Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Regalo Que Jamás Olvidaré Historias De Terror - Voces De La Noche
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- Familia. También pueden encontrar el contenido en Spotify, Amazon Music y a Paul Podcast. Les dejaré los enlaces en la descripción y en los comentarios. Sin más. Comenzamos hola. Mi nombre es Juan y tengo veintiséis años. Soy músico y actualmente vivo sólo en un departamento con mi perro. La historia que voy a contar sucedió apenas hace algunos meses y es algo que me ha dejado bastante impactado y ha afectado demasiado mi vida a como era anteriormente. Todo comenzó cuando me mudé a este departamento. Yo antes vivía con mis padres. Como toda persona que se independiza, yo me traje mis cosas al lugar en el que vivo actualmente, entre ellas la ropa, instrumentos, juguetes y, obviamente, mi perro. Mis padres, poco antes de que yo me mudara, solo tuvieron un viaje, visitaron un Estado o del sur del país y al regresar trajeron algunos recuerdos. Entre ellos me contaron una pequeña historia en la cual conocieron a un señor bastante agradable. Les recomendaría diferentes lugares que ellos podían visitar y, como recuerdo, les regaló una especie de muñeco. Este era un muñeco de trapo, pero que tenía pies manos y cabeza de porcelana de aproximadamente unos veinte centímetros. Era algo pequeño, y ellos me dijeron que esta persona se dedicaba a hacer algunas manualidades o artesanías y que las vendía a algunos de los turistas que iban a visitar aquella zona. Pero en esta ocasión ellos le habían caído bastante bien y al parecer se los había obsequiado como un regalo. Mis padres decidieron tomarlo y llevarlo a casa como un recuerdo. A ellos les gustaba mucho, pues solían ser bastante fanáticos de ese tipo de cosas, muñecos o antigüedades, y cada que hacían un viaje no dejaban pasar la oportunidad de traer algo que les recordara aquel sitio en esta ocasión había sido este muñeco cuando yo salí de la casa. A ellos, al parecer les pareció muy buena idea el que yo me llevara a este muñeco. Yo nunca había tenido ningún contacto con él. De hecho, cuando ellos lo tenían en la casa, lo solían guardar en su cuarto y muy pocas veces yo llegaba a verlo Me parecía bastante interesante, pero era algo muy normal. Finalmente, cuando me fui, ellos lo tomaron y lo metieron entre mis cosas para que yo tuviera algún recuerdo de ellos. Y fue así como desde que me mudé hasta la fecha en la que sucedieron estos acontecimientos que voy a relatar fue que este muñeco fue el causante de muchos de ellos, o al menos eso parece. Mi departamento no es demasiado grande, aunque a veces parece algo grande para mi perro y para mí, pero de algo que es muy seguro es que cualquier ruido, cualquier movimiento o incluso cualquier objeto que caiga al piso es bastante notorio en su sonido. Por porque no cuento que que con demasiadas cosas yo solía colocar este muñeco en un librero que tenía en la sala. Este librero también me lo habían regalado mis papás, pero no lo llenaba con demasiadas cosas. Si acaso unas cuantas figuras y este muñeco las primeras semanas en las que ya me encontraba solo viviendo ahí pude notar con cierta frecuencia como el muñeco siempre cambiaba de posición en la que yo lo dejaba. Era algo bastante raro, porque, como dije, no tenía demasiadas cosas y el único muñeco, o el único objeto que parecía cambiar de lugar era él. Este librero con el que yo cuento se encuentra enfrente de la puerta, es decir, la entrada principal. Así que en muchas ocasiones era bastante notorio el hecho de que cambiara de posición, pues yo normalmente lo tenía sentado por los materiales con los que está hecho. Ese muñeco no puedes colocarlo en muchas posiciones, así que yo solía sentarlo y dejarlo ahí, pues, cuando yo regresaba a casa, podía notar como