Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 258 | ¿Qué hago cuando no tengo ganas de obedecer?
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- Ayer lanzamos nuestro tercer taller para matrimonios y ya en la tarde habíamos vendido algunos tickets porque hubo personas que estuvieron aprovechando el descuento que hay para las primeras personas. Si quieres aprender más acerca de cómo tener un buen matrimonio, si de pronto estás pasando lamentablemente por momentos difíciles y necesitas resolver cómo perdonar, cómo vivir, cómo resolver todos los problemas en el matrimonio. Recuerda que del veintiséis al treinta de junio, en el horario de las siete de la noche a las diez de la noche, hora de Colombia, durante cinco días, yo José Ordóñez, estaré allí dictando nuevamente el taller para matrimonios. No solamente vas a aprender, sino que además tendrás la oportunidad de hacer consultas y consejerías directamente. Encuentra más informacion en José Ordoñez Cristiano com recuerda casi a mitad de precio para las primeras personas que aprovechen. Bueno vayan a la publicidad y allí, en José Ordoñez Cristiano, com entienden a qué me refiero. Este es el podcast número doscientos cincuenta y ocho. En el Congreso de Jóvenes, una señorita se levanta y me dice todo lo que pasa en este Congreso es muy bueno. Estoy aprendiendo mucho, pero sé lo que me va a pasar porque ya en anteriores oportunidades me ha sucedido que cuando llegue a casa, no voy a tener ganas de boede ser. Me voy a encontrar con mi mamá, con el genio de mi papá, con el canzón de mi hermano, con el modo de mi familia, y no voy a sentir ganas de poner en práctica todo eso que estamos aprendiendo aquí. Así que ayúdeme, señor Ordóñez, Dígame, qué debo hacer. Tienen razón los jóvenes cuando dicen que no tienen ganas de obedecer. Por eso es necesario aclararles algunas cosas. Qué tal si escuchas en en el pot del día de hoy, qué se le debe aclarar a los jóvenes cuando no tienen ganas de obedecer? Bienvenidos. Las emociones son engañosas. Las emociones son de momento. Dios nos ha hecho de emociones, sentir emoción y sentir pasión. Mientras estamos en este cuarto, acá escuchando a los predicadores espectaculares y que escuchas que este es bueno hacer misiones y las escuchas a ellas. Si viene el otro predicador, tú dices wow, si voy a llegar a la casa y correcto llegas y tú vamos a estar en la puerta con esa cara que tanto detestas está tu hermano, tu hermana están tus problemas esperando en la puerta. Tú tienes que aprender que la vida cristiana, aunque tiene emociones, no puede vivir de emociones. Parte de la madurez. Significa que voy a aprender a obedecer, a pesar que no sienta muchas cosas. El Evangelio no es sentir. Escuchen bien, el Evangelio no es sentir. Si dependes de sentir, vas a depender que estar de buen ánimo para hacer. O sea vas a obedecer cuando sientas que quieras, se te da la gana obedecer, pero no vas a obedecer porque sabes que es bueno, a pesar de que no lo quieras hacer. El Evangelio está lleno de cosas que no queremos hacer. No nos gusta levantarnos a las cinco de la mañana. A orar a alguien de los que está aquí y le gusta perdonar a su enemigo, la vieja que le robó el esposo a tu mamá y se llevó a tu papá. Tú la perdonas o sea tú dices ay amiguis chévere el que te causa daño a alguien puede aquí perdonar con facilidad el que se inventó un chisme sobre su vida, que le causó tanto dolor. Le les voy a invitar que hagan algo en este momento. Piensen en la persona que les causó tanto dolor. Llámese porque se lo causó a su mamá, te lo causó a Ti o lo causó al que sea. Pero tú piensas en esa persona y a TI te duele el corazón. Te pregunto. Es fácil perdonarlo, es fácil darle la mano, es fácil ir a ayudarlos. El que el señor Jesús dice sabe qué que uno no solamente tiene que perdonar cuando habla de ser dadivos o no habla de los amigos, porque uno de los amigos. A mí me queda fácil a camilo regalarle decirlo porque lo quiero. Pero el señor dice si tu enemigo y se va al enemigo, si te enemigo, te obliga a ir contigo una milla ve con él. Pero no te habló del amigo del par se que niño hágale que hubo yo con usted A las que sea no no se siente en ese momento. Uno no siente ganas, pero nunca dependas de las ganas para hacer lo que tienes que hacer. A veces uno tiene que pedirle a los cristianos que fraccionen