Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Acampando En Tierra De NAHUALES: Cacería Sin Fin - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Llegamos en una camioneta
- 0:15vieja con caja, cuatro amigos y lo justo para pasar
- 0:19la noche, yo manejé desde la carretera principal, hasta donde
- 0:23se acababa el asfalto y empezaba la terracería. La vibración
- 0:28se sentía en el volante y en los pedales, y
- 0:30el polvo entraba por las ventilas, así que bajamos las
- 0:34ventanillas para respirar mejor. Víctor, que siempre presume que sabe orientarse,
- 0:41apuntó que el camino correcto era el que subía entre
- 0:44encinos retorcidos. Alma leyó el mapa que había descargado en
- 0:49su teléfono y dijo que el arroyo estaba a menos
- 0:52de dos kilómetros. Memo cargaba una hielera y repetía que
- 0:57esa noche quería asar chorizo en la fogata. Llevábamos dos
- 1:01casas de campaña tipo iglú, cuatro bolsas de dormir, linternas frontales,
- 1:07una navaja multiusos, cuerda, un botiquín pequeño y un anafre
- 1:11con cartuchos. Repartimos peso, yo tomé la tienda más grande,
- 1:17Víctor cargó con el agua, Alma con la comida y
- 1:20Memo con la hielera y la pala. En el último
- 1:25tramo de terracería, vimos una caseta abandonada con vidrios rotos,
- 1:30un tanque de agua oxidado y un letrero inclinado que
- 1:33advertía sobre ganado suelto. Al cruzar ese punto la señal
- 1:38del celular bajó a una raya y luego desapareció, pero
- 1:42quedaba luz suficiente para encontrar el claro. Los árboles ganaron
- 1:47altura y el camino se estrechó hasta obligarme a avanzar
- 1:50en primera. A la derecha corría un arroyo angosto entre
- 1:54piedras redondeadas, el agua sonaba parejo, limpia, con esa fuerza
- 1:59que traen las bajadas largas. Estacioné la camioneta junto a
- 2:04un tronco caído y bajamos con prisa. El aire venía
- 2:09frío desde la loma y cada respiro olía a pino
- 2:12y tierra húmeda. Montamos el campamento junto al arroyo, en
- 2:18un pedazo de suelo firme con hojarasca seca, extendimos las
- 2:22casas de campaña, metimos varillas, tensamos cuerdas y clavamos estacas
- 2:27con la pala de memo. Dentro de cada tienda acomodamos
- 2:32las bolsas de dormir, una esterilla y una mochila con ropa,
- 2:36Víctor se ofreció a cortar leña menuda, yo me puse
- 2:39a reunir ramas medianas. Alma preparó la mezcla para café
- 2:44en una olla pequeña y comprobó que el anafre encendiera rápido.
- 2:49Memo apiló piedras para formar un círculo y sacó un
- 2:52encendedor de cocina que prendió al primer intento. La flama
- 2:57tomó las ramas finas y pasó a las más gruesas
- 3:00y el humo subió recto unos segundos antes de doblarse
- 3:04hacia el arroyo. Cuando cayó la tarde, el bosque cambió
- 3:09de color, las copas se volvieron una mancha oscura y
- 3:12el cielo quedó en una franja pálida entre troncos, se
- 3:16oían grillos, chicharras rezagadas y a ratos, un aleteo rápido.
- 3:22Más arriba, un crujido de ramas pesadas se repetía con pausa,
- 3:26como si algo grande se moviera lejos, y luego se detenía.
