Latest / Carne Cruda Podcast / Derroteros: El Demonio, con Santiago Alba Rico (CARNE CRUDA EXTRA)
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- Adiós se va igualmente derrotero. Pérgalo bien, camino en dirección medio tomado para llegar al fin. Propuesto un conjunto de datos que indican el camino para llegar a un lugar o que nos vamos dirección que se da por escrito para María día. Además, fin de el libro, que contiene un derrotozo una línea marcada en el mapa de mareas para guiar a los pilotos rotar de derrotero deja derrotero, derroteros roso pensar paseando con Santiago Albarrico. Qué está Santiago, cómo estás, qué tal Javier, qué alegría oírte luego lo mismo. Digo si no me falla la memoria. Creo que hoy tenemos que pasear de la mano de alguna palabra que empiece por la letra d Exactamente estábamos ya en la de la cuarta letra del alfabeto y aquí hay palabras también muy bonitas, como todo en todas las letras. Pero después de pensar en dátil, en dado, en dadiva, en dolor, en duelo, en duela, incluso que son esas alillas metálicas que se tiñen las tablas con las que hacen los barriles de madera, una palabra preciosa o destino o diplodocus o doga o donment pues inclinado, porque yo creo que el ánimo en estos días nos aleja siempre de la luz y en que no por una palabra que, en todo caso, creo que es es interesante explorar que es la palabra demonio. Bueno, es una palabra también hermosa, aunque también aterradora exactamente las dos cosas, aunque originalmente etimológicamente no evoca nada aterrador, porque el demonio viene del talmón griego, que tiene una combinación como de ángel y duende y duende en el doble sentido del término, también el duende gitano y flamenco. No catón habla del daimbón que inspira a Sócrates y que le hace tener siempre hallazgos intelectuales felices y en el caso de Zócate, es incluso su conciencia. Es ese ángel que le indica que es lo que no debe pensar o lo que no debe no de hacer. No tenía, por tanto, ningún matiz negativo hasta el punto de que una de las formas de decir felicidad en griego es eudaimonía, o sea, decir, el buen espírituo o el buen demonio. Y bueno, pues, pues originalmente no tú tenías las connotaciones. Los Rainbones eran eso divinidades menores, positivas, positivas y se incluieron las misas y los sátiros llamados cada unos, por lo que por los romanos y es el cristianismo, obviamente, de las traducciones que se hacen de la Biblia en el que introduce este demonio con sus características actuales. Y hay otros nombres, como sabes, no porque también al demonio lo llamamos mediante otra palabra, que también empieza por beques, que es diablo, que tabeber el griego de diabo luz, que aquí, sin embargo, tiene un sentido ya en sí mismo negativo, porque el diablo es el que calumnia, el que divide. Digamos un poco, el cizañero que introduce cizaña entre los seres, entre los seres humanos y de dónde viene lo de beltebú Lucifer y esos nombres Satanás que tiene el demonio, pues mira sa o satanás que viene del del hebreo en árabe. Por cierto, como comparten raíces semíticas, la misma se dice de alguna manera saitán y aquí es importante, como veremos luego, porque Satán quiere decir un adversario, el enemigo o el otro total, el otro antagónico con el que no se puede mantener ningún tipo de vínculo o de relación. Lucifertien es una palabra preciosa en la quien quiere decir el portador de la luz Y, en efecto, muy tardíamente, el lucifer se convierte en algo así en el Paladín de los Ángeles rebeldes antes en Roma se utiliza para designar al planeta Venus, el más luminoso, el lucero del alba, Y es, por lo tanto, una palabra muy muy hermosa que acaba designando a una figura que, como veremos, también tiene una dimensión trágica. Y en cuanto a be Cebú, es curioso. Por aquí hay distintas interpretaciones, pero una es la de que Sabel Cebú quiere decir, señor de las moscas? Y es una interpretación es que los hebreos se buclara de un dios de canal transforte, transformando ligeramente los poemas, de tal manera que el Dios de todas las cosas se transformara en el Dios de las moscas. Muy interesante todas las etimologías de los distintos nombres que recibe el demonio. Y hay tantos