Latest / Inframundo Relatos / 5 relatos de HOSPITALES MALDITOS - La Clinica, El Guardia, Sollozo Y Más
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- 0:00No olvides seguirnos y dejarnos 5 estrellitas para más contenido
- 0:05exclusivo. Hemos escuchado muchas historias
- 0:08de hospitales y de enfermeras, particularmente el de la
- 0:12planchada, una mujer que misteriosamente aparece y le
- 0:16quita la vida a muchos enfermos o que algunos otros los ayuda y
- 0:22en esta ocasión te voy a contar 5 historias ocurridas en
- 0:25hospitales, espero sean de tu agrado.
- 0:29Te invito a Suscribirte si eres nuevo, a dejar tu comentario y
- 0:32compartir con algún amigo o alguna amiga sin más.
- 0:36Por el momento comenzamos, trabajé en un hospital rural.
- 1:03Incrustado entre montañas, cubiertas de niebla, aislado
- 1:07como si lo hubieran dejado allí para esconder algo.
- 1:11No era un lugar moderno ni mucho menos cómodo, pero tenía lo
- 1:15básico. Llegué luego de una separación
- 1:19que me desarmó por dentro. Buscaba silencio, rutina, un
- 1:24nuevo comienzo. Lo encontré, pero no como lo
- 1:28esperaba. Me asignaron el turno nocturno
- 1:31en el laboratorio de 10 de la noche a 6 de la mañana.
- 1:36El laboratorio estaba en el subsuelo, un largo con luces
- 1:41amarillentas, baldosas frías y paredes empapadas de humedad.
- 1:46Había un zumbido constante, una vibración apenas perceptible que
- 1:51se metía en el cuerpo como un murmullo de fondo, como si el
- 1:55edificio respirara muy lentamente.
- 1:58Desde las entrañas, al principio todo fue normal, silencioso,
- 2:04mecánico. Las pocas personas que
- 2:06trabajaban de noche eran calladas, distantes y siempre
- 2:11parecían estar mirando hacia algo que yo no podía ver, como
- 2:15si esperaran que algo llegara o regresara.
- 2:20Fue ahí donde escuché Por Primera Vez sobre la enfermera
- 2:24del silencio. No como advertencia, sino como
- 2:29parte del lugar, como si no fuera una leyenda, sino parte
- 2:33del personal. Un fantasma con turno asignado.
- 2:39No le di importancia hasta la noche en que los comenzaron a
- 2:44cambiar. Fue cerca de la 1:30 de la
- 2:48mañana. Estaba solo.
- 2:50Centrifugando unas muestras cuando la luz de emergencia del
- 2:54comenzó a parpadear, el aire se volvió más tenso, más frío.
- 3:00Lo sentí antes de escucharlo, un arrastre suave, un caminar que
- 3:05no era caminar. Levanté la mirada a lo lejos de
- 3:10pie. Bajo la luz parpadeante había
- 3:13alguien una figura blanca, uniforme de enfermera, inmóvil,
- 3:19no emitía sonido. No respiraba, no tenía rostro
- 3:23visible, sólo una sombra tras una mascarilla quirúrgica
- 3:27amarillenta pegada como una segunda piel.
- 3:31No entendí por qué, pero mi cuerpo se tensó, no podía
- 3:36apartar la vista, no podía moverme, la luz falló un
- 3:41instante al parpadear de nuevo. La figura ya no estaba.
- 3:46No dormí esa mañana, días después.
- 3:50Algo me empujó a revisar las cámaras del subsuelo.
- 3:54Quería probarme, que fue una ilusión, pero ahí estaba yo
- 3:59trabajando y detrás de mí durante minutos.
- 4:04Esa figura blanca de pie, sin moverse, sin parpadear, sin ser
- 4:09detectada por nadie, no entró, no salió, solo apareció y luego
- 4:16desapareció. Después de eso, los muertos
- 4:20comenzaron a llegar. Primero un paciente mayor, sin
- 4:25razón médica, simplemente dejó de respirar, luego un médico
- 4:30nocturno, un paro cardíaco en pleno descanso y después ramona.
