Latest / Cultura y Audiolibros / Los miserables de Victor Hugo 📖 | Parte 2: Cosette — Libro 3: Cumplimiento de una promesa | Audiolibro en español | Grandes Clásicos
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- 0:01Speaker 2: Los Miserables. Parte II. Cosette. Libro III. Cumplimiento de una promesa.
- 0:10Speaker 2: Capítulo I. El problema del agua en Montfermeil. Montfermeil se
- 0:17Speaker 2: sitúa entre Libri y Chels, en el extremo sur de
- 0:20Speaker 2: la meseta que separa el Urk del Mar. Hoy es
- 0:24Speaker 2: una población de tamaño considerable, embellecida durante todo el año
- 0:28Speaker 2: por villas de estuco, y en los domingos, por sus
- 0:32Speaker 2: ciudadanos de clase media en todo su esplendor. En 1823,
- 0:36Speaker 2: no había tantas casas blancas en Montfermeil, ni tantos burgueses
- 0:40Speaker 2: satisfechos con su posición. Era apenas un pueblo en medio
- 0:44Speaker 2: del bosque. Solo se hallaban algunas retiras rurales del siglo anterior,
- 0:49Speaker 2: reconocibles por su aire señorial. sus balcones de hierro forjado
- 0:53Speaker 2: y esas ventanas alargadas con pequeños cristales cuadrados que, contra
- 0:58Speaker 2: el blanco de las contraventanas cerradas, mostraban diversos tonos de verde. Pero,
- 1:03Speaker 2: a pesar de ello, Montfermeil no dejaba de ser un pueblo.
- 1:08Speaker 2: Los comerciantes jubilados y los turistas habituales aún no lo
- 1:11Speaker 2: habían descubierto. Era un lugar tranquilo y encantador, en una
- 1:16Speaker 2: carretera que no llevaba a ninguna parte. Allí se podía
- 1:19Speaker 2: disfrutar de la vida sencilla y abundante del campesino a
- 1:22Speaker 2: bajo coste. Sólo el agua escaseaba, debido a la gran
- 1:26Speaker 2: altitud de la meseta. Para conseguirla, había que recorrer un
- 1:31Speaker 2: buen tramo. La parte del pueblo que daba hacia Gany,
- 1:35Speaker 2: obtenía su agua de los magnífos estanques del bosque, pero
- 1:38Speaker 2: el otro extremo, que rodeaba la iglesia hacia el lado
- 1:41Speaker 2: de Chels. Solo encontraba agua potable en un pequeño manantial
- 1:46Speaker 2: situado a mitad de una colina, cerca de la carretera
- 1:49Speaker 2: de Chels, a unos 15 minutos de Montfermeil. Por ello,
- 1:54Speaker 2: para cada hogar resultaba difícil abastecerse de agua. Las grandes casas,
- 1:58Speaker 2: la aristocracia y la taberna de los Ténardier formaba parte
- 2:02Speaker 2: de este grupo. Pagaban un liar, o un farcín, por
- 2:06Speaker 2: un cubo a un hombre cuya profesión era precisamente esa
- 2:09Speaker 2: y que ganaba unos ocho sous al día con el
- 2:11Speaker 2: suministro de agua de Montfermeil. Sin embargo, este hombre solo
- 2:15Speaker 2: trabajaba hasta las siete de la noche en verano y
- 2:18Speaker 2: hasta las cinco en invierno. Una vez llegada la noche,
- 2:22Speaker 2: cuando se cerraban las contraventanas de la planta baja, cualquiera
- 2:25Speaker 2: que no tuviera agua para beber, debía ir a buscarla
- 2:28Speaker 2: a otro lugar o pasar sin ella. Este era el
- 2:32Speaker 2: terror de aquella pobre criatura, que el lector quizá no
- 2:36Speaker 2: haya olvidado. La pequeña Cosette. Recordarán que Cosette era útil
- 2:40Speaker 2: para los tenardíes de dos maneras. Ellos cobraban por ella,
- 2:44Speaker 2: y ella les servía de sirvienta. Así, cuando la madre
- 2:48Speaker 2: dejó de pagar por completo, motivo que ya hemos conocido
- 2:52Speaker 2: en los capítulos anteriores, los tenardíes se aferraron a Cosette.
- 2:56Speaker 2: Ella les ahorraba el tener una sirvienta. En esa función,
- 2:59Speaker 2: era ella quien iba a buscar agua cuando era necesario.
- 3:03Speaker 2: Y así, la niña, que estaba horrorizada por la idea
- 3:07Speaker 2: de ir al manantial por la noche, se aseguraba de
- 3:10Speaker 2: que en la casa nunca faltara el agua. La Navidad
- 3:14Speaker 2: de 1823 fue especialmente brillante en Montfermeil. El inicio del
- 3:20Speaker 2: invierno había sido suave. Hasta ese momento no había habido
- 3:23Speaker 2: ni escarcha ni nieve. Algunos vendedores de París habían obtenido
- 3:28Speaker 2: permiso del alcalde para instalar sus puestos en la calle
- 3:30Speaker 2: principal del pueblo, y a un grupo de vendedores ambulantes
- 3:34Speaker 2: también se les permitió montar sus puestos en la plaza
- 3:36Speaker 2: de la iglesia y en los alrededores, hasta la Ruelle
- 3:40Speaker 2: du Boulanger, donde, como recordarán, se encontraba la taberna de
- 3:44Speaker 2: los Tenardiers. Esto llenó las posadas y tabernas, y sacudió
- 3:48Speaker 2: la calma de aquel rincón apartado con una gran agitación
- 3:51Speaker 2: de ruidos alegres. Debemos añadir, como historiadores fieles, que entre
- 3:57Speaker 2: las curiosidades expuestas en la plaza, había un zoológico en
- 4:01Speaker 2: el que unos vendedores de feria, vestidos con harapos y
- 4:04Speaker 2: de procedencia desconocida, mostraban a los campesinos de Montfermeil en
- 4:09Speaker 2: 1823 uno de esos terribles buitres de Brasil que nuestro
- 4:13Speaker 2: Museo Real solo adquiriría en 1845 y que tienen una
- 4:16Speaker 2: escaramuza tricolor por ojo. Los naturalistas, creo, llaman a esta
- 4:22Speaker 2: ave Caracara polivorus. Pertenece al orden de los Apicidae, la
- 4:26Speaker 2: familia de los buitres. Algunos veteranos soldados bonapartistas del pueblo
- 4:32Speaker 2: acudían religiosamente a ver al ave. Los vendedores presumían de
- 4:36Speaker 2: que la escaramuza tricolor era un fenómeno único, creado por
- 4:39Speaker 2: Dios exclusivamente para su zoológico. En la víspera de Navidad,
- 4:45Speaker 2: Varios hombres, transportistas y vendedores estaban sentados a la mesa, bebiendo,
- 4:51Speaker 2: rodeados por unas cuatro o cinco velas en la sala
- 4:54Speaker 2: baja de la posada de los Tenardías. Esta habitación se
- 4:57Speaker 2: parecía a cualquier otra taberna. Mesas, jaras de peltre, botellas, bebedores, fumadores,
- 5:04Speaker 2: poca luz y mucho ruido. El año 1823 se reflejaba,
- 5:08Speaker 2: sin embargo, en dos objetos que estaban de moda entre
- 5:12Speaker 2: la clase media y que se encontraban sobre una mesa.
- 5:15Speaker 2: un caleidoscopio y una lámpara de lata iridiscente. La madre
- 5:19Speaker 2: de Thénardier se encargaba de la cena, que se asaba
- 5:21Speaker 2: sobre un fuerte fuego. El viejo Thénardier bebía con sus
- 5:25Speaker 2: clientes y hablaba de política. Más allá de las charlas políticas,
- 5:31Speaker 2: cuyos temas principales eran la guerra de España y el
- 5:33Speaker 2: duque de Angoulême, entre el estrépito se podían oír temas
- 5:37Speaker 2: de interés local. En las cercanías de Nanterre y Suresnes
- 5:40Speaker 2: han tenido una buena cosecha de vino. donde esperaban 10 barriles,
- 5:45Speaker 2: están obteniendo 12, es mucha cantidad saliendo de la prensa.
- 5:49Speaker 2: Pero no deberían estar las uvas maduras, por allá, las
- 5:53Speaker 2: uvas no se recogen maduras. Si se recogen así, el
- 5:57Speaker 2: vino se vuelve aceitoso en primavera. Entonces es todo vino ligero.
- 6:02Speaker 2: Son incluso más ligeros que los de aquí. Hay que
- 6:05Speaker 2: recoger las verdes, y así sucesivamente. O bien, algún molinero
- 6:11Speaker 2: podría estar dando quejas.¿ Somos responsables de lo que hay
- 6:14Speaker 2: en los sacos? Encontramos un montón de semillas diminutas y
- 6:18Speaker 2: no tenemos tiempo para perderlos seleccionándolas, así que, por supuesto,
- 6:23Speaker 2: tienen que pasar bajo las piedras del molino. Hay hierba
- 6:26Speaker 2: de centeno, alfalfa, gramíneas, beza común, semillas de cántamo, cola
- 6:31Speaker 2: de caballo y muchas otras cosas. Sin contar las piedras
- 6:35Speaker 2: que se acumulan en ciertos tipos de trigo, especialmente en
- 6:38Speaker 2: el trigo bretón. No me gusta nada moler trigo bretón,
- 6:42Speaker 2: del mismo modo que los carpinteros no les gusta serrar
- 6:46Speaker 2: tablas con clavos. Solo piensen en toda la suciedad que
- 6:49Speaker 2: se añade a la producción, y luego se quejan de
- 6:52Speaker 2: la harina. No es justo. La harina no es culpa nuestra.
- 6:57Speaker 2: En el espacio entre dos ventanas, un segador, sentado a
- 7:00Speaker 2: una mesa con un terrateniente, que intentaba conseguir un buen
- 7:03Speaker 2: precio por el trabajo, en una pradera en la primavera decía...
- 7:08Speaker 2: No hay nada malo en que la hierba esté húmeda,
- 7:10Speaker 2: se corta mejor. El rocío es bueno, señor. No hace
- 7:14Speaker 2: ninguna diferencia. Esa hierba, su hierba, es joven y resulta
- 7:19Speaker 2: difícil de cortar. Como es tan tierna, se dobla bajo
- 7:22Speaker 2: la guadaña. Y así, sucesivamente. Cosette estaba en su lugar habitual,
- 7:29Speaker 2: sentada en el travesaño de la mesa de la cocina,
- 7:32Speaker 2: junto a la chimenea, vestía a harapos. Tenía los pies
- 7:35Speaker 2: descalzos en sus zuecos y tejía unas medias de lana
- 7:39Speaker 2: para las hijas de los cenardiers a la luz del fuego.
- 7:42Speaker 2: Un pequeño gatito jugaba bajo las sillas. En una habitación contigua,
- 7:46Speaker 2: se oían las voces de dos niños riendo y balbuceando.
- 7:50Speaker 2: Eran Eponín y Acelma. En la esquina de la chimenea,
- 7:54Speaker 2: una correa de cuero volgaba de un clavo. A intervalos,
- 7:59Speaker 2: el llanto de un niño muy pequeño, que se encontraba
- 8:02Speaker 2: en alguna parte de la casa, rompía el ruido ambiente
- 8:05Speaker 2: de la taberna. Era un niño pequeño que la madre
- 8:08Speaker 2: de Thénardier había tenido unos años atrás.« Dios sabe por qué»,
- 8:13Speaker 2: dijo ella,« debe de haber sido por el frío, y
- 8:15Speaker 2: que ahora tenía poco más de tres años». La madre
- 8:18Speaker 2: lo había alimentado, pero no lo amaba. Cuando el fuerte
- 8:22Speaker 2: llanto del pequeño se volvía insoportable, Thénardier decía« Tu hijo
- 8:26Speaker 2: está chillando». Ve a ver qué quiere entonces. Va. Respondí
- 8:31Speaker 2: a la madre de Tenardies. Estoy harta de él. Y
- 8:34Speaker 2: el pequeño niño abandonado
- 8:35Speaker 3: seguía llorando en la oscuridad. Los Miserables
- 8:48Speaker 2: Parte Segunda Cosette Libro Tercero Cumplimiento de una Promesa Capítulo 2.
- 8:56Speaker 2: Dos retratos terminados. Hasta ahora, en este libro, solo hemos
- 9:02Speaker 2: visto a los Tenardier de perfil. Ha llegado el momento
- 9:05Speaker 2: de rodear a la pareja y observarlos desde todos los ángulos.
- 9:10Speaker 2: Tenardier acababa de cumplir los 50. Madame Tenardier rozaba los 40,
- 9:16Speaker 2: que para una mujer equivalen a los 50, por lo tanto,
- 9:19Speaker 2: el marido y la mujer estaban igualados en edad. El
- 9:24Speaker 2: lector habrá conservado, quizás, alguna imagen de esta mujer desde
- 9:28Speaker 2: que apareció por primera vez, alta, rubia, de rostro enrojecido,
- 9:33Speaker 2: robusta como un barril, fuerte, tosca y ágil. Pertenecía, como
- 9:37Speaker 2: ya hemos dicho, a esa estirpe de mujeres colosales y
- 9:40Speaker 2: salvajes que arquean la espalda en las ferias con piedras
- 9:44Speaker 2: colgando del cabello. Ella se encargaba de todo en el establecimiento.
- 9:48Speaker 2: Las camas, las habitaciones, la colada, la cocina, cualquier cosa.
- 9:53Speaker 2: Ella mandaba y daba las órdenes. La única sirvienta que
- 9:56Speaker 2: tenía era Cosette, un ratoncito al servicio de un elefante.
- 10:01Speaker 2: Todo temblaba ante el sonido de su voz. Las ventanas,
- 10:04Speaker 2: los muebles, la gente. Su rostro ancho, cubierto de pecas,
- 10:09Speaker 2: parecía un colador, tenía algo de barba. Era el ideal
- 10:13Speaker 2: de un muchacho de carnicería disfrazado de mujer. maldecía como
- 10:17Speaker 2: un soldado. Presumía de poder romper una nuez de un
- 10:20Speaker 2: solo golpe. Si no fuera por las novelas que había leído,
- 10:24Speaker 2: las cuales, en ocasiones, hacían aflorar de forma extraña a
- 10:28Speaker 2: la pequeña puritana y altanera, que se escondía bajo la
- 10:32Speaker 2: apariencia de obresa. Nadie se habría atrevido a llamar la mujer.
- 10:36Speaker 2: Madame Tenardier era como una dama injertada en una vendedora
- 10:40Speaker 2: de pescado. Al oírla hablar, dirías que es una guardia.
- 10:44Speaker 2: Al verla beber, dirías que es una arriera. Al ver
- 10:47Speaker 2: cómo trataba a Cosette, dirías que es una torturadora. Cuando descansaba,
- 10:52Speaker 2: se le veía un diente sobresalir de la boca. El
- 10:56Speaker 2: viejo Tenardier era un tipo flaco y pequeño, pálido, anguloso,
- 11:00Speaker 2: huesudo y débil, que parecía enfermo, pero estaba en plena forma.
- 11:04Speaker 2: Ahí comenzaba su astucia. Solía sonreír por precaución y era
- 11:09Speaker 2: educado con casi todo el mundo. Incluso con el mendigo
- 11:13Speaker 2: al que no le daría ni un centavo. Tenía ojos
- 11:16Speaker 2: de hurón y porte de hombre de letras. Se parecía
- 11:19Speaker 2: mucho a los retratos del abad de Ligy. Le gustaba
- 11:22Speaker 2: presumir bebiendo con los arrieros. Nadie había logrado embriagarlo jamás.
- 11:26Speaker 2: Podía beber a cualquiera hasta que éste no pudiera mantenerse
- 11:30Speaker 2: en pie. Fumaba una pipa enorme. Vestía una bata y,
- 11:34Speaker 2: bajo ella, un traje negro viejo. Tenía pretensiones literarias y
- 11:38Speaker 2: de materialismo como filosofía. Soltaba nombres con frecuencia para respaldar
- 11:43Speaker 2: cualquier cosa que estuviera diciendo. Voltaire, Reinald, Parnier... Curiosamente, San Agustín.
- 11:52Speaker 2: afirmaba tener un sistema. Por lo demás, era un verdadero estafador.
- 11:57Speaker 2: Un filósofo, un farsante, o un tramposo, y un filósofo
- 12:01Speaker 2: a la vez. Existe S. Matins. Recordarán que pretendía haber
- 12:06Speaker 2: servido en el ejército. Con una buena dosis de adornos,
- 12:09Speaker 2: relataba cómo, en Waterloo, siendo sargento de algún regimiento de
- 12:14Speaker 2: caballería ligera, él solo, frente a un escuadrón de los
- 12:17Speaker 2: úsares de la muerte, Había cubierto con su cuerpo a
- 12:21Speaker 2: un general gravemente herido, salvándolo de la granada. De ahí,
- 12:26Speaker 2: el brillante letrero en su pared, y para su posada,
- 12:28Speaker 2: en toda la región, el nombre de La Taberna del
- 12:32Speaker 2: Sargento de Waterloo. Era liberal, tradicional y bonapartista. Había aportado
- 12:38Speaker 2: al fondo del campo de asilo. En el pueblo se
- 12:40Speaker 2: rumoreaba que una vez había estudiado para ser sacerdote. Creemos
- 12:45Speaker 2: que simplemente había estudiado en los Países Bajos para ser posadero.
- 12:50Speaker 2: Este mestizo de sangre muy mezclada era, con toda probabilidad,
- 12:54Speaker 2: algún tipo de flamenco de Lille en Flandes. Francés en París,
- 12:59Speaker 2: belga en Bruselas, equilibrándose convenientemente entre dos fronteras, con un
- 13:04Speaker 2: pie en cada campo. Su hazaña en Waterloo ya la conocemos.
- 13:08Speaker 2: Como vemos, exageró un poco. Dejándose llevar por la corriente,
- 13:12Speaker 2: vagando sin rumbo, probando su suerte al azar, este era
- 13:17Speaker 2: el elemento de su existencia. Una conciencia dividida conduce a
- 13:21Speaker 2: una vida fragmentada, y muy probablemente, en aquellos días tormentosos
- 13:25Speaker 2: que culminaron alrededor del 18 de junio de 1815. Tenardier
- 13:31Speaker 2: pertenecía a esa especie de seguidores de campaña, que antes mencionamos.
- 13:35Speaker 2: Un aprovechado de poca monta que vendía a unos, robaba
- 13:39Speaker 2: a otros, y avanzaba con la familia, hombres, mujeres y niños.
- 13:43Speaker 2: En algún carromato destartalado, a la zaga de las tropas
- 13:47Speaker 2: en marcha, con olfato para detectar al ejército victorioso, al
- 13:51Speaker 2: que nunca fallaba en unirse. Una vez terminada esa campaña,
- 13:55Speaker 2: tras haber, como él decía, hecho una fortuna, abrió una
- 13:59Speaker 2: taberna en Montfermeil. Esa fortuna, compuesta por carteras y relojes,
- 14:05Speaker 2: anillos de oro y cruces de plata, recolectada entre los
- 14:08Speaker 2: surcos sembrados de cadáveres. No era mucha cosa y no
- 14:11Speaker 2: fue suficiente para que este suministrador de tropas convertido en
- 14:15Speaker 2: posadero llegara tan lejos. Thénardier tenía algo de rigidez en
- 14:20Speaker 2: sus movimientos. que recordaba a los cuarteles cuando juraba o
- 14:24Speaker 2: al seminario, cuando hacía la señal de la cruz, era
- 14:28Speaker 2: un gran conversador. Hacía creer a la gente que estaba
- 14:32Speaker 2: bien educado. No obstante, el maestro había notado que cometía
- 14:36Speaker 2: errores groseros, redactaba las cuentas de los viajeros con elegancia,
- 14:41Speaker 2: pero un ojo experto podía detectar alguna falta de ortografía inusual.
- 14:46Speaker 2: Tenardier era astuto, codicioso, perezoso y sagaz. No despreciaba a
- 14:51Speaker 2: las criadas, y por eso, su esposa ya no tenía ninguna.
- 14:56Speaker 2: Aquella mujer gigante era celosa. A sus ojos, este hombre
- 15:00Speaker 2: flaco y pálido, era el objeto del deseo universal. Tenardier,
- 15:06Speaker 2: sobre todo un hombre de perspicacia y equilibrio, era un
- 15:09Speaker 2: pícaro de modales suaves. Esta clase, es la peor, pues
- 15:14Speaker 2: en ellos la hipocresía se suma a la maldad. No
- 15:18Speaker 2: es que Tenardier no fuera capaz de enfurecerse como su
- 15:21Speaker 2: voluntad en ocasiones, pero esto era muy raro, y, en
- 15:25Speaker 2: esos momentos, dado que despreciaba a toda la raza humana,
- 15:28Speaker 2: y albergaba en su interior un horno de odio, siendo
- 15:32Speaker 2: uno de esos hombres que siempre buscan venganza. que culpan
- 15:36Speaker 2: a cualquiera en su vecindad, por cualquier desgracia que les ocurra,
- 15:40Speaker 2: y están siempre dispuestos a arrojar la suma de todas
- 15:43Speaker 2: las decepciones, fracasos y calamidades de su vida al primer
- 15:47Speaker 2: encuentro como una queja legítima. Cuando todo este combustible se
- 15:51Speaker 2: encendía en él y brotaba por su boca y por
- 15:54Speaker 2: sus ojos, resultaba verdaderamente espantoso. Aparte de todas sus otras cualidades,
- 16:01Speaker 2: Tenardier era observador y agudo, silencioso, o en ocasiones, hablador.
- 16:06Speaker 2: Y muy inteligente en todo momento, tenía algo del aspecto
- 16:10Speaker 2: de un marino acostumbrado a mirar a través de un catalejo.
- 16:13Speaker 2: Tenardier era un estadista. Cada recién llegado que entraba en
- 16:17Speaker 2: la taberna, decía al ver a la madre Tenardier. Ahí
- 16:21Speaker 2: está la dueña de la casa. Ella es quien lleva
- 16:24Speaker 2: los pantalones. Incorrecto. Ella ni siquiera era la dueña. El
- 16:29Speaker 2: marido era el dueño y la señora. Ella actuaba. Él dirigía.
- 16:34Speaker 2: Él dirigía todo mediante una suerte de acción magnética, invisible
- 16:38Speaker 2: y constante. Una palabra bastaba, a veces una señal. El
- 16:43Speaker 2: mastodonte obedecía. Tenardier el hombre era, para Tenardier la mujer,
- 16:48Speaker 2: sin que ella se diera cuenta del todo, una especie
- 16:51Speaker 2: de ser extraño y maravilloso. Ella poseía las virtudes de
- 16:54Speaker 2: su orden de creación. Nunca habría discrepado en ningún detalle
- 16:58Speaker 2: con« Monsieur Tenardier». Ni… Esto era una hipótesis impensable. Habría
- 17:05Speaker 2: desobedecido a su marido en público en ningún asunto. Nunca
- 17:09Speaker 2: habría cometido, ante extraños, el error que las mujeres cometen
- 17:13Speaker 2: tan a menudo, y que en el lenguaje parlamentario se
- 17:16Speaker 2: conoce como« desenmascarar a la corona», aunque su acuerdo no
- 17:20Speaker 2: produjera más que maldad. Había algo de admiración en la
- 17:23Speaker 2: sumisión de la madre tenardía a su marido. Esa montaña
- 17:27Speaker 2: de carne y furia se movía cuando aquel pequeño y
- 17:30Speaker 2: frágil despota agitaba su dedo. Desde su perspectiva achacosa y grotesca,
- 17:35Speaker 2: aquello equivalía a esta gran verdad universal, la adoración de
- 17:40Speaker 2: la mente por parte de la materia. Pues ciertas deformidades
- 17:43Speaker 2: físicas tienen su razón de ser en las profundidades de
- 17:47Speaker 2: la belleza eterna. Había algo inescrutable en Tenardier, el hombre,
- 17:51Speaker 2: de donde provenía su dominio absoluto sobre la mujer. En
- 17:55Speaker 2: ciertos momentos, ella lo veía como una vela encendida, en otros,
- 18:00Speaker 2: lo sentía como una garra. Aquella mujer era una criatura formidable,
- 18:05Speaker 2: que sólo amaba a sus hijos, y sólo temía a
- 18:08Speaker 2: su marido. Era madre sólo porque era un mamífero. Además,
- 18:12Speaker 2: sus sentimientos maternales se limitaban a sus hijas y, como veremos,
- 18:17Speaker 2: no se extendían a los niños. En cuanto al hombre,
- 18:20Speaker 2: sólo tenía un pensamiento, como enriquecerse rápido. No lo logró.
