Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Esa Bruja No Quería Ayudarme: Brujería Por Venganza - Historias De Terror - Voces De La Noche
Transcript
- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, suscríbete,
- 0:08dale like y comparte. Bueno, mi historia la cuento más
- 0:16que nada para que sirva de experiencia de que no
- 0:19es bueno acudir con brujos en ninguna circunstancia y mucho
- 0:22menos involucrar a niños, ya que ese tipo de cosas
- 0:26siempre están relacionadas con el mal. Bueno, mi nombre es Raúl,
- 0:30y todo comienza cuando era apenas un niño. Recuerdo muy bien,
- 0:36cada vez que mi madre me decía que era hora
- 0:38de irnos y mi cuerpo empezaba a temblar, hacía todo
- 0:42lo posible para que ya no se diera cuenta de
- 0:44que tenía miedo, pues ya se lo había dicho en
- 0:47otras ocasiones, pero insistía en que era por mi bien. Así,
- 0:52siendo más o menos las tres de la tarde, salimos
- 0:55de casa rumbo a casa de don José, el curandero
- 0:58del pueblo, era el lugar al que yo consideraba el
- 1:01más espeluznante de todos, y el culpable de que en
- 1:04las noches no pudiera dormir bien, por culpa de las
- 1:07pesadillas que me provocaba. Tomado de su mano y cargando
- 1:12conmigo los apenas seis años de edad que tenía en
- 1:15ese entonces, caminaba junto a ella sin pronunciar palabra alguna,
- 1:19trayendo a mi mente las cosas que sabía que me
- 1:22tocaría vivir una vez más. Mi madre me llevaba con
- 1:26aquel hombre, porque decía que supuestamente él me sanaría del
- 1:30defecto de audición con el que nací y bueno, también,
- 1:33mi madre tenía problemas de salud, una enfermedad que los
- 1:37médicos le habían diagnosticado hace unos pocos meses, y ella
- 1:41en vez de acudir a la medicina convencional, prefería visitar
- 1:45a los curanderos en quienes ponía ciegamente su confianza. Pero
- 1:50hoy que soy adulto, la puedo entender muy bien, ya
- 1:53que nadie puede negar que en aquellas épocas la medicina
- 1:56no estaba tan avanzada para enfrentar una enfermedad así, generalmente.
- 2:01Nadie sobrevivía a eso y aunque en la actualidad se
- 2:04puede conseguir curarla, todavía sigue siendo una de las mayores
- 2:08culpables de mortalidad humana. Me acuerdo que ni bien llegamos
- 2:13a la esquina, ya podía ver aquella casa, haciendo que
- 2:16mi temor se incrementara más, mi madre se daba cuenta
- 2:20de que no quería ir, pues a medida de que
- 2:22yo iba aminorando los pasos. Ella empezaba a decirme que
- 2:26no tenía que tener miedo, repitiendo que era por mi bien,
- 2:30pero por mi escasa madurez eso no me servía de
- 2:33ningún consuelo. La casa de don José era de adobe,
- 2:37compuesto por una pequeña sala que tenía enfrente del patio,
- 2:41donde recibía a los clientes, unido a ella estaba lo
- 2:44que siempre creí que era la habitación donde dormía, junto
- 2:48a su esposa, una señora que a mi parecer, hacía
- 2:51las mismas actividades que él, pero lo que en esos
- 2:54tiempos no podía comprender. Era el por qué sólo a
- 2:58mí me atendía al aire libre, porque a mi madre
- 3:01la hacía pasar a un último cuarto, donde tenía más privacidad,
- 3:05haciendo referencia que tenía puertas y ventanas a las que
- 3:09siempre mantenía cerradas. El procedimiento era el mismo en todas
- 3:14las veces. Primero, me hacía acostar sobre un viejo catre
- 3:18y empezaba el ritual de sanación. Tomaba un pequeño recipiente
- 3:21de cerámica que contenía hierbas, que al encenderlas, el recipiente
- 3:26empezaba a arrojar un humo que despedía un olor inusual. Ciertamente,
- 3:31no recuerdo mucho lo que me hacía en los oídos.
- 3:35Solo tengo en mi mente esa imagen, recorriendo el humo
- 3:38por todo mi cuerpo para a continuación, recién enfocarse en
- 3:41mi verdadero problema. Tal vez le llevaba unos quince minutos atenderme,
- 3:47quince minutos que a mí me parecían una eternidad, rogando
- 3:50en mis adentros que terminara de una buena vez. Para
- 3:54dejar de sentir ese inocente pánico que me invadía de
- 3:57pies a cabeza, quisiera decir que al finalizar sentía alivio,
- 4:01pero la verdad es que no, porque luego de mí
- 4:03seguía mi madre. A quien hacía pasar a ese cuarto,
- 4:08mientras la esposa trataba de mantenerme entretenido, en ocasiones, me
- 4:12regalaba frutas para que las comiera frente al gallinero. Eso sí,
- 4:17de rato en rato, volteaba para mirar si mi madre
- 4:21ya había salido del cuarto, pues ni siquiera al estar
- 4:24distraído me quitaba la incertidumbre. En una ocasión, perdí de
- 4:29vista a la señora. Pues se había ido a ver
- 4:32a los otros animales que tenían, el hecho es que
- 4:35al quedarme en el patio totalmente solo, vi que había
- 4:38llegado la oportunidad de poder saber cómo el brujo curaba
- 4:41a mi madre. Una curiosidad que me mantenía intrigado desde
- 4:45la primera vez que fuimos. Así fue que, como un
- 4:49delincuente tratando de pasar desapercibido con sumo sigilo, me di
- 4:53la media vuelta y empecé a caminar hacia ese cuarto.
