Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 242 | Cómo hablar con Dios.
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- Podcast número doscientos cuarenta y ocho. En cuantas oportunidades has rezado u orado el Padre nuestro de manera repetitiva, sin darte cuenta lo que estás diciendo, sin tomar en cuenta cada una de esas palabras que el señor Jesús nos enseñó o una oración como un modelo. No solamente Dios nos enseñó acerca del Padre nuestro cómo debíamos orar, sino que cada frasecita, cada palabra, era una guía sobre las cosas que eran importantes en el momento en que teníamos que comunicarnos con Dios. La palabra de Dios también nos invita a que oreemos con inteligencia. Nos invita además que no usemos vanas repeticiones, pero que además nos añade que cuando vayamos a orar lo, hagamos en intimidad y sin que nadie sepa lo que estamos haciendo. Hola. Yo soy José Ordoñez y te invita a disfrutar este podcast del día de hoy, donde hablaremos de regresar a las bases de orar con entendimiento, empezaremos a trabajar con el Padre nuestro frase por frase, para que volvamos nuevamente a recordar que ese modelo de oración que Jesús nos enseñó tiene un propósito. Es un modelo a través del cual podemos descubrir exactamente cómo comunicarnos con Dios. Es parte de la nueva serie que vamos a tener en los próximos días acerca de el Padre nuestro. Así que te invito a que lo disfrutes. Bienvenido, bienvenida al podcast del día de hoy. Acabo de bajar de la montaña. Ocho días estuve por allá en la montaña, bueno, hablando con Dios, hablando conmigo mismo, ocho días sin ver un ser humano, usted sé que cómo se imagina que es eso. Ya Esta mañana, cuando estaba hablando conmigo mismo y me respondí mal, dije, ok, es hora de bajar y me bajé. Sí, ya, cuando vi que los pajaritos me hablaban, dije bajemos ya es hora. Y por qué les cuento esto, porque lo que les estoy contando tiene que ver con la predicación del día de hoy. El hecho de que haya estado ocho días allá en la montaña comunicándome con Dios tiene que ver con la predicación de hoy. Más adelante se van a dar cuenta por qué qué tal si hacemos algo, le voy a invitar que haga algo, algo que, de hecho, los cristianos perdemos de vista y es que no volvemos a orar, como el señor Jesús nos enseñó a orar para la temática del día de hoy. Le pido amablemente si usted me acompaña y todos sin leerlo de la Biblia, sin sacarlos, sin que nos lo pongan en las pantallas. Decimos el padre nuestro, la compañía, todos no lo sabemos o no hay alguno aquí que no se lo sepa. Entonces repítalo conmigo, padre nuestro, que estás en los cielos santificado, sea tu nombre, venganos tu reino, hágase tu voluntad. Así en la tierra como en el cielo dadnos hoy nuestro pan de cada día perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofendes. No nos dejes caer en tentación líbranos del mal aven Muy bien. Cuántas veces usted lo ha dicho mecánicamente, Cuántas veces usted lo dice como parte de una liturgia, un rito, una moda, una forma? Cuántas veces usted lo repitió de niño y una de las cosas que Dios pide es orar con inteligencia y entendimiento. Cómo lo vamos a ver ahora. El señor Jesús dice cuando hablen conmigo, cuando oren, no usen vanas repeticiones, nos manda no repetir. No sé si a ti te enseñaron que el padre nuestro hay que repetirlo tantas veces. Y Jesús dice no. Creo que es en la Reina Valera donde dicen y no uséis vanas repeticiones. No repitan como loras, no repitan, no repitan. Y cuando lo hablen, háblenlo con entendimiento. Pero nosotros no lo sabemos de memoria y solemos decirlo sin saber lo que estamos diciendo. Y es esta noche le voy a invitarle voy a leer lo que dice el señor Jesús la oración. Cuando oren, el que está hablando es Jesús. Discípulos se acercan y le dicen, señor enséñanos a hablar contigo enséñanos a orar, enséñanos y una de las que creo que las prácticas que debe tener la Iglesia hoy en día es volver a las personas a las bases constantemente. Uno tiene que volver a las bases, las bases doctrinales para recordarlas, porque a veces estamos tan imbuidos en tener conocimientos sobre cosas majestuosas que hace Dios que olvidamos las bases, las bases. Entonces los discípulos le dicen enséñanos a orar cómo podemos comunicarnos contigo, y él dice cuando oren no sean como los hipócritas que les encanta decir que estuvieron ocho días en la montaña, ayunando y buscando de mí. Cuando a usted venga a alguien y le diga es que para venirles a predicar me subí a la montaña y estuve ayunando y estuve buscando de Dios hay que preguntarse usted de quién vino a predicar de Jesús o de usted una de las cosas que su percepción espiritual su deseo, por lo bueno, por favor, siempre desee buenas predicaciones. Coma bien sea una oveja que le encanta como dice el salmo, uno los pastos verdes, la buena comida, las buenas predicaciones. Ame la iglesia donde se le trata, con decoro, con respeto, ame los predicadores o los mensajes que le hagan pensar. Tenga miedo con las predicaciones que lo sobreestimulen demasiada estimulación espiritual si se le puede llamar de alguna manera. Eso es como cuando uno le dice a alguien, como cuando su dietista le dice no coma tanta papa, frita y empanada. Se está llenando de comida, chatarra, basura, dona. No sé azúcar es el coma bien y usted que decirle a las personas dentro de sus las cosas, que usted, con las que se alimenta espiritualmente, tenga