- 4:37Su cuerpo fue encontrado en el pasillo, justo donde la VI,
- 4:41aquella vez sin marcas, sin heridas, sólo una expresión.
- 4:47Indescriptible, una cara torcida por el pánico puro.
- 4:53El hospital comenzó a vaciarse. Nadie hablaba de lo que ocurría,
- 4:58pero las renuncias se multiplicaban.
- 5:00El miedo era contagioso. Yo supe que debía irme la noche
- 5:05en que la puerta del laboratorio se abrió sin que nadie la
- 5:09tocara. El sonido fue lento, cuidadoso,
- 5:14como si quien entrara no necesitara permiso.
- 5:18No me giré, el aire se volvió irrespirable.
- 5:22Supe que estaba detrás de mí. Sentí una presencia antigua, el
- 5:27peso del silencio total. El hospital entero parecía
- 5:32detenerse y entonces la escuché Por Primera Vez.
- 5:38No era una voz humana, era como un eco seco, cargado de polvo,
- 5:44saliendo desde un lugar que ya no existe.
- 5:48No se trataba de una advertencia, era una sentencia.
- 5:53Renuncié al amanecer, dejé todo atrás, no volví ni para recoger
- 5:59una sola prenda. Años han pasado, pero el
- 6:04silencio de ciertas madrugadas todavía me persigue a veces en
- 6:09mi casa, mientras trabajo de noche o me siento a leer en
- 6:13completa calma. Escucho pasos suaves,
- 6:17arrastrándose muy cerca y ya no necesito mirar para saber quién
- 6:23es, porque hay presencias que no se ven, se sienten y cuando ya
- 6:30te vieron nunca te dejan. La Sierra Madre Oriental se
- 6:47alzaba imponente alrededor de Monterrey, ofreciendo un respiro
- 6:52de aire fresco que tanto necesitaba mi madre.
- 6:56Dejé atrás el bullicio y la contaminación de la capital por
- 7:01una pequeña clínica en las afueras de la ciudad, un
- 7:05edificio de ladrillo rojizo con un aire provinciano y tranquilo.
- 7:11Conseguí un puesto como enfermero y, aunque el ambiente
- 7:14era menos agitado que en mi anterior trabajo, pronto noté
- 7:19una atmósfera peculiar entre mis compañeros.
- 7:23Eran amables y dedicados, pero una sombra de inquietud parecía
- 7:27cernirse sobre ellos, como si compartieran un secreto
- 7:32silencioso. Me hice buena amiga con Ricardo,
- 7:36un enfermero de mi edad, con una sonrisa fácil, pero.
- 7:40Una mirada a veces distante. Le pregunté sobre la atmósfera
- 7:44enrarecida, pero él simplemente me decía que no le diera
- 7:49importancia, que quizás era la rutina del trabajo lo que nos
- 7:53hacía sentir así. Una tarde de calor sofocante
- 7:59mientras ayudaba a una paciente anciana a tomar su merienda,
- 8:03escuchamos un golpe seco seguido de un grito ahogado proveniente
- 8:07del pasillo. Corrimos hacia el lugar y
- 8:10encontramos a un auxiliar de enfermería, Sofía, pálida y
- 8:15temblorosa agarrándose el brazo. Balbuceaba incoherencias sobre
- 8:21haber visto algo al final del pasillo, algo que se había
- 8:25desvanecido al instante. Nadie preguntó más, pero el
- 8:29miedo en los ojos de todos era innegable.
- 8:33Un par de meses después, ya más integrado en la rutina del
- 8:37hospital. Me encargaron revisar el
- 8:39inventario del pequeño almacén ubicado en el sótano.
- 8:44Era un lugar húmedo y con olor a viejo, iluminado por una única
- 8:48bombilla parpadeante. Mientras revisaba unas cajas.
- 8:52Escuché un ruido detrás de mí, como si alguien hubiera entrado.
- 8:57¿Se te ofrece algo? Pregunté sin Girarme, pensando
- 9:02que era alguno de mis compañeros.
