Latest / Historias De Terror / 8 aterradores Impactantes Relatos de Terror Jamás Escuchados de FUNERALES y FUNERARIAS | Historias Reales
Transcript
- 0:08Speaker 2: No soy de los que creen en fantasmas, apariciones o
- 0:11Speaker 2: cualquier fenómeno sobrenatural. Siempre me he considerado una persona lógica,
- 0:16Speaker 2: arraigada en el mundo tangible y explicable. Sin embargo, lo
- 0:21Speaker 2: que ocurrió en el funeral de Santiago Romero, un viejo
- 0:24Speaker 2: amigo de la infancia, desafía cualquier explicación racional que haya
- 0:28Speaker 2: intentado encontrar. Nunca he contado esta historia a nadie, pero
- 0:33Speaker 2: siento que ahora es el momento de dejar constancia de
- 0:35Speaker 2: lo que viví en aquel pequeño pueblo rural, donde la
- 0:38Speaker 2: razón y el terror se encontraron de una manera que
- 0:41Speaker 2: nunca imaginé posible. Santiago y yo crecimos juntos en Montebello,
- 0:46Speaker 2: un pueblo olvidado por el tiempo, rodeado de campos infinitos
- 0:49Speaker 2: y montañas que parecían custodiarlo del resto del mundo. No
- 0:54Speaker 2: era un lugar donde ocurrieran muchas cosas, y la vida
- 0:57Speaker 2: allí se regía por un ritmo lento y predecible. Santiago
- 1:01Speaker 2: era un chico solitario, siempre más interesado en la naturaleza
- 1:04Speaker 2: que en la compañía de otros niños. A menudo, lo
- 1:08Speaker 2: encontraba explorando los bosques cercanos o vagando por los campos
- 1:12Speaker 2: al atardecer. Con los años, su inclinación por la soledad aumentó,
- 1:17Speaker 2: y eventualmente se convirtió en un hombre reservado, casi un ermitaño,
- 1:21Speaker 2: viviendo en la misma casa que heredó de sus padres,
- 1:24Speaker 2: en las afueras del pueblo. No fue una sorpresa cuando
- 1:28Speaker 2: escuché que había muerto solo, en su hogar, sin nadie
- 1:31Speaker 2: a su lado. La noticia llegó a la ciudad donde
- 1:34Speaker 2: me había mudado hacía ya una década, y aunque no
- 1:37Speaker 2: había mantenido contacto con Santiago, sentí una punzada de tristeza.
- 1:42Speaker 2: Decidí regresar a Montebello para el funeral, como una especie
- 1:46Speaker 2: de último adiós a una amistad que, aunque se había
- 1:48Speaker 2: desvanecido con el tiempo, había sido importante en mi juventud.
- 1:53Speaker 2: El día del funeral, Montebello parecía tan somnoliento como lo recordaba.
- 1:59Speaker 2: Las calles polvorientas estaban casi desiertas y la pequeña iglesia
- 2:03Speaker 2: del pueblo, donde se llevaría a cabo el servicio, se
- 2:06Speaker 2: alzaba solitaria bajo un cielo gris y plomiso. Llegué temprano,
- 2:10Speaker 2: esperando encontrarme con algunas caras familiares, pero el lugar estaba
- 2:14Speaker 2: casi vacío. Solo unos pocos ancianos y algún que otro
- 2:18Speaker 2: conocido de la familia estaban presentes, reflejando la vida aislada
- 2:22Speaker 2: que Santiago había llevado en sus últimos años. El ataúd
- 2:26Speaker 2: de Santiago estaba colocado al frente de la iglesia, rodeado
- 2:30Speaker 2: por velas y flores que intentaban, sin mucho éxito, contrarrestar
- 2:34Speaker 2: la frialdad del ambiente. Observé a algunos de los asistentes
- 2:38Speaker 2: acercarse al féretro para despedirse en silencio, sus rostros marcados
- 2:42Speaker 2: por la melancolía y, quizás, un poco de alivio por
- 2:45Speaker 2: estar fuera de la mirada de la muerte, al menos
- 2:48Speaker 2: por un tiempo. Me mantuve al margen, esperando mi turno
- 2:52Speaker 2: para ofrecer mis respetos. Finalmente, llegó el momento de la
- 2:57Speaker 2: despedida final. El sacerdote, un hombre anciano que parecía haber
- 3:02Speaker 2: estado en Montebello desde que el pueblo fue fundado, comenzó
- 3:05Speaker 2: a recitar las oraciones mientras los asistentes se alineaban para
- 3:08Speaker 2: ver por última vez el rostro de Santiago. Yo fui
- 3:12Speaker 2: uno de los últimos en acercarse, sintiendo una extraña mezcla
- 3:16Speaker 2: de tristeza y curiosidad, como si esperara que al ver
- 3:19Speaker 2: su rostro, algún recuerdo olvidado de nuestra infancia juntos volviera
- 3:22Speaker 2: a la vida. Pero lo que ocurrió en ese momento
- 3:26Speaker 2: fue algo para lo que ninguno de nosotros estaba preparado.
- 3:30Speaker 2: Cuando uno de los familiares abrió el ataúd para el
- 3:32Speaker 2: último adiós, un grito sofocado resonó en la iglesia. Me
- 3:36Speaker 2: acerqué rápidamente para ver que había causado tal reacción, y
- 3:40Speaker 2: lo que vi me dejó paralizado. El ataúd estaba vacío.
- 3:45Speaker 2: El lugar donde debería haber estado el cuerpo de Santiago
- 3:48Speaker 2: estaba completamente desprovisto de cualquier signo de su ocupante. Las
- 3:52Speaker 2: sábanas blancas estaban impecablemente dispuestas, pero no había rastro alguno
- 3:57Speaker 2: del cadáver. El pánico se apoderó de la pequeña congregación.
- 4:02Speaker 2: Las murmuraciones se convirtieron en gritos, y el caos se
- 4:05Speaker 2: desató en cuestión de segundos. Nadie podía entender lo que
- 4:09Speaker 2: estaba sucediendo. Algunos corrieron fuera de la iglesia, otros comenzaron
- 4:14Speaker 2: a buscar desesperadamente alguna explicación en los alrededores, como si
- 4:18Speaker 2: el cuerpo de Santiago pudiera estar simplemente perdido en algún
- 4:22Speaker 2: rincón del templo. El sacerdote intentó calmar a la multitud,
- 4:26Speaker 2: pero su voz se perdió en medio del tumulto. Me
- 4:30Speaker 2: quedé inmóvil, incapaz de procesar lo que mis ojos estaban viendo.¿
- 4:35Speaker 2: Cómo era posible que el cuerpo de Santiago hubiera desaparecido?¿
- 4:39Speaker 2: Dónde podía estar? Mientras estas preguntas giraban en mi mente,
- 4:43Speaker 2: escuché a alguien decir que la noche anterior habían visto
- 4:47Speaker 2: a Santiago caminando por las calles del pueblo. La afirmación
- 4:51Speaker 2: fue recibida con escepticismo por algunos, pero otros comenzaron a
- 4:55Speaker 2: asentir con miedo en sus ojos, recordando que también habían
- 4:58Speaker 2: visto una figura que se asemejaba a él, vagando por
- 5:01Speaker 2: Montebello cuando el sol ya se había ocultado. Al principio,
- 5:06Speaker 2: desestimé esos comentarios como meras alucinaciones provocadas por el dolor
- 5:10Speaker 2: y la confusión. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, más
- 5:14Speaker 2: me inquietaba. Sabía que Santiago estaba muerto, que su cuerpo
- 5:19Speaker 2: había sido encontrado sin vida en su casa.¿ Cómo entonces
- 5:22Speaker 2: alguien podía haberlo visto caminando? Decidí investigar por mi cuenta,
- 5:27Speaker 2: convencido de que debía haber una explicación lógica para todo esto.
- 5:32Speaker 2: No podía ser que Santiago estuviera caminando después de su muerte,
- 5:36Speaker 2: simplemente no era posible. Recorrí las calles de Montebello, intentando
- 5:41Speaker 2: reunir pistas, hablar con los que decían haberlo visto. Pero
- 5:45Speaker 2: cada testimonio que escuchaba era más extraño que el anterior.
- 5:50Speaker 2: Algunos afirmaban que Santiago había pasado junto a ellos, sin
- 5:53Speaker 2: decir una palabra, con una mirada vacía en sus ojos.
- 5:57Speaker 2: Otros decían que lo habían visto desaparecer en el aire,
- 6:01Speaker 2: como si nunca hubiera estado allí. Nadie podía darme una
- 6:04Speaker 2: explicación coherente, y mi escepticismo inicial se fue desmoronando poco
- 6:09Speaker 2: a poco. Esa noche, me quedé en una pequeña posada
- 6:13Speaker 2: en las afueras del pueblo. No pude dormir. Mi mente
- 6:17Speaker 2: no dejaba de repasar los eventos del día, intentando encontrar
- 6:21Speaker 2: una explicación racional, pero ninguna parecía encajar. Finalmente, decidí que
- 6:26Speaker 2: la única forma de calmar mis pensamientos era ir a
- 6:29Speaker 2: la casa de Santiago, el lugar donde había muerto. Quizás
- 6:33Speaker 2: allí podría encontrar alguna pista, algo que explicara la desaparición
- 6:37Speaker 2: de su cuerpo y las extrañas apariciones de las que
- 6:40Speaker 2: todos hablaban. La casa de Santiago estaba en la ladera
- 6:44Speaker 2: de una colina, rodeada por árboles que se mecían suavemente
- 6:47Speaker 2: con el viento nocturno. La luna estaba alta en el
- 6:51Speaker 2: cielo cuando llegué, y una sensación de inquietud se apoderó
- 6:54Speaker 2: de mí mientras me acercaba a la puerta. No estaba
- 6:57Speaker 2: seguro de qué esperaba encontrar allí, pero algo me decía
- 7:01Speaker 2: que debía entrar. Forcé la cerradura con facilidad, y la
- 7:05Speaker 2: puerta se abrió con un chirrido que resonó en la
- 7:07Speaker 2: quietud de la noche. El interior de la casa estaba
- 7:11Speaker 2: en penumbras, y el aire estaba cargado con un olor
- 7:14Speaker 2: a humedad y polvo. Caminé lentamente por el pasillo, mis
- 7:18Speaker 2: pasos resonando en las tablas del suelo, mientras intentaba orientarme
- 7:22Speaker 2: en la oscuridad. La casa estaba tal como la recordaba
- 7:25Speaker 2: de mi infancia, pero había algo distinto, algo que no
- 7:29Speaker 2: podía identificar. Una especie de presencia, una energía que hacía
- 7:34Speaker 2: que mi piel se erizara. Finalmente, llegué a la habitación
- 7:38Speaker 2: donde Santiago había sido encontrado muerto. La puerta estaba entreabierta,
- 7:43Speaker 2: y cuando la empujé, un escalofrío recorrió mi espalda. La
- 7:47Speaker 2: habitación estaba vacía, pero el aire allí era aún más denso,
- 7:51Speaker 2: casi tangible. Podía sentir algo, una presión en mi pecho
- 7:56Speaker 2: que dificultaba la respiración. Miré alrededor, buscando alguna señal, alguna
- 8:01Speaker 2: pista que explicara lo que había sucedido. Entonces, lo vi.
- 8:07Speaker 2: En la esquina de la habitación, donde la luz de
- 8:09Speaker 2: la luna apenas alcanzaba a iluminar, había algo que me
- 8:13Speaker 2: hizo retroceder. Al principio, pensé que era una sombra, pero
- 8:17Speaker 2: a medida que mis ojos se acostumbraron a la oscuridad,
- 8:20Speaker 2: me di cuenta de que era algo más. Era una figura,
- 8:24Speaker 2: una figura humana, inmóvil, mirando hacia mí. No podía ver
- 8:29Speaker 2: su rostro, pero sabía que estaba allí, observándome. Mi corazón
- 8:34Speaker 2: comenzó a latir con fuerza, y sentí un pánico primitivo
- 8:37Speaker 2: apoderarse de mí. Intenté racionalizar lo que estaba viendo. Tal
- 8:42Speaker 2: vez era solo mi imaginación, un juego de luces y sombras,
- 8:46Speaker 2: pero no podía convencerme a mí mismo. La figura permaneció
- 8:50Speaker 2: en la esquina, sin moverse, sin hacer un solo sonido,
- 8:53Speaker 2: y la sensación de que no estaba solo en esa
- 8:56Speaker 2: habitación se volvió insoportable. Quise gritar, correr, pero mis piernas
- 9:01Speaker 2: no respondían. Estaba atrapado en un estado de terror paralizante,
- 9:06Speaker 2: incapaz de apartar la vista de aquella presencia. De repente,
- 9:11Speaker 2: la figura se movió. No caminó, ni siquiera se desplazó
- 9:15Speaker 2: como lo haría un ser humano. Simplemente, se desvaneció, como
- 9:19Speaker 2: si nunca hubiera estado allí. Pero el alivio que sentí
- 9:23Speaker 2: fue breve, porque en ese mismo instante, escuché un susurro,
- 9:27Speaker 2: un sonido apenas perceptible, pero cargado de una oscuridad que
- 9:31Speaker 2: me hizo desear no haber entrado nunca en esa casa.
- 9:35Speaker 2: No entendí las palabras, si es que eran palabras, pero
- 9:38Speaker 2: su significado se grabó en mi mente como una advertencia,
- 9:41Speaker 2: un aviso de que no debía estar allí. Salí de
- 9:45Speaker 2: la casa de Santiago corriendo, el corazón latiendo desbocado, el
- 9:49Speaker 2: sudor frío empapando mi cuerpo. No miré atrás, no quería
- 9:53Speaker 2: ver si algo me seguía. Solo quería alejarme de ese
- 9:57Speaker 2: lugar maldito, de ese pueblo que ahora me parecía un
- 10:00Speaker 2: refugio de oscuridad y muerte. Cuando finalmente llegué a la posada,
- 10:04Speaker 2: cerré la puerta con llave y me acurruqué en la cama,
- 10:07Speaker 2: intentando convencerme de que todo había sido una pesadilla, una
- 10:11Speaker 2: alucinación provocada por el cansancio y el estrés. Pero en
- 10:15Speaker 2: el fondo, sabía que no era así. Sabía que lo
- 10:19Speaker 2: que había visto en la casa de Santiago era real
- 10:21Speaker 2: y que el vacío en su ataúd era sólo una
- 10:24Speaker 2: parte de un misterio más profundo y aterrador. No pude
- 10:28Speaker 2: quedarme en Montebello. A la mañana siguiente empaqué mis cosas
- 10:32Speaker 2: y me marché sin despedirme de nadie. Conduje sin detenerme
- 10:37Speaker 2: con la esperanza de dejar atrás el horror que había presenciado,
- 10:40Speaker 2: pero sabía que no sería tan fácil. Incluso ahora, lejos
- 10:45Speaker 2: de Montebello, sigo sintiendo la presencia de Santiago, o lo
- 10:49Speaker 2: que sea que se haya convertido en él. A veces,
- 10:52Speaker 2: en la quietud de la noche, escucho susurros que me
- 10:55Speaker 2: recuerdan lo que vi en su casa, y sé que
- 10:57Speaker 2: nunca podré escapar del todo. No sé si lo que
- 11:01Speaker 2: ocurrió en ese funeral fue una advertencia, un mensaje o
- 11:04Speaker 2: simplemente un error de la naturaleza, pero lo que sí
- 11:07Speaker 2: sé es que cambió mi vida para siempre. El pueblo
- 11:10Speaker 2: de Montebello sigue allí, oculto entre las montañas, con sus
- 11:14Speaker 2: calles desiertas y su iglesia silenciosa. Y aunque trato de
- 11:18Speaker 2: no pensar en ello, sé que algún día tendré que volver,
- 11:21Speaker 2: que el misterio de Santiago Romero no ha terminado. Porque
- 11:25Speaker 2: cuando la muerte no trae consigo el descanso, lo que
- 11:28Speaker 2: queda es un vacío que ni siquiera el tiempo puede llenar.