- 18:26Speaker 2: Este gran talento carecía de un escenario digno. En Montfermeil,
- 18:31Speaker 2: Tenardíes estaba arruinando, si es que la ruina es posible
- 18:35Speaker 2: cuando se empieza de la nada. En Suiza o en
- 18:38Speaker 2: los Pirineos, este mendigo se habría convertido en millonario. Pero
- 18:42Speaker 2: dondequiera que el destino sitúe al posadero, éste debe pastar.
- 18:48Speaker 2: Se entenderá que el término posadero se usa aquí en
- 18:51Speaker 2: un sentido limitado y no abarca a toda una clase social.
- 18:56Speaker 2: En ese mismo año, 1823, Tenardier debía unos 1.500 francos
- 18:57Speaker 2: en deudas urgentes, lo que lo ponía inquieto. Por muy
- 19:05Speaker 2: injusto que fuera el destino con él, Tenardier era uno
- 19:08Speaker 2: de esos hombres que más apreciaban. De forma profunda y
- 19:12Speaker 2: muy moderna, algo que es una virtud entre los bárbaros
- 19:15Speaker 2: y una mercancía entre los civilizados. La hospitalidad, además, era
- 19:20Speaker 2: un furtivo impresionante y reconocido por su puntería excelente. Tenía
- 19:25Speaker 2: una risa fría y tranquila que resultaba especialmente peligrosa. Sus
- 19:30Speaker 2: teorías como posadero a veces brotaban de él en destellos.
- 19:34Speaker 2: Tenía un repertorio de aforismos profesionales que grababa a fuego
- 19:38Speaker 2: en la mente de su esposa. El deber del posadero,
- 19:41Speaker 2: le decía un día, en voz baja, pero con gran vehemencia,
- 19:45Speaker 2: es vender a cualquiera que pase por allí comida, descanso, luz, fuego,
- 19:50Speaker 2: sábanas sucias, un poco de la servidumbre. Pulgas. Una sonrisa.
- 19:56Speaker 2: Detener a los transeúntes, vaciar las carteras pequeñas y con honestidad.
- 20:01Speaker 2: Aliviar las grandes y gordas. Dar refugio con respeto a
- 20:04Speaker 2: las familias en movimiento. Desplumar al hombre. Desollar a la mujer,
- 20:09Speaker 2: desollar al niño, cobrar por una ventana abierta, una ventana cerrada,
- 20:14Speaker 2: el rincón junto al fuego, el sillón, la silla, el taburete,
- 20:19Speaker 2: los escalones de la cocina, la cama de plumas, el
- 20:22Speaker 2: colchón de crin de caballo y el fardo de paja,
- 20:26Speaker 2: saber cuánto desgasta la oscuridad del espejo y cobrar por
- 20:30Speaker 2: ello y, pase lo que pase, hacer que el viajero
- 20:33Speaker 2: pague por todo, hasta por las moscas que se trague
- 20:36Speaker 2: su perro. Ese hombre y esa mujer eran la astucia
- 20:40Speaker 2: y la furia unidos en un matrimonio. Una unión horrible
- 20:45Speaker 2: y terrible. Mientras el marido conspiraba y tramaba, la madre, Tenardier,
- 20:51Speaker 2: por su parte, no daba ni un pensamiento a los
- 20:54Speaker 2: acreedores ausentes, no se preocupaba por el día anterior ni
- 20:58Speaker 2: por el siguiente, viviendo con furia en el presente. Así
- 21:03Speaker 2: eran esas dos criaturas. Cosette estaba atrapada entre ellas, sufriendo
- 21:08Speaker 2: su doble presión, como si fuera molida por una piedra
- 21:11Speaker 2: de molino y desgarrada por unas tenazas. El hombre y
- 21:15Speaker 2: la mujer tenían estilos diferentes. Cosette era golpeada hasta el
- 21:18Speaker 2: cansancio por la mujer, pasaba el invierno, descalza por culpa
- 21:22Speaker 2: del hombre. Cosette subía y bajaba las escaleras, se lavaba,
- 21:27Speaker 2: se cepillaba, se frotaba, barría, corría de un lado a otro,
- 21:32Speaker 2: se deslomaba, jadeaba. cargaba cosas pesadas y, a pesar de
- 21:36Speaker 2: su fragilidad, realizaba todo el trabajo duro. Sin una pizca
- 21:41Speaker 2: de piedad, una señora salvaje, un amo venenoso. El establecimiento
- 21:46Speaker 2: de los Tenardier era como una red en la que
- 21:48Speaker 2: Cosette estaba atrapada, temblando. El ideal de la opresión se
- 21:53Speaker 2: había alcanzado en esta siniestra domesticidad. Era algo parecido a
- 21:57Speaker 2: una mosca al servicio de las arañas. La pobre niña
- 22:01Speaker 2: era pasiva y mantenía la boca cerrada. cuando las niñas
- 22:06Speaker 2: pequeñas se encuentran en una situación así, al amanecer de
- 22:09Speaker 2: sus vidas, tan pequeñas, tan desnudas? Entre hombres,¿ qué ocurre
- 22:14Speaker 2: en sus almas
- 22:15Speaker 3: tan recién salidas de la mano de Dios? Los Miserables
- 22:27Speaker 2: Parte II Gosset Libro III Cumplimiento de una promesa Capítulo
- 22:35Speaker 2: 3 Vino para los hombres y agua para los caballos.
- 22:42Speaker 2: Habían llegado cuatro viajeros nuevos. Cosette soñaba con desasosiego, pues,
- 22:48Speaker 2: aunque solo tenía ocho años, ya había sufrido tanto que
- 22:52Speaker 2: sus sueños poseían el aire melancólico de una mujer vieja.
- 22:58Speaker 2: Tenía un ojo morado por un golpe que le había
- 23:00Speaker 2: dado la madre Zenardía, lo que hacía que ésta comentara
- 23:03Speaker 2: una y otra vez. Hablad de fealdad, con ese huevo
- 23:07Speaker 2: pasado por agua sobre el ojo. Cosette, en ese momento,
- 23:12Speaker 2: pensaba que estaba oscuro, muy oscuro, y que las copas
- 23:15Speaker 2: y jarras en las habitaciones de los recién llegados debían
- 23:18Speaker 2: llenarse de inmediato, y que ya no quedaba ni una
- 23:21Speaker 2: gota de agua en la tinaja de la casa. Se
- 23:25Speaker 2: sentía algo aliviada por el hecho de que en la
- 23:27Speaker 2: casa de los Tenardier no se bebía mucha agua, no
- 23:30Speaker 2: faltaban sedientos por allí. Pero era esa clase de sed
- 23:34Speaker 2: que se apacigua más fácilmente con una botella que con
- 23:37Speaker 2: una jarra de agua. Cualquiera que pidiera un vaso de
- 23:40Speaker 2: agua entre tantos vasos de vino habría parecido un salvaje
- 23:43Speaker 2: a los ojos de esos hombres. Sin embargo, hubo un
- 23:47Speaker 2: instante en que la niña se estremeció. La madre Zenardier
- 23:50Speaker 2: levantó la tapa de una olla que hervía sobre la estufa.
- 23:54Speaker 2: Tomó un vaso y se dirigió a toda prisa hacia
- 23:56Speaker 2: la tinaja de agua. Giró el grifo, la niña levantó
- 24:00Speaker 2: la cabeza y siguió cada uno de sus movimientos. Un
- 24:04Speaker 2: hilo de agua apenas brotó del grifo, llenando el vaso solo,
- 24:08Speaker 2: hasta la mitad.
- 24:10Speaker 4: Maldita sea!— exclamó—. No queda agua. Luego, guardó silencio. La
- 24:16Speaker 4: niña no respiraba.
- 24:19Speaker 2: Bah!», continuó la madre Zenardier, examinando el vaso a medio llenar.«
- 24:23Speaker 2: Con esto nos tenemos que conformar». Cosette retomó su tarea.
- 24:29Speaker 2: Pero durante más de quince minutos, sintió que el corazón
- 24:33Speaker 2: le daba un vuelco en el pecho como si fuera
- 24:35Speaker 2: un gran copo de nieve. Contó los minutos mientras pasaban,
- 24:39Speaker 2: y con todas sus fuerzas, deseó que ya fuera la
- 24:42Speaker 2: mañana siguiente. De vez en cuando, Uno de los bebedores
- 24:47Speaker 2: miraba hacia la calle y exclamaba.« Está tan oscuro como
- 24:51Speaker 2: el interior de un horno, o bien, tendrías que ser
- 24:54Speaker 2: un gato para andar por la calle esta noche sin
- 24:56Speaker 2: una linterna». Y Cosette se estremecía. De repente, uno de
- 25:01Speaker 2: los vendedores que se alojaban en la taberna entró y
- 25:04Speaker 2: dijo con voz áspera.« Nadie ha
- 25:07Speaker 4: dado de beber a mi caballo».« Por supuesto que lo han»,
- 25:12Speaker 4: respondió la madre Tenardier.« Digo que no, señora», replicó el comerciante.
- 25:19Speaker 4: Cosette salió de debajo de la mesa.« Oh, sí, lo
- 25:24Speaker 4: han
- 25:24Speaker 2: hecho, señor», dijo ella.« El caballo bebió, de verdad, bebió
- 25:29Speaker 2: de la cubeta, una cubeta llena. Lo sé porque fui
- 25:33Speaker 2: yo quien llevó el agua y le hablé, y todo eso».«
- 25:37Speaker 2: No era cierto. Cosette estaba mintiendo».« Aquí hay una niña
- 25:42Speaker 2: que no es más grande que mi puño, y que
- 25:44Speaker 2: puede contar una mentira tan grande como una casa», gritó
- 25:47Speaker 2: el comerciante.« Te digo que no ha bebido nada, pequeña bribona.
- 25:52Speaker 2: El animal tiene una forma de resoplar cuando no ha
- 25:54Speaker 2: bebido nada que conozco muy bien». Cosette persistió, añadiendo con
- 25:59Speaker 2: una voz apenas audible,« ronca por la angustia».« Pero bebió mucho».« Vamos, vamos»,
- 26:07Speaker 2: dijo el comerciante, ahora irritado.« Basta ya de eso. Tráele
- 26:11Speaker 2: agua a mi caballo y se acaba el asunto». Cosette
- 26:15Speaker 2: se zambulló de nuevo bajo la mesa.« En realidad, tienes razón»,
- 26:20Speaker 2: dijo la madre Tenardier.« Si la bestia no ha bebido nada,
- 26:24Speaker 2: tiene que beber».
- 26:26Speaker 4: Luego
- 26:27Speaker 2: miró a su alrededor.« Muy bien,
- 26:30Speaker 4: dónde está la niña?». Se agachó
- 26:33Speaker 2: y divisó a Cosette acurrucada al otro extremo de la mesa,
- 26:36Speaker 2: casi
- 26:37Speaker 4: bajo los pies de los bebedores.—¡ Sal de ahí!
- 26:41Speaker 2: gritó la madre Tenardier. Cosette salió del rincón donde se
- 26:46Speaker 2: había escondido. La madre Tenardier continuó.— Señorita, como sea que
- 26:51Speaker 2: te llames, ve y dale algo de beber al caballo.— Pero,
- 26:56Speaker 2: señora
- 26:57Speaker 4: dijo Cosette con debilidad—, es que no hay agua. La madre, Thénardier,
- 27:03Speaker 4: abrió de par en par la puerta que daba a
- 27:05Speaker 4: la calle.
- 27:07Speaker 2: Pues entonces tendrás que ir a buscarla». Cosette achó la
- 27:11Speaker 2: cabeza y fue a buscar una cubeta vacía que estaba
- 27:14Speaker 2: en la esquina de la chimenea. La cubeta era más
- 27:17Speaker 2: grande que ella, y la niña podría haberse sentado en
- 27:20Speaker 2: ella con espacio de sobra. La madre Thénardier volvió a
- 27:24Speaker 2: su estufa y probó el contenido de la olla con
- 27:26Speaker 2: una cuchara de madera, refunfuñando mientras lo hacía. Hay algo
- 27:31Speaker 2: en el manantial. No son más astutos que eso. Creo
- 27:34Speaker 2: que habría sido mejor no haber puesto las cebollas. Luego
- 27:38Speaker 2: rebuscó en un cajón donde había algunas monedas, pimienta y chalotas. Toma,
- 27:44Speaker 2: pequeña sapita, añadió. De camino de vuelta,¿ puedes comprarme una
- 27:49Speaker 2: hogaza grande en la panadería? Aquí tienes una moneda de
- 27:52Speaker 2: 15 sus. Cosette tenía un pequeño bolsillo en el delantal.
- 27:57Speaker 2: Tomó la moneda sin decir palabra y se la guardó. Entonces,
- 28:02Speaker 2: se quedó allí, clavada en el sitio, con la cubeta
- 28:05Speaker 2: en la mano y la puerta abierta frente a ella.
- 28:08Speaker 2: Parecía estar esperando a que alguien acudiera en su auxilio.—¡
- 28:13Speaker 2: Vete ya!— gritó la madre Tenardier.
- 28:16Speaker 3: Cosette salió. La puerta se cerró tras ella. Los miserables
- 28:30Speaker 2: Parte II Cosette Libro III Cumplimiento de una promesa Capítulo
- 28:38Speaker 2: IV Una muñeca en escena La hilera de tiendas expuestas
- 28:47Speaker 2: al viento que soplaba desde la iglesia se extendía, como recordarán,
- 28:52Speaker 2: hasta la taberna de los Tenardier. Esas tiendas, debido a
- 28:56Speaker 2: la presencia de los respetables burgueses que pronto pasarían hacia
- 28:59Speaker 2: la misa de medianoche, estaban todas iluminadas por velas en
- 29:03Speaker 2: candelabros de papel en forma de embudo que, como decía
- 29:07Speaker 2: el maestro de Montfermeil, mientras estaba sentado en una mesa
- 29:10Speaker 2: de los Tenardier, en ese preciso instante, Creaban un efecto mágico,
- 29:15Speaker 2: por otro lado, no se veía ni una sola estrella
- 29:18Speaker 2: en el cielo. El último de estos puestos, situado justo
- 29:23Speaker 2: frente a la puerta de los Tenard 10, era una
- 29:25Speaker 2: tienda de artículos de lujo. Resplandeciente con cintas brillantes y
- 29:30Speaker 2: cuentas llamativas, baratijas de cristal y magníficas piezas de hojalata.
- 29:35Speaker 2: En la primera fila, en la parte delantera, y sobre
- 29:37Speaker 2: un fondo de toallas blancas. El comerciante había colocado una
- 29:42Speaker 2: enorme muñeca de casi sesenta centímetros de altura. Vestida con
- 29:46Speaker 2: un traje de crepé rosa, con espigas de trigo doradas
- 29:49Speaker 2: en la cabeza, cabello real y ojos de esmalte. Durante
- 29:53Speaker 2: todo el día, esta maravilla había estado a la vista
- 29:56Speaker 2: de los transeúntes menores de diez años, quienes se quedaban
- 30:00Speaker 2: maravillados ante ella, pues al parecer no había en Montfermeil
- 30:04Speaker 2: ninguna madre lo suficientemente rica o extravagante como para regalársela
- 30:08Speaker 2: a su hija. Eponín y Ezelma habían pasado horas contemplándola,
- 30:12Speaker 2: y la propia Cosette, aunque con cautela, se había atrevido
- 30:15Speaker 2: a echarle una mirada. Cuando Cosette salió con el cubo
- 30:20Speaker 2: en la mano, desolada y abatida, No pudo evitar levantar
- 30:24Speaker 2: la vista hacia esa muñeca maravillosa a la que ella
- 30:27Speaker 2: llamaba la dama. La pobre niña se detuvo en seco, petrificada,
- 30:33Speaker 2: aún no la había visto de cerca. Toda la tienda
- 30:35Speaker 2: le parecía un palacio. La muñeca no era una muñeca,
- 30:39Speaker 2: era una visión. Era alegría, esplendor, riqueza y felicidad que
- 30:44Speaker 2: aparecían ante esta pequeña y desdichada criatura. Sumida en una
- 30:49Speaker 2: miseria fría y sombría, con una especie de resplandor de ensueño?
- 30:54Speaker 2: Con esa triste y cándida sabiduría propia de la infancia,
- 30:57Speaker 2: Cosette midió el abismo que la separaba de la muñeca.
- 31:00Speaker 2: Se dijo a sí misma que habría que ser reina,
- 31:03Speaker 2: o al menos princesa, para poseer algo así. Contempló el
- 31:07Speaker 2: hermoso vestido rosa, el hermoso cabello de seda y pensó.
- 31:11Speaker 2: No podía apartar la vista de la fabulosa boutique. Cuanto
- 31:15Speaker 2: más la miraba, más se maravillaba. Creía estar viendo el paraíso.
- 31:19Speaker 2: Había otras muñecas detrás de la grande, que a sus
- 31:22Speaker 2: ojos parecían hadas y ninfas. El comerciante que caminaba de
- 31:27Speaker 2: un lado a otro, al fondo de su puesto, le
- 31:30Speaker 2: producía la impresión de ser el padre eterno. En medio
- 31:34Speaker 2: de su adoración, lo olvidó todo, incluso el trabajo que
- 31:38Speaker 2: le habían encomendado. De repente, la voz áspera de la
- 31:42Speaker 2: madre de los tenardíes la devolvió a la realidad.—¡ Pedazo
- 31:46Speaker 2: de mocosa!¿ Sigues ahí?—¡ Espera, que ya voy! Me gustaría
- 31:51Speaker 2: saber qué cree que está haciendo ahí.—¡ Bicho malo, muévete!
- 31:56Speaker 2: La madre de los tenardíes había echado una mirada a
- 31:59Speaker 2: la calle y había visto a Cosette en éxtasis. Cosette
- 32:04Speaker 2: salió corriendo con su cubo, tan rápido como
- 32:07Speaker 3: sus piernas le permitieron. Los Miserables
- 32:19Speaker 2: Parte II Cosette Libro III Cumplimiento de una promesa Capítulo
- 32:26Speaker 2: V Una niña completamente sola Como la posada de los
- 32:32Speaker 2: Tenardier se ubicaba en la zona del pueblo más cercana
- 32:35Speaker 2: a la iglesia, era hacia el manantial del bosque, en
- 32:39Speaker 2: el lado de Chels, hacia donde Cosette debía ir a
- 32:41Speaker 2: buscar agua. No se detuvo a mirar ni un solo
- 32:45Speaker 2: puesto de los mercaderes en el camino. Mientras permanecía en
- 32:49Speaker 2: la calle del panadero y en las inmediaciones de la iglesia,
- 32:52Speaker 2: las tiendas iluminadas le marcaban el paso, pero pronto las
- 32:56Speaker 2: últimas luces de los últimos puestos se desvanecieron. La pobre
- 33:00Speaker 2: niña se encontró sumida en la oscuridad, siguió adelante, solo que,
- 33:04Speaker 2: cuando una cierta emoción la invadió, comenzó a agitar con
- 33:08Speaker 2: todas sus fuerzas el mango del cubo mientras caminaba. El
- 33:11Speaker 2: ruido que producía era su única compañía. Cuanto más avanzaba,
- 33:16Speaker 2: más densa se volvía la oscuridad. Ya no quedaba alma
- 33:20Speaker 2: viva en la calle. Y sin embargo, se cruzó con
- 33:23Speaker 2: una mujer que, al verla pasar, se dio la vuelta
- 33:26Speaker 2: y se detuvo, murmurando entre dientes.¿ A dónde irá esa niña?—
- 33:30Speaker 2: Es un pequeño hombre lobo. Entonces, la mujer reconoció a Cosette.—¡ Ah, claro!— exclamó.
- 33:38Speaker 2: Cosette avanzaba por el laberinto de calles estrechas y desiertas
- 33:42Speaker 2: que conforman el extremo de Montfermeil hacia el gotlado de Shells,
- 33:46Speaker 2: mientras a cada lado del camino hubiera casas, o aunque
- 33:49Speaker 2: fueran solo muros, avanzaba con paso decidido. De vez en cuando,
- 33:54Speaker 2: divisaba la luz de una vela filtrándose por la rendija
- 33:57Speaker 2: de una persiana. Aquello era para ella sinónimo de luz
- 34:00Speaker 2: y vida, una señal de que había gente allí, y
- 34:03Speaker 2: eso la tranquilizaba. Pero, a medida que avanzaba, su paso
- 34:07Speaker 2: se volvía más lento, como si lo hiciera sin querer.
- 34:11Speaker 2: Al doblar la esquina de la última casa, Cosette se
- 34:14Speaker 2: detuvo en seco. Superar la última tienda ya había sido difícil.
- 34:18Speaker 2: Avanzar más allá de la última casa estaba resultando imposible.
- 34:22Speaker 2: Dejó el cubo en el suelo, se hundió la mano
- 34:25Speaker 2: en el cabello y comenzó a rascárselo con lentitud. Un
- 34:29Speaker 2: gesto propio de los niños que están aterrorizados y no
- 34:32Speaker 2: saben qué decidir. Ya no estaba en Montfermeil. Estaba en
- 34:36Speaker 2: campo abierto. Una extensión oscura y desierta se extendía ante ella.
- 34:41Speaker 2: Miró con desesperación hacia la negrura, donde ya no había nadie,
- 34:44Speaker 2: donde sólo había animales, donde quizás habitaban fantasmas. Miró con
- 34:49Speaker 2: atención y oyó el paso de los animales sobre la hierba.
- 34:52Speaker 2: Y distinguió claramente a los fantasmas agitándose entre los árboles.
- 34:57Speaker 2: Entonces recogió su cubo y el miedo la volvió temeraria.«¡ Va!», dijo,«
- 35:03Speaker 2: le diré que ya no hay más agua». Y regresó
- 35:06Speaker 2: decidida hacia Montefermeil. Apenas dio cien pasos cuando se detuvo
- 35:12Speaker 2: de nuevo y volvió a rascarse la cabeza. En ese
- 35:15Speaker 2: instante apareció ante ella la madre Tenardier, la horrible madre Tenardier.
- 35:22Speaker 2: Con su boca de hiena y la furia ardiendo en
- 35:24Speaker 2: sus ojos, la niña lanzó una mirada de súplica hacia
- 35:27Speaker 2: adelante y hacia atrás.¿ Qué podía hacer?¿ Qué sería de ella?¿
- 35:32Speaker 2: A dónde podría ir? Frente a ella, el espectro de
- 35:35Speaker 2: la madre, Tenardier, detrás de ella, todos los fantasmas de
- 35:39Speaker 2: la noche y del bosque. Fue ante la presencia de
- 35:42Speaker 2: la madre Tenardier cuando retrocedió. Se volvió hacia el camino
- 35:46Speaker 2: del manantial y echó a correr. Salió del pueblo y
- 35:50Speaker 2: se internó en el bosque, sin mirar a ningún lado,
- 35:53Speaker 2: sin escuchar nada. Solo se detuvo cuando se quedó sin aliento,
- 35:57Speaker 2: pero incluso entonces no dejó de caminar. Puso un pie
- 36:01Speaker 2: delante del otro y continuó hacia delante, frenética. Mientras corría,
- 36:07Speaker 2: sentía ganas de llorar. El crujir nocturno del bosque la
- 36:12Speaker 2: envolvió por completo. Ya no podía pensar, ya no podía ver.
