Latest / Historias De Terror / Cementerios Abandonados: Relatos Reales de Horror y Terror Vol. 10
Transcript
- 0:08Speaker 2: Hay historias que no deberían contarse, relatos que parece que
- 0:11Speaker 2: despiertan algo cuando se vuelven a mencionar. Siempre pensé que
- 0:16Speaker 2: esas cosas eran supersticiones, cuentos de viejas para asustar a
- 0:20Speaker 2: los niños. Pero mi madre nunca fue una mujer que
- 0:23Speaker 2: inventara cosas. Sus palabras, cuando hablaba de aquella Navidad en
- 0:28Speaker 2: la hacienda de Zacatecas, eran claras y llenas de un
- 0:31Speaker 2: peso que todavía siento en cada palabra. Ella nunca intentó asustarme.
- 0:37Speaker 2: Solo quería advertirme. Todo comenzó el 24 de diciembre de 1975. Mi
- 0:44Speaker 2: madre tenía apenas 8 años y vivía con sus padres y
- 0:47Speaker 2: sus dos hermanos en una hacienda enorme, rodeada de kilómetros
- 0:50Speaker 2: de tierra seca, nopales y árboles dispersos. El lugar era imponente,
- 0:56Speaker 2: con techos altos y pasillos largos que parecían multiplicarse en
- 0:59Speaker 2: la penumbra de las noches. Según mi madre, esa casa
- 1:03Speaker 2: siempre había tenido un aire extraño, como si escondiera secretos
- 1:07Speaker 2: de generaciones pasadas, pero nadie hablaba de eso. No en
- 1:11Speaker 2: voz alta, al menos. Esa Navidad parecía ser como cualquier otra.
- 1:17Speaker 2: Las mesas estaban llenas de comida, las risas de los
- 1:20Speaker 2: niños se escuchaban desde el patio, y en el centro
- 1:23Speaker 2: de la sala principal se erguía un árbol adornado con
- 1:26Speaker 2: velas y dulces. Pero la tranquilidad de la noche cambió
- 1:30Speaker 2: cuando alguien dejó un paquete en la entrada. No tenía
- 1:34Speaker 2: remitente ni tarjeta, solo un papel marrón que lo envolvía
- 1:37Speaker 2: de forma descuidada y un cordón rojo que lo ataba.
- 1:41Speaker 2: Nadie vio quién lo dejó, pero mi abuelo, siempre curioso,
- 1:44Speaker 2: lo llevó adentro y lo abrió frente a todos. Dentro
- 1:48Speaker 2: había un muñeco de porcelana, impecable y detallado como si
- 1:51Speaker 2: lo hubieran hecho a mano. Tenía la figura de un niño,
- 1:55Speaker 2: con un traje azul oscuro y mejillas rosadas. Sus ojos
- 1:59Speaker 2: de vidrio eran grandes y brillantes, y su cabello, de
- 2:03Speaker 2: un castaño perfecto, parecía real. Era un trabajo de artesanía
- 2:07Speaker 2: que cualquiera hubiera considerado valioso. Sin embargo, algo en el
- 2:12Speaker 2: muñeco incomodó a mi madre desde el principio. Dijo que
- 2:16Speaker 2: parecía demasiado humano, demasiado vivo. Mi abuela, tratando de mantener
- 2:21Speaker 2: el espíritu festivo, decidió colocarlo en una repisa del salón,
- 2:25Speaker 2: justo al lado del árbol. Al principio, nadie pensó más
- 2:30Speaker 2: en él. Era sólo un muñeco, un regalo inesperado, quizás
- 2:34Speaker 2: de algún vecino o conocido que no se había tomado
- 2:37Speaker 2: la molestia de identificarse. Pero cuando llegó la noche y
- 2:41Speaker 2: todos se retiraron a sus habitaciones, la verdadera pesadilla comenzó.
- 2:46Speaker 2: Mi madre recuerda que despertó alrededor de la medianoche, sin
- 2:50Speaker 2: saber por qué. Algo la había perturbado, aunque no podía explicarlo.
- 2:56Speaker 2: La habitación estaba oscura, iluminada apenas por la luz de
- 2:59Speaker 2: la luna que se filtraba por las cortinas. Fue entonces
- 3:03Speaker 2: cuando notó que la puerta de su cuarto estaba ligeramente entreabierta.
- 3:07Speaker 2: Lo extraño era que siempre la cerraban por completo antes
- 3:10Speaker 2: de dormir. No le dio mucha importancia y volvió a acostarse.
- 3:15Speaker 2: A la mañana siguiente, mi madre escuchó a su hermano mayor, Esteban,
- 3:20Speaker 2: quejarse durante el desayuno. Según él, alguien había dejado el
- 3:24Speaker 2: muñeco en su cuarto durante la noche. Mi abuelo frunció
- 3:28Speaker 2: el ceño, asegurando que nadie lo había movido de la repisa.
- 3:32Speaker 2: Mi abuela insistió en que debía ser una broma de
- 3:35Speaker 2: alguno de los niños, pero ninguno lo admitió. Finalmente, el
- 3:39Speaker 2: tema quedó olvidado, aunque la incomodidad se quedó en el ambiente.
- 3:44Speaker 2: Esa noche, lo mismo ocurrió. El muñeco apareció en un
- 3:48Speaker 2: lugar diferente, esta vez en la cocina, sentado sobre la
- 3:52Speaker 2: mesa como si alguien lo hubiera colocado cuidadosamente allí. Para entonces,
- 3:57Speaker 2: mi abuelo comenzó a preocuparse. Era un hombre supersticioso, y
- 4:02Speaker 2: algo en este objeto lo perturbaba profundamente. Decidió guardarlo en
- 4:06Speaker 2: un armario cerrado con llave, pensando que eso resolvería el problema.
- 4:11Speaker 2: Pero no fue así. La tercera noche fue peor. Mi
- 4:16Speaker 2: madre despertó de nuevo, pero esta vez con un miedo
- 4:19Speaker 2: que no podía explicar. Algo estaba mal. Al mirar hacia
- 4:24Speaker 2: los pies de su cama, lo vio. El muñeco estaba allí,
- 4:28Speaker 2: de pie, con la cabeza ligeramente inclinada hacia un lado,
- 4:31Speaker 2: como si la estuviera observando. Sus ojos de vidrio reflejaban
- 4:36Speaker 2: la tenue luz de la habitación y mi madre sintió
- 4:38Speaker 2: una especie de vacío en el pecho, como si el
- 4:41Speaker 2: aire se hubiera escapado de repente. No pudo gritar. Solo
- 4:46Speaker 2: se quedó congelada, sin saber cuánto tiempo pasó hasta que
- 4:49Speaker 2: el muñeco, de alguna manera, ya no estaba allí. Cuando
- 4:53Speaker 2: le contó a mi abuelo lo que había visto, él
- 4:56Speaker 2: no dudó más. Sacó el muñeco del armario, lo llevó
- 5:00Speaker 2: al patio y, sin decir una palabra, encendió una fogata.
- 5:04Speaker 2: Todos se reunieron alrededor, observando mientras colocaba la figura sobre
- 5:08Speaker 2: las llamas. Pero lo que ocurrió después hizo que el
- 5:12Speaker 2: terror se apoderara de toda la familia. El muñeco no
- 5:16Speaker 2: se quemaba. Las llamas lo rodeaban, lamiendo su ropa y
- 5:20Speaker 2: su cabello, pero no sufría ningún daño. Mi abuelo avivó
- 5:24Speaker 2: el fuego, pero fue inútil. La porcelana permanecía intacta y
- 5:29Speaker 2: sus ojos brillaban con un destello que nadie pudo explicar.
- 5:33Speaker 2: Mi abuela se llevó las manos a la boca, horrorizada,
- 5:36Speaker 2: mientras mi abuelo lanzaba maldiciones al aire. Finalmente, tomó una pala,
- 5:42Speaker 2: apagó el fuego y decidió enterrarlo en un terreno baldío
- 5:45Speaker 2: detrás de la hacienda. Pensaron que con eso terminaría todo.
- 5:50Speaker 2: Pero estaban equivocados. Los días siguientes fueron extraños. Los perros
- 5:55Speaker 2: de la hacienda, que siempre habían sido guardianes leales, comenzaron
- 5:59Speaker 2: a comportarse de forma errática. Uno por uno, desaparecieron. Mi
- 6:06Speaker 2: madre recordaba los aullidos lejanos que llenaban las noches, seguidos
- 6:09Speaker 2: por un silencio absoluto que parecía aún más inquietante. Algunos
- 6:14Speaker 2: animales de la granja también comenzaron a morir sin causa aparente.
- 6:19Speaker 2: Mi abuelo intentó buscar explicaciones lógicas, pero siempre regresaba al
- 6:23Speaker 2: mismo pensamiento, el muñeco. Lo enterraron en un lugar apartado,
- 6:28Speaker 2: pero no pasó mucho tiempo antes de que los niños
- 6:30Speaker 2: que jugaban en los alrededores comenzaran a hablar de cosas extrañas.
- 6:35Speaker 2: Decían que sentían que alguien los observaba entre los árboles.
- 6:39Speaker 2: Algunos afirmaban haber visto al muñeco sentado sobre la tierra,
- 6:42Speaker 2: aunque nadie podía explicar cómo había salido de su tumba.
- 6:47Speaker 2: Mi abuelo volvió al lugar para desenterrarlo, pero cuando acabó,
- 6:50Speaker 2: el agujero estaba vacío. Fue como si nunca hubiera estado ahí.
- 6:56Speaker 2: La familia decidió abandonar la hacienda poco tiempo después. Los
- 7:00Speaker 2: incidentes continuaron acumulándose y el peso de lo inexplicable era demasiado.
- 7:06Speaker 2: Dejaron todo atrás, incluyendo los recuerdos de esa Navidad que
- 7:10Speaker 2: se transformó en un infierno. Con los años, mi madre
- 7:14Speaker 2: intentó olvidar lo que pasó, pero nunca pudo deshacerse del
- 7:17Speaker 2: miedo que esa experiencia le dejó. Me dijo que a veces,
- 7:21Speaker 2: incluso ahora, siente que hay algo cerca, una presencia que
- 7:25Speaker 2: no puede explicar. Yo solía pensar que eran solo historias
- 7:29Speaker 2: de una infancia llena de supersticiones, hasta que una Navidad,
- 7:33Speaker 2: mientras desempacaba los adornos del árbol, encontré algo que no
- 7:37Speaker 2: debería estar ahí. Era un muñeco de porcelana. Su traje
- 7:42Speaker 2: azul oscuro y sus ojos de vidrio eran idénticos a
- 7:44Speaker 2: los que mi madre describió. Y aunque no podía ser
- 7:48Speaker 2: el mismo, algo en su mirada me hizo creer que
- 7:51Speaker 2: esa historia no había terminado. El huésped de Nochebuena. No
- 8:02Speaker 2: soy una persona fácil de asustar. Siempre he pensado que
- 8:06Speaker 2: las historias de fantasmas son para niños y que la
- 8:09Speaker 2: gente exagera los eventos más simples para hacerlos interesantes. Pero
- 8:14Speaker 2: lo que ocurrió hace cinco años, una nochebuena en Monterrey,
- 8:17Speaker 2: sigue atormentándome. No hay forma de explicarlo, ni siquiera para mí,
- 8:22Speaker 2: y lo peor es que no sé si alguna vez
- 8:24Speaker 2: podré olvidarlo. Era una de esas raras noches decembrinas en
- 8:29Speaker 2: las que la nieve cubría el suelo. Monterrey no es
- 8:32Speaker 2: precisamente conocido por su clima frío, pero ese año las
- 8:36Speaker 2: temperaturas bajaron lo suficiente para que el aire estuviera helado
- 8:39Speaker 2: y los techos de las casas tuvieran un manto blanco.
- 8:43Speaker 2: Mi familia había decidido celebrar la cena de Navidad en
- 8:46Speaker 2: casa de mis padres, como siempre. La mesa estaba repleta
- 8:50Speaker 2: de comida, tamales, buñuelos, ponche caliente. Todo parecía perfecto, lleno
- 8:56Speaker 2: de vida, lleno de luz. Nunca imaginé que algo tan
- 9:00Speaker 2: sencillo como una cena familiar pudiera transformarse en una experiencia
- 9:04Speaker 2: que cambiaría todo. La cena comenzó a las nueve de
- 9:08Speaker 2: la noche, entre risas y conversaciones ruidosas. Mis padres, mis
- 9:13Speaker 2: hermanos y yo estábamos reunidos en la mesa del comedor,
- 9:16Speaker 2: junto con algunos primos que venían de visita. El ambiente
- 9:20Speaker 2: era cálido, en marcado contraste con el frío que golpeaba
- 9:23Speaker 2: las ventanas desde afuera. La conversación fluía fácilmente y las
- 9:28Speaker 2: historias familiares se mezclaban con los brindis. Pero entonces, alguien
- 9:33Speaker 2: tocó a la puerta. El sonido fue inesperado. Nuestra casa
- 9:38Speaker 2: está en las afueras de la ciudad, en una zona
- 9:41Speaker 2: tranquila y poco transitada, especialmente durante las noches frías. No
- 9:46Speaker 2: esperábamos a nadie, y mucho menos a esa hora. Todos
- 9:50Speaker 2: nos quedamos en silencio por un momento, intercambiando miradas confundidas.
- 9:55Speaker 2: Mi madre, siempre la más amable, se levantó para abrir
- 9:59Speaker 2: la puerta. Fue entonces cuando lo vimos. Era un hombre mayor,
- 10:04Speaker 2: de unos 60 años, con el cabello gris y una barba corta.
- 10:08Speaker 2: Llevaba un abrigo oscuro que parecía antiguo, como si hubiera
- 10:12Speaker 2: salido de otra época, y su expresión era difícil de leer.
- 10:16Speaker 2: Había algo en su mirada que me incomodó de inmediato.
- 10:20Speaker 2: No parecía perdido ni necesitado, pero tampoco estaba allí con
- 10:24Speaker 2: algún propósito claro. Con voz calmada, pidió comida. Mi madre,
- 10:30Speaker 2: sin dudarlo, lo invitó a pasar. Él cruzó el umbral
- 10:34Speaker 2: sin decir una palabra más y de inmediato sentía algo extraño.
