Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Cunas Vacías: BRUJAS Robabebés En El Pueblo - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:01Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Crecí en un pueblo
- 0:15chico de México rodeado de monte cerrado. Las casas quedan
- 0:19pegadas a los caminos de tierra, y cuando oscurece, el
- 0:23monte avanza como si quisiera tragarse todo. La gente se
- 0:28conoce por nombre y apellidos. Uno sabe quién vende tortillas,
- 0:33quién arregla cercas, quién pelea con quién, por eso, cuando
- 0:37comenzaron a desaparecer bebés, no pasó ni un día para
- 0:41que todos lo supieran. La primera familia habló de una
- 0:46cuna vacía y de una ventana abierta que juraban haber
- 0:49dejado asegurada con clavos, no había cristales rotos ni marcas
- 0:53de fuerza en la madera. La madre dijo que despertó
- 0:57por un silbido fino, que entró desde el patio y
- 1:00que la piel se le enchinó como si alguien le
- 1:03hubiera soplado en la nuca. Al mirar la cuna, vio
- 1:07la manta hecha a un lado y el colchón hundido.
- 1:10El padre corrió el mosquitero y no encontró rastro, en
- 1:14el corredor quedaba una huella de barro con tres hendiduras largas,
- 1:18como dedos que terminan en punta. La gente se inquietó
- 1:24pero dijo que quizá había sido un animal, el segundo
- 1:28caso llegó una semana después. Otra cuna vacía, otra ventana asegurada,
- 1:34otro silbido agudo que despertó a la madre, pero nadie
- 1:37escuchó llantos, ni nadie vio hombres rondando y los perros
- 1:41no ladraron. En el patio de esa casa hallaron pedazos
- 1:46de tela de bebé atorados en una rama alta, como
- 1:49si algo hubiera pasado volando y se hubiera llevado la
- 1:52ropa con prisa. Después del segundo caso ya nadie quiso
- 1:57dejar puertas sin trancas, las ventanas se cruzaron con listones
- 2:01de madera y clavos largos, las cunas se movieron a
- 2:04cuartos interiores, y las familias apagaban las luces temprano y
- 2:09se encerraban a rezar. A la misma hora, desde distintos
- 2:13puntos del pueblo, se escuchaba un aleteo fuerte sobre láminas
- 2:18y tejados, yo lo escuché desde el patio de mi casa,
- 2:21un golpeteo de alas pesadas, y un roce ancho que
- 2:25raspaba el zinc con un chillido breve, la verdad sentí
- 2:28que el aire se enfriaba de golpe y me metí.
- 2:33En paralelo comenzaron las enfermedades, los niños amanecían con fiebre,
- 2:38que no bajaba con remedios, las mujeres despertaban con moretones
- 2:42en los brazos y en la espalda. Algunos hombres sentían
- 2:46punzadas en el pecho al anochecer, como si los apretaran
- 2:50desde dentro. Las gallinas aparecían abiertas a la mitad sin
- 2:55que faltaran vísceras ni plumas, como si alguien las hubiera
- 2:59examinado y las hubiera tirado, varias vacas se echaron junto
- 3:02a los bebederos y ya no se levantaron. Pero nadie
- 3:06escuchó quejas de animales durante la noche, eso encendió el
- 3:10miedo de verdad. Las primeras señales de que no eran
- 3:16ladrones ni coyotes aparecieron en el monte, un vecino regresó
- 3:20con el sombrero roto y la cara arañada, dijo que
- 3:23lo siguieron risas de entre los árboles, risas que se
- 3:27apagaban cuando él se detenía y volvían cuando caminaba. Otro
- 3:32juró que vio una figura trepada en un mezquite, pegada
- 3:35al tronco, con el cuerpo flaco y las piernas colgando.
- 3:40No quiso dar más detalles, pero a partir de entonces,
- 3:44cada sonido se interpretó como aviso, ramas que se quebraban solas,
- 3:48o sombras que cruzaban de brecha a brecha, ágiles, con
- 3:52una ligereza que no parecía humana. En los techos de
- 3:56lámina amanecían marcas paralelas, como si un animal con garras
- 4:00grandes hubiera corrido de punta a punta y se hubiera
- 4:04lanzado al vacío. La tercera desaparición cerró cualquier duda, fue
- 4:11en una casa cerca del arroyo. La madre dormía con
- 4:15el bebé a un lado, y despertó por un olor
- 4:18agrio que venía del techo, como carne húmeda guardada demasiado tiempo.
