Latest / Inframundo Relatos / RELATOS VISITANDO CEMENTERIOS - LO QUE VIERON ENTRE LAS TUMBAS - Historias de Terror Perturbadoras
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- 0:00Muy buenos días, queridos madrugadores.
- 0:03Los saluda su amigo Alejandro trayendo relatos para empezar el
- 0:08día con energía a todos los que ya andan en movimiento, amas de
- 0:13casa, estudiantes y trabajadores.
- 0:17Este espacio es para ustedes. Comenzamos buenas tardes a
- 0:24todos. Me presento, mi nombre es Pepe
- 0:27Michel. Soy madre de 2 bellos hijos.
- 0:30La experiencia que les voy a contar sucedió hace 9 años.
- 0:35Mis hijos en ese tiempo tenían 8 y 6 añitos.
- 0:40Mi madre había fallecido por complicaciones renales.
- 0:43Hacía 3 años y cada semana o cada 15 días iba al cementerio a
- 0:50llevarle flores y limpiar su tumba.
- 0:53De hecho, aún lo hago. Desde que mi madre falleció me
- 0:59propuse visitarla en el cementerio.
- 1:02Aparte enseñarles a mis hijos que no hay que olvidarse de
- 1:06aquellos que ya no están con nosotros.
- 1:09El lugar siempre ha sido muy tranquilo, rodeado de árboles y
- 1:13flores donde el tiempo parecía detenerse.
- 1:17Mis hijos marlon y jimena siempre me acompañaban.
- 1:22Aunque eran pequeños, disfrutaban de nuestras visitas.
- 1:26Les gustaba correr entre las tumbas y jugar mientras yo
- 1:30limpiaba y arreglaba la lápida de mi madre.
- 1:35Una tarde el aire era fresco, movía las hojas, noté que mis
- 1:40hijos reían y conversaban más de lo de costumbre.
- 1:44Cuando llegamos al cementerio y como de costumbre, mis hijos
- 1:48comenzaron a corretear mientras yo me dirigía a la tumba de mi
- 1:52madre. Saqué los utensilios de limpieza
- 1:56y me puse a trabajar. Quitando las hojas secas y las
- 2:00ramas caídas, el sol comenzaba a ponerse.
- 2:05Era señal de irnos mientras juntaba todo para irnos, escuché
- 2:11las risas de Marlon y Jimena. Sonaban alegres, despreocupadas.
- 2:17Sin embargo, también escuché algo más.
- 2:20Una conversación que parecía tener lugar entre ellos y
- 2:24alguien más. Pensé que tal vez habían
- 2:27encontrado algún otro niño con quien jugar, aunque era raro ver
- 2:32a alguien más en el cementerio a esa hora, además que no había
- 2:37visto a otras personas cerca de nosotros.
- 2:41Cuando terminaron de jugar y regresaron a mi lado, les
- 2:45pregunté con quién habían estado hablando con angelito.
- 2:50Respondió marlon con una sonrisa.
- 2:53No le di mayor importancia, pues ya teníamos que irnos.
- 2:58Las semanas pasaron y nuestras visitas continuaron.
- 3:03Cada vez que íbamos, marlon y jimena corrían hacia el mismo
- 3:07lugar y comenzaban a jugar y reír.
- 3:10Siempre escuchaba sus risas y conversaciones y cada vez que
- 3:14les preguntaba me daban la misma respuesta.
- 3:18Estábamos con angelito. Empecé a sentir una inquietud en
- 3:24mi interior. Como madre, decidí observar más
- 3:28de cerca en nuestra próxima visita para entender mejor lo
- 3:33que estaba sucediendo. Una tarde, mientras limpiaba la
- 3:38tumba de mi madre, vi a mis hijos correr hacia una zona del
- 3:42cementerio, que no frecuentábamos, camine
- 3:46sigilosamente detrás de ellos. Asegurándome de no ser vista, se
- 3:52detuvieron frente a una pequeña estatua de piedra, un Ángel con
- 3:56alas extendidas y una expresión serena en su rostro.
- 4:01Lo observaban con devoción, como si estuvieran en presencia de un
- 4:05amigo querido angelito. Mira, mamá, está aquí, dijo
- 4:12Jimena Señalándome. Sentí un escalofrío recorrer mi
- 4:16espalda. Me acerqué lentamente y les
- 4:19pregunté con quién estaban hablando con angelito.
