Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 358 | La lluvia temprana y la tardía.
Transcript
- En este podcast nos va a acompañar mucho el sonido de la naturaleza. Vas a escuchar los grillitos, los sapitos, los renacuajos, que bueno tener una tecnología suficiente que le dé a uno la oportunidad de poder grabar en cualquier momento donde se inspire, en cualquier lugar. Me despierto pensando en que el otro día, muy a las once de la mañana, más exactamente del día viernes, empieza a llover. Yo me pongo feliz. He estado esperando a que llueva por varios días. Le pido a Dios que la lluvia no dure cinco minutos como hace unos días. Pasan los minutos y veo que se intensifica y, por lo menos ahora dura más de una hora y entonces siento alivio. Bueno, la verdad estuvo lloviendo gran parte del fin de semana. Si vives en Colombia, recordarás las lluvias, los chubascos, los aguaceros que cayeron por todo nuestro territorio. Mi esposa me preguntó yo vio en Hebrón. Hebrón es nuestro bosque nativo de veintiocho hectáreas de tierra en la parte alta de pie de cuesta, donde esperamos, a finales del dos mil veinticuatro, a ser nuestros primeros campamentos para matrimonios. Nunca me había hecho una pregunta para saber si había llovido o no. Entonces somos dos los preocupados porque llueva por qué, Porque en esta etapa de mi vida estoy entrando al modo agricultor. Tengo un pequeño sembrado de mora allí en Hebrón. Más abajo, en otro terreno que se llama el SHADII, en donde haremos senderismo cristiano, tengo dos hectáreas de café. Lo estoy volviendo orgánico. Esas dos parcelitas de tierra que se han convertido por estos días en nuestros lugares preferidos para escaparnos con millas nidh y donde grabamos el curso sobre la infidelidad. Esas tierritas necesitan agua hace más de un mes que no les llueve y la mora necesita abundante agua y el café, a pesar de que ya está terminando la cosecha, necesita hidratarse para mejorarse. Bueno, yo no me imagino la alegría y el alivio que tienen esas ciento noventa árboles frutales que les he sembrado alrededor. Bueno si es que las plantas sienten alegría. No. Mi naciente mundo de agricultor, hace que mire al cielo y pida lluvia. Yo no había caído en cuenta lo importante que son las depresiones pluviales. Ah así llama a los técnicos agricultores a la lluvia. Depresiones pluviales. No sabían lo importante que eran las lluvias hasta que no empecé a amar el mundo del campo en mi modo comediante. Ya saben ustedes que ahora muto en tres modos, modo agricultor, modo pastor y modo comediante, pues en mi modo comediante, solía pedir todo el tiempo que no lloviera. El sábado pasado estuve en una presentación en una localidad cerca de Bogotá, el show al aire libre con unas dos mil personas. Cuando estaba en medio del show, empezó a caer una visita y combo todos los artistas del mundo. Le pedí a Dios que, ojalá, no lloviera, porque si no, la gente empezaría a irse en medio de la presentación alcancé a terminar Bishow de yo no pedí nacer dos mil veinticuatro y empezó a llover pobre de los artistas que siguieron después. O sea, mi modo comediante y pastor, pide que no venga la lluvia para que la gente venga a mis presentaciones y mi modo agricultor pide que llueva para que crezca la mora y salga la pepita de café. Imagínate que la palabra de Dios dice que el Padre celestial está dispuesto a darte la bendición cuando llueve y cuando no llueve, o por lo menos cuando llueve tardíamente mira lo que dice deuteronomio. Capítulo número once. Versículo número once. En cambio, la tierra que van a poseer es tierra de montañas y de valles regada por la lluvia del cielo. El señor Su Dios es quien la cuida. Los ojos del Señor Su Dios están sobre ella todo el año de principio. A fin, si ustedes obedecen fielmente los mandamientos que hoy les doy, si aman al Señor Su Dios y le sirven con todo el corazón y con toda el alma. Entonces yo enviaré la lluvia oportuna sobre la tierra en otoño y en primavera para que tengan el trigo, el vino nuevo y el aceite. También haré que crezcan hierba en los campos para su ganado y ustedes comerán y quedarán saciados. Ahora permíteme la leo en la Reina Valera mil novecientos sesenta, la tierra a la cual pasáis para tomar las tierra de montes y de vegas que bebe las aguas de la lluvia del cielo, tierra de la cual Jehová Tu Dios cuida siempre están sobre ella los ojos de Jehová Tu Dios, desde el principio del año hasta el fin. Si obedecieres cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy amando a Jehová Vuestro Dios y sirviéndole de todo vuestro corazón y con toda vuestra alba. Yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía, y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. Daré también hierba en tu campo para tus ganados y comerás y te saciarás la lluvia temprana y la tardría. Esos son términos que se encuentran en la Biblia y tienen tanto significado literal como simbólico literalmente. En el contexto agrícola de Palestina, la lluvia temprana se refiere a las lluvias que caen al comienzo del siglo del cultivo, generalmente en otoño, y son importantes para la siembra y la germinación de las semillas. La lluvia tardía, por otro lado, cae hacia el final del ciclo del cultivo, o sea usualmente en primavera, y esa es crucial para la maduración de los cultivos antes de la cosecha en la Biblia. Estos términos también tienen connotaciones simbólicas. Son utilizados a menudo para representar la provisión y la bendición de Dios. Otro ejemplo, en Santiago capítulo número cinco versículo número siete se menciona en un contexto de paciencia y de fe mira, lo que dice, por tanto, hermanos sean pacientes hasta la avenida del señor Fíjense cómo espera la agricultora que la tierra dé su valioso fruto y cómo aguarda con paciencia que reciba la lluvia temprana y la tinta, o sea, en el contexto bíblico, la lluvia es a menudo un símbolo de la bendición y de la provisión de Dios, así como del derramamiento del espíritu Santo. En el libro de joel capítulo número dos versículo veintitrés dice Alégrense, hijos de Sion, regocíjense en el señor su Dios porque les dará la lluvia otoñal y la primaveral. Como antes, estos pasajes reflejan la idea de que, así como la lluvia física es esencial para el crecimiento de las plantas, la lluvia espiritual de parte de Dios es crucial para el crecimiento espiritual y la bendición en la vida de los creyentes. Bueno de todo esto, yo aprendo que no importa si llovio o no llovió, si llovió mucho o realmente llovio muy poquito. Dios es el que se ocupa de dar el fruto. En el caso mío, el fruto es una pepita de café, un manojito de mora o un ticket a la entrada de un teatro para ver emparejados recargado. En lo uno, necesito que llueva el otro no, pero en los dos requiero que Dios ponga su mano para que produzca fruto. O sea la verdad. Hace tiempo deje de depender de la calidad del clima sometido a la maldición que tiene la naturaleza y empecé a depender netamente de la mano de Dios. Eso hace que aún en tiempos de sequía a la tierra pueda producir lo suficiente para mantenerse, o en tiempos de mucha lluvia, la gente siga viniendo a ver mis shows. Haz Lo mismo en eso en el trabajo al cual te dedicas. Confía netamente en la provisión de la mano de Dios y te aseguro que vendrá una lluvia y otra. Pero el señor a la que nunca te falte la provisión que tanto necesitas, bien porque las ventas están malas o están buenas? Bien porque es temporada alta o es temporada baja, bien porque la materia prima subió o no subió bien porque hubo poquitos clientes o pasaron muchos clientes. Bueno. Tengo que terminar el podcast por otras razones chicos, porque ya es suficientemente largo y por qué estoy grabándolo a las afueras de Hebron. Y ha empezado a caer una pequeña lluvia que Dios te bendiga