Latest / Historias De Terror / 10 Relatos de TERROR en CEMENTERIOS | El Sacerdote sin Cabeza | Historias de Terror Reales
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- 0:08Speaker 2: Me llamo Ana, y esta es una historia que no
- 0:11Speaker 2: puedo dejar de recordar, por más que lo intente. Trabajé
- 0:15Speaker 2: durante muchos años en los campos de algodón en Nuevo México,
- 0:18Speaker 2: donde el calor se cuela en cada rincón y la
- 0:20Speaker 2: tierra parece extenderse sin fin. Desde el amanecer hasta el anochecer,
- 0:25Speaker 2: mis manos trabajaban sin descanso, arrancando las motas blancas que
- 0:29Speaker 2: se acumulaban como pequeñas nubes en las plantas. Era un
- 0:33Speaker 2: trabajo monótono, agotador, pero era lo que sabía hacer, y
- 0:37Speaker 2: lo hacía bien. La finca era grande, una extensión inmensa
- 0:41Speaker 2: de tierra que se perdía en el horizonte. Los surcos
- 0:45Speaker 2: de algodón eran interminables, y en ellos pasábamos nuestros días
- 0:48Speaker 2: bajo el sol inclemente, el cuerpo tenso, las manos siempre ocupadas.
- 0:54Speaker 2: A veces, los únicos sonidos que se escuchaban eran los
- 0:57Speaker 2: del viento levantando el polvo y el roce de la
- 0:59Speaker 2: ropa contra las plantas. La rutina era mi única compañía,
- 1:03Speaker 2: y en esos campos aprendía no pensar demasiado. Solo trabajaba.
- 1:09Speaker 2: Había un punto en el terreno donde los surcos se
- 1:12Speaker 2: volvían más densos, un rincón que evitábamos porque estaba alejado
- 1:15Speaker 2: y descuidado. Nadie se atrevía a trabajar allí. Las plantas
- 1:20Speaker 2: de algodón eran más altas, más gruesas, y se decía
- 1:24Speaker 2: que en ese lugar las cosechas no rendían. Pero a veces,
- 1:28Speaker 2: cuando el sol comenzaba a bajar y el calor cedía,
- 1:31Speaker 2: me encontraba mirando en esa dirección. Había algo en ese
- 1:35Speaker 2: rincón que me provocaba una sensación incómoda, algo que no
- 1:38Speaker 2: podía explicar pero que me hacía mantener la distancia. Un día,
- 1:43Speaker 2: mientras el sol caía y la sombra de los campos
- 1:45Speaker 2: se alargaba, la vi por primera vez. Era una tarde silenciosa,
- 1:50Speaker 2: con los otros jornaleros dispersos en diferentes partes del campo.
- 1:55Speaker 2: Mientras trabajaba, levanté la vista y noté una figura a
- 1:58Speaker 2: lo lejos, caminando entre los surcos. Al principio, pensé que
- 2:03Speaker 2: era una compañera, alguien que, como yo, había decidido alargar
- 2:07Speaker 2: la jornada para ganar unas monedas extra. Parecía moverse de
- 2:11Speaker 2: manera tranquila, sin prisa. Su vestido blanco ondeaba ligeramente con
- 2:16Speaker 2: el viento, y su cabello, largo y oscuro, caía sobre
- 2:20Speaker 2: sus hombros. Pero había algo en la manera en que
- 2:23Speaker 2: se movía que no encajaba. Seguí observándola mientras caminaba entre
- 2:28Speaker 2: las plantas de algodón. No reconocía quién era, pero algo
- 2:32Speaker 2: dentro de mí me empujó a acercarme. Dejé el trabajo
- 2:35Speaker 2: a un lado y comencé a caminar hacia ella. A
- 2:39Speaker 2: medida que me acercaba, sentía que el aire cambiaba, como
- 2:42Speaker 2: si el calor sofocante del día diera paso a algo
- 2:45Speaker 2: más denso, más frío. Ella seguía moviéndose, lenta y constante,
- 2:50Speaker 2: sin voltear, sin hacer ruido. Cuando estuve lo suficientemente cerca,
- 2:55Speaker 2: me di cuenta de que algo no estaba bien. Su
- 2:58Speaker 2: andar era rígido, antinatural. Y aunque el viento movía las
- 3:03Speaker 2: plantas y hacía volar el polvo, su vestido permanecía inmóvil,
- 3:07Speaker 2: como si no formara parte del mundo que la rodeaba.
- 3:10Speaker 2: Un escalofrío recorrió mi cuerpo mientras continuaba observando. Entonces, la
- 3:16Speaker 2: mujer se detuvo. Parada entre los surcos, con la cabeza
- 3:20Speaker 2: ligeramente inclinada hacia un lado, parecía observar las plantas, pero
- 3:24Speaker 2: no se agachaba ni hacía ningún movimiento para recoger el algodón.
- 3:29Speaker 2: Fue en ese momento cuando me di cuenta de que
- 3:31Speaker 2: no podía distinguir su rostro. Estaba de espaldas a mí,
- 3:35Speaker 2: pero el ángulo en el que estaba parada me permitía
- 3:38Speaker 2: ver que, por más que lo intentara, no podía percibir
- 3:41Speaker 2: ningún rasgo en su rostro. El espacio donde deberían estar
- 3:45Speaker 2: sus ojos, su nariz, su boca, era sólo una mancha vacía, lisa,
- 3:50Speaker 2: como si nunca hubiera existido una cara allí. Me detuve
- 3:54Speaker 2: de golpe. El terror se apoderó de mí en ese instante,
- 3:58Speaker 2: como una ola que me arrastraba hacia lo desconocido. Sabía
- 4:02Speaker 2: que lo que estaba viendo no era real, o al
- 4:04Speaker 2: menos no era algo que perteneciera a este mundo. Mis
- 4:08Speaker 2: piernas se negaron a moverse, como si estuviera enraizada en
- 4:12Speaker 2: ese punto, observando aquella figura imposible. De repente, la mujer
- 4:17Speaker 2: se giró lentamente hacia mí, su rostro, o la ausencia
- 4:20Speaker 2: de él, totalmente visible. No había ojos, no había boca,
- 4:25Speaker 2: no había nada. Era un vacío, una superficie lisa y
- 4:29Speaker 2: borrosa que parecía absorber la luz del atardecer. Y luego,
- 4:34Speaker 2: antes de que pudiera reaccionar, simplemente se desvaneció. Desapareció como
- 4:39Speaker 2: si nunca hubiera estado allí, como si fuera solo una ilusión,
- 4:42Speaker 2: un espejismo que mi mente cansada había creado. Me quedé allí,
- 4:47Speaker 2: en medio de los surcos, sin saber qué pensar o
- 4:50Speaker 2: qué hacer. El viento sopló más fuerte, levantando el polvo
- 4:54Speaker 2: a mi alrededor, pero la figura no volvió. La realidad
- 4:58Speaker 2: de lo que acababa de presenciar era abrumadora, y no
- 5:01Speaker 2: sabía si contarlo o mantenerlo para mí. Sabía que, si
- 5:05Speaker 2: lo mencionaba, nadie me creería. Los demás jornaleros pensarían que
- 5:10Speaker 2: el calor me había afectado, que estaba perdiendo la razón
- 5:13Speaker 2: después de tantas horas bajo el sol. Pero yo sabía
- 5:17Speaker 2: lo que había visto. Esa noche, no pude dormir. La
- 5:22Speaker 2: imagen de la mujer sin rostro seguía apareciendo cada vez
- 5:25Speaker 2: que cerraba los ojos. Los otros en la finca no
- 5:28Speaker 2: parecían notar mi agitación, o tal vez estaban demasiado cansados
- 5:32Speaker 2: para preocuparse. Pasé las horas viendo las sombras moverse en
- 5:36Speaker 2: las paredes, escuchando los ruidos habituales del campo, pero nada
- 5:40Speaker 2: era como antes. Sabía que había algo en esos campos,
- 5:44Speaker 2: algo que no entendía y que no podía ignorar. Los
- 5:48Speaker 2: días siguientes intenté evitar esa parte del campo, pero no
- 5:51Speaker 2: podía quitarme la sensación de que alguien o algo me
- 5:54Speaker 2: observaba desde los surcos. A veces, al girar la cabeza rápidamente,
- 5:59Speaker 2: creía ver un destello blanco entre las plantas, una figura
- 6:03Speaker 2: que desaparecía tan pronto como la detectaba. Mis compañeros no
- 6:07Speaker 2: parecían notar nada fuera de lo común. Algunos incluso bromeaban
- 6:12Speaker 2: sobre cómo nunca se acercaban a esa parte del terreno
- 6:15Speaker 2: porque las plantas allí crecían torcidas. Pero yo sabía que
- 6:19Speaker 2: había algo más. Una tarde, mientras trabajaba más cerca de
- 6:23Speaker 2: los límites del campo, algo llamó mi atención. Una pequeña
- 6:28Speaker 2: figura en el suelo, parcialmente enterrada en la tierra. Al
- 6:32Speaker 2: inclinarme para recogerla, me di cuenta de que era una muñeca.
- 6:36Speaker 2: Era antigua, de esas que parecen hechas a mano, con
- 6:39Speaker 2: un vestido blanco desgastado y sucio, y cabello largo y oscuro.
- 6:44Speaker 2: Lo más perturbador era que su rostro también estaba completamente liso,
- 6:48Speaker 2: sin rasgos, igual que la mujer que había visto. Solté
- 6:52Speaker 2: la muñeca de inmediato, el corazón latiendo con fuerza. Todo
- 6:57Speaker 2: comenzó a cobrar sentido, aunque no de una manera que
- 7:00Speaker 2: me tranquilizara. Algo en esos campos no estaba bien, algo
- 7:04Speaker 2: antiguo y olvidado, algo que se manifestaba de maneras que
- 7:07Speaker 2: no podía comprender. La muñeca parecía un recordatorio, un testimonio
- 7:12Speaker 2: de lo que había visto, o tal vez una advertencia
- 7:15Speaker 2: de lo que aún no había ocurrido. Esa noche, los
- 7:19Speaker 2: sueños fueron peores. Soñé con la mujer de blanco, caminando
- 7:23Speaker 2: entre los surcos, con su rostro vacío y su presencia agobiante.
- 7:28Speaker 2: En el sueño, intentaba seguirla, pero cada vez que me acercaba,
- 7:32Speaker 2: ella se alejaba más, desvaneciéndose y apareciendo en otro punto
- 7:36Speaker 2: del campo. Los surcos se alargaban interminablemente, como si no
- 7:40Speaker 2: hubiera salida, como si estuviera atrapada en ese lugar por
- 7:44Speaker 2: toda la eternidad. Cuando desperté, supe que no podía seguir
- 7:48Speaker 2: trabajando allí. Algo en esos campos me había marcado, algo
- 7:52Speaker 2: que no podía explicar y que no quería entender más.
- 7:56Speaker 2: Al día siguiente, tomé mis cosas y me fui sin
- 7:59Speaker 2: decir una palabra. No volví a mirar hacia esos campos.
- 8:04Speaker 2: No volví a buscar respuestas. A veces, lo mejor es
- 8:08Speaker 2: no saber. Con los años, traté de olvidarlo, pero la
- 8:12Speaker 2: imagen de la mujer sin rostro sigue apareciendo en mis pensamientos.
- 8:17Speaker 2: A veces, mientras camino por las calles o me pierdo
- 8:19Speaker 2: en mis pensamientos, creo ver su figura entre la multitud,
- 8:23Speaker 2: siempre a lo lejos, siempre moviéndose lentamente, como si todavía
- 8:27Speaker 2: me estuviera buscando. La maldición del rancho abandonado Mi nombre
- 8:40Speaker 2: es Mateo, soy de Sonora, y esta es una historia
- 8:43Speaker 2: que no suelo compartir. Tenía 30 años cuando me ofrecieron trabajo
- 8:47Speaker 2: en un rancho que llevaba años abandonado. No era un
- 8:51Speaker 2: rancho cualquiera, era uno que muchos en el pueblo conocían
- 8:54Speaker 2: por las razones equivocadas. Se decía que estaba maldito, que
- 8:59Speaker 2: la tierra no daba fruto y que todo el que
- 9:01Speaker 2: trabajaba allí no duraba mucho. Para mí, eran solo supersticiones.
- 9:07Speaker 2: Necesitaba el dinero y, aunque muchos se negaron a aceptar
- 9:10Speaker 2: el empleo, yo no estaba en condiciones de ser tan selectivo.
- 9:15Speaker 2: El rancho se encontraba a kilómetros de cualquier civilización, al
- 9:18Speaker 2: pie de una cordillera polvorienta, en medio de un desierto
- 9:22Speaker 2: casi sin vida. Al llegar, lo primero que noté fue
- 9:26Speaker 2: el silencio. Ni siquiera los pájaros se atrevían a cantar
- 9:30Speaker 2: en ese lugar. El rancho, con sus paredes de adobe
- 9:33Speaker 2: deteriorado y ventanas cubiertas de polvo, parecía haberse detenido en
- 9:38Speaker 2: el tiempo. Los pastizales secos se mecían suavemente y la
- 9:42Speaker 2: casa principal se alzaba imponente, aunque decadente, en medio de
- 9:46Speaker 2: los terrenos. Desde el primer día, las cosas no parecían normales.
- 9:51Speaker 2: En mi primera noche, mientras intentaba dormir en una de
- 9:55Speaker 2: las habitaciones del rancho, escuché lo que parecían ser pasos
- 9:59Speaker 2: pesados recorriendo los corredores. Me levanté a revisar, pero no
- 10:03Speaker 2: encontré a nadie. Los jornaleros que habían llegado conmigo, más
- 10:08Speaker 2: reservados y supersticiosos, no tardaron en renunciar. Uno por uno
- 10:13Speaker 2: se marcharon, algunos sin despedirse, otros murmurando sobre las cosas
- 10:17Speaker 2: que sentían en el rancho. Sin embargo, yo me quedé.
- 10:22Speaker 2: No me podía permitir dejar el trabajo, y además, me
- 10:25Speaker 2: negaba a creer que algo tan ridículo como una maldición
- 10:29Speaker 2: pudiera ser real. Conforme pasaban los días, empecé a notar
- 10:33Speaker 2: más detalles. Las puertas, que antes se mantenían cerradas, se
- 10:38Speaker 2: abrían solas, despacio, como si algo invisible las empujara. En
- 10:43Speaker 2: más de una ocasión, al regresar del campo, las encontraba
- 10:46Speaker 2: todas abiertas, incluso las que recordaba haber cerrado con llave.
- 10:51Speaker 2: Durante las noches, en vez de los sonidos habituales del
- 10:54Speaker 2: viento o los animales, lo único que se escuchaba era
- 10:57Speaker 2: un profundo silencio interrumpido por lo que parecían ser pasos
- 11:01Speaker 2: lentos arrastrándose por los corredores de madera. A pesar de
- 11:06Speaker 2: las experiencias extrañas, seguía trabajando. me convencía de que todo
- 11:11Speaker 2: tenía una explicación lógica. Quizás el viento se colaba por
- 11:15Speaker 2: alguna grieta en las paredes viejas, o tal vez mi
- 11:18Speaker 2: cansancio después de las largas jornadas me estaba jugando malas pasadas.
- 11:23Speaker 2: Pero todo cambió una mañana cuando, al despertar, encontré cruces
- 11:27Speaker 2: hechas con ramas en todas las ventanas de la casa.
- 11:31Speaker 2: Eran pequeñas y rudimentarias, pero cada una estaba cuidadosamente colocada
- 11:35Speaker 2: en el marco de una ventana. No había sido yo,
- 11:39Speaker 2: y no había nadie más en el rancho que pudiera
- 11:41Speaker 2: haberlo hecho. Las cruces parecían estar allí para mantener algo afuera,
- 11:46Speaker 2: o quizás para protegerme de algo que ya estaba dentro.
- 11:50Speaker 2: No supe qué pensar. Algo en mí me decía que
- 11:53Speaker 2: debía irme, que lo que fuera que estaba ocurriendo no
- 11:56Speaker 2: era algo que pudiera enfrentar solo. pero aún no me fui.
- 12:01Speaker 2: Día tras día, la situación se volvía más perturbadora. Mientras
- 12:06Speaker 2: trabajaba en los corrales o los campos, sentía que algo
- 12:09Speaker 2: me observaba desde las ventanas del rancho, como si una
- 12:12Speaker 2: presencia oscura estuviera siguiendo cada uno de mis movimientos. A veces,
- 12:17Speaker 2: en las tardes, cuando el sol empezaba a caer, podía
- 12:20Speaker 2: jurar que veía sombras largas cruzando el patio desde la casa,
- 12:24Speaker 2: moviéndose de un lado a otro sin razón aparente. pero
- 12:28Speaker 2: cuando me acercaba, no había nada. Una noche, el sonido
- 12:32Speaker 2: de los pasos se hizo más claro, como si alguien
- 12:35Speaker 2: estuviera caminando justo fuera de mi habitación. El suelo de
- 12:39Speaker 2: madera crujía bajo el peso de lo que fuera que
- 12:41Speaker 2: se movía. Me armé de valor y salí a investigar,
- 12:45Speaker 2: pero de nuevo, no había nadie. Sólo el silencio del
- 12:49Speaker 2: desierto y la oscuridad inminente. Fue entonces cuando comencé a
- 12:53Speaker 2: perder el control de la realidad. Las cosas en el
- 12:57Speaker 2: rancho parecían tener vida propia. Las puertas se cerraban con
- 13:01Speaker 2: fuerza a mitad del día, las herramientas que dejaba en
- 13:04Speaker 2: el establo aparecían tiradas por los suelos, a metros de
- 13:07Speaker 2: donde las había dejado. A veces escuchaba voces, apenas audibles,
- 13:12Speaker 2: como si alguien estuviera hablando en la distancia, aunque yo
- 13:15Speaker 2: sabía que estaba solo. El rancho parecía respirar, como si
- 13:20Speaker 2: la casa misma fuera un ser vivo que se alimentaba
- 13:23Speaker 2: de mi miedo y mi incertidumbre. Empecé a despertar en
- 13:26Speaker 2: la madrugada, sudando frío, con la sensación de que algo
- 13:30Speaker 2: estaba en mi habitación, observándome. La única fuente de luz
- 13:34Speaker 2: que me acompañaba era una lámpara de aceite que dejaba
- 13:37Speaker 2: encendida en las noches, pero incluso esa luz comenzaba a
- 13:40Speaker 2: temblar sin razón aparente. Finalmente, después de semanas de incertidumbre,
- 13:46Speaker 2: me atreví a explorar más a fondo el rancho. Sabía
- 13:50Speaker 2: que algo andaba mal, pero no podía dejar de preguntarme
- 13:53Speaker 2: qué era lo que estaba causando todo aquello. Decidí buscar
- 13:57Speaker 2: en los pisos superiores de la casa, en habitaciones que
- 14:00Speaker 2: no había pisado desde mi llegada. Encontré un viejo cuarto
- 14:04Speaker 2: cerrado con llave, pero la puerta se dio con facilidad
- 14:07Speaker 2: al empujarla con fuerza. El aire dentro estaba denso y cargado,
- 14:12Speaker 2: como si el lugar no hubiera sido tocado en décadas.
- 14:15Speaker 2: Lo que vi en esa habitación me hizo entender que
- 14:18Speaker 2: no estaba solo en ese rancho, y que lo que
- 14:20Speaker 2: me observaba no era humano. Había un altar improvisado en
- 14:24Speaker 2: una esquina, cubierto de polvo, pero claramente visible. Estaba decorado
- 14:29Speaker 2: con pequeñas figuras talladas a mano, todas grotescas y deformes,
- 14:34Speaker 2: junto con velas que se habían derretido hasta dejar sólo
- 14:36Speaker 2: un rastro de cera seca en el suelo. Había símbolos
- 14:40Speaker 2: en las paredes, dibujos que no entendía, pero que transmitían
- 14:44Speaker 2: una sensación de profundo malestar. Regresé a mi habitación rápidamente,
- 14:49Speaker 2: tratando de convencerme de que lo que había visto no
- 14:52Speaker 2: significaba nada, que no había razón para temer. Pero esa
- 14:56Speaker 2: misma noche, las cosas llegaron a su punto más oscuro.
