Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 276 | Increíble fórmula para poner en práctica en las discusiones matrimoniales.
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- Podcast número doscientos setenta y seis. En nuestra sesión de consejería del tercer taller para matrimonios, una mujer se ve que recientemente casada aún con una relación matrimonial naciente, hace esta pregunta. Generalmente estamos discutiendo con mi esposo. Tenemos diferencias, pero cuando nos trenzamos en una discusión, cuando yo defiendo mis ideas mi punto de vista, mi esposo suele atacarme y decirme que yo, al argumentar sólo estoy queriendo tener la razón. A veces, inclusive, las conversaciones y las discusiones se ponen álgidas, Levantamos el tono de voz, terminamos hiriéndonos y diciéndonos cosas feas. Es entonces cuando yo me encierro y empiezo a pensar cómo habré de comunicarme con mi esposo, porque cada vez se pone más difícil si me quedo callada, me siento culpable, pero si empiezo a defenderme o a debatir con ideas, vuelvo a ser acusada por ser intransigente y terca en mis apreciaciones. Últimamente inclusive, he decidido también contraatacar, pero no no es el tono ni es la forma que le quiero dar a mi naciente matrimonio cada vez que se presenten las dificultades. Por favor, ayúdennos qué podemos hacer en situaciones como estas. Y bueno, mientras ella estaba hablando, yo recordé que hacía unos días, bueno, hacía unos meses, había tenido una discusión álgida con mi esposa. A ver les cuento cada tanto, cada tiempo estoy teniendo discusiones álgidas con Yasmith. Suelen pasar más o menos una o dos veces en un año. A veces pasamos un año sin que haya esa clase de discusiones. Me me o estoy refiriendo a discusiones álgidas que a veces suelen sacar determinados tonos de voz y hasta lágrimas en comprensiones. Nosotros, a esta altura de matrimonio, ya solemos pensar por Dios treinta y cuatro años de matrimonio y todavía tenemos discusiones como estas Y sí, como ustedes me lo han escuchado, deciden muchas oportunidades. Yo creo que los buenos matrimonios pasan por esos tiempos en donde hay discusiones, que se suelen salir un poco de cauce, tener una tonalidad especial, en donde hay lágrimas o hay silencios, inclusive precedidas por días de silencio, de enojo o de frustración. Entonces, cuando esta chica me estaba haciendo esta pregunta, recordé que la última discusión con Jasmith de ese tipo así tipo álgida al colgar el teléfono con ella me quedé un tiempo hablando con Dios Y saqué una lista de todo lo que había pasado de la de Yasmith y la actitud mía y que debía hacer cada vez que se presentara una situación como estas Y saqué una lista de cosas y procedimientos que debería ser Y un pequeño análisis que consecuentemente, me ha venido sirviendo cada vez que lo leo. Y en esta oportunidad, al darle consejería a esta muchacha, decidí a todos los presentes en ese tercer taller para matrimonios, leerles mis notas personales. Déjame recomendarte algo cada vez que tengas una discusión o un tiempo difícil. Toma tu cuaderno de apuntes. Recién, recién pasa el problema enciérrate solito. Solita. Haz una lista de lo que pasó. Hazte un mea culpa. Seguro que más adelante te va a servir para estudiarlo, analizarlo y para evitar esos momentos tensionantemente conflictivos. Hola, yo soy José Ordóñez y te invito a disfrutar el podcast del día de hoy que te va a enseñar cómo tener discusiones y cómo resolver los problemas con tu Connyuge. Bienvenidos, ok Mira, estoy buscando aquí un documento que yo escribí. Imagínense que en una de las últimas grandes discusiones con Jasmith, mientras ella estaba discutiendo, de hecho, fue una discusión por teléfono hace algunos meses. De esas que uno tiene cada tanto, cada tantos años, hay una que es de grows o calibre que oy esta es tu Heavy Sí saqué unas notas que te las quiero compartir a TI que es bueno que las comparta con todos ustedes, pero momentico las estoy acomodando aquí que nos ahora para que sepan no los matrimonios suelen cada tanto tiempo tener discusiones de de gros o calibres donde y yo en una serie de apuntes porque escuchaba a mi muñeca hablar y hablar y hablar y hablar. Te voy a recomendar que hagas algo luego que tengas una discusión para que no termines tú abrogándote con la razón ni tu esposo abrogándose la razón luego de cada discusión. Siéntate a solas, tú contigo, ok y tela tienes que decirte la verdad. Tú misma desnuda tu corazón delante, tuyo dale dale posibilidad a que él sí tiene razón, porque tú siempre te