Latest / Inframundo Relatos / 8 LEYENDAS DE TERROR QUE NO DEBERÍAS ESCUCHAR DE NOCHE
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- 0:00Lo saluda su amigo Alejandro. buenos días, Comunidad de
- 0:05Inframundo. Esto es madrugadores, la sección
- 0:09donde arrancamos la mañana con relatos que te pondrán los pelos
- 0:14de punta. Gracias por estar despiertos tan
- 0:18temprano. Vamos a darle que aquí
- 0:21comenzamos. Mi nombre es Belén Rocha.
- 0:27Soy de Aguascalientes y durante un tiempo viví justo frente al
- 0:31panteón de Los Ángeles. Crecí viendo cruces y cipreses
- 0:35desde la ventana. Nunca me asustó, para mí era
- 0:39parte del paisaje, los muros eran bajos y desde la planta
- 0:44alta podía haber algunas tumbas, sobre todo las que estaban junto
- 0:49al muro sur. Ahí vi Por Primera Vez a la
- 0:52niña, tenía yo 14 años. Regresaba de la escuela una
- 0:57tarde nublada. Me quedé sentada en la azotea,
- 1:01mirando el viento, mover los árboles.
- 1:04Todo estaba tranquilo hasta que la VI.
- 1:07Una niña pequeña, de unos 6 o 7 años, caminaba entre las
- 1:12lápidas, lleva un vestido blanco que le flotaba con el aire.
- 1:17No parecía perdida, caminaba con calma, como si jugara sola.
- 1:22Llamé a mi madre. Cuando regresé con ella ya no
- 1:26estaba, pasaron los días, volví a verla una tarde, casi al
- 1:30anochecer. Esta vez se me quedó viendo
- 1:33desde el interior del cementerio.
- 1:36No me asustó, tenía una cara suave, como de alguien que solo
- 1:40quería compañía, pero sus ojos estaban completamente negros.
- 1:46Esa noche soñé con ella, jugábamos a las escondidas entre
- 1:49las tumbas. Yo la buscaba, pero no podía
- 1:53encontrarla. Solo escuchaba su risa, una risa
- 1:56aguda vieja que no venía de su cuerpo, sino de debajo de la
- 2:01Tierra. Al despertar había Tierra en mis
- 2:04pies. Pensé que había sido
- 2:07sonambulismo, hasta que vi que el barandal del segundo piso
- 2:11tenía marcas de dedos, como si alguien lo hubiera sujetado
- 2:16desde fuera. Comencé a obsesionarme.
- 2:20Pasaba las tardes viendo el cementerio.
- 2:23La niña aparecía con mas frecuencia, a veces jugaba con
- 2:27piedras, otras veces me saludaba con la mano, nunca hablaba, pero
- 2:32siempre me miraba y cada vez se acercaba más al muro.
- 2:37¿Mi madre comenzó a preocuparse, me preguntaba por qué no salía,
- 2:42por qué hablaba sola? Porque me reía en las
- 2:44madrugadas. No sabía cómo explicarlo.
- 2:48Yo no hablaba sola, la escuchaba a ella.
- 2:52Su voz era como el sonido de hojas secas arrastradas por el
- 2:56viento. Una tarde crucé al cementerio.
- 3:00El portón estaba abierto por labores de mantenimiento.
- 3:04Caminé hacia el muro sur, no había nadie, sólo flores secas y
- 3:09tumbas desgastadas. Me detuve frente a una lápida
- 3:13rota, decía Dolores, 1908 a 1916.
- 3:19Tenía un pequeño retrato ovalado, ya borroso, pero los
- 3:23ojos eran los mismos. Escuché pasos detrás de mí.
- 3:27Volteé era ella sonreía, tenía Tierra en el cabello, los Pies
- 3:33Descalzos y las uñas negras. Me tendió la mano, no la tomé,
- 3:38corrí de regreso a casa. Desde entonces no volví a
- 3:42cruzar, pero ella ya había cruzado hacia mí.
- 3:46Por las noches la escuchaba reír detrás de la puerta, tiraba mis
- 3:50cosas, abría los cajones. Mi madre no la veía, pero sabía
- 3:56que algo estaba mal. Dormía con las luces encendidas,
- 4:03me ponía agua bendita en la frente.
- 4:06Nada funcionó. La Última Vez que la vi fue en
- 4:10el espejo del baño. Estaba parada justo detrás de
- 4:14mí. No se reflejaba del todo, sólo
- 4:18su rostro. Ya no era el de una niña, era
- 4:21más viejo, más triste me susurró que ya no quería estar sola, que
- 4:27el panteón estaba lleno de adultos, pero que nadie jugaba
- 4:31con ella. Lloré, no por miedo, por
- 4:34lástima. Me mudé.
- 4:36Meses después dejamos esa casa, pero cada vez que visito otro
- 4:41cementerio dejo una flor en una tumba de niña.
- 4:45No importa el nombre porque sé que si no lo hago en la próxima
- 4:50lápida sin flores, ella estará sentada esperando que yo la
- 4:55vuelva a mirar. El padre sin cabeza es una de
- 5:12las leyendas más antiguas del México colonial.
- 5:16Se dice que en los siglos pasados algunos sacerdotes
- 5:20fueron condenados por actos de traición, herejía.
- 5:24O pecado dentro de la misma iglesia y como castigo fueron
- 5:29decapitados en secreto y enterrados sin cruz, sin nombre
- 5:34y sin redención. Sus almas vagan por los pasillos
- 5:38de antiguos templos tocando campanas invisibles o rezando
- 5:42con voz hueca. A veces se aparecen procesiones
- 5:46solitarias portando una vela y buscando algo que nadie sabe
- 5:53otras veces. Su aparición anuncia enfermedad,
- 5:57locura o muerte. Me llamo Saúl Bañuelos.
