Latest / El Mural del Alma / Episodio 11 - Bienaventurado
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- Hola, Hola, Qué tal? Un abrazo para todos. Este es el mural del alma, el espacio de reflexión con un estilo único a través de las diferentes plataformas de podcast donde nos escuchan bien sean Spraker, en Spotify, en toning Radio o también pues en Facebook. Ahí estamos como el mural del alma y en nuestro canal de YouTube también suscríbanse y, por supuesto, reciban esa notificación cuando activen la campanita Y cuando sea así pues, YouTube les va a avisar de contenido nuevo. Y ya estamos trabajando en lo que es nuestro blog, nuestra página web abierta para que ustedes tengan la oportunidad de conocer un poco más sobre el mural del alma. Sí, el mural del alma. Mi nombre David Fernando y guerra acompáñame. Bueno, llegó el momento de una historia de la vida cotidiana para aprender en esta oportunidad. Bien, la historia de clara que un cristiano que habitaba la Península de Corea visitó a uno de los misioneros que allí estaba y le dijo que había aprendido el sermón del Monte, donde están las famosas bienaventuranzas, y deseaba repetirlo delante de él enseguida. Aquel cristiano repitió palabra por palabra, sin que le faltara una sola los tres capítulos que componen ese sermón. Cuando terminó, el misionero dijo a ese cristiano que era necesario poner por hora las enseñanzas del sermón, a lo que aquel dijo. Así lo aprendí. Procuraba yo aprenderlo todo de una vez. Las palabras se me iban. Entonces aprendí de memoria un versículo. Salí en busca de alguno de mis s vecinos y en él practiqué las enseñas de ese versículo y se me quedaron bien las palabras. Entonces procuré aprender de esa manera todo el sermón y así lo aprendí muy bien. Vamos a ponernos en situación. Y esto fue lo que Jesús decía a su gente. Decía dichosos los pobres en espíritu, porque el Reino de los Cielos les pertenece. Dichosos los que lloran, porque serán consolados dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia, dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión, dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios, dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios, dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el Reino de los Cielos les pertenece dichosos serán ustedes cuando, por mi causa, la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. Alégrense y llénense de júbilo porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que les precedieron a ustedes. Entonces aquí hay unas pautas súper interesantes. Así que, hablando de aquellos que están faltos de alguna necesidad emocional, espiritual, bueno que se yo el de arriba les trae consuelo lo mismo cuando se es humilde. Ya hablamos en otros episodios del mural del alma la importancia de ser humildes en la vida. El prepotente no alcanza nada, pero el humilde alcanza el éxito. Los que tienen hambre y sé de justicia no tanto venganza. Eh, como diciendo no esté fulano de tal fue injusto conmigo me las va a tener que cobrar y bien contaditas y con creces, porque esto no se queda así, porque es que usted no sabe quién soy yo, es que no sabe con quién se metió. No esa justicia no habla jesús habla de la equidad, de la honestidad, de la transparencia en todos nuestros caminos, los compasivos, es decir, cuando no pisoteamos a la otra persona ni la juzgamos, sino que la levantamos y la consideramos y le decimos, ben echemos para adelante los de corazón limpio, es decir, esa gente sencilla que no tiene nada de de qué se deja acusársele pues, los que trabajan por la paz, los que buscan la concordia, la unidad, no tanto por el país, Aunque bueno, sería fantástico que en el país, en la zona geográfica, donde cada uno de ustedes se encuentre, pues eso sería fantástico. Pero más que todo es procurar la paz en el matrimonio, procurar la paz en el hogar, procurar la paz en la familia, en fin, en el círculo más cercano. Y pues aquellos que la injusticia les alcance y les persigue, pues esos son dichosos, porque el de arriba toma lo lo que que nosotros, en el argot popular, llamamos la justicia divina. Entonces no solamente es escuchar el sermón de la parroquia o el sermón del culto. Simplemente es ponerlo en práctica, porque todo lo que está en un manual de instrucciones es para ejecutarlo. Lo mismo en el famoso libro de libros llamado La Biblia. Con esto termina este episodio del día de la fecha. Mi nombre es David Fernando y Gueray, como siempre, lanzo la invitación para que juntos escribamos en el mural del alma en el próximo episodio ch