- 4:23Mamá, respondió Marlon. Miré la estatua con
- 4:28detenimiento. Era solo una figura de piedra,
- 4:32pero en ese momento sentí una presencia extraña, una energía
- 4:38que no puedo explicar. Intenté mantener la calma por
- 4:43mis hijos. Aunque por dentro estaba llena
- 4:46de temor y quería salir corriendo del cementerio, marlon
- 4:52y jimena sonrieron y se volvieron hacia la estatua.
- 4:56La miraban muy contentos y eso ya no me pareció normal en
- 5:01ellos. La idea de que mis hijos
- 5:04estuvieran hablando con una estatua de piedra era
- 5:08desconcertante. Les dije que se despidieran de
- 5:12su amigo, pues ya era hora de irnos.
- 5:17Las piernas me temblaban mientras nos alejábamos ver a
- 5:21mis hijos agitar sus manitas diciéndole adiós aquella imagen.
- 5:27En nuestras siguientes visitas empecé a notar cambios en el
- 5:32comportamiento de mis hijos parecían más tranquilos, como si
- 5:37la presencia de angelito. Les diera una paz que yo no
- 5:41entendía. Uno de los sepultureros se
- 5:46encontraba trabajando cerca de donde estábamos y me acerqué a
- 5:50él. Le pregunté si sabía la historia
- 5:53de la estatua de Angelito donde estaban mis hijos.
- 5:58Me dijo que la estatua del Ángel ha estado por décadas, pero que
- 6:02no tenía ninguna historia particular asociada, sin
- 6:07embargo. Mencionó que había rumores de
- 6:10que el Ángel era un protector de los niños, una figura que les
- 6:15daba consuelo, alegría y en la inocencia de los niños no se
- 6:19daban cuenta que se trataba de algo sobrenatural.
- 6:24Le di las gracias y lo dejé para que siguiera trabajando.
- 6:29A pesar de las explicaciones, no podía sacudirme la sensación de
- 6:34inquietud. Decidí que era mejor mantener a
- 6:38mis hijos alejados de la estatua del angelito.
- 6:42La próxima vez que fuimos al cementerio los mantuve cerca de
- 6:47mí, ocupándolos con tareas sencillas alrededor de la tumba
- 6:52de mi madre. Sin embargo, mis hijos parecían
- 6:57ansiosos, mirando constantemente hacia el lugar donde estaba la
- 7:02estatua. Al final de nuestra visita,
- 7:05jimena se acercó a mí y dijo con tristeza, mamá, Angelito se
- 7:12siente solo sin nosotros mi corazón se hundió, no sabía qué
- 7:18hacer. Por un lado, quería proteger a
- 7:21mis hijos de cualquier influencia que no entendieran.
- 7:25Por otro lado, no quería que se sintieran tristes o abandonaran
- 7:30algo que les daba consuelo. Les dije que se despidieran de
- 7:35él porque ya nos íbamos. Al final decidí que lo mejor era
- 7:42dejar de visitar el cementerio por un tiempo.
- 7:46Les explique que necesitábamos hacer una pausa en nuestras
- 7:49visitas, aunque no les di detalles sobre mis verdaderos
- 7:53motivos. Aceptaron la decisión con cierta
- 7:57tristeza, pero sin cuestionarla demasiado.
- 8:03Con el tiempo, la presencia de angelito se desvaneció de
- 8:06nuestras conversaciones diarias. Mis hijos siguieron siendo
- 8:11felices y despreocupados, aunque de vez en cuando mencionaban con
- 8:16nostalgia sus juegos en el cementerio.
- 8:20Yo, por mi parte, nunca pude olvidar la sensación de aquel
- 8:25encuentro, aunque racionalmente sabía que era solo una estatua.
- 8:30No podía negar la extraña sensación que había sentido.
- 8:35Quizás en algún nivel había algo más de lo que podía ver o
- 8:40entender. Y aunque nunca más volvimos a
- 8:43visitar esa tumba, el recuerdo de Angelito se fue borrando de
- 8:48la mente de mis hijos a medida que iban creciendo.
- 8:53Hoy sigo visitando la tumba de mi madre.
- 8:56Marlon pocas veces va con nosotras.
- 8:59Pero mi hija aún lo hace, pero ya no se acerca a la tumba,
- 9:04aunque la he observado que voltea así a la estatua de
- 9:07piedra, pero no va a esa tumba solo mira y no comenta nada.
