Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 356 | No uses la diplomacia en el matrimonio.
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- Podcast número trescientos cincuenta y seis van a estar escuchando por allí. Vientecito está soplando recio a esta hora de la noche por acá en las montañas, las breñas de Santander. Creo que en este podcast los hombres estarán muy de acuerdo conmigo. A ellos les gusta que yo haga esta clase de contenidos en donde hablo del particular mundo de las mujeres, o sea, poder entenderlas adecuadamente, Y este digamos que es un ejemplo que busca sobre todo ponerse del lado de los esposos. Pero hay ocasiones en donde también hay que ponerse del lado de las esposas, porque los hombres también suelen tener comportamientos como estos a ver a qué comportamiento Me refiero a que no todos y no siempre estamos dispuestos a aceptar que nos hablen con sinceridad, sobre todo cuando pedimos una opinión. La comunicación en el matrimonio suele empezar a madurar luego de algunos años, cuando se van a dar cuenta que la conversación matrimonial entre marido y esposa ya está empezando a tener cierta madurez. Cuando uno de los cónyuges le pida al otro una opinión y esté dispuesto a escuchar cualquiera sea la respuesta o sea, por ejemplo, la mujer pregunta cómo me queda este vestido. Chicas, si ustedes lo preguntaron, deber estar dispuestas a que su marido diga. No me gusta. No me gusta como te Ves. No me gusta el color, No me gusta la talla. No me gusta te Ves mal No te Ves bien te puedes ver mejor con otra determinada ropa. A cuenta siguiente, la mujer no tiene por qué enojarse por qué, porque acaba de pedir que su marido con sinceridad le dé una opinión. Si al marido le pareciera que el vestido le queda mal, pero por evitarse un problema o por hacer sentir a su esposa le dice que le queda bien, estaría utilizando la diplomacia. Y a ver, la diplomacia en la comunicación se utiliza con los amigos, con los recién conocidos, con las autoridades. Digamos que la diplomacia es una muestra de respeto. No estoy de acuerdo con una persona, pero como la acabo de conocer, prefiero dar una respuesta con diplomacia. Pero en el matrimonio la diplomacia no tiene por qué estar. No tiene por qué ser una carta de comunicación entre los cónyuges. O sea, nuevamente, si ya Smith me pregunta cómo me queda este vestido. Dame tu opinión. Yo voy a ser sincero Obviamente, y como la Biblia todo el tiempo me lo está recordando. Esa respuesta debe estar muy amalgamada de amor. A veces ahí es donde se nos van las cuerdas muchachos. A veces es donde se nos olvida que estamos hablando con el ser que amamos y utilizamos palabras que no están bien, no en vano. En efesios capítulo número cinco. El señor nos dice que amemos a nuestras esposas y no seamos ordinarios, no seamos burdos, no seamos toscos con ellas, porque el señor conoce que a los hombres, como dicen, en algunos lugares del mundo se nos va la olla. Utilizamos el adjetivo menos indicado para calificar la opinión que nuestras esposas nos están pidiendo. Así que, chicas, la próxima vez que ustedes le pregunten a su esposo pidiendo una opinión sobre cualquier asunto. Deben estar preparadas para que el esposo digan no. No estoy de acuerdo. Es feo el color no se ve bien te ves un poquito más gorda o te Ves demasiado flaca. Ya sabes que no me gusta ese color a cuenta seguida, no te tienes por qué ofender efesios. Capítulo número cuatro, versículo número veinticinco. Por lo tanto, cada uno de ustedes debe abandonar la mentira y hablar con la verdad a su prójimo, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo. Está muy mal mentir utilizando la diplomacia para luego hacer comentarios peyorativos o destructivos. Para qué digo que me gusta si no me gusta, para que juego a esconder mi sinceridad, solo porque quiero ahorrarme un problema con mi esposa. No se supone que poco a poco hemos construido una comunicación de tal manera en el matrimonio que ella ya acepta que yo le diga no estoy de acuerdo. Además, no es un punto final. Yo puedo no estar de acuerdo y, sin embargo, mi esposa dejarse ese vestido. Ya no hay complique. El asunto termina allí proverbios. Capítulo número doce, versículo número veintidós, dice el señor De Testa los labios mentirosos, pero se deleita en quienes dicen la verdad. De igual manera, nosotros, los hombres, debemos aceptar cuando nuestra esposa no está de acuerdo con cualquiera de las acciones, actitudes o de las decisiones que vamos a tomar y tienen el derecho de disentir de decir no estoy de acuerdo. No me parece, al fin y al cabo, los matrimonios que más progresan. Son aquellos en donde ninguno de los dos cónyuges pierde en ningún momento la oportunidad de fijar su posición. Así que hoy la invitación es a que no utilices la diplomacia y en el matrimonio utiliza la sinceridad. Eso sí, sinceridad amorosa intentando no herir a la otra persona. Termino con esto. Los matrimonios tienen una conversación madura adulta cuando aprenden a aceptar la opinión contraria del ser que amamos. Podcast número trescientos cincuenta y seis. Hay trescientos cincuenta y cinco más esperando por ti en José Ordoñez Cristiano, com recuerda que allí encuentras veintiuno clases acerca de la infidelidad. Todo nuestro curso, que acabamos de terminar con Jasmith. Para verlo en su totalidad, solo tienes que hacer parte de la comunidad Digital cristiana de José Ordóñez. Por ahora les deseo que tengan un lindo día y, sobre todo, que la próxima vez que te pidan una opinión la des con humildad y amor. Y si tú has pedido una opinión, debes estar dispuesto, dispuesta a que haya una posición contraria a la que estás buscando. Y con eso no te ofendas que Dios te bendiga