Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Las Brujas De La Barranca Vinieron Por Mi Hijo - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte. Sin más, comenzamos. Regresé a mi pueblo
- 0:15después de cinco años en Puebla. Había salido buscando trabajo
- 0:20y terminé limpiando casas en una colonia donde las calles
- 0:25olían a cloro y grasa. Vivía con la señora para
- 0:29la que trabajaba, me daba comida y un cuarto pequeño,
- 0:32pero me cobraba hasta los trastes que rompía. Al principio
- 0:37creí que me estaba ayudando, con el tiempo entendí que
- 0:40sólo me usaba. No tenía descanso, y cuando enfermaba, ella
- 0:45decía que era flojera. Un día amanecí con fiebre y
- 0:50la cara hinchada, no quise seguir ahí, junté mis pocas
- 0:54cosas y regresé con mi mamá, no llevaba nada, solo
- 0:57un par de mudas y la vergüenza. Estaba embarazada de
- 1:03un hombre casado, me lo había ocultado durante meses, me
- 1:06juraba que dejaría a su esposa, dijo que rentaría un
- 1:10cuarto para vivir conmigo, pero cuando le hablé para contarle
- 1:14lo del embarazo, cambió de número y desapareció. Busqué su casa,
- 1:19su trabajo, y en todos lados me dijeron que ya
- 1:22no lo habían vuelto a ver. Mi mamá me recibió
- 1:27con los brazos abiertos, mis dos hermanos, Daniel y Oscar,
- 1:31me ayudaron a bajar la maleta, no preguntaron nada, pues
- 1:35ya sabían lo que pasaba. Mi papá tardó más en hablarme,
- 1:40apenas cruzábamos palabra, me dejaban descansar, no me permitían trabajar.
- 1:46Pasaba los días acostada, comiendo poco, mirando por la ventana
- 1:51el campo que rodeaba la casa. Daniel insistía en que
- 1:56saliera con ellos, decía que me hacía mal estar encerrada.
- 2:01Un domingo acepté acompañarlos a la Barranca de las Cruces,
- 2:05un cañón detrás del pueblo donde se juntan los caminos viejos.
- 2:10Desde niña había escuchado que en las cuevas vivían brujas
- 2:13y espíritus y que quien dejaba una ofrenda podía conseguir favores,
- 2:18pero debía pagar con algo de su vida. Mis hermanos
- 2:22se rieron de eso, iban emocionados con sus teléfonos a
- 2:26grabar para las redes. Caminamos más de una hora, el
- 2:32aire olía a tierra seca y hojas podridas. A los
- 2:36pocos minutos de subir, comencé a sentirme mareada, así que
- 2:40me quedé sentada bajo un mezquite mientras ellos seguían adelante.
- 2:45Me dijeron que subirían a las cuevas y que no tardaban.
- 2:49Yo solo quería quedarme quieta, sentía el cuerpo pesado y
- 2:53los pies adormecidos, tomé agua, apoyé la cabeza en el
- 2:57tronco y cerré los ojos. No sé cuánto tiempo pasó,
- 3:03pero cuando abrí los ojos vi a una mujer parada
- 3:06frente a mí, no la escuché llegar. Tenía una falda
- 3:10negra hasta los tobillos, una blusa de manta gris y
- 3:13una chalina que le cubría medio rostro. Llevaba collares con
- 3:18cuentas oscuras y un bastón torcido. La piel de las
- 3:22manos le colgaba delgada y curtida por el sol. Me
- 3:26saludó con voz ronca y me dijo que no era
- 3:29bueno que una embarazada se quedara sola en ese lugar,
- 3:32me quedé helada, pues la verdad no se me notaba
- 3:35el embarazo, apenas tenía dos meses. Le respondí que estaba bien,
- 3:42que solo descansaba, sonrió mostrando los dientes manchados. Me miró
- 3:48de pies a cabeza y dijo que si no quería
- 3:50al niño, ella podía recibirlo, que tenía a quien dárselo.
- 3:55Me levanté enseguida, fingiendo que no la escuchaba, pero la
- 3:59voz me siguió por detrás, que lo pensara, que los
- 4:03hijos no se pueden tener por obligación. En voz baja
- 4:07y sólo por error, sin pensar en las consecuencias, le
- 4:11dije que sí, que se lo llevara, y cuando volteé,
- 4:15ya no estaba, sólo se movían las ramas del mezquite.
- 4:20Llamé a mis hermanos y les dije que me esperaran abajo,
- 4:24me sentía observada, con una presión en el pecho. Caminé
- 4:28despacio hasta la orilla del camino, los esperé sentadas sobre
- 4:32una piedra y no les conté nada, solo dije que
- 4:36me había mareado por el calor. Bajamos al pueblo y
- 4:40en la casa traté de olvidar el encuentro, pero esa
- 4:43noche el cuerpo me dolía como si hubiera cargado costales.