- 9:14Gracias por contar esta experiencia.
- 9:27Muy buenas tardes, mi nombre es Aaron Jiménez, la experiencia
- 9:32que les contaré. Me sucedió el día del sepelio de
- 9:35mi tío. Que para toda la familia fue uno
- 9:38de esos días grises y tristes que parecen haber sido hechos a
- 9:42medida para funerales. Tenía 16 años y apenas empezaban
- 9:48a entender sobre de la muerte de una persona y el vacío que deja
- 9:52en las vidas de quienes seguimos aquí.
- 9:55Mientras todos los presentes se congregaban alrededor del ataúd
- 9:59para darle el último adiós, yo sentí la necesidad de alejarme.
- 10:05La tristeza y la opresión del momento eran abrumadoras y yo no
- 10:10quería estar ahí sin decirle nada a nadie.
- 10:16Me escabullí entre las filas de tumbas, buscando un rincón
- 10:20tranquilo donde pudiera estar solo.
- 10:23El cementerio es antiguo, con lápidas cubiertas de musgo y
- 10:28mausoleos desgastados por el tiempo.
- 10:32A pesar de la decadencia del lugar, es una belleza
- 10:35melancólica que me atrae y te hacía sentir extrañamente en
- 10:40paz. Recuerdo que caminé sin rumbo,
- 10:44sin darme cuenta que me adentraba más entre tumbas y
- 10:47mausoleos muy antiguos. Fue entonces cuando la vi una
- 10:53tumba que destacaba entre las demás.
- 10:56Estaba quebrada en una esquina. Como si hubiera sido golpeada
- 11:00por algo muy pesado o por el paso inexorable del tiempo.
- 11:04Me acerqué atraído por la peculiaridad de la lápida y la
- 11:09antigua que se veía. La inscripción estaba
- 11:12parcialmente ilegible, pero pude distinguir el año 1886.
- 11:20Eso significaba que quienquiera que estuviera enterrado allí
- 11:24había muerto más de un siglo atrás.
- 11:28La curiosidad me impulsó a mirar más de cerca.
- 11:31Me agaché y observe el hueco en la tumba tratando de ver el
- 11:36interior. Mi padre me había quitado el
- 11:39celular, así que no me quedó de otra que ver lo poco o mucho que
- 11:43se encontraba en su interior. Al principio mis ojos no
- 11:47distinguieron nada más que sombras y oscuridad, pero a
- 11:52medida que mis ojos se acostumbraban a la penumbra.
- 11:55Vi algo que me hizo retroceder horrorizado.
- 11:59Allí, en el fondo del hueco, vi un rostro.
- 12:04Era el rostro de una mujer pálido y sereno, como si
- 12:07estuviera dormida. Sus ojos estaban cerrados y sus
- 12:11labios formaban una línea fina. A pesar de que había pasado
- 12:15tanto tiempo desde su muerte, su rostro no mostraba signos de
- 12:20descomposición. Parecía intacto, conservado de
- 12:25una manera antinatural. Mi corazón comenzó a latir
- 12:30descontroladamente y un escalofrío recorrió mi columna.
- 12:35No podía apartar la mirada de aquel rostro.
- 12:39Era como si algo me mantuviera anclado en esa postura de seguir
- 12:43hincado. Ahí.
- 12:45Finalmente logré levantarme de un salto, alejándome de la tumba
- 12:51lo más rápido que pude. Sentí como si 1000 ojos
- 12:54invisibles me siguieran mientras corría, pero no me atrevía a
- 12:58mirar atrás. Cuando regresé al cortejo
- 13:03fúnebre, nadie pareció notar mi ausencia ni mi estado de
- 13:08agitación. Me quedé a una distancia
- 13:11prudente, tratando de recuperar la compostura mientras el
- 13:15sacerdote continuaba con el servicio.
- 13:18Sin embargo, no podía dejar de pensar en lo que había visto.
- 13:23No tenía respuestas, solo una creciente sensación de miedo que
- 13:28se aferraba a mi interior. Volteaba hacia atrás esperando
- 13:33que la fallecida estuviera observándome desde alguna de las
- 13:37tumbas. Esa noche no pude dormir.
- 13:42Cada vez que cerraba los ojos veía el rostro de la mujer en la
- 13:46tumba, su expresión serena y sus ojos cerrados.
