Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La Bruja De Mi Familia: Mi Abuela Se Convertía En Nahual - Historias De Terror - Voces De La Noche
Transcript
- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, suscríbete,
- 0:08dale like y comparte. Me llamo Ramón, y siempre desde niño,
- 0:16he sido un hombre de campo, acostumbrado a los ruidos nocturnos,
- 0:20al silbido del viento entre los árboles, a los animales
- 0:24salvajes que recorren la oscuridad, todo eso era. Es todavía
- 0:28parte de mi vida, de ahí nace esta, mi historia.
- 0:33En ese tiempo contaba apenas con 18 años, estaba alto y
- 0:37fuerte pero siempre fui muy solitario, tenía muy pocos amigos
- 0:40y no tenía hermanos, solo una hermana, pero tres años
- 0:44menor que yo. Por eso no teníamos mucha comunicación, aparte
- 0:49era muy incrédulo, a pesar que en los pueblos era
- 0:52muy común que se hablara mucho de brujas y nahuales
- 0:56con nada me convencían de su existencia, por lo mismo
- 0:59no me daba miedo caminar solo entre el monte. Una
- 1:03noche regresaba de visitar a mi abuela en un poblado cercano,
- 1:07la visitaba una vez al mes, y esa semana me
- 1:10correspondía ir. Mi abuela era una mujer de 80 años conocedora
- 1:15de muchas cosas, entre todas ellas, cosas relacionadas con la brujería,
- 1:20no digo que fuera una bruja, aunque en su pueblo
- 1:23sí se comentaba eso. Su casa era extraña, en su
- 1:27interior había muchas cosas que no eran comunes, tenía muchas
- 1:31muñecas horribles en una vitrina, decían en el pueblo que
- 1:35en cada muñeca guardaba sus trabajos negros. Me molestaba que
- 1:39hablaran de mi abuela, pero yo no le prestaba tanta
- 1:42importancia a todos esos chismes. Era su costumbre que todo
- 1:47el tiempo que platicaba con ella, se la pasaba contando
- 1:50historias de brujas y brujos. Estos brujos, según me decía,
- 1:55eran tan sabios y poderosos que podían transformarse a placer
- 1:59en cualquier animal que ellos desearan, sin importar el tamaño.
- 2:04Pero no todo eran historias, me aseguraba que esos brujos
- 2:08o por lo menos uno, habitaba en el monte entre
- 2:11su pueblo y el mío. a veces convertido en cerdo,
- 2:15en burro y muchas otras más, pero transformado en un
- 2:18enorme coyote que se la pasaba huyendo, cuando las noches
- 2:22eran más oscuras. Para regresar a mi casa, tomaba ese
- 2:27viejo camino desolado por donde nadie transitaba, porque según decían
- 2:31las gentes del pueblo, estaba maldito, lleno de sombras y
- 2:35extraños animales que perseguían a las personas. Mi abuela me
- 2:40aseguraba que esos animales eran los brujos Nahuales, debo aclarar
- 2:44que yo nunca había visto nada. Mi abuela sabía que
- 2:48cada vez que la visitaba, me regresaba por ahí, porque
- 2:52era el camino más corto, no se cansaba de pedirme
- 2:55que no caminara por ese lugar, porque era territorio del
- 2:58brujo Nahual, pero yo era testarudo. Esa noche al despedirme
- 3:03de ella, me dijo que me fuera por donde yo quisiera,
- 3:07no me deseaba que me encontrara con algún brujo, pero
- 3:10en caso de hacerlo, me recomendó que no lo mirara
- 3:13a los ojos directamente, porque era terriblemente peligroso, podría considerarlo
- 3:18un reto o una ofensa, y atacarme para llevarme al inframundo.
- 3:24Muy confiado de mí, le pedí que no se preocupara,
- 3:27mi abuela mostrando una sonrisa de preocupación, porque sabía que
- 3:31no le haría caso, algo buscó entre sus cosas. Como protección,
- 3:36me regaló un extraño amuleto, solamente tendría que enseñárselo al Nahual,
- 3:41en cualquiera que fuera su forma, y él me dejaría
- 3:44en paz. La verdad ni le creí, de todas maneras,
- 3:49por respeto, lo guardé en la bolsa de mi camisa,
- 3:52no había de qué preocuparse, no hacía más de una
- 3:55hora caminando para llegar a mi casa, donde aún vivía
- 3:58con mis padres. Además ni siquiera era tan tarde, si
- 4:03acaso pasaban de las nueve de la noche. Cuando me
- 4:07adentré al monte, por primera vez sentía algo extraño, volteé
- 4:11para ver si mi abuela venía atrás de mí, porque
- 4:13eso era lo que sentía, pero estaba solo. No llevaba
- 4:18una lámpara, estaba acostumbrado a caminar bajo la luz de
- 4:21la luna, pero esa noche, la luna se estaba escondiendo
- 4:25detrás de gruesas nubes que anunciaban lluvias torrenciales. Ni siquiera
- 4:30las pocas estrellas que quedaban ofrecían algo de luz, haciendo
- 4:34que las sombras de los árboles que apenas podían distinguirse
- 4:38se perdieran entre la oscuridad o en ocasiones cuando se
- 4:41movían con el aire, pareciera como si cobraran vida. El
- 4:46ambiente se cargó de un olor a tierra mojada y
- 4:49bajó un poco la temperatura, caminé despreocupado algunos quince minutos,
- 4:54fue entonces cuando escuché algo detrás de mí, no eran pasos,
- 4:58sino un arrastrar suave, como el roce de piel contra
- 5:01la tierra. Al principio pensé que podría ser un animal herido,
- 5:06tratando de refugiarse de la tormenta que se aproximaba, pero
- 5:10algo en el ambiente me hizo pensar en las historias
- 5:12de mi abuela, en sus advertencias de no andar solo
- 5:15por ese camino, donde habitaban los nahuales, esos brujos que
- 5:19tomaban la forma de animales, para hacer sus fechorías. Mi
- 5:24reacción fue detenerme un momento, indeciso de lo que había escuchado.
- 5:30No me da pena decirlo, me persigné porque tuve un
- 5:33mal presentimiento, sé que cualquier persona que estuviera en mi
- 5:37situación reaccionaría de una forma similar, fuera creyente o no.