un poquito el corazón de la mente. Si ustedes viven de lo que el corazón les dicta, el corazón es engañoso. Vivan de lo que la mente les dice, porque en la mente se supone que en este tribunal que ustedes tienen aquí en la mente habita Cristo y, como dice Romanos, usted sufre una metanoia. Usted no se conformó a este mundo, sino que usted renovó su mente. Cuando usted lee Biblia, dice que usted está utilizando el señor con usted una espada de LFI, lo que penetra el alma y hace algo, discierne los pensamientos. Entonces a veces no le creas a lo que tu corazón está diciendo. Si tu mente está enfocada en Cristo, cierto, haz haz lo que no sientas que debas hacer, porque eso es obediencia. Obedecer oiga obedecer. Tiene dos condiciones. Uno obedece aunque no le gusto, no le guste, y uno obedece aunque no entienda. Se las repito las dos. Uno obedece a pesar de que no le guste y uno obedece a pesar que no entienda en la obediencia. No tiene entendimiento, no tiene entendimiento. Dios te va a mandar a hacer cosas que tú no entiendes. No entiendes, pero las tienes que obedecer te. Pongo un ejemplo. Fui vendedor ambulante durante muchos años por las calles de Bogotá. Me tocaba salir a vender papel higiénico. Íbamos en grupos, iban dos vendedores por esta línea y dos vendedores por esta otra acera y escogían un boceador. El boceador era el que mejor vos tuviera y tenía que pasársela gritando. Se paraba en la esquina y gritaba papequa. Sí, por qué no necesito a micrófono. Cuando a mí me escogieron en mi grupo obvio, yo me paraba en lass con una bolsa de veinticuatro rollos de papel higiénico, siendo un joven de dieciséis diecisiete años. Papel fioquación y me iba luego a vender y luego me paraba desde la otra esquina. Gritaba papelio qua fue duro, llegaba disfónico llovía y yo tenía que seguir gritando. Me comía el polvo y la polución de los barrios destapados de Bogotá y tenía que hacerlo. Tenía que obedecer y no entendía cuando en Estados Unidos, en alguna oportunidad, me hicieron una entrevista y me dijeron usted cómo puede durar ochenta y seis horas contando chistes sin ponerse disfónico, papel griquación. Escucha Dios, te va a poner a vivir cosas que no entiendes y son duras vívelas. Solo obedece si dices. No lo hago porque no entiende. Te vas a detener y no vas a llegar a tu destino o ver a otra cosa que es importante. Chicos mírenme aquí quiero hablarles de obediencia. El noventa y nueve por ciento de las veces que tengan que obedecer a sus papás, Ustedes no los van a querer obedecer porque no lo entienden o porque no quieren. Vieron las dos causas en el nombre del señor Obedezcan. Por favor, Obedezcan, les voy a decir por qué. La palabra de Dios no dice si su papá es bueno o es malo. No se necesita ser un papá bueno para merecer ser obedecido. Se obedece a inclusive a los padres que son malos, porque Dios no dijo. Obedece a tu padre bueno, a tu padre malo. No dice. Obedece a tu padre como quiera que sea. Entre otras cosas, te quiero recordar tú no eres el juez de tu papá. Es que yo tengo, es que tengo un papá que no se porta bien. Es un papá que hace esto quién te levantó como juez de tu papá que yo sepa, tu papá solo tiene un juez y es Dios, entonces no tienes por qué si te pones a juzgarlo, vas a decir para que tengo que obedecer semejante la trae papá que que me tocó a mí, o sea, porquerías que decis que yo para qué que me viene usted a exigir. No, porque la palabra de Dios dice que lo tienes que obedecer. Bueno o malo, como te salga, pero es que te voy a advertir algo. Si no obedeces al que busca bendecirte en la vida, te vas a encontrar personas que vas a tener que obedecerlas y buscan destruirte te. Lo repito, obedece al que busca bendecirte antes que la vida tenga que levantar gente a la que tengas que obedecer y busca destruirte. Lo que no hagas bien con tu papá y con tu mamá en la casa por ser tan desobediente y no obedecerle a ellos. Dios que te ama tanto sabes que no te puede. Sabe que no te puede dejar con una asignatura, sin cumplir en la vida y como eres un desobededente de tiempo completo. Y no lo hiciste con personas que buscaban amarte, porque quién más que tus padres buscan un bien para ti oiga si es que obedecer en la ecuación de las muchas personas que nos vamos a encontrar en la vida. Obedecer a los padres es lo más sencillo, porque seguro que si no lo