. Tenía
- 5:35dos veladoras blancas encendidas, la cera se escurría en líneas
- 5:40rectas hacia el marco. Los vecinos pasaban a un metro
- 5:44de distancia y desviaban la mirada, nadie tropezaba con las veladoras,
- 5:48había espacio, pero el movimiento formaba un arco visible para rodearlas.
- 5:53La mujer miraba fijo hacia el pasillo, sin hablar, levanté
- 5:59la mano para saludar, pero ella respondió con un gesto mínimo.
- 6:04Un joven que pasaba en ese momento, murmuró que esa
- 6:07señora siempre dejaba veladoras y que mejor era no preguntar,
- 6:11lo dijo en tono práctico, como quien avisa que la
- 6:14administración cobra recargos por multas. Noté otras marcas, cerca del
- 6:22elevador había gotas de cera seca, unas eran blancas, otras
- 6:26tenían tono rojizo, estaban puestas en pequeñas islas, no en
- 6:31un reguero. Alcancé a distinguir huellas de dedos alrededor de
- 6:35una gota grande, en eso me agaché y pasé la yema,
- 6:39pero la cera no se movió. Al anochecer, el edificio
- 6:44entró en su rutina, se escucharon lavadoras en marcha, televisores
- 6:49a volumen medio, pasos programados hacia la basura, cerramos cortinas
- 6:54y dejamos encendida una luz en la sala. Me senté
- 6:58a revisar la app de las cámaras del edificio, mostraban
- 7:01pasillos vacíos y puertas cerradas. El olor a copal volvió
- 7:06a la cabina del elevador a las 10, lo respiré sin
- 7:10prisa y no busqué origen. Caminé hasta nuestro piso, las
- 7:15luces del pasillo se encendieron en cadena, como estaba previsto,
- 7:19pero a mitad del corredor, un portazo sonó seco y
- 7:22la vibración recorrió los marcos y un bebé lloró a
- 7:25lo lejos. El edificio no parecía peligroso, parecía un conjunto
- 7:31de hábitos que se acomodaban. De madrugada, otra vez escuché pasos,
- 7:38esta vez llevaban un ritmo más lento, se detuvieron frente
- 7:42a nuestra puerta y continuaron, no hubo susurros ni golpes,
- 7:46solo ese patrón de suela contra loseta. Me levanté y
- 7:50miré por la mirilla, pero estaba vacío, y la luz
- 7:54del sensor se apagó por falta de movimiento, me quedé
- 7:57unos segundos con la mano en el seguro. No lo
- 8:01giré ni abrí, regresé a la cama y me repetí
- 8:04que el sonido en pasillos de edificios amplifica cualquier movimiento,
- 8:08aprendí eso en otros lugares y no me ha fallado.
- 8:13El lunes temprano bajé a tirar basura, el cubo estaba limpio,
- 8:18entonces volví por el pasillo con la bolsa de papel
- 8:21en la mano y me detuve junto a la maceta
- 8:23rectangular que separaba nuestro departamento de la esquina. Las jardineras
- 8:29tenían grava blanca arriba y tierra negra debajo, los inquilinos
- 8:33usaban esas macetas para colocar plantas de sombra. Al acercarme
- 8:39vi que la grava estaba removida en un lado, como
- 8:42si alguien hubiera hundido los dedos durante la noche, aparté
- 8:45dos piedras con la punta del índice y toqué la tierra,
- 8:49estaba húmeda a pesar de que no había llovido. Seguí
- 8:53hurgando con cuidado, a dos centímetros apareció un borde de
- 8:57tela negra. Pinché la tela con la uña y tiré
- 9:02un poco, salió una bolsita pequeña amarrada con hilo, tenía
- 9:06plumas pegadas por el lodo y el nudo estaba apretado.
- 9:11En el costado se veía una mancha oscura, no muy grande.
- 9:16No la abrí, solo la sostuve con la mano abierta
- 9:19y miré a los lados, no había nadie en el pasillo.
