Latest / Qué mi mamá no se entere / E19.Vacaciones | El verdadero reto era sobrevivir
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- Gina: a ver pues ya está ahora vamos a ver teleprompter y venga tac tac tac ahí va ya hoy vamos a recordar ese momento del año en que toda la fama Marco: el resumen de noticias gracias Gina bye Gina: Hoy vamos a recordar ese momento del año en que toda la familia se subía a un coche que claramente era demasiado pequeño, con una hielera demasiado grande y una paciencia demasiado corta. Marco: Ese momento en donde el viaje empezaba a las 5 de la Caro: En nuestro caso nunca fue así porque mi mamá jamás madrugó. Entonces nuestros viajes más bien empezaban a mediodía y terminaban a la madrugada donde deberían empezar. Marco: eso va a explicarme muchas cosas Gina: Y es que las vacaciones familiares de los 80 y los 90 eran una experiencia única porque evidentemente no había GPS, había Netflix, no había tabletas, no había nada. Marco: Pero había un mapa doblado en mil partes que una vez desdoblado no quedó. Caro: También había cassettes con música que les gustaban mis papás. Nos preguntaban qué queríamos nosotros. No había playlist para niños. a mí es ok. Gina: imposible. Marco: y había un papá que jugaba que sabía llegar porque le chocaba preguntar direcciones. Yo asumo que ahora eres de eso. Gina: Los hombres no les gusta preguntar, bueno yo tampoco. Así que hoy... No, pero ese tienes razón, hay que estar repitiendo. Caro: Y esto es bienvenido. Marco: y ya nada más y hola esto es que mi mamá nos entere y hola yo soy Gina y te quiero Gina: Sí, ya tienes razón. Hola, bienvenidos a que mi mamá nos entere. Caro: Aunque ya se enteró y te regañó porque te acabaste todos los snacks que eran para todos porque estabas aburrido o aburrida. Marco: Y la famosa pregunta, ya mi rito llegamos 47 veces antes de salir a carretera. Gina: Ni siquiera habíamos salido de la cochera. Yo soy Gina. Marco: Yo soy Marco. Caro: Y yo soy Karo. Gina: y vamos a empezar con esta pregunta. ¿Quién decidía realmente las vacaciones en sus casas? Yo no me acuerdo quién las decidía porque siento que nosotros obviamente crecimos creyendo que era un consenso familiar, pero en nuestra casa era dictadura. Eso nos lo decía siempre mi mamá. Esta es dictadura, no democracia. Así es que evidentemente nosotros no teníamos ni voz ni voto. Marco: Qué horror, mi mamá decía, esto es de autocracia. sea, lo que ella decía. Todos igual, pero pues obviamente la mamá tomaba la rienda de la situación, aunque todos tuvieran diferentes opciones de vacaciones. Gina: Otra manera elegante de decir la misma cosa. Caro: pues sí, tenía como una opinión muy fuerte, pues su opinión o sus ideas nunca eran negociables, o sea, no podíamos sugerir, Nadie. ⁓ Gina: ¿Y qué sigue? Marco: Oye, sigue Gina, la redactora Sharp GPT. Caro: ¿Y tú? ¿Por qué ahora? Gina: porque ahora que lo pienso y el destino no sale, que está muy chafada. ver, voy decir natural. En realidad, nosotros siempre vivíamos en la Ciudad de México cuando éramos chiquitos. Mi papá era de Michoacán y mi mamá de Veracruz. Entonces nuestras vacaciones eran con el Michoacán o en Veracruz. Yo me acuerdo que mucha gente se iba a Acapulco, muchos de mis amigos iban a Acapulco porque es la playa más cercana a la Ciudad de México, pero nosotros siempre la playa era Veracruz. Creo que una vez sí fuimos, obviamente, a Acapulco y a otros lugares, ¿no? A Mazatlán y... No, a Mazatlán no. Caro: Sí, sí fuimos, pero más bien esos viajes que íbamos a hotel era porque mi papá, ¿no? Por su trabajo. Entonces mi mamá siempre agarraba con todos, vámonos de vacaciones, ¿no? Si era un evento deportivo o algo, Entonces, digo, por otros qué padre, pero sí, creo que más bien es por eso. Marco: No, pero yo creo en ese momento de los 80 que estábamos muy chicos, estábamos en la primaria, pues era más bien como las mamás tenían que pensar en todo, entonces era lo más práctico, lo más cerca también por desesperarse en la carretera, yo me acuerdo que de chico... mi papá, que decidía a dónde íbamos a ir, pues porque obviamente era el presupuesto y él era el único ingreso en ese momento de la casa. Y en ese entonces él era trabajador del Seguro Social y había un balneario que les daba como prestación a los trabajadores, que es en Cuautla y entre Cuautla y Cuernavaca, que se llama Huastepec, que ahora es de un parque de diversiones. Y entonces siempre me acuerdo que era alquilar una cabaña que había ahí, que tenía su propia alberca y entonces para mí eso era así como de las vacaciones en nuestra casa con alberca prestada. Caro: Y ahorita que dices lo de la alberca, uno de mis primeros recuerdos de, yo creo que tenía tres años, Estábamos en, creo que sí en Mazatlán, de hecho, en un hotel y en la piscina o en la alberca, me acuerdo perfectamente yo ahogándome así. Entonces, ya no más me acuerdo de que alguien me jaló y me recuperó y no sé qué, creo que una tía, pero así es la historia, ¿no? De que cuando casi me ahogo, o hizo pasqués a donde estaban y yo ahí toda muerta. Gina: Yo creo que todos tuvimos... Marco: papás se volverán vigilando a los otros cinco. Caro: y durmiendo. Gina: No, se estaban bronceando. Mi papá trabajando, porque cuando íbamos a hoteles era como tú decías, él tenía congresos o seminarios o no sé qué, estaba trabajando y pues mi mamá durmiendo. Aunque yo también me acuerdo que me estuve ahogando, yo creo que todos casi nos ahogamos. Como siempre lo decimos, estamos vivos de milagro. Marco: Pero al final sí, no, pues la mamá tiene que pensar, independientemente del lugar, pues que estuviera divertido, que hubiera a lo mejor una alberca o algo en que entretenerse y a veces en ese entretenimiento, por ejemplo en mi caso, mis papás, pues nosotros éramos dos, si hay que invitar a los primos, no, para que no se aburren o porque no estén dando lata y entonces ellos tienen sus tres segundos de descanso. y creo que al final también la logística siempre