no. Pero siina te acuerdas de un pasaje, un pasaje del Evangelio muy conocido que citan tanto Mateo como Lucas y que Lucas jamás tiene algo particularmente inquietante, que es ese exorcismo que hace Jesucristo, de muchos demonios que han ocupado el cuerpo, de un caso de uno de dos personas que viven aisladas entre las tumbas y que son muy violentas de las que vive todo el mundo. Y en Lucas. Cuando se acerca a Jesucristo, al endemoniado y le pregunta su nombre. Éste responde. Imaginamos que entre espumarajos responde mi nombre. Es legión, que da mucho miedo porque imaginar una multitud, la rapiñada y ecer vescente de criaturas temibles. Y bueno, pues el pasaje cuenta este exorcismo curioso, porque los demonios se trasladan del cuerpo de sus víctimas humanas a una piedra de cerdos que se arrojan por un barranco y se ahogan en el agua. Pero esto de que sean legiones es importante porque es verdad que en la tradición hebrea se nombran a todos los ángeles que son en torno a doscientos que se revelan contra contra Dios en ese episodio que de alguna manera reproduce también la rebelión de los titanes con contra Zeus. Y los nombres son muy bonitos. No es carlistas esta numeración del nombre. Ya sabes que siempre me cautiva. Entonces son Adirael a ferrael ananelax Ariel, las velas de él, Apel Bara Aquel, gusare Gel Cho, Daniel Ertrael y la Dereel samael salamiel también Tumael Turel Sagiel Simpson en sobre efecto, legión Y eso no sabes nunca que da más miedo imaginarte como una figura singular o omnipotente que de alguna manera con la que de alguna manera mantienes tratos con las sombras, o imaginarte una multitud de criaturas o privadas de luz o que emiten una luz extraña. Y digamos que la tradición cristiana se vuelve entre entre las dos figuras, entre el demonio singular, el satán singular tentador y con el que se puede llegar incluso a un pacto siniestro. Y esta multitud, en definitiva, son como sus auxiliares o sus acólitos. Es verdad que decías que son ángeles rebeldes. Y aunque los demonios y el diablo siempre se asocia con el mal, yo le tengo cierta simpatía precisamente por esa rebelión frente a la norma. Y eso está muy bien fíjate, porque es verdad que los ángeles se revelan algunos de ellos, y naturalmente, es con una lección de a dónde conduce la soberbia. Y ese concepto del que hemos hablado en otro, la ibris, el exceso la voluntad de equipararse a los dioses y a los ángeles rebeldes, pues vencidos giran por la tierra durante mucho tiempo, pero volvían al cielo de vez en cuando, al menos su cuenta y isaían luego ya el Apocalipsis de San Juan los declara definitivamente vencidos y sin imposibilidad de retorno. Y entonces, bueno, pues describes a esa guerra entre los ángeles y dice que ya son arrojados, arrojados de la tierra y luego, más abajo, luego vemos del infierno. Pero esto que dices es muy interesante a mí. Hay no sé sus seguro que te pasa igual. Hay una estatua en el retiro que a mí me gusta muchísimo, que se sabe Ricardo Belver, que compró quiso a finales del siglo XIX y que compró el Estado español por cuatro mil quinientos pesetas. Es una muy buena escultura, muy bella. Y ahí pues, naturalmente, se representa al al ángel caído como un ángel, como un un cuerpo a polimio bello que se retuerce contra su creador, pero que conserva en la tierra su belleza. Y tenemos esta figura de len virtud de la cual asociamos belleza a rebeldía. Te lo encuentra, sin embargo, que cuando, por ejemplo, grueguen el Viejo en mil quinientos sesenta y dos, representa la caída de los ángeles rebeldes en ese cuadro maravilloso, pues están por arriba los ángeles bellos, que están Miguel y sus escuadras con las espadas desenvainadas y están acometiendo a estas bestias que ya han caído en la tierra y que, a medida que van cayendo, pues alguna vera, se van dirigiendo en criaturas deformes monstruosas, terateológicas que inspiran mucho terror. Pero es verdad que, si pensamos en la relación que existe entre los demonios y la literatura, sobre todo a partir del siglo XVIII y en el siglo XIX con el romanticismo, el demonio adquiere un prestigio grande en términos de rebeldía, pero también de innovación. Yo creo que empieza