- 4:57La puerta y la ventana eran de maderas podridas que
- 4:59dejaban unas estrechas aberturas que permitían ver al interior y
- 5:03como por mi altura no llegaba hasta la ventana, fui
- 5:06directamente hacia la puerta. Esa tarde vi lo que jamás
- 5:10en mi vida pensé ver y esperaba encontrar al brujo
- 5:13expandiendo humo, tal cual lo hacía conmigo, pero cuando asomé
- 5:17mi cara para ver con mi ojo derecho a través
- 5:20de la apertura, me di cuenta de que ya había
- 5:22terminado ese paso, pues cuando llegué, apenas estaba comenzando a
- 5:28hacer lo que yo considero la escena más aterradora de
- 5:31toda mi existencia. Vi que ahí también había otro catre
- 5:35donde estaba recostada mi madre y también había decenas de
- 5:38elementos y algunos recipientes sobre el suelo que el brujo
- 5:42usaba para hacer rituales, aunque de por sí, con sólo
- 5:46ver eso, me causaba temor, lo que el hombre ya
- 5:49tenía en sus manos fue lo más escalofriante que había
- 5:52visto hasta entonces. Pues era un sapo enorme, negro y
- 5:56de manchas amarillentas que combinaban con los ojos grandes que tenía.
- 6:01Tomándolo de su mano, y en tanto el pobre animal
- 6:04mantenía sus patas extendidas, lo fue acercando lentamente hacia el
- 6:08vientre descubierto de mi madre. Ella tenía sus ojos cerrados
- 6:13y por momentos, la veía respirar pausadamente para luego expulsar
- 6:17el aire de igual manera, como si ya estuviera acostumbrada.
- 6:21Era un ritual bastante extraño y aterrador para un niño
- 6:24de mi edad, algo en lo que ella ponía indudablemente
- 6:27toda su esperanza, y bueno. Una vez que colocó al
- 6:31sapo sobre su piel y empezó a presionarlo sobre su vientre,
- 6:35la criatura empezó a moverse desesperada, como tratando de escapar
- 6:39y vaya que tenía justa razón para hacerlo, ya que
- 6:42instantes después comprendí que él era la víctima. Con mis
- 6:47ojos desorbitados, vi como el cuerpo de este empezó a cambiar,
- 6:51mi mente infantil no podía dar crédito a lo que veía,
- 6:54sentía que mis piernas empezaban a temblarme y la boca
- 6:58se me ponía rígida. Con el mayor de los terrores,
- 7:00observaba estupefacto como el animal empezó a acercarse poco a poco,
- 7:06hasta que dejó de moverse y su cuerpo quedó básicamente momificado,
- 7:10reseco y sin aliento. Dejé de espiar cuando vi que
- 7:14el brujo alejó el cadáver del animal y se agachó.
- 7:17Creí que era para pasar a un siguiente paso. Sin embargo,
- 7:21al erguirse, vi que levantó otro, seguramente para repetir el proceso.
- 7:27Recuerdo que mientras salía corriendo de esa casa, escuchaba a
- 7:31la esposa llamarme. Pienso que se dio cuenta de que
- 7:34estaba espiando, así que ya se habría dado cuenta del
- 7:37motivo por el que huía. Llegué a casa preso del
- 7:40pánico e ingresé directamente a la habitación que compartía junto
- 7:44a mi madre. Me quedé sentado en un rincón, con
- 7:48mis brazos abrazando mis rodillas, esperando a que mi madre volviera.
- 7:53Luego de esa experiencia y casi obligado por mi madre,
- 7:57tuve que seguir asistiendo a las tétricas citas con esos brujos,
- 8:00no obstante, lo que sucedió después es la parte más
- 8:04perturbadora de todo mi relato y la verdad es que
- 8:06así me di cuenta de que por muy buenas que
- 8:09sean las intenciones que tengamos, si hacemos las cosas enfocadas
- 8:14en lo malo así terminarán. En fin, años más tarde
- 8:18mi madre falleció por culpa de esa horrible enfermedad, cabe
- 8:22mencionar que mi padre ya había fallecido cuando era aún
- 8:25más pequeño, así que convivía junto a mis hermanos, cuñadas
- 8:29y sobrinos con los que años después mi relación comenzó
- 8:32a flaquear. Tenía ya 17 años y justamente en esos tiempos
- 8:38era con mis hermanos con los que no me llevaba
- 8:40muy bien. No quiero justificarme diciendo que la conducta que
- 8:44yo tenía era propia de la adolescencia, pues a fin
- 8:47de cuentas, por el simple hecho de haberme quedado sin
- 8:51padres a temprana edad, me forjó a madurar más a prisa.
- 8:55El punto es que no me sentía bien en casa,
- 8:58las discusiones con ellos se iban haciendo cada vez más frecuentes,
- 9:02y por consiguiente, la convivencia en ocasiones se hacía insoportable.
- 9:07Sin embargo, a última instancia decidí no bajar la guardia,
- 9:11me propuse a luchar para que las cosas mejoraran y
- 9:14así fue como, aconsejado por un amigo llamado Joaquín, comencé
- 9:18a acercarme a la iglesia. Joaquín, a pesar de crecer
- 9:23en un ambiente católico practicante, contrastando así con la vida
- 9:27que yo llevé, me aseguraba que todos teníamos problemas y
- 9:30que lo importante era perseverar y apoyarse en las cosas
- 9:34y personas que nos hacían bien, él también formaba parte
- 9:37del grupo parroquial al que me llevó. Al principio, todo
- 9:42me pareció espléndido. Los jóvenes eran muy buenas personas y
- 9:46me hicieron sentir cómodo desde el inicio. El sacerdote, de
- 9:50nombre Saúl, prácticamente era un santo, tan así que empecé
- 9:54a tomarle confianza a los pocos días de haberme integrado.
