Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Los Demonios Que La Iglesia Mantiene Bajo Resguardo - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: Fui contratado para digitalizar legajos desclasificados de la antigua congregación
- 0:10para la doctrina de la fe. Mi tarea consistía en
- 0:14revisar documentos autorizados para registro interno, escanearlos y anotar fecha, procedencia,
- 0:21estado físico y contenido general. No podía interpretar el material,
- 0:27separar hojas ni trasladar nada fuera de la sala asignada.
- 0:31Cada caja llegaba cerrada y con una hoja de control
- 0:35y el personal del Archivo Apostólico Vaticano registraba cada movimiento.
- 0:41Antes de empezar cada turno, un archivista revisaba mi identificación,
- 0:46anotaba la hora de entrada y colocaba la caja sobre
- 0:49la mesa. Yo usaba guantes, preparaba el escáner y llenaba
- 0:54una ficha por cada conjunto de hojas. El procedimiento estaba
- 0:59pensado para evitar pérdidas o errores de orden y daños
- 1:04al papel. Hasta ese momento, todo tenía una explicación clara
- 1:09y una ruta prevista. Las primeras semanas, trabajé con expedientes habituales.
- 1:16Cartas de obispos, denuncias internas, procesos de censura, traducciones de
- 1:22latín y notas sobre libros prohibidos. Todo avanzó sin incidentes
- 1:27hasta que el Padre Mateo, me entregó una caja de
- 1:30un lote cerrado durante décadas. Era un sacerdote de voz baja,
- 1:36instrucciones precisas y trato correcto. Siempre dejaba el material y
- 1:41volvía al despacho de control. Esa vez permaneció frente a
- 1:46la mesa, mientras yo abría la caja. La hoja de
- 1:50control llevaba varias firmas antiguas, una fecha de cierre y
- 1:54una advertencia de consulta limitada. El padre Mateo no me
- 1:59permitió leerla completa, solo comprobó que el número de folios
- 2:03coincidiera con el inventario y me indicó que avanzara de
- 2:07una hoja en una hoja, sin cambiar el orden ni
- 2:10alterar el material. Los documentos pertenecían a una investigación del
- 2:16siglo XVII sobre una religiosa llamada Sor Rosa de Viterbo.
- 2:22La primera nota indicaba que había sido trasladada a Roma
- 2:26y después de varios incidentes en su convento. Varias hermanas
- 2:31declararon que Rosa hablaba dormida. Ninguna reconoció latín, griego, hebreo
- 2:37ni arameo. Los sacerdotes que la escucharon describieron sonidos profundos
- 2:43emitidos desde la garganta con pausas marcadas y repeticiones. Pero
- 2:49Rosa despertaba sin recordar lo que había dicho. la bitácora
- 2:54principal reunía textos de varias personas. Encontré informes de confesores,
- 3:01notas médicas y transcripciones fonéticas hechas por sacerdotes que intentaron
- 3:06registrar los sonidos de Rosa. No había traducción ni comentario doctrinal.
- 3:13Había sílabas, marcas de respiración y números escritos en los márgenes.
- 3:18A medida que avanzaba, vi correcciones hechas con tinta de
- 3:23distintas épocas. Algunas frases estaban tachadas, otras se habían copiado
- 3:29de nuevo en hojas limpias y varias páginas tenían sellos posteriores.
- 3:35El expediente había sido revisado más de una vez. Sin embargo,
- 3:40nadie había elaborado una explicación final sobre la lengua de Rosa.
- 3:45El padre Mateo me pidió que no leyera en voz
- 3:49alta las transcripciones. No agregó ninguna explicación. Guardé silencio y
- 3:55continué con el escaneo. Las primeras hojas pasaron sin problemas.
- 4:00Al escanear la primera transcripción completa, el sistema de audio
- 4:06de la sala emitió un golpe seco. Los altavoces internos
- 4:11se activaron y se apagaron de inmediato. Marco, el técnico asignado,
- 4:17revisó la consola. No había señal activa, Programa abierto ni
- 4:22aviso automático. El padre Mateo le indicó que desconectara el
- 4:27circuito de audio y registrara el fallo. Recuerdo que Marco
- 4:32retiró el cable principal, anotó la hora y comprobó que
- 4:36el panel quedara apagado. Seguí con la hoja siguiente. Una
- 4:42frase aparecía subrayada con tinta más reciente. A un lado
- 4:47había números separados por puntos y dos palabras que señalaban profundidad.
- 4:53Cuando el escáner terminó de procesar la imagen, los micrófonos
- 4:57del pasillo dejaron de responder. El técnico revisó el registro
- 5:02técnico y el corte coincidía con el instante en que
- 5:05la frase apareció en pantalla. Revisó los conectores, cambió el
- 5:10canal y repitió la prueba, pero los micrófonos siguieron sin señal.
- 5:16El padre Mateo cerró la carpeta y ordenó que nadie
- 5:19tocara la hoja. Se acercó a la consola, revisó el
- 5:24informe de Marco y pidió llamar al responsable de conservación.
- 5:29Después ordenó apagar los equipos cercanos. Me preguntó si había
- 5:34pronunciado alguna palabra, incluso en voz baja. Respondí que no,
- 5:39y Marco confirmó que yo había permanecido en silencio desde
- 5:43el inicio del escaneo. Trasladaron la caja a otra sala,
- 5:48sin sistema de audio conectado. Ahí trabajamos con una cámara
- 5:53fija y un escáner aislado. El padre Mateo permaneció junto
- 5:58a la mesa, y Marco revisó cada conexión antes de
- 6:02encender el equipo. También llegó Elena, lingüista convocada para examinar
- 6:08las transcripciones. Leyó varias páginas en silencio, Tomó notas y
- 6:13pidió una copia del plano que venía al final de
- 6:16la carpeta. Luego afirmó que los sonidos no correspondían a
- 6:21una lengua muerta documentada. Añadió que los números no tenían
- 6:26forma de referencias de archivo, eran indicaciones espaciales. La siguiente
- 6:32hoja contenía un plano antiguo de la zona de San Pedro.
- 6:37Marcaba capillas, accesos y puntos bajo el pavimento. En el
- 6:42margen aparecían las mismas sílabas atribuidas a Rosa. Elena señaló
- 6:48tres grupos de números y dijo que podían convertirse en
- 6:51coordenadas si se comparaban con medidas antiguas de Roma. El
- 6:57padre Mateo le pidió que no adelantara conclusiones. Pero Elena
- 7:02siguió revisando el plano y dijo que los datos repetían
- 7:05una estructura fija. La imagen del plano apareció en la pantalla.
- 7:12la computadora reprodujo una voz. Y Marco había desactivado el
- 7:17audio interno antes de reiniciar el equipo. Aún así, la
- 7:22voz salió del aparato. Duró pocos segundos. Era femenina, grave
- 7:29y áspera. Emitió una secuencia breve, con pausas regulares. Elena
- 7:35tomó un lápiz y anotó los sonidos. Marco intentó detener
- 7:40la reproducción, pero el programa quedó bloqueado. Elena se apartó
- 7:45de la mesa y el padre Mateo ordenó cortar la corriente.