- 9:05No hubo respuesta extrañada. Me volví y vi a un hombre de
- 9:10pie. En la entrada vestía un uniforme
- 9:13de enfermero descolorido que parecía varias tallas más
- 9:16grandes. Era delgado, de piel Morena y su
- 9:20rostro, aunque sereno, tenía una tristeza profunda en la mirada.
- 9:25Noté que le faltaba el dedo índice de la mano derecha.
- 9:30¿Necesitas ayuda? Pregunté sintiendo una punzada
- 9:33de incomodidad. El hombre me miró fijamente.
- 9:37Sin decir una palabra. Y luego desapareció en el oscuro
- 9:42pasillo. Salí del almacén de inmediato
- 9:45buscando a mis compañeros cuando les describí al extraño
- 9:49enfermero sus rostros palidecieron.
- 9:53No digas nada, me advirtió Ricardo con los ojos muy
- 9:58abiertos. No lo menciones con nadie ante
- 10:02mi insistencia y con un tono de voz bajo y temeroso.
- 10:06Me contaron una historia escalofriante.
- 10:09Se llamaba Ramiro. Comenzó Elena, una enfermera con
- 10:13muchos años en el hospital. Trabajó aquí hace mucho tiempo.
- 10:18Era un buen hombre, muy dedicado Asus pacientes, pero la vida no
- 10:23fue amable con él. Tuvo un accidente terrible en el
- 10:27estacionamiento una noche lluviosa, perdió un dedo y quedó
- 10:32muy afectado poco después. Enfermó gravemente y murió.
- 10:39¿Y qué tiene que ver eso? Pregunté sin comprender lo que
- 10:44pasa Adrián. Continuó Ricardo mirando a su
- 10:48alrededor, como si temiera ser escuchado.
- 10:51Es que Ramiro murió hace más de 30 años.
- 10:55Lo que viste es su espíritu, muchos lo hemos visto, deambula
- 11:01por los pasillos. Sobre todo en el sótano y cerca
- 11:05de las habitaciones de los pacientes más graves.
- 11:09La leyenda dice que su presencia anuncia la muerte.
- 11:14Me resistía a creerlo, pero el miedo en los ojos de mis
- 11:18compañeros era demasiado real. ¿Pero porque nadie ha dicho
- 11:23nada, por qué no se hace algo? ¿Qué vamos a hacer?
- 11:28Respondió Elena con amargura. Es sólo un espectro triste.
- 11:33Atrapado aquí, la Directiva prefiere ignorar los rumores.
- 11:38Sólo te pedimos que sigas nuestro Consejo, si lo ves, no
- 11:42lo mires directamente, no le hables, simplemente haz como si
- 11:47no estuviera ahí. A partir de esa noche comencé a
- 11:52ver a Ramiro con más frecuencia, una vez lo vi parado en la
- 11:57puerta de la habitación de un anciano.
- 11:59Con problemas cardíacos, observándolo en silencio, sentí
- 12:05un escalofrío recorrer mi cuerpo, pero recordé la
- 12:08advertencia y aparte, la mirada. Al día siguiente, el paciente
- 12:13falleció. Otra noche, mientras hacía la
- 12:17Ronda, lo vi sentado en una silla vacía, en la sala de
- 12:20espera, con la cabeza gacha, Sofía, la auxiliar que había
- 12:26gritado en el pasillo. Pasó cerca y se detuvo en seco.
- 12:30Con los ojos llenos de terror. La VI murmurar algo inaudible
- 12:35antes de salir corriendo. Al día siguiente supe que un
- 12:40familiar cercano de Sofía había sufrido un accidente grave.
- 12:45El miedo se instaló en mí. Cada sombra en el, cada ruido en
- 12:50la noche me hacía pensar en Ramiro.
- 12:54Temía encontrarme con él. Temía que su presencia fuera un
- 12:58presagio de desgracia para alguien cercano a mí.