- 9:58Le contaba todos mis problemas y sus consejos eran de
- 10:01verdad un consuelo para mí. Mi mentalidad fue cambiando y
- 10:05eso me ayudó a ver las cosas en mi casa
- 10:08de otra manera y por ende, me llevó a ser
- 10:10más tolerante y hallar la forma de mejorar la relación
- 10:13con mi familia. Lo malo comenzó a suceder dos semanas
- 10:17después de haberme unido al grupo, pero en esa ocasión,
- 10:20mi familia no tenía nada que ver, sino que todo
- 10:23giraba en torno a mí. O tal vez debería decir
- 10:27a lo que empezó a pasar en la casa. Una
- 10:30noche me desperté exaltado, al escuchar un fuerte ruido en
- 10:34la sala, me senté en la cama y me quedé
- 10:36en silencio, esperando oír más, pensé que otra vez alguno
- 10:40de mis hermanos estaba discutiendo con su esposa o algo así,
- 10:44pero a la situación solo le continuó un silencio rotundo,
- 10:48aún así, me levanté para ir a revisar qué es
- 10:51lo que había sucedido. Cuando llegué a la sala, vi
- 10:55que todo estaba normal, pero mientras permanecía intrigado en el lugar,
- 10:59un aterrador fenómeno aconteció frente a mis propios ojos. Sobre
- 11:04unas paredes, estaba colgado un cuadro de una imagen religiosa
- 11:08que el Padre Saúl me había regalado. Concretamente, fue eso
- 11:12lo que me llamó la atención, ya que de reojo
- 11:15lo vi moverse, al voltear. Contemplé que quedó inclinado y
- 11:19cuando me acerqué para agarrarlo pensando que se iba a caer,
- 11:22éste se elevó unos centímetros por sí solo, para luego
- 11:27desprenderse y volar hacia un costado, rompiéndose en pedazos. Detrás
- 11:32de mí, escuché cuando mis hermanos abrieron las puertas de
- 11:36sus cuartos para ir hacia donde yo estaba, pero para
- 11:39mi mala fortuna, ellos llegaron cuando ya había sucedido aquel
- 11:43evento paranormal. Sobre la pared, más precisamente en el sitio
- 11:48donde estaba colgado el cuadro instantes antes, una silueta oscura
- 11:52comenzó a aparecer, todo pasó rápido, en cuestión de un instante,
- 11:57quedó formada la figura de una mujer usando un manto.
- 12:01No le vi facciones, era toda una cosa negra, como
- 12:04la silueta de una virgen, la manifestación se diluyó cuando
- 12:08mis hermanos llegaron a la sala, alertados por el ruido
- 12:11que hizo el cuadro al estrellarse. Cuando lo vieron destruido,
- 12:16me preguntaron qué había pasado, pero ni siquiera podía hablar,
- 12:20aún estaba estupefacto. Luego les conté que había visto la
- 12:24silueta de una mujer sobre la pared, no me dijeron nada,
- 12:28pero me di cuenta de que no me creyeron. En fin,
- 12:32pasaron unos días de aquel suceso y cuando todavía no
- 12:35le había contado al padre Saúl ni a nadie más
- 12:38lo que vi, aquella entidad volvió a manifestarse, sucedió cuando
- 12:42estaba en mi habitación, a punto de acostarme a dormir,
- 12:45sentado en la cama, me estaba quitando los zapatos, cuando
- 12:49de pronto... La figura empezó a formarse apenas unos metros
- 12:53de mí, era la misma mujer, no tengo dudas de eso,
- 12:57con la forma como de una virgen, usando un velo
- 13:00y causando el mismo terror que la primera vez. Esa
- 13:04vez me levanté para escapar mientras lanzaba un grito de
- 13:08pavor y como recién acabábamos de comer mis familiares aún
- 13:11estaban despiertos y fue gracias a eso que aquel espectro
- 13:15no logró su cometido. La verdad es que mientras gritaba
- 13:19se lanzó sobre mí golpeando brutalmente mi pecho y tumbándome
- 13:22sobre la cama. Cuando llegaron mis hermanos y les conté
- 13:27lo sucedido se quedaron en shock, porque me vieron con
- 13:30las heridas del golpe, eran dos manos perfectamente marcadas, de
- 13:34largos y deformes dedos, como si fueran los de un demonio.
- 13:39El dolor se me fue desapareciendo conforme pasaban los minutos,
- 13:43pero la piel se me puso morada por el golpe,
- 13:45fueron mis propios hermanos los que me dijeron que hablara
- 13:48con el padre Saúl. Y eso hice. Él se puso
- 13:53a hacer oración por mí y luego fue a bendecir
- 13:56la casa, evidentemente, eso ayudó, ya que no volví a
- 14:00ver a aquel espectro ahí, pero como ya no podía
- 14:02estar en mi casa, aquella cosa optó por emboscarme poco
- 14:06después en la calle, eran como las nueve de la noche.
- 14:10Salía junto con mi amigo de la iglesia después de
- 14:13haber participado en las actividades acostumbradas. Mi amigo vive a
- 14:18unas tres cuadras antes de llegar a mi casa, así
- 14:21que nos separamos y yo continué solo. Había caminado una
- 14:26cuadra más o menos, cuando al pasar por un sector oscuro,
- 14:29empecé a escuchar que alguien caminaba detrás de mí, apenas
- 14:33logré voltear cuando vi a una rana igual que la
- 14:36que había visto cuando era niño, con los ojos amarillos.