aquel muñeco se encontraba en una posición bastante extraña, en la cual yo no había recordado haberlo dejado al principio. No le tomé demasiada importancia, pues yo nunca he sido una persona que crea en ese tipo de cuestiones paranormales hasta que comenzaron a suceder estas cosas. Como dije, mi departamento es algo pequeño y en él puedes escuchar cualquier especie de ruido que se presente normalmente por las noches. Yo sufría de insomnio en aquellas fechas. Recuerdo perfectamente cómo despertaba por las madrugadas y no entendía muy bien por qué era que yo despertaba. Era como si algo tratara de despertarme y de mantenerme alerta. También comencé a notar como mi perro cambió un poco de comportamiento, pues cabe mencionar que siempre dormía conmigo. De hecho, me acostumbré tanto que yo no podía dormir sin él. En la cama, pero repentinamente comenzaba a salirse dormía en la sala o en algún otro lugar, pues quizá mi perro ya podía presenciar o presentir algo de lo que se avecinaba. No lo sé, y el hecho es que mi perro solía dormir afuera de mi cuarto y yo me quedaba solo en la habitación. En aquellas noches en las que yo tenía insomnio podía observar como a los pies de mi cama se encontraba una especie de bulto, algo negro que llamaba poderosamente mi atención al abrir los ojos. Pero cuando yo aclaraba mi vista y me enfocaba en aquello, ya no estaba. Simplemente parecía que desaparecía. Obviamente, al inicio lo adjudiqué al hecho del insomnio y pensé que incluso podía empezar a delirar con ese tipo de cosas. Pero no no era así. Las cosas empezaron a subir un poco de intensidad cuando yo, al despertar, me di cuenta de que tenía un patrón de hora, es decir, normalmente despertaba como a esto de las dos de la mañana, y era muy extraño que casi todas las noches comenzaba a tener esta misma actividad, además de que empezaba a sufrir un poco de pesadillas y de sueños bastante desagradas, en los cuales me era muy difícil volver a conciliar el sueño. Y fue así que las cosas empezaron a empeorar, pues cuando yo sufría insomnio, solía ir a la sala a caminar un rato o a escuchar un poco de música. Cuando yo salía de la habitación y me sentaba en el sofá podía escuchar como en mi cuarto alguien hacía una especie de ruido. Era como si alguien estuviera buscando algo. Mi perro también parecía ponerse algo incómodo, pues en ocasiones yo llegué a pensar que quizá contaba con alguna especie de roedor en mi cuarto, que era el que ocasionaba todo esto, pero no era así. Llegué a buscar en todas partes, pero nunca encontré nada, así que todo empezaba a ser muy extraño. Las cosas fueron incrementando cuando yo escuchaba por las madrugadas algunas voces en la sala, Es decir, que cuando yo me encontraba en mi cuarto, parecía haber movimiento en la sala. Era como si varias personas estuvieran platicando incluso la cosa en la cual tampoco tenía bastantes cosas. También podía escuchar como alguien jugaba con los cubiertos o con los trastes que se encontraban en la alacena. Era como si se movieran solos o alguien tratara de cambiarlos de lugar. Para este punto, yo ya empezaba a resignarme que se trataba de un suceso paranormal, pues nada de estas cosas que estaban pasando parecían ser normales, aunque el principio no lo adjudiqué. A ese muñeco que me dieron mis padres en mi mente rondaba esta idea de que era muy extraño que apareciera o se moviera de lugar cuando yo llegaba a casa, como si tratara de advertirme que la energía provenía de aquel sitio. Normalmente, mi perro pasaba mucho tiempo observando a través de la puerta del baño, se sentaba y era como si estuviera esperando a que alguien saliera de ahí. Yo me ponía un poco nervioso ante esta situación, pues su comportamiento me parecía un poco incómodo y trataba de hablarle o distraerlo para que no pase para tiempo ahí, pero se aferraba y no quitaba