- 4:23El aire se volvió pesado y escuchó un silbido corto
- 4:27dos veces, muy cerca. Se incorporó y vio la cuna vacía,
- 4:32la puerta estaba cerrada por dentro. pero en la ventana
- 4:37había un polvo negro como ceniza pegado en las esquinas
- 4:40y tres líneas finas en el yeso, trazadas de arriba
- 4:44hacia abajo. Afuera, la tierra del patio tenía marcas circulares,
- 4:50como si alguien hubiera girado descalzo sobre el mismo punto,
- 4:54pero no hubo rastro del bebé. Desde esa noche se
- 4:59aplicó una regla simple, nadie salía cuando caía la tarde,
- 5:03los niños pasaron a dormir en la misma habitación que
- 5:06los padres, los hombres aseguraron techos con malla, reforzaron puertas
- 5:11con travesaños, y recogieron cualquier escalera que quedara afuera. Las
- 5:17madres colgaron listones rojos en paredes y cabeceras, porque a
- 5:21una vecina le pareció que ahuyentaban el silbido. No funcionó,
- 5:25pero los listones se quedaron, porque daban la sensación de
- 5:29hacer algo. Había menos plática en las calles, el mercado
- 5:34quedó vacío más temprano, y en la iglesia, el murmullo
- 5:38subía cuando se apagaban las velas y alguien decía que
- 5:42la sombra de una mujer pasó frente al altar. Yo
- 5:46salí a lo indispensable, si debía cruzar un tramo sin casas,
- 5:50caminaba rápido y con la vista al suelo, para no
- 5:53perder equilibrio, si algo me caía encima desde un árbol.
- 5:59Empecé a notar detalles que antes ignoraba, pelos largos enredados
- 6:04en las cercas a una altura que no alcanzan los niños,
- 6:07plumas oscuras aplastadas en las orillas de los techos, húmedas
- 6:11por dentro como si acabaran de salir de un cuerpo.
- 6:15En las mañanas, los gallos cantaban tarde, como si hubieran
- 6:19pasado la noche ahogados. La fiebre de los niños subía
- 6:24más durante la noche, varias mujeres me mostraron moretones del
- 6:28tamaño de una mano, que se repetían con el mismo
- 6:31dibujo en distintos lugares del cuerpo. Un viejo al que respeto,
- 6:37me pidió que metiera a mi familia temprano y que
- 6:40no mirara a los árboles y escuchaba risas arriba. Dijo
- 6:44que cuando uno mira, ellas también te miran y eso
- 6:48las anima a acercarse. Circuló un rumor, las brujas no
- 6:54entran como ladrones ni bajan por puertas, bajan por techos,
- 6:58entran por rendijas y se acomodan en las esquinas del
- 7:01cuarto donde la pared hace sombra, no necesitan luz para ver.
- 7:06Seguían por el olor de la leche y el calor
- 7:09del cuerpo pequeño. Si la madre despierta, ellas soplan ese
- 7:14silbido para confundirla y abrir una grieta en la cabeza,
- 7:18como cuando uno se levanta rápido y el cuarto se mueve,
- 7:21ahí es donde la madre parpadea y ya no encuentra
- 7:24a su hijo. Pensé que era cuento de abuelas, hasta
- 7:28que escuché ese silbido en mi propia casa. Fue una
- 7:32noche en que el aire no se movía, el sonido
- 7:35no vino de afuera, salió de arriba de mí, del
- 7:39hueco donde se junta la viga con la pared. Me
- 7:42senté de golpe, sentí una presión leve en el pecho
- 7:46que no dolía, pero quería que me acostara otra vez.
- 7:50Me quedé quieto y apreté la mandíbula, no pude mover
- 7:54los brazos durante unos segundos, luego el peso se fue
- 7:57y escuché un aleteo que cruzó el techo y se
- 8:00alejó hacia el monte. A la mañana siguiente revisé el exterior,
- 8:06en la orilla de la lámina, tres marcas largas, casi paralelas,
- 8:11hundidas hacia afuera como si algo se hubiera impulsado desde ahí.
- 8:16En el suelo, la tierra tenía un arrastre que terminaba
- 8:19en huellas chuecas, no de animal conocido, sin talón definido,
- 8:24solo la punta y tres alargamientos. Ese día reforcé la
- 8:28entrada y moví las camas al centro del cuarto, no
- 8:32me importó dormir incómodo, quería distancia de paredes y ventanas.
