Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 241 | Cuidado con el acoso escolar.
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- Iba a subir un podcast en el día de ayer, pero bueno que he estado afectado de la salud. Ahora que llegamos a Santa Marta, en el día de hoy, jueves cuatro de mayo, estaremos presentando. Yo no pedí nacer en el Teatro Cajama, pero estaba leyendo una noticia hace dos días acerca del Día Internacional contra el bullying o contra el acoso escolar, y me puse a leer las cifras y realmente son bien impresionantes, no tanto lo que la noticia decía como la desinformación por parte de las entidades gubernamentales y porque no veían el problema con la trascendencia que debe tenerse para nosotros el acoso escolar, por lo menos de los contemporáneos míjos, los de mi época, pues crecimos en medio del bullying. Imagínate, prendíamos el televisor y veíamos al chavo diciéndole a ñoño marrana desparramada y nos reíamos y nos parecían normal en los barrios. Los niños no eran llamados por sus nombres, eran llamados por sus apelativos, por sus apodos. Estuve leyendo y saqué algunas conclusiones. Imagínate. Me dejó aterrado el hecho de que Colombia es el segundo país latinoamericano con mayor exposicional bullying según PISA dos mil dieciocho. No me imagino cómo será eso en República Dominicana, que es el primer país donde más se hace bullying en la escuela. Pero decía además el reporte que dos mil trescientos cuarenta y cinco casos de acosos o si beracoso reportados en marzo de dos mil veintitrés en Colombia. Ahora esa cifra dos mil trescientos cuarenta y cinco son los casos reportados. Quiere decir que fueron niños o niñas que fueron donde el rector, donde el profesor, donde la profesora o donde sus padres, para decir me la están montando, están haciendo bullyings, se están burlando de mí. Esos son sólo los reportados, o sea el niño y la niña que tuvo la valentía de decirlo, pero cuántos otros no han sido revelados, no han sido manifiestos por medio, por miedo a las represalias, por miedo a la estigmatización que muchas veces viene por parte de la familia, porque le dicen no sea débil. No se deje cuando salimos con respuestas inadecuadas ante la situación de nuestros hijos o llamamos a esas situaciones, esas tonteras. No lloré por esas bobadas, por esas tonteras y no solemos a actuar de la manera de vida. Yo fui un acosador escolar a ver les cuento. Yo nunca fui bueno. Bueno para la pelea. Yo soy bueno para correr. Para eso soy bueno y como yo era tan malo para los deportes. Si algún día usted me ve correr, usted también corra algo malo está pasando. Entonces mi defensa no era irme a los golpes, liarme a los golpes con los demás niños. Mi defensa siempre fue experto en poner apodos la velocidad que tengo como comediante, talento que se me ha dado que es muy peligroso, pues yo no lo veía en ese tiempo tan peligroso. Lo veía como un método de defensa. En un abrir y cerrar de ojos, me inventaba los apodos más divertidos que caían no en la vida de esos pequeños niños que me causaban daño a mí ojo de lupa, se usaba gafas al gordo, lo puse en algas de tonta al cabezón. Le decía que si quería que le dolía la cabeza a la mamá le preparaba un pura idea aspirinas el que tenía el cuello largo. Le decíamos el asomado, el asomado, porque tenía el cuello tan largo que parece que siempre se estuviera asomando. En fin, yo quería implantar la fama de que era mejor dejar quieto a José Ordóñez, porque era fácil de golpear, pero implacable con los apodos y esos, o sea, los apodos duraban mucho más que un ojo negro. Eso podían inclusive hasta durar toda la vida. Así que mi arma preferida no fue el bullying físico, aislar a las personas, no determinarlas, no todo lo contrario. Mi bullying preferido era resaltar el aparente defecto de los niños y aplicarle implacable, con cierta implacable sorna el bullying verbal y el psicológico. Yo, pues, lo reconozco, porque además los que son contemporáneos míos, pues también me darán la razón de que era un mundo en donde todos nos hacíamos bullying unos a otros y no, y nos defendíamos o nos atocábamos, Nos atacábamos de esa manera. Pero me llamó la atención el hecho de que el Gobierno nacional dice que hay que activar protocolos de apoyo psicosocial para casos de acoso escolar en todas las escuelas, pero en ningún momento mencionaron a la familia. O sea, nos dan estadísticas de educación, crece de estrategia nacional para enfrentar fenómenos de exclusión, de discriminación, de violencia, pero en ningún momento nombraron a la familia. Porque la familia es importante, es importante, por ejemplo, cuando llega el chico a la casa, que haya una comunicación fluida entre él ella y sus padres para que puedan hacer las preguntas sobre lo que le está pasando en el colegio. Pregunta, querido papá, querida mamá, cuando tu hijo llega a casa, que ve a veces, no ve a nadie, no tiene que encontarle lo que está pasando en su colegio. Su papá está trabajando, Su mamá está trabajando. A quién le está contando tu hijo lo que le está pasando en su vida. Para terminar, ten cuidado, te lo digo porque yo eduqué cuatro hijos sufrieron el cyber bullying. Pero lo sufrieron y supieron repelerlo porque nosotros poníamos en prácticas lo que la palabra de Dios dice en deuteronomio, capítulo número seis. Léete todo el capítulo de deutnomio seis. Y ahí el señor te va a decir que tienes que hablar cuando lo lleves a la cama, cuando nos levantes, cuando vayas de camino, cuando estés sentado en el comedor en el futuro, cuando tu hijo te pregunte qué significan tú le responderás. La Biblia nos muestra un papá que habla en todo tiempo. Tómate un momento para preguntarle a tu hijo cómo está. Si ves en tu hijo que últimamente se está aislando, O tu hijo tiene tristeza o tu hijo perdió el apetito de la noche a la mañana. Ya no quiere comer o no le quiere ir al colegio bajo ninguna amenaza. No quiere literalmente o regresar al colegio. Es señal inequívoca que está sufriendo el bullying. Siéntate y habla con él, la respuesta siempre está en el diálogo prácticas que nosotros, los ordoñes, siempre llevamos a cabo en esos treinta años que duramos educando hijos, tiempos de conversación, cuando nos sentábamos a la mesa, nos íbamos a los buenos restaurantes, apagábamos todos los celulares. Y era importante lo que decía María Juliana, que era la que es la niña menor, así como Tti, que era la mayor. Ya hoy en día, mi hija, María Juliana, tiene veintidós años, ya está grande, está lejos de casa, pero siempre eran importantes escucharlos frases importantes como decirle, querida hija. Yo estoy aquí, yo no te engaño, yo estoy para servirte. Yo soy tu papá. No le creas más al profesor que lo que me debes creer a mí. Yo estoy por ti y para ti, y algo que fue fundamental. Jasmith siempre fue una mamá veinticuatro siete. Yo trabajaba, salía y respondía por todas las necesidades del hogar, porque yo sabía que, entre más, yo respondiera con las necesidades económicas del hogar. Más tiempo le iba a dejar a Jasmith para estar con los hijos en todos los detalles. Así que fueron hijos criados con una mamá veinticuatro siete. No sé a leer esta noticia sobre el Día Internacional contra el Bullying. Dije por qué no comentar un poquito en el podcast y poder invitarlos para que todos confiemos en Dios y pongamos en práctica lo que la palabra de Dios dice no, lo que las noticias no, lo que los médicos no, lo que es la psicología, lo que dice la palabra de Dios. Así que te queda como tarea leer de autónomio. Capítulo número seis que Dios te bendiga nos vemos en el próximo podcast