era de mi mamá, ¿no? sea, que siento que todo... Tengo este recuerdo de cargar maletas, nosotros de equipaje y mi mamá bolsas y bolsas que tenían comida, que luego ni siquiera nos comíamos, así como que mi mamá siempre cargando bolsas de comida y todos los demás así de el salvavidas, ropa, las chanclas, y a mi mamá siempre lo vi cosí de cero ropa, pura comida. Gina: Oye, ahora que dices la comida, evidentemente mi mamá también era la que gestionaba la logística, ¿no? Fuéramos a donde fuéramos, mi mamá era la que cargaba con todo, ¿no? Hasta con el perico, éramos la típica familia. Como dijimos al principio, que el caucho todo pequeño y llevamos como sardinas, ¿no? Todos ahí. Pero me acuerdo mucho cuando íbamos a la playa, que mi mamá preparaba estos sándwiches, o sea, de lo más básico. Pero a mí esa combinación del sándwich básico de jamón y queso... con tu Coca Cola y con la sal del mar porque evidentemente tenía sal de mar por todos lados. Me encantaba, era como ¿a quién necesito otra cosa? Eso ya es el lunch perfecto. Marco: Ya dimita. Bueno, ya saben que mi mamá seguramente en su otra vida fue nutrióloga, entonces yo tenía igual cero coca porque no le gustaba el refresco, pero si era jugo de naranja natural que metía en un bote y entonces era horrible ir en la carretera y decir te voy a servir y el sándwich que todos, pero mi mamá le agregaba un huevo duro y entonces era una peste. porque íbamos encerrados en un coche que no tenía aire acondicionado porque eran los coches de antes y entonces todos mi hermana y yo pelando el huevo para comérnos el huevo este cocido y entonces era así como de ya huele aquí a que alguien murió y todavía faltan como tres horas para llegar Caro: la ventana. Ni siquiera pelado. huevo podrido Que oye, pero que bien tu mamá, bueno nuestra mamá en general no le gustaba que tomáramos refrescos pero por alguna razón para esos viajes en la playa si llevaba coca ¿no? Marco: más más Gina: Yo creo que era porque están de vacaciones o es más permisivo. O siempre que viajamos con las abuelas de cada lado, había más permisos porque evidentemente ellos no estaban todo el tiempo, mi mamá no estaba ahí todo el tiempo de que coman bien, coman bien. Entonces, las abuelitas, pues evidentemente te concienden. Caro: Yo creo que era más bien doble función, ¿no? La Coca-Cola que es muy conocida para cuando estás mareado o así, entonces así la Coca-Cola para que se hidraten y por si se marean, doble función. Marco: Sí. Exacto, buen truco porque sí, sea, también remedio de abuelita que yo creo que para la segunda temporada hay que sacar remedios de abuelita versión 2. La coca siempre en las vacaciones o en la carretera porque sí me acuerdo que mi papá era el que llevaba al lado de la llenta de refacción su coca por cualquier cosa. Primero auxilios. Gina: Me acuerdo que Cris y Karo, Karo tú vas a decir que tal vez tú no, pero vomitaban siempre, siempre se mareaban con las curvas y todo porque en esa época había muchas autopistas que no estaban hechas entonces todo era por la libre, ir curva, curva, curva, curva y yo me acuerdo que tiro por viaje entonces también la coca y el dramamine, el dramamine que no faltaba para mis hermanas. Caro: No, no, Marco: Fézlele. Caro: No, yo digo, creo que también ya lo platiqué, para mí siempre ha sido muy difícil vomitar, Así es, rarísimo que yo vomite. Entonces yo creo que sí me mareaba, pero no vomitaba. Yo más bien creo que nuestra hermana, o un primo incluso, ¿no? Nuestros primos que viajaba con nosotros siempre con su bolsa así de... Pero no vomitaba. ¿Te acuerdas cuando yo...? Perdón. Vas. Marco: que aparte la parte de atrás de los coches era como un bunker, sea yo me acuerdo cuando invitábamos a mis primos Hacer un asiento largo atrás, obvio, sin sintonías de seguridad, entonces íbamos jugando, nos íbamos cambiando de lugar, alguien ya había tirado la comida, ya habíamos manchado, por lo que les digo, mi mamá tratando de servirnos el jugo en la carretera, entonces cáscaras de fruta, pedazos de huevo ahí del cascarón. y pues obviamente siempre en la logística de mi papá, el que se vomita se va a la orilla, entonces me acuerdo que siempre una prima en la que se vomitaba iba así, sentadita pegada a la ventana y todos recorridos porque pues obviamente había un pedazo de asiento que ya estaba sucio y vomitado, entonces ya estaba inutilizado, entonces era así como una onda rara de tratar de llegar con una persona orillada, otros asinados del otro lado y un hueco vomitado. Gina: hoy hubiéramos usado esa estrategia porque nosotras siempre nos peleábamos por ir a las ventanas. Nadie quiere ir al medio, pero es que nadie quiere ir al medio, qué horror. Entonces mi papá estableció la regla de que el mayor, o sea, el mayor de las personas que esté ahí es el que va adelante con él, Entonces en ese caso era mi mamá, siempre mi mamá. Pero cuando no estaba mi mamá era el mayor de nosotros. Y si no, era atrás no había reglas. Así el primero que dijera, yo aparto la ventana. Entonces siempre era cuando... y tenía que ser el mero día, ¿no? Era nuestra regla también, el mero día el que se levante más temprano. Yo aparto la ventana, pido la ventana. Caro: y la parte del medio es la más segura y es donde no te mareas, ¿no? todos tan bien. Poca visión. Marco: O sea, ustedes ya como Colonia Esterrara ahí apartando su lugar con unas cubetas. Desde la amanecer, así de yo ya aquí es mi lugar. Gina: ¡Me bien nos dijo! Sí, casi casi, era horrible. que nada más hay dos ventanas y éramos seis, era imposible. Marco: y Caro: viajes. Marco: ¿Qué es eso? Ahora muchos países y aquí en México igual ya es como muy mal visto que lleves más de los ocupantes que dice el coche, ¿no? 5 personas. Gina: No nada más mal visto, es ilegal. Caro: es inseguro también, hay un protocolo. Gina: jajaja Marco: Pero yo me acuerdo de haber viajado de chavitos, o sea, seis, ocho personas atrás, dos unos encima de otros, y decir, vamos todos a pasear. Caro: