Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Pacto De Las Brujas: El Ritual Que No Terminó Esa Noche - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte. Sin más, comenzamos. Vivía en un edificio
- 0:15de tres pisos en una colonia vieja del oriente de
- 0:18la ciudad. Estudiaba diseño gráfico en una universidad pequeña a
- 0:24unas cuadras del centro. En mi grupo había varios compañeros,
- 0:29que hablaban con naturalidad de brujería, astrología y cosas que
- 0:33para mí eran más curiosidades que creencias. Lo mencionaban con
- 0:38tanta seriedad que terminé prestando atención. Entre ellos, destacaba Marcos,
- 0:45un tipo callado, de mirada fija, que llevaba un anillo
- 0:49negro en el dedo medio y siempre olía a incienso.
- 0:53Una tarde, mientras esperábamos entrar a clase... me preguntó si
- 0:58quería acompañarlos a una reunión en el centro histórico. Dijo
- 1:03que era una especie de círculo de estudio espiritual donde
- 1:06se compartían conocimientos antiguos sobre el alma y la energía humana.
- 1:13Acepté sin pensarlo mucho. No creía en esas cosas, pero
- 1:18la manera en que lo decía despertaba cierta curiosidad. Me
- 1:23dio la dirección en una hoja y sólo agregó que
- 1:26fuera puntual, a las nueve. Esa noche salí de casa caminando,
- 1:31el edificio estaba entre locales cerrados, con un portón metálico
- 1:35medio oxidado. Sonaba música lejana de los bares de alrededor,
- 1:40y el aire olía a humedad y a basura vieja.
- 1:44Toqué la puerta, y Marcos abrió sin decir nada. Subimos
- 1:49por una escalera angosta que crujía en cada paso. Al
- 1:54llegar a la azotea, me sorprendió la escena, habían formado
- 1:58un círculo con velas negras sobre el cemento, y en
- 2:01el centro había varias bolsas pequeñas, cada una cerrada con
- 2:05un hilo rojo. El olor era fuerte, una mezcla de
- 2:09alcohol con hierbas quemadas. Había cinco personas más, todos estaban
- 2:15en silencio, mirando hacia el centro del círculo. Una mujer
- 2:20de piel muy blanca, y brazos cubiertos de tatuajes, encendía
- 2:24las velas, mientras murmuraba palabras en un idioma que no reconocí.
- 2:30El humo se levantaba denso, como si el aire se espesara.
- 2:35Marcos me entregó una bolsa igual a las otras, y
- 2:38dijo que debía poner algo personal dentro. Revisé mis bolsillos,
- 2:43sin saber qué dejar, hasta que saqué una moneda de
- 2:46diez pesos y la metí. Me senté junto a los demás,
- 2:51sintiendo el calor de las velas en la cara. Nadie hablaba,
- 2:55pero el sonido lejano de los autos parecía encajar con
- 2:59el ritmo lento de los rezos. La mujer tomó un
- 3:03trozo de tiza blanca y comenzó a trazar símbolos alrededor
- 3:07del grupo, dibujando una especie de marco en el suelo.
- 3:11Se movía despacio, concentrada, murmurando entre dientes. Cuando terminó, apagó
- 3:18las velas una por una, dejando sólo el resplandor de
- 3:22la ciudad, que se filtraba por los bordes. Dijo una
- 3:26frase corta, en voz firme. No entendí lo que significaba,
- 3:32pero en cuanto la pronunció, sentí un escalofrío recorrerme la espalda.
- 3:37Todo quedó a oscuras y nadie se movió. Por unos segundos,
- 3:41escuché respiraciones profundas, y el leve sonido de algo arrastrándose
- 3:46en el suelo. Giré la cabeza hacia el centro del círculo.
- 3:52Las bolsas estaban inmóviles, o eso creí al principio. Luego
- 3:57noté un movimiento leve, como si el aire dentro se
- 4:00contrajera y expandiera lentamente. Pensé que era mi vista adaptándose
- 4:06a la oscuridad, pero no, una de ellas se levantó
- 4:09apenas unos centímetros y volvió a caer. Marcos encendió una
- 4:14linterna pequeña y el grupo comenzó a levantarse en completo silencio.
- 4:21La mujer tatuada recogió las bolsas y las guardó en
- 4:24una caja de madera. Dijo que el primer paso estaba
- 4:28cumplido y que el resto se haría cuando el círculo
- 4:32volviera a reunirse. Bajamos en fila por la misma escalera.
- 4:38En la calle, el ruido de los carros me pareció
- 4:41más fuerte que antes. Marcos me dio una palmada en
- 4:45el hombro, y me dijo que pronto entendería lo que
- 4:48había pasado. Me fui caminando hasta mi casa, con el
- 4:52olor a hierbas y alcohol pegado en la ropa. Al llegar,
- 4:57me senté en la cama, y traté de convencerme de
- 5:00que sólo había sido una especie de juego. Pero mientras
- 5:04me quitaba los tenis, sentí el bolsillo más pesado. Saqué
- 5:09la moneda que había dejado en la bolsa, era la misma.
