Latest / Verdadera Vida en Dios / Episodio 172: Sé en mi eco
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- Episodio 172: "Conviértete en Mi eco". 15 de mayo de 1992. Fuiste tú, mi Señor, el que me dio la verdadera educación de muchos de tus misterios, puesto que tú mismo me elevaste y has sido mi guía de la sabiduría. Tu sabiduría me ha hecho ser íntima contigo. Concédeme hablar como tú desearías y expresar pensamientos dignos de tus dones. Sabiduría, capítulo 7, versículo 15. Yo, Yahvé, te amo. Permanece cerca de Mí, permanece cerca de Mí y camina con tu Padre. Repite conmigo esta oración. Oh Padre eterno, autor del himno de amor, Rey desde el principio, tú te has levantado, Dios, para decir algo a todos los habitantes de la tierra, fiel a la inmensidad de tu misericordia y de tu nombre. Tú has hecho llover sobre nosotros bendición tras bendición, has dejado tu fragancia sobre las olas del mar y sobre toda la tierra. Dios poderoso, nunca antes ha habido cosas tan maravillosas en nuestra generación. Autor del himno de amor, tus obras son una soberana ornamentación, un adorno magnífico para la delicia de los ojos y del corazón. Yo quiero alabarte, Padre eterno, toda mi vida, y cantar para ti, mi Dios, mientras viva. Amén. Y yo te digo: extiende Mi himno de amor conmigo, tu mano en Mi mano. Pequeña, camina conmigo; esto Me agrada. Yo Me propongo regar Mis macizos de flores en los próximos días. Espera, Mi niña, y verás Mi gloria. Mi himno de amor crecerá haciéndose un río, y este río se convertirá en un mar de amor. Yo haré brillar la disciplina, derramaré enseñanza como una profecía, como un legado para todas las generaciones futuras. Eclesiástico, capítulo 24, versículos 32 y 33. Sí, esto es lo que Yo digo, Yo, el creador de cielos y tierra. Y sepan que pronto Mi proyecto entero será cumplido, ciudad tras ciudad. Es decir, alma tras alma. Será habitada por Mí y reconstruida. Es decir, convertida. Yo levantaré sus ruinas y reconstruiré Mis altares. Los fieles que fueron perseguidos y heridos. Uno tras otro, una vez levantado el anatema, toda la humanidad será entonces consagrada a Mi Sagrado Corazón y al corazón inmaculado de su madre. Ekklesia revivirá. 28 de mayo de 1992. Detroit, Michigan. Vassula, no dejes que nadie te quite el don que Yo te he dado. Delante de ti Yo estoy. Ora por los orgullosos que juzgan mis obras. Jesús hace alusión a la oposición que surgió en Detroit: un pequeño grupo me acusó de pertenecer a la secta "Nueva Era". Fueron a cada una de mis reuniones para boicotearlas, distribuyendo entre la gente octavillas con un artículo contra mí. Ellos no tienen amor por Mí, distribuyendo entre la gente octavillas con un artículo contra Mí. Hija, hónrame proclamando Mis mensajes en todas estas asambleas. Queda poco tiempo. Estos son los últimos días de Mi misericordia, así que permanece en vela, queda vigilante. No des un solo espacio a Satanás. No permitas que tu espíritu juzgue prematuramente. Líbrate del espíritu de crítica mezquina, para que no seas juzgada en el día del juicio. Yo soy la luz del mundo. Estén preparados, pues ahora Yo puedo entrar en su casa en cualquier momento. Desde el cielo, de Mi trono real, pronto descenderé en su espantosa noche. Pequeños hijos, estén en paz. Yo les doy Mi paz. Tengan paciencia un poco más y sigan glorificándome con su amor. Yo los amo con todo Mi corazón. Yo los amo, todos ustedes son Mi simiente. Yo los bendigo dejando el suspiro de Mi amor en sus frentes. 29 de mayo de 1992. Detroit, Michigan. Jesús. Yo soy. Abre tu corazón y recíbeme. Di a Mi gente que pronto vendré a ellos. Ese día todo habitante de la tierra sabrá que Yo soy el que soy. Ora por los que contradicen lo que tú enseñas. Oren y no dejen que sus corazones los condenen. Tengan fe en Mí y confíen en Mí. El amor está cerca de ustedes. Glorifíquenme restaurando la paz donde haya disensión, el amor donde haya odio. En esta época de oscuridad, imítenme a Mí, su Señor. Abracen Mi cruz. Mi cruz los conducirá a la santidad y a su habitación del cielo. El amor los abraza. 