- 15:00Speaker 2: Al caer la noche, el rancho se llenó de un
- 15:03Speaker 2: sonido que nunca había escuchado antes. Algo golpeaba las paredes
- 15:07Speaker 2: desde afuera, como si algo pesado caminara alrededor de la casa,
- 15:11Speaker 2: probando su estructura. Era un sonido grave, profundo, que resonaba
- 15:16Speaker 2: por todo el lugar. Me encerré en mi habitación, con
- 15:20Speaker 2: la lámpara de aceite temblando en la mesa a mi lado.
- 15:24Speaker 2: Sabía que algo estaba allí y que no me dejaría
- 15:26Speaker 2: en paz. Los golpes continuaron, más fuertes y más cerca,
- 15:31Speaker 2: hasta que comenzaron a venir desde adentro de la casa.
- 15:35Speaker 2: Era como si algo estuviera caminando por los pasillos, buscando.
- 15:39Speaker 2: Todo en mí quería correr, pero mis piernas no respondían.
- 15:43Speaker 2: Estaba paralizado por un miedo que nunca había experimentado antes.
- 15:48Speaker 2: Al amanecer, me armé de valor para salir. La casa
- 15:52Speaker 2: estaba en silencio de nuevo, como si la noche anterior
- 15:55Speaker 2: no hubiera sucedido. Pero al salir al patio, algo más
- 15:59Speaker 2: me esperaba. Había cruces hechas con ramas en el suelo,
- 16:03Speaker 2: formando un círculo alrededor del rancho. Cruces como las que
- 16:07Speaker 2: había encontrado en las ventanas, pero estas eran más grandes,
- 16:11Speaker 2: más detalladas. Sentí una profunda certeza de que esas cruces
- 16:15Speaker 2: no eran una advertencia. Eran una señal de que lo
- 16:19Speaker 2: que fuera que habitaba el rancho estaba tratando de mantener
- 16:22Speaker 2: algo afuera, o tal vez, algo adentro. Esa fue la
- 16:26Speaker 2: última señal que necesité. Sabía que tenía que irme. No
- 16:31Speaker 2: me importaba el dinero, no me importaba lo que los
- 16:34Speaker 2: demás pudieran decir. Sabía que si me quedaba un día
- 16:37Speaker 2: más en ese lugar, algo terrible me pasaría. Empaqué mis
- 16:41Speaker 2: cosas y me fui esa misma tarde, sin mirar atrás.
- 16:46Speaker 2: Desde entonces no he vuelto a saber nada del rancho.
- 16:50Speaker 2: Algunos dicen que todavía está en pie, abandonado como siempre,
- 16:53Speaker 2: esperando al próximo que sea lo suficientemente ingenuo como para
- 16:57Speaker 2: aceptar trabajar allí. Otros dicen que finalmente lo derrumbaron, que
- 17:02Speaker 2: la tierra misma se tragó lo que quedaba de él.
- 17:05Speaker 2: No lo sé y sinceramente no quiero saberlo. A veces,
- 17:09Speaker 2: en las noches más oscuras, cuando el viento sopla fuerte
- 17:13Speaker 2: en mi ventana, puedo jurar que escucho esos pasos pesados
- 17:16Speaker 2: de nuevo, como si algo estuviera caminando cerca, buscando una
- 17:20Speaker 2: forma de entrar. Pero me digo a mí mismo que
- 17:23Speaker 2: es sólo mi imaginación, que el rancho de las cruces
- 17:26Speaker 2: es sólo una pesadilla lejana. Sin embargo, una parte de
- 17:30Speaker 2: mí nunca deja de preguntarse si realmente logré escapar de
- 17:33Speaker 2: todo lo que vi y sentí en ese lugar, o
- 17:36Speaker 2: si algo de ese rancho se vino conmigo. Lo que
- 17:39Speaker 2: sea que fuera, me dejó marcado. Algo invisible, pero presente.
- 17:52Speaker 2: La mujer del pozo. Mi nombre es Camila y, por
- 17:56Speaker 2: mucho tiempo, trabajé como jornalera en las montañas de Ecuador.
- 18:00Speaker 2: La vida en los campos no era fácil, pero tampoco
- 18:03Speaker 2: esperaba que lo fuera. Nací en una familia humilde, y
- 18:07Speaker 2: el trabajo en las cosechas siempre había sido parte de
- 18:10Speaker 2: mi vida. Sin embargo, nunca imaginé que sería en esos
- 18:14Speaker 2: mismos campos donde viviría una experiencia que aún no logro
- 18:17Speaker 2: sacarme de la cabeza. Había llegado a una finca bastante
- 18:21Speaker 2: alejada de las zonas urbanas. Los días eran largos, el
- 18:25Speaker 2: trabajo agotador, pero la tranquilidad de las montañas compensaba todo.
- 18:31Speaker 2: El aire fresco y el verde de los cultivos me
- 18:33Speaker 2: hacían sentir en paz, a pesar de la dureza del trabajo.
- 18:37Speaker 2: Sin embargo, algo en ese lugar me incomodaba desde el principio.
- 18:42Speaker 2: No era solo la soledad del campo o el aislamiento
- 18:44Speaker 2: de estar tan lejos de cualquier pueblo, sino un punto
- 18:47Speaker 2: específico en la finca que me hacía sentir extraña, un
- 18:51Speaker 2: pozo antiguo, cubierto por una loza de piedra desgastada, en
- 18:54Speaker 2: medio de una pequeña llanura al borde de los cultivos.
- 18:58Speaker 2: El pozo no parecía estar en uso. La loza que
- 19:02Speaker 2: lo cubría tenía marcas de tiempo y humedad, como si
- 19:04Speaker 2: nadie la hubiera movido en años. A veces, cuando terminábamos
- 19:09Speaker 2: el trabajo, algunos compañeros contaban historias sobre él, pero siempre
- 19:13Speaker 2: en tono de burla, como si fuera una leyenda inventada
- 19:16Speaker 2: para asustar a los más jóvenes. Yo nunca presté mucha atención.
- 19:22Speaker 2: No era la única finca con un pozo antiguo. Además,
- 19:26Speaker 2: me habían enseñado a no hacer caso a las habladurías
- 19:28Speaker 2: de los supersticiosos. Pero, como suele ocurrir en estos casos,
- 19:33Speaker 2: la realidad pronto me mostró que a veces las historias
- 19:36Speaker 2: tienen algo de verdad. Una noche, luego de un largo
- 19:40Speaker 2: día de trabajo, me quedé sola en los campos. Me
- 19:43Speaker 2: había retrasado terminando algunas tareas y, para cuando decidí regresar
- 19:48Speaker 2: a la cabaña, el sol ya había caído completamente. La
- 19:52Speaker 2: oscuridad en el campo es diferente, mucho más densa, y
- 19:55Speaker 2: a veces da la sensación de que el mundo desaparece
- 19:58Speaker 2: más allá del pequeño círculo de luz que ofrece una linterna.
- 20:02Speaker 2: Mientras caminaba por los surcos, el viento empezó a moverse
- 20:06Speaker 2: entre las plantas, creando un ambiente inquietante, pero no le
- 20:09Speaker 2: di importancia. Después de todo, era solo viento. Caminaba cerca
- 20:15Speaker 2: del pozo cuando, de repente, algo me hizo detenerme. Era
- 20:20Speaker 2: un sonido extraño, suave pero constante, algo que nunca había
- 20:23Speaker 2: escuchado en mis noches trabajando allí. Me quedé quieta, intentando identificarlo.
- 20:30Speaker 2: Provenía del pozo. Me acerqué lentamente, pensando que tal vez
- 20:34Speaker 2: era algún animal atrapado o el agua subterránea moviéndose. Sin embargo,
- 20:40Speaker 2: mientras me acercaba, el sonido se volvió más claro. Eran gemidos,
- 20:45Speaker 2: suaves pero inconfundibles. Sonaban como los lamentos de una mujer
- 20:49Speaker 2: en sufrimiento, ahogados y distantes, como si vinieran desde lo
- 20:53Speaker 2: profundo de la tierra. Mi primer instinto fue alejarme. No
- 20:58Speaker 2: quería tener nada que ver con lo que fuera que
- 21:00Speaker 2: estaba ocurriendo allí. Pero algo, tal vez la curiosidad, tal
- 21:05Speaker 2: vez la necedad, me hizo avanzar unos pasos más. Encendí
- 21:09Speaker 2: la linterna y dirigí la luz hacia el pozo. La
- 21:13Speaker 2: loza que lo cubría estaba ligeramente movida, como si alguien
- 21:16Speaker 2: o algo la hubiera desplazado. Fue entonces cuando lo vi.
- 21:21Speaker 2: Una mano delgada, pálida y mojada, emergía del borde del pozo,
- 21:25Speaker 2: agarrándose a la loza como si estuviera intentando escalar. Mis
- 21:29Speaker 2: piernas se congelaron. Seguí observando, incapaz de apartar la vista,
- 21:35Speaker 2: mientras más del cuerpo emergía. La figura de una mujer
- 21:38Speaker 2: comenzó a aparecer. Su cabello era largo y oscuro, empapado,
- 21:43Speaker 2: cayendo como hilos pesados sobre su rostro. Su piel parecía
- 21:48Speaker 2: tener una textura extraña, blanda, como si hubiera estado en
- 21:51Speaker 2: el agua por mucho tiempo. Subía lentamente, con un movimiento
- 21:56Speaker 2: casi antinatural. No podía verle el rostro completamente, ya que
- 22:00Speaker 2: su cabello lo cubría, pero la manera en que su
- 22:03Speaker 2: cabeza se inclinaba hacia un lado, casi retorcida, me hizo
- 22:07Speaker 2: sentir que lo que estaba viendo no era algo de
- 22:09Speaker 2: este mundo. El aire se sentía denso a mi alrededor,
- 22:13Speaker 2: como si todo el campo se hubiera detenido. Finalmente, el
- 22:17Speaker 2: miedo que me había paralizado se rompió, y sin pensarlo
- 22:21Speaker 2: dos veces, di media vuelta y corrí. No me detuve
- 22:24Speaker 2: hasta llegar a la cabaña, con el corazón latiéndome tan
- 22:27Speaker 2: rápido que sentía que iba a explotar. Cerré la puerta
- 22:31Speaker 2: tras de mí y me dejé caer en el suelo, temblando.
- 22:35Speaker 2: No podía dejar de pensar en la figura saliendo del pozo,
- 22:38Speaker 2: en cómo sus manos mojadas se aferraban a la piedra,
- 22:41Speaker 2: y en el sonido de esos gemidos. A la mañana siguiente,
- 22:46Speaker 2: intenté convencerme de que había sido mi imaginación, que el
- 22:49Speaker 2: cansancio y la oscuridad me habían jugado una mala pasada.
- 22:53Speaker 2: Sin embargo, cuando mencioné lo que había visto algunos de
- 22:56Speaker 2: los campesinos más viejos, sus miradas me dijeron todo lo
- 23:00Speaker 2: que necesitaba saber. No era la primera vez que alguien
- 23:04Speaker 2: veía a esa mujer. Uno de ellos, un hombre mayor
- 23:08Speaker 2: que llevaba trabajando en la finca toda su vida, me
- 23:11Speaker 2: contó la historia de una joven que, muchos años atrás,
- 23:14Speaker 2: había desaparecido en ese mismo campo. Decían que se había
- 23:18Speaker 2: acercado demasiado al pozo durante una tormenta y que, de
- 23:21Speaker 2: alguna manera, terminó cayendo dentro. Nadie supo exactamente cómo sucedió,
- 23:27Speaker 2: pero su cuerpo nunca fue recuperado. Algunos afirmaban que había
- 23:32Speaker 2: sido un accidente, mientras que otros murmuraban que la habían empujado.
- 23:36Speaker 2: Con el tiempo, su historia se convirtió en parte del
- 23:39Speaker 2: folclore local, una de esas leyendas que nadie tomaba en
- 23:43Speaker 2: serio hasta que alguien la vivía de cerca. Desde ese día,
- 23:47Speaker 2: me negué a acercarme al pozo. Cada vez que tenía
- 23:50Speaker 2: que trabajar cerca de esa parte del campo, sentía una
- 23:54Speaker 2: presión en el pecho, como si algo me empujara a
- 23:56Speaker 2: huir de allí. Nunca volví a escuchar esos gemidos, pero
- 24:00Speaker 2: a veces, mientras trabajaba en silencio, podía ver algo con
- 24:04Speaker 2: el rabillo del ojo, como un destello de cabello oscuro
- 24:07Speaker 2: entre las cañas, o una figura que parecía moverse entre
- 24:10Speaker 2: las sombras. Nadie más parecía notarlo, pero yo sabía que
- 24:15Speaker 2: no estaba imaginando cosas. Finalmente, no pude soportarlo más. El
- 24:21Speaker 2: trabajo en esa finca se volvió insoportable. Cada día me
- 24:25Speaker 2: sentía más atrapada, como si algo en ese lugar me
- 24:28Speaker 2: estuviera absorbiendo poco a poco. Decidí dejar el trabajo, aunque
- 24:32Speaker 2: no tenía otro lugar a dónde ir. Prefería enfrentar la
- 24:36Speaker 2: incertidumbre que quedarme en un sitio donde algo oscuro y
- 24:39Speaker 2: antiguo parecía habitar. Me despedí de mis compañeros sin contarles
- 24:44Speaker 2: toda la verdad. Algunos sabían, otros preferían no escuchar. Aún hoy,
- 24:49Speaker 2: cuando paso cerca de campos de caña, no puedo evitar
- 24:52Speaker 2: recordar esa noche. El sonido de las plantas moviéndose con
- 24:56Speaker 2: el viento me lleva de vuelta a esos gemidos, a
- 24:59Speaker 2: esa figura ascendiendo lentamente desde lo profundo del pozo. Me
- 25:04Speaker 2: pregunto si algún día otra persona, otra trabajadora como yo,
- 25:08Speaker 2: se quedará hasta tarde en ese campo y escuchará lo
- 25:10Speaker 2: mismo que yo escuché. Tal vez entonces también verá a
- 25:14Speaker 2: la mujer, con su cabello mojado y su piel pálida,
- 25:17Speaker 2: emergiendo del pozo, buscando algo que nunca encontrará. El pozo
- 25:22Speaker 2: sigue allí, cubierto por la misma losa, y aunque quiero
- 25:25Speaker 2: creer que todo fue un malentendido, algo en mi interior
- 25:29Speaker 2: me dice que la historia de la mujer que murió
- 25:31Speaker 2: ahogada no terminó cuando cayó al agua. Algo de ella
- 25:35Speaker 2: sigue en ese lugar, atrapado, esperando, o tal vez vigilando.
- 25:40Speaker 2: Y sé que mientras ese pozo siga en pie, su
- 25:42Speaker 2: presencia nunca desaparecerá completamente. El grito de la mujer en
- 25:52Speaker 2: el campo Recuerdo la primera vez que escuché ese llanto.
- 25:58Speaker 2: Había llegado a una finca en los alrededores de un
- 26:00Speaker 2: pequeño pueblo en Jalisco, una región llena de cerros y
- 26:04Speaker 2: campos extensos, rodeada de un aire pesado que parecía detener
- 26:08Speaker 2: el tiempo. Tenía 25 años y había decidido trabajar allí porque
- 26:12Speaker 2: necesitaba el dinero. Las oportunidades eran pocas y aunque muchos
- 26:17Speaker 2: evitaban esa finca, los dueños pagaban bien. No pregunté por qué,
- 26:22Speaker 2: pero con el tiempo entendí que no era una buena señal.
- 26:26Speaker 2: Los primeros días transcurrieron con normalidad. Me asignaron la tarea
- 26:31Speaker 2: de cuidar los surcos al final del terreno, donde crecían
- 26:34Speaker 2: largas hileras de maíz que se extendían hasta el horizonte.
- 26:38Speaker 2: El trabajo era duro, pero nada fuera de lo común.
- 26:42Speaker 2: Sin embargo, algo no se sentía bien en ese lugar.
- 26:46Speaker 2: Las tardes eran tranquilas, pero cuando el sol comenzaba a
- 26:49Speaker 2: ocultarse detrás de los cerros, el ambiente cambiaba. Todo quedaba
- 26:54Speaker 2: en completo silencio. No era el tipo de silencio que tranquiliza,
- 26:58Speaker 2: era denso, incómodo, como si la misma tierra esperara que
- 27:02Speaker 2: algo sucediera. Una noche, mientras regresaba de revisar los surcos,
- 27:07Speaker 2: escuché el primer lamento. Venía desde lo profundo del campo,
- 27:11Speaker 2: casi imperceptible al principio, pero no dejaba lugar a dudas.
- 27:16Speaker 2: Era un llanto femenino, doloroso, desgarrador. Me detuve por un momento,
- 27:22Speaker 2: tratando de distinguir de dónde provenía, pero el sonido parecía
- 27:25Speaker 2: desvanecerse en cuanto me acercaba. Pensé que podría ser el viento,
- 27:30Speaker 2: como decían los otros jornaleros. Intenté ignorarlo, pero esa misma noche,
- 27:36Speaker 2: cuando todos dormíamos en las cabañas, el lamento volvió. Esta
- 27:40Speaker 2: vez más claro, más cercano. Lo mencioné a los otros
- 27:44Speaker 2: al día siguiente, pero solo se rieron. Es el viento
- 27:48Speaker 2: entre las cañas, dijeron. Sin embargo, no podía dejar de
- 27:52Speaker 2: pensar en lo extraño que era. Había crecido en Jalisco,
- 27:56Speaker 2: y conocía bien el sonido del viento entre los campos,
- 27:59Speaker 2: pero esto era distinto. El llanto parecía tener un propósito,
- 28:04Speaker 2: como si estuviera llamando a alguien. Pasaron los días, y
- 28:08Speaker 2: cada noche el lamento se hacía más fuerte, siempre después
- 28:11Speaker 2: de que el sol se ocultaba. Mis compañeros no parecían notarlo,
- 28:16Speaker 2: o al menos no querían prestarle atención. Yo, por otro lado,
- 28:21Speaker 2: me sentía cada vez más intrigado.¿ De dónde provenía?¿ Quién
- 28:26Speaker 2: estaba detrás de ese doloroso lamento? La curiosidad me carcomía,
- 28:30Speaker 2: y aunque sabía que podría arrepentirme, una noche decidí investigar.
- 28:36Speaker 2: Era una noche sin luna. El cielo estaba completamente oscuro,
- 28:40Speaker 2: y sólo llevaba una linterna conmigo. Los surcos se veían
- 28:44Speaker 2: interminables a esa hora, pero caminé sin dudar. El llanto
- 28:49Speaker 2: empezó a escucharse otra vez, más fuerte que nunca, y
- 28:52Speaker 2: esta vez estaba decidido a encontrar su origen. Avancé entre
- 28:56Speaker 2: las cañas de maíz, sintiendo como el aire se volvía
- 28:59Speaker 2: más frío, más pesado a cada paso que daba. El
- 29:03Speaker 2: lamento no cesaba, era constante, llenando el aire con una
- 29:07Speaker 2: tristeza tan profunda que no podía ignorar. De repente, allí
- 29:12Speaker 2: la vi. Una figura a lo lejos, justo en el
- 29:15Speaker 2: borde del campo, entre la niebla que comenzaba a levantarse
- 29:18Speaker 2: del suelo. Era una mujer, vestida de blanco, y no
- 29:22Speaker 2: parecía estar caminando. Flotaba a unos metros del suelo, con
- 29:27Speaker 2: los brazos extendidos hacia el cielo y el rostro oculto
- 29:30Speaker 2: por su largo cabello negro. Sus sollozos llenaban el campo,
- 29:34Speaker 2: resonando en la oscuridad de una manera que parecía inhumana.
- 29:38Speaker 2: Me quedé inmóvil, incapaz de avanzar o retroceder. Solo podía observarla.