la vista de aquella puerta. Cuando hacía eso, yo mejor decidía distraerme en otra cosa, como ver la televisión, jugar o escuchar algo de música, pues me ponía muy nervioso. También solía ladrar de la nada y en ocasiones me encontraba jugando con él y parecía que algo llamaba poderosamente su atención. Justamente comenzó a tener una fijación. En aquel lugar en el que se encontraba este muñeco era como si pudiera ladrarle percibiendo algo alguna maldad o cuestión que se encontraba encerrada ahí. A mí ya me empezaba a dar algo de miedo, así que preferí ignorar la situación, a pesar de que era demasiado insistente en aquel punto. En alguna ocasión, cuando yo me encontraba con él jugando en la sala y se encontraba ladrándole a dicho objeto, pude observar el muñeco que se cayó frente a mis ojos. En la posición en la que se encontraba era como en una especie de posición cir sentada, casi acostado. Pero repentinamente, cuando mi perro empezó a ladrar, esta figura cayó por la parte de atrás de mi librero. Yo pegué un salto y me fui corriendo de ahí inmediatamente a mi habitación. Me encerré y mi perro comenzó a ladrar y gruñir y yo solamente podía escucharlo a través de mi puerta. No tenía el suficiente valor de salir, pues, a pesar de que no había sido algo tan grave y que quizá podía haberse debido a una mala posición del muñeco. A mí ya me comenzaban a aparecer muy sospechosas todas estas cosas que sucedían. Comencé a experimentar también lo que se conoce como una parálisis del sueño. Alguna vez leí que cuando alguien experimentaba este tipo de cosas como lo es, la parálisis era porque alguna entidad maligna se encontraba cerca de uno mismo. La verdad, como dije, no era muy creyente de todo este tipo de cosas, pero para este punto yo no encontraba alguna otra explicación. Mi perro a toano de una manera bastante extraña, el muñeco cambiaba de posición, escuchaba ruidos por las noches, ya sea en mi cuarto o en la sala, Así que quizá no se debía a una circunstancia natural. Quizá era algo más allá y yo estaba dispuesto a saber qué era porque éste era mi hogar y no me encontraba tranquilo con el hecho de compartir el mismo espacio con un ser que no sabía de dónde provenía rápido. Traté de preguntar a mis padres si en la casa donde yo vivía también pasaban algunas de estas cosas. Sin embargo, ahí no, ahí era todo tranquilo. No sucedía nada extraño y de hecho, mi mamá comenzó a preocuparse un poco porque yo preguntaba con demasiada insistencia y ella me decía que no, que desde que yo me había ido no había pasado nada extraño. Por así decirlo. Fue así que decidí buscar en una especie de foro a ver si más personas tenían experiencias sobrenaturales con algún mundo muñeco o si éstos eran capaces de guardar algo dentro de sí, una energía que pudieran poseer que fuera llevada a una casa y ésta se pudiera manifestar de diferentes formas. Logré dar con diferentes historias. Personas publicaban que era muy común que en sus casas llegaban algunas reliquias, figuras muñecos o incluso objetos que parecían tener una energía diferente y que desde que ellos los tenían en su poder, habían experimentado cosas paranormales. Incluso había visto casos de personas que habían llegado a ver sombras o manifestaciones un poco más fuertes, como mujeres, niños o algo por el estilo. Yo me encontraba ya bastante asustado para este punto y decidí que lo mejor era deshacerme del muñeco. Al principio pensé en quemarlo, tirarlo o regalarlo, pero no sabía si era la mejor idea. Quizá el hecho de deshacerme del muñeco. Así como así podía hacer que las cosas empeoraran y, en efecto, así fue un buen día. Decidí que lo mejor era tirarlo a la basura en la parte de afuera de mi departamento. Solía tener un bote en el cual yo dejaba la basura que tiraba Al día siguiente. En aquella ocasión, yo, con todo el valor del