Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Un Adiós Que Nunca LLegó: La Sesión De OUIJA Que Habitó En Mi Muñeca - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Acepté reunir a tres
- 0:15amigos en mi departamento para probar una ouija vieja que
- 0:19uno consiguió en un mercado. Organicé la mesa del comedor
- 0:24para que cupiéramos los cuatro sin estorbarnos. Coloqué la tabla
- 0:29al centro, limpié la superficie con un trapo húmedo y
- 0:32acomodé un vaso de vidrio volteado como indicador. Puse cuatro sillas,
- 0:37la mía con vista directa al pasillo. Dejé la puerta
- 0:42del pasillo entreabierta para ver la sombra del marco desde
- 0:46la mesa. Sobre el estante de la sala, en la
- 0:49repisa media, quedó una muñeca de trapo con ojos de vidrio,
- 0:54que me regalaron de niño, vestido de algodón floreado, brazos
- 0:58delgados con costura al centro, mechones de lana negra cosidos
- 1:02al cráneo. Al lado de la muñeca hay dos portarretratos,
- 1:07y un florero, esa repisa siempre aguanta su peso sin ruidos.
- 1:14Apagué la televisión y dejé encendido el foco del comedor,
- 1:17la luz cae amarilla sobre la mesa y proyecta los
- 1:20cantos del tablero, el tablero ya tiene las letras gastadas,
- 1:25números bordeados, un hola y un adiós con tipografía antigua.
- 1:30Colocamos el vaso al centro y los cuatro apoyamos la
- 1:33yema de los dedos con suavidad para que deslizara sin trabarse.
- 1:38Nadie propone invocaciones largas, acordamos preguntas simples para medir si
- 1:43arrastra hacia letras con sentido o queda inmóvil. El aire
- 1:48del cuarto se sentía denso por la concentración y se
- 1:51escuchaba únicamente la respiración y el roce mínimo del vidrio
- 1:55en la laca. Pregunté por el nombre y el vaso
- 2:00vibra un instante y se mueve a ras, lento, como
- 2:03si aprendiera el camino. Toca una consonante, se detiene, avanza
- 2:09a una vocal, regresa a la misma consonante y arma
- 2:12un nombre corto. Pero no lo reconozco, así que pregunto
- 2:17de nuevo y el vaso confirma letra por letra. Uno
- 2:21de mis amigos suelta una risa nerviosa y le pregunta
- 2:25si entiende lo que decimos. El vaso se mueve directo así,
- 2:29luego le preguntan si está ahí, que diga cuántos objetos
- 2:33hay en la repisa, y luego a los números, marca
- 2:37una cifra. Ese dato coincide con la cantidad exacta de
- 2:41objetos sobre la repisa superior del estante. Yo los conté
- 2:46días antes al limpiar, tres libros, una caja con tornillos,
- 2:51una vela, que dan el total de seis piezas. El
- 2:55vaso marca ese número sin titubeos, el grupo cambia el
- 2:59gesto y ya nadie hace bromas. Siento cosquilleo en las yemas,
- 3:05pues el vidrio está tibio por la fricción, la mesa
- 3:08da una vibración corta, leve, como si un electrodoméstico cercano
- 3:13encendiera en otra habitación, un cuadro junto a la puerta
- 3:16se inclina un par de grados. Pero esa inclinación aparece
- 3:21en un movimiento continuo, medible a nuestros ojos. Un vaso
- 3:26con agua que dejé en la orilla de la mesa
- 3:28se resbala dos milímetros y deja un aro húmedo y
- 3:32claro sobre la madera. Le puse una servilleta para que
- 3:36no gotee. Nadie retira los dedos del vaso de la ouija.
- 3:41El avance siguiente dibuja una promesa hostil con cuatro palabras,
- 3:46las letras se detienen entre cada tramo y vuelven a arrancar.