- 6:04Hace años trabajé como restaurador de arte Sacro.
- 6:08Me tocó intervenir capillas y parroquias olvidadas por el
- 6:12tiempo, lugares donde el polvo cubría más que madera, donde el
- 6:18eco de los rezos antiguos aún flotaba en el aire.
- 6:22Fue en San Mateo del Monte donde lo vi Por Primera Vez.
- 6:26La Iglesia del Pueblo era una construcción colonial de piedra
- 6:30gris. Se alzaba al final de una calle
- 6:33de terracería rodeada de árboles secos y un panteón lleno de
- 6:38cruces oxidadas. Había estado cerrada por casi 2
- 6:42décadas. Nadie tocaba sus puertas, el
- 6:46techo colapsaba, los vitrales estaban rotos y el altar
- 6:50cubierto de Telarañas. Me contrataron para evaluar su
- 6:54estado. Sólo tenía que pasar 3 días
- 6:57tomando registros, fotografías y notas.
- 7:00La primera noche decidí quedarme dentro del templo.
- 7:04Lleve mi saco de dormir y equipo, encendidos lámparas
- 7:08industriales y coloqué una frente al altar mayor.
- 7:12El silencio era espeso, absoluto.
- 7:16Solo se escuchaban mis pisadas y el sonido apagado del viento
- 7:20entrando por los vitrales rotos mientras fotografiaba la nave.
- 7:25Noté algo extraño en el ábside, una especie de sombra fija,
- 7:30parada justo detrás del retablo. Era más oscura que el resto del
- 7:34muro. Al acercarme no había nada, pero
- 7:38el aire era más frío, más tenso. Dormí poco esa noche.
- 7:46Soñé que alguien rezaba a mi lado su voz era grave, sus
- 7:50palabras confusas. Como en latín antiguo, sentí que
- 7:54algo caminaba alrededor de mí, sin pasos, solo una presencia
- 7:59que aplastaba el suelo. Al día siguiente hablé con la
- 8:04señora que cuidaba las llaves. Le pregunté si había historia en
- 8:08ese templo. Me miró fijo, me dijo que ahí.
- 8:12Habían matado a un sacerdote hace muchos años, uno que fue
- 8:17acusado de tener un hijo con una mujer del pueblo.
- 8:21El escándalo fue silenciado, lo desaparecieron, lo enterraron
- 8:26bajo el altar, sin ataúd, sin cabeza.
- 8:30Esa noche llovió el viento silbaba como si empujara puertas
- 8:34que ya no existían. Mientras revisaba los bancos de
- 8:38la nave, escuché el repique de una campana.
- 8:41Pero en esa iglesia no quedaba ninguna.
- 8:44Subí al campanario por instinto, estaba vacío.
- 8:48Solo encontré marcas de cera en el suelo y en la pared, tallado
- 8:53con uña o cuchillo, un rostro sin ojos.
- 8:57Volví al altar, coloqué mis herramientas y comencé a revisar
- 9:01la base. Al mover una piedra suelta el
- 9:06olor me golpeó. Tierra húmeda, encierro antiguo.
- 9:11Sacos de huesos, la lámpara parpadeó luego se apagó.
- 9:18Me quedé inmóvil con la espalda al altar.
- 9:23Entonces lo sentí un aliento helado en la nuca.
- 9:28No era aire, era como si algo respirara sin pulmones, con un
- 9:34jadeo débil que rozaba mi cuello.
- 9:37Me di la vuelta, lo vi. Era alto, más de 2 M.
- 9:44Vestía so tan antigua, raída cubierta de Tierra, no tenía
- 9:49cabeza en su lugar, un hueco negro del que salía humo.
- 9:53Sus manos eran huesudas y en una cargaba una vela encendida.
- 9:58Aunque no proyectaba sombra, no avanzó, sólo me señaló con la
- 10:02mano libre. Sentí que la sangre se me bajaba
- 10:06a los pies, la vela tembló. Su luz bailó sobre las paredes
- 10:10del templo y dibujo figuras extrañas en los vitrales rotos.
- 10:15Corrí sin pensar, dormí en el carro lejos del recinto.
- 10:20A la mañana siguiente entregué el informe sin mencionar nada.
- 10:25Días después me llegó una llamada.
- 10:27Otro restaurador entró a revisar mis notas.
- 10:31Murió esa noche dentro del templo de un paro fulminante.
- 10:36Lo encontraron arrodillado frente al altar.
- 10:40En el pecho llevaba una marca de cruz invertida hecha con sangre
- 10:44seca. Hoy ya no trabajo en iglesias,
- 10:48pero cada vez que escucho una campana a lo lejos, cuando no
- 10:51hay templo cerca, sé que él sigue ahí, rezando, con voz
- 10:57hueca, buscando su cabeza y esperando a quien se atreva a
- 11:02mirar donde no debe. La casa de los tubos es una
- 11:18construcción abandonada ubicada en Monterrey, en la Colonia
- 11:23Country y la silla. Su peculiar forma cilíndrica y
- 11:27su historia han alimentado múltiples relatos de terror.
- 11:32La leyenda cuenta que fue construida por un padre
- 11:35adinerado para su hija con discapacidad motriz, quien murió
- 11:40trágicamente durante la obra al caer por una de las rampas
- 11:44internas. A partir de entonces,
- 11:47trabajadores empezaron a negarse a continuar por sucesos
- 11:51extraños, herramientas que desaparecían, gritos, sombras.