Pues es la ventaja de no poner cinturón, porque si caben más. Y no me acuerdo, un viaje una vez que uno de nuestros tíos era el conductor y mi tío es gordo. Entonces así de, este asiento, no sé cómo, ¿qué dijo? Es de que se haga más para atrás, ¿no? Y así las de atrás, ya está, no más, no puede más. Así de, hizo para atrás. Y pegando la panza con el volante. Todos súper apretadísimos. Gina: Eso sí, lo hago. Oye, también otra cosa que era horrible es que, sobre todo cuando íbamos a Veracruz, podíamos hacer, creo que normalmente, o sea, son cinco horas, ¿no? La verdad es que no me acuerdo, pero podríamos hacer hasta ocho, nueve horas por el tráfico. Y me acuerdo perfecto una vez que estábamos así atrapados en el tráfico, ni adelante ni atrás, ni adelante ni atrás. Nos moríamos de hambre, entonces, según mis papás, ya que lleguemos a no sé dónde vamos a ir a comer, pero pues nunca llegábamos a dónde sé dónde, entonces lo único que traía mi mamá era mameis. Así que vi que traía. Bueno, toma el mamey. Así, el mamey tal cual. Entonces lo comimos, o sea, lo pelamos y lo comimos. Me dio tanto asco. Durante muchos años el mamey yo ya no podía porque lo han comido así. Es horrible. Es rico al licuado, en helado, casi. Pero si te lo comes y aparte con hambre, no, casi también lo vomitamos todos. Es horrible. Caro: Es muy pesado. Es muy, pesado. y su experiencia compartida. Marco: pero yo creo que de ahí vienen las malas experiencias porque justo yo de ese recuerdo del huevo cocido y yo no puedo comer huevo cocido me cuesta mucho trabajo el olor de cuando recién lo sacas de la olla que ya lo vas a pelar es así como el recuerdo de un día no no puedo no puedo no puedo Gina: ¿Todavía? Caro: te andas mareando ahí, quiero vomitar. Y tan saludable que es. Gina: Tan rico que es. Marco: sí sí sí, sea ya cuando está mezclado sí está rico, si voy a un restaurante y me lo dan ya me lo como, el que yo lo preparé y hacer toda esta acción de abrirlo y que te dé el horno del huevo caliente no no no Gina: Y bueno, si los coches eran un horno y obviamente estamos hablando de vacaciones, era un período de calor. Marco: y que en esa época muchos tenían asientos como de vinil, ¿no? de plastipiel entonces era o pues con el calor que te sentabas y así, piernas cocinadas o porque me acuerdo que el carro de mi papá era de estos pues como tela de alfombro, no sé cómo decirlo entonces era ajá, pero era muy caliente y aparte mi papá era así como de me lo van a ensuciar entonces le ponía encima como un tapete o algo Gina: ¡Qué horrible que se te pega en la piel! Caro: ¡Torras, paso! Marco: entonces era así un horno, así yo me sentía como que íbamos en baño María una cosa desagradable Caro: Eran experiencias psicológicas, eran pruebas de supervivencia, como cuando una de ustedes tuvo, ¿no? Listo, Cristina, que abría la puerta y hubo en la carretera, así súper rápido, y alguien le se le ocurrió abrir la puerta y casi se sale del carnet. Gina: Gracias. Yo no me acuerdo en qué época, porque había la cosa de seguro para niños, ¿no? Un botoncito y tal vez no se lo pusieron o tal vez ni había en el coche en esa época, no lo recuerdo. Pero sí, yo creo que fui yo porque no me acuerdo exacto el acto, me acuerdo haber visto de ¿tendrá el seguro de niños? O sea, yo lo pensé, entonces ya el coche ya lo traía. Y abrí la puerta y, ojo, no traía el seguro de niños, casi me muero y solo me acuerdo después de eso. el corte a lo que les decía que mi mamá me hacía de me agarró la cabeza así de Liz, así un, dos, tres para el susto pero súper fuerte porque uno paraba de llorar de la impresión pero yo creo que ella estaba más asustada que yo y a mí me asustó más lo que ella hacía. Marco: No, Caro: En mi memoria estaba la que haya sido, volando así ya casi saliéndose del carro, no sé si fue así, pero en mi memoria así lo pienso. Qué dramático. Gina: Una menos. Estrategia, por eso no ponían seguro de niños. Selección natural. Marco: pero bueno ustedes ya decían que obviamente salían muy tarde en mi caso mi papá era de nos vamos al amanecer, amanecer era a las 4 o 5 de la mañana entonces su teoría que no está mala era pues obviamente van con sueños se van a volver a dormir y entonces ya no van a estar dando la tade ya llegamos, falta mucho y ya dormimos un rato Pero también mi papá era malvado porque si nos veía que estábamos dormidos y así de, se están perdiendo el amanecer de la carretera, los voy a despertar. Creo que ya lo había platicado en otro podcast que ponía su música de Juan Gabriel, de todas las mañanas sale el sol. Y entonces era así el recuerdo de ir dormido y que pues estás consciente que vas en el coche porque vas así moviéndote y empezar a escuchar hasta todas las mañanas y así de, y hay que levantarnos. Caro: es ¡Muchas gracias! Marco: y así que traes el ojo como pegado y vas viendo la carretera y te vas dando cuenta que sigues manejando que no hemos llegado a ningún lado y papá vean el amanecer qué bonito está y así de... y luego... Gina: a quien le importa no, pero está bien Caro: Es buena intención porque nosotros, mi esposo y yo también hemos hecho eso de viajar, más que viajar la madrugada, bueno sí la madrugada, pero la noche, ¿no? Porque decimos, son nueve horas o son ocho horas, entonces viajamos en la noche, así ya no perdemos un día, ¿no? A donde vayamos al destino y entonces ya los niños duermen, ¿no? Hacen su noche, pero el problema es que llegas al hotel, o sea, llegas a tu destino, entonces los niños todos así de frescos y listos para ir a explorar y los papás así de, no, queremos ir a dormir. Entonces no, no es buena, ya dijimos, no, nunca más. Marco: Estoy ya muerto. Gina: No, no funciona, a menos que todos pudieran dormir. Que a papá le hubiera encantado yo creo que hacer lo de tu papá. Mi papá es supermadrugador y siempre toda la vida ha querido que... Temprano, todo temprano, pero con mi mamá era imposible y como ella era la que tenía la última palabra, pues... Caro: Sólo cuando