- 13:02Una tarde llamé a mi madre. Estaba contenta, me dijo que el
- 13:07aire de Monterrey le estaba sentando muy bien y que se
- 13:11sentía con más energía. Sin embargo, me contó algo que
- 13:16me heló la sangre. Hijo me dijo con voz suave,
- 13:22anoche tuve un sueño muy raro. Soñé con un enfermero en mi
- 13:26habitación. Era un hombre Moreno, Delgado y
- 13:30parecía muy triste. Estaba de pie junto a mi cama.
- 13:34Mirándome fijamente, le faltaba un dedo en una mano.
- 13:40No le dije nada sobre Ramiro, no quería preocuparla, pero esa
- 13:45noche dormí muy poco atormentado por la imagen del espectro y el
- 13:49relato de mi madre. La idea de que Ramiro pudiera
- 13:53seguirme incluso hasta mi casa me llenaba de un terror
- 13:58paralizante. A la semana siguiente, mi madre
- 14:02sufrió una recaída repentina. Los médicos no supieron explicar
- 14:08el deterioro tan rápido. El miedo a que la presencia de
- 14:12Ramiro estuviera relacionada con su salud se apoderó de mí por
- 14:16completo sin dudarlo. Presenté mi renuncia al
- 14:21hospital, no podía seguir trabajando en un lugar donde la
- 14:26muerte parecía rondar en forma de un espectro triste.
- 14:31Empaqué mis cosas y las de mi madre y nos mudamos de Monterrey
- 14:35a un pueblo aún más alejado, buscando un aire más puro y,
- 14:40sobre todo, alejándonos de la sombra de Ramiro.
- 14:44Nunca supe si su aparición realmente anunciaba la muerte o
- 14:48si era sólo una macabra coincidencia, pero la imagen de
- 14:53ese enfermero espectral y el terror en los ojos de mis
- 14:57compañeros quedaron grabados en mi memoria para siempre.
- 15:02Recordándome que en algunos lugares el pasado se niega a
- 15:07descansar en paz. La Ciudad de México me recibió
- 15:23con su cacofonía y su ritmo vertiginoso.
- 15:28Apenas llevaba unos días trabajando en el hospital
- 15:31central cuando el jefe de enfermeras me llamó a su
- 15:34despacho. El hombre, de semblante serio y
- 15:39ojos penetrantes, repasó mis funciones.
- 15:42Y me dio algunas indicaciones generales, pero al final su tono
- 15:47se hizo más grave, casi confidencial.
- 15:51Escúchame bien, Elena dijo Clavando su mirada, en mí hay
- 15:57una habitación. La 2:17.
- 16:01Notarás que tiene un espejo grande empotrado en una de sus
- 16:04paredes. Bajo ninguna circunstancia debes
- 16:08cubrirlo. No importa si el paciente lo
- 16:11pide. Si la luz molesta o si sientes
- 16:14que da mala espina, ese espejo debe permanecer siempre visible.
- 16:19He entendido la petición me resultó extraña.
- 16:25Había trabajado en otros hospitales y aunque las normas
- 16:29podían ser estrictas, nunca me había encontrado con una
- 16:33directriz tan peculiar y sin explicación aparente.
- 16:37Asentí reprimiendo mi curiosidad.
- 16:40Y me dispuse a comenzar mi turno.
- 16:44Durante la primera semana, la habitación 217 permaneció vacía.
- 16:50Mis compañeros evitaban hablar de ella y cuando preguntaba,
- 16:55sólo recibía miradas evasivas y un encogimiento de hombros.
- 17:00La orden del jefe resonaba en mi mente alimentando una creciente
- 17:05sensación de inquietud. Una noche de guardia
- 17:09particularmente tranquila, una ambulancia trajo a un hombre
- 17:13mayor, el señor Aguirre, con un cuadro de insuficiencia
- 17:17respiratoria severa. Dada la ocupación del resto de
- 17:22las habitaciones, la única disponible era la docientos 17.
- 17:29Desde el principio, el señor Aguirre se mostró incómodo en la
- 17:33habitación, se quejaba de sentir.
- 17:36Una presencia extraña de tener la sensación constante de que
- 17:41alguien lo observaba. Sus ojos se dirigían con
- 17:45frecuencia al gran espejo, aunque parecía evitar su
- 17:48reflejo. Una tarde lluviosa, mientras le
- 17:53administraba su medicación, el señor Aguirre me tomo de la mano
- 17:57con una fuerza sorprendente. Su rostro estaba pálido y sus
- 18:02ojos llenos de angustia. Enfermera.