- 7:50Cuando Marco desconectó el equipo, la voz se detuvo. Al
- 7:55revisar la carpeta temporal del escáner, Marco encontró un archivo
- 7:59de audio creado a la misma hora del fallo. El
- 8:04archivo no tenía título ni usuario asignado. El padre Mateo
- 8:09pidió una copia en un soporte del archivo y ordenó
- 8:12retirar las hojas de la sala. Entonces Marco guardó el archivo,
- 8:17apagó el escáner y selló la caja. Nadie volvió a
- 8:22tocar el plano. Más tarde nos llevaron a una oficina.
- 8:27Nos entregaron una declaración preparada por el archivo. El texto
- 8:32atribuía lo ocurrido a una interferencia técnica durante un proceso
- 8:37de digitalización. Marco leyó el documento y pidió añadir que
- 8:42la interferencia había incluido una reproducción de voz. El padre
- 8:47Mateo revisó el cambio y aceptó incluirlo. Elena pidió escuchar
- 8:53el archivo, pero el padre Mateo se negó. Dijo que
- 8:57primero debían revisar la documentación completa y y confirmar el
- 9:01origen de cada anotación. Marco guardó una copia, la etiquetó
- 9:07y entregó el soporte al padre Mateo. Después nos pidió discreción.
- 9:13Explicó que el material no podía salir del Vaticano y
- 9:16que cualquier comentario externó sería una violación del contrato. Firmé
- 9:22la declaración y Marco firmó después de releer cada línea.
- 9:28Elena dejó su informe preliminar en la oficina y pidió
- 9:31acceso a los planos históricos. El padre Mateo respondió que
- 9:36la solicitud debía pasar por Monseñor Paolo, responsable del siguiente
- 9:41nivel de autorización. Antes de retirarse, guardó el archivo de
- 9:46audio dentro de una carpeta sellada y pidió que se
- 9:50mantuviera bajo resguardo. Creí que el incidente cerraría el trabajo
- 9:55con ese lote. Al día siguiente recibí una llamada del
- 9:59Archivo Apostólico Vaticano. Me citaron para continuar con el mismo expediente.
- 10:07Cuando regresé, la caja ya no estaba en la sala
- 10:10donde la había escaneado. La trasladaron a un área de conservación,
- 10:15con guardias y una mesa preparada para revisar documentos. El
- 10:20padre Mateo esperaba de pie, frente a él estaba Monseñor Paolo,
- 10:25un funcionario que yo no había visto antes. Paolo llevaba
- 10:30una carpeta cerrada y no saludó a nadie. Me pidió
- 10:34que tomara asiento, después preguntó cuántas hojas habían causado fallos,
- 10:39qué frase aparecía en todas y si la voz había
- 10:42repetido números. Marco abrió el informe técnico y respondió con
- 10:48los datos registrados. Elena dijo que todavía no podía traducir
- 10:53los sonidos. pero ya había identificado una función. No formaban
- 10:58una oración religiosa, marcaban ubicaciones. El padre Mateo pidió prudencia
- 11:05y recordó que Rosa había sido investigada como un posible
- 11:10caso de posesión y que los documentos debían leerse dentro
- 11:14de ese contexto. Elena colocó copias de planos antiguos sobre
- 11:19la mesa. señaló marcas del siglo XVII y las comparó
- 11:24con capillas cercanas a la Plaza de San Pedro. Las
- 11:28medidas eran antiguas, pero podían convertirse. Monseñor Paolo le pidió
- 11:34hacer la conversión completa, con puntos exactos y profundidad estimada.
- 11:40Trabajamos sin interrupciones. Elena revisó las transcripciones, Marco comparó las
- 11:47horas de los fallos y yo ordené las imágenes escaneadas.
- 11:52Los textos tenían una estructura fija. Las frases que los
- 11:56sacerdotes del siglo XVII habían llamado lenguaje demoníaco estaban organizadas
- 12:02en bloques. Cada bloque empezaba con un sonido, seguía con
- 12:07un número, incluía una pausa y terminaba con una referencia
- 12:11a profundidad. Elena lo explicó sin levantar la voz. No
- 12:17era una invocación, era una lista de instrucciones. El padre
- 12:22Mateo buscó entre las últimas hojas de la bitácora y
- 12:25encontró una nota escrita por otro sacerdote años después del
- 12:30caso de Rosa. La nota decía que la mujer no
- 12:33hablaba para pedir ayuda ni para maldecir a quienes la rodeaban.
- 12:39Hablaba para ubicar objetos. Marco dejó de revisar los cables,
- 12:43Elena guardó silencio. Monseñor Paolo tomó el plano y Pidió
- 12:49los registros de mantenimiento subterráneo y ordenó comparar el primer
- 12:54punto con los accesos cerrados al público. El primer punto
- 13:00quedaba bajo una capilla. No me dejaron entrar durante la
- 13:04inspección inicial. Esperé en conservación con las copias del plano
- 13:10hasta que el padre Mateo volvió y me pidió acompañarlos.
- 13:14Necesitaban registrar una inscripción encontrada dentro de una cámara pequeña.
- 13:21Bajé con él, Marco, Elena, Monseñor Paolo y dos guardias.
- 13:27La cámara ya estaba abierta. Habían retirado una loza y
- 13:32limpiado el suelo. En el centro estaba una caja de
- 13:36plomo sellada, cerrada con marcas eclesiásticas. Sobre la tapa había
- 13:41una inscripción que repetía parte de la transcripción de Rosa.
- 13:47El padre Mateo pidió detener el procedimiento y redactar un
- 13:51informe antes de abrir la caja. Monseñor Paolo se negó
- 13:55y dijo que si existían más objetos bajo las capillas,
- 14:00debían encontrarlos antes de que una obra futura los expusiera
- 14:04sin control. El padre Mateo respondió que el sello justificaba
- 14:09la cautela. Paolo contestó que el sello no explicaba el
- 14:13contenido ni la razón del encierro. Nadie más habló. Uno
- 14:19de los guardias tomó nota de la discusión y esperó
- 14:22una orden. Paolo ordenó abrirla. Un técnico retiró el cierre
- 14:28y levantó la tapa. Dentro había un fragmento de hueso,
- 14:33una medalla sin imagen reconocible y una lámina de cobre.
- 14:38Elena se inclinó para revisar la lámina, sin tocarla. Tenía líneas,
- 14:44puntos y marcas similares a las del plano. Tomó fotografías,
- 14:49comparó los signos con sus notas y pidió ampliar una sección.
- 14:54Después dijo que la lámina no señalaba un solo lugar,
- 14:58señalaba cuatro. También confirmó que el orden coincidía con los
- 15:03bloques de sonido registrados en la bitácora. Los equipos portátiles
- 15:08empezaron a mostrar errores de audio, aunque ninguno estaba conectado
- 15:13a una red o a un sistema común. Primero falló
- 15:17la grabadora de Marco, luego su tableta y después el
- 15:20teléfono de un guardia. Marco pidió permiso para salir. El
- 15:26padre Mateo observó la caja abierta y repitió que debían cerrarla.