viajamos con él, sí se hacía eso de... Pero también luego mi papá tenía unas ideas todas locas. ¿Te acuerdas una vez que nos dijo, quieren ir por lo bonito donde exploramos y descubren la naturaleza como tu papá un poco? O por donde ahí está todo aburrido, no sé qué. Quería decir, ¿quieren ir por la libre o quieren ir por la cuota? Para ahorrarse el dinero, nosotros por la libre. ¿Y cuál era un camino ahí todo horrible, todos mareadísimos? Uno de mis hermanos se enojó así de, papá, ya no te quiero hablar, ¿por qué nos llevaste por aquí? Gina: Mi papá todo hábil lo supo vender muy bien. Así que no fue mi idea, fue de ustedes. Marco: Mi papá tiene otra lógica para salir temprano porque cuando yo empecé a manejar y que ya salía con mis amigos siempre decía temprano porque si te pasa algo hay luz. Caro: ¡Seguida! Marco: es como que siempre mi papá tenía esa onda de si se poncha una llanta pues que te agarre cuando esté de día y no en la carretera de noche a mí me pasó ya de grande ya había acabado la universidad y me fui con unos amigos a Cuernavaque regresamos tardísimo y se me poncharon dos llantas y entonces ya con dos llantas ¿qué hago? si no nos traía una Caro: Tienes razón. Marco: y ahí en la carretera en la noche y entonces pues sí la experiencia es horrible porque pues tienes que estar ahí a las vivas de que alguien sí te vea para que no te te pegue y esperando a que llegue el seguro yo me acuerdo que muchos años el carro que tenía mi papá ni siquiera tenía seguro entonces toda la responsabilidad pues era de él y de llevar el coche super bien de que tuviera las refacciones o que tuviera la herramienta necesaria en caso de que hubiera algún siniestro No recuerdo de chiquito que hubiéramos tenido algún evento así de quedarnos en la carretera, pero siempre decía mi papá, hay que salir temprano porque si pasa algo tiene que ser de día, no de noche. Gina: Se va a dar un buen consejo, yo creo. Caro: Pues sí, porque nosotros cuando fuimos a México con mi esposo y mis niños, todo el decía no vayan a Michoacán, ¿no? Y si van a Michoacán, viajen de día. ¿Y cuál? Tardamos como tres horas de salir de México cuando nos quedamos contigo, Marco. Y llegamos tal cual en la noche y así de mi esposo un poco así de, ay, no, sí, no, qué miedo, Y después al otro día que llegamos a mi abuelita, no sé dónde, así mi abuelita, ay, es que aquí es muy peligroso. El otro día ahí mataron, era así, abuelita, no, no, no, porque contándole todo lo que les nos podíamos Marco: Sí. Caro: ¿Sí? Marco: así como vamos a cantar no pero a me ha pasado cuando por ejemplo cuando voy con ustedes pues al final no conoces el lugar no entonces por muy seguro que te digan pues tú es un lugar desconocido no sabes este por ejemplo a mí me pasa cuando el esposo y nos prestan el coche Caro: ¡Ay! Gina: Cambiemos de tema. Marco: es manejar diferentes, son reglas diferentes, ahora sí utilices todas sus luces, que también es algo que tenemos los mexicanos, no sabemos respetar y no sabemos utilizar exactamente todo lo que debe incluir el conducir bien. entonces pues si al final te genera estrés y supongo que en ese entonces pues tu esposo debió haber dicho no manches vengo en una carretera que ni conozco en un lugar que todo el mundo dice que matan y traigo dos niños Caro: a donde nos metimos y como bueno. Marco: para él ya era aventura de safari. Gina: Cuando estábamos niños yo me acuerdo que para mí mis papás manejaban bien, ¿no? Conforme fui creciendo me di cuenta lo mal que manejaban los dos. Así dió super mal también, dices no. Y... ¡Qué horror! Marco: yo probé a tu papá, ese coche debe de tener mi cara ahí plasmada. Gina: Mi papá maneja super mal. Los dos, pero de niñas, obviamente, ni te das cuenta. ahora, yo también siempre creí que yo manejaba bien, ¿no? Ahora que tuve que pasar el permiso aquí en Francia, me di cuenta lo que tú dices. No, no sé manejar, no conozco ninguna regla. O sea, en México ni tuve clases formales. Aquí te obligan a tomar clases de manejo. No es como en México que pasas tu permiso de idea. Ya lo pasé. O sea, que yo sí hice examen porque lo hice en Tijuana y todo, pero... Pero no hubo clases previas, fueron mis papás que me enseñaron y como Dios les dio a entender y como Dios me dio a entender lo pasé también. Pero aquí dije, Dios mío, ¿qué onda? No sé nada, así nada, qué horror. No sé cómo no me accidenté más. Caro: En Estados Unidos entre los dos, si es un poco más estricto, hay que pasar un examen escrito y práctico, pero nada que ver con Francia. Es mucho más fácil que aquí. Aquí realmente es lo peor. Gina: Pero por otro lado está bien. sea, porque tienes que conocer las bases. Yo dije, ¿qué imprudencia la de nuestros padres de que no nos enseñaron el código, por lo menos? Para realmente manejar bien tienes que conocer las bases. Tienes que saber por qué las reglas son así, por qué esto, por qué la velocidad. Porque aquí hay hasta cálculos matemáticos en el examen. De si frenas, a qué velocidad vas a derrapar. tú eso, no lo sé. sea, solo sé que cuidado al frenar, ¿no? Pero no hago el cálculo matemático, aquí lo tienes que hacer para pasar el examen. Entonces dices, wow. Caro: No me atreves. Marco: nada pues ya estuvo que yo no pasaba nada ya nada más acuérdense que les dije suma a restar y después ya se complicó Caro: Empecemos con colores, a ver qué color es esta señalización porque Marco ya falló. Marco: ⁓ no, ya, los colores estos ya es mal. Gina: Bueno, porque la gente no sabe, pero Marco es daltonico. Creo que nunca lo hemos dicho. Marco: soy del tónico y justo me enteré cuando hice el examen para conducir que el que me lo hizo mejor no identificas cuál es la luz del alto y el el ciga y yo pues la de arriba no? de arriba es del alto y la de abajo es del ciga pero pues obviamente cuando era pues sí cuando sus papás manejaban pues igual yo pensaba que era así el mejor conductor del mundo mundial Gina: Qué raro. Marco: y obvio ni se sabe, pues ahora que mi papá ya está