- 10:38Speaker 2: No puedo describirlo con precisión, pero el ambiente cambió en
- 10:42Speaker 2: el instante en que entró. El calor del comedor pareció desvanecerse,
- 10:47Speaker 2: como si la habitación se hubiera vaciado de todo lo
- 10:49Speaker 2: que la hacía acogedora. Mis hermanos y yo intercambiamos miradas,
- 10:54Speaker 2: pero nadie dijo nada. No queríamos parecer descorteses. El hombre
- 10:59Speaker 2: se sentó en una de las sillas al final de
- 11:02Speaker 2: la mesa. Mi madre le sirvió un plato de comida
- 11:05Speaker 2: y le ofreció un poco de ponche. Él la sintió
- 11:08Speaker 2: en agradecimiento, pero apenas comió. Durante todo el tiempo que
- 11:12Speaker 2: estuvo allí, habló muy poco. Respondía con monosílabos a las
- 11:17Speaker 2: preguntas de mi madre, pero nunca miraba directamente a nadie.
- 11:22Speaker 2: En lugar de eso, sus ojos parecían vagar por la habitación,
- 11:25Speaker 2: como si estuviera buscando algo o recordando algo que sólo
- 11:28Speaker 2: él conocía. Lo que más me perturbó fue su presencia.
- 11:33Speaker 2: No hacía nada particularmente extraño, pero había algo en el
- 11:37Speaker 2: que no encajaba. El frío en la habitación era lo
- 11:40Speaker 2: más notable. A pesar de que la calefacción estaba encendida,
- 11:44Speaker 2: el aire se sentía helado, y todos comenzaron a ponerse
- 11:48Speaker 2: los abrigos nuevamente. Nadie lo mencionó en ese momento, pero
- 11:52Speaker 2: era imposible ignorarlo. Cuando terminó de comer, el hombre se levantó,
- 11:57Speaker 2: agradeció a mi madre con un movimiento de cabeza y
- 12:00Speaker 2: se dirigió a la puerta. Mi padre lo acompañó, cerrando
- 12:04Speaker 2: la puerta detrás de él mientras el resto de nosotros
- 12:07Speaker 2: intentaba volver a la conversación. pero el ambiente ya no
- 12:11Speaker 2: era el mismo. La calidez de la celebración había desaparecido,
- 12:15Speaker 2: reemplazada por una incomodidad que ninguno de nosotros podía explicar.
- 12:20Speaker 2: Mi hermano menor fue el primero en notar algo extraño.
- 12:24Speaker 2: Minutos después de que el hombre se fue, se acercó
- 12:27Speaker 2: a la ventana para mirar hacia afuera. La nieve cubría
- 12:30Speaker 2: el suelo, impecable y suave. Pero no había huellas. Ninguna.
- 12:37Speaker 2: El hombre había salido de la casa pero no había
- 12:39Speaker 2: dejado rastro alguno en la nieve fresca. Fue como si
- 12:43Speaker 2: nunca hubiera estado allí. Esa noche me costó dormir. Mi
- 12:48Speaker 2: mente no dejaba de repasar cada detalle del encuentro buscando
- 12:51Speaker 2: alguna explicación lógica. Tal vez el frío me estaba jugando
- 12:55Speaker 2: una mala pasada. Tal vez había algo en la nieve
- 12:59Speaker 2: que hacía difícil que las huellas se marcaran. Tal vez,
- 13:03Speaker 2: pero las excusas no me convencían. A la mañana siguiente,
- 13:07Speaker 2: mi hermano encontró algo aún más extraño. Cerca de la puerta,
- 13:12Speaker 2: justo en el marco, había marcas como de ceniza. Eran leves,
- 13:17Speaker 2: pero estaban ahí, como si alguien hubiera tocado la madera
- 13:20Speaker 2: con manos quemadas. Nadie podía explicar cómo habían llegado allí.
- 13:26Speaker 2: Fue entonces cuando mi padre recordó algo. Hacía años, antes
- 13:30Speaker 2: de que mi familia comprara la casa, había ocurrido un
- 13:33Speaker 2: accidente en esa misma zona. Un hombre mayor, con una
- 13:37Speaker 2: descripción que coincidía perfectamente con la del extraño, había muerto
- 13:42Speaker 2: en un incendio. Según los vecinos, había sido un vagabundo
- 13:46Speaker 2: que solía refugiarse en las casas abandonadas del área. Una
- 13:50Speaker 2: noche de invierno, encendió una fogata dentro de una de
- 13:53Speaker 2: esas casas y el fuego se salió de control. Nunca
- 13:57Speaker 2: encontraron su cuerpo por completo, pero todos asumieron que había
- 14:01Speaker 2: muerto allí. La coincidencia era perturbadora. Mi madre, siempre escéptica,
- 14:07Speaker 2: intentó restarle importancia, pero incluso ella se veía nerviosa. No
- 14:12Speaker 2: podíamos ignorar el hecho de que el hombre que había
- 14:15Speaker 2: estado sentado en nuestra mesa la noche anterior coincidía exactamente
- 14:18Speaker 2: con la descripción de alguien que llevaba décadas muerto. Ese
- 14:23Speaker 2: día intentamos continuar con nuestra rutina navideña, pero la sensación
- 14:27Speaker 2: de incomodidad no nos abandonó. Las marcas de ceniza en
- 14:31Speaker 2: la puerta permanecieron allí durante días, sin importar cuántas veces
- 14:35Speaker 2: intentáramos limpiarlas. Y aunque la calefacción funcionaba perfectamente, la casa
- 14:40Speaker 2: nunca volvió a sentirse cálida. Era como si algo se
- 14:44Speaker 2: hubiera quedado con nosotros después de esa noche. Con el tiempo,
- 14:49Speaker 2: dejamos de hablar del incidente. Mi familia siempre ha sido práctica,
- 14:53Speaker 2: y tratar de buscar respuestas a lo inexplicable no es
- 14:57Speaker 2: algo que hagamos con frecuencia. Pero yo nunca he podido olvidarlo.
- 15:02Speaker 2: A veces, en las noches frías de diciembre, cuando el
- 15:05Speaker 2: aire parece más pesado de lo normal, recuerdo al hombre
- 15:08Speaker 2: y me pregunto si volverá. No sé qué buscaba esa noche,
- 15:12Speaker 2: ni por qué eligió nuestra casa. Pero sé que no
- 15:15Speaker 2: fue un simple vagabundo. El espíritu de la posada Es
- 15:28Speaker 2: extraño como algunos recuerdos parecen más claros con el paso
- 15:31Speaker 2: del tiempo. Mientras la mayoría de las cosas en mi
- 15:34Speaker 2: vida se han ido desvaneciendo en una neblina borrosa, esa
- 15:38Speaker 2: noche sigue ahí, intacta, como una herida que nunca cicatriza.
- 15:43Speaker 2: Tenía 16 años y vivía en la Ciudad de México, en
- 15:46Speaker 2: una colonia vieja con calles estrechas y casas que parecían
- 15:49Speaker 2: atrapadas en otro siglo. Esa Navidad fue la última vez
- 15:53Speaker 2: que participé en las posadas del vecindario. Y también fue
- 15:57Speaker 2: la última vez que me acerqué a la casa número 17
- 16:00Speaker 2: de la calle San Álvaro. La casa era un monstruo
- 16:04Speaker 2: de adobe y madera, con ventanas tan pequeñas que parecían
- 16:07Speaker 2: ojos hundidos y un techo de tejas oscuras que siempre
- 16:10Speaker 2: estaba cubierto de musgo. Nadie sabía quién había vivido ahí
- 16:14Speaker 2: por última vez, solo se decía que llevaba décadas deshabitada.
- 16:19Speaker 2: pero en cada posada, pasábamos frente a ella con nuestras
- 16:22Speaker 2: velas y cantábamos los versos tradicionales, siempre asegurándonos de mantener
- 16:26Speaker 2: cierta distancia. La tradición era que el grupo avanzara hasta
- 16:30Speaker 2: la casa contigua para pedir posada, y nadie se atrevía
- 16:34Speaker 2: a mirar mucho tiempo hacia el número 17. Esa noche, sin embargo,
- 16:39Speaker 2: algo era distinto. Aún lo recuerdo con claridad. El cielo
- 16:44Speaker 2: estaba despejado. pero el aire tenía una densidad extraña, como
- 16:48Speaker 2: si la noche estuviera conteniendo algo que no quería soltar.
- 16:53Speaker 2: La casa número 17 parecía más oscura que nunca, como si
- 16:56Speaker 2: absorbiera la luz de las velas que llevábamos en nuestras manos.
- 17:00Speaker 2: John no era el único que lo notaba, podía verlo
- 17:03Speaker 2: en los rostros de los demás, en la forma en
- 17:05Speaker 2: que sus ojos evitaban la casa como si mirar demasiado
- 17:08Speaker 2: fuera peligroso. Todo cambió cuando nos acercamos al portón de
- 17:12Speaker 2: madera que llevaba al patio. Allí estaba él. Un hombre mayor,
- 17:18Speaker 2: apoyado contra el marco de la puerta. Era delgado, con
- 17:22Speaker 2: el rostro demacrado y la ropa desgastada, como si no
- 17:25Speaker 2: hubiera salido de ese lugar en años. Al principio pensamos
- 17:29Speaker 2: que era un indigente que se había colado en la casa,
- 17:32Speaker 2: pero algo en la forma en que nos miraba hacía
- 17:34Speaker 2: que fuera imposible apartar la vista. Su expresión no era agresiva,
- 17:39Speaker 2: pero tampoco era amistosa. Era como si estuviera esperando algo.
- 17:44Speaker 2: El grupo se detuvo en seco. Nadie se atrevía a moverse. Entonces,
- 17:50Speaker 2: uno de los organizadores de la posada, un hombre joven
- 17:53Speaker 2: llamado Arturo, decidió acercarse y preguntarle si necesitaba ayuda. Cuando
- 17:59Speaker 2: llegó al portón, el hombre simplemente giró y desapareció hacia
- 18:02Speaker 2: el interior de la casa. Arturo, confundido, miró hacia atrás
- 18:07Speaker 2: como buscando aprobación antes de seguirlo. No recuerdo quién fue
- 18:11Speaker 2: el primero en sugerirlo, pero al poco tiempo, todos estábamos
- 18:15Speaker 2: entrando al patio de la casa número 17, algo que nadie
- 18:19Speaker 2: había hecho en años. El patio estaba cubierto de maleza,
- 18:23Speaker 2: con hierba alta que ocultaba el suelo y árboles marchitos
- 18:26Speaker 2: que parecían querer abarcar todo con sus ramas. El aire
- 18:30Speaker 2: cambió tan pronto como cruzamos el portón, estaba helado, casi
- 18:34Speaker 2: como si estuviéramos en un refrigerador. El contraste con la
- 18:38Speaker 2: calidez de la noche era imposible de ignorar, pero lo
- 18:41Speaker 2: que realmente me perturbó fue el silencio. Afuera se podían
- 18:46Speaker 2: oír los cantos y risas de la posada, pero dentro
- 18:49Speaker 2: del patio no había sonido alguno. Ni grillos, ni el
- 18:53Speaker 2: crujir de la hierba bajo nuestros pies. Nada. Todo pasó
- 18:58Speaker 2: muy rápido después de eso. Arturo avanzó hacia el centro
- 19:02Speaker 2: del patio, buscando al hombre que habíamos visto, mientras los
- 19:05Speaker 2: demás nos quedábamos atrás, demasiado nerviosos para seguirlo. Uno de
- 19:10Speaker 2: los niños pequeños que había venido con su familia comenzó
- 19:13Speaker 2: a llorar, diciendo que sentía algo extraño. Su madre intentó calmarlo,
- 19:19Speaker 2: pero el niño gritó que alguien lo había tocado. Cuando
- 19:22Speaker 2: todos giramos hacia donde señalaba, ahí estaba él. El hombre,
- 19:27Speaker 2: parado detrás de nosotros. No sé cómo explicarlo, pero no
- 19:31Speaker 2: era el mismo hombre que habíamos visto antes. O al
- 19:35Speaker 2: menos no parecía el mismo. Su rostro estaba cambiado, desfigurado
- 19:40Speaker 2: de una forma antinatural, como si su piel hubiera sido
- 19:43Speaker 2: derretida y vuelta a moldear. Y sus ojos, jamás olvidaré
- 19:47Speaker 2: sus ojos. Brillaban con un color rojo profundo, como brasas
- 19:52Speaker 2: en la oscuridad. El miedo fue inmediato y absoluto. Algunos
- 19:57Speaker 2: intentaron correr hacia el portón, pero éste se había cerrado
- 20:00Speaker 2: de golpe, y por más que lo empujáramos, no se movía.
- 20:05Speaker 2: Fue entonces cuando comenzaron los movimientos. Las ramas de los
- 20:09Speaker 2: árboles empezaron a agitarse, aunque no había viento. Las sombras
- 20:13Speaker 2: que proyectaban las velas parecían cobrar vida, alargándose y retorciéndose
- 20:18Speaker 2: en las paredes de la casa como si quisieran atraparnos.
- 20:22Speaker 2: Las velas mismas comenzaron a apagarse una por una, dejando
- 20:25Speaker 2: el patio sumido en una oscuridad casi total, rota únicamente
- 20:29Speaker 2: por el resplandor rojizo de los ojos del hombre. No
- 20:32Speaker 2: sé cómo, pero alguien logró encender una linterna. Su luz
- 20:37Speaker 2: era débil, pero suficiente para darnos cuenta de que el
- 20:40Speaker 2: hombre ya no estaba solo. Había figuras alrededor del patio,
- 20:44Speaker 2: apenas visibles entre las sombras. No eran completamente humanas, sus
- 20:49Speaker 2: formas eran torcidas, sus extremidades alargadas y sus movimientos demasiado rápidos,
- 20:54Speaker 2: demasiado erráticos. Se movían en círculos, cada vez más cerca
- 20:59Speaker 2: de nosotros. No sé cuánto tiempo pasó. Podrían haber sido
- 21:04Speaker 2: minutos o solo segundos, pero para mí se sintió como
- 21:07Speaker 2: una eternidad. Fue Arturo quien finalmente rompió el hechizo. Encontró
- 21:13Speaker 2: una puerta lateral que llevaba a una bodega o algo
- 21:16Speaker 2: similar y nos llamó a todos para que entráramos. Nos
- 21:20Speaker 2: apretujamos en el pequeño espacio, temblando de miedo. Dentro, el
- 21:25Speaker 2: aire era sofocante y olía a humedad, pero al menos
- 21:28Speaker 2: nos sentíamos protegidos de lo que estuviera afuera. Entonces, comenzamos
- 21:33Speaker 2: a oírlo. No era un sonido fuerte, pero era constante,
- 21:37Speaker 2: como si algo estuviera rascando las paredes desde el exterior.
