Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Nahuales Atacan Mi Campamento - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: Han pasado varios años desde eso, pero todavía recuerdo con
- 0:09claridad el día en que nos enviaron a esa zona.
- 0:13No fue una misión especial, ni algo que sonara distinto
- 0:17a otras veces. En los papeles sólo hablaban de personas
- 0:21desaparecidas en comunidades rurales y de posibles responsables moviéndose entre
- 0:27el monte. Nada que no hubiéramos escuchado antes. Yo formaba
- 0:33parte del grupo asignado y en ese momento lo tomé
- 0:36como otro encargo más, sin pensar que terminaría siendo, algo
- 0:40que todavía cargo en la cabeza. El lugar estaba lejos
- 0:45de cualquier ciudad, eran ranchos separados por grandes extensiones de
- 0:49monte espeso, caminos de terracería, que casi no se usaban
- 0:54y cercas viejas que apenas seguían en pie. No había señal,
- 0:59no había tránsito constante, solo silencio y vegetación cerrada. Desde
- 1:05que llegamos, se sentía que no era una zona donde
- 1:08la gente se moviera con libertad y los pocos pobladores
- 1:11que vimos hablaban poco y miraban más al monte que
- 1:15a nosotros. Nos dijeron que ya eran varias personas las
- 1:19que no habían regresado a sus casas. Algunos salieron a
- 1:24cuidar animales, otros a revisar terrenos, y simplemente no volvieron.
- 1:30Los habitantes mencionaban ataques, animales grandes... cosas que se movían
- 1:35por la noche, pero ninguno usó una palabra concreta. No
- 1:40parecían querer explicar demasiado, nosotros escuchamos, tomamos nota y seguimos
- 1:45con lo nuestro. Entre nosotros se manejaron varias ideas, pensamos
- 1:51que podían ser personas escondidas en el monte, gente que
- 1:55conocía bien el terreno y que aprovechaba la oscuridad. También
- 2:00se habló de animales usados para atacar o asustar, algo
- 2:04que ya se había visto en otros lugares. Nada de
- 2:08eso sonaba imposible, así que no había razón para pensar
- 2:12en otra cosa. Los primeros recorridos fueron largos y pesados.
- 2:17Caminábamos durante horas entre árboles cerrados, matorrales densos y zonas
- 2:23donde el suelo se hundía con facilidad. No encontramos personas,
- 2:28pero sí rastros que empezaron a llamar la atención. Había
- 2:33huellas grandes en la tierra, demasiado profundas para un animal común,
- 2:38pero mezcladas con pisadas humanas. No eran huellas limpias ni claras,
- 2:43parecía que algo caminaba de forma irregular, cambiando la forma
- 2:48de moverse. También encontramos animales muertos, vacas y cabras abiertas
- 2:54de forma violenta, pero sin señales de que se las
- 2:57hubieran comido. No era un ataque normal de depredadores, los
- 3:03cuerpos estaban ahí, dañados y abandonados. Eso empezó a generar dudas,
- 3:09aunque nadie lo dijo en voz alta. Uno de los
- 3:13recorridos nos llevó hasta un rancho, que llevaba días sin actividad,
- 3:18la cerca estaba caída y la puerta principal abierta. Entré
- 3:23con cuidado, dentro, Había ropa tirada en el suelo, algunas
- 3:27prendas rotas y otras manchadas. No eran manchas recientes, estaban
- 3:33secas y el olor era fuerte. En las paredes de
- 3:38madera había marcas profundas, como zarpazos dados con fuerza repetidas
- 3:42veces y no parecían hechas con herramientas. Revisamos cada cuarto,
- 3:49pero no había cuerpos, no había personas, Sólo ese desorden
- 3:54que no correspondía a un robo ni a una pelea común,
- 3:57era como si algo hubiera entrado y salido sin preocuparse
- 4:01por ocultar nada. Salí del lugar con una sensación incómoda,
- 4:06que no supe explicar en ese momento. Seguimos avanzando hacia
- 4:12el monte que rodeaba el rancho, ahí fue cuando vi
- 4:15movimiento entre los árboles, fue una sombra grande desplazándose rápido
- 4:19entre la vegetación. pero no se movía como una persona caminando.
- 4:25Apareció y desapareció en segundos, así que le avisé al
- 4:28grupo y apuntamos hacia esa dirección, pero no vimos nada más.
- 4:35No disparamos, no había motivo todavía, solo seguimos atentos, revisando
- 4:40el terreno, buscando rastros. Encontramos ramas rotas a buena altura,
- 4:46huellas frescas y tierra removida, y todo indicaba que algo
- 4:50pesado se movía por ahí con frecuencia. Conforme avanzaba el día,
- 4:56la sensación de vigilancia se volvió constante, no escuchábamos pasos claros,
- 5:02pero sabíamos que no estábamos solos. Cada tanto, algo se
- 5:07movía en la periferia de la vista, pero cuando volteábamos,
- 5:11no había nada. Al regresar al punto donde estábamos instalados,
- 5:17revisamos lo encontrado. Nada encajaba del todo, no eran simples
- 5:22delincuentes escondidos, pero tampoco había pruebas claras de otra cosa,
- 5:27lo único seguro era que las desapariciones no eran accidentales
- 5:32y que quien o lo que las causaba conocía bien
- 5:35el lugar. Esa noche mientras descansábamos, pensé en las huellas
- 5:42en los animales muertos y en la forma en que
- 5:44se movía esa sombra entre los árboles. No lo relacioné
- 5:48con historias ni con leyendas, sólo entendí que no era
- 5:52algo normal y que seguir en esa zona implicaba enfrentarnos
- 5:56a algo que todavía no comprendíamos. Ahí terminó ese primer día,
- 6:03no obtuvimos respuestas, sólo nos quedamos con la certeza de
- 6:08que el encargo era más complicado de lo que parecía
- 6:11y y de que el monte escondía algo que todavía
- 6:14no se mostraba por completo. La noche siguiente salimos a
- 6:20patrullar una zona más cerrada del monte, no era un
- 6:23recorrido nuevo, pero ahora lo hacíamos con mayor atención. Ya
- 6:28no buscábamos solo rastros, queríamos confirmar que se estaba moviendo ahí.
- 6:34Caminábamos en formación, separados lo suficiente para cubrir terreno, pero
- 6:39sin perder contacto visual. El suelo estaba húmedo y blando,
- 6:44lo que hacía que cada paso se sintiera más pesado.
- 6:49No tardamos en escuchar los pasos, al principio pensé que
- 6:53era alguno del grupo moviéndose fuera de ritmo, pero el
- 6:57sonido venía de varios puntos alrededor. Eran pasos constantes, firmes,
- 7:03marcando presencia. No corrían, no se ocultaban del todo, solo
- 7:08se escuchaban cerca, rodeándonos sin cerrarse. Detuve la marcha con
- 7:15una señal y todos quedamos atentos, los sonidos seguían ahí,
- 7:19girando alrededor de nosotros. Se sentía que quien los hacía,
- 7:24sabía moverse en ese terreno, alumbramos hacia distintas direcciones, buscando reflejos,
- 7:31buscando un movimiento claro. Entonces vi la figura salir del monte.