- 3:31Víctor soltó que podían ser vacas y Alma dijo que
- 3:35en la tienda del último poblado le habían mencionado fama
- 3:39rara de ese monte que lo llamaban el paso del
- 3:41venado por las cacerías antiguas y por cuentos que los
- 3:45viejos repetían a los forasteros. Yo recordé al señor del
- 3:50mostrador con manos manchadas de grasa el que me advirtió
- 3:54que allá arriba se perdían vacas sin rastro y que
- 3:57conviene no separarse del grupo. Cenamos temprano, Alma calentó tortillas
- 4:04en el anafre y Memo puso el chorizo en una parrilla,
- 4:07el olor llenó el claro y se mezcló con la
- 4:10resina de pino, y Víctor trajo agua del arroyo en
- 4:13una botella con filtro. Comimos con hambre y cuando quedó espacio,
- 4:18preparamos café cargado. El vapor pegó en la cara y
- 4:23devolvió calor a los dedos, el fuego tomó buen cuerpo
- 4:26y se quedó en brasas que arrojaban chispas con cada
- 4:29tronco nuevo. Sentados en la orilla del círculo de piedra,
- 4:34hablamos de lo de siempre, trabajo, regaños de casa, pendientes
- 4:39que habíamos dejado para ese fin de semana, y luego
- 4:42pasamos a las historias. Víctor recordó una guardia en la
- 4:47sierra cuando oyó pasos en la azotea de la cabaña
- 4:50y al salir encontró huellas de perro rodeando el techo.
- 4:54Alma dijo que su abuelo en Chihuahua contaba de hombres
- 4:57que se volvían animales para vigilar caminos, lo decía sin risa,
- 5:01como dato de familia. Memo aseguró que él había visto
- 5:06ojos a ras de suelo en una parcela y que
- 5:09esos ojos lo siguieron desde la cerca hasta su camioneta.
- 5:13Yo agregué que en mi casa de infancia, en días oscuros,
- 5:17se escuchaban quejidos largos entre las tejas y los perros
- 5:21se quedaban quietos, y que presenciamos a una bruja en
- 5:24las casas vecinas del poblado, nadie intentó lucirse, solo compartimos
- 5:29recuerdos mientras el bosque nos cerraba la vista. La temperatura
- 5:35bajó más rápido de lo que esperábamos, las manos se entumieron,
- 5:39y el humo cambiaba de dirección con corrientes que venían
- 5:42de arriba del cañón. A lo lejos se oyó un
- 5:46aullido una sola vez, muy abierto, y por unos segundos
- 5:50se nos acabaron los temas, Víctor dijo que era buen
- 5:53momento para asegurar la comida en la camioneta, porque los
- 5:57mapaches aprenden rápido, y me pidió la llave. Guardamos las
- 6:02sobras en la hielera, metimos el anafre en una bolsa
- 6:05y lo llevamos al asiento trasero. Cuando regresamos, Alma ya
- 6:10había atado una cuerda entre dos árboles para colgar la
- 6:13bolsa con pan y fruta. Memo revisó la orilla del
- 6:17arroyo con su linterna y dijo que el nivel estaba estable,
- 6:21que el suelo aguantaba, le creímos, pues era práctico para
- 6:25esas cosas. El bosque, ya entrada la noche, tomó un
- 6:31peso distinto, las sombras no eran manchas sueltas sino franjas
- 6:35bien marcadas, entre los troncos, la vista fallaba en las distancias.
- 6:41Un movimiento leve nos hacía pensar que había alguien oculto,
- 6:45pero al fijar la mirada veíamos sólo ramas. A ratos,
- 6:50una ráfaga movía las copas con fuerza, y abajo no
- 6:54corría aire. A ratos, hojas sueltas cruzaban el claro como
- 6:59si alguien las empujara con el pie. Víctor encendió su
- 7:03frontal y la luz se fue en un cono corto
- 7:05que rebotaba en el humo. Alma acercó las manos a
- 7:09las brasas y dijo que según el señor de la tienda,
- 7:12en esa zona la gente evitaba dormir lejos de los caminos,
- 7:16que el bosque traía cosas pesadas cuando no había luna completa.
- 7:21Memo respondió que ya estábamos ahí y que al día
- 7:25siguiente pescaría en una poza que se oía aguas abajo.