- 36:17Speaker 2: La vasta noche se enfrentaba a este ser diminuto. Por
- 36:20Speaker 2: un lado, una sombra infinita. Por el otro, un átomo.
- 36:25Speaker 2: Solo había unos siete u ocho minutos desde el claro
- 36:28Speaker 2: del bosque hasta el manantial. Cosette conocía el camino, porque
- 36:32Speaker 2: solía hacer el trayecto a menudo durante el día. Lo
- 36:35Speaker 2: extraño era que no se perdió. Un instinto residual la
- 36:38Speaker 2: guiaba vagamente. pero no miraba a izquierda ni a derecha
- 36:42Speaker 2: por miedo a ver cosas en las ramas de los
- 36:44Speaker 2: árboles o en los arbustos. Y así logró llegar al manantial.
- 36:49Speaker 2: Se trataba de una estrecha cuenca natural, tallada por el
- 36:52Speaker 2: agua en un suelo denso de arcilla, de unos 60
- 36:56Speaker 2: centímetros de profundidad, rodeada de musgo y de esa hierba
- 37:00Speaker 2: alta y rizada conocida como volantes de Enrique IV, y
- 37:04Speaker 2: pavimentada con unas cuantas piedras grandes, un arroyo brotaba de
- 37:08Speaker 2: ella con un sonido tranquilo. Cosette no se detuvo a
- 37:12Speaker 2: recuperar el aliento. Estaba muy oscuro, pero estaba acostumbrada a
- 37:16Speaker 2: venir a la fuente. Con la mano izquierda, buscó en
- 37:20Speaker 2: la penumbra un joven roble inclinado sobre el manantial que
- 37:23Speaker 2: solía usar de apoyo. Encontró una rama, se colgó de ella,
- 37:27Speaker 2: se lanzó hacia abajo y sumergió el cubo en el agua.
- 37:31Speaker 2: En ese momento estaba tan alterada que su fuerza era
- 37:35Speaker 2: la de tres personas mientras se inclinaba en esa posición.
- 37:39Speaker 2: No se dio cuenta de que el bolsillo de su
- 37:40Speaker 2: bata se estaba vaciando en el manantial. La moneda de
- 37:43Speaker 2: 15 suez cayó al agua. Cosette no la vio ni
- 37:47Speaker 2: la oyó caer. Sacó el cubo, casi lleno hasta el borde,
- 37:51Speaker 2: y lo dejó sobre la hierba con un golpe seco.
- 37:56Speaker 2: Una vez hecho esto, se dio cuenta de que estaba
- 37:59Speaker 2: completamente agotada. Naturalmente, le habría gustado marcharse de inmediato. Pero
- 38:04Speaker 2: el esfuerzo de llenar el cubo había sido tan grande
- 38:07Speaker 2: que simplemente no podía dar un paso. Tenía que sentarse.
- 38:11Speaker 2: Se dejó caer sobre la hierba y se quedó allí acuclillada.
- 38:15Speaker 2: Cerró los ojos y luego los abrió de nuevo, sin
- 38:18Speaker 2: saber por qué, pero sin poder evitarlo. A su lado,
- 38:22Speaker 2: el agua que se agitaba en el cubo formaba círculos
- 38:25Speaker 2: que parecían serpientes de fuego blanco. Sobre su cabeza... El
- 38:30Speaker 2: cielo estaba cubierto por enormes nubes negras que parecían mortajas
- 38:35Speaker 2: de humo. La trágica máscara de la sombra parecía inclinarse
- 38:39Speaker 2: imperceptiblemente sobre la niña. Júpiter se ponía en las profundidades
- 38:45Speaker 2: del cielo. La niña miraba con ojos desorbitados aquella gran
- 38:50Speaker 2: estrella que no conocía y que le daba miedo. El
- 38:53Speaker 2: planeta estaba, de hecho, muy cerca del horizonte en ese momento.
- 38:57Speaker 2: y atravesaba una espesa capa de bruma que le otorgaba
- 39:01Speaker 2: un horrible color rojo. La bruma, teñida lúgubremente de carmesí,
- 39:06Speaker 2: hacía que la estrella pareciera más grande. Cualquiera habría dicho
- 39:09Speaker 2: que era una herida luminosa. Un viento frío soplaba desde
- 39:14Speaker 2: la llanura. El bosque estaba sombrío, sin el crujir de
- 39:17Speaker 2: las hojas, sin ninguno de esos destellos suaves y frescos
- 39:21Speaker 2: del verano. Grandes ramas se alzaban de forma espantosa. Arbustos
- 39:26Speaker 2: delgados y deformes silbaban en los claros. Las hierbas altas
- 39:30Speaker 2: se retorcían bajo las ráfagas gélidas como anguilas. Las zarzas
- 39:34Speaker 2: se retorcían como brazos largos intentando atrapar a su presa
- 39:37Speaker 2: en sus garras. El brezo seco, empujado por el viento,
- 39:42Speaker 2: pasaba zumbando como si huyera aterrorizado de algo que se avecinaba.
- 39:45Speaker 2: En todas direcciones había extensiones lúgubres. La oscuridad marea. El
- 39:52Speaker 2: hombre necesita la luz. Quienquiera que se adentre en lo
- 39:55Speaker 2: opuesto a la luz del día siente que el corazón
- 39:58Speaker 2: le da un vuelco. Cuando el ojo ve negro, la
- 40:01Speaker 2: mente ve problemas. En un eclipse en la noche, en
- 40:04Speaker 2: una opacidad tiznosa, hay ansiedad, incluso en el corazón más fuerte.
- 40:10Speaker 2: Nadie puede caminar solo por el bosque de noche sin temblar.
- 40:13Speaker 2: Las sombras y los árboles forman dos densidades temibles. Una
- 40:18Speaker 2: realidad quimérica aparece en las profundidades indistintas. Lo inconcebible toma
- 40:25Speaker 2: forma a pocos pasos de distancia, con una claridad espectral.
- 40:29Speaker 2: Se ve flotar, en el espacio o en la propia mente,
- 40:32Speaker 2: algo tan extrañamente vago y elusivo como los sueños de
- 40:35Speaker 2: las flores dormidas. Cosas feroces acechan en el horizonte. Se
- 40:40Speaker 2: respira el hedor del gran vacío negro. Uno quiere, y
- 40:43Speaker 2: a la vez teme, mirar hacia atrás. Los huecos que
- 40:47Speaker 2: se abren en la noche, las cosas que ahora parecen desquiciadas.
- 40:51Speaker 2: Los perfiles de piedra que se desdibujan al acercarse, los
- 40:55Speaker 2: movimientos turbios y desenfrenados. Los mechones de hierba removidos, los
- 41:00Speaker 2: charcos de color pálido, lo lúgubre reflejado en lo fúnebre.
- 41:04Speaker 2: La inmensidad sepulcral del silencio, los posibles seres desconocidos, las
- 41:09Speaker 2: ramas que se incluyan de forma extraña. los árboles que
- 41:13Speaker 2: se retuercen de forma aterradora, los largos manojos de hierba
- 41:17Speaker 2: que tiembla, uno está indefenso ante todo ello. Nadie es
- 41:21Speaker 2: tan fuerte como para no estremecerse y sentir que está
- 41:24Speaker 2: al borde de la angustia. Se experimenta una sensación espantosa,
- 41:29Speaker 2: como si el alma se mezclara con las sombras. Esta
- 41:32Speaker 2: penetración de la oscuridad es indescriptiblemente siniestra para una niña
- 41:39Speaker 2: Los bosques son apocalipsis, y el aleteo del alma de
- 41:42Speaker 2: una pequeña niña produce un sonido agonizante bajo su bóveda monstruosa.
- 41:48Speaker 2: Sin comprender por lo que estaba pasando, Cosette se sintió
- 41:52Speaker 2: atrapada por la enorme oscuridad de la naturaleza. Ya no
- 41:55Speaker 2: era sólo el terror lo que se apoderaba de ella,
- 41:58Speaker 2: sino algo aún más terrible que el miedo. Estaba tiritando.
- 42:04Speaker 2: Las palabras no pueden describir la extrañeza del escalofrío que
- 42:07Speaker 2: le helaba hasta el fondo del corazón. Sus ojos se
- 42:10Speaker 2: habían vuelto salvajes. Tenía la sensación de que, al mismo tiempo,
- 42:14Speaker 2: podría no ser capaz de evitar volver allí a la
- 42:17Speaker 2: noche siguiente. Así, por una especie de instinto, para salir
- 42:22Speaker 2: de ese estado extraño, que no comprendía pero que la aterrorizaba.
- 42:27Speaker 2: Comenzó a contar en voz alta, 1, 2, 3, 4,
- 42:31Speaker 2: hasta 10, y cuando terminó, empezó de nuevo. Esto la
- 42:35Speaker 2: devolvió a sus sentidos, y le permitió ver las cosas
- 42:38Speaker 2: que la rodeaban tal como eran en realidad. Sus manos,
- 42:42Speaker 2: que se habían mojado al sacar el agua, estaban frías,
- 42:46Speaker 2: se puso en pie. El miedo le había vuelto, un
- 42:49Speaker 2: miedo natural e insuperable. Sólo tenía un pensamiento. Correr, correr
- 42:54Speaker 2: tan rápido como sus piernas se lo permitieran, a través
- 42:57Speaker 2: del bosque. Por los campos, hasta llegar a las casas,
- 43:00Speaker 2: a las ventanas, a las velas encendidas. Su mirada cayó
- 43:05Speaker 2: sobre el cubo que tenía delante. Tal era el miedo
- 43:08Speaker 2: que le inspiraba la madre Zenardier, que no se atrevió
- 43:11Speaker 2: a correr sin el cubo de agua. Agarró el asa
- 43:14Speaker 2: con ambas manos. Apenas podía levantar el cubo. Dio una
- 43:19Speaker 2: docena de pasos así, pero como el cubo estaba lleno
- 43:22Speaker 2: y pesaba mucho, se vio obligada a dejarlo en el
- 43:24Speaker 2: suelo de nuevo. Recuperó el aliento por un momento, volvió
- 43:29Speaker 2: a levantar el asa y comenzó a caminar una vez más,
- 43:32Speaker 2: esta vez durante un poco más de tiempo, pero tuvo
- 43:35Speaker 2: que detenerse otra vez, tras unos segundos de descanso, se
- 43:38Speaker 2: puso en marcha de nuevo. Caminaba inclinada hacia adelante con
- 43:42Speaker 2: la cabeza baja, como una anciana. El peso del cubo
- 43:46Speaker 2: tensaba y endurecía sus pequeños y delgados brazos. El asa
- 43:50Speaker 2: de hierro entumecía y congelaba sus manos pequeñas y húmedas.
- 43:54Speaker 2: De vez en cuando se veía obligada a detenerse. Y
- 43:57Speaker 2: cada vez que lo hacía, el agua fría salpicaba fuera
- 44:00Speaker 2: del cubo y salpicaba sus piernas desnudas. Esto ocurría en
- 44:04Speaker 2: lo profundo de un bosque, de noche, en invierno, lejos
- 44:08Speaker 2: de cualquier ojo humano. Era una niña de ocho años.
- 44:12Speaker 2: Sólo Dios podía contemplar aquella triste escena en ese momento.
- 44:17Speaker 2: Y sin duda su madre también, para mayor pesar, pues
- 44:21Speaker 2: hay algunas cosas que hacen que las mujeres muertas abran
- 44:24Speaker 2: los ojos en sus tumbas. Respiraba con una especie de
- 44:28Speaker 2: jadeo doloroso. Los sollozos le obstruían la garganza, pero no
- 44:32Speaker 2: se atrevía a llorar. Estaba demasiado asustada por la madre Tenardier.
- 44:37Speaker 2: Incluso a distancia, Era su costumbre, en todo momento, imaginar
- 44:41Speaker 2: que la madre Zenardier estaba allí. Pero no podía avanzar
- 44:46Speaker 2: mucho de la manera en que iba, y su progreso
- 44:48Speaker 2: era dolorosamente lento. No servía de nada intentar acortar las pausas,
- 44:53Speaker 2: y caminar lo máximo posible entre ellas. Le tomaría más
- 44:57Speaker 2: de una hora volver a Montfermeil de esa forma, y
- 45:00Speaker 2: la madre Zenardier le daría una paliza. Esta angustia se
- 45:04Speaker 2: fundía con el horror que sentía al estar sola en
- 45:06Speaker 2: el bosque por la noche. Estaba agotada por el cansancio
- 45:10Speaker 2: y aún no había salido del bosque. Al llegar a
- 45:13Speaker 2: un viejo castaño que conocía, hizo una última parada más
- 45:17Speaker 2: larga que las demás para descansar adecuadamente. Luego, reunió todas
- 45:22Speaker 2: sus fuerzas, agarró el cubo y con valentía volvió a
- 45:25Speaker 2: ponerse en marcha. Pero la pobre criatura no pudo evitar
- 45:29Speaker 2: soltar un grito de desesperación. ¡Oh, Dios mío!¡ Dios mío!
- 45:35Speaker 2: En ese instante sintió de repente que el cubo ya
- 45:39Speaker 2: no pesaba nada. Una mano, que le pareció enorme, acababa
- 45:43Speaker 2: de agarrar el asa y de levantarla con fuerza. Levantó
- 45:46Speaker 2: la cabeza. Una gran figura oscura, recta y alta, caminaba
- 45:51Speaker 2: a su lado, en la penumbra. Era un hombre que
- 45:54Speaker 2: se había acercado por detrás sin que ella lo oyera.
- 45:57Speaker 2: Este hombre, sin decir palabra, había agarrado el mango del
- 46:01Speaker 2: cubo que ella llevaba. Existen instintos para todos los encuentros
- 46:06Speaker 3: de la vida. La niña no sintió miedo. Los Miserables
- 46:19Speaker 2: Parte II Cosette Libro III Cumplimiento de una promesa Capítulo
- 46:26Speaker 2: VI Lo que quizá demuestra la inteligencia de Ibulatruel. Durante
- 46:33Speaker 2: la tarde de esa misma víspera de Navidad de 1823,
- 46:36Speaker 2: un hombre deambuló durante largo tiempo por la zona desierta
- 46:40Speaker 2: del Boulevard de l'Hôpital, en París. Su aspecto era el
- 46:45Speaker 2: de alguien en busca de alojamiento, y parecía detenerse a
- 46:48Speaker 2: propósito ante las casas más humildes de ese tramo deteriorado
- 46:51Speaker 2: del Faubourg Saint-Marceau. Veremos más adelante que, de hecho, el
- 46:57Speaker 2: hombre alquiló una habitación en ese barrio aislado. En su
- 47:01Speaker 2: vestimenta y en su porte general, el hombre encarnaba el
- 47:04Speaker 2: arquetipo de lo que podríamos llamar un mendigo distinguido, pues
- 47:08Speaker 2: combinaba una pobreza extrema con una rectitud impecable. Es una
- 47:13Speaker 2: mezcla poco común que inspira en los corazones atentos. Ese
- 47:18Speaker 2: doble respeto que sentimos por quien es sumamente pobre y
- 47:21Speaker 2: por quien es profundamente digno, vestía un sombrero redondo, muy
- 47:26Speaker 2: viejo y bien cepillado. Un arrelingote completamente gastada de algodón,
- 47:30Speaker 2: en color ocre amarillo. Un tono que no resultaba extraño
- 47:35Speaker 2: en aquella época. Un chaleco de corte anticuado con bolsillos grandes.
- 47:40Speaker 2: Calzones negros que se habían vuelto grises en las rodillas.
- 47:43Speaker 2: Medias de lana negra y zapatos pesados con hebillas de cobre.
- 47:47Speaker 2: Cualquiera habría dicho que parecía un antiguo tutor de una
- 47:50Speaker 2: buena casa, recién llegado de la emigración. Por su cabello
- 47:54Speaker 2: completamente blanco, su frente arrugada, sus labios pálidos y su rostro,
- 48:00Speaker 2: que transmitía desgana y cansancio vital, se le habría asignado
- 48:03Speaker 2: una edad de más de sesenta años. No obstante, por
- 48:07Speaker 2: su andar firme, aunque pausado, y por la virilidad inusual
- 48:11Speaker 2: que marcaba sus movimientos, se le habría situado en cincuenta,
- 48:14Speaker 2: si acaso. Las arrugas de su frente estaban en el
- 48:18Speaker 2: lugar correcto y habrían favorecido su imagen ante cualquier observador atento.
- 48:24Speaker 2: Sus labios estaban contraídos en una extraña mueca que parecía severa,
- 48:28Speaker 2: pero que en realidad denotaba humildad. En el fondo de
- 48:31Speaker 2: sus ojos se percibía una serenidad indefinidamente sombría. En su
- 48:36Speaker 2: mano izquierda llevaba un pequeño paquete envuelto en un pañuelo
- 48:39Speaker 2: y con la derecha se apoyaba en una especie de
- 48:42Speaker 2: bastón tallado a partir de una zarza. El bastón había
- 48:46Speaker 2: sido trabajado con esmero y no resultaba desagradable. Sus nudos
- 48:51Speaker 2: habían sido convertidos en un detalle decorativo y se le
- 48:54Speaker 2: había colocado un pomo de cera roja. Era un garrote,
- 48:58Speaker 2: pero tenía la apariencia de una elegante vara. No había
- 49:02Speaker 2: mucha gente paseando por este bulevar, especialmente en invierno. El
- 49:07Speaker 2: hombre parecía evitar a los transeúntes en lugar de buscarlos,
- 49:11Speaker 2: aunque sin hacerlo de forma evidente. En aquellos días, el
- 49:15Speaker 2: rey Luis XVIII acudía casi a diario a Choix y Leroy.
- 49:20Speaker 2: Era una de sus rutas favoritas. Casi invaluablemente, alrededor de
- 49:24Speaker 2: las dos de la tarde, se veía su carruaje y
- 49:27Speaker 2: la comitiva real pasar a toda velocidad por el boulevard
- 49:30Speaker 2: del hospital. Esto servía como reloj para las mujeres pobres
- 49:34Speaker 2: del barrio, quienes solían decir,« Son las dos, ahí va
- 49:38Speaker 2: hacia las turerías». Algunas corrían hacia él y otras se
- 49:42Speaker 2: alineaban a los lados de la calzada. La presencia de
- 49:45Speaker 2: un rey siempre provocaba conmoción. Además, la aparición y desaparición
- 49:50Speaker 2: de Luis XVIII generaba cierta agitación en las calles de París.
- 49:54Speaker 2: Era un espectáculo rápido, pero majestuoso. Este rey impotente disfrutaba
- 50:00Speaker 2: de un buen galope. Como no podía caminar, le gustaba correr.
- 50:04Speaker 2: Aquel inválido sin piernas, habría aceptado que lo llevaran en
- 50:08Speaker 2: un rayo. Pasaba, impasible y severo, entre sables desenvainados. Su
- 50:13Speaker 2: enorme berlina, dorada por completo, y con grandes ramos de
- 50:17Speaker 2: lirios pintados en los costados. Hacía un gran estrépito al pasar.
- 50:21Speaker 2: Apenas había tiempo para captar un vistazo. Sólo se alcanzaba
- 50:26Speaker 2: a ver, en la esquina trasera, sobre cojines de satén blanco,
- 50:29Speaker 2: un rostro ancho, firme y sonrosado. una frente recién polvada
- 50:34Speaker 2: al estilo real, un ojo orgulloso, duro y penetrante, una
- 50:39Speaker 2: sonrisa de erudito, dos grandes charreteras trenzadas sobre una levita burguesa,
- 50:44Speaker 2: la orden del Toisón de Oro, la cruz de San Luis,
- 50:48Speaker 2: la cruz de la Legión de Honor, la medalla de
- 50:51Speaker 2: plata del Espíritu Santo, una barriga prominente y una ancha
- 50:54Speaker 2: banda azul. Ese era el rey. Fuera de París, mantenía
- 50:59Speaker 2: su sombrero de pluma blanca sobre sus rodillas, las cuales
- 51:03Speaker 2: estaban envueltas en altas polainas inglesas. Al regresar a la ciudad,
- 51:07Speaker 2: se colocaba el sombrero en la cabeza. Saludando a muy pocos,
- 51:11Speaker 2: miraba a la gente con frialdad, y ellos le devolvían
- 51:14Speaker 2: la mirada. Cuando apareció por primera vez en el barrio
- 51:17Speaker 2: de San Marso, lo único que logró obtener de un
- 51:20Speaker 2: lugareño fue estas palabras, ese cerdo gordo es el que
- 51:24Speaker 2: manda aquí. Así, el paso ineludible del rey, a la
- 51:29Speaker 2: misma hora, era el gran acontecimiento diario del bulevar del hospital.
- 51:34Speaker 2: El caminante de la redingote amarilla claramente no era del vecindario,
- 51:38Speaker 2: y probablemente tampoco era de París, pues ignoraba este detalle,
- 51:44Speaker 2: cuando a las dos, el carruaje real, rodeado por una
- 51:47Speaker 2: escolta de guardias con bordes de plata del cuerpo real,
- 51:52Speaker 2: Entró en el boulevard, tras bordear el hospital de la Salpêtrière,
- 51:55Speaker 2: él pareció sobresaltarse y alarmarse. Era la única persona en
- 52:00Speaker 2: la calle lateral, y se refugió tras un hueco en
- 52:02Speaker 2: el muro de la propiedad, aunque esto no impidió que
- 52:05Speaker 2: el conde de Abré lo divisara. El conde de Abré,
- 52:08Speaker 2: como capitán de la guardia de turno, estaba sentado en
- 52:11Speaker 2: el carruaje frente al rey. Le dijo a su majestad,
- 52:15Speaker 2: hay un hombre con una cara de pocos amigos para usted.
- 52:18Speaker 2: Los policías que despejaban el camino del rey también lo notaron,
- 52:22Speaker 2: y a uno de ellos se le dio la orden
- 52:24Speaker 2: de seguirlo. Pero el hombre se desvaneció en las solitarias
- 52:27Speaker 2: callejuelas del Faubourg, y a medida que la luz comenzaba
- 52:30Speaker 2: a desvanecerse, el oficial perdió todo rastro de él, según
- 52:34Speaker 2: se indica en un informe enviado esa misma noche al
- 52:37Speaker 2: conde de Anglés, ministro de Estado y prefecto de policía.
- 52:42Speaker 2: Una vez que el hombre de la redingote amarilla se
- 52:45Speaker 2: había librado del oficial, retrocedió y aunque en no singilar
- 52:49Speaker 2: varias veces para asegurarse de no ser seguido. A la
- 52:53Speaker 2: una y cuarto, cuando ya había caído la noche, pasó
- 52:56Speaker 2: por el Teatro de la Porte San Martín, donde se
- 52:59Speaker 2: representaba ese día los dos convictos. El cartel, iluminado por
- 53:03Speaker 2: las luces del teatro, le llamó la atención a pesar
- 53:06Speaker 2: de que caminaba rápido, y se detuvo a leerlo. Un
- 53:10Speaker 2: instante después, se encontraba en el callejón de la planchette
- 53:13Speaker 2: y entró en el Plat de Tannes. donde se encontraba
- 53:16Speaker 2: entonces la oficina de la diligencia del Agni. El carruaje
- 53:20Speaker 2: partía a las cuatro y media. Los caballos ya estaban enganchados,
- 53:23Speaker 2: y los viajeros, convocados por el cochero, subían con esfuerzo
- 53:28Speaker 2: por los empinados escalones de hierro de la vieja estructura.
