Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 246 | Las cosas incómodas que nos dice Dios.
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- Pauldcast número doscientos cuarenta y seis. Las cosas incómodas que suele decirnos Dios cuando estamos en nuestro devocional, en nuestro tiempo de contemplación, en nuestro tiempo con Dios en las mañanas, estamos hablando por estos días en el podcast, de volver a las bases, de poner atención a lo que significa verdaderamente el Padre nuestro. Y cuando hablamos del Padre nuestro, hablamos de la necesidad de tomarnos un tiempo aparte todos los días para que, si lo vamos a decirlo, digamos con entendimiento y con sabiduría. Bueno. Hoy, en esa predicación que tuve que compartir, que pude compartir en esa iglesia, le contaba yo a las personas la importancia de permitir que les espíritu Santo, nos acuse de cosas, nos diga asuntos que todos los días estamos cometiendo que nos haga descubrir las verdaderas intenciones de nuestro corazón, que nos haga discurrir en esos pequeños detalles que vivimos en los días y quedarnos ahí pensando en que de él no podemos escaparnos, que él, como ninguna otra persona en la vida, nos va a hablar a nuestra conciencia, a nuestro pensamiento y nos va a pedir que cambiemos de él. No podemos escondernos chicas. Él conoce las intenciones de nuestros corazones caballeros, Él sabe por qué hacemos las cosas de él no podemos escondernos. Y lo más sabio es reconocer nuestras faltas y comprometernos día a día con no volver a repetirlas. Hola, yo soy José Ordoñez y te invito a disfrutar el podcastt del día de hoy, en donde definitivamente aprendemos un poquito más a tener una relación íntima en oración con Dios. Bienvenidos. Si una mujer hace un devocional y está escuchando porque sabes qué hace el espíritu Santo, el espíritu Santo te acusa de todo. Está ahí para eso, para hablarle a tu conciencia el espíritu Santo. Tener una relación con el espíritu Santo es tan maravillosa que no has dicho la palabra Escúchame bien, la percepción espiritual hace esto que muchas veces vas a decir un chiste, vas a echar un piropo, vas a ver lo que no tienes que ver, vas a comentar algo y antes de que la palabra salga de tu boca, ese mismo espíritu Santo te va a decir no lo digas, no la trates. Así, sé que estás enojado, pero no vayas a decir eso. Y cuántas cosas el señor te va a librar cuántos errores y cuántos pecados la percepción y la como es eso dónde nace, Nace a las cuatro de la mañana, nacia a las cinco de la mañana, eso es. No me metas en tentación. Adviérteme a Vísame cuando estés Ahírile padre, yo hoy me comprometo a que voy a escuchar tu Espíritu Santo y cada vez que yo vaya a mirar lo que no está bien, vaya a decir, vaya a tocar, tenga intenciones en el corazón. No nos damos cuenta, pero todo el tiempo tenemos malas intenciones. Cómo abrazas, cómo besas, cómo saludas, cómo calificas. El Espíritu Santo nos va a decir a nosotros, los hombres, algo que se tiene que quitar de todo hombre que verdaderamente hable a Dios. Hable y ame a Dios. Y es la lisonja a la mujer ajena. No existen los cristianos piroperos. No existen la palabra linda, hermosa, muñeca, qué bien se te ve el vestido, qué bonito tu color de pelo, qué bien, como tú hablas, no existe. El verdadero cristiano no es piro pero con nadie excepto con su esposa. Usted solo tiene un bombón, una muñeca, una hermosura en su vida, toda palabra dulce, tiene que ir en dirección de su esposa. Nadie más y vuelvo y lo digo no disfrace su coquetería con educación, es que soy muy educado. No sea educado en otro lado hermano. Ella se llama Marta, Doña Marta, doña Patricia, y lo mismo las mujeres. Yo he tenido la oportunidad de ir a negocios cristianos, no negocios cristianos, negocios donde a veces estoy en el diller en la venta de los automóviles. O estoy en el supermercado. O estoy esto. Y viene una empleada y me dice Pastor, yo voy a la Iglesia, pero al rato estoy viendo cómo ella no ha sabido tomar la posición que, como hija de Dios y como mujer casada, debe tener no se nota como se comportan todas en ese lugar. Ella se comporta Y veo que me quedo observándolas y veo que viene una empleada de un compañero de trabajo y le agarra el cabello y se le recuesta y le dice bizcocho y le dice y ella está en ese mundillo en donde ella no ha aprendido a darle honor a su esposo. Y qué bonito una mujer que donde quiera que esté sepa darle honor a su esposo? Respéteme, Yo no soy su bomboncito, Yo no soy bizcochito. Mamacita muñequita, me llamo Claudia para usted soy Claudia y no, y saben muchachas pónganse coloradas delante del jefe no tenga problema. Aprenda a poner a su jefe en su lugar y dígale soy Claudia para usted y si le van a echar, usted dice no tengo ningún problema. Yo no vivo de su mano ni de este negocio. Yo vivo de la mano de Dios, que en este momento está mirando la rictitud de mi corazón. Siempre no tenga miedo de hacerlo correcto. No tenga miedo ahora a muchas el señor les dirá por qué te pones los pantalones tan apretados los scottes, por qué te viste es para el respetable público todas esas cosas que son dolorosas e incómodas. El señor las habla cuando uno está encerrado. Ahí tú entra en la soledad de tu habitación y tu padre te escuchará en lo secreto y te re compensará. Piensen la recompensa no solamente como que te dará lo que tú estás pidiendo, sino que te librará de muchas situaciones. No saben cómo deseo que les haya causado incomodidad de escuchar esas cosas, porque quizá mientras estaba hablando, querida Dama, sentiste que debía ser un poco más cautelosa y cuidadosa en tu trabajo, hacer respetar más a tu esposo y de pronto por allí los hombres sintieron que sí, que hay cosas que decimos, hacemos o buscamos y tenemos una intención mal sana, como nadie nos está viendo y nos olvidamos que los ojos de Dios sí están observando. Podcast número doscientos cuarenta y seis, pero hay doscientos cuarenta y cinco más en José Ordoñez Cristiano, com escribelo así, José Ordóñez Cristiano com Botón Podcast y ahí puedes escuchar los doscientos cuarenta y por ahora te deseo que siempre sientas esa sinceridad que Dios demanda de ti que Dios te bendiga