Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Una Anciana BRUJA Me Hostiga Por Las Noches: Brujería En Mi Casa - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Hola, soy Carlos y
- 0:15vivo en una colonia apretada, con calles angostas que suben
- 0:19y bajan entre casas de blog. En la esquina está
- 0:23la tiendita de Don Rubén, vende pan del día, cigarros sueltos,
- 0:28frijola granel y botellas chicas de refresco. Frente a mi
- 0:32casa casi siempre hay dos camionetas estacionadas, debajo duermen perros
- 0:37flacos que se cambian de sombra conforme avanza el sol.
- 0:41Trabajo como chofer repartidor la mayor parte de la semana
- 0:45y cuando regreso arreglo lo que va fallando en la casa,
- 0:49una llave que gotea o un apagador flojo. No llevo
- 0:53un cuaderno con horarios ni listas por hora, atiendo lo
- 0:57que se presenta, un viaje adicional, una fuga de agua,
- 1:01un recado de mi hermana y así transcurren mis días.
- 1:04La anciana vive dos calles arriba, contra la barda del
- 1:10viejo taller donde antes soldaban canceles, camina despacio, envuelta en
- 1:15un rebozo oscuro, a veces se apoya en una sombrilla
- 1:19que usa como bastón. No vende milagros en voz alta,
- 1:23pero todos saben a qué se dedica. En su sala
- 1:27tiene una mesa con mantel de plástico, un vaso con
- 1:30flores y una caja de madera, donde guarda cartas y
- 1:34una baraja gastada. Entrar a su casa no exige cita,
- 1:39uno toca y pasa si la puerta está emparejada. La
- 1:43buscan cuando un niño se enferma de tos que no cede,
- 1:46cuando una pareja se separa, cuando alguien sueña con los
- 1:49dientes flojos y despierta con miedo. Su fama no nació ayer,
- 1:55la arrastra desde los tiempos en que el taller trabajaba
- 1:58a tope y la colonia olía a pintura automotriz. Yo
- 2:03no había cruzado palabra con ella, la veía de lejos
- 2:07cargar bolsas de mandado, acomodar velas sobre un plato o
- 2:11barrer su banqueta. Ese día venía yo de la tienda
- 2:15con una bolsa de pan y dos latas de atún,
- 2:17la anciana venía en sentido contrario, hurgando en su reboso.
- 2:23Al pasar junto a mí, me detuvo con un gesto leve,
- 2:26no hubo ceremonia, me dijo con un tono parejo, que
- 2:30entrara un momento para verme la suerte. No hacía calor
- 2:35ni prisa, pero sentí el impulso de mantenerme en mi
- 2:38rutina y seguí de frente. Le respondí que no podía
- 2:42y que lo dejábamos para otra ocasión. Ella sostuvo la
- 2:46mirada un segundo que se me hizo largo y soltó
- 2:49una frase que registré más por el filo que por
- 2:52el contenido. Afirmó que todos acaban pasando tarde o temprano.
- 2:57No hubo discusión, yo seguí mi camino, dejé el pan
- 3:01en la mesa y me puse a revisar una fuga
- 3:03en el lavadero. Esa misma semana, empezaron detalles que se notan,
- 3:10se sentía un ambiente diferente, el perro del albañil que
- 3:14vive frente a la capilla, se quedó echado dos días,
- 3:17ni ladró ni nada, y eso que siempre le ladraba
- 3:20a todos. En la cuadra lo que se comentaba, era
- 3:25que amanecían costales abiertos en los patios, tortillas resecas en
- 3:29la mesa, aunque las hubieran guardado en servilletas, y la
- 3:33leche se cortó en dos casas, una de ellas la
- 3:36de mi compadre. Nada que diera para un escándalo, pero
- 3:40sí para darte cuenta. Dentro de mi casa, las cosas
- 3:46generales marchaban, aunque aparecieron detalles que no pude acomodar en
- 3:50el cajón de lo común. El lunes, mientras cambiaba ropa
- 3:55de un cajón a otro, abrí el closet y vi
- 3:58un paquete escondido entre una chamarra y una cobija, eran
- 4:02trapos viejos atados con hilo rojo. La tela estaba limpia,
- 4:06y el nudo apretado, lo tomé sin revisarlo demasiado. Pensé
- 4:12que tendría que ver con la bolsa de ropa usada,
- 4:14que me regaló un primo el fin de semana anterior,
- 4:18fui al bote de basura y lo dejé caer. Cerré
- 4:22la tapa y regresé a ordenar la recámara, no se
- 4:25lo conté a nadie, pues en ese momento no me
- 4:28pareció extraño, sólo un estorbo que no reconocí como mío.
- 4:34Dos noches después me despertó un ardor leve en la nuca,
- 4:38no fue un calambre abierto ni una punzada profunda, era
- 4:41una quemazón extendida, me palpé el cuello, busqué algún golpe olvidado,
- 4:46pero no hallé protuberancia. Así que me quedé un rato
- 4:51mirando el techo, hasta que el sueño regresó. A la
- 4:55mañana siguiente, noté puntadas dispersas en los antebrazos, marcas rojas
- 5:00del tamaño de la cabeza de un alfiler, no dolían
- 5:03al tacto, pero picaban por dentro. Me puse pomada de
- 5:08esas que venden en la farmacia y seguí. El patio
- 5:13también habló a su manera, junto al desagüe aparecieron tres
- 5:17montones de tierra húmeda, como si alguien la hubiera apretado
- 5:20con la palma, sobre la superficie quedó pegada sal gruesa.
- 5:25Tomé la escoba, desbaraté los montones, jalé agua del cubo
- 5:29y empujé todo hacia el resumidero, el olor que quedó
- 5:33era simple, tierra mojada, cloro y ese olor leve a
- 5:37caño que sube cuando uno remueve lo que se asentó semanas.
- 5:42Abrí la reja para ventilar y me puse a flotar
- 5:44el piso con un cepillo viejo. Ese día vi algo
- 5:49que me acomodó incómodo la idea de coincidencia. Un niño
- 5:54de la cuadra que suele ayudar en mandados, caminó por
- 5:57mi calle con una bolsa negra, al verme, encogió los
- 6:01hombros y metió la bolsa bajo el suéter. No crucé
- 6:05palabra con él, lo vi doblar en la esquina y perderse.
- 6:09Más tarde, cuando fui por azúcar, don Rubén comentó que
- 6:13la anciana andaba fuerte con sus cosas, que en las
- 6:16tardes se escuchaban rezos graves desde su sala. No pregunté detalles,
- 6:22solo pagué y regresé a mi casa con el azúcar
- 6:25para el café. No ando de puerta en puerta averiguando vidas,
- 6:31pero aún no le llegan frases en el viento corto
- 6:33de la colonia. El compadre me dijo que a una
- 6:37señora de atrás de la capilla se le había cortado
- 6:40la leche aún sin vencer la fecha de caducidad. Una
- 6:44muchacha contó que dejó frijoles remojando y amanecieron con una
- 6:48capa de espuma agria. Pequeñas molestias, pero la suma molesta
- 6:54más que el hecho aislado. En medio de esos comentarios,
- 6:58yo seguí con mis pendientes, revisar la llanta trasera de
- 7:02la camioneta, cambiar el foco del patio y tapar un
- 7:05agujero en la malla, pues la vida empuja por ese carril.
- 7:11Cerré la semana con un hallazgo que me dejó la
- 7:13boca amarga, fui al buzón a sacar recibos y folletos.
- 7:18Ahí había un cartón del tamaño de una tarjeta y
- 7:22tenía mi nombre escrito con una letra apretada, mal acomodada
- 7:26en la línea, dos letras cambiadas de lugar y una
- 7:29mancha al final. Dentro venía un mechón de cabello oscuro, delgado,
- 7:35amarrado con un hilo, lo reconocí como mío por una
- 7:38razón concreta, semanas antes me corté el cabello en el
- 7:42baño con la máquina, barrí mal y quedó parte de
- 7:45ese pelo atorado en la coladera del patio, lo vi
- 7:48flotar cuando pasé agua. Alguien lo recogió y lo guardó,
- 7:53no imaginé un accidente. Tampoco salí a buscar culpables, tomé
- 7:58el cartón y el mechón, caminé hacia la cocina y
- 8:01los dejé sobre la mesa, al lado del plato vacío
- 8:05del pan. Apagué la radio, me senté y me quedé
- 8:09escuchando la calle, el sonido de los niños jugando, los
- 8:13vecinos platicando y todos esos sonidos peculiares de una colonia.