- 11:57Algunos albañiles habrían muerto en circunstancias misteriosas.
- 12:03La obra fue abandonada y hasta hoy es considerada uno de los
- 12:08lugares más embrujados de Nuevo León.
- 12:13Soy arquitecto. Hace unos años fui contratado
- 12:17para hacer un levantamiento estructural de una propiedad
- 12:20abandonada en Monterrey. El dueño, un empresario
- 12:24extranjero, quería remodelarla para convertirla en un complejo
- 12:29turístico con temática urbana. El lugar era la famosa casa de
- 12:34los tubos. Nunca quise admitir que la
- 12:37conocía, pero lo hice. Llegué un lunes temprano por la
- 12:42mañana. La estructura estaba tal como la
- 12:45recordaba, cilindros de concreto gris conectados por rampas
- 12:50amplias que se curvaban dentro del silencio.
- 12:54La maleza había invadido la entrada y el viento pasaba
- 12:57silvando por los espacios huecos, como si soplará dentro
- 13:02de una garganta muerta. Me adentré con mi equipo.
- 13:06Comencé a tomar fotografías, medir columnas, verificar la
- 13:11condición de los muros. A media mañana algo llamó mi
- 13:15atención. Una pelota roja apareció en el
- 13:18borde de una rampa inclinada. Estaba limpia, como si alguien
- 13:23la hubiera colocado ahí. Minutos antes.
- 13:26No le di importancia. Pensé que algún curioso había
- 13:29entrado antes. Seguí trabajando, me moví entre
- 13:33niveles y tome notas. Cada vez que giraba por una de
- 13:37las rampas. Sentía que alguien venía detrás
- 13:41de mí. Pero nunca escuchaba pasos, solo
- 13:45una sensación densa en el pecho, como cuando estás a punto de ver
- 13:50algo que no quieres ver. Pasaron las horas, el sol
- 13:56comenzó a bajar y la luz dentro de los tubos cambió.
- 14:00El concreto proyectaba sombras redondas deformes.
- 14:04Saqué mi Cámara para tomar fotos de esos efectos en una de ellas
- 14:09junto a una columna. Vi una figura borrosa.
- 14:12No era un reflejo, era una niña. Revisé la imagen varias veces
- 14:18ahí. Estaba delgada, de pie, con la
- 14:21cabeza ligeramente inclinada. Tenía el cabello lacio oscuro y
- 14:26las manos rígidas junto al cuerpo.
- 14:29Su silueta parecía fundirse con la pared, pero su rostro no
- 14:33estaba borroso, estaba vacío, sentí un nudo en la garganta.
- 14:39Guardé todo y decidí terminar el levantamiento.
- 14:42Al día siguiente dormí mal. Soñé con rampas sin fin, con una
- 14:48silla de ruedas oxidada que bajaba sola en espiral,
- 14:51arrastrando algo detrás. Regresé al día siguiente
- 14:55acompañado de un ayudante. No le conté nada mientras
- 15:00revisábamos el segundo nivel, mi compañero me llamó, decía que
- 15:05había alguien arriba, subimos rápido.
- 15:09No encontramos a nadie, pero al pie de la rampa había huellas
- 15:14pequeñas descalzas, como si una niña hubiera caminado por el
- 15:19polvo fresco. Esa tarde las lámparas
- 15:25comenzaron a parpadear. Un olor a metal quemado flotaba
- 15:29en el aire y en el eco del cilindro más alto escuchamos un
- 15:34chirrido prolongado. Como el chillido de ruedas
- 15:37oxidadas, girando sin control, volteé hacia la curva, la vi
- 15:43bajar una silla de ruedas, descendía por la rampa sola, no
- 15:48rápido, no violento, solo bajaba como si alguien la empujara con
- 15:53suavidad. No hice nada, no dije nada, solo
- 15:57vi cómo avanzaba girando hacia nosotros hasta detenerse frente
- 16:01a mi ayudante. Él no volvió.
- 16:04Salió corriendo, sin mirar atrás.
- 16:06Lo encontré días después en su casa, en silencio con la mirada
- 16:11fija. Dijo que la niña le había
- 16:13hablado, que le pidió ayuda, que le dijo que nunca terminó de
- 16:18bajar. No regresé a la casa, terminé el
- 16:21informe con lo que tenía, lo envié al dueño y recomendé no
- 16:25continuar la obra. Nunca me respondió.
- 16:29Hoy, cada vez que cierro los ojos escucho el chillido de las
- 16:33ruedas. Y a veces, en los silencios más
- 16:37profundos, escucho la voz de una niña que me pregunta si esta vez
- 16:43podrá llegar hasta abajo y si estaré ahí para verla caer
- 17:02la hiena de Querétaro. Es el apodo con el que se
- 17:06conoció a Claudia Mijangos, una mujer que en 1989 cometió uno de
- 17:13los crímenes más perturbadores de México.
- 17:17A plena madrugada en su casa en Querétaro, asesinó Asus 3 hijos
- 17:23mientras sufría un aparente brote psicótico, aseguró haber
- 17:27sido poseída por voces que la obligaron a actuar desde
- 17:32entonces. Su antigua casa se volvió
- 17:34leyenda, gritos, risas, sombras, objetos que se mueven.
- 17:40Vecinos aseguran que ahí no solo quedó impregnado el crimen, sino
- 17:45algo más oscuro que no se ha ido.