fundamentalmente con el paraíso perdido de Milton, donde la figura, en efecto, del ángel caído, del ángel rebelde, pues traduce también todo ese impulso de creación subversiva que va a caracterizar al romanticismo. Piensa también en el propio toque fausto, la figura de fausto que en vano pacta con mesfistófeles con el diablo, vicula con prometeo y se vincula, por tanto, con esta rebelión contra los dioses que genera, digamos ese creativamente defendibles o positivos, el que se revela contra Dios en ese momento, al contrario lo que ha ocurrido durante mucho tiempo, que se revela contra contra Dios, pues ese es el poeta, es el revolucionario, que es también esto es importante pensarlo es ese primitivo o feminismo, porque no hay que olvidar que el cristianismo domina de manera tan represiva durante siglos la vida de los seres humanos en términos tan puritanos, sobre todo sexualmente, tan puritanos que no cabe duda de que, aparte de la libidinosa y pecaminosa imaginación de los curas y perseguidores de brujas que enseguida, se imaginaban estos pactos con el demonio en términos sexuales, en los íncubos y los sucubos, el súcubo era el demonio femenino que copulaba con un hombre macho y, en cambio, el incubral contrario, era el diablo macho que follaba con una mujer humana. Pero claro, en una sociedad en la que la iglesia, a través del demonio y del infierno, dominada de tal manera la vida cotidiana de los seres humanos, era muy fácil imaginar que mucha, mucha gente estaba deseando llevar impacto, con lidiando y ese pacto con el Diablo es el que pasa a dominar toda la literatura del siglo, del siglo XIX, desde luego, a partir del fausto. Muy claramente, pero en toda la novela gótica, el pacto con el Diablo como un pacto que te pone en contacto con fuerzas poderosísimas que son como la cara humana de la potencia, de la potencia divina. Y, en efecto, tienes toda la razón porque al final, el Diablo, el demonio, pues inspira una cierta simpatía en la medida en que se revela contra Dios y contra sus leyes bueno, contra todo lo que oprime, contra el gran poder. De hecho, controla sí. De hecho, crear esta imagen del Diablo asociada con la perversión, la desviación, lo maléfico, lo grotesco, lo deformado, no deja de ser una manera de oprimir todos los deseos que forman parte de la vida humana para seguir en una rectitud puritana, porque todo lo que se sale de ello es eso deforme depravado, perverso, desviado, es una manera de control, evidentemente, una especie de orgullo que recoge esta imagen y dice pues sí, nosotros somos los desviados, los perversos, los deparavados. Reivindicamos eso y ahí encontramos una fuente y muy necesaria de subversión de conductas y de valores. Y, en efecto, aparte ya de cómo siguen las sectas satánicas hasta hoy en los Márgenes, pues reivindicando una libertad humana contra Dios, contra ese Dios severo y represor, pues no cabe la menor duda de que ya te digo, sobre todo en el periodo del romanticismo, en el siglo XIX, la figura del demonio se convierte en algo muy muy próximo a la figura del Revolucionario, porque más son épocas de grandes revoluciones y estas revoluciones no solamente son revoluciones políticas, también son revoluciones religiosas contra una iglesia que hay ha estado constantemente atenazando la vida de los hombres. Claro y en ese sentido, me acuerdo de el maestro y margarita de Bulgakov, donde el diablo aparece como representación de aquel que lucha contra la revolución que se ha convertido en totalitarismo y, de hecho, entra en Moscú para crear el caos para romper contra la dictadura soviética. Has quipado uno de mis libros favoritos, sin duda, este libro de los años treinta de Vulgakov, en el que el diablo Boland crea el caos en el Moscú soviético, acompañado de sus auxiliares, uno de ellos un gato verdaderamente digabólico y travieso, que produce escenas muy divertidas que ponen en dificultad a todos los funcionarios soviéticos. Una obra maestra en la que además está recuerdas la historia de Bolan del Diablo en Moscú, en paralelo a la historia de Poncio Pilatos las manos para no tener que decidir la suerte de Jesucristo. Es una obra maestra y hay otras muchas basadas en el