- 29:45Speaker 2: Por un momento, pensé que todo era un mal sueño,
- 29:48Speaker 2: algo que mi mente cansada había inventado después de días
- 29:51Speaker 2: de incertidumbre, pero sabía que lo que veía era real.
- 29:55Speaker 2: La mujer seguía llorando, su lamento era tan profundo que
- 29:58Speaker 2: sentía como si toda la tristeza del mundo hubiera sido
- 30:01Speaker 2: concentrada en su figura. No podía distinguir su rostro, pero
- 30:06Speaker 2: algo me decía que no quería verlo. De pronto, se detuvo.
- 30:11Speaker 2: El lamento cesó de golpe, y el silencio fue aún
- 30:14Speaker 2: más aterrador que el sonido. La mujer comenzó a moverse,
- 30:18Speaker 2: deslizándose entre los surcos, como si estuviera buscando algo, o
- 30:22Speaker 2: a alguien. La seguí con la mirada, tratando de no
- 30:26Speaker 2: hacer ruido, pero cada paso que daba entre las cañas
- 30:29Speaker 2: parecía amplificarse en la quietud de la noche. Y entonces,
- 30:33Speaker 2: giró lentamente hacia mí. Mi corazón se detuvo. Su rostro
- 30:38Speaker 2: seguía cubierto por el cabello pero su cuerpo apuntaba directamente
- 30:42Speaker 2: hacia donde yo estaba parado. Sabía que me había visto
- 30:46Speaker 2: o al menos que había sentido mi presencia. Todo mi
- 30:50Speaker 2: instinto me gritaba que corriera, que huyera lo más rápido
- 30:53Speaker 2: posible pero mis piernas se negaban a moverse. La mujer
- 30:57Speaker 2: flotó más cerca, avanzando con lentitud, y fue entonces cuando
- 31:01Speaker 2: noté algo aún más extraño, el terreno debajo de ella
- 31:05Speaker 2: no se movía. Las cañas de maíz no se agitaban
- 31:08Speaker 2: con su paso, era como si no perteneciera a este mundo,
- 31:12Speaker 2: como si estuviera suspendida entre la vida y la muerte.
- 31:15Speaker 2: Logré reunir el valor suficiente para retroceder un paso, y
- 31:19Speaker 2: luego otro, y cuando estuve a una distancia segura, di
- 31:22Speaker 2: media vuelta y corrí. Corrí a través del campo, sin
- 31:26Speaker 2: mirar atrás, sin detenerme a escuchar si el lamento regresaba.
- 31:31Speaker 2: Sentía que si lo hacía, algo peor podría suceder. Llegué
- 31:35Speaker 2: a la cabaña jadeando, el corazón latiéndome en los oídos.
- 31:39Speaker 2: Nadie más se había dado cuenta de nada, los otros
- 31:42Speaker 2: jornaleros seguían durmiendo tranquilamente, ajenos a lo que había presenciado.
- 31:48Speaker 2: Esa noche no pude dormir. Me quedé sentado en mi cama,
- 31:52Speaker 2: escuchando el sonido de la brisa que movía las hojas
- 31:54Speaker 2: de los árboles fuera de la cabaña. Pero el lamento
- 31:58Speaker 2: no volvió. Al día siguiente, intenté continuar con mi trabajo
- 32:02Speaker 2: como si nada hubiera pasado. No quería que los demás
- 32:06Speaker 2: me vieran como un loco. Sin embargo, no podía sacarme
- 32:10Speaker 2: de la cabeza la imagen de esa mujer flotando entre
- 32:13Speaker 2: los surcos. Algo me decía que había más en su historia,
- 32:16Speaker 2: que esa tristeza tan palpable no era sólo un eco
- 32:20Speaker 2: del viento, sino algo mucho más profundo. Con el pasar
- 32:24Speaker 2: de los días, mi salud comenzó a deteriorarse. Las noches
- 32:28Speaker 2: se volvieron insoportables, y cada vez que intentaba dormir, la
- 32:32Speaker 2: imagen de la mujer de blanco aparecía en mi mente.
- 32:35Speaker 2: A veces, incluso, creía escuchar el lamento a lo lejos,
- 32:39Speaker 2: aunque no tan fuerte como antes. Los otros jornaleros empezaron
- 32:43Speaker 2: a notar mi cambio. Algunos me preguntaban si me sentía bien,
- 32:48Speaker 2: pero yo simplemente decía que estaba cansado, que el trabajo
- 32:51Speaker 2: me había agotado. Un día, decidí hablar con don Julio,
- 32:56Speaker 2: un anciano que llevaba trabajando en la finca toda su vida.
- 33:00Speaker 2: Le conté lo que había visto, con cuidado de no
- 33:02Speaker 2: sonar demasiado perturbado. Al principio, me miró con incredulidad, pero
- 33:08Speaker 2: luego su rostro cambió. Esa no es la primera vez
- 33:11Speaker 2: que alguien la ve, me dijo en voz baja. Me
- 33:15Speaker 2: contó la historia de una mujer que había trabajado en
- 33:17Speaker 2: la finca muchos años atrás. Según la leyenda, había perdido
- 33:22Speaker 2: a su hijo pequeño en un accidente en los campos.
- 33:25Speaker 2: Nadie supo exactamente cómo murió el niño, pero desde entonces,
- 33:29Speaker 2: la mujer vagaba por los surcos, buscando su espíritu, llorando
- 33:33Speaker 2: por su pérdida. Finalmente, una noche desapareció, y su cuerpo
- 33:38Speaker 2: nunca fue encontrado. Don Julio me advirtió que no debía
- 33:42Speaker 2: intentar buscarla de nuevo. Aquellos que la ven suelen enfermarse
- 33:46Speaker 2: o desaparecer, me dijo, su mirada cargada de preocupación. Sabía
- 33:51Speaker 2: que debía hacerle caso, pero la curiosidad era más fuerte.¿
- 33:56Speaker 2: Qué quería de mí esa mujer?¿ Por qué había aparecido
- 33:59Speaker 2: ante mí? Las noches siguientes, traté de ignorar cualquier sonido
- 34:04Speaker 2: que pudiera oír en los campos, pero la sensación de
- 34:07Speaker 2: ser observado nunca me dejó. Finalmente, tomé una decisión. No
- 34:12Speaker 2: podía seguir trabajando allí. Mi cuerpo y mente estaban al límite,
- 34:17Speaker 2: y cada día que pasaba sentía que algo dentro de
- 34:20Speaker 2: mí se quebraba un poco más. Hablé con el encargado
- 34:23Speaker 2: de la finca y le dije que me iría. No
- 34:26Speaker 2: mencioné la verdadera razón, solo le dije que tenía asuntos
- 34:30Speaker 2: familiares que atender en mi pueblo. Sabía que no podía
- 34:34Speaker 2: seguir en ese lugar. Al día siguiente, dejé la finca,
- 34:38Speaker 2: pero el recuerdo de esa noche nunca me abandonó. A veces,
- 34:42Speaker 2: al caer la noche, todavía escucho el eco lejano de
- 34:45Speaker 2: un lamento en el viento, como si la mujer de
- 34:48Speaker 2: blanco hubiera decidido seguirme. Nunca supe qué era lo que
- 34:52Speaker 2: realmente buscaba, pero lo único que espero es que, dondequiera
- 34:56Speaker 2: que esté, haya encontrado la paz que tanto anhelaba. Decidí
- 35:00Speaker 2: no hablar más del tema con nadie. La gente del
- 35:03Speaker 2: pueblo tiene sus propias leyendas y mitos, pero algunos secretos
- 35:07Speaker 2: son mejor guardados. Los surcos de esa finca siguen siendo
- 35:11Speaker 2: trabajados por otros jornaleros, y me pregunto si alguno de
- 35:14Speaker 2: ellos ha visto lo mismo que yo. Pero, al igual
- 35:18Speaker 2: que yo, probablemente elijan callar y seguir con su vida.
- 35:22Speaker 2: Porque hay cosas que, una vez vistas, no pueden ser olvidadas.
- 35:33Speaker 2: El muñeco de trapo. Era 1999 y yo trabajaba en los
- 35:39Speaker 2: campos de caña de azúcar en Honduras. La vida en
- 35:42Speaker 2: la finca era dura, pero no era nada que no
- 35:44Speaker 2: pudiera soportar. Llevaba varios años trabajando allí, bajo el sol
- 35:49Speaker 2: abrasador y la lluvia interminable, y aunque el trabajo a
- 35:52Speaker 2: veces parecía interminable, era lo que conocía, lo que me
- 35:56Speaker 2: había permitido sobrevivir. Aquel año, la temporada de cosecha había
- 36:01Speaker 2: sido particularmente intensa, y todos estábamos exhaustos. Lo último que
- 36:06Speaker 2: esperábamos era que algo inexplicable nos sucediera en medio de
- 36:09Speaker 2: esa rutina agotadora. Todo comenzó de la manera más inocente,
- 36:14Speaker 2: como suelen empezar estas cosas. Un compañero de trabajo, de
- 36:19Speaker 2: nombre Héctor, encontró algo extraño mientras limpiaba una parte del
- 36:23Speaker 2: terreno cerca de los barrancos. Era un muñeco de trapo, pequeño,
- 36:28Speaker 2: apenas del tamaño de una mano, hecho a mano con
- 36:30Speaker 2: una tela desgastada. Lo que lo hacía particularmente perturbador era
- 36:35Speaker 2: que estaba cubierto de alfileres clavados en puntos específicos del
- 36:39Speaker 2: cuerpo de la figura, como si alguien hubiera querido hacerle daño.
- 36:43Speaker 2: Era extraño, pero no le dimos mucha importancia en ese momento. Héctor,
- 36:49Speaker 2: sin pensarlo dos veces, lo tiró al suelo con una risa,
- 36:52Speaker 2: haciendo bromas sobre el hallazgo, como si fuera solo una
- 36:55Speaker 2: curiosidad más en esos campos viejos. Yo lo vi tirarlo.
- 37:01Speaker 2: Algo dentro de mí no se sintió bien al respecto,
- 37:03Speaker 2: pero no dije nada. Después de todo, era solo un muñeco,¿
- 37:08Speaker 2: qué daño podía hacer? Sin embargo, desde esa misma noche,
- 37:13Speaker 2: las cosas comenzaron a cambiar. Héctor fue el primero en
- 37:16Speaker 2: notar que algo no andaba bien. Al día siguiente, llegó
- 37:21Speaker 2: a la jornada de trabajo pálido, con los ojos hundidos,
- 37:24Speaker 2: como si no hubiera dormido en toda la noche. Dijo
- 37:27Speaker 2: que había tenido pesadillas terribles, pero no entró en detalles.
- 37:31Speaker 2: A lo largo del día, su estado fue empeorando. Lo
- 37:36Speaker 2: vi detenerse en varias ocasiones, sosteniéndose la cabeza con las manos,
- 37:40Speaker 2: como si algo lo estuviera oprimiendo desde dentro. Todos asumimos
- 37:44Speaker 2: que era cansancio, que las largas horas de trabajo estaban
- 37:48Speaker 2: empezando a pasar factura. Pero cuando la situación continuó día
- 37:52Speaker 2: tras día, empezamos a preocuparnos. Cada noche, Héctor hablaba de
- 37:57Speaker 2: las mismas pesadillas. Decía que veía sombras que lo acechaban,
- 38:02Speaker 2: figuras oscuras que lo arrastraban a un lugar que no
- 38:04Speaker 2: podía identificar. Mencionaba que sentía como si algo se moviera
- 38:09Speaker 2: dentro de él, como si su propio cuerpo estuviera en
- 38:12Speaker 2: contra suya. No pasó mucho tiempo antes de que empezara
- 38:16Speaker 2: a enfermarse físicamente. Primero fueron fiebres, luego dolores que lo
- 38:21Speaker 2: dejaban sin aliento, y eventualmente, simplemente no pudo levantarse de
- 38:25Speaker 2: su cama. Algunos de los jornaleros más viejos comenzaron a
- 38:29Speaker 2: susurrar entre ellos, mencionando cosas que no había escuchado en
- 38:33Speaker 2: mucho tiempo, maldiciones, brujería. Se decía que ese muñeco de
- 38:38Speaker 2: trapo que Héctor había encontrado no era un simple juguete olvidado.
- 38:43Speaker 2: Según ellos, era un artefacto de maldición, una herramienta utilizada
- 38:47Speaker 2: para hacer daño a alguien, un vínculo entre el mundo
- 38:50Speaker 2: físico y algo más oscuro, algo que no podíamos entender.
- 38:54Speaker 2: Los viejos nos dijeron que lo único que podíamos hacer
- 38:57Speaker 2: era encontrar el muñeco y quemarlo. Decían que la maldición
- 39:01Speaker 2: estaba atada a él, y que mientras siguiera existiendo, Héctor
- 39:05Speaker 2: no mejoraría. Pero cuando volvimos al lugar donde lo había tirado,
- 39:09Speaker 2: el muñeco ya no estaba. Lo buscamos durante horas, revisamos
- 39:14Speaker 2: entre los pastizales, los barrancos, cada rincón donde podría haberse escondido,
- 39:19Speaker 2: pero no encontramos ni rastro de él. Las noches siguientes
- 39:23Speaker 2: fueron un infierno para Héctor. Lo vi empeorar frente a
- 39:26Speaker 2: mis propios ojos. Su piel comenzó a volverse grisácea, sus
- 39:31Speaker 2: ojos hundidos en un dolor constante. Decía que algo lo perseguía,
- 39:36Speaker 2: incluso cuando estaba despierto. Apenas comía, apenas dormía, y cuando
- 39:41Speaker 2: lo hacía, lo único que veía eran esas figuras que
- 39:44Speaker 2: lo atormentaban, que se acercaban cada vez más. Los días
- 39:48Speaker 2: se volvieron largos y pesados para todos. Nadie hablaba abiertamente
- 39:53Speaker 2: del tema, pero el miedo estaba presente en cada uno
- 39:56Speaker 2: de nosotros. Algo oscuro estaba ocurriendo en esos campos, algo
- 40:01Speaker 2: que no podíamos explicar y que de alguna manera había
- 40:04Speaker 2: comenzado cuando Héctor encontró ese muñeco. Al principio, intenté no
- 40:09Speaker 2: pensar demasiado en ello. Me decía a mí mismo que
- 40:12Speaker 2: no podía ser real, que debía haber una explicación lógica
- 40:16Speaker 2: para todo lo que estaba pasando. Pero cuanto más lo negaba,
- 40:20Speaker 2: más evidente se volvía que esto no era algo que
- 40:23Speaker 2: pudiera explicarse con lógica. Un día, Héctor simplemente no se
- 40:27Speaker 2: levantó de la cama. Cuando fui a verlo, estaba en
- 40:31Speaker 2: un estado casi catatónico, sus ojos abiertos pero vacíos, mirando
- 40:35Speaker 2: al techo sin parpadear. No respondía cuando le hablábamos. Su
- 40:41Speaker 2: respiración era irregular, como si estuviera luchando por mantenerse en
- 40:44Speaker 2: este mundo. Ese fue el momento en que comprendí que
- 40:48Speaker 2: algo debía hacerse, o lo perderíamos para siempre. Algunos de
- 40:52Speaker 2: los viejos jornaleros, desesperados, decidieron acudir a una curandera que
- 40:57Speaker 2: vivía en el pueblo cercano. Era conocida por sus conocimientos
- 41:01Speaker 2: sobre lo paranormal, y aunque muchos no creían en esas cosas,
- 41:05Speaker 2: no teníamos nada que perder. Ella aceptó ayudarnos y, al
- 41:09Speaker 2: llegar a la finca, lo primero que hizo fue preguntar
- 41:12Speaker 2: por el muñeco. Cuando le contamos que no lo habíamos encontrado,
- 41:17Speaker 2: su expresión se endureció. Dijo que, si el muñeco seguía desaparecido,
- 41:22Speaker 2: el vínculo que lo ataba a Héctor solo se haría
- 41:25Speaker 2: más fuerte. Esa misma noche, se preparó para realizar un ritual.
- 41:30Speaker 2: Encendió velas, trazó símbolos en el suelo y comenzó a
- 41:34Speaker 2: decir palabras en un idioma que no entendíamos. Todo lo
- 41:38Speaker 2: que nos pidió era que permaneciéramos cerca, pero que no
- 41:41Speaker 2: interrumpiéramos lo que estaba a punto de hacer. Mientras el
- 41:45Speaker 2: ritual avanzaba, la temperatura en la habitación pareció descender. Las
- 41:49Speaker 2: velas parpadearon, pero no se apagaron. Héctor, que hasta ese
- 41:54Speaker 2: momento no había mostrado ninguna señal de conciencia, comenzó a
- 41:58Speaker 2: moverse ligeramente. Su respiración se aceleró y sus manos se crisparon.
- 42:04Speaker 2: No sé si lo imaginé, pero en ese momento, sentí
- 42:07Speaker 2: como si algo invisible estuviera presente con nosotros en la habitación.
- 42:12Speaker 2: Algo que no pertenecía allí. De repente, la curandera se detuvo.
- 42:17Speaker 2: Nos miró y dijo que no podía hacer más si
- 42:20Speaker 2: no encontrábamos el muñeco. El mal seguía atado a él,
- 42:24Speaker 2: y mientras no lo destruyéramos, Héctor seguiría empeorando. No había
- 42:28Speaker 2: más tiempo que perder. Salimos en plena noche a buscar
- 42:32Speaker 2: entre los campos, escarbando entre la caña, revolviendo cada rincón
- 42:36Speaker 2: donde podría haber estado. El miedo nos impulsaba, sabíamos que
- 42:41Speaker 2: la vida de Héctor dependía de ello. Finalmente, cerca del amanecer,
- 42:46Speaker 2: lo encontramos. Estaba a medio enterrado en la tierra, cerca
- 42:50Speaker 2: de donde Héctor lo había tirado inicialmente, pero ahora parecía distinto.
- 42:55Speaker 2: La tela estaba más sucia, los alfileres clavados más profundamente,
- 43:00Speaker 2: como si alguien lo hubiera manipulado de nuevo. Lo llevamos
- 43:04Speaker 2: rápidamente de vuelta a la curandera, quien, sin perder tiempo,
- 43:08Speaker 2: preparó una fogata. Arrojó el muñeco al fuego, y al hacerlo,
- 43:12Speaker 2: el aire pareció cambiar. El humo negro que se elevaba
- 43:16Speaker 2: tenía un olor extraño, pesado, como si algo más que
- 43:20Speaker 2: tela estuviera quemándose. Héctor, que hasta ese momento seguía en
- 43:24Speaker 2: su estado catatónico, dio un último espasmo y, de repente,
- 43:28Speaker 2: su cuerpo se relajó. Pasaron varias horas antes de que
- 43:32Speaker 2: abriera los ojos. No recordaba nada de lo que había
- 43:35Speaker 2: sucedido en los últimos días. Para él, era como si
- 43:39Speaker 2: hubiera estado en un sueño largo y oscuro. Aunque había sobrevivido,
- 43:44Speaker 2: nunca volvió a ser el mismo. Algo en él cambió
- 43:47Speaker 2: después de esa experiencia, y al poco tiempo, dejó la
- 43:51Speaker 2: finca y se fue, sin decir adónde. Desde entonces, ningún
- 43:55Speaker 2: trabajador de la finca volvió a hablar abiertamente del muñeco
- 43:58Speaker 2: de trapo. Algunos jornaleros más supersticiosos comenzaron a dejar pequeñas
- 44:04Speaker 2: ofrendas en los bordes de los campos, como una forma
- 44:06Speaker 2: de apaciguar lo que fuera que había rondado esas tierras.
- 44:10Speaker 2: Otros simplemente prefirieron olvidar lo ocurrido. Yo, por mi parte,
- 44:15Speaker 2: nunca volví a ver nada extraño. Pero a veces, cuando
- 44:19Speaker 2: me encuentro sola en los campos, no puedo evitar pensar
- 44:22Speaker 2: en el muñeco y en la sombra oscura que trajo consigo.
- 44:34Speaker 2: El crimen del campo Era 1985 cuando trabajaba en los campos
- 44:39Speaker 2: áridos de Texas, lejos de cualquier rastro de civilización. La
- 44:44Speaker 2: finca donde nos habían contratado estaba en medio de la nada.