- 5:42Sin estar seguro de lo que iba a hacer, me
- 5:44giré lentamente, esperando ver una cosa horrible, no sé, quizá
- 5:49un animal enorme con un gran hocico lleno de dientes
- 5:52grandes y puntiagudos. Pero para mi sorpresa no había nada,
- 5:57no al menos por el camino. Aunque estaba acostumbrado a
- 6:01caminar en la oscuridad, por lo nublado del cielo no
- 6:04podía distinguir bien a más de 10 o 12 metros, sólo con
- 6:08la mirada busqué entre el monte y no había nada,
- 6:11ni huellas o señas de algún animal. Los primeros relámpagos aparecieron,
- 6:17cada vez que lo hacían alumbraban todo el monte de
- 6:19una manera siniestra, los mismos matorrales parecían transformarse en figuras grotescas,
- 6:25pequeñas y grandes, que bailaban de un lado al otro.
- 6:30Otra cosa que me pareció increíble y por lo mismo
- 6:33me llenó de preocupación fue escuchar que todos los grillos, todos,
- 6:37guardaron silencio al mismo tiempo como si se hubieran puesto
- 6:41de acuerdo en todo el monte. Di la media vuelta,
- 6:44apenas iba a seguir caminando, cuando de nuevo se escuchó
- 6:48ese arrastre. Sólo que esta vez, el sonido era de
- 6:53algo mucho más pesado, volteé y caminando hacia atrás, busqué
- 6:57de nueva cuenta el origen de ese sonido. No sé
- 7:01si sea correcto decirlo así, pero lo único que podía
- 7:04escuchar era el silencio, grité hasta en tres ocasiones, quien
- 7:08andaba ahí, pero no obtuve respuesta, presentí que el camino
- 7:12se me haría muy largo. Mi intención en ese momento
- 7:16fue correr lo más rápido que pudiera, no lo hice
- 7:19porque no quise entrar en pánico, pero si apreté el paso,
- 7:23si acaso llevaba medio camino, cuando comenzó a lloviznar. Con
- 7:27la lluvia y el viento que también empezaba a desatarse
- 7:30me hizo sentir algo, como un extraño escalofrío que nunca
- 7:34antes había sentido. el viento comenzó a mover los matorrales
- 7:39como si los quisiera arrancar y el sonido de los
- 7:42truenos me advertía que estaba en apuros ese camino lo
- 7:46había recorrido infinidad de veces aún así por la obscuridad
- 7:50y por la lluvia que caía sobre mis ojos hicieron
- 7:53que en un descuido lo perdiera de vista Sin detenerme
- 7:57comencé a caminar, esquivando los matorrales, al principio brincaba los charcos,
- 8:02hasta que se volvió imposible, porque todo se convirtió en
- 8:06una laguna. Me detuve porque me vi perdido en medio
- 8:09de la noche y su oscuridad. Nunca había sido miedoso,
- 8:14pero ya para entonces, los nervios no me dejaban pensar
- 8:18con claridad qué podría hacer para salir pronto de ahí.
- 8:22No era necesario ver el reloj, sabía que ya había
- 8:25pasado más de una hora, era para que llegara a
- 8:28mi casa, pero lo único que miraba a mi alrededor
- 8:31era el monte, lleno de hierbas, arbustos y uno que
- 8:35otro árbol grande sumergido en una completa oscuridad, presentí que
- 8:39estaba muy lejos de casa. A pesar del sonido que
- 8:43producía la lluvia, se podía escuchar algo más a lo lejos,
- 8:47era un lamento, un grito extraño que no era de
- 8:50auxilio o de dolor. ni siquiera podía asegurar que era
- 8:55de un humano. Hasta el día de hoy, sin temor
- 8:58a equivocarme, puedo decir que ese alarido ha sido lo peor,
- 9:02lo más espantoso que he escuchado. El oírlo me ponía
- 9:07la piel chinita, traté de calmarme, pensando que todo tendría
- 9:11una explicación, me decía que no pasaba nada, además no
- 9:15iba a perderme en el monte para siempre, pasando la
- 9:18lluvia seguramente encontraría el camino. Dejé de correr y comencé
- 9:23a mirar el lugar, que tantas veces había recorrido, me
- 9:27di cuenta que nunca le había puesto atención, pasaba por
- 9:30ahí por inercia, sin grabarme el recorrido, cuántos árboles grandes
- 9:34había o cosas así. Caminé sin sentido un poco más,
- 9:39volteaba a ver el cielo, para ver si se despejaba,
- 9:42pero todo eran nubarrones. No me esperaba que con el
- 9:46resplandor de un largo relámpago mirara la figura de una
- 9:50criatura como a unos 20 metros de mí. El solo hecho
- 9:54de ver a esa figura me heló la sangre. Era
- 9:58más grande que un hombre, tenía la forma retorcida y
- 10:01semejante de un coyote, pero extrañamente erguido en sus dos
- 10:05patas traseras. Su pelaje era un conjunto oscuro de sombras,
- 10:10sus ojos le brillaban tanto que parecían perforar la oscuridad misma.
- 10:16Le clavé la mirada por unos segundos para estar seguro
- 10:19que no lo imaginaba, pero no, ahí estaba parado frente
- 10:22a mí. No puedo negar que sentí un susto tremendo,
- 10:26cuando terminó el relámpago volvió la oscuridad, quedando a lo
- 10:30lejos tan solo el brillo de sus ojos. Luego se
- 10:34escuchó un estruendo tan fuerte, que me hizo moverme de
- 10:37nuevo sin un rumbo fijo, rasgando mis ropas por tantas
- 10:41espinas que había. Desesperado aumenté mi paso, porque mi propio
- 10:46miedo me aseguraba que esa criatura venía corriendo detrás de mí.
- 10:51Podía escuchar sus enormes zancadas, y su respiración se acercaba
- 10:55cada vez más, corría sintiéndome alcanzado, mientras el sonido de
- 10:59su seguimiento se hacía más intenso, más se aceleraba mi corazón.