Diablo. Bueno, hay muchísimas, naturalmente, desde quevedo a Podría y hemos a mí tom a Byron y Fausto, como lo hemos hemos citado, son muchísimas. Luego ayudan que a mí, pues pasa como con el Diablo y Margarita, que también me fascina, que son los demonios de los proyectos. Claro, esta obra que dos estudios que concibe como un panfleto definitivo contra lo que en esos momentos llaman los nihilistas, es decir, los revolucionarios rusos, que están tratando de cuestionar el poder del zar en el que describen esos ambientes revolucionarios de la segunda mitad del siglo XIX en Rusia y que, bueno, un personaje como está, de alguna manera representa el máximo demonio, una confesión que fue, por cierto, censurada en la época y solo se pudo leer en el año de mil novecientos setenta, la confesión de está Broguin. No sé si recuerdas la excopción de está Burguin, en el que está por bien, pues confiesa un pope como en un momento dado, pues violó a una niña. Pero a lo mejor sí que recuerdas, porque hay una película de Visconti que se llama la caída de los dioses. Sí, que está muy basada en los demonios o endemoniados de dos tuyos tienen que el percaje encarnado por Germuther eymouth Berger. Pues cuenta o cómo hace una confesión muy parecida a la a la de esta Grogin Y lo que ocurre cotoste es que es que también fracasa como le pasa. Siempre lo intenta ser un ideólogo completario y se escapan todos los personajes de las manos y hacen lo que ellos quieren, dicen lo que ellos quieren y al final, siempre los personajes que nos pedieres, que querría ideológicamente condenar, son los que mejor será indicar ante el lector. Y una cosa por qué nos da tanto miedo. El demonio forma parte de esta manera de controlar a través de la figura demoníaca. Pues, pues, fíjate, yo creo que el mundo tiene algo terrorífico. Me da muchísimo, muchísimo miedo y hay que pensar si teniendo en cuenta que no ha solo ha sido el cristianismo. Todos los pueblos del mundo se han representado criaturas, criaturas demoníacas que representaban de algún modo el anverso o la cara tenebrosa de la humanidad, un poder oscuro y, al mismo tiempo, invencible. Yo creo que hay algo que tiene que ver con nuestra dificultad para controlar la naturaleza a todo aquello que se escapa de alguna manera nos da miedo. Pero yo creo que algo más fíjate y tiene que ver con esto, del poseído del endemoniado. Hablábamos antes de este demonio cuyo nombre era la legión que había poseído a un hombre contemporáneo de Jesucristo que vivía entre las tumbas. Hay algo que nos aterra, yo creo en las transformaciones, en las transformaciones físicas y sobre todo, son transformaciones físicas de personas que queremos o que no son muy familiares. Sencillamente piensa en un ataque de cólera, en una persona habitualmente tranquila o mansa. Piensa esencialmente en la violencia en lo que se necesita pasar de que un cuerpo pase de un estado de pasividad razonable a un estado de violencia, de violencia destacada. Hay algo ahí que se nos escapa y que nos aterra. Si piensas, por ejemplo, a mí de verdad yo una película que dice, siendo adolescente, que no he podido volver a ver porque me produjo un terror infinito. Y no es porque forabuena que es el exorcista. No claro exista el que esa niña sufre esos cambios o. Bueno, ya te quiero ni contar la semilla del diablo de Polán donde chicas de tú que yo creo que ahí que es una cosa que nos que nos da miedo en lo de la posesión demoníaca, que es algo así como la contramaternidad que tú tenemos, sobre todo el cristianismo. Tenemos la imagen de María pariendo al hijo de Dios y que de pronto alguien para a una mujer, para al hijo de Dios, sino al demonio da mucho miedo. Y da mucho miedo también Javier, yo creo, porque nos recuerda el demonio que todos llevamos, que todos le damos dentro. Yo creo que esto alguna vez hemos hablado. Yo creo que hay dos cosas que no no podemos nunca descartar. La primera es que podemos creer en cualquier cosa, Y las segundas que podemos hacer cualquier cosa. Y habido momentos de la historia en que la gente más insospechada, en la que quizás se podía confiar moralmente más que ninguna otra, ha hecho verdaderas barbaridades pues yo creo