- 5:13pero tenía una capa verdosa sobre la superficie, como si
- 5:16se hubiera oxidado de golpe. Guardé la moneda en el
- 5:20cajón del buró, cerré la ventana y apagué la luz.
- 5:25Me costó trabajo dormir, pues cada vez que cerraba los ojos,
- 5:29recordaba el movimiento leve de las bolsas en el suelo
- 5:32y la sensación de que por un instante algo respiraba
- 5:36entre nosotros. Pasaron cinco días, desde aquella noche en la azotea,
- 5:42y no logré dormir bien en ninguno. Me despertaba varias veces,
- 5:47con la sensación de que alguien caminaba dentro del cuarto.
- 5:52A veces creía escuchar el sonido de una bolsa arrugándose,
- 5:56como si alguien jugara con una dentro del clóset. Además,
- 6:01comencé a marearme sin razón, incluso sentado. No tenía hambre,
- 6:06y cualquier ruido fuerte me hacía doler la cabeza. Pensé
- 6:10en ir al médico. pero lo dejé pasar. Una tarde,
- 6:14mientras salía de la universidad, vi que Marcos me esperaba
- 6:18junto al portón. Me saludó con una sonrisa forzada y
- 6:23me dijo que ya había sido aceptado. Que la primera
- 6:27noche sólo fue una prueba y que si quería continuar
- 6:30debía asistir a la segunda reunión. Dudé en contestar, pues
- 6:36no sabía si seguir o fingir que todo me parecía
- 6:40una broma y pero algo en su manera de hablar
- 6:42me convenció. Dijo que la reunión sería el viernes, en
- 6:47otro edificio, más grande, y que esta vez debía llevar
- 6:51una vela con mi nombre escrito. El viernes llegué quince
- 6:55minutos antes. El edificio estaba sobre una avenida transitada, con
- 7:00una fachada descuidada. Desde afuera se veían las luces del tráfico,
- 7:06reflejándose en los ventanales. Al subir al último piso, el
- 7:11ambiente cambió por completo. En la entrada, había incienso encendido
- 7:16y un olor penetrante a alcohol. En el centro del salón,
- 7:21un grupo más numeroso, formaba un círculo alrededor de una mesa.
- 7:27Todos tenían velas con sus nombres escritos en marcador negro.
- 7:31La mujer de los tatuajes, a la que ahora todos llamaban,
- 7:35la guía, daba instrucciones. Dijo que nadie debía romper el círculo,
- 7:41bajo ninguna circunstancia. Su voz era firme, acostumbrada a mandar.
- 7:47Nos hizo colocarnos de pie, cada uno frente a su vela.
- 7:52Había más de una docena de personas, y en el centro,
- 7:56sobre una tela negra, había botellas, frascos y un cuenco
- 8:00metálico lleno de líquido oscuro. Vi como la mujer vertía
- 8:04en ese cuenco una mezcla de alcohol con sangre animal.
- 8:09Lo supe por el olor metálico que se esparció en
- 8:11el aire. Dijo que con eso se abría el paso,
- 8:15que era la forma de convocar al vínculo. Algunos tragaron
- 8:19saliva y otros cerraron los ojos. Yo respiré por la
- 8:23boca para no vomitar. Entre los objetos sobre la mesa,
- 8:27reconocí algo que me heló la espalda, la caja donde
- 8:31había dejado mi bolsa la primera noche. Estaba abierta. La
- 8:35mujer tomó una de las bolsas y la levantó con cuidado. Dentro,
- 8:41se veía la moneda que yo había metido, pero estaba
- 8:44cubierta por una sustancia espesa, parecida a miel. Pregunté qué
- 8:49era eso. Marcos me hizo una seña para que guardara silencio,
- 8:55pero la mujer respondió sin mirarme, es la prueba de
- 8:58que el pacto ya respondió. En ese momento, una de
- 9:02las velas se apagó sola. El aire estaba quieto, no
- 9:06había corriente. La mujer sonrió y como si lo hubiera esperado,
- 9:11y dijo que uno de nosotros sería el nuevo guardián.
- 9:16Todos bajaron la cabeza, nadie dijo nada, pero el ambiente cambió.
- 9:22Sentí la piel helada y un temblor involuntario en las piernas.
- 9:26Marco se acercó y me susurró al oído que no
- 9:29podía faltar a las sesiones ni hablar con nadie de eso,
- 9:33que el grupo debía permanecer cerrado. Le pregunté qué pasaba
- 9:38si no iba. Dijo que romper un compromiso así era peligroso.
- 9:44Lo dijo con un tono seco, sin amenazas, pero lo
- 9:48suficientemente convincente para que no insistiera. La mujer comenzó a
- 9:53repetir una frase corta en un idioma que no reconocía.
- 9:58Todos pusieron las manos sobre la mesa, incluyendo yo. El
- 10:03líquido del cuenco reflejaba las llamas de las velas que
- 10:07se movían como si el aire temblara. El olor a
- 10:10sangre y alcohol era tan fuerte que los ojos me lloraban.