- 13:51Me perseguían en mis sueños, convirtiéndolos en pesadillas.
- 13:56Me despertaba sudoroso y con el corazón latiendo frenéticamente,
- 14:01incapaz de sacudir la sensación de que algo terrible estaba a
- 14:05punto de suceder. Los días siguientes no fueron
- 14:10mejores. Intenté hablar con mis padres
- 14:12sobre lo que había visto. Pero temía que no me creyeran o
- 14:17pensaran que estaba inventando cosas para llamar la atención.
- 14:22Decidí guardar el secreto para mí, pero no fue fácil.
- 14:26Comencé adelgazar y en el último de los novenarios mi prima Ana y
- 14:31me preguntó si estaba enfermo. Fue cuando le conté lo que había
- 14:35visto. Ella me dijo que me llevaría al
- 14:38cementerio y que compraríamos flores para la difunta.
- 14:42Y que yo le pediría perdón por andar de Fisgón en su tumba.
- 14:46Esa era la única manera de que ya me dejara tranquilo, pues
- 14:51aunque no están físicamente, a ellos no les gusta que
- 14:55interrumpan su eterno descanso. Al día siguiente mi prima me
- 15:01acompañó e hice lo que ella me dijo.
- 15:04Sentía que las piernas me temblaban, pero hice mi mejor
- 15:08esfuerzo de no salir corriendo de allí.
- 15:12Después de lo acontecido, dejé de visitar cementerios.
- 15:17Incluso la idea de pasar cerca de uno me hace sentir
- 15:21nauseabundo y ansioso. Cada vez que veía una tumba en
- 15:25la televisión o en una película, el recuerdo de aquel rostro
- 15:30volvía con una claridad aterradora.
- 15:33Sabía que no podría soportar volver a ver algo así nuevamente
- 15:38a medida que los años pasaron. Traté de enterrar el recuerdo en
- 15:43lo más profundo de mi mente. Me concentré en mis estudios, en
- 15:48mis amigos, en cualquier cosa que pudiera distraerme de aquel
- 15:53día en el cementerio. Sin embargo, había momentos en
- 15:57los que, sin previo aviso, la imagen del rostro en la tumba
- 16:02volvía a mi mente. Pero ya no me hacía sentir aquel
- 16:05miedo. He aprendido a vivir con el
- 16:10miedo. Aunque nunca he podido superarlo
- 16:13por completo, cada vez que pienso en la muerte o en los
- 16:18cementerios, el rostro de la mujer de aquella tumba vuelve a
- 16:22mi mente recordándome el horror que presencié.
- 16:27Y aunque trato de racionalizarlo diciéndome que quizás fue sólo
- 16:32una alucinación, pero no fue así.
- 16:35Nunca he vuelto a pisar un cementerio y no tengo
- 16:38intenciones de hacerlo. Prefiero mantener esa distancia,
- 16:44aunque sé que algún día todos acabaremos en uno, pero hasta
- 16:49entonces seguiré evitando esos lugares, llevándome conmigo el
- 16:54recuerdo de haber visto aquel rostro.
- 17:07Mi nombre es Celia Ocampo. Trabajar en una oficina de
- 17:11despacho puede ser abrumador. Especialmente en la ciudad,
- 17:16donde el ruido y el ajetreo son constantes.
- 17:19Por eso cada vez que tengo mi descanso sólo cruzo la calle e
- 17:24ingreso al cementerio, que está justo enfrente de las oficinas.
- 17:29Es un lugar tranquilo, un remanso de paz en medio del caos
- 17:33urbano, las lápidas antiguas, los árboles frondosos y el
- 17:39sonido del viento entre las ramas.
- 17:41Ofrecen un respiro del bullicio diario.
- 17:45Desde la primera vez que entré al cementerio me sentí atraída
- 17:49por su serenidad y por las historias de apariciones que he
- 17:52escuchado en mis recorridos. Encontré una banca bajo un gran
- 17:57árbol, un lugar perfecto para sentarme y desconectarme del
- 18:01mundo exterior. Cerraba los ojos, dejándome
- 18:06llevar por el susurro del viento y el canto de los pájaros.
- 18:11El ambiente me envolvía en una calma profunda, una paz que no
- 18:16encontraba en ningún otro lugar. Pero una tarde, mientras estaba
- 18:22sentada en mi banca habitual, noté una presencia a lo lejos.