- 7:29Yo me limité a revisar el ajuste de las estacas,
- 7:33toqué cada cuerda, sentí la tensión, miré las varillas y
- 7:37comprobé que las fundas de tela no rozaban rocas. Apagamos
- 7:43el anafre, cubrimos las brasas de la orilla con un
- 7:46poco de tierra y dejamos el fuego principal vivo, con
- 7:49troncos gruesos para que durara hasta medianoche. En la camioneta,
- 7:54el tablero marcaba ocho y media, el frío pedía meterse
- 7:58a las bolsas, así que decidimos turnarnos una ronda corta
- 8:02para vigilar que el fuego no muriera y que el
- 8:05viento no tirara chispas hacia la lona. Víctor tomó el
- 8:10primer rato con su frontal, Alma el segundo, y Memo
- 8:13dijo que se quedaba a la mitad por si escuchaba
- 8:16pasos de animales, que así me diría que tan cerca andaban,
- 8:20y yo haría el cierre antes de dormir. Me tocó
- 8:25ver el bosque en ese punto en que los grillos
- 8:27le ganan a todo, el arroyo sostenía su golpe constante
- 8:31y por debajo llegaban ruidos espaciados que no supe de
- 8:35dónde venían, quizá un tejón, quizá un venado cruzando más arriba,
- 8:40quizá vacas de los ranchos. Observé a mis amigos, Víctor
- 8:45masajeaba sus manos dentro de los guantes, Alma ajustaba el
- 8:49pañuelo del cuello, Memo recostó la espalda contra la piedra
- 8:53del círculo y cerró los ojos un minuto sin dormirse.
- 8:57Cuando el fuego quedó estable, dimos por terminado el turno,
- 9:01guardamos las linternas en los bolsillos de la tienda y
- 9:04nos metimos. Adentro, el olor a nylon y a pasto
- 9:10seco se mezcló con humo tenue de la ropa, acomodé
- 9:13la bolsa de dormir, metí la navaja en el compartimento
- 9:16lateral y puse las botas a los pies. Afuera, el
- 9:21fuego crepitó dos veces, y luego se escuchó una rama
- 9:25romperse en la oscuridad, lejos, con un chasquido claro, grueso,
- 9:30distinto a las ramas finas que caen solas. Víctor murmuró
- 9:34que al amanecer revisaríamos alrededor por curiosidad. Alma pidió que
- 9:40cerráramos bien la cremallera para que no entraran insectos y
- 9:44Memo dijo que dejáramos la fogata como estaba, que así
- 9:47espantaba a lo que se acercara. Apagué la lámpara y
- 9:52la lona se volvió negra, el arroyo siguió su golpe
- 9:56y de repente, los sonidos del monte se cortaron al
- 9:59mismo tiempo, me quedé con la vista en la tela
- 10:02y el oído tendido hacia el claro. Sentí el frío
- 10:06en la cara y el peso de la noche encima
- 10:09del campamento. Así cerró la primera jornada, con la fogata
- 10:13encendida y con ese corte en los ruidos que me
- 10:16quedó grabado. Me despertó un chasquido seco, que sonó como
- 10:22cuando un tronco grueso se parte a la mitad, abrí
- 10:25los ojos sin entender qué hora era, y vi la
- 10:28lona de la tienda completamente negra, no entraba ni una
- 10:32línea de luz. Contuve la respiración y escuché con atención, afuera,
- 10:37el bosque estaba en silencio. Me incorporé y busqué la cremallera,
- 10:43sentía el corazón golpeando en el pecho mientras la bajaba despacio,
- 10:47asomé la cabeza y vi a Víctor de pie junto
- 10:50a la fogata apagada, con su linterna encendida. Estaba apuntando
- 10:55hacia los árboles, la luz blanca iluminaba las primeras ramas,
- 10:59y más allá, dos puntos amarillos brillaban como espejos, tardé
- 11:04en reconocer que eran ojos. Me quedé quieto, pues los
- 11:09ojos estaban altos, demasiado para hacer de cualquier animal que conociera,
- 11:14se movían lento, con un parpadeo raro, y la luz
- 11:18los hacía relucir más fuerte. Memo salió de su tienda
- 11:22y le preguntó a Víctor qué pasaba, pero en voz baja.