- 11:32Speaker 2: Un vacío que, tarde o temprano, exigirá ser enfrentado una
- 11:36Speaker 2: vez más. El secreto de la funeraria. Me encontraba en Tijuana,
- 11:47Speaker 2: una ciudad conocida por sus contrastes, donde el lujo y
- 11:51Speaker 2: la decadencia coexistían lado a lado, en una danza incesante.
- 11:55Speaker 2: Después de una serie de trabajos temporales y mal pagados,
- 11:58Speaker 2: me topé con una oferta que, aunque al principio me
- 12:01Speaker 2: resultó incómoda, terminó siendo una necesidad. La funeraria García, un
- 12:07Speaker 2: lugar que por mucho tiempo había sido objeto de rumores
- 12:10Speaker 2: y sospechas, buscaba personal. La paga era buena, mucho mejor
- 12:15Speaker 2: que la de otros empleos que había tenido recientemente, y
- 12:18Speaker 2: en mi situación, no podía permitirme ser selectivo. La funeraria
- 12:23Speaker 2: se encontraba en una zona poco transitada de la ciudad,
- 12:26Speaker 2: en un callejón casi oculto entre edificios antiguos y maltratados
- 12:30Speaker 2: por el tiempo. Desde fuera, el lugar no parecía tener
- 12:34Speaker 2: nada de especial, salvo por un aire decadente, de abandono,
- 12:38Speaker 2: que resultaba difícil de ignorar. Las ventanas estaban cubiertas de polvo,
- 12:43Speaker 2: y la pintura de las paredes exteriores se estaba desprendiendo
- 12:46Speaker 2: en grandes escamas. Aún así, me dirigí al interior, convencido
- 12:51Speaker 2: de que los rumores eran sólo eso, rumores. Fui recibido
- 12:55Speaker 2: por don Ernesto, el dueño, un hombre de aspecto severo
- 12:59Speaker 2: y edad avanzada, cuyas arrugas profundas parecían contar historias de
- 13:03Speaker 2: un pasado sombrío. Había oído cosas sobre él, susurros en
- 13:07Speaker 2: la ciudad sobre su supuesta implicación en actividades turbias, pero
- 13:11Speaker 2: como dije, no estaba en posición de rechazar el trabajo.
- 13:15Speaker 2: Él me explicó mis tareas con voz firme y me
- 13:18Speaker 2: dio un recorrido por las instalaciones. No pude evitar notar
- 13:22Speaker 2: que las habitaciones, aunque limpias, estaban impregnadas por un olor extraño,
- 13:26Speaker 2: una mezcla de humedad y algo más que no podía identificar,
- 13:30Speaker 2: pero que me causaba una leve repulsión. La primera semana
- 13:34Speaker 2: transcurrió sin incidentes. Mi trabajo consistía en tareas simples, como
- 13:40Speaker 2: limpiar las salas, acomodar los féretros y asegurarme de que
- 13:43Speaker 2: todo estuviera en orden para los servicios funerarios. La mayoría
- 13:47Speaker 2: de los velorios eran pequeños, con pocas personas asistiendo, lo
- 13:51Speaker 2: cual me resultaba extraño. A menudo, el silencio del lugar
- 13:56Speaker 2: me envolvía, y había momentos en los que me encontraba
- 13:59Speaker 2: escuchando mi propia respiración para asegurarme de que aún estaba allí,
- 14:03Speaker 2: en el mundo de los vivos. No pasó mucho tiempo
- 14:06Speaker 2: antes de que comenzara a notar cosas inusuales. Había detalles
- 14:11Speaker 2: que parecían fuera de lugar, pequeños indicios de que algo
- 14:14Speaker 2: no estaba bien. Recuerdo una noche en particular, cuando me
- 14:18Speaker 2: pidieron que preparara una de las salas para un velorio
- 14:21Speaker 2: temprano al día siguiente. Mientras limpiaba el suelo de mármol,
- 14:25Speaker 2: noté unas marcas extrañas en las baldosas, líneas casi imperceptibles
- 14:30Speaker 2: que formaban un patrón circular. Me agaché para examinarlas más
- 14:34Speaker 2: de cerca, y aunque traté de convencerme de que eran
- 14:37Speaker 2: sólo rasguños comunes, no pude evitar sentir una punzada de inquietud.
- 14:42Speaker 2: Las marcas parecían demasiado precisas, demasiado deliberadas. Los rumores sobre
- 14:48Speaker 2: la funeraria García empezaron a rondar mi mente con más frecuencia.
- 14:53Speaker 2: Historias sobre cuerpos que desaparecían, sobre familias que no recibían
- 14:57Speaker 2: los restos de sus seres queridos, sobre prácticas oscuras llevadas
- 15:00Speaker 2: a cabo en la clandestinidad de la noche. Comencé a
- 15:04Speaker 2: investigar por mi cuenta, hablando discretamente con algunos de los
- 15:08Speaker 2: antiguos empleados de la funeraria, pero la mayoría se negaba
- 15:11Speaker 2: a decir algo concreto. Sin embargo, uno de ellos mencionó
- 15:16Speaker 2: algo que me dejó helado, se decía que don Ernesto
- 15:18Speaker 2: había hecho un pacto, un acuerdo oscuro que involucraba los
- 15:22Speaker 2: cuerpos de aquellos que llegaban sin que nadie los reclamara.
- 15:26Speaker 2: La idea me parecía absurda, pero al mismo tiempo no
- 15:29Speaker 2: podía sacudirme la sensación de que algo estaba muy mal
- 15:32Speaker 2: en ese lugar. Una noche, mientras me preparaba para cerrar
- 15:36Speaker 2: la funeraria, vi algo que me perturbó profundamente. Estaba en
- 15:41Speaker 2: la sala principal, asegurándome de que todo estuviera en su lugar,
- 15:45Speaker 2: cuando escuché un ruido proveniente del sótano, un espacio que
- 15:48Speaker 2: don Ernesto me había advertido que no debía visitar sin
- 15:51Speaker 2: su permiso. El sonido era leve, casi un susurro, pero
- 15:56Speaker 2: en la quietud de la noche, resonaba con una claridad perturbadora.
- 16:01Speaker 2: Sin pensarlo, me dirigí al sótano. Bajé las escaleras de piedra,
- 16:06Speaker 2: que crujían bajo mi peso, y pronto me encontré en
- 16:08Speaker 2: un corredor oscuro, iluminado sólo por una tenue luz amarillenta
- 16:12Speaker 2: que provenía de una bombilla parpadeante al final del pasillo.
- 16:16Speaker 2: La sensación de frío era palpable, y el aire estaba
- 16:19Speaker 2: cargado de ese mismo olor que había notado antes, pero
- 16:23Speaker 2: ahora era mucho más intenso, casi asfixiante. Avancé con cautela
- 16:28Speaker 2: y fue entonces cuando vi la puerta. Era una puerta vieja,
- 16:32Speaker 2: de madera maciza, con bisagras oxidadas que crujían a la
- 16:35Speaker 2: menor vibración. Estaba entreabierta y desde el interior emanaba una
- 16:40Speaker 2: penumbra profunda. Empujé la puerta y lo que vi me
- 16:44Speaker 2: dejó paralizado. Era una pequeña habitación, casi vacía, excepto por
- 16:50Speaker 2: una mesa en el centro, sobre la cual había un
- 16:52Speaker 2: cuerpo cubierto con una sábana blanca. Pero lo que me
- 16:56Speaker 2: hizo retroceder fue lo que estaba alrededor de la mesa,
- 16:59Speaker 2: símbolos dibujados en el suelo, hechos con lo que parecía
- 17:02Speaker 2: ser ceniza. Eran figuras geométricas y signos extraños, incomprensibles, pero
- 17:08Speaker 2: que transmitían una sensación de maldad pura. Me acerqué, impulsado
- 17:13Speaker 2: por una mezcla de curiosidad y terror, y levanté un
- 17:16Speaker 2: extremo de la sábana para ver quién era el cuerpo.
- 17:19Speaker 2: No pude contener un grito ahogado cuando vi lo que
- 17:22Speaker 2: había debajo. El rostro del cadáver estaba desfigurado, con una
- 17:26Speaker 2: expresión de dolor extremo congelada en sus facciones rígidas. Sus
- 17:31Speaker 2: ojos estaban abiertos, pero en lugar de mirar al vacío,
- 17:34Speaker 2: parecían enfocados en algo más allá de la muerte, algo
- 17:38Speaker 2: que no pertenecía a este mundo. Solté la sábana y retrocedí,
- 17:42Speaker 2: tratando de controlar el impulso de vomitar. Fue entonces cuando
- 17:47Speaker 2: sentí que no estaba solo. Una presencia, invisible pero inconfundible,
- 17:52Speaker 2: comenzó a llenar la habitación. El aire se volvió aún
- 17:56Speaker 2: más frío y un susurro bajo, apenas audible, comenzó a
- 18:00Speaker 2: resonar en las paredes. No entendía las palabras, pero el
- 18:04Speaker 2: tono era de pura malevolencia, como si algo o alguien
- 18:08Speaker 2: estuviera observándome, deleitándose con mi miedo. No pude soportarlo más.
- 18:14Speaker 2: Salí corriendo de la habitación, subiendo las escaleras tan rápido
- 18:18Speaker 2: como mis piernas me lo permitieron, y me encerré en
- 18:21Speaker 2: la oficina, tratando de recuperar el aliento. Decidí que debía
- 18:25Speaker 2: irme de la funeraria García. Aquella misma noche preparé mis
- 18:30Speaker 2: cosas y me fui sin mirar atrás, pero el terror
- 18:32Speaker 2: no se quedó en ese lugar. Comencé a tener pesadillas,
- 18:36Speaker 2: sueños en los que veía el rostro desfigurado del cadáver,
- 18:40Speaker 2: mirándome fijamente con esos ojos vacíos pero llenos de una
- 18:43Speaker 2: comprensión que me aterraba. Los símbolos en el suelo también
- 18:47Speaker 2: aparecían en mis sueños, y cada vez que los veía,
- 18:50Speaker 2: sentía que algo oscuro y antiguo estaba tratando de alcanzarme,
- 18:54Speaker 2: arrastrándome hacia un abismo del que no habría retorno. Intenté
- 18:58Speaker 2: seguir adelante, olvidar lo que había visto, pero algo dentro
- 19:02Speaker 2: de mí se había roto. Mis días se convirtieron en
- 19:05Speaker 2: una lucha constante contra el miedo, y mis noches eran
- 19:09Speaker 2: una tortura de imágenes y sonidos que no podía apartar
- 19:12Speaker 2: de mi mente. Fue entonces cuando recibí una llamada de
- 19:15Speaker 2: un número desconocido. Al contestar, solo escuché un susurro, el
- 19:20Speaker 2: mismo susurro que había oído en el sótano, y aunque
- 19:23Speaker 2: no decía ninguna palabra clara, entendí el mensaje, no había
- 19:27Speaker 2: terminado conmigo. Los días siguientes se volvieron cada vez más oscuros.
- 19:33Speaker 2: Sentía la presencia de algo en cada sombra, en cada
- 19:36Speaker 2: rincón oscuro de mi casa. El aire, incluso al aire libre,
- 19:41Speaker 2: se había vuelto pesado, cargado de una tensión que no
- 19:44Speaker 2: podía explicar. Comencé a ver cosas por el rabillo del ojo,
- 19:49Speaker 2: sombras que se movían donde no debía haber nada, figuras
- 19:52Speaker 2: que desaparecían tan pronto como intentaba enfocarlas. Una noche, mientras
- 19:58Speaker 2: trataba de dormir, sentí una presión en el pecho, como
- 20:01Speaker 2: si alguien estuviera sentado sobre mí. Abrí los ojos y vi,
- 20:05Speaker 2: en la oscuridad de mi habitación, la silueta del cadáver
- 20:08Speaker 2: que había encontrado en la funeraria García. Estaba de pie
- 20:12Speaker 2: al pie de mi cama, mirándome con esos ojos vacíos
- 20:15Speaker 2: pero llenos de intención. No podía moverme, no podía gritar.
- 20:21Speaker 2: Todo lo que podía hacer era mirar, mientras sentía que
- 20:23Speaker 2: la oscuridad se apoderaba de mi mente. Desperté cubierto de sudor,
- 20:28Speaker 2: pero el terror no desapareció. Esa misma noche, me levanté
- 20:33Speaker 2: y salí de la casa. No podía quedarme allí, no
- 20:36Speaker 2: después de lo que había visto. Conduje sin rumbo, sin
- 20:40Speaker 2: saber a dónde iba, sólo con el impulso de alejarme
- 20:43Speaker 2: de todo, de escapar de algo que sabía que no
- 20:46Speaker 2: podría dejar atrás. Finalmente, llegué a una gasolinera en las
- 20:50Speaker 2: afueras de la ciudad. Me detuve para intentar calmarme, para
- 20:55Speaker 2: intentar pensar en algo que pudiera hacer. Fue entonces cuando vi,
- 20:59Speaker 2: en el espejo retrovisor, la figura que me había estado atormentando.
- 21:04Speaker 2: Estaba de pie junto a la bomba de gasolina, su
- 21:07Speaker 2: rostro desfigurado iluminado por la luz tenue de la luna,
- 21:10Speaker 2: y esos ojos, esos malditos ojos, fijos en mí. No
- 21:14Speaker 2: recuerdo haber arrancado el auto. Lo siguiente que supe fue
- 21:18Speaker 2: que estaba conduciendo a toda velocidad por la carretera, con
- 21:22Speaker 2: el corazón latiendo desbocado y el miedo enraizado en cada
- 21:25Speaker 2: fibra de mi ser. pero el problema era que, sin
- 21:28Speaker 2: importar cuán rápido condujera, sabía que no podía escapar. Algo
- 21:33Speaker 2: me había marcado, algo oscuro y antiguo, algo que había
- 21:36Speaker 2: encontrado en la funeraria García y que ahora no me
- 21:39Speaker 2: dejaría en paz. Han pasado meses desde esa noche y
- 21:44Speaker 2: aún no puedo sacudirme la sensación de que estoy siendo observado,
- 21:47Speaker 2: de que algo espera el momento adecuado para tomarme. He
- 21:51Speaker 2: considerado dejar la ciudad, pero sé que no importa dónde vaya,
- 21:55Speaker 2: lo que he traído conmigo me seguirá. Siento que estoy
- 21:58Speaker 2: perdiendo la cordura, que cada día que pasa me acerca
- 22:01Speaker 2: más al borde del abismo. Y en el fondo, sé
- 22:05Speaker 2: que algún día, tarde o temprano, ese abismo me tragará
- 22:08Speaker 2: por completo. Ahora entiendo los rumores, las historias que se
- 22:13Speaker 2: cuentan sobre la funeraria García. No eran sólo historias para
- 22:17Speaker 2: asustar a la gente, sino advertencias. Advertencias que yo ignoré
- 22:22Speaker 2: y que ahora me han condenado a un destino que
- 22:24Speaker 2: no puedo evitar. Porque hay cosas en este mundo que
- 22:28Speaker 2: están más allá de nuestra comprensión, cosas que no deberían
- 22:31Speaker 2: ser perturbadas. Pero una vez que lo haces, una vez
- 22:35Speaker 2: que cruzas esa línea, no hay vuelta atrás. Y lo
- 22:39Speaker 2: peor de todo es que, mientras escribo esto, puedo sentir
- 22:42Speaker 2: su presencia detrás de mí, esperando, acechando, listo para llevarme
- 22:47Speaker 2: a ese lugar oscuro del que no hay retorno. La
- 22:57Speaker 2: hora oscura. No es común asistir a un funeral a medianoche.