- 8:19Sentí que se me clavaba la idea, como si el
- 8:22mechón pesara más de lo que era, no llamé a nadie,
- 8:26solo respiré hondo. Guardé el cartón y el mechón dentro
- 8:30de una bolsa transparente con cierre, y la puse en
- 8:33el cajón de los recibos, luego me lavé las manos
- 8:36con jabón de pastilla, hasta que el olor a grasa
- 8:39se fue. La noche cayó despacio, y yo me quedé
- 8:43atento a sonidos que siempre están, el silbido del de
- 8:47los tamales, la carcacha de la basura, un portazo dos
- 8:51casas arriba. Ese cierre de día no trajo respuestas, pero
- 8:56trajo el principio del cuidado. Los efectos empezaron a pegar
- 9:02en el cuerpo, como cuentas que se van sumando, dormí
- 9:05muy poco y abría los ojos con cualquier ruido de
- 9:08la calle, y me costaba volver a hundirme en el sueño.
- 9:13Al amanecer tenía la boca amarga, un sabor rancio que
- 9:16ni el primer trago de agua quitaba. Las manos se
- 9:20me entumían por ratos, el cosquilleo subía de los dedos
- 9:24a la muñeca y luego se iba, y en las
- 9:26muñecas me salieron ronchas del tamaño de un grano arroz,
- 9:30bien redondas, con bordes marcados. Fui al consultorio de la
- 9:35farmacia por descarte, el doctor me midió la presión, me
- 9:39revisó la garganta, me palpó los ganglios, y me vio
- 9:43la piel a contraluz y me preguntó si había cambiado
- 9:46de jabón o detergente. Le dije que seguía con lo
- 9:50de siempre. Anotó dermatitis de contacto, me recetó una crema
- 9:55y un antihistamínico barato, salí con la bolsa blanca del medicamento,
- 10:00el tique doblado y la receta. De regreso, antes de
- 10:06meter la llave, vi frente a la puerta un círculo
- 10:09de polvo oscuro, tenía plumas chicas pegadas, como de pájaro
- 10:13de patio. El trazo no estaba perfecto, pero sí cuidadoso.
- 10:19Me agaché, toqué con el dedo índice y me quedó
- 10:22la yema tiznada, no hice teatro, sólo fui por la escoba,
- 10:27barrí hacia afuera con pasadas largas y luego jalé agua
- 10:30de la cubeta hasta dejar la entrada mojada. El polvo
- 10:34se volvió pasta y se fue por la rendija de
- 10:37la banqueta, cerré, lavé la escoba en la tarja y
- 10:40dejé que escurriera. El entorno se movía en la misma dirección,
- 10:47algunos vecinos se enfermaron, otros decían que sentían miedo por
- 10:51las noches, que habían escuchado risas demoníacas en sus casas
- 10:55y que se sentían mal de un día para otro.
- 10:58En la barda medianera apareció un dibujo torpe hecho con carbón,
- 11:02una figura humana simple, y encima, una cruz invertida mal trazada,
- 11:08chueca y con los brazos cortos. Llamé al albañil que
- 11:12a veces me ayuda a rezanar, llegó con la cuchara,
- 11:15cemento y una cubeta, tapó el dibujo con una capa delgada,
- 11:20alisó con paciencia y me dijo que convendría poner un
- 11:23foco más potente en el patio, para que no quedaran
- 11:26rincones en penumbra, así que quedamos en cambiarlo por la tarde.
- 11:32Salí con dos bolsas de basura y al cruzar la reja,
- 11:35escuché algo distinto en la casa de la anciana, no
- 11:39eran risas ni televisión. Eran voces superpuestas, una grave, llevaba
- 11:45una cadencia que no era de canción ni de plática,
- 11:48otra baja, entraba entre los huecos como si respondiera. Alcancé
- 11:54a escuchar palabras sueltas en español y también fragmentos que
- 11:58sonaban a latín aprendidos de oído. No me acerqué ni
- 12:02me asomé por curiosidad, solo dejé las bolsas en el
- 12:06contenedor y regresé a ponerme en el patio. El golpe
- 12:11personal llegó al abrir la tarja, debajo, en el mueble,
- 12:15estaba un frasco de vidrio envuelto en tela oscura. El
- 12:19nudo era firme, lo desaté con cuidado, dentro había agua turbia,
- 12:24una uña que reconocí por el borde irregular, me la
- 12:27había arrancado al mover un mueble días antes, y dos
- 12:31espinas finas, largas como fósforo sin cabeza. No improvisé limpieza
- 12:37ni calenté aceite, saqué el celular, tomé dos fotos desde
- 12:41arriba y una con la tela a un lado para
- 12:43que se viera el conjunto. Volví a cerrar el frasco,
- 12:48lo metí en una bolsa doble y lo dejé en
- 12:50el patio, lejos de la cocina. Anoté mentalmente que ya
- 12:55no era una suma de chismes, era mi material corporal
- 12:59metido en un envase. Esa noche, ya con la luz
- 13:04del patio cambiada por un foco frío, me acosté y
- 13:07me costó trabajo quedarme dormido. Entre cabezada y cabezada escuché
- 13:12pasos lentos en mi banqueta, medidos, como de suela que
- 13:16arrastra un poco al avanzar. No tocaron, no hubo golpes
- 13:21ni intento de mover la chapa, sólo un murmullo pegado
- 13:25al muro, entraba y salía con el viento de la calle.
- 13:29No abrí la puerta para encarar, mantuve la respiración baja
- 13:33para distinguir si se alejaban, cuando por fin el ruido
- 13:36se perdió, miré el reloj de la estufa desde la
- 13:39cama y me volví hacia la pared. A la mañana siguiente,
- 13:45al lavarme los dientes, sentí la lengua dolorida, pensé que
- 13:49quizás la había mordido dormido, tenía una marca lineal al centro,
- 13:54sin sangre, con el borde claro, y en el correo
- 13:57del día encontré otro papel. No traía un dibujo ni
- 14:02un recado, sólo tres cifras escritas con plumón fino y
- 14:06mi apellido bien apuntado. No lo rompí ni lo quemé,
- 14:10lo metí en una bolsa transparente y lo guardé junto
- 14:13a la foto del frasco. Empezaron a llegar confirmaciones por
- 14:19boca de otros. Doña Leti dijo que al tirar cáscaras
- 14:23en el lote baldío, vio a la anciana de rodillas
- 14:26con velas y un cuaderno abierto, me aseguró que nombró
- 14:30al diablo, pidiéndole obediencia en la cuadra. No es mujer
- 14:35que busque adornar historias, habla plano, sin gusto por el dramatismo,
- 14:39y otros vecinos reportaron lo suyo, un niño con vómito
- 14:44sin fiebre, el esposo de la muchacha de la papelería
- 14:47con mareos y sudor frío, aún nadie habló de muertes.
- 14:52Aún todo flotaba en el rango de lo molesto que desgasta.
- 14:57El resto del día, lo usé en ajustar la casa
- 15:00sin caer en rituales, solo revisé las rendijas, detrás del boiler,
- 15:05bajo la cama y entre las macetas. En la jardinera
- 15:09saqué una lata de café, enterrada poco y la dejé
- 15:13cerrada para abrirla después con calma, cambié las chapas de
- 15:17la puerta principal y del saguán trasero. Puse tornillos más
- 15:21largos en los marcos, encargué por la tarde una cámara sencilla,
- 15:26que graba en tarjeta y la dejé apuntando a la
- 15:28reja con un ángulo abierto. Avisé a dos vecinos de
- 15:33confianza que, si veían a alguien dejando cosas en mi entrada,
- 15:37me marcaran al celular. Preparé bolsas transparentes con cierre, guantes
- 15:43y un marcador para rotular lo que saliera. No marqué
- 15:47horarios ni dibujé mapas de actividades, solo definí las tareas, revisar, documentar, retirar.
- 15:57Por la tarde, cuando el sol pegó más bajo, destapé
- 16:00la lata del jardín, traía otro conjunto de materiales mínimos,
- 16:04un cordón con nudos apretados, un papel con mi inicial
- 16:09y una aguja de coser oxidada. Volví a tomar fotos
- 16:13y metí todo en su bolsa con etiqueta, el conjunto
- 16:16crecía y la evidencia se hacía más sólida. Cada objeto
- 16:21tenía un origen rastreable, la uña arrancada en el mueble,
- 16:24el mechón del corte de cabello, la inicial a pluma
- 16:28que cualquiera puede copiar mirando un recibo, nada que proviniera
- 16:32de lo imposible. Todo junto sostenía un movimiento claro. Al
- 16:38caer la tarde, desde la cocina se escuchó de nuevo
- 16:41el murmullo en la calle. Me quedé quieto junto a
- 16:45la ventana con la luz apagada, se oyeron dos pasos
- 16:48y un arrastre leve, luego la pausa. La cámara estaba grabando,
- 16:54así que me repetí el plan como una lista corta,
- 16:57no abrir, no gritar y no provocar, solo guardar el
- 17:01registro y moverme. Después de eso, ya no se escuchó nada,
- 17:06solo un silencio aterrador. Cerré la página para mí con
- 17:12una decisión práctica, sin curanderos ni limpias ni visitas a templos.