- 7:38No apareció de golpe, primero fue una silueta oscura entre
- 7:42los árboles, Avanzando despacio, a cierta distancia, parecía un hombre encorvado,
- 7:48caminando con la espalda inclinada y los brazos bajos. Por
- 7:53un momento pensé que habíamos dado con alguien herido o desorientado.
- 7:59Pero conforme se acercó, noté que su forma de moverse
- 8:03no era la de una persona, avanzaba de manera irregular.
- 8:06apoyando las manos en el suelo por momentos, levantándose y
- 8:10volviendo a bajar. No había un ritmo humano en sus pasos,
- 8:14era pesado, pero ágil. Cuando lo iluminamos de frente, ya
- 8:20no hubo duda de que no era alguien común. La
- 8:24cara era alargada, con la boca abierta dejando ver los
- 8:28dientes de forma constante, el cuerpo estaba cubierto de pelo sucio, apelmazado,
- 8:34sin ropa visible. Los brazos eran largos y tenía garras
- 8:38enormes en sus manos, y los movimientos eran bruscos, como
- 8:42si no midiera la fuerza. Se acercó más de lo
- 8:47que debía, no respondía a las órdenes ni mostraba intención
- 8:51de detenerse. En ese punto abrimos fuego, no fue una
- 8:56descarga descontrolada, fueron disparos directos, bien apuntados. Vi claramente como
- 9:02las balas lo impactaron y la reacción fue inmediata, el
- 9:06cuerpo se sacudió, retrocedió varios pasos y dejó caer sangre
- 9:11al suelo. Retrocedió hacia el monte, pero no cayó. Se
- 9:17movía con dificultad, pero seguía en pie y en ese
- 9:21momento escuché un golpe fuerte a mi izquierda. Volté y
- 9:26vi a uno de los compañeros en el suelo, algo
- 9:29lo habían vestido desde un costado. No alcancé a ver
- 9:33bien qué fue, sólo vi cómo su cuerpo rodó varios metros.
- 9:39Corrimos hacia él, aún estaba consciente, pero gritaba del dolor.
- 9:44La pierna derecha tenía una forma incorrecta, doblada donde no debía,
- 9:49y no podía ponerse de pie. Mientras dos lo levantaban,
- 9:54otro cubría la zona con el arma lista, el ruido
- 9:57en el monte seguía, pero ya no tan cerca. Arrastramos
- 10:03al herido fuera del área más cerrada, el suelo estaba
- 10:06marcado por huellas frescas y sangre. No solo la nuestra,
- 10:11pues la figura que habíamos visto se movía más adentro,
- 10:14rompiendo ramas, alejándose sin desaparecer del todo, pero no volvió
- 10:19a acercarse. Durante varios minutos nos quedamos en posición, atentos,
- 10:26esperando otro ataque, pero no ocurrió. Los sonidos se fueron
- 10:31perdiendo entre los árboles, hasta que dar sólo el ruido
- 10:34normal del monte, el herido fue evacuado en cuanto pudimos,
- 10:38y aunque la fractura era grave, estaba estable. Nadie habló
- 10:44mientras regresábamos, estábamos aún con miedo y pensando en eso
- 10:48que nos atacó. No era una persona disfrazada ni un
- 10:53animal común, tampoco era algo que pudiera explicarse con facilidad.
- 10:58No reaccionaba como alguien herido de manera normal y aún
- 11:02así sangraba y retrocedía ante los disparos. Al llegar al
- 11:08campamento revisamos lo ocurrido y anotamos lo básico. Movimiento hostil,
- 11:14contacto con un abual y tuvimos un herido. No entramos
- 11:19en detalles innecesarios y nadie usó palabras que no correspondían,
- 11:24pues no hacía falta... la expresión en nuestras caras decía
- 11:28más que cualquier informe. Esa noche me costó descansar, por miedo,
- 11:34y por la imagen clara de esa figura, acercándose sin
- 11:38mostrar intención de detenerse. Recordé la forma en que apoyaba
- 11:43las manos en el suelo, sus garras enormes, y en
- 11:46cómo se alejaba herida sin perder el control del movimiento.
- 11:51Ahí entendimos que la situación no iba a resolverse rápido,
- 11:55Ya no estábamos buscando a alguien escondido. Lo que se
- 11:58movía en ese monte no encajaba en ninguna de esas
- 12:01ideas y aunque nadie lo dijo en voz alta, todos
- 12:05sabíamos que el siguiente encuentro no iba a ser igual
- 12:08contra ese Nahual. Pasaron varios días antes de que volviéramos
- 12:14a movernos con intención clara. El compañero herido ya había
- 12:19sido evacuado y el grupo quedó incompleto. Eso cambió el ambiente.
- 12:25Ya no caminábamos con la idea de encontrar rastro sin dueño,
- 12:28ahora sabíamos que algo en ese monte podía atacarnos de
- 12:32frente y dejarnos fuera de combate en segundos. Los rastros
- 12:38aparecieron temprano, no tuvimos que buscarlos demasiado. Huellas recientes subiendo
- 12:44hacia una zona más alta del terreno, donde el monte
- 12:47se volvía más cerrado y el suelo más rocoso. No
- 12:52eran huellas limpias, Había marcas irregulares, como si quien las
- 12:56dejaba cambiara de postura al moverse, a ratos parecían pisadas humanas,
- 13:01a ratos no. Subimos con cuidado, manteniendo distancia entre nosotros.
- 13:09El terreno nos obligaba a avanzar despacio, entre las piedras
- 13:13encontramos restos humanos dispersos. No era un solo punto ni
- 13:18una acumulación evidente, eran fragmentos separados por varios metros. Ropa rota,
- 13:25huesos pequeños, un zapato viejo, pero nada reciente. Todo tenía
- 13:31tiempo ahí, lo suficiente para que el monte hubiera empezado
- 13:35a cubrirlo. Eso confirmó lo que ya sabíamos, las desapariciones
- 13:41no eran accidentes ni hechos aislados, había algo moviéndose en
- 13:45esa zona desde hacía tiempo. Algo que atacaba, se llevaba
- 13:50a las personas y no dejaba rastros claros. Seguimos avanzando
- 13:56hasta que vimos movimiento a lo lejos. Estaba entre los
- 14:00árboles a distancia, mirándonos. La figura se distinguía por el
- 14:05tamaño y la forma irregular de moverse. No se acercó
- 14:08y tampoco intentó esconderse del todo. Solo se desplazaba de
- 14:13forma lateral, observándonos. Apuntamos y abrimos fuego cuando tuvimos una
- 14:20línea clara. Cuando intentó saltar sobre nosotros, se le miró
- 14:24la intención. pero los disparos le impactaron, y vimos como
- 14:28la figura se estremecía y se alejaba hacia una zona
- 14:31más cerrada del monte. Gritó de una manera aterradora, con
- 14:36un chillido agudo, no respondió de forma descontrolada. Solo se
- 14:41fue dejando marcas claras en el suelo, y sangre en
- 14:44la vegetación. No lo seguimos, pues la orden fue clara,
- 14:50no avanzar sin visibilidad ni ventaja. el terreno no lo
- 14:55permitía y no íbamos a exponernos más de lo necesario,
- 14:59nos quedamos en posición durante un buen rato, cubriendo salidas posibles,
- 15:04esperando algún movimiento, pero no ocurrió nada más. No vimos
- 15:10su cuerpo, y nunca lo encontramos, no hubo confirmación final
- 15:15ni escena que cerrara todo, solo rastros que se perdían
- 15:18entre las piedras y el monte alto. Después de eso,
- 15:24el operativo se dio por terminado. No porque el problema
- 15:28estuviera resuelto, sino porque no había más que hacer sin
- 15:32arriesgar demasiado. Se levantaron reportes simples, contacto armado, rastros de
- 15:39gente escondida en el monte e indicios de actividad violenta. Oficialmente,
- 15:46todo quedó registrado como enfrentamientos con personas armadas moviéndose en
- 15:51zonas rurales. No se habló de animales extraños, ni de
- 15:56figuras que caminaban como personas, eso no era necesario, nadie
- 16:01lo pidió y nadie lo ofreció. Regresé con el resto
- 16:06del grupo días después, el monte quedó atrás, pero no
- 16:10se fue del todo. Me llevé imágenes claras que no
- 16:14se borraron con el tiempo. La forma de moverse de
- 16:18esa figura, el sonido de los pasos rodeándonos, y el
- 16:22cuerpo del compañero en el suelo con la pierna rota.
