Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Bosque De Las BRUJAS De Nuevo León: Nadie Regresó Con Vida - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Llevaba tres semanas con
- 0:15la cabeza apretada, como si me hubieran colocado una banda
- 0:19de hierro sobre la frente, me despertaba a las 3.12 con
- 0:23el mismo zumbido, el mismo hormigueo en la nuca, y
- 0:26la sensación de que alguien me había dicho mi nombre
- 0:29al oído. En el trabajo empecé a perder el hilo
- 0:33de las cosas más simples, apilaba facturas y de pronto
- 0:37me quedaba mirando un punto del escritorio con los ojos ardidos.
- 0:41La compañera de al lado me dijo que me había
- 0:44escuchado murmurar palabras que no reconocía y el jefe me
- 0:48preguntó si estaba tomando algún medicamento porque me quedé rígida.
- 0:52Un minuto completo con la vista clavada en la pared
- 0:55del fondo. Llegué a mi casa con la lengua amarga,
- 0:59y un sabor a metal que no se iba con agua,
- 1:02me miré en el espejo y noté la piel verdosa
- 1:05debajo de los ojos, un temblor leve en los dedos,
- 1:09unas marcas finas en el cuello, como hechas por alambre.
- 1:13Dormía ratos, cada vez que cerraba los párpados, aparecía la
- 1:18misma figura de perfil, alargada, sin rasgos definidos, pegada a
- 1:23la esquina del cuarto, como si aguardara una orden para moverse.
- 1:29Anoté las horas de cada sobresalto y cada dolor, el
- 1:32lunes a las 10.40, sentí un pinchazo exacto detrás de la
- 1:36oreja izquierda, el miércoles a las 4.05, me desperté con el
- 1:41cuerpo empapado y la sábana torcida a mis pies, el viernes,
- 1:45en la cocina de la oficina, me quedé sin aire
- 1:48durante tres inhalaciones seguidas y solté la taza, que golpeó
- 1:52el piso y se partió en seis pedazos. Ese mismo
- 1:56viernes por la tarde, en el pasillo de mi edificio,
- 2:00la vecina Marta me miró a contraluz y dijo que
- 2:03traía la mirada perdida, me preguntó si estaba enferma y
- 2:07le conté los datos sin adornos, los horarios repetidos, el murmullo,
- 2:12la pérdida de fuerza en los brazos, los vacíos de
- 2:15memoria de pocos minutos. Ella me respondió que conocía a
- 2:22una anciana en las orillas del pueblo, una mujer que
- 2:25atendía casos en los que el médico sólo daba pastillas
- 2:28para dormir. Me indicó la ruta con referencias claras. Llegar
- 2:32al último poste de luz del camino viejo, seguir un
- 2:36tramo de tierra con piedras planas, doblar en un mezquite
- 2:39partido por un rayo y buscar una casa baja con
- 2:43techo de lámina. El sábado salí antes del mediodía, con
- 2:48una libreta en la bolsa y una botella de agua.
- 2:51Caminé el tramo de terracería con la garganta seca y
- 2:55el sol golpeando la espalda. Cuando llegué a la casa,
- 2:58vi un corral pequeño con gallinas, un lavadero de cemento
- 3:02con manchas de óxido y un montón de ramas apiladas
- 3:06junto a la puerta. Toqué tres veces, del interior vino
- 3:11el olor a hierba quemada, a ocote húmedo, a ruda
- 3:15y a un polvo picante que me hizo lagrimear. La
- 3:19mujer abrió con paso lento, me medía con la barbilla
- 3:22apenas levantada. Tenía la piel curtida con pliegues profundos y
- 3:27un ojo rasgado, blanquecino, que no enfocaba del todo y
- 3:31se quedaba quieto como piedra. El otro ojo, oscuro, se
- 3:36movía rápido y se detenía en mis manos, en el cuello,
- 3:40en las clavículas, y sus dedos eran huesudos, con nudillos abultados,
- 3:44que llevaban manchas de humo. Me dijo con voz ronca
- 3:49que pasara, y que me sentara en un banco bajo,
- 3:52yo obedecí porque el cuerpo ya no daba para resistencias.
- 3:58El cuarto olía a copal y a grasa quemada, en
- 4:01una pared había clavos con bolsas de tela, frascos con polvos,
- 4:05un manojo de ajos atados con mecate. Sobre una mesa,
- 4:10un cuenco de barro con agua turbia, una vela clavada
- 4:14en un plato de metal, una piedra negra del tamaño
- 4:17de mi palma, y un trapo con manchas pardas, el
- 4:20suelo estaba barrido, pero quedaban marcas de ceniza, formando un
- 4:25círculo irregular. En la esquina, una cazuela con brasas desprendía
- 4:30un humo fino. Le conté lo que traía encima, con
- 4:35la misma precisión con la que anoté mis horarios, mencioné
- 4:38los lapsos perdidos, las palabras que salían de mi boca
- 4:42sin pasar por la cabeza, el sabor metálico, las marcas
- 4:46del cuello y las pesadillas con la figura en la esquina.
- 4:50Ella me escuchó sin mover los hombros, y dijo que
- 4:53lo mío no era un susto pasajero, afirmó que dentro
- 4:57de mí, venía un huésped que ya había echado raíces
- 5:00y que si no se extraía completo, iba a tomar
- 5:03espacio hasta dejarme hueca. Me pidió que extendiera los brazos.
- 5:10Acercó la piedra negra a la piel de mis antebrazos
- 5:13y la sostuvo unos segundos. Sentí un frío que no
- 5:16correspondía al calor del cuarto. Luego me la pasó por
- 5:20el cuello y por debajo de la barbilla y volvió
- 5:23a oler el aire como si quisiera localizar un rastro.
- 5:27Dijo que cargaba una cosa pegada al centro del pecho,
- 5:31y que esa cosa se alimentaba de mis desvelos, de
- 5:34mis estados de ánimo rotos, de mis faltas de aire,
- 5:38y aseguró que habíamos llegado a tiempo, aunque el margen
- 5:42era corto. Abrió una alacena y sacó una botella pequeña,
- 5:47con un líquido oscuro, me hizo beber un sorbo amargo
- 5:50que me entumeció la lengua, después me pidió que caminara
- 5:53detrás de ella, por un pasillo estrecho que daba a
- 5:57otro cuarto sin ventanas. Entré con los hombros tensos. El
- 6:02olor cambió a humo frío, casi a carbón apagado. Sobre
- 6:06las paredes había manchas de hollín en formas irregulares, como
- 6:10si hubieran sido frotadas con manos negras. Del techo colgaban
- 6:14cadenas cortas y gruesas, gastadas en los eslabones. En el
- 6:18suelo vi marcas de arrastre, líneas paralelas y huellas. La
- 6:24anciana señaló el centro del cuarto y dijo que ahí
- 6:28se trabajaba lo que yo traía, me explicó que ese
- 6:31procedimiento exigía inmovilidad absoluta para evitar daños al cuerpo, aseguró
- 6:37que yo iba a escuchar, ver y sentir manifestaciones concretas.
- 6:42Detalló que comenzaría con presiones leves y escaladas, luego vendrían
- 6:47formas completas y al final, con tacto directo sobre mi piel,
- 6:51me advirtió también que el visitante iba a intentar causar
- 6:55miedo para quedarse, y que yo debía sostener la respiración
- 6:59de cierta manera y responder con una serie de exhalaciones
- 7:03marcadas por su voz, me indicó que si sentía náusea,
- 7:07no la contuviera. Me pidió las muñecas y los tobillos,
- 7:11ajustó las correas de cuero con movimientos seguros y probó
- 7:15la firmeza jalando dos veces. El cuero raspó la piel
- 7:19y la hebilla dejó un borde frío. Me colocó una
- 7:22banda sobre el pecho apenas por debajo de las clavículas,
- 7:26luego apagó la luz del pasillo y solo dejó una
- 7:29vela corta, alta, que lanzó una sombra amarilla sobre las
- 7:33manchas de hollín. Me pasó un paño húmedo por la
- 7:38nuca y la frente, la tela tenía olor al camfor,
- 7:41me dijo que iba a empezar y que yo no
- 7:44debía apartar la vista del frente, sugirió que si escuchaba
- 7:48mi nombre, mantuviera los ojos abiertos. Me pidió que no
- 7:52contara en voz alta, sino por dentro, para no entregar
- 7:55el ritmo. Se colocó detrás de mí y apoyó su
- 7:59mano derecha sobre la coronilla, recitó una serie de nombres
- 8:03que se me pegaron como polvo en la lengua, golpeó
- 8:06el piso con el bastón tres veces, espolvoreó un polvo
- 8:10fino sobre la vela que chisporroteó y dejó un humo
- 8:13blanco que se quedó flotando a media altura. En ese
- 8:18momento el cuarto se hundió en un silencio compacto, espeso
- 8:21como agua detenida. Los primeros minutos sentí una presión en
- 8:26el pecho y un cosquilleo en las pantorrillas, la piel
- 8:29del cuello se calentó como si me hubieran acercado un foco,
- 8:33la respiración se me hizo corta y me di los
- 8:36segundos con la mirada fija, en una mancha alargada del muro,
- 8:40y cada exhalación salía como si empujara una puerta pesada.