- 17:18Cambiar chapas fue el primer punto, la cámara el segundo,
- 17:22el tercero, hablar con los vecinos para que funcionaran como
- 17:26ojos laterales. El cuarto, revisar cada rincón de la casa
- 17:31y embolsar cualquier objeto ajeno sin manipular lo demás. El quinto,
- 17:36conservar todo en orden por si tenía que denunciar, guardé
- 17:40la receta del doctor, los tickets, las fotos del frasco
- 17:44y de la lata, el papel con cifras y el
- 17:47cartón del mechón. Dejé una libreta en la mesa sólo
- 17:51para anotar que había retirado y dónde, no para llevar
- 17:55un reloj de manías. Preparé dos cubetas con agua y jabón,
- 18:00un bote de cloro, bolsas gruesas para basura y me
- 18:03serví un vaso de agua. A partir de ese momento
- 18:07la casa dejó de ser solo casa, se volvió un
- 18:10lugar de control. Adentro, cada esquina quedó bajo mi cuidado,
- 18:15en su casa la invocación podía seguir en su sala,
- 18:19pero aquí iban a entrar menos cosas. Terminé de ajustar
- 18:24la cámara económica, mirando la tarjeta para confirmar que grababa continuo,
- 18:29apunté al frente con un ángulo que cubriera la reja,
- 18:33banqueta y la mitad de la calle. Probé el enfoque
- 18:37con una lámpara portátil y marqué en el piso, con
- 18:41un pedazo de cinta, el punto donde se veía mejor.
- 18:46La noche clave llegó sin anuncios, a media oscuridad del pasillo,
- 18:51la cámara captó a la anciana parada frente a mi
- 18:53reja con una bolsa pequeña en la mano. No tocó,
- 18:58no forzó, solo se inclinó, dejó la bolsa en el
- 19:01piso y murmuró con la cabeza baja. Al retirarse, el
- 19:06perro del vecino gimió y se arrastró hacia su sombra.
- 19:10Me marcó el vecino y salí con guantes, abrimos la
- 19:14bolsa sobre el cofre de su carro alumbrando con su celular.
- 19:18Había tierra delgada, un trozo de tela que reconocí de
- 19:22una playera vieja y un dibujo con mi silueta hecho
- 19:25a pluma, volví a embolsar con cierre y guardé en
- 19:28la caja donde ya tenía los otros objetos. A la
- 19:34mañana siguiente fui a la comandancia, entré con el celular
- 19:37en la mano y una mochila con las bolsas. Les
- 19:41expliqué que estaban dejando objetos con mis cosas dentro en
- 19:45mi casa sin permiso. El comandante revisó el video, vio
- 19:50la foto del frasco con uña y espinas, el papel
- 19:53con cifras y apellido, los amarres. Anotó en una queja
- 19:58por hostigamiento y dijo que pasarían a hablar a la cuadra.
- 20:02Salí con el folio y las cosas marcadas, camino a casa,
- 20:06compré un juego de focos más claros y dos tornillos
- 20:10largos para reforzar la chapa trasera. La confrontación se dio
- 20:15esa misma tarde, la patrulla llegó con dos elementos, el
- 20:20comandante bajó y caminó conmigo hasta la esquina donde la
- 20:23anciana suele sentarse a tomar aire. Dos vecinos se acercaron,
- 20:28me paré a tres metros, en la calle, con la
- 20:31carpeta de fotos abierta en el celular. Dije lo que tocaba,
- 20:36han dejado objetos con mis recortes y restos en mi casa,
- 20:40lo tengo documentado, no quiero que se acerque a mi
- 20:43reja ni que mande a nadie a dejar nada. La
- 20:47anciana sostuvo la mirada y negó con la cabeza sin
- 20:50emitir palabra. El comandante explicó, de manera plana, que cualquier
- 20:56intento de entrar, dañar o seguir hostigando tendría consecuencias. Tomó
- 21:02sus datos, asentó que la cuadra estaba atenta, no hubo
- 21:06gritos ni empujones, y cada quien regresó a su puerta.
- 21:12Esa noche hice la parte que me correspondía. Saqué al
- 21:16patio todos los objetos hallados, frasco, cordones con nudos, papeles,
- 21:21la tela de la playera, la uña y las espinas.
- 21:26Los puse en una cubeta metálica, tomé fotos finales sobre
- 21:30el cemento húmedo, con la lámpara apuntando de arriba. Con
- 21:34el vecino de testigo, rompí papeles, corté cordones y vacié
- 21:39el frasco directo al drenaje. Eché agua abundante con cloro,
- 21:44los vidrios los metí en una bolsa gruesa rotulada como
- 21:47peligro cortante para la recolección. Lavé el mueble de la tarja,
- 21:52limpié los marcos de las puertas y rendijas con detergente normal,
- 21:57moví muebles para pasar el trapeador bien pegado a los soplos.
- 22:02Ventilé la casa todo el día, cambié las cortinas y
- 22:05puse a lavar la ropa de cama con ciclo largo.
- 22:09Guardé lo que quedaba como prueba digital y tiré lo
- 22:12que ya no tenía función más que estorbar en mi cabeza.
- 22:18Durante las dos semanas siguientes se notó la bajada de
- 22:21la brujería, las enfermedades bajaron y el sueño volvió a
- 22:25ser reconfortante para todos y Doña Leti dijo que no
- 22:29volvió a ver velas en el lote, sólo la basura
- 22:32de siempre. En mí, las ronchas de las muñecas se
- 22:36desinflaron y desaparecieron, el cosquilleo de las manos se fue
- 22:40y dormí de corrido por primera vez desde el inicio.
- 22:45El sabor amargo de la mañana se dio y la
- 22:47cámara no registró más visitas nocturnas nuevas. En las tardes,
- 22:53una patrulla hacía rondín y se detenía un minuto frente
- 22:56a la casa, a veces entraban por la esquina, a
- 23:00veces por la parte alta de la colonia. La anciana
- 23:04continuó recibiendo gente, pero ya no se paró en mi
- 23:07reja ni dejó bolsas en el piso. Aproveché el ritmo
- 23:12para reforzar los hábitos sencillos. Dejé un par de guantes
- 23:17a la mano, bolsas con cierre y el marcador sobre
- 23:20la alacena por si aparecía algo raro, mantuve el foco
- 23:24del patio encendido al anochecer y revisé de reojo la
- 23:28cámara antes de dormir. Hablé con dos vecinos más, para
- 23:32que supieran que cualquier objeto ajeno en su puerta también
- 23:36podía ser un problema y que avisaran. La cuadra se
- 23:40volvió ojo común, los chismes perdieron acento y quedaron como
- 23:44notas sueltas. Nadie volvió a hablar de leche cortada ni
- 23:49de dibujos en sus bardas. El niño de los mandados
- 23:53dejó de pasar con bolsas sospechosas, lo vi jugando canicas
- 23:57afuera de la tienda como cualquier tarde. Un domingo llegaron
- 24:03unos parientes a comer, les conté la versión recortada, sin adornos,
- 24:07hubo hostigamiento, documenté, denuncié, limpié y destruí lo ajeno, y
- 24:13ahora la casa está en orden. Pedí que si volvían
- 24:17a ver algo pegado en mi puerta, me marcaran antes
- 24:20de tocarlo. Comimos carne en salsa y tortillas calientes. Al
- 24:26levantar los platos, me detuve un segundo en el marco
- 24:29de la puerta principal y pasé la yema de los
- 24:32dedos por la orilla recién pintada, pero quedó lisa. Cerré
- 24:38este tramo con un pensamiento que sirve más que cualquier rezo.
- 24:42En colonias como la mía el miedo crece en lo
- 24:45que no se dice. Funcionó juntar pruebas, hacer la denuncia
- 24:50y mover a la cuadra. Funcionó cortar, embolsar, tirar, lavar
- 24:56y ventilar. Me funcionó poner ojos en la calle y
- 25:00cámaras donde no había. No necesito escena espectacular ni palabras rebuscadas,
- 25:06bastó no dejar pasar lo pequeño. La anciana sigue con
- 25:10sus clientes y su brujería. Yo sigo con mi trabajo,
- 25:15la casa limpia, la reja ajustada y la cámara apuntando
- 25:19a la calle. jamás fui a su sala, no pedí
- 25:23limpias ni amuletos, solo cerré las puertas y me quedé
- 25:26con lo que puedo sostener, documentación, vecinos atentos y un
- 25:30patio barrido cada tarde. Anoto esto para quien lea o escuche,
- 25:37si un día aparece un frasco bajo tu tarja o
- 25:40un paquete atado en tu closet, no improvises rito ni
- 25:43te quedes inmóvil, guarda, fotografía y denuncia, no estés solo.