que todos llevamos un demonio dentro que hay que exorcizar. Y esto del exorcismo también tiene una larga historia y no solamente cristiana, pero no recuerda, en efecto, esto el exorcismos como un parto con un parto al revés. Tenemos que liberarnos de algo malo, mientras que cuando parimos, cuando paren las madres, pues pues, que liberan su cuerpo de algo bueno, de algo mejor, mejor que ella, Y todos llevamos dentro algo peor que nosotros, que nosotros mismos. Y eso yo creo que es el demonio ir a un poco de miedo. Pero aparte de esta visión horrenda o rífica, del demonio que da tanto miedo, tiene esa imagen atractiva tentadora. Por ejemplo, su primera aparición a los hombres con Eva es como serpiente de tentación que más que miedo incita a hacer algo que puede parecer placentero afectos lo mismo, la creditación como fuente de todos los descubrimientos, de todas las innovaciones, de todos los avances. Es así la primera. En todo caso, fíjate que ahí no se nombra al demonio. Es una ejerciente porque a lo largo de la tradición bíblica y antes de llamarse de mone o diablo o satán, pues se llama leria tahar nos llama de mod o es una serpiente o un dragón. Pero en todo caso, esto que dices es muy importante es la idea de la tentación. Es esa voz que nos incita a hacer algo que es nos ha prohibido y de cuya prohibición violada surge un nuevo mundo. En este caso, surge el mundo, y que la tentación de eva lo que surge es el mundo mismo. Dejamos de estar en un nuevo lugar es completamente virtual, en el que no hay cuerpos porque no puede haber sexo y los animales que ahí son sencillamente postales o hologramas, a un mundo en el que de pronto hay muerte y hay sexo y los árboles y los animales y animales se reproducen y recubren a la violencia ese mundo que es al mismo tiempo atroz y hermosísimo. Entonces, esa tentación de Eva, a la que nactualmente el cristianismo, atribuye todos los males del mundo, pues hay que agradecerle también todos los bienes del mundo. Y esto ya te me recuerda que cuando Ulises visita, visita el Ades, citá el infierno, el infierno de los griegos, pues allí se encuentra con distintas figuras, empezar con su madre Anticlea, pero también se encuentra con hayas y aquiles otros compañeros de la guerra de Troya que han muerto en el aves. No se surcen. Los habitantes de aves que van desvaneciendo se convierten en sombras grises, en en sombras tristes. Y aquí, cuando Ulises aborda a Aquiles, el gran Aquiles, héroe de Troya, dirige mientras se va desvaneciéndo, le dice más vale ser esclavo en el mundo de los vivos, que rey en el mundo de los muertos. Y creo que esto está algo que sentimos de alguna manera todos, y es que es siempre preferible estar vivo, porque, entre otras cosas, es la condición misma para luchar que no estar muerto y menos dar en ese infierno que siempre han utilizado la Iglesia, ha utilizado para teborizarnos, para dividirnos, para que no hiciéramos. Aquello que la Iglesia y sus leyes consideraban prohibido, aquello que no se hace humanos, porque estoy pensando que esa serpiente que tienta a Eva en el génesis, le está despertando la curiosidad, es decir, el conocimiento. La manzana está en el árbol de la sabiduría. A partir de ahí nace el mundo, porque el hombre y la mujer empiezan a conocer. Es como el fuego de o que roba prometeo a los dioses totalmente conocerlo tiene decir es exactamente lo mismo. Esto ha robado de una manzana que te hayan prohibido coger y tienes que ser castigado. Pero el castigo es el mundo. El castigo blandos es también la belleza. Claro, de hecho, disculpa que te interrumpa Dios. Les castiga con la muerte y con el trabajo exacto y también con el sexo. No te olvides. Claro y también con el sexo. Se descubren desnudos y entonces se cubren avergonzados. Pero lo que han descubierto es algo que antes no habían visto el uno en el otro y tienen que ver con aquello que, por un lado, te puede avergonzar, pero con aquello que te une realmente al otro, que te resulta deseable y hermoso del otro. De hecho, yo siempre he pensado que esa parábola del génesis es también una hermosa metáfora del paso de la adolescencia a la edad adulta o de la juventud a la adultez. Sí, en algún