- 4:49Durante los días siguientes, comenzaron las náuseas y los mareos fuertes.
- 4:54Mi mamá decía que era normal, pero yo sentía que
- 4:58algo se movía en el estómago distinto, como si tuviera
- 5:01un peso extraño. Por las noches me sentaba en la
- 5:05ventana para respirar, desde ahí veía los árboles del patio
- 5:09y el corral. Una noche vi una sombra en el
- 5:13techo del vecino, creí que era un gato, pero al
- 5:16parpadear se levantó y extendió algo parecido a alas. Se
- 5:21quedó inmóvil, mirándome, y en otra noche la misma figura volvió,
- 5:26sólo que esta vez más cerca, en el árbol del frente.
- 5:31Dejé de asomarme y comencé a dormir con la luz encendida.
- 5:36Mi mamá notó que no descansaba y me preparaba té,
- 5:40pero nada me calmaba. A veces sentía que alguien respiraba
- 5:44detrás de mí, un aliento tibio en la nuca, como
- 5:48si me vigilaran mientras trataba de dormir. Una madrugada escuché
- 5:54a los perros ladrar, salí al corredor y vi tres
- 5:57bolas de fuego moviéndose lento sobre la barranca. Pensé que
- 6:01eran cohetes, pero se quedaban suspendidas, flotando como ojos que buscaban.
- 6:07Me metí corriendo, cerré la ventana y recé hasta quedarme dormida.
- 6:13Al día siguiente amanecí con el vientre tenso y una
- 6:16mancha morada cerca del ombligo, no había forma de explicarlo.
- 6:22Comencé a tenerle miedo a la noche, dejaba tijeras abiertas
- 6:26debajo de la cama, crucé listones rojos en las ventanas,
- 6:30como me había enseñado mi abuela, para espantar malos aires.
- 6:35pero nada cambió, los pájaros grandes volvían cada tarde, se
- 6:39posaban en el alambre de luz frente a la casa,
- 6:42no hacían ruido, solo se quedaban mirando hacia mi ventana.
- 6:48Una tarde mi mamá me convenció de ir al mercado
- 6:51con ella, dijo que el encierro me estaba enfermando, así
- 6:55que caminamos por las calles empedradas llenas de puestos de flores.
- 7:00Por primera vez en semanas respiré tranquila, pero al doblar
- 7:04por el pasillo de las hierbas, tropecé con una mujer
- 7:07que traía una canasta, al ayudarle a recoger lo que
- 7:10se le cayó, sentí que me apretó la muñeca con fuerza.
- 7:15Alzó la cabeza y reconocí los ojos hundidos de la
- 7:18anciana de la barranca. Intenté soltarme, pero no pude, sus
- 7:24uñas negras se hundieron en mi piel. Detrás de ella
- 7:28había dos mujeres más, vestidas igual, con sombreros de palma
- 7:33y rostros tapados con pañuelos. Me rodearon diciendo que venían
- 7:38por lo prometido. No entendí, me decían que en la
- 7:42barranca todo se escucha, que las palabras tienen dueño, que
- 7:46cuando uno ofrece, ellas cobran. La gente seguía pasando sin mirar,
- 7:52era como si no existiéramos. La anciana me tocó el vientre,
- 7:58sentí un ardor, dijo que el niño era varón y
- 8:01que ya tenía destino. Me incliné de dolor y mi
- 8:05mamá me buscó entre los puestos, me vio tirada en
- 8:08el suelo. No supe más, pues cuando abrí los ojos
- 8:13estaba en la cama del hospital, con un suero en
- 8:15la mano, me dijeron que había tenido una crisis, que
- 8:19debía guardar reposo. No conté nada, solo pensaba en la
- 8:25sonrisa de aquella mujer, en su bastón torcido y en
- 8:28las bolas de fuego sobre la barranca. Esa noche soñé
- 8:32con ella parada frente a la ventana, llamando por su
- 8:36nombre al hijo que aún no nacía. Después de aquel
- 8:40día en el mercado todo se volvió peor, no pasaban
- 8:44dos noches seguidas sin que algo extraño ocurriera. Soñaba con
- 8:49la barranca, con las piedras negras llenas de líquenes, con
- 8:53las cuevas abiertas como bocas que murmuraban mi nombre. En
- 8:57los sueños, la anciana salía del fondo, caminaba arrastrando los
- 9:02pies y me decía que lo prometido se paga, despertaba
- 9:06empapada en sudor, con el pecho apretado y el aire
- 9:09atorado en la garganta. Comencé a enfermar, pues no dormía
- 9:15y apenas comía. El médico decía que el bebé estaba bien,