- 3:51Al terminar, el borde del vaso golpea el límite del
- 3:55tablero con un toque seco. Uno de mis amigos pregunta
- 4:00por un asunto personal que sólo él conoce y la
- 4:04respuesta sale coherente y con detalle. Dos letras, un número,
- 4:08un lugar de la colonia escrito a medias y completado
- 4:11en la siguiente vuelta. El cambia de postura, despega un dedo,
- 4:17lo vuelve a posar, y en esa variación el vaso
- 4:19no pierde fuerza, decide apartarse y deja la mano en
- 4:23su regazo. El vaso continúa con tres manos, mantiene el
- 4:28ritmo e insiste con el nombre corto. La tablilla rosa
- 4:32el canto del tablero y raspa la madera con un
- 4:35sonido áspero, así que les propuse cerrar la sesión y
- 4:39muevo lentamente hacia Dios, y el vaso corrige la trayectoria
- 4:43y señala letras que componen una orden. Nadie discute, sólo
- 4:48se siente una tensión pareja, como si el tablero guiara
- 4:52nuestra respiración. Miro al estante, y la muñeca que quedó
- 4:57de frente al pasillo ahora apunta la cara hacia la mesa,
- 5:01no recuerdo haberla girado. Los hombros se ven torcidos, la
- 5:06tela del vestido tiene un pliegue nuevo en el pecho,
- 5:09y la falda forma una V hacia el borde. El
- 5:13vidrio de los ojos refleja un brillo punzante, en la
- 5:16comisura derecha, cuelga un hilo suelto que antes quedaba escondido.
- 5:22La luz del comedor entra desde un ángulo fijo, pero
- 5:25el cuerpo de la muñeca proyecta una sombra pequeña hacia
- 5:29adelante como si recibiera un foco desde el lado opuesto.
- 5:34Un amigo intenta quitar tensión con un comentario y estira
- 5:38la mano para guardar la ouija. El vaso se desplaza
- 5:42sin los dedos y golpea el borde y le astilla
- 5:45el labio con un chasquido. Se escucha una risa breve,
- 5:49que podría confundirse con aire escapando de una rendija, pero
- 5:54las ventanas estaban cerradas, eso era imposible. Retrocedemos las sillas,
- 6:00y ya nadie propone continuar, de verdad entiendo en la
- 6:04cara de cada uno que el experimento terminó, recojo el
- 6:08tablero con calma, lo llevo al closet del pasillo y
- 6:11lo acomodo en la parte baja, junto a una caja
- 6:14de herramientas. El peso de la madera descansa sobre una
- 6:19maleta vieja, regreso a la sala con el estómago apretado
- 6:23y el cuerpo en alerta. Enderezo la muñeca, pero al contacto,
- 6:28la tela está fría y aunque el relleno se siente firme,
- 6:32con una pieza dura cerca del hombro. El brazo cruje
- 6:36por un alambre interno que sostiene la postura, le acomodo
- 6:40el vestido y lo aliso con la mano abierta. pero
- 6:44lo inquietante es que los ojos de vidrio siguen brillando,
- 6:48pero ya se ven apagados al cambiar un paso a
- 6:50la derecha y ahí deje la muñeca en la repisa,
- 6:53con los pies tocando el borde. Cada quien recoge sus
- 6:59cosas y acompaño a mis amigos a la puerta, los
- 7:02ruidos del edificio suenan normales, pasos en la escalera, agua
- 7:06en alguna tubería, una puerta que se cierra con un
- 7:10golpe controlado. Volví a la sala y ordené la mesa,
- 7:14tire servilletas húmedas, seque el aro del vaso de agua
- 7:18y quite las astillas del vaso y lo deje en
- 7:21la tarja para tirarlo después. Encendí la lámpara de pie
- 7:26para que la sala quede clara y revisé el seguro
- 7:29de la puerta por costumbre. Después me acuesto y la
- 7:34cama cruje por mi peso y el colchón devuelve un
- 7:37olor a tela limpia. Mité con la sábana hasta el
- 7:41pecho y deje la puerta del cuarto abierta para mirar
- 7:44el rectángulo oscuro del pasillo. Ahí empiezo a registrar los
- 7:49primeros indicios dentro del departamento, pasos leves que avanzan desde
- 7:54la sala hasta la mitad del pasillo y se detienen
- 7:57cerca del marco. El ritmo no coincide con eco de
- 8:01vecinos ni con goteos, entre paso y paso se oye
- 8:05roce de tela en la esquina, como si alguien rozara
- 8:08la pared con ropa gruesa. Desde la cocina llega el
- 8:12tintineo de una cuchara golpeando el interior de una taza,
- 8:15ese sonido es finísimo y repetido, tres golpes espaciados, ninguno
- 8:21al azar. Me quedo inmóvil para distinguir la dirección, en
- 8:25la alacena suena un golpe seco, corto, como tapa de
- 8:29frasco que salta un centímetro y regresa a su sitio.