- 53:33Speaker 3: El hombre preguntó.—¿ Hay sitio?— Solo uno, junto a mí,
- 53:38Speaker 3: en la parte alta, respondió el cochero.— Me sirve.— Suba.
- 53:46Speaker 2: Pero antes de partir, el cochero echó una mirada a
- 53:49Speaker 2: la modesta vestimenta del viajero, a la pequeñez de su bulto,
- 53:53Speaker 2: y se aseguró de cobrarle el dinero por adelantado.
- 53:58Speaker 4: Va hasta Lagni?— le preguntó el cochero.
- 54:02Speaker 3: Sí— respondió el hombre.
- 54:05Speaker 4: El viajero pagó la tarifa hasta Lagni.
- 54:08Speaker 2: Partieron. Al cruzar la barrera, el cochero intentó entablar conversación,
- 54:13Speaker 2: pero el viajero solo respondió con monosílabos. El cochero decidió
- 54:18Speaker 2: entonces silbar y maldecir a sus caballos. El cochero se
- 54:22Speaker 2: envolvió en su abrigo. Hacía frío. El hombre no parecía notarlo.
- 54:27Speaker 2: Y así avanzaron hacia Gurney y Neuilly-sur-Marne. Cerca de las
- 54:31Speaker 2: seis de la tarde llegaron a Chels. El cochero se
- 54:34Speaker 2: detuvo para que los caballos descansaran frente a una posada
- 54:37Speaker 2: de transportistas situada en los viejos edificios de la antigua
- 54:41Speaker 2: Abadía Real.
- 54:43Speaker 4: Bajaré aquí», dijo el hombre. Tomó su bulto y su
- 54:48Speaker 4: bastón y saltó del carruaje. Un instante después, había desaparecido.
- 54:54Speaker 4: No entró en la posada
- 54:56Speaker 2: Cuando unos minutos después, el carruaje volvió a partir hacia
- 55:00Speaker 2: el Acne, no lo encontraron en la calle principal de Shells.
- 55:05Speaker 2: El cochero se dirigió a los pasajeros, que iban dentro
- 55:08Speaker 2: del carruaje.« Miren, hay un hombre», dijo.« Que no es
- 55:13Speaker 2: de por aquí. Yo no lo conozco». No parece tener
- 55:17Speaker 2: ni un centavo, y sin embargo el dinero no le importa.
- 55:20Speaker 2: Pagó hasta el acne y solo se bajó en Chels.
- 55:23Speaker 2: Es de noche, todas las casas están cerradas, no entró
- 55:26Speaker 2: en la bosada y no volvimos a verlo. Debe haberse
- 55:29Speaker 2: hundido bajo tierra. El hombre no se había hundido bajo tierra,
- 55:34Speaker 2: sino que había caminado rápidamente por la calle principal de
- 55:38Speaker 2: Chels en la oscuridad. Luego giró a la izquierda antes
- 55:41Speaker 2: de llegar a la iglesia y tomó el camino trasero
- 55:43Speaker 2: que conduce a Montfermeil, como si ya hubiera estado allí
- 55:46Speaker 2: antes y conociera la zona. Avanzó rápido por esa vía,
- 55:51Speaker 2: en el punto donde se cruza con la antigua carretera
- 55:54Speaker 2: arbolada que va de Gagni a Lagni, oyó pasos acercándose.
- 55:59Speaker 2: Se ocultó rápidamente en una zanja y esperó hasta que
- 56:02Speaker 2: los transeúntes quedaron lejos. Esta precaución fue, en cualquier caso,
- 56:07Speaker 2: más o menos innecesaria, ya que, como ya hemos dicho,
- 56:11Speaker 2: era una noche de diciembre muy oscura. Apenas se podían
- 56:15Speaker 2: distinguir dos o tres estrellas en el cielo. Es en
- 56:18Speaker 2: este punto donde comienza la subida. El hombre no regresó
- 56:23Speaker 2: a la carretera de Montfermeil, giró a la derecha y
- 56:26Speaker 2: cruzó los campos azancadas hasta llegar al bosque. Al entrar
- 56:31Speaker 2: en el bosque, Redujo la marcha y comenzó a observar
- 56:34Speaker 2: con atención cada uno de los árboles. Avanzando paso a paso,
- 56:38Speaker 2: como si buscara y siguiera un sendero conocido solo por él.
- 56:42Speaker 2: Hubo un momento en que pareció perderse y se detuvo, indeciso.
- 56:46Speaker 2: Finalmente llegó, tanteando el camino, hasta un claro donde había
- 56:50Speaker 2: un montículo de grandes piedras blancas. Se acercó a las
- 56:54Speaker 2: piedras y las examinó con atención bajo la niebla nocturna,
- 56:57Speaker 2: como si estuviera realizando una inspección formal. Un árbol enorme,
- 57:02Speaker 2: cubierto de esas protuberancias que son las verrugas de la vegetación,
- 57:06Speaker 2: se alzaba a pocos metros del montón de piedras. Se
- 57:09Speaker 2: acercó al árbol y pasó la mano por la corteza
- 57:12Speaker 2: del tronco, como si intentara reconocer y contar todas las verrugas.
- 57:17Speaker 2: Frente al árbol, que era un fresno, había un castaño
- 57:21Speaker 2: que perdía su corteza por alguna enfermedad, y en el
- 57:24Speaker 2: que se había clavado una tira de zinc como vendaje.
- 57:26Speaker 2: Se puso de puntillas y tocó la anda de zinc.
- 57:30Speaker 2: Luego permaneció un momento dando pisotones en el suelo en
- 57:33Speaker 2: el espacio delimitado por el árbol y las piedras, como
- 57:37Speaker 2: si comprobara que la tierra no había sido removida recientemente.
- 57:41Speaker 2: Una vez hecho esto, orientó su rumbo y reanudó la
- 57:46Speaker 2: marcha por el bosque. Fue este hombre quien acababa de
- 57:50Speaker 2: tropezar con Cosette. Mientras se había paso entre la espesura
- 57:55Speaker 2: en dirección a un fermel, Divisó esa pequeña sombra, que
- 57:58Speaker 2: avanzaba con dificultad, gimiendo dejando su carga en el suelo,
- 58:02Speaker 2: levantándola de nuevo y continuando la marcha. Se acercó, y
- 58:06Speaker 2: advirtió que se trataba de una niña muy pequeña, cargada
- 58:09Speaker 2: con un enorme cubo de agua. Entonces se acercó a
- 58:13Speaker 2: la niña, y en silencio
- 58:14Speaker 3: tomó el asa del cubo. Los miserables,
- 58:27Speaker 2: Parte II Cosette. Libro III. Cumplimiento de una promesa. Capítulo VII.
- 58:35Speaker 2: Cosette junto al desconocido en la oscuridad. Como hemos dicho,
- 58:42Speaker 2: Cosette no se sentía asustada. El hombre le hablaba con
- 58:45Speaker 2: voz grave, casi en un susurro. Hija mía, es una
- 58:51Speaker 2: carga muy pesada para ti. Cosette levantó la cabeza y respondió. Sí, señor. Dámelo,
- 59:00Speaker 2: insistió el hombre. Yo lo llevaré por ti. Cosette soltó
- 59:05Speaker 2: el cubo. El hombre comenzó a caminar a su lado.
- 59:08Speaker 2: Es increíble. pesado, en realidad, dijo él entre dientes. Luego añadió.
- 59:16Speaker 3: Ocho, señor.¿ Has caminado mucho con él? He venido desde
- 59:23Speaker 3: el manantial del bosque. Te falta mucho todavía.
- 59:28Speaker 4: Faltan unos quince minutos». El hombre guarde silencio por un
- 59:33Speaker 4: momento y de pronto preguntó.«¿ Entonces no tienes madre?»« No
- 59:39Speaker 4: lo sé», respondió la niña. Antes de que el hombre
- 59:44Speaker 4: pudiera decir algo más, ella añadió.« No creo que la tenga.
- 59:49Speaker 4: Otras niñas sí la tienen, yo no». Tras una pausa, continuó.«
- 59:55Speaker 4: Creo que nunca he tenido una».
- 59:58Speaker 2: El hombre se detuvo, dejó el cubo en el suelo,
- 1:00:00Speaker 2: se inclinó y puso las manos sobre los hombros de
- 1:00:03Speaker 2: la pequeña, intentando distinguir su rostro en la penumbra de
- 1:00:06Speaker 2: la noche. La silueta delgada y frágil de Cosette se
- 1:00:10Speaker 2: recortaba bajo la luz pálida del
- 1:00:12Speaker 4: cielo.—¿ Cómo te llamas?— preguntó el hombre.— Cosette, Cosette. El
- 1:00:20Speaker 4: hombre sintió algo
- 1:00:21Speaker 2: parecido a una descarga eléctrica. Miró a Cosette de nuevo,
- 1:00:25Speaker 2: retiró las manos de sus hombros, tomó el cubo y
- 1:00:27Speaker 2: retomó la marcha. Tras un instante
- 1:00:30Speaker 4: preguntó.
- 1:00:32Speaker 3: Dónde vives, pequeña?— En Montfermeil.¿ Si lo conoce?—¿ Es hacia
- 1:00:39Speaker 3: allá donde vamos?
- 1:00:42Speaker 4: Sí, señor. Se detuvo otra vez y luego volvió a caminar.¿
- 1:00:48Speaker 4: Y quién te ha enviado a buscar agua al bosque
- 1:00:50Speaker 4: a estas horas?
- 1:00:52Speaker 2: Fue Madame Tenardier. El hombre continuó con un tono que
- 1:00:56Speaker 2: pretendía natural, pero en el que se filtraba un leve
- 1:00:59Speaker 2: temblor que no podía ocultar.¿ A qué se dedica esa
- 1:01:03Speaker 2: Madame Tenardier? Es mi vieja, dijo la niña
- 1:01:07Speaker 2: Ella lleva la
- 1:01:08Speaker 4: posada.¿ La posada
- 1:01:11Speaker 2: Dijo el hombre. Pues entonces es allí donde pasaré la noche.
- 1:01:15Speaker 2: Llévame hasta allí.
- 1:01:17Speaker 4: Es hacia
- 1:01:18Speaker 2: allá que vamos», respondió la niña. El hombre caminaba con
- 1:01:22Speaker 2: vaso firme, y Cosette le seguía sin dificultad, ya no
- 1:01:26Speaker 2: se sentía cansada. De vez en cuando, alzaba la vista
- 1:01:29Speaker 2: hacia el hombre con una suerte de serenidad y abandono inexplicables.
- 1:01:34Speaker 2: Nadie le había enseñado a confiar en la providencia ni
- 1:01:37Speaker 2: a rezar, y sin embargo, sentía en su interior algo
- 1:01:41Speaker 2: parecido a la esperanza y la alegría, un sentimiento que
- 1:01:44Speaker 2: ascendía hacia los cielos. Pasaron unos minutos, el hombre continuó.
- 1:01:51Speaker 4: No hay alguna sirviente en la casa de Madame Zénardier?
- 1:01:55Speaker 3: No, señor.—¿ Estás sola?— Sí, señor. Hubo otro silencio. Cosette intervino.—
- 1:02:05Speaker 3: Es decir, hay dos niñas pequeñas.—¿ Qué niñas?— Popine
- 1:02:12Speaker 4: y Zelma.
- 1:02:14Speaker 2: Así era como la pequeña acortaba los nombres, tan pomposos
- 1:02:17Speaker 2: y románticos, que tanto le gustaban a la madre, Tenardier.—¿
- 1:02:22Speaker 2: Quiénes son Popina y Zelma?— Son las
- 1:02:26Speaker 4: damas jóvenes de Madame Tenardier. Se podría decir que son
- 1:02:28Speaker 4: sus hijas.—¿ Y qué hacen estas dos?— Oh
- 1:02:34Speaker 2: dijo la niña—, tienen muñecas preciosas, cosas con hilos de
- 1:02:38Speaker 2: oro y todo tipo de cosas. Juegan y se divierten.
- 1:02:43Speaker 3: Todo el día? Sí, señor.¿ Y tú? Yo trabajo.¿ Todo
- 1:02:52Speaker 3: el día?
- 1:02:54Speaker 2: La niña levantó sus grandes ojos, donde las lágrimas se
- 1:02:57Speaker 2: formaban invisiblemente en la noche, y respondió en voz baja. Sí, señor.
- 1:03:04Speaker 4: Tras un breve silencio prosiguió. A veces, cuando termino de trabajar,
- 1:03:09Speaker 4: y si me dejan, yo también me divierto.—¿ Y cómo
- 1:03:14Speaker 4: te diviertes?— Como puedo
- 1:03:17Speaker 2: me dejan sola, pero no tengo muchos juguetes. A Popín
- 1:03:20Speaker 2: y a Zelma no les gusta que juegue con sus muñecas.
- 1:03:23Speaker 2: Lo único que tengo es una pequeña espada de plomo,
- 1:03:26Speaker 2: no más grande que esta.
- 1:03:29Speaker 4: La niña levantó su dedo pequeño.—¿ Y no corta?— Sí
- 1:03:35Speaker 4: que corta, señor— dijo la pequeña.
- 1:03:38Speaker 2: Corta lechugas y le corta la cabeza a las moscas.
- 1:03:41Speaker 2: Se acercaban al pueblo. Cosette dio al extraño por las calles.
- 1:03:46Speaker 2: Pasaron por la panadería, pero la niña olvidó por completo
- 1:03:50Speaker 2: el pan que debía traer de vuelta. El hombre había
- 1:03:53Speaker 2: dejado de hacerle preguntas y ahora guardaba un silencio melancólico.
- 1:03:58Speaker 2: Una vez que dejaron atrás la iglesia y el hombre
- 1:04:01Speaker 2: vio todos los puestos abiertos bajo las estrellas, le preguntó
- 1:04:05Speaker 2: a Cosette. Así que hay feria en el pueblo, ¿verdad? No, señor,
- 1:04:10Speaker 2: es Navidad. Al acercarse a la posada, Cosette le tocó
- 1:04:16Speaker 2: el brazo con delicadeza. Señor. Dime, pequeña. Ya estamos muy
- 1:04:24Speaker 2: cerca de la casa.¿ Y bien? Me devolvería el cubo ahora.¿
- 1:04:31Speaker 2: Por qué? Porque si Madame ve que otra persona lo
- 1:04:36Speaker 2: ha llevado por mí, me dará una paliza. El hombre
- 1:04:41Speaker 2: le entregó el cubo. Un instante después,
- 1:04:43Speaker 3: estaban ante la puerta de la taberna. Los Miserables
- 1:04:56Speaker 2: Parte II Cosette Libro III Cumplimiento de una promesa Capítulo
- 1:05:03Speaker 2: VIII Inconvenientes de alojar a un pobre que quizá sea
- 1:05:08Speaker 2: rico Cosette no pudo evitar lanzar una mirada a la
- 1:05:11Speaker 2: gran muñeca que aún exhibían en la tienda de artículos
- 1:05:15Speaker 2: de lujo. Acto seguido, llamó a la puerta. La puerta
- 1:05:19Speaker 2: se abrió y apareció la madre de Thénardier con una
- 1:05:22Speaker 2: vela en la mano. Ah, si eres tú, pedazo de mocosa.
- 1:05:27Speaker 2: Por todos los cielos,¿ qué tardaste? Esa niña no deja
- 1:05:31Speaker 2: de perder el tiempo divirtiéndose.¡ Qué descaro!« Madame», dijo Gosset, temblando,«
- 1:05:38Speaker 2: aquí hay un caballero que busca una habitación». La madre
- 1:05:42Speaker 2: de Tenardier sustituyó de inmediato su gesto osco por una
- 1:05:46Speaker 2: mueca amable. Un cambio de actitud propio de los posaderos,
- 1:05:50Speaker 2: y se esforzó por observar al recién llegado.
- 1:05:54Speaker 4: Es usted el caballero?», preguntó.
- 1:05:57Speaker 2: Sí, señora», respondió el hombre, levantando la mano hacia su sombrero.
- 1:06:03Speaker 2: Los viajeros ricos no suelen ser tan corteses. El gesto,
- 1:06:07Speaker 2: sumado a la inspección de la vestimenta y el equipaje
- 1:06:10Speaker 2: del extraño, que la madre de Tenardier evaluó de un
- 1:06:13Speaker 2: solo vistazo. Borró la mueca amable de su rostro y
- 1:06:17Speaker 2: trajo de vuelta su expresión osca. Retomó con frialdad.« Hace,
- 1:06:22Speaker 2: buen hombre».« El, buen hombre», entró. La madre de Tenardier
- 1:06:28Speaker 2: le echó una segunda mirada, examinando en particular su redingote.
- 1:06:32Speaker 2: Estaba totalmente desgastado, y su sombrero estaba algo abollado. Luego
- 1:06:38Speaker 2: consultó a su marido, que seguía bebiendo con los transportistas,
- 1:06:42Speaker 2: con un gesto de complicidad y un movimiento de cabeza.
- 1:06:45Speaker 2: El marido respondió con ese leve movimiento del dedo índice que,
- 1:06:50Speaker 2: acompañado de un gesto de labios fruncidos, significa en tales casos, arruinado.
- 1:06:55Speaker 2: Ante eso, la madre de Tenardir exclamó. Ah, bueno, mi
- 1:07:01Speaker 2: querido hombre, lo lamento de verdad, pero estoy llena. Puede
- 1:07:05Speaker 2: ponerme donde prefiera, dijo el hombre, en el ático, en
- 1:07:08Speaker 2: los establos.
- 1:07:09Speaker 4: Pagaré el mismo precio que por una habitación. Cuarenta su.
- 1:07:17Speaker 3: Cuarenta su, entonces. Maravilloso.
- 1:07:23Speaker 2: Cuarenta su, susurró un transportista a la madre de Ténardir,
- 1:07:27Speaker 2: pero si solo son veinte su.«¿ Son cuarenta su para
- 1:07:32Speaker 2: alguien como él?», respondió la mujer en el mismo tono.«
- 1:07:35Speaker 2: No recibo a mendigos por menos».« Es cierto», añadió el
- 1:07:39Speaker 2: marido en voz baja.« El ambiente de un lugar decae
- 1:07:42Speaker 2: cuando estos tipos andan por ahí». Pero el hombre, tras
- 1:07:46Speaker 2: dejar su bulto y su bastón en un asiento, se
- 1:07:49Speaker 2: sentó a una mesa donde Cosette acudió rápidamente a colocar
- 1:07:52Speaker 2: una botella de vino y una copa. El vendedor que
- 1:07:55Speaker 2: había pedido el cubo de agua se había ido a
- 1:07:57Speaker 2: buscarlo él mismo a su caballo. Cosette había vuelto a
- 1:08:01Speaker 2: su sitio bajo la mesa de la cocina y a
- 1:08:03Speaker 2: sus labores de tejido. El hombre, que apenas había mojado
- 1:08:08Speaker 2: los labios con el vino que se había servido él mismo,
- 1:08:11Speaker 2: contempló a la niña con una intensidad extraña. Cosette era fea.
- 1:08:17Speaker 2: Si hubiera sido feliz, quizá habría sido bonita. Ya hemos
- 1:08:20Speaker 2: esbozado esa triste figura. Cosette era delgada y pálida. Tenía
- 1:08:25Speaker 2: casi ocho años, pero cualquiera habría dicho que tenía seis.
- 1:08:29Speaker 2: Sus ojos grandes hundidos en una especie de sombra, estaban
- 1:08:33Speaker 2: casi sin vida debido a tanto llanto. Las comisuras de
- 1:08:36Speaker 2: su boca tenían esa curva de angustia habitual que se
- 1:08:39Speaker 2: ve en los condenados a muerte o en los moribundos.
- 1:08:42Speaker 2: Sus manos estaban, como había adivinado su madre, cubiertas de congelación.
- 1:08:47Speaker 2: La luz del fuego que brillaba sobre ella, en ese
- 1:08:50Speaker 2: momento resaltaba sus huesos y hacía que su delgadez fuera
- 1:08:54Speaker 2: alarmantemente visible. Como siempre tenía frío, se había acostumbrado a
- 1:08:59Speaker 2: apretar las rodillas. contra el cuerpo. Todo lo que tenía
- 1:09:02Speaker 2: para vestirse era un viejo trapo que habría sido lamentable
- 1:09:06Speaker 2: en verano, pero que resultaba verdaderamente espantoso en invierno. Solo
- 1:09:11Speaker 2: vestía un trozo de algodón lleno de agujeros, ni un
- 1:09:13Speaker 2: retal de lana, de vez en cuando se veía su piel.
- 1:09:17Speaker 2: Y en todas partes se distinguían los moretones azulados donde
- 1:09:20Speaker 2: la madre de Thénardier la había golpeado. Sus piernas desnudas
- 1:09:24Speaker 2: estaban rojas y ásperas. El hueco en su clavícula habría
- 1:09:29Speaker 2: hecho llorar a cualquiera. Toda su persona, su forma de moverse,
- 1:09:33Speaker 2: su actitud, el sonido de su voz, las pausas entre
- 1:09:36Speaker 2: palabra y palabra, sus ojos, su silencio, su más mínimo gesto,
- 1:09:41Speaker 2: expresaban y traducían una sola idea. El miedo estaba escrito
- 1:09:47Speaker 2: en ella, estaba cubierta de él, por así decirlo. El
- 1:09:50Speaker 2: miedo hacía que encogiera los hombros, que ocultara los talones
- 1:09:54Speaker 2: bajo sus faldas, que ocupara el menor espacio posible, que
- 1:09:58Speaker 2: sólo respirara lo estrictamente necesario, y se había convertido en
- 1:10:02Speaker 2: lo que podríamos llamar el hábito de su cuerpo, sin
- 1:10:05Speaker 2: ninguna variación posible, salvo para intensificarse. En lo profundo de
- 1:10:10Speaker 2: sus iris, había un punto de asombro donde acechaba el terror.
- 1:10:15Speaker 2: Este miedo era tan fuerte que cuando llegó, empapada hasta
- 1:10:18Speaker 2: los huesos, Cosette no se había atrevido a ir a
- 1:10:21Speaker 2: secarse junto al fuego y se había puesto a trabajar
- 1:10:24Speaker 2: en silencio. La expresión en los ojos de esta niña
- 1:10:28Speaker 2: de ocho años era normalmente tan desolada y a veces
- 1:10:32Speaker 2: tan trágica que parecía, en ciertos momentos, que estaba en
- 1:10:36Speaker 2: proceso de convertirse en una idiota o en un demonio. Nunca,
- 1:10:41Speaker 2: como dijimos, había sabido lo que era rezar, nunca había
- 1:10:45Speaker 2: puesto un pie en una iglesia. Solía decirle, la madre
- 1:10:49Speaker 2: de Tenardier. El hombre de la redingote amarilla no apartaba
- 1:10:54Speaker 2: la vista de Cosette. Ah, sí,¿ dónde está el pan? Cosette,
- 1:11:00Speaker 2: como era su costumbre cada vez que la madre de
- 1:11:03Speaker 2: Tenardier alzaba la voz, saltó rápidamente de debajo de la mesa.
- 1:11:08Speaker 2: Había olvidado por completo el pan. Recurrió al recurso de
- 1:11:12Speaker 2: los niños que siempre tienen miedo. Mintió. Madame, la panadería
- 1:11:17Speaker 2: estaba cerrada
- 1:11:19Speaker 3: Deberías haber llamado. Llamé, madame.¿ Y bien? No abrió.
- 1:11:29Speaker 2: Mañana averiguaré si eso es cierto, dijo la madre de Tenardier.