- 10:15De pronto, el ritmo de las palabras aumentó. La mujer
- 10:20hablaba cada vez más rápido, casi gritando, y nadie se
- 10:24atrevía a moverse. Una de las velas se dobló por completo,
- 10:28derramando cera sobre el suelo. En ese instante escuché un
- 10:33sonido seco, como un golpe, y vi que uno de
- 10:36los muchachos del grupo cayó hacia atrás. Se retorcía, con
- 10:42los dientes apretados y los ojos abiertos. Dos personas intentaron sujetarlo,
- 10:48pero la mujer las detuvo con un gesto. Dijo que
- 10:52no lo tocaran. El cuerpo del muchacho se estremecía sin control,
- 10:57la mujer lo cubrió con un manto negro que sacó
- 11:00de una caja y siguió murmurando, ahora con voz más baja.
- 11:05Todo el grupo observaba sin moverse. Pasaron unos segundos, hasta
- 11:10que el cuerpo dejó de temblar, ella levantó la cabeza
- 11:14y anunció que había sido elegido. Nadie aplaudió y nadie habló,
- 11:19solo el zumbido de las velas llenaba el aire. Sentí
- 11:23un mareo fuerte y tuve que apoyarme en la pared.
- 11:27Quise salir, pero Marcos me detuvo y dijo que el
- 11:30ritual aún no había terminado. No le hice caso, caminé
- 11:35hacia la puerta tambaleando. Afuera se escuchaban sirenas acercándose, mezcladas
- 11:41con el ruido de los autos en la avenida. Bajé
- 11:45las escaleras sin mirar atrás. En la calle, el aire
- 11:49frío me devolvió la respiración. Vi una patrulla estacionarse a
- 11:54unos metros del edificio. Dos oficiales bajaron y comenzaron a
- 11:59mirar hacia las ventanas del último piso. No esperé a
- 12:03ver más. Crucé la avenida sin fijarme en los coches
- 12:06y caminé sin rumbo durante varios minutos, con las manos
- 12:10temblando y el olor a sangre aún pegado en la ropa.
- 12:15Esa noche no regresé a casa. Me quedé en un café,
- 12:19abierto toda la madrugada, mirando mi celular sin saber a
- 12:23quién llamar. Intenté llamarle a Marcos, pero su número marcaba
- 12:28fuera de servicio. Cuando amaneció, me di cuenta de que
- 12:32aún tenía la vela con mi nombre en la mochila.
- 12:35La cera estaba derretida en un lado, como si se
- 12:39hubiera consumido por completo en mi ausencia. Las siguientes noches
- 12:44fueron cada vez más pesadas. Despertaba sobresaltado, con el corazón
- 12:50acelerado y la sensación de que alguien caminaba dentro de
- 12:53mi cuarto. Al principio pensé que era simple paranoia por
- 12:58lo vivido. pero empecé a notar cosas que no tenían explicación.
- 13:03Algunos objetos aparecían fuera de su lugar, las llaves, los
- 13:08audífonos y la cartera. Un par de veces encontré la
- 13:12ventana abierta por la mañana, aunque recordaba haberla cerrado con seguro.
- 13:18El olor a alcohol con hierbas volvió a impregnar el cuarto.
- 13:23Era el mismo aroma que había sentido en los rituales,
- 13:26mezclado con algo más agrio. Lo peor fue una mañana
- 13:30en la que vi en el espejo del clóset unas
- 13:34marcas parecidas a dedos. No eran huellas limpias, sino como
- 13:39si alguien hubiera tocado el vidrio con las manos cubiertas
- 13:43de grasa o tierra. Las limpié con un trapo, pero
- 13:47al día siguiente estaban de nuevo. Traté de ignorarlo, me
- 13:51concentré en las clases, en no pensar en Marcos ni
- 13:55en aquella gente. Pero el sueño no regresó, y los
- 13:59mareos volvieron con más fuerza. Una noche, al regresar del supermercado,
- 14:05encontré frente a la puerta de mi departamento una vela
- 14:09como las del grupo, con mi nombre escrito en tinta negra.
- 14:14La cera parecía nueva, recién moldeada. Me quedé varios minutos
- 14:19mirándola sin atreverme a tocarla. Terminé recogiéndola con una bolsa
- 14:24de plástico y la tiré al bote de basura del edificio.
- 14:29Esa fue la primera señal de que no había terminado.