- 25:48Saca todo lo ajeno de tu casa, cortalo y deséchalo
- 25:52con cuidado. Lava y ventila y que la calle vea.
- 25:57cuando la cuadra entiende que lo pequeño también se enfrenta,
- 26:00lo que antes pesaba empieza a desarmarse, así terminó en
- 26:04mi caso, sin fuegos, sin muertos, solo con cansancio en
- 26:09el cuerpo y la calma que deja, que al final
- 26:11del día, pudiste vencer lo imposible, que ahora esa bruja
- 26:16solo me mira con recelo y se quedó con las
- 26:18ganas de hacerme un mal mayor, y una colonia que
- 26:22aprendió a levantar la cara y enfrentar a las brujas
- 26:25en sus vidas. La casa en la que crecí siempre
- 26:35estuvo envuelta en un aire sombrío y misterioso, mi infancia
- 26:39estuvo marcada por la peculiaridad de vivir con mi padre,
- 26:42un hombre cuya vida giraba en torno a una funeraria
- 26:45que había instalado en nuestra propia morada, por lo que
- 26:49desde que tuve memoria, estuve inmerso en la cercanía con
- 26:52la muerte, una compañía que se volvía cada vez más
- 26:56inquietante a medida que los años pasaban. Mi padre, el
- 27:01dueño y operador de la funeraria, por obvias razones, me
- 27:05prohibía entrar en la habitación donde los cuerpos aguardaban para
- 27:09ser arreglados, preparados y de esta forma poder darles el
- 27:13último adiós. A pesar de sus estrictas advertencias, mi curiosidad
- 27:18infantil me llevaba a desafiar su autoridad de vez en cuando,
- 27:22incluso llegué a cobrar a algunos niños del vecindario, que
- 27:26intrigados y desafiados por el morbo de aquel lugar, pagaban
- 27:29para poder ver su interior. Fuera de aquellas transacciones, mis
- 27:35interacciones con los demás niños eran escasas y mi capacidad
- 27:40para socializar se veía afectada por la atmósfera aterradora que
- 27:44impregnaba mi hogar a mis escasos 10 años. Me encontraba más
- 27:49cómodo con los cadáveres que con los niños de mi edad.
- 27:54Un día, mientras coloreaba en la sala de estar, escuché
- 27:58a mi padre hablar con alguien en voz baja, la
- 28:00distancia impedía que entendiera la conversación del todo, pero el
- 28:05tono grave y serio de mi padre me indicaba que
- 28:08un nuevo cuerpo había llegado. Mi padre se despidió del
- 28:11visitante y me informó que debía salir por un momento,
- 28:15dejándome solo en la casa. Apenas cruzó la puerta, la
- 28:20curiosidad se apoderó de mí, sabía que debía quedarme en
- 28:24la sala, pero la tentación de ver aquel nuevo cadáver
- 28:27era demasiado fuerte, por lo que abriendo la puerta con sigilo,
- 28:32ingresé a la habitación. La atmósfera en la habitación ese
- 28:37día era diferente, un escalofrío recorrió mi cuerpo, mientras me
- 28:42acercaba a la mesa donde reposaba el cuerpo recién llegado,
- 28:45aunque éste se encontraba cubierto por una sábana. La sensación
- 28:50en la habitación me hacía querer irme, pero ignorando aquellos miedos,
- 28:54levanté la tela con precaución y me encontré con la
- 28:57figura pálida de la anciana Matilde, una vecina que vivía
- 29:01al final de nuestra calle. Los niños del vecindario la
- 29:06consideraban una bruja, afirmaban que se transformaba en lechuza para
- 29:10volar por los cielos oscuros, a decir verdad nunca creí
- 29:14en esas historias. Mi padre siempre se había encargado de
- 29:18enseñarme que cosas como la brujería o los espíritus, eran
- 29:22cosas que las personas sin nada mejor que hacer, se
- 29:25inventaba para pasar el rato o asustar a los demás.
- 29:31Pensaba en eso mientras miraba a la anciana, quien yacía
- 29:34en la mesa con un aspecto cadavérico, mis ojos se
- 29:37encontraron con los suyos, los cuales se encontraban aún abiertos,
- 29:41un escalofrío recorrió mi cuerpo, y antes de poder reaccionar,
- 29:46sus manos se aferraron fuertemente a mi brazo, clavando sus
- 29:50uñas como garras afiladas, forcejeé desesperadamente hasta liberarme de su agarre,
- 29:56cayendo al suelo con un estruendoso golpe. Mi respiración se
- 30:01aceleró y las lágrimas amenazaron con desbordarse, pero lo peor
- 30:06estaba por venir. El cuerpo de la anciana se movió
- 30:09de manera rígida, cayendo de la mesa en una extraña posición.
- 30:14Se quitó la sábana con lentitud, revelando un aspecto grotesco
- 30:18y una postura similar a la de una araña humana.
- 30:23Gruñidos espeluznantes llenaron la habitación, mientras la anciana, ahora transformada
- 30:29en una criatura horrenda, se acercaba a mí a cuatro patas,
- 30:33mis piernas finalmente respondieron, y me levanté de un salto,
- 30:37corriendo fuera de la habitación y cerrando la puerta tras
- 30:41de mí. En el otro lado de la puerta, escuché
- 30:45arañazos frenéticos, como si la criatura intentara escapar. Los sonidos
- 30:51cesaron abruptamente cuando mi padre regresó a casa. Temblando, me
- 30:55asomé a la habitación, solo para descubrir que todo estaba
- 30:59en orden, como si la pesadilla nunca hubiera sucedido. El
- 31:05miedo se apoderó de mí, pero el temor de enfrentar
- 31:08la ira de mi padre me mantuvo en silencio. Aunque
- 31:11la habitación se encontraba inmaculada, yo sabía que lo que
- 31:15vivía ahí dentro era más que una simple pesadilla. Las
- 31:19marcas de las uñas de Doña Matilde aún se notaban
- 31:22en mi brazo, aquello era sin duda una prueba tangible
- 31:26de lo que había ocurrido, temía contarle a mi padre
- 31:29sobre la experiencia, no sólo por la reprimenda segura por
- 31:33haber desobedecido sus reglas, sino también porque como dije antes,
- 31:38este era un hombre escéptico y nunca creería en la
- 31:41posibilidad de que un cuerpo inerte levantándose y gruñendo, fuera
- 31:45el responsable de las heridas en mi brazo. Durante el
- 31:50resto de esa tarde, intenté convencerme de que había sido
- 31:54una alucinación, sin embargo, las heridas en mi brazo eran
- 31:58demasiado reales para ignorarlas mientras realizaba mis tareas escolares. Mi
- 32:04mente divagaba constantemente hacia aquella experiencia. Estaba tan absorto en
- 32:10mis pensamientos que apenas noté que mi padre examinaba las
- 32:14marcas en mi brazo, me cuestionó sobre su origen, con
- 32:18un nudo en la garganta. Inventé una historia sobre trepar
- 32:21un árbol y cortarme con sus ramas afiladas. Por suerte
- 32:25para mí, mi padre no profundizó en el tema, aceptando
- 32:29mi explicación con un simple sentimiento, no sin pedirme tener
- 32:33más cuidado. La mentira me proporcionó un alivio momentáneo, pero
- 32:39la verdad me continuó atormentando por el resto de esa
- 32:43tarde y... Aquella noche, el recuerdo de la anciana Matilde
- 32:48y su transformación espeluznante no me abandonó, intenté dormir, pero
- 32:53los recuerdos me lo impedían, casi a la medianoche, finalmente
- 32:58caí en un sueño intranquilo, sin embargo aquello no me
- 33:01duró mucho. Desperté sobresaltado por el recuerdo, al tranquilizarme, intenté
- 33:09volver a dormir pero una urgencia me llevó al baño,
- 33:12al terminar, la angustia se apoderó de mí al regresar
- 33:15a mi habitación, pues un extraño ruido provenía de la cocina,
- 33:19mi primer pensamiento fue que mi padre se encontraba ahí,
- 33:23sin embargo, al acercarme, la realidad se reveló de manera grotesca.