- 18:06Susurró con voz apenas audible, ese espejo me da mucho miedo.
- 18:11Veo cosas, sombras, que se mueven detrás de mí, aunque no
- 18:15haya nadie. Por favor, cúbralo, aunque sea
- 18:19por un momento para poder descansar.
- 18:22Vacile. La orden del jefe era clara,
- 18:26pero la desesperación en el rostro del anciano era palpable.
- 18:30Pensé que un momento no haría daño, que nadie se daría cuenta.
- 18:36Con una manta doblada que encontré en el armario, cubrí el
- 18:39espejo sintiendo un fugaz alivio en el ambiente.
- 18:44El señor Aguirre suspiró agradecido y cerró los ojos.
- 18:50Apenas 15 minutos después, mientras revisaba el historial
- 18:54de otro paciente, un escalofrío recorrió mi espalda.
- 18:59Recordé la extraña instrucción sobre el espejo.
- 19:03Con un mal presentimiento, regrese a la habitación 217.
- 19:08Al acercarme escuché un jadeo ahogado proveniente del
- 19:12interior. Abrí la puerta con cautela y la
- 19:16escena que encontré me heló la sangre.
- 19:19El señor Aguirre estaba sentado en la cama, con los ojos
- 19:23desorbitados y la boca abierta en un grito silencioso.
- 19:28Su mirada estaba fija en el espejo ahora descubierto.
- 19:32Donde la manta yacía doblada al pie de la pared.
- 19:37Pero no era su expresión lo que me aterrorizó, sino lo que vi
- 19:41reflejado en el espejo. Detrás de la figura temblorosa
- 19:45del señor Aguirre se alzaba otra silueta, una figura alta y
- 19:50demacrada, vestida con lo que parecía un sudario antiguo.
- 19:55Su rostro estaba oculto por una sombra profunda, pero pude
- 19:59percibir. 2 puntos rojos brillantes donde deberían estar
- 20:03sus ojos. Mi corazón latió con una
- 20:07violencia inusitada, retrocedí tropezando con una silla.
- 20:13La figura del espejo pareció percatarse de mi presencia
- 20:17lentamente. Muy lentamente giró su cabeza
- 20:21hacia su propio reflejo y por un instante esos puntos rojos se
- 20:27clavaron en mis ojos a través del cristal.
- 20:31Un grito ahogado escapó de mis labios.
- 20:34Sentí un frío intenso en volver la habitación y un olor
- 20:38nauseabundo a Tierra húmeda y descomposición llenó el aire.
- 20:45El señor Aguirre cayó hacia un lado inerte.
- 20:50Salí corriendo de la habitación gritando, pidiendo ayuda.
- 20:54Mis compañeros llegaron de inmediato y encontraron al señor
- 20:58Aguirre sin pulso. Mientras intentaban reanimarlo,
- 21:03yo no podía apartar la mirada del espejo donde la figura
- 21:07sombría parecía haberse desvanecido.
- 21:11Al día siguiente presenté mi renuncia.
- 21:15No podía seguir trabajando en ese lugar.
- 21:18Atormentada por la imagen de la figura en el espejo, el jefe de
- 21:23enfermeras, al recibir mi carta, suspiró con resignación.
- 21:27Me pidió que me quedara un momento.
- 21:30Y con voz cansada, me relató la historia de la habitación 217.
- 21:37Hace muchos años comenzó en esta misma habitación.
- 21:41Murió una mujer, era una paciente con una enfermedad
- 21:45terminal y durante sus últimos días se obsesionó con su
- 21:49reflejo. En ese espejo.
- 21:51Pasaba horas mirándose como si intentara aferrarse a su imagen
- 21:55fugaz la noche en que falleció. La enfermera de turno cubrió el
- 22:00espejo por respeto. Al día siguiente, cuando lo
- 22:03descubrieron, la mujer tenía una expresión de terror grabada en
- 22:07el rostro y sus ojos estaban fijos en el espejo, como si
- 22:11hubiera visto algo horrible en el justo antes de morir, el jefe
- 22:17hizo una pausa, su mirada perdida en el vacío.