- 15:31Monseñor Paolo ordenó llevar la lámina a conservación y pidió
- 15:36reproducir el archivo de audio obtenido durante el escaneo. Elena
- 15:41se opuso. Dijo que reproducirlo podía provocar otra interferencia. Paolo
- 15:48respondió que la única forma de confirmar las coordenadas era
- 15:52escuchar la secuencia y compararla con las marcas de la lámina.
- 15:56Usaron un equipo aislado. sin conexión a la red y
- 16:00sin altavoces externos. Marco revisó los cables antes de encenderlo.
- 16:06El archivo empezó, luego apareció la voz. La grabación era
- 16:11más clara que la anterior. Elena tomó notas mientras escuchaba.
- 16:18No intentó traducir palabras inexistentes. Separó sonidos, pausas y números.
- 16:25La voz dio una secuencia completa, Después la repitió una vez.
- 16:31Cuando terminó, Elena miró el plano y señaló el primer punto.
- 16:36Dijo que la voz había indicado el orden de apertura.
- 16:40Primero la caja bajo esa capilla, luego otra cámara más
- 16:44cercana al centro de la plaza. Después dos puntos bajo
- 16:48capillas laterales. No estaba pidiendo ser liberada, no estaba amenazando,
- 16:55estaba dando instrucciones. Durante la reproducción, varios dispositivos de la
- 17:01sala se encendieron al mismo tiempo. El sonido salió del equipo,
- 17:06de una tableta apagada y del teléfono de un guardia.
- 17:10Marco apagó la consola, pero la voz continuó hasta terminar
- 17:14la secuencia. El padre Mateo pidió que retiraran el archivo
- 17:19y cerraran la caja. Monseñor Paolo no cedió, dijo que
- 17:24ya tenían una ruta verificable y que no podían ignorarla.
- 17:29El padre Mateo exigió detener el proceso. Dijo que el
- 17:33caso de Rosa había terminado con muertes, sellos y una
- 17:37orden de silencio y que nadie tenía derecho a repetirlo,
- 17:41solo porque las instrucciones fueran comprensibles. Paolo le pidió pruebas.
- 17:48Mateo revisó las carpetas que habían bajado con nosotros, buscó
- 17:52una entrada final y no la encontró. La hoja había
- 17:56sido separada antes de la inspección. Elena la localizó más tarde,
- 18:02dentro de una carpeta que no correspondía al lote. Estaba dañada,
- 18:08pero se podía leer. La última entrada describía la muerte
- 18:13de Rosa después de pronunciar la cuarta ubicación. También relataba
- 18:18que tres sacerdotes siguieron las instrucciones y recuperaron una reliquia
- 18:23bajo una capilla. Dos murieron en pocos días, con fiebre
- 18:28y sangrado. El tercero dejó escrito que la voz continuó
- 18:33desde los objetos sellados, siempre con nuevas ubicaciones. Elena leyó
- 18:39la entrada completa. Nadie interrumpió. Cuando terminó, Monseñor Paolo tomó
- 18:46la hoja, pidió escanearla y ordenó limitar el acceso a
- 18:50cinco personas. El Padre Mateo le dijo que eso no
- 18:54era conservación, era continuación. Paolo no respondió, miró la lámina
- 19:00de cobre, revisó las cuatro marcas y pidió preparar la
- 19:04apertura del segundo punto. Mi contrato fue cancelado poco después.
- 19:11Me pagaron completo. me hicieron firmar otra declaración y me
- 19:15obligaron a entregar cualquier copia física o digital relacionada con
- 19:19el trabajo. Marco dejó de responder mis mensajes, Elena me
- 19:24escribió una sola vez desde una cuenta nueva. Su mensaje
- 19:29decía que el segundo punto había sido abierto, que la
- 19:32voz se había escuchado otra vez y que el padre
- 19:35Mateo había sido retirado del procedimiento. No tengo audios, fotografías
- 19:41ni documentos. solo conservo lo que vi y lo que
- 19:45anoté antes de entregar mis cosas. La bitácora del siglo
- 19:50XVII describía a una monja que no hablaba lenguas muertas,
- 19:55sino una lengua desconocida, demoníaca y repetitiva. Esas transcripciones afectaban
- 20:01sistemas de audio modernos al ser escaneadas o reproducidas. Las
- 20:07secuencias marcaban ubicaciones bajo capillas de la Plaza de San Pedro.
- 20:13En esos lugares había objetos sellados y cada objeto llevaba
- 20:17al siguiente. La voz no pidió ayuda, no maldijo a
- 20:21nadie y no buscó salir de un cuerpo. Sólo indicó
- 20:26dónde excavar. Eso fue lo que más alteró al padre Mateo.
- 20:31El problema no era que la santa sede hubiera ocultado
- 20:35un caso de posesión. El problema era que había guardado
- 20:39un mapa, y cuando ese mapa volvió a hablar, alguien
- 20:43decidió seguirlo. Después entendí por qué el padre Mateo insistía
- 20:48en detener las excavaciones. La última nota de la bitácora
- 20:53no hablaba sólo de muertes. El sacerdote que sobrevivió escribió
- 20:59que cada objeto mantenía una parte de la voz ligada
- 21:02al lugar donde había sido enterrado. No decía que el
- 21:07demonio estuviera encerrado en una sola reliquia. Decía que estaba
- 21:12dividido entre ellas. Según esa nota, Rosa de Viterbo dejó
- 21:17de hablar durante tres días después de que sellaron el
- 21:20primer objeto. Luego volvió a pronunciar las coordenadas. El sacerdote
- 21:27concluyó que la entidad usaba los objetos para conservarse y
- 21:31orientar a quienes los encontraran. Si alguien reunía todas las
- 21:36piezas y completaba el orden indicado, la voz ya no
- 21:39necesitaría salir de las grabaciones ni de los sistemas de audio.
- 21:45El padre Mateo creía que ese era el riesgo. Encontrar
- 21:50los objetos no significaba terminar el caso. Podía significar liberar
- 21:55el demonio que había poseído a Rosa. Por eso quiso
- 21:59detener a Monseñor Paolo. pero Paolo buscaba reliquias ocultas. Mateo
- 22:06entendía que cada apertura acercaba una salida. Cuando Elena escribió
- 22:11que el segundo punto había sido abierto, comprendí que ya
- 22:15no estaban investigando un archivo. Estaban cumpliendo la última instrucción
- 22:20del demonio que poseyó a Sor Rosa de Viterboa. Recuerdo
- 22:33bien esa noche, porque nada de lo que pasó se
- 22:36mezcló con sueños ni con rumores. Yo estuve ahí, en
- 22:41el Panteón Viejo de San Miguel, junto con Nora y Jacinto.
- 22:46Éramos tres, crecimos en el mismo pueblo y habíamos escuchado
- 22:50desde niños, la misma advertencia, en luna llena, después de medianoche,
- 22:56nadie debía entrar al panteón ni tocar la tumba sin nombre.