- 14:33Al día siguiente me decidí a buscar a Marcos. Fui
- 14:37a la universidad y pregunté por él en la coordinación,
- 14:40pero nadie lo conocía. Revisaron las listas del semestre y
- 14:45aseguraron que no existía ningún alumno con ese nombre. Les
- 14:50describí su aspecto, pero nadie pareció recordarlo. Incluso un par
- 14:56de compañeros me que habían estado con nosotros las primeras
- 14:59semanas dijeron no saber de quién hablaba sentí un vacío
- 15:04extraño como si hubiera estado conviviendo con alguien invisible busqué
- 15:10también a la mujer de los tatuajes revisé redes sociales
- 15:15grupos de estudiantes todo pero no aparecía en ninguna parte
- 15:21la dirección del primer edificio todavía la tenía anotada así
- 15:25que fui hasta allá El portón metálico seguía, pero estaba
- 15:30cerrado con cadena. Me asomé entre las rendijas y vi
- 15:35el interior lleno de polvo, con restos de madera y
- 15:38bolsas rotas. Un vecino que barría la banqueta me dijo
- 15:42que ese lugar llevaba años abandonado, que antes era un
- 15:46taller y que nadie subía a la azotea porque las
- 15:49escaleras estaban quebradas. No le respondí, rodeé el edificio por
- 15:55una calle lateral y encontré un hueco en la reja.
- 15:58Subí por las escaleras con el corazón acelerado, cuidando no
- 16:02hacer ruido. Cuando llegué a la azotea, confirmé que el
- 16:07hombre decía la verdad, todo estaba vacío. El cemento estaba
- 16:11cubierto de manchas oscuras y había restos de cera derretida
- 16:15pegados en el suelo. A un lado encontré pedazos de
- 16:19una bolsa rota, igual a las que habíamos usado aquella noche.
- 16:23No había rastros de velas, ni de cajas, ni de nadie.
- 16:28Bajé sin mirar atrás. En la calle, el ruido de
- 16:32los coches me pareció más fuerte de lo normal. Caminé
- 16:36hacia la parada del camión, con la sensación de que
- 16:40alguien me observaba. Esa noche, ya en casa, mientras intentaba dormir,
- 16:46recibí un mensaje desde un número desconocido. Decía sólo una frase,
- 16:51te toca cerrar el círculo. No respondí, Dejé el teléfono
- 16:56sobre la mesa y traté de no pensar en eso,
- 16:59pero los ruidos regresaron. Escuché pasos en el pasillo, como
- 17:04si alguien arrastrara los pies. Me levanté despacio y me
- 17:09acerqué a la ventana. Afuera, en la banqueta del edificio
- 17:13de enfrente, había una persona quieta, parada bajo un poste fundido.
- 17:19Sostenía una vela encendida en la mano, la luz apenas
- 17:22iluminaba su rostro. pero alcancé a notar que miraba directo
- 17:26hacia mis ventanas. Busqué el celular para tomarle una foto,
- 17:31pero en cuanto abrí la cámara, la pantalla se apagó sola.
- 17:35Ni el botón de encendido respondió. La vela seguía ahí,
- 17:40ardiendo en la oscuridad, cerré la cortina y me quedé
- 17:43sentado junto a la cama hasta que amaneció. Al salir,
- 17:47el poste estaba vacío, pero en el suelo quedaba un
- 17:51círculo negro de cera. Pensé en denunciarlo o al menos
- 17:55contárselo a alguien, pero no sabría cómo explicar todo, sin
- 17:59parecer trastornado. Pasaron los días y las cosas se calmaron
- 18:04un poco, hasta que un domingo escuché un golpe suave
- 18:08en la puerta. Al abrir, no había nadie. Solo una
- 18:13bolsa pequeña en el piso, idéntica a las del ritual. Dentro,
- 18:18había una moneda, igual que la que dejé aquella primera noche,
- 18:22y la superficie estaba cubierta por una sustancia verdosa, seca
- 18:27y con un olor fuerte. La tiré de inmediato, pero
- 18:31al volver a cerrar la puerta sentí un escalofrío, que
- 18:35me recorrió de pies a cabeza. Desde entonces, cada cierto tiempo,
- 18:40alguien deja una bolsa igual frente a mi puerta. A
- 18:44veces pasan semanas, otras sólo unos días. pero siempre con
- 18:48una moneda adentro. Ya no intento tirarlas, solo las guardo
- 18:53en una caja y evito abrirlas. No cuento esto para
- 18:57convencer a nadie, tampoco busco que lo crean, solo quiero
- 19:01dejar claro que lo que comenzó como una curiosidad terminó
- 19:05arruinando mi sueño y la tranquilidad. Hay noches en que
- 19:10aún percibo ese olor a hierbas quemadas y alcohol y
- 19:13aunque intento ignorarlo, Sé que tarde o temprano volverán a buscarme.
- 19:18Nunca supe quiénes eran realmente, ni qué significaba formar parte
- 19:23del círculo. Pero algo me dice que, mientras siga apareciendo
- 19:27esa bolsa frente a mi puerta, el ritual sigue abierto.
- 19:32Y que tarde o temprano me tocará cerrarlo. Abrí los
- 19:43ojos en el piso de un cuarto que no conocía.
- 19:47Estaba acostado sobre tablas de madera, con la espalda rígida
- 19:51y las piernas dormidas, pero sin dolor fuerte en la
- 19:54cabeza ni en el cuerpo. Olía a humedad, a humo
- 19:58viejo y a hierbas quemadas. Las paredes eran de madera vieja,
- 20:02mal ajustadas, y por algunas rendijas entraban líneas delgadas de luz.