- 44:48Speaker 2: No teníamos teléfonos, radios ni ningún medio de comunicación con
- 44:52Speaker 2: el mundo exterior. El pueblo más cercano quedaba a más
- 44:56Speaker 2: de una hora en auto y, la mayoría de las veces,
- 44:59Speaker 2: simplemente nos resignábamos a vivir en ese aislamiento. Las noches
- 45:04Speaker 2: eran silenciosas y largas, el tipo de oscuridad que te
- 45:07Speaker 2: hace sentir solo, incluso rodeado de otros hombres. Pero todo
- 45:12Speaker 2: cambió una noche. Trabajábamos desde el amanecer hasta el atardecer
- 45:16Speaker 2: bajo el sol abrasador, y en la noche regresábamos a
- 45:19Speaker 2: una carpa grande que compartíamos entre cinco. La vida era monótona,
- 45:24Speaker 2: pero eso era lo que había venido a buscar, trabajo honesto,
- 45:27Speaker 2: dinero para mi familia, y un lugar donde nadie me molestara. Pero,
- 45:32Speaker 2: después de esa noche, nada volvió a ser igual. Todo
- 45:36Speaker 2: comenzó cuando un forastero apareció. Nunca olvidaré cómo llegó. Era tarde,
- 45:42Speaker 2: más allá de la hora en que el último rayo
- 45:44Speaker 2: de sol había desaparecido del cielo. Estábamos sentados alrededor de
- 45:49Speaker 2: un fuego, comiendo lo poco que teníamos, cuando lo vimos
- 45:52Speaker 2: caminar desde la oscuridad, como si hubiese surgido de las
- 45:56Speaker 2: sombras mismas. Era alto, de comprección delgada, con una barba
- 46:01Speaker 2: espesa y ropa sucia de vagabundo. Nadie sabía de dónde venía.
- 46:06Speaker 2: No había carreteras cercanas, ni casas. Simplemente llegó, sin previo aviso.
- 46:13Speaker 2: Pidió comida con una voz rasposa, casi sin fuerza. Todos
- 46:17Speaker 2: lo miramos con desconfianza al principio, pero el hambre y
- 46:20Speaker 2: el cansancio que llevaba en el rostro nos convenció de
- 46:23Speaker 2: que no podía ser más que un hombre en desgracia.
- 46:26Speaker 2: Le dimos algo de lo que teníamos y lo dejamos
- 46:29Speaker 2: sentarse con nosotros. Esa fue la primera y última vez
- 46:33Speaker 2: que lo vi. Después de que el forastero comió, se
- 46:36Speaker 2: fue tan rápido como llegó, sin decir más que un
- 46:39Speaker 2: agradecimiento casi inaudible. Desapareció entre los campos, perdiéndose en la oscuridad,
- 46:45Speaker 2: y no pensamos más en él. Al día siguiente, cuando despertamos,
- 46:50Speaker 2: faltaba uno de nuestros compañeros. Jesús, un hombre joven que
- 46:55Speaker 2: había llegado desde Monterrey para trabajar con nosotros, no estaba
- 46:59Speaker 2: en su cama. Al principio, no nos preocupamos demasiado. Jesús
- 47:04Speaker 2: era conocido por madrugar para hacer sus cosas antes de
- 47:07Speaker 2: que los demás se levantaran. Pero cuando pasó la mañana
- 47:11Speaker 2: y no regresó para el desayuno, empezamos a preocuparnos. Nos
- 47:16Speaker 2: dividimos en grupos para buscarlo. Recorrimos los campos cercanos, gritamos
- 47:21Speaker 2: su nombre, revisamos los caminos de tierra que conectaban con
- 47:24Speaker 2: la finca, pero no encontramos nada. Fue hasta la tarde
- 47:28Speaker 2: cuando alguien lo encontró. Estaba a varios kilómetros de la carpa,
- 47:32Speaker 2: en un pequeño barranco, su cuerpo oculto entre los matorrales.
- 47:36Speaker 2: Lo que vimos nos dejó sin aliento. Jesús no solo
- 47:41Speaker 2: estaba muerto, su cuerpo había sido brutalmente mutilado. Los cortes
- 47:46Speaker 2: eran tan profundos y precisos que no parecían el trabajo
- 47:49Speaker 2: de un animal salvaje. Parecía que alguien lo había torturado.
- 47:54Speaker 2: Sus manos y pies estaban atados, y su rostro apenas
- 47:57Speaker 2: era reconocible. La escena era tan aterradora que algunos de
- 48:02Speaker 2: mis compañeros vomitaron al verlo. Todo lo que había sucedido
- 48:06Speaker 2: la noche anterior comenzó a tomar sentido en mi mente.
- 48:09Speaker 2: Ese hombre, el forastero, tenía que estar involucrado. No podía
- 48:14Speaker 2: ser coincidencia que justo después de su aparición, uno de
- 48:18Speaker 2: los nuestros terminara de esa forma. Llamamos a la policía local,
- 48:22Speaker 2: pero su respuesta fue tan lenta como todo en ese
- 48:25Speaker 2: lugar olvidado. Cuando finalmente llegaron, no sabían qué pensar. Hicieron preguntas,
- 48:32Speaker 2: tomaron notas, pero parecían más interesados en terminar rápido que
- 48:35Speaker 2: en encontrar respuestas. Al día siguiente, se llevaron el cuerpo
- 48:40Speaker 2: de Jesús y nos dijeron que no había pistas claras.
- 48:44Speaker 2: Para ellos, era un caso sin resolver, como tantos otros
- 48:48Speaker 2: en esa región vasta y desolada. Pero nosotros sabíamos la verdad,
- 48:52Speaker 2: aunque no teníamos pruebas. El forastero, ese hombre que había
- 48:57Speaker 2: aparecido de la nada y desaparecido igual de rápido, tenía
- 49:01Speaker 2: que haber sido el responsable. Su llegada había sido demasiado oportuna,
- 49:05Speaker 2: su partida demasiado misteriosa. Sin embargo, no podíamos hacer nada.
- 49:12Speaker 2: Nadie más lo había visto. Solo quedaba una sensación de
- 49:16Speaker 2: vacío y miedo. Las noches siguientes fueron las más largas
- 49:20Speaker 2: de mi vida. El silencio, que antes era reconfortante en
- 49:24Speaker 2: su monotonía, se había vuelto opresivo. Cada crujido de las ramas,
- 49:29Speaker 2: cada sonido lejano de los animales nocturnos nos hacía saltar.
- 49:33Speaker 2: Nadie hablaba de lo que había sucedido, pero todos lo sentíamos.
- 49:38Speaker 2: Algo no estaba bien, y sabíamos que no había forma
- 49:41Speaker 2: de escapar de ello. Pasaron varias semanas y, aunque intentamos
- 49:45Speaker 2: seguir con nuestras vidas, el miedo persistía. Entonces, otra desaparición ocurrió.
- 49:52Speaker 2: Esta vez fue Ernesto, un hombre mayor que había trabajado
- 49:55Speaker 2: en los campos toda su vida. Desapareció una noche, de
- 49:59Speaker 2: la misma forma que Jesús. Se acostó con nosotros, pero
- 50:04Speaker 2: al amanecer su cama estaba vacía. Lo buscamos durante horas,
- 50:08Speaker 2: pero nunca lo encontramos. Simplemente se había esfumado. Las cosas
- 50:14Speaker 2: comenzaron a desmoronarse rápidamente. Algunos de los trabajadores decidieron irse,
- 50:19Speaker 2: no querían seguir en un lugar donde la muerte rondaba
- 50:22Speaker 2: de esa manera. Otros, como yo, no teníamos opción. Necesitábamos
- 50:28Speaker 2: el dinero. Pero cada noche, el temor de que alguien
- 50:32Speaker 2: más desapareciera nos mantenía despiertos. Ya no confiábamos en nadie.
- 50:38Speaker 2: La paranoia se había apoderado de todos. Un día, mientras
- 50:42Speaker 2: caminaba por los campos, encontré algo que me heló la sangre.
- 50:47Speaker 2: A pocos metros de la carpa, medio enterrado en la tierra,
- 50:50Speaker 2: estaba un cuchillo. No era un cuchillo cualquiera, era largo,
- 50:55Speaker 2: con la hoja afilada y manchas de lo que parecía
- 50:57Speaker 2: ser sangre seca. Al principio pensé en ir a la policía,
- 51:02Speaker 2: pero rápidamente me di cuenta de que no harían nada.
- 51:06Speaker 2: Ya habían cerrado el caso de Jesús sin resolverlo, y
- 51:09Speaker 2: a Ernesto ni siquiera lo habían buscado. Decidí guardar el cuchillo.
- 51:14Speaker 2: Lo envolví en un trapo y lo oculté bajo mi cama,
- 51:17Speaker 2: sin saber muy bien por qué. Tal vez una parte
- 51:20Speaker 2: de mí pensaba que si lo mantenía cerca, podría protegerme
- 51:24Speaker 2: de lo que estaba ocurriendo. Pero pronto comprendí que el
- 51:27Speaker 2: cuchillo no era una herramienta de protección. Era una señal
- 51:31Speaker 2: de lo que estaba por venir. Esa misma noche, mientras
- 51:35Speaker 2: intentaba dormir, escuché algo fuera de la carpa. No era
- 51:40Speaker 2: un sonido fuerte, pero suficiente para despertarme. Me levanté y salí,
- 51:45Speaker 2: esperando encontrar algún animal husmeando entre nuestras cosas. Pero lo
- 51:50Speaker 2: que vi me dejó paralizado. A la distancia, entre los
- 51:54Speaker 2: surcos de los campos, vi una figura alta, caminando lentamente
- 51:57Speaker 2: hacia nosotros. Aunque estaba demasiado lejos para ver su rostro,
- 52:02Speaker 2: supe de inmediato quién era. El forastero había vuelto. No
- 52:07Speaker 2: sé cómo, pero mis piernas comenzaron a moverse por sí solas.
- 52:12Speaker 2: Corrí hacia los campos, tratando de mantener la calma, pero
- 52:15Speaker 2: el pánico se había apoderado de mí. Mientras más me acercaba,
- 52:20Speaker 2: más claro lo veía. No caminaba como una persona normal.
- 52:25Speaker 2: Sus movimientos eran torpes, como si algo no estuviera bien
- 52:28Speaker 2: con su cuerpo. Y entonces lo vi detenerse. Me detuve también,
- 52:33Speaker 2: a varios metros de distancia, tratando de controlar mi respiración.
- 52:38Speaker 2: No sé qué esperaba que sucediera, pero algo dentro de
- 52:41Speaker 2: mí me decía que estaba a punto de presenciar algo
- 52:44Speaker 2: que nunca olvidaría. El forastero se giró hacia mí. Sus
- 52:49Speaker 2: ojos brillaban en la oscuridad, no con un destello natural,
- 52:52Speaker 2: sino con una intensidad que parecía inhumana. Por un momento,
- 52:56Speaker 2: pensé que estaba soñando, que todo lo que había sucedido
- 53:00Speaker 2: en las últimas semanas era producto de mi imaginación. Pero
- 53:04Speaker 2: no lo era. Sabía que no lo era. Me di
- 53:08Speaker 2: la vuelta y corrí de vuelta a la carpa, mi
- 53:10Speaker 2: corazón latiendo descontroladamente. Sabía que no podía quedarme allí más tiempo.
- 53:16Speaker 2: Tenía que irme. Al día siguiente, sin decirle nada a
- 53:21Speaker 2: los demás, empaqué mis cosas y me fui. No sabía
- 53:24Speaker 2: hacia dónde, sólo que no podía seguir en ese lugar maldito.
- 53:29Speaker 2: Nunca supe qué pasó con los otros. Nunca supe si
- 53:32Speaker 2: el forastero volvió a aparecer, o si alguien más desapareció
- 53:36Speaker 2: después de que me fui. A veces me pregunto si
- 53:39Speaker 2: tomé la decisión correcta al irme, si debí haber hecho
- 53:42Speaker 2: algo más. Pero cuando pienso en esos ojos, en la
- 53:46Speaker 2: forma en que me miraron esa noche, sé que no
- 53:48Speaker 2: habría sobrevivido si me hubiera quedado. Han pasado años desde
- 53:52Speaker 2: ese día, pero la imagen de aquel hombre todavía me persigue.
- 53:57Speaker 2: Cada vez que cierro los ojos, lo veo, caminando hacia
- 54:00Speaker 2: mí entre los surcos de los campos. Me pregunto si
- 54:03Speaker 2: algún día volveré a sentirme seguro, o si su presencia
- 54:07Speaker 2: seguirá acechándome por el resto de mi vida. No sé
- 54:10Speaker 2: qué era en realidad, si un hombre, una criatura, o
- 54:14Speaker 2: algo más antiguo y malvado. Lo único que sé es
- 54:17Speaker 2: que hay cosas en este mundo que no podemos entender,
- 54:20Speaker 2: y que algunas puertas nunca deben abrirse. El espíritu del
- 54:30Speaker 2: capataz En los campos de caña de azúcar en Veracruz,
- 54:35Speaker 2: las historias se transmiten con la misma naturalidad que el
- 54:38Speaker 2: viento atraviesa las plantaciones. Mi nombre es Javier, y esta
- 54:42Speaker 2: historia no la oí de nadie, la viví en carne propia.
- 54:47Speaker 2: Durante años trabajé en esos campos bajo el sol inclemente,
- 54:50Speaker 2: mis manos cubiertas de cortes, la piel agrietada por el
- 54:53Speaker 2: trabajo duro. La mayoría de los jornaleros éramos gente humilde,
- 54:58Speaker 2: que sólo quería ganarse la vida. Sin embargo, en esos tiempos,
- 55:03Speaker 2: no importaba cuánto te esforzaras, siempre había algo más oscuro
- 55:06Speaker 2: que acechaba. Y todo comenzó con el capataz. El capataz
- 55:12Speaker 2: de la finca era conocido por su crueldad. Se llamaba
- 55:15Speaker 2: Don Ramiro, un hombre alto, corpulento, con una mirada fría
- 55:19Speaker 2: que te atravesaba. Nadie en la finca se atrevía a
- 55:23Speaker 2: mirarlo a los ojos. Siempre llevaba un látigo enrollado a
- 55:27Speaker 2: su cinturón, el cual utilizaba sin piedad para imponer su autoridad.
- 55:30Speaker 2: A veces, el simple sonido del cuero golpeando el aire
- 55:35Speaker 2: era suficiente para que los jornaleros redoblaran el esfuerzo. Decían
- 55:39Speaker 2: que su único placer era hacer sufrir a los demás,
- 55:42Speaker 2: que no había rincón del campo donde su sombra no
- 55:45Speaker 2: fuera sentida. Yo había visto a don Ramiro castigar a
- 55:48Speaker 2: hombres por los errores más insignificantes. Un surco mal hecho,
- 55:53Speaker 2: una caña cortada torpemente. Nada escapaba de su mirada escrutadora.
- 55:59Speaker 2: El látigo, su infame látigo, se convirtió en una extensión
- 56:02Speaker 2: de él mismo, algo que todos temíamos escuchar. Cuando no
- 56:07Speaker 2: estaba trabajando, se paseaba por el campo, inspeccionando y buscando
- 56:11Speaker 2: cualquier excusa para desatar su furia. Pero incluso el hombre
- 56:15Speaker 2: más cruel tiene su final. Un día, sin previo aviso,
- 56:19Speaker 2: Don Ramiro cayó enfermo. Nadie sabía con exactitud qué le pasó,
- 56:24Speaker 2: pero dejó de aparecer por los campos. Algunos decían que
- 56:28Speaker 2: había sido un castigo divino, otros simplemente lo atribuían a
- 56:31Speaker 2: la vejez y al abuso que su propio cuerpo había
- 56:34Speaker 2: soportado durante años. Lo único seguro es que murió en
- 56:38Speaker 2: su casa, solo, abandonado por aquellos que temían su presencia.
- 56:43Speaker 2: Se rumoreaba que, en sus últimos días, deliraba, como si
- 56:47Speaker 2: estuviera viendo algo que los demás no podían ver. Después
- 56:51Speaker 2: de su muerte, los jornaleros pensamos que al fin podríamos
- 56:54Speaker 2: trabajar en paz, libres de su látigo y su odio.
- 56:58Speaker 2: Pero no fue así. Lo que siguió después fue algo
- 57:01Speaker 2: que ningún trabajador de la finca pudo explicar. Comenzaron a
- 57:05Speaker 2: suceder cosas extrañas, pequeñas al principio, pero inquietantes. Algunos afirmaban
- 57:12Speaker 2: haber visto a una figura caminando entre los campos al atardecer,
- 57:15Speaker 2: una silueta que parecía observar desde la distancia, sin acercarse nunca.
- 57:20Speaker 2: Nadie quería admitirlo, pero todos sabíamos lo que sospechábamos, Don
- 57:24Speaker 2: Ramiro no se había ido del todo. Una noche, cuando
- 57:28Speaker 2: el sol ya se había ocultado y solo quedaba el
- 57:31Speaker 2: débil resplandor de la luna, me encontraba terminando de recoger
- 57:34Speaker 2: las herramientas en el campo. Los demás jornaleros ya se
- 57:38Speaker 2: habían ido, pero yo había decidido quedarme un poco más
- 57:41Speaker 2: para adelantar el trabajo. Era raro que me quedara solo,
- 57:46Speaker 2: pero esa noche algo me empujó a hacerlo, quizás la
- 57:49Speaker 2: necesidad de sentir que finalmente podíamos trabajar sin la amenaza
- 57:52Speaker 2: de Don Ramiro sobre nosotros. Mientras recogía mis cosas, escuché
- 57:57Speaker 2: algo que hizo que todo mi cuerpo se tensara de inmediato.
- 58:01Speaker 2: Era un sonido que conocía muy bien. El chasquido de
- 58:05Speaker 2: un látigo en la distancia. El sonido cortó el aire
- 58:09Speaker 2: con una nitidez aterradora, seguido de un silencio absoluto. No
- 58:13Speaker 2: podía ser, pensé. Don Ramiro estaba muerto. Era imposible. Mi
- 58:20Speaker 2: corazón comenzó a latir con fuerza, pero intenté convencerme de
- 58:24Speaker 2: que era solo el viento o alguna rama quebrándose. Continué
- 58:28Speaker 2: con mi tarea, ignorando lo que había oído. Pero el
- 58:32Speaker 2: chasquido volvió, esta vez más cerca. Era inconfundible. El cuero
- 58:37Speaker 2: cortando el aire, tal como lo hacía cuando Don Ramiro
- 58:40Speaker 2: estaba en vida. No había forma de que alguien estuviera
- 58:44Speaker 2: en el campo a esa hora. Estaba solo. El miedo
- 58:48Speaker 2: comenzó a filtrarse en mi mente, pero intenté mantener la calma.
- 58:53Speaker 2: Tomé mis herramientas y empecé a caminar hacia la salida
- 58:56Speaker 2: del campo, tratando de no mirar hacia los lados. Cada
- 59:00Speaker 2: paso se sentía pesado, y el aire se volvía más
- 59:03Speaker 2: denso a medida que avanzaba. De pronto, el chasquido sonó
- 59:07Speaker 2: de nuevo, esta vez tan cerca que me detuve en seco.
- 59:11Speaker 2: Estaba a solo unos metros de mí, detrás de los
- 59:14Speaker 2: surcos de caña. Me quedé paralizado, incapaz de moverme o
- 59:18Speaker 2: de hacer cualquier ruido. Sabía que no debía girar la cabeza,
- 59:22Speaker 2: pero mi cuerpo, como impulsado por un instinto que no
- 59:25Speaker 2: podía controlar, lo hizo. Lo vi. Entre las altas cañas,
- 59:31Speaker 2: la silueta de Don Ramiro se alzaba como si nunca
- 59:34Speaker 2: hubiera muerto. Su figura corpulenta seguía siendo imponente, pero había
- 59:39Speaker 2: algo terriblemente mal en él. Parecía envuelto en sombras, como
- 59:43Speaker 2: si la luz de la luna no pudiera tocarlo. Aunque
- 59:47Speaker 2: no podía distinguir su rostro, el látigo colgaba de su
- 59:50Speaker 2: mano derecha, balanceándose lentamente, como un péndulo, mientras avanzaba hacia mí.