- 23:01A esa historia le decían los juegos del diablo. Los
- 23:05mayores contaban que al fondo del panteón había una tumba
- 23:09sin cruz y sin letras y que junto a ella
- 23:12aparecía una silla limpia. Si alguien tocaba tres veces el
- 23:17cemento y pedía jugar, se presentaba un hombre vestido de
- 23:21traje negro. No perseguía a nadie, no gritaba y no
- 23:26hacía ruido de más. Se sentaba y explicaba las reglas
- 23:31y cobraba cada falta. El que cumplía seguía vivo, el
- 23:36que fallaba pagaba con sangre, con una parte del cuerpo
- 23:39o con la vida. Jacinto propuso entrar, insistió durante varios días,
- 23:46hasta que nos cansó. Decía que la historia era puro
- 23:50cuento y que nadie se atrevía a comprobarla. Nora se
- 23:55negó desde el principio, yo tampoco quería ir, pero Jacinto
- 23:59empezó a burlarse y en el pueblo una burla así
- 24:03se queda pegada. Al final aceptamos por orgullo, no por valor.
- 24:09Eso lo tengo claro. Salimos cuando las casas ya estaban apagadas,
- 24:15no llevamos teléfonos. Nora cargó una vela bendecida, Jacinto llevó
- 24:21una navaja chica y yo llevé una lámpara de pilas.
- 24:25Caminamos por el camino de tierra detrás del corral abandonado,
- 24:29sin hablar mucho. Jacinto iba adelante, pero cada vez volteaba menos.
- 24:36Nora caminaba cerca de mí y me pedía que no
- 24:39apagara la lámpara. Le respondí que no me iba a separar.
- 24:46Llegamos al panteón cuando ya había pasado la medianoche. El
- 24:51portón estaba cerrado, así que entramos por la parte baja
- 24:55de la barda. Jacinto brincó primero, luego pasé yo y
- 24:59después ayudamos a Nora. Adentro había luz de luna, suficiente
- 25:04para avanzar. No vimos nada extraño al entrar, solo tumbas,
- 25:10cruces y tierra. Aún así, ninguno habló durante varios segundos.
- 25:17Jacinto señaló hacia el fondo. Caminamos por el pasillo central,
- 25:22entre las tumbas. La lámpara falló una vez, la golpeé
- 25:27con la mano y volvió a prender. Nora me tomó
- 25:31del brazo, Jacinto no se burló. Eso me preocupó más
- 25:36que cualquier ruido, porque hasta ese momento, él había tratado
- 25:40de demostrar que no tenía miedo. La tumba estaba al fondo.
- 25:47Era una plancha de cemento sin nombre, sin fecha y
- 25:50sin cruz. A un lado estaba la silla de madera.
- 25:55La silla estaba limpia, bien puesta, lista para usarse. Jacinto
- 26:01se detuvo. Nora dijo que ya habíamos visto suficiente y
- 26:05que debíamos irnos. Yo estuve de acuerdo, pero Jacinto negó
- 26:10con la cabeza. Nos recordó que habíamos llegado hasta ahí
- 26:14y que irnos sin tocar iba a ser peor para nosotros.
- 26:19Nadie en el pueblo sabía que estábamos ahí, pero en
- 26:22ese momento la vergüenza pesó más que la razón. Jacinto
- 26:28se acercó primero. Tocó la tumba tres veces con los
- 26:32nudillos y el sonido quedó seco en el aire. Después
- 26:36pidió jugar. Nora le ordenó callarse, pero Jacinto ya había hablado.
- 26:43Luego nos miró y aseguró que los tres debíamos tocar,
- 26:47porque los tres habíamos entrado. No sé si esa regla existía,
- 26:52tal vez la inventó para no quedarse solo en la culpa.
- 26:56Nora tocó la tumba con la mano temblando y yo
- 26:59toqué al final. El cemento estaba frío y áspero. La
- 27:06vela de Nora se apagó, mi lámpara también. No sentí aire,
- 27:11pero la silla crujió y el hombre ya estaba sentado.
- 27:16Vestía traje negro. camisa blanca y corbata oscura tenía las
- 27:22manos sobre las rodillas sus uñas eran largas curvas y
- 27:27duras y al mover los dedos rasparon la madera sus
- 27:33ojos eran negros completos sin parte blanca y no parpadeaba
- 27:38cuando abrió la boca vimos dientes afilados apretados y montados
- 27:43en varias líneas De su respiración salió un olor fuerte
- 27:47a azufre y a cerillo apagado. Jacinto retrocedió, Nora empezó
- 27:54a llorar en silencio, y yo sentí ardor en la
- 27:57garganta y en los ojos. El hombre nos miró uno
- 28:01por uno, después dijo que tres habían tocado, tres habían
- 28:05pedido y tres iban a jugar. Jacinto intentó hablar, pero
- 28:10no terminó la frase. El hombre levantó una mano y
- 28:14mostró las uñas. Jacinto cerró la boca. El hombre señaló
- 28:20el suelo frente a la tumba. Había tres piedras redondas
- 28:25acomodadas en línea. Yo había alumbrado ese mismo lugar antes
- 28:30de que la lámpara se apagara y no estaban ahí.
- 28:34La primera regla fue tomar una piedra y decir lo
- 28:37que se sentía. Mentir era perder, soltarla antes de recibir
- 28:42permiso era perder. y ayudar sin permiso era pagar por
- 28:46el otro. Jacinto tomó la primera piedra, porque él había
- 28:52llamado el juego. Cerró la mano y gritó. La piedra
- 28:57estaba caliente. La piel de su palma empezó a quemarse
- 29:01y el olor a carne quemada se mezcló con el azufre.
- 29:05Quiso soltarla, pero el hombre movió una uña sobre la
- 29:09silla y Jacinto quedó rígido, con la piedra apretada dentro
- 29:12de la mano. Nora le pidió que aguantara, la verdad
- 29:17yo no hablé. Cuando el hombre dio permiso, Jacinto soltó
- 29:21la piedra. La palma le quedó abierta y sangrando. Nora
- 29:28tomó la segunda y dijo que estaba fría. Sus dedos
- 29:32se endurecieron y la piedra se le pegó a la piel.
- 29:36El hombre le ordenó sostenerla hasta escuchar siete golpes bajo tierra.
- 29:41Los golpes empezaron de inmediato. uno por uno, debajo de
- 29:46distintas tumbas. Nora contó en voz baja y en el
- 29:50séptimo golpe el hombre le permitió soltarla. Dos uñas se
- 29:55le habían partido y le sangraban los dedos. Yo tomé
- 30:00la tercera piedra. No pesaba casi nada y dije que
- 30:05era ligera. El hombre se levantó y se acercó. Era
- 30:10más alto de lo que se veía sentado, y el
- 30:13olor a azufre me quemó la garganta. Puso una uña
- 30:17sobre mi frente, presionó sin cortarme, y explicó que la
- 30:21piedra era ligera porque todavía no tenía dueño. Luego me
- 30:25ordenó guardarla en la boca hasta terminar la siguiente prueba. Obedecí.