- 14:40Algo en mí se removió y sabía que eso no
- 14:43podía ser nada bueno, entonces cuando comencé a caminar más rápido,
- 14:47me di cuenta de que atrás de mí venía alguien
- 14:50y cuando volteé ya no vi al sapo. Ahora era
- 14:53la misma mujer con velo, quien pasó empujándome. No obstante,
- 14:58en esa oportunidad, cayó encima mío y a pesar de
- 15:01que su aspecto era como una sombra, podía sentir su peso,
- 15:05pero esa característica no duró mucho, ya que por fin
- 15:09quiso enseñarme su verdadera apariencia. Fue como si la sábana
- 15:13negra comenzara a tomar forma, siendo así que poco a
- 15:17poco empecé a ver su cuerpo, una de sus manos
- 15:19huesudas tapaba mi boca para que no gritara, mientras que
- 15:23con el antebrazo de su otra extremidad, presionaba mi pecho,
- 15:26al aclararse su cara, vi que en realidad. Eso no
- 15:31era nada parecido a la Virgen como en un momento
- 15:34tontamente llegué a pensar, más bien, era la cara de
- 15:37una anciana rugosa y repugnante y lo que yo creí
- 15:40era un velo, en realidad eran sus cabellos. Con una
- 15:45macabra voz, me dijo algo que me estremeció el alma,
- 15:48con una voz sacada del mismísimo infierno, me dijo que
- 15:52yo no debía ir a una iglesia, que yo no
- 15:54pertenecía a ese lugar, porque mi sitio era en las
- 15:57penumbras y que era al demonio a quien debía rendir culto.
- 16:02Podía sentir su aliento asqueroso en mi cara y me
- 16:04provocó unas náuseas incomparables, manteniendo sus ojos en los míos,
- 16:09empecé a sentir que cada gota de mi sangre se congelaba.
- 16:14Esto porque aumentó el frío y más cuando por fin
- 16:16llegué a reconocerla, se trataba de la esposa de quien
- 16:20fue el curandero que conocí siendo niño, aquel a cuya
- 16:23casa me llevaba mi madre, para que supuestamente fuéramos curados
- 16:27los dos. Luego de recibir tal amenaza inexplicable para mí,
- 16:32me liberó, dejándome tirado en el suelo, y ahí me
- 16:35quedé por unos momentos más, sin poder moverme, paralizado y
- 16:39con mis pantalones mojados. Generalmente, las brujas y brujos no
- 16:45realizan en una persona lo que ellos dicen, no niego
- 16:48que puedan lograr curar a una persona si así lo desean,
- 16:52pero lo hacen con el poder del maligno y teniendo
- 16:54en cuenta que todo lo que provenga del demonio termina mal,
- 16:58no tengo dudas de que él es el único beneficiado,
- 17:01especialmente cuando se trata de niños. No me sorprendería que
- 17:06los entreguen como ofrenda a Satanás. Y lo peor de todo,
- 17:10es que no hay casi nada de probabilidades de que
- 17:13los mayores se den cuenta de tan terrible error que
- 17:16cometen al exponerlos. La razón por la que desde el
- 17:20fallecimiento de mi madre todo en mi vida fue en caída,
- 17:23los problemas en mi casa, con mi familia, mi rebeldía,
- 17:27mi enojo, el deseo de abandonar este mundo que a
- 17:30veces me dominaba, eran por culpa de esos brujos. Lo
- 17:35único que supe es que el anciano había fallecido años
- 17:39después de mi madre, pero nunca imaginé que su esposa
- 17:42seguiría con el trabajo o tal vez no lo hizo.
- 17:45Simplemente se conformó al saber que al igual que a mí,¿
- 17:48a cuántos otros niños no habrá ofrecido al amo que
- 17:51ella servía? Me costó mucho superar todo eso, de limpiar
- 17:56espiritualmente mi alma, como lo decía el Padre Saúl, pues
- 18:00eso es lo que hace la brujería, sea cual sea
- 18:03el motivo por el cual acudas a un curandero o bruja.
- 18:06Aunque pienses que lo haces por un bien, eso va
- 18:09manchando tu alma, provocando que uno se aleje de Dios,
- 18:13cuyas consecuencias son catastróficas. Y mil veces más macabro fue,
- 18:18pues las sospechas del padre eran ciertas, ya que la
- 18:21desgraciada me entregó a su amo sin que mi madre
- 18:24y mucho menos yo, nos diéramos cuenta. Hoy en día,
- 18:29no le guardo rencor a mi madre por haberme involucrado
- 18:32con esas cosas, pues como les dije al principio, ella
- 18:35tenía buenas intenciones, pero su ignorancia me hizo vulnerable a
- 18:39esa pareja de brujos y las consecuencias las viví en
- 18:42mi adolescencia. Ruego a Dios que perdone a mi madre
- 18:46y que hoy la tenga en su gloria, después de todo,
- 18:49cuando le tocó partir de aquí, de seguro comprendió que
- 18:53en realidad, al llevarme a los curanderos, no era por
- 18:56mi bien. Hace un año, trabajaba como niñera, para una
- 19:07agencia cuyo nombre prefiero mantener en secreto, así como el
- 19:11mío y el de quienes estuvieron involucrados en esta extraña experiencia.
- 19:17A mis 25 años, siempre me he considerado una persona tímida,
- 19:21pero afortunadamente, mi habilidad natural para cuidar niños, y eso
- 19:26me permitió encontrar un trabajo que aunque desafiante a veces,
- 19:30realmente disfrutaba. La agencia para la que trabajaba tenía un
- 19:35método peculiar de operar. Los padres interesados en contratar un
- 19:39servicio de niñeras llamaban a la agencia, la cual seleccionaba
- 19:43a la candidata perfecta según las demandas del cliente. Después,
- 19:47la agencia se encargaba de recibir todos los pagos de
- 19:50manera electrónica. Antes de que la niñera se dirigiera a
- 19:55la casa del cliente, Esta medida de seguridad no sólo
- 19:59facilitaba las transacciones, sino que también proporcionaba una capa adicional
- 20:04de protección al evitar posibles problemas al retirarse de la residencia.