- 9:23Las luces estaban encendidas por el sensor, metí la bolsa
- 9:27en el bolsillo de la sudadera y cubrí el hueco
- 9:30con grava, cerré la puerta sin ruido y dejé la
- 9:33bolsita sobre la barra de la cocina, lejos del fregadero,
- 9:37como si la simple distancia con el agua sirviera para
- 9:40controlar algo. No pronuncié una opinión rápida, medí el peso
- 9:45del hallazgo, aún no sabía si se trataba de una
- 9:48broma o de un aviso. Guardé silencio y me quedé
- 9:52de pie, con el oído puesto en el elevador y
- 9:55el ojo en la línea de la puerta. Los días
- 9:59siguientes fueron tranquilos a simple vista, pero el edificio comenzó
- 10:04a mostrar señales raras que no pasaban desapercibidas si uno
- 10:08estaba atento. El sistema de iluminación automática falló por primera
- 10:12vez un miércoles por la noche. Yo volvía del trabajo
- 10:16y el pasillo de nuestro piso estaba oscuro, las luces
- 10:20de sensor no se encendieron cuando crucé frente a los departamentos,
- 10:24caminé con el celular iluminando el piso y al llegar
- 10:27a la puerta, el sensor reaccionó de golpe, encendiendo todo
- 10:31el pasillo a la vez, como si alguien hubiera estado
- 10:35jugando con el sistema desde la consola. Al día siguiente,
- 10:40el guardia de la entrada dijo que varios inquilinos se
- 10:43quejaron de luces intermitentes en sus pisos. Comentó que el
- 10:48técnico de mantenimiento no encontró fallas y que todo estaba
- 10:52registrado como operación normal. Una noche revisé las cámaras del
- 10:58edificio desde la app. El sistema permitía ver pasillos, elevadores
- 11:03y estacionamiento. En el video del piso 7 apareció una figura
- 11:08borrosa moviéndose lento frente a una puerta. No se distinguía
- 11:12si era hombre o mujer, solo una silueta oscura. El
- 11:16sensor de movimiento marcó la hora exacta, 3 de la mañana.
- 11:21La persona se quedó inmóvil frente a la puerta durante
- 11:25casi un minuto y luego desapareció del cuadro, sin que
- 11:28se abriera ningún departamento. Al día siguiente la administración dijo
- 11:34que la grabación estaba corrupta y no podía reproducirse completa,
- 11:38no insistí y preferí guardar el fragmento que había descargado
- 11:42en mi teléfono. El ambiente del edificio se puso más
- 11:47tenso cuando comenzaron a morir mascotas. Primero fue un gato
- 11:52de una vecina del piso 4, lo encontró tieso en el balcón,
- 11:56sin heridas visibles. Dos días después, un perrito de raza
- 12:01pequeña apareció muerto en el pasillo cerca del elevador, con
- 12:05espuma seca en el hocico. La administración pidió mantener las
- 12:10puertas cerradas y no dejar animales sueltos. En los grupos
- 12:15de WhatsApp, los vecinos discutían entre teorías de envenenamiento y accidentes,
- 12:20nadie mencionó otras posibilidades, pero el nerviosismo era evidente. Una
- 12:28tarde bajé a recoger un paquete y coincidí con una
- 12:31mujer mayor del piso 3. Llevaba una bolsa de mandado y
- 12:36caminaba despacio, comenté lo de las mascotas, ella me miró
- 12:40seria y dijo que antes de que construyeran el edificio
- 12:43ahí había un terreno baldío. Contó que la gente del
- 12:47barrio lo evitaba, porque según decían, lo usaban para entierros
- 12:52de trabajos, mencionó que varias veces vio veladoras y restos
- 12:56de rituales en la esquina, y que incluso llegó a
- 12:59escuchar cantos de madrugada, cuando regresaba del mercado mayorista donde trabajaba.
- 13:05Dijo que cuando iniciaron la construcción, encontraron bolsas enterradas, lo
- 13:10narró sin adornos, como quien explica algo sabido desde hace años.