- 17:50Mi nombre es Mariana ibarra. Durante 2 años viví en
- 17:54Querétaro, a 2 cuadras de una casa, que todos habitaban una
- 17:59construcción simple. De 2 pisos, ventanas ciegas con
- 18:03la pintura desgastada como piel vieja.
- 18:06Nadie vivía ahí desde hace décadas, pero por las noches,
- 18:11las luces del segundo piso a veces se encendían.
- 18:16Me enteré de su historia por un compañero de universidad, me
- 18:20dijo que ahí vivió una mujer que se volvió loca, que mató Asus
- 18:25hijos con un cuchillo de cocina. Que cuando llegó la policía ella
- 18:30hablaba sola, decía que la casa le hablaba, que una fuerza la
- 18:34obligó a hacerlo. Al principio pensé que era un
- 18:37cuento, hasta que una noche, durante una fiesta, alguien
- 18:41propuso entrar. Éramos 5 jóvenes, curiosos,
- 18:46tontos, brincamos la reja trasera, la puerta estaba
- 18:50abierta adentro, todo olía a humedad y óxido.
- 18:54Las paredes estaban cubiertas de moho.
- 18:57El papel tapiz desgarrado y el silencio era espeso, como si la
- 19:01casa respirara despacio. Subimos al segundo piso con
- 19:05linternas, llegamos al último cuarto.
- 19:09La puerta tenía marcas de uñas al entrar el aire cambio, hacía
- 19:15frío, mucho en el suelo, como si el tiempo no hubiera pasado.
- 19:20Aún quedaban restos de crayones y muñecos cubiertos de polvo.
- 19:25Uno de los chicos comenzó a tomar fotos, otro se burlaba
- 19:30haciendo ruidos, como si imitara voces.
- 19:34Yo me quedé callada. Había algo en ese lugar que se
- 19:38sentía sucio, vivo, antiguo. Me acerqué a una de las paredes,
- 19:46tenía escrito algo con letras infantiles, decía, mamá, dice
- 19:51que el Ángel ya viene. En ese instante, la linterna
- 19:56fallo, una risa bajita, se escuchó en el rincón.
- 20:00Alguien más la escuchó porque todos nos quedamos quietos.
- 20:04Una sombra se deslizó por el techo, gritamos, salimos
- 20:08corriendo por las escaleras, empujándonos entre nosotros.
- 20:12Una vez fuera, nos reímos por los nervios.
- 20:15Dijimos que fue el susto, El juego nada más, pero esa noche
- 20:21al llegar a casa. Encontré Tierra en mis zapatos y
- 20:25un crayón rojo en la bolsa de mi chamarra.
- 20:28Yo no lo puse ahí los días siguientes no dormí bien.
- 20:33Escuchaba pasos fuera de mi cuarto susurros, como si alguien
- 20:38más respirara dentro de mi almohada.
- 20:41Soñaba con niños parados en fila sin rostro, con el cuello
- 20:45ladeado que me decían que no debía entrar al cuarto del fondo
- 20:50una tarde. Fui a la biblioteca municipal a
- 20:53buscar información. Encontré los recortes, las
- 20:56fotos, la noticia. La casa era la misma, el rostro
- 21:01de la mujer vacío perdido. En uno de los artículos se
- 21:06mencionaba que ella decía que una presencia le hablaba desde
- 21:09la habitación donde dormían sus hijos, que le dictaba oraciones,
- 21:14que le prometía liberación. Ese cuarto era el que visitamos.
- 21:21No conté nada a nadie, solo me fui alejando del grupo, dejé de
- 21:27ir a fiestas, me enfermé, comencé a ver cosas en las
- 21:31esquinas de mi visión, una figura delgada, con una bata
- 21:36blanca. A veces oía cuchillos que se
- 21:39arrastraban por el piso. No podía entrar a una cocina sin
- 21:43sentir el pulso acelerado. Una noche soñé que estaba dentro
- 21:47de la Casa de nuevo. No podía moverme.
- 21:50Frente a mí estaba una mujer. Su rostro era idéntico al de los
- 21:55recortes, pero no estaba rota. Estaba sonriente, sostenía algo
- 22:01entre las manos. Me lo ofrecía un bebé envuelto
- 22:05en trapo mojado. Cuando me negaba a tomarlo, su
- 22:08sonrisa se torcía, gritaba mi nombre y el bebé me hablaba con
- 22:14mi propia voz. Desde entonces ya no sé si lo
- 22:18que me traje de esa casa fue un recuerdo o una grieta.
- 22:22A veces me despierto con rasguños en los brazos o con
- 22:26crayones en el buró. Nadie entra a mi cuarto, nadie
- 22:31los deja ahí. La casa sigue abandonada, pero
- 22:35cada cierto tiempo un vecino dice haber visto una silueta en
- 22:39la ventana del fondo, siempre la misma, una mujer.
- 22:45Con los brazos abiertos esperando compañía
- 23:01la leyenda de el sombrerón tiene origen en varias regiones de
- 23:05México y Centroamérica, especialmente en Chiapas y
- 23:10Guatemala. Se trata de un personaje pequeño
- 23:14de baja estatura, que viste todo de negro y lleva un enorme
- 23:19sombrero que le cubre el rostro. Suele aparecerse a mujeres
- 23:24jóvenes o solitarias, a quienes persigue, embruja o seduce con
- 23:29música y regalos. También se dice que aparecen
- 23:33caminos solitarios o entradas de pueblos, montado en un caballo o
- 23:38seguido por perros de ojos brillantes.
- 23:42Su presencia anuncia desgracia, enfermedad o desaparición.
- 23:49Mi nombre es Elena Paniagua. Tenía 16 años cuando vi Por
- 23:54Primera Vez al hombre del sombrero grande.