- 18:27Vi a una pareja de ancianos caminando lentamente por el
- 18:31sendero. Vestían ropa de época.
- 18:35Él, con un sombrero de ala ancha y ella, con un vestido largo y
- 18:39un sombrero adornado con flores, caminaban del brazo, como si el
- 18:44tiempo no hubiera pasado para ellos.
- 18:47No sentí miedo al verlos, aunque sabía que eso era una
- 18:51manifestación fantasmal. La pareja pasó unos metros
- 18:55delante de mí y al cruzar nuestras miradas me saludaron
- 18:59amablemente con una inclinación de cabeza y una sonrisa.
- 19:05Les devolví el saludo. Intrigada por su aspecto y su
- 19:09calma, continuaron su paseo perdiéndose entre las tumbas y
- 19:14los árboles. A partir de ese día los vi en
- 19:19cada una de mis visitas al cementerio.
- 19:22Siempre aparecían caminando juntos, siempre amables y
- 19:26serenos. La verdad es que empecé a
- 19:29esperarlos con ansias a buscar su presencia.
- 19:33El ver sus vestimentas de aquellos años, aunque debo
- 19:37aclarar que no se miraban sus pies.
- 19:40Me fascinaba la idea de que el amor pudiera trascender la vida
- 19:45y la muerte, y cada vez que veía a la pareja sentía que estaba
- 19:50presenciando algo eterno y hermoso.
- 19:53Una tarde el cielo estaba cubierto de nubes oscuras, señal
- 19:59de que esa tarde. Y posiblemente por la noche
- 20:03estaría lloviendo. Pero aún así crucé la calle para
- 20:07adentrarme en el cementerio. Me senté en mi banca abrigada
- 20:14con mi chaqueta y esperé. No pasó mucho tiempo antes de
- 20:18que los viera aparecer caminando con su paso lento y seguro.
- 20:23Esta vez la anciana llevaba un paraguas pequeño, aunque no
- 20:28llovía. Al pasar junto a mí me saludaron
- 20:32como siempre y yo les devolví el saludo.
- 20:34Sonriendo, me quedé observándolos mientras se
- 20:38alejaban, sintiendo una mezcla de melancolía.
- 20:42Pensaba en cómo sería tener a alguien con quien compartir toda
- 20:46una vida y más allá. Aunque veía esos 2 fantasmas,
- 20:51debo aclarar que verlos me daba un escalofrío que me recorría el
- 20:57cuerpo. En una de mis visitas decidí
- 21:02cambiar de lugar y me senté en una banca diferente, más cerca
- 21:07del sendero principal. Quería observar a la pareja
- 21:11desde otra perspectiva. No pasó mucho tiempo antes de
- 21:15que aparecieran caminando como siempre del brazo, pero no
- 21:20desviaban su andar por otro lado del cementerio era como si
- 21:24estuviera trazado su camino. Pensé en mis propios seres
- 21:29queridos, en las relaciones que había tenido y en lo que
- 21:33realmente significaba el amor eterno.
- 21:36Mis padres tenían ya 45 años de casados.
- 21:40Pensé que si ellos, cuando llegara su momento de fallecer,
- 21:45también andarían del brazo como esos 2 fantasmas.
- 21:51Mis visitas al cementerio se volvieron distantes porque tenía
- 21:55mucho trabajo en la oficina, porque ya estábamos a fin de año
- 21:59y las oficinas cerrarían por las fiestas decembrinas.
- 22:04Por mi ventana intentaba ver si se seguían pareciendo aquella
- 22:08pareja de ancianos, pero por alguna razón, desde el edificio
- 22:13sólo se apreciaban tumbas y no apariciones fantasmales.
- 22:20El último día de ese año, y como no volveríamos dentro de 2
- 22:24semanas, decidí ir a tomar unos minutos de descanso y cruce la
- 22:28calle para entrar al cementerio. El viento estaba más fuerte de
- 22:32lo usual. A lo lejos se veían las nubes
- 22:35oscuras de que tendríamos lluvia.
- 22:39Me senté en mi banca, envolviéndome en mi abrigo y
- 22:43espere. Los minutos pasaban y no veía a
- 22:47la pareja. La verdad es que empecé a
- 22:50preocuparme, preguntándome si algo les había pasado después de
- 22:55unos momentos. Sonreí.
- 22:56Para mí, si ya tenían más de un siglo de muertos que podría
- 23:01haberle sucedido, estaba por levantarme.