- 1:11:32Speaker 2: Y si estás mintiendo, te haré bailar. Mientras tanto, devuélveme
- 1:11:36Speaker 2: la moneda de 15 sous. Cosette metió la mano en
- 1:11:40Speaker 2: el bolsillo de su delantal y se puso pálida. La
- 1:11:44Speaker 2: moneda de quince subolillá no estaba allí.« Vamos», dijo la
- 1:11:49Speaker 2: madre de Thénardier,« no me oíste». Cosette le dio la
- 1:11:53Speaker 2: vuelta al bolsillo. No había nada.¿ Qué había pasado con
- 1:11:57Speaker 2: el dinero? La pobre niña no podía articular palabra. Estaba petrificada.«
- 1:12:04Speaker 2: Has perdido la moneda de 15 sous», gruñó la madre
- 1:12:07Speaker 2: de Etén Ardir,« o estás intentando robármela». Mientras hablaba, estiró
- 1:12:12Speaker 2: la mano para agarrar la correa que colgaba de la
- 1:12:15Speaker 2: repisa de la chimenea. Ese movimiento temido le dio a
- 1:12:18Speaker 2: Cosette la fuerza suficiente para gritar.« Tenga piedad, madame».« Madame,
- 1:12:23Speaker 2: no lo volveré a hacer».
- 1:12:26Speaker 4: La madre de Etén Ardir bajó la correa.
- 1:12:30Speaker 2: Mientras tanto, El hombre de la redingote amarilla había estado
- 1:12:34Speaker 2: hurgando en el bolsillo de su chaleco sin que nadie
- 1:12:37Speaker 2: se diera cuenta. En cualquier caso, los otros viajeros estaban
- 1:12:41Speaker 2: bebiendo o jugando a las cartas y no prestaban atención
- 1:12:44Speaker 2: a nada más. Cosette se acurrucó como una bola de
- 1:12:48Speaker 2: angustia en la esquina de la chimenea. Intentiendo ocultar sus
- 1:12:51Speaker 2: pobres extremidades semidesnudas, la madre de Tenardir levantó el brazo. Disculpe, madame,
- 1:12:59Speaker 2: dijo el hombre, pero hace un momento vi algo caer
- 1:13:02Speaker 2: del bolsillo de la niña y rodar por el suelo.¿
- 1:13:05Speaker 2: Podría ser eso? Mientras hablaba, se agachó y pareció buscar
- 1:13:10Speaker 2: en el suelo durante un instante. Era correcto, aquí está,
- 1:13:15Speaker 2: dijo levantándose. Y le entregó una moneda de plata a
- 1:13:20Speaker 2: la madre
- 1:13:21Speaker 4: de Etén Ardir. Sí, es esa, dijo ella.
- 1:13:27Speaker 2: No era esa, pues era una moneda de veinte su,
- 1:13:30Speaker 2: pero la madre de Ténardir había obtenido una ganancia. Se
- 1:13:34Speaker 2: guardó la moneda en el bolsillo y se contentó con
- 1:13:36Speaker 2: lanzar a la niña una mirada feroz, diciendo« No dejes
- 1:13:41Speaker 2: que vuelva a pasar, nunca». Cosette volvió a su escondite,
- 1:13:46Speaker 2: y sus ojos grandes empezaron a adquirir una expresión que
- 1:13:50Speaker 2: nunca habían tenido mientras se fijaban en el desconocido. Seguía
- 1:13:55Speaker 2: siendo principalmente asombro e ingenuo, pero ahora teñido de una
- 1:13:59Speaker 2: especie de confianza atónita.— Ya que estoy,¿ quiere algo de comer?—
- 1:14:05Speaker 2: le preguntó la madre de Thénardier al viajero. Él no respondió,
- 1:14:10Speaker 2: parecía sumido en sus pensamientos.—¿ Qué clase de hombre es éste?—
- 1:14:16Speaker 2: siseó la madre de Thénardier, un mendigo espantoso.— No tiene
- 1:14:20Speaker 2: dinero suficiente para comer. Solo va a pagarme por la habitación.
- 1:14:24Speaker 2: Por suerte no se le ocurrió robar el dinero que
- 1:14:27Speaker 2: estaba en el suelo. Pero... En ese momento, una puerta
- 1:14:31Speaker 2: se abrió y entraron Eponine y Ezelma. Eran dos niñas
- 1:14:36Speaker 2: muy bonitas, de aspecto más burgués que campesino, increíblemente encantadoras.
- 1:14:42Speaker 2: Una con dos trenzas de color castaño brillante, y la
- 1:14:45Speaker 2: otra con trenzas negras y largas que le caían por
- 1:14:48Speaker 2: la espalda. Ambas eran tan vivas, limpias, robustas y sanas,
- 1:14:53Speaker 2: que era un placer verlas. Iban bien abrigadas, pero con
- 1:14:57Speaker 2: tal arte materno que las capas de ropa no restaban
- 1:15:00Speaker 2: nada a la elegancia de su conjunto. El invierno estaba
- 1:15:04Speaker 2: cubierto sin que eso borrara la primavera. Las dos niñas
- 1:15:07Speaker 2: irradiaban luz. Es más, reinaban por completo, en sus atuendos,
- 1:15:12Speaker 2: en su alegría y en el alboroto que causaban, poseían
- 1:15:15Speaker 2: un poder supremo. Cuando entraron, la madre de Tenardiel les
- 1:15:19Speaker 2: habló con una voz de reproche llena de adoración.—¡ Ah!
- 1:15:25Speaker 4: Aquí están, ustedes dos.
- 1:15:28Speaker 2: Las levantó de rodillas una a una, les alisó el cabello,
- 1:15:32Speaker 2: les ajustó los lazos y, soltándolas con ese suave sacudón
- 1:15:36Speaker 2: tan propio de las madres, exclamó.¡ Qué visión tan agradable!
- 1:15:43Speaker 2: Fueron a sentarse junto al fuego. Tenían una muñeca que
- 1:15:46Speaker 2: daban vueltas sobre sus rodillas mientras hablaban alegremente. De vez
- 1:15:50Speaker 2: en cuando, Cosette levantaba la vista de su tejido y
- 1:15:54Speaker 2: las miraba jugar con tristeza. Eponine y Aselma no miraban
- 1:15:59Speaker 2: a Cosette. Para ellas, la niña era como el perro.
- 1:16:03Speaker 2: Estas tres pequeñas no podían sumar más de veinticuatro años
- 1:16:06Speaker 2: entre ellas y, sin embargo, ya representaban toda la sociedad adulta,
- 1:16:11Speaker 2: por un lado, la envidia, por el otro, el desdén.
- 1:16:16Speaker 2: La muñeca de las hermanas Tenardier estaba muy desgastada, vieja
- 1:16:20Speaker 2: y maltrecha, pero no parecía menos maravillosa para Cosette, que
- 1:16:24Speaker 2: nunca había tenido una muñeca en su vida, una muñeca
- 1:16:27Speaker 2: de verdad, para usar una expresión que cualquier niño entendería.
- 1:16:32Speaker 2: De repente, la madre de Tenardier, que no dejaba de
- 1:16:35Speaker 2: caminar de un lado a otro por la habitación, notó
- 1:16:38Speaker 2: que Cosette estaba distraída y que, en lugar de trabajar,
- 1:16:42Speaker 2: se dedicaba a observar a las niñas jugar.—¡ Ajá!¡ Te
- 1:16:47Speaker 2: he pillado!— gritó.—¡ Esa es tu idea de trabajo!¡ Te
- 1:16:50Speaker 2: haré trabajar con la correa! El extraño, sin levantarse de
- 1:16:55Speaker 2: su silla, se dirigió a la madre de Zenardir.— Madame— dijo,
- 1:17:01Speaker 2: con una sonrisa que denotaba un rastro de temor—, va,
- 1:17:04Speaker 2: déjela jugar. por parte de cualquier viajero que hubiera comido
- 1:17:08Speaker 2: un trozo de cordero y bebido dos botellas de vino
- 1:17:11Speaker 2: en la cena y que no tuviera aspecto de mendigo
- 1:17:14Speaker 2: espantoso tal petición habría sido una orden pero para un
- 1:17:19Speaker 2: hombre con un sombrero así permitirse un deseo y para
- 1:17:23Speaker 2: un hombre con una redingote así permitirse un anhelo era
- 1:17:27Speaker 2: algo que la madre de thénardir no sentía que debiera
- 1:17:30Speaker 2: tolerar replicó con dureza— Tiene que trabajar, ya que come.
- 1:17:36Speaker 2: No la alimento para que no haga nada.—¿ Y qué
- 1:17:39Speaker 2: es lo que está fabricando?— preguntó el extraño con esa
- 1:17:42Speaker 2: voz dulce que contrastaba tan extrañamente con sus ropas de
- 1:17:46Speaker 2: mendigo y sus hombros de porteador. La madre de Tenardir
- 1:17:50Speaker 4: se
- 1:17:51Speaker 2: dignó a responder.—¿ Qué?— Medias, si no le importa, medias
- 1:17:56Speaker 2: para mis niñas que no tienen ninguna, ninguna en absoluto,
- 1:17:59Speaker 2: y que pronto empezarán a andar descalzas. El hombre miró
- 1:18:03Speaker 2: los pobres pies rojos de Cosette y continuó.¿ Cuánto tiempo
- 1:18:07Speaker 2: le llevará terminar este par de medias? Le quedan tres
- 1:18:11Speaker 2: o cuatro días enteros, la floja.
- 1:18:15Speaker 4: Y cuánto valdría este par de medias cuando esté terminado?
- 1:18:20Speaker 4: La madre de Thénardir le lanzó una mirada de desdén.
- 1:18:24Speaker 4: Al menos treinta sous.¿ Aceptaría cinco francos por ellas? Continuó
- 1:18:30Speaker 4: el hombre.
- 1:18:32Speaker 2: Cristo, farfulló un transportista que estaba escuchando. Cinco francos, seguro
- 1:18:38Speaker 2: que las acepta. Cinco francos redondos. El viejo Tenardir decidió
- 1:18:44Speaker 2: que era hora de tomar las riendas. Sí, caballero, si
- 1:18:48Speaker 2: le gustan, podríamos despedirnos. darle estas medias por cinco francos.
- 1:18:52Speaker 2: Nunca negamos nada a los viajeros.— Tendría que pagar ahora
- 1:18:56Speaker 2: mismo— añadió la madre de Tenardir con su habitual tono
- 1:18:59Speaker 2: corto y tajante.— Compraré este par de medias. Respondió el hombre,
- 1:19:06Speaker 2: y añadiendo, sacó una moneda de cinco francos de su
- 1:19:09Speaker 2: bolsillo y la puso sobre la mesa. Y por ellas
- 1:19:13Speaker 2: pagaré ahora mismo
- 1:19:15Speaker 4: Entonces, se dirigió a Cosette. Ahora tu labor es mía,
- 1:19:20Speaker 4: ve
- 1:19:20Speaker 2: a
- 1:19:20Speaker 4: jugar hija mía.
- 1:19:23Speaker 2: El cartero, conmovido por la moneda de cinco francos, dejó
- 1:19:26Speaker 2: su vaso donde estaba y se acercó corriendo. Maldita sea,
- 1:19:31Speaker 2: es auténtica, exclamó mientras la examinaba. una moneda de verdad,
- 1:19:36Speaker 2: no es una falsificación. El viejo Tenardier se acercó y
- 1:19:41Speaker 2: deslizó la moneda en el bolsillo de su chaleco. La
- 1:19:45Speaker 2: madre de Tenardier no tuvo réplica. Se mordió el labio
- 1:19:50Speaker 2: y su rostro se contrajo en una expresión de odio.
- 1:19:54Speaker 2: Sin embargo,
- 1:19:55Speaker 4: Cosette temblaba. Se arriesgó a preguntar.— Madama,¿ es verdad?¿ Puedo
- 1:20:01Speaker 4: ir a jugar?— Ve a jugar— respondió la madre
- 1:20:05Speaker 2: de Tenardier con voz áspera.— Gracias, madama— dijo Cosette. Y
- 1:20:11Speaker 2: mientras su boca agradecía a la mujer, todo su pequeño
- 1:20:14Speaker 2: corazón agradecía al viajero. El viejo Tenardier volvió a su bebida.
- 1:20:20Speaker 2: Su esposa le susurró al
- 1:20:21Speaker 4: oído.—¿ Qué clase de tipo es este hombre de piel
- 1:20:25Speaker 4: clara
- 1:20:27Speaker 2: He visto», respondió el viejo Cenardier con tono altanero,« a
- 1:20:31Speaker 2: millonarios que andan por ahí con redingotes como el suyo».
- 1:20:35Speaker 2: Cosette había dejado su punto de costura, pero no se
- 1:20:38Speaker 2: movió de su sitio. Ella siempre intentaba moverse lo menos posible.
- 1:20:43Speaker 2: Sacó de una caja que tenía detrás unos trapos viejos
- 1:20:45Speaker 2: y su pequeña espada de plomo. Eponín y Acelma no
- 1:20:50Speaker 2: prestaban atención a lo que ocurría. Acababan de realizar una
- 1:20:54Speaker 2: operación de suma importancia. Habían atrapado al gato. Habían arrojado
- 1:20:58Speaker 2: la muñeca al suelo y Eponine, que era la mayor,
- 1:21:01Speaker 2: estaba envolviendo al pequeño felino. A pesar de sus maullidos
- 1:21:06Speaker 2: y contracciones, en un montón de trapos viejos de color
- 1:21:09Speaker 2: rojo y azul, mientras realizaba esta labor tan seria y difícil.
- 1:21:14Speaker 2: Le decía su hermana con ese lenguaje dulce y adorable
- 1:21:17Speaker 2: propio de los niños, cuya gracia, como el esplendor de
- 1:21:20Speaker 2: las alas de una mariposa, nos escapa cuando intentamos atraparla. Mira, hermana,
- 1:21:27Speaker 2: esta muñeca es más divertida que la otra. Se mueve
- 1:21:29Speaker 2: y llora, es suave y está calientita. Mira, hermana, vamos
- 1:21:33Speaker 2: a jugar con ella. Será mi niña pequeña. Yo seré
- 1:21:36Speaker 2: una dama. Vendré a verte y tú la mirarás. Poco
- 1:21:39Speaker 2: a poco verás sus bigotes y te llevarás una sorpresa.
- 1:21:42Speaker 2: Y luego verás sus orejas y luego verás su cola
- 1:21:45Speaker 2: y te llevarás otra sorpresa. Y me dirás, oh Dios mío.
- 1:21:49Speaker 2: Y yo te diré, sí, madama, así es mi niña pequeña,
- 1:21:53Speaker 2: y así es como son las niñas pequeñas hoy en día».
- 1:21:56Speaker 2: A Zelma escuchaba a Eponine con asombro. Mientras tanto, los
- 1:22:03Speaker 2: borrachos habían empezado a cantar una copla obscena, y reían
- 1:22:07Speaker 2: con tanta fuerza que hacían temblar el techo. El viejo
- 1:22:10Speaker 2: Tenardier los animaba y se unía al coro. Así como
- 1:22:15Speaker 2: los pájaros construyen un nido con cualquier cosa, los niños
- 1:22:18Speaker 2: pueden convertir cualquier objeto en una muñeca. Mientras Eponine y
- 1:22:22Speaker 2: Acelma vestían al gato, Cosette, por su parte, había vestido
- 1:22:26Speaker 2: a la espada. Una vez terminada, la había dejado en
- 1:22:30Speaker 2: sus brazos y le cantaba suavemente para que se durmiera.
- 1:22:34Speaker 2: La muñeca es una de las necesidades más imperiosas y,
- 1:22:38Speaker 2: al mismo tiempo, uno de los instintos más encantadores de
- 1:22:41Speaker 2: las niñas pequeñas. cuidarla, vestirla, adornarla, vestirla y desvestirla, volver
- 1:22:49Speaker 2: a vestirla, enseñarle, regañarla un poco, mecerla, acurrucarla, dormirla, imaginar
- 1:22:57Speaker 2: que un objeto es alguien. Mientras sueñan y charlan, mientras
- 1:23:01Speaker 2: preparan pequeños ajuares y ropajes, mientras cosen vestidos, corpiños y camisitas.
- 1:23:08Speaker 2: La niña pequeña se convierte en una joven, la joven
- 1:23:11Speaker 2: en una muchacha y la muchacha en una mujer. El
- 1:23:14Speaker 2: primer bebé toma el relevo de la última muñeca. Una
- 1:23:19Speaker 2: niña pequeña sin muñeca es más o menos tan desdichada
- 1:23:22Speaker 2: y tan imposible como una mujer sin un hijo. Así pues,
- 1:23:27Speaker 2: Cosette había convertido la espada en una muñeca. La madre
- 1:23:31Speaker 2: de Tenardier, por su parte, se había acercado al« hombre
- 1:23:35Speaker 2: de piel clara», Mi marido tiene razón, pensó. Tal vez
- 1:23:40Speaker 2: sea el mismísimo señor Lafitte. Algunos ricos están completamente locos.
- 1:23:45Speaker 2: Se acercó y se apoyó en la mesa del hombre. Mon, dijo.
- 1:23:52Speaker 2: A la mención de la palabra monsieur, el hombre se
- 1:23:54Speaker 2: dio la vuelta. Hasta ese momento, la madre de Thénardier
- 1:23:59Speaker 2: solo lo había llamado amigo o buen hombre. Mire, señor.
- 1:24:04Speaker 2: dijo ella poniendo su expresión más dulce, que resultaba incluso
- 1:24:08Speaker 2: más molesta que su gesto feroz. No me importa que
- 1:24:12Speaker 2: la niña juegue, no estoy en contra, pero solo por
- 1:24:15Speaker 2: esta vez, por su generosidad. Verá, es que no tenemos nada,
- 1:24:19Speaker 2: ella tiene que trabajar. Entonces la niña no es suya,
- 1:24:24Speaker 2: preguntó el hombre. Dios mío, no señor, es una pobre
- 1:24:29Speaker 2: cosita que acogimos por caridad, es una niña algo lenta,
- 1:24:32Speaker 2: una tonta.« Debe tener agua en el cerebro. Mire qué
- 1:24:36Speaker 2: cabeza tan grande tiene. Hacemos lo que podemos por ella.
- 1:24:40Speaker 2: No somos ricos, después de todo. Hemos estado escribiendo a
- 1:24:44Speaker 2: su familia en vano. Han pasado seis meses sin que
- 1:24:47Speaker 2: nadie nos responda. Habría que pensar que su madre ha muerto».«¡ Ah!»,
- 1:24:53Speaker 2: dijo el hombre y volvió a sumergirse en sus pensamientos.«
- 1:24:58Speaker 2: La madre no servía para nada», añadió la mujer.« Abandonó
- 1:25:01Speaker 2: a la niña». Durante esta conversación, Cosette, como si algún
- 1:25:06Speaker 2: instinto le advirtiera de que hablaban de ella, no apartó
- 1:25:10Speaker 2: la vista de la madre de Thénardier, escuchaba vagamente, captando
- 1:25:13Speaker 2: unas cuantas palabras aquí y allá. Mientras tanto... Los borrachos,
- 1:25:19Speaker 2: ya bastante ebrios, volvían a cantar su canción sucia con
- 1:25:23Speaker 2: más ganas que nunca. Era una historia de mal gusto
- 1:25:26Speaker 2: en la que aparecían tanto la Virgen como el niño Jesús.
- 1:25:29Speaker 2: La madre de Tenardier se había apartado para unirse a
- 1:25:33Speaker 2: los estallidos de alegría. Cosette, bajo la mesa, observaba el fuego,
- 1:25:37Speaker 2: que se reflejaba en sus ojos fijos. Había comenzado de
- 1:25:41Speaker 2: nuevo a mecer a la muñeca envuelta en pañales, y
- 1:25:44Speaker 2: mientras lo hacía, cantaba en voz baja.¡ Mi madre ha muerto!¡
- 1:25:49Speaker 2: Mi madre ha muerto!¡ Mi madre ha muerto! Ante la
- 1:25:53Speaker 2: insistencia de la anfitriona, el hombre, el millonario
- 1:25:57Speaker 4: finalmente aceptó cenar.¿ Qué desearía el señor? Pan y queso,
- 1:26:04Speaker 4: dijo el hombre.
- 1:26:07Speaker 2: Sin duda, es un mendigo, pensó la madre de Tenardier.
- 1:26:12Speaker 2: Los borrachos seguían con su canción y la niña bajo
- 1:26:15Speaker 2: la mesa cantaba la suya. De repente, Cosette se interrumpió.
- 1:26:21Speaker 2: Se había dado la vuelta y había visto la muñeca
- 1:26:23Speaker 2: de las niñas pequeñas, que habían dejado de lado por
- 1:26:26Speaker 2: el gato y que yacían el suelo, a unos metros
- 1:26:29Speaker 2: de la mesa de la cocina. Soltó la espada envuelta,
- 1:26:33Speaker 2: que solo le satisfacía medias, y recorrió la habitación con
- 1:26:36Speaker 2: una mirada. La madre de Tenardier susurraba a su marido
- 1:26:40Speaker 2: y contaba el dinero, Ponine y Zelma jugaban con el gato.
- 1:26:44Speaker 2: Los viajeros comían, bebían o cantaban. Nadie la miraba, no
- 1:26:49Speaker 2: tenía un momento que perder. Gateó fuera de la mesa
- 1:26:52Speaker 2: sobre sus manos y rodillas. Se aseguró una vez más
- 1:26:55Speaker 2: de que nadie la vigilaba y se deslizó rápidamente hacia
- 1:26:58Speaker 2: la muñera para agarrarla. Un segundo después estaba de nuevo
- 1:27:02Speaker 2: en su sitio, sentada, sin moverse. Apenas girada de modo
- 1:27:06Speaker 2: que su cuerpo proyectara una sombra sobre la muñeca que
- 1:27:09Speaker 2: sostenía entre sus brazos. La felicidad de jugar con una
- 1:27:13Speaker 2: muñeca era tan rara para ella que tenía toda la
- 1:27:16Speaker 2: violencia de un éxtasis. Nadie la había visto, excepto el viajero,
- 1:27:21Speaker 2: que comía lentamente su humilde cena. Esa alegría duró casi
- 1:27:26Speaker 2: un cuarto de hora. Pero por muy cuidadosa que hubiera sido,
- 1:27:31Speaker 2: Cosette no se dio cuenta de que uno de los
- 1:27:33Speaker 2: pies de la muñeca sobresalía y que el fuego de
- 1:27:36Speaker 2: la chimenea brillaba intensamente sobre él. Ese pie rosado y
- 1:27:40Speaker 2: luminoso que emergía de las sombras, sorprendió de repente a Aselma,
- 1:27:45Speaker 2: quien dijo a Eponín.— Mira, hermana. Las dos niñas se
- 1:27:51Speaker 2: detuvieron en lo que estaban haciendo, atónitas. Cosette se había
- 1:27:55Speaker 2: atrevido a tomar la muñeca. Eponín se levantó y, sin
- 1:27:58Speaker 2: soltar al gato, fue hacia su madre y comenzó a
- 1:28:01Speaker 2: tirar de su falda.— Déjame en
- 1:28:04Speaker 4: paz— dijo la madre—.¿ Qué quieres?— Madre— dijo la niña—,
- 1:28:10Speaker 4: solo mira.
- 1:28:11Speaker 2: Y señaló con un dedo a Cosette. Cosette, completamente absorta
- 1:28:16Speaker 2: en el éxtasis de la posesión, ya no veía ni
- 1:28:18Speaker 2: oía nada. El rostro de la madre de Thénardier adquirió
- 1:28:23Speaker 2: esa expresión especial que combina lo terrible con lo trivial.