- 23:58Fue en San Cristóbal, Chiapas. Durante una temporada en que fui
- 24:02a quedarme con mi abuela. Mi madre creía que me vendría
- 24:07bien el aire del campo. Nunca imagino que esa decisión
- 24:12dejaría cicatrices que aún no se borran.
- 24:15La casa de mi abuela estaba a las afueras del pueblo, cerca de
- 24:19los cafetales. Las noches eran frías y el
- 24:22silencio parecía un animal que te respiraba encima.
- 24:26Todo el pueblo dormía temprano, todo menos.
- 24:30Yo me costaba dormir desde la primera semana.
- 24:33Sentía que algo me observaba desde la oscuridad del pasillo,
- 24:39desde el umbral de la puerta trasera, desde los espejos.
- 24:43Una noche salí al patio a tomar aire.
- 24:46La Luna estaba alta. El viento apenas movía las hojas
- 24:49de los árboles. Fue entonces que lo escuché una
- 24:53melodía tenue, dulce, tocada con guitarra.
- 24:57No era radio, no era ningún vecino, era música antigua,
- 25:02lenta, como una serenata que venía desde la entrada del
- 25:05camino. Me asomé por la Barda.
- 25:08Ahí estaba un hombre pequeño, vestido de negro con botas
- 25:13brillantes y una chaqueta bordada.
- 25:16Su sombrero era tan grande que le cubría el rostro por
- 25:20completo. En la mano derecha sostenía una
- 25:24guitarra diminuta y la tocaba sin moverse, como si las notas
- 25:30salieran solas de los dedos. A su lado, 2 perros negros con
- 25:37ojos rojos. Me miraban en silencio.
- 25:42No me asusté, al contrario. Algo en mí se sintió halagado.
- 25:48Aquella música me parecía hermosa.
- 25:50Me quedé escuchando hasta que mis ojos se cerraron sin darme
- 25:54cuenta. La noche siguiente volvió y la
- 25:58siguiente también. Mi abuela comenzó a notarlo,
- 26:02decía que tenía ojeras, que ya no comía, que hablaba dormida.
- 26:08Intento esconderme las cosas de valor, como si creyera que
- 26:12alguien me estaba embrujando. Pero yo ya no era yo.
- 26:16Vivía esperando el anochecer. Dormía junto a la ventana
- 26:21deseando ver de nuevo al hombre del sombrero, hasta que una
- 26:25noche cruzó la barda. No lo escuché entrar, solo sentí
- 26:30el aire cambiar. La música cesó, lo vi parado
- 26:34frente a mí. Su sombrero le cubría la cara,
- 26:37pero debajo caían trenzas negras que se movían como serpientes.
- 26:43Su aliento olía a Tierra húmeda. Su mano era fría y larga.
- 26:48Me ofreció una trenza de mi propio cabello.
- 26:52Yo no me había dado cuenta de que lo había perdido.
- 26:55Quise gritar, pero no pude, solo temblaba.
- 26:59Sentí como su mano me acariciaba la mejilla y en ese momento
- 27:03entendí que aquello no era un hombre, era algo viejo, antiguo.
- 27:09Algo que no tenía alma, pero que buscaba una.
- 27:13A la mañana siguiente, mi abuela encontró Tierra en mi cama.
- 27:17Mis pies estaban llenos de rasguños.
- 27:20Lloró mientras me llevaba a la Iglesia del Pueblo.
- 27:25El sacerdote no quiso escuchar mucho, sólo me roció con agua
- 27:29bendita y nos dijo que no volviéramos a abrir la ventana
- 27:34por las noches. Que no escucharamos música, que
- 27:37no viene de esta Tierra. Quise volver a la ciudad, pero
- 27:42ya era tarde. Cada vez que me duermo escucho
- 27:46la guitarra, ya no importa donde esté.
- 27:49La melodía aparece en mis sueños, a veces suave, a veces
- 27:54con lamentos entre las notas. Mi cabello nunca volvió a crecer
- 28:00igual. Algunas mañanas despierto con
- 28:04barro bajo las uñas. O con la sensación de que
- 28:07alguien se sentó a los pies de mi cama durante horas.
- 28:10El sombrerón me sigue, no para asustarme.
- 28:15Sólo toca cada noche, cada vez más cerca y cuando su guitarra
- 28:20deje de sonar. Sé que será porque finalmente ha
- 28:25terminado su canción conmigo. El silbón es una leyenda
- 28:41originaria de los llanos de Venezuela y Colombia, aunque
- 28:46también ha ganado presencia en regiones rurales de México,
- 28:50especialmente en zonas del norte, donde el viento sopla
- 28:54fuerte entre cerros y desiertos. La historia habla de un espíritu
- 29:00errante, una figura alargada y esquelética.
- 29:04Que vaga por los campos silvando una melodía característica
- 29:08compuesta por las notas do, re, mi, fa, sol, la si de forma
- 29:12lenta y repetitiva. Según la leyenda, el silbón fue
- 29:17un joven que asesinó a su padre en un ataque de furia y fue
- 29:21maldecido por su propio abuelo, condenado a cargar los huesos de
- 29:26su víctima en un costal por toda la eternidad, el silbón.
- 29:31Recorre las noches llorando y silvando su lamento.
- 29:35Se dice que si su silbido suena lejos, está cerca, y si se
- 29:40escucha cerca hay oportunidad de escapar.
- 29:44Los testimonios modernos lo describen como una sombra alta y
- 29:47delgada, con una figura espectral que a veces deja
- 29:51rastros de huesos, viento gélido y un olor a carne descompuesta.