- 8:46La anciana apoyó el bastón en mi hombro izquierdo y
- 8:50marcó un ritmo lento con los golpes, dijo que la
- 8:53casa estaba cerrada para el trabajo y que nadie más
- 8:56podía entrar. Aseguró que yo debía permanecer lúcida y que
- 9:00la claridad se mantenía con un punto fijo en la vista,
- 9:04me indicó que si la vista fallaba, el cuerpo iba
- 9:07a buscar la salida por convulsión y que ella me
- 9:10sostendría la cabeza para evitarme un golpe. Me pidió que
- 9:15enumerara mentalmente los objetos de la mesa del cuarto de
- 9:18al lado, para sostenerme de cosas concretas, repetí cuenco, piedra,
- 9:24plato de metal, frasco ambarino, trapo pardo. En eso sentí
- 9:29una oleada de vómito atascada en la garganta, y la
- 9:32tragué con el agua que ella me acercó con una cuchara,
- 9:35el líquido sabía a ruda y a anís. El aire
- 9:40bajó un grado y la piel de los brazos se
- 9:42me erizó, como si una corriente recorría la superficie. En
- 9:46el borde de la visión, junto al suelo, se dibujó
- 9:50una línea oscura que avanzaba lenta. El eslabón de la
- 9:54cadena del tobillo derecho vibró con un tintineo leve. Mis
- 9:57manos se tensaron dentro del cuero y comprendí que el
- 10:01trabajo acababa de iniciar. La vela quedó en el centro, alta,
- 10:07con una llama recta. La anciana la protegió con la
- 10:11palma y me indicó que fijara la vista en el
- 10:14borde de cera que comenzaba a formarse. Dijo que a
- 10:18partir de ese momento, el visitante iba a tomar formas,
- 10:23primero en lo bajo, luego en lo alto y al
- 10:25final sobre mi piel. El aire cambió de textura, entraba
- 10:30con dificultad, como si tuviera polvo fino suspendido. La cadena
- 10:36del tobillo derecho vibró una vez, con un metal breve,
- 10:39y a la altura del suelo, vi un trazo negro
- 10:42que se movía con ritmo parejo. Cerré la mandíbula para
- 10:47sostener el pulso. La figura se definió al acercarse a
- 10:51la base del banco, era una culebra larga, brillante, de
- 10:55escamas muy pegadas que parecían pequeñas placas. Se detuvo un
- 11:01instante para medir el espacio y entonces comenzó a rodearme
- 11:04el pie izquierdo, sentí cada anillo apretar con la fuerza
- 11:08justa para inmovilizar. Avanzó por el talón, trepó el tobillo
- 11:13y subió a la pantorrilla con un peso tibio, marqué
- 11:17tres exhalaciones como la anciana me pidió. La tercera salió
- 11:21corta porque el cuerpo quiso patear por instinto y el
- 11:24cuero sostuvo el impulso. La culebra se detuvo bajo la
- 11:28rodilla y apoyó la cabeza en la cara interna, cerca
- 11:32del tendón, su lengua me tocó la piel en punzadas
- 11:35húmedas y dejó un rastro frío. Cuando siguió su camino,
- 11:39apretó con más fuerza, sentí la sangre empujar contra el
- 11:44borde de las escamas. Llegó al muslo, buscó la costura
- 11:48de la banda que me sujetaba a la cintura y
- 11:51se enroscó, como si encontrara el lugar exacto para descansar.
- 11:56La anciana golpeó el piso con el bastón una vez
- 11:59y murmuró una secuencia de nombres. La culebra aflojó la
- 12:04presión de golpe, se deslizó hacia el costado, cayó al
- 12:07suelo y desapareció detrás del banco con un roce seco
- 12:11de escamas contra madera. Respiré y la vela crujió dos veces,
- 12:18pero un soplo cruzó el cuarto en dirección contraria a
- 12:21la puerta, como si viniera de dentro. Las manchas de
- 12:25hollín en el muro parecieron hincharse desde los bordes. La
- 12:29luz se recostó en las irregularidades y dejó una franja
- 12:32oscura en medio. La temperatura bajó de inmediato y la
- 12:37piel de los antebrazos se me erizó y los dientes
- 12:39chocaron entre sí con un golpe que me avergonzó por
- 12:43lo pequeño. La anciana cambió de lugar y se colocó
- 12:47frente a mí, de perfil, con el ojo blanco fijo
- 12:50en la pared. Alzó la mano izquierda con el polvo
- 12:54de hierbas y lo dejó caer sobre la brasa de
- 12:57la cazuela. Salió una columna delgada que olía a romero
- 13:01tostado y ruda. El humo se mantuvo a media altura, horizontal,
- 13:07como si un cristal invisible lo sostuviera, en ese plano
- 13:10apareció un borde distinto, más compacto que la negrura general.
- 13:16Primero fue sólo un contorno, luego se llenó desde dentro,
- 13:20hasta formar una sombra completa, alta, con hombros que tocaban
- 13:24casi el travesaño superior de la puerta, los ojos se
- 13:27definieron en rojo, redondos, con un brillo que no parpadeaba.
- 13:34Mantener la vista en los ojos fue algo verdaderamente aterrador,
- 13:38esos ojos parecían salidos del infierno y comenzaron a acercarse
- 13:43de manera lenta, sin pasos, deslizándose con continuidad. Cada tramo
- 13:49que ganaban se sentía en el pecho como un puño
- 13:52que apretaba. La anciana marcó ritmo con el bastón, tres golpes, pausa,
- 13:58dos golpes, pausa. Yo conté adentro, sin mover los labios,
- 14:03enumeré cuenco, piedra, plato, frasco, trapo, como me enseñó. La
- 14:10sombra llegó al borde del círculo de ceniza del suelo
- 14:13y se inclinó apenas. Un aliento frío me pegó en
- 14:18la cara, la vela se dobló hacia atrás, como si
- 14:21alguien hubiera soplado con precisión sobre la mecha, pero resistió
- 14:25sin apagarse, el frío se metió entre la ropa y
- 14:28la piel. Me ardieron los nudillos por dentro, la sombra
- 14:33no tenía manos visibles ni boca, solo los ojos rojos.
- 14:38El calor en la nuca desapareció y lo reemplazó una
- 14:41pesadez en el cerebro que empujaba hacia el banco. La
- 14:45anciana apoyó su mano en mi hombro y apretó con
- 14:48una fuerza seca, me dijo que lo que veía era
- 14:51el rostro que se había formado con mis noches mal
- 14:54dormidas y mis cansancios, ordenó que lo sostuviera en la mirada,
- 14:58porque si lo perdía de vista iba a meterse por
- 15:01otra puerta del cuerpo. La sombra se acercó un paso
- 15:06más sin sonido, la respiración cambió de largo a corto
- 15:10por pura defensa. Se me entumecieron las puntas de los dedos,
- 15:15y sentí el pulso en las sienes como martillazos, para
- 15:18que la mandíbula no castañara, apreté la mandíbula lo más
- 15:22que pude. La anciana arrojó otra pizca de polvo, esta
- 15:27vez el olor fue a salvia ahumada, más oscuro, la
- 15:30sombra se encogió un mínimo y luego se estiró, como
- 15:34si probara su tamaño. Me habló adentro, en un idioma
- 15:38que no reconocí, pero cuyo ritmo se clavó en el estómago,
- 15:42no fueron palabras sueltas, fue una secuencia con golpes y pausas,
- 15:47como una orden. El cuerpo quiso inclinarse hacia adelante para
- 15:52escucharlo mejor, pero la banda del pecho sostuvo el movimiento
- 15:55y me regresó a mi sitio con un jalón firme.
- 16:00La anciana elevó la voz sin gritar, dijo mi nombre
- 16:04de pila con todas las letras, y me ordenó que
- 16:07exhalara largo, que hundiera el ombligo y que abriera la garganta.
- 16:11Le obedecí y el aire salió como si empujara una
- 16:14puerta pesada otra vez. Los ojos rojos retrocedieron medio paso,
- 16:20casi imperceptible, lo suficiente para darme un centímetro de espacio.
- 16:26Aproveché para fijar de nuevo la mirada en la base
- 16:29de la vela y marcar otra serie, cuatro adentro, cuatro afuera,
- 16:33sostén y suelta. El tiempo se estiró, la tensión en
- 16:38las corbas dolía como cuerda, de verdad que sentí latigazos
- 16:42de calor en la espalda baja y luego en la
- 16:45punta de la nariz. La sombra comenzó a diluirse desde
- 16:49los bordes, pero no desapareció, se redistribuyó por el cuarto,
- 16:54como si se pegara a las paredes, al techo o
- 16:57al piso. La anciana caminó alrededor de mí con pasos cortos, medidos,
- 17:02y cada dos vueltas hizo una cruz de ceniza con
- 17:06el bastón, sin tocarme. La campanilla de metal que colgaba
- 17:11de un clavo, tintineó con una vibración corta, sin viento visible.