- 33:31En la penumbra de la cocina, la figura retorcida de
- 33:34Doña Matilde se contorsionaba en una posición arqueada, su sonrisa
- 33:38malévola me heló la sangre, la anciana estaba ahí, y
- 33:42su cuerpo aunque deformado, se movía con una velocidad inhumana
- 33:46mientras se dirigía hacia mí. El terror me paralizó, pero
- 33:52la necesidad de escapar me impulsó a retroceder. Doña Matilde,
- 33:56en su posición antinatural, me persiguió implacablemente, la velocidad con
- 34:01la que ascendía las escaleras era desconcertante. Logré llegar a
- 34:06mi habitación a tiempo y cerré la puerta con fuerza,
- 34:09sintiendo como mi corazón latía descontroladamente. La noche se volvió eterna,
- 34:16el miedo se apoderó de mí, y el rastro de
- 34:19aquella criatura deformada continuaba persiguiéndome en mis pesadillas. Cuando mi
- 34:24padre se levantó al amanecer, todo estaba en calma. La
- 34:28cocina una vez más, lucía como si nada hubiera sucedido,
- 34:32quedando nuevamente todo en mis recuerdos. El dilema de compartir
- 34:38mi terror con mi padre se intensificó, pero la voz
- 34:41de la razón me advertía que una vez más me
- 34:44enfrentaría con su escepticismo, no tenía idea de qué pensar
- 34:48o a quién acudir, lo único que podía hacer era
- 34:52simplemente rezar por que aquello no volviera a ocurrir. La
- 34:57despedida de Doña Matilde llegó en forma de velorio al
- 35:00día siguiente, pocas personas se presentaron, y aunque mi padre
- 35:05estaba ocupado con los preparativos, yo me sentía feliz y
- 35:09aliviado de que aquel cuerpo finalmente se alejara de nuestra casa,
- 35:13creí que con su partida, todo volvería a la normalidad,
- 35:17sin embargo, lo que desconocía era que la verdadera pesadilla
- 35:21apenas estaba comenzando. La noche siguiente transcurrió sin incidentes, aparentemente,
- 35:29la presencia de Doña Matilde se desvaneció con su partida,
- 35:32logré dormir sin problemas, pero una pesadilla me acechó en
- 35:37la oscuridad de mis sueños. En la pesadilla, me encontraba
- 35:42atrapado en un oscuro laberinto, con las paredes que se
- 35:46cerraban lentamente a mi alrededor, la angustia me envolvía mientras
- 35:50intentaba desesperadamente encontrar una salida, pero cada giro me llevaba
- 35:55nuevamente al mismo punto, la respiración se me entrecortaba. El
- 35:59sudor resbalaba por mi frente mientras la claustrofobia se apoderaba
- 36:03de mí, todo aquello se sentía muy real para ser
- 36:07solo un sueño. De repente, las paredes se estremecieron, revelando
- 36:12rostros demacrados que me observaban con ojos demoníacos, desperté sobresaltado,
- 36:18pero la sensación de opresión persistió. La mañana siguiente llegó
- 36:24con una aparente normalidad, la luz del día disipó las
- 36:28sombras de la pesadilla, y me sumergí en la rutina diaria,
- 36:32no obstante, la ilusión de la paz se desvaneció cuando
- 36:35al acostarme esa noche, noté un suave resplandor en mi habitación.
- 36:42Con cautela, me levanté y puse mis pies descalzos sobre
- 36:45el suelo, pero antes de que pudiera siquiera dar un paso,
- 36:49un par de manos huesudas emergieron de la oscuridad de
- 36:52debajo de mi cama, agarrándome por los tobillos con fuerza
- 36:56y un dolor se apoderó de mí cuando fui arrastrado
- 36:59bruscamente hacia el suelo. El miedo, fue incontenible esa vez,
- 37:06comencé a gritar tan fuerte que desperté a mi padre,
- 37:09quien alertado por mis gritos de desesperación, irrumpió en la habitación,
- 37:14sin embargo, sólo me encontró a mí, temblando aún con
- 37:18casi medio cuerpo debajo de la cama, sin rastro de
- 37:21la entidad que había emergido de ahí. Le conté a
- 37:26mi padre sobre el horror que había presenciado, pero sus
- 37:30ojos incrédulos y su tono de voz condescendiente, atribuyeron mi
- 37:34experiencia a una pesadilla vívida, traté de convencerlo, contando mi
- 37:39historia con detalles, pero mis intentos fueron en vano. A
- 37:45medida que los días pasaban, los eventos paranormales se intensificaron,
- 37:50sombras podían verse en las paredes cada vez que me
- 37:52encontraba solo, susurros inaudibles llenaban el aire y algunas veces
- 37:57las luces parpadeaban de manera inexplicable, y cada intento de
- 38:01explicarle a mi padre era en vano, su escepticismo persistía,
- 38:06mientras que mi angustia crecía. Las noches se volvieron un
- 38:11tormento entre mi propia realidad y la presencia de Doña Matilde.
- 38:16Una noche, que yacía en la cama, sentí una fría
- 38:19ráfaga de viento en la habitación, aunque las ventanas estaban cerradas.
- 38:24La lámpara que tenía comenzó a dar tenues destellos intermitentes,
- 38:28la luz parpadeante proyectaba la figura retorcida de la anciana,
- 38:32extendiendo sus manos huesudas hacia mí. Su risa resonaba en
- 38:38la oscuridad, y su voz me envolvía, aterrorizado intenté huir,
- 38:43pero una parálisis del sueño se había apoderado de mí,
- 38:46mi respiración era pesada y con miedo, y este último
- 38:50aumentó cuando sentí una mano tocar mi pie, el frío
- 38:54penetrante de su toque me dejó sin aliento, era como
- 38:57si la misma muerte rozara mi piel. Mi padre, ajeno
- 39:03a mis sufrimientos, permanecía firme en su escepticismo y sus
- 39:07intentos por consolarme se convirtieron en vagas palabras de aliento
- 39:11que caían en oídos sordos. Otra noche, mientras dormía, me
- 39:15encontré vagando por los pasillos oscuros de la funeraria en
- 39:19un sueño lúcido. La presencia de Doña Matilde se materializó
- 39:23frente a mí, su figura era distorsionada y cada paso
- 39:26que daba resonaba como un eco siniestro. y sus demoníacos
- 39:30me observaban con una intensidad sobrenatural. Intenté escapar, pero cada
- 39:37puerta que abría me conducía a un rincón más sombrío
- 39:40del laberinto funerario, la entidad se burlaba de mí, risas
- 39:44demoníacas y la sensación de tener tras mí a aquella
- 39:48entidad demoníaca, se sentía muy real. Cuando me desperté, la
- 39:54realidad y el sueño se habían entrelazado, de forma que
- 39:58las pesadillas parecían extender sus garras más allá de la noche.
- 40:02Cada día se volvía una batalla para mantener mi cordura.
- 40:06Las sombras de Doña Matilde se proyectaban en las paredes,
- 40:09voces me susurraban en las esquinas y el frío de
- 40:12su presencia persistía. La entidad de Doña Matilde persistía en
- 40:18su empeño de perturbar mi vida, no sólo se manifestaba
- 40:22en sueños lúcidos, sino que también dejaba su huella en
- 40:25el mundo físico, objetos se movían inexplicablemente, sombras danzaban en
- 40:31las paredes, y el susurro de su risa se filtraba
- 40:34en el silencio de la noche, todo aquello sin mencionar
- 40:37los moretones y rasguños que había comenzado a notar en
- 40:41muchas partes de mi cuerpo. Una tarde, mientras deambulaba por
- 40:47la funeraria, me encontré de nuevo en la habitación donde
- 40:50se guardan los cadáveres, desde el encuentro con Doña Matilde
- 40:54me había abstenido de entrar, sin embargo en aquel momento,
- 40:58unas ganas de hacerlo me invadieron, la atmósfera pesada se
- 41:02espesaba a mi alrededor y la presencia de Doña Matilde
- 41:06se intensificaba con cada paso que daba. Sin saber por
- 41:11qué hacía lo que hacía, mis manos temblorosas se extendieron
- 41:15hacia la puerta, pero antes de tocarla, un escalofrío recorrió
- 41:19mi espina dorsal, por lo que finalmente decidí mejor no entrar.
- 41:24Sin embargo, al darme la vuelta, la entidad se reveló
- 41:27frente a mí, su figura retorcida la hacía ver bastante grotesca,
- 41:32intenté retroceder, pero mi cuerpo se paralizó al mirar aquel
- 41:37ser demoníaco frente a mí. Doña Matilde extendió una de
- 41:42sus manos huesudas hacia mí, su frío toque se aferró
- 41:46a mi piel, la visión de su rostro demacrado se
- 41:49convirtió en un torbellino de pesadillas, mi grito resonó en
- 41:52cada rincón de la casa, y en ese momento la
- 41:55entidad se desvaneció, dejándome temblando en la oscura realidad que
- 42:00ahora habitaba. Las noches de insomnio se volvieron mi realidad,
- 42:06y el temor de encontrarme con la entidad se apoderaba
- 42:09de cada pensamiento, recuerdo refugiarme en mi iglesia local en
- 42:13busca de respuestas, las cuales fueron atendidas por un sacerdote,
- 42:18el cual a pesar de no creer en mi historia,
- 42:21me dio un rosario y una oración con la cual
- 42:23me aseguró encontrar paz, sin embargo, el episodio más aterrador
- 42:28aún estaba por llegar. Una madrugada, desperté empapado en sudor,
- 42:35como ya era costumbre mi habitación estaba envuelta en un
- 42:38silencio sepulcral, al incorporarme, mi mirada se posó en el
- 42:42rincón oscuro de la habitación, y entonces, Doña Matilde se
- 42:47materializó justo ahí, con su risa retumbando en mis oídos
- 42:51como un eco infernal. no puedes escapar, susurró, su voz
- 42:57llevaba consigo lo que solo puedo describir como maldad pura,
- 43:01su presencia se intensificó, y la habitación se llenó con
- 43:04una penumbra sobrenatural, intenté huir, pero sus manos huesudas inmediatamente
- 43:10me inmovilizaron, intentaba gritar pero mi voz apenas se escuchaba.