grande no se sabe pues todos los códigos que me impasó a mi cuando fui con ustedes en Europa y otros que aquí no hay entonces eso que significa, que tengo que hacer y yo me acuerdo que mi papá era así como ⁓ pues quien sabe ahí dice algo hay que manejar normal, ahí va Gina: Como todos los papás, ni las direccionales saben. Nunca ponen direccionales, de Dios mío. Pon por lo menos la direccional. Es lo más básico. Marco: Pero bueno, ese será otro tema de los traumas de los papás que nos dejaron presentes en la vida real y como siempre en este bonito podcast, señor, señora audiencia, tenemos el top ten de las cosas que todas las mamás hacían antes de salir, que ya hemos dicho unas y seguramente se van a identificar con otras y ya no sé si su mamá sea esta, mi mamá sí, porque era ñoña, empacar tres días antes. Caro: No, no creo. Si, el mero día. Marco: O sea, tu mamá es como mi hermana de, salimos en media hora, todos metan lo que puedan a la maleta y ya. Caro: y salimos a medio 10, salíamos como a las 3 4, por eso lo que les conto. No. Marco: Mi hermano es más práctico, así de nos vamos en media hora, el que metió cosas y entonces ya tiene historias de que llegan al lugar y así de no traje chanclas, no traje traje de baño, se me olvidó mi medicina, todo mal. Gina: No, Caro: yo empaco un día antes, yo no puedo empacar una semana antes ni tres días antes, me estresa bastante, yo más bien un día antes, también, mejoré, que estoy un poco mejor que mi mamá pero no tanto. Marco: Pero se te cura. Gina: Yo empaco, empiezo un día antes y termino el mismo día porque no puedo tampoco no terminar el mismo día. Marco: se te queda la ñoñez y Gina no me va a dejar mentir yo si soy de los que empacan antes y aparte acomoda todo para que quede perfecto eso ya es una ñoñez de mi mamá y Gina si, le he visto que así Gina tu vuelo sale en tres horas y toda la, todo el piso lleno de ropa así no es que volví a sacar todo lo voy a volver a meter a ver cómo me queda Gina: Si, Marco se estresa cuando bebe y mi esposo también igualitos y siempre les pido a mi esposo y a Marco que me ayuden con mis maletas porque siempre ellos doblan súper bien, sé por qué, yo doblo súper mal, lo he hecho todo ahí y Marco y mi esposo son igualitos porque los doblan todo perfecto, entonces tienen la técnica. Marco: pero aparte yo si fuera tuya estaría en el estrés así de porque ya van dos veces de ⁓ ya no me cabe esto te lo dejo yo si de cómo voy dejar cosas si son parte de mi equipaje yo sé cómo así desapegadas y de a esto ya no como bye se queda Caro: cosas que Marco no puede utilizar, ¿no? Un brasier. Gina: Un abrigo. Marco: aquí está tu abrigo todavía, en el siguiente lugar llevar ropa para todos los climas posibles, eso también yo aplico ya ñoñez de mi mamá, por si llueve, por si no llueve, por si sale el sol, por si hace calor, ustedes si aplican esa? Caro: con el calentamiento global vas a la playa pero te puede tocar una tormenta o vas a donde supone que hace mucho frío y para el calorón, es que sí, sí. Y hoy en día, eso sí tiene que ser, tienes que pagar para todo. Gina: Pero yo creo que mi mamá lo hacía. O también, una de las ventajas, sobre todo cuando íbamos a Veracruz, es que teníamos ropa allá. Siempre dejamos ropa. Entonces era de que la ropa de calor está en Veracruz. Mi mamá no creo que te cargara con tanto. Y aparte Veracruz es Veracruz, clima tropical. Entonces no cambiaba mucho. ropa ligera, tienen cosas allá. Teníamos juguetes allá. En Chocán era diferente, pero Veracruz era como la segunda casa. de ahí está todo. Marco: Esta otra es igual yo ya me declaro este super ñoño, guardar medicinas por si acaso. Pero ustedes supongo que... Bueno, tú vas, ¿no, Caro? Pues ya vas con niños y tienes que llevar por sí sí o por sí sí, sea, no hay... Caro: Sí. Sí, ahí es mi esposo, que siempre con su botiquín, el arma su botiquín de todo porque él también igual, es el que cura, que sabe que darles las proporciones y todo eso, entonces sí, él se encarga de su bolsita, pero me choca porque saca su bolsita Ziploc y entonces tenemos miles de bolsitas por todos lados porque siempre es una nueva, entonces una nueva con cositas, otra por aquí, otra por allá, no tiene como la uno que lleve, pero bueno. Gina: Yo me acuerdo que mi mamá si llevaba un botiquín, sea no, super wow, sí siempre, el dramamine por ejemplo, el advil, bueno no, en ese tiempo no era advil era para la cabeza, ¿cuál es? Marco: para cetamol o aspirina. Caro: pero más bien era como en su bolsa, En su bolsa ahí tenía medicinas pero pues su bolsa era como salía todo ahí hasta un perro, sea, sea, buscala en mi bolsa. Entonces, para encontrar la medicina. Gina: las pirinas. Era como sombrero de mago. Marco: Como la bolsa de Mary Poppins, ahí salía de todo. Bueno, pues hablando de bolsas, bolsas de plástico, esa también mi mamá era muy recurrente porque si había que vomitar o había que hacer este, limpiar algo, basura, cosas, pues siempre traía bolsas. Gina: para la ropa mojada siempre mi mamá traía para la ropa mojada y tengo que ventanear aquí a mi papá bueno tengo que no quiero decir ventanear como se dice quiero decir Marco: No Caro: Creo que sí. Gina: Voy a exponer a mi papá y voy a exponer a mi papá porque él nunca tuvo maletas, sea, seguramente tenía, pero él usaba bolsas de plástico como maletas, así era de papá. ¿Por qué no usas una maleta con una persona normal? No, no, no. Mi papá es súper ligero, no carga nada más lo esencial. No necesito. Entonces, estaban bolsas de plástico, así nuestras maletonas, o sea, mi mamá para empezar y nosotras, y mi papá con su modesta bolsa de plástico. Marco: De algún centro comercial, ¿no? Caro: y a veces me llevaba. Lo mismo que traía, lo mismo que usaba todos los días casi casi. Gina: Mi pobre padre. Marco: Muy bien, gracias a tu papá, las aerolíneas deciden que hay gente que viaja sin maleta, puede pagar su boleto sencillo. Gina: Sí. Marco: y bueno ya decíamos hace rato de los sándwiches para no