- 17:17El humo cambió de dirección, ahora hacia mi cara, y
- 17:20trajo un sabor amargo que me durmió un poco la lengua,
- 17:23la piel del cuello se calentó de nuevo. La vela
- 17:27se alargó por efecto de la sombra y proyectó mis
- 17:30manos como garras sobre el muro, evité mirar ese dibujo
- 17:34para no confundir señales. La anciana me ordenó que contara
- 17:39las rayas del plato metálico, recordé siete marcas en el borde,
- 17:43repetí el número siete, en repetidas veces, haciendo caso a
- 17:47la bruja, hasta que la presión del pecho bajó un poco.
- 17:53Entonces llegó la escalada, no hubo aviso, la sombra se
- 17:57condensó en un punto frente a mí y saltó a
- 17:59mi campo cercano. Los ojos quedaron a la altura de
- 18:03los míos, a dos palmos. El frío se volvió quemadura inversa,
- 18:09ardía por estar helado. Las lágrimas me salieron sin dolor,
- 18:14solo por reacción, la culebra reapareció a la izquierda, pero
- 18:18esta vez no subió, se enroscó en el suelo como guardia.
- 18:23La anciana metió la mano en la cazuela y arrojó
- 18:25un puñado de sal gruesa sobre la línea de ceniza.
- 18:30Cada granito quedó como una estrella blanca clavada en lo oscuro,
- 18:34dijo que lo que veía ahí, delante, era la cara
- 18:37que había tomado de mí, la respiración que yo perdí,
- 18:41los minutos de ausencia, los dolores exactos, y que faltaba
- 18:45lo principal. Me pidió que preparara el estómago, y me
- 18:50indicó que no contuviera nada. Trajo un cuenco con agua
- 18:54tibia y lo acercó a la altura de mi barbilla,
- 18:57el vapor subió con olor a alcanfor y toloache muy diluido.
- 19:02El borde me tocó la piel, tomé aire y lo sostuve.
- 19:07La sombra se inclinó hacia mi cuello, sentí un roce leve,
- 19:11igual al de una pluma húmeda, y al instante un
- 19:14ardor punzante como si un alambre al rojo vivo hubiera
- 19:18rozado la piel. La anciana colocó su palma sobre mi espalda,
- 19:22a la altura de las escápulas, y presionó. Dijo que
- 19:27ahí se estaba abriendo una puerta y que debía cerrarse
- 19:30al tiempo exacto. La vela bajó un centímetro y el
- 19:34pabilo quedó más corto y rugió un segundo. Los ojos
- 19:38rojos parpadearon por primera vez, ese movimiento me dio una ventana.
- 19:44Empujé el aire hacia afuera con fuerza, abrí la garganta
- 19:48como me indicó, y sentí que algo espeso se levantaba
- 19:51desde el estómago hasta la boca. Subió como lodo tibio,
- 19:56me doblé lo justo que permitía la banda y vomité
- 19:59en el cuenco un líquido oscuro, denso, con olor a
- 20:02hierro y a huevo podrido. La anciana atrapó el cuenco
- 20:07con dos manos y lo sostuvo firme. La sombra reculó
- 20:11un paso, no por miedo, sino por protocolo, como si
- 20:15ese gesto abriera la parte final. El frío se retiró
- 20:19a los bordes del cuarto y el humo cambió de
- 20:22altura y quedó a la altura de mis ojos. La
- 20:26anciana golpeó el piso tres veces, más fuerte que antes,
- 20:29y dijo que la forma siguiente iba a tocar mi carne,
- 20:33me pidió que guardara la vista en la vela y
- 20:36que preparara la espalda. El cuero de las correas se
- 20:40endureció en la piel, la cadena del tobillo izquierdo emitió
- 20:43un quejido mínimo, como si anticipara la carga, yo conté
- 20:47cuatro adentro, cuatro afuera, y me quedé con el pecho abierto,
- 20:52lista para el golpe que venía. La anciana se detuvo
- 20:57frente a mí con el bastón apoyado en el suelo
- 21:00y la mano derecha sobre mi coronilla. Su voz salió áspera, cortada,
- 21:05cuando advirtió que lo peor estaba por llegar, me dijo
- 21:09que la última manifestación no se conformaba con humo ni
- 21:12con formas parciales, sino que iba a tocar mi carne
- 21:16y dejar una señal. El aire en el cuarto se
- 21:19volvió tan denso que cada inhalación era como tragar agua caliente.
- 21:24El cuero de las correas empezó a tensarse con un
- 21:27crujido lento. Mis músculos se contrajeron sin control. Las piernas
- 21:32golpeaban contra el banco en espasmos que sacudían las cadenas.
- 21:37Sentí un nudo en el pecho que no cedía. Intenté
- 21:40tragar aire, pero la garganta se cerró como si me
- 21:43hubieran apretado con un cinturón invisible. El dolor me hizo
- 21:48gritar con una voz ronca, partida, que no reconocí como
- 21:52la mía. El eco golpeó las paredes manchadas de hollín
- 21:56y rebotó en la cazuela que soltó chispas. En medio
- 22:02del ahogo, tuve la certeza de que alguien me sujetaba,
- 22:05eran manos invisibles que apretaban mis hombros, los antebrazos, las caderas,
- 22:11inmovilizándome más que las cadenas mismas. La anciana me llamó
- 22:16por el apodo que había elegido al inicio del ritual,
- 22:19me ordenó resistir y no dejar que la cabeza se
- 22:22inclinara hacia atrás. Yo apenas alcancé a abrir los ojos,
- 22:27y frente a mí, la sombra se solidificó en una
- 22:31figura deformada, medía más que la puerta, con un cuerpo irregular,
- 22:35una espalda encorvada y brazos demasiado largos. Las garras parecían
- 22:41prolongaciones de hueso, filosas, amarillentas, que brillaban bajo la luz
- 22:46de la vela. Avanzó despacio y se plantó detrás de mí.
- 22:52El calor en la espalda cambió a un ardor insoportable,
- 22:55como si hubieran encendido un hierro contra la piel. El
- 23:00primer zarpazo fue una línea recta, de arriba a abajo
- 23:04que me cortó entre el medio de la espalda, no
- 23:07hubo sangre inmediata, pero sí un calor abrasador que abrió
- 23:10la piel en tiras paralelas. Sentí como me rasgaban en
- 23:14varias direcciones, cruzando las marcas hasta formar un entramado que
- 23:19ardía con cada movimiento. El grito salió seco, como un
- 23:24alarido que desgarraba la garganta. Luego vino el cuello, una
- 23:28presión ardiente, como si me hubieran puesto brasas incandescentes sobre
- 23:33la piel, me obligó a doblar la cabeza hacia un costado.
- 23:38La sensación era tan real que esperé ver humo salir
- 23:41de la carne, el dolor fue punzante, eléctrico, acompañado de
- 23:46un olor a quemado que me revolvió el estómago. La
- 23:50anciana no se detuvo, caminaba a mi alrededor golpeando el
- 23:54piso con el bastón, arrojando polvo de hierbas que quedaban
- 23:58en las brasas. Su voz creció hasta reventar en un
- 24:02tono que no parecía humano. Repetía mi apodo, lo arrastraba,
- 24:08lo incrustaba en las órdenes y me mantenía consciente entre
- 24:11el dolor. Con la otra mano sostenía un cuenco de
- 24:15barro con agua hirviendo. Lo acercó tanto a mi rostro,
- 24:19que el vapor me golpeó directo en los ojos y
- 24:22la nariz, obligando a aspirar, el calor me abrió la
- 24:26garganta y la náusea subió en oleadas. Ella me ordenó
- 24:30no detener nada, que lo dejara salir, que no pensara
- 24:34en resistir al impulso. El cuerpo entero se convulsionaba, los
- 24:40tobillos chocaban contra las cadenas, las muñecas ardían bajo las
- 24:44correas de cuero, el pecho se inflaba y desinflaba a
- 24:48una velocidad que no podía controlar. De pronto, una masa
- 24:53espesa empezó a moverse desde el fondo del estómago, era
- 24:57como un líquido pesado que subía lento, raspando el esófago.
- 25:02La presión fue insoportable, sólo abrí la boca y un
- 25:05vómito oscuro, casi negro, salió con un olor nauseabundo, mezcla
- 25:10de hierro oxidado, azufre y carne podrida. El líquido cayó
- 25:15directo al cuenco que la anciana sostuvo firme bajo mi barbilla,
- 25:19ella lo cubrió con una tela negra de inmediato y
- 25:22lo selló con una cuerda, como si guardara un animal vivo.