- 16:26A veces no puedo dormir por las noches, cuando me
- 16:29llega el recuerdo de ese Nahual, de ese ataque con
- 16:32sus extremidades enormes y sus garras. No hablé de esto
- 16:38durante mucho tiempo, porque no tenía sentido hacerlo, no había
- 16:42forma de explicarlo sin que sonara a exageración o a cuento,
- 16:46pero yo sabía lo que vi y eso era suficiente.
- 16:50Con los años entendí que no fue una leyenda ni
- 16:53algo que alguien inventó para asustar, fue una situación real,
- 16:57en un lugar real, con consecuencias reales. Hubo personas que
- 17:02no regresaron a sus casas y un compañero que no
- 17:05volvió a caminar igual. Todavía hoy, cuando paso por zonas similares,
- 17:12pongo atención al terreno y a los sonidos. El monte
- 17:16guarda cosas que no siempre se ven de frente y
- 17:20no todo lo que se mueve ahí sigue las reglas
- 17:22que uno espera. Eso fue todo, no hubo cierre perfecto
- 17:27ni explicaciones completas, solo un operativo que terminó y un
- 17:31recuerdo que se quedó conmigo. No lo cuento como advertencia
- 17:36ni como historia extraña, lo recuerdo como algo que ocurrió
- 17:39y que entendí hasta donde se podía entender. Me llamo
- 17:53Ernesto y todavía recuerdo lo que pasó aquella vez que
- 17:57decidimos ir a acampar lejos de cualquier camino. Éramos pocos
- 18:02y todos nos conocíamos, por eso el plan fue sencillo
- 18:06y no se habló más de lo necesario. Queríamos un
- 18:10lugar apartado, sin ruido, sin gente cerca y por eso
- 18:14elegimos una zona boscosa a la que no se llegaba
- 18:17en vehículo. Dejamos la camioneta a cierta distancia del monte
- 18:22y y caminamos cargando sólo lo básico, mochilas medianas, una
- 18:27tienda por persona, algo de comida, lámparas y agua suficiente
- 18:31para pasar la noche. El trayecto no fue complicado, pero
- 18:37si lento, el suelo estaba húmedo y lleno de raíces.
- 18:42Avanzamos en fila hasta encontrar un claro que nos pareció adecuado.
- 18:47No era grande ni completamente abierto, los árboles lo rodeaban
- 18:51por todos lados, y apenas dejaban pasar la luz... pero
- 18:55el terreno estaba más parejo... que en otros puntos... y
- 18:58no se veían ramas caídas recientes... ahí decidimos quedarnos... colocamos
- 19:04las tiendas... formando un semicírculo... dejamos las mochilas juntas... y
- 19:09encendimos una fogata pequeña... más por costumbre que por necesidad...
- 19:13porque la noche todavía no caía por completo... mientras acomodábamos
- 19:20las cosas... empecé a fijarme en el suelo, no por
- 19:24desconfianza sino porque el terreno estaba marcado de una forma
- 19:28poco común. Había huellas profundas, no muchas, pero si bien definidas,
- 19:34hundidas más de lo normal, con una separación irregular entre
- 19:38una y otra. No parecían recientes, pero tampoco viejas, y
- 19:44no coincidían con animales comunes de la zona. No dije
- 19:48nada en ese momento, porque no quería hacer comentarios sin sentido,
- 19:53pero seguí observando. Más allá, cerca de los árboles, había
- 19:58ramas rotas a una altura poco habitual, no estaban en
- 20:02el suelo, estaban quebradas a más de un metro, como
- 20:06si algo pesado hubiera pasado por ahí sin detenerse. Seguimos
- 20:11con lo nuestro, levantamos las tiendas, guardamos lo que no
- 20:15íbamos a usar y preparamos algo sencillo de comer. El
- 20:20lugar estaba en silencio, no se escuchaban aves ni insectos,
- 20:24tampoco viento, solo el crujir ocasional del fuego. Fue entonces
- 20:29cuando se escucharon los primeros pasos. No fueron fuertes ni repentinos,
- 20:35más bien lentos, como si alguien caminara con cuidado alrededor
- 20:39del claro. Al principio pensé que podía ser alguno de
- 20:43nosotros moviéndose, pero todos estábamos cerca de la fogata. Los
- 20:50pasos se escuchaban siempre a la misma distancia, no se
- 20:53acercaban ni se alejaban, rodeaban el área con calma. No
- 20:58se oían respiraciones ni sonidos de animal, sólo el peso
- 21:02sobre el suelo y el quiebre leve de ramas secas.
- 21:06Miré hacia los árboles y alcancé a ver movimiento entre
- 21:09los troncos, cuerpos grandes que cambiaban de lugar sin prisa.
- 21:14No corrían, no se ocultaban de golpe, simplemente se desplazaban
- 21:19de un punto a otro, como si se turnaran para observar.
- 21:25Uno de los que iba con nosotros comentó que podían
- 21:28ser animales grandes, tal vez venados o algo parecido, y
- 21:32nadie lo contradijo, pero el movimiento no era el habitual.
- 21:37No se escuchaban carreras ni saltos, tampoco se alejaban cuando
- 21:41la fogata crecía un poco. Solo permanecían ahí, dando vueltas,
- 21:47marcando presencia sin mostrarse del todo. Al poco rato, uno
- 21:53de nosotros tomó la lámpara y alumbró hacia el monte.
- 21:57En cuanto la luz apuntó hacia los árboles, los pasos
- 22:01se detuvieron de golpe. La luz no alcanzó a mostrar
- 22:05nada claro, solo troncos, hojas y sombras fijas, pero nada
- 22:09que se moviera. Apagó la lámpara y casi de inmediato,
- 22:14los pasos volvieron a escucharse, pero esta vez desde otro
- 22:18punto del claro, manteniendo la misma distancia que antes, como
- 22:22si la luz solo hubiera provocado un cambio de posición.