- 20:10Dado que disponía de bastante tiempo libre y estaba ahorrando
- 20:13para comprar un automóvil, no dudaba en aceptar cualquier tipo
- 20:17de trabajo que otras niñeras solían rechazar, turnos nocturnos, horarios extensos,
- 20:23no importaba. Siempre estaba dispuesta a asumir la responsabilidad y
- 20:27en esta ocasión. La agencia me contactó para cuidar a
- 20:31tres niños en casa de una mujer. La perspectiva de
- 20:35un pago sustancial me llevó a aceptar sin dudar. Mi
- 20:39confianza en mi capacidad para cuidar niños y mi falta
- 20:42de atención, al detalle en cuanto al número de niños
- 20:45a cuidar, hizo que no prestara mucha importancia al hecho
- 20:48de que fueran tres, se cerró el trato. Me dieron
- 20:51la dirección y me dirigí a la casa sin sospechar
- 20:54que esta sería una de las experiencias más inusuales que
- 20:58viviría como niñera. Al llegar a la casa, la atmósfera
- 21:02ya parecía extraña, la madre, apresurada y visiblemente nerviosa, apenas
- 21:07me dio algunas indicaciones generales y llamó a los niños
- 21:11para que se presentaran. Las escaleras resonaron con los pasos
- 21:15de los tres niños que se acercaban, dos gemelas de
- 21:18ocho años y un pequeño de siete, sin embargo, la
- 21:22verdadera sorpresa aguardaba al fondo de la sala. En un rincón,
- 21:27casi en penumbra, se encontraba el cuarto niño, sentado en
- 21:31un sillón, completamente absorto en la contemplación de la televisión apagada,
- 21:36su presencia silenciosa y su falta de interacción inmediata llamaron
- 21:40mi atención. Los tres niños, con la espontaneidad característica de
- 21:45la infancia, se presentaron casi de inmediato. Las gemelas, con
- 21:50sus risas y gestos animados, compartieron sus nombres y edades,
- 21:55seguidas por el pequeño de siete años, cuya sonrisa traviesa
- 21:59añadió un toque de dulzura a la presentación, sin embargo,
- 22:03el cuarto niño. Absorto en la televisión apagada al fondo
- 22:07de la sala, seguía siendo un enigma en aquella introducción.
- 22:12Aunque la situación era un tanto peculiar, ya había experimentado
- 22:16situaciones similares en las que la información inicial sobre el
- 22:20número de niños no coincidía con la realidad. Una vez,
- 22:24me habían dicho que cuidaría a dos niños y al
- 22:27llegar me encontré con cinco, mi timidez y falta de
- 22:30disposición para confrontar a los adultos me llevaron a dejar
- 22:34pasar estas discrepancias sin cuestionar demasiado. Esta vez, la madre
- 22:39actuaba como si el cuarto niño no estuviera presente, aunque
- 22:43esta actitud podía resultar extraña para cualquier persona, especialmente en
- 22:48el cuidado de niños, yo preferí no profundizar en eso.
- 22:52Era una situación que de alguna manera ya había enfrentado
- 22:55antes y que en la mayoría de los casos no
- 22:59representaba un problema significativo. En mi experiencia, la mayoría de
- 23:05los niños se comportaban adecuadamente y las propinas adicionales que
- 23:09a menudo recibía superaban el pago original de la agencia
- 23:12de niñeras, sólo en casos excepcionales, cuando los niños eran
- 23:16difíciles y sus responsables no mostraban interés o consideración, optaba
- 23:21por levantar un reporte con la agencia, que luego se
- 23:25encargaba de vetar a esas familias. En este caso particular,
- 23:30el cuarto niño parecía tranquilo y su presencia no generaba
- 23:34mayor inquietud, la madre al parecer, simplemente deseaba actuar como
- 23:38si él no estuviera ahí. Aunque podría haber indagado más
- 23:42sobre quién era aquel pequeño que permanecía en el sillón
- 23:45de la sala, mi naturaleza reservada y la falta de
- 23:49importancia que le daba a estas situaciones me llevaron a
- 23:52dejar pasar la situación. Después de las breves indicaciones adicionales
- 23:57de la madre sobre los cuidados de los niños, ésta
- 24:00se retiró rápidamente, dejándome sola con los cuatro niños y
- 24:04una serie de preguntas sin respuesta, los niños, emocionados, expresaron
- 24:10su deseo de ver televisión, una actividad permitida durante todo
- 24:14el día según las instrucciones dadas. Aunque mi atención se
- 24:18desviaba ocasionalmente hacia el cuarto niño, que seguía absorto en
- 24:22la pantalla apagada, decidí centrarme en hacer que la tarde
- 24:26fuera agradable para los niños. Sugiriendo la idea de preparar
- 24:30una merienda de frutas picadas, fui hacia la cocina mientras
- 24:34los niños se dirigían a la sala para elegir la película.