- 43:17La entidad escaló hasta quedar cara a cara conmigo. Podía
- 43:20sentir su aliento fétido, el cual golpeaba mi nariz y
- 43:24me provocaba náuseas. Quise rezar nuevamente la oración que el
- 43:28sacerdote me había enseñado esa misma tarde. Sin embargo, sin
- 43:33importar cuánto lo intentara, no podía recordar más allá de
- 43:37las primeras palabras. Mis intentos por rezar llevaron a aquella
- 43:42horrible entidad a reírse de mí, y como si intentara
- 43:46probar algo, ésta colocó su mano sobre mi cara impidiéndome respirar,
- 43:51mientras mi cuerpo aclamaba oxígeno. La podía escuchar reír y
- 43:55se notaba que disfrutaba aquello. Aquella noche sentí que iba
- 43:59a morir. Sin embargo, mi padre entró a mi habitación
- 44:02provocando que aquel espectro se desvaneciera. Aunque mi padre no
- 44:08pudo ver nada, fue testigo de cómo yo intentaba desesperadamente respirar.
- 44:14Aquello lo preocupó tanto que terminó por llevarme al hospital,
- 44:18en donde una vez que los doctores le aseguraron que
- 44:20me encontraba bien, volví a contar las experiencias con Doña Matilde,
- 44:25mi padre, agotado de mis relatos que se volvían cada
- 44:29vez más fantásticos y peligrosos a su parecer. Decidió tomar
- 44:33medidas drásticas para devolver la paz a nuestro hogar, aún
- 44:37sin estar convencido de que algo más allá de la
- 44:41explicación humana estaba ocurriendo, decidió llamar a un sacerdote local
- 44:46para bendecir la casa. La llegada del hombre de fe
- 44:51marcó un cambio en la atmósfera cargada de la funeraria.
- 44:55Con palabras sagradas, el sacerdote recorrió cada rincón de nuestra morada,
- 44:59invocando la protección divina desde aquel día. El ambiente opresivo
- 45:04que había plagado la casa disminuyó y las noches se
- 45:08volvieron más silenciosas. La bendición no sólo trajo consigo una
- 45:14paz relativa, sino que también alivió la tensión entre mi
- 45:18padre y yo, aunque aún manteniendo su escepticismo, éste aceptó
- 45:22que luego de aquella bendición, pudo sentir en la casa
- 45:26un ambiente menos pesado. Sin embargo, a pesar de la
- 45:31aparente calma, algunas noches aún sentía la mirada de Doña
- 45:36Matilde sobre mí, como una sombra persistente. Su presencia se
- 45:40manifestaba poco menos y la sensación de que algo aguardaba
- 45:44pacientemente en la oscuridad, se volvió más tenue, pues la
- 45:48bendición había alejado las experiencias sobrenaturales más intensas, pero la
- 45:53huella de la entidad persistía. Las noches se volvieron un
- 45:58delicado equilibrio entre la tranquilidad y la inquietud. La bendición
- 46:02había ofrecido una barrera, pero no eliminó por completo la
- 46:07sensación de que algo más allá de la comprensión humana
- 46:10acechaba en las sombras. Con el tiempo, la funeraria recuperó
- 46:16su antiguo esplendor y la presencia de Doña Matilde se
- 46:20desvaneció gradualmente. Mi vida, aunque marcada por aquel capítulo oscuro,
- 46:25encontró estabilidad. Jamás volví a experimentar algo similar y cada
- 46:30día agradezco que sea así. Mi nombre es Mario, y
- 46:42contaré una historia de mi abuela, quien una noche fría
- 46:45de invierno nos contó a todos sus nietos, algo que
- 46:48le pasó muchos años antes, algo que debo decir fue
- 46:52aterrador y muy desolador. Todo sucedió una noche en Navidad,
- 46:58en la que el frío helaba los huesos y toda
- 47:00la familia estaba reunida, contando experiencias e historias, puesto que
- 47:05eso era lo único que se podía hacer en esos años.
- 47:11Estaban esperando que la cena estuviera lista y mientras los
- 47:14niños se deleitaban con esas historias aterradoras. Después de que
- 47:20la abuela escuchara una historia horrorosa, dio un grito que
- 47:25se escuchó por todos lados y era por eso que
- 47:28hasta sus primos estaban completamente aterrados, abrazados a las piernas
- 47:33de sus padres. Eso fue hace mucho tiempo, cuando mi
- 47:36abuela aún era una niña y es importante recordar que
- 47:40por aquellos años los niños se impresionaban enormemente con cualquier historia,
- 47:45Así fuera fantasía o paranormal, es más, muchas veces los
- 47:50mismos adultos llegaban a sentir miedo con ellas, incluso más
- 47:55que los pequeños, debido a que aún muchas cosas allá
- 47:58afuera eran desconocidas. En fin, quien contaba la historia era
- 48:04mi bisabuela, quien lanzando un rápido vistazo a sus hijos
- 48:08y sobrinos, les dijo que era importante nunca salir de
- 48:12noche y luego les preguntó que si habían entendido y ellos, aterrados,
- 48:17asintieron con la cabeza. Contaba mi abuela que después, cuando
- 48:23la cena estaba lista, toda la familia se sentó a
- 48:26la mesa, comieron y bebieron como tenían planeado y aunque
- 48:30poco a poco se fueron relajando, el estado de alerta
- 48:33en el que estaban seguía en sus cuerpos y la
- 48:36noche estaba lejos de haber acabado. Ya haciendo la sobremesa
- 48:41y con algunos de los familiares listos para dormir, la
- 48:45bisabuela ordenó que se cerraran con llave las puertas de
- 48:48la casa, ella, tomando en mano su enorme llavero. Se
- 48:52dirigió personalmente a cerrar la puerta principal, mi abuela recuerda
- 48:57como vio a su madre congelarse de miedo frente a
- 49:00la puerta antes de introducir la llave en la cerradura.
- 49:06Sin que nadie lo pidiera, todos guardaron silencio, quedándose completamente
- 49:11callados como nunca lo hubieran podido lograr. Las más de
- 49:14quince personas que estaban reunidas, en total silencio, poco a
- 49:19poco a lo lejos, comenzaron a escuchar lo que había
- 49:22asustado a la bisabuela. Entre el soplido del viento, el
- 49:26grito aterrado de una mujer se dejaba escuchar, punzante y escabroso.
- 49:30Entonces las tías de mi abuela comenzaron a murmurar y
- 49:34a preguntarse si era ella, como si fuera algo normal
- 49:37escuchar a aquellos aladidos. Una de las tías llamada Socorro
- 49:45al instante comenzó a ponerse nerviosa y por un momento
- 49:48estuvo al borde del llanto, pero la bisabuela interrumpió diciendo
- 49:52que probablemente no fuera ella, que pusiéramos mucha atención al llanto.
- 49:59Y volviendo a prestar atención, todos, ya reunidos alrededor de
- 50:03la bisabuela junto a la puerta, lograron oír otro sonido
- 50:07que poco a poco se fue abriendo camino en el ambiente.
- 50:10Aparte de los gritos de mujer que lograban oírse a
- 50:13la distancia, toda la familia se percató de que había gritos,
- 50:18gritos de hombres, en medio de los agudos gritos de
- 50:21mujer y aquello que se lamentaba esa noche. No eran
- 50:24personas del pueblo a las que algo les estaría pasando.
- 50:28Peor aún, se lamentaban ante el horror de lo desconocido.