- 22:28Eso se repitió un par de veces. Cada vez que
- 22:32se alumbraba, el movimiento se detenía, cada vez que la
- 22:35luz se apagaba, los pasos regresaban desde otro lado. Nadie
- 22:41dijo nada más, no porque no hubiera inquietud, sino porque
- 22:45no había nada concreto que señalar seguimos comiendo y revisando
- 22:50el equipo tratando de mantener la rutina aunque ya era
- 22:54evidente que no estábamos solos en ese lugar conforme avanzó
- 23:00la tarde y la luz empezó a bajar el monte
- 23:03se cerró más alrededor del claro las figuras entre los
- 23:07árboles seguían moviéndose con la misma calma sin acercarse del
- 23:12todo pero sin retirarse No era un comportamiento normal, pero
- 23:17tampoco algo que pudiera explicarse en ese momento. Nos limitamos
- 23:22a mantenernos juntos, cerca del fuego, atentos a los sonidos,
- 23:27mientras la noche terminaba de caer sobre el campamento. Conforme
- 23:33avanzó la noche, los pasos se volvieron más constantes, ya
- 23:37no eran sonidos aislados, sino movimientos claros, alrededor del campamento,
- 23:43siempre marcando un círculo amplio y manteniendo la misma distancia.
- 23:49Cada vez que alguien tomaba la lámpara y alumbraba hacia
- 23:52el monte, los pasos se detenían por completo, no se
- 23:55escuchaba nada durante unos segundos y en cuanto la luz
- 23:59se apagaba, volvían a escucharse desde otro punto distinto, como
- 24:03si se hubieran desplazado mientras no los veíamos. Ese patrón
- 24:08se repitió varias veces y dejó claro que, que no
- 24:12se trataba de animales moviéndose al azar, había una respuesta
- 24:16directa a lo que hacíamos. Nos mantuvimos cerca del fuego,
- 24:21atentos a cualquier cambio, revisando el entorno sin movernos demasiado.
- 24:27El sonido del monte no regresó, no se escucharon insectos
- 24:31ni aves nocturnas, solo los pasos y el crujir ocasional
- 24:35de las ramas. El ambiente se volvió pesado, no por miedo.
- 24:40sino porque la situación era clara y no había una
- 24:44explicación simple. En un momento uno de los que iba
- 24:48con nosotros se ofreció a revisar un poco más lejos,
- 24:52nos dijo que tal vez era mejor confirmar qué estaba
- 24:55pasando en lugar de quedarnos esperando. Caminó unos metros con
- 25:00la lámpara encendida, avanzó despacio entre los árboles, se detuvo
- 25:05un momento y luego regresó. Cuando volvió se notaba alterado,
- 25:11no gritó ni exageró, sólo dijo que había visto una
- 25:15figura erguida entre los troncos, más alta que una persona promedio,
- 25:19con el cuerpo inclinado hacia adelante y movimientos torpes pero firmes,
- 25:24como si no estuviera acostumbrada a caminar de esa forma.
- 25:28Dijo que no se movía rápido, que simplemente cambiaba de posición,
- 25:33cuando la luz la alcanzaba, y que no había visto
- 25:36una sola, sino al menos dos sombras grandes a distinta distancia.
- 25:42No alcanzó a decir nada más, cuando algo entró al campamento.
- 25:48No se escuchó una carrera ni un salto, simplemente apareció
- 25:52entre las tiendas, era un animal enorme o una criatura,
- 25:55con pelaje oscuro, colmillos enormes y garras, empujó una mesa,
- 26:01tiró una mochila y golpeó a uno de nosotros con
- 26:03el cuerpo. como si lo hubieran vestido con el hombro
- 26:07o el costado el golpe fue seco y fuerte lo
- 26:11tiró al suelo y lo dejó sin aire por unos
- 26:13segundos la figura se retiró de inmediato sin atacar de
- 26:18nuevo y se metió otra vez entre los árboles por
- 26:22el mismo lado por donde había entrado mientras los pasos
- 26:26alrededor continuaban desde otros puntos nos acercamos al que había
- 26:32sido golpeado y quedó claro que que no se trataba
- 26:36de un ataque normal de animal. No había mordidas ni rasguños,
- 26:41el daño había sido causado por el impacto, el brazo
- 26:44estaba torcido y no podía moverlo bien. Respiraba con dificultad
- 26:50y se quejaba de dolor, así que lo sentamos con
- 26:53cuidado y tratamos de inmovilizarle el brazo como pudimos. Mientras
- 26:58hacíamos eso, los pasos seguían rodeando el campamento, no se
- 27:02alejaban ni se acercaban del todo sólo se movían con calma,
- 27:07como si observaran cada movimiento. El desorden que había quedado
- 27:12era evidente, equipo tirado, cosas fuera de lugar y la
- 27:17fogata casi apagada. Nadie intentó perseguir lo que había entrado,
- 27:22porque ya estaba claro que no era uno solo y
- 27:25que no tenía sentido correr hacia el monte. Los movimientos
- 27:30continuaban desde distintos puntos, cambiaban de posición, se detenían por
- 27:35momentos y luego volvían a escucharse, siempre manteniendo el mismo patrón,
- 27:40sin prisa. Ahí fue cuando entendimos que no estaban actuando
- 27:46sin intención. No se trataba de animales curiosos, ni de
- 27:51algo que hubiera reaccionado por accidente, se acercaban, probaban y
- 27:55volvían a rodear, como si midieran nuestra reacción. Fue entonces
- 28:01que cuando recordé historias que había escuchado tiempo atrás, en
- 28:05pueblos cercanos, relatos que se contaban sin mucho detalle, sobre
- 28:09Nahuales que se mueven en grupo, que rodean primero y
- 28:13atacan solo para marcar territorio, sin perseguir fuera de ciertas zonas.
- 28:19No lo pensé como una explicación sobrenatural, ni como una creencia,
- 28:23lo pensé porque el comportamiento coincidía exactamente con lo que
- 28:28estaba pasando frente a nosotros. No lo dije en voz
- 28:33alta de inmediato, pero la idea ya estaba clara. Los
- 28:38pasos seguían moviéndose alrededor y se escuchaban gruñidos que no
- 28:42eran sonidos de animales y el peso de los cuerpos
- 28:46sobre el suelo y el quiebre de las ramas. Cada
- 28:49vez que alguien levantaba la lámpara, el movimiento se detenía
- 28:53y cuando la bajaba volvía desde otro punto, pues conocían
- 28:58muy bien el terreno. Nos concentramos en mantener al herido
- 29:02estable y en no separarnos, sabiendo que el campamento ya
- 29:06no era un lugar seguro. El silencio entre nosotros era tenso,
- 29:12no había discusiones ni pánico, solo la certeza de que
- 29:16lo que nos rodeaba no iba a irse por sí solo.
- 29:20Seguimos atentos a los sonidos, esperando el momento adecuado para
- 29:25decidir qué hacer, mientras los pasos continuaban marcando su presencia
- 29:29alrededor del claro, sin apuro, como si el tiempo estuviera
- 29:33de su lado. Decidimos abandonar el campamento, en cuanto notamos
- 29:40un momento de calma relativa, no porque los pasos se
- 29:43hubieran ido, sino porque dejaron de acercarse y se mantuvieron
- 29:47quietos por unos segundos más largos de lo normal. No
- 29:52fue una decisión discutida, simplemente empezamos a movernos, cada quien
- 29:56tomó lo que tenía más cerca, y ayudamos al herido
- 30:00a ponerse de pie. No intentamos apagar bien la fogata
- 30:04ni recoger todo, sabíamos que no había tiempo para eso.