- 13:17Esa noche me puse a revisar el pasillo frente a
- 13:20nuestro departamento, no buscaba nada en específico, solo quería entender
- 13:25la sensación de que algo estaba fuera de lugar, el
- 13:28piso de porcelanato estaba limpio. Pasé el pie debajo del
- 13:32tapete y sentí que estaba pegajoso, lo levanté con cuidado
- 13:36y vi un círculo dibujado con una sustancia aceitosa, alrededor
- 13:41había granos de sal gruesa formando una línea irregular. El
- 13:46círculo estaba centrado justo frente a la puerta, tomé una
- 13:49foto rápida y regresé el tapete, no quise moverlo más.
- 13:55Llamé a mi pareja para que lo viera, ella bajó
- 13:57y se quedó inmóvil observando el dibujo, su cara reflejaba incomodidad,
- 14:02pero no dijo nada, así que esa noche cerramos con
- 14:06llave y tranca. Los días siguientes mi pareja empezó a enfermar,
- 14:12primero fue cansancio extremo y luego dolor de estómago y náuseas,
- 14:16fuimos a una clínica cercana, el médico no encontró infección
- 14:20ni signos claros, le recetó suero y descanso. La temperatura
- 14:26de la recámara se sentía más baja que en el
- 14:28resto del departamento, yo dormía ligero, atento a cualquier ruido
- 14:33y siempre escuchaba pasos en el pasillo cada madrugada, siempre
- 14:37a las mismas horas. Preocupado, llamé a un amigo que
- 14:43conocía desde la universidad. Creció en la Ciudad de México
- 14:46y trabajaba en un mercado donde veía limpias y amuletos
- 14:50todos los días. Le conté sobre la bolsita que había
- 14:53encontrado en la maceta, el círculo de aceite y sal
- 14:57y la enfermedad de mi pareja. Respondió sin rodeos, eso
- 15:02era un trabajo, me explicó que en la ciudad no
- 15:05hay colonias sin historias de brujería, que en mercados como Sonora,
- 15:10Merced o Jamaica se venden veladoras, muñecos y polvos para
- 15:14hacer daño o defenderse. Dijo que lo que encontramos no
- 15:18era casualidad y que alguien había puesto intención específica sobre
- 15:23nuestra puerta, me aconsejó no tocar nada más y buscar
- 15:26a una persona que supiera deshacerlo. Esa noche bajé solo
- 15:32al estacionamiento, quería revisar el auto porque había notado manchas
- 15:36en el parabrisas, llevaba una linterna, el estacionamiento estaba vacío,
- 15:42solo un eco de llantas en la calle entraba por
- 15:45la rampa. caminé entre las filas de coches, al llegar
- 15:49a la columna donde estaba nuestro lugar, algo brilló bajo
- 15:53una camioneta, me agaché y vi otra bolsita, más pequeña
- 15:57que la anterior, envuelta en tela roja y amarrada con
- 16:00hilo negro. Tenía alfileres clavados en varias direcciones, a un lado,
- 16:06sobre el piso, había una foto rota. Me acerqué y
- 16:11vi que era una impresión de baja calidad, pero reconocí
- 16:15el fondo de nuestro departamento, una toma de la sala
- 16:18con la ventana abierta, la cara en la foto estaba
- 16:21rayada con marcador. La recogí con cuidado y la guardé
- 16:25en una bolsa de plástico que traía en el bolsillo
- 16:27y dejé la bolsita donde estaba, pues no quise moverla.
- 16:33Subí con la respiración agitada, cerré la puerta de nuestro
- 16:37departamento y puse la bolsa sobre la mesa. Mi pareja
- 16:42dormía con el suero al lado, yo me senté a
- 16:44mirar la foto, no tenía fecha, pero estaba tomada desde afuera,
- 16:49probablemente con el zoom de un celular. Revisé la app
- 16:53de las cámaras y las grabaciones del estacionamiento de esa
- 16:57noche no estaban disponibles, marcaban error. Mandé un mensaje al
- 17:02grupo de vecinos, preguntando si alguien más tenía problemas con
- 17:06las cámaras, pero nadie respondió. Decidí registrar todo, tomé fotos
- 17:14del círculo de aceite, de la bolsita de la maceta
- 17:17y de la foto rota, anoté horas y detalles, sabía
- 17:21que en edificios modernos los problemas siempre parecían técnicos, sensores, alarmas,
- 17:27sistemas de luz, pero lo que estaba pasando no encajaba.