- 9:20pero yo sentía que algo lo rodeaba, algo que no
- 9:23debía estar ahí, a veces lo sentía moverse con fuerza,
- 9:27como si dentro de mí se defendiera de algo. Otras
- 9:31noches no se movía en absoluto, y pasaba horas tocándome
- 9:35el vientre esperando sentirlo, mi mamá se quedaba dormida junto
- 9:39a mí, rezando, con una vela encendida a los pies
- 9:42de la cama. Los animales empezaron a aparecer en la casa,
- 9:48gatos flacos con ojos verdes se metían por el patio,
- 9:52rascaban la puerta y maullaban hasta el amanecer. Pájaros negros
- 9:56se posaban en el alambre del corral, miraban hacia mi
- 10:00ventana y no se movían aunque les lanzaran piedras. Una
- 10:05madrugada escuché que algo caminaba por el techo, eran pasos torpes, arrastrados,
- 10:10que avanzaban justo encima de mi cuarto. Tomé la cobija
- 10:15y recé en silencio. Mi mamá entró con un crucifijo
- 10:19y se quedó de pie hasta que amaneció. Un mes después,
- 10:25cuando el aire se volvió más pesado y el calor insoportable,
- 10:29mi madre insistió en que saliera, dijo que me iba
- 10:32a volver loca encerrada. Fuimos al mercado un martes temprano,
- 10:37todo parecía normal, los vendedores hablaban, los niños corrían entre
- 10:42los puestos, y yo trataba de mantener la calma, pero
- 10:46sentía un zumbido en los oídos. En el pasillo de
- 10:50las hierbas, vi un puesto nuevo, cubierto con telas verdes,
- 10:54una mujer ofrecía frascos con líquidos, raíces y amuletos. Al
- 11:00pasar junto a ella me llamó muchacha bonita, me pidió
- 11:03que oliera una planta para espantar el mal de ojo,
- 11:06cuando extendí la mano para recibirla, me tomó de la muñeca,
- 11:11sentí sus dedos fríos, ásperos, clavándose en la piel. La
- 11:17reconocí al instante. Era la misma anciana de la barranca,
- 11:22la misma sonrisa demoníaca y la misma mirada de sombra.
- 11:27Intenté soltarme, pero apretó más fuerte y su otra mano
- 11:31se posó sobre mi vientre. Murmuraba palabras que no entendía,
- 11:36una mezcla de rezos y gruñidos, mi mamá hablaba con
- 11:39una vendedora más adelante y no veía nada. Me quedé paralizada,
- 11:45pues detrás de la mujer aparecieron dos más, vestidas igual,
- 11:49con faldas largas y pañuelos amarrados a la cabeza. Se
- 11:53pusieron una a cada lado, olían a humo y a
- 11:57tierra podrida. La del centro me dijo que ya venían
- 12:02por lo prometido, que ellas no olvidan. Les pregunté qué
- 12:06querían y respondieron que el hijo que llevaba dentro, dijeron
- 12:11que cuando una mujer ofrece algo en la barranca, el
- 12:14aire lo lleva hasta los oídos de las que gobiernan
- 12:17desde adentro. Me quedé sin palabras y recordé lo que
- 12:21le había dicho aquella tarde, que se lo llevara si
- 12:24lo quería, solo lo había dicho por miedo, sin pensar,
- 12:28pero para ellas fue suficiente. Les grité que me dejaran
- 12:34en paz, pero la gente del mercado no reaccionó, caminaban
- 12:38a nuestro alrededor sin mirarnos, era como si las tres
- 12:41brujas no existieran para nadie más. Una de ellas me
- 12:46dijo al oído que el niño ya tenía nombre, que
- 12:49su voz había sido escuchada y su destino marcado. Reían
- 12:53con esas gargantas secas, riendo como demonios con esa risa aterradora.
- 12:59Logré soltarme, caí al suelo y cuando mi madre volteó,
- 13:04solo quedaban tres sombras alejándose entre la multitud. Esa misma
- 13:10tarde comenzaron los dolores. Al principio pensé que eran cólicos,
- 13:15pero el dolor bajó hasta las piernas y no pude levantarme,
- 13:19mi mamá pidió ayuda a los vecinos. Me llevaron en
- 13:23una camioneta al hospital, pero en el camino sentía que
- 13:27algo se movía dentro de mí, queriendo salir. El mundo
- 13:31se me desvanecía, escuchaba a mi mamá llorar, diciendo mi nombre,
- 13:36y cuando desperté tenía un suero en el brazo y
- 13:39una enfermera a mi lado. Me dijo que había tenido
- 13:43un parto prematuro y que el bebé estaba en incubadora.