- 22:22Desde entonces se dice que su espíritu quedó atrapado en el
- 22:26espejo. Sólo se manifiesta cuando
- 22:29alguien intenta ocultarlo, como si temiera desaparecer por
- 22:34completo. Aquellos que lo han visto
- 22:36reflejado no suelen contarlo. Las palabras del jefe resonaron
- 22:43en mi mente dándole sentido al terror que había experimentado,
- 22:48la figura sombría, los ojos rojos, el miedo del señor
- 22:53Aguirre. Todo encajaba.
- 22:56Nunca volví a trabajar en ese hospital.
- 23:00La imagen del reflejo en el espejo me persiguió durante
- 23:03meses, grabada en mis pesadillas, aprendí de la peor
- 23:08manera que algunos lugares guardan secretos oscuros y que a
- 23:12veces las advertencias extrañas tienen fundamentos aterradores
- 23:18que la razón no puede explicar. Y hasta el día de hoy, cada vez
- 23:23que veo un espejo en la oscuridad.
- 23:26Una punzada de terror recorre mi espalda, recordándome la
- 23:31habitación 217 y el espectro atrapado tras el cristal.
- 23:49Mi nombre es Carlos y esto que voy a contar ocurrió.
- 23:53Hace unos años, cuando tenía 26, trabajaba como vigilante
- 23:58nocturno en un viejo asilo al sur de la ciudad.
- 24:02Un edificio enorme de muros agrietados, pasillos largos y un
- 24:07ambiente pesado, como si el tiempo no pasara allí dentro.
- 24:12Mi trabajo era sencillo, recorrer el lugar cada hora,
- 24:16revisar puertas, cámaras y asegurarme de que ningún
- 24:21residente saliera de su habitación.
- 24:23Muchos eran ancianos con demencia o Alzheimer y más de
- 24:28una vez los encontré caminando, sin rumbo por los pasillos,
- 24:32hablando solos o llorando. Al principio no me afectaba
- 24:36hasta que empecé a notar cosas extrañas.
- 24:40Una noche, mientras revisaba la planta baja, escuché lo que
- 24:44parecía una voz susurrando mi nombre.
- 24:47Pensé que era un residente más desorientado, así que fui a
- 24:51investigar. No había nadie.
- 24:54Las cámaras no mostraban movimiento en esa zona.
- 24:57Decidí ignorarlo, pero a partir de esa noche los susurros se
- 25:02volvieron constantes. Carlos, ya casi es tu turno.
- 25:07Así decían siempre con esa frase, siempre en un tono casi
- 25:13burlón, como si alguien disfrutara viéndome asustado, le
- 25:18conté a mi compañero del turno anterior.
- 25:20Un viejo guardia llamado Ramírez y me miró serio.
- 25:25Me dijo que no era el primero que escuchaba esas voces que
- 25:29antes de mí otros 3 vigilantes habían renunciado por lo mismo.
- 25:35Y entonces me habló de él, un anciano que nadie recuerda haber
- 25:40ingresado, del que no hay expediente ni nombre.
- 25:44Aparecen las cámaras caminando por los pasillos.
- 25:47Entre las 3 y las 4:00 de la mañana, arrastrando los pies con
- 25:52una bata blanca manchada de algo oscuro.
- 25:55Cuando lo veas, no le hables, me advirtió, sólo sigue tu camino.
- 26:01No hagas contacto visual. Pensé que exageraba hasta que
- 26:06una noche lo vi. Yo estaba en el segundo piso,
- 26:10justo frente a la sala común. Cuando lo noté de reojo era
- 26:15exactamente como lo describió. Encorvado, lento la bata,
- 26:19colgándole como si llevara días puesta, no levantaba la mirada,
- 26:25mi cuerpo se paralizó, el sudor me corría por la espalda y el
- 26:30aire se volvió espeso. Tragué saliva y me giré
- 26:34lentamente para seguir caminando.