- 59:56Speaker 2: Cada paso que daba era acompañado por el sonido de
- 59:59Speaker 2: sus botas hundiéndose en la tierra blanda y el crujido
- 1:00:02Speaker 2: de las hojas de caña. Mi cuerpo reaccionó antes de
- 1:00:05Speaker 2: que mi mente lo hiciera. Solté las herramientas y corrí.
- 1:00:10Speaker 2: Corrí tan rápido como mis piernas me lo permitían, sin
- 1:00:13Speaker 2: saber si lo que acababa de ver era real o
- 1:00:15Speaker 2: si mi mente estaba jugándome una mala pasada. El campo
- 1:00:19Speaker 2: de caña se extendía a mi alrededor y los surcos
- 1:00:22Speaker 2: parecían interminables. Sentía que, sin importar cuánto corriera, nunca llegaría
- 1:00:28Speaker 2: a la salida. Pero seguí, impulsado por el terror puro
- 1:00:32Speaker 2: que me empujaba a escapar. El chasquido del látigo me persiguió, constante,
- 1:00:38Speaker 2: como si Don Ramiro estuviera justo detrás de mí, jugando
- 1:00:41Speaker 2: con mi miedo. No me atrevía a mirar hacia atrás,
- 1:00:45Speaker 2: sabía que si lo hacía, lo vería allí, con el
- 1:00:47Speaker 2: látigo listo para caer sobre mí. Sentía su presencia tan
- 1:00:52Speaker 2: cercana que mi corazón parecía detenerse en cada paso. Finalmente,
- 1:00:57Speaker 2: después de lo que pareció una eternidad, vi las luces
- 1:01:00Speaker 2: de la casa principal de la finca a lo lejos.
- 1:01:03Speaker 2: Llegué jadeando, mis piernas temblorosas y mis manos sudorosas. No
- 1:01:08Speaker 2: me detuve hasta estar dentro, donde la seguridad de las
- 1:01:11Speaker 2: paredes me daba la falsa sensación de protección. Esa noche
- 1:01:15Speaker 2: no pude dormir. Cada pequeño sonido en la oscuridad me
- 1:01:19Speaker 2: hacía pensar que Don Ramiro estaba afuera, esperándome. Los demás
- 1:01:23Speaker 2: jornaleros no hablaron abiertamente del tema, pero en sus miradas
- 1:01:27Speaker 2: sabía que no era el único que había experimentado algo
- 1:01:30Speaker 2: extraño desde la muerte del capataz. Algunos decían que lo
- 1:01:34Speaker 2: habían visto vagando por los campos al amanecer, otros mencionaban
- 1:01:38Speaker 2: que habían escuchado su látigo mientras trabajaban en las zonas
- 1:01:41Speaker 2: más alejadas de la finca. Nadie quería admitirlo, pero todos
- 1:01:45Speaker 2: sabíamos que algo oscuro permanecía en esos campos, algo que
- 1:01:49Speaker 2: no debería estar allí. Después de esa noche, evitaba trabajar
- 1:01:53Speaker 2: solo en los campos, especialmente al caer el sol. Algo
- 1:01:58Speaker 2: dentro de mí sabía que, aunque no lo viera, don
- 1:02:00Speaker 2: Ramiro seguía allí, vigilando, asegurándose de que los jornaleros no
- 1:02:05Speaker 2: bajaran la guardia. La finca nunca volvió a sentirse igual,
- 1:02:09Speaker 2: y con el tiempo, más trabajadores comenzaron a renunciar. No
- 1:02:14Speaker 2: era el trabajo lo que los ahuyentaba, sino la sensación
- 1:02:17Speaker 2: constante de que algo invisible caminaba entre las cañas, observando. Finalmente,
- 1:02:22Speaker 2: me fui. Sabía que no podía seguir allí, que no
- 1:02:26Speaker 2: podía vivir con el temor de encontrarme con esa figura
- 1:02:29Speaker 2: cada vez que el sol se ocultaba. Dejé la finca,
- 1:02:33Speaker 2: pero el recuerdo de aquella noche me persigue hasta hoy.
- 1:02:36Speaker 2: A veces, cuando el viento sopla fuerte y me encuentro
- 1:02:39Speaker 2: en algún lugar solitario, puedo jurar que escucho, en la distancia,
- 1:02:43Speaker 2: el inconfundible chasquido de un látigo. Y entonces, vuelvo a
- 1:02:48Speaker 2: sentir ese mismo miedo que me ha acompañado desde aquella
- 1:02:51Speaker 2: noche en los campos de caña. No sé si lo
- 1:02:54Speaker 2: que vi fue real o si mi mente, agotada por
- 1:02:56Speaker 2: el trabajo y las viejas historias, me jugó una mala pasada.
- 1:03:01Speaker 2: Pero sé que, en ese momento, no había duda en
- 1:03:04Speaker 2: mi corazón. Don Ramiro, o algo que una vez fue él,
- 1:03:08Speaker 2: seguía ahí, en los campos que tanto aterrorizó en vida,
- 1:03:11Speaker 2: caminando con su látigo, sin dejar que la muerte lo detuviera.
- 1:03:24Speaker 2: El Silbón en los Llanos Soy Carlos, nací y crecí
- 1:03:28Speaker 2: en Venezuela. Durante un tiempo trabajé en los Llanos, una
- 1:03:33Speaker 2: tierra vasta y solitaria que se extendía bajo un cielo interminable.
- 1:03:37Speaker 2: La vida allí no era fácil. La mayoría de los
- 1:03:40Speaker 2: días transcurrían entre el calor sofocante, el viento seco que
- 1:03:44Speaker 2: levantaba el polvo y las largas horas de trabajo en
- 1:03:47Speaker 2: las estancias. A pesar de todo, había una paz en
- 1:03:51Speaker 2: los llanos que, de alguna manera, me hacía sentir en casa.
- 1:03:55Speaker 2: Pero esa tranquilidad, como descubrí, podía quebrarse en un instante.
- 1:04:01Speaker 2: Había escuchado muchas historias desde que llegué. Los llanos están
- 1:04:05Speaker 2: llenos de leyendas y los viejos trabajadores, cuando se reúnen
- 1:04:09Speaker 2: al caer la noche, suelen compartirlas. Pero entre todas esas historias,
- 1:04:14Speaker 2: una siempre se contaba con especial seriedad, la del Silbón,
- 1:04:18Speaker 2: un espíritu errante que, según decían, vagaba por las llanuras
- 1:04:22Speaker 2: en las noches más oscuras. Se decía que era el
- 1:04:25Speaker 2: alma condenada de un hombre que había cometido un terrible
- 1:04:28Speaker 2: crimen y que ahora cargaba eternamente un saco de huesos
- 1:04:31Speaker 2: a cuestas, silbando una melodía escalofriante para anunciar su llegada.
- 1:04:37Speaker 2: Según la leyenda, si escuchabas el silbido cerca, en realidad
- 1:04:40Speaker 2: estaba lejos, y si lo escuchabas lejos, era porque ya
- 1:04:44Speaker 2: estaba muy cerca. Yo no creía en esas historias. Pensaba
- 1:04:49Speaker 2: que eran sólo cuentos para asustar a los nuevos, para
- 1:04:52Speaker 2: mantener viva una tradición que había pasado de generación en generación.
- 1:04:57Speaker 2: Nunca le presté mucha atención a las advertencias de los
- 1:05:00Speaker 2: jornaleros más viejos, aunque ellos hablaban del silbón con una
- 1:05:03Speaker 2: seriedad que a veces me hacía dudar. Sin embargo, todo
- 1:05:07Speaker 2: cambió una noche, y lo que viví entonces hizo que
- 1:05:10Speaker 2: esas leyendas dejaran de ser simples historias para mí. Esa noche,
- 1:05:15Speaker 2: el viento soplaba más fuerte de lo habitual, creando un
- 1:05:18Speaker 2: sonido constante que envolvía todo. El día había sido largo,
- 1:05:23Speaker 2: y la mayoría de mis compañeros ya se habían retirado
- 1:05:26Speaker 2: a las barracas para descansar. Yo había decidido quedarme un
- 1:05:30Speaker 2: poco más, asegurándome de que todo estuviera en orden en
- 1:05:33Speaker 2: el corral. La oscuridad era densa, sin luna que iluminara
- 1:05:37Speaker 2: los campos, solo las luces tenues de las lámparas a
- 1:05:40Speaker 2: lo lejos. El viento parecía traer consigo algo más, un
- 1:05:45Speaker 2: cambio en el ambiente que no podía explicar del todo.
- 1:05:49Speaker 2: Mientras recogía las últimas herramientas, lo escuché. Un silbido. Al principio,
- 1:05:55Speaker 2: fue tan suave que apenas lo noté, como si el
- 1:05:58Speaker 2: viento lo hubiera traído consigo. No le di mucha importancia,
- 1:06:02Speaker 2: suponiendo que era algún pájaro nocturno o algún animal lejano.
- 1:06:07Speaker 2: Pero entonces, el silbido volvió. Esta vez, más claro. Más nítido.
- 1:06:14Speaker 2: Me quedé quieto por un momento, tratando de ubicar de
- 1:06:17Speaker 2: dónde venía el sonido. Parecía provenir de las llanuras, desde
- 1:06:21Speaker 2: lo profundo de esa inmensidad que se extendía más allá
- 1:06:24Speaker 2: de los corrales. A medida que pasaban los segundos, el
- 1:06:28Speaker 2: silbido se repetía, un tono agudo y prolongado que parecía
- 1:06:32Speaker 2: rebotar en el aire. Los recuerdos de las historias contadas
- 1:06:36Speaker 2: por los jornaleros comenzaron a venir a mi mente y
- 1:06:39Speaker 2: un escalofrío me recorrió. Me reí de mí mismo por
- 1:06:43Speaker 2: haber pensado en eso, pero el silbido no se detenía.
- 1:06:47Speaker 2: Al contrario, parecía acercarse más y más. Entonces recordé lo
- 1:06:51Speaker 2: que siempre decían,« Si lo escuchas cerca, en realidad está lejos».
- 1:06:56Speaker 2: Pero si lo escuchas lejos, ya está aquí. El silbido,
- 1:07:01Speaker 2: que al principio había sido tenue, comenzó a intensificarse. Ahora
- 1:07:05Speaker 2: sonaba como si estuviera a solo unos metros, aunque sabía que,
- 1:07:09Speaker 2: según la leyenda, eso significaba que el silbón aún estaba lejos.
- 1:07:14Speaker 2: Mis sentidos estaban alerta, tratando de discernir si era sólo
- 1:07:18Speaker 2: el viento jugando con mi mente. Pero lo más inquietante
- 1:07:22Speaker 2: era cómo el sonido parecía clavarse en mis huesos, como
- 1:07:25Speaker 2: si vibrara dentro de mí. No era un silbido común,
- 1:07:29Speaker 2: tenía un tono antinatural, algo perturbador que hacía que cada
- 1:07:32Speaker 2: fibra de mi ser reaccionara. Empecé a caminar hacia las barracas,
- 1:07:37Speaker 2: tratando de no darle importancia. Sin embargo, a cada paso
- 1:07:41Speaker 2: que daba, el silbido continuaba, persistente, acompañándome. No podía deshacerme
- 1:07:48Speaker 2: de la sensación de que algo me estaba observando, siguiéndome
- 1:07:51Speaker 2: desde la oscuridad de los llanos. Miré alrededor, pero no
- 1:07:55Speaker 2: vi nada. Sólo el viento moviendo las ramas de los
- 1:07:58Speaker 2: árboles y la vasta llanura extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista.
- 1:08:03Speaker 2: Aceleré el paso, pero el silbido seguía ahí, cada vez
- 1:08:07Speaker 2: más fuerte, más cercano. Sentía cómo se metía en mis oídos,
- 1:08:11Speaker 2: haciéndome perder el sentido de la orientación. Ya no podía
- 1:08:16Speaker 2: distinguir si estaba más cerca o más lejos, sólo sabía
- 1:08:19Speaker 2: que se estaba volviendo ensordecedor. Mis piernas comenzaron a moverse
- 1:08:24Speaker 2: más rápido, sin que yo realmente decidiera correr. Una sensación
- 1:08:28Speaker 2: de urgencia me empujaba, un instinto que me gritaba que
- 1:08:31Speaker 2: me alejara lo más rápido posible. Entonces, justo cuando llegaba
- 1:08:36Speaker 2: a las barracas, el silbido cambió. Se volvió tan agudo
- 1:08:40Speaker 2: que sentí como si me taladrara el cráneo. No podía soportarlo.
- 1:08:46Speaker 2: Me detuve en seco, incapaz de seguir caminando, con las
- 1:08:49Speaker 2: manos sobre mis oídos, tratando de bloquear el sonido. Pero
- 1:08:53Speaker 2: no importaba lo que hiciera, el silbido seguía ahí, como
- 1:08:57Speaker 2: si proviniera de dentro de mí, reverberando por todo mi cuerpo.
- 1:09:01Speaker 2: En ese momento, supe que no era solo el viento.
- 1:09:05Speaker 2: Lo que fuera que había estado silbando no era un
- 1:09:07Speaker 2: sonido natural. Algo estaba allí afuera, algo que yo no
- 1:09:12Speaker 2: podía ver pero que definitivamente podía sentir. El aire se
- 1:09:16Speaker 2: volvió pesado, casi como si el campo a mi alrededor
- 1:09:19Speaker 2: estuviera conteniendo la respiración, esperando algo. De repente, el silbido cesó.
- 1:09:26Speaker 2: La abrupta ausencia del sonido fue casi tan impactante como
- 1:09:29Speaker 2: su presencia. El silencio que siguió fue aterrador. Sabía lo
- 1:09:34Speaker 2: que significaba. Según la leyenda, cuando el silbido cesaba, era
- 1:09:39Speaker 2: porque ya no estaba lejos. Sentí como mis manos temblaban,
- 1:09:43Speaker 2: y cada músculo de mi cuerpo me pedía que corriera,
- 1:09:47Speaker 2: que me alejara lo más rápido posible. No lo pensé más.
- 1:09:52Speaker 2: Me lancé hacia la puerta de la barraca, mi respiración descontrolada,
- 1:09:55Speaker 2: y cerré la puerta con fuerza tras de mí. Me
- 1:09:59Speaker 2: quedé allí, apoyado contra la madera, intentando recuperar el aliento.
- 1:10:04Speaker 2: Mis compañeros, ajenos a lo que acababa de pasar, dormían profundamente,
- 1:10:08Speaker 2: y el mundo afuera parecía haberse calmado de nuevo. El
- 1:10:13Speaker 2: viento soplaba como siempre, y no había señales de nada extraño.
- 1:10:18Speaker 2: Pero yo sabía lo que había escuchado. No era una
- 1:10:21Speaker 2: historia para asustar a los nuevos. No era una leyenda
- 1:10:25Speaker 2: que se contaba para pasar el tiempo. El Silbón, o
- 1:10:28Speaker 2: lo que fuera esa presencia, estaba allí afuera. No lo vi,
- 1:10:33Speaker 2: pero lo sentí. Y el silbido, ese sonido agudo que
- 1:10:37Speaker 2: me atravesó de una manera que nunca podré olvidar, me
- 1:10:40Speaker 2: acompañaría por el resto de mis días. Esa noche no dormí.
- 1:10:45Speaker 2: No podía. Cada pequeño sonido, cada movimiento del viento entre
- 1:10:50Speaker 2: las ramas, me hacía pensar que el silbido volvería. Pero
- 1:10:54Speaker 2: no lo hizo. Al amanecer, cuando el sol comenzó a
- 1:10:57Speaker 2: iluminar los llanos y los demás jornaleros empezaron a despertarse,
- 1:11:01Speaker 2: todo parecía haber vuelto a la normalidad. Pero para mí,
- 1:11:06Speaker 2: nada volvería a ser igual. Desde entonces, nunca más me
- 1:11:10Speaker 2: quedé solo en los campos al caer la noche. Y
- 1:11:13Speaker 2: aunque muchos siguen contando las historias del Silbón con una
- 1:11:16Speaker 2: sonrisa burlona, yo sé que no son solo cuentos. Lo
- 1:11:20Speaker 2: que sea que ande por los llanos en las noches
- 1:11:22Speaker 2: más oscuras, está ahí, esperando, silbando. La carreta de la muerte. En 1992,
- 1:11:32Speaker 2: trabajaba en una finca aislada en la Sierra de Guerrero.
- 1:11:42Speaker 2: Había llegado allí buscando una oportunidad, como tantos otros. El
- 1:11:47Speaker 2: lugar estaba lejos de cualquier pueblo o ciudad, rodeado de
- 1:11:50Speaker 2: montañas imponentes y espesos bosques. Las carreteras eran caminos de
- 1:11:55Speaker 2: tierra que serpenteaban entre las colinas y el mundo parecía
- 1:11:59Speaker 2: detenerse en esa región. El aire era limpio, pero algo
- 1:12:03Speaker 2: en el ambiente siempre se sentía pesado, como si la
- 1:12:06Speaker 2: misma tierra escondiera un secreto oscuro. desde mi llegada los
- 1:12:11Speaker 2: demás jornaleros me habían advertido sobre la soledad del lugar
- 1:12:14Speaker 2: pero no pensé que fuera algo para temer trabajaba largas
- 1:12:18Speaker 2: jornadas bajo el sol cuidando la tierra y los cultivos
- 1:12:22Speaker 2: durante el día la finca estaba llena de vida con
- 1:12:25Speaker 2: el constante movimiento de las herramientas y el bullicio de
- 1:12:28Speaker 2: los trabajadores pero cuando el sol se ocultaba detrás de
- 1:12:32Speaker 2: las montañas el silencio se hacía insoportable La finca quedaba
- 1:12:37Speaker 2: envuelta en una calma antinatural, como si el mismo campo
- 1:12:40Speaker 2: dejara de respirar. Una noche, después de una jornada especialmente agotadora,
- 1:12:46Speaker 2: me retiré a mi cabaña antes que los demás. El
- 1:12:50Speaker 2: viento soplaba fuerte afuera, haciendo que las ramas de los
- 1:12:53Speaker 2: árboles golpearan contra las ventanas. Me senté en la pequeña
- 1:12:57Speaker 2: mesa que tenía junto a la cama y miré por
- 1:12:59Speaker 2: la ventana, viendo como la luna apenas iluminaba el horizonte.
- 1:13:04Speaker 2: El aire era frío, y el silencio del campo se
- 1:13:06Speaker 2: colaba entre las paredes de madera. Sin embargo, lo que
- 1:13:10Speaker 2: me pareció más extraño fue un sonido que, al principio,
- 1:13:14Speaker 2: no supe identificar. Al principio, era apenas un murmullo lejano,
- 1:13:19Speaker 2: algo que podría haberse confundido con el viento o el
- 1:13:22Speaker 2: crujir de los árboles. Pero no tardó mucho en volverse
- 1:13:26Speaker 2: más claro, más nítido. Era el sonido de ruedas chirriando
- 1:13:30Speaker 2: sobre el suelo, como si una carreta se acercara lentamente.
- 1:13:35Speaker 2: Fruncí el ceño, pensando que alguien del pueblo cercano había
- 1:13:38Speaker 2: llegado a la finca a esa hora, lo cual era raro.
- 1:13:42Speaker 2: Nadie salía de sus casas a esas horas, y menos
- 1:13:45Speaker 2: por esos caminos. Me levanté y me acerqué a la ventana.
- 1:13:50Speaker 2: El sonido de las ruedas se hizo más fuerte, acompañado
- 1:13:53Speaker 2: por un leve tintineo metálico. Estaba demasiado oscuro para ver claramente,
- 1:13:58Speaker 2: pero en la distancia, bajo la luz pálida de la Luna,
- 1:14:02Speaker 2: apareció una silueta. Una carreta, tirada por lo que parecían
- 1:14:06Speaker 2: dos caballos, avanzaba lentamente hacia la finca. Algo en esa
- 1:14:11Speaker 2: imagen me inquietaba profundamente, pero no lograba identificar por qué.