- 13:48No sentí alivio, solo sentí miedo, pues pensé en lo
- 13:52que me habían dicho, que vendrían por él. Pedí verlo.
- 13:57Cuando me llevaron a la sala de incubadoras, lo vi
- 14:00tan pequeño que apenas cabía en mi palma, tenía los
- 14:04ojos cerrados y el pecho subía y bajaba despacio. Algo
- 14:08dentro de mí cambió, por primera vez quise protegerlo con
- 14:12todo lo que me quedaba de fuerza, lloré hasta que
- 14:15me dolió el pecho, y me prometí que nada ni
- 14:18nadie me lo quitaría. Pero las noches en el hospital
- 14:23eran igual de malas. Desde la ventana del pasillo veía
- 14:27luces moviéndose en los cerros, eran bolas de fuego que
- 14:31flotaban lentas y se detenían frente al edificio. A veces
- 14:36creí escuchar risas entre los pasillos vacíos y otras algunos
- 14:40ruidos extraños, como si alguien caminara descalzo arrastrando las uñas
- 14:45por el piso. Una enfermera me dijo que eran alucinaciones
- 14:49por la anestesia, pero yo sabía que no, pues ya
- 14:52sabía que me vigilaban. Cuando nos dieron el alta, mi
- 14:58mamá me llevó a casa, el niño dormía casi todo
- 15:01el tiempo, y cada vez que lloraba lo hacía con
- 15:04una fuerza extraña, como si le doliera respirar. Las brujas
- 15:09no se habían ido, en las noches sin luna se
- 15:12escuchaban chillidos afuera, las gallinas se agitaban, los perros aullaban
- 15:17sin parar. Mi padre se levantaba con el machete en
- 15:21la mano, pero nunca encontraba a nadie. Una madrugada vi
- 15:27una figura parada al otro lado del patio, llevaba una
- 15:30vela encendida, pensé que era un sueño, pero la luz
- 15:34iluminó su cara arrugada y los ojos hundidos. Se quedó ahí, mirándome,
- 15:40corrí a la cuna, levanté al niño y lo abracé
- 15:43con desesperación. No podía seguir así, entendí que mientras el
- 15:48bebé estuviera conmigo, ellas lo seguirían, que no se detendrían
- 15:53hasta cumplir su promesa. Esperé tres días para decidirme, mi
- 15:59mamá no podía saberlo. Así que preparé una botella con
- 16:03agua bendita y un crucifijo. Esa noche bañé al niño
- 16:08con el agua, le puse una manta blanca y recé
- 16:11en silencio. A las cuatro de la mañana salí sin
- 16:15hacer ruido, caminé hasta la carretera y tomé el primer
- 16:18autobús que pasó, la verdad no miré atrás. Viajé días
- 16:24enteros sin rumbo, comía lo que podía, dormía con el
- 16:28niño en brazos, envuelto en la manta, sentía que las
- 16:32brujas me seguían. En las paradas veía mujeres con pañuelos
- 16:36en la cabeza, viejas que me sonreían entre la gente,
- 16:40no sabía si eran ellas o si mi mente ya
- 16:43se estaba quebrando. Llegué a un pueblo lejos, con calles
- 16:48empedradas y una iglesia grande en la cima de un cerro,
- 16:52frente al atrio había un convento. Esperé hasta que amaneció
- 16:56y toqué la puerta, una monja abrió y le entregué
- 16:59al niño envuelto y le pedí que lo cuidaran, que
- 17:02no preguntaran nada. Me dijo que como me llamaba, pero
- 17:07no respondí, solo dije que el niño merecía vivir. Cuando
- 17:13la puerta se cerró, sentí que el cuerpo se me
- 17:16partía en dos, caminé sin rumbo por las calles hasta
- 17:19perder la noción del tiempo. Pensaba en él, en su olor,
- 17:24en sus manos diminutas, sólo rezaba para que las brujas
- 17:28no lo encontraran. Desde entonces sigo caminando, no volví a
- 17:34mi casa ni a mi pueblo, la verdad no puedo,
- 17:37y a veces, al anochecer, creo escuchar el llanto de
- 17:41un niño en el viento y me detengo, pero sé
- 17:44que no debo buscarlo. Es mejor así, si me quedo lejos,
- 17:49tal vez las brujas olviden. Tal vez mi hijo crezca
- 17:53sin saber nada de la deuda que le heredé. Termino
- 17:58mis días rezando, con la esperanza de que en algún lugar,
- 18:01él viva libre, sin la sombra de esas tres mujeres,
- 18:05que una tarde aparecieron en la barranca para reclamar lo
- 18:09que jamás debí ofrecer. Relato anónimo