- 23:02Speaker 2: Las despedidas suelen hacerse durante el día, bajo la luz
- 23:05Speaker 2: del sol que, aunque a veces pálida y distante, ofrece
- 23:09Speaker 2: un consuelo que la noche no puede dar. Sin embargo,
- 23:13Speaker 2: el funeral de Matías Rodríguez se llevó a cabo en
- 23:15Speaker 2: la hora más oscura de la noche, a pedido de
- 23:18Speaker 2: su madre, una mujer profundamente supersticiosa que creía que los
- 23:21Speaker 2: espíritus malignos se apoderaban de las almas que eran enterradas
- 23:25Speaker 2: bajo la luz del día. Matías había muerto en circunstancias extrañas.
- 23:31Speaker 2: Nadie sabía exactamente cómo había sucedido, solo que lo encontraron
- 23:35Speaker 2: sin vida en su casa, tendido en el suelo de
- 23:37Speaker 2: su habitación, con los ojos abiertos y una expresión de
- 23:40Speaker 2: terror en su rostro. La noticia se propagó rápidamente por
- 23:44Speaker 2: el pequeño pueblo de San Lucas, un lugar donde todos
- 23:47Speaker 2: conocían a todos, y las habladurías se extendían como el
- 23:50Speaker 2: fuego en la hierba seca. Los rumores sobre su muerte
- 23:54Speaker 2: eran tan oscuros como la misma noche, algunos decían que
- 23:57Speaker 2: había sido víctima de un ataque cardíaco fulminante, otros susurraban
- 24:01Speaker 2: sobre maldiciones y fuerzas sobrenaturales que habían reclamado su vida.
- 24:06Speaker 2: Decidí asistir al funeral por respeto a su familia. No
- 24:10Speaker 2: éramos amigos cercanos, pero Matías y yo habíamos compartido algunas
- 24:14Speaker 2: tardes en el bar del pueblo, hablando de temas triviales
- 24:17Speaker 2: y sin importancia. No podía imaginar lo que su familia
- 24:21Speaker 2: estaba pasando, especialmente su madre, la señora Isabel, una mujer
- 24:26Speaker 2: que ya había sufrido la pérdida de su esposo años atrás.
- 24:30Speaker 2: Pensé que mi presencia podría ofrecerle algún consuelo, aunque en
- 24:33Speaker 2: el fondo, sabía que no sería suficiente para llenar el
- 24:36Speaker 2: vacío dejado por la muerte de su hijo. La iglesia
- 24:40Speaker 2: de San Lucas estaba ubicada en el centro del pueblo,
- 24:43Speaker 2: un edificio antiguo de piedra que había resistido el paso
- 24:46Speaker 2: del tiempo. Aquella noche, el cielo estaba cubierto de nubes espesas,
- 24:51Speaker 2: y no había ni una sola estrella visible. Caminé por
- 24:55Speaker 2: las calles desiertas hacia la iglesia, con el aire frío
- 24:58Speaker 2: de la noche calándome hasta los huesos. No había mucho tránsito,
- 25:03Speaker 2: sólo el eco de mis pasos resonando en la soledad.
- 25:07Speaker 2: Al llegar, noté que la iglesia estaba tenuemente iluminada por
- 25:10Speaker 2: velas colocadas a lo largo de los bancos. La luz
- 25:14Speaker 2: parpadeante proyectaba sombras danzantes en las paredes de piedra, dándole
- 25:18Speaker 2: al lugar una atmósfera que rayaba en lo sobrenatural. Los
- 25:22Speaker 2: pocos asistentes estaban sentados en silencio, con la cabeza gacha,
- 25:26Speaker 2: como si el peso de la noche y la tragedia
- 25:28Speaker 2: fueran demasiado pesados para soportarlos. Me senté en la última fila,
- 25:33Speaker 2: queriendo ser testigo de la ceremonia sin llamar demasiado la atención.
- 25:38Speaker 2: El ataúd de Matías estaba al frente, abierto, para que
- 25:41Speaker 2: los presentes pudieran ofrecerle un último adiós. Su cuerpo yacía adentro,
- 25:47Speaker 2: envuelto en un traje negro, con las manos cruzadas sobre
- 25:50Speaker 2: el pecho. Su rostro, pálido e inexpresivo, no reflejaba el
- 25:55Speaker 2: terror que había mostrado al momento de su muerte, lo
- 25:57Speaker 2: que me hizo preguntarme si la expresión había sido suavizada
- 26:00Speaker 2: deliberadamente por el embalsamador, o si el verdadero horror había
- 26:04Speaker 2: quedado atrapado en alguna parte de esa oscura noche. El sacerdote,
- 26:09Speaker 2: un hombre mayor con el cabello encanecido y una voz profunda,
- 26:13Speaker 2: comenzó la ceremonia con una oración. A medida que su
- 26:17Speaker 2: voz reverberaba en la iglesia, el aire parecía volverse más pesado,
- 26:21Speaker 2: como si algo invisible estuviera presionando sobre nosotros. Traté de
- 26:25Speaker 2: ignorar la sensación, convenciéndome de que era simplemente mi imaginación,
- 26:30Speaker 2: pero no podía sacudir la impresión de que algo estaba mal.
- 26:34Speaker 2: Algo en la forma en que la luz de las
- 26:36Speaker 2: velas parpadeaba, en el silencio absoluto de los asistentes, en
- 26:40Speaker 2: la presencia misma del cuerpo inerte de Matías, me llenaba
- 26:43Speaker 2: de una inquietud que no podía explicar. Y entonces, sucedió.
- 26:49Speaker 2: En medio de la oración, las luces se apagaron de repente.
- 26:53Speaker 2: La iglesia quedó sumida en una oscuridad total, tan densa
- 26:56Speaker 2: que no podía ver ni mis propias manos. Un murmullo
- 27:00Speaker 2: de confusión y miedo recorrió a los asistentes, pero nadie
- 27:03Speaker 2: se atrevió a moverse. Podía escuchar mi propio corazón latiendo
- 27:08Speaker 2: con fuerza en mis oídos, mientras intentaba mantener la calma.
- 27:12Speaker 2: La oscuridad era absoluta, opresiva, como si el mismo aire
- 27:16Speaker 2: hubiera sido absorbido por alguna fuerza maligna que nos envolvía.
- 27:20Speaker 2: El silencio duró lo que parecieron ser minutos eternos, aunque
- 27:24Speaker 2: probablemente solo fueron unos segundos. Sentí un frío que me
- 27:28Speaker 2: recorrió la espalda, un frío que no era físico, sino
- 27:31Speaker 2: algo más profundo, algo que no se puede sacudir con
- 27:35Speaker 2: una simple chaqueta. Fue entonces cuando la sensación de una
- 27:39Speaker 2: presencia extraña se hizo evidente. Algo o alguien estaba en
- 27:43Speaker 2: la iglesia con nosotros, algo que no debía estar allí.
- 27:47Speaker 2: De repente, las luces volvieron a encenderse, primero parpadeando débilmente,
- 27:52Speaker 2: y luego con una fuerza casi cegadora después de la
- 27:55Speaker 2: oscuridad total. Lo primero que hice fue mirar hacia el ataúd,
- 27:59Speaker 2: y lo que vi me hizo jadear. Matías ya no
- 28:02Speaker 2: estaba en la misma posición en la que lo había
- 28:04Speaker 2: visto minutos antes. Su cabeza, que antes estaba alineada hacia
- 28:09Speaker 2: el techo, ahora estaba ligeramente girada hacia la izquierda, y
- 28:13Speaker 2: sus manos, que habían estado cruzadas sobre su pecho, estaban
- 28:17Speaker 2: ahora apoyadas a los lados del cuerpo. Era un cambio sutil,
- 28:21Speaker 2: pero lo suficiente para que mi mente se diera cuenta
- 28:24Speaker 2: de que algo no estaba bien. Los murmullos de los
- 28:27Speaker 2: otros asistentes se convirtieron en un murmullo de pánico contenido.
- 28:32Speaker 2: Podía ver en sus rostros que no era el único
- 28:34Speaker 2: que había notado el cambio. Algunos comenzaron a retroceder y
- 28:38Speaker 2: vi a una mujer salir corriendo de la iglesia, incapaz
- 28:41Speaker 2: de soportar la situación. Me quedé donde estaba, mi cuerpo
- 28:46Speaker 2: paralizado por una mezcla de terror e incredulidad. Sabía que
- 28:50Speaker 2: el cuerpo de Matías no podía haberse movido solo, y
- 28:53Speaker 2: la única explicación lógica era que alguien había tocado el
- 28:56Speaker 2: cadáver durante el apagón. Pero nadie en su sano juicio
- 29:00Speaker 2: haría algo así. Además, la sensación de algo antinatural que
- 29:05Speaker 2: había sentido en la oscuridad me decía que no había
- 29:07Speaker 2: sido una mano humana la que había provocado el cambio.
- 29:11Speaker 2: El sacerdote, pálido pero decidido a continuar, intentó retomar la ceremonia.
- 29:17Speaker 2: Pero sus palabras ahora caían en oídos sordos, porque el
- 29:20Speaker 2: ambiente en la iglesia se había vuelto insoportable. Podía sentir
- 29:24Speaker 2: la tensión en el aire, como si estuviera cargado de electricidad.
- 29:28Speaker 2: El frío en mi espalda se intensificó, y con él,
- 29:32Speaker 2: la certeza de que no estábamos solos. A pesar del
- 29:36Speaker 2: miedo que me carcomía, me obligué a mantener la compostura.
- 29:40Speaker 2: Sabía que no podía salir corriendo como los demás, no
- 29:43Speaker 2: sin enfrentar primero lo que estaba sucediendo. pero el terror
- 29:47Speaker 2: de lo desconocido era abrumador. Mi mente luchaba por encontrar
- 29:52Speaker 2: una explicación racional, pero cada vez que intentaba pensar con claridad,
- 29:56Speaker 2: la imagen de Matías, movido en su ataúd, volvía a
- 29:59Speaker 2: invadir mi mente. Las velas comenzaron a parpadear de nuevo,
- 30:04Speaker 2: esta vez con más intensidad, como si algo estuviera jugando
- 30:07Speaker 2: con la luz, intentando sumirnos en la oscuridad otra vez.
- 30:12Speaker 2: Cada parpadeo parecía sincronizado con los latidos de mi corazón,
- 30:15Speaker 2: creando una especie de ritmo infernal que no podía ignorar.
- 30:20Speaker 2: De alguna manera, supe que algo estaba a punto de suceder,
- 30:23Speaker 2: algo que cambiaría todo para siempre. Y entonces, las luces
- 30:28Speaker 2: volvieron a apagarse, pero esta vez, el apagón duró solo
- 30:32Speaker 2: un par de segundos. Cuando se encendieron de nuevo, el
- 30:36Speaker 2: cuerpo de Matías había cambiado de posición otra vez. Ahora,
- 30:40Speaker 2: su cabeza estaba completamente girada hacia la izquierda, sus ojos abiertos,
- 30:45Speaker 2: mirando hacia la primera fila de la iglesia, donde su
- 30:48Speaker 2: madre estaba sentada. La señora Isabel dejó escapar un grito
- 30:52Speaker 2: que resonó en todo el recinto, un grito que rompió
- 30:55Speaker 2: el silencio sepulcral y desató el pánico total. La iglesia
- 30:59Speaker 2: estalló en caos. La gente comenzó a correr hacia la salida,
- 31:04Speaker 2: empujándose entre sí en su desesperación por escapar. Vi a
- 31:08Speaker 2: varias personas tropezar y caer en su huida, mientras otros
- 31:11Speaker 2: simplemente se quedaban en sus asientos, inmóviles por el miedo.
- 31:16Speaker 2: Yo también sentí el impulso de correr, de abandonar ese
- 31:19Speaker 2: lugar maldito, pero algo me mantuvo clavado al suelo. Mi
- 31:23Speaker 2: mente estaba atrapada entre la necesidad de huir y la
- 31:26Speaker 2: necesidad de entender lo que estaba sucediendo. La señora Isabel,
- 31:31Speaker 2: en medio de su histeria, se levantó y corrió hacia
- 31:33Speaker 2: el ataúd, como si quisiera cerrar los ojos de su hijo,
- 31:37Speaker 2: o tal vez, enfrentar la terrorífica realidad de que algo
- 31:40Speaker 2: más allá de la comprensión había tomado el control. Pero
- 31:44Speaker 2: antes de que pudiera llegar, las luces parpadearon una vez más,
- 31:47Speaker 2: y cuando se estabilizaron, el cuerpo de Matías estaba de pie,
- 31:51Speaker 2: dentro del ataúd, mirando directamente hacia ella. No sé si
- 31:56Speaker 2: fue un truco de la luz o si mi mente
- 31:58Speaker 2: estaba jugándome una mala pasada, pero juraría que vi sus
- 32:01Speaker 2: labios moverse, como si intentara decir algo. En ese momento,
- 32:06Speaker 2: supe que lo que estaba viendo no era natural, no
- 32:09Speaker 2: era de este mundo. El terror que sentí fue tan
- 32:12Speaker 2: abrumador que no pude soportarlo más. Corrí hacia la puerta
- 32:16Speaker 2: junto con los pocos que aún quedaban dentro de la iglesia,
- 32:20Speaker 2: sin mirar atrás, sin atreverme a confirmar si lo que
- 32:23Speaker 2: había visto era real. Salí al aire frío de la noche, jadeando,
- 32:28Speaker 2: el corazón martillando en mi pecho. Los otros asistentes estaban dispersos,
- 32:33Speaker 2: algunos llorando, otros temblando, todos igual de aterrorizados. Nadie sabía
- 32:38Speaker 2: qué hacer, nadie tenía una explicación para lo que habíamos presenciado.
- 32:43Speaker 2: Me apoyé contra una pared, tratando de recuperar el aliento,
- 32:47Speaker 2: pero la sensación de frío no me abandonaba. Era como
- 32:51Speaker 2: si algo oscuro y pesado se hubiera adherido a mi alma,
- 32:54Speaker 2: un miedo primigenio que no podía sacudir. No regresé a
- 32:58Speaker 2: la iglesia, ni esa noche, ni nunca más. La noticia
- 33:02Speaker 2: del incidente se esparció rápidamente, y pronto, San Lucas fue
- 33:06Speaker 2: el foco de innumerables rumores y teorías sobre lo que
- 33:09Speaker 2: realmente había sucedido. Algunos decían que el espíritu de Matías
- 33:14Speaker 2: estaba atrapado, incapaz de descansar en paz, y que el
- 33:17Speaker 2: funeral a medianoche había desencadenado algo que no debía ser perturbado.
- 33:22Speaker 2: Otros hablaban de una maldición, de un castigo divino por
- 33:26Speaker 2: algún pecado oculto. No sé qué creer. Todo lo que
- 33:30Speaker 2: sé es que la oscuridad que experimenté en aquella iglesia
- 33:33Speaker 2: no era normal. Era una oscuridad viva, una presencia maligna
- 33:38Speaker 2: que se apoderó de todo a su alrededor, que se
- 33:40Speaker 2: manifestó a través del cuerpo de Matías de una manera
- 33:43Speaker 2: que desafía toda lógica. A veces, en las noches más silenciosas,
- 33:48Speaker 2: cierro los ojos y veo su rostro pálido, con esos
- 33:51Speaker 2: ojos abiertos, mirando algo que los vivos no deberían ver.
- 33:56Speaker 2: El pueblo de San Lucas intentó olvidar, pero yo sé
- 33:59Speaker 2: que algunos de los que estuvimos allí nunca podremos borrar
- 34:01Speaker 2: de nuestra memoria lo que vimos esa noche. El frío
- 34:05Speaker 2: sigue persiguiéndome, recordándome que hay fuerzas en este mundo que
- 34:09Speaker 2: no podemos comprender, que no deberíamos intentar comprender. Y aunque
- 34:14Speaker 2: trato de seguir adelante, hay una parte de mí que
- 34:17Speaker 2: siempre se preguntará qué fue lo que realmente sucedió en
- 34:19Speaker 2: aquella iglesia, qué fue lo que despertamos con ese funeral
- 34:23Speaker 2: a medianoche. Pero la respuesta, temo, es algo que preferiría
- 34:28Speaker 2: no conocer nunca. El sepulturero de la despedida No pensé
- 34:39Speaker 2: que volvería a pisar el cementerio de Santa Elena, al
- 34:42Speaker 2: menos no tan pronto, y mucho menos bajo estas circunstancias.