siempre gente que le hable a su conciencia, que lo confronte con su pecado, que usted se siente incómodo que mientras está escuchando lo que está escuchando, te usted por dentro tenga un deseo de apagarlo porque siente que se pone mal no a la comida chatarra. Yo creo que hay una sobreestimulación sensorial en las iglesias, en donde la gente busca con afán aquello que el apóstol Pablo le decía Timoteo tenga cuidado, porque en los últimos tiempos la gente tendrá comezón de oír. Sabe que es la comezón de oír vine para que para que me digan lo que yo quiero oír no lo que yo necesito, u entonces usted escucha predicación o que usted tiene que decretarlo como que usted tiene que decirlo, como que usted es un hijo de Dios y usted se lo merece todo, lo tiene que tener todo. Y porque y que cosas tergiversadas a nivel doctrinal, como que el enemigo está debajo de nuestros pies y como que atamos al hombre fuerte y que donde usted entra entra la presencia de dossie, una serie de tergiversaciones bíblicas que uno dice a qué horas. Terminándos refritando, refritando, refritando cosas y dándoselas a la grey, la oveja que se alimenta bien cuando sale del rebaño. Si su pastor ha hecho un muy buen trabajo. Al día siguiente, lo que escuchó dentro de la predicación le va a servir en su diario vivir, usted necesita saber qué va a ser mañana a las nueve de la mañana, cuando la vida se le ponga complicada, cuando tenga un problema con su esposa, con su esposo, usted necesita saber cómo educar s convenientemente a sus hijos. Qué hacer. La palabra de Dios es viva, eficaz, más cortante que todo es de dos filos. Cuando usted tiene una espada de dos filos, sabe que tiene que aprender a manejarla, porque si no se corta y tiene que aprender a aplicarla, entonces dice cuando oren no sean como los hipócritas, porque a ellos les encanta orar de piel en las sinagogas. Les encanta decir que estuvieron ocho días en la montaña y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. Si estamos hablando, alguien diría y qué me importa que usted haya estado ocho días metido en intimidad con Dios. En el momento en que yo cuente lo que estoy haciendo, deja de ser íntimo verdad que sí no se trata toda la relación que usted tiene en la vida con Dios tiene que ser de manera íntima. Nadie que hable de intimidad sale a contarlo. Alguien aquí puede decir ah no cha. Tú veinti mira con mi esposa ya se ben cada tanto nosotros. Usted cuenta cosas como esas no son del re. Por eso se llama relaciones íntimas, porque nadie él las conoce. Son importantes, son sagradas y son santas porque son entre dos y nosotros enseñamos en el taller para matrimonios. Cuando estamos hablando acerca tenemos toda una clase de tres horas sobre sexualidad y estamos enseñando sobre sexualidad. Una de las prácticas que sobre todo yo suelo decirle a los hombres, es decirle la intimidad con su esposa. Nadie nadie la tiene por qué conocer, porque nosotros hemos sido creados en medio de una sociedad en donde a veces se destilan cosas, se cuentan cosas y eso no decía anoche, cómo la otra vez. Si me empiezan a sacar cosas que son del resorte siempre en sexualidad enseñamos eso en sexualidad bíblica enseñamos. Nadie tiene por qué saberlo. Los chistes de carácter sexual se tienen que terminar cuando vienen los amigos y hay reuniones entre amigos. No se hablan, no se cuenta, no se dice. Si usted habla de la intimidad de su pareja, usted lo hace número uno, porque usted necesita una consejería hecha por alguien de la iglesia, si es de carácter de la iglesia suficientemente maduro, un anciano de la Iglesia, un pastor que está preparado para poder conocer ese tipo de situaciones. O usted va donde un médico y el sexólo o el médico le da, le puede escuchar y le puede orientar, porque es gente que está preparada para eso. Pero por eso se llama intimidad. Es exactamente lo mismo con Dios. Nadie tiene que decir es que estaba leyendo la Biblia y es que ayer, cuando es que salí y estoy ayunando porque el señor Jesús dice primero les voy a mostrar dónde está la falsa comunicación con Dios. La falta la falsa oración. Cuando vean que alguien lo publica y que se hace público es falso. Les aseguro que ya han obtenido toda su recompensa. Pero tú, cuando te pongas a orar, entra a tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu padre, que está en lo secreto. Así, tu padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará de otra manera. No habrá recompensa. Cuándo habrá recompensa cuando el señor Diga me encanta verte todas las mañanas venir a tener intimidad conmigo, escuchar conmigo. Bueno, ahí lo tienes. En el próximo podcast continuaremos hablando acerca de las frases que contiene el Padre nuestro, una guía para regresar a esas bases doctrinales que espero nos ayuden a comunicarnos mejor con Dios, para que cuando vayamos a hablar con él, lo hagamos en intimidad, lo hagamos de la manera adecuada y oremos con inteligencia. Es el podcast doscientos cuarenta y ocho, pero ya sabes que hay doscientos cuarenta y siete más en José Ordóñez Cristiano com Pero además recuerda que en todas las redes sociales, las redes sociales cristianas de José Ordóñez, Estoy como José Ordóñez Cristiano, por Ahora te deseo que todas las veces que te acerques a Dios y que quieras hablar con él, uses tu inteligencia y las palabras salgan íntimamente desde lo profundo de tu corazón, que Dios te bendiga