- 11:05Mi mente giraba, recordando cada historia, cada advertencia de la abuela,
- 11:10sobre no mirar a los ojos de tales criaturas, porque
- 11:13podrían robarme el alma o llevarme con ella a su
- 11:16oscuro mundo. Mientras corría con desesperación, escuchaba como a la
- 11:21par de mí, un animal grande y pesado golpeaba el
- 11:24agua con fuerza, recordé que traía el amuleto que me
- 11:27había dado mi abuela. Me frené decidido a enfrentar lo
- 11:30que fuera eso que me perseguía. Me detuve, saqué el amuleto,
- 11:36me volteé con rapidez para que ese Nahual se topara
- 11:39con él y dejara de acosarme, pero al hacerlo no
- 11:42había nadie detrás de mí. Eso lejos de despreocuparme me
- 11:45llenaba más de temor, porque pudiera ser que lo que
- 11:48me estaba persiguiendo era invisible y que pudiera hacer yo
- 11:52contra algo así. El aguacero se intensificó y las ráfagas
- 11:56del viento me empujaban para donde no quería ir o
- 12:00en ocasiones me impedían el avance, trataba de mantener los
- 12:03ojos abiertos, a pesar de que con el viento tan fuerte,
- 12:07la lluvia parecía alfileres que se encajaban en mi piel.
- 12:11Al voltear hacia unos troncos secos que estaban como a
- 12:14unos 15 metros, una figura diferente a la anterior, se levantó
- 12:19en dos patas, este tenía el aspecto de un cerdo enorme,
- 12:22que hizo un ruido bastante grave y aterrador. Ya no
- 12:27sabía para dónde correr. Por primera vez creí en todas
- 12:30las historias que se decían de ese lugar. Lamenté muchas
- 12:34veces ser tan testarudo y desoír las advertencias de mi abuela,
- 12:38pero ya qué podía hacer. Ya estaba perdido en ese
- 12:41lugar maldito, donde a cada minuto que pasaba, se acortaban
- 12:45las esperanzas de salir con bien. Aquel enorme cerdo se
- 12:49puso en cuatro patas, avisando que iba a atacar, de
- 12:52pronto corrió con fuerza hacia mí, por un momento quise
- 12:56correr pero me quedé trabado, parado en el mismo lugar,
- 12:59sin poder moverme aunque quisiera. En los segundos siguientes, me
- 13:04imaginé mil cosas horrorosas, me vi siendo embestido y luego
- 13:08devorado por esa bestia enorme. Antes de que aquel monstruoso
- 13:12animal arremetiera contra mí, cerré los ojos y me cubrí
- 13:16con mis manos esperando el impacto, pero extrañamente nada sucedió,
- 13:20solo sentí una ráfaga de aire que pasó sobre mí.
- 13:24Abrí los ojos, para mi sorpresa no había ningún animal,
- 13:28por ningún lado, parece un chiste pero me toqué el
- 13:31cuerpo para comprobar que seguía vivo. No sabía dónde había
- 13:36podido esconderse semejante cosa, como no había nada creí haberlo imaginado,
- 13:41pero todo había sido tan real. No sabía si estaba
- 13:45sudando o me escurría todavía el agua de lluvia, además
- 13:48sentía la cabeza muy caliente, tragué saliva y respiré hondo,
- 13:53si alguna vez iba a creer en algo ese era
- 13:55el momento. Por primera vez le pedí a Dios que
- 13:58estuviera conmigo, que me ayudara a librarme de todo aquello
- 14:02que me estaba pasando, fuera cierto o no. Ya me
- 14:06sentía cansado de tanto correr, quizá me fallaron las fuerzas,
- 14:10pero en un descuido tropecé con alguna raíz y caí
- 14:13de bruces entre el agua. No me levanté de inmediato,
- 14:17porque escuché como alguien o algo se acercaba, muerto de miedo,
- 14:21me arrinconé lo más que pude a unos matorrales. Escuché pasos,
- 14:26ruidos extraños parecidos a los gruñidos de un felino, supe
- 14:30que me andaba buscando, porque olfateaba con insistencia, pero nunca
- 14:34logré mirar a nadie cerca de mí. Me estaba convenciendo
- 14:39que eran alucinaciones, no encontraba otra explicación lógica. Los minutos
- 14:44pasaban despacio, después me enderecé lentamente, porque tampoco podía quedarme
- 14:50entre el agua por mucho tiempo. Volteé para todos lados,
- 14:54cuando estuve seguro que no había ninguna criatura, me levanté
- 14:58y seguí caminando, con la esperanza de encontrar de nueva
- 15:02cuenta el camino de regreso, porque ya no podía más.
- 15:06Con más miedo de lo que me pudiera suceder y
- 15:09no por lo que me estaba sucediendo, caminé en línea recta,
- 15:12lo haría hasta salir del monte y no me detendría,
- 15:15mirara lo que mirara. pero caminé por largo rato bajo
- 15:20la lluvia fría sin llegar a ningún lado, con aquella
- 15:23sensación de que alguien me estaba castigando, por no creer
- 15:26en esas cosas de misterio. Pasado un rato, por fin
- 15:31se detuvo la lluvia, no puedo negar que fue un alivio,
- 15:34pero después de eso escuché que alguien gritaba a lo lejos,
- 15:38poniéndole atención, pareciera que gritaban mi nombre, sentí una esperanza,
- 15:43porque creí que habían venido a buscarme, quizá mi papá.
- 15:47caminé hacia donde provenía ese grito, los minutos pasaban y
- 15:51nunca lograba llegar, el sonido cada vez se hacía más
- 15:54y más lejos, eso me llenaba de preocupación, fue tanta
- 15:58mi desesperación por saber quién me llamaba, que volví a
- 16:01correr de nuevo entre el espeso monte. Me quise detener,
- 16:06pero como seguía escuchando que decían mi nombre, yo también
- 16:09comencé a gritar para que me pudieran ubicar, minutos después,
- 16:13muy a lo lejos, pude distinguir una sombra que caminaba
- 16:17dando grandes pasos. Corrí hacia ella, pero conforme me acercaba,
- 16:23esa sombra se iba distorsionando, estaba alta y delgada, de
- 16:27hecho cada vez crecía más, con el último grito que
- 16:30di dejó de caminar y volteó a verme. En ese
- 16:33momento supe que no era mi papá ni nadie conocido,
- 16:36ni siquiera parecía una persona. Por unos segundos angustiantes nos
- 16:41miramos mutuamente. Mi reacción fue correr, al lado contrario claro,
- 16:47porque la sombra se transformó en una figura grotesca con
- 16:50grandes patas y largas manos que movía para ambos lados.