- 34:47Speaker 2: Era el tipo de lugar que uno intenta evitar hasta
- 34:49Speaker 2: que las inevitables circunstancias de la vida te obligan a enfrentarlo.
- 34:54Speaker 2: La noticia de la muerte de Roberto me tomó por sorpresa,
- 34:57Speaker 2: no sólo porque había pasado tiempo desde la última vez
- 35:00Speaker 2: que hablamos, sino porque su repentina partida sacudió algo en
- 35:03Speaker 2: mí que no había sentido desde hacía años. Al recibir
- 35:08Speaker 2: la llamada, un frío familiar recorrió mi espalda, una sensación
- 35:11Speaker 2: que reconocí como miedo, pero no del tipo irracional o supersticioso,
- 35:16Speaker 2: sino uno más profundo, uno que parecía haberse arraigado en
- 35:19Speaker 2: algún lugar oscuro de mi memoria. Roberto, Jorge, Daniel y
- 35:24Speaker 2: yo fuimos inseparables durante nuestra infancia. Crecimos en el mismo barrio,
- 35:29Speaker 2: compartiendo aventuras, travesuras y miedos. Uno de los lugares que
- 35:34Speaker 2: solíamos frecuentar, aunque con cierta aprensión, era el cementerio de
- 35:38Speaker 2: Santa Elena. En aquel entonces, las leyendas sobre un sepulturero
- 35:43Speaker 2: fantasma que vagaba por las noches eran parte de nuestra cotidianidad,
- 35:47Speaker 2: un cuento que nos aterraba y fascinaba a partes iguales.
- 35:51Speaker 2: Se decía que el sepulturero, un hombre que había muerto
- 35:54Speaker 2: en circunstancias trágicas muchos años atrás, buscaba las almas de
- 35:58Speaker 2: aquellos que no podían descansar en paz, atrapándolas en el
- 36:01Speaker 2: cementerio para toda la eternidad. Nosotros, siendo niños, convertimos esa
- 36:07Speaker 2: leyenda en parte de nuestros juegos, aunque siempre con un
- 36:10Speaker 2: toque de respeto y temor. Nos desafiábamos a entrar al
- 36:14Speaker 2: cementerio después del atardecer, retándonos a acercarnos lo más posible
- 36:18Speaker 2: a la tumba del supuesto sepulturero. A veces, alguno de
- 36:22Speaker 2: nosotros creía ver una sombra moviéndose entre las lápidas, lo
- 36:26Speaker 2: que desencadenaba una estampida de regreso a casa, con el
- 36:29Speaker 2: corazón latiendo a mil por hora. Pero esos recuerdos, aunque
- 36:33Speaker 2: teñidos de miedo, estaban llenos de la inocencia propia de
- 36:37Speaker 2: la infancia. Nunca pensé que volverían a mi mente de
- 36:40Speaker 2: una manera tan cruda y real. El día del funeral
- 36:44Speaker 2: de Roberto era gris y opresivo, el tipo de día
- 36:47Speaker 2: que parece presagiar algo siniestro. Nos reunimos en el cementerio,
- 36:51Speaker 2: los tres amigos que quedábamos, sintiendo la ausencia de nuestro
- 36:55Speaker 2: cuarto compañero con un peso palpable. No habíamos visto a
- 36:59Speaker 2: Roberto en los últimos años. La vida nos había llevado
- 37:03Speaker 2: por diferentes caminos, pero la noticia de su muerte repentina
- 37:06Speaker 2: nos trajo de vuelta al lugar donde tantas veces habíamos
- 37:09Speaker 2: jugado con las sombras del pasado. Roberto había muerto en
- 37:13Speaker 2: un accidente automovilístico, al menos, eso fue lo que nos dijeron.
- 37:18Speaker 2: Algo dentro de mí se resistía a creerlo, pero no
- 37:21Speaker 2: había razones para dudar. El cementerio de Santa Elena no
- 37:25Speaker 2: había cambiado mucho desde la última vez que lo visité.
- 37:29Speaker 2: Las mismas lápidas desgastadas, las mismas cruces de hierro oxidado,
- 37:33Speaker 2: el mismo aire de abandono. El lugar seguía emanando una
- 37:37Speaker 2: atmósfera de quietud perturbadora, como si los muertos que descansaban
- 37:41Speaker 2: allí estuvieran más presentes de lo que debían. Mientras caminábamos
- 37:46Speaker 2: por los senderos hacia la tumba recién cavada de Roberto,
- 37:49Speaker 2: el recuerdo de las historias sobre el sepulturero fantasma se
- 37:52Speaker 2: hizo más fuerte en mi mente, como una advertencia susurrada
- 37:56Speaker 2: por una voz distante. Durante el breve servicio, sentí que
- 38:00Speaker 2: una sombra se cernía sobre nosotros, aunque intenté descartarla como
- 38:04Speaker 2: producto de mi imaginación. Sin embargo, noté que Jorge también
- 38:09Speaker 2: estaba inquieto. Su mirada se desviaba constantemente hacia las lápidas cercanas,
- 38:14Speaker 2: como si buscara algo en la penumbra de aquel día gris. Daniel,
- 38:19Speaker 2: por otro lado, se mantenía en silencio, con la cabeza baja,
- 38:23Speaker 2: perdido en sus propios pensamientos. Al igual que yo, probablemente
- 38:27Speaker 2: estaba intentando procesar la pérdida de nuestro amigo. El ataúd
- 38:32Speaker 2: de Roberto fue bajado a la tumba y el sacerdote
- 38:35Speaker 2: recitó las últimas oraciones. Fue entonces cuando Jorge, de repente,
- 38:40Speaker 2: se tensó. Vi como sus ojos se agrandaban, su rostro empalidecía,
- 38:44Speaker 2: y un temblor comenzaba a recorrer su cuerpo. Susurró algo inaudible,
- 38:50Speaker 2: y cuando lo miré con más atención, seguía con la
- 38:53Speaker 2: vista fija en un punto entre las lápidas a cierta distancia.
- 38:57Speaker 2: Mi primera reacción fue seguir su mirada, intentando entender que
- 39:00Speaker 2: lo había perturbado tanto. Al principio, no vi nada fuera
- 39:05Speaker 2: de lo común, solo las lápidas y cruces que habíamos
- 39:08Speaker 2: visto cientos de veces antes. Pero luego, a medida que
- 39:12Speaker 2: mis ojos se acostumbraron a la penumbra del lugar, noté algo.
- 39:16Speaker 2: Era una figura, apenas visible, una sombra que parecía moverse
- 39:20Speaker 2: entre las tumbas. No tenía una forma clara, pero lo
- 39:24Speaker 2: que vi fue suficiente para hacer que mi corazón diera
- 39:27Speaker 2: un vuelco. La figura se desvaneció en la neblina que
- 39:30Speaker 2: comenzaba a asentarse en el cementerio, pero el impacto de
- 39:34Speaker 2: su aparición dejó una huella indeleble en mi mente. Jorge
- 39:38Speaker 2: comenzó a murmurar en voz baja, palabras que no pude
- 39:41Speaker 2: entender del todo, pero el tono de su voz transmitía
- 39:44Speaker 2: un terror que no había escuchado antes. Se apartó bruscamente
- 39:48Speaker 2: del grupo y comenzó a caminar hacia donde había visto
- 39:51Speaker 2: la figura, ignorando las llamadas de Daniel, quien también notó
- 39:54Speaker 2: que algo andaba mal. Lo seguí de cerca, intentando detenerlo,
- 39:59Speaker 2: pero Jorge no me escuchaba. Su comportamiento errático me puso
- 40:04Speaker 2: en alerta, y por un momento, consideré la posibilidad de
- 40:07Speaker 2: que hubiera visto algo que no era real, producto de
- 40:10Speaker 2: su imaginación alterada por la pérdida. Sin embargo, la sensación
- 40:15Speaker 2: de que algo más estaba ocurriendo era imposible de ignorar.
- 40:19Speaker 2: Jorge comenzó a susurrar frenéticamente sobre el sepulturero, diciendo que
- 40:23Speaker 2: lo había visto, que el fantasma venía por él. Intenté calmarlo,
- 40:28Speaker 2: pero su pánico era contagioso. A medida que se adentraba
- 40:32Speaker 2: más en el cementerio, su andar se volvía más torpe,
- 40:36Speaker 2: como si estuviera luchando contra una fuerza invisible que lo
- 40:39Speaker 2: empujaba hacia adelante. La sombra que había visto antes volvía
- 40:43Speaker 2: a aparecer en mi mente como un mal presentimiento que
- 40:46Speaker 2: se negaba a desaparecer. Jorge se detuvo abruptamente frente a
- 40:50Speaker 2: una tumba en particular, cayendo de rodillas mientras susurraba algo
- 40:54Speaker 2: que apenas pude escuchar. Me acerqué, con el corazón latiendo
- 40:58Speaker 2: con fuerza, y cuando lo hice, noté que la lápida
- 41:01Speaker 2: ante la que se encontraba era la misma que habíamos
- 41:04Speaker 2: identificado en nuestra infancia como la del sepulturero. El miedo
- 41:08Speaker 2: me envolvió como una manta helada cuando vi la expresión
- 41:11Speaker 2: de Jorge. Sus ojos estaban abiertos de par en par,
- 41:15Speaker 2: llenos de un terror puro, absoluto, que no podía ser fingido.
- 41:20Speaker 2: De repente, Jorge se desplomó, como si todas las fuerzas
- 41:24Speaker 2: lo hubieran abandonado. Caí a su lado, intentando revivirlo, pero
- 41:29Speaker 2: sus ojos, aunque abiertos, estaban vacíos, como si su alma
- 41:33Speaker 2: hubiera sido arrancada de su cuerpo. Sentí una presencia detrás
- 41:37Speaker 2: de mí, algo frío y siniestro que parecía observarme, y supe,
- 41:41Speaker 2: en ese instante, que no estábamos solos. El sepulturero había
- 41:46Speaker 2: venido por Jorge, y yo estaba a punto de seguirlo
- 41:49Speaker 2: si no me alejaba de allí. Luchando contra el pánico,
- 41:52Speaker 2: levanté a Jorge con todas mis fuerzas y comencé a
- 41:55Speaker 2: arrastrarlo de regreso al camino principal, donde Daniel nos esperaba, horrorizado.
- 42:01Speaker 2: No dejé de moverme hasta que salimos del cementerio, y
- 42:04Speaker 2: sólo cuando estuvimos a salvo fuera de sus límites, me
- 42:07Speaker 2: permití respirar. Daniel llamó a una ambulancia, y Jorge fue
- 42:12Speaker 2: llevado al hospital, pero en mi interior, sabía que algo
- 42:15Speaker 2: se había llevado una parte de él que nunca recuperaría.
- 42:19Speaker 2: Esa noche, la sensación de la presencia en el cementerio
- 42:22Speaker 2: me persiguió. Cerraba los ojos y veía la figura de sombras,
- 42:27Speaker 2: moviéndose silenciosamente entre las tumbas, buscando su próxima víctima. El
- 42:32Speaker 2: rostro vacío de Jorge seguía apareciendo en mi mente, un
- 42:35Speaker 2: recordatorio de que el sepulturero de Santa Elena no era
- 42:39Speaker 2: sólo una leyenda de nuestra infancia. Había algo más en
- 42:43Speaker 2: ese cementerio, algo que no descansaba, que seguía reclamando almas.
- 42:48Speaker 2: Los médicos dijeron que Jorge había sufrido un colapso nervioso,
- 42:52Speaker 2: pero eso no explicaba la mirada en sus ojos, ni
- 42:54Speaker 2: los susurros que seguía pronunciando incluso en su estado semi inconsciente.
- 42:59Speaker 2: Hablaba del sepulturero, de cómo lo había visto, de cómo
- 43:02Speaker 2: intentaba escapar pero no podía. Lo visitamos en el hospital,
- 43:07Speaker 2: pero apenas nos reconocía. Daniel y yo intentamos seguir adelante,
- 43:12Speaker 2: convencernos de que todo había sido un producto del estrés
- 43:15Speaker 2: y la sugestión. Pero cada vez que cerraba los ojos,
- 43:19Speaker 2: sentía que la sombra del sepulturero se acercaba, cada vez más.
- 43:24Speaker 2: No volvimos a hablar de lo ocurrido en el cementerio,
- 43:26Speaker 2: pero ambos sabíamos que algo había cambiado para siempre. Cada
- 43:30Speaker 2: vez que pasaba cerca de Santa Elena, sentía el mismo
- 43:34Speaker 2: escalofrío recorrer mi espalda, un recordatorio de que las historias
- 43:37Speaker 2: que habíamos oído en nuestra infancia no eran sólo cuentos
- 43:40Speaker 2: para asustar a los niños. Había algo oscuro, algo real,
- 43:45Speaker 2: que acechaba en ese lugar, esperando el momento adecuado para atacar.
- 43:50Speaker 2: Unos meses después, recibí una llamada informándome que Jorge había
- 43:54Speaker 2: desaparecido del hospital. No dejaron ninguna explicación clara, solo que
- 43:59Speaker 2: había salido una noche y no había regresado. Mi primer
- 44:03Speaker 2: pensamiento fue el cementerio, pero cuando fui a buscarlo, no
- 44:07Speaker 2: encontré nada más que silencio. Sin embargo, en el aire,
- 44:11Speaker 2: sentí esa presencia familiar, esa fría certeza de que el
- 44:15Speaker 2: sepulturero había reclamado lo que consideraba suyo. Desde entonces, vivo
- 44:20Speaker 2: con la sensación de que soy el siguiente. En las
- 44:23Speaker 2: noches más oscuras, cuando el viento susurra a través de
- 44:26Speaker 2: las ramas de los árboles, siento que la sombra se acerca, paciente,
- 44:31Speaker 2: esperando el momento adecuado. Y aunque intento convencerme de que
- 44:35Speaker 2: todo fue producto de nuestras mentes trastornadas, una parte de
- 44:38Speaker 2: mí sabe la verdad. El sepulturero de Santa Elena no
- 44:42Speaker 2: es solo una leyenda, es algo mucho más real, y
- 44:46Speaker 2: su hambre de almas es insaciable. Me queda solo esperar.
- 44:51Speaker 2: Sé que, tarde o temprano, esa sombra vendrá por mí,
- 44:54Speaker 2: como lo hizo con Jorge. Y cuando lo haga, estaré
- 44:58Speaker 2: listo para enfrentar lo que he temido desde aquel día
- 45:00Speaker 2: en el cementerio. No habrá escapatoria, no habrá lugar donde esconderse.
- 45:06Speaker 2: Porque cuando el sepulturero pone su mirada en ti, su
- 45:09Speaker 2: presencia te sigue, hasta que finalmente te atrapa, llevándote al
- 45:13Speaker 2: lugar de donde nadie regresa. Las sombras de la funeraria
- 45:25Speaker 2: Nunca pensé que trabajar en una funeraria pudiera ser tan perturbador.
- 45:29Speaker 2: Había pasado la mayor parte de mi vida en la
- 45:31Speaker 2: Ciudad de México, y después de años de empleos poco gratificantes,
- 45:35Speaker 2: encontré una oferta de trabajo en la funeraria Pérez. Al principio,
- 45:41Speaker 2: pensé que sería un empleo tranquilo. Después de todo,¿ qué
- 45:45Speaker 2: podría ser más pacífico que un lugar lleno de personas
- 45:48Speaker 2: que ya no estaban entre nosotros? Poco sabía entonces que
- 45:52Speaker 2: estaba a punto de entrar en un mundo donde la
- 45:54Speaker 2: paz era lo último que encontraría. La funeraria Pérez estaba
- 45:58Speaker 2: ubicada en una de las zonas más antiguas de la ciudad,
- 46:01Speaker 2: en un barrio que había visto mejores días. Los edificios
- 46:05Speaker 2: circundantes estaban deteriorados, y el ruido constante del tráfico y
- 46:09Speaker 2: los vendedores ambulantes llenaba el aire durante el día. Sin embargo,
- 46:14Speaker 2: la funeraria era un remanso de silencio. Desde el primer
- 46:18Speaker 2: momento en que crucé la puerta, noté un cambio en
- 46:21Speaker 2: la atmósfera, como si el aire se volviera más denso,
- 46:24Speaker 2: más pesado. El lugar parecía consumir el ruido del exterior,
- 46:28Speaker 2: dejándome con una sensación de inquietud que no podía sacudirme.