- 17:32Me senté junto a la cama, la respiración era tranquila,
- 17:36pero el color de su piel estaba apagado, así que
- 17:39revisé su frente, no tenía fiebre, solo un frío inusual.
- 17:45Esa madrugada escuché algo que no había escuchado antes, un
- 17:49silbido bajo que se repetía tres veces. Me levanté y
- 17:54miré por la mirilla, pero el pasillo estaba vacío, pero
- 17:58la luz del sensor estaba encendida, lo que significaba que
- 18:01había habido movimiento. Me quedé inmóvil, con la mano en
- 18:06el seguro, el silbido se repitió, pero esta vez venía
- 18:10del estacionamiento, como si alguien lo hiciera dentro de un
- 18:14auto cerrado. No salí, me quedé en la sala, viendo
- 18:18la puerta y pensando en la bolsita roja y los alfileres.
- 18:24Al amanecer, cuando el sol iluminó la ciudad y se
- 18:27escucharon los primeros camiones pasar, decidí llamar a mi amigo
- 18:31otra vez, le mandé las fotos. Me respondió de inmediato
- 18:35que eso no era casual y que alguien había pagado
- 18:38para enfermarnos. Me dijo que buscara a una persona de confianza,
- 18:44para limpiar la casa y que dejara las bolsas donde estaban,
- 18:47mientras leía su mensaje, sentí el olor a copal entrar
- 18:51por debajo de la puerta. Era el mismo olor que
- 18:55había notado en el elevador y me di cuenta de
- 18:58que ya no podía ignorar nada. Decidí averiguar quién vivía
- 19:04en el piso 7, pues había visto varias veces la puerta
- 19:07cerrarse sola cuando el elevador llegaba ahí, siempre con el
- 19:11olor a copal impregnando la cabina, pregunté a un guardia joven,
- 19:16el que hacía turnos nocturnos. Me respondió en voz baja
- 19:20que la señora se llamaba Carmen y que vivía sola
- 19:23desde hacía años. Contó que rara vez salía de día,
- 19:28pero que algunos vecinos la veían en la azotea al amanecer,
- 19:32rodeada de veladoras negras encendidas en fila. Dijo que había
- 19:37rumores de que antes trabajaba en mercados como Sonora y Jamaica,
- 19:41donde vendía amuletos y hacía trabajos por encargo. Según él,
- 19:45una vecina que discutió con ella, terminó mudándose sin avisar,
- 19:50dejando el departamento vacío por meses. Busqué más información con
- 19:56los vecinos que parecían más antiguos en el edificio. La
- 20:00señora del piso 3, que me había hablado sobre el terreno baldío,
- 20:05me confirmó que Carmen era conocida por sus rituales. Me
- 20:09contó que durante la pandemia, algunos inquilinos escuchaban rezos al
- 20:14revés desde su balcón, siempre entre las 3 y las 4 de
- 20:18la madrugada. Dijo que en su azotevuela había visto restos
- 20:22de animales, plumas y huesos envueltos en bolsas negras, además
- 20:27de veladoras consumidas hasta dejar charcos de cera endurecida. Nadie
- 20:32había denunciado nada, porque los administradores preferían evitar problemas y
- 20:37ella pagaba puntual sus cuotas, lo contaba con un tono resignado,
- 20:42como si se tratara de una parte inevitable de vivir ahí.