- 25:28En el instante en que el vómito terminó, el cuarto
- 25:31se calmó de golpe, la sombra desapareció como si hubiera
- 25:35sido absorbida por las paredes, el frío cesó y el
- 25:39aire volvió a entrar sin resistencia. La vela dejó de
- 25:43parpadear y se mantuvo erguida, estable, con una llama clara.
- 25:48El silencio que siguió no fue vacío, sino un descanso profundo,
- 25:53como si el cuarto hubiera expulsado todo lo ajeno. Las
- 25:57cadenas se aflojaron solas con un chasquido leve y mis
- 26:01brazos cayeron pesados a los costados y el banco se
- 26:04estremeció por el peso de mi cuerpo desplomado. Sentí la
- 26:10ropa pegada a la espalda, húmeda por la sangre que
- 26:13comenzaba a manar de las heridas, el ardor seguía vivo,
- 26:17igual que las marcas incandescentes en el cuello. La anciana
- 26:22se acercó, apoyó la mano huesuda sobre mi frente y
- 26:25dijo que lo que cargaba ya había salido, que el
- 26:28huésped no tenía más sitio en mí. Aseguró que lo
- 26:32había contenido en el frasco y que ahora debía ser
- 26:36enterrado en un lugar donde no caminara nadie. Añadió con
- 26:40tono seco que las huellas en mi piel no desaparecerían nunca,
- 26:45que serían testimonio de la batalla y advertencia para cualquiera
- 26:49que intentara volver a ocuparme. Con la vista nublada por
- 26:54el cansancio, alcancé a ver cómo guardaba el frasco dentro
- 26:58de una bolsa de tela y lo ataba con doble nudo.
- 27:02Después se alejó hacia el rincón donde las brasas seguían
- 27:05encendidas y dejó caer otro puñado de polvo, que desprendió
- 27:09un humo blanco, esta vez limpio, sin olor desagradable. Me
- 27:14soltó por completo y el cuerpo se inclinó hacia un costado,
- 27:18apenas logré sostenerme con los codos. Cada movimiento reavivaba las
- 27:23heridas de la espalda, pero el pecho estaba libre, sin
- 27:27la opresión que había sentido durante semanas. La respiración volvió
- 27:33a ser mía, y el sudor me corría frío por
- 27:36las sienes, las manos estaban hinchadas por la presión de
- 27:40las correas, pero la cabeza estaba despejada, sentí debilidad extrema,
- 27:45como si me hubieran drenado la sangre, y aún así
- 27:48había alivio. La anciana me miró con el ojo oscuro,
- 27:52el otro fijo en la nada, y dijo que había
- 27:55sobrevivido a un encuentro directo con el demonio mismo. Me
- 28:00advirtió que aunque ya no estaba dentro de mí, las
- 28:03noches siguientes serían de cuidado, porque las marcas atraerían miradas invisibles.
- 28:10Me ofreció un paño húmedo para limpiar el rostro, y
- 28:13me dejó recostada en el banco. Cuando el cuerpo dejó
- 28:18de temblar, comprendí lo que había ocurrido. Cada herida en
- 28:22la espalda ardía como fuego, cada marca en el cuello
- 28:26seguía caliente, pero por primera vez en mucho tiempo no
- 28:29sentía voces ni sombras encima. La calma del cuarto era real,
- 28:34y aunque el dolor me recordaba lo que había pasado,
- 28:38también me confirmaba que había salido viva de un sitio
- 28:41donde pocos logran regresar. Entre debilidad y alivio, acepté que
- 28:47lo que me habitaba ya no estaba, y que aunque
- 28:50las cicatrices nunca se borrarían, me pertenecían como señal de
- 28:54que resistí lo peor. Llegamos a Nuevo León, después de
- 29:06varios días de preparar lo necesario, éramos tres, yo, Ernesto
- 29:11y Julián. La idea había surgido como un juego, pero
- 29:16terminó siendo un plan serio, cuando nos convencimos de que
- 29:19podíamos grabar un documental casero y subirlo a internet. Llevamos
- 29:25mochilas con agua, latas de comida, una tienda de campaña, linternas,
- 29:30pilas de repuesto y dos cámaras digitales que podían grabar
- 29:34en buena calidad. Habíamos escuchado hablar del Bosque de las
- 29:38Brujas en foros y en pláticas de gente de la región.
- 29:43Se decía que los vecinos de los pueblos cercanos escuchaban
- 29:47lamentos en la madrugada y que había excursionistas que nunca regresaban,
- 29:52eso fue suficiente para que quisiéramos comprobarlo por nosotros mismos.
- 29:59Antes de entrar al bosque, nos detuvimos en una pequeña
- 30:02plaza del pueblo, sacamos las cámaras y grabamos entrevistas rápidas
- 30:07para darle fuerza al material. Un hombre mayor nos contó
- 30:12que en noches de luna llena se oían risas de
- 30:15mujeres que parecían venir de todas partes al mismo tiempo.
- 30:20Dijo también que había visto figuras colgando de los árboles,
- 30:23hechas con ramas torcidas y atadas con cabello humano. Otro
- 30:28poblador nos advirtió que el bosque no tenía fin y
- 30:32que quienes entraban caminando en línea recta terminaban dando vueltas
- 30:36en círculos. Aunque escucharlo nos incomodó, lo tomamos como parte
- 30:42de la leyenda que queríamos documentar. Al cruzar el primer sendero,
- 30:48el ambiente cambió de golpe. Los árboles eran tan altos
- 30:53que apenas dejaban pasar la luz y el suelo estaba
- 30:56cubierto de ramas secas que crujían con cada paso. Había
- 31:01un olor a tierra húmeda mezclado con hojarasca podrida. El
- 31:06viento arrastraba hojas que golpeaban nuestra ropa y nos hacían
- 31:10mirar hacia atrás, como si alguien nos siguiera. Ernesto iba
- 31:15grabando todo, enfocando los detalles del camino, mientras Julián marcaba
- 31:20con piedras grandes algunos puntos, para asegurarnos de reconocerlos en
- 31:24el regreso. Reímos al principio, convencidos de que estábamos exagerando
- 31:30las precauciones. A medida que avanzamos, las bromas comenzaron a apagarse.
- 31:38No era sólo el cansancio, sino la sensación de que
- 31:42algo se movía entre los matorrales, a cada cierto tramo,
- 31:46escuchábamos crujidos que no venían de nuestros pasos. Pensábamos que
- 31:51podía ser un animal, pero nunca llegamos a ver nada.
- 31:56Grabábamos esos momentos con la intención de que quedaran como
- 31:59material extra para el documental, aunque en el fondo nos
- 32:03incomodaba no poder identificar el origen de esos ruidos. Cuando
- 32:09el sol empezó a caer, levantamos la tienda en un
- 32:13claro que parecía seguro, extendimos las mochilas y encendimos una
- 32:17linterna de batería que apenas iluminaba unos metros alrededor. Ernesto
- 32:23sugirió revisar las grabaciones del día para ver cómo estaba
- 32:27quedando el material. Conectamos la cámara a una pequeña pantalla
- 32:32portátil que habíamos traído y nos sentamos frente a ella.
- 32:37Al principio sólo aparecían nuestras entrevistas, las caminatas y las
- 32:42bromas entre nosotros, pero en una de las tomas, donde
- 32:45la cámara apuntaba al sendero, se escuchó un ruido grave,
- 32:49como un golpe lejano, seguido de lo que parecía un murmullo.
- 32:54Lo extraño fue que ninguno de nosotros recordaba haber escuchado
- 32:57eso en el momento de la grabación. Nos quedamos en silencio.
- 33:03Mientras lo repetíamos varias veces, Julián insistió en que tal
- 33:07vez el micrófono había captado el viento o un eco
- 33:10extraño entre los árboles. Ernesto no estaba convencido y dijo
- 33:15que se escuchaban palabras cortadas, aunque no lograba entenderlas. Yo
- 33:20traté de restar la importancia, para evitar que el ambiente
- 33:24se pusiera pesado desde el primer día, guardamos la cámara,
- 33:28cerramos la tienda y nos acostamos, aunque el sueño tardó
- 33:32mucho en llegar. Afuera, el viento seguía moviendo las ramas,
- 33:37y cada crujido se sentía más fuerte en medio de
- 33:40la oscuridad. La primera noche en el Bosque de las
- 33:45Brujas terminó con una certeza, habíamos venido por algo que
- 33:49parecía un juego, pero lo que encontramos desde el inicio
- 33:53no tenía nada de gracioso. La segunda noche en el
- 33:58Bosque de las Brujas fue completamente distinta a la primera.
