Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Memorias De Mi Madre: La Noche De Las Brujas - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte, sin más, comenzamos. Me llamo Hilda, confieso
- 0:16que lo pensé mucho, para compartir esta historia con ustedes.
- 0:21No es algo de lo que se hable a la ligera,
- 0:23ni siquiera aquí, en las cercanías del pequeño pueblo de
- 0:27Nuevo León, donde me sucedió. Pero a esta edad hay
- 0:31ocasiones que necesito desahogarme, sobre todo cuando ese recuerdo altera
- 0:36mis sentidos y necesito sacarlo. En ese tiempo vivíamos en
- 0:41casa de mis abuelos, los papás de mi mamá, siendo
- 0:45muy humildes y viviendo en un lugar solitario. Mi mamá,
- 0:50pero sobre todo mi abuela, tenían muchas creencias antiguas. Por ejemplo,
- 0:55en la casa no se raspaba el sartén con la cuchara,
- 0:58porque eso era una invitación a las brujas para que
- 1:02se presentaran a comer y cosas así. Siempre supe que
- 1:06las brujas eran parte de nuestro folclor, figuras malévolas que
- 1:10escuchábamos en historias desde que éramos niños, pero una cosa
- 1:14si les digo, las brujas de las que les voy
- 1:17a hablar, no eran seres de otros mundos, sino criaturas
- 1:21de carne y hueso, salidas de no sé dónde. Si
- 1:25existe algo que hasta la fecha me cause terror son ellas,
- 1:29bueno su recuerdo. No eran las clásicas mujeres volando en escobas,
- 1:34con narices grandes y deformes que se carcajeaban. Eran criaturas
- 1:39con una sed insaciable que las llevaba a cazar cuando
- 1:42el calor se volvía insoportable, ayudadas siempre por la oscuridad
- 1:46de la noche. Aunque todo el tiempo se hablaba de ellas,
- 1:50la primera vez que le di importancia a ese tema
- 1:53fue por mi abuela, quien me advertía preocupada de no
- 1:56andar sola cuando el sol se ponía. En ese tiempo
- 2:00ya contaba con once años, empezaba a comprender las cosas,
- 2:05las noches más calientes son su temporada de caza, decía
- 2:09mi abuela, refiriéndose a las brujas, lo hacía con una
- 2:13seriedad que rara vez mostraba. Por mi parte seguía sin
- 2:17la intención de darle mucha importancia a esas cosas, hasta
- 2:21el día que desaparecieron dos niños del pueblo y algunos animales,
- 2:25en una noche particularmente sofocante. Recuerdo que cuando supimos lo
- 2:31que había pasado, nos encerramos en la casa. Temerosas, porque
- 2:36nunca había pasado algo así, mientras mi papá y mi
- 2:40abuelo se reunieron con otras personas para ayudar. La búsqueda
- 2:45fue intensa, pero lo único que encontraron fueron restos de animales,
- 2:50restos que ninguna bestia conocida dejaría atrás. Pero de los
- 2:54niños no se supo nada. Los encargados de la seguridad
- 2:58no hicieron por encontrarlos, hasta parecía que tenían miedo. Por
- 3:03lo sucedido, comenzaron a esconder a los niños menores de
- 3:07tres años y a buscar ayuda de donde fuera para
- 3:10sentirse a salvo, recurrieron a creencias más antiguas. Los caminos
- 3:16se volvieron solitarios y las calles estaban desoladas al llegar
- 3:20la noche. Desde entonces, comencé a escuchar, a cuidarme y
- 3:25lo más importante, a observar todas las cosas raras que
- 3:29pasaban por las noches, pero que por ser una adolescente
- 3:33no les prestaba importancia. Aprendí que había que tenerles miedo
- 3:38a las brujas, por todas las cosas que se decían
- 3:41de ellas, que se comían a los niños o que
- 3:44mordían a las personas, pero también que había formas y
- 3:47maneras de protegerse de ellas, aunque nada era infalible. Hasta
- 3:53entonces me di cuenta que en las puertas de nuestros conocidos,
- 3:56e incluso en la nuestra, había una flor extraña y
- 4:00seca que no se quitaba jamás de ahí. No supe