- 23:05Cuando los vi aparecer por el sendero, pasaron junto a mí sin
- 23:10saludar. Inmersos en su propio mundo,
- 23:14sentí una punzada de tristeza en mi corazón.
- 23:18Como si el tiempo que no acudía al cementerio, algo hubiese
- 23:22sucedido para que ellos ya no notaran de mi presencia.
- 23:27Lo seguí con la mirada mientras se alejaban, sintiendo una
- 23:32melancolía que no podía explicar.
- 23:35Al día siguiente, cuando crucé la calle, aunque ya estaba de
- 23:38vacaciones, el cementerio estaba igual con su tranquilidad que lo
- 23:43caracteriza. Caminé hasta mi banca.
- 23:47Esperando ver a la pareja. El silencio era abrumador y el
- 23:53viento soplaba suavemente. Moviendo las ramas de los
- 23:56árboles. Esperé y esperé, pero no
- 23:59aparecieron. La sensación de pérdida se
- 24:03intensificó y me di cuenta de cuánto había llegado a depender
- 24:07de la presencia de aquella pareja.
- 24:11Quizás si pasaban junto a mí, pero yo no lo sentí ni ellos a
- 24:16mí. Pasaron las vacaciones y seguí
- 24:19con mi rutina de siempre a la hora de mi descanso.
- 24:23Cada vez que cruzo la calle y entro al cementerio, llevo
- 24:27conmigo el recuerdo de aquellos ancianos.
- 24:30Me siento en mi banca, cierro los ojos y dejo que el viento me
- 24:34envuelva sabiendo que el amor verdadero nunca muere.
- 24:39Aunque ya no los vea, sé que están ahí.
- 24:43Caminando juntos En algún lugar más allá del tiempo y el
- 24:47espacio. Y esa certeza me llena de una
- 24:50paz que no había sentido desde hacía mucho tiempo.
- 24:55Después de todo, el amor eterno es real y perdura más allá de la
- 25:01vida misma. Hola a todos.
- 25:13Mi nombre es Juan David Núñez. Los cementerios siempre habían
- 25:17sido un lugar de tranquilidad para mí.
- 25:20Cuando la vida se volvía abrumadora, encontraba paz
- 25:23visitando la tumba de mis abuelos.
- 25:26Ellos habían sido mi refugio en vida y en su ausencia, su tumba
- 25:31se convirtió en mi lugar de consuelo.
- 25:35Caminaba entre las lápidas respirando el aire fresco que
- 25:39solo un lugar así puede ofrecer una mañana, mientras me
- 25:44encontraba junto a la tumba de mis abuelos, perdido en mis
- 25:47recuerdos de la infancia. Sentí una presencia a mi lado.
- 25:52Al girar la cabeza vi a un niño. Tenía un aspecto extraño, como
- 25:58si perteneciera a otra época. Su ropa parecía anticuada y su
- 26:02piel tenía un tono pálido, casi traslúcido.
- 26:06Lo observé con curiosidad y un poco de inquietud, preguntándome
- 26:11quién era y de dónde había venido.
- 26:13Pero lo extraño es que se me hacía familiar.
- 26:19El Niño se acercó más con una mirada que tenía una mezcla de
- 26:23tristeza y alegría. ¿Cómo está tu tío?
- 26:27Preguntó con una voz suave. La pregunta me tomó por
- 26:32sorpresa. No entendía por qué un niño,
- 26:35especialmente uno que parecía tan fuera de lugar y que en mi
- 26:40vida había visto, preguntaría por la salud de mi tío.
- 26:44Traté de mantener la calma mientras le respondía, está
- 26:48enfermo. No le queda mucho tiempo.
- 26:51El Niño asintió, pero su expresión no cambió.
- 26:55Ya no estaré solo aquí, dijo El Niño con una certeza que me heló
- 27:00la sangre. Sus palabras eran raras y algo
- 27:04en su tono me hizo darme cuenta de que no era un niño común.
- 27:09La tristeza en sus ojos me conmovió, pero la alegría que
- 27:13también brillaba en ellos me desconcertó aún más.
- 27:17Fue en ese momento cuando entendí que no estaba hablando
- 27:21con un niño vivo. Era el fantasma de un pequeño.
