Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 355 La mala idea de los buenos empresarios.
Transcript
- Las personas que me conocen saben que yo soy autodidacta. Solo tengo un escaso tercero bachillerato, pero todo el tiempo estoy leyendo, viendo tutoriales. Me encantan las entrevistas de las personas que han hecho algo relevante en la vida en cualquiera de las áreas. Pienso que cada una de ellas tiene algo que enseñar por algo están ahí suelo pensar por alguna razón han logrado lo que han logrado. Y entonces siempre estoy a la casa de esas ideas, costumbres, modos de vivir, pensamientos, procedimientos, porque les estoy contando esto porque hace algún tiempo estaba viendo uno de esos testimoniales. El que hablaba era un compatriota mío, un colombiano, un muchacho. Bueno digamos que un joven adulto que a sus escasos más o menos veintisiete treinta y dos años. Le pongo yo que tenía en el momento en que dio la entrevista, había logrado amasar una considerable fortuna, cosechar muchos éxitos dueño de una de las start apps más influyentes y con un alto grado de crecimiento en el mundo digital, de las plataformas que están educando las personas, muy versado en la palabra, rápido para pensar y, además, con un excelente nivel de comunicación en medio de la entrevista. Una y otra idea cosas interesantes, conexión entre pensamientos, análisis del mundo moderno, proyección de lo que habrá de ser el mundo digital, el mundo beat coin, el mundo de la tecnología, del desarrollo de la inteligencia artificial. De bueno, muchas temáticas. Me convenció solo que cuando iba terminando la entrevista, uno de los últimos puntos en esta entrevista, donde no paraban de preguntarle por favor, denos tips, ideas, pensamientos, cosas que debe hacer toda persona para lograr los triunfos y los éxitos que usted ha cosechado a tan temprana edad. Díganos cuál es la mejor manera de tener una empresa pujante en el actual mundo digital, y todas fueron acertadas hasta que dijo bueno. Y esta última que les voy a decir, quieren ustedes tener éxito en la vida tener una empresa pujante, que sea la número uno en su categoría en el país. No tengan familia. Y ahí se me cayó del estante, el proyectado portentoso colombiano, aquel del que yo había pensado momentos antes. Wow. Este muchacho tiene los pies sobre la tierra no tener una familia. Su argumento es que uno no puede tener una familia y una empresa al mismo tiempo. Es que uno no tiene tiempo para pensar en negocios, en viajes, en reuniones, cocteles manejar personal, invertir en bolsa, invertir allí, invertir allá. Sí, se tiene una familia, pero mostró a la familia como si fuera el estorbo, el problema, el inconveniente a vencerse. Debo reconocer que además tuvo una cuota de sinceridad porque dijo es que tener una familia hace que te desconcentres de lo que estás haciendo y vas a terminar o atendiendo la familia o atendiendo al negocio. Y no sería justo con una esposa y con unos hijos quitarles el tiempo que necesita tener un proyecto profesional. Eso por lo menos son ó bonito. Sonó bonito, pero no es verdad. Yo lo vi como triunfador y ganador en todas sus propuestas profesionales, pero en el fondo me dio tristeza porque lo vi como un gran perdedor en el maravilloso camino que la vida nos da no tener una familia y me pregunté y entonces para qué tener todo lo que se quiere tener si no hay una razón verdadera para tenerlo. Bueno, en este podcast yo tomo considerable distancia de esas líneas de pensamiento que hoy en día no solamente están en personas como estas, sino que además están en el común de las personas. Si te vas a los claustros educativos, en bachillerato, en universidades, en postgrados, en el común de la sociedad, hombres y mujer, muchachos y muchachas continuamente están diciendo. Yo no me voy a casar, yo no voy a tener hijos. El mundo no está para eso. Se me daña el cuerpo, me tiro la carrera