- 4:04a ciencia cierta su función, supuestamente esa flor llamada cardo
- 4:08servía para alejar a las brujas. Otra cosa extraña que
- 4:13hacía mi abuela y que yo no entendía para qué,
- 4:16era salir cuando empezaba la noche y azotar la escoba
- 4:20tres veces contra el suelo. Según las creencias de la
- 4:24gente del pueblo, con eso les demostraban a las brujas
- 4:27que no le tenían miedo. Así fui poco a poco,
- 4:31escuchando que las brujas tenían debilidades, como cualquier criatura de
- 4:36este mundo. La primera era la luz, no soportaban la
- 4:40luminosidad intensa, por eso cazaban de noche. Un farol o
- 4:45incluso una buena fogata podía mantenerlas a raya. La segunda
- 4:50era el sonido. El ruido las confundía, las desorientaba decían
- 4:55las personas, campanadas, gritos. Incluso el golpeteo de cacerolas podía
- 5:00servir para ahuyentarlas. A partir que comencé a darme cuenta
- 5:05de lo que estaba pasando, también me empezaron a suceder
- 5:09cosas extrañas. Me despertaba a medianoche, porque tenía esa sensación incómoda,
- 5:15como cuando alguien te observa. Me daba miedo encender la
- 5:20lámpara y encontrar algo dentro de la casa, también me
- 5:23llegaba un olor muy desagradable, nunca lograba identificar de dónde provenía.
- 5:29Muy entrada la madrugada, se escuchaba que perseguían a los animales,
- 5:34pero afuera no había nadie. En una ocasión que no
- 5:38podía dormir, escuché como tocaban el vidrio de la ventana,
- 5:42sabiendo que no era el viento me levanté, y al
- 5:45acercarme miré de frente una horrible figura, me quedé como hipnotizada,
- 5:51no pude reaccionar al momento. Lo que estaba afuera, era
- 5:55lo más parecido a una mujer de edad avanzada, lo
- 5:58digo así por el aspecto extraño que tenía. Su piel,
- 6:03arrugada y oscura estaba reseca. Tenía unos enormes ojos que
- 6:08parecían no tener párpados, me miraba fijamente como queriendo leer
- 6:12mis pensamientos. En los siguientes segundos me empezó a hablar, bueno,
- 6:18movía su boca pero no emitía ningún sonido, luego sacó
- 6:22la lengua y recorrió su boca, comprendí que se estaba
- 6:25saboreando conmigo. Me quise quitar de inmediato de la ventana,
- 6:30pero algo como una fuerza me lo impidió. Fueron segundos interminables.
- 6:35Al reaccionar le grité a mi abuela, quien vino corriendo asustada.
- 6:39Al verla se puso a gritar muchas groserías. Luego me
- 6:44jaló del brazo. Me hizo dar un paso para atrás.
- 6:48En eso la espantosa figura desapareció de nuestra vista, tan
- 6:52rápido como si hubiera alzado en vuelo. Por inercia me
- 6:56puse a rezar, sólo así se me quitó aquella opresión
- 6:59que sentía. No entendíamos cómo a pesar de las cosas
- 7:03que teníamos como protección, esa bruja se hubiera acercado tanto
- 7:08a la casa. Supe así que más allá de las
- 7:11precauciones físicas, la verdadera protección era del espíritu, la unión
- 7:16de las personas. Nos dimos cuenta que cuando estábamos juntas,
- 7:21éramos más fuertes. Me había dicho la abuela que las
- 7:25brujas aprovechan el aislamiento, la soledad. Nunca atacaban grupos grandes
- 7:31o reuniones. Entendí lo que tanto me decía. Teníamos que
- 7:36cuidarnos unos a otros, a no dejar que nadie enfrentara
- 7:39la oscuridad solo, porque las brujas acechaban. A medida que
- 7:44el verano avanzaba, hubo otras pérdidas de animales, gallinas, perros, borregos, gatos,
- 7:52todos fueron atacados sin hacer el menor ruido. Entre los
- 7:56vecinos más cercanos, se hablaba de la desaparición de algunos
- 8:00niños también, pero eso no estaba comprobado. Tal vez eran
- 8:05inventos de la gente, pero se decían muchas barbaridades. Por
- 8:09lo mismo, nos refugiábamos en la casa apenas al ocultarse
- 8:13el sol. Entre todas rezábamos el rosario antes de dormir.