- 21:41Speaker 2: Podía sentir como el miedo en el grupo crecía con
- 21:44Speaker 2: cada segundo que pasaba. Algunos comenzaron a rezar, otros simplemente
- 21:49Speaker 2: lloraban en silencio. Yo me quedé inmóvil, tratando de convencerme
- 21:54Speaker 2: de que todo esto era algún tipo de broma elaborada,
- 21:56Speaker 2: aunque en el fondo sabía que no lo era. De repente,
- 22:01Speaker 2: la puerta de la bodega se abrió de golpe. La
- 22:04Speaker 2: luz de la linterna iluminó el patio vacío. Las figuras
- 22:08Speaker 2: ya no estaban, y el hombre tampoco. Por un instante,
- 22:12Speaker 2: todo parecía volver a la normalidad, pero algo dentro de
- 22:15Speaker 2: mí sabía que no habíamos escapado realmente. Uno por uno,
- 22:20Speaker 2: salimos de la bodega y cruzamos el patio, manteniendo la
- 22:23Speaker 2: vista fija en el portón. Esta vez, cuando lo empujamos,
- 22:27Speaker 2: se dio sin resistencia. Corrimos hacia la calle, sin mirar atrás.
- 22:33Speaker 2: Nadie dijo una palabra mientras nos alejábamos de la casa
- 22:36Speaker 2: número diecisiete. Fue como si un acuerdo silencioso se hubiera
- 22:40Speaker 2: formado entre nosotros, no hablaríamos de lo que había pasado.
- 22:45Speaker 2: Y así fue. La posada continuó en las calles vecinas,
- 22:49Speaker 2: pero yo no pude disfrutarla. Mi mente seguía atrapada en
- 22:53Speaker 2: el patio de esa casa, en los ojos rojos del
- 22:55Speaker 2: hombre y las sombras que parecían vivas. Al día siguiente,
- 23:00Speaker 2: decidí pasar frente a la casa otra vez, solo para
- 23:03Speaker 2: asegurarme de que todo había sido real. Pero cuando llegué,
- 23:07Speaker 2: el portón estaba cerrado con cadenas oxidadas, como si nadie
- 23:10Speaker 2: hubiera entrado ahí en años. Pregunté a algunos vecinos sobre
- 23:15Speaker 2: la casa y sobre el hombre, pero nadie parecía saber
- 23:18Speaker 2: de qué estaba hablando. Era como si todo el vecindario
- 23:21Speaker 2: hubiera decidido olvidar esa noche. Han pasado años desde aquella Navidad,
- 23:27Speaker 2: pero no puedo evitar pensar en lo que ocurrió.¿ Qué
- 23:30Speaker 2: eran esas figuras?¿ Por qué ese hombre apareció justo en
- 23:34Speaker 2: esa noche? Y lo más inquietante de todo, porque siento que,
- 23:38Speaker 2: desde entonces, algo me sigue observando en cada Navidad. La
- 23:47Speaker 2: mujer de la ventana. Era la nochebuena de 1998, en un
- 23:53Speaker 2: pequeño y caluroso pueblo de Veracruz llamado El Remanso. Los
- 23:57Speaker 2: colores brillantes de las luces navideñas decoraban cada casa, el
- 24:01Speaker 2: olor a tamales y ponche llenaba el aire, y mi familia,
- 24:04Speaker 2: como era tradición, se reunió en la vieja casona de
- 24:07Speaker 2: mi abuela Esperanza. Yo tenía 12 años y me emocionaba pasar
- 24:12Speaker 2: esas noches en su casa, porque siempre parecían mágicas. Pero
- 24:16Speaker 2: aquella Navidad no trajo magia. Trajo algo que hasta el
- 24:20Speaker 2: día de hoy sigo intentando comprender. La casa de mi
- 24:24Speaker 2: abuela era un lugar peculiar. antigua con techos altos y
- 24:28Speaker 2: grandes ventanales de madera parecía que guardaba secretos en cada
- 24:32Speaker 2: rincón a pesar de su encanto siempre me ponía nervioso
- 24:36Speaker 2: el retrato de una mujer desconocida que colgaba en la
- 24:39Speaker 2: sala mi abuela decía que era una pintura heredada pero
- 24:43Speaker 2: nunca explicó quién era la mujer esa noche el cuadro
- 24:47Speaker 2: parecía mirarnos con más intensidad que de costumbre Mientras mi
- 24:52Speaker 2: mamá y mis tías terminaban de preparar la cena, mi
- 24:55Speaker 2: primo Daniel y yo jugábamos en el patio trasero. Recuerdo
- 24:59Speaker 2: claramente el calor húmedo de la noche mezclado con la
- 25:01Speaker 2: brisa fresca que llegaba de la montaña. Todo parecía normal,
- 25:06Speaker 2: hasta que algo llamó nuestra atención, un ruido seco, como
- 25:09Speaker 2: si una rama se rompiera cerca del cerco que delimitaba
- 25:12Speaker 2: el terreno. Miramos hacia la oscuridad, pero no vimos nada.
- 25:17Speaker 2: Sin embargo, un extraño olor a tierra mojada y flores
- 25:21Speaker 2: marchitas impregnó el aire de repente. Daniel sugirió volver a
- 25:25Speaker 2: la casa, y aunque no lo dije, yo también quería regresar.
- 25:30Speaker 2: Algo no se sentía bien. Cuando entramos a la sala,
- 25:34Speaker 2: la mayoría de la familia ya estaba reunida. Mi abuela,
- 25:38Speaker 2: con su cabello plateado y su andar lento, se encargaba
- 25:41Speaker 2: de encender las velas de un altar improvisado junto al nacimiento.
- 25:45Speaker 2: Todos se veían felices, hablando y riendo, pero mi atención
- 25:49Speaker 2: se desvió hacia la ventana principal de la sala. Allí,
- 25:53Speaker 2: entre las cortinas blancas que se movían suavemente por la brisa,
- 25:57Speaker 2: vi algo. O mejor dicho, a alguien. Era una mujer.
- 26:03Speaker 2: Su rostro estaba parcialmente oculto por las sombras, pero podía
- 26:06Speaker 2: distinguir que llevaba un vestido blanco, largo y anticuado. Estaba
- 26:11Speaker 2: completamente inmóvil, con las manos juntas frente a ella, mirando
- 26:15Speaker 2: hacia adentro como si estuviera estudiando cada uno de nuestros movimientos.
- 26:20Speaker 2: Sentí que el tiempo se detenía.¿ Quién era?¿ Por qué
- 26:25Speaker 2: estaba ahí? Al principio pensé que era alguna vecina curiosa,
- 26:29Speaker 2: pero lo extraño era cómo se mantenía tan quieta como
- 26:32Speaker 2: si no respirara. Llamé a mi tío Ernesto, que era
- 26:36Speaker 2: el más valiente de la familia. Cuando miró hacia la ventana,
- 26:40Speaker 2: la expresión de su rostro cambió. Salió rápidamente de la
- 26:44Speaker 2: casa para confrontar a la mujer, pero al abrir la
- 26:47Speaker 2: puerta y asomarse, no había nadie. Ni siquiera escuchamos pasos alejándose.
- 26:53Speaker 2: Simplemente había desaparecido. Intentamos no hablar del incidente durante la cena,
- 27:00Speaker 2: aunque era evidente que muchos estábamos incómodos. Todo comenzó a
- 27:04Speaker 2: sentirse diferente en la casa. Las luces del árbol parpadeaban
- 27:08Speaker 2: de manera irregular, incluso después de que mi tío revisara
- 27:11Speaker 2: las conexiones varias veces. Las velas del altar se apagaban
- 27:16Speaker 2: solas y el aire dentro de la casa se sentía pesado,
- 27:19Speaker 2: como si algo invisible estuviera presente entre nosotros. Mi abuela
- 27:24Speaker 2: notó nuestras miradas y, tras un largo suspiro, rompió el silencio.«
- 27:29Speaker 2: No es la primera vez que viene», dijo en voz baja,
- 27:32Speaker 2: apenas audible. Algunos intentaron ignorarla, pero yo no pude apartar
- 27:37Speaker 2: mis ojos de ella. Mi abuela continuó, sin levantar la
- 27:41Speaker 2: vista de su plato. Nos contó que esa mujer llevaba
- 27:44Speaker 2: décadas apareciendo en esa casa cada Navidad. Según ella, nadie
- 27:49Speaker 2: sabía quién era ni de dónde venía, pero siempre se
- 27:52Speaker 2: hacía presente durante las fiestas. Está buscando algo, dijo finalmente,
- 27:57Speaker 2: y con esas palabras me invadió una sensación de intranquilidad.
- 28:02Speaker 2: Me preguntaba qué era eso que buscaba y por qué
- 28:05Speaker 2: nuestra casa. Después de la cena, todos tratamos de seguir
- 28:09Speaker 2: con la noche como si nada hubiera pasado. Mis primos
- 28:12Speaker 2: y yo jugábamos lotería en la mesa del comedor mientras
- 28:15Speaker 2: los adultos conversaban en la sala. Todo parecía tranquilo hasta
- 28:20Speaker 2: que el jarrón favorito de mi abuela, colocado en un
- 28:23Speaker 2: mueble cerca de la ventana, cayó al suelo. Nadie lo
- 28:27Speaker 2: había tocado. Mi madre se levantó rápidamente para recoger los pedazos,
- 28:32Speaker 2: pero mientras lo hacía, se detuvo y miró hacia la ventana,
- 28:35Speaker 2: pálida como si hubiera visto algo. Creo que fue el viento, dijo,
- 28:40Speaker 2: aunque todos sabíamos que las ventanas estaban cerradas. Más tarde,
- 28:45Speaker 2: cuando todos nos preparamos para dormir, la tensión se podía
- 28:48Speaker 2: sentir en el aire. Mi primo Daniel y yo compartíamos
- 28:52Speaker 2: un cuarto en el segundo piso, con dos camas individuales
- 28:55Speaker 2: separadas por una mesita. Al apagar las luces, intentamos no
- 29:00Speaker 2: hablar sobre lo que había pasado, pero era imposible. Nos
- 29:04Speaker 2: quedamos despiertos, mirando el techo, tratando de ignorar los sonidos
- 29:08Speaker 2: extraños que venían de la planta baja, el crujir de
- 29:11Speaker 2: la madera, como si alguien caminara lentamente, y un golpeteo
- 29:15Speaker 2: suave en las ventanas, aunque no había viento. Lo peor
- 29:19Speaker 2: ocurrió alrededor de las tres de la madrugada. Ambos estábamos
- 29:23Speaker 2: a punto de quedarnos dormidos cuando escuchamos un ruido metálico
- 29:27Speaker 2: proveniente del pasillo. Abrí los ojos y vi a Daniel mirándome,
- 29:31Speaker 2: tan confundido como yo. Nos levantamos de la cama y
- 29:35Speaker 2: abrimos la puerta del cuarto con cautela. Lo que vimos
- 29:39Speaker 2: me dejó paralizado. Las figuras del nacimiento, que mi abuela
- 29:43Speaker 2: había colocado cuidadosamente en el altar, estaban ahora esparcidas por
- 29:47Speaker 2: el suelo del pasillo. Algunas estaban rotas y el niño
- 29:51Speaker 2: Jesús estaba completamente al otro lado del corredor, como si
- 29:55Speaker 2: alguien lo hubiera tirado con fuerza. Daniel y yo no
- 29:59Speaker 2: pudimos contener el miedo. Bajamos corriendo las escaleras para despertar
- 30:04Speaker 2: a los adultos. Mi abuela fue la primera en reaccionar.
- 30:08Speaker 2: Subió con nosotros, pero cuando vio el desorden en el pasillo,
- 30:12Speaker 2: no pareció sorprendida.« Es ella», dijo con una calma que
- 30:16Speaker 2: me aterrorizó aún más. Siempre intenta hacerse notar. Pero no
- 30:21Speaker 2: le den lo que quiere. Esa frase me quedó grabada.¿
- 30:26Speaker 2: Qué quería esa mujer? Mi abuela nunca lo explicó, pero
- 30:30Speaker 2: aquella madrugada fue imposible dormir. Nadie se atrevió a regresar
- 30:34Speaker 2: al segundo piso. Nos quedamos todos en la sala, con
- 30:38Speaker 2: las luces encendidas, esperando que el amanecer trajera algo de alivio.
- 30:43Speaker 2: Pero la presencia de esa mujer, aunque invisible, se sentía
- 30:47Speaker 2: en cada rincón de la casa. A la mañana siguiente,
- 30:50Speaker 2: cuando finalmente llegó la luz del día, nos apresuramos a
- 30:54Speaker 2: recoger nuestras cosas y nos despedimos apresuradamente de mi abuela.
- 30:58Speaker 2: Nadie quería quedarse más tiempo. Antes de irnos, mi abuela
- 31:03Speaker 2: me tomó de la mano y me dijo, no tengas miedo.
- 31:06Speaker 2: Ella no puede hacerte daño si no se lo permites.