- 34:03Apenas nos metimos en la tienda de campaña, sentimos que
- 34:07el ambiente afuera estaba más cargado, como si el viento
- 34:10hubiera cambiado de dirección y trajera consigo algo más pesado
- 34:14que el simple frío nocturno. No tardamos mucho en escuchar pasos,
- 34:20primero eran leves, como ramas quebrándose a lo lejos, pero
- 34:24poco a poco comenzaron a sonar más cerca, rodeándonos. Podíamos
- 34:29escuchar cómo se movían despacio, como si alguien caminara en
- 34:33círculos alrededor de nosotros, pero nadie se atrevió a salir,
- 34:37y lo único que hicimos fue quedarnos en silencio, mirando
- 34:41la tela de la tienda, iluminada por la linterna que
- 34:45colgaba en medio, pero cada sombra que se proyectaba nos
- 34:49parecía una figura que intentaba acercarse. Pasamos horas así, con
- 34:55los ojos abiertos, esperando que en cualquier momento alguien jalara
- 34:59la entrada de la tienda, pero lo extraño fue que
- 35:02nunca ocurrió nada, los pasos siguieron hasta que poco a poco, desaparecieron.
- 35:09Apenas amaneció y salimos, lo primero que vimos fueron tres
- 35:13montículos de piedras apiladas justo frente a la entrada, eran
- 35:17torres pequeñas, perfectamente acomodadas, que no pudieron haberse formado solas.
- 35:24Ernesto juraba que los habían puesto personas del pueblo para asustarnos.
- 35:29Julián lo negó y dijo que esas torres parecían parte
- 35:32de un ritual, yo no sabía qué pensar, pero lo
- 35:36cierto es que esa madrugada habíamos escuchado pasos, y alguien
- 35:40había estado lo bastante cerca, como para dejar eso frente
- 35:43a nosotros. Seguimos caminando hacia el interior del bosque, convencidos
- 35:50de que todavía podíamos cumplir con la idea original de
- 35:54grabar suficiente material para el documental. Pero mientras más avanzábamos,
- 36:00más evidente era que no encontrábamos la salida ni un
- 36:03rumbo claro. El mapa dejó de servirnos, podíamos trazar una
- 36:08ruta en línea recta, y al cabo de unas horas
- 36:11terminábamos en el mismo claro, frente a un árbol distinto,
- 36:16pero con algo nuevo colgando de sus ramas. La primera
- 36:20vez fue una figura hecha con ramas secas, atadas en
- 36:23forma de cruz torcida, lo perturbador era que tenía cabellos
- 36:27largos amarrados en la parte superior, como si alguien hubiera
- 36:31cortado mechones para adornarla. Esa imagen nos dejó tensos, decidimos
- 36:38prender la cámara y grabarla como prueba, pero no tardamos
- 36:42en encontrar más. A cada rato, entre los árboles, aparecían
- 36:47figuras similares, algunas tenían forma de cuerpo humano, con ramas
- 36:52finas que simulaban brazos y piernas, y todas estaban atadas
- 36:56con algo que parecía pelo humano. Ernesto gritó que alguien
- 37:01se estaba burlando de nosotros y que los del pueblo
- 37:04querían asustarnos, pero Julián insistía en que era imposible que
- 37:09lo hubieran hecho tan rápido y en tantos lugares. La
- 37:13discusión fue subiendo de tono porque no había explicación lógica.
- 37:20Con el paso de los días, la situación se volvió insoportable,
- 37:24no lográbamos orientarnos, comíamos menos para guardar las reservas y
- 37:29el cansancio hacía que hasta nuestras conversaciones fueran tensas. Cada
- 37:34noche escuchábamos más ruidos, golpes secos entre los árboles, risas
- 37:39apagadas y pasos que iban y venían alrededor de nosotros.
- 37:44Ya no nos atrevíamos a dormir más de un par
- 37:47de horas seguidas, el cuerpo dolía de tanto caminar sin
- 37:50rumbo y el estómago vacío nos hacía perder la calma.
- 37:56Lo peor comenzó cuando despertamos una mañana y descubrimos que
- 38:00Julián no estaba en la tienda. Sus cosas seguían en
- 38:05el mismo lugar, la mochila, la linterna y hasta sus botas,
- 38:09pero no había señales de pelea ni rastros de que
- 38:12hubiera salido con prisa. Afuera, en el suelo húmedo, vimos
- 38:17una serie de huellas que se alejaban entre el monte,
- 38:21eran huellas frescas, marcadas en la tierra, que parecían de
- 38:25pies descalzos. Decidimos seguirlas por un tramo, pero pronto se
- 38:30perdieron en la maleza, y lo único que logramos fue
- 38:34cansarnos más y confirmar que él había desaparecido sin explicación.
- 38:40El miedo se convirtió en paranoia, Ernesto me acusaba de
- 38:44haber planeado todo, de estar grabando un documental falso y
- 38:48de haber escondido a Julián para darle realismo. Yo no enfrenté,
- 38:53asegurando que si alguien estaba jugando sucio era él, porque
- 38:57siempre se quedaba con la cámara y podía manipular las grabaciones.
- 39:03La tensión creció, hasta que preferimos dejar de hablar, caminando
- 39:07en silencio entre los árboles, escuchando ruidos que cada vez
- 39:11eran más claros. Al caer la noche, decidimos revisar la
- 39:17cámara por última vez, para ver si encontrábamos algo que
- 39:21explicara la desaparición de Julián. Entre los archivos apareció uno
- 39:26que ninguno recordaba haber grabado, la cámara se había encendido
- 39:31sola durante la madrugada, el video mostraba minutos de oscuridad
- 39:35con la lente apuntando hacia un claro. Al fondo, apenas
- 39:40iluminada por la luz de la luna, se veía una
- 39:43silueta quieta, inmóvil, de pie entre los árboles. No se movía,
- 39:49no hacía ruido, solo estaba ahí observando. Nos quedamos viendo
- 39:55esa imagen una y otra vez, no sabíamos si era
- 39:58Julián o algo más, pero la forma de su cuerpo
- 40:01parecía rígida, como si no respirara, y al terminar el video,
- 40:06sentimos un vacío que nos apretó el pecho. No había
- 40:10dudas de que alguien más estaba ahí afuera con nosotros,
- 40:14siguiéndonos de cerca y grabando lo que quería que viéramos.
- 40:19Esa noche fue imposible dormir, afuera, los pasos regresaron, pero
- 40:24ya no eran leves, eran fuertes y firmes, rodeándonos sin descanso,
- 40:28como si supieran que ahora estábamos completamente solos. Habíamos perdido
- 40:35la noción de los días dentro del bosque de las brujas,
- 40:38y con la desaparición de Julián y las noches llenas
- 40:41de ruidos, todo se había vuelto confuso. Apenas podíamos mantenernos
- 40:47en pie, con el estómago vacío y las piernas pesadas,
- 40:51por tantas horas de caminar sin rumbo. Lo peor era
- 40:55que ya no confiábamos ni en nosotros mismos. Ernesto apenas
- 41:00me hablaba, y yo trataba de no mirarlo, porque sentía
- 41:03que cualquier discusión terminaría mal. Fue en ese estado, derrotados
- 41:09y tensos, cuando escuchamos lo que nos hizo continuar, los
- 41:13gritos de Julián. Al principio sonaron lejanos, apenas reconocibles, como
- 41:20si vinieran desde lo profundo del bosque. Luego comenzaron a
- 41:25escucharse más cerca, aunque cada vez desde una dirección distinta,
- 41:29a veces parecía estar frente a nosotros, otras detrás, y
- 41:33de pronto se mezclaban hasta sonar como ecos simultáneos. Ernesto
- 41:39me aseguró que eran gritos reales, que era Julián pidiendo ayuda,
- 41:43yo sabía que algo estaba mal, porque ninguna voz podía
- 41:47moverse así entre los árboles. Aún así, seguimos caminando, arrastrados
- 41:53por la necesidad de creer, que todavía podíamos encontrarlo con vida.
- 42:00Entre los matorrales, vimos un rastro de ramas rotas y
- 42:03tierra removida, lo seguimos como si fuera lo único que
- 42:07nos mantenía en pie, después de avanzar durante lo que
- 42:10pareció una eternidad. Nos topamos con una construcción vieja, oculta
- 42:15entre los árboles. Era una cabaña abandonada, hecha con tablas
- 42:20podridas y un techo inclinado, que parecía a punto de colapsar.
- 42:25Las ventanas estaban cubiertas de tablas clavadas desde dentro y
- 42:30la puerta apenas colgaba de una bisagra oxidada. Entramos con
- 42:35la linterna encendida, el interior olía a humedad, madera podrida
- 42:40y ceniza vieja. En las paredes había marcas de manos pequeñas, negras,
- 42:46como si hubieran sido pintadas con carbón. Entre esas manos
- 42:51se distinguían símbolos que no entendimos, círculos incompletos, cruces torcidas,
- 42:57figuras triangulares. El suelo estaba cubierto de hojas secas que
- 43:02crujían con cada paso y en los rincones había restos
- 43:06de velas derretidas. Grabamos todo con la cámara, tratando de
- 43:11mantener el pulso firme aunque el miedo nos lo impedía.