- 8:18Siempre estábamos juntas, cuidándonos unas a otras, porque nos quedamos solas.
- 8:24Mi papá y mi abuelo se ausentaban por días o temporadas,
- 8:28trabajando en las cosechas de temporada. Tapamos las ventanas con
- 8:33telas gruesas, para evitar que las brujas nos miraran a
- 8:36través de ellas, y se escribió una oración en la
- 8:40puerta como protección. Esto sin dejar fuera las costumbres del pueblo,
- 8:45como poner unas tijeras abiertas, cosas de esas que nunca
- 8:49les encontré sentido. Desde que empezamos a cuidarnos y rezábamos,
- 8:54la presencia de las brujas se volvió menos frecuente, al
- 8:58menos alrededor de nuestra casa, no sabíamos si era debido
- 9:02a nuestras acciones, o si simplemente habían decidido buscarse otro
- 9:06lugar menos resistente. Lo cierto es que poco a poco,
- 9:11las noches de terror, fueron dando paso a noches de vigilancia,
- 9:15porque eso sí, los ruidos que nos decían que alguien
- 9:19andaba afuera no terminaban. Como no sucedía nada grave, agarramos confianza,
- 9:26durante el día podíamos salir. Una mañana acompañé a mi
- 9:30mamá y mi abuela, para contarles a sus conocidos del
- 9:33pueblo lo que estábamos haciendo para protegernos, y de paso
- 9:37saber cómo estaban. Supimos así que la gente seguía con
- 9:42miedo de ser atacada, a pesar de que cada quien
- 9:45se protegía a su manera, existía la preocupación. También nos
- 9:50enteramos que en otros pueblos no pasaba lo mismo, solo
- 9:53era en el nuestro, quizá ese año nos habían elegido,
- 9:57fue terrible escuchar que éramos la posible comida de las brujas.
- 10:02Nos advirtieron que todo estaba lejos de terminar, porque las
- 10:06brujas eran carnívoras y en esa época del año, siempre
- 10:10estaban hambrientas. Se creía que tenían una madriguera, donde se
- 10:15ocultaba una parvada de esas criaturas, porque cuando mataban a
- 10:20los perros o se los llevaban, sucedía en diferentes lugares
- 10:23al mismo tiempo. Seguramente tenían su escondite en lo profundo
- 10:28del monte, pero nadie se atrevía a ir a buscar,
- 10:32por eso los ataques aunque esporádicos no paraban. Solamente una
- 10:37señora de todas las que visitamos esa mañana le dijo
- 10:40a mi abuela que no preguntara cómo, pero que ella
- 10:43sabía que esa noche empezaría la peor, porque estábamos a
- 10:47mitad de la canícula y al parecer el calor les
- 10:50producía más hambre. Le regaló unas plantas secas para que
- 10:55las quemara al caer la noche, era un repelente de brujas.
- 11:01Por último, le advirtió que por nada podíamos salir cuando
- 11:04ya no hubiera luz. Le dio otras recomendaciones que no
- 11:08pude escuchar. Nos regresamos todavía más asustadas, mirando en las
- 11:14calles de nuestro pueblo casas con cruces pintadas en sus
- 11:17puertas y hierbas en las ventanas, mientras miraba todo aquello,
- 11:22me negaba a creer en brujas carnívoras. Nunca había escuchado
- 11:27una cosa como esa, sonaba a fantasía, a viejas leyendas
- 11:31de las personas mayores, pero más valía prevenir. Antes de
- 11:36que cayera por completo la tarde ya estábamos nerviosas, mi
- 11:40abuela enjauló las gallinas y amarró dos chivas que teníamos,
- 11:44prometía hacer una noche caliente, fue una de esas veces,
- 11:49en que el aire se sentía tan pesado que respirar
- 11:52era todo un esfuerzo. El cielo estaba despejado, las estrellas
- 11:57brillaban con intensidad, pero ni su luz ni el de
- 12:00la luna eran lo suficiente para detener la oscuridad que
- 12:04caía sobre nosotros. Entre mi mamá y mi abuela quemaron
- 12:08las hierbas que nos habían dado, el humo se extendió
- 12:12por los tres cuartos que teníamos, como pudimos nos tapamos
- 12:16la nariz y la boca, porque su olor era bastante fuerte,
- 12:20por unos minutos, me ardieron y me lloraron los ojos.