sentido, Sí, si no fuera porque la infancia está llena de sombras y de demonios y de temores infernales, pero sí que tiene algo de rito iniciático, sin duda, y que de pronto bueno, pues en otras culturas también esta idea, como de la caída que implica el hecho de que se revele a la inocencia humana un mundo que es al mismo tiempo difícil pugnar áspero y simultáneamente muy hermoso. Y existe el infierno y existe el demonio. En realidad, pues mira lo que siento. Es bonito, porque te iba a decir ahora mismo que estabas hablando de esta salida al mundo a través de la ventación de EVA, porque representarse el cielo es muy difícil, porque es muy difícil representarse el placer espiritual y, naturalmente, en el cielo solo para haber placeres espirituales. En cambio, ha habido mil representaciones del infierno, de una riqueza pictorica, de una riqueza bíblica plástica enorme, porque la imaginación humana para las torturas es muy, muy, muy fértil. Y una cosa interesante el que tiene que ver con esto en lo que tú insistías de cómo ha utilizado la Iglesia la figura del demonio y del infierno para atemorizar a los humanos y meternos en Breda. Le parece muy necesario recordar que este Papa y papá Francisco tal que arremete en los sectores más reaccionarios de la Iglesia, al que querrían realmente deponer durante un golpe de Estado interno. Bueno la llamada hasta el anticristo, hasta el anticristo, pues una de las primeras cosas que hizo al comienzo de su ido fue fortificado. Fue decir que el infierno no existe. Añadió enseguida lo aclaró. El infierno no es un lugar, dijo, el infierno es un estado, Y ahí sí que podemos reconocer. Todos decía antes, todos llevamos un demonio dentro algo peor que nosotros y es, por lo tanto, un estado naturalmente, que suprime has el infierno como lugar es también un golpe de Estado dentro de la Iglesia, porque esto tiene siglos. No, pero yo creo que este Papa, que es muy sensible, entiende que ya hay motivos suficientes para sufrir en el mundo sublunar como para que no tengamos que estar pensando en los demonios que van a arrancarnos con pinzas ardientes la carne de los muslos y de los riñones. Yo creo que eso es una gran batalla que ha habido a lo largo de los siglos y que este Papa ha dicho mucho cuidado. Hay un infierno. Es infierno. Está en la Tierra. Parte de su infierno lo llevamos todos dentro y es ese infierno lo que hay que reconocer y no el otro. Es el lugar físico, imposible y localizable geográficamente y donde, además, lo que hacemos es práficamente de proyectar toda la fértil imaginación dolorosa del ser humano y el demonio. En cuanto al demonio, que podemos decir que es quizá la encarnación o representación simbólica del mal, sí, pues, yo creo que es eso hablaba antes al principio te acuerdas. Hablábamos de Hatan, que se traduce como el adversario, el enemigo, el otro total, el más otro que todos los otros. Es otro con el que no se puede llegar a ningún acuerdo, que no se puede de ninguna manera rehabilitar ni recuperar ese, ese otro que en la imaginación política, hace imposible los acuerdos. No sé si nucitábamos en algún guerretero reciente, pero he leído hace poco este libro de Villacaña, Jorge Olivillacañas, que se llama no sé qué de la españolez el mal radical y lo que viene a decir ahí ya caña que el mal radical consiste básicamente en situar tú el mal radical en un otro, al que, por lo tanto, renuncias a convencer y al que ya sólo puedes matar villacañas. Lo hacía precisamente para recordar esa triste historia de España, en la que se ha anulado al otro, se ha perseguido al otro, se ha matado al otro, porque era de alguna manera irrecuperable. Y ahí también. Entonces hay que recordar dos cosas importantes. Una que no es importante, pero que la digo porque me parece bonita, y es que hubo en el siglo III un gran teólogo l orígenes que escribió un contra celso que nunca llegó a ser santo, porque introdujo en el cristianismo el concepto de la apocatástasis o restauración de todas las cosas que conllevaba la rehabilitación de todos los seres malvados, incluido el demonio, una amnistía, una amnistía total, que que incluía hasta demonios exacto. Y la otra cosa es esta. Yo