- 30:32La piedra sabía a tierra húmeda y metal. El hombre
- 30:37volvió a sentarse, sacó tres cartas del bolsillo interior del
- 30:41saco y las puso sobre la tumba. Eran negras por
- 30:45ambos lados. Nadie podía tocar la carta de otro, nadie
- 30:50podía cambiarla y nadie podía negarse después de leer. Jacinto
- 30:57tomó la primera carta y respiró rápido al verla. Su
- 31:01prueba era caminar hasta la cruz de hierro, arrodillarse y
- 31:05regresar sin voltear. Apretó la mano quemada contra el pecho
- 31:10y avanzó hacia el portón. A medio camino, una voz
- 31:14salió de una tumba. Decía su nombre completo y pedía ayuda.
- 31:20Jacinto se detuvo, pero no volteó. Llegó a la cruz,
- 31:25se arrodilló y regresó con los ojos cerrados. Cuando volvió,
- 31:31tenía sangre en la nariz y cuatro cortes largos en
- 31:34la espalda y la camisa estaba abierta por detrás. el
- 31:39hombre dijo que había cumplido luego miró a Nora y
- 31:42le indicó que tomara su carta Nora la levantó con
- 31:47cuidado su prueba era encender la vela con un solo
- 31:51cerillo sin dejarlo caer el hombre le entregó uno Nora
- 31:57lo prendió pero antes de acercarlo a la mecha una
- 32:01mano salió de la tierra y le agarró el tobillo
- 32:05Nora gritó y yo di un paso hacia ella El
- 32:09hombre clavó una uña en el cemento y lo partió.
- 32:13Entonces me detuve. Nora sostuvo el cerillo aunque la flama
- 32:18ya le quemaba los dedos. La mano le apretó la pierna,
- 32:23pero ella acercó la lumbre a la mecha hasta que
- 32:26la vela se encendió, entonces la mano la soltó. Nora
- 32:30cayó de rodillas, con marcas negras alrededor del tobillo. El
- 32:36hombre no se levantó, solo dijo que había cumplido. Mi
- 32:41carta fue la última de esa ronda. La tomé con
- 32:45la piedra todavía en la boca, leí despacio y entendí
- 32:49la prueba. Debía contar las cruces entre la tumba sin
- 32:53nombre y el portón, regresar y decir el número exacto.
- 32:58Si me equivocaba, Nora o Jacinto pagarían por mí. El
- 33:03hombre me permitió sacar la piedra solo al final, para responder.
- 33:09Caminé hacia el portón con la boca llena de tierra
- 33:12y metal. Conté cada cruz sin tocarla, pero detrás de mí,
- 33:17escuché una respiración, luego uñas raspando piedra, pero seguí de frente.
- 33:23Al llegar al portón llevaba veintiuna. En el regreso conté veintidós.
- 33:30Me detuve y vi una cruz pequeña junto a una
- 33:32tumba hundida. No estaba antes, sentía que la tierra se
- 33:37movía alrededor. Regresé con la lengua entumida, saqué la piedra
- 33:43con los dedos y dije 22. El hombre sonrió, mostró sus
- 33:48dientes afilados y aceptó el número. Luego señaló la cruz pequeña.
- 33:54La madera se quebró sola, debajo de la tierra sonó
- 33:58un golpe fuerte y y todo quedó quieto. El hombre
- 34:03guardó las cartas y caminó alrededor de nosotros, pero no
- 34:07dejó huellas. El olor a azufre me quemaba la garganta.
- 34:13Señaló la tumba sin nombre, y el cemento tenía una
- 34:16grieta en el centro. Explicó la siguiente prueba, uno de
- 34:21nosotros debía meter la mano, sacar lo primero que tocara
- 34:25y dejarlo sobre el cemento. Si esa persona se negaba,
- 34:30El juego seguiría con los tres encerrados. Si alguien ayudaba
- 34:34sin permiso, ocuparía su lugar. Su uña señaló a Nora,
- 34:41pero Jacinto se ofreció a hacerlo por ella. El hombre
- 34:45lo corrigió, ofrecerse no cambiaba una elección. Yo quise hablar,
- 34:51pero la piedra me pesó en la mano y guardé silencio.
- 34:56Nora se arrodilló frente a la grieta. Metió la mano,
- 35:00sacó tierra y jaló una llave vieja, amarrada con un
- 35:04hilo negro. La dejó sobre la tumba, y el hombre
- 35:08dijo que había cumplido, y añadió que la llave habría
- 35:11una salida. Teníamos tres opciones, el portón, la barda por
- 35:17donde entramos o la tumba abierta. Solo podíamos intentarlo una vez.
- 35:24Jacinto quería la barda, pero Nora no confiaba en ese camino.
- 35:30Yo dije que la llave debía usarse en el portón.
- 35:34Así que elegimos el portón. Jacinto tomó la llave con
- 35:38la mano sana y Nora caminó apoyada en mí. Llegamos
- 35:43al portón. Jacinto metió la llave, pero antes de girarla,
- 35:47el hombre pidió el pago por usarla. Una verdad dicha
- 35:52por quien hubiera mentido primero esa noche. Jacinto había mentido
- 35:58desde el principio. Nora le pidió que hablara y yo también.
- 36:04Jacinto sostuvo la llave dentro del candado y aceptó que
- 36:08nos llevó para demostrar que mandaba sobre nosotros. Aceptó que
- 36:13inventó parte de la regla para no tocar solo y
- 36:16que tuvo miedo desde que vio la silla. El candado
- 36:21se abrió, Jacinto empujó el portón y del otro lado
- 36:25estaba el mismo panteón con la tumba al fondo y
- 36:28la silla junto al cemento. Nora empezó a llorar, Jacinto
- 36:33reclamó que ya había dicho la verdad. El hombre se acercó,
- 36:37le levantó la cara con una uña bajo la barbilla
- 36:40y abrió la boca. Sus dientes hicieron un sonido húmedo.
- 36:48El hombre le aclaró la regla. La verdad abría, pero
- 36:52no liberaba. Para que el portón fuera salida, uno debía
- 36:57quedarse hasta que cantara el primer gallo. Si se quedaba vivo,
- 37:02volvería a jugar cada luna llena. Si se quedaba muerto,
- 37:07Nora y yo podríamos cruzar. Si nadie aceptaba, el juego continuaría.
- 37:15Nora dijo que se quedaba. El hombre aceptó, pero explicó
- 37:19que ella quedaría viva, obligada a regresar cada luna llena
- 37:23hasta perder. Nora entendió y bajó la mirada, yo le
- 37:28pedí que no lo hiciera y Jacinto también. Jacinto sacó
- 37:34la navaja y ofreció su sangre. El hombre respondió que
- 37:38la sangre ya había sido tomada, luego le ofreció su
- 37:42mano quemada. El hombre respondió que una parte dañada valía
- 37:47poco porque ya estaba marcada por el juego. Entonces Jacinto
- 37:52dejó de buscar salidas. Se le quebró la voz, aceptó
- 37:56que él había iniciado todo y que había mentido para
- 38:00que tocáramos la tumba. El hombre le pidió decir lo completo.
- 38:06Jacinto respiró hondo y aceptó quedarse muerto para cerrar el
- 38:10juego y dejarnos salir. El panteón quedó callado, el hombre
- 38:16extendió la mano y Jacinto le entregó la navaja. El
- 38:20hombre no la usó, la dejó caer junto al portón.