- 16:54Mientras corría, escuchaba sus gruñidos que parecían alcanzarme. Escuchaba sonidos
- 17:01raros e inquietantes, parecía que venía tirando mordidas, llegué a
- 17:05sentir que me rasguñaba los brazos, pero también podrían ser
- 17:09las espinas de los matorrales. Corrí mucho, lo más que podía,
- 17:14no sé por cuánto tiempo, me parecía extraño que un
- 17:17animal tan grande, con esas patas largas no pudiera alcanzarme,
- 17:22quizá no quería hacerlo. Sin detenerme, volteé como pude hacia
- 17:27atrás y no venía nadie detrás de mí. Me detuve sorprendido,
- 17:32me estiré el cabello, porque eso era para perder la razón.
- 17:36Luego puse mis manos en las rodillas y jalé aire,
- 17:39deseaba con todas mis fuerzas que ya amaneciera, pero todo
- 17:43seguía tan oscuro. De nueva cuenta, sentí que alguien se aproximaba,
- 17:49tal vez era ese brujo transformado en el viento, porque
- 17:52era lo único que podía sentir. Agarré valor y le
- 17:56pregunté qué quería de mí, nadie me respondía, con voz
- 18:00fuerte le pedí que me dejara en paz. También enfrenté
- 18:04al monte, porque pudiera ser un árbol, ya no sabía
- 18:07ni qué pensar. No sé por qué, pero la esencia
- 18:11de mi abuela me llegó de repente, así de la nada,
- 18:14como si su aroma o su recuerdo me hubiera llegado
- 18:17por medio del aire. Hasta llegué a pensar que quizá
- 18:20era ella la que me andaba buscando entre el monte.
- 18:24No supe cómo, pero agarré un camino que me llevó
- 18:27a las orillas de mi pueblo. Finalmente, llegué a mi casa,
- 18:31cerré la puerta con fuerza y me recargué contra ella.
- 18:34Me quedé ahí unos segundos, preguntándome si lo que había
- 18:37visto era real o solo producto de mi imaginación, provocados
- 18:41por el miedo o por las leyendas que me contaba
- 18:44mi abuela. Al checar mi reloj no podía ser, apenas
- 18:48habían pasado dos horas desde que salí de la casa
- 18:51de mi abuela, yo podría asegurar que estuve perdido en
- 18:54el monte por una eternidad. En mi casa ni cuenta
- 18:58se habían dado, que no había llegado, entonces comprendí que
- 19:02nadie me buscaba en el monte, seguramente era ese brujo
- 19:06el que me hizo creer eso, para confundirme o para trastornarme.
- 19:11A partir de esa experiencia creí en Dios, en las
- 19:14brujas y brujos y sobre todo en los Nahuales, eso sí,
- 19:17jamás volví a pasar por ese tramo del monte, yo
- 19:21mismo les decía a las personas del pueblo, que ese
- 19:24lugar sí estaba embrujado. Al siguiente mes que me tocó
- 19:28visitar a mi abuela, me fui por el camino que
- 19:31usaba toda la gente, no sabía si platicarle o no,
- 19:34todo lo que había vivido aquella noche. Nada más al
- 19:38saludarla me di cuenta que ya sabía lo que me
- 19:40había pasado, a pesar de que yo no le había
- 19:43dicho a nadie, me aseguró que el mismo monte se
- 19:46lo había contado. También me pidió que nunca me deshiciera
- 19:50del amuleto que me había regalado, porque era una protección segura.
- 19:55Le pregunté por qué si tantas veces había pasado por
- 19:58ese lugar nunca había visto nada, me contestó que el
- 20:02Nahual estaba esperando una oportunidad, y la había encontrado esa noche,
- 20:07para mi suerte llevaba el amuleto. Meses después, fui a
- 20:11visitarla pero ya no la encontré, una de sus vecinas
- 20:14me dijo que una negra noche se metió al monte
- 20:17y nunca regresó, esa señora con la que hablé, me
- 20:20dio a entender varias cosas, entre ellas, que mi abuela
- 20:24le rendía tributo al Nahual del monte. Tuve la intención
- 20:28de volverme a meterme en ese tramo del monte para buscarla,
- 20:32sin importar lo que me pudiera pasar, pero la señora
- 20:35me aseguró que no la encontraría, porque mi abuela ya
- 20:38formaba parte del aire, de los árboles, del camino, los
- 20:42matorrales y la tierra misma del monte. Nadie de su
- 20:46pueblo la quiso buscar, por miedo a lo que ahí pasaba,
- 20:50me contaron que a partir de esa noche, se escuchaban
- 20:53aullidos espantosos que salían del monte, me molesté mucho al
- 20:57saber que todos pensaban que era mi abuela quien aullaba.
- 21:01No puedo negar que me regresé angustiado para mi casa,
- 21:04al hablar con mis papás de lo que le había
- 21:07sucedido a la abuela, ni siquiera se sorprendieron, me dijeron
- 21:11que otras ocasiones ya lo había hecho, eso de desaparecer.
- 21:15También ellos me aseguraron que era una bruja Nahual, pero
- 21:19yo no les creí. Y así mi abuela se perdió
- 21:23para siempre, solo en dos ocasiones regresé a su casa,
- 21:26la cual seguía sola e intacta, porque nadie se atrevía
- 21:30a llevarse nada de ahí, por creer que todo estaba embrujado.