- 1:28:27Speaker 2: Y es por eso que a tales mujeres se les
- 1:28:29Speaker 2: llama arpías. Esta vez, su orgullo herido agravó aún más
- 1:28:33Speaker 2: su ira. Cosette había cruzado todos los límites. Cosette había
- 1:28:38Speaker 2: aprofanado la muñeca de las damiselas. Una zarina, que hubiera
- 1:28:43Speaker 2: visto a un siervo probando la gran banda azul de
- 1:28:46Speaker 2: su hijo imperial, habría tenido exactamente el ojoro bueno y
- 1:28:49Speaker 2: el hielo que al no ver a nadie enviaría. Misma
- 1:28:52Speaker 2: expresión en el rostro. Gritó con
- 1:28:56Speaker 4: una voz ronca por la indignación. Cosette, Cosette. Cosette saltó
- 1:29:04Speaker 4: como si hubiera ocurrido un terremoto bajo ella. Se dio
- 1:29:07Speaker 4: la vuelta. Cosette, gritó de nuevo la
- 1:29:10Speaker 2: madre de Tenardier. Cosette tomó la muñeca y la depositó
- 1:29:16Speaker 2: con delicadeza en el suelo en una suerte de veneración
- 1:29:19Speaker 2: mezclada con desesperación. Luego, sin apartar la vista de ella,
- 1:29:24Speaker 2: juntó las manos y... Y resulta aterrador que lo diga
- 1:29:27Speaker 2: de una niña de su edad. las apretó con fuerza. Entonces,
- 1:29:32Speaker 2: algo que ninguna de las circunstancias del día le había forzado.
- 1:29:36Speaker 2: Ni la expedición al bosque, ni el peso del cubo
- 1:29:39Speaker 2: de agua, ni la pérdida del dinero, ni la visión
- 1:29:42Speaker 2: de la correa. Ni siquiera las palabras duras que había
- 1:29:45Speaker 2: oído murmurar a la madre de Tenardier. Rompió a llorar, sollozó.
- 1:29:51Speaker 4: Mientras tanto, el viajero se puso en pie.—¿ Qué sucede?—
- 1:29:56Speaker 4: preguntó la madre de Tenardier.« No puede verlo», respondió ella,
- 1:30:02Speaker 4: señalando el cuerpo del delito a los pies de Cosette.
- 1:30:05Speaker 4: Bueno
- 1:30:06Speaker 2: qué importancia tiene eso?», continuó el hombre.« Esa pequeña perra
- 1:30:11Speaker 2: se ha atrevido a tocar la muñeca de las niñas»,
- 1:30:14Speaker 2: replicó la madre de Tenardier.« Todo este escándalo por eso»,
- 1:30:19Speaker 2: dijo el hombre,«¿ qué importa si jugó con la muñeca?».«
- 1:30:23Speaker 2: La ha tocado con sus manos sucias», insistió la madre
- 1:30:26Speaker 2: de Tenardier,« con sus manos horribles, En
- 1:30:30Speaker 4: ese momento, Cosette sollozó aún más fuerte.
- 1:30:35Speaker 2: Cállese!— gritó la madre de Thénardier. El hombre se dirigió
- 1:30:40Speaker 2: directamente a la puerta de la calle, la abrió y salió.
- 1:30:45Speaker 2: En cuanto se marchó, la madre de Thénardier aprovechó su
- 1:30:48Speaker 2: ausencia para darle a Cosette una fuerte patada bajo la mesa,
- 1:30:51Speaker 2: lo que hizo que la niña gritara. La puerta se
- 1:30:56Speaker 2: abrió de nuevo y el hombre reapareció. Traía en ambas
- 1:31:00Speaker 2: manos la magnífica muñeca de la que hablábamos. Que los
- 1:31:03Speaker 2: niños del pueblo habían estado mirando desde la mañana. Y
- 1:31:07Speaker 2: la puso ante Cosette, diciendo. Toma, esta es para ti.
- 1:31:12Speaker 2: Parece que durante todo el tiempo que estuvo allí, más
- 1:31:15Speaker 2: de una hora, perdido en sus pensamientos. Había percibido vagamente
- 1:31:19Speaker 2: la tienda de artículos de lujo iluminada con linternas y
- 1:31:23Speaker 2: velas de forma tan espléndida que se veía a través
- 1:31:26Speaker 2: de la ventana de la taberna como una luminaria. Cosette
- 1:31:30Speaker 2: levantó la vista. Observó al hombre acercándose hacia ella, con
- 1:31:36Speaker 2: la muñeca de la misma manera que habría observado al
- 1:31:38Speaker 2: sol acercándose. Escuchó esas palabras inauditas, esto es para ti.
- 1:31:43Speaker 2: Lo miró a él, miró la muñeca, y luego retrocedió
- 1:31:46Speaker 2: lentamente hasta esconderse al fondo de la mesa, junto a
- 1:31:50Speaker 2: la pared. Ya no lloraba, ya no gritaba. Parecía que
- 1:31:54Speaker 2: no se atrevía ni a respirar. La madre de Tenardier,
- 1:31:59Speaker 2: Eponín y Ezelma, parecían estatuas. Incluso los borrachos dejaron de beber.
- 1:32:05Speaker 2: Un silencio solemne cayó sobre toda la taberna. La madre
- 1:32:08Speaker 2: de Tenardier, petrificada y muda, comenzó de nuevo con sus conjeturas.¿
- 1:32:13Speaker 2: Qué clase de viejo es este?¿ Es un méndigo?¿ Es
- 1:32:16Speaker 2: un millonario? Quizás sea ambos a la vez, es decir,
- 1:32:19Speaker 2: un ladrón. El rostro de Tenardier, el marido... Mostró esa
- 1:32:25Speaker 2: línea expresiva, que resalta la humanidad del rostro humano, cada
- 1:32:29Speaker 2: vez que el instinto dominante aparece en él con toda
- 1:32:32Speaker 2: su fuerza bestial. El hombre que dirigía aquel local de
- 1:32:35Speaker 2: mala muerte, estudió la muñeca, y al viajero a su vez.
- 1:32:39Speaker 2: Parecía oler al hombre como si fuera un saco de dinero.
- 1:32:43Speaker 2: Todo se resolvió en un instante, se acercó a su
- 1:32:46Speaker 2: mujer y le susurró.— Esa cosa vale al menos treinta francos,
- 1:32:51Speaker 2: no hagas nada estúpido, empieza a suplicar.« Las naturalezas vulgares
- 1:32:57Speaker 2: tienen algo en común con las naturalezas ingenuas. Nunca hay
- 1:33:00Speaker 2: una transición entre una y otra».« Bueno, Cosette», ronroneó la
- 1:33:06Speaker 2: madre de Tenardier con una voz que boteaba la miel
- 1:33:08Speaker 2: amarga de la mujer resentida.« No vas a recoger tu muñeca».
- 1:33:14Speaker 2: Cosette se arriesgó a salir de su escondite.« Mi pequeña Cosette»,
- 1:33:19Speaker 2: continuó la madre de Tenardier en tonos melosos,« el señor
- 1:33:22Speaker 2: te está dando una muñeca, tómala, es tuya». Cosette contemplaba
- 1:33:27Speaker 2: la maravillosa muñeca con una mezcla de asombro y temor.
- 1:33:31Speaker 2: Su rostro aún estaba bañado en lágrimas, pero sus ojos
- 1:33:35Speaker 2: empezaban a iluminarse, como el cielo al amanecer, con destellos
- 1:33:38Speaker 2: de una alegría inesperada. Lo que sentía en ese instante
- 1:33:42Speaker 2: era algo parecido a lo que habría sentido si alguien
- 1:33:45Speaker 2: le hubiera dicho de repente« Cosette,— Pequeña, eres la reina
- 1:33:48Speaker 2: de Francia. Le pareció que, si llegaba a tocar la muñeca,
- 1:33:53Speaker 2: de ella brotarían truenos. Y en cierta medida era cierto,
- 1:33:57Speaker 2: pues se decía a sí misma que la madre Tenardier
- 1:33:59Speaker 2: le rugiría y le daría una paliza. Sin embargo, la
- 1:34:03Speaker 2: fascinación fue más fuerte. Se acercó y, mientras se giraba
- 1:34:07Speaker 2: hacia la mujer, murmuró con timidez.— Puedo, señora. No hay
- 1:34:14Speaker 2: palabras que describan su expresión, que era a la vez desesperada,
- 1:34:18Speaker 2: aterrorizada y embelesada.— Por el amor de Dios— exclamó la
- 1:34:24Speaker 2: madre Tenardier—, es tuya, ya que el señor te la
- 1:34:27Speaker 2: está regalando.— Es verdad, señor— insistió Cosette—, es verdad, es mía, señora.
- 1:34:35Speaker 2: El extraño parecía tener los ojos llenos de lágrimas. Parecía
- 1:34:38Speaker 2: haber alcanzado ese estado de emoción en el que uno
- 1:34:41Speaker 2: no puede hablar por miedo a quebrarse. Asintió ante Cosette
- 1:34:45Speaker 2: y puso la mano de la dama en la mano
- 1:34:48Speaker 2: de la niña. Cosette retiró la mano como si la
- 1:34:52Speaker 2: muñeca la hubiera quemado y se dedicó a observar el suelo.
- 1:34:56Speaker 2: Es necesario añadir que en ese momento sacó la lengua
- 1:34:59Speaker 2: de forma bastante exagerada. De repente, se dio la vuelta
- 1:35:03Speaker 2: y agarró la muñeca con fuerza.« La llamaré Catherine», dijo.
- 1:35:09Speaker 2: Fue un momento verdaderamente extraño. el instante en que los
- 1:35:13Speaker 2: alapos de Cosette se apretaron contra las cintas y las
- 1:35:16Speaker 2: muselinas rosa de la muñeca.
- 1:35:20Speaker 4: Señora— continuó—,¿ puedo ponerla en una silla?— Sí, hija mía—
- 1:35:26Speaker 4: respondió la madre Tenardier.
- 1:35:29Speaker 2: Ahora eran Eponine y Acelma quienes observaban a Cosette con envidia.
- 1:35:34Speaker 2: Cosette colocó a Catherine en una silla, luego se sentó
- 1:35:38Speaker 2: en el suelo frente a ella y permaneció allí sin moverse.
- 1:35:42Speaker 2: sin decir una palabra, en actitud de contemplación.
- 1:35:46Speaker 4: Adelante?¿ Puedes jugar, Cosette?», dijo el extraño.« Oh, ya estoy jugando»,
- 1:35:53Speaker 4: respondió la niña.
- 1:35:56Speaker 2: Este extraño, esta incógnita que parecía una visita de la
- 1:35:59Speaker 2: Providencia para Cosette, era en ese momento lo que la
- 1:36:03Speaker 2: madre Tenardier más detestaba en el mundo, pero tuvo que contenerse.
- 1:36:07Speaker 2: Era una emoción que no podía soportar. A pesar de
- 1:36:10Speaker 2: estar acostumbrada a la disimulación en su esfuerzo, por imitar
- 1:36:14Speaker 2: a su marido en todo, se apresuró a enviar a
- 1:36:16Speaker 2: sus hijas a la cama, y luego pidió al hombre
- 1:36:19Speaker 2: de amarillo su permiso para enviar a Cosette también. Ha
- 1:36:24Speaker 2: tenido un día muy largo, añadió con un tono maternal.
- 1:36:27Speaker 2: Cosette se fue a dormir llevando a Catherine en brazos.
- 1:36:32Speaker 2: La madre Tenardier se dirigía de vez en cuando al
- 1:36:35Speaker 2: otro extremo de la habitación, donde estaba su marido, para«
- 1:36:38Speaker 2: calmar su alma», como ella decía. Intercambió con él unas
- 1:36:42Speaker 2: palabras mucho más furiosas de lo que se atrevió a
- 1:36:44Speaker 2: decir en voz alta.—¡ Viejo tonto!¿ Qué le ocurre aparecer
- 1:36:50Speaker 2: aquí tras tocarnos así, queriendo que esa pequeña monstruo juegue,
- 1:36:55Speaker 2: regalándole muñecas, dándole muñecas que valen cuarenta francos a esa
- 1:36:59Speaker 2: pequeña bastardilla que yo vendería por cuarenta sueldos? Si sigue así,¿
- 1:37:04Speaker 2: acabará llamándola Su Majestad como si fuera la duquesa de Berry?¿
- 1:37:08Speaker 2: Debe de estar fuera de sí?¿ Crees que tiene rabia
- 1:37:11Speaker 2: nuestro viejo misterioso?«¿ Por qué? Es bastante sencillo», replicó el
- 1:37:16Speaker 2: viejo Tenardier,« si lo hace feliz. Tú estás contenta si
- 1:37:20Speaker 2: la pequeña trabaja. Él está contento si ella juega. Está
- 1:37:24Speaker 2: en su derecho. Un viajero puede hacer lo que quiera
- 1:37:27Speaker 2: si paga. Si el viejo es un filántropo,¿ qué te importa?
- 1:37:31Speaker 2: Si es un idiota no es asunto tuyo.¿ Para qué
- 1:37:34Speaker 2: te metes, mientras él tenga el dinero?». Hablaba como el
- 1:37:38Speaker 2: rey del castillo y razonaba como un posadero. En ninguno
- 1:37:42Speaker 2: de los dos casos había margen para réplica. El hombre
- 1:37:47Speaker 2: estaba apoyado en la mesa y había retomado su actitud soñadora.
- 1:37:51Speaker 2: Todos los demás viajeros, vendedores y arrieros se habían retirado
- 1:37:55Speaker 2: un poco y habían dejado de cantar. Lo observaban a
- 1:37:59Speaker 2: distancia con una especie de temor respetuoso. Este personaje común,
- 1:38:03Speaker 2: tan mal vestido, que sacaba billetes de cinco francos de
- 1:38:07Speaker 2: su bolsillo con tanta facilidad y que regalaba muñecas gigantes
- 1:38:11Speaker 2: a las niñas de alpargatas de madera, era, sin duda,
- 1:38:15Speaker 2: un hombre magnífico y sobrecogedor. Pasaron varias horas. Se había
- 1:38:21Speaker 2: rezado la misa de medianoche, la víspera de Navidad había terminado,
- 1:38:25Speaker 2: los borrachos se habían marchado, la barra había cerrado, la
- 1:38:28Speaker 2: sala estaba desierta, el fuego se había apagado y el
- 1:38:32Speaker 2: extraño seguía en el mismo lugar y en la misma
- 1:38:35Speaker 2: posición de vez en cuando cambiaba el peso de un
- 1:38:38Speaker 2: codo al otro eso era todo pero no había pronunciado
- 1:38:42Speaker 2: una palabra desde que cosette se marchó Sólo los Tenardier,
- 1:38:48Speaker 2: por decoro y curiosidad, permanecían en la habitación.«¿ Va a
- 1:38:53Speaker 2: pasar la noche así?», refunfuñó la madre Tenardier. Cuando el
- 1:38:58Speaker 2: reloj vio las dos de la mañana, se declaró derrotada
- 1:39:00Speaker 2: y le dijo a su marido.« Me voy a la cama,
- 1:39:05Speaker 2: tú haz lo que quieras». El marido se sentó a
- 1:39:08Speaker 2: una mesa en una esquina, encendió una vela y comenzó
- 1:39:11Speaker 2: a leer el courrier francés. Pasó una hora entera de
- 1:39:15Speaker 2: este modo. El digno posadero había leído el courrier français
- 1:39:19Speaker 2: al menos tres veces. Desde la fecha de la edición
- 1:39:22Speaker 2: hasta el nombre de la imprenta, el extraño no se movió.
- 1:39:27Speaker 2: Tenardier se removió en su asiento, tosió, escupió, se sonó
- 1:39:31Speaker 2: la nariz y hizo crujir su silla. El hombre no
- 1:39:34Speaker 2: movió ni un músculo.—¿ Estará dormido?— se preguntó Tenardier. El
- 1:39:40Speaker 2: hombre no estaba dormido, pero nada podía despertarlo. Finalmente, Tenardier
- 1:39:45Speaker 2: se quitó la gorra, se acercó en silencio y se
- 1:39:48Speaker 2: atrevió a decir.¿ No querrá el señor descansar un poco?
- 1:39:54Speaker 2: Decirle que fuera a dormir habría parecido excesivo y demasiado familiar.
- 1:39:58Speaker 2: Descansar sonaba a lujo y era amable y respetuoso. Palabras
- 1:40:03Speaker 2: como esas tienen la propiedad misteriosa y maravillosa de inflar
- 1:40:07Speaker 2: la suma de la cuenta que habría de pagarse a
- 1:40:09Speaker 2: la mañana siguiente. Una habitación donde uno se queda a
- 1:40:13Speaker 2: dormir cuesta 20 sueldos. Una habitación donde uno se va
- 1:40:17Speaker 2: a descansar cuesta 20 francos.— Oh, sí— dijo el extraño—,
- 1:40:22Speaker 2: tiene razón.¿ Dónde está su establo?— Señor— dijo Tenardier con
- 1:40:27Speaker 2: una sonrisa—, le llevaré hasta allí. Él tomó la vela,
- 1:40:32Speaker 2: el hombre tomó su fardo y su bastón, y Tenardier
- 1:40:36Speaker 2: lo condujo a una habitación en el primer piso que
- 1:40:38Speaker 2: era de una elegancia poco común. toda amueblada en caoba,
- 1:40:43Speaker 2: con un cama de trineo y cortinas de casimir rojo.¿
- 1:40:47Speaker 2: Qué es esto? preguntó el viajero. Es nuestra propia alcoba matrimonial,
- 1:40:53Speaker 2: dijo el posadero. Mi esposa y yo vivimos en otra habitación.
- 1:40:57Speaker 2: Solo entramos aquí tres o cuatro veces al año. Me
- 1:41:01Speaker 2: habría bastado con el establo, dijo el hombre sin rodeos.
- 1:41:06Speaker 2: Tenardier actuó como si no hubiera escuchado ese comentario algo descortés.
- 1:41:12Speaker 2: Encendió dos velas de cera de abeja totalmente nuevas, que
- 1:41:15Speaker 2: estaban en exhibición en la repisa. Un fuego razonable ardía
- 1:41:19Speaker 2: en la chimenea. En la repisa, bajo un frasco de cristal,
- 1:41:23Speaker 2: había un tocado de mujer trabajado con hilo de plata
- 1:41:25Speaker 2: y azahar.—¿ Y esto, qué
- 1:41:29Speaker 4: es esto?— continuó el extraño.— Señor— dijo Tenardier
- 1:41:34Speaker 2: es el sombrero de novia de mi mujer. El viajero
- 1:41:38Speaker 2: lanzó al objeto una mirada que parecía decir« Así que
- 1:41:42Speaker 2: hubo un tiempo en que esa monstruo era virgen». Resulta
- 1:41:46Speaker 2: que Tenardier mentía. Cuando alquiló este cobertizo para convertirlo en posada,
- 1:41:52Speaker 2: Encontró la habitación decorada así, y compró los muebles y
- 1:41:56Speaker 2: el azahar en un mercado de pulgas, juzgando que pondría
- 1:42:02Speaker 2: a la mujer, en una buena luz, y que el
- 1:42:05Speaker 2: resultado para su negocio sería lo que los ingleses llaman respetabilidad.
- 1:42:11Speaker 2: Cuando el viajero se dio la vuelta, el anfitrión había desaparecido.
- 1:42:15Speaker 2: Tenardier se había escabullido discretamente, sin atreverse a decir buenas noches.
- 1:42:20Speaker 2: no queriendo mostrar una cordialidad excesiva a un hombre al
- 1:42:23Speaker 2: que planeaba desplumar por completo a la mañana siguiente. El
- 1:42:28Speaker 2: posadero se retiró a su habitación. Su mujer estaba en
- 1:42:31Speaker 2: la cama, pero no dormía. Al oír los pasos de
- 1:42:34Speaker 2: su marido, se dio la vuelta y dijo.
- 1:42:38Speaker 4: Sabes que mañana echaré a Cosette por la puerta. Tenardier
- 1:42:42Speaker 4: respondió con frialdad.— Eso es lo que tú crees. No
- 1:42:47Speaker 4: intercambiaron otra palabra, y unos
- 1:42:50Speaker 2: minutos después, su vela se apagó. Por su parte, el
- 1:42:55Speaker 2: viajero había colocado su fardo y su bastón en un rincón.
- 1:42:58Speaker 2: Con el anfitrión ausente, se sentó en un sillón, y
- 1:43:02Speaker 2: permaneció allí pensando durante un rato. Luego se quitó los zapatos,
- 1:43:06Speaker 2: tomó una de las dos velas, apagó la otra, abrió
- 1:43:09Speaker 2: la puerta y salió de la habitación. Mirando a su
- 1:43:13Speaker 2: alrededor como si buscara algo, bajó por un pasillo y
- 1:43:16Speaker 2: llegó a las escaleras. Allí, escuchó un sonido muy tenue,
- 1:43:20Speaker 2: como la respiración de un niño. Siguió el sonido y
- 1:43:24Speaker 2: llegó a una especie de rincón triangular construido bajo la
- 1:43:27Speaker 2: escalera o, mejor dicho, Formado por la propia estructura, el
- 1:43:32Speaker 2: hueco era simplemente el espacio bajo las gradas. Aquí, entre
- 1:43:36Speaker 2: todo tipo de cestas viejas, trozos de cristal roto y loza,
- 1:43:40Speaker 2: entre el polvo y las telarañas, había una cama. Si
- 1:43:43Speaker 2: es que se puede llamar cama a un colchón de
- 1:43:45Speaker 2: paja tan lleno de agujeros, que se veía la paja
- 1:43:48Speaker 2: que había debajo, y una manta tan rota, que también
- 1:43:51Speaker 2: permitía ver el colchón, sin sábanas. El colchón yacía directamente
- 1:43:56Speaker 2: sobre las baldosas del suelo. En esa cama dormía Cosette.
- 1:44:02Speaker 2: El hombre se acercó a ella y la miró. Cosette
- 1:44:05Speaker 2: dormía profundamente. Estaba totalmente vestida. En invierno no se quitaba
- 1:44:11Speaker 2: la ropa por el frío. Apretojaba la muñeca contra sí.
- 1:44:15Speaker 2: Sus grandes ojos abiertos brillaban en la oscuridad. De vez
- 1:44:19Speaker 2: en cuando soltaba un gran suspiro. como si estuviera a
- 1:44:23Speaker 2: punto de despertar, y apretaba la muñeca contra sus brazos
- 1:44:27Speaker 2: de forma casi convulsiva. Sólo uno de sus zuecos de
- 1:44:31Speaker 2: madera yacía junto a la cama. Una puerta abierta cerca
- 1:44:36Speaker 2: del rincón de Cosette permitía vislumbrar una habitación grande y oscura.
- 1:44:40Speaker 2: El extraño entró. Al fondo, a través de una puerta
- 1:44:44Speaker 2: de cristal, se veían dos camas gemelas diminutas y muy blancas.
- 1:44:49Speaker 2: Eran las camas de Acelma y Eponine. Detrás de las camas,
- 1:44:53Speaker 2: medio escondida por una cuna de mimbre sin cortinas, dormía
- 1:44:57Speaker 2: el niño que había gritado toda la noche. El viajero
- 1:45:01Speaker 2: supuso que esta habitación comunicaba con la de la pareja Tenardier.