- 30:09Salimos del claro caminando rápido, sin correr al principio, para
- 30:14no separarnos, cargando mochilas mal cerradas y lámparas que apenas
- 30:18alumbraban el camino. El terreno estaba más complicado de lo
- 30:24que recordábamos, las raíces sobresalían del suelo y las piedras
- 30:28estaban sueltas, tropezamos varias veces y en uno de esos
- 30:33tropiezos se nos cayó una mochila que no volvimos a levantar.
- 30:38El herido avanzaba con dificultad apoyándose en nosotros, respiraba con
- 30:43esfuerzo y se quejaba de dolor en la pierna, pues
- 30:46cada paso le costaba trabajo y teníamos que detenernos unos
- 30:50segundos para para acomodarlo mejor. Los pasos volvieron a escucharse
- 30:56casi de inmediato y unos gruñidos fuertes como la primera vez,
- 31:00no detrás de nosotros, sino paralelos, avanzando dentro del monte,
- 31:05marcando el mismo ritmo que llevábamos, sin prisa y sin atacar.
- 31:12Seguimos avanzando sin detenernos, tratando de no perder la dirección,
- 31:17pero en un punto el sendero se cerró más de
- 31:19lo esperado y y tuvimos que desviarnos. Ahí fue cuando
- 31:24nos desorientamos por unos minutos, giramos más de una vez
- 31:28sin darnos cuenta y regresamos sobre nuestros propios pasos. Esa
- 31:33confusión nos hizo avanzar más lento, cuidando no caernos y
- 31:37no dejar atrás al herido, mientras los sonidos continuaban moviéndose
- 31:42a nuestro alrededor, sin acercarse de golpe ni intentar cortarnos
- 31:46el paso. simplemente acompañando el avance como si supieran exactamente
- 31:53por dónde íbamos a salir. En medio de esa confusión
- 31:58fue cuando alcancé a ver con claridad a una de
- 32:01esas criaturas. Estaba a pocos metros, entre los árboles, iluminada
- 32:07apenas por la luz de la lámpara. Se miraban unos
- 32:11ojos rojos, como si fueran brasas. Su cuerpo era grande
- 32:16y más ancho que el de una persona, con el
- 32:19lomo alto y las piernas traseras, dobladas de una forma
- 32:23que no correspondía a ningún animal conocido. Caminaba erguida por momentos,
- 32:29y luego bajaba el cuerpo, apoyándose en las patas delanteras,
- 32:33su movimiento no era rápido ni torpe, era firme y constante.
- 32:39Tenía unos colmillos largos y garras enormes, por un momento
- 32:43creí ver, que esbozó una sonrisa, que la verdad se
- 32:46miraba demoníaca. No llevaba nada encima, no tenía rasgos humanos completos,
- 32:53pero tampoco era un animal común. Nos miró unos segundos,
- 32:58y luego se movió hacia otro punto del monte, sin
- 33:01hacer ruido, como si no tuviera necesidad de esconderse. Después
- 33:08de eso nadie dijo nada, seguimos avanzando con más cuidado,
- 33:12manteniendo las lámparas bajas y evitando hablar. Poco a poco
- 33:17el terreno empezó a abrirse, los árboles se separaron y
- 33:20el suelo se volvió más parejo. Cuando llegamos a un
- 33:24camino de terracería, los pasos se detuvieron de golpe, no
- 33:29se escuchó nada más desde el monte, no hubo intentos
- 33:32de seguirnos ni sonidos a lo lejos. Cruzamos el camino
- 33:36sin detenernos y seguimos avanzando unos metros más, antes de parar,
- 33:42asegurándonos de que no hubiera movimiento detrás. Ahí revisamos mejor
- 33:48al herido, la pierna también la tenía inflamada y no
- 33:52podía apoyar el peso, así que improvisamos un apoyo, con
- 33:56lo que teníamos, ajustamos la carga y seguimos avanzando despacio
- 34:00hasta llegar al vehículo. Nadie miraba hacia el monte, no
- 34:05porque hubiera miedo, sino porque ya estaba claro que no
- 34:09iban a salir de ahí. Nos alejamos del lugar sin
- 34:12detenernos y sin comentar nada durante el trayecto. El resto
- 34:19de la noche fue silenciosa. No hubo más movimientos ni
- 34:23sonidos extraños, sólo el ruido del camino, el cansancio acumulado
- 34:28y la preocupación por el estado del herido. Al amanecer
- 34:32lo llevamos a que lo atendieran y las lesiones eran
- 34:35más serias de lo que parecían, el golpe había dañado
- 34:39la pierna más de lo que imaginamos y el golpe
- 34:42del brazo fue menos grave. y aunque recibió atención médica,
- 34:46quedó con una limitación permanente para caminar. No perdió la
- 34:51pierna ni quedó inmóvil, pero nunca volvió a moverse igual.
- 34:57Después de eso, nadie quiso hablar mucho del tema. No
- 35:02se levantaron reportes, ni se buscó una explicación oficial, simplemente
- 35:07cada quien regresó a su vida. No volvimos a acampar juntos,
- 35:12ni a buscar lugares aislados. Algunos evitaron por completo el monte,
- 35:18otros siguieron yendo, pero siempre cerca de caminos y zonas transitadas.
- 35:25Yo no volví a vivir algo parecido, ni a ver
- 35:28cosas extrañas, después de esa noche. No tuve sueños ni
- 35:33pensamientos recurrentes, tampoco busqué explicaciones más allá de lo que vi.
- 35:39Sé exactamente que nos atacó y por qué se detuvieron
- 35:42cuando salimos de esa zona, no porque lo haya leído
- 35:46o porque alguien me lo explicara, sino porque el comportamiento
- 35:50fue claro y consistente. No nos persiguieron, no intentaron matarnos,
- 35:56solo nos hicieron entender que ese lugar no nos correspondía.
- 36:02Desde entonces aprendí a respetar ciertos espacios y a no
- 36:06asumir que todo el monte es igual. Esa noche no
- 36:11fue un accidente ni una confusión, fue un encuentro directo
- 36:14con algo que existe y que actúa bajo reglas claras.
- 36:19Nosotros entramos donde no debíamos y salimos cuando nos lo permitieron.