- 29:58Suele aparecer en caminos solitarios, zonas rurales o
- 30:03cerca de personas maltratadoras o violentas, especialmente
- 30:09hombres alcohólicos, como parte de su condena vengativa.
- 30:16Me llamo Pedro Valdés, soy originario de Un Ejido cerca de
- 30:21la frontera entre Tamaulipas y San Luis Potosí, ahí donde los
- 30:26caminos se pierden. Entre cerros Resecos y el viento
- 30:30parece cargar las voces de los que ya no están en ese lugar.
- 30:35Crecí y fue también ahí donde escuché Por Primera Vez el
- 30:39silvido. ¿No soy yo hombre de
- 30:42supersticiones? Mi abuelo sí lo era.
- 30:45Decía que hay cosas que no deben nombrarse después de la
- 30:49medianoche, que el viento no siempre es viento.
- 30:53Y que si llegas a escuchar un silbido en medio del monte, no
- 30:58corras porque no sirve de nada. Yo me reía hasta esa noche tenía
- 31:0420 años y venía de trabajar en un rancho a varias horas de El
- 31:08Ejido. El transporte no llegó, así que
- 31:11decidí caminar de regreso. Llevaba mi machete al cinto y
- 31:15una lámpara vieja. El camino era largo, pero lo
- 31:19conocía bien. Era Tierra seca, matorrales
- 31:22bajos, algunos suizaches que parecían moverse con el viento.
- 31:28Eran como las 11 cuando lo escuché, un silbido largo,
- 31:32afilado, inconfundible, sonaba como la nota de una flauta
- 31:37oxidada. Primero creí que era un ave,
- 31:41pero no era un ave, venía desde atrás de mi, me detuve, miré en
- 31:47todas direcciones, nada. Avance el silbido volvió a
- 31:53sonar, esta vez más lejos, pero también más claro.
- 31:58Era imposible saber si se acercaba o se alejaba.
- 32:02En eso consistía el mito. El silbón le decían que si lo
- 32:07escuchas lejos está cerca, y si lo escuchas cerca tienes
- 32:11oportunidad de escapar. Yo solo apreté el paso unos
- 32:16metros adelante, el aire cambió. Se volvió más pesado, más frío.
- 32:21Empecé a sentir el olor, un olor a cuero mojado, a carne en
- 32:26descomposición. El silvido volvió y entonces lo
- 32:30vi parado junto a un mezquite, una figura alta y encorvada.
- 32:35No tenía rostro, solo una mancha oscura donde deberían estar los
- 32:39ojos. Su cuerpo era flaco, como ramas
- 32:42secas. El sombrero ancho cubría gran
- 32:45parte de su cabeza y a su espalda colgaba un costal, un
- 32:50saco sucio, pesado que goteaba algo espeso sobre la Tierra.
- 32:57Lo sostenía con una mano y con la otra se apoyaba en un palo
- 33:02torcido. No hablaba solo silbaba.
- 33:08Di un paso atrás. El no se movió.
- 33:11El silbido sonó de nuevo, esta vez tan fuerte que me perforó
- 33:15los oídos. Salí corriendo, no sé cuánto
- 33:18tiempo, corrí, sentía que el costal me perseguía como si
- 33:22rebotará detrás de mí. Lo escuchaba sacudirse como si
- 33:27algo dentro se moviera algo con huesos.
- 33:31Llegué a mi casa hecho trizas, no le conté a nadie.
- 33:35Dormí abrazado al machete, esperando no volver a
- 33:38escucharlo. Pero los silbidos regresaron no
- 33:42cada noche, sólo cuando el aire se quedaba quieto y el monte
- 33:47parecía sostener la respiración. A veces mis perros despertaban
- 33:52gimiendo, mirando hacia la nada. Una vez encontré huellas en la
- 33:57entrada. No eran humanas, eran largas,
- 34:01desiguales, como si alguien arrastrara los pies, pero solo
- 34:06tuviera los huesos. Pregunté a los viejos del
- 34:09pueblo. Me dijeron que ese era el
- 34:13castigo para el que mata a su sangre, que el silbón fue un
- 34:17hijo que mató a su padre y que por eso vaga condenado cargando
- 34:23su esqueleto en un saco para siempre.
- 34:26Desde entonces he vivido con cautela.
- 34:30Me alejé de los caminos. Al caer la noche dejé de
- 34:35trabajar en ranchos alejados. Pero el silvido volvió a
- 34:39encontrarme. La Última Vez fue en mi propia
- 34:43casa, eran casi las 3, me despertó el crujido de las
- 34:48tejas, me senté en la cama y escuché el sonido largo y agudo
- 34:53justo afuera de mi ventana. No quise mirar, sólo me quedé
- 34:58ahí con el corazón, golpeándome el pecho.
- 35:01El silvido duró 1 minuto entero. Cuando terminó sentí un peso en
- 35:06la espalda. Como si algo me observara desde
- 35:09adentro, al día siguiente encontré mi puerta abierta en el
- 35:14umbral. Alguien había dejado un saco
- 35:17pequeño dentro, un fémur viejo humano.
- 35:22Desde entonces lo escucho más cerca, a veces en el viento, a
- 35:26veces en mis sueños y cada vez que lo oigo lejos me preparo.
- 35:33Porque ya aprendí que cuando Silva despacio está encima de ti
- 35:38y ya es demasiado tarde. La tule vieja es una figura del
- 35:53folclore mexicano, especialmente del sur del país.
- 35:58Se dice que fue una mujer que tras cometer pecados graves o
- 36:02practicar brujería, fué condenada a vagar convertida en
- 36:07una criatura espantosa, mitad humana y mitad raíz.