- 11:27Alma también se incorporó, y el claro se llenó de
- 11:30sombras moviéndose entre linternas y bolsas de dormir. Yo gateé
- 11:35hacia la salida y sentí el suelo frío, la linterna
- 11:39de Víctor tembló un segundo cuando la criatura avanzó un paso,
- 11:43supe que nos estaba viendo. El animal dio otro paso
- 11:48y salió del borde de la maleza, era enorme, con
- 11:51el cuerpo ancho como un jaguar pero parado sobre dos patas.
- 11:56Tenía el lomo cubierto de pelo oscuro y desordenado, que
- 12:00le colgaba en mechones. Sus brazos eran largos, terminados en
- 12:05manos con garras curvas, la cabeza parecía de felino, pero
- 12:09más alargada, con orejas triangulares y colmillos que sobresalían hasta
- 12:14el mentón. Su respiración se escuchaba fuerte, con un silbido ronco,
- 12:19y un olor a tierra húmeda y a carne rancia
- 12:23llegó con el viento, Alma retrocedió y tropezó con una mochila,
- 12:27el ruido alertó al monstruo. Se lanzó hacia adelante con
- 12:33una rapidez que no esperábamos, Memo gritó y corrió hacia
- 12:37su tienda, quizá buscando algo, pero la criatura lo alcanzó
- 12:41en dos zancadas. Se escuchó un golpe fuerte y el
- 12:45sonido del nylon rasgándose, Memo desapareció de nuestra vista, arrastrado
- 12:50por la maleza. Los gritos rebotaron en el claro y
- 12:54luego se apagaron entre ramas, el pánico nos paralizó. Víctor
- 13:00soltó la linterna y el haz de luz rodó por
- 13:02el suelo, yo reaccioné y grité que corriéramos. Almar y
- 13:07yo tomamos dirección contraria a donde se había llevado a Memo,
- 13:11sentí las ramas golpearme los brazos mientras avanzábamos a ciegas.
- 13:18El campamento se quedó iluminado por la linterna caída, volteé
- 13:22un instante y vi como el Nahual regresaba al claro,
- 13:25se inclinó sobre la tienda de Memo y la desgarró
- 13:28en pedazos, sus garras cortaban las varillas metálicas como si
- 13:32fueran ramas. Escuché el sonido del metal doblándose, Víctor trató
- 13:38de correr hacia nosotros, pero tropezó y cayó, me devolví
- 13:42dos pasos y lo ayudé a levantarse. Alma ya estaba
- 13:46a varios metros y las linternas que llevábamos en los
- 13:49bolsillos rebotaban dentro de las tiendas destruidas. El monstruo volteó
- 13:55hacia nosotros y sus ojos brillaron otra vez. El bosque
- 14:01era un laberinto de sombras, las raíces sobresalían del suelo
- 14:05y las ramas nos cortaban los hombros. Sentía el aire
- 14:09frío entrando de golpe en los pulmones, Víctor jadeaba detrás
- 14:13de mí y Alma iba unos pasos adelante, nos alejamos
- 14:17del campamento sin rumbo, guiándonos sólo por la inclinación del terreno.
