Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 342 Mi historia increíble con la fundación
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- Era una crisis, digamos bueno, como la he llamado en algunas oportunidades, una crisis horrible, una crisis financiera, una quiebra económica. Hemos tenido como tres o cuatro a lo largo de nuestra vida matrimonial. Siempre he creído que los matrimonios tienen quiebras, tiempos difíciles económicos. No estuvimos exentos de una de ellas, la peor. En el año mil novecientos noventa y ocho tenía que ver con tomar la decisión de regresar a la Iglesia, buscar a Dios pedirle a Yasmith que me perdonara y que empezáramos de nuevo. Ahí estábamos siete o ocho años de matrimonio hechas por la borda, separados, divorciados. Bueno en fin, ya les he contado en algunas ocasiones, pero estábamos, como decimos a veces aquí en Colombia, en la inmunda. Eso fue noventa y ocho, noventa y nueve dos mil. Recuerdo inclusive que Colombia estaba pasando por una crisis impresionante, perdimos la casa que la teníamos atada a Uback y nos iba muy mal. Siempre me ha gustado tener a ver a hacer acciones filantrópicas, ayudar a las fundaciones a ayudar a los niños en estos treinta y cuatro años, treinta y seis de carrera profesional, siempre que hago un récord mundial o alguna actividad de esta índole. Recolectamos donaciones para ayudar a muchas y hemos ayudado muchas fundaciones, pero en esa época de crisis que fue tan horrible, pues no tenía modos de seguir haciendo campañas para ayudar a los niños. Creo que la última que hice la hice por el asilo de ancianos de San Rafael. Aquí en Bucaramanga. Ya de ahí para allá, en ese noventa y siete noventa y ocho no podía hacer más labores entonces, pero por aquellos días decidí crear una fundación, se llamaba fundación un propósito, y entonces me reuní con un grupo de personas. Algunos de ellos estaban empezando a asistir también a la iglesia Asambleas de Dios. Aquí, una iglesia pequeña en Bucaramanga, nos reunimos un grupo de caballeros, algunas mujeres, y la idea era crear una fundación, fundación propósito, que tuviera como propósito ayudar al ser humano, a las personas que estuvieron en estado vulnerable, concentrándonos en los niños. Bueno, pactamos que no íbamos a cobrar nuestro trabajo y que íbamos a seguir ayudando a los demás. Le pedimos a una abogada que hiciera una minuta. Entonces le dije bueno. Tú haces la minuta, haces los estatutos de la Fundación y te encargas de registrarla en la Cámara de Comercio y luego ante la DIAN y empezamos a trabajar, pues la abogadas hizo los estatutos. Si la registró en la Cámara de Comercio, no alcanzó a registrarla en la Dián. Para los que no son colombianos, la DIAN es la institución que capta los impuestos de los colombianos, como el iars Allá en los Estados Unidos. Pero luego vino esta mujer y me cobró el trabajo. Me dijo bueno, señor Ordoño, me debe setecientos mil pesos, setecientos mil pesos que eran casi dos mínimos para la época, o sea, dos meses de salario de una persona trabajando y me los cobró y habíamos acordado que no tenía por qué cobrar, pero ella me cobró y me amenazó que, como era abogada, yo me iba a meter en muchos problemas y yo no le pagaba el trabajo que yo le había mandado hacer. Ustedes no saben cuánto me enojé. Me enojé de esa rabia que sientes acompañada de llanto de frustración en una época donde yo no tenía dinero, pero no tenía dinero y me terminan cobrando un dinero que no tenía. Además, sumado a eso que inclusive jazz Bit me dice yo recuerdo su enojo me decía eres tonto o qué estamos en una una crisis y te pones todavía a seguir montando fundaciones y mira ahora de dónde vamos a sacar toda esta plata. Y yo recuerdo haber tenido esa discusión con Jasmith y haberme subido en el segundo piso de mi casa que a los pocos meses terminé perdiendo y ahí sobre el escritorio, echarme una llorada y golpear el escritorio, pero lo golpeé. Recuerdo que le di un puño así y lo golpeaba. Y pero le estaba haciendo un reclamo a Dios. Como diciendo, señor por qué permites esa injusticia, porque cuando justo lo tengo, viene alguien aprovecharse de mi inocencia y ahora me está cobrando. Y pues como pudimos, le pagamos a esa abogada, a quien recordamos con cariño, pero el asunto se me olvidó. O