- 24:38Mientras buscaba entre las gavetas de la cocina un exprimidor
- 24:42para el limón, una extraña sensación se apoderó de mí,
- 24:45era como si alguien más estuviera presente en la habitación,
- 24:49una presencia que no podía ignorar. Instintivamente, volví la cabeza,
- 24:54anticipando encontrar a alguno de los niños necesitando mi ayuda,
- 24:58sin embargo, la sorpresa y el desconcierto se apoderaron de mí,
- 25:03al descubrir que de hecho, no estaba sola. El pequeño
- 25:08niño que antes ocupaba uno de los sillones de la sala,
- 25:11estaba ahora parado en la cocina, mirándome fijamente. Un escalofrío
- 25:16recorrió mi espina dorsal al notar que su aspecto difería
- 25:19notablemente del de los otros niños, su rostro presentaba un
- 25:23gran moretón en la mejilla derecha, y su ropa, así
- 25:27como su persona en general. mostraban signos evidentes de suciedad,
- 25:32esta observación resultaba aún más extraña, considerando que los otros
- 25:37tres niños, quienes se habían presentado conmigo anteriormente, estaban completamente
- 25:42limpios y sin rastro de golpes o heridas visibles. La
- 25:46mirada intensa del pequeño y su aspecto descuidado me desconcertaron
- 25:51al principio, su cabello parecía haber pasado mucho tiempo sin
- 25:55ser lavado y la ausencia de zapatos revelaba unas viejas
- 25:59calcetas rotas. A pesar de mi sorpresa inicial, traté de
- 26:03mantener la compostura y actuar con naturalidad. Me acerqué amablemente
- 26:08y le pregunté si quería algo, pero el pequeño no
- 26:11emitió palabra alguna, limitándose a seguirme mirando con atención. Mis
- 26:17intentos de comunicarme con él continuaron sin éxito, pregunté si
- 26:21necesitaba algo o si le había pasado algo, pero la
- 26:24respuesta seguía siendo el silencio. Incluso cuando le ofrecí participar
- 26:28en la preparación de la merienda, su mirada fija permanecía inalterada,
- 26:33sin signos de reconocimiento o respuesta verbal. Aunque estaba acostumbrada
- 26:38a tratar con niños tímidos, esta situación era diferente, la
- 26:42incomodidad se apoderó de mí, generando una sensación de frío
- 26:46que se intensificaba con cada momento que pasaba junto al
- 26:49misterioso niño, ante la falta de respuestas y el ambiente
- 26:53inusual que se formaba a mi alrededor. Decidí sugerirle amablemente
- 26:58que se uniera a los otros niños en la sala
- 27:01para ver la televisión. En lugar de quedarse inmóvil, para
- 27:05mi sorpresa, el pequeño niño dio media vuelta y se
- 27:09alejó de la cocina, la puerta se cerró tras él,
- 27:12dejándome con una mezcla de asombro y desconcierto, aunque la
- 27:15situación era extraña. Trataba de recordarme a mí misma que
- 27:19los niños podían comportarse de manera impredecible de vez en cuando,
- 27:23sin embargo, las preguntas persistían en mi mente, especialmente en
- 27:29lo que respecta al estado del niño y las circunstancias
- 27:32que lo rodeaban. Consideré la posibilidad de llamar a la
- 27:36madre de los niños para obtener más información o al
- 27:39menos saber si necesitaba algún medicamento para aliviar el golpe
- 27:43en la mejilla del pequeño. Mi mano sostenía el teléfono,
- 27:48pero en el último momento, dudé, la idea de inmiscuirme
- 27:52en asuntos personales de la familia me hizo retroceder. Temí
- 27:56que la madre pudiera sentirse molesta o que mi intervención
- 27:59fuera malinterpretada, así que decidí mantenerme al margen y continuar
- 28:03con mis responsabilidades como niñera. Mientras los niños permanecían absortos
- 28:09en la pantalla, facilitando mi labor como niñera, decidí aprovechar
- 28:13el tiempo para avanzar en algunas tareas relacionadas con un
- 28:17curso de psicología que estaba cursando. La cocina se convirtió
- 28:21en mi refugio temporal y de vez en cuando me
- 28:24dirigía a la sala para asegurarme de que todo estuviera
- 28:27en orden. Realicé este ritual al menos cinco veces y
- 28:31en ninguna de ellas noté nada fuera de lo común.
- 28:35Los cuatro niños continuaban concentrados en la televisión, aparentemente sin perturbaciones.
- 28:41A medida que avanzaba la tarde, decidí tomarme más tiempo
- 28:46entre una revisión y otra para poder avanzar en mis
- 28:48responsabilidades académicas, mientras estaba sentada en una de las sillas
- 28:53de la cocina. Sumida en mis estudios, unos pasos que
- 28:57resonaron en la casa llamaron mi atención, volteé instintivamente y
- 29:01para mi sorpresa. Me encontré nuevamente con la presencia del
- 29:05pequeño niño parado en el marco de la puerta, observándome fijamente.
- 29:11Aunque su mirada seguía generando escalofríos, opté por ser profesional
- 29:15y amable, le sonreí amistosamente y le ofrecí algo para
- 29:19comer o beber. Sin embargo, el pequeño no emitió palabra
- 29:23alguna y continuó fijando su mirada en mí. Tras unos
- 29:26incómodos minutos, decidí hacerle preguntas más simples, le pregunté por
- 29:31su nombre y para mi sorpresa. Obtuve una respuesta. Luis,
- 29:37dijo el pequeño en un tono apenas audible, le pregunté
- 29:40por el moretón en su cara y mi sorpresa se
- 29:43mezcló con preocupación, al notar que al tocarse la cara,
- 29:46parecía no estar consciente del moretón en su mejilla. Le
- 29:50pregunté cómo se había hecho daño y el pequeño respondió
- 29:53con una indiferencia inusual. Mencionando que probablemente alguien lo había golpeado,
- 29:59mi preocupación creció y traté de obtener más información, preguntándole
- 30:04quiénes fueron los responsables. Encogiéndose de hombros, el pequeño mencionó
- 30:10algunos nombres, pero en ese momento, mi atención se desvió
- 30:14hacia el estado emocional de Luis, sus palabras revelaban una
- 30:17realidad más profunda. No le caía bien a las personas
- 30:21mayores si se portaban mal con él, en ese instante,
- 30:24una conexión emocional se estableció en mi interior. Recordando los
- 30:29desafíos que muchos niños enfrentan en el vecindario. Empatizando con
- 30:34su situación, compartí con Luis que también había experimentado molestias
- 30:39durante mi infancia. Traté de reconfortarlo, asegurándole que con el
- 30:44tiempo las cosas mejorarían. Sin embargo, en lugar de obtener
- 30:48una sonrisa infantil como respuesta, la expresión de Luis se
- 30:52volvió más seria, profundizando en una gravedad que no esperaba.
- 30:57Las palabras de Luis resonaron en la cocina, llevando consigo
- 31:01un peso desgarrador. Afirmó que para él, nada mejorarían, que
- 31:06ya no quedaba esperanza, intrigada y preocupada por sus revelaciones,
- 31:11le pregunté por qué estaba expresando esos sentimientos tan sombríos.