gastar, ya dependiendo la creatividad mi mamá era de hacer triangulitos para que fuéramos comiendo de poquito en poquito sin tirar porque ya habíamos tirado el jugo, el bloqueador que mi mamá si era así de era un horror porque era así, ponte bloqueador, plante y entonces nos ponía unas plastas que ya nos veíamos de otro color, osea ya éramos de frases, ya ni siquiera se veía bien tu cara de lo feo que era el Gina: Pero así eran en ese tiempo, Porque mi mamá también era como... traía su rollo de protector solar, protector solar y siempre, siempre, siempre protector solar. Entonces yo siento que eran todos pastosos y todo mundo quedábamos súper blancos. Marco: aparte los bloqueo Caro: si no existía de los... Marco: así que los de ahora ya están más sofisticados pero yo sí me acuerdo que era así de ya soy de otro color y te metías a la alberca y como si echaras agua en el sartén de aceite se iba quedando así como toda la guácala ahí del bloqueador Gina: Pero lo que no sabían las mamás es que se tenía que poner otra vez, no es te lo pones y ya. Y las mamás eran de ya creían que te lo ponías y ya todo el día ahí. Por eso acabábamos súper quemados porque obviamente te lo tienes que volver a poner. Marco: ⁓ jejeje. Caro: Hay que reaplicar cada 100 horas. Marco: Sí, ya no se olvidan. La otra a hacer parada para ir a hacer pipí, ese creo que a todos. Y yo tengo una historia de un amigo que es como que igual se le quedó que siempre decía, tenemos que hacer parada para ir al baño. Y si mi abuelita siempre me decía, haz los poquitos que traigas, no importa, porque luego no nos vamos a parar. y entonces se le quedó siempre guardado en la mente así de hay que hacerlos poquitos aunque no tengas ganas ve y piensa y saca lo que traigas Gina: lo típico de papás, de hagan antes de que salgamos a carretera porque después ya no nos vamos a parar, no, no tenemos ganas, un minuto después, ay quiero hacer pipi, eso es típico, típico y yo creo que te pasa también, Karo, porque te he escuchado. Caro: Sí, sí, clásico que... Pero bueno, ya está comprobado que no es bueno hacer pipí cuando no tenemos ganas, Porque desgastas tu vejiga o algo así, entonces, o tu músculo este, Que retiene la pipí. Entonces, sin modo, hay que parar. Nosotros, de, ok, se paran. Ya. Y aquí, en Francia, por ejemplo. Marco: la parte a ti Carlos no se si te pasa a mi yo no tengo hijos pero me genera una angustia que alguien diga me anda de la pipi así como que digo que horrorosa de sentir la angustia de que debe no la angustia que debe de estar pasando la persona de que ya tiene ganas de ir al baño y pues no hay donde pararse no sé como que a mi me genera mucha angustia que alguien diga y que estés en medio de la nada y así de hay que Caro: Yo seré Gina: Sobre todo si eres mujer, si eres hombre es muy fácil así que yo he visto a los hombres con cualquier botellita ahí se hacen el paro, con una mujer es mucho más delicado o sea... Bueno mi mamá nunca tuvo problemas, mi mamá tenía ganas de ir al baño ahí se paraba y hacía... Caro: Y ya, papá. nada futurosa, pero lo que iba a decir es que aquí en Francia por ejemplo es totalmente normal que la gente haga pipí en la naturaleza, no? no te pueden, en Estados Unidos por ejemplo te pueden multar y te pueden declarar como sex offender si haces pipí en público, pero aquí en Francia es como más normalizado o así entonces si las niñas por ejemplo aquí, mi sobrina, mi hija está aprendiendo por mi sobrina rápido así tiene que ser pipí porque ella hace mucho repipí todo el tiempo aquí rápido y ni te das cuenta que hizo pipí así súper efectiva para hacer pipí donde sea Yo soy igual que mi hija, me cuesta trabajo todavía porque nunca aprendimos a hacer pipi en la naturaleza, pero está bien, está muy bien que puedan donde sea. Gina: Sobre todo porque nosotros como mujeres tenemos esa tendencia a retener a no hacer pipí cuando queremos, tenemos que buscar un baño limpio porque las condiciones tienen que estar más o menos higiénicas o según la cabeza de cada quien, las condiciones de cada quien, entonces nos ponemos demasiadas reglas y luego tenemos muchos problemas por eso. Caro: Pues es que es un estrés. Yo a veces prefiero... Yo he ido a baños públicos constantes creados que digo bueno, yo prefiero hacer ahí atrás del arbolito porque me da tanto asco que ni puedo hacer bien. sea, Entonces... ¿Te acuerdas de la historia? Está aquí íbamos de regreso de un viaje y que uno de nuestros hermanos pequeños quería hacer pipí. No sé si quieres contarla. De la Anaconda. Gina: ¿Cuál? No sé si quiera contarla, pobre. Lo veo, me va a morir. Caro: No, bueno. Marco: Así vamos a resguardar su identidad. Gina: Sí. Marco: Bueno, pues igual ya para acabar este top ten que supongo que todo les pasó, llevar una hielera gigante que traía todo, ¿no? Refresco, jugo, agua, este, de repente cosas que mi papá también se inventaba, pero si se aburren, este, paletas, ¿no? De hielo y pues obviamente ya en el camino cuando se recordaba ya era así como de, ⁓ ya no hay nada, ya está todo derretido, pero bueno. seguro también les pasó, aunque iban al mismo lugar porque a mí me pasó muchos años, era de hay que llevar un recuerdito y entonces eran los mismos recuerdos horrorosos y que eran inservibles y que llegaban así a los tres días así como, ay que se vaya la basura. Caro: No, antojitos, que hay que comprar, por ejemplo, los esos que venden fresas en Michoacán, ¿no? Y el que lo volví a hacer ahora que fui a México. O hay que comprar los plátanos fritos que están vendiendo ahí en el tráfico o así, antojitos más bien. Estaba rico. Gina: porque éramos muy golosos todos. Caro: Sí, muy rico. Bueno, a ver si lo puedes editar, si no. Es la historia donde estábamos en La Rumorosa y no sé por qué había una panadería. La Rumorosa es en el trayecto de Mexicalia a Tijuana. No es una carretera donde hay muchas montañas así. Y no sé por qué había una panadería ahí. Nos paramos a comprar pan porque mi mamá tenía antojo