- 12:24A unos metros de la puerta, prendieron una alumbrada para
- 12:27no estar en penumbras, el resplandor de la lumbre también ayudaría,
- 12:32para ver lo que sucedía afuera y de paso, según
- 12:35las creencias, espantaría a las brujas, si es que se
- 12:39acercaban por ahí. Estuvimos en tensión por un largo rato,
- 12:44esperando lo peor. Pero no sucedía nada ni se sentía
- 12:48nada raro. Fue entonces cuando comenzaron a escucharse sonidos extraños.
- 12:54Ahora sí se podía sentir el miedo. No sólo el
- 12:57de nosotros, también de los animales. Las aves revoloteaban en
- 13:02los árboles y podíamos escuchar cómo corrían nuestros perros, como
- 13:06si el mal se aproximara, supimos que seguramente eran las
- 13:10brujas y comerían, sin importar todas las protecciones que tuviéramos.
- 13:16No vinieron en silencio, como habríamos esperado de seres de
- 13:20las sombras, su llegada fue precedida por un viento fuerte
- 13:24y frío, que cortaba el sofocante calor, un presagio de
- 13:28lo que estaba por venir. A pesar de los nervios
- 13:32presentíamos que no estábamos preparadas lo suficiente. Los primeros indicios
- 13:37de su presencia fueron unos aullidos muy a lo lejos
- 13:40que nos dejaron mudas por unos instantes, sonidos que no
- 13:44correspondían a ningún animal conocido por nosotras. Estos sonidos minutos
- 13:50después se convirtieron en gritos desgarradores bastante cercanos, gritos y
- 13:55lamentos de mujeres, sabíamos que tenían hambre. El instinto del
- 14:00perro le hizo rascuñar la puerta para que le abriéramos,
- 14:04pero mi abuela dijo que no, porque tal vez eran
- 14:07las brujas tratando de engañarnos. Mi mamá se asomó por
- 14:11la ventana, pudo ver que en medio de nuestro terreno
- 14:15había una silueta oscura mirando a nuestro perro. Como no
- 14:20había dicho nada, también yo me asomé, lo que vi
- 14:23esa noche es lo que me cuesta narrar por lo
- 14:26increíble que era. No eran sombras ni espectros, sino mujeres,
- 14:31altas y delgadas, con brazos tan largos que casi les
- 14:35arrastraban hasta el suelo, con ojos tan grandes que reflejaban
- 14:39la luna y dientes afilados como cuchillas. Alcancé a ver
- 14:44cómo agarró a uno de nuestros perros con sus manos enormes,
- 14:48nuestra mascota no hizo el intento de defenderse, solamente lloraba
- 14:53mientras volteaba para todos lados, como esperando ayuda. por lo
- 14:59menos eran tres las brujas, parecían atacar con una precisión aterradora,
- 15:04dirigida siempre a los animales más vulnerables, aquellos que se
- 15:08encontraban solos o demasiado lejos de cualquier fuente de luz.
- 15:13Sus víctimas eran atrapadas antes de que pudieran correr. Con
- 15:18una agilidad asombrosa, se trepaban a los árboles para agarrar
- 15:22a los pájaros, al darse cuenta mi mamá que también
- 15:25yo estaba mirando por la ventana cerró la cortina. Una
- 15:30de ellas se subió al techo y podíamos oírla, como
- 15:34caminaba pesadamente, mientras una más tocaba la puerta, mientras hablaba
- 15:39como una persona normal. Nosotras adentro, no pudimos hacer otra
- 15:44cosa que ponernos a rezar, yo asustada me la pasé llorando,
- 15:48tal vez fue la oración que teníamos escrita en la puerta,
- 15:52las hierbas o lo que rezábamos. Algo de lo que
- 15:55hicimos nos dio resultado, porque por más intentos que hicieron,
- 15:59no se pudieron meter a la casa. Y cuando el
- 16:03alba por fin llegó, respiramos aliviadas, descubrimos que lo único
- 16:08que quedó afuera eran vestigios de su voracidad, restos de
- 16:12nuestros animales dispersos, testimonio mudo de la noche de terror
- 16:16que habíamos pasado. Fue después de esa primera noche de horror,
- 16:22que empecé a creer por completo en las advertencias que
- 16:25nos habían dado, me di cuenta de que nuestras abuelas
- 16:28y abuelos no nos habían contado cuentos para asustarnos, sino
- 16:33para prepararnos desde niños, por si una cosa así llegara
- 16:37a suceder. Ya al atardecer llegaron mi papá y mi abuelo,
- 16:43les contamos todo lo sucedido, curaron a los animales que
- 16:46sobrevivieron y acomodaron las cosas en su lugar. Al ver
- 16:50la situación, prometieron no salir a trabajar hasta que todo pasara.