- 21:34No sé si ella misma era una Nahual, siempre he
- 21:37tenido esa duda. Todavía hasta la fecha me dan ganas
- 21:41de recorrer aquel camino abandonado, respirar el aire y pisar
- 21:44su tierra para tener contacto con mi abuela, pero me
- 21:48da miedo hacerlo. De cualquier modo, siempre la llevaré en
- 21:52mis pensamientos. Me llamo Ernesto y esta es la historia
- 22:03más extraña y reveladora que he vivido. jamás pensé que
- 22:07compartiría algo semejante como esto. Todo comenzó en una temporada
- 22:13de invierno, decidí ir a acampar a una cabaña, ubicada
- 22:16a las cercanías de una zona boscosa, muy cerca del
- 22:20pueblo de donde eran originarios mis papás. Yo sabía que
- 22:23ese lugar siempre había estado rodeado de misterios y de
- 22:26antiguas creencias, precisamente por eso elegí ir ahí. Acababa de
- 22:32terminar una relación tormentosa, necesitaba un descanso, una distracción. Pasar
- 22:38el fin de semana alejado de todo y de todos
- 22:41me resultaba perfecto, esto me pasó a finales de los años 90,
- 22:45ya contaba con 27 años. En el trayecto recordaba que desde
- 22:51pequeño me criaron con historias de Nahuales, seres que siendo
- 22:55de otro mundo, podían transformarse y caminar entre nosotros, pero
- 22:59invisibles a los ojos de quienes no estaban dispuestos a ver.
- 23:04Siempre consideré a los Nahuales como seres verdaderos, a pesar
- 23:08de que nunca los había visto. Siempre que mi papá
- 23:12me hablaba de ellos, hacía muchos ademanes, se ponía de
- 23:16puntas para decirme de qué tamaño eran y arremedaba el
- 23:19sonido de sus gruñidos, escucharlo me daba miedo, pero yo
- 23:23dibujaba una sonrisa para que me siguiera contando. Platicaba con
- 23:27tanta emoción que yo estaba convencido de que él los
- 23:31había visto en persona. Mis pensamientos se terminaron cuando por
- 23:36fin llegué a la vieja cabaña donde me quedaría el
- 23:38fin de semana. Eran finales de enero, el punto más
- 23:43fuerte del invierno, el aire gélido se colaba por cada rendija,
- 23:47silbando de una manera que no se escuchaba en la ciudad.
- 23:51Eso no me hacía sufrir, también estaba ahí por darme
- 23:55el gusto de estar solo con mis recuerdos. Pronto se
- 23:59llegó la noche del viernes y con ello arreció aún
- 24:01más el frío, encendí la chimenea, que aparte de calor
- 24:05me brindaría algo de luz, estaba dispuesto a cenar, cuando
- 24:09claramente escuché algo que pasó corriendo, a unos metros de
- 24:13la cabaña. Fue tan rápido que no pude identificar qué
- 24:17pudo haber sido, lo único que podía asegurar era que
- 24:21no eran de un humano. Contuve la respiración y traté
- 24:25de no hacer ruido, para descubrir que era aquello, pasados
- 24:29unos cuantos minutos se volvió a escuchar, solo que esta
- 24:32vez mucho más cerca. Pudieran ser muchas cosas pero, como
- 24:37podría saberlo, por instinto aseguré las puertas y las ventanas.
- 24:42Hasta ese punto no puedo decir que tenía miedo o
- 24:45que me pusiera nervioso, estaba en el bosque donde los
- 24:48animales y sus sonidos son muy frecuentes. Mi forma de
- 24:52reaccionar fue por precaución, pasaban los minutos y todo seguía
- 24:56en silencio. Era la primera vez que estaba en esa cabaña,
- 25:01por lo menos yo solo, porque alguna vez, siendo un
- 25:04niño acompañé a mi papá precisamente a ese lugar, en
- 25:08ese momento empecé a recordar esa ocasión, también era un invierno.
- 25:13La primera noche que estuvimos ahí, escuchamos algunos ruidos, una
- 25:17especie de bramido que iba y venía, yo no sé
- 25:20mi papá, pero yo no podía imaginarme qué tipo de
- 25:23animal podía hacer ese sonido tan fuerte. Al parecer primero
- 25:28era solo uno, después se incrementaron, quizás eran tres los
- 25:33animales que andaban afuera, mi papá nos salió a investigar,
- 25:36asegurando que era peligroso, porque los responsables eran los nahuales.
- 25:42En esa ocasión me explicó de manera diferente lo que
- 25:45era un Agual, pero yo era muy niño para entenderlo,
- 25:48lo único que se me quedó grabado fue que eran
- 25:51criaturas de otro mundo, que por alguna fuerza extraña habían
- 25:55logrado cruzar al nuestro. Cuando desaparecían por temporadas, era porque
- 26:01regresaban a donde pertenecían, tenían esa capacidad de ir y
- 26:05venir cuando quisieran. Toda la noche estuvimos escuchando, como alguien
- 26:10merodeaba alrededor de la cabaña sin precisar lo que pudiera ser,
- 26:14en ocasiones se podía escuchar el sonido que hacen los osos,
- 26:18pero en otras se escuchaba tan raro que era imposible
- 26:20de identificar. A la mañana siguiente buscamos huellas, a pesar
- 26:26de que había nevado ligeramente encontramos muchas, eran más profundas
- 26:30de lo normal y mucho más grandes, lo que anduvo
- 26:33caminando esa noche alrededor de la cabaña, mediría un poco
- 26:37más de dos metros. Acostumbrado a acampar, mi papá era
- 26:42conocedor de muchas cosas, con mecates y algunas ramas que encontró,
- 26:46preparó y puso varias trampas para coyotes, esperando que fueran
- 26:50esos animales. Ya con eso nos sentimos un poco más tranquilos.
- 26:55Olvidamos ese incidente, la mayor parte del día la pasamos
- 26:59dentro de la cabaña por el frío que hacía, la
- 27:02noche siguiente al igual que la anterior, anduvo caminando alguien
- 27:06cerca de nosotros. Aunque nunca hicieron el intento de meterse,
- 27:11resultaba extraño, yo me quedé dormido ya muy tarde pero
- 27:14mi papá no, él se quedó en vigilia. Al día
- 27:18siguiente me dijo que todas las trampas habían sido activadas,
- 27:22pero que no se habían escuchado aullidos de coyotes, chillidos
- 27:26ni nada parecido. Salimos muy temprano a revisar qué tipo
- 27:30de animal estaba atrapado, para nuestra sorpresa no había nada,
- 27:35ni siquiera las trampas estaban, todas habían desaparecido. Mi papá
- 27:40buscó pistas, me aseguró que el único animal que podía
- 27:43hacer una cosa así, era un nahual. En ese momento
- 27:48no había mucho peligro, porque me aseguró que esos animales
- 27:51solo se hacían presente de noche. De todas formas, él
- 27:56sabía que no era muy seguro meternos al bosque profundo,
- 28:00me dijo que sólo caminaríamos unos minutos más, cuando ya
- 28:03veníamos de regreso, me tomó fuerte de la mano, empezó
- 28:07a mirar hacia unos arbustos y me pidió guardar silencio.