- 27:27¿Quién eres? Le pregunté, aunque en el fondo
- 27:30ya sabía la respuesta. El Niño sonrió con una tristeza
- 27:34infinita. Mi corazón se encogió al
- 27:37escucharlo decirme quién era. Recordaba lo que mi madre me
- 27:41contaba sobre su hermano. Mi tío y como había perdido a su
- 27:46hijo a una edad muy temprana, no conocí a mi primo, pues aún yo
- 27:51no nacía, pero en casa de los abuelos siempre hablaban de
- 27:56Emilio de la manera como había fallecido y lo mucho que eso
- 28:01afectó Asus padres. El pequeño Emiliano no se movió
- 28:05de su lugar. Al preguntar por su padre
- 28:08entendí lo que quería decir. La muerte de mi tío estaba cerca
- 28:13y su hijo lo estaba esperando para reunirse con él.
- 28:17Sentí una tristeza que es imposible de describirla.
- 28:21Sabía que mi tío estaba sufriendo y aunque su partida
- 28:25sería dolorosa, encontraría paz y reunirse con su hijo le daría
- 28:30una felicidad eterna. Eso era lo que mi abuela Emilia
- 28:34decía, tenía la mirada fija en las tumbas.
- 28:40Cuando volteé para ver al pequeño, este ya no estaba.
- 28:45Pasaron los días y la enfermedad de mi tío empeoró.
- 28:50Mi familia se preparaba para lo inevitable y yo llevaba el peso
- 28:54del conocimiento de lo que estaba por venir.
- 28:58No mencioné nada sobre mi encuentro con el pequeño
- 29:01fantasma, pues nadie me creería. Aparte, no quería añadir más
- 29:06angustia a mi familia. Finalmente, el día llegó.
- 29:11Mi tío falleció en la quietud de la noche, rodeado de sus seres
- 29:15queridos. El dolor era evidente cuando nos
- 29:19reunimos para su sepelio. El cementerio, que siempre había
- 29:23sido un lugar de consuelo para mí, ahora se sentía pesado con
- 29:28la tristeza y el luto de todos los presentes durante el
- 29:34entierro. Me mantuve en silencio,
- 29:37observando las lágrimas y los abrazos de consuelo que se
- 29:41ofrecían unos a otros. Mi mente volvía constantemente a
- 29:46la imagen del niño, a la promesa de que mi tío no estaría solo.
- 29:51Mientras el ataúd descendía, sentía algo que me observaba
- 29:56desde lejos. Mi corazón latía con fuerza
- 29:59mientras buscaba algo sin saber exactamente qué.
- 30:03Entonces los vi entre las tumbas.
- 30:05Era mi tío y su hijo. Tomados de la mano, sus rostros
- 30:10estaban iluminados con una gran sonrisa.
- 30:13En el rostro de mi tío ya no había rastro de dolor ni de
- 30:16sufrimiento. Los observé mientras se alejaban
- 30:20lentamente, perdiéndose entre las tumbas.
- 30:24La imagen de mi tío y su hijo juntos finalmente reunidos, me
- 30:28llenó de una profunda sensación de alivio.
- 30:32Que no pude contener y me solté llorado porque sabía que
- 30:37dondequiera que fueran estarían bien juntos.
- 30:41Como siempre debieron estar. No mencioné lo que había visto a
- 30:48nadie. Sentí que era un momento que
- 30:50guardaría para mí hasta hoy, que después de 17 años comparto con
- 30:56ustedes después de lo acontecido.
- 31:00La vida siguió su curso y con el tiempo el dolor se suavizó,
- 31:05convirtiéndose en un recuerdo cariñoso para los miembros de la
- 31:08familia. Mi tío nunca fue feliz.
- 31:13Después de la muerte de su primogénito, era el primer nieto
- 31:17en la familia, el primer sobrino para todos.
- 31:22Verán, mi tío siempre se sintió culpable de su muerte.
- 31:27Pues él iba conduciendo el auto donde su hijo falleció.
- 31:31No iba ebrio. Si eso les pasó por la mente.
- 31:35El asunto es que mis tíos iban discutiendo en el auto y todo se
- 31:39le salió de control. Pero aún así sentí pena por mi
- 31:43tío, pues cada vez que nos veía reunidos a todos sus sobrinos y
- 31:48sus 2 hijos, para él era quizás un tormento.
- 31:53Pero al final de su vida tuvo el reencuentro con su hijo.
- 31:57Aunque hayan pasado 30 años, les agradezco por contar esta
- 32:02historia.