- 8:37Mi vecina me contó que su bebé tenía un llanto
- 8:40débil desde la tarde y que al caer la noche,
- 8:43el niño durmió de golpe, sin quejarse, y eso le
- 8:47dio miedo. Dijo que escuchó risas pegadas al techo y
- 8:51vio una sombra delgada moverse sobre la cuna. Se le
- 8:55aflojó el cuerpo del susto y no pudo gritar. Cuando
- 8:59pudo pararse, el niño seguía ahí, pero con la piel
- 9:03fría de la cintura para abajo y unas marcas finas
- 9:06en los tobillos, como si lo hubieran tomado con puntas.
- 9:12Las desapariciones siguieron, y el miedo no bajó con oraciones
- 9:15ni con puertas atrancadas, la fiebre siguió, los moretones aumentaron,
- 9:21los animales cayeron sin ruido, y en los patios aparecieron
- 9:25restos de nidos rotos con pedazos de trapo infantil enredados.
- 9:30En el monte, al caer la tarde, las sombras se
- 9:33juntaban arriba de los troncos más altos y daban vueltas
- 9:37en círculo antes de separarse. Yo sabía que si queríamos
- 9:41frenar aquello, tendríamos que entrar al monte y enfrentar lo
- 9:45que sea que gobierna ese círculo de risas y aleteos.
- 9:50Lo supe la noche en que escuché el silbido por
- 9:52segunda vez, esta vez en el cuarto donde dormía mi
- 9:56hermana con su niña. Abrí la puerta con el corazón reventando,
- 10:00y vi la manta hecha a un lado, vi la
- 10:03viga oscura y sentí el aire frío bajar desde arriba
- 10:07como agua. Ahí entendí que ya nos habían escogido. Después
- 10:13de aquella noche, los hombres del pueblo nos organizamos en rondas,
- 10:18nadie quería caminar solo y menos cuando el aire se
- 10:21quedaba inmóvil, se repartieron machetes y lámparas de mano, cada
- 10:26quien llevó lo que tenía, varas gruesas, resorteras, hasta ganchos
- 10:31para mover alambre. Acordamos cubrir las calles que daban al
- 10:35monte y los patios con árboles altos. En la primera
- 10:39vuelta escuchamos el aleteo encima de varios techos, como una
- 10:43lona que se infla y se desinfla con fuerza. Luego
- 10:48vino un chillido agudo que cortó la respiración. Las gallinas
- 10:52se sacudieron dentro de los gallineros y los perros se
- 10:55metieron bajo carros y camas. El sonido se movió hacia
- 11:00el monte y no hubo que discutir nada, lo seguimos.
- 11:05Entramos por la brecha principal, aquella que se cierra con
- 11:09troncos en temporada de lluvias. La lámpara alumbró tramos de
- 11:14tierra apisonada con marcas de arrastre y a los lados
- 11:17se distinguían huellas hundidas como si algo pesado hubiera caído
- 11:21desde arriba. En una rama alta colgaban tiras de tela infantil,
- 11:27se veían húmedas, pegadas por manchas oscuras. Una de las
- 11:32tiras todavía traía el dibujo de un patito. Bajo ese árbol,
- 11:38la tierra mostraba tres hendiduras alargadas repetidas, siempre en forma
- 11:42de abanico, como si una mano con punta se hubiera
- 11:45detenido y vuelto a cargar impulso para trepar. Nos quedamos
- 11:50alrededor de esas marcas, en silencio, mientras el monte respiraba,
- 11:55con ese ruido que hacen las hojas cuando el viento
- 11:58apenas las mueve. No tardaron en mostrarse, primero fueron ojos, dos,
- 12:05luego cuatro, luego más, distribuidos entre troncos y horquetas. Ojos
- 12:11que brillaban con la luz de la lámpara y que
- 12:13se apagaban al mínimo movimiento, luego se delinearon los cuerpos,
- 12:18figuras huesudas, piel gris, cabezas grandes con la frente corrida
- 12:23hacia atrás y pómulos que cortaban la sombra. Tenían garras largas, delgadas, curvas,
- 12:30útiles para engancharse en la corteza y sólidas como hierro viejo.