- 31:10Speaker 2: Pero esas palabras nunca me convencieron. Han pasado más de
- 31:14Speaker 2: dos décadas desde aquella Navidad. Mi abuela falleció años después,
- 31:18Speaker 2: y la vieja casona quedó abandonada. Sin embargo, cada vez
- 31:23Speaker 2: que alguien menciona la Navidad, no puedo evitar recordar esa noche,
- 31:26Speaker 2: esa mujer de blanco, y preguntarme si algún día volverá
- 31:30Speaker 2: a aparecer. El caballo negro Hay historias que se heredan
- 31:42Speaker 2: en las familias, relatos que viajan de generación en generación,
- 31:45Speaker 2: no como cuentos para entretener, sino como advertencias. Mi madre
- 31:50Speaker 2: solía contarme la misma historia cada Navidad, asegurándome que no
- 31:54Speaker 2: era una invención, sino un recuerdo de lo que había
- 31:57Speaker 2: vivido su abuelo, mi bisabuelo José. No importa cuántas veces
- 32:01Speaker 2: escuché su relato, siempre me ponía nervioso. Y aunque durante
- 32:06Speaker 2: años pensé que era sólo una leyenda, algo para asustar
- 32:09Speaker 2: a los niños, crecí con la certeza de que no
- 32:12Speaker 2: era sólo eso algo ocurrió en esa navidad de los
- 32:15Speaker 2: años 40 en el rancho de mi familia en durango algo
- 32:18Speaker 2: que sigue rondando en el aire aunque nadie quiera admitirlo
- 32:23Speaker 2: el rancho donde vivían mis bisabuelos era un lugar apartado
- 32:26Speaker 2: rodeado de montañas y vastos campos que parecían infinitos era
- 32:31Speaker 2: una época en la que la vida rural estaba llena
- 32:33Speaker 2: de trabajo duro y supersticiones jose mi bisabuelo era un
- 32:38Speaker 2: hombre práctico de esos que no creen en cuentos de
- 32:41Speaker 2: fantasmas ni en lo sobrenatural siempre había dependido de su
- 32:45Speaker 2: fuerza y su lógica para enfrentar los problemas pero lo
- 32:48Speaker 2: que sucedió aquella noche cambió su perspectiva para siempre era
- 32:53Speaker 2: la víspera de navidad y el frío había caído con
- 32:56Speaker 2: fuerza sobre el rancho mi bisabuelo que tenía la costumbre
- 33:00Speaker 2: de mantener la chimenea encendida durante toda la noche salió
- 33:03Speaker 2: a buscar más leña antes de que se agotara Armado
- 33:07Speaker 2: con un machete y una linterna de aceite, se dirigió
- 33:10Speaker 2: al pequeño bosque al borde de su propiedad, donde sabía
- 33:13Speaker 2: que encontraría suficiente madera seca para pasar la noche. El
- 33:18Speaker 2: camino hacia el bosque estaba en calma. La luna llena
- 33:21Speaker 2: iluminaba los campos nevados y el sonido de sus botas
- 33:24Speaker 2: crujía con cada paso que daba sobre el suelo helado.
- 33:28Speaker 2: No había viento y el silencio era casi absoluto. Fue
- 33:32Speaker 2: entonces cuando escuchó algo, un sonido lejano, un golpeteo rítmico
- 33:37Speaker 2: que se acercaba cada vez más. Eran cascos de caballo.
- 33:42Speaker 2: José levantó la vista y lo vio. Un hombre montado
- 33:45Speaker 2: en un caballo negro apareció en la distancia, avanzando lentamente
- 33:49Speaker 2: hacia él. El animal era imponente, alto y musculoso, con
- 33:53Speaker 2: una melena que brillaba bajo la luz de la luna.
- 33:57Speaker 2: Su jinete llevaba un sombrero ancho que ocultaba su rostro,
- 34:00Speaker 2: y una capa oscura que ondeaba con cada paso del caballo.
- 34:04Speaker 2: Al principio, José pensó que se trataba de algún vecino
- 34:07Speaker 2: que había salido tarde, pero conforme la figura se acercaba,
- 34:11Speaker 2: algo en su apariencia lo hizo dudar. El caballo se
- 34:15Speaker 2: detuvo a unos metros de distancia, y el hombre permaneció
- 34:18Speaker 2: en silencio por unos segundos, inmóvil sobre la montura. José,
- 34:23Speaker 2: con su machete en la mano, se quedó esperando, sintiendo
- 34:26Speaker 2: como el aire a su alrededor parecía volverse más pesado. Finalmente,
- 34:31Speaker 2: el jinete extendió una mano hacia él. En la palma
- 34:35Speaker 2: tenía unas monedas de oro que relucían de una manera
- 34:38Speaker 2: que parecía imposible en la penumbra de la noche. Sin
- 34:42Speaker 2: decir una palabra, el hombre le ofreció las monedas, apuntando
- 34:45Speaker 2: con la otra mano a un sobresellado que llevaba en
- 34:48Speaker 2: la cintura. José entendió el mensaje. El hombre quería que
- 34:53Speaker 2: llevara el sobre a algún lugar. No sabía a dónde
- 34:56Speaker 2: ni por qué, pero la tentación de las monedas fue inmediata.
- 35:00Speaker 2: En aquellos días, cualquier cantidad de oro podía hacer una
- 35:04Speaker 2: gran diferencia para alguien como él. Sin pensarlo demasiado, José
- 35:09Speaker 2: tomó las monedas y el sobre, y el jinete giró
- 35:11Speaker 2: el caballo, desapareciendo en la oscuridad del bosque sin emitir
- 35:15Speaker 2: un solo sonido. De regreso al rancho, algo comenzó a inquietarlo.
- 35:21Speaker 2: Había algo extraño en la manera en que el hombre
- 35:23Speaker 2: había aparecido, en el modo en que las monedas parecían
- 35:26Speaker 2: pesar más de lo que deberían, como si llevaran consigo
- 35:29Speaker 2: algo más que su valor. Al llegar a la chimenea,
- 35:33Speaker 2: decidió abrir el sobre para leer el mensaje que contenía.
- 35:37Speaker 2: Lo que vio lo dejó helado. El papel estaba escrito
- 35:41Speaker 2: con una tinta negra que parecía fresca, como si acabara
- 35:44Speaker 2: de ser trazada. No era un mensaje ordinario, sino un contrato.
- 35:50Speaker 2: Un pacto. Las palabras hablaban de la entrega del alma
- 35:53Speaker 2: a cambio de riquezas y poder y al final había
- 35:56Speaker 2: un espacio en blanco para la firma de José. Se
- 35:59Speaker 2: quedó mirando el papel por un largo rato, tratando de
- 36:02Speaker 2: entender lo que tenía frente a él.¿ Había sido una broma?¿
- 36:07Speaker 2: Quién haría algo así? Pero entonces recordó al hombre y
- 36:11Speaker 2: al caballo y supo, en lo más profundo de su ser,
- 36:14Speaker 2: que aquello no era un juego. Preso del miedo, José
- 36:18Speaker 2: arrojó las monedas al suelo y salió corriendo al patio trasero.
- 36:23Speaker 2: Encendió una pequeña fogata con la intención de quemar el
- 36:26Speaker 2: sobre y las monedas, pero algo extraño ocurrió. El papel
- 36:30Speaker 2: se negaba a prenderse. Por más que lo acercaba a
- 36:33Speaker 2: las llamas, éste permanecía intacto, como si estuviera hecho de
- 36:37Speaker 2: algo que no podía ser destruido. finalmente en un acto
- 36:42Speaker 2: de desesperación cavó un hoyo en el suelo y enterró
- 36:45Speaker 2: tanto las monedas como el sobre cubriéndolos con tierra húmeda
- 36:49Speaker 2: se aseguró de no dejar rastro y volvió a la
- 36:51Speaker 2: casa con el corazón latiendo con fuerza esa noche no
- 36:55Speaker 2: pudo dormir cada vez que cerraba los ojos sentía que
- 37:00Speaker 2: algo lo vigilaba desde la oscuridad del campo no escuchó
- 37:03Speaker 2: más cascos de caballo ni vio al jinete nuevamente pero
- 37:07Speaker 2: algo dentro de él le decía que aquello no había
- 37:09Speaker 2: terminado Al día siguiente mientras revisaba las tareas del rancho
- 37:14Speaker 2: uno de los trabajadores le avisó que había algo extraño
- 37:17Speaker 2: cerca del bosque. José fue a investigar y encontró marcas
- 37:21Speaker 2: profundas en la nieve como si un caballo hubiera estado
- 37:24Speaker 2: galopando en círculos alrededor del rancho durante la noche. Las
- 37:29Speaker 2: huellas eran frescas pero no llevaban a ningún lugar. Comenzaban
- 37:33Speaker 2: y terminaban en el mismo punto como si el animal
- 37:36Speaker 2: hubiera salido de la nada. Esa fue la primera señal.
- 37:41Speaker 2: Desde entonces, cada Navidad, el caballo negro regresaba. A veces
- 37:46Speaker 2: se escuchaban los cascos golpeando el suelo a la distancia,
- 37:49Speaker 2: otras veces las huellas aparecían en la nieve sin que
- 37:52Speaker 2: nadie hubiera visto al jinete. Los animales del rancho se inquietaban,
- 37:57Speaker 2: especialmente los caballos, que se rehusaban a acercarse al bosque
- 38:01Speaker 2: durante las noches. José intentó ignorarlo, pero cada año era
- 38:05Speaker 2: lo mismo, un recordatorio de que había aceptado algo que
- 38:09Speaker 2: nunca debió tomar. Con el tiempo, la familia se acostumbró
- 38:13Speaker 2: a vivir con la idea de que el jinete podía
- 38:15Speaker 2: aparecer en cualquier momento. Algunos intentaron rezar, otros llevaron amuletos
- 38:20Speaker 2: y cruces al bosque, pero nada parecía detenerlo. Mi bisabuelo
- 38:25Speaker 2: nunca volvió a mencionar lo ocurrido, pero mi madre decía
- 38:29Speaker 2: que en sus últimos años siempre dormía con una lámpara
- 38:32Speaker 2: encendida y un machete al alcance de la mano, como
- 38:35Speaker 2: si todavía temiera que el hombre y su caballo volvieran
- 38:38Speaker 2: a buscarlo. Aunque mi madre heredó la historia como una advertencia,
- 38:42Speaker 2: yo crecí con la duda de si era real. No
- 38:45Speaker 2: fue hasta hace unos años, durante una Navidad en el rancho,
- 38:49Speaker 2: que algo ocurrió que me hizo creer. Al despertar una mañana,
- 38:53Speaker 2: encontré marcas profundas en el suelo helado, las mismas huellas
- 38:57Speaker 2: circulares que José había descrito. El aire se sentía extraño, pesado,
- 39:03Speaker 2: y aunque no lo vi, supe que el caballo negro
- 39:05Speaker 2: había estado allí. Ahora entiendo que algunas historias no son
- 39:09Speaker 2: solo cuentos. Algunas cosas no pertenecen al mundo que conocemos,
- 39:14Speaker 2: y hay fuerzas que no deberían ser desafiadas. Mi bisabuelo
- 39:18Speaker 2: aprendió esa lección de la manera más difícil, y aunque
- 39:21Speaker 2: ya no está aquí, lo que ocurrió aquella Navidad sigue
- 39:24Speaker 2: acechando al rancho, año tras año. El rezo interrumpido Hay
- 39:37Speaker 2: historias que no solo te incomodan, sino que dejan algo
- 39:41Speaker 2: en ti, como una marca invisible. Mi abuela solía contarme
- 39:45Speaker 2: una de esas historias, una que siempre terminaba con un
- 39:48Speaker 2: silencio pesado y una mirada perdida en sus ojos, como
- 39:51Speaker 2: si recordara algo que no quería volver a vivir. Aunque
- 39:55Speaker 2: siempre fui escéptico con este tipo de relatos, hay algo
- 39:58Speaker 2: en la forma en que ella narraba esta historia que
- 40:01Speaker 2: me hacía dudar de mi incredulidad. Lo más inquietante de
- 40:05Speaker 2: todo era que nunca podía contarla sin estremecerse. Esa Navidad
- 40:09Speaker 2: en los años 50 fue un antes y un después para
- 40:12Speaker 2: su familia, y lo que ocurrió durante ese rezo junto
- 40:15Speaker 2: al nacimiento sigue siendo un misterio que nadie ha podido explicar.
- 40:20Speaker 2: La casa donde vivían en ese entonces era una construcción
- 40:23Speaker 2: vieja de adobe y tejas, típica de los pueblos de Hidalgo.
- 40:27Speaker 2: Estaba ubicada en un terreno amplio, rodeado de árboles y
- 40:30Speaker 2: con una pequeña capilla familiar que usaban para las reuniones religiosas.
- 40:35Speaker 2: Era una tradición que cada Navidad, la familia se reuniera
- 40:39Speaker 2: en esa capilla para rezar el rosario frente al nacimiento.
- 40:43Speaker 2: Mi abuela decía que el nacimiento era una pieza única,
- 40:46Speaker 2: tallada a mano por un artesano local. Las figuras de
- 40:50Speaker 2: madera estaban llenas de detalles, y todos en la familia
- 40:53Speaker 2: las cuidaban con devoción. Aquella noche, la casa estaba llena
- 40:57Speaker 2: de familiares. Todos se habían reunido para celebrar la Navidad y,
- 41:02Speaker 2: como era costumbre, esperaban a la medianoche para rezar el rosario.
- 41:07Speaker 2: Mi abuela, que en ese entonces era una niña de
- 41:10Speaker 2: unos 10 años, recordó cómo el ambiente se sentía diferente desde
- 41:13Speaker 2: el principio. Había algo extraño en el aire, una pesadez
- 41:18Speaker 2: que nadie mencionaba, pero que todos parecían sentir. La noche
- 41:22Speaker 2: estaba particularmente oscura, sin luna ni estrellas visibles, y el
- 41:26Speaker 2: viento soplaba con fuerza, haciendo que las ramas de los
- 41:30Speaker 2: árboles golpearan contra las ventanas. Pero lo más extraño era
- 41:34Speaker 2: el silencio en los alrededores. Los grillos, que solían llenar
- 41:38Speaker 2: las noches con su canto, parecían haberse apagado. Cuando llegó
- 41:43Speaker 2: el momento del rezo, todos se dirigieron a la capilla.
- 41:47Speaker 2: Las velas fueron encendidas y las luces cálidas iluminaron el
- 41:51Speaker 2: nacimiento en el centro del altar. Mi abuela estaba sentada
- 41:55Speaker 2: junto a su madre, observando como las llamas parpadeaban y
- 41:58Speaker 2: proyectaban sombras largas en las paredes. Todo parecía normal al principio.
- 42:04Speaker 2: Las oraciones comenzaron y el murmullo de las voces llenó
- 42:07Speaker 2: el espacio, creando un ritmo constante y tranquilizador. Pero entonces
- 42:12Speaker 2: algo cambió. En medio del rezo, la puerta de la
- 42:16Speaker 2: capilla se abrió de golpe. No fue un simple movimiento
- 42:20Speaker 2: por el viento. Fue un golpe fuerte, seco, que resonó
- 42:24Speaker 2: en el interior como si algo hubiera empujado la puerta
- 42:27Speaker 2: con fuerza deliberada. Las velas parpadearon violentamente y algunas se apagaron,
- 42:33Speaker 2: dejando la capilla en penumbra. Todos se quedaron quietos, paralizados,
- 42:38Speaker 2: mirando hacia la entrada. Lo que mi abuela vio a
- 42:41Speaker 2: continuación la dejó marcada para siempre. Una figura oscura estaba
- 42:45Speaker 2: de pie en el umbral. No era una persona. No
- 42:50Speaker 2: tenía rasgos visibles, ni rostro, ni ropa que pudieran distinguirse.