- 1:14:16Speaker 2: La carreta no era como cualquier otra que hubiera visto.
- 1:14:19Speaker 2: Era negra, completamente negra, como si la misma oscuridad se
- 1:14:23Speaker 2: hubiera apoderado de ella. Los caballos que la tiraban no
- 1:14:27Speaker 2: parecían normales. Al acercarse un poco más, pude ver que
- 1:14:31Speaker 2: estaban en un estado casi esquelético, con piel colgando de
- 1:14:35Speaker 2: sus huesos y las cuencas de sus ojos vacías. El conductor,
- 1:14:39Speaker 2: un hombre delgado y alto, vestía ropas oscuras y un
- 1:14:43Speaker 2: sombrero que cubría su rostro. Todo en esa escena era antinatural,
- 1:14:47Speaker 2: como si estuviera presenciando algo que no debía. Me quedé paralizado,
- 1:14:53Speaker 2: observando como la carreta pasaba lentamente por delante de mi ventana,
- 1:14:56Speaker 2: avanzando hacia el corazón de la finca. El sonido de
- 1:15:00Speaker 2: las ruedas y los cascos de los caballos retumbaban en
- 1:15:03Speaker 2: el silencio de la noche. No había razón para que
- 1:15:06Speaker 2: una carreta estuviera allí a esa hora. Ninguno de los
- 1:15:10Speaker 2: jornaleros mencionó esperarla. Algo en mi interior me decía que
- 1:15:15Speaker 2: no debía abrir la puerta, que no debía salir a investigar.
- 1:15:19Speaker 2: Me quedé observando, en silencio, hasta que la carreta desapareció
- 1:15:23Speaker 2: entre las sombras del campo. Esa noche no pude dormir.
- 1:15:28Speaker 2: Los demás jornaleros parecían no haber notado nada, y aunque
- 1:15:31Speaker 2: intenté calmarme, no podía sacarme de la cabeza la imagen
- 1:15:35Speaker 2: de esa carreta negra y sus caballos esqueléticos. Algo en
- 1:15:39Speaker 2: esa visión me había dejado perturbado, como si hubiera presenciado
- 1:15:43Speaker 2: algo que no pertenecía a este mundo. Al día siguiente,
- 1:15:47Speaker 2: la rutina en la finca continuó como de costumbre. El
- 1:15:51Speaker 2: sol salió, los jornaleros tomaron sus herramientas y comenzaron a
- 1:15:55Speaker 2: trabajar en los campos. Nadie mencionó la carreta, y yo
- 1:15:59Speaker 2: no quise ser el primero en hablar de ella. Me
- 1:16:02Speaker 2: sentí ridículo por haberme asustado tanto. Tal vez, pensé, había
- 1:16:07Speaker 2: sido mi imaginación o simplemente alguien del pueblo que había
- 1:16:10Speaker 2: pasado a buscar algo. Sin embargo, mi tranquilidad duró poco.
- 1:16:16Speaker 2: Esa misma tarde, uno de los jornaleros, Luis, no apareció
- 1:16:20Speaker 2: para trabajar. No era raro que algunos se tomaran el
- 1:16:24Speaker 2: día libre, especialmente cuando el trabajo era tan duro, pero
- 1:16:27Speaker 2: Luis no era de esos. Siempre estaba entre los primeros
- 1:16:31Speaker 2: en el campo, trabajando en silencio, sin quejarse. Cuando no
- 1:16:36Speaker 2: lo vimos durante la mañana, decidimos ir a buscarlo a
- 1:16:39Speaker 2: su cabaña, pero lo que encontramos nos dejó sin palabras.
- 1:16:43Speaker 2: Luis estaba muerto. Lo encontramos en su cama, con una
- 1:16:47Speaker 2: expresión de terror congelada en su rostro. Su piel estaba pálida,
- 1:16:52Speaker 2: casi cenicienta, como si toda la vida se le hubiera
- 1:16:55Speaker 2: escapado de repente. Nadie pudo explicar qué le había pasado.
- 1:17:00Speaker 2: No había signos de violencia, ni rastros de una enfermedad
- 1:17:04Speaker 2: que pudiera haberlo matado de esa manera tan repentina. Algunos
- 1:17:08Speaker 2: dijeron que había muerto de un infarto, que el estrés
- 1:17:11Speaker 2: y el cansancio habían cobrado su precio. Pero había algo
- 1:17:15Speaker 2: en su rostro, algo en la frialdad de su cuerpo,
- 1:17:17Speaker 2: que no me parecía natural. Fue entonces cuando recordé la
- 1:17:21Speaker 2: carreta de la noche anterior. La imagen del hombre vestido
- 1:17:25Speaker 2: de negro, los caballos esqueléticos y ese sonido siniestro de
- 1:17:29Speaker 2: las ruedas pasando frente a mi ventana. Todo comenzó a
- 1:17:33Speaker 2: tener sentido de una manera aterradora.¿ Podría esa carreta haber
- 1:17:37Speaker 2: tenido algo que ver con la muerte de Luis? Mencioné
- 1:17:41Speaker 2: lo que había visto a algunos de los jornaleros más viejos,
- 1:17:44Speaker 2: y sus rostros cambiaron inmediatamente. Sus miradas se volvieron serias, tensas.
- 1:17:51Speaker 2: Me contaron, en voz baja, sobre una vieja leyenda que
- 1:17:54Speaker 2: corría por los pueblos de la sierra. Hablaban de una
- 1:17:58Speaker 2: carreta negra, tirada por caballos que no pertenecían al mundo
- 1:18:01Speaker 2: de los vivos, conducida por un hombre que sólo aparecía
- 1:18:04Speaker 2: en las noches más oscuras. Según la leyenda, quien viera
- 1:18:09Speaker 2: esa carreta estaba marcado para morir pronto, y la muerte
- 1:18:12Speaker 2: vendría de manera inesperada y sin explicación. Me dijeron que
- 1:18:16Speaker 2: la carreta era una señal de que la muerte estaba cerca,
- 1:18:20Speaker 2: que era su mensajera. Quien la viera, no importaba quien fuera,
- 1:18:24Speaker 2: estaba condenado. Al principio, me negué a creerlo. No quería
- 1:18:30Speaker 2: aceptar que algo tan sobrenatural pudiera estar ocurriendo, pero la
- 1:18:33Speaker 2: muerte inexplicable de Luis me hizo dudar.¿ Y si la
- 1:18:37Speaker 2: leyenda era cierta?¿ Y si lo que había visto no
- 1:18:41Speaker 2: era una coincidencia? Los días que siguieron fueron tensos. Nadie
- 1:18:46Speaker 2: hablaba mucho, pero todos parecían inquietos. Sabíamos que la muerte
- 1:18:51Speaker 2: de Luis no había sido normal, pero nadie quería reconocerlo abiertamente.
- 1:18:56Speaker 2: No podíamos dejar de trabajar, la cosecha debía continuar, pero
- 1:19:00Speaker 2: el miedo se sentía en el aire. Yo no podía
- 1:19:03Speaker 2: dejar de pensar en la carreta, en esa figura oscura
- 1:19:06Speaker 2: que había visto desde mi ventana. Sabía que no había
- 1:19:10Speaker 2: sido mi imaginación, que lo que había presenciado era real. Pero,¿
- 1:19:14Speaker 2: qué significaba para mí?¿ Estaba marcado como decía la leyenda?
- 1:19:20Speaker 2: Una semana después, otro jornalero cayó enfermo de repente. Esta
- 1:19:25Speaker 2: vez fue José, un hombre robusto que rara vez se
- 1:19:27Speaker 2: quejaba de dolores o malestares. Al principio, pensamos que era
- 1:19:32Speaker 2: una gripe o algún tipo de infección, pero en cuestión
- 1:19:35Speaker 2: de horas, su estado se deterioró rápidamente. Lo encontramos en
- 1:19:40Speaker 2: su cabaña, con la misma expresión de terror que había
- 1:19:42Speaker 2: tenido Luis. Su cuerpo estaba frío, pálido, como si algo
- 1:19:47Speaker 2: le hubiera arrebatado la vida de golpe. Fue en ese
- 1:19:51Speaker 2: momento cuando decidí que no podía quedarme más tiempo en
- 1:19:54Speaker 2: esa finca. No sabía si yo sería el siguiente, pero
- 1:19:58Speaker 2: no estaba dispuesto a esperar para averiguarlo. Empaqué mis cosas
- 1:20:02Speaker 2: y me fui esa misma noche, sin decir adiós a nadie.
- 1:20:06Speaker 2: Mientras caminaba por el camino polvoriento, no dejaba de mirar
- 1:20:09Speaker 2: por encima de mi hombro, esperando escuchar nuevamente el sonido
- 1:20:13Speaker 2: de esas ruedas chirriantes acercándose. Desde entonces no he vuelto
- 1:20:18Speaker 2: a saber nada de la finca. Algunos dicen que sigue
- 1:20:21Speaker 2: en pie, que aún hay jornaleros trabajando en sus campos.
- 1:20:26Speaker 2: Otros cuentan que más muertes ocurrieron después de que me
- 1:20:28Speaker 2: fui y que la carreta negra continúa apareciendo en las
- 1:20:31Speaker 2: noches más oscuras. No sé si es verdad y no
- 1:20:35Speaker 2: quiero saberlo. Todo lo que sé es que lo que
- 1:20:38Speaker 2: vi aquella noche no era algo de este mundo y
- 1:20:41Speaker 2: que la muerte tiene maneras de anunciarnos su llegada que
- 1:20:44Speaker 2: nunca podremos entender del todo. Los niños en la cabaña.
- 1:20:58Speaker 2: Tengo 45 años y esta historia la guardo desde que tenía 20.
- 1:21:02Speaker 2: Nunca la conté en su totalidad porque, por mucho tiempo,
- 1:21:06Speaker 2: pensé que la gente no me creería o que dirían
- 1:21:09Speaker 2: que había sido el resultado de una mente joven y cansada,
- 1:21:12Speaker 2: producto de las largas jornadas en un campamento temporal en
- 1:21:15Speaker 2: las montañas de Guatemala. Pero lo que vi, lo que escuché,
- 1:21:20Speaker 2: no fue una ilusión. Es algo que me ha seguido
- 1:21:23Speaker 2: desde entonces, un recuerdo que nunca se desvanece, por más
- 1:21:27Speaker 2: que lo intente. Era 1999 cuando trabajé en ese campamento. Nos
- 1:21:33Speaker 2: dedicábamos a la recolección de madera y algunos otros recursos
- 1:21:37Speaker 2: de la montaña. El terreno era inhóspito, las jornadas duras,
- 1:21:41Speaker 2: pero me gustaba la soledad del lugar. Estábamos aislados, rodeados
- 1:21:46Speaker 2: sólo por el paisaje majestuoso y una sensación de libertad
- 1:21:49Speaker 2: que pocas veces había experimentado en mi vida. Sin embargo,
- 1:21:54Speaker 2: había algo en esas montañas que se sentía mal, algo
- 1:21:57Speaker 2: que no podía entender del todo. El campamento estaba formado
- 1:22:01Speaker 2: por unas pocas tiendas de lona y una cabaña vieja,
- 1:22:04Speaker 2: una construcción de madera casi en ruinas, que parecía estar
- 1:22:08Speaker 2: allí desde hacía mucho más tiempo del que cualquiera podía recordar.
- 1:22:12Speaker 2: Los trabajadores evitaban acercarse a ella, y nadie pasaba demasiado
- 1:22:16Speaker 2: tiempo mirando hacia esa dirección. Las conversaciones sobre la cabaña
- 1:22:21Speaker 2: eran breves y nerviosas. Algunos decían que los antiguos habitantes
- 1:22:26Speaker 2: de la montaña la habían abandonado después de una tragedia,
- 1:22:29Speaker 2: otros simplemente afirmaban que no era un buen lugar. Un día,
- 1:22:34Speaker 2: mientras todos estaban ocupados en sus tareas, decidí explorar un
- 1:22:38Speaker 2: poco los alrededores. Me intrigaba esa cabaña, aunque nunca había
- 1:22:42Speaker 2: tenido el valor de acercarme demasiado. La vegetación había comenzado
- 1:22:47Speaker 2: a invadirla, cubriendo sus paredes y casi ocultando sus ventanas.
- 1:22:52Speaker 2: La estructura parecía frágil, a punto de derrumbarse, pero había
- 1:22:56Speaker 2: algo en ella que me atraía. Tal vez era la curiosidad,
- 1:23:00Speaker 2: o tal vez sólo quería entender por qué todos en
- 1:23:02Speaker 2: el campamento parecían tan incómodos con su sola presencia. Esa tarde,
- 1:23:08Speaker 2: mientras caminaba cerca de la cabaña, los vi por primera vez.
- 1:23:12Speaker 2: Dos niños, jugando frente a la puerta de madera vieja.
- 1:23:16Speaker 2: No se veían como los niños de los pueblos cercanos.
- 1:23:20Speaker 2: Vestían ropas simples, antiguas, casi fuera de lugar para la
- 1:23:24Speaker 2: época en la que estábamos. Tenían una apariencia tranquila, moviéndose
- 1:23:29Speaker 2: en círculos, jugando entre ellos, ajenos a lo que ocurría
- 1:23:32Speaker 2: a su alrededor. Me quedé observándolos desde una distancia prudente,
- 1:23:37Speaker 2: tratando de entender qué hacían allí. Pero en cuanto di
- 1:23:40Speaker 2: un paso hacia ellos, algo cambió. Los niños, sin aviso,
- 1:23:45Speaker 2: se detuvieron de golpe. Se giraron hacia mí y, antes
- 1:23:49Speaker 2: de que pudiera acercarme más, desaparecieron. No corrieron ni se escondieron.
- 1:23:56Speaker 2: Simplemente dejaron de estar allí, como si nunca hubieran existido.
- 1:24:00Speaker 2: El espacio frente a la cabaña quedó vacío, silencioso, sin
- 1:24:04Speaker 2: rastros de que alguien hubiera estado allí. Me quedé inmóvil, perplejo.
- 1:24:10Speaker 2: Revisé el área, caminando en círculos, convencido de que simplemente
- 1:24:14Speaker 2: se habían escondido, pero no había señales de ellos. No
- 1:24:18Speaker 2: entendía lo que acababa de suceder. Regresé al campamento sintiéndome desconcertado,
- 1:24:24Speaker 2: pero no le mencioné a nadie lo que había visto.
- 1:24:28Speaker 2: No quería que me tomaran por loco o que pensaran
- 1:24:30Speaker 2: que estaba inventando cosas. Sin embargo, esa noche, las cosas
- 1:24:35Speaker 2: tomaron un giro aún más extraño. Mientras dormía en mi tienda,
- 1:24:39Speaker 2: escuché algo que me hizo despertar de golpe. Era el
- 1:24:43Speaker 2: sonido de risas, risas suaves y distantes, como si alguien
- 1:24:47Speaker 2: estuviera jugando cerca. Al principio, pensé que eran algunos de
- 1:24:52Speaker 2: los otros trabajadores, pero cuando salí de mi tienda, no
- 1:24:55Speaker 2: vi a nadie. Las risas continuaban, y junto a ellas,
- 1:25:00Speaker 2: se sumó otro sonido, pequeños pasos, rápidos, moviéndose alrededor del campamento.
- 1:25:06Speaker 2: El viento estaba en calma esa noche, y el bosque
- 1:25:09Speaker 2: parecía haber enmudecido. Caminé unos metros, buscando el origen de
- 1:25:14Speaker 2: esos ruidos, pero no encontré nada. La oscuridad era densa,
- 1:25:18Speaker 2: casi opresiva, y la única luz que tenía provenía de
- 1:25:21Speaker 2: mi linterna. A pesar de no ver a nadie, el
- 1:25:25Speaker 2: sonido no cesaba. Los pasos y las risas se mantenían
- 1:25:29Speaker 2: justo fuera de mi alcance, como si quienes los producían
- 1:25:32Speaker 2: se movieran tan rápido que nunca pudieran ser vistos. Regresé
- 1:25:37Speaker 2: a mi tienda, intenté tranquilizarme y convencerme de que había
- 1:25:40Speaker 2: sido una broma, o tal vez solo mi imaginación. Pero,
- 1:25:45Speaker 2: en lo profundo, sabía que no era así. Los pasos
- 1:25:48Speaker 2: continuaron un rato más, rodeando mi tienda, antes de desvanecerse
- 1:25:52Speaker 2: lentamente en la distancia. Me quedé despierto toda la noche,
- 1:25:57Speaker 2: con los ojos abiertos, esperando a que los sonidos regresaran.
- 1:26:01Speaker 2: Al día siguiente, cuando me encontré con los otros trabajadores,
- 1:26:05Speaker 2: supe que no había sido el único en escucharlos. Nadie
- 1:26:09Speaker 2: lo dijo directamente, pero noté como algunos de ellos tenían ojeras,
- 1:26:13Speaker 2: sus rostros tensos, como si tampoco hubieran dormido. Cuando mencioné
- 1:26:18Speaker 2: en voz baja lo que había oído, uno de los
- 1:26:20Speaker 2: más viejos simplemente me miró con una expresión grave y
- 1:26:23Speaker 2: me dijo que no debía prestar atención a las cosas
- 1:26:26Speaker 2: de esa montaña. No dio más detalles, y yo no insistí.
- 1:26:31Speaker 2: Pero su advertencia no me ayudó a sentirme mejor. Esa
- 1:26:35Speaker 2: misma tarde, decidí regresar a la cabaña. No sé por
- 1:26:39Speaker 2: qué lo hice. Tal vez quería encontrar alguna explicación, algún
- 1:26:43Speaker 2: indicio de lo que estaba ocurriendo. Tal vez, en el fondo,
- 1:26:48Speaker 2: quería ver a esos niños de nuevo, aunque la idea
- 1:26:51Speaker 2: me produjera una sensación inquietante que no lograba sacudirme. Al
- 1:26:55Speaker 2: acercarme a la cabaña, el ambiente parecía distinto. El aire
- 1:27:00Speaker 2: era más frío, y el bosque a su alrededor estaba
- 1:27:02Speaker 2: en completo silencio. Ningún sonido de pájaros, ningún crujido de ramas, nada.
- 1:27:09Speaker 2: Me acerqué a la puerta de la cabaña y la
- 1:27:11Speaker 2: empujé con cuidado. La madera se quejó bajo mi mano,
- 1:27:15Speaker 2: emitiendo un crujido largo y profundo. El interior estaba tal
- 1:27:20Speaker 2: como lo había imaginado, oscuro, abandonado, cubierto de polvo. Pero
- 1:27:25Speaker 2: había algo más. Sobre el suelo, justo en el centro
- 1:27:29Speaker 2: de la habitación, vi algo que no esperaba encontrar. Eran juguetes. Viejos, rotos,
- 1:27:36Speaker 2: esparcidos por el suelo. Muñecas de trapo, pequeños carros de madera,
- 1:27:41Speaker 2: pelotas desgastadas. Todos cubiertos de polvo, pero colocados de una
- 1:27:46Speaker 2: manera que me hacía pensar que alguien los había dejado
- 1:27:49Speaker 2: allí recientemente. Algo en esa imagen me heló por dentro.
- 1:27:54Speaker 2: Esos juguetes no deberían estar allí. La cabaña había estado
- 1:27:58Speaker 2: abandonada por años, según los trabajadores. No había razón para
- 1:28:03Speaker 2: que esos objetos estuvieran en ese lugar, y mucho menos
- 1:28:06Speaker 2: en tan buen estado. No me atreví a tocar nada.
- 1:28:11Speaker 2: Me quedé en la entrada, observando los juguetes, intentando entender
- 1:28:15Speaker 2: lo que estaba viendo. Pero cuanto más tiempo pasaba allí,
- 1:28:19Speaker 2: más sentía que algo me observaba desde la oscuridad. No
- 1:28:23Speaker 2: vi a los niños esa tarde, pero su presencia era palpable.