- 20:08El techo estaba bajo, sostenido por vigas oscuras llenas de polvo.
- 20:13No había cama, ni sillas, ni nada que pareciera un
- 20:17lugar donde alguien duerme por gusto. A un lado vi
- 20:21una mesa pequeña con velas derretidas pegadas a la superficie.
- 20:26Junto a las velas había dos botellas de vidrio con
- 20:30un líquido oscuro. En la pared colgaba una bolsa de
- 20:34tela gris, colgada de un clavo, manchada en varias partes.
- 20:38En una esquina había un balde con agua sucia. Me
- 20:42revisé rápido el cuerpo. no estaba amarrado ni golpeado de
- 20:45gravedad me levanté despacio y empecé a seguir con la
- 20:50mano la pared hasta encontrar una puerta de madera con
- 20:53un picaporte frío antes de abrir cerré los ojos para
- 20:58obligarme a recordar cómo había llegado ahí lo último que
- 21:02tenía claro en la memoria era la carretera iba manejando
- 21:06con mi novia Karen habíamos salido temprano rumbo a un
- 21:10pueblo de la sierra donde íbamos a pasar unos días
- 21:14En el carro llevábamos una bolsa de papas, dos botellas
- 21:18de agua y la maleta en la parte de atrás.
- 21:21Karen iba a mi lado, viendo el mapa en el
- 21:23celular y diciendo que si no nos desviábamos, llegaríamos antes
- 21:28de que oscureciera. La carretera estaba tranquila, casi sin vehículos.
- 21:34En un tramo largo, sin casas ni nada alrededor, vimos
- 21:38a una mujer parada a la orilla, con la mano levantada.
- 21:43Llevaba un rebozo negro, un vestido café y una bolsa
- 21:47de tela negra, colgada al hombro. Yo dudé, pero Karen
- 21:51me dijo que no la dejara ahí. Frené y me orillé.
- 21:55La mujer se acercó al carro y dijo que se
- 21:58llamaba Aurelia, que vivía más adelante, cerca de un rancho.
- 22:03Karen le abrió la puerta de atrás y la dejó subir.
- 22:07Aurelia se acomodó con dificultad, puso su bolsa de tela
- 22:11a un lado y y empezó a platicar despacio, preguntando
- 22:15de dónde éramos y a qué íbamos. Hablaba como cualquier
- 22:19señora de pueblo. En un momento, sacó de la bolsa
- 22:24un manojo de hierbas atadas con hilo y lo levantó
- 22:27hacia mí. Dijo que eso quitaba el cansancio, que era
- 22:31bueno para los que manejaban mucho. Yo acerqué la nariz,
- 22:36por compromiso más que por gusto. El olor era fuerte,
- 22:41terroso y amargo. Sentí un sabor raro en la boca,
- 22:45como si me hubiera tragado polvo. La vista se me
- 22:49nubló y las líneas de la carretera se hicieron borrosas.
- 22:54Escuché que Karan decía algo, pero el sonido ya venía lejos.
- 22:59Después de eso, nada. Oscuridad total hasta despertar en el
- 23:04cuarto de madera. Abrí los ojos otra vez, ya en
- 23:09el presente, con la mano en el picaporte. Lo giré
- 23:14y empujé. La puerta se abrió con un rechinido corto,
- 23:18y del otro lado había un pasillo estrecho de madera,
- 23:22con el mismo olor a humo y humedad. Salí y
- 23:26cerré la puerta despacio, a la derecha vi varias imágenes
- 23:29religiosas colgadas, pero estaban volteadas contra la pared, mostrando sólo
- 23:35el cartón de atrás. Debajo, un plato metálico sostenía restos
- 23:40de velas gastadas. Más adelante, de pared a pared, un
- 23:45lazo sostenía varias bolsas de tela de diferentes colores, rojas, cafés, grises,
- 23:51algunas bordadas, otras manchadas. En la madera clavado, había un
- 23:57papel con varios nombres escritos a mano. No reconocí ninguno,
- 24:03pero ver esa lista me dio una sensación clara de
- 24:06que ahí se trabajaba con gente, no con cosas. En
- 24:11una mesa junto a la pared había botellas con líquidos turbios,
- 24:16platos con restos secos de comida, mezclados con cera y
- 24:19un frasco metálico lleno de plumas y mechones de cabello.
- 24:24No parecía un altar de adorno, se veía como mesa
- 24:28de trabajo de alguien que hace brujería seguido. Seguí por
- 24:33el pasillo hasta una cocina vieja. Vi un fogón apagado,
- 24:37ollas negras por el humo, una mesa con manchas secas
- 24:41color café oscuro. No olía a comida fresca, había una
- 24:46puerta que daba hacia afuera, la abrí y salía un
- 24:49patio grande de tierra. El patio tenía gallineros vacíos, sin
- 24:55un solo animal. Un corral sin ganado, solo los postes
- 25:00y las rejas. A un lado, un árbol grande con
- 25:04listones amarrados a las ramas y más bolsas de tela colgando.