- 43:16Al recorrer las habitaciones, escuchamos golpes sordos bajo el piso,
- 43:21como si alguien caminara en un nivel inferior. Ernesto me
- 43:25señaló una trampilla en una esquina, cubierta por una tabla
- 43:29medio suelta, la levantamos y encontramos un hueco que descendía
- 43:33hacia un sótano improvisado. Un olor a tierra húmeda y
- 43:38encierro salió de ahí. Ernesto bajó primero, alumbrando con la linterna,
- 43:44y yo lo seguí con la cámara grabando cada paso.
- 43:49El sótano era estrecho, con paredes de piedra cubiertas de moho,
- 43:53el aire era tan pesado que apenas podíamos respirar, y
- 43:57al fondo, iluminada por la linterna, vimos una figura humana
- 44:02parada contra la pared, completamente inmóvil, como si alguien la
- 44:06hubiera puesto ahí de castigo. No se movía, no giraba
- 44:11la cabeza, solo permanecía de pie, con los brazos caídos
- 44:14y la frente pegada a la pared. No sabíamos si
- 44:17era Julián o algo que lo imitaba, pero su postura
- 44:21era tan rígida, que resultaba imposible pensar que estuviera vivo.
- 44:27Ernesto dio un paso hacia la figura, mientras yo intentaba
- 44:31enfocar mejor con la cámara, fue en ese instante cuando
- 44:34escuchamos un ruido seco a nuestras espaldas, como si algo
- 44:38hubiera cerrado la trampilla con violencia. La linterna tembló en
- 44:43la mano de Ernesto, y la cámara grabó un giro brusco.
- 44:48Apenas se alcanzó a ver un destello de movimiento detrás
- 44:51de nosotros, antes de que todo se volviera confuso. Hubo
- 44:56un golpe fuerte, seguido de un grito ahogado. La cámara
- 45:01cayó al suelo y quedó grabando en un ángulo torcido.
- 45:06Lo último que captó fue el piso húmedo de la cabaña,
- 45:09con las hojas esparcidas y el as de la linterna
- 45:12moviéndose de un lado a otro, como si alguien la
- 45:15arrastrara fuera de cuadro. Se alcanzó a ver un poco,
- 45:20como esa bruja nos arrastraba, después solo se escucharon respiraciones
- 45:24agitadas y un murmullo grave que llenó el espacio. El
- 45:29sonido fue apagándose poco a poco, hasta que lo único
- 45:32que quedó en la grabación fue la oscuridad y un
- 45:35silencio cortado por un último golpe seco. Nadie salió de
- 45:41ese bosque, la cámara quedó como único testigo de que
- 45:45llegamos a ese lugar y que nunca hubo regreso. Hola,
- 45:58mi nombre es Juan y tengo 26 años, soy músico y
- 46:01actualmente vivo solo en un departamento con mi perro, la
- 46:05historia que voy a contar sucedió apenas hace algunos meses,
- 46:09y es algo que me ha dejado bastante impactado y
- 46:12ha afectado demasiado mi vida, a como era anteriormente. Todo
- 46:18comenzó cuando me mudé a este departamento, yo antes vivía
- 46:22con mis padres, como toda persona que se independiza, yo
- 46:26me traje mis cosas al lugar en el que vivo actualmente,
- 46:29entre ellas la ropa, instrumentos, juguetes y obviamente mi perro.
- 46:36Mis padres poco antes de que yo me mudara solo,
- 46:39tuvieron un viaje, visitaron un estado del sur del país
- 46:43y al regresar, trajeron algunos recuerdos, entre ellos me contaron
- 46:48una pequeña historia, en la cual conocieron a un señor
- 46:51bastante agradable, les recomendaría diferentes lugares que ellos podían visitar,
- 46:57y como recuerdo les regaló una especie de muñeco, este
- 47:00era un muñeco de trapo, pero que tenía pies. manos
- 47:04y cabeza de porcelana de aproximadamente unos 20 centímetros era algo
- 47:12pequeño y ellos me dijeron que esta persona se dedicaba
- 47:16a hacer algunas manualidades o artesanías y que las vendía
- 47:19a algunos de los turistas que iban a visitar aquella
- 47:22zona pero en esta ocasión ellos le habían caído bastante
- 47:26bien y al parecer se los había obsequiado como un
- 47:29regalo mis padres decidieron tomarlo y llevarlo a casa como
- 47:33un recuerdo a ellos les gustaba mucho pues solían ser
- 47:37bastante fanáticos de ese tipo de cosas muñecos o antigüedades
- 47:41y cada que hacían un viaje no dejaban pasar la
- 47:46oportunidad de traer algo que les recordara aquel sitio En
- 47:52esta ocasión había sido este muñeco, cuando yo salí de
- 47:55la casa, a ellos al parecer les pareció muy buena idea,
- 47:59el que yo me llevara este muñeco, yo nunca había
- 48:03tenido ningún contacto con él, de hecho cuando ellos lo
- 48:06tenían en la casa lo solían guardar en su cuarto
- 48:09y muy pocas veces yo llegaba a verlo, me parecía
- 48:13bastante interesante, pero era algo muy normal, finalmente cuando me fui,
- 48:18Ellos lo tomaron y lo metieron entre mis cosas, para
- 48:21que yo tuviera algún recuerdo de ellos y fue así, como.
- 48:26Desde que me mudé hasta la fecha en la que
- 48:28sucedieron estos acontecimientos que voy a relatar, fue que este
- 48:32muñeco fue el causante de muchos de ellos, o al
- 48:35menos eso parece. Mi departamento no es demasiado grande, aunque
- 48:42a veces parece algo grande para mi perro y para mí,
- 48:45pero de algo que es muy seguro, es que cualquier ruido,
- 48:49cualquier movimiento o incluso cualquier objeto que caiga al piso,
- 48:53es bastante notorio en su sonido. Porque no cuento con
- 48:56demasiadas cosas, yo solía colocar este muñeco en un librero
- 49:00que tenía en la sala, este librero también me lo
- 49:04habían regalado mis papás, pero no lo llenaba con demasiadas cosas,
- 49:08si acaso unas cuantas figuras y este muñeco. Las primeras
- 49:14semanas en las que ya me encontraba solo viviendo ahí,
- 49:17pude notar con cierta frecuencia, como el muñeco siempre cambiaba
- 49:21de posición en la que yo lo dejaba, era algo
- 49:24bastante raro, porque como dije, no tenía demasiadas cosas y
- 49:29el único muñeco o el único objeto que parecía cambiar
- 49:32de lugar, era él. Este librero con el que yo cuento,
- 49:38se encuentra enfrente de la puerta, es decir la entrada principal,
- 49:42así que en muchas ocasiones, era bastante notorio el hecho
- 49:46de que cambiara de posición, pues yo normalmente lo tenía sentado,
- 49:51por los materiales con los que está hecho ese muñeco,
- 49:54no puedes colocarlo en muchas posiciones, así que yo solía
- 49:58sentarlo y dejarlo ahí, pues cuando yo regresaba a casa,
- 50:02podía notar como aquel muñeco se encontraba en una posición
- 50:06bastante extraña en la cual yo no había recordado haberlo dejado.
- 50:13Al principio no le tomé demasiada importancia, pues yo nunca
- 50:17he sido una persona que crea en ese tipo de
- 50:20cuestiones paranormales hasta que comenzaron a suceder estas cosas. Como dije,
- 50:28mi departamento es algo pequeño y en él puedes escuchar
- 50:31cualquier especie de ruido que se presente. Normalmente por las noches,
- 50:35yo sufría de insomnio en aquellas fechas. Recuerdo perfectamente cómo
- 50:40despertaba por las madrugadas y no entendía muy bien por
- 50:44qué era que yo despertaba. Era como si algo tratara
- 50:47de despertarme y de mantenerme alerta. También comencé a notar
- 50:52cómo mi perro cambió un poco de comportamiento. pues cabe
- 50:55mencionar que siempre dormía conmigo, de hecho me. Acostumbré tanto
- 51:01que yo no podía dormir sin él en la cama.