- 42:55Speaker 2: Era sólo una sombra, una silueta que no reflejaba la
- 42:58Speaker 2: luz de las velas, como si estuviera hecha de una
- 43:01Speaker 2: oscuridad que no pertenecía a este mundo. Pero lo más
- 43:04Speaker 2: aterrador era la forma en que se movía. No caminaba
- 43:08Speaker 2: como lo haría un ser humano, parecía deslizarse, como si
- 43:12Speaker 2: no tocara el suelo. la figura avanzó lentamente hacia el
- 43:15Speaker 2: altar y nadie pudo hacer nada era como si una
- 43:19Speaker 2: fuerza invisible los mantuviera inmóviles mi abuela me dijo que
- 43:23Speaker 2: incluso los adultos los más fuertes y valientes de la
- 43:26Speaker 2: familia estaban petrificados nadie podía apartar la mirada de esa
- 43:32Speaker 2: sombra que parecía absorber toda la energía de la habitación
- 43:36Speaker 2: cuando llegó al altar la figura se detuvo frente al
- 43:39Speaker 2: nacimiento Durante unos segundos, pareció observar las figuras talladas de madera,
- 43:44Speaker 2: como si las estudiara. Luego, comenzó a moverse de forma metódica.
- 43:50Speaker 2: Una por una, empezó a voltear las figuras, colocándolas boca abajo.
- 43:55Speaker 2: Lo hizo con una lentitud inquietante, como si disfrutara de
- 43:59Speaker 2: cada movimiento. Primero volteó a San José, luego a la
- 44:03Speaker 2: Virgen María, y finalmente al niño Jesús. Cada vez que
- 44:07Speaker 2: giraba una figura, el aire en la capilla se volvía
- 44:10Speaker 2: más pesado, más difícil de respirar. Lo más extraño fue que,
- 44:15Speaker 2: a pesar de la aparente suavidad con la que realizaba
- 44:18Speaker 2: sus movimientos, el sonido que hacían las figuras al voltearse
- 44:21Speaker 2: era ensordecedor, como si estuvieran cayendo al suelo con fuerza,
- 44:25Speaker 2: aunque no se movían de su lugar. Mi abuela describió
- 44:29Speaker 2: ese sonido como algo que no podía compararse con nada,
- 44:32Speaker 2: un ruido seco y hueco que resonaba en el pecho,
- 44:35Speaker 2: como un golpe directo al alma. Cuando terminó, la figura
- 44:39Speaker 2: simplemente se quedó quieta por un momento, como si estuviera
- 44:42Speaker 2: observando a la familia. Nadie podía moverse, ni siquiera rezar.
- 44:48Speaker 2: Era como si el tiempo se hubiera detenido. Luego, sin advertencia,
- 44:53Speaker 2: la sombra comenzó a retroceder, deslizándose hacia la puerta por
- 44:56Speaker 2: donde había entrado pero no salió. En lugar de eso,
- 45:01Speaker 2: se desvaneció. No desapareció de golpe, sino que se fue
- 45:06Speaker 2: disolviendo lentamente, como si la oscuridad se tragara a sí misma.
- 45:10Speaker 2: Cuando la figura ya no estuvo, las velas volvieron a
- 45:13Speaker 2: encenderse solas, como si nada hubiera pasado. Pero el daño
- 45:18Speaker 2: ya estaba hecho. Nadie pudo terminar el rezo esa noche.
- 45:23Speaker 2: La familia se quedó en silencio, incapaz de procesar lo
- 45:26Speaker 2: que acababa de ocurrir. Mi abuela dijo que su madre
- 45:29Speaker 2: finalmente se levantó y comenzó a recoger las figuras del nacimiento,
- 45:33Speaker 2: pero todas estaban marcadas. Cada una tenía una especie de
- 45:38Speaker 2: quemadura en la base, como si hubieran sido tocadas por
- 45:41Speaker 2: algo extremadamente caliente. Después de esa noche, la familia nunca
- 45:46Speaker 2: volvió a rezar frente al nacimiento. Mi abuela dijo que
- 45:49Speaker 2: su madre decidió guardar las figuras y nunca más las sacó,
- 45:53Speaker 2: ni siquiera en las navidades siguientes. La capilla fue abandonada
- 45:57Speaker 2: poco tiempo después, y con los años, la casa también
- 46:00Speaker 2: fue vendida. Nadie quiso quedarse en ese lugar. A pesar
- 46:05Speaker 2: de que mi abuela siempre fue creyente, jamás pudo dar
- 46:08Speaker 2: una explicación a lo que ocurrió esa noche. Decía que
- 46:12Speaker 2: no era algo de este mundo, que había sido una advertencia,
- 46:16Speaker 2: aunque nunca supo de qué. Lo único que quedó claro
- 46:19Speaker 2: fue que lo que sea que entró en esa capilla
- 46:21Speaker 2: no buscaba paz ni fe. Buscaba algo más, algo que
- 46:26Speaker 2: ninguno de ellos podía entender. Cada vez que pienso en
- 46:29Speaker 2: esta historia, no puedo evitar imaginar la escena, la capilla,
- 46:33Speaker 2: las velas y esa sombra moviéndose con una intención imposible
- 46:37Speaker 2: de comprender. Y aunque siempre he sido alguien que busca
- 46:41Speaker 2: respuestas lógicas, hay una parte de mí que sabe que
- 46:44Speaker 2: algunas cosas no tienen explicación. La sombra del sacerdote. Asistir
- 46:57Speaker 2: a misa de medianoche era una tradición inquebrantable en mi familia.
- 47:01Speaker 2: Desde que tengo memoria, cada noche buena caminábamos juntos hasta
- 47:05Speaker 2: la iglesia de San Gabriel, una parroquia antigua en el
- 47:08Speaker 2: corazón de Guadalajara. Era un edificio impresionante, con su fachada
- 47:13Speaker 2: de cantera tallada y un interior que combinaba vitrales coloridos
- 47:16Speaker 2: con un aire solemne, casi sobrecogedor. Siempre se decía que
- 47:21Speaker 2: esa iglesia estaba cargada de historias, Leyendas que la gente
- 47:24Speaker 2: repetía en voz baja, pero nadie les daba demasiada importancia.
- 47:29Speaker 2: Hasta aquella noche. No sé por qué decidí acompañar a
- 47:33Speaker 2: mi familia esa vez. Había dejado de ir a misa
- 47:36Speaker 2: hacía años, y las tradiciones religiosas ya no significaban mucho
- 47:40Speaker 2: para mí. Tal vez fue por la insistencia de mi
- 47:43Speaker 2: madre o simplemente porque sentía que algo en esa Navidad
- 47:47Speaker 2: era diferente. Pero lo que ocurrió durante esa misa de
- 47:50Speaker 2: medianoche fue algo que nunca podré olvidar. El lugar estaba lleno.
- 47:56Speaker 2: Las familias abarrotaban las bancas y algunos se quedaban de
- 47:59Speaker 2: pie cerca de los pasillos, sosteniendo velas que iluminaban el
- 48:03Speaker 2: interior con un brillo cálido. El aroma a incienso llenaba
- 48:07Speaker 2: el aire, mezclándose con el murmullo de las oraciones y
- 48:10Speaker 2: los cánticos. Todo parecía normal al principio, como cualquier otra misa.
- 48:16Speaker 2: El sacerdote, un hombre alto y delgado con cabello gris
- 48:19Speaker 2: y voz grave, salió al altar con calma y la
- 48:22Speaker 2: ceremonia comenzó. Al principio no noté nada extraño. Estaba distraído,
- 48:29Speaker 2: mirando los vitrales mientras mi mente divagaba. Pero algo me
- 48:33Speaker 2: hizo volver la vista al altar. Fue una sensación difícil
- 48:37Speaker 2: de explicar, como si algo no estuviera bien, aunque no
- 48:40Speaker 2: podía identificar qué era. Entonces me di cuenta, la sombra
- 48:44Speaker 2: del sacerdote. Estaba allí, proyectada en la pared detrás del
- 48:49Speaker 2: altar por las velas y las luces del candelabro principal.
- 48:53Speaker 2: pero no coincidía con sus movimientos. Mientras el sacerdote levantaba
- 48:58Speaker 2: las manos para bendecir a la congregación, su sombra permanecía inmóvil.
- 49:03Speaker 2: Cuando inclinaba la cabeza en oración, la sombra parecía girar
- 49:06Speaker 2: hacia otro lado, como si tuviera su propia voluntad. Me
- 49:10Speaker 2: quedé mirando, tratando de convencerme de que era un truco
- 49:14Speaker 2: de la luz, un efecto causado por los vitrales o
- 49:16Speaker 2: las velas. Pero no lo era. Lo vi con claridad,
- 49:21Speaker 2: la sombra no era suya. No fui el único que
- 49:24Speaker 2: lo notó. A mi alrededor, algunas personas empezaron a inquietarse.
- 49:30Speaker 2: Se miraban entre ellas, cuchicheaban en voz baja, pero nadie
- 49:34Speaker 2: se atrevía a decir nada en voz alta. Tal vez
- 49:37Speaker 2: no querían interrumpir la misa, o tal vez, como yo,
- 49:41Speaker 2: estaban intentando racionalizar lo que veían. Pero la tensión en
- 49:45Speaker 2: el ambiente era innegable. La gente comenzó a moverse en
- 49:49Speaker 2: los bancos, como si el aire hubiera cambiado de repente.
- 49:53Speaker 2: El sermón fue lo más extraño de todo. El sacerdote
- 49:57Speaker 2: hablaba con una voz profunda y pausada, pero sus palabras
- 50:00Speaker 2: no parecían tener sentido. No eran fragmentos de la Biblia
- 50:04Speaker 2: ni mensajes tradicionales de Navidad. Eran frases sueltas, desconectadas, como
- 50:10Speaker 2: si estuviera hablando en otro idioma o recitando algo aprendido
- 50:13Speaker 2: de memoria. Algunas personas comenzaron a levantarse y a salir
- 50:18Speaker 2: discretamente de la iglesia, pero yo no podía moverme. estaba
- 50:22Speaker 2: atrapado en mi asiento, con los ojos fijos en el
- 50:25Speaker 2: altar y esa sombra que seguía moviéndose de forma antinatural.
- 50:30Speaker 2: Cuando la misa terminó, el sacerdote se quedó inmóvil frente
- 50:33Speaker 2: al altar por unos segundos, mirando hacia la congregación. Nadie
- 50:38Speaker 2: sabía qué hacer. La mayoría de las personas comenzaron a
- 50:41Speaker 2: recoger sus cosas y a salir rápidamente, evitando cruzar miradas
- 50:46Speaker 2: con él. Fue en ese momento cuando ocurrió. El sacerdote
- 50:51Speaker 2: dio un paso hacia el centro del altar y luego
- 50:53Speaker 2: simplemente desapareció. No caminó hacia una puerta, no se retiró
- 50:58Speaker 2: detrás de las cortinas. Estaba allí y al instante siguiente
- 51:03Speaker 2: no estaba. Fue como si la luz lo hubiera devorado.
- 51:07Speaker 2: La sombra detrás de él se desvaneció al mismo tiempo,
- 51:10Speaker 2: dejando la pared completamente vacía. La iglesia quedó en silencio absoluto.
- 51:16Speaker 2: Nadie sabía qué decir. Todos se miraban entre sí, con
- 51:20Speaker 2: expresiones de incredulidad y miedo. Mi familia y yo salimos
- 51:25Speaker 2: apresuradamente de la iglesia, al igual que el resto de
- 51:28Speaker 2: las personas. Las calles estaban frías y oscuras, y aunque
- 51:32Speaker 2: la noche seguía siendo tranquila, el ambiente se sentía cargado, pesado.
- 51:38Speaker 2: Nadie habló durante el camino de regreso a casa. Podía
- 51:42Speaker 2: ver la confusión en los rostros de mis padres, pero
- 51:44Speaker 2: ninguno de nosotros se atrevió a mencionar lo que habíamos visto.
- 51:48Speaker 2: Era como si, al ponerlo en palabras, lo volviéramos más real.
- 51:53Speaker 2: Al día siguiente, no se hablaba de otra cosa en
- 51:56Speaker 2: el vecindario. Algunos decían que el sacerdote se había desmayado
- 52:00Speaker 2: y lo habían llevado a la sacristía, aunque todos sabíamos
- 52:04Speaker 2: que eso no era cierto. Otros insistían en que lo
- 52:07Speaker 2: que vimos fue una especie de ilusión colectiva, una broma
- 52:10Speaker 2: o una confusión causada por el cansancio de la noche.
- 52:14Speaker 2: Pero entonces llegó la noticia que lo cambió todo. Un vecino,
- 52:18Speaker 2: que era amigo cercano de uno de los sacristanes, nos
- 52:22Speaker 2: contó que el verdadero sacerdote de San Gabriel había muerto
- 52:25Speaker 2: esa misma noche en un accidente automovilístico mientras se dirigía
- 52:29Speaker 2: a la iglesia. Su coche se había salido de la
- 52:32Speaker 2: carretera y se había estrellado contra un árbol. Las autoridades
- 52:36Speaker 2: dijeron que el impacto fue instantáneo. No podía haber llegado
- 52:41Speaker 2: a la misa. Entonces,¿ quién era el hombre que vimos
- 52:44Speaker 2: en el altar? Nadie podía responder. La iglesia nunca dio
- 52:49Speaker 2: un comunicado oficial, y el sacristán que debía haber estado
- 52:53Speaker 2: allí esa noche evitaba hablar del tema. Algunos sugirieron que
- 52:57Speaker 2: se trataba de un sustituto que nadie conocía, pero eso
- 53:00Speaker 2: no explicaba lo que ocurrió durante la misa. La sombra,
- 53:04Speaker 2: las palabras sin sentido, la desaparición. Nada de eso podía
- 53:09Speaker 2: explicarse con lógica. Desde entonces, nunca volví a pisar la
- 53:14Speaker 2: iglesia de San Gabriel. Pasé años tratando de olvidar lo
- 53:17Speaker 2: que ocurrió, pero cada Navidad, cuando escucho las campanas de
- 53:21Speaker 2: las iglesias o veo la luz de las velas reflejándose
- 53:24Speaker 2: en las paredes, recuerdo esa noche. Recuerdo la sombra, los
- 53:28Speaker 2: movimientos imposibles, y esa sensación de que algo, algo que
- 53:32Speaker 2: no debería estar allí, había tomado el lugar del sacerdote.