- 25:09En el suelo se veían huellas de botas marcadas en
- 25:12la tierra, restos de ceniza de fogatas y una cubeta
- 25:16volteada cerca de la pared. Di unos pasos y a
- 25:20unos metros de la puerta vi algo que me cortó
- 25:23el aire, el teñí derecho de Caron. Era el par
- 25:27blanco que siempre usaba para viajar. Estaba sucio, con tierra
- 25:32pegada y en la parte delantera tenía una mancha seca
- 25:36de sangre. Lo recogí, pues ahí estaba la prueba de
- 25:41que Karen también había sido llevada a ese rancho y
- 25:44que no había salido bien librada. En ese momento, tuve
- 25:49claro que mi única prioridad era encontrarla y sacarla. Guardé
- 25:55el tenis contra el pecho y seguí caminando, pero con
- 25:58más cuidado. Entonces escuché voces de mujeres y risas que
- 26:03venían del fondo del terreno. Estaban dentro del mismo rancho.
- 26:09Busqué con la vista un sitio para cubrirme y me
- 26:12escondí detrás de una pila de costales, junto a un
- 26:16muro bajo. Me agaché y miré por arriba, hacia la
- 26:20parte más amplia del terreno, un espacio abierto que parecía potrero.
- 26:26En el centro había una mesa larga hecha con tablas.
- 26:30Alrededor estaban seis mujeres. Todas se veían como señoras de campo,
- 26:36con vestidos sencillos y reboso. Ninguna traía nada teatral, solo
- 26:42tenían una expresión dura y concentrada. Sobre la mesa había
- 26:48un hombre acostado. Llevaba pantalón de mezquilla, camisa clara y
- 26:53estaba amarrado de pies y manos a la estructura. Tenía
- 26:57la boca tapada con una tela y se movía apenas.
- 27:01Reconocía a Aurelia en cuanto la vi colocarse en la
- 27:05cabecera de la mesa. Las demás la miraban como si
- 27:09esperaran órdenes. En la mesa había velas encendidas, un recipiente
- 27:14metálico con sangre fresca, fotografías, papeles con nombres y una
- 27:19bolsa de tela abierta de la que salían mechones de
- 27:22cabello y pedazos de ropa. Escuché frases sueltas. Una de
- 27:29ellas dijo que ese hombre ya está apagado. Otra dijo
- 27:33que con ese trabajo se va a enfermar alguien. Aurelia
- 27:37comentó que no hay vuelta atrás cuando entregan a alguien
- 27:41al diablo. Hablaban como si estuvieran cumpliendo un encargo. Me
- 27:48pegué más a los costales y miré hacia un lado.
- 27:52Al fondo del potrero vi una estructura grande hecha con
- 27:55rejas y tablas cubierta con una lona. De ahí salían
- 28:00quejidos y golpes suaves. Aproveché un momento en que las
- 28:04mujeres se concentraron en la mesa y y me moví
- 28:07agachado hasta quedar de lado levanté la lona apenas lo
- 28:12necesario para ver dentro había un joven de unos veintitantos
- 28:17años con el ojo morado y las manos atadas a
- 28:22un lado de él una señora mayor muy delgada estaba
- 28:26casi recostada con las muñecas amarradas los dos respiraban con
- 28:31dificultad el joven me miró pero no dijo nada bajé
- 28:37la lona y ahí entendí que no era el único
- 28:41ese rancho era un lugar donde almacenaban gente para sus
- 28:45trabajos sabía que sólo no iba a poder con seis
- 28:50mujeres que conocían el terreno y que ya estaban acostumbradas
- 28:54a hacer eso necesitaba a alguien que supiera moverse ahí
- 28:59adentro volví hacia la casa por un lado del potrero
- 29:03pegado a las bardas y a los corrales Entré de
- 29:07nuevo por la cocina, crucé el pasillo y empecé a
- 29:11abrir cuartos. En una sala había sillas viejas arrimadas a
- 29:15la pared. En otro cuarto, vi costales apilados con maíz
- 29:20tirado en el piso. En otro, una mesa con santos
- 29:25arrinconados y veladoras negras gastadas. Al final empujé la puerta
- 29:30de una recámara más ordenada. Ahí se había cama tendida, buró,
- 29:36una lámpara y unas botas juntas. En medio del cuarto,
- 29:41vi a un hombre amarrado a una silla, con una
- 29:43tela en la boca. Me acerqué, le quité la tela
- 29:49y empecé a soltar las cuerdas. El hombre respiró hondo,
- 29:53movió los hombros y se presentó como Tomás. Dijo que
- 29:58ese rancho era suyo, que antes tenía ganado y trabajaba
- 30:02con su familia... hasta que llegaron esas mujeres ofreciéndose para
- 30:06curar la tierra y ayudar con los animales. Al principio
- 30:10hacían limpias y velaciones y él las dejó quedarse en
- 30:14una parte del terreno. Con el tiempo, empezaron a llegar
- 30:19personas de fuera que venían a pedirles trabajos para arruinar
- 30:23a alguien, enfermarlo o hundirlo en deudas. En la zona
- 30:28empezó a hablarse de desaparecidos. Cuando intentó sacarlas, lo amenazaron
- 30:33con hacer daño a su familia y luego lo sometieron
- 30:36a la fuerza. Desde entonces, lo mantenían amarrado casi todo
- 30:41el tiempo y lo soltaban sólo para trabajos pesados. Le
- 30:47conté de Karen y Tomás dijo que se había visto
- 30:51llegar a una joven inconsciente que la bajaron de una
- 30:54camioneta vieja entre dos de las brujas y la llevaron
- 30:58a un cuarto en la parte trasera. donde guardaban lo
- 31:01que usaban en trabajos grandes, bolsas de tela con objetos
- 31:05de personas, cajas con fotos y lo necesario para rituales fuertes.