5 de junio de 1992. Pequeña, ingenua, defiende la verdad hasta la muerte. Continúa donándote a Mí, tu Dios, y consagra todos tus días y noches a la oración, sacrificio, penitencia. Ofréceme tu voluntad y el enemigo no tendrá ninguna oportunidad de acercarse a ti. Guarda la enseñanza sólida que has aprendido de Mí y no te preocupes cuando tus acusadores te calumnien. Desde Mi cruz llamo a la unidad. Así es que no pierdas jamás la confianza, pues soy Yo, el Resucitado, el que llama a cada uno. No eres tú, sino Yo, el Cristo, y tu Redentor, el que llama a sus ovejas dispersas. Vassula, sé dulce y paciente con tus acusadores, pues ellos no saben lo que hacen. Amándoles como Yo te amo, Mi niña, y ofreciéndote a ti misma como sacrificio, tú Me estarás agradando. Mediante tu sacrificio, Yo haré que se restaure Mi iglesia y muchas almas regresarán a Mí, a ti, que eres menos que el menor de todos Mis hijos. Se te ha confiado Mi cruz de la unidad. Mi cruz de la unidad es pesada, pero debes llevarla con amor y paciencia. Sé Mi eco y proclama a todo el mundo las infinitas riquezas de Mi Sagrado Corazón. Tú debes proclamar que la unidad será construida únicamente sobre el amor y la humildad. Permanece leal a Mí, tu Señor, y recuerda que Mi Padre te creó precisamente para este propósito, para darnos gloria a nosotros. La Santísima Trinidad. Por tanto, mantente firme y no vaciles en las tempestades. Yo estoy a tu lado. No temas, la verdad hablará. Sí, Mi ayudante leal, tú recibirás de Mi Espíritu todo lo que Yo tengo que decir. Mis palabras, Mi niña, serán como una lámpara brillante sobre el candelero sagrado. Ellas serán como una espada en tu boca. Yo abriré tu boca para que hables sin miedo. Ánimo, Mi niña, Yo mismo Me ocuparé de tu causa. Escucha, hoy tus acusadores están cubiertos de confusión, pero tú escaparás a su espada. Aquí. Con sus dos manos, Jesús me mostró su corazón, que era como un fuego con una llama dorada. Este es tu refugio. ¿Lo ves? Aquí es donde tú te encuentras. Yo soy tu fuerza, tu fortaleza. Aunque caiga sin cesar el látigo sobre tu espalda, no pierdas valor. Recuerda cómo ofrecí Yo voluntariamente Mi espalda por tu salvación, sin una queja. Es a ti, Mi sacerdote, a quien el mundo va a rechazar, porque estás atestiguando la veracidad que Yo te he dado. Tú no hablas por ti misma, no. Las palabras escritas son las Mías, las de tu Abba. Yo vivo en ti y tú en Mí. Tú eres Mi templo y Yo vivo en ti. Y ahora que Yo te he vestido, Yo te recordaré una vez más: ningún servidor es mayor que su Señor. Si el mundo no Me ha conocido a Mí, que soy Señor y Dios, y Mi propia gente no Me aceptó, aunque Yo vine a Mis dominios, ¿iba el mundo de hoy a reconocer y aceptar a cualquiera enviado por Mí? Jamás. Yo te he dicho estas cosas, hija, para recordarte que si el mundo Me persiguió, también te perseguirán a ti. Si a Mí Me hirieron, también te herirán a ti. Si se rieron y mofaron de su Rey, también se mofarán y reirán de su familia. Y si ellos Me crucificaron a Mí, su Dios, de igual modo te llevarán también hasta el Calvario y te crucificarán. Vassula, tu carrera no ha terminado. Ofréceme tu vida como un buen soldado, pues te he alistado en esta santa batalla para combatir contra el error y constituir una amenaza para Satanás y todo su imperio. No tengas miedo de los sufrimientos que te van a venir. Sé valerosa en las pruebas. Sé paciente como Yo soy paciente. Hoy, Satanás está engañando a muchos de ustedes. El embaucador está entre ustedes, esparciendo sus errores a una cantidad de ignorantes y somnolientos, porque ellos han preferido su propio placer en lugar de Mí, su Dios. Algunos mantienen la apariencia exterior de religión, pero han rechazado el poder interior de ella, Mi Santo Espíritu. Así, pues, todo aquel que es Mi servidor y procede de Mi casa será atacado ciertamente. Pero, Mi leal ayudante, pronto Yo te llevaré a salvo al hogar, en Mi reino de los cielos. Ora y sacrifícate. Ora y