de pan y mi hermano, un pequeño que creo que tenía como tres años, por alguna razón iba, se sentaba con mi mamá en esos tiempos. Todo el mundo pidió su pan. y él dijo no yo quiero un refresco y él se compró su coca entonces ya lo subimos todos al carro no sé qué y ya mi mamá lo cargó y empezamos a manejar y nos íbamos entonces ya mi mamá empezó a comer el pan y de repente le dio sed pero y mi hermano estaba muy contento con su coca entonces así lo voltea a ver llena de moronas así toda me das una traguita de tu coca y mi hermano no y así de no me das un traguito así entonces agarró la botella la lata de coca y la aventó por la ventana Gina: Qué dramática mi amá y mi pobre hermano, yo creo que él sí la vio así como igual y no tenía boronas ni nada, pero mi hermano pues chiquito vio esa mujer comiendo panico y llorando, y aquí le gusta compartir las babas de otra persona y sobre todo esa edad, qué horror sí. Caro: Sí, Marco: Bueno, aparte yo sí tenía muchos amigos y tías que era así de comparten, ¿no? Y entonces todos se pasaban el vaso, todos le mordían al sándwich, al pan. Y ahora con el COVID, me acuerdo que era así como el contraste de no compartas. Gina: Yo siempre fui muy asquerosa, entonces a mí, obviamente a veces compartes porque te obligan a compartir o porque no te quieres ver así mala onda, pero nunca lo disfruté, así cuando típico, Que tú traías tu botella de agua y alguien te dice, tengo mucha sed, me das tantita y tú, bueno, sí, toma. Y luego, ya quédatela. O sea, ya se la dejo, pero mí me da asco. Y para no decirle, ¿no? Que asco no te voy a dar, pero no, sí, no, qué horror. Qué bueno, ya no se hace eso. Caro: Yo no soy tan asquerosa, pero si me acuerdo una vez que yo tenía mi botella de agua y una amiga me pidió, estábamos tres amigas, ¿no? Y una amiga me pidió y dije, ah sí, porque él iba a así como de aguilita, ¿no? Entonces ya le hizo y mi otra amiga así de, no te la tomes. yo ya después no me la tomé, le dije, pero ¿por qué? Porque cuando le hizo de aguilita, yo vi que un hilito de su baba se le... Entonces ya, entonces ya... Gina: qué buena onda tu amiga que te dijo te voy a hacer, ¿ves? por eso a mí me gusta compartir Caro: Entonces ya desde ahí. Marco: Ahora cuando vaya a visitarte y me pidas agua te voy decir no te gusta compartir, y cómprate la tuya. Gina: No, ya, ya, me gusta un poco más y depende con quién. Si tengo sed, pues ya, lo que haya. Marco: No, Caro: No Ay, ay, ay. Marco: y bueno seguramente sus mamás, igual que la mía, al final decían que las vacaciones en lugar de descansar y de divertir, cansaban más porque pues obviamente era otra logística y pues los pobres padres acababan muertos. Caro: Eso sí, yo puedo... Decir que sí, las vacaciones más bien es a business trip para los papás porque es planear, asegurarse que tengamos el material, que todos sobrevivan, que nadie se muera. Es realmente es muchísimo trabajo, muchísimo esfuerzo viajar con niños. No digo vale la pena. Por eso lo hacemos y al final sí se disfrutan. No poco más los recuerdos en las fotos, pero pero sí es acaba es cansadísimo y por eso sale el concepto de este que ahora la gente decide. OK, esta vez nos quedamos en. porque es muy cansado. Marco: Pues sí, porque es muy cansado. Yo me acuerdo cuando fui con mi sobrino, que tenía 9 años, y bajé creo que 10 kilos, el estrés de estar al pendiente de alguien, que pues obviamente es tu responsabilidad, dije, no, ya en la vida, vacaciones con niños, bye. Gina: Solo si son los míos. Marco: jajaja Caro: Se vuelve más fácil cuando ya están más grandes y sobre todo que ya han viajado, sí se vuelve mucho más fácil. Por ejemplo, ya mis hijos preparan su maleta. sea, yo verifico, generalmente, sobre todo mi niño que es más pequeño, pero ya el hecho de que ellos preparen su maleta ya es bastante porque eso de tener que pensar, mi esposo jamás preparó su maleta, sea, tener que pensar no sólo lo que yo quiero llevar, sino lo que ellos quieren llevar y lo que de acuerdo al clima y eso es así, muchísimo estrés. Gina: Bueno, en general yo tengo muy buenos recuerdos de mis vacaciones, o sea, de niña. Todas las vacaciones fueron increíbles y mágicas, aunque fuéramos nada más a la casa de la abuela, aunque fuéramos nada más... Cuando íbamos a Veracruz había una tía que estaba en Pemex, o varios tíos, ¿no? Teníamos varios tíos en Pemex y gracias a eso tenían un deportivo que creo que era exclusivo para los empleados de Pemex, pero nos hacíamos pasar por las hijas de mis tíos o lo que sea, entonces nosotros entrábamos a ese deportivo, eran puras albercas. y juegos para niños y todo. Entonces, era increíble esa sensación porque a veces iban con nosotros, pero a veces un poco más grandes ya nos dejaban y estábamos todo el día en la alberca, haciendo nuestra vida y todo. Y eran las mejores vacaciones. Ahora, como adulto, ya eres un poco más exigente, ya quieres ir acá y quieres ir allá de niño. O más de una alberca, como tú decías al principio, Marco, y nosotros la playa que siempre nos ha encantado. O a mí. Y ya eras feliz, no necesitabas más. Caro: Sí, realmente los niños no necesitan mucho. Nosotros cuando fuimos de campamento, mi primer camping fue con mi familia y se disfruta. No hay esas distracciones. Lo básico, ¿no? Lo disfrutas tanto, una comida así preparada, así improvisada, rápido, no tener nada realmente que hacer. Estás ahí, presente, se disfruta bastante. Los niños son felices, aunque sí me tocó ver un oso. Fue estresante. Marco: Yo creo que eso es que tendríamos que rescatar, que realmente es la vacación no importa el destino, sino más bien el momento que estás disfrutando y que pues obviamente puede ser muy tonto, pero el hecho de no hacer nada, de hacer algo diferente a lo que normalmente es todos los días, porque yo igual me acuerdo de todo el día en la alberca, nada más te salías a comer papitas, en el caso de mi mamá que era ñoña, entonces era pepino, jicamas con chilito. y te volvías a meter y así podías