creo que hay que reconocer que el mal existe. Hay veces en que tropiezas con el mal y el mal puede ser muy absoluto. Debo decir cuando todo es disculpable en términos de determinismo, si eres pobre, si has sufrido una violación porque eres un psicológicamente endeble, porque tienes estrés post traumático. Hay muchas cosas que, de alguna manera justificarían una acción incluso violenta, pero creo que hay que recordar que los seres humanos seguimos siendo siempre siendo libres, al menos para una cosa, que es para no matar un niño. Y yo creo que vimos en un mundo en el que se van a matar niños acuérdate de la objeción que ponía y iván caramazor a su hermano a Diosa, en esa famosa conversación de de los que s los hermanos Karamazov, en el que el que iván cara mejor, decía que hay cosas que que lo que no se puede perdonar, lo que no se puede castigar. Pero tampoco se puede castigar lo que no se puede perdonar. Y él pensaba precisamente en los niños. El mal, el mal absoluto, va a existir siempre. Pero hay una cosa importantísima, y es que no podemos legislar contra el mal, porque cuando entrar legislar contra el mal, siempre introducimos el mal, mismo, que es la dictadura y el derecho. El derecho es muy modesto en el sentido de que dice nosotros vamos a fingir que todos los seres humanos son recuperables, son rehabilitables, como en la apocatástasis de orígenes y, por lo tanto, vamos a hacer leyes para la rehabilitación y la recuperación y la integración existirán mal. Pero si hacemos leyes de excepción creyendo que vamos a poder combatir el mal, lo que vamos a hacer es introducir un régimen político que es el mal mismo sobre la tierra y contra los hombres. Y el mal domina el mundo, porque uno tiene la impresión, viéndolo los infiernos en la tierra, que estamos viendo que sí que está ganando la batalla, aunque también tiende a pensar que, sin embargo, el ser humano ha avanzado y el bien sigue ganando, pues esto no decíamos que todo el mundo lleva un demonio dentro y en ciertas condiciones, que son siempre políticas, sociales, materiales, puede dominar a a esta novia, a decir ángel a este señor o señora, o niño o niña, o chico o chica? Normales que todos llevamos dentro que en realidad, pues sí, pues, cómo s como diablillos, diablillos que hacemos el bien y que en condiciones, en condiciones adversas, que es un siempre insisto política o sociales, nos convertimos en demonios, en demonios terroríficos capaces de hacer cosas que nunca habríamos imaginado que seríamos capaces de hacerlo. Aquí me gusta siempre recordar porque hablábamos ahora del derecho y que no por haber un derecho pensado para la expeción y para el mal pensar en aquello que decía Kantan cuando en la par perpetua recordaba que bueno, pues que malvados decía son aquellos que se efectúan a sí mismos de las leyes generales, pero no lo hacen en público, porque hacer eso en públicos sí que él es el mal. Entonces yo hipócritamente, en mi vida privada me reconozco como superior o como no sometido a las reglas de la universalidad humana, pero en público estoy estoy obligado a reconocerlas, porque si no ahí, sí que viene el mal. Y decía Kant que había que pensar una república para un pueblo de demonios, no, porque no podemos esperar hacer todos ángeles para tener un gobierno, un gobierno razonable, hay que pensar eso. Decía que la Constitución republicana es la única perfectamente adecuada al derecho de los hombres. Decía es muy difícil de establecer hasta el punto. Insistía en que muchos afirman que eso sólo puede ser una república de ángeles, pero como no podemos esperar no. Él decía que el problema del establecimiento del Estado tiene solución incluso para un pueblo de demonios. Decía todos somos capaces, incluso los demonios, de establecer un régimen republicano. Añadía añadía a Khan una coletilla que siempre te hace temer que no sea tan fácil. Decía que con tal de que los demonios tengan entendimiento, hay que esperar que todos los demonios que vivimos en este mundo tengamos un resto de entendimiento y podamos concebir un régimen republicano que solo puede ser republicano, de liberativo libre, como una esfera pública granda para poder comprimir demoniento