- 20:47A partir de esa conversación, comencé a escuchar cosas que
- 20:51antes no notaba. Cada madrugada, casi a la misma hora,
- 20:57los pasos en el pasillo se volvieron más claros, no
- 21:00eran trotes ni carreras, sino un caminar lento, firme, que
- 21:04se detenía frente a nuestra puerta, después venían murmullos bajos,
- 21:09palabras ininteligibles. La primera vez me asomé por la mirilla,
- 21:14pero no había nadie, solo el pasillo iluminado por las
- 21:18luces de sensor. Esa noche revisé la grabación de la
- 21:22cámara del pasillo, no había registrado movimiento, pero las luces
- 21:27se habían encendido solas, la verdad me costó dormir, aunque
- 21:31intenté convencerme de que eran fallas técnicas. La segunda semana,
- 21:37los mensajes comenzaron a llegar, el primero estaba escrito en
- 21:41una hoja doblada, metida debajo de la puerta, deja el
- 21:45departamento si quieres dormir tranquilo, las letras estaban hechas con
- 21:50plumón negro, sin firma, se lo enseñé a mi pareja
- 21:53y nos quedamos mirando el papel en silencio. Ella ya
- 21:58llevaba días enferma y el miedo empezaba a reflejarse en
- 22:01su cara, así que lo tiré a la basura sin contestar.
- 22:07El segundo mensaje apareció pegado con cinta en el espejo
- 22:10del elevador, tenía la misma letra, última advertencia, le tomé
- 22:15una foto y lo arranqué, cuando subí, noté que el
- 22:19pasillo estaba más oscuro de lo normal, los sensores tardaron
- 22:23en encenderse, como si algo interfiriera. Ese día empecé a
- 22:28fijarme más en los detalles, vi que en la pared
- 22:31junto al cuarto de limpieza había marcas de carbón, trazos
- 22:35irregulares que formaban líneas cruzadas, cerca de nuestra puerta había
- 22:40gotas de cera blanca seca, como las que había visto
- 22:43en el piso 7, no eran manchas accidentales, alguien las había
- 22:48dejado ahí con intención. Los vecinos evitaban hablar del tema,
- 22:54pregunté a un joven del quinto piso si había notado
- 22:57cosas extrañas y solo sonrió nervioso, diciendo que él no
- 23:01se metía en asuntos de otros. Y una señora que
- 23:04barría el pasillo frente a su departamento, dijo que Carmen
- 23:08siempre había vivido ahí y que era mejor no buscar problemas.
- 23:13En el grupo de WhatsApp nadie mencionaba las marcas ni
- 23:16los mensajes, aunque estaba seguro de que todos las habían visto.
- 23:22El ambiente del edificio cambió, se sentía más silencioso, como
- 23:26si la gente hubiera ajustado sus rutinas para evitar encontrarse
- 23:30en los pasillos. Yo empezaba a resentirlo, pues ya no
- 23:36dormía bien, me despertaba cada hora, atento al sonido de llaves,
- 23:40pasos o susurros. Sentía que alguien nos observaba, incluso cuando
- 23:46estaba solo, bajé de peso en pocos días. Mi pareja
- 23:51seguía débil y no quería salir del departamento, ella aseguraba
- 23:55que por las noches sentía corrientes de aire frío pasar
- 23:58junto a la cama, aunque las ventanas estaban cerradas, revisé
- 24:03los marcos y no encontré grietas. Un sábado decidí subir
- 24:08a la azotea, era mediodía y había sol, de verdad
- 24:12quería confirmar los rumores. Empujé la puerta de emergencia y
- 24:17salí al área de tendederos, no había nadie, así que
- 24:21caminé entre las cuerdas vacías y vi manchas oscuras en
- 24:24el piso, restos de cera, pétalos secos y una línea
- 24:28de sal que rodeaba una esquina. En el centro había
- 24:32un círculo dibujado con polvo de carbón, tomé fotos rápidas
- 24:37y bajé sin que me viera el guardia, sentía que
- 24:40estaba cruzando un límite. Esa noche escuché algo nuevo, un
- 24:46golpe seco contra nuestra puerta, me levanté de inmediato y
- 24:49miré por la mirilla, pero como siempre el pasillo estaba
- 24:53vacío y la luz estaba encendida. No había sonido de
- 24:58pasos alejándose, esperé unos minutos antes de abrir, encontré una
- 25:02veladora blanca apagada, colocada justo en el centro del marco.