- 31:15Su respuesta fue un poco vaga pero contundente, simplemente así era.
- 31:20Porque no veía posibilidad alguna de mejor en su vida.
- 31:24La extrañeza de la situación se apoderaba de mí, pero
- 31:28intenté atribuirlo a la perspectiva limitada que los niños a
- 31:31menudo tienen sobre sus propias vidas, no obstante, una corriente
- 31:35de inquietud me recorría, mi instinto de niñera, junto con
- 31:39un inusitado sentido de responsabilidad hacia Luis. Me impulsaron a
- 31:45obtener más información sobre su situación. Decidí indagar sobre su
- 31:50vestimenta y su estado físico, la suciedad en su ropa
- 31:53y su apariencia descuidada despertaron mi preocupación. Le pregunté por
- 31:57qué llevaba ropa tan sucia y su respuesta provocó una
- 32:00nueva oleada de desconcierto, Luis se limitó a tocar su ropa,
- 32:05como si solo en ese momento se diera cuenta de
- 32:07su estado y al tocarla. Se encogió de hombros y
- 32:11admitió que llevaba esa ropa por un tiempo considerable, quizás
- 32:15un mes o incluso dos. La alarma en mi interior
- 32:19se intensificó y no pude evitar preguntar por qué no
- 32:22se quitaba la ropa. La respuesta de Luis fue aún
- 32:26más desconcertante. Simplemente no podía quitársela sin saber exactamente por qué.
- 32:32La preocupación aumentó cuando le pregunté cuánto tiempo llevaba sin
- 32:35tomar un baño tras meditarlo por un momento. Reveló que
- 32:40podría ser desde el día en que se puso esa
- 32:42ropa sucia. La tristeza y el desconcierto se apoderaron de mí,
- 32:48al escuchar que Luis no podía quitarse la ropa ni bañarse,
- 32:51mi mente intentaba buscar explicaciones lógicas, pero ninguna parecía encajar.
- 32:57Mi deber como niñera se entrelazaba con la preocupación por
- 33:00el bienestar de Luis, llevándome a cuestionar su situación de
- 33:04una manera más profunda. Le insté a explicarme por qué
- 33:08no podía cambiar de ropa, pero la respuesta de Luis
- 33:11fue un misterio aún mayor, simplemente no sabía por qué,
- 33:15solo era algo que no podía hacer. Su situación me
- 33:18desconcertaba y me inquietaba cada vez más. La conversación dio
- 33:23un giro inesperado, cuando le pregunté sobre el por qué
- 33:27sus hermanos si estaban limpios. La confusión se reflejó en
- 33:30su rostro mientras afirmaba que no tenía hermanos y que
- 33:33esos niños eran simplemente sus amigos, su expresión triste denotaba
- 33:38un sentimiento de rechazo, revelando que aunque eran sus amigos,
- 33:43últimamente lo ignoraban y lo excluían. Contó cómo ese mismo
- 33:48día intentó jugar con ellos, pero actuaron como si no
- 33:51estuviera presente, se sentía marginado y sugirió que tal vez
- 33:55era a causa de su ropa sucia. En ese momento,
- 33:59agradecí internamente no haber informado a la agencia de niñeras
- 34:04sobre la presencia de un amigo del vecindario, puesto que
- 34:07realmente la madre no lo tenía contemplado. Seguramente esperaba que
- 34:11Luis se marchara pronto a su hogar. La revelación de
- 34:15Luis sobre su hogar y sus padres arrojó una nueva
- 34:18capa de oscuridad a la situación. Vivía en la última
- 34:21casa de la calle y aunque había informado a sus
- 34:24padres que estaría en la casa de sus amigos, también
- 34:27eran indiferentes hacia él. Un nudo se formó en mi estómago,
- 34:31la compasión y la indignación luchaban por espacio en mi corazón.¿
- 34:36Cómo podía un niño encontrarse en una situación tan desoladora?
- 34:41Decidí tomar medidas y movida por la compasión hacia Luis,
- 34:44le prometí que hablaría con los niños de la casa
- 34:47para asegurarme de que no lo ignoraran más. La idea
- 34:51de que este pequeño, que ya enfrentaba dificultades, fuera tratado
- 34:55con desdén por otros niños, me resultaba insoportable. Me levanté,
- 35:00dejando a Luis en la cocina y me dirigí a
- 35:02la sala donde los niños disfrutaban de su película. Les
- 35:07pedí un momento de su atención y comencé a hablarles
- 35:09sobre la importancia de tratar a los demás con respeto
- 35:12y consideración, destacando que todos teníamos sentimientos, utilicé mi habilidad
- 35:18para conectar con los niños, tratando de transmitirles la importancia
- 35:22de ser amables, sin embargo, noté que sus miradas entre
- 35:26ellos indicaban confusión, como si no comprendieran del todo de
- 35:31qué les estaba hablando. Después de una charla que parecía
- 35:35no haber tenido el impacto esperado, decidí ser más directa,
- 35:39les expliqué que Luis se sentía muy triste porque lo
- 35:42estaban ignorando, pensando que esto provocaría una reacción o al
- 35:46menos una explicación por parte de los niños, pero la
- 35:50sorpresa y extrañeza en sus rostros solo se intensificaron. Casi
- 35:54de inmediato, una de las gemelas pronunció unas palabras que
- 35:58helaron mi sangre, no estamos ignorando a Luis, Luis ya
- 36:02no está, se perdió hace como dos meses. Un escalofrío
- 36:06recorrió mi espina dorsal y una sensación de incredulidad se
- 36:09apoderó de mí, les aseguré que Luis estaba en la
- 36:12cocina hablando conmigo. Los niños corrieron hacia la cocina, gritando
- 36:18el nombre de Luis, mientras yo lo seguía con el
- 36:21corazón latiendo con fuerza. Al llegar a la cocina, la
- 36:24realidad se hizo evidente. Estaba vacía, sin rastro de Luis.