- 38:24pero apareció al instante sobre la tumba sin nombre. Después
- 38:28señaló la silla, Jacinto entendió y caminó hacia el fondo.
- 38:34Nora quiso detenerlo, pero la sujeté del brazo. Me pidió
- 38:39que la soltara, pero no lo hice. Sabía que si
- 38:43entraba en la regla de Jacinto, también se quedaría. Jacinto
- 38:48avanzó solo, y el hombre caminó detrás de él. Jacinto
- 38:54llegó a la silla y se sentó, y no intentó correr.
- 38:58El hombre puso las manos sobre sus hombros, y las
- 39:01uñas entraron por la camisa. Jacinto apretó la mandíbula, el
- 39:06olor a azufre llenó el aire, pero nadie se movió.
- 39:12La tierra se abrió debajo de la silla. Primero se
- 39:15hundieron las patas, luego los pies de Jacinto, después sus rodillas.
- 39:21Respiraba rápido. pero no gritó. Cuando la tierra le llegó
- 39:26al pecho, nos miró y nos pidió no volver nunca más.
- 39:31Luego la tierra le tapó la boca, le cubrió la
- 39:34nariz y lo cerró por completo. El hombre se inclinó
- 39:39sobre la tumba y con una uña escribió el nombre
- 39:42de Jacinto en el cemento. Después pasó la palma encima
- 39:46y lo borró. La tumba volvió a quedar sin nombre
- 39:50y entonces cantó un gallo dentro del panteón. El hombre
- 39:56recogió las cartas, la llave y la piedra que yo
- 39:59había tenido en la boca. Se acomodó la corbata y
- 40:03dijo que el juego estaba cerrado, pero podía abrirse si
- 40:06alguien tocaba otra vez la tumba. Luego caminó detrás de
- 40:11la tumba, y cuando miré hacia el otro lado, ya
- 40:14no estaba. El portón volvió a abrirse, pero esta vez,
- 40:20Del otro lado estaba el camino de tierra. Nora y
- 40:24yo salimos sin correr. Ella no podía apoyar bien la
- 40:28pierna y yo tenía la mano hinchada. Caminamos hasta el
- 40:33corral abandonado, donde Nora se sentó y vomitó. Nosotros entramos,
- 40:40tocamos y aceptamos jugar. Jacinto pagó por los tres. Nora
- 40:46y yo salimos, pero no salimos limpios. Si alguien toca
- 40:51tres veces el cemento, el hombre del traje va a
- 40:54volver y seguirán los juegos del diablo. Por eso siempre
- 40:59debes de entender y hacer caso a las advertencias de
- 41:02los mayores. Nosotros hasta el día de hoy vivimos con
- 41:06eso en la mente. Me llamo Iván Montalvo y recuerdo
- 41:20la primera vez que entendí que mi familia no guardaba
- 41:23un secreto, sino una deuda. Yo era niño, vivía en
- 41:28la casa de mi abuelo, y creía que las reglas
- 41:31de ahí eran normales, porque nadie las discutía. Los espejos
- 41:36se cubrían antes de dormir, las pantallas apagadas quedaban volteadas
- 41:41contra la pared, y la puerta del sótano permanecía cerrada
- 41:45con llaves que mi madre llevaba bajo la ropa. Si
- 41:49alguien preguntaba, ella contestaba que abajo había cosas viejas. Yo
- 41:55le creí durante años, hasta que escuché a un hombre
- 41:58llorar debajo de la cocina. Mi abuelo, Pedro Montalvo, compró
- 42:05esa casa cuando todavía no tenía dinero. Mi madre decía
- 42:09que antes de la riqueza, fue un hombre terco, cansado
- 42:13y lleno de deudas. Vendía herramientas usadas para animales enfermos
- 42:19y cualquier cosa que pudiera dejarle ganancia. Se casó con Teresa,
- 42:24mi abuela, y durante un tiempo vivieron con poco, sin lujos.
- 42:29Después ella enfermó. Los médicos la revisaron y le dijeron
- 42:34a mi abuelo que la llevara a casa. Mi madre
- 42:38era niña, pero recordaba la cama de Teresa, la respiración
- 42:42difícil y el miedo de mi abuelo. el pacto ocurrió
- 42:47una noche que mi madre nunca pudo contar sin bajar
- 42:50la voz ella estaba en el pasillo descalza escuchando detrás
- 42:56de la puerta mi abuelo había puesto un espejo frente
- 43:00a la cama de Teresa cerró la habitación apagó las
- 43:04luces y leyó de un cuaderno viejo mi madre escuchó
- 43:08su voz temblar mientras ofrecía lo único que tenía su
- 43:12sangre su casa y todo lo que viniera después Pedía
- 43:17que Teresa viviera, pedía dinero y pedía poder. Demonio respondió
- 43:24desde el espejo. Mi madre vio la superficie oscurecerse y
- 43:29después vio una figura alta, formada por una materia negra,
- 43:33que se movía dentro del vidrio. No tenía rostro fijo.
- 43:38En la cabeza se abrían y cerraban caras humanas, unas viejas,
- 43:43otras jóvenes, todas torcidas por dolor. Mi abuelo escuchó las
- 43:48condiciones y aceptó. Teresa iba a vivir, la familia tendría dinero,
- 43:54las propiedades crecerían y las cuentas no quedarían vacías. A cambio,
- 44:00cada generación debía entregar a un miembro de la sangre Montalvo.
- 44:05Esa persona tenía que permanecer encerrada dentro de la casa, viva,
- 44:10alimentada y vigilada, mientras el demonio la consumía durante años.
- 44:16Si moría antes de que hubiera reemplazo, la marca caería
- 44:19sobre el familiar más inocente. Teresa mejoró al poco tiempo,
- 44:25se levantó de la cama, volvió a comer y caminó
- 44:29por la casa sin ayuda. Después llegó el dinero. Mi
- 44:34abuelo consiguió tierras, contratos y favores. La gente que antes
- 44:39lo evitaba empezó a visitarlo. Le pedían préstamos y trabajo.
- 44:45Nadie quiso preguntar de dónde salió tanta suerte, y tampoco
- 44:49preguntaron demasiado, cuando Rafael, el hermano menor de mi abuelo,
- 44:54desapareció de la casa. Rafael fue el primer encerrado. Mi
- 45:01madre recordaba que era un hombre tranquilo, querido por Teresa
- 45:05y pendiente de los niños. Mi abuelo lo llevó al
- 45:09sótano con una excusa, lo golpeó, lo ató y lo
- 45:12dejó en el cuarto oculto. A la familia le dijo
- 45:16que Rafael se había ido a trabajar lejos. Mi abuela
- 45:21no preguntó en público, pero mi madre la escuchó llorar
- 45:24en la cocina. Durante años, Rafael siguió vivo abajo. A
- 45:30veces gritaba, a veces pedía agua, a veces insultaba a
- 45:34mi abuelo y a veces hablaba con voces ajenas. Mi
- 45:40madre creció con esos sonidos. Aprendió a caminar sin hacer
- 45:44ruido cerca de la cocina, aprendió a no tocar las
- 45:48llaves y aprendió a tapar cualquier vidrio cuando oscurecía. Cada
- 45:53vez que preguntaba por Rafael, mi abuelo le decía que
- 45:56la puerta debía seguir cerrada, porque todo lo que tenían
- 46:00dependía de eso. Con el tiempo ella dejó de preguntar
- 46:04y cuando me lo contó años después, no lloró por Rafael.