- 36:25Eso fue todo, pero la verdad es algo que no
- 36:28le deseo a nadie, solo con ver a esas criaturas
- 36:31con sus colmillos enormes y sus garras. El simple hecho
- 36:36de ver los ojos rojos en la oscuridad es algo
- 36:39muy aterrador. Sé que ellos siguen ahí y seguirán por siempre,
- 36:45pues es su territorio, lo único que agradezco es que
- 36:48nos dejaron vivir, y que no pasó de ahí, sólo
- 36:52un susto que nos marcó por un tiempo. Ahora más
- 36:57que nunca, creo en las historias que cuentan sobre los Nahuales,
- 37:01esos seres misteriosos que caminan en dos patas, con sus
- 37:05colmillos y garras enormes, Algunos los describen como perros grandes,
- 37:09otros como lobos gigantes. Yo los miré de esa manera
- 37:13que les cuento, sé que parece increíble, pero fue más
- 37:17que verdad. Recuerdo esos días, porque el rancho empezó a
- 37:32perder animales grandes en la orilla del monte y en
- 37:35un pueblo así, Todo se sabe rápido. Primero faltó una vaca,
- 37:40luego faltó un caballo, después ya no fue sólo falta,
- 37:44porque empezaron a aparecer los cuerpos lejos del corral, en
- 37:48claros escondidos entre árboles y piedras, como si los hubieran
- 37:52arrastrado para meterlos más adentro. Los hallazgos tenían el mismo patrón,
- 37:59había cortes largos, piel arrancada a tirones y tierra revuelta
- 38:03por el arrastre. En los alambres quedaban mechones de pelo
- 38:08oscuro atascados y en ramas bajas se miraban manchas de
- 38:12sangre seca. Cuando uno seguía el rastro, encontraba pasto aplastado
- 38:17y surcos marcados como si algo pesado hubiera jalado el
- 38:21cuerpo por varios metros. A veces el camino de arrastre
- 38:26terminaba en una zona con piedras donde ya no se
- 38:29marcaba la tierra y aún así se veía por las
- 38:32ramas rotas. La gente empezó a cuidarse sin hacer ruido,
- 38:38los perros que andaban sueltos se metían cerca de las
- 38:41casas cuando oscurecía, y en los patios se guardaban temprano
- 38:45las cubetas y las herramientas, y en las puertas se
- 38:49ponían trancas más firmes. Los que iban por leña cambiaron
- 38:54la ruta y dejaron de meterse a lo profundo del monte,
- 38:57porque en esos caminos se camina solo y el monte
- 39:00tapa el sonido. Una noche encontraron a un hombre del
- 39:05pueblo tirado cerca de un arroyo en una vereda que
- 39:09usan para sacar troncos. Lo hallaron con la ropa rasgada,
- 39:14la espalda llena de tierra y marcas profundas en el
- 39:17pecho y en los brazos como si lo hubieran agarrado
- 39:20y arrastrado. Lo cargaron entre varios y lo llevaron a
- 39:25su casa. Al día siguiente se supo que seguía vivo,
- 39:29pero no podía levantarse y apenas hablaba. Los que lo levantaron,
- 39:34describieron lo que vieron, huellas profundas cerca del agua, ramas
- 39:39quebradas y un rastro de barro que se perdía entre
- 39:41los árboles. A mí me tocaba ayudar con el ganado
- 39:46y revisar las cercas. En esos días, cada vuelta se
- 39:51hacía con más cuidado, revisaba el alambre, las estacas, las
- 39:56puertas del corral, y contaba animales cuando se juntaban a beber.
- 40:01A veces me mandaban a buscar alguno, que se salía
- 40:04por un hueco o por una piedra mal puesta. El
- 40:08trabajo seguía, sólo que el monte ya no se miraba igual,
- 40:12porque cada marca en el suelo se sentía como un aviso.
- 40:18Una tarde me tocó recorrer un tramo de cerca, que
- 40:21queda pegado a la línea de árboles. El terreno ahí
- 40:25tiene una bajada con talud y piedras sueltas. Cuando terminé,
- 40:31el camino ya estaba oscuro y la vereda se veía
- 40:33por partes, con sombras que tapaban el suelo. Bajé con
- 40:38el paso rápido, cuidando no resbalar, porque ese tramo tiene
- 40:43raíces y lodo. En una curva me llegó un olor
- 40:47fuerte a sangre y a cuero húmedo. Ese olor se
- 40:51reconoce en el campo, me salí unos metros del camino,
- 40:55siguiendo la dirección, y vi un caballo tirado en un claro.
- 41:00Todavía tenía calor en el cuerpo, y eso me pegó
- 41:03en el estómago, porque entendí que lo acababan de tumbar.
- 41:08El cuello estaba abierto, la crina estaba embarrada, y el
- 41:11pasto alrededor estaba aplastado, como si ahí hubiera habido fuerza.
- 41:17En el suelo se miraban surcos largos saliendo del claro
- 41:20hacia el monte, aplastando el pasto y rompiendo las ramas.
- 41:26me quedé parado lo necesario para ubicar el camino de regreso.
- 41:31En ese momento escuché pisadas pesadas arriba del talud, se
- 41:35oyó primero el tronido de ramas, luego el golpe de
- 41:38tierra suelta cayendo. El sonido venía directo, rápido, como si
- 41:44me hubiera seguido desde antes. Me volteé hacia los árboles
- 41:48y lo vi. Era una figura grande, más alta que
- 41:54un hombre, con el cuerpo encorvado y el pelo pegado
- 41:57por tierra y humedad. Las manos eran largas, y por
- 42:01momentos tocaban el suelo, como si se apoyara para avanzar.
- 42:06La cara venía baja, y se levantó lo suficiente para mirarme.
- 42:11Los ojos se veían hundidos, fijos, con brillo por la
- 42:15poca luz que quedaba. La mirada era de un animal cazando.
- 42:21Traía una respiración gruesa, como jadeo, y se acercó con
- 42:25pasos firmes, sin detenerse a ver el caballo. En ese
- 42:31instante se me vino a la cabeza lo que se
- 42:33contaba desde niño, las historias que se dicen en los corrales,
- 42:38cuando se habla de animales muertos y de gente alcanzada
- 42:41en el monte. La palabra me llegó sola, Nahual. Lo
- 42:46pensé como explicación de lo que estaba frente a mí.
- 42:51Corrí por la vereda sin quedarme mirando, porque si perdía
- 42:55el camino, me quedaba encerrado en el monte. El suelo
- 42:59estaba húmedo y en una parte resbalé, pero me levanté
- 43:03de inmediato con las manos llenas de tierra. Detrás se
- 43:07escuchaban sus pisadas, pesadas y cercanas, y el ruido de
- 43:11ramas rompiéndose seguía mi ruta. Yo no traía arma, sólo
- 43:16traía el cansancio del día y la urgencia de llegar
- 43:19a un lugar compuerta. En el bosque había una casa vieja,
- 43:25una casa de descanso que usaban antes los cuidadores del rancho,
- 43:29cuando se quedaban a velar el ganado. Yo ya había
- 43:33entrado ahí otras veces a guardar herramientas y a refugiarme
- 43:37de la lluvia. Conocí a la vuelta para llegar, y
- 43:41esa noche fue lo único que tuve claro. Apunté hacia ahí,
- 43:46cortando entre troncos, con la garganta ardiendo y con las
- 43:50piernas temblando. Cuando vi la silueta de la casa, aceleré
- 43:54lo que me quedaba. Sentí los pasos del Nahual ya encima,
- 43:59oí su respiración detrás de mí y el roce de
- 44:02su cuerpo pasando entre los matorrales. Llegué a la puerta
- 44:07con las manos temblando, agarré el picaporte, jalé con fuerza
- 44:11y la madera se abrió de golpe. Me metí sin
- 44:15mirar atrás y cerré con todo el peso del cuerpo,
- 44:18escuchando el golpe de sus pasos llegar hasta el umbral.
- 44:24Adentro la casa olía a madera húmeda y humo viejo,
- 44:27el tipo de olor que se pega en los tablones,
- 44:30cuando han pasado años sin que alguien barra bien. La
- 44:34luz que entraba era poca, apenas lo que se colaba
- 44:37por la rendija de la puerta, y por una ventana
- 44:40chica con el vidrio opaco. Alcancé a ver lo básico,
- 44:45una mesa pesada hecha con madera gruesa, un banco largo,
- 44:49una alacena sin puertas con telarañas en las esquinas, y
- 44:53un catre sin colchón que crujió cuando lo rosé con
- 44:56la pierna. El piso era de tierra apisonada, y tenía
- 45:01pedazos de hoja seca arrastrados por el aire. Cerré la
- 45:06puerta con fuerza y me fui directo a asegurarla. Agarré
- 45:10la mesa por un borde y la arrastré hasta ponerla atravesada,
- 45:14pegada al tablón, con la intención de que funcionara como tranca.