- 14:23El ruido detrás no tardó en alcanzarnos, ramas rompiéndose, hojas
- 14:28secas siendo pisadas con fuerza y el resoplido del animal
- 14:31no era un sonido de caza sigilosa, sino de algo
- 14:35que avanzaba con brutalidad. Al cruzar un tronco caído, Alma
- 14:41gritó que a la izquierda había una roca grande. Giramos
- 14:46hacia allá y vimos un peñasco cubierto de musgo, nos
- 14:49escondimos detrás, presionándonos contra la piedra fría. Víctor apagó su
- 14:55lámpara de un manotazo y el silencio volvió, roto sólo
- 14:59por nuestra respiración acelerada. Nos abrazamos a la roca y
- 15:04tratamos de no movernos, el sonido de las pisadas se acercó, lento, pesado,
- 15:09con crujidos de ramas. Por el borde de la piedra
- 15:13vi como la criatura regresaba al claro, se movía erguida,
- 15:17olfateando el aire. La linterna que había quedado encendida en
- 15:22el suelo iluminaba la escena, las casas de campaña estaban
- 15:26destrozadas y las mochilas esparcidas. La bestia caminó alrededor del campamento,
- 15:32inclinando la cabeza como si buscara más, sus garras arrastraban
- 15:37hojas secas y hacían un ruido áspero. El viento sopló
- 15:42y trajo otra vez el olor del animal, tan fuerte
- 15:45que me hizo contener la respiración, la criatura se agachó,
- 15:50levantó una de las mochilas y la lanzó lejos. Caminó
- 15:54hasta la camioneta, la olfateó y le dio un golpe
- 15:57con el brazo, pero no logró abrirla. Dio un rugido
- 16:02grave que retumbó en el bosque y que sentí en
- 16:04el pecho, Alma se tapó la boca para no hacer ruido,
- 16:08Víctor cerró los ojos y temblaba, yo me quedé viendo
- 16:12al monstruo sin mover un músculo. Pasaron minutos eternos, el
- 16:18Nahual se sentó sobre sus patas traseras y miró hacia
- 16:21el bosque. Sus ojos reflejaban la luz como si fueran faroles.
- 16:27Olfateó de nuevo, giró la cabeza lentamente y caminó hacia
- 16:31el arroyo, sus pisadas eran pesadas y cada una hacía
- 16:35crujir el suelo. Escuchamos cómo rompía ramas a su paso
- 16:40hasta que el sonido se alejó. No dijimos nada y
- 16:44esperamos un rato más, contando los segundos, sin saber si regresaría.
- 16:51Cuando el ruido de las ramas dejó de oírse, me
- 16:53atreví a mirar a Víctor y a Alma, pero ambos
- 16:57estaban pálidos. Señalé con la mano que nos quedáramos quietos
- 17:02un poco más, el bosque volvió a llenarse de grillos,
- 17:05como si nada hubiera pasado. La linterna seguía encendida, iluminando
- 17:11los restos de nuestro campamento, no se veía a Memo
- 17:14por ningún lado. Sentí un vacío en el estómago al pensarlo,
- 17:19que el Nahual se lo hubiera llevado y le hubiera
- 17:22quitado la vida. Nos quedamos ahí, pegados a la roca, temblando,
- 17:28el miedo era tan intenso que cualquier movimiento parecía un error.
- 17:33La luz de la linterna iluminaba los restos de las tiendas,
- 17:36las estacas dobladas y las varillas partidas, la verdad que
- 17:41todo parecía sacado de una pesadilla, pero estaba ahí mismo,
- 17:45a unos metros de nosotros. Pasó más de media hora,
- 17:51hasta que nos convencimos de que el Nahual se había ido,
- 17:54nos miramos sin hablar, sabíamos que no podíamos volver al
- 17:58campamento ni quedarnos ahí hasta el amanecer, porque si esa
- 18:02cosa regresaba, no tendríamos oportunidad. Tomé aire y señalé hacia
- 18:08el lado contrario del arroyo, teníamos que movernos, aunque no
- 18:12supiéramos a dónde, Víctor asintió con un gesto seco, Alma
- 18:16se acomodó la mochila pequeña que llevaba en el pecho,
- 18:20aunque estaba casi vacía. Nos preparamos para salir de nuestro escondite,
- 18:25conscientes de que cada paso que diéramos podría llamar la
- 18:29atención de lo que nos acechaba. La luna apenas alcanzaba
- 18:34a iluminar los troncos, la noche seguía espesa y el
- 18:38bosque parecía más cerrado que antes, apreté la navaja en
- 18:41el bolsillo y avancé primero, con el corazón latiendo en
- 18:45los oídos. La roca quedó atrás y el campamento destrozado
- 18:50se perdió entre sombras, sólo esperábamos encontrar un camino, antes
- 18:55de que el monstruo nos encontrara a nosotros. Dejamos todo atrás, mochilas, linternas, cobijas,
- 19:04incluso las llaves de la camioneta, solo llevábamos la ropa
- 19:08puesta y la adrenalina que nos empujaba a salir de ahí.