abrogas el derecho de querer tener la razón. Mira lo que pasó? Mira lo que pasó? Escribe Toma haste un devocionar ahí Qué fue lo que pasó? Cómo sucedieron los actos. Él que dice, tú que dices y encuentra la razón. Encuentras si verdaderamente lo que tu esposo está diciendo es verdad, o si tú tienes la razón. Pero sé franca y pide al espíritu Santos, señor muéstrame, verdaderamente Ay, no está encontrando estos datos. Muéstrame verdaderamente lo que pasó a Ok aquí la tengo, aquí los encontré y estaba yasmide y fue fue como una hora o hue y vacío su corazón y vació su corazón. Estuvimos ahí nuestro nuestra etapa de descenso, de escuchar, de decir cada tanto es necesario algo así, Ok, y entonces, luego que terminamos en esa conversación, me senté y empecé a escribir. Y esa es una práctica que si no encues, si no has hallado el culpable, porque es que tú me planteas algo como que no sé cuál es el culpable. Si es él soy yo para hallar un culpable, uno tiene que hacerse un media culpa y uno ser muy sincero con uno mismo verdad. Ok saqué una lista acá ahí. Escribí después de no me defendí, no dije nada, dije, ok oramos y colgamos. No puedes pretender que tu esposa tenga la misma fortaleza sentimental a la hora de enfrentar los problemas. Me escribí yo saqué esa notica. Si no estás constantemente hablando con tu esposa, habrá fantasmas que se aniden en su mente, así como en la tuya estructuras mentales sin corrección. La mujer acumula los dolores y suele recordarlos en las discusiones escuchar calladamente mientras su corazón, un corazón adolorido, se vacía orar pidiéndole al espíritu santo paciencia y tolerancia, no reaccionar cuando seas acusado, no interrumpir las acusaciones, no justificarse, no defenderse inmediatamente, saber cómo terminar la conversación, dejar un tiempo para la concienticiación mutua, orar ser sincero con uno mismo, pensar sin egoísmo, ponerse en la posición de la otra persona, esperar la ayuda y el consejo de Dios, esperar que a Dios te revele lo que no has visto. Espera que tu cónyuge luego de la conversación te brinde beneficios. Se supone que también esa persona se comunicó con Dios y recibir instrucciones, Esperar y orar, prepararse para la siguiente conversación. Ver que lo que estás que el problema en el que estás es un problema solucionable. Peor sería el problema si supiera que ya no me ama o que está dejando de amarme? Peor sería el problema si yo estuviera dejando de amarla. Bueno, tengo unos documentos secretos. Ahora que recuerdo que se llaman cartas a Emmanuel. Tienen un código cifrado. Es muy especial porque a veces, cuando me estoy frustrando con algunos aspectos de la vida, suelo sentarme frente al computador a escribirle una carta a Dios. Se llaman cartas a Emmanuel. Desde hace años las estoy escribiendo sobre cada situación que estoy viviendo, sobre las preguntas que quiero hacerle a Dios. Y también he escrito algunas cartas a Emmanuel cuando he visto que tengo inconvenientes con mis hijos, cuando me hago preguntas acerca de cómo educarlos convenientemente y me pongo a analizar conforme ellos fueron creciendo. He visto que sus problemas, pues van cambiando, van mutando, y todos esos apuntes y todos esos estudios también hacen parte de lo que es ese pnsum de la tercera escuela para padre que tendremos el próximo treinta y uno de julio hasta el cuatro de agosto. Sí, así como hicimos nuestro tercer taller para matrimonios, tenemos nuestra tercera escuela para padres en donde vamos a estar hablando de todos todos los aspectos acerca de cómo educar a los hijos, cómo disciplinarlos, cómo hablarles de sexo, cómo ahora debatir con ideas, toda esa ideología que intentan enseñarle desde los colegios, cómo deben utilizar el celular, cómo deben dirigirse a los adultos. Cómo es eso de tener que enfrentar cuando por primera vez tu hijo, tu hija, vienen a decirte que hay un niño que les gusta de cómo debería uno establecer conversaciones acerca del noviazgo. En fin van a ser quince horas, diez horas de educación, cinco de consejería. Así que qué esperas ve ahora mismo a José Ordoñez Cristiano com y allí encuentras toda la información de la Tercera Escuela para padres y, además, encuentras los doscientos sesenta y cinco podcasts anteriores. Por ahora te deseo que tengas un lindo día. Te deseo que la próxima vez que tengas una conversación álgida con tu cónyuge, te metas en una relación profunda con el espíritu Santo y le preguntes qué es lo que debo hacer para evitar que cada vez haya menos discusiones como estas que Dios te bendiga