Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 244 | Palabras sencillas y claras al hablar con Dios.
Transcript
- Podcast número doscientos cuarenta y cuatro. Usar palabras sencillas y claras cuando estamos hablando con Dios, cuando estamos primero reconociendo su soberanía sobre nuestra vida, así como nos lo enseña el Padre nuestro, cuando mañana tras mañana, lo primero que hacemos es poner en las manos de Dios nuestro día, recordando para arrepentirnos las últimas veinticuatro horas, teniendo en cuenta las horas que vamos a vivir en este día, siendo claros en nuestras peticiones, un lenguaje de sencillez y un corazón sincero que no tiene que usar grande y elocuencia cuando quiera comunicarse con él, porque él entiende y ama la sencillez de nuestro vocabulario, de nuestro lenguaje, porque al fin y al cabo, solo estamos expresando palabras, pero él, en ese momento está mirando nuestro corazón, que así nos vea nuestra familia, que así nos vea nuestra cónyuge, nuestra esposa, que somos personas que estamos continuamente conectados con Dios buscando dirección en nuestra vida hola. Yo soy José Ordóñez, y te invito a disfrutar el podcast del día de hoy, en donde continuamos hablando acerca de la mecánica de comunicación, tomando en cuenta la oración que el señor Jesús nos enseñó. Estamos en la primera frase. Imagínate padre nuestro, así que espero que lo entiendas y lo disfrutes. Bienvenidos. Sigo leyendo versículo número siete y al orar. No hablen solo por hablar, como hacen los gentiles. La Reina Valera dice y no uséis vanas repeticiones. No repitan o repitan? O repitan? Repita? Cuando vaya por el cuarenta y tres, ya como que el señor me está oyendo, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. Y hay otras versiones que dicen por su grande elocuencia sabe qué es la gran y elocuencia. La gran y elocuencia es que usted se pone a orar con Dios y a pieza se eterno, padre de los ejércitos, sentado en majestades en el tercer cielo, tu Gloria visite la tierra y las potestades suyan y le pregunto qué tal si su hijo, que su hijo de siete o ocho años, entrada a la habitación y dijera oh, padre, perdón por irrumpir en tu sacro Santa Cama, lugar donde procreas a mis hermanos con mi adorable madre y te robe un minuto de tu sacro Santo tiempo Tú que estás sentado en la majestad de tu cama. Os pido ruego si pudieras prodigarme el resultado de las espigas del trigo que se doran y que luego se amasan juntos con la harina y los huevos de las panaderillas de este pueblo y te te ignaras darme un pan. Yo creo que usted haría sabe que ama a usted de sus hijos la espontaneidad y usted ellos abren la policía. Tengo hambre, Mamataguampre, yo les he contado. A ustedes cierto y a mí me encantaba que mis hijos me metieran la mano del plato. Papá, se va a comer las papas, dice una, se las sigan comiendo. Papá, no va a comer esa presa y tela y uno versus hijos que le metan la mano al plato que disfruten. Dice el señor que mañana, cuando vengas media hora antes si te sirvas tu tinto y te estés en tu cuartito aparte, le hables con naturalidad, porque el señor sabe de que tú tienes necesidad y necesitase lenguaje amoroso en que lo puedas expresar. Buenos días, señor, Gracias por la noche que me regalaste. Gracias, papi Estoy preocupado por esto. Cuando veamos el orden del Padre nuestro, nosotros vamos a ver que Dios le da un orden. Por ejemplo, el día de hoy empezamos con la frase Padre Nuestro, que es un papá padre nuestro que estás en el cielo. Reconozco su majestuosidad santificado. Se da tu nombre, o sea quiere decir que lo alabe por lo que él es. Gracias, señor. Reconozco lo que tú eres en mi vida. Gracias por darme vida, Gracias porque tengo cinco dedos en la mano porque los puedo ver. Gracias porque nunca