- 26:37Entonces escuché sus pasos acelerarse detrás de mí.
- 26:41No corrí, no grité, solo caminé más rápido hasta llegar.
- 26:45A la Oficina de Seguridad cerré la puerta con seguro, temblando,
- 26:51sin atreverme a mirar las cámaras.
- 26:53Al día siguiente, Ramírez me recibió con una cara pálida, sin
- 26:58decir nada. Encendió la grabación de esa
- 27:01noche. Allí estaba yo, caminando por el
- 27:05y detrás de mí, el anciano. Pero algo estaba mal, muy mal.
- 27:11Sus pies no tocaban, el suelo flotaba.
- 27:15Y justo antes de que yo saliera de la toma, levantó el rostro.
- 27:19No tenía ojos, eran 2 cuencas vacías y negras y su boca estaba
- 27:24abierta, como si gritara. Aunque el vídeo no tenía sonido,
- 27:28desde entonces lo veo cada cierto tiempo, a veces en los
- 27:33pasillos o otras en las cámaras. Y últimamente en mis sueños
- 27:39siempre dice lo mismo, Carlos, ya casi es tu turno.
- 27:44Yo no sé qué significa eso exactamente, pero cada noche lo
- 27:48escucho más cerca y temo que la próxima vez que lo vea sea a mí
- 27:54a quien venga a buscar mi nombre es Sofía.
- 28:12¿Y cuando esto ocurrió? Apenas llevaba un par de meses
- 28:15trabajando como enfermera en el antiguo asilo del pueblo.
- 28:20El lugar tenía un aire lúgubre, incluso a la luz del día, con
- 28:25sus largos pasillos y habitaciones que parecían
- 28:28susurrar historias olvidadas. Éramos pocos para la cantidad de
- 28:33ancianos residentes, muchos de ellos con dolencias tanto
- 28:37físicas como mentales. Las noches eran particularmente
- 28:42pesadas, el silencio solo roto por Toses, Quejidos y el
- 28:47ocasional grito confuso en los breves descansos nocturnos.
- 28:53Mis compañeros más veteranos compartían anécdotas del asilo,
- 28:59historias de sombras que se movían solas, de susurros sin
- 29:03origen y de una presencia fría que se sentía en ciertas áreas.
- 29:09Hablaban de una mujer, en particular una antigua residente
- 29:14que había fallecido hacía años en la habitación 27.
- 29:18Decían que a veces se escuchaba su llanto cerca de esa
- 29:22habitación. Un lamento desgarrador que
- 29:25helaba la sangre yo escéptica por naturaleza, escuchaba con
- 29:31una sonrisa incrédula, aunque una pequeña semilla de
- 29:36inquietud. Comenzaba a germinar en mi
- 29:38interior una noche de tormenta. El viento aullaba contra las
- 29:44ventanas y la lluvia golpeaba el tejado con furia.
- 29:49La mayoría de los residentes dormían sedados, pero una
- 29:53anciana en la habitación 27, la señora Elena, estaba
- 29:58particularmente agitada. Me llamaron varias veces y cada
- 30:02vez la encontraba más ansiosa. Mirando fijamente hacia la
- 30:07esquina oscura de la habitación, decía ver a una mujer llorando,
- 30:12vestida de blanco, con el rostro oculto entre sus manos.
- 30:16Intenté calmarla explicándole que era producto de su
- 30:20imaginación, del cansancio y de la oscuridad, pero sus ojos
- 30:26vidriosos transmitían un terror genuino.
- 30:30Alrededor de las 3:00 de la madrugada, la señora Elena se
- 30:33calmó por fin. Y se quedó dormida.
- 30:36Yo regresé a la sala de enfermeras sintiéndome exhausta.
- 30:41La tormenta parecía amainar y un silencio denso se apodero del
- 30:45asilo. Decidí ir por un café a la
- 30:48pequeña cocina. Al final del pasillo, mientras
- 30:52caminaba, una sensación extraña me invadió el aire.