- 16:56Nos platicaban que allá hasta donde estaban trabajando, se corría
- 17:00el rumor de lo que estaba sucediendo en nuestro pueblo
- 17:02y sus alrededores. A partir de entonces, aprendí a ser
- 17:08más cautelosa todavía, a respetar la noche y sus peligros.
- 17:14Mi papá nos empezó a contar muchas historias que había
- 17:17escuchado por el camino y que habían pasado en otros
- 17:20lugares muy cerca del pueblo. Historias no sólo de miedo,
- 17:25sino de supervivencia, enseñándonos cómo mantener a las brujas a distancia.
- 17:32Con un poco más de conocimiento por dichas historias, supimos
- 17:36que las brujas le tenían miedo a la sal y
- 17:39a los espejos, entre otras cosas, también que las podíamos
- 17:42ahuyentar con oraciones especiales, algunas de ellas. Se tenían que
- 17:47rezar al revés. Cuando oscureció de nuevo, sabíamos que iba
- 17:53a ser lo mismo que la noche anterior, aunque estarían
- 17:57los hombres de la casa, no se me quitaba el
- 17:59miedo que sentía. Esta vez, nos preparamos de manera diferente.
- 18:05Mi abuela ponía sal en la ventana y en la puerta, nosotras,
- 18:09mi mamá y yo, con botes de aluminio para hacer ruido,
- 18:14mi papá con un machete y el abuelo portaba una
- 18:17vieja carabina. Después de esperar mucho, cuando parecía que nada
- 18:23iba a suceder, golpearon la puerta con fuerza, nos miramos
- 18:27unos a los otros, pensando quién podría ser, sabíamos que
- 18:31nadie en su sano juicio se atrevería a salir esa noche.
- 18:37Como insistían golpeando la puerta con mayor fuerza cada vez,
- 18:41supimos que eran ellas, mi abuelo en su desesperación les
- 18:44iba a disparar, pero mi papá lo detuvo diciéndole que
- 18:48si destrozaba la puerta se meterían las brujas. Nosotras comenzamos
- 18:54a golpear los botes para hacer el mayor ruido posible,
- 18:57mientras que mi abuela y mi papá les gritaba con
- 19:00fuertes palabras que se largaran. Por un largo rato estuvieron
- 19:05tratando de meterse, empujando la puerta y asomándose por las ventanas,
- 19:10hasta que minutos después por fin desistieron. Todavía no amanecía,
- 19:16mi papá nos pidió guardar silencio, porque afuera se escuchaban
- 19:20varias voces, el silencio dentro de la casa era tan
- 19:24marcado que yo también pude escucharlas. Las mujeres hablaban de
- 19:29una manera normal, luego sus voces se distorsionaban de una
- 19:33manera horrible, tan horrible que a todos nos causaba escalofríos,
- 19:38no supe qué tanto decían, pero en ocasiones se reían
- 19:41de una manera inquietante. Poco a poco, aquellas voces extrañas
- 19:47se fueron perdiendo entre el monte, hasta quedar en un
- 19:51silencio que se podía sentir. Al amanecer el primero que
- 19:55salió fue mi abuelo con carabina en mano, los pocos
- 19:58animales que nos habían quedado desaparecieron sin dejar un rastro,
- 20:03ni siquiera se escuchaba el canto de las aves en
- 20:05los árboles, como si todo hubiera muerto. Revisaron si había
- 20:10daños en la casa pero todo estaba bien. Revisaron los alrededores,
- 20:16y por extraño que parezca, no se encontraron huellas, pareciera
- 20:21que aquellas mujeres hubieran estado levitando todo el tiempo, tampoco
- 20:25se encontró sangre de los animales. Después de medio día
- 20:31salieron al pueblo, para ver que averiguaban, antes de que
- 20:35cayera por completo la tarde ya estaban de regreso. Cenamos
- 20:40temprano mientras nos platicaban de lo que se habían enterado,
- 20:43solamente escuchaba lo que decían, en esos tiempos yo no
- 20:47podía opinar ni meterme en las pláticas de los adultos.