- 46:09Lloró porque entendió que se había acostumbrado. En la casa
- 46:15había reglas claras. Nadie bajaba solo al sótano, nadie dejaba
- 46:20espejos descubiertos, y nadie decía el nombre de demonio sin necesidad.
- 46:26Si una ventana mostraba una cara donde no había nadie,
- 46:30se cubría de inmediato, si una pantalla apagada reflejaba movimiento,
- 46:35se volteaba contra la pared. El demonio no necesitaba entrar
- 46:40por una puerta, Usaba los reflejos para mirar, advertir y
- 46:44recordarle a la familia que el trato seguía vigente. Cuando
- 46:49Rafael murió, mi abuelo pensó que la deuda había terminado.
- 46:55No preparó el reemplazo y siguió con sus negocios. Esa
- 46:59misma semana, mi primo Rolando despertó con heridas pequeñas en
- 47:03los brazos. Decía que un hombre aterrador lo miraba desde
- 47:08la televisión apagada y que le hablaba sin mover la boca.
- 47:13Mi abuelo entendió el aviso, pues el demonio no aceptaba pausas.
- 47:18Si nadie era entregado, iba a tomar al niño. Entonces
- 47:23mi abuelo entregó a Teresa. Mi abuela bajó sin gritar.
- 47:29Había escuchado a Rafael durante años y sabía lo que
- 47:33esa puerta significaba. Preparó ropa, medicinas y una foto de
- 47:38sus hijos. Mi madre la vio pasar por la cocina
- 47:42con la cara seca y las manos firmes. Mi abuelo
- 47:46abrió el sótano, la dejó entrar y cerró detrás de ella.
- 47:51Esa noche, todos los espejos de la casa mostraron la
- 47:54cara de Rafael. Su boca se movía, pero no salió sonido.
- 48:00Mi madre dijo que la imagen duró poco, pero lo
- 48:04suficiente para terminar la mentira. Mi padre quiso sacar a
- 48:09Teresa años después. Él no nació Montalvo y nunca aceptó
- 48:14la regla. Decía que aquello era un crimen sostenido por miedo.
- 48:20Una noche bajó con herramientas y trató de abrir la puerta.
- 48:25Mi madre intentó detenerlo, pero él siguió. Yo estaba en
- 48:29la cocina y escuché los golpes, después vi la ventana oscura.
- 48:34En el vídeo apareció una figura detrás de mi padre,
- 48:37aunque el pasillo estaba vacío. También la vio, se quedó quieto, gritó,
- 48:44y cuando mi madre bajó, tenía quemaduras en las manos.
- 48:48Murió después, y en el acta escribieron accidente en casa.
- 48:54Desde entonces mi madre tomó el control. Decía que si desobedecía,
- 49:00el demonio elegiría a uno de sus hijos. Mi hermano menor, Elías,
- 49:06era el más tranquilo de los dos. Siempre estaba cerca
- 49:10de ella. Por eso todos sabíamos, sin decirlo, que era
- 49:15el más vulnerable. Teresa duró muchos años encerrada hasta que
- 49:20empezó a fallar. Entonces las cuentas se vaciaron. Los animales
- 49:25aparecieron muertos y Rolando volvió a ver caras en los reflejos.
- 49:31Mi madre reunió a la familia y dijo que había
- 49:34que elegir. Mi tío Bruno quiso entregar a un trabajador,
- 49:39pero mi madre le recordó que tenía que ser sangre Montalvo.
- 49:44Mi tía Clara quiso llevarse a sus hijos y esa
- 49:47misma tarde su hija empezó a hablar sola frente a
- 49:50una ventana cerrada. Elías entendió antes de que se lo dijeran.
- 49:56Se encerró en su cuarto y me pidió que lo
- 49:59ayudara a escapar. Le dije que sí. Esa noche, mi
- 50:04madre puso gotas en su bebida. Yo la vi y
- 50:08no hice nada. Yo entendía el peligro, pero elegí quedarme quieto,
- 50:14mirar a otro lado y dejar que el miedo pesara
- 50:17más que Elías. Lo bajamos entre tres. Elías despertó en
- 50:22las escaleras, preguntó qué pasaba y mi madre le dijo
- 50:26que lo íbamos a cuidar. Lloró, me llamó por mi
- 50:30nombre y golpeó la puerta hasta quedarse sin voz. Durante
- 50:36los primeros meses, Elías todavía hablaba con su voz de siempre.
- 50:41Pedía salir, prometía guardar silencio y juraba que se iría lejos,
- 50:46sin buscar a nadie y sin decir una palabra sobre
- 50:49la casa. Mi madre bajaba dos veces al día con comida,
- 50:54agua limpia y medicinas. Dejaba la charola en la entrada,
- 50:59revisaba el candado y le respondía lo mínimo. Yo bajaba
- 51:03algunas veces, pero me quedaba lejos de la puerta, porque
- 51:07escuchar a mi hermano vivo me obligaba a recordar lo
- 51:11que había hecho. Al principio nos llamaba por nuestros nombres.
- 51:17Después empezó a hablar con gente que no estaba ahí,
- 51:21Una noche lo escuché discutir con Rafael y otra tarde
- 51:25repitió una frase de mi padre. Mi madre se quedó
- 51:29rígida al oírla, cerró la mirilla y subió sin tocar
- 51:33la cena. Desde entonces aceptó que el demonio no sólo
- 51:37le quitaba carne al encerrado, también le sacaba recuerdos y
- 51:41voces y los usaba contra los que seguíamos arriba. La
- 51:47familia siguió con sus negocios. Las tierras produjeron Las deudas
- 51:52se cubrieron y quienes querían comprar la casa retiraron sus ofertas.
- 51:58Mi madre guardó los papeles en un cajón y nos
- 52:01ordenó no volver a hablar de venta. Yo intenté vivir lejos.
- 52:08Alquilé un cuarto en el pueblo y dejé de contestar llamadas.
- 52:12Una noche, la pantalla apagada de mi computadora mostró el
- 52:16pasillo del sótano. Vi la puerta y Vi la ranura
- 52:21de la comida y escuché a Elías decir mi nombre
- 52:24desde las bocinas. Al día siguiente volví. Mi madre solo
- 52:29me entregó una copia de las llaves. A Marina la
- 52:34conocí en el pueblo. Me casé con ella sin contarle nada,
- 52:39la verdad pensé que podía mantenerla fuera de la casa,
- 52:43pero mi madre enfermaba seguido y yo tenía que volver.