mundo, decidí tirar el muñeco. Yo recuerdo haberlo metido muy bien en el bote de la basura y haberlo cerrado, como todas las ocasiones. Pero para mi sorpresa, al día siguiente, cuando decidí tirar la basura, pensé que el muñeco se había ido entre toda esa bolsa que yo había tirado. Pero al subir las escaleras y regresar a mi departamento, pude ser testigo de cómo el muñeco se encontraba tirado a un lado de mi puerta era como si al decidir tirarlo, éste hubiera caído y no lo hubiera logrado tirar. Al parecer se negaba a salir. Decidí que quizá era lo mejor regalarlo aún así. No estaba seguro si este tipo de cosas se irían con él o se quedaría en el departamento. Quizá habría una manera de ponerle fin a todo esto a antes de que fuera aún más fuerte, decidí quedarme con el muñeco durante semanas y pude ser testigo de manifestaciones más fuertes. En ellas comenzaba a escuchar voces un poco más fuertes a altas horas de la madrugada. Incluso llegaron a haber vecinos que se quejaban de que yo hacía bastante ruido por las noches, pues al parecer, en mi cocina o en mi baño se escuchaban personas caminando de un lado a otro. Yo, sin dar más explicaciones, simplemente pedía disculpas, aunque estaba consciente de que era la misma manifestación de aquello que se encontraba ahí, pues no había nadie más que provocar a los ruidos. Normalmente, cuando yo me bañaba mi perro se volvía loco, se metía corriendo a mi habitación y comenzaba a gruñir. Yo podía escuchar todo en el baño. Se ponía bastante furioso. Era como si algo entrara a mi habitación y se quedara ahí. Sin embargo, él lo rechazaba y es por eso que ladraba y ladraba con tanta insistencia. Cuando yo llegaba a mi departamento, también lo encontraba bastante asustado abajo de mi cama o abajo de la mesa, como si hubiera visto algo bastante perturbador que lo hubiera hecho esconderse hasta que yo llegara incluso ya no me recibía con la misma alegría de antes. Como lo dije anteriormente, yo, desde hace mucho tiempo me dedicaba a la música. Soy músico y toco la guitarra mi instrumento. Suelo dejarlo sobre una especie de base en la cual está seguro, pero en ocasiones lo tengo confunda y en otras lo tengo sin funda. Bueno, pues hasta ese punto nunca había pasado algo raro con el instrumento hasta que por las noches comenzó a sonar como si tocaran las cuerdas. Obviamente, este instrumento necesita estar conectado para que pueda sonar, aunque desde la sala. Cuando yo me encontraba viendo la tele podía escuchar como alguien, pasaba sus dedos entre las cuerdas de una manera muy fuerte para que yo pudiera percatarme del sonido. Esto me asu estaba demasiado, pues ya había leído al respecto y al parecer al punto de que una experiencia paranormal en la cual algo se manifestara de esta forma era porque algo había ahí que quizá no quería irse y se manifestaba de una forma un poco más fuerte, ya no era el muñeco y las caídas, sino que quizá traía una especie de ente que se había apoderado del departamento y se manifestaba de todas las maneras posibles, pues, además de todo lo acontecido, también en ocasiones las llaves de mi lavabo se abrían y salía el agua, ya que cuando yo llegaba del trabajo podía encontrarlas abiertas y no había explicación alguna, además de objetos que cambiaban de lugar y el muñeco, que obviamente seguía cambiando de sitio, y eran demasiadas experiencias. Sin embargo, yo no estaba dispuesto a contarle a nadie. Abrumado ante toda esta situación, decidí buscar ayuda y fue ahí cuando recordé que yo tenía una compañera en la preparación que creía en todas estas cosas, pero no sólo eso, sino que ya también, al parecer, tenía alguna especie de contacto con los seres sobrenaturales. Podía contactar espíritus o incluso podía decirte si estaba siendo acechado por uno. Fue entonces que decidí recurrir a ella un buen día. Le llamé