- 45:19La madera raspó el suelo y levantó polvo. Empujé el
- 45:24banco contra la mesa, para que no se moviera, lo
- 45:27atoré con el pie hasta que quedó firme. El picaporte
- 45:31era viejo y el marco estaba gastado, así que busqué
- 45:35algo para amarrarlo. En un rincón encontré un trozo de alambre,
- 45:40doblado y oxidado, y lo enrollé como pude alrededor del
- 45:43picaporte y de un clavo que sobresalía del marco. No
- 45:48quedó bonito, quedó tenso, y eso era lo que importaba.
- 45:54A un lado, recargado contra la pared, estaba un machete
- 45:58viejo del rancho. Tenía la hoja manchada y el mango gastado,
- 46:03era herramienta que se quedó ahí cuando cambiaron de encargado.
- 46:08Lo levanté y lo sentí pesado, con el filo sin cuidado,
- 46:12pero servía para cortar, para golpear, para no estar con
- 46:16las manos vacías. Me acomodé en la parte más alejada
- 46:20de la ventana, pegado a la pared, con el machete
- 46:23arriba y el cuerpo en alerta, escuchando el exterior. El
- 46:29Nahual llegó rápido, primero lo oía alrededor de la casa,
- 46:33caminando firme, marcando el suelo con pisadas pesadas. Rozó la
- 46:39pared con el cuerpo y con las manos, y raspó
- 46:42el tablón como probando la madera. En ese recorrido se
- 46:46escuchaban ramas quebrándose cerca, como si se acercara y se
- 46:50retirara unos pasos, midiendo el lugar. Luego se plantó frente
- 46:55a la puerta y empezó. El primer impacto sacudió el tablón,
- 47:01la mesa vibró y el banco rechinó contra el piso.
- 47:05El segundo golpe fue más alto, a la altura del picaporte.
- 47:10Después vinieron los raspones largos, con uñas duras arrancando tiras
- 47:15de madera. La puerta empezó a soltar astillas hacia adentro,
- 47:20pequeñas al principio, luego más grandes, y cada rasgón dejaba
- 47:24un surco nuevo, y el marco se quejaba con un
- 47:27crujido continuo, como cuando una rama se dobla y aguanta
- 47:31a punto de partirse. Se formó una abertura, en la
- 47:36parte donde la madera estaba más débil. Por esa abertura
- 47:41metió los dedos. Los dedos eran largos, negros de tierra,
- 47:46con uñas gruesas. Entraron buscando enganchar el banco o encontrar
- 47:51un espacio para jalar. Manoteó hacia adentro con fuerza y
- 47:55raspó la mesa. Yo me mantuve lejos del alcance, pegado
- 48:00al lado, cuidando no quedar frente a la rendija. Tenía
- 48:05el machete arriba, listo para cortar si metía la mano
- 48:08otra vez con más profundidad. Volvió a golpear y la
- 48:14puerta se movió hacia adentro un poco, lo suficiente para
- 48:18que yo sintiera el empuje en el pecho aunque estaba lejos.
- 48:22La mesa resistió, pero se desplazó unos centímetros. Empujé el
- 48:28banco con el pie para acomodarlo de nuevo y me
- 48:31quedé atento al sonido del alambre, porque si el alambre
- 48:34se soltaba, el picaporte quedaba libre. El Nahual cambió de
- 48:40punto y se fue hacia la ventana. Escuché sus pasos
- 48:44en el costado de la casa y luego un golpe
- 48:47directo al marco. El vidrio no aguantó mucho, con el
- 48:52segundo golpe se reventó. El sonido fue seco y al
- 48:56mismo tiempo se oyó el tintineo de los pedazos cayendo
- 49:00al piso. Entró aire frío y se metió el olor
- 49:03de afuera de golpe, tierra mojada y sangre. La ventana
- 49:08quedó abierta, con el marco temblando. Por ahí metió el brazo.
- 49:15El brazo entró duro, sin cuidado, raspando el marco y
- 49:19dejando marcas en la madera, la mano abrió y cerró,
- 49:22buscando agarrar. Alcanzó a tocar la pared y la mesa,
- 49:27pero el hueco era chico y el ángulo no le
- 49:29dejaba meter el cuerpo. Forzó el hombro y se atoró,
- 49:33y volvió a jalar hacia afuera y hacia adentro en
- 49:36un intento repetido. El marco crujió, se movió, y soltó
- 49:42más astillas, pero se quedó en su lugar. Yo me
- 49:47desplacé un paso, siempre sin cruzarme frente a la ventana,
- 49:51y esperé a que metiera la mano más adentro. En
- 49:55uno de esos intentos, la mano entró hasta donde yo
- 49:58podía alcanzarla, le di un golpe con el machete en
- 50:02los dedos. No fue un corte limpio. porque el espacio
- 50:06era corto y mis manos temblaban por el esfuerzo y
- 50:09por la presión del momento, pero el golpe pegó. La
- 50:13mano se retiró de inmediato, como por reflejo. Afuera se
- 50:18escuchó un gruñido bajo, áspero, que no sonaba a persona.
- 50:23Después el brazo volvió a intentar, pero entró con menos
- 50:27confianza y se retiró otra vez. Se alejó de la
- 50:32ventana y regresó a la puerta, ahí se oyó de
- 50:35nuevo el ataque, más fuerte que antes. Rasgó cerca del
- 50:40picaporte y arrancó tiras de madera más grandes, la rendija
- 50:44se abrió un poco más. Entraron astillas y polvo, y
- 50:49una de sus uñas se atoró y jaló hacia abajo,
- 50:52dejando una marca profunda. La puerta aguantó por el peso
- 50:56de la mesa y el banco, y por el alambre
- 50:59que seguía tenso, pero cada golpe hacía que el banco
- 51:02se el pie sin perder la vista de la abertura
- 51:10entre golpes el nahual se pegaba a la puerta y
- 51:13aspiraba como olfateando el interior se oía su respiración fuerte
- 51:19y el roce de su cara o su hocico contra
- 51:21la madera en una ocasión metió los dedos otra vez
- 51:25por la rendija y yo levanté el machete y lo
- 51:28acerqué para que no se atreviera a entrar más Los
- 51:33dedos se retiraron y volvió al rasgado, como si su
- 51:36intención fuera abrir un hueco grande y meterse por completo.
- 51:42El vidrio de la ventana seguía cayendo en pedazos pequeños
- 51:45cada vez que el marco temblaba. Algunos pedazos rodaron por
- 51:50el piso y se metieron bajo la mesa. El aire
- 51:54entraba por ahí y hacía que el polvo se levantara
- 51:57en remolinos bajos, pegados al suelo. Yo seguía en una esquina,
- 52:03con el machete en la mano, la espalda contra la pared,
- 52:06midiendo cada movimiento, cuidando no cansarme de más, porque la
- 52:11fuerza se va rápido, cuando uno está sosteniendo tensión por
- 52:15tanto tiempo. Con el paso de los intentos, los golpes
- 52:20empezaron a espaciarse. No se detuvo de golpe, se retiraba
- 52:25a unos pasos, regresaba, probaba la puerta, probaba la ventana,
- 52:30y volvía a la puerta. Yo no abrí ni moví
- 52:34nada más, me quedé donde estaba, con el cuerpo firme
- 52:38y la vista en la rendija y en la ventana rota.