- 36:12Vive en pantanos o manantiales, rodeada de tule y si aparecen
- 36:17las noches a quienes se acercan solos al agua, su cuerpo huele a
- 36:22lodo podrido y su mirada paraliza.
- 36:26Atrae con sus lamentos y quien la ve pocas veces vuelve a
- 36:31contarlo. Mi nombre es Mauro Camargo.
- 36:36Por años trabajé como inspector de agua en comunidades rurales
- 36:40del sur de Veracruz, una labor sencilla, en teoría, recorrer
- 36:45zonas con cuerpos de agua estancados, revisar sistemas de
- 36:49pozo y reportar condiciones sanitarias.
- 36:53Pero fue en uno de esos recorridos donde conocí la
- 36:56historia de un pantano olvidado y fue ahí donde casi pierdo la
- 37:02razón. Había una comunidad pequeña en
- 37:05el municipio de Sayula, apenas unas casas rodeadas de monte
- 37:10bajo, caminos de terracería y un manantial que alimentaba un
- 37:15canal artesanal. Llegué por encargo del
- 37:19Ayuntamiento porque la gente del pueblo se negaba a usar el agua
- 37:23del pozo. Desde hacía semanas decían que
- 37:27estaba maldita. Que apestaba a cuerpo viejo y
- 37:30que había empezado a hervir por las noches.
- 37:34Al principio pensé que exageraban.
- 37:37El calor en esa zona era brutal y los brotes de bacterias
- 37:40comunes. Pero desde que llegué sentí algo
- 37:44extraño. El aire se sentía húmedo y
- 37:47espeso, con un olor a hojas fermentadas a raíz podrida y
- 37:52sudor rancio. El manantial estaba a media hora
- 37:56de caminata, entre árboles gruesos y lodo caliente.
- 38:00Fui solo siguiendo las indicaciones de una mujer que me
- 38:04dijo que no debía acercarme al tule al caer la tarde.
- 38:08El camino era claro, pero conforme me acercaba al pantano,
- 38:13los sonidos del monte se fueron apagando, sin aves, sin
- 38:18insectos. Sólo el burbujeo lento de un
- 38:22agua espesa que no corría, sólo respiraba.
- 38:28Llegué justo cuando el sol se escondía.
- 38:31El pantano estaba cubierto de tule, ese tipo de planta de
- 38:36hojas largas que flota como alfombra sobre el agua.
- 38:40En el centro se alzaba una figura retorcida, una especie de
- 38:45tronco grueso hueco. Con forma de mujer agachada con
- 38:49ramas que simulaban cabello largo.
- 38:52Al principio pensé que era una escultura, algún tipo de ofrenda
- 38:56o broma, pero cuando me acerqué escuché como ese tronco
- 39:00respiraba. No era el viento, era un sonido
- 39:04húmedo, rítmico, como un jadeo grueso que salía de las grietas
- 39:10del árbol. Me quedé quieto.
- 39:13El calor era insoportable, pero el sudor me corría por el frío.
- 39:18Algo se movía entre los tules, formas pequeñas que nadaban sin
- 39:22romper la superficie, como si fueran sombras delgadas con
- 39:26dientes. No eran peces, no eran animales.
- 39:31De pronto las plantas comenzaron a abrirse lentamente.
- 39:35La figura central se incorporó, no era un tronco, era una mujer,
- 39:41una vieja desnuda, con la piel cubierta de lodo seco.
- 39:45Cabello largo enmarañado como raíces y ojos blancos sin
- 39:49pupilas. Su cuerpo parecía agrietado,
- 39:53como si la hubieran secado viva. Caminaba sobre el agua como si
- 39:58fuera Tierra, dejando huellas negras que humeaban.
- 40:02No me habló, solo se detuvo a mirarme en sus brazos.
- 40:07Cargaba algo, un costal que se movía dentro se escuchaban voces
- 40:13infantiles. Risas rotas, como si jugara con
- 40:18los ecos de niños ahogados. No sé cómo logré moverme,
- 40:24retrocedí sin correr, sin gritar, solo retrocedí hasta que
- 40:29el monte me tragó. Escuché como ella se sumergía de
- 40:33nuevo, arrastrando el tule con ella, como si se deslizara entre
- 40:37las raíces. Al día siguiente los del pueblo
- 40:40me dijeron su nombre, la tule vieja.
- 40:44Un espíritu antiguo que habita en los pantanos, donde los
- 40:48cuerpos sin bautizar eran arrojados.
- 40:51Niños muertos, mujeres solas, ahogados, sin nombre.
- 40:57Dicen que ella fue madre y bruja, traicionada por su gente,
- 41:01convertida en sombra por un mal de siglos.
- 41:04Desde entonces, el agua de ese manantial ya no sirve.
- 41:09Cada cierto tiempo algún niño desaparece.
- 41:12Los padres lo saben. Pero nadie hace preguntas.
- 41:16Solo clavan cruces en la Tierra y cambian de pozo.
- 41:20Yo volví a la ciudad. Renuncié poco después, pero a
- 41:24veces en las noches húmedas escucho ese sonido de Tule,
- 41:28Rompiéndose bajo pies pesados. A veces el desagüe del baño
- 41:33huele a pantano y a veces sólo a veces escucho un costa al reírse
- 41:38desde el fondo del fregadero. El hombre del saco se le
- 41:56describe como un hombre alto, sucio y encorvado que camina por
- 42:00las noches cargando un costal viejo al hombro.