y le conté toda la situación que yo estaba viviendo. Ella me dijo que estaba dispuesta a ayudarme y a ir al departamento a hacer una especie de trabajo para poder decirme que era lo que se encontraba ahí, ya que, al parecer, después de contarle todas mis experiencias, era algo un poco fuerte lo que estaba ahí encerrado al punto de que mi mascota ya lograba verlo y tenerle miedo un buen día. Ella fue al departamento y me dijo que tenía que trabajar por la noche, así que llevó unas veladoras, unos espejos y algunas otras cosas que utilizaba para poder contactar con este ser Me dijo que en ocasiones no es necesario que ellos los contacten a través de una tabla hija y que hay otros métodos un poco más prácticos, por los cuales ella puede enterarse de que es lo que estaba sucediendo ahí. Aquella noche, ella hizo un trabajo en el cual me pidió que yo no estuviera presente, sobre todo por mi seguridad. Al terminar, me dijo que lo que se encontraba ahí era una energía muy negativa. Al parecer, aquel muñeco no había pertenecido a una muy grata persona y había logrado encerrar una entidad que, al parecer, se había liberado al llegar a mis manos, pues, como yo, era una persona que no creía mucho en estas circunstancias podía ser el blanco perfecto de todo esto. A mí me pareció algo bastante raro todo lo que me contó, pero al final no tenía otra opción, porque no podía ir a ningún otro lado y no quería ser más acechado por todo esto que estaba sucediendo. Quería también que mi mascota estuviera muy tranquila. Le comenté que pensé en deshacerme del muñeco, a pesar de que dijo que era una de las peores cosas que pude haber hecho, puesto que en ocasiones este tipo de manifestaciones se quedan en el sitio, aunque los objetos que los transporten ya se hayan ido. Por algo es que el muñeco no había salido ese día en la basura. Quizá me estaba tratando de dar alguna especie de señal. Ella decidió hacer un trabajo de limpieza en el lugar. Me dio algunas cosas que yo podía rociar en la casa y algunos inciensos que debía de prender a ciertas horas específicas. Al principio, todo esto resultó y dio efecto, pues se podía conciliar de una manera más fácil. Mis parálisis comenzaron a terminar y ya no veía aquellas sombras que podía observar sobre mi cama o incluso todas estas manifestaciones sobre mi guitarra o en el baño y mi mascota. Parecía actuar de una manera un poco más tranquila. Esto me recuperó un poco más. Ella me dijo que se quedaría con el muñeco y que haría una especie de trabajo para para que pudiera liberar aquel mal de este objeto. Por aquellos días yo tuve un sueño bastante extraño, el cual lo interpreté como una especie de despedida o desprendimiento de aquello hacia mi persona o hacia el departamento. Aquella noche yo soñé como me encontraba viéndome a mí mismo dormir en mi habitación y podía observar como una especie de sombra bastante alta. Entraba y me tomaba de la cabeza, se sentaba y se incaba a un lado de mi cama y pasaba un buen rato. Viéndome yo con todo el terror del mundo. Quería o trataba de despertarme, pero no podía simplemente. Esta figura se levantó después de un rato y decidió salir de mi cuarto. Esta experiencia la tuve justo cuando todo esto terminó y fue una especie de finalización a todos estos trabajos que había hecho mi amiga finalmente pude recobrar la tranquilidad y hasta el día de hoy ya nunca he tenido algún suceso paranormal o algo similar. Al parecer, en ocasiones los ojos objetos guardan bastantes cosas en ellos e incluso en algunas de ellas pueden llegar a guardar almas en pena o alguna especie de ser maligno que puede manifestarse de distintas maneras. Después de todos estos hechos, trato de no quedarme con cosas por mucho tiempo y, sobre todo, le empecé a tener una especie de incomodidad a los muñecos. Relato escrito y adaptado por Hugo de Gante