- 46:33Speaker 2: Mis primeros días transcurrieron sin incidentes. Mi trabajo consistía principalmente
- 46:39Speaker 2: en recibir los cuerpos, preparar los velatorios y ayudar en
- 46:42Speaker 2: la organización de los funerales. La mayoría de los cuerpos
- 46:46Speaker 2: que llegaban eran de personas que habían muerto en hospitales
- 46:49Speaker 2: o de forma natural en sus hogares. Sus familias venían
- 46:53Speaker 2: a despedirse, lloraban, y luego se iban, dejando tras de
- 46:57Speaker 2: sí un vacío palpable. No obstante, había un pequeño porcentaje
- 47:02Speaker 2: de cuerpos que nunca eran reclamados. Eran personas que habían
- 47:06Speaker 2: muerto solas, sin nadie que los conociera o se preocupara
- 47:09Speaker 2: por ellos. Estos cuerpos eran enviados a la funeraria por
- 47:13Speaker 2: las autoridades locales, y tras pasar un tiempo en espera
- 47:16Speaker 2: de que alguien los reclamara, eran enterrados en fosas comunes.
- 47:21Speaker 2: Al principio, estos casos no me afectaban demasiado. Era consciente
- 47:26Speaker 2: de que la soledad y el abandono eran realidades tristes
- 47:29Speaker 2: de la vida moderna, pero no era algo en lo
- 47:31Speaker 2: que pensara mucho. Sin embargo, un día todo cambió. Estaba
- 47:37Speaker 2: a punto de cerrar la funeraria después de un largo
- 47:39Speaker 2: día cuando un cuerpo llegó inesperadamente. Era un hombre de
- 47:44Speaker 2: unos 50 años, cuya causa de muerte no me fue revelada.
- 47:48Speaker 2: El cuerpo había sido encontrado en una casa abandonada en
- 47:51Speaker 2: las afueras de la ciudad, y no había identificación ni
- 47:54Speaker 2: familiares que pudieran reclamarlo. Recuerdo la sensación de frío que
- 47:58Speaker 2: se apoderó de mí cuando vi el cuerpo. Había algo
- 48:02Speaker 2: extraño en él, algo que no podía identificar. Sus ojos,
- 48:06Speaker 2: aunque cerrados, parecían estar llenos de una inquietud latente, como
- 48:11Speaker 2: si en cualquier momento pudieran abrirse y mirarme directamente. Intenté
- 48:16Speaker 2: ignorar la sensación, pensando que era sólo el cansancio acumulado,
- 48:19Speaker 2: y procedí a colocarlo en una de las salas de
- 48:22Speaker 2: espera hasta que pudiera ser preparado para su entierro. Esa noche,
- 48:27Speaker 2: mientras cerraba la funeraria, me sentí observado. No había nadie
- 48:31Speaker 2: más en el edificio, pero la sensación de ser vigilado
- 48:34Speaker 2: era tan intensa que no pude evitar echar un vistazo
- 48:37Speaker 2: por encima del hombro varias veces mientras caminaba hacia la
- 48:40Speaker 2: puerta principal. Los pasillos, que siempre habían estado llenos de
- 48:45Speaker 2: un silencio reconfortante, ahora parecían resonar con un eco tenue,
- 48:49Speaker 2: casi imperceptible, que me hacía dudar de mi propia percepción.
- 48:54Speaker 2: Cerré la puerta tras de mí y me dirigí a casa,
- 48:57Speaker 2: tratando de sacudirme la inquietud que me envolvía. Los días
- 49:01Speaker 2: siguientes fueron aún más extraños. Empecé a notar cosas que
- 49:05Speaker 2: antes no había percibido. Las luces en los pasillos parpadeaban
- 49:10Speaker 2: con más frecuencia, y a veces, cuando estaba solo en
- 49:13Speaker 2: una habitación, sentía un leve cambio de temperatura, como si
- 49:16Speaker 2: una corriente de aire frío pasara junto a mí. Al principio,
- 49:21Speaker 2: traté de racionalizarlo. Tal vez el viejo sistema eléctrico necesitaba mantenimiento,
- 49:26Speaker 2: o quizás el edificio tenía alguna corriente de aire que
- 49:30Speaker 2: no había notado antes. Sin embargo, algo en mi interior
- 49:34Speaker 2: me decía que esas explicaciones no eran suficientes. Una noche,
- 49:39Speaker 2: mientras trabajaba tarde, escuché algo que me heló la sangre.
- 49:44Speaker 2: Estaba en la oficina, revisando unos documentos, cuando oí un
- 49:47Speaker 2: leve susurro proveniente del pasillo. Al principio, pensé que era
- 49:52Speaker 2: el viento, pero luego lo escuché de nuevo, más claro
- 49:55Speaker 2: esta vez. Era un sonido sutil, como un murmullo, pero
- 50:00Speaker 2: no podía entender las palabras. Me levanté lentamente y salí
- 50:04Speaker 2: de la oficina, tratando de localizar la fuente del ruido.
- 50:08Speaker 2: Cuando llegué al pasillo, el susurro cesó, pero la sensación
- 50:12Speaker 2: de ser observado volvió con una fuerza renovada. A partir
- 50:16Speaker 2: de ese momento, las cosas empeoraron. Comencé a ver sombras
- 50:21Speaker 2: moviéndose en los extremos de mi visión. Al principio, pensé
- 50:25Speaker 2: que era mi imaginación, pero cada vez que giraba la
- 50:28Speaker 2: cabeza para mirar, veía una silueta oscura desaparecer en la oscuridad.
- 50:33Speaker 2: Eran figuras humanas, pero sin rasgos distinguibles. Parecían deslizarse por
- 50:38Speaker 2: los pasillos, silenciosas y etéreas, y aunque nunca se acercaban demasiado,
- 50:43Speaker 2: sabía que estaban allí, observándome. Traté de ignorarlas, de convencerme
- 50:49Speaker 2: de que eran sólo reflejos o juegos de luces, pero
- 50:51Speaker 2: no podía sacudirme la sensación de que había algo más
- 50:54Speaker 2: en juego. Las sombras se volvieron más frecuentes, y con
- 50:58Speaker 2: ellas vinieron otros fenómenos. A veces, al entrar en una sala,
- 51:03Speaker 2: encontraba las puertas de los féretros abiertas, aunque estaba seguro
- 51:07Speaker 2: de haberlas cerrado antes. En otras ocasiones, los objetos se
- 51:12Speaker 2: movían de lugar sin explicación, y un olor penetrante a
- 51:15Speaker 2: tierra húmeda y flores marchitas impregnaba el aire. Una noche,
- 51:20Speaker 2: mientras me preparaba para cerrar, vi algo que me dejó paralizado.
- 51:24Speaker 2: Estaba a punto de apagar las luces del vestíbulo cuando
- 51:27Speaker 2: vi una figura en la entrada. Era una silueta oscura,
- 51:31Speaker 2: más definida que las que había visto antes, y estaba
- 51:34Speaker 2: parada justo en el umbral de la puerta principal. No
- 51:38Speaker 2: tenía rostro, pero podía sentir su mirada fija en mí.
- 51:42Speaker 2: Intenté moverme, pero mi cuerpo no respondía. El aire en
- 51:46Speaker 2: la habitación se volvió denso, casi asfixiante, y el olor
- 51:50Speaker 2: a tierra se intensificó, envolviéndome en una nube nauseabunda. La
- 51:55Speaker 2: figura permaneció allí, inmóvil, durante lo que parecieron horas, aunque
- 51:59Speaker 2: probablemente solo fueron unos segundos. De repente, sin previo aviso,
- 52:04Speaker 2: se desvaneció, dejándome solo en la oscuridad. Sin pensarlo, corrí
- 52:09Speaker 2: hacia la puerta, la cerré apresuradamente y salí corriendo a
- 52:13Speaker 2: la calle, sin atreverme a mirar atrás. Esa noche, apenas
- 52:18Speaker 2: pude dormir. Las sombras y las figuras danzaban en mi
- 52:21Speaker 2: mente cada vez que cerraba los ojos, y el miedo
- 52:24Speaker 2: me consumía. Al día siguiente, fui a trabajar con la
- 52:28Speaker 2: determinación de hablar con mi jefe, don Aurelio, un hombre
- 52:31Speaker 2: que había trabajado en la funeraria durante décadas. Le conté
- 52:36Speaker 2: lo que había estado experimentando, esperando que tuviera alguna explicación
- 52:40Speaker 2: lógica que me calmara. Don Aurelio me escuchó en silencio,
- 52:44Speaker 2: con una expresión grave. Cuando terminé de hablar, suspiró profundamente
- 52:49Speaker 2: y me miró a los ojos. Me dijo que, durante
- 52:52Speaker 2: sus años en la funeraria, había oído rumores de que
- 52:55Speaker 2: algunos cuerpos no reclamados no estaban en paz. Afirmó que,
- 53:00Speaker 2: cuando alguien muere solo y es enterrado sin una despedida adecuada,
- 53:04Speaker 2: su espíritu puede quedar atrapado entre los mundos, buscando la
- 53:07Speaker 2: paz que no encontró en vida. Me contó que la
- 53:11Speaker 2: funeraria había sido construida sobre un terreno que antiguamente había
- 53:14Speaker 2: sido un cementerio, y que algunos creían que los espíritus
- 53:18Speaker 2: de aquellos enterrados en fosas comunes se mezclaban con los
- 53:21Speaker 2: de los cuerpos no reclamados. Según don Aurelio, estas almas
- 53:25Speaker 2: inquietas deambulan por los pasillos, incapaces de aceptar su destino,
- 53:30Speaker 2: y buscan desesperadamente algo o a alguien que los ayude
- 53:33Speaker 2: a cruzar al otro lado. Sus palabras me dejaron helado.
- 53:38Speaker 2: Aunque quería pensar que todo tenía una explicación racional, no
- 53:42Speaker 2: podía negar lo que había visto y sentido. Don Aurelio
- 53:45Speaker 2: me recomendó que, si las cosas empeoraban, debería considerar dejar
- 53:49Speaker 2: el trabajo. No todos estaban hechos para soportar la carga
- 53:53Speaker 2: de trabajar en un lugar como ese. Decidí seguir su
- 53:57Speaker 2: consejo y traté de mantener la calma en los días siguientes.
- 54:01Speaker 2: Sin embargo, las sombras continuaron apareciendo, cada vez más cerca,
- 54:06Speaker 2: más insistentes. El clima en la funeraria se volvió insoportable,
- 54:10Speaker 2: el aire estaba siempre cargado, y el olor a tierra
- 54:13Speaker 2: húmeda nunca desaparecía por completo. Comencé a sentir una presión
- 54:18Speaker 2: constante en el pecho, como si algo invisible me apretara
- 54:21Speaker 2: desde dentro, dificultando mi respiración. Finalmente, una noche, ocurrió lo inevitable.
- 54:29Speaker 2: Estaba trabajando solo, como de costumbre, cuando sentí una presencia
- 54:33Speaker 2: detrás de mí. No quise mirar, pero algo, una fuerza indescriptible,
- 54:38Speaker 2: me obligó a hacerlo. Me giré lentamente y vi la
- 54:42Speaker 2: figura oscura, ahora más cercana que nunca. Podía sentir su
- 54:46Speaker 2: frío envolviéndome, penetrando mis huesos. Esta vez, la figura no
- 54:51Speaker 2: se desvaneció. Se quedó allí, observándome, mientras yo sentía como
- 54:56Speaker 2: mi energía se drenaba poco a poco, como si estuviera
- 54:59Speaker 2: siendo absorbida por aquella sombra. Entonces, sin previo aviso, todo
- 55:05Speaker 2: se apagó. Las luces, el sonido, incluso mi propia respiración.
- 55:11Speaker 2: La oscuridad me envolvió por completo, y en ese abismo,
- 55:14Speaker 2: escuché un susurro, como el viento a través de los
- 55:17Speaker 2: árboles muertos. Era un lamento, una súplica desesperada que no entendía,
- 55:22Speaker 2: pero que sentía profundamente en mi ser. Algo dentro de
- 55:26Speaker 2: mí se quebró, y supe que, si no hacía algo,
- 55:29Speaker 2: si no escapaba de aquel lugar, pronto me convertiría en
- 55:32Speaker 2: una de esas sombras, atrapado en los pasillos de la
- 55:35Speaker 2: funeraria Pérez por toda la eternidad. Al día siguiente, presenté
- 55:40Speaker 2: mi renuncia. Don Aurelio no se sorprendió. Me despidió con
- 55:45Speaker 2: un apretón de manos y una mirada de comprensión. Me
- 55:49Speaker 2: fui de la funeraria sin mirar atrás, tratando de dejar
- 55:52Speaker 2: todo lo sucedido en el pasado. Pero incluso ahora, meses después,
- 55:57Speaker 2: a veces, en la quietud de la noche, siento que
- 56:00Speaker 2: no estoy solo. A veces, en la oscuridad, veo una
- 56:04Speaker 2: sombra moverse en el rincón de mi habitación, una sombra
- 56:07Speaker 2: que parece observarme, esperando, esperando algo que nunca sabré qué es.
- 56:12Speaker 2: Y así, aunque me fui de la funeraria Pérez, una
- 56:16Speaker 2: parte de mí sigue allí, atrapada con aquellas almas inquietas,
- 56:19Speaker 2: en ese lugar donde las sombras nunca descansan. El ritual
- 56:28Speaker 2: de los extraños. Nunca había visto a esa familia antes.
- 56:34Speaker 2: En un pequeño pueblo como San Rafael, donde todos se conocen,
- 56:37Speaker 2: es raro encontrar caras nuevas, y más aún en un funeral.
- 56:42Speaker 2: El difunto era alguien a quien había visto solo unas
- 56:45Speaker 2: pocas veces, un hombre mayor llamado Humberto Méndez que vivía
- 56:48Speaker 2: en una casa aislada al borde del bosque. No tenía
- 56:52Speaker 2: amigos cercanos ni familiares conocidos en el pueblo, lo que
- 56:56Speaker 2: hizo que la aparición de esa familia, que insistía en
- 56:59Speaker 2: realizar un ritual extraño durante su funeral, fuera aún más desconcertante.
- 57:04Speaker 2: El aviso de su muerte había llegado de manera inesperada.
- 57:08Speaker 2: El cuerpo de Humberto fue encontrado en su casa, en
- 57:11Speaker 2: avanzado estado de descomposición, después de que los vecinos alertaran
- 57:15Speaker 2: a las autoridades por un olor nauseabundo que emanaba de
- 57:18Speaker 2: la vivienda. Su muerte no causó gran conmoción, ya que
- 57:22Speaker 2: pocos en el pueblo lo conocían bien. La mayoría lo
- 57:25Speaker 2: recordaba como un hombre solitario, que evitaba el contacto con
- 57:29Speaker 2: los demás y cuya casa siempre estaba envuelta en un
- 57:31Speaker 2: aura de misterio. Cuando se anunció el funeral, no esperaba
- 57:36Speaker 2: que asistiera mucha gente. Sin embargo, me sorprendió la cantidad
- 57:40Speaker 2: de personas que acudieron, movidas más por la curiosidad que
- 57:44Speaker 2: por el respeto. Entre ellos, estaba esa familia. Eran cinco,
- 57:50Speaker 2: un hombre y una mujer, ambos de mediana edad, y
- 57:53Speaker 2: tres niños, dos varones y una niña, todos con la
- 57:56Speaker 2: misma piel pálida y cabello oscuro. Sus rasgos eran afilados
- 58:00Speaker 2: y sus ojos, hundidos, les daban un aspecto casi espectral.