- 36:29La búsqueda por toda la casa resultó infructuosa. El pequeño
- 36:33había desaparecido sin dejar rastro. Al principio, me sentí contrariada
- 36:38por los sucesos que habían ocurrido.¿ Cómo podía explicar la
- 36:42aparición y desaparición de Luis? Sin embargo, mi mente buscando
- 36:47una explicación lógica, concluyó rápidamente que todo era una broma
- 36:52orquestada por los niños. La idea de lo paranormal se
- 36:56desvaneció ante la creencia de que era simplemente una travesura
- 37:00elaborada para confundirme. Decidí no otorgarle más importancia al asunto,
- 37:06pensando que si ignoraba la situación, los niños cesarían en
- 37:09su juego. Mientras ellos volvían a ver la televisión, yo
- 37:13continuaba en la cocina, tratando de concentrarme en mis tareas pendientes.
- 37:18Sin embargo, la tranquilidad fue efímera, ya que en poco
- 37:22tiempo escuché nuevamente pasos, al girar. Me encontré con la
- 37:27sorpresa de ver a Luis al otro extremo de la mesa,
- 37:30pero esta vez, la distancia recorrida resultaba improbable, considerando que
- 37:35acababa de escuchar sus pasos y no había notado su ingreso.
- 37:39Era como si se hubiera teletransportado. Le recriminé, expresándole que
- 37:45no era correcto asustar a los adultos y que existían
- 37:48maneras más saludables de jugar, Luis, con una expresión contrariada.
- 37:53Afirmó no entender a qué me refería y que no
- 37:55pretendía asustarme y casi enseguida me dijo que quería que
- 37:58lo acompañara a un lugar. Le dije que no podía
- 38:01dejar la casa. ya que estaba a cargo de cuidar
- 38:05a los demás niños. Sin embargo, Luis insistió, mencionando que
- 38:10había un lugar al cual deseaba que lo acompañara, argumentando
- 38:13que yo era la única persona que no lo había
- 38:16ignorado en meses. Manteniendo mi posición, le negué la solicitud,
- 38:22enfocada en la responsabilidad que tenía con los otros niños,
- 38:25pero Luis, desafiante, tomó mi bolso y salió corriendo de
- 38:29la cocina, intrigada y preocupada, seguí tras él. Desde la
- 38:34distancia lo vi ingresar a un terreno baldío, rápidamente lo alcancé,
- 38:38pero al llegar, la escena frente a mis ojos me
- 38:42dejó helada. luis se dirigió hacia un montón de tierra
- 38:46que se distinguía por verse suelta en comparación con el
- 38:50resto del terreno sin previo aviso saltó y para mi
- 38:53desconcierto desapareció ante mis ojos fue como si se hubiera
- 38:57hundido en la tierra desafiando toda lógica y explicación contrariada
- 39:03pero intrigada por lo ocurrido con luis me acerqué cautelosamente
- 39:07al lugar donde había desaparecido Comprobé que mi vista no
- 39:11me engañaba, no había rastro alguno de un agujero o
- 39:15una zanja en la tierra, aunque la tierra en ese
- 39:17lugar estaba un tanto suelta. No parecía lo suficientemente movediza
- 39:23como para que alguien se hundiera por completo, lo más
- 39:26extraño era que en el centro de esa zona de
- 39:28tierra suelta, estaba mi bolso, intacto como si Luis se
- 39:32hubiera hundido, pero mi bolso no lo hubiera acompañado en
- 39:36esa extraña desaparición. Conmocionada pero decidida, tomé el bolso y
- 39:41me di media vuelta para regresar a la casa y
- 39:44seguir cuidando a los otros niños, sabía que no podía
- 39:47dejar la casa con los niños a solas, sin embargo,
- 39:50al dar la vuelta, escuché de nuevo la voz de Luis,
- 39:54suplicándome que no lo dejara solo, volteé rápidamente, pero Luis
- 39:58no estaba en ninguna parte. Desconcertada, caminé hacia la salida
- 40:03del terreno baldío y volví a escuchar la voz de Luis,
- 40:07pidiéndome que al menos le dijera a sus padres que
- 40:10estaba ahí, que no se había escapado. El miedo se
- 40:14apoderó de mí y corrí de vuelta a la casa,
- 40:17sin detenerme hasta llegar, estaba pálida y sin saber exactamente
- 40:21qué hacer, después de un par de horas. Decidí seguir
- 40:25mi instinto y preguntar a los niños donde vivía Luis,
- 40:28me dieron la dirección y me encaminé hacia allá para
- 40:31aclarar todas mis dudas. Al llegar, toqué la puerta y
- 40:35una mujer demacrada y triste me abrió, balbuceé por un
- 40:39momento y finalmente le conté toda la historia, desde los
- 40:42eventos del día, hasta la aparición de Luis en el
- 40:45terreno baldío y su petición desesperada, la mujer, visiblemente afectada,
- 40:50me preguntó dónde estaba su pequeño, después de divagar por
- 40:54un momento. Le relaté toda la historia y ella sin
- 40:58perder tiempo, se lo comunicó a su esposo. Cuando regresé
- 41:03al lugar, después de terminar mi turno cuidando a los niños,
- 41:06vi el terreno baldío rodeado de patrullas, me enteré de
- 41:10que habían encontrado el cuerpo de un niño enterrado ahí.
- 41:13Aunque nunca lograron encontrar al responsable, al menos, sentí alivio
- 41:18de que Luis hubiera sido localizado y pudiera recibir un
- 41:22entierro adecuado. La tragedia dejó una marca imborrable, pero al
- 41:27menos su familia pudo encontrar algo de paz al saber
- 41:30que le sucedió a su pequeño. Relatos anónimos