Latest / El Mural del Alma / Episodio 36 - Sirviendo afuera
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- Hola. Qué tal un abrazo para toda la gente que escucha este momento de reflexión con estilo propio llamado el mural del alma. Gracias a aquellos que están conectados en las distintas redes y plataformas, son muchos los que, poco a poco se van sumando a seguir este tiempo y este proyecto, cuya intención, pues es traer una luz de esperanza, de sabiduría y de reflexión, también reflejando al Dios de los cielos, las escrituras y todo esto a través de la tecnología. Mi nombre David Fernando iiera saludando a todos los seguidores en nuestra página en Facebook llamada el mural del alma, a todos los que nos siguen también por YouTube, por las plataformas de podcast favoritas, pero también a través de nuestro blog El mural del alma punto blogspot com ahí ustedes pueden conectarse con todos los demás episodios que hemos trado hasta el momento. Hoy no es la excepción. Así que vamos a ver una historia de vida aplicada a nosotros, porque aunque ocurrió como una novela de Colombia, una novela en el país de los años noventa, se llamaba en cuerpo ajeno. Entonces, pues, vamos a ver hoy en cuerpo ajeno, algo que nos va a tocar a nosotros una reflexión. Así que, acompáñeme cha cha chich bueno. Iniciamos con nuestra reflexión en el día de hoy. El personaje que les quiero contar a continuación es Robert Andrew Hinson. Vamos a castellanizarlo un poco porque nos falta el quellega, Fernando. Estamos en Latinoamérica, en los que están en Latinoamérica. Por supuesto, entonces yo no entiendo ni papa de inglés alem en español. Entonces podemos llamarlo Roberto Andrés Hingson. Cómo me dijeron ahí Roberto Andrés Ginson. Vamos a llamarlo, vamos a castellanizar el nombre ok este hombre, este doctor, porque es doctor. El doctor Roberto Andrés Hingson, es un ejemplo de cómo se puede ser un fiel creyente en cualquier vocación que uno escoja. Es un médico, cristiano, inventor y profesor de medicina. Le quiero repetir para dejarlo claro, cristiano, un médico, cristiano, inventor y profesor en medicina o de medicina. Más bien, el doctor Hinson está realizando una ambisión que tuvo sus albores cuando contaba con cinco años de edad. Como niño, sentía gran respeto por el médico que atendía a su familia. Solía acompañarlo al hacer visitas y tenerle la brida al caballo mientras el médico prestaba sus servicios al paciente. El Doctor Hinson nació en Anninston, en el Estado de Alabama, en los Estados Unidos. Al terminar sus estudios secundarios y con la ayuda de una beca, pudo matricularse en la Universidad de Alabama. A pesar de trabajar como camarero y secretario para sufragar sus gastos, Bob, como le vamos a decir de cariño, prestó sus servicios como presidente de la agrupación estudiantil bautista. Terminó brillantemente sus estudios por allá. En el año de mil novecientos treinta y cinco, cursando sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad Emory. Sufragó sus gastos trabajando como ordenanza técnico de rayos X y es asistente dietético. Yo no conocía eso del asistente dietético? Alguien que de pronto mezcriía en el Facebook en alguna de las plataformas como es eso del asistente de dietético. Casi no lo digo bien, asistente dietético. No póngalo. Ahí verá el asistente dietético y me informan. Yo voy a estar consultándolos. Bueno, seguimos. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, el Dr. Hinson prestó sus servicios al Departamento de Salubridad Pública de los Estados Unidos de América. En mil novecientos cuarenta y dos cursó estudios especiales de anestesia en la famosa clínica Mayo ubicada en el Estado de Minnesota. Desde esa fecha ha hecho muchas contribuciones a la ciencia médica. Al presente. Es profesor de anestesia en la Universidad de wester researve en Cleveland, en el Estado de Ohio en los Estados Unidos. El Dr. Hingson y su familia son miembros activos de la primera iglesia bautista de su ciudad. Tanto él como la señora Hinson trabajan entre los jóvenes. Su pastor dice de lo siguiente. Quien ocupa lugar tan prominente en su profesión frecuentemente cuenta con escaso tiempo para el trabajo de la iglesia o las cosas del espíritu esto no se aplica a