- 12:35Estaban trepadas en silencio con una paciencia que no era
- 12:39de animal o de persona. Cuando una se movía, las
- 12:43otras acomodaban el peso y repartían las ramas y así
- 12:46avanzaban sin hacer caer las hojas. Nos quedamos quietos, a
- 12:53uno de los nuestros le temblaba la lámpara y eso
- 12:55las hizo tensarse, una desplazó el cuerpo hacia adelante y
- 12:59dejó ver la boca. Dientes filosos, largos, amarillentos en la base,
- 13:06roídos en las puntas, encajados en una encía pálida. El
- 13:11olor cambió, llegó un olor agrio, a carne guardada, mezclado
- 13:15con humedad. Un gruñido bajo subió desde arriba y otro
- 13:20respondió a unos metros, entendimos que eran varias, que vigilaban
- 13:24de árbol en árbol y que conocían la ruta. En
- 13:28un brinco, una cayó a media vereda, flexionó las piernas flacas,
- 13:33se clavó en la tierra con las garras y volvió
- 13:36a trepar, tan rápido que sólo dejamos la lámpara en
- 13:39el punto donde aterrizó. Avanzamos con cuidado y el aleteo
- 13:45volvió a escucharse, esta vez no sobre láminas sino entre
- 13:49ramas altas. Seguimos el ruido hasta un claro, ahí encontramos
- 13:55lo que nos faltaba ver, para aceptar que la plaga
- 13:58venía de adentro del monte. En el centro había tierra
- 14:02removida y montículos chicos formando círculos disparejos. Escarbamos con palos,
- 14:09salieron huesos pequeños envueltos en hilachas. Alguien dijo que eran
- 14:14de aves, pero otro que no. Me quedé mirando las
- 14:18formas y preferí callar, en las orillas del claro, de
- 14:22ramas gruesas colgaban animales mutilados, un chivo abierto desde el pecho,
- 14:26sin vísceras, amarrado con fibras, un perro sin mandíbula, gallinas
- 14:32con el cuello girado, atadas por las patas. En una
- 14:36roca plana habían tallado marcas rectas y curvas, repetidas, como
- 14:41una firma hecha con desesperación. Nos arrinconó la náusea, pero
- 14:47aún así revisamos cada árbol, en varios puntos del suelo
- 14:51aparecían círculos más chicos, del tamaño de un plato, con
- 14:56tierra apisonada al centro y líneas alrededor, como cuando uno
- 15:00gira sobre el talón. Adentro de esos círculos, clavadas al ras,
- 15:05vimos agujas de espina de mezquite y cabellos largos enredados,
- 15:09a un lado, restos quemados de veladoras viejas, las cuales
- 15:14habrían explicado el humo, pero no había cera ni trapos negros.
- 15:19Todo lo que usaban aquí eran ramas, piedra, hueso, fibra
- 15:23y uñas. En un rincón del claro había un grupo
- 15:27de prendas diminutas, mojadas y tiesas, con manchas oscuras, dobladas
- 15:32de una manera muy extraña. Un compañero recogió una calceta
- 15:37y la guardó en el pecho, con la cara endurecida,
- 15:41sin decir palabra. Un crujido arriba nos hizo alzar la vista.