- 1:45:05Speaker 2: Estaba a punto de retirarse cuando su mirada cayó sobre
- 1:45:08Speaker 2: la chimenea. Una de esas enormes chimeneas de taberna, que
- 1:45:12Speaker 2: siempre tienen un fuego minúsculo cuando hay fuego, y que
- 1:45:16Speaker 2: resultan tan gélidas de ver. En esta no había fuego,
- 1:45:20Speaker 2: ni siquiera cenizas, Pero lo que había allí captó la
- 1:45:23Speaker 2: atención del viajero. Había dos zapatos de niño con formas
- 1:45:27Speaker 2: elegantes y de diferentes tamaños. El viajero recordó la dulce
- 1:45:31Speaker 2: y antigua costumbre de los niños de poner sus zapatos
- 1:45:35Speaker 2: en la chimenea en la víspera de su abuno. Navidad,
- 1:45:38Speaker 2: para esperar allí en la oscuridad, con la esperanza de
- 1:45:41Speaker 2: que algún regalo brillante fuera depositado en ellos por su
- 1:45:44Speaker 2: hada buena. Eponín y Acelma se habían asegurado de no olvidarlo,
- 1:45:49Speaker 2: y cada una había puesto uno de sus zapatos en
- 1:45:51Speaker 2: la chimenea. El viajero se agachó. El hada, es decir,
- 1:45:58Speaker 2: la madre, ya había hecho su visita, y brillando en
- 1:46:01Speaker 2: cada zapato había una hermosa moneda de diez sueldos, nueva
- 1:46:05Speaker 2: y reluciente. El hombre se puso en pie, y estaba
- 1:46:09Speaker 2: a punto de marcharse cuando divisó otro objeto, al fondo,
- 1:46:12Speaker 2: en un lado, en el rincón más oscuro de la chimenea.
- 1:46:16Speaker 2: Miró con atención y reconoció un fuego, un fuego horrible
- 1:46:20Speaker 2: hecho de la madera más tosca. Medio roto y cubierto
- 1:46:24Speaker 2: de ceniza y barro seco, era el fuego de Cosette.
- 1:46:28Speaker 2: Con esa conmovedora confianza infantil, que puede ser traicionada infinitamente
- 1:46:33Speaker 2: sin que el niño pierda nunca la fe, también había
- 1:46:35Speaker 2: colocado su fuego en la chimenea. La esperanza en un
- 1:46:40Speaker 2: niño que nunca ha conocido nada más que la desesperación
- 1:46:44Speaker 2: es algo dulce y sublime. No había nada en este
- 1:46:48Speaker 2: zueco de madera. El hombre metió la mano en su chaleco,
- 1:46:52Speaker 2: se inclinó y colocó una moneda de oro en el
- 1:46:54Speaker 2: zueco de Cosette. Luego, regresó
- 1:46:58Speaker 3: a su habitación con la sigilo de un lobo. Los
- 1:47:08Speaker 3: Miserables
- 1:47:10Speaker 2: Parte II Cosette Libro III Cumplimiento de una promesa Capítulo 9.
- 1:47:20Speaker 2: Tenardier en acción. A la mañana siguiente, unas dos horas
- 1:47:26Speaker 2: antes del alba, Tenardier, el malido, estaba sentado ante una
- 1:47:30Speaker 2: vela en una mesa de la habitación baja de la posada,
- 1:47:32Speaker 2: con la pluma en la mano, redactando la cuenta del
- 1:47:35Speaker 2: viajero de la Redingote Amarilla, La mujer estaba de pie,
- 1:47:41Speaker 2: inclinada sobre él, siguiendo sus movimientos con la mirada, no
- 1:47:45Speaker 2: intercambiaron ni una palabra. Por un lado, él se sumergía
- 1:47:49Speaker 2: en una profunda meditación. Por el otro, ella lo observaba
- 1:47:53Speaker 2: con esa admiración casi religiosa, con la que se contempla
- 1:47:57Speaker 2: una maravilla del ingenio humano. Mientras brota y florece, desde
- 1:48:01Speaker 2: la casa se oía un ruido. Era la alondra bajando
- 1:48:04Speaker 2: las escaleras. Tras pasar un buen cuarto de hora y
- 1:48:08Speaker 2: tachar algunos errores, Tenardier presentó su obra maestra. Se había
- 1:48:14Speaker 2: escrito« Service» en lugar de« Service». 23 francos. la madre Thénardier,
- 1:48:22Speaker 2: con un entusiasmo algo truncado por la duda. Como todo
- 1:48:26Speaker 2: gran artista, Thénardier no estaba satisfecho.
- 1:48:31Speaker 4: Bah», dijo
- 1:48:32Speaker 2: él. Era el tono de caslería en el Congreso de Viena,
- 1:48:36Speaker 2: redactando la cuenta que Francia tendría que pagar.« Néchier Tenardier,
- 1:48:42Speaker 2: tiene razón, sin duda le debe eso», murmuró la mujer,
- 1:48:46Speaker 2: que en ese momento pensaba en la muñeca que le
- 1:48:48Speaker 2: habían regalado a Cosette frente a sus niñas.« Es lo justo,
- 1:48:52Speaker 2: pero es demasiado. No lo va a pagar». El viejo
- 1:48:56Speaker 2: Tenardier soltó su risa escalofriante y sentenció.« Lo pagará». Esa
- 1:49:03Speaker 2: risa era la expresión máxima de certeza y autoridad. Lo
- 1:49:06Speaker 2: que se decía así tenía que ser. La mujer no
- 1:49:10Speaker 2: insistió en el tema. Comenzó a ordenar las mesas mientras
- 1:49:13Speaker 2: su marido caminaba de un lado a otro por la habitación.
- 1:49:16Speaker 2: Un momento después, añadió. Yo misma debo al menos 1.500 francos.
- 1:49:23Speaker 2: Se fue a sentar en un rincón junto a la chimenea,
- 1:49:26Speaker 2: con los pies sobre las brasas calientes. En cuanto a eso,
- 1:49:31Speaker 2: continuó la mujer.¿ Acaso olvida que hoy mismo me deshago
- 1:49:34Speaker 2: de Cosette?¿ Esa criatura?¿ Me desgarra el alma verla con
- 1:49:38Speaker 2: esa muñeca? Prefiero casarme con Luis XVIII antes que tenerla
- 1:49:42Speaker 2: en esta casa un día más». El viejo tenardier encendió
- 1:49:47Speaker 2: su pipa y respondió entre dos caladas.« Entonces dele la
- 1:49:51Speaker 2: cuenta al hombre». Salió de la habitación. Apenas cruzó la puerta,
- 1:49:57Speaker 2: entró el viajero. Tenardier se giró de inmediato, y se
- 1:50:01Speaker 2: quedó inmóvil en el umbral entreabierto, visible sólo para su mujer.
- 1:50:06Speaker 2: El hombre de amarillo llevaba su bulto y un bastón
- 1:50:09Speaker 2: en la mano.« Tan temprano», dijo la madre Tenardier,« se
- 1:50:14Speaker 2: marcha el caballero tan pronto». Mientras hablaba, giró la cuenta
- 1:50:19Speaker 2: entre sus manos con gesto de incomodidad y la dobló,
- 1:50:22Speaker 2: marcándola con las uñas. Su rostro curtido se transformó sutilmente
- 1:50:27Speaker 2: en una expresión de timidez y cortesía que no era
- 1:50:30Speaker 2: propia de ella. Presentar tal cuenta a un hombre que parecía,
- 1:50:35Speaker 2: en todos los sentidos, un mendigo, no le resultaba fácil.
- 1:50:40Speaker 2: El viajero parecía preocupado y distraído. Respondió. Sí, señora, ya
- 1:50:46Speaker 2: me marcho. Monsieur, insistió ella,¿ no tenía usted asuntos en Montfermeil? No,
- 1:50:54Speaker 2: solo paso de largo, eso es todo. La madre Tenardier
- 1:50:59Speaker 2: le entregó la cuenta doblada, sin responder. El hombre la
- 1:51:03Speaker 2: desplegó y la miró, pero su mente estaba claramente en
- 1:51:06Speaker 2: otra parte. Madame, dijo él, tiene usted mucho movimiento aquí
- 1:51:12Speaker 2: en Montfermeil. Más o menos, monsieur, respondió la mujer, asombrada
- 1:51:18Speaker 2: de no ver ninguna reacción brusca. Luego añadió con un
- 1:51:23Speaker 2: tono elegíaco y quejumbroso. ¡Ay, monsieur! Los tiempos son difíciles,
- 1:51:29Speaker 2: y además, no suelen venir muchos tipos de buena posición
- 1:51:32Speaker 2: por aquí. Todo es gente de poca monta, sin futuro,
- 1:51:35Speaker 2: si me entiende. Si tan solo recibiéramos de vez en
- 1:51:39Speaker 2: cuando a viajeros tan ricos y generosos como usted,¿ tenemos
- 1:51:43Speaker 2: demasiados gastos? Escuche, esa cosita nos está dejando en la calle.¿
- 1:51:49Speaker 2: Qué cosita?,— La niña, por supuesto. Ya sabe.— Cosette, la alondra,
- 1:51:57Speaker 2: como decimos por aquí.
- 1:51:58Speaker 2: Ah
- 1:52:00Speaker 2: dijo el hombre. Ella continuó.— Son unos tontos estos campesinos
- 1:52:05Speaker 2: con sus apodos. Ella se parece más a un murciélago
- 1:52:09Speaker 2: que a una alondra.— Mienesie, no pedimos limosna. Pero tampoco
- 1:52:13Speaker 2: podemos darla. No ganamos nada y tenemos que desembolsar una fortuna.
- 1:52:18Speaker 2: Hay la licencia, los impuestos, las puertas y ventanas, los aranceles.
- 1:52:22Speaker 2: Como usted sabe, el gobierno exige una cantidad enorme de dinero.
- 1:52:27Speaker 2: Y además tengo a mis propias niñas. No necesito alimentar
- 1:52:30Speaker 2: a la cría de otra persona. El hombre respondió con
- 1:52:35Speaker 2: una voz que se esforzaba por mantener indiferente, pero en
- 1:52:38Speaker 2: la que se percibía un leve temblor.¿ Y si me
- 1:52:41Speaker 2: la sacara de las manos?¿ A quién?¿ A Cosette? Sí, sí.
- 1:52:49Speaker 2: El rostro rojo y tenso de la mujer se iluminó
- 1:52:52Speaker 2: con un brillo espantoso. ¡Ah, monsieur!¡ Mi buen monsieur! Tómela,
- 1:52:58Speaker 2: quédese con ella, llévesela, métala en un carro, espolvínela con azúcar,
- 1:53:03Speaker 2: rellénela de trufas, bébala, cómala, y que la Santísima Virgen
- 1:53:07Speaker 2: y todos los santos del cielo lo bendigan.
- 1:53:11Speaker 3: ¡Acepto!¿ En serio?¿ Se la llevará?¡ Se la llevará!«¿ Ahora mismo?»«
- 1:53:21Speaker 3: Ahora mismo. Llame a la niña».
- 1:53:24Speaker 3: Cosette
- 1:53:26Speaker 4: gritó la madre Tenardier.« Mientras tanto», continuó el hombre,« aún
- 1:53:32Speaker 4: no he pagado lo que debo.¿ Cuánto es?». Lanzó una
- 1:53:37Speaker 4: mirada a la cuenta y no pudo evitar un salto
- 1:53:39Speaker 4: de sorpresa.« Veintitrés francos». Miró a la mujer y repitió.«
- 1:53:47Speaker 4: Veintitrés francos»
- 1:53:49Speaker 2: En esa repetición, hubo un tono que distinguía la pregunta
- 1:53:53Speaker 2: de la exclamación. La madre Tenardiet tuvo tiempo de prepararse
- 1:53:57Speaker 2: para el impacto. Respondió con seguridad.— Cielo, sí, monsieur. Son
- 1:54:02Speaker 2: veintitrés francos. El forastero depositó cinco monedas de cinco francos
- 1:54:07Speaker 2: sobre la mesa.— Vaya a buscar a la niña— dijo él.
- 1:54:14Speaker 2: En ese momento, el viejo Tenardiet entró en medio de
- 1:54:17Speaker 2: la habitación y sentenció.« Nsie debe veintiséis sous».«¡ Veintiséis sous!»,
- 1:54:24Speaker 2: exclamó la mujer.« Veintiséis sous por la habitación», continuó Tenardier
- 1:54:30Speaker 2: con frialdad,« y seis sous por la cena. En cuanto
- 1:54:34Speaker 2: a la niña, necesito hablarlo un poco con Nsie, déjenos señora».
- 1:54:40Speaker 2: La madre Tenardier experimentó uno de esos arrebatos de rubor
- 1:54:43Speaker 2: que los destellos inesperados de talento provocan en él. Las
- 1:54:46Speaker 2: personas sintió que el gran actor estaba entrando en escena y,
- 1:54:50Speaker 2: sin decir palabra, se retiró. En cuanto quedaron solos, el
- 1:54:55Speaker 2: viejo Tenardier le ofreció una silla al viajero. Este se sentó.
- 1:55:00Speaker 2: Tenardier permaneció de pie y su rostro adoptó una expresión
- 1:55:04Speaker 2: peculiar de cordialidad y sencillez.« Monsieur», dijo.— Escúcheme, le diré algo.
- 1:55:12Speaker 2: Y ese algo es que yo mismo la adoro a
- 1:55:14Speaker 2: esa niña. El forastero lo miró
- 1:55:18Speaker 3: fijamente.—¿ A qué niña? Tenardier prosiguió.— Es curioso
- 1:55:27Speaker 2: Uno se encariña tanto.¿ Para qué sirve todo ese dinero?
- 1:55:30Speaker 2: Tome sus monedas de cien sus, yo adoro a esa niña.—¿
- 1:55:35Speaker 2: A cuál? demandó el extraño. a nuestra pequeña Cosette. Por supuesto,¿
- 1:55:41Speaker 2: no quiere llevársela? Bueno, entonces se lo digo francamente. Y
- 1:55:45Speaker 2: siendo usted un hombre honesto, no puedo permitirlo. Ella rompería
- 1:55:49Speaker 2: su promesa conmigo, esa pequeña niña lo haría. La vi
- 1:55:52Speaker 2: por primera vez cuando era apenas una cosita diminuta. Es
- 1:55:56Speaker 2: cierto que nos cuesta dinero. Es cierto que tiene sus defectos.
- 1:56:00Speaker 2: Es cierto que no somos ricos. Es cierto que gasté
- 1:56:03Speaker 2: más de 400 francos de un solo golpe en medicinas
- 1:56:06Speaker 2: cuando estuvo enferma. Pero uno tiene que hacer algo por
- 1:56:10Speaker 2: el buen señor. No tiene madre ni padre. Yo la crié.
- 1:56:13Speaker 2: Mi pan es su pan. De hecho, estoy realmente encariñado
- 1:56:18Speaker 2: con ella, con esa niña. Usted lo entiende. Uno llega
- 1:56:21Speaker 2: a sentirle un afecto real. Soy un poco ingenuo. No
- 1:56:25Speaker 2: lo pienso mucho, pero amo a la pequeña. Mi mujer
- 1:56:28Speaker 2: es dura, pero también la quiere. Verá, es como nuestra hija.
- 1:56:32Speaker 2: Necesito que esté aquí dando vueltas por el lugar». El
- 1:56:36Speaker 2: forera siguió mirándolo sin parpadear. Tenardier continuó.« Perdonen, lo siento, monsieur,
- 1:56:43Speaker 2: pero uno no entrega a su hijo a un transeúnte
- 1:56:46Speaker 2: así como así,
- 1:56:47Speaker 4: ¿eh
- 1:56:48Speaker 2: No me equivoco, ¿verdad? Aunque no puedo decir que sea rico,
- 1:56:51Speaker 2: parece un hombre de bien, y si esto la hiciera feliz...
- 1:56:55Speaker 2: Pero tendríamos que estar seguros de ello,¿ me entiende? Supongamos
- 1:56:58Speaker 2: que la dejo ir, y me sacrifico, me gustaría saber
- 1:57:02Speaker 2: a dónde va, no querría perderla de vista». Querría saber
- 1:57:05Speaker 2: con quién vive para poder ir a verla de vez
- 1:57:07Speaker 2: en cuando. Y para que ella sepa que su buen
- 1:57:10Speaker 2: viejo padre adoptivo está ahí, velando por ella. Al final,
- 1:57:14Speaker 2: hay cosas que simplemente no se pueden hacer. Ni siquiera
- 1:57:18Speaker 2: sé su nombre. Si se la llevara, yo diría, bueno,
- 1:57:22Speaker 2: tendría que ver al menos algún trozo de papel miserable,
- 1:57:26Speaker 2: un pasaporte minúsculo, algo». El forastero, sin dejar de mirarlo
- 1:57:31Speaker 2: con esa mirada que llega hasta el fondo de la conciencia,
- 1:57:34Speaker 2: le respondió en un tono grave y firme.« Monsieur Tenardier,
- 1:57:39Speaker 2: no necesita un pasaporte para viajar cinco leguas desde París.
- 1:57:42Speaker 2: Si me llevo a Cosette, me la llevaré, y punto».
- 1:57:45Speaker 2: No sabrá mi nombre. No sabrá dónde vivo. No sabrá
- 1:57:48Speaker 2: dónde está. Y mi intención es que ella nunca vuelva
- 1:57:51Speaker 2: a verlo en su vida. Romperé la cuerda que tiene
- 1:57:54Speaker 2: atada al pie, y volará lejos. ¿Libre? Le parece bien.¿
- 1:57:58Speaker 2: Sí o no? Del mismo modo que los demonios y
- 1:58:02Speaker 2: los espíritus reconocen por ciertas señales la presencia de un
- 1:58:05Speaker 2: dios superior. Tenardí comprendió que estaba tratando con alguien muy poderoso.
- 1:58:11Speaker 2: Fue una intuición, lo entendió con su agudeza y rapidez.
- 1:58:15Speaker 2: La noche anterior, mientras bebía con los transportistas, fumaba y
- 1:58:19Speaker 2: cantaba coplas sucias. Había pasado la velada observando al extraño,
- 1:58:24Speaker 2: vigilándolo como un gato, estudiándolo como un matemático. Lo había
- 1:58:28Speaker 2: espiado por cuenta propia, por placer e instinto, y lo
- 1:58:32Speaker 2: había espiado como si le pagaran por ello. Ni un gesto,
- 1:58:36Speaker 2: ni un movimiento del hombre de la gabardina amarilla, le
- 1:58:39Speaker 2: había escapado. Incluso antes de que el extraño mostrara interés
- 1:58:43Speaker 2: por Cosette, Tenardier lo había previsto. Había captado las miradas
- 1:58:47Speaker 2: inquisitivas del anciano, que volvían constantemente hacia la niña.¿ Por
- 1:58:52Speaker 2: qué el interés?¿ Qué clase de hombre era?¿ Por qué,
- 1:58:56Speaker 2: con tanto dinero en el bolsillo, ese aspecto tan miserable?
- 1:59:00Speaker 2: Eran preguntas que se hacía sin poder resolver, y que
- 1:59:03Speaker 2: le irritaban. Las había rumiado toda la noche. El hombre
- 1:59:07Speaker 2: no podía ser el padre de Cosette.¿ Era el abuelo? Entonces,¿
- 1:59:11Speaker 2: por qué no se había identificado de inmediato? Cuando uno
- 1:59:14Speaker 2: tiene derecho, muestra sus cartas. Este hombre claramente no tenía
- 1:59:19Speaker 2: derechos sobre Cosette. Entonces,¿ qué era? El viejo Tenardier se
- 1:59:26Speaker 2: perdió en conjeturas. Veía todo, pero no comprendía nada. Sea
- 1:59:31Speaker 2: lo que fuera, cuando comenzó esta conversación con el hombre,
- 1:59:35Speaker 2: sabiendo que había un secreto en el fondo y que
- 1:59:37Speaker 2: el hombre insistía en permanecer en las sombras, se sintió
- 1:59:41Speaker 2: en una posición fuerte, pero ante la respuesta clara y
- 1:59:44Speaker 2: firme del extraño, al ver que este misterioso personaje era
- 1:59:49Speaker 2: simplemente misterioso, se sintió débil. No esperaba nada de ese tipo.
- 1:59:54Speaker 2: Todas sus conjeturas fueron barridas. Reordenó sus ideas. Ponderó la
- 1:59:59Speaker 2: situación en un segundo. El hijo Tenardier era uno de
- 2:00:03Speaker 2: esos hombres que juzgan una situación de un vistazo. Comprendió
- 2:00:07Speaker 2: que era el momento de ir directo al grano. Actuó
- 2:00:10Speaker 2: como los grandes capitanes en el momento decisivo que sólo
- 2:00:13Speaker 2: ellos saben reconocer. Desembainó sus armas de inmediato.« Néchier», dijo,«
- 2:00:20Speaker 2: necesito mil quinientos francos». El extraño sacó de un bolsillo
- 2:00:25Speaker 2: lateral una vieja cartera de cuero negro. La abrió y
- 2:00:29Speaker 2: extrajo tres billetes que depositó sobre la mesa. Luego presionó
- 2:00:34Speaker 2: sus grandes pulgares sobre los billetes y dijo al
- 2:00:37Speaker 4: dueño de la posada. Busque a Cosette. Mientras esto sucedía,¿
- 2:00:43Speaker 4: qué estaba haciendo Cosette?
- 2:00:46Speaker 2: En cuanto despertó, Cosette corrió hacia su zueco de madera.
- 2:00:50Speaker 2: Allí encontró la moneda de oro. No era un napoleón,
- 2:00:54Speaker 2: sino una de esas piezas de 20 francos, recién acuñadas
- 2:00:57Speaker 2: en la restauración. En cuya cara el pequeño moño prusiano
- 2:01:01Speaker 2: había sustituido a la corona de Laurel, Cosette estaba aturdida.
- 2:01:05Speaker 2: Su destino empezaba a embargarla. No sabía que era una
- 2:01:09Speaker 2: moneda de oro, nunca había visto una, y no perdió
- 2:01:12Speaker 2: tiempo en esconderla en su bolsillo, como si fuera un
- 2:01:14Speaker 2: botín robado. Sin embargo, sentía que realmente le pertenecía. Sospechaba
- 2:01:20Speaker 2: de dónde venía el regalo. Pero la alegría que experimentaba
- 2:01:24Speaker 2: estaba mezclada con el miedo. Estaba feliz, pero por encima
- 2:01:28Speaker 2: de todo, estaba estupefacta. Esas cosas, tan magnifas y tan hermosas,
- 2:01:34Speaker 2: no le parecían reales. La muñeca la asustaba. La moneda
- 2:01:38Speaker 2: de oro la asustaba. Se sentía desarmada ante tales esplendores.
- 2:01:42Speaker 2: Sólo el extraño no le daba miedo. Al contrario, le
- 2:01:46Speaker 2: transmitía tranquilidad. Desde la noche anterior, entre el asombro y
- 2:01:50Speaker 2: el sueño, la pequeña había pensado en ese hombre de
- 2:01:54Speaker 2: aspecto viejo, pobre y tan triste, que resultaba tan rico
- 2:01:58Speaker 2: y tan bondadoso. Desde que lo había conocido en el bosque,
- 2:02:02Speaker 2: todo parecía haber cambiado para ella. Cosette, que antes era
- 2:02:06Speaker 2: menos feliz que la golondrina más humilde del cielo. Nunca
- 2:02:09Speaker 2: había sabido lo que era refugiarse bajo la sombra de
- 2:02:12Speaker 2: una madre, bajo su protección. Durante cinco años, es decir,
- 2:02:17Speaker 2: durante todo el tiempo que podía recordar, la pobre niña
- 2:02:20Speaker 2: había estado tiritando de frío. Siempre había estado desnuda bajo
- 2:02:24Speaker 2: el beso amargo de la desgracia. Ahora, le parecía que
- 2:02:28Speaker 2: por fin estaba bien vestida. Antes, su alma estaba fría, ahora,
- 2:02:33Speaker 2: estaba cálida. Pronto se puso con su tarea matutina habitual,
- 2:02:38Speaker 2: la moneda de oro. que llevaba en el mismo bolsillo
- 2:02:41Speaker 2: del delantal, donde la moneda de quince sueldos había caído
- 2:02:45Speaker 2: la noche anterior, no dejaba de distraerla. No se atrevía
- 2:02:49Speaker 2: a tocarla, pero pasaba cinco minutos seguidos contemplándola, con la
- 2:02:53Speaker 2: lengua fuera, hay que confesarlo, mientras barría las escaleras, se
- 2:02:57Speaker 2: quedaba petrificada, olvidando la escoba y el universo entero, mientras
- 2:03:02Speaker 2: observaba esa estrella que brillaba en el fondo de su bolsillo.