- 58:05Speaker 2: No había visto a ninguno de ellos antes, pero su
- 58:08Speaker 2: presencia parecía irradiar una energía inquietante que incomodaba a quienes
- 58:12Speaker 2: estaban cerca. El funeral se llevó a cabo en la
- 58:15Speaker 2: iglesia de San Rafael, un edificio antiguo que había visto
- 58:19Speaker 2: mejores días. Las paredes de piedra estaban cubiertas de musgo
- 58:23Speaker 2: y el interior olía a humedad y cera de velas.
- 58:26Speaker 2: A medida que los asistentes tomaban asiento, noté que la
- 58:30Speaker 2: familia desconocida se mantenía apartada, en una esquina, observando a
- 58:34Speaker 2: los demás con una intensidad perturbadora. Los niños no se
- 58:38Speaker 2: movían ni hablaban, simplemente permanecían de pie, inmóviles, con la
- 58:43Speaker 2: mirada fija en el ataúd de Humberto. La ceremonia comenzó
- 58:47Speaker 2: de manera bastante normal. El sacerdote, un hombre mayor con
- 58:51Speaker 2: una voz suave y cansada, recitó las oraciones habituales mientras
- 58:55Speaker 2: los asistentes escuchaban en silencio. Pero pronto, las cosas comenzaron
- 59:00Speaker 2: a cambiar. Al final del sermón, el hombre de la
- 59:04Speaker 2: familia se adelantó, interrumpiendo al sacerdote. Lo vi intercambiar algunas
- 59:09Speaker 2: palabras con él, aunque no pude escuchar lo que decía.
- 59:13Speaker 2: Lo siguiente que supe es que el sacerdote se apartó,
- 59:16Speaker 2: con una expresión confusa y un tanto incómoda, permitiéndole tomar
- 59:20Speaker 2: el control de la ceremonia. El hombre se colocó frente
- 59:24Speaker 2: al ataúd y, en un idioma que no pude identificar,
- 59:27Speaker 2: comenzó a recitar lo que parecían ser cánticos o invocaciones.
- 59:32Speaker 2: El sonido de sus palabras era hipnótico, casi musical, pero
- 59:35Speaker 2: al mismo tiempo perturbador. La mujer y los niños se
- 59:39Speaker 2: unieron a él, formando un círculo alrededor del ataúd. Las
- 59:44Speaker 2: palabras se tornaron más intensas, más rápidas, y la atmósfera
- 59:47Speaker 2: en la iglesia cambió de manera tangible. El aire se
- 59:51Speaker 2: volvió más denso, más difícil de respirar, y una sensación
- 59:55Speaker 2: de inquietud comenzó a apoderarse de los asistentes. No tardó
- 59:59Speaker 2: mucho en comenzar. Primero, sentí un ligero mareo, como si
- 1:00:04Speaker 2: la habitación estuviera girando lentamente. Parpadeé, intentando aclarar mi visión,
- 1:00:10Speaker 2: pero en lugar de eso, mi entorno comenzó a cambiar.
- 1:00:14Speaker 2: La luz de las velas pareció oscurecerse, y las sombras
- 1:00:17Speaker 2: en las paredes comenzaron a alargarse y moverse de manera antinatural.
- 1:00:22Speaker 2: Miré a mi alrededor, buscando algún signo de que los
- 1:00:25Speaker 2: demás también lo notaran, pero todos parecían absortos en el ritual,
- 1:00:29Speaker 2: sus rostros inexpresivos, como si estuvieran en trance. Fue entonces
- 1:00:34Speaker 2: cuando las visiones comenzaron. Al principio, eran imágenes fugaces, casi imperceptibles,
- 1:00:40Speaker 2: que aparecían en los rincones de mi visión. Rostros desfigurados,
- 1:00:45Speaker 2: ojos vacíos que me miraban desde las sombras, manos fantasmales
- 1:00:49Speaker 2: que se extendían hacia mí desde el vacío. Intenté convencerme
- 1:00:53Speaker 2: de que eran alucinaciones, producto de la tensión y la oscuridad,
- 1:00:57Speaker 2: pero se volvieron cada vez más nítidas, más reales. Podía
- 1:01:01Speaker 2: sentir su presencia, podía oler su putrefacción. Los otros asistentes
- 1:01:06Speaker 2: comenzaron a reaccionar. Algunos se estremecían, otros susurraban oraciones apresuradas,
- 1:01:12Speaker 2: y algunos, los más afectados, comenzaron a moverse de manera extraña,
- 1:01:17Speaker 2: como si sus cuerpos ya no estuvieran bajo su control.
- 1:01:21Speaker 2: Vi a una mujer, a quien conocía de toda la vida,
- 1:01:23Speaker 2: empezar a temblar violentamente antes de desplomarse en el suelo,
- 1:01:28Speaker 2: con los ojos en blanco y la boca abierta en
- 1:01:30Speaker 2: un grito silencioso. Un hombre mayor, sentado cerca del altar,
- 1:01:35Speaker 2: comenzó a murmurar en un idioma desconocido, con una voz
- 1:01:38Speaker 2: que no parecía ser la suya. Era como si algo
- 1:01:41Speaker 2: hubiera tomado posesión de él, usando su cuerpo como un títere.
- 1:01:46Speaker 2: El pánico se extendió rápidamente. Los que aún podían moverse
- 1:01:50Speaker 2: intentaron huir de la iglesia, pero las puertas, de alguna manera,
- 1:01:55Speaker 2: se habían cerrado por dentro. Las ventanas, normalmente translúcidas, estaban
- 1:02:00Speaker 2: ahora completamente oscuras, como si una sombra se hubiera posado
- 1:02:04Speaker 2: sobre ellas, impidiendo que cualquier luz externa entrara. El sonido
- 1:02:09Speaker 2: de los cánticos continuaba, cada vez más alto, más frenético,
- 1:02:13Speaker 2: y sentí como si la misma iglesia estuviera vibrando con
- 1:02:16Speaker 2: la energía que esos extraños habían invocado. Intenté mantener la calma,
- 1:02:22Speaker 2: pero mi cuerpo se negaba a obedecerme. Una sensación de
- 1:02:25Speaker 2: frío extremo se apoderó de mí, como si mi sangre
- 1:02:28Speaker 2: se hubiera convertido en hielo. Mis extremidades comenzaron a adormecerse,
- 1:02:33Speaker 2: y una presión invisible se apretó alrededor de mi pecho,
- 1:02:36Speaker 2: dificultando mi respiración. Miré hacia el altar, buscando al sacerdote,
- 1:02:42Speaker 2: pero él también estaba atrapado en el mismo trance que
- 1:02:44Speaker 2: los demás, sus labios moviéndose en un susurro inaudible. Los
- 1:02:49Speaker 2: cánticos alcanzaron un crescendo, y de repente, todo se detuvo.
- 1:02:54Speaker 2: El silencio que siguió fue aún más aterrador que el
- 1:02:57Speaker 2: caos anterior. Sentí que el aire a mi alrededor se espesaba,
- 1:03:01Speaker 2: cargado con una energía que parecía devorar la luz, el sonido,
- 1:03:05Speaker 2: y hasta mis pensamientos. En ese instante, supe que algo
- 1:03:10Speaker 2: terrible había sido desatado, algo que no pertenecía a este mundo. Entonces,
- 1:03:16Speaker 2: sin previo aviso, la luz de las velas se apagó
- 1:03:18Speaker 2: de golpe, sumiendo la iglesia en una oscuridad total. El
- 1:03:23Speaker 2: miedo que sentí en ese momento es algo que no
- 1:03:25Speaker 2: puedo describir completamente. No era sólo la ausencia de luz,
- 1:03:30Speaker 2: sino una oscuridad viva, tangible, que parecía rodearnos, apretarnos, como
- 1:03:35Speaker 2: si fuera un ser consciente. Podía escuchar mi propia respiración,
- 1:03:39Speaker 2: rápida y superficial, pero no podía moverme, no podía hacer
- 1:03:43Speaker 2: nada más que esperar en esa negrura opresiva. No sé
- 1:03:47Speaker 2: cuánto tiempo pasó antes de que las velas se encendieran
- 1:03:50Speaker 2: de nuevo. Cuando la luz volvió, la familia estaba en silencio,
- 1:03:54Speaker 2: con las manos extendidas hacia el ataúd. El cuerpo de
- 1:03:58Speaker 2: Humberto había cambiado. Ya no yacía en el fondo del ataúd,
- 1:04:02Speaker 2: sino que estaba sentado, con los ojos abiertos, mirando directamente
- 1:04:06Speaker 2: hacia nosotros. Pero no eran los ojos de un cadáver.
- 1:04:11Speaker 2: Estaban llenos de una vida antinatural, una conciencia que no
- 1:04:15Speaker 2: pertenecía a este mundo. Sus labios, secos y agrietados, se
- 1:04:20Speaker 2: curvaron en una sonrisa torcida, y su cabeza se inclinó
- 1:04:23Speaker 2: hacia un lado, como si estuviera observando cada uno de
- 1:04:26Speaker 2: los presentes. El terror que sentí en ese momento fue absoluto.
- 1:04:32Speaker 2: No podía apartar la vista de esos ojos, de esa
- 1:04:34Speaker 2: sonrisa que parecía burla y maldad pura. La presión en
- 1:04:38Speaker 2: mi pecho aumentó y supe que si no salía de
- 1:04:41Speaker 2: esa iglesia, moriría. Mi mente gritaba por escapar, por huir
- 1:04:46Speaker 2: de ese lugar maldito, pero mis piernas seguían inmóviles como
- 1:04:49Speaker 2: si estuvieran pegadas al suelo. Finalmente, la mujer de la
- 1:04:54Speaker 2: familia dio un paso adelante y, con un movimiento lento
- 1:04:57Speaker 2: y deliberado, cerró el ataúd. El sonido de la tapa
- 1:05:01Speaker 2: al cerrarse fue como un trueno en el silencio de
- 1:05:04Speaker 2: la iglesia. Con eso, los cánticos cesaron y la atmósfera
- 1:05:08Speaker 2: cambió de nuevo. La oscuridad que había sentido empezó a disiparse,
- 1:05:13Speaker 2: dejando un frío vacío en su lugar. Los demás asistentes
- 1:05:17Speaker 2: comenzaron a recobrar el sentido, algunos llorando, otros simplemente en
- 1:05:21Speaker 2: estado de shock. Nadie habló. Nadie se movió. La familia,
- 1:05:27Speaker 2: sin decir una palabra, recogió el ataúd y comenzó a
- 1:05:30Speaker 2: caminar hacia la salida. Extrañamente, las puertas de la iglesia
- 1:05:35Speaker 2: se abrieron solas para dejarlos pasar. Mientras los veía irse,
- 1:05:40Speaker 2: sentí un alivio indescriptible, como si una enorme presión hubiera
- 1:05:43Speaker 2: sido liberada de mi cuerpo. No me quedé para ver
- 1:05:47Speaker 2: qué hacían con el cuerpo de Humberto. Apenas pude, me
- 1:05:51Speaker 2: levanté y me dirigí hacia la salida, tropezando con los bancos,
- 1:05:55Speaker 2: todavía tambaleándome por lo que había presenciado. El aire fresco
- 1:05:59Speaker 2: de la noche me golpeó como una bofetada, pero me
- 1:06:02Speaker 2: trajo de vuelta a la realidad. Me apoyé contra la
- 1:06:05Speaker 2: pared de piedra de la iglesia, respirando profundamente, tratando de
- 1:06:09Speaker 2: ordenar mis pensamientos. La iglesia ahora parecía un lugar común,
- 1:06:14Speaker 2: una construcción antigua y olvidada, pero sabía que lo que
- 1:06:17Speaker 2: había sucedido dentro no era normal, no era algo que
- 1:06:20Speaker 2: pudiera explicar o entender. Desde esa noche, San Rafael nunca
- 1:06:25Speaker 2: volvió a ser el mismo. Nadie hablaba de lo ocurrido
- 1:06:29Speaker 2: en el funeral de Humberto Méndez, pero todos lo recordaban.
- 1:06:33Speaker 2: Los pocos que se atrevieron a preguntar a la familia
- 1:06:35Speaker 2: sobre el ritual desaparecieron sin dejar rastro, y pronto, la
- 1:06:39Speaker 2: casa de Humberto quedó vacía nuevamente, abandonada a los elementos.
- 1:06:44Speaker 2: Algunos dijeron que la familia había regresado de donde vinieron,
- 1:06:48Speaker 2: pero nadie sabía exactamente de dónde era eso. Otros juraban
- 1:06:52Speaker 2: que los veían en el bosque, siempre de noche, realizando
- 1:06:56Speaker 2: más de esos rituales, pero nunca pude confirmarlo. Yo dejé
- 1:07:00Speaker 2: San Rafael poco después. No podía soportar vivir en un
- 1:07:04Speaker 2: lugar donde había presenciado algo tan oscuro, tan inexplicable. Pero
- 1:07:09Speaker 2: incluso lejos del pueblo, no pude escapar de las visiones
- 1:07:12Speaker 2: que había tenido, de los rostros que había visto en
- 1:07:15Speaker 2: las sombras. Sabía que algo me había seguido, que la
- 1:07:19Speaker 2: oscuridad que esa familia había invocado no se desvaneció con
- 1:07:22Speaker 2: su partida. En las noches más oscuras, cuando el viento
- 1:07:26Speaker 2: sopla de cierta manera, puedo escuchar los cánticos en mi cabeza,
- 1:07:30Speaker 2: puedo ver los ojos de Humberto mirándome desde el ataúd.
- 1:07:33Speaker 2: Y sé, con una certeza que me hiela la sangre,
- 1:07:37Speaker 2: que algún día, esa oscuridad volverá por mí. Las llamadas
- 1:07:47Speaker 2: de las madrugadas Hace ya varios años que trabajo en
- 1:07:51Speaker 2: la funeraria López, un pequeño negocio familiar ubicado en un
- 1:07:55Speaker 2: tranquilo pueblo de Oaxaca. El lugar ha estado en la
- 1:07:58Speaker 2: familia por generaciones, y mi abuelo fue quien lo fundó,
- 1:08:02Speaker 2: ganándose una reputación de respeto y solemnidad en la comunidad.
- 1:08:06Speaker 2: Cuando heredé el negocio, nunca imaginé que la oscuridad y
- 1:08:10Speaker 2: el miedo llegarían a ser una parte tan cotidiana de
- 1:08:12Speaker 2: mi vida. Pero algo cambió hace unos meses, algo que
- 1:08:16Speaker 2: me ha dejado cuestionando no solo mi cordura, sino también
- 1:08:19Speaker 2: las fronteras entre el mundo de los vivos y el
- 1:08:22Speaker 2: de los muertos. Mi nombre es Javier López, y desde
- 1:08:26Speaker 2: que tomé las riendas de la funeraria, me he esforzado
- 1:08:29Speaker 2: por mantener la misma dignidad y respeto que mi abuelo
- 1:08:32Speaker 2: y mi padre antes que yo. Sin embargo, en las
- 1:08:35Speaker 2: últimas semanas, he comenzado a recibir llamadas telefónicas en la
- 1:08:39Speaker 2: madrugada que no tienen explicación alguna y que me han
- 1:08:42Speaker 2: llevado a un punto de desesperación que nunca había experimentado.
- 1:08:47Speaker 2: Todo comenzó una noche en la que me encontraba solo
- 1:08:50Speaker 2: en la funeraria, finalizando unos registros después de un largo día.