- 53:36Speaker 2: Algunos dicen que los espíritus tienen asuntos pendientes, que buscan
- 53:40Speaker 2: redención o que simplemente no saben que han muerto. Pero
- 53:44Speaker 2: lo que vimos aquella nochebuena no buscaba redención ni paz.
- 53:48Speaker 2: Era algo más. Algo que todavía me atormenta cada vez
- 53:52Speaker 2: que cierro los ojos y pienso en aquella misa de medianoche.
- 54:03Speaker 2: La niña de las campanas La memoria de mi abuela
- 54:07Speaker 2: siempre ha sido precisa. Aún en sus años más avanzados,
- 54:11Speaker 2: nunca dudé de sus relatos. cada detalle cada gesto al
- 54:15Speaker 2: narrar hacía que sus historias parecieran más vivas que el
- 54:18Speaker 2: presente pero había una en particular que jamás pudo contar
- 54:22Speaker 2: sin que sus manos temblaran un poco la navidad de 1984
- 54:27Speaker 2: en puebla aquella posada que cambió todo el pueblo donde
- 54:32Speaker 2: vivía era pequeño rodeado de campos y montañas que parecían
- 54:36Speaker 2: vigilarlo desde la distancia Era el tipo de lugar donde
- 54:40Speaker 2: todos se conocían y donde los festejos navideños eran el
- 54:43Speaker 2: evento más esperado del año. Las posadas reunían a todos,
- 54:48Speaker 2: jóvenes y mayores, caminando juntos por las calles angostas con
- 54:51Speaker 2: velas en las manos, cantando mientras buscaban un lugar para
- 54:55Speaker 2: que los peregrinos pudieran quedarse. Era una tradición que se
- 54:59Speaker 2: repetía año tras año, una constante en medio de un
- 55:02Speaker 2: mundo cambiante. Pero aquella Navidad algo rompió esa rutina. Todo
- 55:08Speaker 2: comenzó en la tercera noche de posadas. El grupo de
- 55:12Speaker 2: peregrinos ya había avanzado por las primeras casas, deteniéndose en
- 55:16Speaker 2: cada altar decorado con flores y luces para cantar los
- 55:19Speaker 2: versos tradicionales. Las velas iluminaban los rostros de los niños
- 55:23Speaker 2: y el vapor de los ponches flotaba en el aire frío.
- 55:27Speaker 2: Mi abuela, que entonces tenía poco más de 30 años, iba
- 55:31Speaker 2: al final del grupo, sosteniendo la mano de mi madre,
- 55:34Speaker 2: que era apenas una niña. todo parecía transcurrir como siempre
- 55:39Speaker 2: fue en uno de los altares cerca de la esquina
- 55:42Speaker 2: de una calle sin salida cuando notaron algo extraño una
- 55:46Speaker 2: niña apareció entre ellos no venía de ningún lado simplemente
- 55:51Speaker 2: estaba allí de repente como si siempre hubiera estado caminando
- 55:55Speaker 2: con ellos llevaba un vestido blanco que parecía más antiguo
- 55:59Speaker 2: que cualquier cosa que alguien del pueblo pudiera haber usado
- 56:03Speaker 2: En sus manos sostenía dos pequeñas campanas de bronce, brillantes
- 56:07Speaker 2: y limpias como recién pulidas. Su cabello oscuro caía en
- 56:11Speaker 2: mechones desordenados sobre su rostro pálido, pero lo que más
- 56:15Speaker 2: llamaba la atención era la forma en que sonreía. No
- 56:19Speaker 2: era una sonrisa común, sino una expresión que mezclaba inocencia
- 56:22Speaker 2: con algo que no podía describirse del todo. La mayoría
- 56:26Speaker 2: pensó que era la hija de alguna familia que se
- 56:29Speaker 2: había unido al grupo sin ser notada. No era raro
- 56:32Speaker 2: que los niños jugaran a perderse entre la multitud y
- 56:35Speaker 2: nadie cuestionó su presencia. Sin embargo, algunos notaron algo peculiar,
- 56:41Speaker 2: no llevaba abrigo, a pesar del frío que calaba los
- 56:44Speaker 2: huesos esa noche. Sus pies estaban descalzos, pero parecía no
- 56:48Speaker 2: sentir el hielo del suelo. Mi abuela me dijo que,
- 56:52Speaker 2: al verla, sintió una incomodidad que no podía explicar, como
- 56:56Speaker 2: si algo en esa niña no encajara con el lugar
- 56:58Speaker 2: ni con el momento. La niña no dijo mucho. Solo
- 57:03Speaker 2: se acercó a uno de los organizadores de la posada y,
- 57:06Speaker 2: con un gesto firme, levantó las campanas. Parecía estar pidiendo
- 57:11Speaker 2: permiso para guiar al grupo. Nadie se opuso. De hecho,
- 57:16Speaker 2: algunos se rieron y comentaron lo adorable que se veía. Entonces,
- 57:20Speaker 2: ella comenzó a caminar al frente, moviendo las campanas con
- 57:24Speaker 2: un ritmo lento y constante que resonaba por toda la calle.
- 57:28Speaker 2: La procesión continuó, pero algo era diferente. El aire... que
- 57:33Speaker 2: antes estaba lleno de risas y murmullos parecía cargarse de
- 57:36Speaker 2: una quietud extraña las campanas de la niña eran lo
- 57:40Speaker 2: único que se escuchaba ese tintineo metálico que parecía amplificarse
- 57:44Speaker 2: con cada paso mi abuela notó que algunos comenzaban a
- 57:48Speaker 2: murmurar entre sí preguntándose quién era la niña otros simplemente
- 57:53Speaker 2: miraban hacia abajo como si evitaran mirarla directamente al llegar
- 57:58Speaker 2: al último altar el grupo se detuvo Era el altar
- 58:02Speaker 2: más grande, decorado con esmero por una de las familias
- 58:05Speaker 2: más religiosas del pueblo. La niña se paró frente a todos,
- 58:09Speaker 2: colocándose justo en el centro, y por un momento, dejó
- 58:13Speaker 2: de agitar las campanas. El silencio que siguió fue tan
- 58:17Speaker 2: intenso que mi abuela dijo que incluso el viento pareció detenerse. Entonces,
- 58:22Speaker 2: la niña empezó a cantar. Al principio, su voz era
- 58:26Speaker 2: dulce y ligera, como la de cualquier niña de su edad.
- 58:30Speaker 2: Pero después de los primeros versos, algo cambió. Su canto
- 58:34Speaker 2: se volvió más fuerte, pero no de forma natural. Era
- 58:38Speaker 2: como si su voz viniera de varios lugares al mismo tiempo,
- 58:41Speaker 2: rebotando en las paredes, en el aire, en cada rincón.
- 58:46Speaker 2: Nadie entendía cómo era posible, pero todos lo sentían. Era
- 58:50Speaker 2: imposible saber de dónde provenía el sonido, y eso llenó
- 58:53Speaker 2: al grupo de una inquietud creciente. mi abuela dijo que
- 58:57Speaker 2: fue en ese momento cuando miró hacia las campanas en
- 59:00Speaker 2: las manos de la niña seguían brillando pero ahora parecían
- 59:04Speaker 2: moverse por sí solas vibrando con una energía propia fue
- 59:09Speaker 2: entonces cuando sintió que algo estaba profundamente mal intentó retroceder
- 59:14Speaker 2: pero la multitud estaba tan atrapada en el momento que
- 59:17Speaker 2: nadie se movía de repente la niña dejó de cantar
- 59:22Speaker 2: Miró al grupo con una expresión que nadie pudo interpretar
- 59:25Speaker 2: y antes de que alguien pudiera reaccionar, simplemente desapareció. No corrió,
- 59:31Speaker 2: no se escondió, no dio ningún paso. Un instante estaba
- 59:35Speaker 2: ahí y al siguiente, no. Las campanas cayeron al suelo,
- 59:40Speaker 2: produciendo un sonido metálico que resonó más fuerte de lo
- 59:43Speaker 2: que debería haber sido posible. El silencio que siguió fue abrumador.
- 59:49Speaker 2: Por un momento, nadie supo qué hacer. Algunos comenzaron a murmurar,
- 59:54Speaker 2: otros se persignaron y los más supersticiosos comenzaron a rezar
- 59:57Speaker 2: en voz baja. Mi abuela, en cambio, no podía apartar
- 1:00:02Speaker 2: la mirada de las campanas. Permanecían en el suelo, perfectamente alineadas,
- 1:00:07Speaker 2: como si alguien las hubiera colocado cuidadosamente. Nadie se atrevió
- 1:00:12Speaker 2: a tocarlas. Esa noche, la procesión terminó de forma abrupta.
- 1:00:18Speaker 2: El grupo se dispersó, y cada quien regresó a su
- 1:00:21Speaker 2: casa en silencio, demasiado confundido o asustado para hablar de
- 1:00:24Speaker 2: lo ocurrido. Mi abuela se llevó a mi madre de
- 1:00:28Speaker 2: la mano y caminó de regreso a su hogar, tratando
- 1:00:30Speaker 2: de ignorar el peso invisible que parecía seguirlas en la oscuridad.
- 1:00:35Speaker 2: Las campanas se quedaron en el altar. Nadie quiso recogerlas,
- 1:00:39Speaker 2: y al día siguiente ya no estaban. Algunos pensaron que
- 1:00:44Speaker 2: alguien del grupo había decidido llevárselas, pero mi abuela siempre
- 1:00:47Speaker 2: creyó que simplemente desaparecieron, al igual que la niña. Desde entonces,
- 1:00:53Speaker 2: cada Navidad, mi abuela dice que puede escuchar el sonido
- 1:00:56Speaker 2: de esas campanas. No importa dónde esté, ni cuántos años
- 1:01:00Speaker 2: hayan pasado, siempre se escuchan. Es un tintineo suave, casi imperceptible,
- 1:01:06Speaker 2: pero está ahí, persistente, como un recordatorio de aquella noche.
- 1:01:11Speaker 2: Yo nunca las he oído. pero he visto el rostro
- 1:01:14Speaker 2: de mi abuela cuando las menciona. Y eso es suficiente
- 1:01:17Speaker 2: para creer que algo muy real ocurrió en aquella posada.
- 1:01:21Speaker 2: Algo que no pertenece a este mundo, pero que encontró
- 1:01:24Speaker 2: la manera de quedarse. Los cantos de la secta Hay
- 1:01:37Speaker 2: cosas que es mejor no recordar, noches que preferirías borrar
- 1:01:40Speaker 2: de tu memoria, pero no puedes. Algunas experiencias se quedan contigo,
- 1:01:45Speaker 2: no importa cuánto lo intentes. Lo que viví en la
- 1:01:49Speaker 2: madrugada del 25 de diciembre de 1999 sigue persiguiéndome hasta hoy, y
- 1:01:54Speaker 2: aunque dejo que el tiempo avance, siento que el pasado
- 1:01:57Speaker 2: siempre está a punto de alcanzarme. Esto ocurrió en un
- 1:02:01Speaker 2: rancho en Yucatán, una tierra tranquila y cargada de historia,
- 1:02:05Speaker 2: donde las sombras parecen más largas y las leyendas no
- 1:02:08Speaker 2: son sólo cuentos. Mis padres eran dueños de un pequeño
- 1:02:12Speaker 2: rancho a las afueras de un pueblo llamado Zul. Era
- 1:02:15Speaker 2: un lugar aislado, rodeado de montes densos y antiguos, donde
- 1:02:19Speaker 2: el viento nocturno parecía traer secretos de otros tiempos. Durante
- 1:02:24Speaker 2: las noches, el silencio era absoluto, interrumpido sólo por el
- 1:02:28Speaker 2: canto de grillos y el ocasional ladrido de un perro
- 1:02:31Speaker 2: en la lejanía. Pero esa noche, la Navidad trajo consigo
- 1:02:35Speaker 2: algo más. Habíamos terminado de cenar y los adultos seguían
- 1:02:39Speaker 2: charlando alrededor de la mesa, mientras yo me retiré a
- 1:02:42Speaker 2: mi cuarto temprano, demasiado lleno de comida y con sueño acumulado.
- 1:02:47Speaker 2: Recuerdo que el aire estaba pesado, como si el calor
- 1:02:50Speaker 2: no quisiera irse a pesar de la hora. Me costaba dormir.
- 1:02:55Speaker 2: A través de las paredes delgadas podía escuchar a los
- 1:02:58Speaker 2: demás hablando, pero poco a poco sus voces se desvanecieron
- 1:03:01Speaker 2: cuando todos se fueron a dormir. Fue entonces cuando empezó.
- 1:03:06Speaker 2: No sé qué hora era, pero debía ser tarde. Me
- 1:03:10Speaker 2: despertó un sonido. Era un canto. No un canto como
- 1:03:15Speaker 2: el que escucharías en una iglesia o en una fiesta,
- 1:03:18Speaker 2: sino algo grave, profundo y cargado de una fuerza que
- 1:03:21Speaker 2: no sabía describir. No parecía humano. Provenía del monte cercano,
- 1:03:27Speaker 2: esa extensión de árboles y matorrales que rodeaba el rancho
- 1:03:30Speaker 2: como una muralla natural. Me quedé inmóvil, esperando que el
- 1:03:34Speaker 2: sonido desapareciera. pero en lugar de eso, se hizo más claro,
- 1:03:38Speaker 2: más definido. No era el único que lo había notado.
- 1:03:43Speaker 2: Desde mi ventana vi una luz encendida en la sala principal.
- 1:03:47Speaker 2: Alguien más estaba despierto. Dudé en salir, pero algo en
- 1:03:51Speaker 2: el canto me tenía atrapado, como si una fuerza invisible
- 1:03:54Speaker 2: me obligara a escuchar. Finalmente me levanté y caminé hacia
- 1:03:59Speaker 2: la puerta, asegurándome de no hacer ruido. Al llegar a
- 1:04:03Speaker 2: la sala, vi a mi padre junto a la ventana, inmóvil,
- 1:04:06Speaker 2: mirando hacia el monte. Me quedé a una distancia prudente,
- 1:04:10Speaker 2: observándolo mientras él fijaba su mirada en algo que yo
- 1:04:13Speaker 2: aún no podía ver. Fue entonces cuando noté las luces. Velas.