- 28:11Me di cuenta que lo que estaba mirando mi papá
- 28:14era un pozo, apenas cubierto con algunas ramas. Me dijo
- 28:19que no me moviera, él se acercó a verlo de cerca,
- 28:22no era muy grande pero me producía temor, desde donde
- 28:25yo estaba, podía percibir un olor muy fuerte y desagradable.
- 28:30Miré que mi papá se puso en cuclillas para asomarse adentro,
- 28:34de pronto se levantó sin dejar de mirar el pozo
- 28:37que habíamos encontrado, volteó a mirarme, supe que había visto
- 28:41algo extraño. Cuando regresó sentí que no sabía qué hacer,
- 28:46si investigar o retirarnos, dijo entre dientes que ese pozo
- 28:50era la madriguera del Nahual. Con un palo dibujó unos
- 28:54signos en la tierra, al hacerlo se notaba asustado, sin
- 28:57soltarme de la mano, comenzamos a caminar deprisa, volteé a
- 29:02ver el pozo y me pareció ver que ahí estaba
- 29:04una de las trampas para coyotes que había desaparecido. Se
- 29:09escucharon unos bramidos, cuando apenas habíamos avanzado unos cuantos metros,
- 29:13mi papá corrió hasta donde le permitió llevarme de la mano,
- 29:17me repitió muchas veces que no volteara para atrás. Llegamos
- 29:22a la cabaña jadeando aire, mi papá se quedó pensativo,
- 29:26mientras yo me sentaba en el suelo para descansar. Estaba
- 29:30sumido en mis pensamientos, cuando un ruido fuerte me hizo
- 29:33regresar a la realidad, dejé mis recuerdos y me puse
- 29:37en alerta, porque ahora estaba yo solo en esa cabaña.
- 29:41No sabía a ciencia cierta, qué tipo de animales habitaban
- 29:45ese lugar, pudieran ser lobos, osos, o cualquier animal peligroso,
- 29:50sin embargo, lo primero que se me vino a la mente,
- 29:53fueron los nahuales de los que tanto me hablaba mi papá.
- 29:57Yo no iba en plan de cazador, solo quería estar
- 30:00solo y olvidar por unos días mis problemas, así que
- 30:03no saldría a investigar, me acomodé frente a la chimenea
- 30:06hasta que me quedé dormido, sin importar los ruidos que
- 30:10hubiera afuera. Ya en la mañana del sábado, tenía muy
- 30:14presente lo que había escuchado por la noche, impulsado por
- 30:18la curiosidad, decidí salir y adentrarme un poco más en
- 30:21el bosque, caminaría un rato buscando algo, no sabía bien qué.
- 30:27Quizás una aventura, distracción, o tal vez, en lo más
- 30:30profundo de mi ser, una prueba de que las historias
- 30:33de mi infancia, aquellas que tanto hablaban de Nahuales, no
- 30:37eran sólo eso, historias. Aunque también, algo muy dentro de mí,
- 30:43me pedía buscar la madriguera del Nahual, para comprobar si
- 30:46todavía existía. Al salir de la cabaña, sentí el tremendo
- 30:51frío que había, lo primero que encontré fueron muchas huellas
- 30:55como si una manada de animales hubiera pasado por ahí,
- 30:58pero esos animales al parecer eran enormes, porque sus pisadas
- 31:02eran casi como la de un humano promedio. A pesar
- 31:06de eso, decidí recorrer el lugar, habría caminado si acaso
- 31:10algunos 50 metros cuando las primeras señales aparecieron. Tirados al lado
- 31:16del angosto sendero varios conejos yacían muertos, muy cerca de ellos,
- 31:20encontré las mismas huellas que había afuera de la cabaña.
- 31:25Caminé un poco más, hasta que decidí regresar, porque encontré
- 31:29muerto un animal mucho más grande, tal vez eran los
- 31:32restos de un venado, quizá por el frío se encontraban
- 31:36muy bien conservados. Me olvidé de buscar el pozo del Nahual,
- 31:40no puedo negar que ya estaba nervioso. Cuando llegué a
- 31:44la cabaña, encontré la puerta abierta, me asomé cuidadosamente, después
- 31:49de comprobar que no había nadie entré a revisar. Pensé
- 31:53que tal vez el viento la había abierto, porque todo
- 31:56al parecer estaba en orden, digo al parecer, porque dentro
- 32:00de la cabaña había un olor extraño, algo que me
- 32:03hizo revisar de nuevo, pero no encontré nada. En ese momento,
- 32:08ya me empecé a inquietar, porque recordé que ese olor
- 32:12era el mismo, o muy parecido al que había en
- 32:14aquel pozo que encontramos mi papá y yo, la primera
- 32:17vez que estuvimos en esa cabaña. El caso es que
- 32:21olía mucho a animal, como si muchos perros hubieran estado
- 32:25metidos por largo rato, no había destrozos ni se habían
- 32:29comido nada, al salir de nuevo, me di cuenta de
- 32:32otra cosa rara, la cabaña estaba marcada, así como lo
- 32:36hacen los perros, para hacer saber cuál es su territorio.
- 32:40No sabía mucho de las costumbres de esos animales, no
- 32:44podía comprender hasta qué punto eso sería peligroso, solamente le
- 32:48eché un poco de agua para que se quitara el
- 32:50fuerte olor, después busqué unos troncos para asegurar mejor la puerta.