- 8:34La puerta del baño vibra un instante con un zumbido
- 8:37raspado de madera, y la persiana de la sala chasquea
- 8:40y se inmoviliza de inmediato. La risa aparece más clara
- 8:46que en la mesa, dura un segundo, tiene quiebre infantil
- 8:50y termina con un jadeo mínimo, no proviene del patio
- 8:53ni del descanso de la escalera, nace en la sala,
- 8:57se mete en el pasillo y se queda en el
- 8:59umbral de mi cuarto. Siento la mirada desde el marco,
- 9:04con ese punto preciso que perfora la nuca. Trago saliva,
- 9:09incorporo medio torso y fijo la vista hacia la franja
- 9:12gris del pasillo. La muñeca permanece fuera de mi vista
- 9:16desde la cama, pero percibo que el estante toma peso,
- 9:20la madera emite un quejido lento y el tornillo de
- 9:24la escuadra rechina como si apretara milímetros extra. El foco
- 9:29del cuarto baja de intensidad, un chispazo apaga la lámpara
- 9:33y luego se vuelve a encender con menos fuerza. En
- 9:37ese parpadeo, alcance a ver la pared del pasillo, con
- 9:41una sombra corta cerca del suelo, justo a la altura
- 9:44de la repisa media. Respiro por la nariz con calma,
- 9:49sin que el miedo me gane y escuché otro crujido
- 9:52del estante, más profundo, como si soportara un peso nuevo
- 9:56que se acomoda para quedarse. Me incorporé con cuidado y
- 10:01avancé hacia el pasillo con pasos medidos, a la izquierda
- 10:05quedó la sala con la lámpara de pie encendida, a
- 10:08la derecha, la cocina con su barra y la tarja metálica,
- 10:12de frente, el estante pegado a la pared que mira
- 10:15a la ventana. Crucé la línea de sombra del marco
- 10:19y distinguí el desorden, cojines desplazados en el sillón, el
- 10:23control remoto tirado junto a una pata, una revista abierta
- 10:27boca abajo, marcas brillosas en el piso como de suela húmeda.
- 10:33Abrí el closet del pasillo para asegurarme de la tabla
- 10:36y encontré la caja de herramientas fuera de lugar, medio salida,
- 10:40con las pinzas y un desarmador cruzados. La ouija no estaba,
- 10:45y en la cocina, un vaso que yo había dejado
- 10:49escurrir cayó desde la barra y se hizo trizas, los
- 10:52fragmentos se esparcieron en abanico. La puerta del refrigerador se
- 10:57abrió sola y regresó hasta encajar por la fuerza del resorte.
- 11:02La cortina del fregadero se infló dos veces con la
- 11:05forma de un cuerpo, que pasa pegado al mueble y
- 11:08se aplana luego sin arrugas. La risa sonó de nuevo,
- 11:12más grave y demoníaca, más sostenida, con un arrastre que
- 11:16no correspondía a la acústica de ese espacio. Volteé hacia
- 11:22el estante, la muñeca estaba sentada, con las piernas colgando
- 11:27y la cabeza inclinada hacia un hombro, como si buscara
- 11:30acomodarse en una postura estable. Le observé la boca, la
- 11:35costura tensada dibujaba una sonrisa amplia y tensa, el hilo
- 11:39rojo remarcaba la curva, detrás del paño asomaba un borde duro,
- 11:44parecido a dientes de porcelana pegados a la base. El
- 11:48foco del comedor hizo un parpadeo, se apagó un instante
- 11:52y encendió en tono más gastado. En la oscuridad breve,
- 11:57una sombra cruzó la pared desde la sala hacia el pasillo.