- 25:08La cera estaba fresca, la tomé con una bolsa y
- 25:11la dejé en la cocina, el miedo me estaba desgastando,
- 25:15pero no podía ignorar lo que estaba pasando. Comencé a
- 25:20revisar el edificio cada mañana, caminaba por los pasillos como
- 25:24si fuera rutina, pero en realidad buscaba señales. Un martes temprano,
- 25:30mientras pasaba junto a las jardineras del área común, noté
- 25:34que una de ellas tenía tierra removida, la grava estaba apartada,
- 25:39formando un hueco visible. Me agaché y escarbé con las manos,
- 25:44a pocos centímetros, encontré un paquete envuelto en tela gris,
- 25:48amarrado con un listón rojo. La tela estaba húmeda y
- 25:53olía a moho, lo abrí con cuidado y adentro había
- 25:56tierra negra compacta, uñas cortadas y un hilo trenzado. El
- 26:01listón estaba apretado, con nudos difíciles de deshacer, me quedé
- 26:06mirando el paquete unos segundos, con el estómago encogido. Lo
- 26:12guardé en una bolsa de plástico y cubrí el hoyo
- 26:14con tierra, nadie estaba cerca, miré alrededor y vi que
- 26:18las cámaras apuntaban hacia el estacionamiento, no hacia esa jardinera.
- 26:23Subí al departamento con el paquete en la mano, mi
- 26:27pareja aún dormía. Cerré todas las ventanas y coloqué el
- 26:31paquete sobre la mesa. Me senté frente a él sin tocarlo,
- 26:36sabía que estaba sosteniendo algo hecho con intención, no una
- 26:40simple broma. Respiré hondo y sentí el mismo olor a
- 26:44copal que impregnaba el elevador, comprendí que no era coincidencia,
- 26:49las veladoras, los mensajes, las marcas y la enfermedad de
- 26:53mi pareja eran parte de algo que nos estaba señalando.
- 26:59Pasé el resto de la tarde sentado frente al paquete,
- 27:02revisando los nudos, no me atrevía a abrirlo más. Esa noche,
- 27:08mientras intentaba dormir, escuché pasos de nuevo, se detuvieron frente
- 27:13a nuestra puerta y esta vez no hubo murmullos, solo
- 27:16respiración pesada, yo me quedé inmóvil, con los ojos abiertos
- 27:20en la oscuridad. No tenía dudas de que alguien estaba
- 27:24jugando con nosotros y que lo hacía con precisión. No
- 27:29quise dejar el paquete muchas horas en la mesa, a
- 27:32media mañana llamé a mi amigo y le pedí el
- 27:35contacto de alguien que supiera trabajar en la ciudad sin show,
- 27:39me pasó el número de una curandera, que atendía en
- 27:42un departamento antiguo, adaptado como consultorio, cerca de una estación
- 27:47de metro. Dijo que iba gente de todas partes, estudiantes, oficinistas, choferes, comerciantes.