- 51:05Pero repentinamente comenzaba a salirse, dormía en la sala o
- 51:10en algún otro lugar, pues quizá mi perro ya podía
- 51:13presenciar o presentir algo de lo que se avecinaba. No
- 51:16lo sé y el hecho es que mi perro solía
- 51:18dormir afuera de mi cuarto y yo me quedaba solo
- 51:22en la habitación. En aquellas noches en las que yo
- 51:26tenía insomnio, podía observar como a los pies de mi
- 51:30cama se encontraba una especie de bulto algo negro, que
- 51:34llamaba poderosamente mi atención al abrir los ojos. Pero cuando
- 51:38yo aclaraba mi vista y me enfocaba en aquello, ya
- 51:41no estaba, pues simplemente parecía que desaparecía, obviamente al inicio
- 51:46lo adjudiqué al hecho del insomnio. Y pensé que incluso
- 51:50podía empezar a delirar con ese tipo de cosas, pero no,
- 51:54no era así. Las cosas empezaron a subir un poco
- 51:59de intensidad, cuando yo al despertar, me di cuenta de
- 52:02que tenía un patrón de hora, es decir normalmente despertaba
- 52:07como a esto de las 2 de la mañana y era
- 52:09muy extraño, que casi todas las noches comenzaba a tener
- 52:13esta misma actividad, además de que empezaba a sufrir un
- 52:17poco de pesadillas y de sueños bastante desagradables, en los cuales,
- 52:21me era muy difícil volver a conciliar el sueño. Y
- 52:25fue así que las cosas empezaron a empeorar. Pues cuando
- 52:30yo sufría insomnio, solía ir a la sala a caminar
- 52:34un rato o a escuchar un poco de música. Cuando
- 52:37yo salía de la habitación y me sentaba en el sofá,
- 52:40podía escuchar como en mi cuarto alguien hacía una especie
- 52:43de ruido. Era como si alguien estuviera buscando algo. Mi
- 52:47perro también parecía ponerse algo incómodo. Pues en ocasiones yo
- 52:52llegué a pensar que quizá contaba con alguna especie de
- 52:55roedor en mi cuarto, que era el que ocasionaba todo esto,
- 52:59pero no era así, llegué a buscar en todas partes,
- 53:04pero nunca encontré nada, así que todo empezaba a ser
- 53:07muy extraño, las cosas fueron incrementando. cuando yo escuchaba por
- 53:14las madrugadas algunas voces en la sala, es decir que
- 53:17cuando yo me encontraba en mi cuarto, parecía haber movimiento
- 53:21en la sala, era como si varias personas estuvieran platicando,
- 53:25incluso la cocina, en la cual tampoco tenía bastantes cosas,
- 53:30también podía escuchar, Como alguien jugaba con los cubiertos o
- 53:34con los trastes que se encontraban en la alacena, era
- 53:37como si se movieran solos o alguien tratara de cambiarlos
- 53:41de lugar. Para este punto yo ya empezaba a resignarme
- 53:44que se trataba de un suceso paranormal, pues nada de
- 53:49estas cosas que estaban pasando parecían ser normales. Aunque al
- 53:55principio no lo adjudiqué a ese muñeco que me dieron
- 53:59mis padres, en mi mente rondaba esta idea de que
- 54:02era muy extraño que apareciera o se moviera del lugar
- 54:06cuando yo llegaba a casa, como si tratara de advertirme
- 54:09que la energía provenía de aquel sitio, normalmente mi perro
- 54:13pasaba mucho tiempo observando a través de la puerta del baño.
- 54:17Se sentaba y era como si estuviera esperando a que
- 54:20alguien saliera de ahí, yo me ponía un poco nervioso
- 54:24ante esta situación, pues su comportamiento me parecía un poco
- 54:29incómodo y trataba de hablarle o distraerlo para que no
- 54:32pasara tiempo ahí, pero se aferraba y no quitaba la
- 54:35vista de aquella puerta, cuando hacía eso yo mejor decidía
- 54:39distraerme en otra cosa, como ver la televisión, jugar o
- 54:43escuchar algo de música, pues me ponía muy nervioso. también
- 54:49solía ladrar de la nada y en ocasiones me encontraba
- 54:52jugando con él y parecía que algo llamaba poderosamente su atención,
- 54:57justamente comenzó a tener una fijación en aquel lugar, en
- 55:01el que se encontraba este muñeco, era como si pudiera
- 55:04ladrarle percibiendo algo, alguna maldad o cuestión que se encontraba
- 55:09encerrada ahí, a mí ya me empezaba a dar algo
- 55:12de miedo, así que preferí ignorar la situación, a pesar
- 55:16de que era demasiado insistente en aquel punto, En alguna
- 55:21ocasión cuando yo me encontraba con él, jugando en la
- 55:24sala y se encontraba ladrándole a dicho objeto, pude observar
- 55:28el muñeco que se cayó frente a mis ojos en
- 55:31la posición en la que se encontraba. Era como en
- 55:34una especie de posición sentada, casi acostado. Pero repentinamente cuando
- 55:39mi perro empezó a ladrar esta figura cayó por la
- 55:42parte de atrás de mi librero, yo pegué un salto
- 55:45y me fui corriendo de ahí. Inmediatamente a mi habitación,
- 55:49me encerré y mi perro comenzó a ladrar y gruñir y...
- 55:53Yo solamente podía escucharlo a través de mi puerta, no
- 55:57tenía el suficiente valor de salir, pues a pesar de
- 56:00que no había sido algo tan grave y que quizá
- 56:03podía haberse debido a una mala posición del muñeco, a
- 56:07mí ya me comenzaban a aparecer muy sospechosas todas estas
- 56:10cosas que sucedían. Comencé a experimentar también lo que se
- 56:15conoce como una parálisis del sueño. Alguna vez leí que
- 56:20cuando alguien experimentaba este tipo de cosas como lo es
- 56:24la parálisis, era porque alguna entidad maligna se encontraba cerca
- 56:28de uno mismo. La verdad como dije no era muy
- 56:32creyente de todo este tipo de cosas, pero para este
- 56:35punto yo no encontraba alguna otra explicación, mi perro actuaba
- 56:39de una manera bastante extraña, el muñeco cambiaba de posición.
- 56:44Escuchaba ruidos por las noches ya sea en mi cuarto
- 56:47o en la sala, así que quizá no se debía
- 56:50a una circunstancia natural, quizá. Era algo más allá y
- 56:55yo estaba dispuesto a saber qué era, porque este era
- 56:58mi hogar y no me encontraba tranquilo con el hecho
- 57:02de compartir el mismo espacio con un ser que no
- 57:05sabía de dónde provenía. Rápido traté de preguntar a mis
- 57:08padres si en la casa donde yo vivía también pasaban
- 57:12algunas de estas cosas. Sin embargo, ahí no, ahí era
- 57:16todo tranquilo, no sucedía nada extraño. Y de hecho mi
- 57:20mamá comenzó a preocuparse un poco. Porque yo preguntaba con
- 57:24demasiada insistencia y ella me decía que no. Que desde
- 57:29que yo me había ido no había pasado nada extraño
- 57:32por así decirlo. Fue así que decidí buscar en una
- 57:37especie de foro, a ver si más personas tenían experiencias
- 57:41sobrenaturales con algún muñeco o si éstos eran capaces de
- 57:45guardar algo dentro de sí. Una energía que pudieran poseer
- 57:49que fuera llevada a una casa y ésta se pudiera
- 57:52manifestar de diferentes formas, logré dar con diferentes historias. Personas
- 57:57publicaban que era muy común que en sus casas llegaban
- 58:00algunas reliquias, figuras, muñecos o incluso objetos que parecían tener
- 58:05una energía diferente y que desde que ellos los tenían
- 58:10en su poder, habían experimentado cosas paranormales, incluso había visto
- 58:15casos de personas que habían llegado a ver sombras o
- 58:18manifestaciones un poco más fuertes, como mujeres, niños o algo
- 58:23por el estilo, yo me encontraba ya bastante asustado para
- 58:26este punto y decidí que lo mejor era deshacerme del muñeco,
- 58:30al principio pensé en quemarlo, tirarlo o regalarlo pero no
- 58:34sabía si era la mejor idea. Quizá el hecho de
- 58:38deshacerme del muñeco así como así podía hacer que las cosas...
- 58:43empeoraran y en efecto así fue un buen día decidí
- 58:46que lo mejor era tirarlo a la basura en la
- 58:49parte de afuera de mi departamento solía tener un bote
- 58:53en el cual yo dejaba la basura que tiraba al
- 58:55día siguiente en aquella ocasión yo con todo el valor
- 58:59del mundo decidí tirar el muñeco yo recuerdo haberlo metido
- 59:03muy bien en el bote de la basura y haberlo
- 59:05cerrado como todas las ocasiones pero para mi sorpresa al
- 59:09día siguiente cuando decidí tirar la basura pensé que el
- 59:13muñeco se había ido entre toda esa bolsa que yo
- 59:17había tirado pero al subir las escaleras y regresar a
- 59:21mi departamento pude ser testigo de cómo el muñeco se
- 59:24encontraba tirado a un lado de mi puerta era como
- 59:27si al decidir tirarlo éste hubiera caído y no lo
- 59:31hubiera logrado tirar al parecer se negaba a salir decidí
- 59:35que quizá era lo mejor regalarlo aún así no estaba
- 59:39seguro si este tipo de cosas se irían con él
- 59:41o se quedaría en el departamento quizá habría una manera
- 59:45de ponerle fin a todo esto antes de que fuera
- 59:48aún más fuerte decidí quedarme con el muñeco durante semanas
- 59:52y pude ser testigo de manifestaciones más fuertes En ellas
- 59:56comenzaba a escuchar voces un poco más fuertes a altas
- 1:00:00horas de la madrugada, incluso llegaron a haber vecinos que
- 1:00:03se quejaban de que yo hacía bastante ruido por las noches,
- 1:00:07pues al parecer en mi cocina o en mi baño
- 1:00:10se escuchaban personas caminando de un lado a otro, yo
- 1:00:13sin dar más explicaciones. Simplemente pedía disculpas, aunque estaba consciente
- 1:00:20de que era la misma manifestación de aquello que se
- 1:00:23encontraba ahí, pues no había nadie más que provocara los ruidos.