- 32:55Por la tarde amenazaba con nevar, salí otra vez para
- 32:59juntar un poco más de leña, después me encerré en
- 33:02la cabaña y atranqué lo mejor que pude. Apenas oscureció,
- 33:07me puse en alerta, porque algunos sonidos surgieron de la nada,
- 33:10pensé que me estaba sugestionando. Corría tan fuerte el aire
- 33:15que parecían aullidos de lobos, y el tronar de la
- 33:18leña al quemarse parecía el crujir de las ramas como
- 33:22cuando alguien se acerca. Así estuve por un buen rato,
- 33:26al prepararme un café de nueva cuenta, me volvieron los recuerdos,
- 33:30aquellos que había interrumpido, me vino a la mente la
- 33:33imagen de mi papá juntando las cosas para marcharnos. No
- 33:38supe qué fue lo que miró en el pozo, pero
- 33:40seguramente fue algo que lo asustó, porque salimos casi corriendo
- 33:44de la cabaña, cuando estuvimos en casa ya a salvo,
- 33:48nunca más me contó historias sobre Nahuales. Me terminé mi
- 33:52café y dejé los recuerdos, me disponía a dormir, cuando
- 33:56escuché que algo pesado se recargó en la pared a
- 33:59un lado de la puerta, ahora sin nervioso, me levanté
- 34:02preguntándome qué podría ser eso. Con cuidado me asomé por
- 34:06uno de los cuatro vidrios que tenía la ventana, temeroso
- 34:10de lo que pudiera encontrar, algo estaba parado afuera, a
- 34:13sólo unos cuantos metros de la puerta. A primera vista
- 34:18no supe lo que era, había sombras apenas perceptibles, que
- 34:22se movían lentamente, me alejé de la ventana, seguro que
- 34:25esas sombras no eran producto de mi imaginación. Recordé que
- 34:30traía una lámpara, la tomé y con ella de nueva
- 34:33cuenta me paré frente a la ventana, apunté hacia el
- 34:36bosque y la encendí, fue entonces cuando miré aquella cosa,
- 34:40que era lo más semejante a un agual, así como
- 34:43me lo había descrito mi papá infinidad de veces. Era
- 34:47un animal muy alto, erguido en dos patas, con unas
- 34:51extremidades largas, que terminaban en garras enormes, con una cara
- 34:55como la de un hombre lobo, con dientes afilados, y
- 34:58todo su pelaje era negro. A pesar de la nieve
- 35:01que caía, miraba directamente a la cabaña, con intenciones de
- 35:05abalanzarse sobre ella. Lanzó un bramido tan espantoso que ya
- 35:10no pude ver más, apagué la lámpara y me paré
- 35:13a un lado del fuego de la chimenea. Volteando para
- 35:17todos lados, buscaba con la mirada, con que poder defenderme,
- 35:21a pesar de saber que con nada detendría a una
- 35:24bestia como la que acababa de ver afuera. En ese
- 35:28momento estaba bloqueado, nunca se me ocurrió recurrir a la
- 35:31ayuda de Dios. Los siguientes minutos fueron eternos, había un
- 35:36silencio que daba miedo, en lugar de sentirme seguro, me
- 35:40sentía atrapado dentro de la cabaña, fue la primera vez
- 35:43que presentí mi muerte, pero pasaron y pasaron los minutos,
- 35:47para mi buena suerte nada sucedía. Alrededor de una hora,
- 35:52una hora y media, volví a escuchar ese bramido, seguido
- 35:56de otro algo diferente, temblé ante la posibilidad de que
- 36:00fueran dos las criaturas. Pasados unos minutos, se volvió a escuchar,
- 36:05sólo que esta vez parecía que se alejaba, como quiera
- 36:08me quedé en alerta, el miedo y la preocupación no
- 36:11se me quitarían esa noche con nada. Amaneció de pronto
- 36:16el domingo, con la imagen del Nahual aún fresca en
- 36:19mi mente. Lo más coherente era salir corriendo de ahí,
- 36:23por lo que había visto, creo que cualquiera lo hubiera hecho.
- 36:28Pero mi historia no termina ahí, no sé por qué
- 36:30decidí quedarme, total ya sólo me quedaba ese día, comprendí
- 36:35que mi papá me había heredado eso de investigar. Toda
- 36:39la mañana, me sentí inquieto, pero también tenía una necesidad
- 36:43de descubrir la verdad detrás de aquel encuentro, quizá muy
- 36:47dentro de mí, nunca superé ver a mi papá huir
- 36:49temeroso por causa de ese Nahual. Fue eso lo que
- 36:53me llevó de vuelta al interior del bosque, con la
- 36:56intención de buscar hasta encontrar la madriguera del Nahual, ni
- 37:00siquiera sabía que ganaría en caso de encontrarla. Busqué y busqué,
- 37:05yo creo que por alrededor de algunas tres horas, cuando
- 37:08estaba por darme por vencido, hice el último intento, después
- 37:12de un rato caminé de regreso por un sendero, ahí
- 37:15encontré a un anciano, como de setenta años, nos saludamos
- 37:19y me preguntó si andaba perdido, su nombre era Justino.
- 37:24Me dio tanta confianza, que terminé por contarle todo, el
- 37:28señor sólo me prestaba mucha atención, sin poder esconder su
- 37:32cara de asombro. Me aseguró que ya tenía muchos años
- 37:36viviendo cerca de ahí y que nunca había visto ni
- 37:39escuchado nada parecido a un agual. Ahora en cuestión del
- 37:43pozo aquel, me dijo que si sabía dónde estaba. Le
- 37:47pedí de favor que me llevara, lo dudó un poco
- 37:50antes de decirme que estaba bien, caminamos por el bosque,
- 37:54sin tomar algún camino, parecía que aquel señor conocía a
- 37:58la perfección aquel lugar. Por más de media hora, prácticamente
- 38:03caminé entre los árboles detrás de él, porque a pesar
- 38:06de ser un anciano y de renquear de una de
- 38:08sus piernas no podía seguirle el paso. Yo recordaba que
- 38:13el pozo estaba cerca de la cabaña y ya estábamos
- 38:16muy lejos. Pasado un buen rato se detuvo, apuntó con
- 38:20su dedo rumbo a unos arbustos, volteó a verme y
- 38:23me dijo que ahí estaba la madriguera. Cuando lo miré
- 38:27a los ojos tenía un brillo extraño, lo quise desconocer
- 38:31porque algunas de sus facciones habían cambiado, desvié la mirada
- 38:35y volteé a ver el pozo, sintiendo una desconfianza enorme,
- 38:39de darle la espalda a aquel anciano desconocido. Obviamente ese
- 38:44pozo no era el mismo que habíamos encontrado mi papá
- 38:47y yo muchos años atrás. Este estaba más lejos y
- 38:51mucho más grande, como si en su interior se escondiera
- 38:54un animal enorme. En el suelo, todo a su alrededor,
- 38:59había muchas huellas muy marcadas y de su interior salía
- 39:02aquel olor inconfundible. La entrada estaba a duras penas cubierta
- 39:07con ramas secas, como si trataran de ocultarlo, además protegido
- 39:11con las sombras de los árboles, me vinieron los recuerdos
- 39:14de mi papá, pero no tenía tiempo para eso. Volté
- 39:19a ver a aquel anciano, para mi sorpresa ya no estaba,
- 39:22había desaparecido sin hacer ningún ruido. Lo busqué caminando unos metros,
- 39:28pensando que no podía haber avanzado mucho por su manera
- 39:31de andar, le grité en varias ocasiones pero no había
- 39:35rastro de él. Regresé de nuevo al pozo, me asomé
- 39:39inclinando mi cuerpo, y soportando aquel terrible olor, intenté distinguir
- 39:44algo entre toda esa oscuridad que había adentro. Me sorprendí,
- 39:49cuando después de unos segundos de esforzarme, por ver algo
- 39:52descubrí dos puntos luminosos, eran los ojos de un animal grande.