sea, pasaron los años, muchos años, dieciséis para ser dieciséis, no quince para seres actos. Ahora que hemos regresado a Bucaramanga con Jasmith, yo quería formar una fundación. De hecho, la fundación se llama Fundación Mundo. José Ordóñez con la que estamos construyendo los espacios de contemplación cristiana. Ya hemos hecho varias donaciones y ya hemos hecho varias pequeñas campañas. Hemos ayudado a personas que han quedado viudas, a niños que necesitan útiles para el colegio o la construcción de una vía para los campesinos. Y bueno, hemos hecho algunas cosas ahora, pero les cuento cómo na ciudad, esa fundación, esa fundación, fundación mundo José Ordóñez, en el año dos mil veintidós, o sea, el año pasado, empecé a hacer todos los documentos para crear una fundación. Resulta que las fundaciones en Colombia, por motivos de corrupción, que los políticos pervirtieron y en un tiempo formaban fundaciones para hacer contratos con el Gobierno y robarse la plata en Colombia. No puedes hacer una fundación e inmediatamente contratar con el Estado o buscar contratos para poder ayudar a la gente a no ser que tengan una antigüedad de más de dos años. Pues resulta que cuando fui a formar esta fundación, mundo José Ordóñez, con mi número de cédulas, la Señorita me dijo en la Cámara de Comercio, señor Ordóñez, pero usted ya tiene una fundación que tiene inclusive veintitrés años de antigüedad. Algo así, veintitrés, veinticuatro años de antigüedad y yo digo no, yo no la tengo. Sí, aquí está se llama la fundación propósito. Recordé entonces que esa abogada la había registrado, menos mandó la registro en Ladian, por lo cual no debíamos impuestos. Pero yo tenía registrada una fundación durante veintitrés años en la Cámara de Comercio de Bucaramanga y ahora que llegué a formar la Fundación Mundo José Ordóñez ya no necesitaba crear antigüedad. Bueno, a qué viene todo esto que les cuento aquí en este podcast, a que bueno, mi Fundación Mundo de José Errdonin tiene veintitrés años de antigüedad. Nació como fundación propósito en un momento en que me enojé mucho con Dios y creí que Dios permitía injusticias en la vida que no tenían razón de ser. A veces en la vida te pasan cosas que son muy dolorosas. A veces en la vida intentas encontrarles sentido a los dolores que tienes. Pero se nos olvida que Dios tiene el control absoluto de todas las situaciones gracias a ese dolor y a esa fundación a propósito que sí tenía un propósito. Hoy en día podemos trabajar, hacer campañas y hacer o operar con libertad. El salmo ciento veintisiete dice o el salmo ciento veintiséis. No recuerdo bien en este momento cómo se dan cuenta. Estoy por aquí en las montañas. Sí, alejado que queriendo contarles esta historia. Dice creo que es el salmo ciento veintiséis. Bueno, Ustedes pónganlo ahí en los comentarios. Dice Vendrá sonriendo a los que con lágrimas sembraron. Vendrán sonriendo saltando y dirán entre las naciones grandes cosas ha hecho Dios con estos los que sembraron con dolor vendrán saltando de alegría y serán levantados como testimonio de que Dios ha hecho cosas grandes. Y estando en las montañas de Santander, a veces pienso cómo poder hacer estos podcasts y dejarles una enseñanza a ustedes y me acordé. Dije wow. Yo. Recuerdo que hace poco le daba gracias infinitas a Dios porque utilizó algo que fue en su momento un gran dolor, veintitrés, veinticuatro años después para utilizarlo en un gran beneficio. No sé si por estos días tú estés enojado con Dios. También hayas golpeado el escritorio y hayas llorado te, hayas enfrentado a tu esposa, hayas creído que esa mujer mala, a la abogada o cualquier otra persona ha venido a causarte daño y no entiendes el propósito de por qué te están pasando estas situaciones dolorosas. Pero si tu vida está puesta en las manos de Dios, Dios tiene el control absoluto de todo. Dios sabe por qué permite situaciones dolorosas? Recuerda que a los que Dios aman todas las cosas les ayuda para bien. Les deseo de todo corazón que después de este podcast número creo que es el trescientos cuarenta so es que estoy tan metido en la montaña. Así que creo que es el trescientos cuarenta y dos que Dios me los bendiga y que les dé la oportunidad de esperar pacientemente, cuando le está obrando a lo largo de nuestra vida, que Dios los bendiga