- 27:57Hice la cita para esa misma tarde, metí el paquete
- 28:00en una bolsa sellada y lo guardé en una mochila,
- 28:03despejé la barra de la cocina y apagué todo lo
- 28:06que pudiera distraernos. Le dije a mi pareja que saldríamos
- 28:11en cuanto terminara de alistarse, caminamos hasta la avenida y
- 28:15tomamos un taxi de sitio, anoté la placa, pues no
- 28:19quería sumar descuidos. El departamento de la curandera estaba en
- 28:25un cuarto piso sin elevador, subimos despacio porque mi pareja
- 28:29seguía débil, la puerta tenía un ojo de vidrio y
- 28:32una campana pequeña. Nos abrió una mujer de mediana edad,
- 28:37con ropa sencilla y manos firmes, nos hizo pasar a
- 28:41una sala con piso de mosaico, un altar discreto y
- 28:45una mesa de madera. Sobre el altar había un vaso
- 28:49con agua, un plato con sal gruesa, tres veladoras blancas
- 28:53sin encender y una negra ya consumida a la mitad,
- 28:56también había un crucifijo, ramas de ruda fresca y una
- 29:00cazuela con copal apagado. Todo estaba limpio, no olía a espectáculo,
- 29:06me senté frente a la mesa y puse la mochila
- 29:08en el suelo, saqué la bolsa con el paquete y
- 29:11la coloqué sobre un trapo. Le expliqué los hechos en orden,
- 29:17la bolsita en la maceta, el círculo de aceite y
- 29:20sal bajo el tapete, la enfermedad de mi pareja, los mensajes,
- 29:24las marcas de carbón, la figura borrosa en las cámaras
- 29:28y el paquete que desenterré de la jardinera. La curandera
- 29:33escuchó sin interrumpir, revisó la bolsa, palpó los nudos con
- 29:37las yemas y asintió, dijo que alguien pagó por un
- 29:40daño sostenido y que en la ciudad lo hacen con precisión,
- 29:44porque conocen los ritmos de los edificios, pasillos, sótanos, azoteas
- 29:49y áreas comunes. Afirmó que el objetivo era enfermarnos y
- 29:54quebrar el sueño para rendirnos, recalcó que no movería nada
- 29:59sin protección, porque al desarmar un trabajo la intención busca acomodo,
- 30:04la frase fue directa, el mal no desaparece, se mueve
- 30:07del lugar, porque quien paga pide derecho de cobro. Nos
- 30:13pidió seguir pasos claros, primero limpió la mesa con sal,
- 30:17puso un puñado en cada esquina y formó una línea
- 30:20alrededor del paquete. Encendió una veladora blanca y colocó el
- 30:25vaso con agua junto a la bolsa, pasó un ramo
- 30:28de ruda sobre nuestras cabezas, hombros y pecho, como si
- 30:32barriera polvo. Luego prendió copal y dejó que el humo
- 30:36tomara la mesa. Con una cuchara pequeña abrió la bolsa
- 30:40por una esquina, sin tocar la tierra con las manos.
- 30:44Sacó uñas, tierra negra compacta y un listón rojo con
- 30:48nudos apretados, los puso en un plato, separó cada elemento
- 30:52y los regó con sal. Encendió una veladora negra y
- 30:57dijo que sólo veríamos lo necesario. Nos entregó indicaciones para
- 31:03la casa, anotadas en una hoja de papel, sal en
- 31:06marcos y soclos, agua con ruda en recipientes bajos, junto
- 31:10a ventanas y puerta, veladora blanca dentro y negra afuera,
- 31:15pegada a la barda. Baños de hierbas por tres noches seguidas, ruda,
- 31:20albahaca y romero, del cuello hacia abajo, sin enjuagar, barrer
- 31:25desde el cuarto más alejado hasta la puerta y tirar
- 31:28el polvo fuera del edificio. Prohibido soplar las velas, si
- 31:33una se apaga sola, dejarla así y reemplazarla solo al
- 31:36día siguiente. Dijo que el paquete de la jardinera no
- 31:41debía regresar al edificio, se rompería el listón y se
- 31:44tiraría la tierra a un río, con sal encima, los
- 31:48restos de uñas irían a una bolsa distinta, para quemarse
- 31:52por completo. Mientras hablaba, vi el agua del vaso formar
- 31:58hilos delgados en la superficie, como si el humo los dibujara,
- 32:02no busqué una explicación inmediata, tomé las instrucciones con mano firme.
- 32:08Ella advirtió que el alivio no sería instantáneo, dijo que
- 32:12una limpieza corta el paso, pero no borra la intención
- 32:15de quien pagó. Agregó que ese cobro suele buscar parientes, deudas,
- 32:20envidias pendientes o una enfermedad vieja, recomendó mudarnos en cuanto
- 32:26fuera posible. En su experiencia, los edificios multiplican la exposición
- 32:31porque comparten muros, ventilas y rutinas. Pagamos la consulta, la
- 32:38verdad no cobró barato, pero tampoco montó teatro, metí los
- 32:43restos en bolsas separadas y salimos con los pasos contados.