alcanzaré a darme cuenta lo mucho que tú me proteges. Me subo a los buses. Me subo a los aviones, paso por lugares peligrosos en la eternidad. Nos vamos a dar da cuenta de cuántas cosas. El señor nos libró que no nos dimos cuenta. Si dicen los expertos, no los doctores, los científicos, que no podemos darnos cuenta cuántos virus haya nuestro alrededor y todo el tiempo los estamos respirando. Pero hay un maravilloso sistema inmunológico dentro de nosotros que todo el tiempo está combatiendo con esos viruses. No nos alcanzamos a dar cuenta. Gracias por esto. Usted hace esto. Se devuelva a hacer veinticuatro horas hasta la anterior. Vez ayer a las cinco y Media estaba aquí hablando contigo. Hoy vuelvo a las cinco y Media nuevamente a hablar contigo. Me voy a devolver las veinticuatro horas de lo que viví cuando usted se devuelve a las veinticuatro horas. Usted hace esto. Qué hice bien, qué hice mal. Seguro que en ese momento y queridas esposas, qué bueno sería para ustedes tener esposos que hagan ese tipo de cosas que cuando usted lo vea metido con Dios, usted sepa que Dios lo está regañando. Yo, cuando estoy así estoy y jas bit me ve. Yo sé que Jasmith ya sabe lo que está pasando. Yo me imagino yas bien diciendo háblale, señor Regáñelo, así no debe hablarme. Ojalá le esté dando el señor cuando yo hablo acerca de la autoridad que dice en efesios capítulo número cinco versículos del veintiuno en adelante, cuando estamos hablando acerca de la autoridad matrimonial, dice esposas obedezcan a sus maridos en la palabra de Dios, dicen efesios capítulo número cinco versículos veintiuno en adelante. Mujeres obedezcan a sus esposos n solo, no, no, cierto, no, pero sabe por qué no. En parte, por qué no se cumple eso, porque el hombre no es digno de ser obedecido en todo. Le pregunto séanme sinceras chicas, hacían mes sinceras. Ustedes tendrían problema con obedecer a un hombre en todo. Si ese hombre usted todas las mañanas, cuando abre los ojos, usted lo encuentra arrollado a los pies de su cama, Usted tendría problemas con obedecer a ese hombre. Oiga, pero les estoy correcto. Usted sabe por qué A veces, en las situaciones matrimoniales un hombre se para y dice Vamos a hacer esto? Vamos a hacer esto? Vamos a hacer esto? Y la mujer dice ok porque dice. Pero si lo veo comunicado todo el tiempo con Dios, el ama a Dios, Él no deshonraría a Dios. Esta mañana, a las cuatro de la mañana, di la vuelta en la cama. Estaba vacía y de pronto vio un bochito allá a los pies de la cama y era él que estaba metido con Dios. Si él está diciendo, hijos que esto se debe hacer, es porque Dios se lo dijo. Yo lo he visto que un hombre que se comunica con Dios, Dio no es que no nos quieran obedecer muchas veces, es que muchas veces lo que mandamos, ordenamos, decimos o recomendamos sale de nuestros corazones y de una vida que no quiere saber nada de Dios, porque una mujer que ve comprometido a su esposo con Dios, con esa autoridad, ella no riñe, no pelea bueno. Ahí está perdón. Por cargarle un poco las tintas a los maridos, pero bueno, son ejemplos que, al fin y al cabo, toda la familia tiene que poner en práctica este podcast, en donde hablamos de esa primera frase que decimos en el padre, nuestro padre, nuestro busca, sobre todo, dar una pequeña orientación y volver a las bases que nos volvamos a encontrar cada mañana con Dios en nuestro devocional. Hablando sinceramente, ya hay doscientos cuarenta y cuatro, pero hay doscientos cuarenta y tres más Aparte de este en José Ordoñez Cristiano com allí en el Botoncito Podcast, los puedes escuchar. Están todas las temáticas esperando por ti por ahora. Te agradezco que nos hayas oído, que nos des las valoraciones y que nos dejes tus comentarios y, sobre todo, te deseo que tengas un lindo día