- 20:52Contaron que al llegar al pueblo, con asombro se enteraron
- 20:56que ahí no había pasado nada, nadie había tenido un
- 20:59encuentro con las brujas, si acaso uno o dos animales
- 21:03desaparecidos pero había sido todo. Al parecer el ataque había
- 21:08estado solamente en las orillas del pueblo, específicamente por el
- 21:12rumbo de nuestra casa. Pensando que esa noche regresarían las
- 21:18brujas con más fuerza, reforzamos la puerta y las dos
- 21:22ventanas para sentirnos seguros. Era la noche más caliente de
- 21:27ese verano, una noche que parecía hecha para que aparecieran
- 21:31más violentas, nos preparamos como nunca, con faroles encendidos y
- 21:35afuera una gran fogata. Mi mamá aventó la poca sal
- 21:39que teníamos a la entrada de la casa y nos encerramos.
- 21:44Esta vez mi abuelo estaba dispuesto a dispararles, sin importar
- 21:48las consecuencias, pero esa noche, el viento frío no llegó,
- 21:53los aullidos no resonaron como noches anteriores, ni se escuchó
- 21:57nada raro. Aquella sensación que nos avisaba de algo malo
- 22:02no se hizo presente. No dormimos, el amanecer nos encontró
- 22:08sanos y salvos, por primera vez, sin el miedo de
- 22:11encontrar nuevos desastres. Mi abuelo recordó que ya había terminado
- 22:17la canícula, al parecer todas las cosas que se decían
- 22:20sobre que el calor las alteraba eran ciertas. Las horas
- 22:26se convirtieron en días, y los días en semanas, sin
- 22:30signo alguno de las brujas, no se encontraron más restos,
- 22:34ni en el pueblo ni en los alrededores, no hubo
- 22:37más ataques sorpresivos, ni niños desaparecidos en toda la región.
- 22:43como si la tierra misma las hubiera reclamado, desaparecieron así,
- 22:47sin dejar rastro visible. Algunos dicen que se marcharon en
- 22:53busca de tierras donde la caza fuera más fácil, otros
- 22:57que simplemente se esfumaron devoradas por su propia maldad. También
- 23:02cabía la posibilidad que el tiempo para alimentarse se había agotado,
- 23:07pero la verdad es que nadie supo a ciencia cierta
- 23:10que fue de ellas. Lo que sí, es que esa
- 23:15experiencia nos cambió la vida, aprendimos a valorar la seguridad
- 23:19que viene de la familia, de estar juntos. En mi pueblo,
- 23:24las viejas historias ya no se cuentan sólo para asustar
- 23:27a los niños, sino para enseñarles. Les hablamos sobre la luz,
- 23:32el ruido, el valor de no enfrentar la oscuridad solos,
- 23:36les enseñamos a buscar ayuda y sobre todo rezar cuando
- 23:40se necesita. Y aunque las brujas desaparecieron para siempre de
- 23:45mi pueblo, no lo hicieron en mi mente, en mi
- 23:48memoria todavía golpean las puertas, gritan por las noches y
- 23:52se asoman por las ventanas. Las noches de verano aún
- 23:57me recuerdan que debo estar alerta, mantener las luces brillando
- 24:01y mis oídos atentos. Cuando hace mucho calor, todavía me
- 24:06preocupo por mis mascotas. Siempre que cuento esta historia me
- 24:12cuestionan muchas cosas, algunas de ellas ni yo las puedo explicar,
- 24:17pero lo que sí sé es que todo eso lo
- 24:19voy a tener dentro de mí hasta que muera. Relato
- 24:26anónimo