- 32:48Bajamos las escaleras con calma y respiramos el aire de
- 32:51la avenida, cargado de gasolina y comida rápida, nos dirigimos
- 32:56al río más cercano que indicaba el mapa, un canal
- 32:59oscuro cercado con malla. No era un sitio agradable, solo
- 33:04hicimos lo que dijo, rompí el listón, eché la tierra
- 33:08y las uñas por separado, y vacié sal encima hasta
- 33:11que el viento se llevó los granos. El agua no
- 33:15mostró nada, solo corrió. De vuelta en el edificio aplicamos
- 33:21la lista punto por punto. Puse sal en marcos y soclos,
- 33:26coloqué recipientes con agua y ruda junto a la ventana
- 33:29de la sala y la puerta. Encendí una veladora blanca
- 33:33dentro y una negra afuera, a ras de la barda,
- 33:36barrimos desde el fondo hacia la salida, y arrojamos el
- 33:40polvo a una alcantarilla de la calle, sin mirar atrás.
- 33:44Mi pareja se bañó con las hierbas, yo hice lo mismo,
- 33:48el agua salió con olor fuerte, pero nos dejó la
- 33:51piel más tibia y dejamos la casa en silencio. Esa noche,
- 33:56por primera vez en semanas, los pasos del pasillo no
- 33:59se detuvieron frente a nuestra puerta, aún así dormí ligero.
- 34:05Al tercer día mi pareja respiró con más calma y
- 34:09pudo comer sin náuseas, las luces del sensor volvieron a
- 34:12encenderse sin retrasos, aún así, la veladora negra se apagó
- 34:17dos veces por sí sola, sin corriente de aire. La
- 34:21dejé como pidió la curandera, la reemplacé hasta el día siguiente,
- 34:26cuando bajé al estacionamiento, la bolsita roja con alfileres había desaparecido.
- 34:32Nadie en la administración dio la razón, no discutí y
- 34:36entendí que era el límite de lo que lograríamos ahí.
- 34:41Decidimos mudarnos, buscamos un lugar pequeño, en otra colonia, sin
- 34:46áreas comunes compartidas y con menos vecinos. Empaqué en una
- 34:51tarde lo que cupo en el coche de un amigo,
- 34:54dejé cosas que ya no quería cargar, tapetes, macetas y
- 34:59una mesa. Antes de entregar las llaves, caminé por el
- 35:03pasillo con el último costal, la luz del sensor se
- 35:06encendió en cadena y al doblar la esquina, vi a
- 35:10la vecina del piso 7 en la puerta del elevador, llevaba
- 35:14suéter oscuro y una bolsa de mandado. Sonrió sin mostrar prisa,
- 35:19no dijo palabra, no necesité una frase para entender su mensaje.
- 35:25Sentí la espalda fría y bajé la mirada a mis
- 35:27manos para asegurar las llaves, entregué la tarjeta de acceso
- 35:31en recepción y salí con el costal en el hombro.
- 35:36Con el tiempo regresé a una rutina normal, pero ciertas
- 35:40señales se quedaron pegadas. Ya adulto, cada vez que vuelo
- 35:45copal en un elevador o veo veladoras en un balcón,
- 35:48siento un escalofrío que me recorre los brazos. En la
- 35:53ciudad aprendí que la brujería no se quedó en pueblos
- 35:56ni en casas viejas, vive en edificios con portón eléctrico,
- 36:00entre cámaras que graban pasillos y vecinos que saludan deprisa.
- 36:05Se compra con transferencia, se entrega en bolsas discretas y
- 36:09se coloca en jardineras con grava blanca. La gente lo
- 36:13sabe y lo calla, porque prefiere cruzar sin mirar, yo
- 36:17no adorno lo que viví. En la ciudad de México,
- 36:21el miedo camina por pisos de porcelanato y sube en elevador,
- 36:25y quien paga, tarde o temprano cobra. Relato anónimo