- 1:08:54Speaker 2: Era cerca de la medianoche, y el silencio del lugar,
- 1:08:57Speaker 2: que siempre había sido reconfortante, se sentía opresivo, como si
- 1:09:02Speaker 2: cada rincón de la funeraria estuviera observándome. El teléfono en
- 1:09:06Speaker 2: la oficina sonó de repente, rompiendo el silencio. Me sobresalté,
- 1:09:11Speaker 2: ya que no esperaba ninguna llamada a esa hora. Normalmente,
- 1:09:15Speaker 2: las llamadas nocturnas sólo ocurren en situaciones de emergencia, cuando
- 1:09:19Speaker 2: se necesita coordinar un servicio urgente. Sin embargo, esta llamada
- 1:09:24Speaker 2: era diferente. Respondí el teléfono con un nudo en el estómago,
- 1:09:29Speaker 2: pero al otro lado no escuché a nadie. Solo un
- 1:09:32Speaker 2: silencio profundo, interrumpido ocasionalmente por un ruido estático, como si
- 1:09:37Speaker 2: la línea estuviera defectuosa. Durante unos segundos esperé, tratando de
- 1:09:42Speaker 2: escuchar algo más, alguna señal de que había alguien allí. Entonces,
- 1:09:48Speaker 2: casi al borde de colgar, escuché lo que parecía un susurro,
- 1:09:51Speaker 2: muy suave, apenas un murmullo. Al principio pensé que era
- 1:09:56Speaker 2: una interferencia, pero pronto me di cuenta de que no
- 1:09:59Speaker 2: era así. Lo que escuchaba no eran palabras, sino un lamento,
- 1:10:03Speaker 2: un sonido bajo y prolongado, que transmitía una tristeza infinita.
- 1:10:08Speaker 2: Se me heló la sangre al escucharlo, y una sensación
- 1:10:11Speaker 2: de angustia me invadió, como si algo oscuro y desconocido
- 1:10:14Speaker 2: hubiera irrumpido en mi mente. Después de unos segundos, el
- 1:10:19Speaker 2: lamento se desvaneció y la línea se cortó abruptamente. Me
- 1:10:23Speaker 2: quedé allí, con el teléfono en la mano, intentando procesar
- 1:10:27Speaker 2: lo que acababa de ocurrir. Me dije a mí mismo
- 1:10:30Speaker 2: que debía ser un error, una llamada equivocada o algún
- 1:10:33Speaker 2: tipo de broma de mal gusto. Pero algo en el
- 1:10:36Speaker 2: tono de ese lamento me dijo que no era nada
- 1:10:38Speaker 2: de eso. Decidí no darle más vueltas, colgué el teléfono
- 1:10:43Speaker 2: y volví a mis tareas, aunque la sensación de inquietud
- 1:10:46Speaker 2: no desapareció. Sin embargo, esa llamada no fue un hecho aislado.
- 1:10:52Speaker 2: En las noches siguientes, las llamadas se repitieron. Siempre alrededor
- 1:10:57Speaker 2: de la medianoche, y siempre con el mismo patrón. El
- 1:11:00Speaker 2: teléfono sonaba, yo respondía, y al otro lado de la
- 1:11:04Speaker 2: línea sólo había silencio, seguido de ese lamento, como si
- 1:11:08Speaker 2: alguien estuviera llorando en algún lugar muy lejano. Intenté rastrear
- 1:11:12Speaker 2: la llamada, pero la línea no mostraba ningún número, solo
- 1:11:16Speaker 2: aparecía como número desconocido en el identificador de llamadas. Cada
- 1:11:21Speaker 2: vez que sucedía, la sensación de opresión y miedo aumentaba.
- 1:11:25Speaker 2: No podía entender quién o qué estaba detrás de esas
- 1:11:28Speaker 2: llamadas y me costaba cada vez más dormir después de recibirlas.
- 1:11:33Speaker 2: A veces, en la oscuridad de la noche, mientras intentaba
- 1:11:36Speaker 2: conciliar el sueño, me parecía escuchar el mismo lamento en
- 1:11:39Speaker 2: mi habitación, como si se filtrara a través de las
- 1:11:42Speaker 2: paredes y el techo. Empecé a dudar de mi propia cordura,
- 1:11:46Speaker 2: preguntándome si estaba imaginando cosas o si realmente había algo
- 1:11:50Speaker 2: maligno acechando en las sombras. Una noche, después de haber
- 1:11:54Speaker 2: recibido la llamada por cuarta vez, decidí quedarme en la
- 1:11:57Speaker 2: funeraria y esperar junto al teléfono, determinado a descubrir quién
- 1:12:01Speaker 2: o qué estaba detrás de esto. Apagué todas las luces
- 1:12:05Speaker 2: y me senté en la oscuridad de mi oficina, con
- 1:12:08Speaker 2: la mirada fija en el aparato, esperando que sonara. Las
- 1:12:12Speaker 2: horas pasaron lentamente, y el silencio en el edificio se
- 1:12:15Speaker 2: volvió casi insoportable, cada crujido de la madera parecía amplificado
- 1:12:19Speaker 2: por la tensión que sentía. A la medianoche exacta, el
- 1:12:23Speaker 2: teléfono volvió a sonar. Mi corazón dio un vuelco, pero
- 1:12:28Speaker 2: no dudé en responder. Al otro lado, nuevamente, silencio. Pero
- 1:12:33Speaker 2: esta vez, el lamento comenzó casi de inmediato, más fuerte
- 1:12:37Speaker 2: que antes, como si la fuente de ese dolor se
- 1:12:40Speaker 2: estuviera acercando. No era solo un sonido, era una manifestación
- 1:12:45Speaker 2: de sufrimiento tan profundo que parecía envolverme, llenando la sala
- 1:12:48Speaker 2: con una presencia que no podía ver, pero que sentía
- 1:12:51Speaker 2: muy cerca. Decidí hablar, aunque mi voz temblaba. Pregunté quién era,
- 1:12:57Speaker 2: qué quería, pero no hubo respuesta. Solo el lamento, que
- 1:13:02Speaker 2: parecía intensificarse con cada palabra que pronunciaba. Sentí un frío
- 1:13:06Speaker 2: en mi nuca, un frío que no venía de ningún
- 1:13:09Speaker 2: lugar físico, sino de algo que no podía comprender. Y luego,
- 1:13:14Speaker 2: tan abruptamente como había comenzado, la llamada terminó. Esa noche
- 1:13:19Speaker 2: fue la primera vez que me sentí realmente asustado, como
- 1:13:22Speaker 2: si algo maligno hubiera entrado en mi vida sin que
- 1:13:24Speaker 2: yo lo hubiera invitado. Sabía que las llamadas no eran
- 1:13:28Speaker 2: simples coincidencias, pero no tenía idea de cómo enfrentar lo
- 1:13:32Speaker 2: que fuera que estuviera causando esto. Empecé a investigar, buscando
- 1:13:37Speaker 2: respuestas en la historia del pueblo y de la funeraria,
- 1:13:39Speaker 2: pero no encontré nada que explicara los extraños sucesos. En
- 1:13:44Speaker 2: las semanas siguientes, los eventos se volvieron más intensos. Las
- 1:13:48Speaker 2: llamadas se hacían más frecuentes, a veces varias veces en
- 1:13:52Speaker 2: la misma noche, y cada vez que respondía, el lamento
- 1:13:55Speaker 2: parecía más desesperado, más cercano. Mi salud empezó a resentirse,
- 1:14:01Speaker 2: las noches sin dormir y la constante ansiedad me dejaban agotado,
- 1:14:04Speaker 2: pero no podía dejar de pensar en lo que estaba ocurriendo.
- 1:14:08Speaker 2: Una noche, sin embargo, todo alcanzó un punto culminante que
- 1:14:12Speaker 2: nunca podré olvidar. Eran cerca de las dos de la
- 1:14:15Speaker 2: madrugada cuando el teléfono sonó nuevamente. Para entonces, el sonido
- 1:14:20Speaker 2: del timbre había llegado a provocarme un terror inmediato, una
- 1:14:24Speaker 2: anticipación de lo que vendría después. Respondí con las manos temblorosas,
- 1:14:29Speaker 2: y esta vez, antes de que pudiera decir nada, escuché
- 1:14:33Speaker 2: algo que me dejó paralizado. No era solo un lamento,
- 1:14:37Speaker 2: era un grito, un alarido de agonía tan intenso que
- 1:14:40Speaker 2: casi solté el teléfono. El grito resonaba en mis oídos,
- 1:14:44Speaker 2: llenando la sala con una energía tan oscura y opresiva
- 1:14:47Speaker 2: que apenas podía respirar. Sentí una presencia en la sala,
- 1:14:52Speaker 2: una sombra que se movía a mi alrededor, como si
- 1:14:55Speaker 2: algo invisible estuviera observándome, esperando el momento adecuado para atacar.
- 1:15:00Speaker 2: De repente, la luz en la sala de velación comenzó
- 1:15:03Speaker 2: a parpadear, y un fuerte viento pareció recorrer el edificio,
- 1:15:06Speaker 2: aunque todas las ventanas estaban cerradas. Fue en ese momento
- 1:15:11Speaker 2: cuando supe que no podía quedarme allí. Colgué el teléfono
- 1:15:15Speaker 2: de golpe, pero el grito continuaba resonando en mi mente,
- 1:15:18Speaker 2: como si hubiera perforado mis pensamientos y se hubiera incrustado
- 1:15:21Speaker 2: en mi cerebro. Salí corriendo de la funeraria sin siquiera
- 1:15:25Speaker 2: apagar las luces, dejando atrás el sonido de las puertas
- 1:15:29Speaker 2: golpeando y el viento que parecía seguirme mientras huía hacia
- 1:15:32Speaker 2: mi casa. Esa noche no pude dormir. Me quedé despierto
- 1:15:37Speaker 2: en la oscuridad, con las luces apagadas, esperando que el
- 1:15:40Speaker 2: teléfono en mi casa comenzara a sonar. Cada pequeño ruido
- 1:15:44Speaker 2: me hacía saltar y el sonido del viento afuera parecía
- 1:15:48Speaker 2: llevar consigo ecos del grito que había escuchado. Fue la
- 1:15:52Speaker 2: noche más larga de mi vida y cuando finalmente llegó
- 1:15:55Speaker 2: la mañana, supe que no podía seguir así. Al día siguiente,
- 1:15:59Speaker 2: decidí cerrar la funeraria temporalmente, algo que nunca había hecho antes.
- 1:16:05Speaker 2: Puse un cartel en la puerta informando a la comunidad
- 1:16:07Speaker 2: que el negocio estaría cerrado hasta nuevo aviso. No di
- 1:16:11Speaker 2: más explicaciones, pero algunos vecinos debieron notar mi aspecto demacrado
- 1:16:15Speaker 2: y la urgencia en mi comportamiento. Nadie me preguntó nada,
- 1:16:19Speaker 2: y por eso estoy agradecido. Desde entonces, he intentado alejarme
- 1:16:25Speaker 2: de todo lo relacionado con la muerte y la funeraria,
- 1:16:28Speaker 2: pero no ha sido fácil. Las llamadas cesaron, al menos
- 1:16:32Speaker 2: desde que cerré el lugar, pero el miedo persiste. A veces,
- 1:16:36Speaker 2: en la quietud de la noche, siento que el teléfono
- 1:16:39Speaker 2: va a sonar de nuevo, y que ese grito desesperado
- 1:16:42Speaker 2: volverá a invadir mi mente. Me he mudado a otro pueblo,
- 1:16:46Speaker 2: tratando de dejar todo atrás, pero el miedo me sigue,
- 1:16:49Speaker 2: como una sombra que nunca se desvanece del todo. He
- 1:16:53Speaker 2: consultado con curanderos y sacerdotes, buscando respuestas o consuelo, pero
- 1:16:58Speaker 2: nadie parece tener una explicación clara para lo que ocurrió.
- 1:17:02Speaker 2: Algunos me han dicho que podría ser el espíritu de
- 1:17:04Speaker 2: alguien que no encontró paz, alguien que quizás había sido
- 1:17:07Speaker 2: enterrado en la funeraria sin los ritos adecuados. Otros piensan
- 1:17:12Speaker 2: que podría ser una manifestación de mis propios miedos y culpas,
- 1:17:15Speaker 2: algo que se ha manifestado en forma de esas llamadas.
- 1:17:19Speaker 2: Pero en el fondo, sé que no importa cuántas explicaciones busque,
- 1:17:23Speaker 2: nada cambiará lo que viví. Las llamadas fueron reales, los
- 1:17:27Speaker 2: lamentos y los gritos fueron reales, y la oscuridad que
- 1:17:30Speaker 2: trajeron consigo sigue acechando en algún lugar, esperando el momento
- 1:17:34Speaker 2: adecuado para regresar. Porque aunque cerré la funeraria, no pude
- 1:17:39Speaker 2: cerrar la puerta a lo que se abrió esa primera noche.
- 1:17:42Speaker 2: Y temo que algún día, el teléfono volverá a sonar,
- 1:17:45Speaker 2: y entonces sabré que el terror nunca se fue, que
- 1:17:48Speaker 2: siempre estuvo esperando, en la sombra, en el silencio de
- 1:17:52Speaker 2: la madrugada. El eco del dolor Había algo inquietante en
- 1:18:03Speaker 2: la forma en que el viento soplaba entre las hojas
- 1:18:05Speaker 2: secas esa mañana. Las nubes grises cubrían el cielo de
- 1:18:09Speaker 2: San Esteban, un pequeño pueblo enclavado en las montañas, como
- 1:18:13Speaker 2: si una pesada manta se hubiera echado sobre nosotros. Todo
- 1:18:17Speaker 2: el pueblo parecía atrapado en una especie de letargo, una
- 1:18:20Speaker 2: calma opresiva que presagiaba lo que estaba por venir. Nunca
- 1:18:25Speaker 2: había sido particularmente supersticioso, pero desde la muerte de Luis,
- 1:18:29Speaker 2: algo en el aire había cambiado. La tragedia había sacudido
- 1:18:33Speaker 2: a todos, pero fue durante su funeral que las cosas
- 1:18:36Speaker 2: realmente comenzaron a desmoronarse. Luis Hernández había sido uno de
- 1:18:41Speaker 2: esos chicos que, a pesar de su juventud, parecía destinado
- 1:18:44Speaker 2: a grandes cosas. Tenía un carisma natural y una sonrisa
- 1:18:49Speaker 2: que podía desarmar al más escéptico. Fue una de esas
- 1:18:52Speaker 2: muertes que nadie esperaba, un accidente automovilístico absurdo que se
- 1:18:56Speaker 2: lo llevó de manera tan repentina que nadie tuvo tiempo
- 1:18:59Speaker 2: de prepararse. Conducía por una de las estrechas carreteras que
- 1:19:04Speaker 2: serpentean alrededor del pueblo cuando, por alguna razón, su coche
- 1:19:08Speaker 2: se salió del camino y cayó por un barranco. Lo
- 1:19:11Speaker 2: encontraron al día siguiente, destrozado y sin vida. La noticia
- 1:19:16Speaker 2: se propagó rápidamente y sumió al pueblo en un estado
- 1:19:18Speaker 2: de shock colectivo. El día de su funeral, la iglesia
- 1:19:22Speaker 2: de San Esteban estaba abarrotada. Los bancos de madera estaban llenos,
- 1:19:27Speaker 2: y aquellos que no encontraron lugar se quedaron de pie,
- 1:19:30Speaker 2: apretados entre las paredes de piedra. Las velas ardían en silencio,
- 1:19:35Speaker 2: y el aroma del incienso flotaba en el aire, mezclándose
- 1:19:38Speaker 2: con el perfume de las flores que adornaban el altar.
- 1:19:42Speaker 2: El sacerdote, el padre Ramón, hablaba con voz baja y solemne,
- 1:19:47Speaker 2: mientras la congregación escuchaba en respetuoso silencio. Sin embargo, había
- 1:19:52Speaker 2: algo en la atmósfera que me hacía sentir incómodo, como
- 1:19:55Speaker 2: una vibración en el aire, una tensión que no podía explicar.