- 1:28:27Speaker 2: Sabía que estaban allí, en algún lugar, esperando. Esa noche,
- 1:28:32Speaker 2: las risas y los pasos regresaron. Esta vez, eran más fuertes,
- 1:28:37Speaker 2: más insistentes, como si estuvieran jugando justo al lado de
- 1:28:41Speaker 2: mi tienda. Sentía que cada vez se acercaban más, pero
- 1:28:45Speaker 2: cuando salí para intentar verlos, el campamento estaba vacío. Los
- 1:28:49Speaker 2: otros trabajadores también parecían inquietos. Sabía que ellos también lo escuchaban,
- 1:28:55Speaker 2: pero nadie quería hablar del tema. El tiempo que pasé
- 1:28:59Speaker 2: en ese campamento fue corto, pero lo que experimenté allí
- 1:29:02Speaker 2: nunca me dejó. Después de un par de semanas, decidí irme.
- 1:29:08Speaker 2: No podía soportar más las noches llenas de risas y
- 1:29:10Speaker 2: pasos invisibles. Sabía que, fuera lo que fuera, esos niños
- 1:29:15Speaker 2: no eran de este mundo y que su presencia en
- 1:29:18Speaker 2: la cabaña vieja estaba ligada a algo más oscuro, algo
- 1:29:21Speaker 2: que nadie en el campamento quería enfrentar. Nunca volví a
- 1:29:25Speaker 2: esas montañas y desde entonces, cada vez que escucho el
- 1:29:28Speaker 2: sonido de niños jugando, no puedo evitar recordar lo que vi.
- 1:29:33Speaker 2: No sé quiénes eran ni por qué estaban allí, pero
- 1:29:35Speaker 2: sé que no pertenecían a ese lugar. Los niños de
- 1:29:39Speaker 2: la cabaña vieja siguen siendo un misterio para mí, uno
- 1:29:42Speaker 2: que preferiría no desentrañar nunca. El hombre en el pozo
- 1:29:55Speaker 2: Mi nombre es Joaquín, soy de Colombia, y lo que
- 1:29:58Speaker 2: voy a contar pasó hace unos años, mientras trabajaba en
- 1:30:01Speaker 2: una finca cafetalera en las montañas. El lugar era impresionante,
- 1:30:06Speaker 2: con colinas verdes y los campos de café extendiéndose hasta
- 1:30:09Speaker 2: donde alcanzaba la vista. Para muchos, aquel entorno parecía idílico,
- 1:30:14Speaker 2: un paraíso en medio de la naturaleza. Pero para mí,
- 1:30:18Speaker 2: ese lugar guarda recuerdos oscuros, algo que aún hoy trato
- 1:30:22Speaker 2: de olvidar sin éxito. Había llegado a la finca buscando trabajo,
- 1:30:26Speaker 2: como muchos otros. El café era nuestra principal fuente de ingreso,
- 1:30:31Speaker 2: y la temporada de cosecha atraía a jornaleros de distintas partes.
- 1:30:36Speaker 2: La finca estaba bien ubicada, lejos de cualquier pueblo, rodeada
- 1:30:40Speaker 2: de montañas y selva. No había mucha más compañía que
- 1:30:44Speaker 2: la de los otros trabajadores, y aunque el trabajo era duro,
- 1:30:47Speaker 2: la paga era decente y la vida en las montañas
- 1:30:49Speaker 2: tenía su propio encanto. Pero había algo en la finca
- 1:30:53Speaker 2: que siempre me había llamado la atención, algo que los
- 1:30:56Speaker 2: más viejos mencionaban en voz baja, un pozo viejo y abandonado.
- 1:31:01Speaker 2: Se encontraba en un rincón de la finca, rodeado de
- 1:31:03Speaker 2: vegetación y alejado de las zonas donde normalmente trabajábamos. Era
- 1:31:08Speaker 2: de piedra, con bordes agrietados por el tiempo, y la
- 1:31:11Speaker 2: abertura estaba oscura y cubierta de maleza. Algunos decían que
- 1:31:16Speaker 2: el pozo llevaba años allí, que incluso antes de que
- 1:31:19Speaker 2: la finca fuera una cafetalera ya existía. Aunque nadie parecía
- 1:31:23Speaker 2: darle mucha importancia, se hablaba de él como algo que
- 1:31:26Speaker 2: debía evitarse. Nadie lo decía abiertamente, pero había algo en
- 1:31:31Speaker 2: ese pozo que incomodaba a todos. Un día, durante la cosecha,
- 1:31:36Speaker 2: uno de mis compañeros, Ernesto, un hombre fuerte y callado,
- 1:31:40Speaker 2: tuvo un accidente. Estábamos trabajando cerca del límite de la
- 1:31:44Speaker 2: finca cuando, por alguna razón, decidió acercarse al pozo. No
- 1:31:49Speaker 2: recuerdo por qué se apartó del grupo, tal vez estaba
- 1:31:52Speaker 2: buscando una sombra donde descansar o se sentía curioso. Lo
- 1:31:56Speaker 2: siguiente que supe fue que escuchamos un grito y luego silencio.
- 1:32:00Speaker 2: Corrimos hacia el lugar y lo encontramos en el fondo
- 1:32:03Speaker 2: del pozo. No estaba demasiado profundo, pero la caída lo
- 1:32:07Speaker 2: había dejado inconsciente. Logramos sacarlo con cuerdas y esfuerzo, y
- 1:32:12Speaker 2: cuando recuperó la conciencia, parecía desorientado. Su piel estaba pálida
- 1:32:17Speaker 2: y sus manos temblaban. Al principio pensamos que solo había
- 1:32:21Speaker 2: sido el impacto de la caída, pero pronto comenzó a
- 1:32:24Speaker 2: decir cosas que nos dejaron inquietos.« Hay alguien ahí abajo», repetía,
- 1:32:29Speaker 2: con la mirada perdida.« Un hombre me estaba hablando, lo vi,
- 1:32:34Speaker 2: él me llamó». Pensamos que deliraba. Después de todo, había
- 1:32:39Speaker 2: caído en un pozo abandonado, golpeándose fuerte. Intentamos calmarlo, pero
- 1:32:45Speaker 2: Ernesto no paraba de insistir. Decía que había visto a
- 1:32:49Speaker 2: un hombre en la oscuridad del pozo, alguien que lo
- 1:32:51Speaker 2: observaba desde las sombras y que le había hablado, llamándolo
- 1:32:54Speaker 2: por su nombre. Nadie le creyó. Lo atribuimos al golpe
- 1:32:59Speaker 2: en la cabeza y al shock de la caída. Lo
- 1:33:02Speaker 2: llevamos de vuelta a la finca y lo mandamos a descansar.
- 1:33:06Speaker 2: Sin embargo, Ernesto no mejoró. A medida que pasaban los días,
- 1:33:10Speaker 2: su comportamiento se volvió más extraño. Empezó a evitar el
- 1:33:15Speaker 2: contacto con los demás, siempre mirando hacia la dirección del
- 1:33:18Speaker 2: pozo como si esperara ver algo. A veces, en medio
- 1:33:23Speaker 2: de la noche, lo escuchábamos murmurando en su cama como
- 1:33:26Speaker 2: si hablara con alguien. Otros jornaleros decían que lo habían
- 1:33:30Speaker 2: visto de pie, en la oscuridad, mirando hacia el horizonte,
- 1:33:34Speaker 2: siempre con esa expresión ausente. No parecía el mismo hombre
- 1:33:38Speaker 2: que conocíamos antes del accidente. y no fue el único.
- 1:33:43Speaker 2: Poco después, otros compañeros también comenzaron a comportarse de manera extraña,
- 1:33:48Speaker 2: como si algo en la finca hubiera cambiado desde que
- 1:33:50Speaker 2: Ernesto cayó en el pozo. Algunos decían que sentían que
- 1:33:54Speaker 2: los observaban mientras trabajaban, que había algo en el aire,
- 1:33:58Speaker 2: algo que no podían explicar. Todo el mundo parecía estar
- 1:34:02Speaker 2: más nervioso, más inquieto, como si una sombra invisible hubiera
- 1:34:06Speaker 2: caído sobre la finca. Una noche mientras estábamos descansando en
- 1:34:11Speaker 2: la cabaña después de un largo día de trabajo escuché
- 1:34:14Speaker 2: algo que me heló la sangre. Estaba a punto de
- 1:34:17Speaker 2: quedarme dormido cuando oí mi nombre. Al principio pensé que
- 1:34:21Speaker 2: había sido uno de mis compañeros pero cuando me incorporé
- 1:34:24Speaker 2: y miré a mi alrededor todos parecían profundamente dormidos. Entonces
- 1:34:30Speaker 2: lo escuché de nuevo Joaquín. Era una voz tenue pero
- 1:34:34Speaker 2: clara como si alguien me estuviera llamando desde la distancia.
- 1:34:38Speaker 2: Miré hacia la ventana, y lo único que vi fue
- 1:34:41Speaker 2: la oscuridad del exterior, pero el sonido no desapareció. No
- 1:34:45Speaker 2: le conté a nadie lo que había escuchado. Me convencí
- 1:34:49Speaker 2: de que estaba cansado, de que mi mente me estaba
- 1:34:52Speaker 2: jugando una mala pasada después de días de trabajo intenso.
- 1:34:56Speaker 2: Pero al día siguiente, otros compañeros comenzaron a decir que
- 1:34:59Speaker 2: también habían escuchado su nombre en mitad de la noche.
- 1:35:03Speaker 2: Algunos decían que parecía venir desde el bosque, otros lo
- 1:35:06Speaker 2: escuchaban más cerca, como si alguien estuviera llamándolos desde algún
- 1:35:10Speaker 2: lugar de la finca. Y todos coincidían en una cosa,
- 1:35:14Speaker 2: la voz parecía venir del pozo. La situación empeoró rápidamente. Ernesto,
- 1:35:21Speaker 2: que seguía repitiendo que el hombre del pozo lo llamaba,
- 1:35:24Speaker 2: comenzó a tener fiebres extrañas, como si algo lo estuviera
- 1:35:27Speaker 2: devorando desde dentro. Su piel se volvió pálida, sus ojos hundidos,
- 1:35:32Speaker 2: y a pesar de que intentábamos cuidarlo, cada vez se
- 1:35:35Speaker 2: veía más enfermo. Algunos días ni siquiera se levantaba de
- 1:35:39Speaker 2: la cama, y cuando lo hacía, apenas podía mantenerse en pie.
- 1:35:44Speaker 2: Decía que la voz del hombre en el pozo lo llamaba,
- 1:35:47Speaker 2: que no podía dejar de escucharlo. Parecía convencido de que
- 1:35:51Speaker 2: lo que sea que estaba en ese pozo lo estaba esperando.
- 1:35:55Speaker 2: Un día, Ernesto desapareció. Alguien lo vio caminar hacia el
- 1:35:59Speaker 2: límite de la finca, hacia el pozo, pero para cuando
- 1:36:02Speaker 2: fuimos a buscarlo, no lo encontramos. Revisamos el pozo, revisamos
- 1:36:07Speaker 2: los alrededores, pero no había rastro de él. Era como
- 1:36:11Speaker 2: si se lo hubiera tragado la tierra. Después de su desaparición,
- 1:36:15Speaker 2: el miedo se apoderó de la finca. Nadie quería acercarse
- 1:36:19Speaker 2: al pozo, y muchos jornaleros empezaron a abandonar el trabajo,
- 1:36:23Speaker 2: convencidos de que algo maligno estaba rondando el lugar. Yo
- 1:36:28Speaker 2: también pensé en irme, pero necesitaba el dinero y, aunque
- 1:36:31Speaker 2: estaba aterrorizado, sentía que debía quedarme un poco más, al
- 1:36:35Speaker 2: menos hasta la siguiente paga. Fue un error. Una noche,
- 1:36:40Speaker 2: poco después de la desaparición de Ernesto, lo escuché de nuevo.
- 1:36:45Speaker 2: Mi nombre. Pero esta vez no era la misma voz
- 1:36:48Speaker 2: que antes. Era la voz de Ernesto. Joaquín, decía, suave, arrastrada.
- 1:36:55Speaker 2: Sabía que no podía ser él. No podía ser real.
- 1:37:00Speaker 2: Sin embargo, la voz era inconfundible. Sabía que no debía seguirla,
- 1:37:05Speaker 2: pero una parte de mí sentía que tenía que ir.
- 1:37:09Speaker 2: Era como si algo me estuviera empujando a acercarme al pozo,
- 1:37:12Speaker 2: como si necesitara confirmar lo que ya tenía. Salí de
- 1:37:16Speaker 2: la cabaña, la oscuridad del campo cubría todo, y caminé
- 1:37:20Speaker 2: hacia el lugar donde Ernesto había desaparecido. El aire era frío,
- 1:37:25Speaker 2: más frío de lo normal para esa época del año,
- 1:37:27Speaker 2: y mientras me acercaba al pozo, la voz seguía llamándome.
- 1:37:32Speaker 2: Cuando llegué, me detuve al borde, mirando hacia la oscuridad
- 1:37:35Speaker 2: que se extendía debajo. No había nada. Sólo el vacío.
- 1:37:40Speaker 2: El silencio me envolvió. Pero algo en ese pozo me atraía,
- 1:37:45Speaker 2: algo que no podía ver pero que sentía en el
- 1:37:48Speaker 2: fondo de mi ser. Fue en ese momento cuando entendí
- 1:37:51Speaker 2: lo que Ernesto había experimentado. No era solo una caída accidental.
- 1:37:57Speaker 2: Algo en ese pozo lo había llamado, lo había atrapado.
- 1:38:00Speaker 2: Y ahora estaba intentando hacer lo mismo conmigo. Corrí. Corrí
- 1:38:06Speaker 2: tan rápido como pude, sin mirar atrás. Sabía que si
- 1:38:10Speaker 2: me quedaba un segundo más junto a ese pozo, algo
- 1:38:13Speaker 2: terrible me sucedería. Dejé la finca al día siguiente, sin
- 1:38:17Speaker 2: decir una palabra. Nadie me detuvo. Muchos otros jornaleros también
- 1:38:22Speaker 2: se fueron, y la finca fue cerrando lentamente, atrapada en
- 1:38:26Speaker 2: ese silencio inquietante que nunca había podido explicar. Hasta el
- 1:38:31Speaker 2: día de hoy, no sé qué había en ese pozo.
- 1:38:34Speaker 2: No sé si era un espíritu, una entidad o algo
- 1:38:37Speaker 2: que simplemente no podemos comprender. Pero sé que no era
- 1:38:41Speaker 2: un lugar normal. Algo oscuro vivía allí, algo que llamaba
- 1:38:45Speaker 2: a los hombres por su nombre y los arrastraba hacia
- 1:38:47Speaker 2: un destino que no quiero imaginar. La secta en los
- 1:38:56Speaker 2: campos de tabaco. Soy Javier, y esta historia es algo
- 1:39:01Speaker 2: que me cuesta contar incluso hoy, muchos años después de
- 1:39:04Speaker 2: haberla vivido. Nací y crecí en un pequeño pueblo en
- 1:39:08Speaker 2: el norte de México, un lugar tranquilo donde la vida
- 1:39:11Speaker 2: parecía siempre seguir el mismo curso. Pero la tranquilidad de
- 1:39:15Speaker 2: mi pueblo no reflejaba las cosas extrañas que ocurrían más
- 1:39:18Speaker 2: allá de sus fronteras, especialmente en los campos donde trabajábamos.
- 1:39:23Speaker 2: Hace unos años, acepté un trabajo en una plantación de tabaco.
- 1:39:28Speaker 2: Era un campo grande, alejado del pueblo, rodeado de espesos
- 1:39:31Speaker 2: bosques que se extendían más allá de lo que alcanzaba
- 1:39:34Speaker 2: la vista. Las jornadas eran largas y duras, pero no
- 1:39:38Speaker 2: me quejaba, el dinero que ofrecían era suficiente para cubrir
- 1:39:42Speaker 2: mis necesidades y enviar algo a mi familia. Desde el principio,
- 1:39:46Speaker 2: noté que había algo raro en ese lugar. No podía
- 1:39:50Speaker 2: señalar exactamente qué era, pero el ambiente tenía una sensación
- 1:39:54Speaker 2: de pesadez, como si algo invisible estuviera siempre presente. Lo
- 1:39:58Speaker 2: más extraño no era la soledad de la plantación ni
- 1:40:01Speaker 2: el crujido de los árboles en la distancia. Lo que
- 1:40:05Speaker 2: realmente me inquietaba eran mis compañeros de trabajo. Los jornaleros
- 1:40:09Speaker 2: con los que compartía las largas jornadas bajo el sol
- 1:40:12Speaker 2: no parecían del todo normales. Al principio, no lo noté,
- 1:40:17Speaker 2: pero con el paso de los días, empecé a darme
- 1:40:19Speaker 2: cuenta de que algunos de ellos desaparecían durante la noche.
- 1:40:23Speaker 2: Al principio, pensé que se trataba de algo inofensivo, que
- 1:40:27Speaker 2: tal vez salían a buscar un lugar donde relajarse después
- 1:40:30Speaker 2: de tanto trabajo. pero cuando volvían, algo en ellos había cambiado.
- 1:40:36Speaker 2: Recuerdo una noche en particular. Nos habíamos retirado después de
- 1:40:40Speaker 2: una jornada agotadora, y mientras me disponía a dormir en
- 1:40:43Speaker 2: una de las cabañas de la finca, noté que un
- 1:40:46Speaker 2: grupo de jornaleros se alejaba del campamento. No dijeron nada,
- 1:40:50Speaker 2: no avisaron a nadie. Simplemente salieron en silencio y se
- 1:40:55Speaker 2: adentraron en el bosque, desapareciendo en la oscuridad. No era
- 1:40:59Speaker 2: la primera vez que lo veía, pero esa noche decidí seguirlos.
- 1:41:04Speaker 2: Algo en mi interior me impulsaba a descubrir qué estaban haciendo,
- 1:41:07Speaker 2: por qué se iban en plena noche y regresaban horas después,
- 1:41:11Speaker 2: siempre extraños, siempre callados. Esperé unos minutos antes de seguirlos,
- 1:41:16Speaker 2: asegurándome de que no se dieran cuenta de que iba
- 1:41:19Speaker 2: tras ellos. Caminé en silencio, tratando de no hacer ruido,
- 1:41:24Speaker 2: mientras me adentraba en el bosque. La vegetación era espesa
- 1:41:28Speaker 2: y el terreno irregular, pero seguía avanzando. A medida que
- 1:41:32Speaker 2: me acercaba, notaba que el aire se volvía más frío,
- 1:41:35Speaker 2: más pesado. Y entonces, los vi. A lo lejos, entre
- 1:41:41Speaker 2: los árboles, había un claro. Desde donde estaba, podía ver
- 1:41:45Speaker 2: que habían encendido un fuego, y alrededor de él habían
- 1:41:48Speaker 2: colocado velas negras, formando un círculo perfecto. Mis compañeros estaban allí,
- 1:41:54Speaker 2: de pie en silencio, con los ojos fijos en el
- 1:41:57Speaker 2: centro del círculo. Me escondí detrás de un árbol, observando
- 1:42:01Speaker 2: en la distancia, intentando comprender lo que estaba pasando. Pero
- 1:42:06Speaker 2: lo que vi esa noche me dejó sin palabras. En
- 1:42:09Speaker 2: el centro del círculo de velas había símbolos extraños dibujados
- 1:42:13Speaker 2: en el suelo. No eran dibujos que hubiera visto antes,
- 1:42:17Speaker 2: tenían una forma retorcida, casi como si hubieran sido tallados
- 1:42:21Speaker 2: en la tierra con manos que no pertenecían a este mundo.