- 42:04Según la leyenda, se lleva a los niños que desobedecen, salen
- 42:09solos o lloran mucho. Su saco nunca está vacío.
- 42:14Dentro lleva huesos, lamentos o a quienes ha capturado.
- 42:19Aunque se usa como advertencia para portarse bien, muchos
- 42:23aseguran haberlo visto pasar en silencio, dejando solo el eco de
- 42:28sus pasos y un costal abandonado.
- 42:36Me llamo David Lugo nací en un pueblo pequeño del norte de San
- 42:41Luis Potosí, rodeado de Cerros Bajos, caminos de Tierra y
- 42:45árboles que crujen con sólo verlos.
- 42:49Crecía escuchando advertencias de todo tipo, pero la que más se
- 42:53repetía era una sola, que si no obedecías, si salías de noche,
- 42:58si hacías berrinche, el hombre del saco te vendría a buscar.
- 43:03Nadie sabía de dónde venía ni cómo se lo llevaba, solo que
- 43:07llegaba sin hacer ruido y desaparecía con lo que más
- 43:10querías. Como todos los niños.
- 43:13Me reía de esas historias hasta que desapareció mi primo Ramiro.
- 43:18Tenía 8 años, era travieso, respondón de esos que siempre
- 43:23están a punto de recibir una nalgada.
- 43:26Una tarde, después de que su madre le negara dulces, se salió
- 43:30corriendo. Nadie lo volvió a ver.
- 43:34Encontraron su huarache en el monte junto a un nopal
- 43:38rasguñado, pero nunca su cuerpo. Esa misma noche, varios vecinos
- 43:44dijeron haber visto a un hombre muy alto.
- 43:47Con la espalda encorvada, caminando por los bordes del
- 43:51pueblo, llevaba un costal grande al hombro y una capucha raída
- 43:56cubriéndole la cara. Lo llamaron loco, Caminante,
- 44:01bandolero, pero en voz baja. Todos sabían de quien se
- 44:06trataba. Yo tenía 9 años y no volví a
- 44:09dormir. Igual pasaron los años, me fui a
- 44:14trabajar a la ciudad. Hice mi vida, pero cuando mi
- 44:18madre enfermó, regresé al pueblo a cuidarla.
- 44:22Vivía sola en la misma casa donde crecimos.
- 44:25Me instalé con ella el primer mes.
- 44:28Todo fue tranquilo, pero algo en el ambiente había cambiado.
- 44:33El pueblo se sentía más callado, como si la Tierra respirara
- 44:37despacio. En el mercado ya no se veía a
- 44:41los niños solos. Las madres los mantenían cerca,
- 44:44como si esperaran que algo los arrebatar.
- 44:48Y en las esquinas algunas casas tenían costales vacíos, colgados
- 44:53en las puertas como protección. O eso decían.
- 44:57Una noche, mientras le preparaba té a mi madre, salía al patio.
- 45:02El cielo estaba oscuro, sin Luna.
- 45:05El aire olía a humo húmedo y ramas podridas.
- 45:08Escuché pasos en la calle. Lentos, irregulares.
- 45:13Me asomé con cautela. Vi a un hombre alto, Encorvado,
- 45:17con un costal enorme a la espalda.
- 45:19Caminaba despacio, arrastrando los pies.
- 45:23No se escuchaba su respiración, solo el roce seco de sus zapatos
- 45:27contra la Tierra. Pasó frente a mi casa sin
- 45:30detenerse, pero en ese instante su cabeza giró no por completo,
- 45:36solo lo justo para que yo viera parte de su rostro.
- 45:41Su piel estaba tensa, como cuero viejo y los ojos hundidos
- 45:46negros, con un brillo húmedo que no era humano.
- 45:51Me encerré, cerré con seguro, pero esa noche no dormí.
- 45:57A la mañana siguiente me contaron que un niño del pueblo
- 46:01había desaparecido. Se lo llevaron mientras jugaba
- 46:05al escondite detrás de la iglesia.
- 46:08Lo único que quedó fue un costal pequeño, mojado por dentro,
- 46:13tirado junto al pozo. Nadie habló en voz alta, nadie
- 46:18acusó a nadie, solo se bendijeron las puertas y se hizo
- 46:22misa esa misma tarde. Yo lo volví a ver, fue en un
- 46:27sueño, o eso quiero creer. Estaba sentado en mi cama cuando
- 46:31lo escuché entrar, no por la puerta, por la pared, como si se
- 46:36hubiera filtrado por las grietas.
- 46:38Lo vi parado junto a mí cargaba su costal, pero esta vez lo dejó
- 46:43caer al suelo. Lo abrió de dentro.
- 46:46Salieron manos pequeñas, manos de niño, brazos, caras, ninguna,
- 46:52gritaba, ninguna, lloraba, sólo me miraban con los ojos
- 46:56abiertos, como si aceptaran su encierro.
- 46:59El hombre del saco me miró, no me dijo nada, sólo cerró el
- 47:04costal y desapareció. Desde entonces duermo mal.
- 47:09A veces, al despertar veo huellas de Tierra junto a mi
- 47:12cama. A veces escucho su silbido agudo
- 47:16como un canto de pájaro enfermo. Otras veces siento que alguien
- 47:22jala mi cobija con suavidad y cada que una madre grita a su
- 47:27hijo por desobediente. Cada que un niño llora con
- 47:32berrinche en plena calle me dan ganas de decirle que se calme.
- 47:36Porque si no lo hace, esa figura de hombros pesados y mirada seca
- 47:42aparecerá al caer la noche y se lo llevará sin una palabra, sin
- 47:48dejar huella, solo un costal y silencio.