- 1:19:59Speaker 2: El extraño suceso comenzó de manera casi imperceptible. Al principio,
- 1:20:05Speaker 2: pensé que lo estaba imaginando. Mientras el Padre Ramón pronunciaba
- 1:20:09Speaker 2: las palabras de despedida, el nombre de Luis fue mencionado
- 1:20:13Speaker 2: varias veces. Cada vez que lo hacía, un pequeño eco
- 1:20:17Speaker 2: resonaba en las paredes de la iglesia, un ligero susurro
- 1:20:20Speaker 2: que parecía rebotar entre las piedras antes de desvanecerse en
- 1:20:23Speaker 2: el silencio. Al principio, creí que era un simple efecto acústico.
- 1:20:29Speaker 2: Pero cuanto más se mencionaba su nombre, más fuerte se
- 1:20:32Speaker 2: hacía el eco. Se transformó en un murmullo bajo, un
- 1:20:36Speaker 2: sonido gutural que parecía emanar de las profundidades de la iglesia,
- 1:20:40Speaker 2: casi como si las paredes estuvieran repitiendo su nombre con
- 1:20:43Speaker 2: una voz propia. Empecé a mirar a mi alrededor, buscando
- 1:20:47Speaker 2: en las expresiones de los demás alguna señal de que
- 1:20:50Speaker 2: no era el único que lo notaba. Los rostros que
- 1:20:53Speaker 2: me rodeaban estaban tensos, serios, pero no había indicios de pánico.
- 1:20:59Speaker 2: Tal vez ellos también lo oían, pero no querían creerlo.
- 1:21:03Speaker 2: A medida que el funeral avanzaba, el eco se volvía
- 1:21:06Speaker 2: más pronunciado, casi como si estuviera marcando su propio ritmo
- 1:21:09Speaker 2: en la ceremonia. Se mezclaba con la voz del sacerdote,
- 1:21:13Speaker 2: creando un efecto escalofriante que hacía que el vello de
- 1:21:16Speaker 2: mi nuca se erizara. No podía apartar la vista del
- 1:21:20Speaker 2: ataúd que estaba colocado al frente de la iglesia. Cubierto
- 1:21:24Speaker 2: con una manta de flores blancas, parecía extrañamente fuera de
- 1:21:28Speaker 2: lugar en ese ambiente cargado. No podía dejar de pensar
- 1:21:32Speaker 2: en el hecho de que, dentro de ese ataúd, yacía
- 1:21:34Speaker 2: el cuerpo destrozado de Luis, un joven que apenas había
- 1:21:38Speaker 2: comenzado a vivir. Y ahora, su nombre resonaba en la
- 1:21:42Speaker 2: iglesia como un lamento que no quería ser ignorado. Cuando
- 1:21:46Speaker 2: el padre Ramón hizo una pausa, el eco persistió por
- 1:21:49Speaker 2: un breve momento, como si las paredes de la iglesia
- 1:21:52Speaker 2: se negaran a dejar que el nombre de Luis se
- 1:21:54Speaker 2: disipara en el aire. Fue en ese instante cuando sentí
- 1:21:58Speaker 2: que algo estaba terriblemente mal. La sensación era tan fuerte
- 1:22:02Speaker 2: que me obligó a desviar la mirada del ataúd y
- 1:22:04Speaker 2: fijarla en las piedras del suelo, intentando encontrar en la
- 1:22:08Speaker 2: dureza de la realidad un ancla contra la marea de
- 1:22:10Speaker 2: irracionalidad que me estaba arrastrando. El sermón terminó, y la
- 1:22:15Speaker 2: congregación comenzó a levantarse lentamente para proceder al cementerio. A
- 1:22:20Speaker 2: medida que salíamos de la iglesia, el eco se desvaneció,
- 1:22:24Speaker 2: dejándonos con una sensación de alivio que fue rápidamente reemplazada
- 1:22:27Speaker 2: por un miedo latente. Mientras caminábamos hacia la tumba de Luis,
- 1:22:32Speaker 2: noté que varios de los presentes evitaban pronunciar su nombre,
- 1:22:36Speaker 2: como si temieran invocar ese extraño sonido de nuevo. Nadie
- 1:22:40Speaker 2: lo mencionó en voz alta, y el silencio se extendió
- 1:22:43Speaker 2: sobre nosotros como una manta sofocante. El cementerio de San
- 1:22:47Speaker 2: Esteban estaba en lo alto de una colina, rodeado por
- 1:22:50Speaker 2: antiguos cipreses que parecían vigilar las tumbas con su silencio.
- 1:22:55Speaker 2: El cielo, ahora más oscuro, parecía presagiar una tormenta inminente.
- 1:23:00Speaker 2: A medida que nos acercábamos al lugar donde Luis sería enterrado,
- 1:23:04Speaker 2: la sensación de malestar se intensificó. Los sepultureros trabajaban en silencio,
- 1:23:09Speaker 2: sus movimientos eran precisos pero apresurados, como si quisieran terminar
- 1:23:13Speaker 2: la tarea lo antes posible. No pude evitar pensar en
- 1:23:17Speaker 2: las historias que había escuchado cuando era niño, historias de
- 1:23:20Speaker 2: fantasmas y espíritus inquietos que rondaban las tumbas de San Esteban.
- 1:23:25Speaker 2: En ese momento, esas historias ya no parecían tan descabelladas.
- 1:23:30Speaker 2: Cuando el ataúd fue bajado a la tumba, hubo un
- 1:23:33Speaker 2: silencio reverente. Nadie pronunciaba palabra alguna, y todo lo que
- 1:23:38Speaker 2: podía oírse era el susurro del viento entre los cipreses. Entonces,
- 1:23:43Speaker 2: cuando la primera palada de tierra cayó sobre el ataúd,
- 1:23:45Speaker 2: el eco volvió. Esta vez, era más fuerte, más claro,
- 1:23:50Speaker 2: y no se parecía al eco natural de una voz
- 1:23:53Speaker 2: en un espacio cerrado. Era algo más profundo, algo más siniestro.
- 1:23:58Speaker 2: Parecía provenir de la propia tierra, como si estuviera llamando
- 1:24:02Speaker 2: a Luis desde las profundidades. El eco resonó en mi cabeza,
- 1:24:06Speaker 2: reverberando en mi pecho como si quisiera arrancarme el corazón.
- 1:24:11Speaker 2: Por un momento, sentí un frío helado que atravesaba mi cuerpo,
- 1:24:14Speaker 2: congelándome en el lugar. A mí alrededor, otros comenzaron a
- 1:24:19Speaker 2: darse cuenta. Los murmullos nerviosos comenzaron a extenderse entre la multitud.
- 1:24:25Speaker 2: Algunos se alejaron de la tumba, temblando, incapaces de soportar más.
- 1:24:30Speaker 2: Vi a la madre de Luis, María, desplomarse en el suelo, sollozando,
- 1:24:35Speaker 2: mientras sus familiares intentaban consolarla. Pero,¿ cómo se puede consolar
- 1:24:40Speaker 2: a alguien cuando lo que está sucediendo desafía toda lógica?
- 1:24:44Speaker 2: No sé cuánto tiempo pasamos allí, con el eco reverberando
- 1:24:48Speaker 2: a nuestro alrededor. Parecía que el tiempo mismo se había detenido,
- 1:24:52Speaker 2: atrapándonos en un momento eterno de horror. Finalmente, el sacerdote
- 1:24:57Speaker 2: pidió a todos que se marcharan, que dejaran a la
- 1:25:00Speaker 2: familia en paz para despedirse de Luis. La multitud se
- 1:25:04Speaker 2: dispersó lentamente, cada persona caminando como si estuviera en un trance,
- 1:25:09Speaker 2: luchando por comprender lo que había sucedido. Esa noche, el
- 1:25:13Speaker 2: eco siguió resonando en mi mente, incluso cuando me recosté
- 1:25:17Speaker 2: en mi cama, tratando de encontrar un descanso imposible. El
- 1:25:21Speaker 2: sonido se había grabado en mi memoria, y cada vez
- 1:25:24Speaker 2: que cerraba los ojos, lo escuchaba de nuevo, como un
- 1:25:27Speaker 2: susurro en la oscuridad. Me preguntaba si los demás lo
- 1:25:31Speaker 2: estaban escuchando también, si en sus hogares, en sus camas,
- 1:25:34Speaker 2: estaban tan inquietos como yo. Los días siguientes fueron una
- 1:25:38Speaker 2: niebla de ansiedad y confusión. Algunos intentaron continuar con sus
- 1:25:43Speaker 2: vidas como si nada hubiera pasado, pero era imposible ignorar
- 1:25:46Speaker 2: lo que habíamos experimentado. Se decía que aquellos que vivían
- 1:25:51Speaker 2: cerca de la iglesia o del cementerio podían escuchar el
- 1:25:53Speaker 2: eco incluso cuando el viento soplaba suavemente. Algunos comenzaron a
- 1:25:58Speaker 2: evitar pasar por esos lugares, prefiriendo tomar rutas más largas,
- 1:26:02Speaker 2: aunque incómodas, con tal de no estar cerca de donde
- 1:26:05Speaker 2: Luis había sido enterrado. Con el tiempo, las teorías y
- 1:26:10Speaker 2: los rumores comenzaron a circular. Algunos decían que el espíritu
- 1:26:14Speaker 2: de Luis estaba atrapado, que no podía descansar en paz
- 1:26:17Speaker 2: debido a algo que había sucedido antes de su muerte.
- 1:26:21Speaker 2: Otros creían que era una maldición que caía sobre aquellos
- 1:26:24Speaker 2: que habían pronunciado su nombre durante el funeral, que el
- 1:26:27Speaker 2: eco era una señal de que su alma estaba siendo
- 1:26:30Speaker 2: reclamada por algo más oscuro. Nadie sabía realmente qué pensar,
- 1:26:35Speaker 2: pero todos sentían el mismo temor subyacente. Intenté evitar pensar
- 1:26:40Speaker 2: en ello, pero cada vez que alguien mencionaba a Luis
- 1:26:42Speaker 2: en una conversación, podía sentir el eco reverberando en mi mente,
- 1:26:46Speaker 2: como una campanada distante que nunca dejaba de sonar. Mi
- 1:26:51Speaker 2: ansiedad creció hasta el punto en que apenas podía dormir
- 1:26:53Speaker 2: o comer. Cada vez que pasaba cerca de la iglesia,
- 1:26:57Speaker 2: sentía una atracción morbosa, un deseo de escuchar el eco
- 1:27:01Speaker 2: una vez más, aunque sabía que sólo me llevaría más
- 1:27:04Speaker 2: profundamente a la locura. Finalmente, decidí que debía averiguar lo
- 1:27:09Speaker 2: que estaba ocurriendo. No podía seguir viviendo con ese temor constante.
- 1:27:14Speaker 2: Había algo en el eco que me llamaba, algo que
- 1:27:17Speaker 2: necesitaba comprender. Una noche, cuando la luna apenas iluminaba las
- 1:27:22Speaker 2: calles desiertas de San Esteban, me dirigí a la iglesia.
- 1:27:26Speaker 2: Las puertas estaban cerradas, pero encontré una entrada lateral que
- 1:27:30Speaker 2: los sepultureros solían usar. La oscuridad en el interior era opresiva,
- 1:27:35Speaker 2: pero encendí una pequeña linterna que había traído conmigo, decidido
- 1:27:39Speaker 2: a no dar marcha atrás. La iglesia vacía era aún
- 1:27:43Speaker 2: más aterradora de lo que había imaginado. Los bancos, el altar,
- 1:27:48Speaker 2: todo parecía cubrirse de una capa de polvo antiguo, como
- 1:27:51Speaker 2: si el lugar hubiera sido abandonado durante siglos. Caminé hacia
- 1:27:55Speaker 2: el altar, donde recordaba que el eco había sido más
- 1:27:58Speaker 2: fuerte durante el funeral. En ese momento, sentí un peso
- 1:28:02Speaker 2: abrumador en el aire, una presencia que no podía ver
- 1:28:05Speaker 2: pero que sabía que estaba allí. Y entonces, lo escuché
- 1:28:09Speaker 2: de nuevo. El eco del nombre de Luis resonó en
- 1:28:13Speaker 2: las paredes, esta vez más fuerte, más cercano. Mi corazón
- 1:28:17Speaker 2: comenzó a latir frenéticamente y sentí el impulso de huir,
- 1:28:21Speaker 2: pero mis pies permanecieron anclados al suelo. El sonido se intensificó,
- 1:28:26Speaker 2: no solo repitiendo su nombre, sino también murmurando palabras que
- 1:28:30Speaker 2: no podía comprender. Era como si el eco estuviera tratando
- 1:28:34Speaker 2: de comunicar algo, un mensaje que estaba más allá de
- 1:28:37Speaker 2: mi comprensión. El miedo me consumía, pero no podía apartarme.
- 1:28:43Speaker 2: Sabía que si lo hacía, el eco me seguiría por
- 1:28:46Speaker 2: el resto de mi vida, persiguiéndome en cada rincón oscuro,
- 1:28:49Speaker 2: en cada susurro del viento. De alguna manera, comprendí que
- 1:28:53Speaker 2: el eco no se detendría hasta que alguien lo escuchara
- 1:28:56Speaker 2: por completo, hasta que entendiera lo que quería decir. Cerré
- 1:29:01Speaker 2: los ojos y me dejé llevar por el sonido, permitiendo
- 1:29:04Speaker 2: que me inundara, que me envolviera en su frío abrazo.
- 1:29:08Speaker 2: Fue en ese instante que lo comprendí. El eco no
- 1:29:11Speaker 2: era solo un sonido, era la voz de Luis, una
- 1:29:14Speaker 2: parte de él atrapada en el momento de su muerte.
- 1:29:17Speaker 2: No podía descansar porque algo quedaba sin resolver, algo que
- 1:29:21Speaker 2: había sucedido el día de su accidente, un secreto que
- 1:29:24Speaker 2: nadie conocía. El eco era un lamento, un grito de
- 1:29:28Speaker 2: ayuda desde el más allá, y ahora, al comprenderlo, sentí
- 1:29:32Speaker 2: que su presencia me atravesaba, como si su esencia se
- 1:29:35Speaker 2: fundiera con la mía. Cuando salí de la iglesia, el
- 1:29:38Speaker 2: eco se había desvanecido. Ya no lo escuchaba en mi mente,
- 1:29:42Speaker 2: y el silencio que lo reemplazó fue tanto un alivio
- 1:29:45Speaker 2: como una carga. Sabía que Luis había encontrado algo de paz,
- 1:29:50Speaker 2: pero lo que había descubierto me dejó con más preguntas
- 1:29:53Speaker 2: que respuestas. Ahora, cargaba con su secreto, con el peso
- 1:29:57Speaker 2: de lo que había escuchado y comprendido. Sabía que nunca
- 1:30:01Speaker 2: podría olvidar ese sonido, ni lo que representaba. San Esteban
- 1:30:06Speaker 2: volvió lentamente a la normalidad, pero para mí, nada sería igual.
- 1:30:11Speaker 2: El eco había dejado una marca indeleble en mi alma,
- 1:30:13Speaker 2: un recordatorio de que algunos misterios no pueden ser resueltos,
- 1:30:18Speaker 2: sólo soportados. Y aunque el eco se había apagado, sabía que,
- 1:30:23Speaker 2: en algún lugar, en algún momento, volvería a escuchar esa voz,
- 1:30:27Speaker 2: llamándome desde el otro lado, recordándome que hay cosas que
- 1:30:30Speaker 2: nunca deben ser olvidadas. Si te gustaron los relatos, nos
- 1:30:38Speaker 2: gustaría que nos apoyaras con un like o un comentario,
- 1:30:41Speaker 2: ya que eso nos ayudaría bastante. Y si no estás
- 1:30:45Speaker 2: suscrito o suscrita, te invito a que lo hagas para
- 1:30:48Speaker 2: que no te pierdas lo mejor de Oscuros Relatos de
- 1:30:50Speaker 2: la Noche. Sin más, gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.