- 2:03:06Speaker 2: Fue en uno de esos momentos de ensueño y contemplación
- 2:03:10Speaker 2: cuando la madre Tenardier la alcanzó. Por orden de su marido,
- 2:03:15Speaker 2: había ido a buscarla. Era algo inaudito, pero por una
- 2:03:18Speaker 2: vez no le dio una bofetada ni le lanzó algún insulto.« Cosette»,
- 2:03:24Speaker 2: dijo casi con dulzura,« ven rápido». Un instante después, Cosette
- 2:03:30Speaker 2: entró en la habitación baja. El extraño tomó el bulto
- 2:03:34Speaker 2: que había traído y lo desató. El paquete contenía un
- 2:03:37Speaker 2: vestido de lana, una camisa, un chaleco de estambre, una enagua,
- 2:03:42Speaker 2: un pañuelo de cuello, calcetines de lana y zapatos adecuados,
- 2:03:47Speaker 2: un conjunto completo para una niña de ocho años. Todo
- 2:03:50Speaker 2: era de color negro.« Hija mía», dijo el hombre,« toma
- 2:03:55Speaker 2: esto y ve a vestirte rápido». Apenas amanecía cuando los
- 2:04:00Speaker 2: habitantes de Montfermeil que empezaban a abrir sus puertas, vieron
- 2:04:03Speaker 2: pasar por el camino hacia París a un hombre de
- 2:04:05Speaker 2: aspecto descuidado. De la mano de una niña pequeña vestida
- 2:04:09Speaker 2: de luto, y que llevaba en brazos una gran muñeca rosa,
- 2:04:13Speaker 2: se dirigían hacia Livry, era nuestro hombre y Cosette. Nadie
- 2:04:18Speaker 2: sabía quién era el hombre, y como Cosette ya no
- 2:04:21Speaker 2: vestía harapos, muchos tampoco la reconocieron. Cosette se marchaba.¿ Con quién?¿
- 2:04:29Speaker 2: No tenía idea?¿ A dónde? No lo sabía. Lo único
- 2:04:33Speaker 2: que comprendía era que estaba dejando atrás la posada de
- 2:04:36Speaker 2: los Tenardier. Nadie se había molestado en despedirse de ella,
- 2:04:40Speaker 2: ni ella se había molestado en despedirse de nadie. Se
- 2:04:43Speaker 2: estaba alejando de esa casa obviada y odiosa. Pobre y
- 2:04:48Speaker 2: dulce criatura cuyo corazón, hasta ese momento, sólo había sido
- 2:04:52Speaker 2: una masa aplastada. Cosette caminaba con solemnidad. con los ojos
- 2:04:58Speaker 2: muy abiertos, estudiando el cielo. Había guardado su moneda de
- 2:05:01Speaker 2: oro en el bolsillo de su nueva camisa. De vez
- 2:05:04Speaker 2: en cuando se inclinaba para echarle un vistazo y luego
- 2:05:07Speaker 2: miraba al hombre. Se sentía un poco como si caminara
- 2:05:10Speaker 3: al lado de Dios. Los Miserables
- 2:05:21Speaker 2: Parte II Cosette Libro III Cumplimiento de una promesa Capítulo 10.
- 2:05:29Speaker 2: Quien busca lo mejor, puede encontrar lo peor. La madre
- 2:05:34Speaker 2: de Tenardier, como era su costumbre, había dejado que su
- 2:05:37Speaker 2: marido se encargara de todo. Ella esperaba grandes noticias, una
- 2:05:41Speaker 2: vez que el hombre y Cosette se marcharon. El viejo
- 2:05:45Speaker 2: Tenardier esperó unos 15 minutos y luego llamó a su
- 2:05:48Speaker 2: mujer para mostrarle los 1500 francos.«¿ Es eso todo?», preguntó ella.
- 2:05:56Speaker 2: Era la primera vez en todos sus años de casados
- 2:05:58Speaker 2: que se atrevía a criticar una acción del amo. Él
- 2:06:02Speaker 2: se quedó atónito por el reproche. En realidad, tienes razón, respondió.
- 2:06:09Speaker 2: Enrolló los tres billetes, se los metió en el bolsillo
- 2:06:12Speaker 2: y salió casi corriendo. Aunque al principio se equivocó de
- 2:06:16Speaker 2: dirección y se desvió hacia la derecha, algunos vecinos a
- 2:06:20Speaker 2: los que consultó pronto le indicaron el camino correcto. El
- 2:06:24Speaker 2: ruiseñor y el hombre habían sido vistos, dirigiéndose hacia Libri.
- 2:06:28Speaker 2: Siguió la señal, dando zancadas largas y murmurando para sí mismo.—
- 2:06:34Speaker 2: Ese hombre es claramente un millonario disfrazado de amarillo, y
- 2:06:38Speaker 2: yo soy un maldito tonto. Primero me entrega veinte sueldos,
- 2:06:42Speaker 2: luego cinco francos, después cincuenta y luego mil quinientos. Lo
- 2:06:46Speaker 2: hace con la misma facilidad, cada vez. Podría haberme dado
- 2:06:50Speaker 2: quince mil francos, pero lo alcanzaré. Luego estaba el bulto
- 2:06:55Speaker 2: de ropa que ya habían preparado para la niña. Eso
- 2:06:58Speaker 2: era muy extraño, y debía esconder algún misterio. Una vez
- 2:07:02Speaker 2: que se tiene entre manos un misterio, no se puede
- 2:07:05Speaker 2: dejar ir. Los secretos de los ricos son esponjas llenas
- 2:07:08Speaker 2: de oro. Solo hay que saber cómo exprimirlas. Todos estos
- 2:07:12Speaker 2: pensamientos le daban vueltas en la cabeza. Soy un maldito tono.
- 2:07:18Speaker 2: Al salir de Monfermeil, y llegar al recodo del camino
- 2:07:21Speaker 2: hacia Libri, Se puede ver la carretera extendiéndose por la
- 2:07:25Speaker 2: meseta durante una larga distancia. Al llegar a ese punto,
- 2:07:29Speaker 2: calculó que debería poder divisar al hombre y a la niña.
- 2:07:32Speaker 2: Miró hacia adelante hasta donde alcanzó la vista y no
- 2:07:35Speaker 2: vio nada. Hizo más preguntas, pero estaba perdiendo tiempo. Los
- 2:07:40Speaker 2: transeúntes le dijeron que el hombre y la niña se
- 2:07:43Speaker 2: dirigían hacia el bosque cercano a Gagni. Se dirigió hacia
- 2:07:47Speaker 2: allá a toda prisa. Ellos tenían la ventaja Pero una
- 2:07:52Speaker 2: niña solo puede caminar despacio y él iba rápido. Además
- 2:07:56Speaker 2: conocía el campo como la palma de su mano. De repente,
- 2:08:01Speaker 2: se detuvo y se golpeó la frente, como hace un
- 2:08:03Speaker 2: hombre cuando se da cuenta de que ha olvidado algo
- 2:08:06Speaker 2: fundamental y está a punto de dar marcha atrás.« Debí
- 2:08:10Speaker 2: haber traído mi arma», se dijo a sí mismo. Tenardier
- 2:08:15Speaker 2: era uno de esos hombres de personalidad dividida que a
- 2:08:18Speaker 2: veces se mezclan entre nosotros sin que nos demos cuenta
- 2:08:21Speaker 2: y que desaparecen sin que lleguemos a conocerlos, porque el
- 2:08:25Speaker 2: destino solo nos muestra una de sus caras. El destino
- 2:08:28Speaker 2: de muchos hombres es vivir así, a medios sumergidos, en
- 2:08:32Speaker 2: una situación tranquila y rutinaria. Tenardier tenía todo lo necesario
- 2:08:36Speaker 2: para interpretar el papel de comerciante honrado, de burgués decente.
- 2:08:41Speaker 2: Al mismo tiempo, dadas ciertas circunstancias, ante ciertos golpes que
- 2:08:45Speaker 2: agitan las capas más profundas de su naturaleza, tenía todo
- 2:08:49Speaker 2: lo necesario para ser un verdadero canalla. Era un comerciante
- 2:08:53Speaker 2: con un monstruo en su interior. Satán debía de habitar
- 2:08:57Speaker 2: a veces en algún rincón de ese agujero en el
- 2:09:00Speaker 2: que vivía Thénardier, maravillándose de su horrible obra maestra. Tras
- 2:09:05Speaker 2: un momento de duda pensó, va, tienen tiempo para escapar.
- 2:09:10Speaker 2: Pero siguió adelante, lanzándose hacia adelante con la determinación de
- 2:09:15Speaker 2: quien sabe exactamente a dónde va. Con la astucia de
- 2:09:19Speaker 2: un zorro que ha olfateado una manada de perdices. Efectivamente,
- 2:09:24Speaker 2: cuando pasó los estanques y cruzó en diagonal el Gran
- 2:09:27Speaker 2: Claro a la derecha del Boulevard de Belleville, justo cuando
- 2:09:31Speaker 2: alcanzó el sendero de hierba que rodea la colina y
- 2:09:34Speaker 2: cubre el arco del antiguo acueducto de la abadía de Kea,
- 2:09:37Speaker 2: Chels divisó sobre un arbusto un sombrero sobre el cual
- 2:09:41Speaker 2: ya había construido muchas conjeturas. Era el sombrero del hombre,
- 2:09:45Speaker 2: el arbusto era bajo. Tenardier pudo distinguir al hombre y
- 2:09:50Speaker 2: a Cosette que estaban allí sentados no se veía a
- 2:09:54Speaker 2: la niña por lo pequeña que era pero se distinguía
- 2:09:56Speaker 2: la cabeza de la muñeca el viejo Tenardier no se
- 2:10:00Speaker 2: equivocaba el hombre se había sentado allí para que Cosette
- 2:10:04Speaker 2: descansara un poco el posadero asomó por el matorral y
- 2:10:08Speaker 2: pareció parecer de la nada ante los ojos de las
- 2:10:10Speaker 2: personas que buscaba« Perdóneme, lo siento, señor», dijo, completamente agitado,«
- 2:10:17Speaker 2: pero aquí tiene sus 1.500 francos». Mientras pronunciaba esas palabras,
- 2:10:22Speaker 2: le tendió los tres billetes al extraño. El hombre levantó
- 2:10:26Speaker 2: la vista.«¿ A qué se refiere?». El viejo Tenardier respondió
- 2:10:32Speaker 2: con respeto.« Señor, significa que me llevo a Cosette». Cosette
- 2:10:38Speaker 2: se estremeció y se acurrucó más contra el hombre amable,
- 2:10:43Speaker 2: Él respondió mirándolo directamente a los ojos y pronunciando cada
- 2:10:47Speaker 2: sílaba con claridad.¿ Se lleva a Cosette? Sí, señor, me
- 2:10:52Speaker 2: la llevo. Le diré algo. Lo he pensado. En realidad,
- 2:10:56Speaker 2: no tengo el derecho de entregársela. Soy un hombre honrado,
- 2:11:00Speaker 2: como verá. Esta niña no me pertenece. Pertenece a su madre.
- 2:11:05Speaker 2: Fue su madre quien me la confió, y solo puedo
- 2:11:08Speaker 2: entregarla a su madre. Usted me dirá que su madre
- 2:11:10Speaker 2: ha muerto. Bien. En ese caso, solo puedo entregar a
- 2:11:14Speaker 2: la niña a una persona que pueda presentarme una orden
- 2:11:17Speaker 2: por escrito, firmada por la madre, que indique que debo
- 2:11:20Speaker 2: entregarle la niña a esa persona en particular, eso está claro.
- 2:11:26Speaker 2: Sin responder, el hombre metió la mano en el bolsillo
- 2:11:29Speaker 2: y Tenardier vio cómo reaparecía la cartera con los billetes.
- 2:11:33Speaker 2: El posador sintió un escalofrío de alegría. Bien, pensó, mantente firme,
- 2:11:39Speaker 2: está a punto de caer en mi trampa. Antes de
- 2:11:43Speaker 2: abrir la cartera, el viajero miró rápidamente a su alrededor.
- 2:11:47Speaker 2: El lugar estaba completamente desierto. No había ni un alma
- 2:11:50Speaker 2: en el bosque ni en el valle. El hombre abrió
- 2:11:53Speaker 2: la cartera y sacó, no un fajo de billetes como
- 2:11:56Speaker 2: Tenardier esperaba, sino un simple trozo de papel, que desplegó
- 2:12:00Speaker 2: y le mostró al
- 2:12:02Speaker 4: posador, diciendo,« Tiene razón, lea». Tenardier tomó el papel y leyó. Montreville, Sur,
- 2:12:13Speaker 2: Mer, 25 de marzo de 1823. Señor Tenardier. Entregará a Cosette,
- 2:12:21Speaker 2: a quien portará este documento. Él liquidará todas las deudas menores.
- 2:12:26Speaker 2: Atentamente
- 2:12:29Speaker 3: Fantin.¿ Conoce esta firma? Continuó el hombre. Era la firma
- 2:12:36Speaker 3: de
- 2:12:37Speaker 4: Fantin.
- 2:12:38Speaker 2: El viejo Tenardier la reconoció. No había nada que decir.
- 2:12:43Speaker 2: Se sintió doblemente furioso. Furioso por verse obligado a prescindir
- 2:12:47Speaker 2: de la recompensa que esperaba, y furioso por haber sido derrotado.
- 2:12:52Speaker 2: El hombre añadió.« Puede quedarse con esta nota como recibo».
- 2:12:57Speaker 2: El viejo Tenardier retrocedió con orden.« Esta firma ha sido
- 2:13:02Speaker 2: imitada muy bien», masculló entre dientes.« Bueno,
- 2:13:06Speaker 4: que así sea». Entonces hizo un último intento desesperado.
- 2:13:13Speaker 2: Señor— dijo—, está bien, ya que usted es el portador,
- 2:13:17Speaker 2: pero tiene que pagármelas, deudas menores, se me debe bastante.
- 2:13:23Speaker 2: El hombre se puso en pie, y sacudiendo el polvo
- 2:13:26Speaker 2: de su manga raída, dijo.— Señor Zenardier, en enero, la
- 2:13:31Speaker 2: madre calculó que le debía ciento veinte francos. En febrero,
- 2:13:35Speaker 2: usted le envió una factura de 500 francos. Recibió 300
- 2:13:39Speaker 2: francos en febrero y otros 300 a principios de marzo.
- 2:13:43Speaker 2: Desde entonces, han pasado nueve meses a 15 francos al mes,
- 2:13:47Speaker 2: la tarifa acordada. Lo que suma 135 francos. Usted ha
- 2:13:51Speaker 2: recibido 100 francos de más. Aún le quedan 35 francos
- 2:13:55Speaker 2: por cobrar. Acabo de darle 1.500 francos. El viejo tenardíe
- 2:14:00Speaker 2: sintió lo que siente un lobo cuando es mordido y
- 2:14:03Speaker 2: atrapado por las mandíbulas de acero de una trampa.—¿ Quién
- 2:14:08Speaker 2: demonios es este hombre?— se preguntó. Hizo lo que hace
- 2:14:12Speaker 2: el lobo. Dio un tirón. La audedad ya le había
- 2:14:16Speaker 2: servido una vez.— Señor, como sea que se llame— dijo
- 2:14:21Speaker 2: con determinación, esta vez dejando de lado todas las formas
- 2:14:24Speaker 2: de respeto—, deme mil ecos o me llevaré a Cosette.
- 2:14:29Speaker 2: El extraño dijo con calma.—¡ Vamos, Cosette! Tomó a Cosette
- 2:14:35Speaker 2: con la mano izquierda, y con la derecha levantó su
- 2:14:37Speaker 2: bastón del suelo. El viejo Tenardier notó lo enorme que
- 2:14:41Speaker 2: era el bastón, y lo aislado que estaba el lugar.
- 2:14:44Speaker 2: El hombre se internó en el bosque con la niña,
- 2:14:47Speaker 2: dejando al posadero inmóvil y sin palabras. Mientras se alejaban,
- 2:14:52Speaker 2: el viejo Tenardier observó los hombros anchos del hombre, un
- 2:14:55Speaker 2: poco encorvados. y sus puños enormes. Luego sus ojos volvieron
- 2:15:00Speaker 2: a sí mismo, cayendo en sus brazos delgados y sus
- 2:15:04Speaker 2: manos huesudas.« Realmente soy un idiota», reflexionó,« por no haber
- 2:15:10Speaker 2: traído mi arma, ya que iba a ir de caza».
- 2:15:14Speaker 2: A pesar de todo, el posador no se daba por vencido.«
- 2:15:18Speaker 2: No me importaría saber a dónde va, pero…», dijo. Y
- 2:15:23Speaker 2: comenzó a seguirlos a distancia. Dos cosas permanecían en sus manos,
- 2:15:27Speaker 2: una irónicamente la nota firmada por Fantín y la otra
- 2:15:31Speaker 2: como consuelo, los 1500 francos. El hombre llevó a Cosette
- 2:15:37Speaker 2: en dirección a Libri y Bondi, caminaba despacio con la
- 2:15:40Speaker 2: cabeza baja, en actitud de reflexión y tristeza. El invierno
- 2:15:44Speaker 2: había despojado a los árboles de sus hojas y convertido
- 2:15:47Speaker 2: el bosque en una red de ramas desnudas. De modo
- 2:15:50Speaker 2: que Tenardier no perdía de vista a los dos, aunque
- 2:15:53Speaker 2: mantenía su distancia. De vez en cuando, el hombre se
- 2:15:56Speaker 2: gilaba y comprobaba si lo seguían. De repente, divisó a Tenardier.
- 2:16:01Speaker 2: Se escabulló rápidamente entre un matorral con Cosette y ambos
- 2:16:05Speaker 2: desaparecieron de vista.—¡ Maldita sea!— exclamó Tenardier. Y aceleró el paso.
- 2:16:12Speaker 2: La densidad de la maleza le obligaba a mantenerse cerca
- 2:16:16Speaker 2: de ellos. Cuando el hombre se encontraba en la zona
- 2:16:19Speaker 2: más densa, se daba la vuelta. Tenardier intentó en vano
- 2:16:23Speaker 2: esconderse entre las ramas, pero no pudo evitar que el
- 2:16:26Speaker 2: hombre le lo viera. El hombre le lanzó una mirada
- 2:16:29Speaker 2: de desconfianza, luego sacudió la cabeza y continuó su camino.
- 2:16:34Speaker 2: El posador volvió a seguirlo, esta vez El hombre le
- 2:16:37Speaker 2: lanzó una mirada tan sombría que el viejo Tenardier decidió
- 2:16:41Speaker 2: que no tenía sentido seguir
- 2:16:43Speaker 3: adelante. Los Miserables
- 2:16:54Speaker 2: Parte II Cosette Libro III Cumplimiento de una promesa Capítulo
- 2:17:00Speaker 2: XI El número 9430 reaparece y hace ganar a Cosette
- 2:17:07Speaker 2: la lotería. Jean Valjean no había muerto. Cuando cayó al mar,
- 2:17:13Speaker 2: o más bien, cuando se lanzó a él, ya se
- 2:17:16Speaker 2: había despojado de las cadenas de sus pies. Nadó bajo
- 2:17:19Speaker 2: el agua entre las estelas de dos barcos anclados que
- 2:17:22Speaker 2: tenían botes amarrados a ellos. En uno de esos botes
- 2:17:26Speaker 2: logró esconderse hasta que cayó la noche. Entonces, volvió a
- 2:17:30Speaker 2: sumergirse y nadó hacia la costa, llegando a poca distancia
- 2:17:33Speaker 2: de Cambrún. Como no le faltaba dinero, pudo comprarse ropa nueva.
- 2:17:38Speaker 2: Un salón de baile al aire libre, en las afueras
- 2:17:41Speaker 2: de Balaguer, funcionaba en aquel entonces como vestuario para convictos prófugos,
- 2:17:46Speaker 2: un negocio muy lucrativo, a partir de ahí, como todos
- 2:17:49Speaker 2: aquellos tributarios. tristes fugitivos que intentan confundir el rastro de
- 2:17:52Speaker 2: la justicia y escapar de la condena social. Jean Valjean
- 2:17:57Speaker 2: siguió una ruta sinuosa y poco clara. Primero se refugió
- 2:18:01Speaker 2: en Prado, cerca de Beuset, Luego, se dirigió hacia Gran Villar,
- 2:18:06Speaker 2: cerca de Brianson, en los Altos Alpes. Fue una huida
- 2:18:10Speaker 2: errática y angustiante. Un laberinto de túneles donde cada giro
- 2:18:15Speaker 2: y cada desvío le eran completamente ajenos. Más tarde, se
- 2:18:19Speaker 2: hallaron rastreos de su paso por el Ain, en la
- 2:18:22Speaker 2: zona de Cibrió, en los Pirineos, en Aconch, en el
- 2:18:26Speaker 2: lugar conocido como Grande de Dumek, cerca de la aldea
- 2:18:31Speaker 2: de Chavalles. y en las cercanías de Perigui. En Brunis,
- 2:18:36Speaker 2: un cantón de Chapelle-Bonnaguet, finalmente, llegó a París. Acabamos de
- 2:18:40Speaker 2: verlo en Montfermeil. Su primera preocupación al llegar a París,
- 2:18:46Speaker 2: fue comprarle ropa de luto a una niña de unos
- 2:18:48Speaker 2: 7 u 8 años, y encontrar un lugar donde al alojarse,
- 2:18:52Speaker 2: una vez hecho esto, se dirigió a Montfermeil. Recordarán que,
- 2:18:57Speaker 2: en su última fuga, ya había realizado un viaje misterioso
- 2:19:01Speaker 2: por esa zona o sus alrededores, del cual la justicia
- 2:19:04Speaker 2: tuvo noticia. Por lo demás, se daba por muerto, lo
- 2:19:08Speaker 2: que sumaba a la confusión que lo rodeaba. En París,
- 2:19:11Speaker 2: un periódico que informaba de su presunto fallecimiento cayó en
- 2:19:15Speaker 2: sus manos. Se sintió reconfortado y casi en paz, como
- 2:19:19Speaker 2: si realmente hubiera muerto. en la misma noche en que
- 2:19:23Speaker 2: Jean Valjean había rescatado a Cosette de las garras de
- 2:19:26Speaker 2: los Ténardier. Estaba de nuevo en París. Regresó al anochecer
- 2:19:30Speaker 2: con la niña a través de la barriere de Monceau.
- 2:19:33Speaker 2: Allí subió a un carruaje que lo llevó hasta la
- 2:19:36Speaker 2: esplanade del Observatoire. Bajó, pagó al conductor, tomó la mano
- 2:19:40Speaker 2: de Cosette y, juntos, bajo el manto de la noche,
- 2:19:44Speaker 2: recorrieron las calles desiertas que bordean Lourcin y la Glacier
- 2:19:48Speaker 2: hasta llegar al boulevard de l'Hôpital. Había sido un día
- 2:19:52Speaker 2: extraño y cargado de emociones para Cosette. Habían estado sentadas
- 2:19:56Speaker 2: tras unos setos, comiendo pan y queso comprados en posadas remotas.
- 2:20:01Speaker 2: Habían cambiado de carruaje a menudo, y habían caminado tramos cortos.
- 2:20:05Speaker 2: Ella no se quejó, pero estaba agotada. Y Jean Valjean
- 2:20:09Speaker 2: lo notó por la forma en que apretaba con más
- 2:20:11Speaker 2: fuerza su mano mientras caminaban. Él la subió a su espalda. Cosette,
- 2:20:16Speaker 2: sin soltar a Catherine, Apoyó la cabeza en el hombro
- 2:20:19Speaker 2: de Jean Valjean y se quedó dormida.