- 52:42La puerta quedó marcada por surcos profundos, con madera arrancada
- 52:46en tiras. La ventana quedó abierta, el piso lleno de vidrio.
- 52:52Yo seguí pegado a esa esquina, sin dormir, esperando a
- 52:56que amaneciera. Cuando empezó a clarear, El ruido se fue espaciando,
- 53:02lo sentí por el piso y por la madera, dejó
- 53:05de golpear la puerta, dejó de raspar, y al final
- 53:09quedaron pasos pesados alejándose entre hojas y ramas. Yo seguí
- 53:14pegado a la pared con el machete en la mano,
- 53:17atento a cualquier regreso. La ventana rota dejaba entrar aire
- 53:21frío y el polvo se me pegaba en la garganta.
- 53:25Esperé hasta que la luz alcanzó el hueco del vidrio
- 53:28y pude ver el interior sin forzar la vista. Con
- 53:33esa claridad, me di cuenta de lo que había aguantado
- 53:36la casa. La mesa estaba corrida, el banco tenía la
- 53:41pata más floja y el alambre del picaporte quedó estirado.
- 53:46En la puerta, los tablones tenían surcos largos y tiras
- 53:50de madera levantadas. En el piso había vidrio por todas partes,
- 53:55Pedazos grandes cerca de la ventana y pedazos pequeños bajo
- 53:59la mesa. Me moví despacio, por cansancio y porque el
- 54:03sonido se carga rápido en un lugar así. Empujé el
- 54:08banco hacia atrás y jalé la mesa sin dejarla rebotar.
- 54:13Toqué el picaporte y sentí el alambre tenso, lo desenrollé
- 54:17con trabajo hasta soltarlo y abrí la puerta lo justo
- 54:20para asomarme. Afuera estaba el patio de tierra húmeda con
- 54:26hojas pegadas, en el umbral había huellas profundas y tenían
- 54:30forma ancha e irregular, con la tierra hundida y raspada
- 54:34hacia adelante, como si hubiera clavado las uñas. En el
- 54:38marco de la puerta se veían raspaduras nuevas y en
- 54:42una astilla quedó un pelo oscuro pegado, grueso. Volté hacia
- 54:47la ventana y vi raspones en el marco y y
- 54:50barro seco en la pared exterior, a la altura por
- 54:53donde metió el brazo. Salí con el machete en la
- 54:58mano y miré alrededor. La luz ya dejaba ver el
- 55:02monte cercano, troncos, matorrales, el camino de tierra y las piedras.
- 55:09Cerca de una esquina había tierra removida y hojas arrancadas,
- 55:12y un camino de pisadas que se perdía hacia lo hondo.
- 55:17Me quedé en la orilla del claro y regresé a
- 55:19la vereda. pues mi objetivo era salir de ahí entero
- 55:23y llegar al pueblo. Cerré la puerta sólo para dejarla
- 55:29en su lugar y empecé a bajar por el camino
- 55:31que conocía. Caminé rápido, cuidando no resbalar en las piedras sueltas,
- 55:37traía las manos raspadas por la caída, la camisa jalada
- 55:41del cuello y la boca seca. Entramos el monte sejunta
- 55:46sobre la vereda y ahí bajé con más cuidado y
- 55:49revisando el suelo antes de poner el pie. En el
- 55:54trayecto vi otra vaca muerta cerca de un alambrado, estaba
- 55:58abierta de un costado y el pasto alrededor estaba aplastado,
- 56:02con tierra marcada por arrastre. La sangre ya se había
- 56:06oscurecido y se le había pegado al pelo. Me quedé
- 56:10a distancia suficiente para confirmar que seguía cazando animales grandes
- 56:15en esa zona y seguí caminando. Llegué al pueblo con
- 56:20la ropa sucia y las manos llenas de polvo, me
- 56:24fui directo con los del rancho y conté lo que
- 56:26había visto de principio a fin, el caballo en el claro,
- 56:30la figura del Nahual grande bajando del talud, su mirada aterradora,
- 56:34con sus uñas largas, que rasgaban la casa y el
- 56:38como intento entrar a la casa para desgarrarme como a
- 56:41los animales. Lo dije como recuerdo de hechos, con detalles
- 56:46que cualquiera podía comprobar si iba a mirar. Ese mismo
- 56:51día fueron varios a la casa del bosque, regresaron con
- 56:55la cara seria, diciendo que la puerta estaba marcada y
- 56:58que el marco de la ventana tenía raspaduras recientes. Trajeron
- 57:03un mechón de pelo pegado en un tablón y me
- 57:06lo mostraron. Ahí fue cuando los mayores lo nombraron como
- 57:10lo nombran en esos rumbos, era un abual. Me lo
- 57:14dijeron así, porque ellos ya los habían visto por generaciones.
- 57:21También pasé por la casa del hombre que habían encontrado
- 57:24días antes en el arroyo. Seguía vivo, recostado, con las
- 57:29marcas cubiertas con vendas, su familia dijo que no podía
- 57:33explicar bien lo que lo alcanzó, solo que lo jaló
- 57:36hacia el monte y lo soltó cuando llegaron las voces.
- 57:40Verlo así me dejó claro que esa zona ya estaba
- 57:43cobrando caro. Desde entonces cambiaron la rutina del rancho, Encerraban
- 57:50el ganado temprano, metían a los caballos al corral más
- 57:54cercano a la casa y amarraban doble las puertas. Las
- 57:58rondas de cerca se hicieron entre varios, y las veredas
- 58:02pegadas al bosque quedaron para el día. Aún con todo eso,
- 58:07yo ya había visto su cuerpo y su forma de moverse,
- 58:10y entendí lo fácil que era que me alcanzara otra
- 58:14vez en un tramo malo. Ese mismo día tomé una
- 58:19decisión práctica. Junté mis cosas en una bolsa simple, acomodé
- 58:24ropa y lo básico, arreglé mi pago y me despedí
- 58:27sin alargarlo, busqué un camión y me fui a la ciudad.
- 58:32En la ciudad agarré trabajo en lo que salió y
- 58:34me acomodé como pude. En los primeros meses me quedó
- 58:39la costumbre de revisar dos veces la chapa de la
- 58:42puerta y de evitar baldíos cuando ya estaba oscuro. Si
- 58:47se escuchaba un golpe fuerte en una ventana, me ponía
- 58:50alerta por reflejo. Con el tiempo esa tensión fue bajando,
- 58:55pero esa noche me cambió la forma de moverme. Lo
- 58:59tomé como una decisión de vida, trabajar lejos del monte
- 59:03y no volver a depender de una tranca, para salir vivo.
- 59:08Volví al pueblo después, por asuntos de familia y trámites,
- 59:12y siempre hice la misma ruta por carretera, sin tomar
- 59:16la vuelta hacia el bosque. Ese capítulo se cerró así,
- 59:21me salvé por conocer esa casa, y por atrancar una
- 59:24puerta a tiempo, y después corté el camino completo, para
- 59:29no volver a ponerme, donde ese Nahual pudiera alcanzarme.