- 31:11Había escuchado que esa misma noche iban a hacer un
- 31:14ritual especial y que necesitaban una joven para eso. También
- 31:19me dijo que para algunos encargos las brujas usaban sólo fotos, ropa,
- 31:25cabello y tierra de panteón, pero que cuando el trabajo
- 31:28era más pesado, metían personas como el hombre de la
- 31:32mesa y los de la jaula. Le pregunté si había
- 31:36forma de salir. Tomás dijo que al fondo del terreno
- 31:41pasaba un arroyo seco. Si uno llegaba a ese arroyo
- 31:45y lo seguía, salía a un camino de terracería que
- 31:49más adelante conectaba con la carretera. El plan era simple,
- 31:54ir primero por carran al cuarto trasero después abrir la
- 31:58jaula y sacar al joven y a la señora, y
- 32:01por último salir todos juntos hacia el arroyo, antes de
- 32:04que las brujas se dieran cuenta. Tomás abrió un cajón
- 32:09del buró y sacó una escopeta vieja y un machete.
- 32:13Revisó la escopeta con rapidez, la cargó y me entregó
- 32:16el machete. Dijo que nos moviéramos ya, porque si esperábamos más,
- 32:22esa noche usarían a Karen en el ritual. salimos de
- 32:27la recámara al pasillo. Avanzamos hacia el fondo de la casa,
- 32:32Tomás conocía bien el camino, empujó una puerta y aparecimos
- 32:37en un cuarto trasero. En el centro había una mesa
- 32:41de madera rodeada de velas apagadas. El piso tenía marcas
- 32:46de sal en forma de círculos y líneas. Contra una pared,
- 32:51cajas llenas de bolsas de tela de distintos colores y
- 32:55en la esquina derecha, Vi a Karen, sentada en el piso,
- 32:59recargada en la pared, con las manos y los pies
- 33:02amarrados y una venda en los ojos. Corrí hacia ella,
- 33:06guardé el machete debajo del brazo y le quité la venda.
- 33:10Parpadeó varias veces hasta enfocarme, le hablé rápido, le dije
- 33:15mi nombre, que estaba ahí, que la habían llevado a
- 33:19un rancho de brujas y que teníamos que salir. Corté
- 33:23las cuerdas de las manos y de los pies. Cuando
- 33:26intentó levantarse, se tambaleó, la sujeté por los hombros hasta
- 33:31que se afirmó. Estaba asustada, pero entendió que no había
- 33:36tiempo para preguntas. Tomás se asomó a la puerta para
- 33:41revisar el pasillo. Cuando vio que no venía nadie, nos
- 33:45indicó que saliéramos. Tomé a Karen por la cintura y
- 33:49la ayudé a caminar. Los tres cruzamos la cocina y
- 33:53salimos de nuevo al patio de tierra. la luz ya
- 33:56empezaba a bajar. Fuimos directo hacia la jaula y el
- 34:01candado seguía ahí. Metí el machete entre la cadena e
- 34:05hice fuerza con todo el cuerpo. El metal se resistió.
- 34:11Tomás se colocó de lado, con la escopeta apuntando hacia
- 34:14la casa, Karan se apoyó en la estructura. Después de
- 34:19varios intentos, el candado se rompió y cayó. Abrí la
- 34:24puerta y y el joven se levantó, pero la señora
- 34:27mayor tardó un poco en ponerse de pie. Les dije
- 34:31que veníamos a sacarlos, que siguieran a Tomás y que
- 34:34guardaran fuerzas para caminar. Tomás se puso al frente porque
- 34:40conocía el terreno, nos dijo que debíamos cruzar el patio
- 34:44hacia la parte trasera del rancho y buscar la bajada
- 34:47al arroyo. Yo me quedé al lado de Karen, vigilando
- 34:51hacia la casa y el potrero. El joven cargó del
- 34:55brazo a la señora y empezamos a caminar rápido, pero
- 34:59sin correr, para no llamar tanto la atención con los pasos.