- 30:57Se volvió más frío y una opresión en el pecho me
- 31:01dificultaba respirar. Al pasar frente a la habitación
- 31:0627, escuché un sollozo suave, casi imperceptible, pero
- 31:13inconfundiblemente femenino. Mi corazón dio un vuelco.
- 31:18La curiosidad y el miedo luchaban en mi interior.
- 31:22Lentamente me acerqué a la puerta entreabierta y mire hacia
- 31:26adentro. La tenue luz de la Luna que se
- 31:30filtraba por la ventana iluminaba la habitación.
- 31:34En la esquina donde la señora Elena había insistido en verla
- 31:38había una figura, una mujer vestida con un camisón blanco
- 31:42antiguo. Su espalda encorvada y su cabeza
- 31:46gacha parecía estar llorando silenciosamente.
- 31:50Su cuerpo temblaba ligeramente. Un escalofrío recorrió mi espina
- 31:56dorsal. No podía apartar la mirada,
- 31:59quería hablarle, preguntarle quién era.
- 32:03Pero mi voz se había quedado atrapada en mi garganta.
- 32:07De repente, la figura levantó lentamente la cabeza, aunque su
- 32:13rostro permanecía en sombras. Pude sentir una tristeza
- 32:17profunda, casi palpable, emanando de ella.
- 32:21Y entonces un detalle, lo mi sangre.
- 32:25A pesar de la oscuridad, pude distinguir que sus manos, sus
- 32:30manos, eran esqueléticas. Huesudas como las de un cadáver,
- 32:37un terror visceral me invadió, retrocedí torpemente, tropezando
- 32:42con mis propios pies. Quise gritar, pero ningún sonido
- 32:46salió de mi boca. Corrí desesperadamente por el
- 32:50pasillo, sintiendo una presencia fría siguiéndome de cerca.
- 32:55Llegué a la sala de enfermeras con el corazón, latiéndome
- 32:58salvajemente en el pecho. Mis compañeros me miraron con
- 33:02preocupación al ver mi rostro pálido y mis ojos desorbitados
- 33:07tartamudeando. Les conté lo que había visto.
- 33:11Para mi sorpresa. No se mostraron incrédulos.
- 33:15Más bien sus rostros se ensombrecieron la enfermera más
- 33:20anciana, doña Carmen, me miró con pena y me dijo, Sofía.
- 33:25Esa es la mujer que te conté, la que murió en esa habitación hace
- 33:30muchos años. Muchos la hemos sentido, algunos
- 33:34la han visto de lejos, pero tú, tú la viste de cerca.
- 33:40A partir de esa noche nada volvió a ser igual.
- 33:45La presencia en el asilo se intensificó.
- 33:48Los lamentos se escuchaban con más frecuencia cerca de la
- 33:51habitación 27, algunos residentes.
- 33:55Se despertaban gritando, asegurando haber visto una mujer
- 33:59de blanco al pie de sus camas. Yo, por mi parte, intentaba
- 34:04evitar el pasillo de la habitación 27 a toda costa, pero
- 34:09a veces en mis guardias nocturnas sentía una mirada fría
- 34:14en mi espalda, un susurro apenas audible en el aire, y en mis
- 34:20sueños veía ese rostro sombreado.
- 34:23Esas manos esqueléticas y escuchaba un llanto que me
- 34:27perseguía incluso al despertar. Nunca supe por qué se
- 34:33manifestaba el espíritu de esa mujer.
- 34:36Quizás lamentaba su vida. Quizás buscaba algo que había
- 34:40perdido. Lo que sí sé es que esa
- 34:44experiencia me marcó para siempre.
- 34:47La ciencia y la lógica no tenían cabida ante lo que mis propios
- 34:51ojos habían presenciado y desde entonces aprendí a respetar las
- 34:56historias de terror, porque a veces la realidad puede ser
- 35:01mucho más escalofriante que cualquier ficción a un trabajo
- 35:06en el asilo. Pero cada noche, al pasar cerca
- 35:10de la habitación 27, una punzada de miedo recorre mi cuerpo.
- 35:16Recordándome que en ese lugar los muertos a veces no descansan
- 35:22en paz.