- 52:47Marina notó las reglas desde la primera visita. Vio los
- 52:52espejos cubiertos, las pantallas volteadas y las llaves que mi
- 52:56madre llevaba colgadas. Preguntó por el sótano. Le respondí que
- 53:02estaba dañado. Esa mentira duró poco. Una noche, Marina escuchó
- 53:10mi nombre desde la cocina. Bajó antes de que yo
- 53:13pudiera detenerla y llegó hasta la puerta del sótano. Elías
- 53:18volvió a llamarme, pidió agua y después le pidió que
- 53:22llamara a la policía. Ella subió pálida y marcó, pero
- 53:26mi madre le quitó el teléfono. Yo se lo devolví,
- 53:31pero le pedí esperar. Marina me miró con rabia y
- 53:35dijo una frase que todavía recuerdo. El miedo no justifica
- 53:40tener a un hombre encerrado. Ella quiso irse esa misma noche,
- 53:46guardó ropa, documentos y dinero en una bolsa cuando abrió
- 53:51el coche el vidrio de la ventana mostró a elías
- 53:54desde el otro lado tenía el rostro pegado al reflejo
- 53:58y movía los labios sin sonido entonces se oyó su
- 54:03voz desde el cristal dijo el nombre de un hijo
- 54:06que aún no existía marina cerró la puerta y volvió
- 54:11a entrar gael nació tiempo después Desde ese día mi
- 54:18madre empezó a preparar instrucciones. Guardó documentos, dinero, llaves y
- 54:24una libreta con fechas. Cada vez que Elías dejaba de comer,
- 54:29ella revisaba a Gael. Le miraba los brazos, la espalda,
- 54:33el cuello y la boca. Yo le decía que mi
- 54:37hijo no iba a entrar al sótano. Mi madre no discutía.
- 54:42Solo respondía que la casa siempre elegía al que los
- 54:45demás querían salvar. Elías empeoró. A veces pasaba días sin
- 54:52tocar la comida. Mi madre bajaba con caldo, agua con
- 54:56azúcar y pastillas molidas. Le hablaba por la ranura con
- 55:01la voz que usaba cuando éramos niños. Él le pedía morir.
- 55:06Le pedía que abriera la puerta o que dejara de alimentarlo.
- 55:10Una vez... Cuando yo bajé con ella, Elías dijo que
- 55:14la familia merecía perderlo todo, si para conservarlo necesitaba entregar inocentes.
- 55:21Mi madre dejó la charola en el piso y lloró
- 55:23en silencio. Cuando mi madre enfermó de verdad, las señales aumentaron.
- 55:31Las ventanas reflejaban personas que no estaban en la habitación.
- 55:36El televisor apagado mostraba rostros aunque estuviera desconectado. Gael despertaba
- 55:42con rasguños en la espalda y sangre seca en la nariz.
- 55:47Marina quiso sacarlo de la casa tres veces, pero en
- 55:50cada intento, el niño hablaba con palabras que no conocía.
- 55:55Yo quería que se fueran, pero veía lo que pasaba
- 55:58cuando cruzaban el portón. Mi madre murió en la cocina.
- 56:04La encontré en el suelo, con las llaves del sótano
- 56:08apretadas en la mano. El horno estaba apagado, pero la
- 56:12puerta reflejaba una figura negra detrás de mí. En el
- 56:17vidrio vi rostros que reconocí, Rafael, Teresa y mi padre.
- 56:22Después apareció el rostro de mi madre, mientras su cuerpo
- 56:26seguía en el piso. La boca se abrió en el
- 56:29reflejo y entendí que el demonio ya la había reclamado.
- 56:35Después del entierro, la familia volvió a reunirse en la casa.
- 56:40Nadie habló mucho de mi madre. Mi tío Bruno insistió
- 56:44en mantener vivo a Elías, porque Gael ya mostraba señales.
- 56:50Mi tía Clara habló de quemar la casa y vender
- 56:52las tierras, pero no tomó las llaves ni buscó gasolina.
- 56:57Todos esperaban que otro decidiera. Yo tenía las llaves y
- 57:02entendí que el control había pasado a mí, sin ceremonia,
- 57:06sin permiso y sin discusión. Esa noche bajé solo. Elías
- 57:13estaba sentado contra la pared, tenía vendajes en los brazos
- 57:17y respiraba con dificultad, pero levantó la cabeza. Preguntó por Gael.
- 57:23Le mentí y respondí que estaba bien. Elías cerró los
- 57:28ojos y dijo que el demonio ya había visto al niño.
- 57:32También dijo que el agua del lavabo mostraba su cara
- 57:35cuando apagaban la luz y y que el demonio esperaba
- 57:38el momento en que su cuerpo dejara de servir. Le
- 57:43pregunté qué quería. Me pidió matarlo y sacar a Marina
- 57:47con Gael del terreno. Dijo que la maldición podía saltar,
- 57:52pero que al menos yo dejaría de alimentar el pacto.
- 57:56Le respondí que no podía arriesgar a mi hijo. Elías
- 58:00se rió sin fuerza y Luego me recordó que mi
- 58:03abuelo había usado la misma razón para encerrar a Rafael
- 58:06y que mi madre había usado la misma razón para
- 58:10encerrarlo a él. Cerré la mirilla y subí con la
- 58:14comida intacta. Marina estaba en la sala con Gael dormido
- 58:19en brazos. Me preguntó si Elías seguía vivo. Respondí que sí.
- 58:26Preguntó cuánto tiempo más íbamos a vivir así, pero no contestó.
- 58:32Dejé las llaves sobre la mesa, pero no solté la
- 58:35mano de ellas. Marina lo vio y entendió que yo
- 58:39ya estaba ocupando el lugar de mi madre. Ahora la
- 58:44rutina me pertenece. Bajo la comida, reviso el candado, escucho
- 58:49la respiración de mi hermano y reviso a mi hijo
- 58:52antes de dormir. Si Elías no come, Gael despierta con marcas,
- 58:58si pienso en abrir la puerta... Los reflejos se llenan
- 59:01de rostros. Si intento llamar a la policía, el teléfono
- 59:06muestra el pasillo del sótano antes de marcar. La casa
- 59:11responde antes de cada decisión. Esta noche bajé la cena
- 59:16y Elías no tocó la charola. Me pidió acercarla más.
- 59:22Cuando lo hice, miró el metal opaco y sonrió. Dijo
- 59:26que el demonio estaba contento, porque yo ya pensaba como
- 59:30carcelero después habló con una voz seca, lenta que salía
- 59:35de su boca sin pertenecerle el dinero seguirá creciendo mientras
- 59:40haya amor que pudrir dentro de esta familia esa fue
- 59:45la frase exacta cerré la puerta y subí con la
- 59:50charola llena Marina me esperaba en la cocina y Gael
- 59:54estaba despierto me miró y señaló la ventana Dijo que
- 1:00:00había un hombre aterrador de negro detrás de mí. No volteé,
- 1:00:05solo miré el vidrio. La silueta estaba pegada al reflejo, alta, quieta,
- 1:00:11con la cara cambiando. Primero vi a mi abuelo, luego
- 1:00:15vi a mi madre y después vi a Elías. Al
- 1:00:20final vi la cara de mi hijo. No voy a
- 1:00:24prometer que mañana haré lo correcto. La promesa sería otra mentira.
- 1:00:31Elías sigue vivo abajo, Gael duerme arriba, y yo sigo
- 1:00:35con las llaves en la mano.