- 15:47Tres figuras se desplazaban de un árbol a otro, con
- 15:51una facilidad inhumana. Se asomaban y volvían a esconderse, midiendo
- 15:56nuestras distancias. No corrían como gente, colgaban un segundo, se
- 16:02impulsaban y giraban sobre sus garras. Cuando una de ellas
- 16:07quedó fija, la lámpara le reveló la cara completa, piel
- 16:11pegada al hueso, nariz apenas marcada, ojos que no parpadeaban
- 16:15y en su boca con dientes afilados. Tenía saliva espesa
- 16:19que goteaba lenta y masticaba. La mano traía un trozo
- 16:24pequeño de carne aún húmeda que mordía en porciones. Uno
- 16:28de los hombres dijo que era carne de cerdo, otro
- 16:31respondió que no hay cerdos chicos con esa textura. La
- 16:36figura nos miró con una calma que me heló la sangre,
- 16:39no mostró miedo, tampoco prisa y sólo midió espacios. Quisimos
- 16:45hacer ruido, golpeamos machetes contra troncos, les aventamos piedras y
- 16:51sólo salieron gruñidos desde distintas alturas como si respondieran a
- 16:55una orden. No se retiraron, sólo cambiaron de lugar y
- 17:00cuando una se movió hacia mí, alcancé a oír el
- 17:04chirrido de sus garras rascando la corteza. La rama vibró
- 17:08y me cayó polvo mezclado con plumas. La lámpara iluminó
- 17:13su torso, costillas marcadas, abdomen hundido, piel estirada que dejaba
- 17:19ver líneas oscuras, cruzadas como cicatrices antiguas. Luego olimos algo más,
- 17:25hierbas machacadas con sangre seca, ese olor se pega al
- 17:29paladar y no se va con agua. Regresamos al pueblo
- 17:34de madrugada con la garganta cerrada, nadie habló de una victoria,
- 17:39pues no habíamos sacado a nadie del monte ni roto
- 17:42nada de eso. Solo comprobamos que tenían un sitio de
- 17:46reunión y que ahí juntaban los restos. En las casas
- 17:50continuaban las fiebres, los niños sudaban y luego se enfriaban
- 17:54de golpe, las mujeres despertaban con marcas delgadas en los
- 17:58tobillos o en las muñecas, como si las hubieran tomado
- 18:01a la fuerza. Los hombres amanecían cansados, con punzadas al
- 18:06respirar profundo. El rumor se volvió uniforme, ellas usaban lo
- 18:12que robaban para debilitarnos, habían aprendido a cortar la fuerza
- 18:16del pueblo en pedazos, igual que separaban hueso de carne.
- 18:22A partir de esa noche dividimos turnos, para cuidar el
- 18:25claro y las entradas del monte, si el aleteo sonaba
- 18:29del lado norte, dos equipos cerraban las veredas de ese
- 18:32lado y otros dos se quedaban en los patios más expuestos.
- 18:36Hicimos señales con silbidos de distinta altura para avisar de
- 18:41los movimientos. Yo me quedé con el grupo que subía
- 18:45por la brecha de las piedras planas, ahí vimos algo nuevo,
- 18:49en la orilla de un arroyo, sobre una piedra húmeda,
- 18:53quedaban marcas dibujadas con un nodo rojizo. Eran figuras simples,
- 18:58cuerpos pequeños con cuatro líneas en cruz, repetidos en fila.
- 19:04Lavamos la piedra con agua del arroyo, pero al día
- 19:07siguiente las marcas reaparecieron en otra roca, a unos metros,
- 19:11como si alguien nos respondiera. Al tercer recorrido encontramos el
- 19:17claro ocupado, vimos cuatro o quizás cinco, cada una en
- 19:21su árbol, en círculo, con la cabeza inclinada hacia el centro.
- 19:27Las lámparas iluminaron poco y ellas giraron los rostros hacia
- 19:31la luz con molestia visible. Se oyó el chillido otra vez,
- 19:35más bajo y sostenido, en ese instante pensé en mi
- 19:39hermana y en su niña, pensé en las cunas movidas
- 19:42al centro del cuarto, y no me importó el miedo.
- 19:46Subí el machete y di un paso al claro, los
- 19:49demás se acomodaron a mi lado. Entendimos que ya no
- 19:53bastaba con vigilar, había que acabar con ellas. Esa madrugada,
- 19:59con el monte mirándonos desde arriba, comenzó la cacería. El
- 20:05miedo se volvió rabia, nadie quiso esperar otra noche, con
- 20:09el silbido encima de los techos ni otro amanecer con
- 20:12fiebre y moretones, reunimos a los hombres antes de que clareara.
- 20:17Cada quien revisó su machete, ajustó la lámpara y se
- 20:21colgó una cuerda corta para atar lo que hubiera que arrastrar.
- 20:26Acordamos señales simples, un silbido largo para avanzar, dos cortos
- 20:30para detenernos. Caminamos en fila, al frente íbamos cuatro, detrás,
- 20:38grupos de tres, guardando distancia para no golpearnos con los machetes.
- 20:44Las lámparas dibujaban conos de luz que cortaban el polvo suspendido,
- 20:48en el suelo aparecían marcas de arrastre, que se cruzaban
- 20:52con huellas de tres puntas. A cada tramo, un árbol
- 20:57mostraba rayas profundas de arriba hacia abajo, como si garras
- 21:01hubieran probado su fuerza ahí. Avanzamos y el aleteo se
- 21:06escuchó por la derecha, encima de una hilera de árboles,
- 21:10no era aleteo de ave ligera, era un aleteo de
- 21:14ave pesada, y supimos que eran ellas, esas malditas brujas
- 21:18nos estaban esperando. Cuando llegamos al claro, estaba ocupado por
- 21:25cinco figuras que colgaban de árboles distintos formando un círculo.