- 19:13Comenzamos a correr sin rumbo claro, intentando alejarnos lo más
- 19:17posible del campamento. Las ramas nos azotaban la cara y
- 19:22los brazos, sentí como una me cortó la mejilla, Víctor
- 19:26tropezó varias veces y Alma jadeaba detrás de mí. No
- 19:31teníamos fuerza para hablar ni coordinar nada, solo huíamos. Avanzamos
- 19:38a tientas por una pendiente cubierta de hojas secas, los
- 19:41pies se hundían y patinaban con cada paso, mi respiración
- 19:45estaba tan acelerada que sentía el pecho arder. Atravesamos una
- 19:50zona de arbustos espinosos que desgarraron nuestras camisetas y dejaron
- 19:54rasguños en los brazos. El miedo nos hacía seguir corriendo
- 19:59aunque las piernas dolieran, de vez en cuando volteaba para
- 20:03asegurarme de que Víctor y Alma seguían ahí, ver sus
- 20:06siluetas me daba un poco de calma. El bosque parecía interminable,
- 20:13no había señales de senderos ni de caminos, el cielo
- 20:16estaba cubierto por ramas y la poca luz que entraba
- 20:20no alcanzaba para distinguir bien el terreno. Tropecé con una
- 20:24raíz gruesa y caí de rodillas, me levanté rápido porque
- 20:28sentí que quedarme quieto era una invitación a la muerte.
- 20:33Seguimos bajando hasta que el terreno se aplanó y el
- 20:36sonido del arroyo quedó atrás, el aire estaba helado y
- 20:40olía a tierra húmeda. Después de lo que parecieron horas,
- 20:45vimos un claro estrecho entre los árboles, nos acercamos y
- 20:49descubrimos que era un camino de terracería, nos tiramos a
- 20:53la orilla, agotados. Víctor se inclinó sobre sus rodillas y vomitó,
- 20:59Alma tenía los ojos llenos de lágrimas y temblaba sin control.
- 21:04Nos quedamos ahí unos minutos, tratando de recuperar el aliento
- 21:08y escuchando por si el monstruo nos había seguido, pero
- 21:12no se escuchaba nada. Me puse de pie y miré
- 21:16en ambas direcciones, el camino estaba vacío, sin luces ni
- 21:21casas cercanas, así que caminamos sin parar hasta que en
- 21:24una curva, vimos las luces de un vehículo acercándose. Me
- 21:29paré en medio del camino y agité los brazos, era
- 21:33una camioneta vieja con una parrilla llena de polvo. El
- 21:37conductor frenó al vernos, nos preguntó qué hacíamos ahí, pero
- 21:41no supimos qué responder, solo dijimos que habíamos perdido a
- 21:45un amigo en el monte. Al ver nuestro estado, nos
- 21:49hizo subir sin preguntar más. Nos llevó hasta el pueblo
- 21:55más cercano, ya eran casi las cuatro de la mañana,
- 21:58en la plaza principal había un par de patrullas estacionadas
- 22:02y luces encendidas en una tienda. El conductor avisó a
- 22:07los policías y uno de ellos nos llevó a la comandancia,
- 22:11contamos lo que había pasado. Dijimos que algo se había
- 22:15llevado a nuestro amigo, que no sabíamos qué era, que
- 22:18había destruido el campamento, nos miraron con cara de incredulidad,
- 22:23pero al ver los rasguños y el estado en el
- 22:25que estábamos, organizaron una búsqueda. Esa misma mañana, un grupo
- 22:32de policías y voluntarios subió con nosotros para guiarlos hasta
- 22:36donde habíamos acampado, caminamos durante horas hasta encontrar el lugar.