- 1:00:27Normalmente cuando yo me bañaba mi perro se volvía loco,
- 1:00:31se metía corriendo a mi habitación y comenzaba a gruñir,
- 1:00:35yo podía escuchar todo en el baño, se ponía bastante furioso.
- 1:00:39Era como si algo entrara a mi habitación y se
- 1:00:42quedara ahí, sin embargo, él lo rechazaba y es por
- 1:00:46eso que ladraba y ladraba con tanta insistencia. Cuando yo
- 1:00:50llegaba a mi departamento también lo encontraba bastante asustado abajo
- 1:00:54de mi cama o abajo de la mesa, como si
- 1:00:57hubiera visto algo bastante perturbador que lo hubiera hecho esconderse
- 1:01:01hasta que yo llegara. Incluso ya no me recibía con
- 1:01:04la misma alegría de antes, como lo dije anteriormente yo
- 1:01:08desde hace mucho tiempo me dedicaba a la música, soy
- 1:01:11músico y toco la guitarra. Mi instrumento suelo dejarlo sobre
- 1:01:16una especie de base en la cual está seguro, pero
- 1:01:19en ocasiones lo tengo con funda ahí. En otras lo
- 1:01:22tengo sin funda, bueno pues hasta ese punto nunca había
- 1:01:26pasado algo raro con el instrumento, hasta que por las
- 1:01:30noches comenzó a sonar, como si tocaran las cuerdas. Obviamente
- 1:01:34este instrumento necesita estar conectado para que pueda sonar, aunque
- 1:01:38desde la sala cuando yo me encontraba viendo la tele,
- 1:01:42podía escuchar como alguien pasaba sus dedos entre las cuerdas
- 1:01:45de una manera muy fuerte. para que yo pudiera percatarme
- 1:01:49del sonido, esto me asustaba demasiado, pues ya había leído
- 1:01:53al respecto y al parecer al punto de que una
- 1:01:56experiencia paranormal, en la cual algo se manifestara de esta forma,
- 1:02:01era porque algo había ahí y que quizá no quería
- 1:02:03irse y se manifestaba de una forma un poco más fuerte.
- 1:02:08ya no era el muñeco y las caídas sino que
- 1:02:11quizá traía una especie de ente que se había apoderado
- 1:02:14del departamento y se manifestaba de todas las maneras posibles
- 1:02:18pues además de todo lo acontecido también en ocasiones las
- 1:02:22llaves de mi lavabo se abrían y salía el agua
- 1:02:25ya que cuando yo llegaba del trabajo podía encontrarlas abiertas
- 1:02:29y no había explicación alguna además de objetos que cambiaban
- 1:02:33de lugar y el muñeco que obviamente seguía cambiando de
- 1:02:37sitio y eran demasiadas experiencias sin embargo yo no estaba
- 1:02:43dispuesto a contarle a nadie abrumado ante toda esta situación
- 1:02:47decidí buscar ayuda y fue ahí cuando recordé que yo
- 1:02:50tenía una compañera en la preparatoria que creía en todas
- 1:02:54estas cosas Pero no solo eso, sino que ya también
- 1:02:58al parecer tenía alguna especie de contacto con los seres sobrenaturales,
- 1:03:03podía contactar espíritus o incluso podía decirte si estaba siendo
- 1:03:07acechado por uno. Fue entonces que decidí recurrir a ella,
- 1:03:11un buen día le llamé y le conté toda la situación.
- 1:03:16que yo estaba viviendo ella me dijo que estaba dispuesta
- 1:03:19a ayudarme y a ir al departamento a hacer una
- 1:03:22especie de trabajo para poder decirme que era lo que
- 1:03:25se encontraba ahí ya que al parecer después de contarle
- 1:03:29todas mis experiencias era algo un poco fuerte lo que
- 1:03:33estaba ahí encerrado al punto de que mi mascota ya
- 1:03:36lograba verlo y tenerle miedo Un buen día ella fue
- 1:03:41al departamento y me dijo que tenía que trabajar por
- 1:03:45la noche, así que llevó unas veladoras, unos espejos y
- 1:03:48algunas otras cosas que utilizaba para poder contactar con este ser.
- 1:03:53Me dijo que en ocasiones no es necesario que ellos
- 1:03:56los contacten a través de una tabla Ouija y que
- 1:03:59hay otros métodos un poco más prácticos, por los cuales
- 1:04:03ella puede enterarse de qué es lo que estaba sucediendo ahí.
- 1:04:06Aquella noche ella hizo un trabajo en el cual me
- 1:04:09pidió que yo no estuviera presente, sobre todo por mi seguridad.
- 1:04:15Al terminar me dijo que lo que se encontraba ahí
- 1:04:18era una energía muy negativa, al parecer aquel muñeco no
- 1:04:22había pertenecido a una muy grata persona y había logrado
- 1:04:26encerrar una entidad, que al parecer se había liberado al
- 1:04:29llegar a mis manos, pues como yo era una persona
- 1:04:32que no creía mucho en estas circunstancias, podía ser el
- 1:04:36blanco perfecto de todo esto. A mí me pareció algo
- 1:04:39bastante raro todo lo que me contó, pero al final
- 1:04:43no tenía otra opción porque no podía ir a ningún
- 1:04:46otro lado y no quería ser más acechado por todo
- 1:04:50esto que estaba sucediendo quería también que mi mascota estuviera
- 1:04:54muy tranquila le comenté que pensé en deshacerme del muñeco
- 1:04:59a pesar de que dijo que era una de las
- 1:05:01peores cosas que pude haber hecho puesto que en ocasiones
- 1:05:04este tipo de manifestaciones se quedan en el sitio aunque
- 1:05:08los objetos que los transporten ya se hayan ido Por
- 1:05:11algo es que el muñeco no había salido ese día
- 1:05:14en la basura. Quizá me estaba tratando de dar alguna
- 1:05:17especie de señal, ella decidió. Hacer un trabajo de limpieza
- 1:05:22en el lugar, me dio algunas cosas que yo podía
- 1:05:25rociar en la casa y algunos inciensos que debía de
- 1:05:28prender a ciertas horas específicas, al principio todo esto resultó
- 1:05:33y dio efecto, pues se podía conciliar de una manera
- 1:05:37más fácil, mis parálisis comenzaron a terminar y ya no
- 1:05:40veía aquellas sombras. que podía observar sobre mi cama o
- 1:05:44incluso todas estas manifestaciones sobre mi guitarra o en el
- 1:05:48baño y mi mascota parecía actuar de una manera un
- 1:05:51poco más tranquila esto me recuperó un poco más ella
- 1:05:55me dijo que se quedaría con el muñeco y que
- 1:05:57haría una especie de trabajo para que pudiera liberar aquel
- 1:06:01mal de este objeto, por aquellos días yo tuve un
- 1:06:04sueño bastante extraño, el cual lo interpreté como una especie
- 1:06:08de despedida o desprendimiento, de aquello hacia mi persona o
- 1:06:12hacia él. Departamento, aquella noche yo soñé como me encontraba
- 1:06:18viéndome a mí mismo dormir en mi habitación y podía observar,
- 1:06:22como una especie de sombra bastante alta entraba y me
- 1:06:25tomaba de la cabeza. Se sentaba y se hincaba a
- 1:06:28un lado de mi cama y pasaba un buen rato viéndome,
- 1:06:31yo con todo el terror del mundo, quería o trataba
- 1:06:35de despertarme. pero no podía, simplemente esta figura se levantó
- 1:06:39después de un rato y decidió salir de mi cuarto,
- 1:06:43esta experiencia la tuve justo cuando todo esto terminó y
- 1:06:46fue una especie de finalización a todos estos trabajos que
- 1:06:51había hecho mi amiga, finalmente pude recobrar la tranquilidad y
- 1:06:55hasta el día de hoy ya nunca he tenido algún
- 1:06:58suceso paranormal o algo similar. Al parecer en ocasiones los
- 1:07:03objetos guardan bastantes cosas en ellos e incluso en algunas
- 1:07:07de ellas, pueden llegar a guardar almas en pena o
- 1:07:10alguna especie de ser maligno que puede manifestarse de distintas maneras.
- 1:07:15Después de todos estos hechos, trato de no quedarme con
- 1:07:19cosas por mucho tiempo y sobre todo le empecé a
- 1:07:22tener una especie de incomodidad a los muñecos. Relatos anónimos