- 39:56Al mirarlo, algo dentro de mí supo que era él,
- 40:01el Nahual. En su mirada, reconocí el mismo fulgor que
- 40:05había brillado en la noche anterior. Lo que más me inquietaba,
- 40:10era que ese mismo brillo era el que tenía el
- 40:12anciano que me había guiado hasta ese lugar, algo, quizá
- 40:16mi instinto, me decía que tenía que salir corriendo de ahí.
- 40:21Recordé cómo eran los signos que había dibujado mi papá,
- 40:24y rápidamente tomé una vara para ponerlos también yo. En
- 40:29ese momento supe que no conocía el camino de regreso,
- 40:32presintiendo lo peor solté la vara y corrí por entre
- 40:35los árboles hacia ningún lado, el caso era alejarme lo
- 40:39más que pudiera de ahí. Sin detenerme, miré el reloj
- 40:43de pulsera, marcaba las cuatro de la tarde, por ser
- 40:46temporada de invierno oscurecería más temprano, tomando en cuenta eso,
- 40:51pronto me puse nervioso y preocupado, de no encontrar el
- 40:55camino me vería perdido en medio del bosque, en el
- 40:58territorio de ese animal. Caí en desesperación, porque el tiempo
- 41:03corría demasiado rápido, caminé para un lado, luego para el otro,
- 41:08ningún sendero me llevaba a la cabaña. Sospechaba que la
- 41:12intención de ese anciano fue llevarme a lo profundo del
- 41:15bosque para que me perdiera. Cuando el cielo amenazaba con oscurecer,
- 41:20me vino una angustia muy grande, hasta me detuve de repente,
- 41:24porque sentí que alguien me estaba observando. Busqué con la
- 41:28mirada entre los arbustos, volteé a ver las copas de
- 41:32los árboles y no lograba ver a nadie. Iba a
- 41:35seguir caminando de frente, pero una figura alta y negra
- 41:39se movió como a unos 20 metros de mí. Agarré otro rumbo,
- 41:44corriendo lo más que podía, minutos después, otra figura igual
- 41:48a la anterior trataba de esconderse detrás de un árbol
- 41:51bastante grueso, parecía que me estaban rodeando. Desví el camino
- 41:56de nueva cuenta, y corrí convencido que era lo último
- 42:00que darían mis piernas, después de ahí me desvanecería. Estaba
- 42:05a punto de la sofocación, cuando increíblemente a lo lejos
- 42:08miré la cabaña. Eso hizo que me llegaran nuevas fuerzas,
- 42:12y corrí hasta verme adentro. En ese momento, decidí que
- 42:17no pasaría una noche más en ese lugar, estuve ahí adentro,
- 42:21solo lo que me tardé en juntar todas las cosas,
- 42:24salí sin importar que pronto llegaría la noche. Fue inevitable
- 42:29verme caminando entre la obscuridad, por un sendero que parecía
- 42:33una culebra, por tantas vueltas que daba, sabía que me
- 42:36faltaba poco para salir de la zona boscosa, sin embargo,
- 42:40también sabía que mientras estuviera ahí, corría peligro de un
- 42:44ataque por parte de ese animal. Cuando logré salir, pasaban
- 42:49de las 8 de la noche, había un merendero donde pedí ayuda,
- 42:53logré pedir un taxi que tardaría en llegar 40 minutos. Estando
- 42:58ahí aproveché y le pregunté al dependiente si conocía a
- 43:02don Justino. Se extrañó un poco, luego me contestó que sí,
- 43:07le platiqué que había hablado con él en el bosque.
- 43:11Se sorprendió mucho y me dijo que ese señor tenía
- 43:14mucho tiempo desaparecido, era el brujo de un pueblo cercano,
- 43:18que acostumbraba meterse al bosque para hacer sus trabajos, un
- 43:22día entró y jamás lo volvieron a ver. En ese
- 43:26entonces tendría algunos 70 años. Le insistí, asegurando que yo apenas
- 43:32unas horas había hablado con él, me dijo que no
- 43:35podía ser, porque don Justino tenía más de 30 años de desaparecido.
- 43:41Me quedé sin habla, de rato llegó el taxi por
- 43:43mí y me llevó a la central de autobuses. Me
- 43:47prometí nunca contar esta historia, y así lo hice por
- 43:50muchos años. Ahora la comparto no para revelar un misterio,
- 43:55sino para alertar a las personas que les gusta meterse
- 43:58a los bosques así, a la aventura, sin tener ninguna experiencia.
- 44:04Al recordar aquel momento de mirar los ojos del Nahual,
- 44:07todavía me pone nervioso, y aunque algunos puedan dudar de
- 44:11la veracidad de mi relato, yo sé lo que vi,
- 44:13lo que sentí, y lo que aprendí de aquella vez,
- 44:16que pude ver al animal que camina entre dos mundos.
- 44:21Nunca he vuelto a ese lugar, jamás lo haré, ese pozo,
- 44:25la madriguera del Nahual, así como Don Justino, se encuentran
- 44:29dentro de una zona boscosa del estado de San Luis Potosí.
- 44:34Relatos escritos y adaptados por Gato Negro