- 22:42La camioneta seguía estacionada junto al tronco caído, el campamento
- 22:47estaba destrozado, igual que lo habíamos visto desde la roca,
- 22:51las tiendas rotas en pedazos, las varillas dobladas y la
- 22:55comida regada. No había señales de Memo, lo único que
- 23:00encontraron fueron huellas enormes en el barro, tan grandes que
- 23:04uno de los policías dijo en voz baja que no
- 23:06podían ser de ningún animal conocido. Tomaron fotos y marcaron
- 23:11el sitio, pero no encontraron rastros de sangre ni pertenencias
- 23:16que indicaran hacia donde lo habían llevado. Regresamos al pueblo
- 23:22en silencio y esa tarde nos quedamos en una pequeña
- 23:25posada mientras llegaban nuestras familias. Yo no podía dejar de
- 23:30pensar en Memo, en su grito cuando lo arrastraron, la
- 23:33imagen de esos ojos brillantes me acompañó cada vez que
- 23:37cerré los míos. Los días siguientes fueron pesados, la familia
- 23:43de Memo organizó búsquedas con gente de la región, subieron
- 23:47varias veces al monte, algunos con rifles, otros con machetes,
- 23:52pero no encontraron nada. Los rumores empezaron a circular, que
- 23:57era un jaguar viejo, que eran traficantes de droga cuidando rutas,
- 24:01que era un abual. Los lugareños parecían más inclinados a
- 24:06la última versión y nadie se sorprendía demasiado, era como
- 24:10si lo supieran desde antes. Con el tiempo, el grupo
- 24:16de amigos se deshizo, Alma dejó de responder mensajes y
- 24:20supimos que estaba en terapia y Víctor se mudó de ciudad.
- 24:25Yo seguí teniendo pesadillas durante meses, a veces soñaba con
- 24:29el campamento vacío y los ojos que nos seguían desde
- 24:32el monte. Empecé a leer sobre historias de Nahuales y
- 24:37me di cuenta de que en muchos pueblos hay relatos parecidos.
- 24:41Antes pensaba que eran cuentos para espantar niños, pero después
- 24:45de esa noche no puedo reírme de ellos. Meses más
- 24:51tarde regresé al lugar, llevé la camioneta de Memo para
- 24:55que no se notara que estaba solo, conduje por la
- 24:58misma terracería, pasé la caseta abandonada y llegué al claro
- 25:02junto al arroyo. No quedaba nada de nuestro campamento. La
- 25:08hierba había crecido donde antes estaba la fogata, me senté
- 25:12en el tronco caído y escuché el sonido del agua.
- 25:16No había huellas, no había basura, nada que indicara que
- 25:20alguna vez estuvimos ahí. Me quedé un rato, mirando hacia
- 25:26los árboles, sentí el mismo frío que aquella noche, ese
- 25:30aire pesado que hace que el monte parezca vivo. Sabía
- 25:34que Memo no estaba ahí, pero tampoco podía dejar de
- 25:38pensar que algo nos había observado desde antes de que
- 25:41armáramos las tiendas. Me fui antes de que anocheciera, con
- 25:45la certeza de que ese bosque guarda cosas que no
- 25:48se pueden explicar y la verdad nunca volvía a acampar.
- 25:57Relato anónimo