- 50:35La bisabuela y las tías abrieron la puerta, salieron corriendo
- 50:39a la calle donde voltearon en todas direcciones, solamente para
- 50:43poder apreciar una densa niebla que inundaba todo el ambiente,
- 50:47que no dejaba ver más allá de unos cuantos metros
- 50:50y entonces todos vieron salir a la vecina, quien gritó
- 50:54que se metieran porque ya iba a llegar, la vecina
- 50:57había escuchado el portón de la casa y los mismos
- 51:00gritos horribles, es porque se había asomado a su ventana
- 51:03preocupada también. La bisabuela se acercó a ella para contarle
- 51:09rápidamente lo que acechaba esa noche y tan pronto ella
- 51:13se retiró de la ventana de la vecina, aquella mujer
- 51:16se encerró con su familia hasta la mañana siguiente. La
- 51:20tía Socorro salió para meter a su hermano nuevamente a
- 51:23la casa, pero antes de que ella regresara, la bisabuela
- 51:27gritó que nadie saliera de sus casas, esperando que fuera
- 51:31una advertencia suficiente para los vecinos alrededor. Más tarde llegó
- 51:38la tía Socorro, llorando desconsoladamente diciendo que no había encontrado
- 51:43a su hermano, era como si hubiera desaparecido entre las hierbas,
- 51:47pero dijo que había visto a un cerdo muy grande
- 51:50atrás de ella. Su presencia se sentía aterradora y de
- 51:53un momento a otro comenzó a correr detrás de ella.
- 51:58La bisabuela cerró la puerta con llave y metió a
- 52:01la tía Socorro, quien pedía que salieran a buscar a
- 52:04su hermano, pero todos hicieron caso omiso. Aquella noche fue
- 52:10larga y los niños, incluida mi abuela, cayeron dormidos apenas
- 52:15unos momentos después y los adultos pasaron la noche prácticamente
- 52:19en vela, sentados a la mesa, rezando rosarios una y
- 52:23otra vez, mientras aquellos gritos ocasionalmente se escuchaban interrumpir la
- 52:28calma de la madrugada. Tan pronto como se hizo de día,
- 52:33tocaron la puerta, era el hermano de la tía Socorro
- 52:37quien venía totalmente lleno de lodo y raspado de la
- 52:40cara cuando le preguntaron qué había pasado. Dijo que un
- 52:44cerdo negro muy grande lo había embestido, pero que había
- 52:48logrado esconderse en un lugar toda la noche hasta que
- 52:51amaneció y se sintió seguro de regresar. La bisabuela y
- 52:57las tías se prepararon, tomaron sus rosarios, sus misales y
- 53:01envolvieron sus cabezas en rebosos, dispuestas a asistir a la
- 53:05iglesia donde aparte de reafirmar su fe, discutirían los hechos
- 53:09de la noche anterior y se enteraría en quién o
- 53:12quiénes eran los que gritaban. En la iglesia, varios pobladores,
- 53:19visiblemente preocupados, esperaban afuera a que la tía Socorro, quien
- 53:23ayudaba al padre abriera las puertas. El padre no había
- 53:27llegado y los vecinos aprovecharon para comentar el claro estado
- 53:31de histeria, el terror que algunos habían vivido la noche anterior,
- 53:35a decir de algunos pobladores que vivían más cercanos al templo.
- 53:40Las horas anteriores durante la madrugada habían tenido experiencias muy extrañas,
- 53:45Algunos de ellos decían haber escuchado mujeres hablando afuera de
- 53:50sus puertas y ventanas, pero al salir no habían podido
- 53:54encontrar a nadie ahí. Otros comentaron que sus hijos les
- 53:58advertían de la figura de una mujer que tocaba sus portones,
- 54:01pero nuevamente los padres no pudieron encontrar nada. La tía Socorro,
- 54:08tomada de la mano de sus primas y frente a
- 54:11todo el pueblo, narró lo que ella había visto la
- 54:14noche anterior y todos la escucharon, con un suspiro de
- 54:17asombro se quedaron totalmente atónitos. Aquella noche fue que algunos
- 54:23vecinos dijeron haber escuchado claramente cerdos afuera de sus puertas,
- 54:29pero estas personas ni siquiera habían querido asomarse a espantarlos.
- 54:33A excepción de un señor que abrió su portón y
- 54:36en ese momento, un cerdo enorme color negro, salió de
- 54:40entre la neblina para tomar a su pequeña hija de
- 54:43su vestido y arrastrarla violentamente. Su padre alcanzó a tomarla
- 54:47de la mano, gritando a su familia, que también estaba reunida,
- 54:52logró que todos fueran a ayudarlo y tratar de detener
- 54:56aquel inusual animal que parecía decidido a sustraer a esa
- 55:00pequeña de los brazos de sus familiares. Toda la familia
- 55:06gritaba en un forcejeo que duró minutos. Esos fueron los
- 55:09gritos que todos en el pueblo escucharon. Al principio, los
- 55:13otros lamentos que se oyeron ya avanzada la noche no
- 55:17tuvieron explicación. Algunos decían que venían del monte, otros de
- 55:21la iglesia. Lo cierto es que nadie tenía respuestas claras.
- 55:28Una joven de unos 16 años dijo haber visto a la
- 55:31tía Socorro. Al parecer, la familia de esta chica tenía
- 55:35una gran olla de ponche calentándose en el patio. Al
- 55:38acompañar a su hermano y a su primo para que
- 55:41la metieran a la casa, ella se quedó un momento
- 55:44detrás cuando escuchó los gritos de la tía Socorro, apenas
- 55:48por encima de su cerca de maderos viejos. La vio
- 55:51pasar corriendo en dirección opuesta al templo. La joven, sin
- 55:57entender bien qué ocurría, se quedó expectante para ver si
- 56:01alguien venía detrás de la tía Socorro y vio que
- 56:06la venían persiguiendo, pero ella no vio un cerdo como
- 56:09el que habían visto, al contrario, ella vio una figura
- 56:13de mujer con el cabello negro y un vestido negro
- 56:16y mangas largas, más parecido a una prenda fúnebre que
- 56:19a un vestido festivo digno de esas fechas. Por supuesto,
- 56:25el alboroto en la iglesia no se hizo esperar y todos,
- 56:28en claro estado de terror, comenzaron a comentar. Pero la
- 56:35joven agregó que después de eso, vio a dos mujeres
- 56:38más persiguiendo a la tía Socorro, eran tres con vestidos
- 56:42largos y negros, el cabello muy largo y zapatos de piso.
- 56:46Aunque por un momento quiso creer que eran la bisabuela
- 56:49y sus hermanas, la realidad es que algo no se
- 56:52sentía bien en todo eso, y la joven no pudo
- 56:55hacer más que meterse a su casa y esperar a
- 56:58la mañana para comentarlo en la iglesia. Aquella mañana no
- 57:04había un consenso entre los hechos ocurridos. Algunos pensaron que
- 57:08las otras dos figuras seguramente eran una representación de unas
- 57:12niñas perdidas que venían a tomar venganza. También otros mencionaron brujas,
- 57:17pero lo cierto es que nadie tenía la respuesta y
- 57:20el sacerdote al que todos estaban muy apegados no aparecía
- 57:24por ningún lado. Aquel pueblo tuvo que enfrentarse sin su
- 57:30consejero espiritual, llenos de incertidumbre, los siguientes días, en los
- 57:35que a partir de las seis de la tarde, las
- 57:37calles se quedaban absolutamente solas, y todos pasaban las noches
- 57:42a puerta cerrada en sus casas, sin querer salir, además
- 57:46de que aquel pueblo era un lugar lleno de sembradíos
- 57:49y mucha vegetación, árboles muy grandes que hacían ver el
- 57:53lugar por las noches demasiado aterrador. No había luz, así
- 57:58que se alumbraban con velas, por eso todo el escenario
- 58:01por donde se viera era completamente horrible y a todos
- 58:04les daba miedo, incluso a los más valientes. Los sucesos
- 58:10extraños y avistamientos continuaron, sonidos de cerdos afuera de las puertas,
- 58:16siluetas de mujeres escondidas en las sombras de la noche,
- 58:19algo que particularmente narraba la bisabuela era que una vez,
- 58:24en una velada de aquella semana, se levantó al baño
- 58:27y se asomó por la ventana de su cuarto, porque
- 58:30había escuchado ruidos y vio a una mujer parada justo
- 58:33afuera de la puerta de su casa. Claramente se asustó
- 58:38muchísimo y más por los eventos que estaban pasando esos días,
- 58:43pero a pesar de eso intentó reconocerla, intentó confirmar si
- 58:47la recordaba siendo niña, pero el cabello que se notaba
- 58:50enmarañado le cubría el rostro. La bisabuela entonces bajó desesperada
- 58:55corriendo por la escalera para verla por la ventana de
- 58:58la sala, pero al llegar ahí, aquella figura se había desvanecido.
- 59:04La bisabuela entró al baño y con pasos cansados regresó
- 59:07a su habitación, pero antes de volver a meterse a
- 59:10la cama, con el rabillo del ojo pudo volver a
- 59:13anotar algo en la ventana, allá abajo. Esta mujer continuaba
- 59:18ahí donde la había visto por primera vez, por segunda
- 59:21ocasión y totalmente confundida, la bisabuela bajó corriendo las escaleras,
- 59:26pero nuevamente no pudo ver nada, estando ya en la
- 59:30planta baja. La bisabuela no pudo hacer nada más que
- 59:33subir a la planta alta, dispuesta a ir al cuarto D.