- 21:30Otras dos estaban en el suelo, agachadas sobre algo pequeño,
- 21:34en eso alzó la cabeza la que estaba al centro,
- 21:37y dejó ver su boca, tenía dientes largos, amarillentos desde
- 21:42la base, gastados en puntas. La piel se pegaba a
- 21:47los pómulos y los ojos no parpadeaban, su mano sujetaba
- 21:51un resto envuelto en tela infantil. La lámpara iluminó lo
- 21:55suficiente para reconocer un pie diminuto que aún conservaba color.
- 22:01Dos compañeros se quebraron por dentro, uno apretó el machete
- 22:05hasta ponerse blanco y otro se llevó la mano al pecho.
- 22:10La señal se dio sin palabras, entramos al claro con
- 22:13los machetes al frente, las lámparas quedaron colgando en ramas
- 22:18bajas para que alumbraran parejo. Ellas respondieron sin sorpresa, las
- 22:23que estaban arriba se soltaron y cayeron flexionadas, clavaron las
- 22:28garras y treparon a otra rama con rapidez de animal
- 22:31y las del suelo se incorporaron, se movían en diagonales,
- 22:35no de frente, como si calcularan ángulos de ataque. El
- 22:41primer choque fue seco, dos machetes contra dos garras, las
- 22:45chispas saltaron cuando el metal raspó la punta dura. Una
- 22:49garra marcó el antebrazo de un compañero y dejó tres
- 22:53líneas paralelas que abrieron piel hasta que la sangre bajó
- 22:56en hilo. Él respondió con un corte de lado a
- 23:00lado que pegó en costillas. Sonó hueco, como cuando uno
- 23:05golpea madera vieja, la figura reculó un paso y volvió
- 23:09a entrar con la boca abierta. Masticaba aire con dientes
- 23:13que parecían cuchillas, otro de los nuestros la embistió con
- 23:17el hombro y la tiró. En el suelo, la pateó
- 23:21al pecho y yo rematé con un golpe del machete
- 23:24a la altura del cuello. La carne se dio tarde,
- 23:28no salió gran chorro, apenas un escurrimiento espeso, y se
- 23:32quedó inmóvil con los ojos abiertos, sin gesto alguno. A
- 23:38la izquierda, dos pelearon contra una que giraba alrededor de
- 23:42un tronco, subía, se daba media vuelta y bajaba medio metro,
- 23:47para atacar con sus garras a la altura de la cara.
- 23:51Uno de los hombres levantó el machete por instinto y
- 23:54perdió tres dedos, cayó de rodillas y gritó. El otro
- 23:59lo cubrió y la bruja le arañó el cuello. La
- 24:02lámpara del segundo balanceó luz y sombra hasta que yo
- 24:06alcancé a entrar por la espalda con un corte en diagonal.
- 24:11El cuerpo se dobló como si le hubieran cortado cuerdas
- 24:14por dentro, se prendió del tronco con una sola garra,
- 24:17sin fuerza, y la empujamos con el pie para despegarla.
- 24:22Cayó de lado, se contrajó dos veces y se quedó
- 24:26en silencio. A la derecha, una de las brujas subió
- 24:31a lo alto y dio un salto largo, que la
- 24:33llevó encima de un compañero, se le clavó a la
- 24:36espalda con dos puntas y le mordió el cuello. Intentó
- 24:41sacudirla y otro le metió el machete por debajo del
- 24:44brazo de ella y la cortó. Pero la mordida de
- 24:48la bruja le arrancó un trozo de carne que cayó
- 24:51a la tierra y nuestro compañero colapsó con la mano
- 24:54en la herida. Se le fue el color de golpe,
- 24:58dos lo arrastramos a un borde, metimos trapo en el
- 25:01hueco y lo apretamos con la cuerda que cada uno traía.
- 25:06Respiró entrecortado y se quedó con los ojos mirando a
- 25:09ninguna parte. Uno se quedó junto a él con el
- 25:13machete en una mano y la otra presionando el nudo.