- 1:42:24Speaker 2: Eran figuras geométricas que parecían moverse cuando las mirabas, como
- 1:42:28Speaker 2: si tuvieran vida propia. Mis compañeros, los mismos hombres con
- 1:42:33Speaker 2: los que había trabajado durante días, permanecían inmóviles alrededor de
- 1:42:37Speaker 2: estos símbolos, sus rostros iluminados por el resplandor tenue de
- 1:42:41Speaker 2: las velas. Era como si hubieran entrado en algún tipo
- 1:42:45Speaker 2: de trance. No pude moverme, no podía apartar la vista
- 1:42:49Speaker 2: de lo que estaba ocurriendo frente a mí. De repente,
- 1:42:52Speaker 2: uno de ellos se arrodilló en el suelo y comenzó
- 1:42:55Speaker 2: a murmurar algo que no pude entender. A su lado,
- 1:42:59Speaker 2: los demás hicieron lo mismo, repitiendo esas palabras extrañas, una
- 1:43:03Speaker 2: especie de canto monótono que parecía reverberar en el aire,
- 1:43:06Speaker 2: aunque no había viento ni movimiento. El fuego del centro
- 1:43:10Speaker 2: crepitaba de una forma inquietante, como si fuera alimentado por
- 1:43:14Speaker 2: algo más que madera. Entonces, sucedió algo que me hizo
- 1:43:18Speaker 2: desear no haber seguido a esos hombres esa noche. El
- 1:43:22Speaker 2: aire en el claro pareció volverse más denso, casi palpable.
- 1:43:26Speaker 2: Las sombras proyectadas por el fuego comenzaron a alargarse, moviéndose
- 1:43:30Speaker 2: de manera extraña, como si tuvieran una voluntad propia. De
- 1:43:35Speaker 2: las sombras emergieron formas que no podía describir, figuras altas
- 1:43:39Speaker 2: y delgadas, que se movían entre los árboles, observando la
- 1:43:42Speaker 2: escena desde la oscuridad. No sé cómo, pero supe que
- 1:43:46Speaker 2: esas cosas no eran humanas. Eran presencias, entidades, algo que
- 1:43:51Speaker 2: nunca había visto ni imaginado. Parecían estar atraídas por los
- 1:43:56Speaker 2: símbolos en el suelo, por el ritual que mis compañeros
- 1:43:59Speaker 2: estaban realizando. Mi cuerpo entero se tensó, el miedo me envolvió.
- 1:44:05Speaker 2: Sabía que no podía quedarme ahí, pero al mismo tiempo,
- 1:44:08Speaker 2: no podía moverme. Me quedé paralizado, observando cómo esas figuras
- 1:44:13Speaker 2: se acercaban al círculo de velas, rodeando a los hombres
- 1:44:16Speaker 2: que permanecían arrodillados. El tiempo pareció detenerse en ese momento.
- 1:44:22Speaker 2: El silencio en el bosque era abrumador, roto sólo por
- 1:44:25Speaker 2: los murmullos de mis compañeros y el crepitar del fuego.
- 1:44:29Speaker 2: Y entonces, sin previo aviso, las sombras desaparecieron. Todo volvió
- 1:44:34Speaker 2: a la calma, como si nada hubiera pasado. Los hombres,
- 1:44:38Speaker 2: uno a uno, se levantaron del suelo, apagaron las velas
- 1:44:42Speaker 2: y comenzaron a regresar al campamento sin decir una sola palabra.
- 1:44:47Speaker 2: Me quedé en el bosque, escondido, incapaz de procesar lo
- 1:44:50Speaker 2: que acababa de presenciar. Después de un rato, cuando estuve
- 1:44:54Speaker 2: seguro de que todos se habían ido, volví al campamento,
- 1:44:58Speaker 2: tratando de actuar con normalidad. Nadie mencionó nada al día siguiente,
- 1:45:03Speaker 2: ni en los días que siguieron. Pero algo en el
- 1:45:06Speaker 2: ambiente había cambiado. Mis compañeros, los mismos que habían participado
- 1:45:11Speaker 2: en ese ritual, parecían más ausentes, más distantes. Evitaban el
- 1:45:16Speaker 2: contacto visual, y su comportamiento se volvió cada vez más extraño.
- 1:45:21Speaker 2: Fue entonces cuando empezaron a ocurrir cosas realmente inquietantes. Uno
- 1:45:26Speaker 2: de los jornaleros que había estado en el ritual desapareció
- 1:45:29Speaker 2: una noche. Nadie supo a dónde fue, simplemente se esfumó
- 1:45:33Speaker 2: sin dejar rastro. Otro, que había estado trabajando junto a
- 1:45:37Speaker 2: mí en los campos, cayó enfermo de repente. Parecía una fiebre,
- 1:45:42Speaker 2: pero algo en su mirada me decía que lo que
- 1:45:44Speaker 2: fuera que lo estaba afectando no era una enfermedad normal.
- 1:45:48Speaker 2: Murió pocos días después, y nadie se atrevió a decir
- 1:45:51Speaker 2: nada al respecto. Las muertes no se detuvieron. Uno tras otro,
- 1:45:57Speaker 2: los jornaleros que habían estado en ese ritual comenzaron a
- 1:46:00Speaker 2: enfermar o a desaparecer sin explicación. Los rumores comenzaron a
- 1:46:05Speaker 2: extenderse entre los trabajadores. Algunos decían que el ritual había
- 1:46:09Speaker 2: invocado algo que no podían controlar, que las sombras que
- 1:46:12Speaker 2: había visto esa noche habían tomado lo que les pertenecía.
- 1:46:16Speaker 2: Nadie hablaba abiertamente de ello, pero el miedo estaba presente
- 1:46:20Speaker 2: en cada conversación en voz baja, en cada mirada furtiva.
- 1:46:24Speaker 2: Yo sabía lo que había visto, pero no podía explicarlo.
- 1:46:28Speaker 2: Sabía que algo oscuro estaba acechando en esos campos, algo
- 1:46:32Speaker 2: que no tenía nombre. Y aunque intenté mantenerme alejado, el
- 1:46:36Speaker 2: temor de que esas sombras también me alcanzaran no me
- 1:46:39Speaker 2: dejaba en paz. Finalmente, tomé la decisión de irme. No
- 1:46:44Speaker 2: podía quedarme en un lugar donde la muerte y el
- 1:46:47Speaker 2: misterio rondaban tan cerca. Sabía que algo en esos rituales
- 1:46:51Speaker 2: había desatado una fuerza que no pertenecía a este mundo,
- 1:46:54Speaker 2: y no quería ser la siguiente víctima. Dejé la plantación
- 1:46:58Speaker 2: sin mirar atrás, abandonando a mis compañeros y a la
- 1:47:02Speaker 2: vida que había conocido. Hasta el día de hoy, no
- 1:47:05Speaker 2: he vuelto a hablar de lo que vi esa noche
- 1:47:07Speaker 2: en el bosque. Pero cada vez que escucho el viento
- 1:47:10Speaker 2: moverse entre los árboles, no puedo evitar recordar las sombras
- 1:47:14Speaker 2: que vi, las figuras que surgieron del fuego y los
- 1:47:16Speaker 2: símbolos que parecían moverse por sí solos. Sé que hay
- 1:47:21Speaker 2: cosas en este mundo que nunca comprenderemos, fuerzas que existen
- 1:47:24Speaker 2: más allá de nuestra realidad. Y sé que lo que
- 1:47:27Speaker 2: vi esa noche en la plantación de tabaco es una
- 1:47:30Speaker 2: de esas fuerzas. Algo que nunca debería haber sido invocado.
- 1:47:41Speaker 2: El hombre sin cabeza. Mi nombre es Andrés, soy de Oaxaca,
- 1:47:46Speaker 2: y esta historia, aunque suene como un mito que podría
- 1:47:49Speaker 2: contarse junto a una fogata, la viví en carne propia.
- 1:47:53Speaker 2: Mi abuelo solía advertirnos cuando éramos niños, especialmente cuando nos
- 1:47:58Speaker 2: quedábamos en su casa, rodeada de vastos campos de maíz,
- 1:48:01Speaker 2: que nunca debíamos trabajar más allá del anochecer. Nos contaba que,
- 1:48:06Speaker 2: si nos demorábamos demasiado en los campos, podríamos encontrarnos con
- 1:48:10Speaker 2: algo que no pertenecía a este mundo. Lo que más
- 1:48:13Speaker 2: recuerdo es cómo nos describía a un hombre sin cabeza,
- 1:48:17Speaker 2: caminando entre las hileras de maíz, con un machete en
- 1:48:20Speaker 2: la mano. De niño, esas palabras eran sólo historias para asustar.
- 1:48:25Speaker 2: Leyendas rurales que servían para mantenernos cerca de casa al
- 1:48:29Speaker 2: caer la noche. No le creí. No le creí hasta
- 1:48:33Speaker 2: que lo vi yo mismo. Pasaron muchos años antes de
- 1:48:37Speaker 2: que me encontrara en la misma situación que mi abuelo
- 1:48:39Speaker 2: había advertido. Tenía 27 años y había regresado a trabajar en
- 1:48:44Speaker 2: los campos familiares después de pasar un tiempo en la ciudad.
- 1:48:48Speaker 2: Las oportunidades allá no habían sido lo que esperaba, así
- 1:48:51Speaker 2: que decidí volver a la tierra que conocía. Los campos
- 1:48:55Speaker 2: de maíz eran vastos y la cosecha de ese año
- 1:48:58Speaker 2: prometía ser generosa, pero exigía trabajo duro. El tipo de
- 1:49:03Speaker 2: trabajo que consume todo tu tiempo y tu energía. Esa temporada,
- 1:49:07Speaker 2: me encontraba trabajando más horas de las que podía soportar.
- 1:49:12Speaker 2: La luz del día ya no era suficiente, así que
- 1:49:14Speaker 2: empecé a quedarme más allá del atardecer. La mayoría de
- 1:49:18Speaker 2: los jornaleros se iban cuando el sol comenzaba a descender,
- 1:49:22Speaker 2: pero yo me quedaba. Necesitaba el dinero, y no podía
- 1:49:26Speaker 2: permitirme perder ni un solo día de trabajo. Los demás
- 1:49:30Speaker 2: solían hacer bromas sobre cómo yo no le tenía miedo
- 1:49:32Speaker 2: a los cuentos de viejos, pero, en realidad, nunca me
- 1:49:36Speaker 2: había detenido a pensar en esas viejas historias hasta que
- 1:49:39Speaker 2: esa noche llegó. Había sido un día largo y caluroso,
- 1:49:43Speaker 2: el tipo de día en el que el sudor te
- 1:49:45Speaker 2: cubre desde que amanece hasta que anochece. El sol ya
- 1:49:48Speaker 2: había desaparecido detrás de los cerros cuando decidí que podía
- 1:49:52Speaker 2: dar por terminado el trabajo. Me encontraba en la parte
- 1:49:55Speaker 2: más alejada del campo, lejos de las casas, solo acompañado
- 1:49:59Speaker 2: por el susurro constante de las hojas de maíz secas
- 1:50:02Speaker 2: que se mecían con el viento nocturno. El silencio se
- 1:50:06Speaker 2: había vuelto abrumador, roto únicamente por el crujido de mis
- 1:50:09Speaker 2: pasos entre las hileras de plantas altas. Mientras recogía las
- 1:50:14Speaker 2: últimas herramientas, algo cambió en el aire. Sentí una pesadez indescriptible,
- 1:50:19Speaker 2: como si el ambiente se hubiera vuelto más denso, como
- 1:50:22Speaker 2: si el mundo a mi alrededor se hubiese detenido por
- 1:50:25Speaker 2: un segundo. Lo primero que noté fue la quietud. Incluso
- 1:50:29Speaker 2: el viento, que solía ser constante a esa hora, pareció detenerse.
- 1:50:35Speaker 2: Levanté la mirada y, al final de uno de los surcos,
- 1:50:37Speaker 2: entre las sombras, lo vi. Al principio, pensé que mis
- 1:50:42Speaker 2: ojos cansados me estaban jugando una mala pasada. A lo lejos,
- 1:50:47Speaker 2: la figura de un hombre caminaba lentamente hacia mí. La
- 1:50:51Speaker 2: luz del cielo aún no había desaparecido por completo, pero
- 1:50:54Speaker 2: la penumbra envolvía los campos en un tono rojizo y
- 1:50:57Speaker 2: crepuscular que hacía difícil distinguir detalles. Creí que era otro trabajador,
- 1:51:02Speaker 2: tal vez alguien que también había decidido quedarse más tiempo.
- 1:51:07Speaker 2: Pero cuanto más lo observaba, más clara se hacía una
- 1:51:10Speaker 2: horrible realidad. El hombre no tenía cabeza. Mis pensamientos se
- 1:51:15Speaker 2: volvieron confusos, incapaces de procesar lo que estaba viendo. La
- 1:51:20Speaker 2: figura avanzaba pesadamente, arrastrando los pies por entre las plantas
- 1:51:24Speaker 2: de maíz. A pesar de la distancia, pude notar como
- 1:51:28Speaker 2: en su mano derecha colgaba un machete, oxidado y viejo,
- 1:51:31Speaker 2: balanceándose con cada paso que daba. Mi respiración se aceleró.
- 1:51:37Speaker 2: No entendía lo que estaba viendo, no quería entenderlo. Intenté
- 1:51:42Speaker 2: convencerme de que era una sombra, una ilusión creada por
- 1:51:45Speaker 2: la luz menguante, pero no importaba cuánto intentara racionalizarlo, lo
- 1:51:49Speaker 2: que estaba viendo era real. La figura seguía acercándose, y,
- 1:51:54Speaker 2: mientras lo hacía, el sonido de algo metálico rozando la
- 1:51:57Speaker 2: tierra me alcanzó. Un frío intenso me invadió al reconocer
- 1:52:01Speaker 2: el sonido del machete siendo arrastrado contra el suelo, el
- 1:52:04Speaker 2: mismo que mi abuelo había descrito tantas veces. En ese momento,
- 1:52:09Speaker 2: cada advertencia que me había contado cuando era niño volvió
- 1:52:12Speaker 2: a mi mente como una bofetada. La historia no era
- 1:52:16Speaker 2: sólo un cuento para asustar a los niños. Era una
- 1:52:19Speaker 2: advertencia de algo que realmente existía. Mi abuelo había visto
- 1:52:24Speaker 2: lo mismo que yo veía ahora. Y sabía que, si
- 1:52:27Speaker 2: el hombre sin cabeza me alcanzaba, no viviría para contar
- 1:52:31Speaker 2: la historia. El hombre avanzaba sin prisa, pero de manera constante.
- 1:52:37Speaker 2: No podía ver su rostro, o lo que debería haber
- 1:52:39Speaker 2: sido su rostro, pero su cuerpo se movía con una
- 1:52:42Speaker 2: torpeza que hacía que cada uno de sus pasos resonara
- 1:52:45Speaker 2: más de lo que deberían. El machete se balanceaba de
- 1:52:48Speaker 2: un lado a otro, y mi corazón palpitaba con tanta
- 1:52:51Speaker 2: fuerza que creía que me explotaría en el pecho. Todo
- 1:52:55Speaker 2: en mi cuerpo me decía que corriera, pero mis piernas
- 1:52:58Speaker 2: no respondían. Estaba petrificado, atrapado entre la incredulidad y el
- 1:53:03Speaker 2: miedo puro. Finalmente, algo en mi interior hizo clic, y
- 1:53:08Speaker 2: mis músculos, como si despertaran de un letargo, reaccionaron. Sin
- 1:53:13Speaker 2: pensarlo dos veces, me di la vuelta y comencé a correr.
- 1:53:17Speaker 2: No recuerdo haber sentido mis pies tocar el suelo. Corrí
- 1:53:21Speaker 2: a través de las hileras de maíz, sin mirar atrás,
- 1:53:24Speaker 2: sabiendo que lo que fuera que estaba detrás de mí
- 1:53:26Speaker 2: no podía ser bueno. Podía sentir su presencia, como una
- 1:53:30Speaker 2: sombra gigantesca que se cernía sobre mí, como si el
- 1:53:34Speaker 2: campo entero se hubiera transformado en una trampa. Las plantas
- 1:53:38Speaker 2: parecían cerrarse a mi alrededor, como si no quisieran dejarme salir.
- 1:53:43Speaker 2: Corrí sin detenerme, sin escuchar nada más que el sonido
- 1:53:46Speaker 2: de mi propia respiración y el retumbar de mi corazón.
- 1:53:50Speaker 2: No tenía un plan, no sabía hacia dónde corría, sólo
- 1:53:53Speaker 2: quería alejarme lo más posible de esa cosa. Los surcos
- 1:53:57Speaker 2: del maíz se extendían interminablemente, y por un momento pensé
- 1:54:01Speaker 2: que no iba a encontrar la salida. Pero luego, de repente,
- 1:54:05Speaker 2: la casa del rancho apareció ante mí, como un faro
- 1:54:08Speaker 2: en medio de la oscuridad. Me lancé hacia la puerta,
- 1:54:12Speaker 2: la abrí con tanta fuerza que casi la rompí y
- 1:54:14Speaker 2: me encerré dentro, sin atreverme a mirar por la ventana.
- 1:54:18Speaker 2: Todo estaba en silencio de nuevo, pero algo me decía
- 1:54:21Speaker 2: que aún no estaba a salvo. Me quedé allí, sentado
- 1:54:25Speaker 2: en el suelo, temblando, intentando procesar lo que había visto.
- 1:54:30Speaker 2: Sabía que no era un sueño, ni una ilusión. Era real.
- 1:54:35Speaker 2: El hombre sin cabeza existía, tal y como mi abuelo
- 1:54:38Speaker 2: había advertido. Pasaron horas antes de que me atreviera a
- 1:54:42Speaker 2: levantarme y mirar hacia afuera. La noche ya había caído
- 1:54:46Speaker 2: por completo, y la luna iluminaba débilmente los campos. No
- 1:54:50Speaker 2: había señales del hombre, ni del machete, ni de nada
- 1:54:54Speaker 2: fuera de lo común. Pero sabía que estaba ahí, en
- 1:54:57Speaker 2: alguna parte, entre los surcos, esperando. Desde esa noche, nunca
- 1:55:03Speaker 2: volví a trabajar después de que el sol se ocultaba.
- 1:55:06Speaker 2: No volví a caminar entre los campos de maíz solo,
- 1:55:09Speaker 2: y siempre me aseguraba de estar en casa antes del atardecer.
- 1:55:13Speaker 2: Le conté lo que vi a algunos compañeros, pero nadie
- 1:55:16Speaker 2: me creyó. Se rieron, diciendo que eran historias para niños,
- 1:55:21Speaker 2: cuentos que los abuelos contaban para mantener a los jóvenes
- 1:55:24Speaker 2: cerca de casa. Pero yo sabía la verdad. Mi abuelo
- 1:55:28Speaker 2: había visto lo mismo, y ahora yo también lo había visto.
- 1:55:33Speaker 2: No sé qué o quién era ese hombre sin cabeza,
- 1:55:35Speaker 2: ni por qué caminaba por los campos con su machete oxidado,
- 1:55:38Speaker 2: pero sé que no pertenece a este mundo. Es una
- 1:55:42Speaker 2: presencia antigua, algo que está allí, entre las hileras de maíz,
- 1:55:46Speaker 2: esperando a aquellos que se atreven a quedarse demasiado tiempo
- 1:55:49Speaker 2: en su territorio. Ahora, cuando escucho el viento moverse entre
- 1:55:53Speaker 2: los surcos o el roce de las hojas secas, no
- 1:55:56Speaker 2: puedo evitar recordar esa noche. Y aunque han pasado muchos
- 1:56:00Speaker 2: años desde entonces, el miedo sigue siendo el mismo. porque
- 1:56:04Speaker 2: sé que, aunque no lo vea, el hombre sin cabeza
- 1:56:07Speaker 2: sigue allí, caminando, arrastrando su machete, esperando su próxima víctima.
- 1:56:16Speaker 2: Si te gustaron los relatos, nos gustaría que nos apoyaras
- 1:56:19Speaker 2: con un like o un comentario, ya que eso nos
- 1:56:22Speaker 2: ayudaría bastante. Y si no estás suscrito o suscrita, te
- 1:56:26Speaker 2: invito a que lo hagas para que no te pierdas
- 1:56:28Speaker 2: lo mejor de Oscuros Relatos de la Noche. Sin más
- 1:56:32Speaker 2: gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.