- 35:04Cuando íbamos a la mitad del patio, escuché un grito.
- 35:09Aurelia estaba parada frente a nosotros, a unos metros, tenía
- 35:13el rebozo caído en los hombros y una daga en
- 35:16la mano. Nos vio con odio y empezó a llamar
- 35:19a las demás. Desde la zona del ritual salieron varias,
- 35:24algunas con velas encendidas, otras con bolsas con ramas y
- 35:28otras con palos. Tomás levantó la escopeta y disparó al aire,
- 35:34el trueno retumbó en todo el rancho. Las mujeres se
- 35:38detuvieron un segundo, pero siguieron avanzando, y entonces apuntó al suelo,
- 35:44frente a ellas, y disparó otra vez. La tierra se levantó,
- 35:50las piedras saltaron, varias se cubrieron el rostro y dieron
- 35:53un paso atrás. Ese momento nos dio los segundos que necesitábamos,
- 35:58le grité al joven que no se detuviera y jalé
- 36:01a Carran hacia el fondo del terreno. Caminamos a toda velocidad,
- 36:07Tomás se movía de lado, atento, listo para disparar otra
- 36:11vez y se acercaban. Llegamos al borde del rancho, donde
- 36:16el terreno bajaba hacia el arroyo seco, descendimos con cuidado.
- 36:22El fondo estaba lleno de piedras y tierra suelta, Tomás
- 36:25dijo que si salíamos por ahí, las brujas ya no
- 36:28tenían el mismo control sobre lo que hacían. Arriba, en
- 36:33la orilla, se veían sus siluetas, gritaban insultos, amenazas, nombres
- 36:39de personas que cegaramente habían trabajado con ellas, y nos
- 36:43señalaban con el brazo, pero ninguna bajó al cauce. Avanzamos
- 36:49por el arroyo, el suelo era irregular y cada paso
- 36:52requería esfuerzo. El joven y yo nos turnamos para ayudar
- 36:57a la señora mayor. Karen caminaba a mi lado, pálida,
- 37:02pero firme. Tomás iba adelante, marcando el ritmo y escogiendo
- 37:07el lado menos complicado. Caminamos así un buen trecho, hasta
- 37:12que las voces de las brujas se oyeron lejos y
- 37:15y el arroyo nos llevó a un camino de terracería.
- 37:19Lo seguimos hasta que vimos la cinta gris de la carretera,
- 37:22salimos a la orilla, llenos de polvo, sucios, con la
- 37:26ropa rota y el cuerpo cansado. Al cabo de un
- 37:31rato pasó un coche, el conductor, al vernos, frenó. Nos
- 37:37miró por la ventana, nos preguntó qué había pasado, Tomás
- 37:41le pidió el teléfono y llamó a la policía y
- 37:43a una ambulancia. Nos quedamos ahí, sentados en la orilla,
- 37:49hasta que llegaron las patrullas y las ambulancias. Los paramédicos
- 37:53revisaron a la señora, al joven, a Karen y a mí.
- 37:58Nos limpiaron las heridas, nos pusieron vendas, y en la patrulla,
- 38:02ya un poco más tranquilos contamos lo necesario, el aventón Aurelia,
- 38:07la hierba que nos hizo desmayarnos, el despertar en el rancho,
- 38:12las brujas, la jaula. el ritual y el escape por
- 38:16el arroyo. Cuando la policía llegó al rancho, las brujas
- 38:21ya no estaban. Encontraron la casa revuelta, velas, botellas, bolsas
- 38:28de tela con cosas adentro, fotos y papeles con nombres.
- 38:33Tomás declaró que el rancho era suyo, explicó cómo esas
- 38:36mujeres se habían apoderado del lugar y cómo lo habían
- 38:39tenido amarrado durante años. Dijo que pensaba recuperar la propiedad
- 38:45por la vía legal, aunque sabía que no sería fácil.
- 38:49Lo que pasó después con él quedó fuera de mi alcance.
- 38:55Yo cerré esa historia con una explicación simple. Aurelia trabajaba
- 38:59con las brujas, conseguía gente en la carretera, la drogaba
- 39:03con las hierbas y la llevaba al rancho. Ahí usaban
- 39:07a esas personas para trabajos que les pedían otros. Karan
- 39:11y yo salimos vivos de milagro y gracias a que
- 39:13Tomás decidió ayudarnos. Desde ese día no volvimos a levantar
- 39:18a nadie en la carretera, no sueño con ellas, no
- 39:21las he visto de nuevo. Lo único que quedó fue
- 39:25la imagen de ese teñí manchado de sangre en el
- 39:28patio y la desconfianza a cualquier persona que se acerca
- 39:32al coche con una bolsa de tela colgada al hombro
- 39:35y una sonrisa que parece amable en medio de la nada.
- 39:39Fue algo muy aterrador para nosotros, el salir huyendo de
- 39:42esas brujas, en mi vida había visto brujas, y menos
- 39:46me habían tenido secuestrado para usarme como ofrenda para el diablo.
- 39:52Relatos anónimos