hiciste bien un día a Dios por amor, a Ti te va a regalar un jefe que te haga morder el polvo, que te haga cuando estés mordiendo el polvo y te tengas que arrastrar por un mísimo mínimo, por un millón de pesos, y estés mordiendo el polvo y no puedas renunciar y necesitas del empleo y los empleados demás que te rodeen, te lastimen y tengas gente encima, tuyo enseñándote a obedecer a las malas te vas a acordar que hubiera sido mejor haberlo hecho a las buenas con tu papá y con tu mamá. Aprueba tu a su proas signatura de muchas cosas. Te libras cuando aprendes a obedecer a tus papás, dejen que cuando lleguen a la casa, les regalen a sus papás una versión. Qué le pasó en ese berraco Congreso, mi hijo, que usted llegó tan obediente. Sencillamente yo me quiero librar de lo que después Dios tenga que levantar yo mejor apruebo contigo antes que aprobar por fuera créemelo. Es así se quiere hacer, no se quiere hacer acuérdate de mí cuando llegues a la casa no te van a dar ganas de obedecer, Pero acuérdate de mí hay que obedecer. A pesar que no tenga ganas o a pesar que no entienda. Hay cosas que a tu edad aún no han sido reveladas y tú, tú, no puedes decir. Es que como yo no entiendo, no obedezco, no te voy a dar una de ellas. Te detesta, detestas las frases que dice tu mamá, te tengo malas noticias. Tú las vas a decir, es que es que acá no todas las frases que una mamá, que una mamá dice obedezcame por vida suya, que todas esas frases, o sea, cuando tengas hijos. Tú las vas a decir, las vas a repetir y vas a saber que en eso había sabiduría, aunque aunque la vieja fuera mamona, era necesario decirlo, porque hay cosas que no te han sido reveladas. Sabes por qué? Porque el concepto que tú tienes en este momento de obediencia solo es de una hija y de un hijo a un papá como todavía no eres papá, no sabes lo que significa que un hijo obedezca a un padre porque no eres padre. Esa parte no te ha sido entregada. Yo siempre les digo. Les voy a decir. Los cuatro hijos míos ya se fueron de casa. Saben las cosas que me partían a mí el alma. A veces me hacían llorar de la felicidad mandar a un hijo y dijera a sí, papá, ok papá, aunque yo sabía que eso es lo que le estaba mandando hacer Era difícil para él, pero decir así, papá, y yo sabía que iba a ser difícil, pero yo le estaba poniendo a prueba para enseñarle que debía aprender a confiar en su papá y a obedecer. Mi hija, la menor trabajaba en un lugar de ensaladas en los Estados Unidos, haciendo tuvo la peor. Mientras ella estuvo ahí en un año trabajando, cambiaba las empleadas todas las semanas, que era una señora argentina, pero mala, mala, pero ella supo estar ahí donde estaba, porque estaba educada en algo. Yo tengo que obedecer, a pesar de la dificultad, porque quizá esta persona difícil solo es una herramienta que Dios permite para que mi vida sea forjada, sea formada. Entonces no ibas de sentimientos. Los sentimientos son importantes. Es bonito sentir aquí, pero llévate la practicidad cuando llegues a la casa. No me importa. No me importa es que, entre otras cosas, la obediencia no tiene por qué depender de lo que hagan los demás Tú simplemente obedeces tu mamá te va a mandar hacer cosas en mil tonos distintos. Tú, no puedes esperar que haya un tono adecuado que a ti te guste para obedecer. No puedes exigir Eso no es la ley de la vida. Si te gusta el peor de los tonos, igual obedece, regálale porque no lo estarás haciendo como para ella, Lo estarás haciendo como para Dios. Y el que va a hacer el ejercicio y va a madurar eres Tú. Creo que fue bastante explicativo, contando inclusive parte de mi testimonio juvenil de cómo tuve que hacer cosas que no entendía. Pero la obediencia, pues no hay que entenderse. La vida cristiana no es de entender. Es de obedecer. Podcast número doscientos cincuenta y ocho, pero hay doscientos cincuenta y siete más en José Ordóñez cristiano, com recuerden, del veintiséis al treinta de junio, a través de Zoom en directo, yo, José Ordoñez, estaré dictando el tercer taller para matrimonios que no te quedes por fuera ponte de acuerdo con tu esposo, con tu esposa y aproveche en el generoso descuento que tiene estos días de lanzamiento. Por ahora te deseo que tengas un lindo día y que, a pesar de que no tengas ganas de obedecer a Dios, siempre esté en tu norte y en tu vida a hacer lo que es correcto, que Dios te bendiga