- 59:38Sus hijos, donde los encontró sorpresivamente despiertos. Los niños, mi
- 59:44abuela con sus hermanos, estaban parados junto a la ventana
- 59:48viendo algo allá afuera. Algunos de ellos decían que había
- 59:51un cerdo grande allá afuera, pero mi abuela y una
- 59:54de sus hermanas veían claramente la silueta oscura de una mujer.
- 59:59La bisabuela, prácticamente obligándolos, los quitó de ahí, los recostó
- 1:00:05a todos y ella pasó la noche sentada junto a ellos,
- 1:00:08sin poder conciliar el sueño. Los días pasaron extraños y
- 1:00:14al llegar el año nuevo en el pueblo, no pudo
- 1:00:17celebrarse misa, ya que ni el sacerdote ni la camioneta
- 1:00:21donde viajaba aparecían. Ya habían pasado siete días desde su
- 1:00:27desaparición la noche de Navidad y la gente parecía realmente
- 1:00:31agotada después de pasar varias madrugadas viviendo con todo lo
- 1:00:35que estaba ocurriendo ahí, las apariciones, los lamentos, los ruidos extraños,
- 1:00:41la oscuridad y todo aquello que no les permitía descansar,
- 1:00:45además de la constante incertidumbre en la que vivían. Por
- 1:00:49las mañanas no era extraño ver mujeres que habían llorado
- 1:00:53toda la noche, pero no de dolor, sino de miedo,
- 1:00:57de terror provocado por la angustia de perder a uno
- 1:01:00de sus pequeños, que a veces parecían atraídos hacia algo
- 1:01:03allá afuera, algo que lamentablemente, durante esa semana, se llevó
- 1:01:08a dos pequeños, pero la abuela no recuerda exactamente cómo
- 1:01:12fueron sus desapariciones. Muchas personas aún tenían esperanza, de que
- 1:01:19el 31 de diciembre de algún modo, esos espíritus también decidieran
- 1:01:24irse en esa misma fecha, pero no fue así. Por
- 1:01:30la mañana, los nubarrones negros de tempestad bloquearon el cielo,
- 1:01:34convirtiendo las primeras horas del día en un cristal gris
- 1:01:38y aterrador, al dar las ocho de la mañana las
- 1:01:41esperanzas de muchos de los habitantes del pueblo. Parecieron desvanecerse
- 1:01:45al comenzar a escuchar los lamentos nuevamente y en pleno día.
- 1:01:51La bisabuela estaba tan preocupada ese día, así que tomó
- 1:01:55a sus hermanas de la mano, cada una empuñando un rosario,
- 1:01:59salieron de la casa y comenzaron a tocar las puertas
- 1:02:02de los vecinos, que a su vez llamaron a más vecinos.
- 1:02:06Más que valor, probablemente el cansancio fue lo que impulsó
- 1:02:10a aquel grupo de gente a caminar todos juntos rezando
- 1:02:13en dirección de la iglesia. Pusieron rosarios, escapularios y cristos.
- 1:02:19Pero los lamentos aquella mañana no pararon. Es más, en
- 1:02:23aquel momento se escucharon con Más fuerza, pero provenían no
- 1:02:28de la iglesia, ni siquiera del pueblo, parecían provenir del
- 1:02:32cerro y sin tener respuestas o saber realmente que los provocaba,
- 1:02:36los pobladores de aquel lugar actuaron con lo único que podían.
- 1:02:40Tomaron materiales a su disposición y con cemento y adobe
- 1:02:44levantaron cruces en las orillas del pueblo, que terminaron rodeando
- 1:02:48la periferia de aquel lugar. Eso no detuvo los lamentos,
- 1:02:53pero para sorpresa de muchos, los mantuvo fuera del pueblo
- 1:02:57hasta que pasados varios días, se desvanecieron. Fue una de
- 1:03:03esas noches que la bisabuela, sentada en el patio, sintiéndose
- 1:03:07más segura, les dijo a la familia algo importante, comentó
- 1:03:11que seguramente alguno de esos cerdos se había devorado al
- 1:03:15padre de la iglesia, y seguramente aquellas criaturas provenían del
- 1:03:19mismo infierno e incluso dijo algo que alarmó a todos.
- 1:03:25Dijo que seguramente nunca se irían y que no podían
- 1:03:28ser solo fantasmas. Sus hermanas le preguntaron entonces qué era,
- 1:03:35pero la bisabuela no podía explicarles, no lo sabía en realidad,
- 1:03:39dijo que podían ser brujas o nahuales, pero sólo estaba
- 1:03:43segura de que no era algo bueno, de que era
- 1:03:46algo que apareció ahí por la culpa de los pecados
- 1:03:49del pueblo, los cuales se habían acumulado todos esos años.
- 1:03:54Después de todo, las fiestas de diciembre despiertan muchas sensibilidades
- 1:03:59y arrepentimiento falso. En fin, dos semanas después del Año Nuevo,
- 1:04:06el sacerdote regresó y se dieron cuenta de que las
- 1:04:09sospechas de la bisabuela eran falsas, eso fue algo bueno.
- 1:04:15Aquel cura les contó a todos que la noche de
- 1:04:17Navidad había salido en la camioneta con su acompañante, cuando
- 1:04:21en carretera vieron algo inusual, era una mujer con un
- 1:04:25vestido largo y negro, después aparecieron otras dos, una de
- 1:04:29ellas sentada sobre una piedra, mientras que las otras dos
- 1:04:33bailaban dando saltos en la carretera. Cuando el padre y
- 1:04:36su acompañante redujeron la velocidad para que aquellas tres mujeres
- 1:04:40de vestido negro les permitieran el paso, el cura recuerda
- 1:04:44haber sentido como si algo. muy fuerte los golpeara, tres
- 1:04:49días después, los hombres débiles y con varios huesos rotos,
- 1:04:53despertaron en una casa de madera y los cuidaban dos viejitos,
- 1:04:58que amablemente los atendieron durante varios días, hasta que pudieron
- 1:05:02comunicarse con alguien para que fuera por ellos, los viejitos
- 1:05:06les dijeron que las brujas los habían ido a tirar allá.
- 1:05:11Y tras ser llevados por un comerciante al pueblo más cercano,
- 1:05:15fueron hospitalizados unos días gracias a la intervención de la
- 1:05:18iglesia local. Y por fin habían regresado al pueblo. Todos
- 1:05:26se sorprendieron y se asustaron. Por eso, la bisabuela aquella
- 1:05:32noche dijo que no salieran a la calle solos, en
- 1:05:35los días siguientes, cualquier fecha cargada de sentimientos y emociones
- 1:05:40podía abrir paso a portales que podrían ser allanados por
- 1:05:43espíritus malignos. El padre bendijo el pueblo, casa por casa,
- 1:05:50llevó agua bendita y rezó por todos y esa fue
- 1:05:53la solución, pues las tres mujeres nunca volvieron al pueblo
- 1:05:57de la abuela mientras ella vivió ahí, aunque es cierto
- 1:06:00que un par de noches, llegó a escuchar lamentos horribles
- 1:06:04a la distancia. La noche en que la abuela nos
- 1:06:07contó esto, la dejamos tranquila al terminar su historia, al
- 1:06:11menos eso creemos, entonces mis primos y yo nos fuimos
- 1:06:15a mi cuarto a jugar videojuegos. Habíamos tenido suficiente terror
- 1:06:19aquella velada, a mí me tomó un tiempo poder contar
- 1:06:23esta historia y es que el año pasado, hablando con
- 1:06:26unos primos por videollamada, quienes no pudieron llegar en Navidad
- 1:06:31por la pandemia, no dejábamos de escuchar cómo sonaba el
- 1:06:34timbre en casa de uno de ellos. Al preguntarle por
- 1:06:39qué no iba a ver, nos dijo que tenía tres
- 1:06:42noches que por momentos tocaban a su puerta, a veces
- 1:06:46incluso escuchaba como si alguien se alejara corriendo de ahí,
- 1:06:50pero al salir a ver, no había nadie en los
- 1:06:52pasillos y ahora prefería ignorarlo. Nos dijo que su mamá
- 1:06:57había escuchado sonidos de cerdos y cuando se asomó, se
- 1:07:01dio cuenta de que había una mujer en la puerta.
- 1:07:05Por supuesto, todos se asustaron, pero con los días, esos
- 1:07:09ruidos en su casa desaparecieron. Supongo que cualquiera de nosotros
- 1:07:14puede ser víctima de esas energías que merodean las sombras.
- 1:07:18Quizás en este mes lleno de emociones, tengas a tu
- 1:07:21lado a alguien que no ves, alguna energía que está
- 1:07:24contigo o alguna bruja acechando. Relatos anónimos Gracias.