Roberto Hinson. Dijo este pastor. Quizá el secreto de su dinámica vida cristiana está revelado por el pastor que tuviera Bob Hinson durante sus días de estudiante. La gran decisión que hiciera Bob tuvo por escenario el despacho de este pastor. Cierto día después de haber orado juntos, Bob dijo Dios ha revelado su voluntad para mi vida de manera muy clara. Hoy dedico mi vida, mi profesión, mi tiempo, mis talentos al señor Jesucristo a fin de hacer más livianas las agobiantes cargas y mitigar el sufrimiento y la angustia de la humanidad. Bueno, la pregunta del millón de dólares es que podemos sacar de esta valiosa historia que uno puede llevar el mensaje de un Dios vivo a través de la Biblia o más bien decirlo así que nosotros nos convirtamos en biblias vivientes. Como yo hablaba en una reflexión anterior, no necesariamente tenemos que buscar un lugar en específico sacro para ello, aunque que bendición por ello también, obviamente, es importante congregarse, es importante asistir los domingos a la iglesia local más cercana más. Sin embargo, podemos pensar en esto usted y yo, en nuestros oficios en la casa, en el lugar de trabajo, en el lugar de estudio, Podemos impactar a muchos con este mensaje que se necesita en medio de una sociedad que ya está cansada de políticos corruptos, de sistemas, digamos defectuosos. La gente necesita una solución, pero esa solución la podemos dar nosotros con nuestro estilo de vida. Proyectemos un estilo de vida, de felicidad, de gozo, de ese gozo que viene del cielo, de ese gozo que viene arriba, de ese gozo que viene de Dios. Y podemos hacerlo a través de nuestras distintas profesiones, porque muchos dirán no. Ese trabajo es del cura, Ese trabajo es el sacerdote nada más. Ese trabajo es de un pastor yo que voy a andar haciendo eso. Usted y yo podemos hacer cambio para nuestros compañeros de estudio, para nuestros compañeros de trabajo, para nuestros hijos, para nuestras esposas, nuestras parejas, para nuestros familiares, para nuestros seres queridos. Entonces eso de que esa cuestión de mensajes y eso es para clérigos, no, señor es para todos, porque en cada uno de nosotros está la solución a ese problema que esa persona tiene seguro. Cuando esa persona salga del problema, déjeme decirle algo va a venir a usted y se lo va a agradecer. Pero recuerde esto de Dios. Viene la sabiduría de Dios, viene la ciencia. Mírenle el ejemplo de este hombre, Robert Hingson, un médico, un inventor, un profesor de medicina, un hombre que hizo muchas especializaciones, pero que no negó. Su Fe su Fe en Jesús, su Fe en Dios, pero digamos no se fue con ese toni son religioso, sino que en la vida cotidiana. Yo me lo imagino en las clases. Cuando él daba clases en la universidad, alguno de los chicos de sus estudiantes venía con problemas, pero siempre, siempre tenía una respuesta de parte de Dios, por supuesto, a través de la Biblia o de sus experiencias como persona, para transmitírsela a ese chico, a esa chica que de pronto estaban en dificultad. Quiero cerrar la reflexión con lo que dijo este hombre al final de este de este compo que tomé para la reflexión del día de hoy. Hoy. Dedico mi vida, mi profesión, mi tiempo, mis talentos al señor Jesucristo a fin de hacer más livianas las agobiantes cargas y mitigar el sufrimiento y la angustia de la humanidad. Sabe cuál es su misión y mi misión en la vida no es solamente comprar casas, comprar carros, tener becas, tener joyas, tener relojes finos, tener posiciones, tener fama, tener el prestigio. Todo eso es bonito. Quién no quiere eso. Hasta yo quiero eso, pero sabe qué. Lo más importante en la vida del ser humano es lo que dijo este hombre, el señor o el doctor Hinson. Más bien hacer más livianas las cargas de las personas y mitigar el sufrimiento y la angustia de la humanidad. Y podemos hacerlo a través de un mensaje sencillo y claro que lo dice uno de los evangelios de la Biblia, porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su único hijo para que todo aquel que en él crea no se pierda, sino que tenga vida eterna. Así termina esta reflexión del día de hoy, mi nombre David Fernando Iguera. En la próxima nos encontramos para seguir escribiendo juntos en esto que es el mural del alma, un abrazo