estar todo el día, ¿no? y al otro día era exactamente lo mismo pero era fabuloso porque era una actividad pues que normalmente no haces en tu casa. Caro: Sí. Gina: Y ya para ir cerrando, ver, cuéntenme cuál era ese lugar al que siempre, siempre como que terminaban regresando o dentro de sus... No, déjenme reformular esta pregunta. ¿Cuál era ese lugar donde a ustedes les gustaría regresar? O sea, ese lugar que como niños los marcó y dicen, ⁓ guau, me encantaría en tu caso, claro, llevar a mis hijos o en tu caso y el mío marcó nosotros, ¿no? Regresar. Caro: Bueno, a es Veracruz porque, bueno, ya. La vez pasada fuimos a Michoacán y los llevé a donde con mi abuelita, donde yo de niña tengo muchos recuerdos, jugamos, entonces fue padrísimo. Ahora me gustaría regresar a Veracruz, donde pasamos también muchísimas aventuras y la verdad pasamos mucho más tiempo, porque como dirigimos mi mamá tomaba las decisiones y como mamá es de Veracruz, ir aún más a Veracruz, la mayoría de nuestras vacaciones. Entonces me encantaría ir a ver todos esos pueblitos, la playa, inclusive el deportivo, no sé si todavía existe. Entonces sí, ahí. para mí. Gina: Yo exactamente igual que tú, exactamente por las mismas razones, exactamente igual que tú. Marco: ahí serán hermanitas que irán a algún lugar qué bonito para vivir la experiencia Gina: Vamos juntas. Caro: Vamos Marco, únete al viaje. Oye, ya hay autopista, ya no son los 8.000 horas, ⁓ Ya es como, creo que es oficialmente la playa más cerca, cerca del DF, está en Veracruz. Marco: así? a Acapulco está 3, bueno 3, 3, 4 horas depende Caro: para ahora está igual, creo dos horas y algo, está rápido, yo no lo he Marco: Pues mis vacaciones, creo que las que más recuerdo son justo Acapulco y justo esta edad como yo creo la edad que tienen tus hijos, que estábamos ya en los últimos años de la primaria y entonces era esta situación de ir a la playa, de pues convivir ya con mis papás que también ellos ya se divertían un poco más porque ya eran los más independientes y que planeaban así de, ay vamos a en la noche a cenar y como que era toda una experiencia y era... el vivir diferentes cosas durante el día. Me acuerdo que mi hermana tenía muchas ganas en ese entonces de ir al parque acuático que no sé si exista todavía en Acapulco, creo que el Sisi. Y entonces era así de albercas con olas y toboganes. entonces me acuerdo perfecto que mi papá se subía con ella y yo con mi mamá. Y entonces era como esa si, es una vacación donde pues éramos ya los cuatro y convivíamos los cuatro y jugábamos los cuatro. Gina: Lo curioso es que cuando pensamos en vacaciones casi nunca recordamos un hotel. Quizás sí hay un hotel wow que nos marcó, pero realmente era como que más la esencia. Marco: Sí, los momentos. Caro: No recuerdas ni la gasolina, ni el tráfico. Recordamos los momentos, ¿no? Recordamos la canción que pusieron mis papás sin preguntarnos. Gina: Pero que sí me gusta, que yo tengo en mi playlist ahora. Marco: Yo no, Juan Gabriel está habitado. Caro: Yo todavía no supero eso. Gina: las peleas con los hermanos porque nosotros pues al ser tanto siempre estamos de que ese es mi lugar, que ese es mi lugar, que vas a vomitar, que ya ya ya. El sándwich aplastado Marco, el jugo ahí. Caro: el huevo cocido. Marco: el huevo, yo creo después recuerdo en las vacaciones que yo creo que mi mamá entendió que pues estar sirviendo jugo en el carro era una tontera, y no sé si se acuerdan había una marca, no sé si exista todavía de jugos pero era en tetrapac así chiquito se llamaba bonafina y era así chiquitito y entonces ya nos llevábamos nuestra ración de jugo cada quien. Gina: Y el mejor invento fue cuando metías el popote en la tetrapa chiquito, entonces ya no había. Pero malo para el ambiente. Marco: ⁓ pues si porque ya pero ese ya fue para niños avanzados de los 90 a mi eso no me tocó Caro: No, claro que sí, el Boeing tenía su copote. Marco: ⁓ bueno, parecía de triangulito, sí, sí, sí, sí, sí, tienes toda la razón. Estoy olvidando todo ya, la vejez, si está... Caro: de infancia. Gina: Y bueno, cuando éramos niños pensábamos... Voy a repetirlo. Cuando éramos niños pensábamos que las vacaciones eran para descansar. Marco: No pues no. Gina: Estoy en el cierre, estoy en el cierre, perdón. Marco: en el cierre, o sea el cierre no manches Gina: Ya en lo último. Ya cierre, cierre. Porque ya estamos en 46. ¿Listo? Repito. Marco: Ok Caro: y repite porque luego queda como malo. Marco: No, porque no lo encuentro. Ya. Gina: Yo digo cuando éramos niños pensábamos que las vacaciones si tú dices ahora sabemos que no necesariamente y luego caro, sobre todo para las mamás. Marco: de la incontrol. Gina: ¿Sí? ⁓ Marco: cuando gusten Gina: Y bueno, cuando éramos niños pensábamos que las vacaciones eran para descansar. Marco: ahora sabemos que no necesariamente Caro: sobre todo para los papás. Gina: muchas veces ellos se ian haciendo el mismo trabajo solo que en otra ciudad. Caro: ¿Ves? Gina: Ahí sigo No, eso dilo tú, Karo, si no voy a hacer... Marco: Sí, chachi, piti. Caro: y aún así lograban crear recuerdos que seguimos contando décadas después. Gina: Marco, tú dices el cierre como siempre, aunque me lo pongan a mí. Marco: bueno pues esto fue que mi mamá los entere. Caro: Aunque ya se enteró de que ya me seto las canciones de Lupita de Alessia, aunque me choquen. Gina: Yo también. Marco: y se enteró de que fingía dormir para no ayudar a bajar maletas y en mi caso a que me bajaran cargando Gina: qué listillo ya no ya tienes razón ahí está Moili bye Caro: y que tu mamá no se pierda, ¿no? Gina: ¿Otra vez? Eso lo que tú decías entonces, ya entiendo. Caro: No, era el otro, el anterior, pero este siempre es como el, para mí es como el sí, y que tú mamá nos entere. Sí. Gina: Entonces tú, Marco, ese es el tu sello. Marco: Y... Y bueno, que tu mamá nos entere de que después de tantos años seguimos preguntando si ya vamos a llegar y cuándo vamos saliendo apenas de la ciudad. Adiós. Caro: Bye.