profesional, después no me concentro. Eso es demasiado complicado. En fin, la sociedad hoy en día tiene muchas disculpas para no tener una familia. Anoche estuve jugando parques con mis nietos. Todos estos días. Mi casa se ha llenado de gritos. Por todo lado, les compramos unos pollitos y se la pasan jugando con los pollitos. Tenemos un road wiler, el gran dogo y otra perrita que nos regaló camilo medina la nada que se la pasa durmiendo en mi cama, jugando con mis nietos. Vivo con mi esposa hacia arriba y hacia abajo, subiendo a la montaña, bajando de ella. Nos vamos a las plazas de mercado o a la de piedecuesta o a la de Florida blanca. Hacemos mercados, discutimos porque la panela está negra o la panelasta blanca. Me enojo porque se le olvidó comprarme el café. Se enoja porque juego a veces brusco con mis nietos, mi hija, mi yerno. Nos acompañan en la casa por estos días. Mi hijo vive a más o menos un kilómetro y medio de distancia con su esposa y tiene al precioso Ezequiel Ordoñez, que ya está empezando a pararse a dar los primeros pasos. Benjamín, mi nieto, es el que más se parece a mí se trepa a los árboles constantemente. Tenemos que bajarlos de por allí. Tobby grita todo el tiempo. Sarita tiene unos ojitos preciosos. Anoche, mientras veía el partido de la Selección Colombia, la niña jugaba en mi regazo y está la inteligente, perspicaz y sabionda de Luciana. Me da besos, me dice que me quiere el otro día, los cuatro se metieron a la cama de los nonos, de los abuelos, abrir los ojos en la mañana y escuchar sus gritos, sus besos que la casa por más que la estén arreglando. Siempre la desordenan. Si vives en Florida, Piedecuesta Bucaramanga, de pronto nos vas a encontrar en una camioneta cargada de gente, disfrutando los restaurantes yendo al poniparque de la mesa de los santos, comiendo olea chupandolado. El partido de Parqués. Me lo ganó mi nieta, así como lo hace Julián a mi hija cada vez que viene de los Estados Unidos a visitarnos. El próximo veintitrés de diciembre vamos a cumplir treinta y cuatro años de casados con Jasmith. Nuestra celebración será que vamos a comer cabro, o sea todos estamos felices, menos el cabro que van a matar para esa ocasión, que vamos a comer tamales santanderianos, que toda mi familia va a estar reunida. El próximo veinticuatro y veinticinco de diciembre, que los hijos vienen a celebrar esos treinta y cuatro años de aniversario. Ya sé lo que va a ser. Mi hija, María Juliana, cuando llegue me va a coger la calva a besos y iba a decir esta tal va es mía y vamos a salir a jugar fútbol con José Daniel, con Andrés, con Juan David, con mi sobrino Christian, porque va a venir a visitarnos mi mamá, mis hermanas, las hermanas de Jasmith, familia. Qué bonita es la familia. No vale la pena conquistar el mundo si no tienes con quién disfrutarlo. Yo también he hecho récords mundiales, programas de televisión, he montado a empresas. Ay quizá no sea todo lo inteligente que la gente quiera o no soy el mejor humorista de Colombia, ni soy el mejor pastor ni el que mejor predica. Hace rato le quité a mi vida todas las metas que no me permitieran tener o una familia. Por favor, antes que termine este beo dos mil veintitrés, deja de luchar afanosamente por tus retos profesionales. Si ellos interfieren contener una familia. Algún día, cuando tengas la edad que yo tengo cincuenta y cinco años, te vas a dar cuenta de algo lo mejor son niños corriendo por la casa que las inversiones en bolsa. Es una esposa llenándote de besos, que comprarte un apartamento o un carro nuevo, que mires el saldo de tu banco y tenga muchos ceros a la derecha. Hay cosas que valen más la simplicidad del café En las mañanas, conversando con la persona que amas inclusive este podcast. Lo estoy grabando a las cinco de la mañana porque anoche, No me quedo tiempo para grabarlo. Estaba ocupado disfrutándome a mi familia que tengas un lindo día