sacrifícate. Mira de vez en cuando tu miseria, para que no caigas en la tentación. Nunca estés satisfecha de ti misma. Mira tu miseria a fin de que ella te mantenga alerta y despierta. Despréciate y humíllate para que Yo pueda siempre elevarte hacia Mí y perfeccionarte. Satanás es poderoso, aunque no por mucho tiempo. Espera, basura Mía, alábame y glorifícame. Soy Yo, Cristo, el que habla en ti. 10 de junio de 1992. Mensaje dado para la reunión de oración del 18 de junio de 1992 en Villeneuve, Suiza. La paz esté contigo. El amor te ama. Flor, escucha y escribe. Como un hombre que invita a sus amigos a compartir su comida, Yo los invito hoy a orar, pero también a compartir conmigo Mis sufrimientos, Mi alegría y Mis deseos. Ustedes esperan ansiosamente oírme y en silencio escuchan lo que les tengo que decir. Y, ah, cómo sé Yo cuán sedientos están algunos de ustedes. En estos tiempos, como nunca antes, Yo estoy extendiendo Mi mano desde lo alto para salvarlos de los poderes del mal que están preparados para apagar la poca luz que queda en ustedes y forzarlos a habitar en la oscuridad. Así es que no digan: "No hay nadie que Me salve y nadie que Me ampare, ni que Me niega la ayuda". Invóquenme con su corazón y Yo vendré volando hasta ustedes. Yo soy su amigo. Yo soy el que más los ama. Yo soy el todo fiel. Yo les he enseñado a no rechazar a nadie quien les pida una bondad. ¿Se negarán ustedes a arrancar las espinas que atraviesan Mi corazón? Para esto necesito almas generosas. Hoy necesito más que nunca almas víctimas. ¿Queda entre ustedes alguna alma sensible? ¿Quién de ustedes Me va a poner como un sello en su corazón? ¿Qué amor de entre ustedes es más fuerte que la muerte? Todavía no has comprendido cuán enfermo estoy Yo de amor por ti, generación. Ábreme enteramente tu corazón, hermana Mía, hermano Mío, Mis bienamados, pues Mi boca está más seca que el pergamino por falta de amor. Abandónense a Mí. ¿Por qué temen rendirse? Ustedes se estarán rindiendo solamente a su santo, al que ustedes dicen que aman. Denme su corazón enteramente y Yo haré de él un cielo para glorificarme a Mí, su Rey. Conságrense a Mi Sagrado Corazón y glorifíquenme. Ustedes son todos de Mi casa y no quiero que nadie se pierda. Si permanecen en Mí, ustedes vivirán. Continúen, Mis pequeños corderos, haciendo conocer a sus hermanos y hermanas la consagración a Mi Sagrado Corazón, así como la consagración al corazón inmaculado de su madre. Yo los bendigo a todos, dejando el suspiro de Mi amor en sus frentes. Mensaje de nuestra bendita Madre para la misma reunión. Hijos bienamados, hagan lo que Jesús les dice. Den gracias a su nombre por su amor fiel. Levanten sus cabezas hacia Dios y crecerán radiantes. Mis pobres hijos, desde lo alto Yo miro sus ciudades, donde no hay descanso y donde hay tantos trastornos. Miro, pero no puedo encontrar amor suficiente ni generosidad. Necesito más oraciones, más generosidad y amor para ayudarlos. Encuentro tan pocos que Me apoyen en Mis plegarias. Renuncien a todos sus malos caminos y vivan santamente. Necesito de sus oraciones como una tierra sedienta necesita lluvia, para ayudarlos y embellecerlos para Mi Hijo. Ahora, no debe haber más demora. El enemigo está decidido a matar sin misericordia y sin piedad, y sigue expulsando gente de su propio país. He visto horrores desde lo alto, y Mi corazón está roto dentro de Mí. Pero Yo puedo restaurar las tierras y devolver la paz entre hermanos solamente si ustedes están alerta a Mis súplicas de oraciones y a Mis llamadas al sacrificio. Entonces las pérdidas de sus hijos y viudeses inmediatamente acabarán. Esta vez, tomen de corazón nuestros mensajes. Ofrézcanse a Dios, y Él los tomará de la mano y los formará. Él hará de ustedes un reflejo de su divina imagen. Con Él, ustedes aprenderán que el sufrimiento es divino, que la mortificación es satisfactoria a los ojos de Dios, que la obediencia es agradable a Él. Deseen lo que más rechaza este mundo: su cruz. Yo los bendigo a todos con Mi amor maternal.