- 12:00Con la estatura de un niño, la proyección no coincidiría
- 12:04con la mía, ni con la de ninguno de mis amigos.
- 12:08Cuando volvió la luz, el cuadro que ya venía torcido
- 12:11se desprendió y golpeó el piso. El marco quedó astillado
- 12:15y una grapa saltó hasta la alfombra. Los focos de
- 12:20la sala, la cocina y el pasillo empezaron a parpadear
- 12:24en ráfagas, la televisión arrancó sola con estática, el microondas
- 12:29pitó sin que nadie lo programara y la pantalla marcó
- 12:32ceros intermitentes. La risa se mezcló con susurros cortos que
- 12:38repetían el mismo nombre que marcó el vaso en la sesión.
- 12:42Volví a fijarme en la muñeca y en los ojos
- 12:45de vidrio había un reflejo móvil. No era una luz fija,
- 12:50el brillo se desplazaba milímetros acompasado a mis pasos, como
- 12:54si midiera mi posición. Detrás del cuerpo de tela se
- 12:59proyectaba un perfil de sombra sin lógica, porque la lámpara
- 13:03de pie estaba a un costado y la ventana sólo
- 13:05metía claridad opaca. La muñeca levantó un brazo apenas, el
- 13:11alambre interno crujió como bisagra vieja, y la mano de
- 13:14tela quedó apuntando el pasillo que conduce a mi cuarto.
- 13:20La actividad se intensificó. En la cocina, dos platos se
- 13:25deslizaron por la barra y chocaron con la orilla del fregadero,
- 13:29en la sala, una silla se arrastró con saltos cortos
- 13:32y quedó cruzada frente al sillón. La puerta de mi
- 13:36cuarto se cerró de golpe y rebotó una vez. Me
- 13:40acerqué al estante con la intención de terminar con eso
- 13:43de una vez. Al estirar la mano, la muñeca inclinó
- 13:48la cabeza hacia el lado contrario y la costura de
- 13:51la boca se tensó hasta armar una mueca definida. Los
- 13:55ojos de vidrio tomaron vida con la intermitencia del foco,
- 13:59desde la barra cayó un cuchillo y pegó contra el
- 14:02piso de cerámica con un golpe metálico que vibró en
- 14:06los tobillos. La risa se cortó en seco y me
- 14:09quedó una respiración pegada a la nuca, caliente y rítmica,
- 14:13a la altura exacta de alguien parado detrás de mí.
- 14:19Actué por instinto. Empujé el estante contra la pared, para
- 14:23que no se moviera y tomé la muñeca por el torso,
- 14:26la sentí rígida de forma anormal, y el relleno se
- 14:30comportaba como si tuviera piezas duras adentro, pequeñas placas o bastidores,
- 14:36que no correspondían a un juguete de trapo. En el
- 14:40suelo del pasillo, apareció la tabla ouija abierta, con el
- 14:44vaso astillado, acomodado sobre la palabra Dios, y una línea
- 14:48de sal, fina derramada a manera de trazo, que recorría
- 14:52las baldosas, como si alguien hubiera dibujado una ruta desde
- 14:56la cocina hasta el marco de mi cuarto. Las luces
- 15:00subieron el ritmo del parpadeo, la televisión pasó de la
- 15:04estática a una pantalla negra, que devolvía el reflejo de
- 15:07la sala y en ese espejo oscuro se veía una
- 15:11figura pequeña, plantada sobre el respaldo del sillón, inmóvil. Llevé
- 15:18a la muñeca hacia la mesa, con los brazos extendidos,
- 15:21para evitar que rozara mi pecho. En cuanto la separé
- 15:25del estante, el tornillo de una escuadra cayó y rodó
- 15:29hasta detenerse en mis tenis. La mesa vibró apenas, en
- 15:34la cocina, la puerta de un gabinete se abrió con
- 15:37un golpe y tres vasos se deslizaron desde adentro hasta
- 15:40el filo sin caer, como si una mano invisible midiera
- 15:44cada avance. El pasillo respiraba como tubo estrecho, la persiana
- 15:49chasqueó y la ventana dejó escapar un hilo de aire.