- 1:04:20Speaker 2: Docenas de ellas, avanzando en fila a través del monte.
- 1:04:24Speaker 2: A medida que se acercaban, pude distinguir las figuras que
- 1:04:27Speaker 2: las portaban. Eran personas encapuchadas, con túnicas oscuras que se
- 1:04:32Speaker 2: mezclaban con las sombras de los árboles. Caminaban en completo silencio,
- 1:04:37Speaker 2: salvo por el canto, que continuaba, reverberando en la noche
- 1:04:41Speaker 2: como si viniera de todos lados. Pero lo que realmente
- 1:04:44Speaker 2: hizo que el miedo se apoderara de mí fue lo
- 1:04:47Speaker 2: que cargaban. En el centro de la procesión, seis personas
- 1:04:51Speaker 2: llevaban un bulto largo y estrecho, envuelto en sábanas manchadas.
- 1:04:56Speaker 2: A pesar de la distancia, era evidente lo que era.
- 1:05:00Speaker 2: No necesitaba ser un adulto para entenderlo, un cuerpo. Por
- 1:05:04Speaker 2: un instante, pensé que tal vez se trataba de alguna
- 1:05:07Speaker 2: tradición o ritual maya, algo que no entendía y que
- 1:05:10Speaker 2: tal vez no tenía nada de siniestro. Pero algo en
- 1:05:14Speaker 2: la forma en que avanzaban, en la rigidez de sus movimientos,
- 1:05:17Speaker 2: me hizo saber que lo que estaba viendo no era normal.
- 1:05:21Speaker 2: El canto cesó de golpe cuando llegaron al borde del monte,
- 1:05:24Speaker 2: justo donde comenzaba el terreno del rancho. Sentí que el
- 1:05:28Speaker 2: tiempo se detenía. Las figuras encapuchadas se quedaron inmóviles, alineadas
- 1:05:34Speaker 2: como si estuvieran esperando algo. Las velas en sus manos
- 1:05:38Speaker 2: parecían arder con más intensidad, iluminando sus rostros parcialmente cubiertos.
- 1:05:44Speaker 2: Mi corazón latía con fuerza mientras intentaba entender qué estaba ocurriendo,
- 1:05:48Speaker 2: pero lo que sucedió después me quitó cualquier pensamiento racional.
- 1:05:53Speaker 2: Una de las figuras levantó una de las velas y
- 1:05:55Speaker 2: con un movimiento lento señaló hacia la casa. directamente hacia nosotros.
- 1:06:01Speaker 2: Fue entonces cuando mi padre cerró las cortinas de golpe,
- 1:06:04Speaker 2: apagó la luz y me tomó del brazo, llevándome de
- 1:06:07Speaker 2: vuelta a mi habitación. El resto de la noche la
- 1:06:11Speaker 2: pasé en la cama, con los ojos abiertos, escuchando cada
- 1:06:14Speaker 2: crujido de la madera y cada movimiento del viento. No
- 1:06:18Speaker 2: pude dormir, pero tampoco me atreví a moverme. A la
- 1:06:22Speaker 2: mañana siguiente, cuando por fin me animé a salir de
- 1:06:25Speaker 2: mi cuarto, noté que el ambiente en la casa era extraño.
- 1:06:29Speaker 2: Los adultos apenas hablaban y sus rostros estaban pálidos, como
- 1:06:33Speaker 2: si todos hubieran visto lo mismo que yo. Mi padre,
- 1:06:37Speaker 2: sin decir una palabra, salió al patio con una pala,
- 1:06:40Speaker 2: mientras mi madre trataba de mantener la calma, preparando el
- 1:06:43Speaker 2: desayuno como si todo fuera normal. No tardé en entender
- 1:06:47Speaker 2: por qué estaba tan perturbado. Las puertas de la casa,
- 1:06:51Speaker 2: las ventanas y hasta las paredes exteriores estaban marcadas. Cruces invertidas,
- 1:06:57Speaker 2: talladas con algo afilado, cubrían la madera y el concreto.
- 1:07:02Speaker 2: En algunas partes había manchas de color rojo oscuro, secas
- 1:07:05Speaker 2: pero aún visibles. Mis padres intentaron mantenernos alejados de esas marcas,
- 1:07:11Speaker 2: pero era imposible ignorarlas. Lo que fuera que esas personas
- 1:07:15Speaker 2: habían hecho durante la noche, no sólo había sido una advertencia.
- 1:07:20Speaker 2: Era una invasión. Mi padre regresó al poco tiempo, diciendo
- 1:07:24Speaker 2: que en el borde del monte justo donde habíamos visto
- 1:07:30Speaker 2: a las figuras detenerse había un círculo de tierra removida
- 1:07:33Speaker 2: como si alguien hubiera cavado un agujero y luego lo
- 1:07:36Speaker 2: hubiera vuelto a cubrir pero lo más inquietante no era
- 1:07:40Speaker 2: eso sino las velas que habían quedado esparcidas alrededor todas
- 1:07:44Speaker 2: apagadas pero aún calientes al tacto como si hubieran estado
- 1:07:47Speaker 2: encendidas apenas minutos antes esa noche nadie durmió en el
- 1:07:52Speaker 2: rancho Mis padres decidieron llevarnos al pueblo cercano para quedarnos
- 1:07:57Speaker 2: con unos familiares. Durante el trayecto, mis hermanos y yo
- 1:08:01Speaker 2: nos quedamos en silencio, demasiado asustados para hacer preguntas. No
- 1:08:06Speaker 2: queríamos respuestas, no después de lo que habíamos visto. Esa
- 1:08:11Speaker 2: fue la última Navidad que pasamos en el rancho. Años después,
- 1:08:15Speaker 2: cuando ya era mayor, volví a ese lugar. La casa
- 1:08:19Speaker 2: estaba en ruinas, invadida por la maleza y el abandono.
- 1:08:23Speaker 2: Pero las marcas seguían ahí, grabadas en la madera como
- 1:08:26Speaker 2: cicatrices que el tiempo no había podido borrar. Las cruces invertidas,
- 1:08:31Speaker 2: las manchas oscuras, todo estaba intacto, como si el tiempo
- 1:08:35Speaker 2: hubiera decidido no avanzar en ese rincón del mundo. Desde
- 1:08:39Speaker 2: entonces he investigado, tratando de entender lo que ocurrió aquella noche.
- 1:08:44Speaker 2: Algunos dicen que en los montes de Yucatán hay sectas antiguas,
- 1:08:48Speaker 2: mezclas de creencias mayas y rituales oscuros traídos por los
- 1:08:51Speaker 2: colonizadores que aún practican sus ceremonias en secreto. Otros creen
- 1:08:56Speaker 2: que lo que vimos fue una advertencia, un recordatorio de
- 1:08:59Speaker 2: que hay lugares y tradiciones que no deben ser interrumpidos.
- 1:09:04Speaker 2: No sé cuál es la verdad, pero una cosa es segura,
- 1:09:07Speaker 2: lo que ocurrió en ese rancho nunca me abandonará. A veces,
- 1:09:11Speaker 2: en Navidad, mientras las luces brillan y la música llena
- 1:09:14Speaker 2: el aire, cierro los ojos y aún puedo escuchar ese canto. Grave, profundo,
- 1:09:20Speaker 2: imposible de ignorar. Y cada vez que lo hago, siento
- 1:09:24Speaker 2: que algo, allá en los montes de Yucatán, todavía me
- 1:09:27Speaker 2: está esperando. El hombre sin rostro. Los bosques tienen una
- 1:09:40Speaker 2: forma de envolverte. No importa cuántas veces los visites, siempre
- 1:09:44Speaker 2: hay una sensación de aislamiento, una presencia que no puedes ignorar,
- 1:09:48Speaker 2: como si te observaran. La Navidad de 2012 fue la última
- 1:09:53Speaker 2: vez que puse un pie en uno. Desde entonces, no
- 1:09:56Speaker 2: he podido acercarme a una cabaña o a un bosque
- 1:09:59Speaker 2: sin que los recuerdos de aquella noche vuelvan a mi mente.
- 1:10:03Speaker 2: Mi nombre es Luis, tengo 28 años, y esta es la
- 1:10:06Speaker 2: historia que me ha perseguido desde aquel invierno en Michoacán.
- 1:10:10Speaker 2: Mi familia y yo habíamos alquilado una cabaña en medio
- 1:10:13Speaker 2: del bosque para pasar las fiestas lejos del bullicio de
- 1:10:16Speaker 2: la ciudad. La idea parecía perfecta, desconectar, estar rodeados de
- 1:10:21Speaker 2: naturaleza y disfrutar de una Navidad tranquila. El lugar era hermoso,
- 1:10:26Speaker 2: rodeado de pinos altos y un cielo tan claro que
- 1:10:29Speaker 2: podías ver las estrellas con una nitidez casi mágica. La
- 1:10:33Speaker 2: cabaña estaba equipada con todo lo necesario, y el ambiente
- 1:10:36Speaker 2: era cálido gracias a la enorme chimenea que dominaba la
- 1:10:39Speaker 2: sala principal. Desde el primer día, todo parecía perfecto. Pero
- 1:10:45Speaker 2: ahora sé que esa tranquilidad era sólo la calma antes
- 1:10:48Speaker 2: de la tormenta. La noche de Navidad comenzó como cualquier otra.
- 1:10:53Speaker 2: Habíamos cenado temprano y, después de intercambiar algunos regalos, la
- 1:10:58Speaker 2: mayoría de mi familia decidió irse a dormir. Yo, sin embargo,
- 1:11:03Speaker 2: No podía conciliar el sueño. Había algo en la quietud
- 1:11:06Speaker 2: del bosque que me mantenía alerta. Era demasiado silencioso, como
- 1:11:11Speaker 2: si el lugar estuviera conteniendo algo. Me quedé sentado junto
- 1:11:15Speaker 2: al fuego, observando como las llamas danzaban, perdido en mis pensamientos. Afuera,
- 1:11:21Speaker 2: la noche era oscura, apenas iluminada por el reflejo de
- 1:11:25Speaker 2: la luna sobre la nieve que cubría el suelo. Fue
- 1:11:28Speaker 2: entonces cuando lo vi. A través de la ventana, algo
- 1:11:32Speaker 2: llamó mi atención. Era un hombre, parado justo al borde
- 1:11:36Speaker 2: del bosque, a unos 20 metros de la cabaña. Estaba completamente quieto,
- 1:11:42Speaker 2: casi inmóvil, con las manos a los costados. Al principio
- 1:11:46Speaker 2: pensé que era un vecino, alguien que quizás se había
- 1:11:49Speaker 2: perdido o necesitaba ayuda. Pero algo no encajaba. Su postura
- 1:11:54Speaker 2: era demasiado rígida, como si estuviera congelado en el lugar.
- 1:11:59Speaker 2: Llevaba ropa oscura, un abrigo largo que parecía viejo y desgastado.
- 1:12:04Speaker 2: No podía distinguir su rostro desde esa distancia, pero su
- 1:12:07Speaker 2: presencia me llenó de una incomodidad que no podía ignorar.
- 1:12:11Speaker 2: Decidí salir para investigar. No pensé en despertarlos a todos,
- 1:12:16Speaker 2: no quería causar una alarma innecesaria. Me puse una chaqueta,
- 1:12:21Speaker 2: tomé una linterna y abrí la puerta con cuidado, tratando
- 1:12:24Speaker 2: de no hacer ruido. El aire helado golpeó mi rostro
- 1:12:28Speaker 2: mientras avanzaba hacia el lugar donde había visto al hombre.
- 1:12:32Speaker 2: Sin embargo, a medida que me acercaba, me di cuenta
- 1:12:35Speaker 2: de algo que me hizo detenerme en seco. No tenía rostro.
- 1:12:40Speaker 2: Donde debería haber estado su cara, sólo había una superficie
- 1:12:43Speaker 2: lisa y blanca, como una máscara de porcelana sin rasgos.
- 1:12:48Speaker 2: No había ojos, ni boca, ni nariz, nada. Mi mente
- 1:12:52Speaker 2: tardó unos segundos en procesar lo que estaba viendo. Pensé
- 1:12:56Speaker 2: que tal vez estaba soñando o que la luz de
- 1:12:59Speaker 2: la luna me estaba jugando una mala pasada. Pero no
- 1:13:02Speaker 2: era un truco. Estaba allí, parado, inmóvil, como si estuviera esperándome.
- 1:13:09Speaker 2: En ese momento, una sensación de peligro se apoderó de mí.
- 1:13:13Speaker 2: No esperé a averiguar más. Giré sobre mis talones y
- 1:13:17Speaker 2: corrí de vuelta a la cabaña tan rápido como pude.
- 1:13:21Speaker 2: Mi corazón latía con fuerza mientras cerraba la puerta detrás
- 1:13:24Speaker 2: de mí y aseguraba el pestillo. Desde la ventana, miré
- 1:13:28Speaker 2: hacia el bosque, pero el hombre ya no estaba. El
- 1:13:32Speaker 2: lugar donde había estado parado estaba vacío, como si nunca
- 1:13:35Speaker 2: hubiera estado allí. Traté de calmarme, de convencerme de que
- 1:13:39Speaker 2: mi mente me estaba jugando una mala pasada, pero el
- 1:13:42Speaker 2: resto de la noche no fue menos perturbador. Todo comenzó
- 1:13:46Speaker 2: con un golpe en la ventana. Fue un sonido fuerte, seco,
- 1:13:51Speaker 2: como si alguien estuviera llamando desde afuera. Me quedé paralizado,
- 1:13:55Speaker 2: mirando hacia el cristal, pero no había nada. Otro golpe resonó,
- 1:14:00Speaker 2: esta vez en una ventana del lado opuesto de la cabaña.