- 25:18El centro del claro se volvió un hervidero, gritos de
- 25:21hombres y gruñidos de ellas. El aleteo apareció encima de
- 25:26nuestras cabezas y dos figuras más entraron desde arriba con
- 25:30un chillido agudo. Las lámparas temblaron, alcancé a ver dientes
- 25:35pasar a un palmo de mi cara, olí saliva con
- 25:38olor a metal y hierba. Metí el machete por el
- 25:42costado y sentí resistencia de hueso, saqué y volví a
- 25:46entrar por la base del cuello. La figura me abrazó
- 25:50con las piernas, me arañó el costado y dejó tres
- 25:53marcas calientes. Me sacudí y caímos los dos, el machete
- 25:58se me fue de la mano, pero lo recuperé de
- 26:01un manotazo y corté al ras del suelo. La punta
- 26:05pegó en la piedra y la bruja dejó un quejido fino,
- 26:09como de bebé cansado, y se quedó quieta. Varias comenzaron
- 26:14a huir, no corrieron en línea recta, brincaban de tronco
- 26:18en tronco, usando sus garras como ancla, y dos pasaron
- 26:22sobre nuestras cabezas y se perdieron en dirección al arroyo.
- 26:27Otra intentó trepar por el árbol más alto y un
- 26:30compañero le pegó con la lámpara en la cara. Cayó mal,
- 26:35con las piernas dobladas hacia adentro, y otro le dio
- 26:38con el machete en el pecho, la rama cercana vibró.
- 26:42El aleteo siguió hacia el norte, tres de nosotros quisieron perseguirlas,
- 26:47pero el que mandaba el grupo indicó que no. Dijo
- 26:51en seco que primero se limpiaba el claro y se
- 26:54recogía a los nuestros. Revisamos alrededor, en una rama colgaba
- 27:00lo que quedaba de un recién nacido, envuelto en tela mojada,
- 27:04le faltaba aire en el pecho. Uno de los hombres
- 27:08lo tomó con cuidado, lo tapó más y lo acercó
- 27:11a la tierra blanda del centro. Al lado, sobre una
- 27:16piedra manchada, había una fila de figuras dibujadas con nodo rojizo,
- 27:21eran figuras demoníacas. A una distancia de dos pasos, encontramos
- 27:26un grupo de prendas pequeñas, se guardaron todas en una
- 27:30bolsa que uno traía para frijol y la bolsa quedó pesada.
- 27:36Contamos a los nuestros, había dos muertos, uno con el
- 27:40cuello abierto que ya no respiraba y otro con la
- 27:43cabeza golpeada contra una raíz, sin pulso. Cuatro heridos, uno grave,
- 27:49les hicimos camillas con ramas y chamarras. Amarramos los cuerpos
- 27:54con las cuerdas, pero antes de irnos, apilamos a las
- 27:58que cayeron del otro lado y les encendimos fuego. La
- 28:03luz de la madrugada se insinuó por encima de la arboleda,
- 28:06cuando levantamos a los heridos. El regreso fue lento, cada
- 28:12paso avisaba punzadas en costillas y brazos, en la orilla
- 28:16del pueblo ya esperaban mujeres con cubetas de agua y mantas.
- 28:21Vieron la bolsa y entendieron sin preguntas. Ese mismo día
- 28:26se abrió una fosa pequeña junto al camposanto y se
- 28:29enterraron los restos recuperados. No hubo velas, ni música, ni discursos,
- 28:36solo tierra que cae y manos que tapan. Las familias
- 28:40lloraron con fuerza contenida, la fiebre siguió por días y
- 28:44los moretones no se fueron de inmediato. Por la noche
- 28:48no se volvió a escuchar el silbido en los techos,
- 28:51pero los animales continuaron desapareciendo en los bordes de las parcelas.
- 28:57El monte apagó su ruido durante un tiempo y luego
- 29:01lo recuperó con tonos más graves. Yo me acuesto y
- 29:05miro la viga del cuarto sin querer mirar, con el
- 29:08cuerpo listo para el aleteo, digo por dentro que la
- 29:11sacamos del claro y que enterramos lo que alcanzamos a rescatar.
- 29:17Pero sé que también, siguen ahí, esperando su momento para
- 29:21volver con más fuerza, para atacarnos y buscar su venganza,
- 29:25quizá se lleven más bebés, o quizá ya no, eso
- 29:29no lo sabremos hasta que suceda. Relato anónimo