- 15:54Al intentar posar la muñeca sobre la mesa, el brazo
- 15:57izquierdo se alzó por su cuenta y me rozó los nudillos.
- 16:01El alambre interno tronó con un sonido breve, nítido, y
- 16:05mis dedos tocaron una pieza rígida bajo la tela, curva,
- 16:10similar al borde de un plato pequeño embutido en el pecho.
- 16:15Decidí parar ahí, solté la muñeca en la mesa, cayó
- 16:19sentada y no perdió la postura. Tomé la cartera de
- 16:23la repisa de la entrada y las llaves del gancho,
- 16:26el cerrojo abrió con un giro torpe por el sudor
- 16:29de la mano, y en el trayecto hacia la puerta,
- 16:32una oleada de objetos se desprendió de los estantes. Libros
- 16:36que arrastraron polvo, un florero que estalló en pedazos opacos,
- 16:41una figura de madera que golpeó el piso y rodó
- 16:44hasta la alfombra. Las luces siguieron con el patrón de
- 16:48encendido y apagado en ráfagas, ese parpadeo iluminaba por cuadros
- 16:53la sonrisa fija y demoníaca de la muñeca en la
- 16:55mesa y dejaba sombras congeladas en las paredes, como fotografías
- 17:00mal reveladas. A mis espaldas, desde el cuarto, salió una
- 17:06risa más lejana y un golpe recio retumbó en la
- 17:09puerta del clóset, como si alguien empujara desde adentro buscando aire.
- 17:16Crucé el umbral sin voltear, cerré con un tirón el
- 17:19pasador del departamento y bajé por las escaleras del edificio,
- 17:24con la respiración controlada, paso tras paso, para no resbalar
- 17:28entre los fragmentos de polvo que traía en las suelas.
- 17:31En el descanso se escuchó un chasquido eléctrico que apagó
- 17:36todo arriba. El edificio quedó con el zumbido constante de
- 17:40las instalaciones comunes y el olor a humedad de los
- 17:43muros viejos. Salí a la calle y me alejé sin
- 17:47pensar en lo que dejaba. No regresé, fui a la
- 17:53administración y entregué las llaves en el mostrador, expliqué que
- 17:57cancelaba y que el propietario se quedaba con los muebles,
- 18:00con la mesa, con los estantes, con lo que hubiera.
- 18:05Acepté perder el depósito para no volver a entrar, cambié
- 18:08de número, bloqueé a los amigos que estuvieron en la
- 18:12sesión y borré las direcciones compartidas. Busqué otra renta al
- 18:17otro lado de la ciudad, pequeña y sin repisas, al instalarme,
- 18:21marqué reglas simples para no abrir puertas a cosas que
- 18:25no entiendo, ningún juguete con ojos de vidrio, ninguna tabla
- 18:29con letras, ninguna figura que mire hacia la cama. Si
- 18:34en un departamento nuevo se escucha una risa infantil fuera
- 18:37de contexto, o un cuchicheo cerca de la nuca, dejo
- 18:41la renta al día siguiente y me mudo. Pienso en
- 18:46el estante de la sala anterior y en la muñeca
- 18:49sentada con la cabeza inclinada. Pienso en la línea de
- 18:53sal que alguien trazó por mí. Pienso en la tabla
- 18:56ouija acomodada con su vaso astillado sobre la despedida. Ese
- 19:01conjunto quedó ahí. Los siguientes inquilinos preguntarán por la lámpara
- 19:06que parpadea y por los golpes que salen del clóset
- 19:09a media tarde. La administración dirá que son detalles del edificio,
- 19:14yo no discuto. Cuando me preguntan por qué abandoné muebles
- 19:18y ropa, respondo que las cosas se caían de su
- 19:21lugar y que la luz hacía chispas. Con eso basta,
- 19:26pues lo importante es que cerré la puerta por fuera
- 19:29y no crucé de vuelta. La amenaza se quedó en
- 19:33ese cuarto, en el estante y en la sonrisa cosida
- 19:36de un juguete que no debía haber mirado. Relato anónimo.