- 1:14:04Speaker 2: Luego otro, y otro más, hasta que pareció que alguien
- 1:14:07Speaker 2: estaba rodeando la casa, golpeando cada ventana. Mi familia comenzó
- 1:14:12Speaker 2: a despertarse, confundida por el ruido. Algunos pensaron que era
- 1:14:17Speaker 2: el viento o tal vez un animal, pero yo sabía
- 1:14:19Speaker 2: que no era eso. Salí al pasillo para reunirme con
- 1:14:23Speaker 2: los demás, y fue entonces cuando lo escuchamos, risas. Venían
- 1:14:28Speaker 2: desde afuera, desde el bosque. No eran risas normales. Eran distorsionadas,
- 1:14:35Speaker 2: como si muchas voces se mezclaran en un tono agudo,
- 1:14:38Speaker 2: casi burlón. No sabíamos qué hacer. Nadie se atrevió a
- 1:14:42Speaker 2: mirar por las ventanas, y mucho menos a salir. Los
- 1:14:46Speaker 2: golpes continuaron durante horas. A veces eran leves, Otras veces
- 1:14:51Speaker 2: eran tan fuertes que hacían vibrar los cristales. Las risas
- 1:14:55Speaker 2: también seguían, moviéndose de un lado a otro, como si
- 1:14:59Speaker 2: algo estuviera jugando con nosotros. Mi padre intentó llamar a
- 1:15:03Speaker 2: la policía, pero no había señal en el teléfono. Estábamos
- 1:15:07Speaker 2: completamente aislados. Cuando finalmente llegó el amanecer, todo se detuvo.
- 1:15:14Speaker 2: Los golpes cesaron, las risas desaparecieron y el bosque volvió
- 1:15:17Speaker 2: a su extraño silencio. Salimos con cautela, inspeccionando el exterior
- 1:15:22Speaker 2: de la cabaña. Lo que encontramos nos dejó helados. En
- 1:15:27Speaker 2: la nieve, alrededor de toda la cabaña, había huellas. Eran profundas,
- 1:15:33Speaker 2: marcadas con precisión, como si alguien hubiera estado caminando en
- 1:15:36Speaker 2: círculos toda la noche. Pero no había huellas de entrada
- 1:15:40Speaker 2: ni de salida del bosque. Simplemente comenzaban y terminaban allí,
- 1:15:45Speaker 2: alrededor de nosotros. Recogimos nuestras cosas y abandonamos la cabaña
- 1:15:50Speaker 2: ese mismo día. Nadie quiso quedarse ni una noche más.
- 1:15:55Speaker 2: No hablamos mucho durante el camino de regreso, pero sabía
- 1:15:59Speaker 2: que todos estaban pensando lo mismo. Lo que sea que
- 1:16:02Speaker 2: nos rodeó esa noche no era humano. Desde entonces no
- 1:16:07Speaker 2: he podido dejar de pensar en ese hombre sin rostro.¿
- 1:16:10Speaker 2: Qué era?¿ Por qué estaba allí?¿ Y qué quería de nosotros?
- 1:16:16Speaker 2: Tal vez nunca lo sabré. Pero cada vez que recuerdo
- 1:16:19Speaker 2: esa noche, siento que el bosque no es un lugar
- 1:16:22Speaker 2: para los vivos. Hay cosas que pertenecen a la oscuridad,
- 1:16:26Speaker 2: cosas que no deberían ser vistas. Y yo vi una
- 1:16:30Speaker 2: de ellas. La campana del juicio. Hay decisiones que, por
- 1:16:42Speaker 2: muy inocentes que parezcan al principio, te persiguen para siempre.
- 1:16:47Speaker 2: No importa cuánto lo intentes, no puedes borrar los detalles,
- 1:16:50Speaker 2: ni las sensaciones, ni el momento exacto en el que
- 1:16:53Speaker 2: todo cambió. Mi nombre es Mariana, soy de Chihuahua, y
- 1:16:57Speaker 2: hasta el día de hoy me arrepiento de haber ido
- 1:17:00Speaker 2: a esa iglesia. Si pudiera regresar en el tiempo, jamás
- 1:17:04Speaker 2: habría puesto un pie ahí, y mucho menos en la
- 1:17:07Speaker 2: víspera de Navidad. Pero el pasado no se puede cambiar,
- 1:17:10Speaker 2: y lo que ocurrió esa noche es algo que llevo
- 1:17:13Speaker 2: conmigo cada vez que escucho el sonido de una campana.
- 1:17:17Speaker 2: Fue hace tres años. Era la víspera de Navidad y
- 1:17:21Speaker 2: mis amigos y yo estábamos aburridos. No éramos del tipo
- 1:17:25Speaker 2: de personas que se sentaban a esperar los festejos familiares
- 1:17:28Speaker 2: con calma. Siempre buscábamos algo emocionante que hacer, algo fuera
- 1:17:33Speaker 2: de lo común. Esa noche, mientras platicábamos en casa de
- 1:17:37Speaker 2: uno de mis amigos, alguien sugirió visitar la iglesia abandonada
- 1:17:41Speaker 2: de Santa Rosalía, un lugar conocido en nuestra ciudad por
- 1:17:44Speaker 2: sus historias de fantasmas y eventos extraños. Al principio, la
- 1:17:49Speaker 2: idea parecía divertida.¿ Qué mejor manera de pasar la noche
- 1:17:53Speaker 2: que explorando un lugar lleno de misterio? La iglesia de
- 1:17:57Speaker 2: Santa Rosalía estaba a las afueras de la ciudad, rodeada
- 1:18:00Speaker 2: de terrenos baldíos y vegetación seca. Se decía que había
- 1:18:04Speaker 2: sido abandonada hace décadas, después de que un incendio destruyó
- 1:18:08Speaker 2: parte del altar y algunos feligreses murieron atrapados en el interior.
- 1:18:13Speaker 2: Aunque el fuego había sido contenido, la iglesia nunca volvió
- 1:18:16Speaker 2: a abrir sus puertas, y con el tiempo las historias
- 1:18:19Speaker 2: comenzaron a surgir. La más famosa era la de una
- 1:18:23Speaker 2: campana oxidada que colgaba en lo alto del campanario. Según
- 1:18:27Speaker 2: la leyenda, esa campana solo sonaba cuando alguien estaba a
- 1:18:31Speaker 2: punto de morir. Por supuesto, ninguno de nosotros creía en
- 1:18:35Speaker 2: esas cosas. Éramos jóvenes, arrogantes y nada nos parecía más
- 1:18:41Speaker 2: emocionante que probar nuestra valentía enfrentándonos a las historias de
- 1:18:44Speaker 2: terror locales. Así que, sin pensarlo mucho, tomamos nuestras mochilas,
- 1:18:50Speaker 2: linternas y las llaves de un coche y nos dirigimos
- 1:18:53Speaker 2: hacia la iglesia. Éramos cinco en total, Juan, Sofía, Carlos,
- 1:18:59Speaker 2: Mateo y yo. Bueno, en realidad éramos seis, pero Alberto,
- 1:19:04Speaker 2: otro de nuestros amigos, no pudo unirse porque tenía que
- 1:19:07Speaker 2: asistir a la cena familiar. Recuerdo que nos reímos de
- 1:19:11Speaker 2: su excusa, diciéndole que se estaba perdiendo la aventura. Llegamos
- 1:19:15Speaker 2: a la iglesia poco antes de la medianoche. El lugar
- 1:19:19Speaker 2: era imponente incluso en la distancia. Su estructura, parcialmente colapsada,
- 1:19:24Speaker 2: se erguía contra el cielo oscuro, con las paredes ennegrecidas
- 1:19:28Speaker 2: por el fuego y la cúpula inclinada hacia un lado
- 1:19:31Speaker 2: como si estuviera a punto de caer. La puerta principal
- 1:19:34Speaker 2: estaba abierta, colgando de una bisagra oxidada que rechinaba con
- 1:19:38Speaker 2: el viento. Las ventanas, rotas y cubiertas de suciedad, parecían
- 1:19:43Speaker 2: ojos vacíos que miraban hacia afuera. No había ningún sonido,
- 1:19:47Speaker 2: salvo el crujir de la hierba seca bajo nuestros pies
- 1:19:50Speaker 2: mientras nos acercábamos. Dentro de la iglesia, el aire era
- 1:19:55Speaker 2: más frío de lo que debería ser, considerando que la
- 1:19:58Speaker 2: noche estaba tranquila. Las bancas de madera estaban destrozadas, algunas volcadas,
- 1:20:03Speaker 2: otras reducidas a astillas. El altar, o lo que quedaba
- 1:20:08Speaker 2: de él, estaba cubierto de una capa de polvo tan
- 1:20:11Speaker 2: gruesa que parecía nieve. Todo estaba en completo abandono, pero
- 1:20:15Speaker 2: no era eso lo que más me incomodaba. Había algo
- 1:20:19Speaker 2: en el ambiente, algo que no podía describir con precisión,
- 1:20:22Speaker 2: pero que me hacía sentir como si no estuviéramos solos.
- 1:20:26Speaker 2: Decidimos explorar el lugar con nuestras linternas, dividiéndonos en grupos
- 1:20:30Speaker 2: para cubrir más terreno. Juan y Sofía se quedaron cerca
- 1:20:34Speaker 2: del altar, mientras que Carlos, Mateo y yo subimos las
- 1:20:38Speaker 2: escaleras que llevaban al campanario. Desde el momento en que
- 1:20:42Speaker 2: puse un pie en el primer peldaño, sentí un peso
- 1:20:45Speaker 2: inexplicable en el pecho, como si algo invisible se opusiera
- 1:20:48Speaker 2: a que subiera. Pero no dije nada. No quería parecer
- 1:20:53Speaker 2: débil frente a los demás. La escalera era estrecha y empinada,
- 1:20:57Speaker 2: con los peldaños de madera crujiente amenazando con romperse bajo
- 1:21:01Speaker 2: nuestro peso. Cuando finalmente llegamos al campanario, la vista era
- 1:21:06Speaker 2: aún más inquietante. Allí estaba, colgando de una viga de
- 1:21:10Speaker 2: hierro corroído, la famosa campana. Era grande, más de lo
- 1:21:14Speaker 2: que había imaginado, y estaba cubierta de óxido, como si
- 1:21:18Speaker 2: nadie la hubiera tocado en años. Pero a pesar de
- 1:21:21Speaker 2: su estado, parecía sólida, como si todavía pudiera sonar con
- 1:21:25Speaker 2: fuerza si alguien la moviera. Carlos se acercó primero, inspeccionándola
- 1:21:31Speaker 2: con la luz de su linterna. Mateo bromeó diciendo que
- 1:21:34Speaker 2: deberíamos intentar hacerla sonar, pero ninguno de nosotros se atrevió.
- 1:21:39Speaker 2: Había algo en esa campana que nos hacía mantener la distancia.
- 1:21:43Speaker 2: Era como si irradiara una presencia que llenaba todo el espacio.
- 1:21:48Speaker 2: Mientras la mirábamos, el viento comenzó a soplar desde las
- 1:21:51Speaker 2: ventanas rotas, haciendo que el campanario emitiera un leve gemido metálico.
- 1:21:56Speaker 2: Fue entonces cuando ocurrió. Un estruendo sacudió el lugar. La campana,
- 1:22:02Speaker 2: que había estado completamente inmóvil hasta ese momento, comenzó a moverse.
- 1:22:08Speaker 2: No fue un movimiento ligero, sino un vaivén fuerte y decidido,
- 1:22:11Speaker 2: como si alguien invisible la estuviera empujando. El sonido que
- 1:22:16Speaker 2: produjo fue ensordecedor, un repique metálico que parecía resonar en
- 1:22:20Speaker 2: cada rincón de la iglesia. Ninguno de nosotros tocó la cuerda.
- 1:22:25Speaker 2: Ninguno de nosotros hizo nada para que se moviera. Simplemente sucedió.
- 1:22:31Speaker 2: bajamos las escaleras a toda prisa, tropezando y casi cayendo,
- 1:22:35Speaker 2: mientras el sonido de la campana seguía retumbando detrás de nosotros.
- 1:22:39Speaker 2: Cuando llegamos al altar, encontramos a Juan y Sofía parados
- 1:22:43Speaker 2: en medio de la nave, mirando hacia arriba con expresiones
- 1:22:46Speaker 2: de absoluto terror. No hubo necesidad de discutir ni de
- 1:22:50Speaker 2: ponernos de acuerdo. Todos salimos corriendo de la iglesia, dejando
- 1:22:55Speaker 2: nuestras linternas y mochilas atrás. Cuando finalmente llegamos al coche,
- 1:23:00Speaker 2: nadie dijo una palabra. Todos estábamos tratando de procesar lo
- 1:23:04Speaker 2: que acabábamos de vivir. Encendimos el motor y nos alejamos
- 1:23:08Speaker 2: lo más rápido posible, dejando atrás la iglesia y el
- 1:23:11Speaker 2: sonido de esa maldita campana que todavía parecía resonar en
- 1:23:15Speaker 2: mis oídos. A la mañana siguiente, recibimos la noticia. Alberto,
- 1:23:21Speaker 2: nuestro amigo que no había podido unirse a nosotros, había
- 1:23:25Speaker 2: muerto en un accidente automovilístico esa misma noche. Su coche
- 1:23:29Speaker 2: se había salido de la carretera mientras regresaba a su
- 1:23:32Speaker 2: casa después de la cena. Cuando escuché la noticia, sentí
- 1:23:36Speaker 2: como si el aire me faltara. No podía ser una coincidencia.
- 1:23:41Speaker 2: La campana había sonado. Y alguien había muerto. Desde entonces,
- 1:23:47Speaker 2: no puedo acercarme a iglesias, ni siquiera a las que
- 1:23:50Speaker 2: están en uso. Cada vez que escucho el sonido de
- 1:23:53Speaker 2: una campana, siento una opresión en el pecho, una sensación
- 1:23:57Speaker 2: de que algo me está observando desde lejos. No sé
- 1:24:01Speaker 2: qué ocurrió realmente esa noche en Santa Rosalía. No sé
- 1:24:05Speaker 2: si fue una advertencia, una maldición o simplemente una coincidencia trágica.
- 1:24:10Speaker 2: Pero una cosa es segura, hay lugares que guardan secretos
- 1:24:14Speaker 2: que es mejor no intentar descubrir. Si te gustaron los relatos,
- 1:24:21Speaker 2: nos gustaría que nos apoyaras con un like o un comentario,
- 1:24:24Speaker 2: ya que eso nos ayudaría bastante. Y si no estás
- 1:24:28Speaker 2: suscrito o suscrita, te invito a que lo hagas para
- 1:24:31Speaker 2: que no te pierdas lo mejor de Oscuros Relatos de
- 1:24:34Speaker 2: la Noche. Sin más, gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.